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Entre Columnas

El documento habla sobre el significado simbólico de estar entre columnas en la masonería. Las columnas representan el equilibrio entre el conocimiento y la sabiduría, y estar entre ellas simboliza la transición entre el mundo profano y el masónico.

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El documento habla sobre el significado simbólico de estar entre columnas en la masonería. Las columnas representan el equilibrio entre el conocimiento y la sabiduría, y estar entre ellas simboliza la transición entre el mundo profano y el masónico.

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ESTAR ENTRE COLUMNAS

La frase por si misma, me comunica un lugar posicional entre dos elementos, que dejan a
la imaginación de quien escucha, el detalle de dichos elementos, forma, dimensión y la
distancia entre columnas.

De primera instancia. ¿Por qué son importantes las columnas?

La columna es el soporte estructural que ayuda a las construcciones a mantener su


verticalidad, y que dependiendo la altura de las mismas, estas deben alinearse siempre en
su mismo eje o centro. Este centro no puede tener un desfase, dado que su función
estructural se vería comprometida. Cada columna solo tiene la capacidad de soportar una
cierta área alrededor de su centro, pero que en conjunción de otras columnas pueden
funcionar para dar soporte a complejos edificios.

Históricamente el uso de las columnas data del año 2600 a.C. con las columnas de piedra
del antiguo Egipto. Algunas de las columnas más elaboradas son las de los persas,
especialmente las columnas erigidas en Persépolis, cuyos capiteles estaban decorados con
protomos de toro.

La civilización greco-romana utilizó columnas tanto al interior como al exterior de los


edificios, sobre todo en los pórticos, los griegos desarrollaron los órdenes clásicos de la
arquitectura, del orden Griego las columnas del tipo Dórico, Jónico, Corintio, del orden
Etrusco la columna Toscano, del orden Romano la columna Compuesta o imperial.

En el arte greco-romano, las columnas se ponen en relación con el poder y la victoria,


toman sentido de un “arco de triunfo”. Uno de sus ejemplares más famosos es la columna,
en Roma, en honor de Trajano. Estas columnas votivas y triunfales representan una
ascensión hacia lo celeste, y una obtención del poder divino, de la victoria de la
inmortalidad.

Otro sentido simbólico de la columna es el de “puerta limite”. Es el que tuvieron en la


Antigüedad las llamadas “columnas de Hércules” (que en un principio fueron columnas de
Melkart) situadas a ambos lados del estrecho de Gibraltar, y que al ser dos “columnas”
paralelas, tenían un sentido de “puerta”, pero no de paso a franquear, sino de muralla
para cerrar el paso, constituían una “frontera de protección”. A esto es a lo que he
llamado una “puerta-limite”.

En las tradiciones judías y cristianas la columna tiene un sentido cósmico y espiritual. La


columna es soporte de lo sagrado, soporte de la vida, soporte del mundo. En el libro de
Job (9,6) se evoca la potencia de Yahvé, capaz de sacudir las columnas del mundo:

“El sacude la tierra de sus cimientos, y hace vacilar sus columnas”


La columna es también, en el Santiguo Testamento, un símbolo de la presencia activa de la
Divinidad, un faro y guía en el camino. Así en el Éxodo (13,21) se dice que:

“Iba Yahvé delante de ellos, de día, en columna de nube, para guiarlos en su camino, y de
noche, en columna de fuego, para alumbrarlos y que pudieran así marchar lo mismo de
día que de noche”.

En el aspecto de su composición arquitectónica, las partes que componen una columna


son la base, el fuste y capitel. Se ha hecho la relación a la existencia de las columnas, como
semejanza del árbol en la naturaleza, la ”basa” que corresponde con la cepa del árbol, el
“fuste” con el tronco y el “capitel” al nacimiento de sus ramas gruesas.

Para mi escrito, las columnas de mi estudio, a las cuales hacemos referencia son las del
templo de Salomón, conocido también en los textos como el Primer Templo.

Ambas columnas se refieren a la tradición bíblica y a la construcción del templo de


Salomón, cuyo relato figura en el libro 1º de los Reyes (Reyes, VII, 14-22) y en el libro 2º de
las Crónicas (Crónicas, III, 15-17). Las dos letras “B” y “J” que figuran en ella son las
iniciales de los nombres de Boaz y Jakin, que constan en dicho relato del Antiguo
Testamento.

De acuerdo a la descripción, las columnas eran del material de bronce. El bronce


bíblicamente en diferentes escritos está relacionado a representar la fuerza, la resistencia
y el juicio divino. Para mi interpretación, al colocar estas columnas a la entrada del templo
y de este material, se buscaba enviar el mensaje, de la transición entre el mundo común, y
un espacio donde iniciaba lo sagrado.
De acuerdo a algunos escritos encontrados sobre el simbolismo de los elementos para la
masoneria. Los capiteles están adornados de lirios de granada y cubriéndolos toda una red
en la parte superior de las columnas. La de la izquierda y rematada por un globo terráqueo
y la de la derecha por un globo celeste, las flores blancas significan la pureza y la virtud del
mazo, las granadas los cuerpos que la masonería ha formado y sus semillas los masones
del universo unidos por la fraternidad. La red simboliza la unión espiritual de todos los
masones a través de la fraternidad.

Estar parado entre columnas es un símbolo de transición y trascendencia. Representa el


momento en el que el individuo se encuentra en el umbral entre el mundo profano y el
mundo masónico, listo para dar el paso hacia un nuevo nivel de conocimiento y
experiencia. Este gesto, tiene varios significados importantes:

Equilibrio entre el conocimiento y la sabiduría: Las columnas simbolizan los pilares


fundamentales de la vida masónica: la fuerza y la belleza. La columna de la fuerza,
también conocida como la columna Jachin, representa el poder físico y la fortaleza. Estar
parado entre columnas nos enseña a desarrollar nuestra fuerza interior, a enfrentar los
desafíos de la vida con valentía y a perseverar en nuestras metas. Por otro lado, la
columna de la belleza, también llamada la columna Boaz, representa el equilibrio
emocional y espiritual. Nos recuerda la importancia de cultivar nuestra mente y nuestro
espíritu, de buscar la armonía y la serenidad en nuestras vidas.

Transición y compromiso: Estar entre columnas es un símbolo poderoso que representa la


dualidad entre la fuerza y la belleza. Esta imagen evoca la idea de equilibrio y armonía
entre dos fuerzas opuestas pero complementarias. Además, simboliza el compromiso del
masón de mantener un estado de equilibrio mental, emocional y espiritual. Es un
recordatorio de la importancia de mantener una postura firme y recta en todos los
aspectos de la vida.

Umbral entre lo profano y lo masónico: Al estar parado entre columnas, el masón se


encuentra en el umbral entre el mundo profano y el mundo masónico. Es el momento en
el que está listo para recibir instrucción, tomar decisiones definitivas para su proceso
iniciático y ratificar compromisos en el Altar de los juramentos.
En resumen, estar parado entre columnas es un recordatorio de la búsqueda del
equilibrio, la trascendencia y el compromiso con el desarrollo personal y espiritual. Es un
gesto lleno de significado y profundidad.

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