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Ética y Verdades Humanas en Filosofía

A través del presente texto, reforzaremos nuevamente que no podemos conocer la verdad porque muchas veces nos limitan o enriquecen los prejuicios. Nos afianzaremos de la des ocultación como el ente se produce en la sinceridad del lenguaje. Resaltamos que no hay ningún enunciado que se pueda entender únicamente por el contenido que propone, cada enunciado tiene su motivación.

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Ética y Verdades Humanas en Filosofía

A través del presente texto, reforzaremos nuevamente que no podemos conocer la verdad porque muchas veces nos limitan o enriquecen los prejuicios. Nos afianzaremos de la des ocultación como el ente se produce en la sinceridad del lenguaje. Resaltamos que no hay ningún enunciado que se pueda entender únicamente por el contenido que propone, cada enunciado tiene su motivación.

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Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey

MEH-Hermenéutica. Profesor Titular: Dr. Iñaki Moreno Navarro,


Tutor: Mtro. Salvador Fernández Martínez.
Equipo 03Ética:
Silvia Tinajero García (A01050838) Matilde Sarabia Rodríguez (A00530140) Rosa Lilia Paniagua Quevedo (A01303106)
Eder Estrada Villalba (A01307887) Alejandra Sánchez Velázquez (A01103077)

Pretensiones de Verdad

A través del presente texto, reforzaremos nuevamente que no podemos conocer la


verdad porque muchas veces nos limitan o enriquecen los prejuicios. Nos afianzaremos
de la desocultación como “el ente se produce en la sinceridad del lenguaje” (Gadamer,
1994, p. 53). Resaltamos que “no hay ningún enunciado que se pueda entender
únicamente por el contenido que propone, cada enunciado tiene su motivación (Gadamer,
1994, p. 58). Para ello analizaremos tres fragmentos tomados de textos prácticos
ofrecidos para este curso.

FRAGMENTO 1 - Tomado de Fundamentos de la ética y filosofía de la liberación (1992)


de Apel, Dussel y Fornet:

De hecho, la mayoría de la humanidad (el Tercer Mundo, los nuevos “ pobres” del
capitalismo central, las mujeres de casi todas las culturas, etc.), un 75% o más de
las personas humanas, no forma parte “fácticamente”, no son participante plenos
de las “ comunidades de comunicación reales”, hegemónicas. Esta inmensa
mayoría está silenciada, enmudecida; y para recordar la famosa expresión de
Wittgenstein, pero cambiándole de sentido, podríamos decir: “De lo que deberían
hablar se les hace guardar silencio, no interesa lo que puedan decir” (p.78).

¿Qué mensaje nos quiere transmitir el autor? Busca hacer evidente que hay todo un
sector de la sociedad mundial que siendo mayoría no forman parte de la toma de
decisiones que les afectan, ya que se ven silenciados por el sistema social que vivimos,
ordenado desde la lógica del capitalismo. ¿Cómo se deriva del texto ese mensaje? Se
deriva de su crítica a la Modernidad, donde afirma la permanencia activa (desde
Descartes hasta Heidegger) de un solipsismo sin superar. Así el otro, que es el esclavo
por naturaleza no entraba en la comunidad comunicativa real, lo que hace que los países
latinoamericanos no participantes sólo reciban el efecto de los acuerdos de la hegemonía
dominante, “el Otro” es excluido, ignorado y desconocido. Para cerrar el mensaje Dussel
realiza una analogía con el silencio de Wittgenstein que permite pensar que al sistema
social actual le interesa en el fondo la satisfacción y la escucha de todos los integrantes
de una comunidad de comunicación pero que sus propios parámetros le obligan a negar
ese interés y con ello excluir del diálogo a varios de esos integrantes, con argumentos que
pueden calificarse de arbitrarios en función de la ética discursiva desde la que habla
Dussel. ¿Qué verdades humanas presuponen las afirmaciones de este autor?
Existencia de un tercer mundo con un evidente atraso económico-social. Una comunidad
de comunicación selectiva, poco inclusiva y por tanto, poco efectiva. Estos países en
desarrollo no forman parte de las comunidades de comunicación reales ya que son
excluidos e ignorados deliberadamente. Reforzando “la teoría de la «hegemonía» como el
control de «concensus» […] de dominación, […] un silenciar la voz del otro” (Apel, Dussel
y Fornet, 1992: p. 77) ¿Hasta qué punto resulta factible establecer esas verdades
humanas cuando de hecho se parte de una situación concreta como explícitamente
hace Dussel? Resulta factible reconocer esto como verdades humanas, dado que los
ejemplos fácticos son múltiples. El mismo Dussel los expone (en otros fragmentos del
texto) citando las situaciones que históricamente han vivido varios países
latinoamericanos a través de sus sistemas de gobierno, que aunque vistas como
revoluciones o democracias modernizantes no han tenido la capacidad de evitar el
fracaso por la imposibilidad de superar la miseria económica creciente. Sin embargo, el
propio Gadamer nos recuerda que “ninguno de nosotros abarca toda la verdad en su
pensamiento y que, sin embargo, la verdad entera puede envolvernos a unos y otros en
nuestro pensamiento individual” (Gadamer, 1994, p. 62). En este sentido, al texto de
Dussel pueden introducirse muchos cuestionamientos, por ejemplo: ¿Cómo entiende
Dussel dentro de la realidad binaria que describe, los diversos procesos de
desplazamiento y capacidad de movilización originados por las teorías de género en
América Latina?, y se podría ir más allá, preguntándonos sobre la validez de las premisas
de la propia ética discursiva, el camino es infinito como lo había indicado Gadamer: “Un
enunciado encuentra su horizonte de sentido en la situación interrogativa, de la que
procede (Gadamer, 1994, p. 59)

FRAGMENTO 2 - Tomado de La genealogía de la Moral (2003) de Nietzsche:

Este problema del valor de la compasión y de la moral de la compasión (-yo soy un


adversario del vergonzoso reblandecimiento moderno de los sentimientos-) parece
ser en un primer momento tan solo un asunto aislado, un signo de interrogación
solitario; mas quien se detenga en esto una vez y aprenda a hacer preguntas aquí,
le sucederá lo que me sucedió a mí: - se le abre una perspectiva nueva e inmensa,
se apodera de él como un vértigo, una nueva posibilidad, surgen toda suerte de
desconfianzas, de suspicacias, de miedos, vacila la fe en la moral, en toda moral,-
finalmente se deja oír una nueva exigencia. (p. 60).

¿Qué mensaje nos quiere transmitir el autor? Los seres humanos deberíamos tener la
valentía de cuestionar todo lo que sabemos y/o creemos. Todo aquello que nos ha sido
transmitido a lo largo de la historia o desde la tradición. Nietzsche nos reta a tratar de
explorar otros horizontes y soltar ataduras, miedos y sobre todo a ser críticos. ¿Cómo se
deriva de su texto ese mensaje? El recurso a la ironía que emplea Nietzsche reviste de
cierto grado de factibilidad al texto, es lo mismo que opera en el lenguaje poético, es una
operación arriesgada porque también implica mayores niveles de interpretación, pero
todos “utilizamos de continuo formas de comunicación para realidades no objetivables,
formas que nos ofrece el lenguaje, incluido el de los poetas” (Gadamer, 1994, p. 55). La
ironía y el lenguaje poético permiten interpretar el texto de Nietzsche como una invitación
a la valentía del cuestionamiento, aún de aquellos enunciados que gozan mayor
presunción de verdad en nuestra sociedad, como son la ciencia y, en el caso de este
fragmento, la moral. ¿Qué verdades humanas presuponen las afirmaciones de este
autor? Que existe una moral de la compasión, con un ordenamiento de todas las
categorías de la moral en torno a ese valor en particular. En este caso específico se
proclama la necesidad de hacer una crítica al valor de la compasión partiendo de que es
válido y humano poner en entredicho el valor mismo de los valores. Supone que dicha
revisión no es sólo necesaria, sino evidente una vez que se han analizado los efectos de
la moral de la compasión en la sociedad moderna ¿Hasta qué punto resulta factible
establecer esas verdades humanas cuando se utiliza una argumentación de
carácter poético o polémico como hace Nietzsche? Los mecanismos que Nietzsche
emplea son efectivos para la comunicación de su mensaje, si tomamos en cuenta la
perspectiva de Gadamer que nos indica que “los griegos vieron pronto que son las cosas
mismas en su inteligibilidad lo que el discurso encierra y guarda primariamente. Es la
razón misma de las cosas la que se representa y comunica en un modo específico de
discurso” (Gadamer, 1994, p. 53) es posible pensar que las categorías que permiten la
validez del fragmento que nos ocupa tienen un referente real. Por ejemplo: el proyecto de
la genealogía moral girará en torno al cuestionamiento de esta “moral de la compasión”
que identificará con la moral cristiana y la influencia que esta recibe de la moral judía. Con
su estilo irónico Nietzsche evidencia la posibilidad de que los juicios morales sean
entidades vacías que el grupo hegemónico llena con valoraciones que le sean
convenientes para establecer un orden social. Sin embargo, “una vez que opera la
historicidad de la comprensión esta pretensión de verdad puede quedar diluida, provocar
confusión o duda, o bien, establecerse en el lector como una nueva verdad” (Gadamer,
1994, p. 55). En este sentido, ¿podría considerarse que todos los efectos de la moral de
la compasión, de la moral cristiana, han sido negativos para la sociedad? Esa es una de
las vías de interpretación que el texto ofrece pero podemos encontrar otras que
evidencien consecuencias opuestas a lo propuesto por Nietzsche, porque finalmente “sólo
hay verdad en el enunciado en la medida que éste es interpelación” ” (Gadamer, 1994, p.
59)

FRAGMENTO 3 - Tomado de La Gaya Ciencia (2009) de Nietzsche:

Limitémonos, pues, a depurar nuestras opiniones y crear nuevas y propias tablas


de valores - ¡y no cavilemos más sobre el «valor moral de nuestros actos»! ¡Sí,
amigos míos! ¡Ya es hora de repudiar con asco toda esa palabrería moral de unos
sobre otros! ¡Debe repugnarnos dictar juicios morales! ¡Dejemos esa palabrería y
este mal gusto a aquellos que no tienen otra cosa que hacer que arrastrar el
pasado un trecho más por el tiempo y que personalmente no están nunca en el
presente – estos son muchos, la mayoría! (pp. 243-244).

¿Qué mensaje nos quiere transmitir el autor? Al emitir opiniones y valoraciones de los
actos que realizan nuestros prójimos, nos enfrascamos en nuestras críticas, viendo ver la
paja en el ojo ajeno y no notamos la viga que tenemos en el propio. No tiene caso
dedicarle tiempo a valorar moralmente nuestros actos pues esta acción es despreciable.
Además, ello es indicio de estar aferrados a un pasado que no volverá y por ende, no
estamos conscientes y viviendo el presente. Lo más relevantes es la propuesta de crear
una nueva tabla de valores. ¿Cómo se deriva de su texto ese mensaje? “¡Cuan pocos
hombres saben observar! Y de los pocos que lo saben –¡cuán pocos observan a sí
mismos!” (Nietzsche, 2009, p. 241), es una de las ideas centrales de Nietzsche.
Estableciendo un diálogo entre amigos es como nos ejemplifica la incapacidad para
contemplar nuevos ideales. Tan sometidos nos encontramos en los convencionalismos de
la sociedad que dejamos nuestros juicios morales en manos de una “voz de la conciencia”
que no es otra cosa que la programación que se nos ha incrustado. Ella es “prueba de
insuficiencia personal, de falta de personalidad” (Nietzsche, 2009, p. 242), finalmente
nunca interiorizado sobre sí mismo. ¿Qué verdades humanas presuponen las
afirmaciones de este autor? Es pan de todos los días el juzgar y criticar a los demás,
nos convertimos en jueces de todos ellos. Siendo un hecho que los juicios morales son
ataduras de un pasado que nunca volverá a replicarse tal cual en el presente. Por lo que
sería muy sano y lograría una mejor convivencia aborrecer toda valoración moral emitida.
¿Hasta qué punto resulta factible establecer esas verdades humanas cuando se
utiliza una argumentación de carácter poético o polémico como hace Nietzsche?
Resulta complicado dejar de emitir juicios morales pues la forma de concebir las cosas es
muy distinta para cada ser humano. Esa forma de ver las cosas tiene una carga de
prejuicios, tradiciones, historicidad, etc. Ellos adquiridos a través de nuestra educación,
religión, familia, etc. Muy difícilmente pueden ser sustraídos de nuestros pensamientos.
Pero más vale esforzarnos en la siguiente propuesta "ver en qué medida sea
intrínsecamente histórica la comprensión que el hombre tiene de sí mismo, y, al revés, en
qué medida, en el comprender mismo, el hombre modifica continua e ineluctablemente su
propia comprensión de la historia" (Verra en Ferraris, 2000, p. 206).

Categorías más pertinentes con las que se vincula la pretensión de verdad. En el


texto de Apel, Dussel y Fornet las categorías pertinentes son Historicidad de la
comprensión e Historia efectual. Tal y como lo señala Ferraris, citando a Gadamer (2002)
“la interpretación según la cual obra e historia pre-determinan su comprensión y según la
cual esta última incrementa el valor de la obra y del acontecimiento, se califica como
Wirkungsgesckichte, «historia de los efectos»” (p.206). En el caso de la obra de Dussel,
escrita en 1992, es posible ver su pertinencia y factibilidad precisamente porque aquello
que se enuncia como una posible consecuencia de esta ética (la liberación a través de la
revolución, por ejemplo) puede tener ya referentes reales para el 2011 que vivimos.

En La genealogía de la moral resulta pertinente la historicidad de la comprensión. El


objetivo preponderante de la obra es develar cómo se originaron los valores morales así
también, el por qué son aceptados sin cuestionamiento alguno, “necesitamos una crítica
de los valores morales, hay que poner alguna vez en cuestión el valor de esos valores”
(Nietzsche, 2003, p. 60). Si bien, el comprender se da al “estar-en” la tradición mediada
por un diálogo entre el pasado y el presente, eso nos limita la apertura para “ver nuevas
preguntas y posibilitar nuevas respuestas” (Gadamer, 1994, p. 59). Así Nietzsche propone
romper la conexión entre la historicidad de la comprensión y las pretensiones de verdad
heredadas (tradiciones) que nublan la capacidad de cuestionar. Resultando útil para el
análisis también la categoría Juicio/Prejuicio; la crítica de Nietzsche siempre se ve
enfocada a develar la verdad (desocultación) y esto lo centralizó en el juicio que “se
caracteriza frente a todos los otros modos de discurso por la pretensión de ser verdadero,
de revelar un ente tal como es” (Gadamer, 1994, p. 53). Sin embargo, no existe un
enunciando totalmente verdadero, “no hay un sentido verdadero de un texto” (Derrida en
Ferraris, 2000, p. 216) y no podemos conocer muchas cosas verdaderas por el límite que
nos fijan los prejuicios, límites con los “que chocamos forzosamente […] en nuestra
situación hermenéutica cuando buscamos la verdad” (Gadamer, 1994, p. 57).

Referencias:

Apel, K.O., Dussel, E. y Fornet, R. (1992). Fundamentación de la ética y filosofía de la


liberación (1ra Ed.), Editorial Siglo XXI. México.

Ferraris, M., (2002). Hans Georg Gadamer y la Otología hermenéutica. En Historia de la


Hermenéutica, pp. 202-216. Ediciones Siglo XXI. México.

Ferraris, M., (2002). Fenomenología y Hermenéutica en la época de Ser y Tiempo (1927).


En Historia de la Hermenéutica, pp. 182-191. Ediciones Siglo XXI. México.

Gadamer, H. G. (1994). ¿Qué es la verdad? En Verdad y Método II, 2da edición, pp. 51-
62. Ediciones Sígueme. Salamanca.

Nietzsche, F (2003). La genealogía de la Moral (1ra Ed), Editorial Teknos. Madrid,


España.

Nietzsche, F (2009). La Gaya Ciencia (3ra Ed.), Editorial Akal. Madrid, España.

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