Reseña: Investigar en un mundo encantado: los aportes de las metodologías
indígenas al quehacer etnográfico.
Julián Esteban Aguirre Parra.
Referencia de la obra reseñada:
Micarelli, G. (2018). Investigar en un mundo encantado: los aportes de las
metodologías indígenas al quehacer etnográfico. Universitas Humanística,
86, 219-245. [Link]
Ubicación del autor y de la obra:
Giovanna Micarelli actualmente es profesora asociada de antropología en la Pontificia
Universidad Javeriana; Bogotá, Colombia. Además, es investigadora del centro de estudios
sociales. Su investigación se centra principalmente en la región Amazónica, donde articula el
trabajo académico con el apoyo a las luchas de los pueblos indígenas por sus derechos. Desde el
año 1995 ha trabajado con los Conibo Shipibo de la región Ucayali en Perú, los Tikuna del río
Amacayacu y los pueblos indígenas pertenecientes al grupo supra étnico Pueblo del Centro en la
periferia de la localidad colombiana de Leticia. Su interés de estudio se centra en dos campos:
uno explora los compromisos críticos indígenas con el desarrollo y la modernidad, el lugar de los
entendimientos socioambientales en la construcción y defensa del territorio, y los procesos
indígenas de reafirmación cultural en contextos interculturales emergentes. El otro se enfoca en
los modos nativos de conocimiento, en las teorías indígenas sobre la personalidad, el poder, la
experiencia y la sociabilidad. Las extensiones más recientes de su investigación se centran en las
epistemologías indígenas: las perspectivas de los nativos amazónicos sobre el conocimiento,
cómo se adquiere y transmite, y cuáles se consideran los resultados deseados. Otro campo de
investigación es la antropología alimentaria. De 2018 a 2019 lideró un proyecto de investigación
colaborativo en cuatro regiones de Colombia, analizando la soberanía alimentaria, la soberanía
territorial y los comunes, en relación con las onto-epistemologías locales. Algunas de sus
publicaciones en libros o revistas científicas son: Micarelli, Giovanna (2021), "Alimentar "los
comunes": repensar los derechos alimentarios a través de ontologías indígenas", Food, Culture &
Society , 24, 3, 446-463; Micarelli, Giovanna; Luciana Buainain Jacob(orgs.)(2020), Soberanía
alimentaria: prácticas y saberes locales para un movimiento global contrahegemónico . Bogotá:
Editorial Javeriana; Micarelli, Giovanna (2015), Tejiendo una nueva canasta: redes indígenas al
margen del desarrollo. Bogotá: Editorial Pontificia Universidad Javeriana; Micarelli, Giovanna
(orgs.) (2012), "Taagai Búuamïsi jïïbegeejï" - La historia de los dos hermanos Boa. Aniceto
Nejedeka Kajutne. Libro bilingüe muinane y español. Bogotá: ICANH.
Compendio de la obra:
El principal interés en está reseña es traer a colación las ideas más importantes del artículo de
reflexión: Investigar en un mundo encantado: los aportes de las metodologías indígenas al
quehacer etnográfico. Escrito por la antropóloga Giovanna Micarelli, quien hace un valioso
aporte reflexionando sobre las nuevas miradas del quehacer metodológico y epistemológico de la
antropología en tanto productora de conocimientos.
La autora inicia su escrito con una pregunta trascendental para el desarrollo de su texto, está
es: “¿para qué quieres conocer?” pues la Gentegente de centro1 siempre la interpelaba en su
estancia allí sobre un vicio ya difundido entre los antropólogos de andar preguntando solo con el
afán de conocer para sus propios fines y no para los fines de la propia comunidad. Es allí, donde
Micarelli se cuestiona con respecto a los métodos de extracción de datos impuestos por las
metodologías de la ciencia Occidental y su verdadero papel a la hora de investigar sobre
comunidades indígenas. Según Micarelli (2018) su convicción política de ayudar a los pueblos
indígenas marginalizados y velar por sus derechos le hizo replantear la posición asimétrica que
asumen los antropólogos a la hora de investigar. Por lo que empezó a darse cuenta de que su
posición investigativa debía centrarse en aprender en conjunto con la Gentegente de centro. Su
reflexión se centra elementalmente en cómo las “prácticas cognoscitivas”2 pueden reinventar la
investigación y llevarla a un plano dónde responda por los “desafíos sociales actuales" sin
convertir el conocimiento en archivos o sólosolo para el beneficio económico del investigador.
De esta manera se puede replantear la metodología y llevar a cabo nuevos caminos para conocer.
1
La Gente de Centro es un conjunto supraétnico lingüísticamente diverso, pero bastante uniforme culturalmente, que
incluye a los Uitoto, Bora, Miraña, Muinane, Andoke, Nonuya, Ocaina y Resigaro. Comprende aproximadamente
a 7500 individuos que habitan en las regiones de Caquetá, Putumayo y Amazonas, de Colombia, y en la región
amazónica del norte del Perú.
2
Lo que está en comillas son palabras extraídas literalmente del texto.
Su reflexión sobre los modos de conocer se formaliza cuando fue seleccionada para
acompañar una beca con los “compañeros indígenas” convocada por el fondo mixto de Leticia. El
proyecto de investigación se proponía plantear ciertas estrategias para resolver distintas
problemáticas, específicamente: la estigmatización de la hoja de coca, problemas territoriales
entre los grupos étnicos que convergen allí, la idea de desarrollo territorial y global, la mediación
entre lo que es propio y lo de afuera y las relaciones interculturales. Cuando se convocaban
distintas reuniones en horarios estipulados por la autora para llevar a cabo los objetivos del
proyecto, la Gentegente de centro se mostraba indiferente o no se concretaba nada con respecto al
proyecto. En consecuencia, la autora empieza a pensarintuir sobre cómo debía proceder :
, comentando que
“Había comenzado a darme cuenta de que los temas y tipos de discurso
dependen de lugares y momentos específicos del día.” (Micarelli,2018, p.229)
Así pues, la autora hace énfasis en que es menester afinar el ojo en características particulares
que nos hablan sobre los procesos de investigación indígena3. Por lo tanto, cuando se lleva a cabo
un proyecto institucional en estos territorios la gente de centro pone como principal elemento sus
concepciones del tiempo, sus técnicas corporales, sus formas en la que pueden reflexionar sobre
ciertas ideas y objetivos, desde sus maneras y no desde las maneras occidentales. Donde se hace
énfasis en el “trabajo”4 como medio para legitimar prácticas, para conocer, para investigar.
Su segundo proyecto se materializó con el acompañamiento de Ramón5. El proyecto consistía
resumidamente en constituir las miradas indígenas sobre la promoción y prevención de la salud
en el programa de formación de promotores de la Secretaría de Salud Departamental y
paralelamente, fortalecer la educación para la salud en las comunidades indígenas del Amazonas
(Micarelli, 2018). La autora interesada en ser la aprendiz de Ramón se sometió a distintas reglas
estrictas, no sin antes Ramónadvertirle Ramón la peligrosidad del conocimiento, pues ésteesté se
encuentra “caliente” y si es destapado indebidamente puede ocasionar enfermedades y males
3
La autora define investigación indígena como: “El término ‘investigación indígena’ abarca, por ende, diversas
prácticas en las cuales pueden o no participar profesionales “blancos”, con roles variables y no exclusivos, desde
proponer y/o financiar la investigación, hasta servir de intermediarios, asesores, acompañantes o aprendices… Pese
ello, una “investigación indígena” es aquella que ocupa el lugar exógeno de un proyecto, lo captura y lo transforma
de acuerdo con sus propias metodologías, finalidades y criterios de evaluación”
4
En una perspectiva compartida con otras sociedades indígenas amazónicas, para la Gente de Centro el trabajo
encarna y materializa el pensamiento intencional y el habla, y abarca ámbitos tan diversos como el chamanismo, la
producción de alimentos, la enseñanza-aprendizaje y la curación (Micarelli, 2015a).
5
Ramon es un indígena Miuname. Quien se desempeña como promotor de salud tanto en el sistema médico indígena
como occidental.
espirituales. Estos procesos para conocer y ser una aprendiz adecuada se manifestaban, por
ejemplo, en estar atento a los “sonidos de los animales”, en observar detenidamente” los cambios
atmosféricos “y prestarle suma atención a “los sueños y los malestares”. También “inhalando el
humo de ají”, “consumiendo sustancias como la coca y el tabaco”, las cuales son prácticas para
conocer, para entender el territorio y el estado de salud del grupo (Micarelli, 2018). Es decir que,
hay que estar atentos a la experiencia sensible del cuerpo para poder conocer, para poder
comprender y saber estar en el territorio.
Se concluye en el texto que, acostumbrados los investigadores a privilegiar ciertas técnicas de
recolección de información donde se le da más importancia a ciertas frases o enunciados, pasando
por alto las percepciones y experiencias contextuales que hace la gente de su entorno y de ellos
mismos. Es posible pensar según la autora sobre una ruptura entre el investigador y las personas
que nos enseñan en y para la investigación. Por ende, es posible pensarse una investigación más
sentida y menos rígida.
Juicio crítico.
Considero las reflexiones de la autora pertinentes para dialogar sobre nuevas perspectivas de
la investigación en las ciencias sociales. Sus argumentos conllevan a replantear la tradición de la
investigación Occidental, teniendo en cuenta sus características rígidas y sistemáticas. Pues
dependiendo del contexto donde se utilicen pueden ser aplicables o no.
También resalto su capacidad para comprender mejor los mundos indígenas. Ya que es
importante entender sus distintas problemáticas y necesidades desde sus propios términos, para
poder llegar a soluciones que velen por el bienestar de los territorios en las relaciones
interculturales.
Su metodología enseña que no solo hay una manera de conocer y que la investigación no
necesariamente responde a los objetivos del investigador. La investigación puede ser variable y
abre nuevas posibilidades para el conocimiento. Un conocimiento en el caso del texto que surge
desde las mismas personas con las que Micarelli trabaja conjuntamente, un conocimiento que
supera las reglas de la lógica y aporta otras miradas metodológicas para comprender mejor esas
otras vidas posibles o esos mundos encantados
Sin embargo, pienso que no hay que inferiorizar el papel que ha tenido el método etnográfico
con sus técnicas en la construcción de nuestra disciplina y su gran importancia para la realización
de textos antropológicos e investigativos. Son habilidades que aún nos constituyen como
investigadores de las sociedades y aunque en ciertos casos específicos no sean aplicables, su
importancia no deja de tener relevancia para la investigación y para la obtención de distinta
información en la realización de textos antropológicos.