FACULTAD DE DERECHO
“Año del Bicentenario, de la consolidación de nuestra
Independencia, y de la conmemoración de las heroicas
batallas de Junín y Ayacucho”
Nombre del curso:
Derecho Penal I
Ciclo:
III Ciclo
Docente:
Yolanda Maria Pinto Bouroncle
Alumno(as):
1. Fabrizio Josue Vilcarromero Vega
2. Enzo Gabriel Toledo Olivera
3. Sandy Yislet Sandoval Varillas
CLASE:
NRC 11794
Lima – Perú
2024 – I
SUMARIO
I.- INTRODUCCIÓN
II.- EL CONCEPTO DE ITER CRIMINIS
III.- DESARROLLO
1.- FASES DEL DELITO
1.1 FASE INTERNA
1.2 FASE EXTERNA
1.3 TENTATIVA
IV. CONCLUCIONES
V. BIBLIOGRAFIA
ITER CRIMINIS Y LOS SUJETOS ACTIVOS DEL DELITO
I.- INTRODUCCIÓN
En la actualidad los delitos se incrementan día a día, hora a hora, minuto a
minuto, segundo a segundo. Mediante la prensa, la población toma
conocimiento de actos criminales como robos, homicidios, violaciones contra
la libertad e indemnidad sexual, enriquecimientos ilícitos, tráfico ilícito de
drogas, delitos ambientales, entre otros.
Pero, ¿cuáles son las fases que desarrolla una persona para cometer un
delito?, ¿el delito a realizar siempre se consuma?, ¿qué es una tentativa?,
¿se sanciona?, ¿se podrá sancionar penalmente el pensamiento de cometer
un crimen?, ¿qué sigue después de la consumación?; las respuestas la
encontramos dentro del “Iter Criminis”, traducido al castellano como “camino
hacia el delito”.
II.- EL CONCEPTO DE ITER CRIMINIS
Para que surja un delito, debe recorrer varias fases, internas y externas. Iter
criminis, “camino del delito” que es utilizada en el derecho penal para
referirse al proceso de desarrollo que recorre el delito, es decir las etapas
que posee, desde que se idea la comisión del delito hasta que se consuma,
no obstante a ello, en nuestras palabras, es una senda que lleva a cabo toda
persona que desea cometer un crimen o delito, comenzando desde una fase
interna, es decir, desde la mente del individuo, lo que implica una idea, una
deliberación y una decisión, para luego terminar en una fase externa, es
decir, en una etapa por la cual se realizan los actos preparatorios y los actos
ejecutivos para la consumación del delito, alcanzado el agotamiento del
mismo, pudiendo quedar simplemente en una tentativa de delito que algunas
veces será sancionada y otras veces no, pero estando siempre ante la
voluntad de cometer un delito doloso de resultado o de peligro, jamás
culposo, existiendo la posibilidad de que el individuo pueda desistirse o
arrepentirse.
Antes de producirse el resultado, partimos de la simple idea de cometer un
delito, idea que surge en la mente del delincuente o agresor, y que termina
con la consumación de ese ilícito penal. Todos los actos que van desde la
ideación del delito, hasta su consumación es el “iter criminis”. Por lo tanto,
desde el surgimiento de la idea acerca del hecho criminal en la mente del
sujeto, hasta el agotamiento del delito, existen diversos momentos o etapas
que se dan en la realización del mismo. La importancia de las distintas fases
reside en que algunos de los actos son punibles, pero otros no los son. Con
relación al denominado “iter criminis” el derecho penal interviene en el
momento en que comienza a exteriorizarse la voluntad del autor.
Al respecto, una distinción definida y pausada de cada fase del camino del
delito no siempre es aplicable a todo hecho delictivo, citamos por ejemplo
aquellos casos en los que el sujeto activo delinque sin miramientos o como
consecuencia de una reacción inmediata; en cuyo caso la fase interna habrá
sido fugaz o muy breve.
Entonces el camino del delito es las diferentes fases que atraviesa una
persona desde que en su mente se produce la idea de cometer un delito
hasta que efectivamente lo lleva a cabo.
III.- DESARROLLO:
1.- FASES DEL DELITO
1.1 FASE INTERNA:
El concepto de la fase interna del íter criminis es fundamental en el ámbito
del derecho penal, ya que proporciona una visión detallada de las etapas
previas a la comisión de un delito, desde la planificación hasta la ejecución.
Esta fase interna comprende los pensamientos, intenciones y acciones que
preceden al acto delictivo y desempeña un papel crucial en la determinación
de la responsabilidad penal de un individuo.
En primer lugar, la deliberación constituye el inicio de la fase interna, donde
el individuo evalúa meticulosamente diferentes opciones para llevar a cabo
el delito. Durante este proceso, se planifican los pasos a seguir, los métodos
a emplear y se consideran posibles obstáculos o consecuencias. La
importancia de la deliberación radica en su capacidad para evidenciar la
intención y la responsabilidad del individuo en el delito que está
considerando cometer. Seguidamente, la fase interna avanza hacia la
decisión, donde el individuo ha evaluado todas las opciones y ha llegado a
una conclusión sobre cómo llevar a cabo el crimen. En este punto, el
individuo se compromete con el plan elaborado durante la deliberación, lo
que marca un paso significativo hacia la realización del delito. La decisión
refleja un compromiso con la acción planificada y es un indicador claro de la
intención del individuo de llevar a cabo el acto delictivo.
En resumen, la fase interna del íter criminis proporciona una comprensión
profunda de las etapas previas a la comisión de un delito, desde la
planificación hasta la ejecución. Estas etapas son cruciales para determinar
la responsabilidad penal de un individuo y contribuyen a la comprensión
global del proceso delictivo en el ámbito del derecho penal.
1.2 FASE EXTERNA:
Por otro lado, la fase externa del íter criminis se refiere al momento en que
los actos planificados en la fase interna se materializan en el mundo exterior
con el propósito de cometer un delito. Durante esta fase, los actos delictivos
adquieren forma tangible y pueden ser observados por otros.
Esta etapa es crucial porque marca el inicio de la ejecución física del delito
y constituye un elemento importante para establecer la responsabilidad
penal.
Es importante destacar también los actos preparatorios, que son acciones
destinadas a facilitar la ejecución del delito y que preceden a su comisión.
Aunque en principio no son punibles, pueden constituir un delito por sí
mismos si cumplen ciertos criterios legales. Estos actos preparatorios son
una parte integral de la fase interna y contribuyen al proceso global de
planificación y preparación del delito.
Además, los actos de ejecución son aquellos que implican la realización de
acciones con una finalidad específica, dirigidas a configurar el tipo penal del
delito en cuestión. Estos actos marcan el inicio de la consumación del delito
y pueden llevarse a cabo tanto en la fase interna como en la externa del íter
criminis, dependiendo de la naturaleza y el contexto del delito en cuestión.
1.3 TENTATIVA
La tentativa delictiva representa un fenómeno jurídico de gran relevancia que
se sitúa en un estado intermedio entre la mera preparación y la consumación
total de un delito. Se define como el momento en que se ejecuta un delito,
pero este se detiene antes de alcanzar el grado de consumación, es decir,
antes de que se complete la acción como se describe en el tipo penal
correspondiente.
Es importante subrayar que la tentativa no constituye un delito independiente
por sí misma, sino que representa un estado intermedio entre la intención y
la realización efectiva del acto delictivo. Aunque no se haya llegado a
consumar el delito, la ley considera la tentativa como un grado de
culpabilidad menor que la consumación del delito completo. Sin embargo, la
tentativa puede ser castigada en muchos sistemas legales debido a que
demuestra la intención y el esfuerzo del individuo por cometer el delito.
Para que exista tentativa, se deben cumplir tres elementos esenciales:
Primero, la decisión de cometer un delito, que implica que la persona
haya tomado una decisión determinante de cometer ese delito en
particular y no otro. Esta decisión debe ser clara y definitiva, dirigida
a la realización del tipo penal del delito específico. Es necesario que
exista el dolo, es decir, la intención deliberada de cometer el delito.
Segundo, el inicio de la ejecución del delito, que implica que el
individuo inicie directamente acciones destinadas a llevar a cabo el
tipo penal, es decir, el comportamiento delictivo planeado. La
determinación de cuándo comienza esta ejecución puede
interpretarse de diferentes maneras, ya sea enfocándose en la acción
típica en sentido estricto o en los actos demostrativos que evidencian
la intención del autor
Finalmente, la falta de consumación, que se refiere a la situación en
la que el delito no se ha completado o no se ha realizado totalmente.
La tentativa comienza cuando el autor inicia la ejecución de su
propósito delictivo con la intención de cometer el delito, y puede
continuar hasta que el delito se consuma completamente.
Para explicar la tentativa en nuestras palabras, nos resulta importante
recordar que ésta se clasifica en tentativa inacabada y acabada. En la
tentativa inacabada, el individuo no realiza todos los actos ejecutivos
necesarios para la consumación del delito, ya sea por algún hecho fortuito,
por alguna causa ajena a su voluntad o porque simplemente éste se desiste
de cometer el crimen.
Ejemplo: una ex ama de llaves, sin derecho alguno intenta penetrar en la
casa de sus ex patrones, que la despidieron por haber faltado una semana
sin avisar, para que la repongan a su trabajo, intentando romper la chapa de
fierro de la puerta de ingreso de la vivienda con una piedra, pero luego se
resiste ha cometer el mencionado hecho, quedando en tentativa inacabada
el delito de violación de domicilio, tipificado en el artículo 160º del código
penal, pues no realizó los actos ejecutivos necesario para consumar dicho
delito, el cual era romper la referida chapa e ingresar sin permiso alguno.
En la tentativa acabada, sucede lo contrario, el individuo sí realiza todos los
actos ejecutivos necesario para concretar el ilícito penal, empero, éste no se
realiza por arrepentimiento o por intervención de un tercero, convirtiéndose
así en un delito frustrado.
Ejemplo: un grupo de jóvenes, sin derecho, motivo ni facultad justificada,
intentan privar de su libertad a un exitoso hombre de negocios con el fin de
pedir posteriormente una recompensa en dinero, siendo que habiendo
realizado todos los actos ejecutivo necesarios para consumar el delito de
secuestro, tipificado en el artículo 152º del código penal, la policía nacional
aparece casualmente y logran impedir el crimen planeado.
Existen diversas teorías que explican el fundamento de la punición de la
tentativa, entre las cuales se destacan la Teoría Objetiva, la Teoría Subjetiva
y la Teoría Ecléctica. Estas teorías abordan la cuestión desde diferentes
perspectivas, ya sea centrándose en el riesgo para el bien jurídico, en la
intención del sujeto de infringir la ley, o en la relación entre la voluntad del
sujeto y la norma jurídica.
En conclusión, la tentativa delictiva representa un estado intermedio entre la
intención y la consumación del delito, y su castigo se fundamenta en diversas
teorías que abordan la cuestión desde diferentes perspectivas. Es
importante comprender la naturaleza y los elementos de la tentativa para una
correcta aplicación de la ley y la justicia.
IV. CONCLUCIONES
1.- El “Iter Criminis”, es una locución latina que significa “camino hacia el
delito”, en nuestras palabras, es una senda que lleva a cabo toda persona
que desea cometer un crimen, comenzando desde una fase interna, es decir,
desde la mente del individuo, lo que implica una idea, una deliberación y una
decisión, para luego terminar en una fase externa, es decir, en una etapa por
la cual se realizan los actos preparatorios y los actos ejecutivos para la
consumación del delito, alcanzado el agotamiento del mismo, pudiendo
quedar simplemente en una tentativa de delito que algunas veces será
sancionada y otras veces no, pero estando siempre ante la voluntad de
cometer un delito doloso de resultado o de peligro, jamás culposo, existiendo
la posibilidad de que el individuo pueda desistirse o arrepentirse
2.- La fase interna en el “Iter Criminis”, se desarrolla en la psiquis de la
persona, pudiéndose sostener también que es una etapa mental producida
en aquél que desea cometer un delito, lo que en la doctrina implica tres
momentos psicológicos: la idea, la deliberación y la decisión de cometer el
crimen; no siendo estos sancionables penalmente, pues no se puede
sancionar lo que acontece en la mente de una persona., toda persona es
libre de pensar lo que desee.
3.- La fase externa se trata de realizar en el mundo exterior la decisión de la
idea deliberada de contenido ilícito producida en el mundo interno del
individuo, para lo cual llevará a cabo los actos preparatorios, los actos
ejecutivos, la consumación del delito, el agotamiento del mismo, o quedará
sólo en el grado de una tentativa, algunas veces sancionadas y otras veces
no.
4.- No es punible la tentativa cuando es imposible la consumación del delito,
por la ineficacia absoluta del medio empleado o absoluta impropiedad del
objeto; ni de aquel que voluntariamente impidiera el resultado, ni la de aquél
que se esforzara seriamente por impedir la ejecución del delito aunque los
otros partícipes prosigan en su ejecución o consumación.
5.- La tentativa es pasible de sanción penal, en tanto el delito sea plenamente
posible, doloso y no culposo, y siempre que también la redacción del tipo
penal lo permita.
V. BIBLIOGRAFIA
1. colaboradores de Wikipedia. (2024, 13 marzo). Iter criminis. Wikipedia, la
Enciclopedia Libre. [Link]
2. Penal, D. V. M.-. R. L. (2023, 5 julio). Iter criminis en el derecho penal: el camino
del delito. Bien explicado. LP. [Link]
delito
3. Bramont Arias, Luis A. y Bramont-Arias Torres Luis A. Esquema de la Parte
General. Tratado de Derecho Penal, Parte [Link], Claus. Autoría y
Dominio del Hecho. Jeschexk, Hans H. Tratado de Derecho Penal, parte general.
Bustos Ramírez. Manual de Derecho Penal, parte general. Este ha sido un resumen
del cuarto tema expuesto en el Seminario “Temas de actualidad del Derecho Penal”
llevado a cabo el día 10 de octubre de 2006 en el Salón Principal de la Universidad
Privada San Juan Bautista – Sede Chosica (Lima - Perú