Escuelas Psicologicas Lectura Nro 1.psicologiavida
Escuelas Psicologicas Lectura Nro 1.psicologiavida
Facultad de Psicología
CURSO
Psicología y Vida
Práctica
PS – 108
Lectura obligatoria
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Primer Semestre
Prof. Ana María Cossío Curso: Psicología Vida URP
Todo se inicia así eran cuatro hombres que estuvieron íntimamente relacionados
con la presentación de la psicología como ciencia experimental. Fueron: Ernest Weber
(1795 - 1878), Gustav Fechner (1801 - 1887), Hermann von Helmholtz (1821 - 1894) y
Wilhelm Wundt (1832 - 1920). Los cuatro eran alemanes y por ende plenamente
conscientes de los impresionantes avances que se estaban logrando en la fisiología
europea a mediados del siglo XIX. En efecto, todos ellos habían tenido una notable
instrucción en esa disciplina en el curso de su educación profesional, y fue por esto
que se interesaron en problemas psicológicos. Además de semejante núcleo común
de interés por la fisiología, cada uno hizo una contribución particular al desarrollo de la
psicología.
La aportación especial de Weber consistió en demostrar la posibilidad de aplicar
métodos experimentales a la investigación de procesos psíquicos. Fechner era una
mezcla compleja de físico, matemático y filósofo, lo cual según veremos resultó ser de
gran importancia para el desarrollo de la incipiente ciencia. Aunque físico por
excelencia, Helmholtz era un genio universal que al igual que Weber sentía pasión por
el conocimiento exacto derivado de la experimentación. Cuando aplicó su profunda
inteligencia a estudiar problemas psicológicos, el resultado fue un avance notable en el
conocimiento de la estructura y de las funciones del ojo y oído. El talento especial de
Wundt era el de un organizador y sistematizador. Reunió las varias orientaciones de la
investigación y especulación teórica de su época en el primer libro sistemático de
psicología publicado de 1873 a 1874, al cual en forma harto significativa tituló
Physiological Psychology. Wundt fundó también el primer laboratorio experimental de
psicología en Leipzig en 1879.1 Dada la importancia crítica y el influjo de estos
pioneros, en seguida examinaremos las contribuciones de cada uno de ellos en forma
un tanto detallada.
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una superficie cutánea; pero nunca formuló sus resultados en una ley general. A pesar
de ello, sus descubrimientos suscitaron considerable interés en procesos sensoriales
entre fisiólogos y psicólogos contemporáneos. De hecho, la fama de Weber es ante
todo el resultado de la elaboración posterior que Gustav Fechner hizo de sus
descubrimientos básicos. En la sección siguiente vamos a seguir la evolución de los
conceptos de Weber en el trabajo de su sucesor.
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Una de las reacciones inmediatas ante el nuevo laboratorio fue que emigraron a
Leipzig jóvenes interesados en este nuevo y prometedor enfoque para el estudio de la
mente humana. Como resultado se convirtió Wundt en jefe de una escuela de
psicólogos cuyo propósito común era el análisis mental por medio de introspección con
el fin último de descubrir las leyes de la mente.
En la forma en que se usa en psicología, el término "escuela" designa grupos de
psicólogos que se asocian tanto geográficamente como sistemáticamente con los
primeros líderes en la nueva ciencia. Casi todos los psicólogos que formaron una
escuela trabajaban en problemas comunes y compartían una orientación sistemática
común. Por estas razones es correcto hablar de la "Escuela de Leipzig", en el sentido
de que en Leipzig, Wundt y sus colaboradores compartían los métodos y objetivos del
estructuralismo. Freud y sus colaboradores fundaron una escuela de psicoanálisis en
Viena en el primer decenio de este siglo. La escuela se transformó en el punto focal
del movimiento psicoanalítico. En forma parecida, los psicólogos que fueron atraídos
por la "Escuela de Chicago" del funcionalismo coincidían típicamente en finalidades y
en programas de investigación.
A medida que la psicología comenzó a difundirse como ramal del laboratorio de
Leipzig o por crecimiento independiente fuera de Alemania, se formaron otras
escuelas compuestas de psicólogos con intereses sistemáticos comunes. Durante
algunos decenios, de 1900 a 1930 aproximadamente, esa fue la característica más
sobresaliente de la nueva psicología, y fue gracias a esas escuelas que la psicología
contemporánea tomó forma. Debido a su importancia central en la evolución de la
psicología moderna, vamos a examinar cinco de las escuelas con cierto detalle:
estructuralismo, funcionalismo, behaviorismo, psicología gestáltica y psicoanálisis.
Con ello no queremos decir que son las únicas escuelas de psicología que
nacieron a principios del siglo XX. Más bien, aquellas que hemos seleccionado para
presentarlas han sido en nuestra opinión las que más han influido para determinar el
curso de la psicología contemporánea. Además, casi todas las demás son variaciones
o ramas de las que vamos a considerar. El lector encontrará fácilmente exposiciones
pormenorizadas de todas las variantes que le interesen consultando a Boring (1950),
Heidbreder (1933), Keller (1937) y Woodworth (1948).
Escuelas psicológicas
Edward Bradford Titchener (1867-1927) psicólogo PH.D Británico, el más
destacado alumno de Wundt, trasplantó la psicología de éste en Estados Unidos. En
manos de Titchener la concepción del maestro relativa a la psicología tuvo su
completo desarrollo. Así, casi en todos los aspectos un estudio de la psicología de Tit-
chener proporciona una visión bastante exacta del sistema de Wundt no significa que
ambos sistemas sean idénticos. Hay diferencias de opinión entre maestro y discípulo,
pero en términos generales es correcto afirmar que el sistema de Titchener es el de
Wundt en espíritu, en método y en los tipos de problemas explorados.
Estructuralismo de Titchener
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entre causa y efecto tan apreciadas por el científico. Pero Titchener elude la dificultad
de esta manera:
Así pues, la ciencia física explica asignando una causa; la ciencia mental
explica refiriéndose a los procesos nerviosos que corresponden a los
procesos mentales que están bajo observación. Podemos combinar ambas
maneras de explicación, si definimos a ésta como la afirmación de las
circunstancias o condiciones inmediatas en que ocurre el fenómeno
descrito. La escarcha se forma en la condición de diferencia de
temperatura entre aire y suelo; las ideas se forman en la condición de
ciertos procesos dentro del sistema nervioso. Fundamentalmente son
idénticos al objeto y la manera de explicación en los dos casos.
Para recapitular la posición de Titchener hasta este punto, la psicología es estudio
de la conciencia por el método de introspección con el propósito de contestar tres
preguntas acerca de fenómenos mentales: ¿qué? ¿cómo? ¿por qué? El programa
completo de la psicología es esencialmente similar al de las otras ciencias naturales.
Una vez que el científico ha decidido qué aspecto de la naturaleza va a estudiar,
procede a descubrir sus elementos, muestra cómo se integran en procesos más
complejos y finalmente formula las leyes que rigen el comportamiento de los
fenómenos estudiados.
Titchener aborda a continuación ciertos problemas de introspección que resultan
del método especial de introspección. Admite, que a primera vista la introspección
como método tiene resabios de subjetividad. ¿Cómo puede haber una psicología
objetiva y científica si precisamente el proceso bajo observación está efectuando
también la observación? En su opinión la respuesta se encuentra en parte en el
adiestramiento y en parte en la actitud del observador. El introspeccionista necesita
bastante experiencia de laboratorio bajo supervisión, antes de ser admitido como
psicólogo. Ha de aprender a asumir una actitud objetiva mientras está en el laboratorio
- por decirlo así, tiene que salir fuera de sí mismo y mirar dentro de sí. Además, debe
estar alerta para evitar el "error de estímulo" trampa insidiosa para los
introspeccionistas que consiste en la descripción de un objeto estimulador en términos
del lenguaje cotidiano en lugar de un informe sobre el contenido consciente producido
por el estímulo. Por ejemplo, ver e informar acerca de una manzana como manzana
equivale a ser víctima del error de estimulo. Es introspección válida describir el matiz,
brillantez y características especiales de nuestra conciencia cuando una manzana u
otro objeto se hallan bajo observación.
Otro arduo problema surge cuando tratamos de observar una conciencia emotiva.
En ese caso la actitud tranquila y científica, necesaria para trabajar en laboratorio,
destruye precisamente el proceso bajo observación. Titchener admite de inmediato la
dificultad y sugiere que en tales casos la introspección debe volverse retrospección.
Dicho de otro modo, el psicólogo deja que la experiencia emocional continúe
ininterrumpida por la introspección y luego describe su recuerdo consciente de la
experiencia cuando termina ésta. Naturalmente se trata de un procedimiento número 2
que está sujeto a distorsiones de memoria, pero que es el único posible en tales
circunstancias.
También se presenta la cuestión de cómo puede el psicólogo estudiar procesos
conscientes de niños, animales e individuos con trastornos mentales. Desde luego, en
estos casos y en otros similares la respuesta de Titchener es "introspección por
analogía". Tras observar atentamente la conducta del sujeto, el psicólogo ha de
ponerse en lugar suyo y tratar de interpretar lo que está experimentando el individuo
estudiado. Entre paréntesis apuntamos que al leer este punto de Titchener tenemos la
impresión de que advertía que su método era indirecto e insatisfactorio. Semejante
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Funcionalismo
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definido con menos precisión que el estructuralismo. Por eso es difícil y tal vez injusto
seleccionar el trabajo de un psicólogo como formulación definitiva del estructuralismo.
Pero hay que correr el riesgo a fin de presentar el sistema en forma coherente. Hemos
escogido la exposición que hizo Harvey A. Carr en 1925, porque representa al
funcionalismo en su madurez y en su forma más definitiva. Con objeto de dar una
perspectiva para apreciar el sistema de Carr, primero vamos a describir brevemente
las principales contribuciones de sus predecesores: James, Dewey y Angell.
La carrera psicológica académica de William James en la Universidad de Harvard
abarcó desde 1872 hasta 1907. Algo de su intelecto y personalidad polifacéticos lo in-
dica el hecho de que durante ese periodo fue sucesivamente fisiólogo, psicólogo y
filósofo. En psicología la contribución destacada fue su brillante obra Principies of
Psychology publicada en 1890, donde analizó y criticó la psicología estructuralista
nacida en Alemania, James declaró abiertamente que la suya era una psicología
funcional cuyo objetivo no consistía en reducir la mente a elementos, sino en estudiar
la conciencia como un proceso continuo o una corriente. Tal como aparece en hábitos,
conocimiento y percepción, la mente está constantemente ocupada en relaciones con
el ambiente consistentes en dar y recibir. La mente es pues útil o funcional para la
adaptación; es todo menos una colección de estados conscientes estáticos. Más aún,
es sumamente personal y por ende no puede ser sometida a los análisis objetivos y
científicos propuestos por los estructuralistas sin destruir ese sabor personal.
La postura de James lo puso en oposición fundamental con la psicología
germánica muy objetiva de entonces. Como resultado, prestó el servicio de clarificar
las cuestiones que surgieron entre el estructuralismo y sus opositores. Aparte de eso,
sus notables intuiciones de la naturaleza humana despertaron enorme interés en
psicología y dejaron también un legado de hipótesis para que las futuras generaciones
de psicólogos experimentales las verificasen en sus laboratorios.
Dewey, quién sucedió a James como decano de los psicólogos estadounidenses,
fue también su sucesor espiritual en psicología. En efecto, se le reconoce el mérito de
haber lanzado el funcionalismo como el movimiento definitivo en psicología. Ello
ocurrió con la publicación de un artículo en 1896 sobre el concepto de arco reflejo,
donde atacó el molecularismo y el reduccionismo psicológicos. En su artículo Dewey
sostiene que el acto conductual que interviene en una respuesta refleja no puede
reducirse a sus elementos sensitivos y motores, y sin embargo sigue siendo un acto
significante. Todo lo que queda después de semejante disección son abstracciones de
sus fases sensoriales y motrices, y existen solamente en el cerebro de los psicólogos.
Procedió a afirmar que los reflejos y otras formas de comportamiento han de
interpretarse en términos de su valor para la adaptación y no examinarse como
categorías científicas artificiales. En suma, Dewey pensaba que el estudio del
organismo como un todo que funciona dentro de su medio ambiente era el objeto
propio de la psicología.
La antorcha del funcionalismo encendida por Dewey y James fue entregada a
James Rowland Angell en la Universidad de Chicago. Transformó el movimiento
funcionalista en escuela funcionante e incidentalmente hizo a la facultad psicológica de
Chicago la más importante e influyente de su época. Esa herencia académica fue
recogida por Harvey A. Carr, sucesor de Angell como rector de la facultad de
psicología, y nuevo líder del funcionalismo. Desde que Dewey pronunció el discurso
"inaugural" en su artículo de 1896 hasta la administración de Carr desde 1920 a 1930,
el funcionalismo llegó a ser una escuela psicológica bien establecida y reconocida.
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Sin embargo, pese a la restringida postura teórica del psicoanálisis, con su fondo
no experimental y no académico ha influido profundamente en la psicología moderna.
Además, ciencias sociales, filosofía, ética y artes han sentido también el impacto de la
teoría psicoanalítica. De hecho, entre todas las escuelas psicológicas el psicoanálisis
ha cautivado tanto la imaginación del público general que muchos profanos identifican
erróneamente la psicología con el
(3) A General Introduction to Psychoanalysis psicoanálisis.
(1920) y New Introductory Lectures on
Psychoanalysis (1933) constituyen una
excelente introducción a todo el sistema para
los que se interesen en profundizarlo, y tiene la
ventaja de haber sido escritos por el mismo
Freud. Para referencias adicionales véase a 9
Munroe (1955). Nuestra exposición está
tomada de varias fuentes primarlas y
secundarias.
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Este movimiento de gran influencia se inició en Viena hacia fines del último siglo
bajo el liderazgo de Sigmund Freud (1856 - 1939). Freud comenzó su carrera como
médico practicante que se especializó en enfermedades del sistema nervioso, Se dio
cuenta de que muchos de sus pacientes sufrían en realidad conflictos mentales y
estados neuróticos que se manifestaban como trastornos físicos, dolencias o extrema
fatiga, "nerviosismo”, insomnio y otros.
En aquella época un franco reconocimiento del problema dejaba al médico en un
dilema. Tratando los síntomas físicos del paciente, no se conseguía llegar a la raíz del
problema, mas no había otra alternativa verdadera. Claro, lo que necesitaba el
paciente era psicoterapia, no un tratamiento físico; pero aquella todavía no se había
desarrollado como rama reconocida de la medicina clínica.
Mientras Freud cavilaba sobre tales dificultades, se enteró de que un médico fran-
cés, Jean Martin Charcot (1825 - 1893), y un alemán, Joseph Breuer (1842 - 1925),
habían logrado considerable éxito con el tratamiento hipnótico en histéricos que
padecían parálisis, anestesias y confusión mental - causadas todas por factores
psicogénicos. La técnica terapéutica consistía en hipnotizar al paciente y animarlo
luego a "exponer" sus dificultades. Semejante reproducción de experiencias molestas,
que parecían hallarse en la raíz de los síntomas, con frecuencia le producía mejoría
considerable al paciente.
Freud estudió la técnica de hipnoterapia y durante algún tiempo colaboró con
Breuer en el tratamiento de pacientes mediante esta nueva herramienta clínica. Sin
embargo, descubrió que algunos pacientes no podían ser hipnotizados con bastante
profundidad para capacitar al médico a reconducirlos a la fuente de sus dificultades
emocionales. Aún más desalentador fue el descubrimiento de que en muchos casos
en los que el tratamiento había dado buenos resultados inicialmente y había aliviado
los síntomas del paciente, la enfermedad se manifestaba después en otra forma con
un conjunto distinto de síntomas. Evidentemente la "curación" había sido superficial -
solamente una atenuación temporal de síntomas.
Para abreviar una larga historia, Freud reconoció que el valor real de los
tratamientos hipnóticos residía en el análisis psíquico realizado y nada tenía que ver
con el trance hipnótico como tal. El problema consistió entonces en descubrir una
técnica terapéutica que hiciese innecesaria la hipnosis y al mismo tiempo hiciese
posible un análisis más profundo y completo de la psique del paciente. Este propósito
se consiguió haciendo que el paciente se relajase sobre un diván y comunicase
libremente cualquier cosa que llegase a su mente. Este es el método de libre
asociación. El psicoanalista escucha al paciente y le observa lo más discretamente
posible, atento a reacciones emocionales, señales de malestar y resistencia al
tratamiento. En la sesión el terapeuta discutirá con su paciente las interpretaciones del
material traído a luz durante la hora analítica.
En el curso de su experiencia clínica Freud creó varios conceptos importantes,
como los que usó para describir la estructura de la personalidad (ego, id y superego) y
los que empleó al elaborar las diversas etapas del desarrollo psicosexual (fases oral,
anal y genital, el complejo de Edipo).
En el curso de su práctica Freud se convenció también de que los sueños tenían
especial valor para la nueva terapéutica, porque revelan deseos escondidos cuando se
analizan adecuadamente. En efecto, Freud consideraba al sueño una ruta principal ha-
cia procesos mentales inconscientes. Por tal razón la interpretación de sueños se
convirtió más tarde en parte importante tanto del proceso terapéutico como de la teoría
psico-analítica.
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Asimismo, se les atribuye sobre todo a Freud y a sus seguidores el cambio radical
que ha tenido lugar en las costumbres sexuales desde el final de la era victoriana. No
hay que decirlo, el cambio se ha efectuado en dirección de mayor libertad en el
comportamiento sexual. Hasta cierto punto se usa la psicología freudiana como
racionalización en lugar de razón verdadera de la nueva ética sexual. Igual que ha
ocurrido con otras teorías científicas cuando se vuelven de dominio público, el
psicoanálisis freudiano ha sido simplificado exageradamente en la mente del público.
Así como toda la evolución darwinista se redujo al slogan popular: "El hombre viene
del chango”, también la posición de Freud ante la base sexual de las neurosis ha sido
simplificada en exceso: "Es psicológicamente nocivo reprimir el sexo”. Según veremos
en realidad Freud consideraba necesaria la represión sexual si han de sobrevivir la
civilización y la cultura. Pero sin razón o con ella la noción de la libertad sexual se
atribuye a Freud, y el resultado final ha sido un relajamiento general de la restricción
sexual en literatura, arte y medios de diversión, así como en la conducta en general.
Por último, no cabe duda de que el psicoanálisis ha desempeñado parte
importante en Ia creación del hondo interés mostrado por un vasto número de
psicólogos en el campo relativamente nuevo de la psicología clínica. Esta rama de la
psicología ha crecido rápidamente en años recientes, principalmente como resultado
del ímpetu que tuvo en la Segunda Guerra Mundial. Millares de soldados que
retornaban de zonas de lucha sufrían fatiga de combate o trastornos mentales más
graves. Ante la escasez de psiquiatras fue necesario adiestrar a centenares de
psicólogos para contar con terapeutas calificados que trabajasen en hospitales del
gobierno. Además, una conciencia más viva por parte del público general acerca de la
conveniencia de obtener ayuda psicológica para problemas de adaptación ha dado
origen a gran proliferación de agencias de consejo, públicas y privadas, cuyo personal
está formado en parte por psicólogos clínicos.
Rara vez el psicólogo clínico es psicoanalista, e igualmente rara vez adhiere
exclusivamente a la teoría freudiana. Su preparación académica se funda típicamente
en la psicología experimental con especializaron en psicometría, psicología anormal y
psicoterapia. Con ello no queremos decir que esté adoctrinado contra la teoría
freudiana, sino que está dotado de un punto de vista ecléctico que reconoce el valor
de varios enfoques y cuyo principio orientador consiste en verificar el valor de todo
principio o método clínico con técnicas experimentales siempre que sea factible.
En resumen, hemos adoptado la posición de que en general la libre asociación
freudiana, el análisis de sueños, la teoría y la técnica psicoanalíticas se han
desarrollado principalmente fuera del ámbito de la psicología tradicional académica y
sistemática. Es especializada la metodología psicoanalítica y hasta ahora parece
carecer de valor para la psicología experimental. Por otra parte, las teorías de Freud
referentes a motivación humana y desarrollo psicogénico han influido profundamente
en la psicología académica y han suscitado además gran cantidad de investigaciones,
debates e interés por las áreas de la personalidad y la adaptación.
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