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PROCURADOR BEDRAZUMALES
PLASCIA

Plasencia 7 ste 9
Ago 190

PLACEA
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LE

PLASENCIA .
Esta obra es propiedad del Autor, que perseguirá ante la ley al que
la reimprima.
LAS SIETE CENTURIAS

DE

LA CIUDAD DE ALFONSO VIII .

RECUERDOS HISTÓRICOS

117
DE LA M. N. Y M. L. CIUDAD DE PLASENCIA, --- EN EXTREMADURA
. --

DESDE LOS TIEMPOS DE SU FUNDACION HASTA EL PRESENTE SIGLO .


ESCRITOS
CON PRESENCIA DE TESTIMONIOS AUTÉNTICOS Y DATOS FIDEDIGNOS ,

POR

ALEJANDRO MATIAS GIL.

UNIV . OF

CALIFORNIA

PLASENCIA .

INFRENTA DE FVARISTO PINTO SANCHEZ.

1877.
Z
Plasen D
A
E
D

G
E
P 5
EDICATORIA .
ATO
PEDIC

Ilustre , que dignumente v'épresentas


Corperación Municipal
Ciudadque historia
àla
a mos; sucesora By
de nuestro antiguo N.°

L. Concejo; testimonio perenne y vivo de nuestras


nuestras pasadas glo-

r'ias; santuario de nuestras antiguas inmuniduiles y franquicias, y

valimos: escrito
v'emembranza de loque en otro tiempo fuimos y

sin pretension ni aspiraciones ellibro que presentamos, sólo debe


ser considerado como la
expresion fiel de nuestro sincero disco de

que nuestras pasadas glorias se enlacen con nuestros trascendentales suce-

808
futuros.

la
Sin merito literario esta obra, para que adquiera el interésy lu

importancia dequepor si sola carece, con buena voluntadla dedico

abM. N. y M. L. Ayuntamiento сота debido tributo de

benevolos suscritores en
r'espetoy homenage; y á los generosos y

prueba de mi r'econocimiento ygratitud


.

EL AUTOR .

386484
{

ACEPTACION

ALCALDIA CONSTITUCIONAL
DE

PLASENCIA .

Deseoso este Ayuntamiento de mi Presidencia de contribuir

en cuanto le sea dable á la publicacion de la obra que con el título


de LAS SIETE CENTURIAS DE LA CIUDAD DE ALFONSO VIII
que V. se propone dar á luz, llenando el vacío que existe para el

conocimiento de los hechos y celebridades que ilustran la crónica ó


historia de esta Poblacion; y considerando que el crítico estado de

los fondos municipales no permite una satisfaccion mas proporcio-


nada á los méritos del loable pensamiento, y á los vivos deseos que á
la Corporacion animan de ofrecerle un mas elocuente testimonio de
la gratitud con que acoje su DEDICATORIA, en sesion ordinaria del
15 del corriente, acordó concederle ó designarle á dicho fin, y con--

cargo al capítulo de Imprevistos de su Presupuesto la cantidad de


375 pesetas, satisfechas por entregas de los ejemplares que la
cubran conforme al tipo ó precio de su publicacion.

Lo que tengo el gusto de participar á V. para su satisfac-


cion y efectos antedichos,

Dios guarde á V. muchos años, Plasencia 23 Enero de 1877

Francisco Hernandez.

Sr. D. Alejandro Matias Gil


UNIV . OF

RNIA
CALIFO

INTRODUCION .

No me he propuesto investigar los tiempos prehistóricos del sitio que despues ocupó
y está ocupando la ciudad de PLASENCIA en Extremadura; ni si los primitivos poblado-
res de la aldea de Ambroz fueron los dispersos moradores de Cápparra, que se acogiesen
á estas escabrosidades huyendo de los bárbaros en el siglo V. , ni si fueron despues los
árabes los que aquí primeramente poblaron. Se puede asegurar que parte del edificio de
construccion singular de la ermita de Fuentidueña es evidentemente romano ; que al
construirse la carretera que conduce á Cáceres, é inmediatos á esta ermita, se encontra-
ron unos sepulcros, y dentro de ellos urnas cinerarias de barro saguntino tambien roma-
nos; y que el puente de Trujillo es lo mas antiguo de lo que existe en la Ciudad . Todo
esto parece indicar que aquí
aqui ó muy cerca, hubo poblacion en aquellos remotos tiempos;
¿pero qué nombre tenia esa poblacion?
El origen de todos los pueblos de alguna antigüedad está envuelto en fábulas y con-
sejas, entre cuya bruma es poco menos que imposible distinguir los sucesos primitivos
que como verdaderos deben figurar en las páginas de su historia. Los escritores de los
pasados siglos, lo mismo que nos sucederá á nosotros sin advertirlo , dejándose llevar ó
voluntariamente rindiendo culto á la época que atravesaron , y en demasia inclinados por
lo general á lo maravilloso, adoptaron sín crítica ninguna cuantas noticias les ofrecian
las tradiciones populares, en verdad muy respetables siempre, pero no siempre dignas
de fé, y admitieron cuantos absurdos referian los múltiples y falsos cronicones escritos
por plumas interesadas cuando no venales .

De aquí el que no pueda menos de dividir estos apuntes en dos épocas, denominán-
dolas Fabulosa la una y Verdadera la otra; de la verdadera ó histórica me ocupo en estas
CENTURIAS, habiendo consultado para ello la Historia de España del P. Mariana, las
Crónicas de D. Juan II , el Fuero de Plasencia, la Recopilacion de las antiguas orde-
nanzas de la Ciudad, los Anales del P. Fray Alonso Fernandez , publicados hace ya
dos siglos y medio, las obras del Cronista Extremeño Sr. Barrantes, el Diccionario de
Hacienda del Sr. Canga-Argüelles, las Tablas estadísticas de D. José Pinilla, con otras
obras de diferentes autores que en oportuno lugar se citan; las actas, libros y documen-
tos que me ha sido posible encontrar en el archivo de la Ciudad ; manuscritos auténti-
cos, interesantes y curiosos, facilitados por corporaciones y por particulares, á cuya
generosidad tributo gracias; inscripciones, monumentos, no interrumpidas, juzgadas y

3
30 val
AMMOT
ILLAD

10 LAS SIETE CENTURIAS.

autorizadas tradiciones; y cuantos datos me ha sido posible adquirir, sin haber omitido
medio para que se conserven y vayan perpetuándose, aunque poccs, algunos recuerdos de
esta Ciudad de esclarecido nombre y de gloriosas memorias.
De su época fabulosa me ha dado el trabajo hecho mi distinguido y erudito amigo
D. Celso Monge en el siguiente y juicioso artículo, que, escrito con la conciencia que
forma una sana crítica, desvanece todas las fábulas admitidas por los antiguos analistas
respecto á esta nuestra feudal Ciudad.

PLASENCIA NO FUÉ AMBRACIA

SINÓ AMBROZ.

"Geógrafos é historiadores, con unanimidad casi completa, al concordar los antiguos


nombres de poblaciones con los modernos, suelen referir la actual Plasencia en Extre-
madura á la Ambracia de los Vettones.

Aceptando, en tal caso, muchas opiniones no muy fundadas en documentos incon-


testables, el trascurso de los siglos y la general aquiescencia sanciónalas como ciertas ,
cuando solamente se apoyan en interpretaciones forzadas, en rebuscadas etimologías ,
ya que no en caprichos de sospechosos historiógrafos, ó en arranques de mal entendido
amor al suelo nativo.

Falta aun mucho que hacer para la reconstruccion necesaria de la antigua Geografia,
y en términos que el ánimo sereno y sin pasion pueda admitir como ciertas, y sin géne-
ro alguno de duda, las correspondencias generalmente establecidas entre unos y otros
nombres; porque hoy no puede quedar satisfecho, en este punto, quien llevado de su
amor á la exactitud, trata ademas de inquirir las razones indubitables que se tuvieran
presentes para elevar un aserto al rango de axioma.
Por fortuna para las ciencias históricas, no faltan investigadores eruditos, é ilustres
académicos, que guiados del culto que rinden al estudio de tan complexos problemas
han llamado repetidas veces la atencion del mundo científico, hacia la necesidad de re-
hacer en lo posible nuestra Geografía antigua; tarea árdua. pero honrosa para quienes
logran, siguiendo las huellas venerandas de tan esclarecidos hombres llevarla á cabo.
por que ella es la segura base y el mas firme cimiento de la Historia.
Y viniendo ya á nuestro propósito ¿ Es positivo que la Plasencia actual es la Am-
bracia de los Vettones?
Los datos por mí compulsados , lejos de producir en mí tal idea, han servido solo
para llevar al ánimo la duda mas justificada.
Al referir el nombre de la antigua Ambracia al de una poblacion actual, discrepan
lamentablemente los geógrafos . Unos la llaman Ambracia entre los Vettones, otros
Ambraca, otros Amba y Dulcis Plácida, y otros Deóbriga.
Llama desde luego la atencion la diversidad de nombres, mas o menos parecidos,
asignados á la que hoy es Plasencia, y todos probablemente con igual fundamento. Es
cuando menos ridículo y no merece los honores de la refutacion hacerla la Deóbriga que
Ptolomeo incluye en la Vettonia á los 40° lt. 4 lg. puesto que se halla bien averiguado
LAS SIETE CENTURIAS . II

que correspondía á Bejar. No los merece mayores la de llamarla Ambraca y Amba: la


primera es sin duda variante de Ambracia, y no es conocida en Geografía ninguna, y la
segunda está por saber á que poblacion corresponde. Poseo una moneda que parece
haber sido acuñada en Amba, con caracteres bárbaros, que corresponden á la época Fe-
nicia, parecida á otra que trae D. Luis Jose Velazquez , quien cree fué un pueblo anti-
guo de la Bética.
El Dulcis Plácida se refiere mas bien al nombre, relatívamente moderno de Plase n-
cia, indicando las condiciones de dulzura y bondad de su clima y campiña, pues con tal
nombre no es conocida ni lo ha sido.
El Analista de Plasencia Fray Alonso Fernandez se ha esforzado mas de lo debido
en intentar probar, que nuestra ciudad es Ambracia, y que fué fundada por una colonia
Griega de Macedonia y Ambracia, y que á la poblacion por ellos construida dieron el
nombre de aquella otra ciudad del Epiro mencionada por Ovidio, Estrabon y Ptolo-

meo; no de otra suerte que nuestros gloriosos antepasados al descubrir allende los
mares nuevos territorios, dieron á los pueblos que fundaran nombres que recordaban á
su patriotismo el de aquellos otros que los vieron nacer . En su afan de asignar á Plasen-
cia una antiquísima y por ende noble genealogía, hace esfuerzos de imaginacion , sin
dar por ello mas razones que las sugeridas por su rica fantasía, ni apoyarse en mas
fundamentos, que en cálculos y probabilidades etimológicas á que dá gran valor,
Segun él, colonias griegas venidas á este apartado sitio, lejos por otra parte de los
mares orientales, fundaron una gran ciudad á la que pusieron el nombre de Ambracia,
y asegura que una torre que en la Fortaleza existia y se llamaba de Ambroz , del nom-
bre de un moro asi llamado segun la tradicion , no podia deber el nombre á tal origen,
porque la torre fué mucho mas antigua que este moro y todos los mahometanos que
vinieron á España, y el vocablo Ambroz es para él una corrupcion del de Ambracia, y
la torre debió antes llamarse de Ambracia. En una inscripcion colocada en una piedra
en una casa de la calle del Rey decía, Pagus Ambracensis, que traduce por vecindad
Ambracense ó de Ambracia; y que en Cápparra se encontró otra piedra que llama Saltus
Ambracensis, al sitio en que está colocada hoy la ermita de Nuestra Sra. la Virgen del
Puerto á media legua de esta ciudad; y el rio que corre cerca de Cápparra se llama
Flumen Ambraciæ ó rio de Ambracia ( hoy mismo se denomina de Ambroz . ) Que los
griegos quedaron indicios grandes de su fundacion en el nombre del rio Xerete, (hoy
Jerte) porque Xerete en lengua griega quiere decir gozo, y fué tanto como llamarle
rio de gozo; y en fin que el nombre de la sierra de Calzones es evidentemente vocablo
corrompido de Montes Calchidoni, del nombre de una ciudad cercana de Grecia ó Am-
bracia llamada Calcedonia, El bueno de Fray Alonso Fernandez no quiere convencerse
de que Plasencia deje de ser ciudad griega, y para probarlo m´s no tiene reparo en ase-
gurar que el castaño, que forma parte de las armas de la Ciudad, indica fue traido por

los griegos de Castanea, cerca de Ambracia, y que hasta entonces no hubo castaños en
España, estendiéndose tanto en esta tierra de Plasencia como puede observarse actual-
mente.

He aquí toda la argumentacion poco seria en vérdad é indigna de un historiador de


condiciones recomendables por otra parte, y he aquí en mi juicio por qué posteriormen-
12 LAS SIETE CENTURIAS.

te á nuestro analista, sin depurar convenientemente sus fundamentos, hase tenido por
buena su opinion.
Cierto es que los griegos fundaron poblaciones en la Península Ibérica, sobre todo
en su litoral del E.; pero estas fueron ménos en el interior y al O. y no es razon que
pruebe la fundacion de ciudad por los griegos, en el sitio hoy ocupado por Plasencia, la
de que hubiera en otras partes poblaciones fundadas por ellos. Aquí lo necesario era
probar que la poblacion llamada Ambracia fuese hechura suya, y ademas que sea esta y
no otra. Por lo tanto las razones que aduce respecto al significado del rio Xerete que
deriva del griego, y á la sierra de Calzones que atribuye á Montes Calcedoni, son verda-
deramente risibles; y es bien estraño que quiera dar al prosaico nombre de Calzones raiz
tan culta, como pudiera dársela igualmente al sitio inmediato y de nombre no menos
prosaico llamado Calzoncillos .
Los autores del Diccionario Universal, el Sr. Madoz y otros, atribuyen con mas
fundamento de verdad el nombre de Ambracia al pueblo de Aldeanueva del Camino á
seis leguas del N, N. O. de esta ciudad . En él se encuentran trozos de columnas, inscrip-
ciones, monedas y antigüedades romanas, cuatro puentes de silleria á 600 pasos del

pueblo desde donde toma el rio Cuerpo de hombre la direccion para perderse en el Ala-
gon á dos leguas del despoblado de Cápparra, al descender de Hervás dividiendo de S.
á N. la antigua calzada romana ó de la Plata, que pasaba por Cápparra. Este rio es el
conocido por los geógrafos y señalado con el nombre de Flumen Ambracia; y siendo
Plasencia Ambracia, debia ser el Jerte, que es el rio que á sus inmediaciones pasa, el Flu-
men Ambracia, lo que prueba que Aldeanueva es la verdadera Ambracia. En cambio no
se conocen actualmente en Plasencia restos de construcciones ni griegas, ni romanas ni
monedas, ni medallas se encuentran en las escavaciones que se practican en diversos
sitios, á no ser en las cercanías de la calzada romana, por lo cual me inclino á creer que
algunas inscripciones y antigüedades atribuidas á los romanos y que fueron recojidas y
enviadas á la Real Academia de la Historia, por su individuo honorario D. Manuel
Frabuco y Belluga, canónigo de Málaga, no eran sinó traidas de Cápparra ó de la Oliva.
El acueducto no es obra romana, ni ninguno de sus puentes ni construcciones mas
remotas. Varias obras de arte é inscripciones romanas, que pueden verse en el palacio de
los Marqueses de Mirabel y el de los Sres . Vargas y Ansano, pertenecen á las ruinas de
Cápparra, y tal es tambien la opinion del Sr. Viu.
La inscripcion Pagus Ambracensis en una piedra empotrada en la pared de una casa
de la calle del Rey, no indica nada por lo mismo, pues faltaría saber que no habia sido
traida de fuera, y es frecuentísimo ver en paredes de cercas y casas en los pueblos cer-
canos á Cápparra piedras con inscripciones ya sepulcrales, ya votivas , ya monumentales,
que pertenecieran á dicha poblacion romana; y en todo caso que quiera referirse á Pla-
sencia sería una prueba mas de que esta ciudad no era Ambracia, puesto que Pagus ó
aldea Ambracense se entiende un lugarejo inmediato á Ambracia y mas pequeño: así lo
cree tambien el Sr. Viu , quien opina no debió pertenecer tal inscripcion á la misma
Ambracia, sino á un lugar próximo . El Saltus Ambracensis inscripcion hallada en una
piedra en Cápparra y que dá este nombre al Puerto ó monte en que está la Virgen del
Puerto, á media legua de la ciudad, tiene igual esplicacion.
Profesan la opinion de Fray Alonso Fernandez , Sandoval, Acuña, Bernabé Moreno,
LAS SIETE CENTURIAS, 13

el P. Vivas, y el P. Roman de la Higuera; Ramirez de Prado, D. Tomás Tamayo


Salazar, Saintprando, Juliano y cuantos les han seguido, sin mas razones que refiriéndo-
se Plinio á los pueblos de Lusitania coloca en ellos á los Axabracenses, que ellos dicen
quiso expresar Ambracenses, porque así les venía bien, sin tener en cuenta que aun admi-
tiendo el supuesto faltaba probar que Ambracia fuera Plasencia. Nada prueba tampoco
á este respecto la inscripcion que el Sr. Tamayo Salazar trae en su vida de S. Epitacio,
que dice fue encontrada en Plasencia segun refiere Grutero, y en la que se leia el privi-
legio concedido por el Emperador Vespasiano del Derecho Latino Jus lattium, puesto
que lo mas probable es que procediera de la inmediata Colonia, importada de Cápparra,
de donde trae el mismo Tamayo otras muchas piedras copiadas del mismo Grutero.
Los argumentos sacados de los fastos de los Santos y Obispos atribuidos á Plasen-
cia con el nombre de Ambracia por los autores de los falsos cronicones, son evidente-
mente de ningun valor. La pɔquísima importancia de tales pruebas , como nacidas de
tan destetables fuentes históricas, segun sábiamente dice el Illtre. Cronista de Extrema-
dura Sr. Barrantes, " hácenme pasarlas por alto; que ¡ por Dios ! no merecen los embustes
del P. Roman de la Higuera y sus continuadores que en su exámen crítico perdamos el
tiempo, ni es necesario una vez que pasan generalmente sus invenciones por de ninguna
autoridad .

Así lo considera tambien el analista Fray Alonso Fernandez , y el manuscrito anóni-


mo de la Academia de la Historia, que trae el catálogo de los Obispos de esta silla ,
que empieza con D. Bricio primer Obispo en 1190.
El nombre del lugar que ocupó Plasencia, antes de ser conquistada, no era otro que
el de Ambroz.
Pruébase por el privilegio de fundacion dado por el Rey Alfonso VIII despues de

ganar en 1180 á los moros una aldea así llamada. El privilegio fecho á 8 de Marzo
Era 1227 ( año de 1189 ) que comienza " Quanto largius fides" é inserto en el de corfirma-
cion del mismo por D. Alfonso el Sábio en 1273 á 18 de Junio en Segovia dice, "ad
honorem Dei, in loco qui antiquitus vocabatur Ambroz urbem edifico, cuy Placencia UT DEO
PLACEAT ET HOMINIBUS nomen imposuit" y es evidente y de sentido comun que si men-
cionado sitio, en que construyó de nuevo la ciudad , hubiera tenido el nombre de Am-
bracia así lo hubiera espresado; y si la antigua poblacion hubiera sido considerable no la
hubiera llamado "in loco" espresando un sitio poco notable, un lugar pequeño, de poca
poblacion, como en efecto sería.

Esta misma opinion es la del P. Mariana quien en su. Historia general de España
cap. XIV dice " Placentiæ urbi, in regni finibus constituta et Episcopi jure ilustrata, ubi
pazus antea erat Ambrocius nómine, quod nomem Placentia apellacione mutare placuit, ho-
mini causa quasi domini et hominibus placiture et ex regionis amenitate. El mismo P. Ma-
riana tambien dice que era un pequeño pueblo, "pagus" como en la inscripcion de la
calle del Rey. El mismo Fray Alonso Fernandez en el cap . III de su obra refiriendo
las cosas memorables del Rey D. Alfonso dice " Edificó tambien esta ciudad de Plasencia
en la parte de la provincia Lusitana que los antiguos llamaron Vettonia y nosotros Extrema-

dura, habiendo ganado de los moros el lugar de Ambroz. El Sr. Madoz considera que exa-
minando bien el terreno, la direccion de la calzada romana, y atendiendo á las localida-

4
14 LAS SIETE CENTURIAS .

des donde han aparecido la mayor parte de los recuerdos de Ambracia, así como á la
particularidad de tener el rio que pasa por Aldeanueva el nombre de Flumen Ambracia,
de los mapas antiguos, y la cercania á Cápparra, se inclina á creer la correspondencia de
la antigua Ambracia á este lugar: debiendo haber existido donde hoy Plasencia tal vez
el pagus Ambracensis, cuyo pagus, con otros opidus, vicos, y castillos montanos, formaran

parte de la República Ambracense de la cual la metrópoli existiese en Aldeanueva.


Hubo pues una aldea llamada Ambroz; para conservar su nombre quedó en la For-
taleza ó alcazar construido en tiempo del Rey Alfonso , para fortificar la nueva ciudad,
una torre que se llamó de Ambroz. Esto mismo indica Fray Luis de Ariza, quien en
a
su historia antigua de Avila purte 1. fólio 8 dice "que la poblacion que habia en Plasencia
junto á una torre que ahora está en la Fortaleza y se llama la torre de Ambroz, per los
años de 1101 pertenecia al obispado de Avila, y el Pontifice Lucio III comisionó á los Obis-
pos de Salamanca y Zamora para que compeliesen á los vecinos que obedeciesen como á su pre-
lado al Obispo de Avila.
Aldea pequeña Ambroz , y que sufrió repetidos y continuos rebatos de cristianos y
moros, no es estraño que no haya dejado en sus ruins y alrededores restos de construc-
ciones que revelaran su orígen; pero si le revelan el mismo vocablo de Ambroz, atribui-
do á un Rey moro así llamado, sus norias, riegos, acequias, sus huertas y sistema de
cultivo (que de seguro se diferencian hoy poco, al cabo de tantos siglos , del que emplea-
ran aquellos inteligentes agricultores) y lo indica tambien cierto sello moral comun á los
habitantes de esta poblacion, que recuerda el carácter, si noble y valeroso, tambien indo-
lente y soñador, de los sectarios del profeta. "
Hasta aquí el fundado razonamiento de nuestro amigo y paisano D. Celso Monge,
á cuya opinion me adhiero ,
El P. Mariana repite en varias páginas de su Historia de España que MAS COSAS ES-
CRIBE QUE CREE; no sabemos si pasaria otro tanto al autor de los Anales del Obispado,
Fray Alonso Fernandez , á quien por otra parte no le faltaban buen juicio y dotes de
historiador. Han atravesado mas de dos siglos desde que escribió su obra; aquella era
otra época y no podía repetir las elocuentes palabras de Tácito diciendo "Felices los
tiempos en los que cada uno puele sentir lo que quiera y decir lo que sienta," en ciertas
materias.

Nosotros así sentimos y pensamos de los tiempos anteriores á la época histórica de


nuestra ciudad natal, á cuyas CENTURIAS doy comienzo : advirtiendo que solo por mi

amor al suelo nativo llevo la temeridad hasta el estremo de publicarlas, por mas que en
ellas se pueda ensañar la rigorosa crítica, No importa, caiga en buen hora sobre mí el
duro anatema de los censores, pero ........ que se salven y vulgaricen estos recuerdos .
CENTURIA PRIMERA .

SIGLO XII .

AÑOS DESDE 1178 Á 1200 .

Abrimos LAS SIETE CENTURIAS con el siglo XII porque en los

años de su último tercio se fundó la Ciudad.

AÑO DE 1178 .

En este tiempo , despues de largas miserias , comenzaba Castilla á


levantar la cabeza por el esfuerzo de su Rey Alfonso VIII , y porque las

fuerzas de los moros se iban enflaqueciendo , á causa de que los Almo-

hades , ocupados en los movimientos de Africa , no podian atender á


las cosas de la España, como lo dice Mariana en el libro undécimo
capítulo 14 de sus Historias . Con esto se ofrecia buena ocasion á los

cristianos para volver con mayor esfuerzo á la guerra santa, llevando

adelante la gloriosa reconquista: y D. Alfonso , Rey de Castilla, llegado


á la mayor edad , se encarga el primero de tomar sobre si este cuidado .

Pone sitio y gana la ciudad de Cuenca en el año de 1177 ; dilata con

esto los términos de su dominio , y en el año siguiente de 1178 en las

fronteras de su reino , y donde había una Aldea llamada Ambroz , que

pertenecía al obispado de Avila , empieza á edificar la ciudad que habi-

tamos y que hasta hoy conocemos con el significativo nombre de

PLACENCIA que la dió su fundador .


16 LAS SIETE CENTURIAS.

1189 .

Doce años han trascurrido. La llamada y concesiones del Monar-

ca han fomentado la poblacion naciente . Los caballeros de Burgos y


de Leon con sus gentes han acudido al llamamiento , y han venido á

edificar y establecerse en la nueva y estratégica ciudad , para ensan-


char desde ella los dominios de la Cruz , poner por esta parte un dique

á las acometidas de los sectarios del Corán, y preparar la reconquista

de las Extremaduras y de las Andalucías .

La Ciudad merece ya este nombre en aquellos azarosos tiempos , y


su Rey fundador la dá el siguiente privilegio fundacional , que inserto

en otro de D. Alfonso el Sabio , viznieto del fundador, estendido en

pergamino y con su sello de plomo , hemos visto y se ha conservado

hasta hace pocos años en el archivo municipal . Estendido en un latin

bastante correcto , atendida aquella época , le damos fiel y literalmen-

te traducido para que por todos pueda ser comprendido y cual se me-
rece apreciado tan interesante documento.

PRIVILEGIO FUNDACIONAL .

"Cuanto mas se propaga la fé y se aumenta la Religion Cristiana, mas gloria recibe


la Magestad del cielo por la invocacion de su divino nombre, y mas patente se hace á
los fieles aquello que les está prometido; por lo que es obra piadosa y conveniente para
la salud de las almas, construir ciudades en estos lugares que confinan con las regiones
de los paganos, plantar agregaciones de cristianos, que sean un obstáculo á la maldad de

Jos infieles , y alabanza y gloria del Creador; por lo cual yo, Alfonso, por la gracia de
Dios, Rey de Castilla y de Toledo, en union con mi esposa Leonor, Reina, y con mis
hijas las Infantas Berenguela y Urraca, para honor de Dios, en el lugar que antigua-
mente se llamó de Ambroz , edifiqué la ciudad á la que impuse el nombre de PLACENCIA
ut placeat Deo et hominibus, PARA QUE AGRADE A DIOS Y A LOS HOMBRES; Y á esta, y á

su Concejo presente y futuro, y á sus hijos y descendientes de estos , signo , dono y con-
cedo términos, por las metas y mojones inclusos, que indico en torno de la ciudad , de-
signados en la forma que prescribo , y divididos con los montes, aguas y fuentes, con
todas sus direcciones y pertenencias, para que tengan aquellos términos desiertos ó po..
blados, de la manera que mejor les convenga, ya sea para pastos, ya para destinarlos á
la agricultura, y de ellos y en ellos hagan lo que quieran. En las partes que están mas allá
LÁS SIETE CENTURIAS. 17

del Tietar sean sus términos, por la parte del Tajo el mismo rio segun se cruza por el

vado de Alarza, siguiendo luego el camino recto á Cabeza mayor de la Pedernasola.


Desde Pedernasola en derechura á Piedrahita, desde Piedrahita pasando via recta por las
Cabezas de Terrazas hasta el rio Tietar, y mas allá del Tietar á la garganta de Chiellar.
Desde la garganta de Chiellar, por la carrera recta que vá á lo alto del Valle de Velli-
do , y por el Valle de Vellido incluso segun se vá luego en derechura á la Cabeza de
D. Pedrolo, é inclusa la Cabeza de D. Pedrolo segun entra el camino en el rio Tormes,
y comprendido el Tormes hasta el arroyo de la Mula que entra en el mismo rio, y
luego el arroyo de la Mula arriba segun vá á lo alto de Falgosin, y desde Falgosin
segun se marcha hasta la Calzada de Guinea. ( La via romana . ) Mas allá del Tajo por
el supradicho vado de Alarza; y segun sale el camino del vado, camino recto al puerto
de Ibor; y además el Castillo de Albalat con su término, que es segun caen las aguas

hácia el Castillo de todas aquellas partes. Mas allá del Tajo , desde el puerto de Ibor,
segun se vá rectamente al rio que se llama Almont, y desde Almont incluso segun cae
el rio Gebla en el Almont; y el rio Gebla arriba segun corre á Tamujas, derecho luego
á Cafránt de Montanchez , al campo de Lucena y á la Sierra de San Pedro; y desde
estos términos en adelante cuanto pudieren adquirir los Placentinos . Y dentro de las dichas
metas os concedo la aldea de Monsfrac, no obstante que yo tenga el castillo . Y esta mi
donacion con sus términos fijados permanezca estable y persevere inviolable. Mas si
alguno presumiere ó intentare romper, infringir ó disminuir en algo esta mi donacion,
incurra de lleno en la ira de Dios Omnipotente; y si traidor la violare sufra las eternas

penas, pague para nuestra parte Real mil libras de oro purísimo, ( 1 ) y os resarza du-
plicado el daño que os infiriere en los supradichos términos . Hecho en Placencia, Era
de 1227 (año de 1189 ) á los 23 de Marzo, segundo año despues que el Serenísimo
Alfonso Rey de Castilla y de Toledo armó Caballero á Alfonso Rey de Leon, y el
mismo Alfonso Rey de Leon rindió pleito homenaje al dicho Alfonso Rey de Castilla y

de Toledo, y el mismo ya repetido Alfonso Ilustre Rey de Castilla y de Toledo armó


tambien Caballero al hijo del Emperador de los romanos, llamado Conrado, y le dió

por muger á su hija Berenguela. Y yo Alfonso,reinante en Castilla y en Toledo, esta


Carta con mi propia mano firmo y corroboro. "

Hasta aquí el Privilegio fundacional , que como hemos dicho se

halla inserto en otro de D. Alfonso el Sabio , espedido en la ciudad de

Segovia, á los 18 días andados del mes de Junio , en Domingo , Era de

1511 (año de 1273) con las debidas confirmaciones .

El hecho de armar Alfonso VIII estos Caballeros tuvo lugar el año

(1 ) La Libra era una moneda imaginaria que tuvo diferentes valores. La catalana ó barcelonesa venía á valer
unos 10 y medio reales de nuestra moneda; la valenciana 15 reales, y hubo libra que valia 12 onzas de oro , ó fuese
equivalente hoy á la cantidad de 3840 reales . No podemos consignar con exactitud el valor de estas mil libras
de oro purísimo impuestas de pena al que infringiese esta donacion.

5
18 LAS SIETE CENTURIAS.

anterior al en que dió el Privilegio , en las Cortes celebradas ó reuni-

das en Carrion , donde tambien prestó obediencia el Rey de Leon á

nuestro D. Alfonso VIII . En el mismo año este Rey concertó la boda

de su hija , la Infanta Berenguela , con el tal Conrado , hijo del Empera-

dor Barbarroja , pero la Berenguela no consintió en ello ; y el Primado

de Toledo y el Cardenal de Sant Angelo por su autoridad anularon los

esponsales , dando gusto á la jóven Infanta , y salvando la real palabra


de su Padre. (Véase á Mariana , Historia de España, Lib. 11 cap. 17. )

Por este Privilegio fundamental constan los términos que dió á la

Ciudad, de esta y de la otra parte del rio Tajo y hasta el rio Almonte;
y por la parte de la Vera , Valle y Piedrahita, hasta el rio Tórmes . Y le

dió estos términos con mayor liberalidad que á otras ciudades , pues
se los dió con esta solemne y elocuente cláusula . Para que de ellos Y

en ellos la Ciudad hiciese lo que quisiera . Y de aquí el derecho funda-

mental que la Ciudad tenía , y hemos alcanzado , de dar datas de tierra,

dehesas y ejídos á los lugares de su jurisdiccion , y licencia de labrar,

ó hacer en sus términos , y sin cuya licencia no podian aquellos Con-

cejos egecutar cosa alguna . Por el mismo Privilegio se vé que el Rey

dá la villa de Almonfragüe á PLASENCIA , y reserva para sí el Castillo ,


que despues le concedió á la Ciudad su nieto D. Fernando el Santo ,

como consta por otro privilegio ; de suerte que Castillo y Villa entra-

ban en los pueblos y aldeas de la jurisdiccion de PLASENCIA , que tiene ya

su estado; los territorios de su dominio y señorio , los pueblos de su

tierra, en los que rigen y pueden aplicarse las leyes de su

FUERO MUNICIPAL.

No olvidemos que nos encontramos en el siglo XII ; que la lucha

permanente con los Sarracenos hacía que los Monarcas procurasen in-
teresar en la defensa de los pueblos lo mismo á los antiguos que á sus

nuevos pobladores , y esto no se podía conseguir sino por medio de

leyes especiales; que mejorasen considerablemente su condicion so-

cial; por medio de esas Cartas Pueblas que , como las de Leon , Sepúl-

veda , Cuenca y otras poblaciones , formaron aquellos robustos Munici–


pios , que ni temían los escesos de los agentes de la Corona, ni las de-
LAS SIETE CENTURIAS . 19

masías de aquella odiosa y entonces temible nobleza . Por medio de los

famosos Fueros Municipales se daban garantías á los pobladores , y se

concedía á los Concejos un derecho, á par que se les imponía la obli-

gacion de levantar fuerzas, que , acaudilladas por sus magistrados ,


como los Obispos , aumentaban las huestes del Monarca. Los Conce-

jos alzaban sus pendones , defendían las murallas y el territorio de su

poblacion, hacían correrías en el campo de los agarenos , y protegian


los privilegios é inmunidades de la municipalidad , contra los ataques
todos de los magnates .

Sentados estos precedentes , por mas que se opine por algunos que

no hay completa seguridad respecto al autor de los Fueros de Plasen-

cia, séanos permitido consignar, que nuestro Rey fundador dió el Fue-
ro , porque así lo exigía la necesidad urgente de las circunstancias .
Fundada la Ciudad en los confines de Castilla , como punto estratégico

para defender lo conquistado , y apoyar los avances de la reconquista ,

dilatando sus términos ; espuesta siempre esta plaza fronteriza á las


acometidas , rebatos y algaradas musulmanas; necesario era constituir ,

arraigar y fomentar su poblacion , dár franquicias , regalias é inmuni-

dades á los pobladores , y esto se conseguía únicamente con las leyes


especiales del Fuero . Además , en el mismo se dice que fué dado por

D. Alfonso , y esto se repite en várias partes del confirmamiento dado

por Fernando IV el Emplazado; y no cabe duda que fué dado por


D. Alfonso VIII para traer pobladores , y que fué dado muy á los prin-

cipios de la fundacion . Desde Alfonso VIII á Fernando IV es cierto


que hubo otros dos Afonsos , el IX y el X , ó el Sábio ; pero el primero

reinó en Leon , y no sabemos que diese Fueros en Castilla; y en D. Al–

fonso el Sábio terminó el sistema foral, tomando ya , por circunstancias

especiales , otras tendencias á la unidad nuestra legislacion , en esta época

del Fuero Real y Las Partidas . Para nosotros no cabe la menor duda

de que el Fuero de nuestra Ciudad, que es el mismo de Cuenca con


algunas variantes , fué dado por el mismo Alfonso VIII .

İntegro , confirmado por D. Fernando IV, en la Era de 1355 (ó sea

año de 1297) se conserva en el archivo municipal, á través de las vi–

cisitudes de seis siglos ; y originales en él hemos tenido la satisfaccion

de leer con entusiasmo y respeto las siguientes venerandas leyes , que


transcribimos para gloria de la Ciudad , y para honor de su legislador .
20 LAS SIETE CENTURIAS
a
La ley 2. del párrafo que trata De la ganancia de los hijos y de las

hijas, dice terminantemente . « Si el padre ó la madre hijo travieso tu-


vieren y temieren que daño hiciere , ténganlo preso hasta que sea manso ,
a
ó reciba sanidad si fuere loco ........ y la ley 5. del mismo cap . pres-

cribe : Que el padre ó la madre no puedan desafiar (esto es emancipar)

sus hijos sanos ó locos hasta que les den casamiento; y entonces los pa-

rientes respondan por el daño que hicieren . » Si la madre podia desafiar

ó emancipar á su hijo , claro es que tenia potestad ; y por estas leyes ve-

mos que se concedían á la madre iguales derechos que al padre sobre

los hijos , las daba el Fuero la misma potestad . Las madres placentinas
hace ya siete siglos que tenían sobre sus hijos los derechos de Patria

potestad, que hoy nuestras leyes han concedido á la mujer .

Hemos consignado el elocuente testo legal de esas dos leyes del

Fuero; nuestros lectores tienen la suficiente ilustracion para formar es-

tensos comentarios , tanto sobre estas como sobre otras curiosas leyes ,

que citaremos en lugares oportunos , y que nos auxilian mucho en la in-

vestigacion histórica de estos tiempos ; y no sabemos que ningun Cro-

nista ni Analista se haya valido de este Libro; haya bebido en esta pu-

rísima fuente de nuestros usos y costumbres locales en los primitivos

tiempos . Consignemos , pues , que D. Alfonso VIII , dió á su predilecta

Ciudad los Fueros , que fueron confirmados despues por Sancho el Bravo

y D. Fernando IV , y que no solamente dió á la Ciudad el Fuero sino


que ennobleciéndola tambien la dió

SUS ARMAS Ó BLASONES .

Todas las naciones , desde los tiempos mas remotos , han usado y

usan una divisa ó enseña de guerra , que les servia y sirve para distin-

guirse de las otras , y de guia y señal de triunfo en el campo de batalla .


Así las historias mencionan que los Egipcios tenian por insignia el Buey;

los Hebreos el Tau ó letra T ; los Cartagineses el Toro ; los Romanos el

Aguila y la Loba ; y nosotros tenemos hoy la bandera con franjas rojas

y amarilla que el Pontifice Pascual II regaló á Berenguer al nombrarle

Gonfalonero mayor de la Iglesia , y que sustituyó á la blanca de Aragon

y á la morada de los Reyes de Castilla , por el enlace de D. ' Isabel con


D. Fernando ; cuya bandera roja y amarilla vino á formar Ꭹ forma
LAS SIETE CENTURIAS. 21

nuestro pabellon nacional . Tambien cada guerrero solía pintar en su

escudo el símbolo de alguna hazaña que hubiese llevado á cabo , como

una torre el que habia sido el primero en asaltarla ; una banda el que la

habia ganado á su enemigo ; un rio ó un monte por ser los teatros del
combate etc. Por lo mismo se deduce que en estos primitivos tiempos

no habia mas ley para el uso de estas insignias , que entonces no lo eran

de nobleza hereditaria , que la fantasía del que las usaba y que con él
morian.

No asi las armas ó blasones que despues se adoptaron en todas las

naciones de Europa , y que al mismo tiempo que simbolizaban las vir-

tudes , los hechos esclarecidos y los servicios eminentes prestados á la

pátria por los individuos de una familia , eran tambien la señal de la no-

bleza de ésta ; no podian alterarse sin autorizacion real , y pasaban como

una marca de honor á los descendientes del que obtuvo estas entonces
preciadas señales de distincion .

En la época de las Cruzadas , sobre el siglo X al XI , se generalizó el

uso de los blasones , y entonces fué cuando se completaron , é induda-

blemente se perfeccionaron las reglas y preceptos heráldicos de esos


escudos de armas , vérdaderos alfabetos de piedra , en los que está es-

crita la historia de los hechos heróicos de la edad media, como ha

dicho un célebre escritor francés : y segun las reglas de la heráldica , de


la ciencia heróica , están dadas las armas á PLASENCIA .

Consisten estas en plateado escudo , en cuyo centro campea un cas-

tillo mazonado ; á la izquierda del castillo un pino , y á la derecha un

castaño , ambos árboles arrancados , porque tienen sus raices descu-


biertas; orla el escudo la siguiente divisa , empresa ó mote tomado del

privilegio fundacional, PLACEAT DEO ET HOMINIBUS : para que agrade á Dios


y á los hombres . ·

Estas , pues, son las armas que dió el Rey D. Alfonso VIII á la Ciu-

dad, y no los romanos como por algunos se pretende , y cuya opinion


es para nosotros tan fundada como la de ser PLASENCIA la Ambracia

romana .

El Ayuntamiento usa hoy mismo su primitivo sello ó escudo de

armas para timbrar sus documentos oficiales , cuyo escudo ahora no-

sotros con las reglas del Arte nobiliario pasamos á blasonar ó esplicar
heráldicamente .

6
22 LAS SIETE CENTURIAS ,

La plata significa en la heráldica , entre otras , la virtud de la pu-

reza , limpieza é integridad .

El castillo es geroglífico de grandeza , elevacion , asilo y salvaguar-


dia .

Los dos árboles de los costados juntos simbolizan la lealtad y fide-


lidad .

El pino solo alegoriza ó representa la perseverancia .


Y el castaño significa la fertilidad .
Ya con estos antecedentes científicos podemos descifrar los carac-

teres de esas armas que nos dió el buen D. Alfonso y que desnudas de

su parte alegórica traducimos su simbolismo al lenguage comun en la


forma siguiente :
PLACENCIA POBLADA POR CABALLEROS INTEGROS , LIMPIOS Y PUROS , SERÁ UN

ASILO Y SALVAGUARDIA DE CASTILLA; SERÁ FIEL CON PERSEVERANCIA , Y POR SUS

VIRTUDES Y POR SU FERTILIDAD AGRADARÁ Á DIOS Y Á LOS HOMBRES .

Esto es lo que quiere decir el escudo . He aquí lo que significan

para nosotros esas armas; esto nos dice el arte y la ciencia; esta es la
verdad histórica ; lo demas es violento y fabuloso .
Sus timbres , blasones ó armas no tienen que ver nada con los

griegos , con los romanos ni con Cibeles , como algunos han pretendi-
do; al menos esta es nuestra opinion .

ERECCION EN DIÓCESIS.

En el mismo año Clemente III electo Romano Pontifice en 6 de

Enero del año anterior de 1188 , á peticion y por gestiones del Rey
D. Alfonso , erige en Catedral la Iglesia de PLASENCIA por la siguiente

BULA .

"Clemente, Obispo siervo de los siervos de Dios: Carísimo hijo en CRISTO, ilustre
Rey de Castilla Alfonso, salud y Apostólica bendicion.
Entonces cumplimos conforme al beneplácíto de Dios, cuando procuramos con
todas nuestras fuerzas levantar el corazon de los príncipes, para que se estienda el
culto de su Nombre divino, y los enemigos de la fé católica sean esterminados. Por
LAS SIETE CENTURIAS . 23

eso Nos que tenemos que acoger con singular solicitud todo piadoso deseo, excitamos

con diligentes exhortaciones, para la ejecucion de esos deseos , aprobando lo que se nos
pide, invitando cuanto podemos, y esperando que tengan feliz éxito las obras que pro-
ceden de una santa intencion. De aquí que siendo muy recomendable vuestro Real
deseo de dilatar los términos de la Religion Cristiana, ya implantada en la ciudad de
Placencia, que por la divina clemencia y con el valor de tu brazo la sacaste del poder
de los Ismaelitas librándola de su furor, con nuestra autoridad Apostólica la constituimos
en Cátedra Episcopal. Y con Diócesis suficiente, segun Tu real propuesta, erigimos su
Iglesia en Catedral, y como Villas que para su jurisdiccion Canónica le han sido señala-
das las que se designan en el presente escrito, á saber: Trujillo, Medellin, Mons- Fra-

gorum y Santa Cruz con todas sus pertenencias. Para que esta concesion permanezca
íntegra é inviolable en los futuros tiempos, establecemos que á ninguno le sea permido
romper esta nuestra cónfirmacion, ni aumentarla, ni ir contra lo dispuesto. Si alguno sin
autoridad bastante atentare contra lo dispuesto , ó pretendiere hacer innovaciones, caiga
en la indignacion del Dios Omnipotente, y en la de sus Santos y bienaventurados após-
toles Pedro y Pablo.

1190 .

Confirma ya privilegios el primer Obispo de PLASENCIA D. Bricio ,


como consta por el que dió el Rey D. Alfonso á la Orden de S. Juan ,

sobre ciertos derechos de la villa de Castro Nuño , hecho en Burgos , en

1.º de Junio , en la Era de 1228 (ó sea año de 1190 ) esto es , un año

despues de la fundacion de esta nuestra Iglesia Catedral y tambien


confirma el mismo D. Bricio , nuestro primer Obispo , el privilegio de la

fundacion del Monasterio Real de las Huelgas de Burgos , donde el Rey

D. Alfonso y la Reina Doña Leonor su muger, eligieron sepultura , he-

cho á los 14 de Diciembre Era de 1239 ( año de 1201. ) En otros pri-


vilegios de los años siguientes hasta el de 1210 confirma tambien el

Obispo D. Bricio ; por donde consta que fué 20 años Obispo de esta
nuestra naciente Iglesia .

En estos primeros años , de la fundacion de la Ciudad , la Iglesia


Catedral estaba en un alto junto á la Fortaleza , donde despues fué la

parroquia de San Vicente Mártir , y luego Santa Ana, edificándose en


este sitio el colegio de la Compañía de Jesus , hoy Casa-Hopicio; prué-
base haber estado allí la catedral en los orígenes de la Ciudad , por los

indicios de antigüedad que se han hallado posteriormente y restos de


24 LAS SIETE CENTURIAS .

hombres principales con sus insignias de distincion , segun el estilo de

aquéllos tiempos . Esta primera Catedral debió de ser pequeña , como de

ciudad nueva , y máxime nos lo prueba la catedral crigida posterior-

mente , que tambien era reducida, como hoy mismo se vé , pues lo que
existe nos indica lo que era el templo de Santa María

1195 .

Las nuevas conquistas de los castellanos no podian ser indiferentes

á los sectarios del Coran, y efectivamente no lo fueron . Al ver ensan-


charse las fronteras de Castilla , los musulmanes se aprestan para la

venganza; y no solamente se reunen los que habia en España sinó que

capitaneados por el famoso Miramamolin Abent - Jucet , vienen del Afri-

ca los Almohades , los Etiópes y Aláraves , con otra multitud de faná-

ticos y bárbaros á los que nuestro Rey sale al encuentro en el pueblo de

Alárcos ; donde se dió la funesta batalla para los cristianos .

Ya fuese por cuestiones de etiqueta, entre algunos caballeros , como

algunos quieren , ya fuese por no esperar el auxilio de los Reyes de

Navarra y de Leon , como opinan otros , ó ya porque el buen D. Al-

fonso VIII , ciego , apasionado y enloquecido por sus impúdicos amores

con la hermosa Raquel , célebre judía de Toledo , no meditase cual de-

biera sobre la importante y trascendental jornada que iba á empeñar, es

lo cierto que el dia 19 de Julio , que fué miércoles , en la Era de 1233

(año de 1195) se perdió la trágica batalla de Alárcos , tan funesta para


los soldados de la Cruz . Los moros ensoberbecidos con tan gran vic-

toria , como dice Mariana, no sólo se apoderaron del pueblo de Alárcos

que asolaron, sinó que subieron hasta Yévenes á 6 leguas de Toledo .

A esta jornada se dice que ya acompañaron al Rey lo mismo peo-

nes que caballeros de la nueva ciudad de PLASENCIA; y no nos ofrece

duda esto , pues que se dice que antes los placentinos habian levanta-

do su pendon de guerra , para una de las parcialidades de entonces ,


empeñándose en un encuentro contra la gente de guerra de Avila ,

sobre la posesion del castillo del Puente del Congosto . Historia que

trae el autor de los Anales Fray Alonso , y cuyo encuentro dice tuvo

lugar en la Era de 1220 (año de 1182) esto es , á los 4 ños , segun


LÁS SIETE CENTURIAS. 25

consignamos , de la fundacion de la Ciudad ; y se narra en estas histo-

rias que los del Concejo de PLASENCIA viajaron á caballo , con sus en-

señas de guerra . Nada decimos sobre esto ; lo consignamos : nada más

posible atendiendo á las revueltas de aquella época . ¿ Qué número de

gentes salieron de la ciudad á esta cabalgada?…… ¡ Quién lo sabe ! Cada


uno aprecie este hecho como mejor le plazca: in dubis libertas.

1196 .

Hace nuevas irrupciones Abent - Jucef, vencedor en Alárcos , cerca á

Toledo , á Talavera y Maqueda , cuyos olivares tala , destruye á . Santa

Olalla , y pasando adelante , gana á PLACENCIA, que no podía estar muy


fortalecida .

De PLASENCIA pasaron los árabes á Trujillo , Montanchez y Santa

Cruz, volviéndose á Andalucía llenos de despojos y riquezas de esta

algara ó correría . Aun era Obispo D. Bricio .

Estos son los datos históricos que tenemos de PLASENCIA en sus

origenes . En 1177 tomó D. Alfonso á los árabes la pequeña aldea de

Ambroz , enclavada en los confines de su reino , y en sitio conveniente


para poblar , y punto estratégico para contener las algaras musulma-

nas . En este año , sin duda , empezaría la edificacion, y en 1180 ya


merecería el nombre de Ciudad ; y de aquí el que unos tomen el origen

de su fundacion en 1180, y otros , como nosotros , con Mariana , en 1178 .

En 1189 la dá el Rey su privilegio fundacional , la ennoblece . y pone


en su plateado escudo el PLACEAT DEO ET HOMINIBUS , tomado del nombre

que la puso . En el mismo año se erige en silla episcopal, y en 1196 se


apoderan de ella las huestes de Abent-Jucef.

Existe hoy algo de aquellos oscuros , rudos y lejanos tiempos ? ¿ A

qué época se remontaría el pagus ó aldea Ambracensis? ¿ Qué pobla-


cion existiría en estas inmediaciones bajo la imperial prosperidad ro-

mana? ¿ Qué ruinas , qué escombros marcarían despues por estos de-

7
26 LAS SIETE CENTURIAS.

siertos montes el violento paso del carro desbocado de los Vándalos ?


¿Cuál es hoy la torre histórica de Ambroz?.... Dudas y mas dudas , tan-

to sobre estas como sobre otras cosas de la Ciudad , así de sus anterio-

res prehistóricos y nebulosos tiempos , como de estos primeros 23

años de su fundacion . Cierto es que algunos , no sin fundamento, como

veremos , fijan en esta primera CENTURIA la edificacion de la gran cerca

de sus muros, levantada , como áun se conoce por la fábrica , con la pre-

mura que exigían las circunstancias de aquellos tiempos de continuas


invasiones , rebatos y alarmas . Las torres, que llamamos cubos , están

construidos despues de la muralla ó cerca á la que estan adosados sin


enlace ni trabazon alguna con la misma , como lo hemos visto al der-

ribar los que en nuestros tiempos han desaparecido , y lo demuestran las


señales de todos los derribados . El último que vimos caer fué el que

estaba flanqueando la puerta del Sol á la derecha segun se sale . Es


verdad que el estar solo adosados , lo mismo puede indicar que se cons-

truyeron despues , como el que no llevan enlace con el resto del muro ,

como algunos dicen , para impedir que , batida la torre, so aportillase la

muralla, pues con este sistema de construccion bien podia caer la tor-

re ó cubo , apareciendo incólume el muro , y continuar la defensa . Sin


embargo de que pudieran haber sido construidos para obedecer á este

sistema, en la forma que se presentan , nosotros creémos que construi-


da la gran cerca ó muro con la precision de las circunstancias , las tor-

res se construyeron posteriormente en la época que fijaremos .


La Ciudad fué construida como un presidio , como un campamento ,

como una plaza fronteriza , que hoy llamariamos de armas, en los con-
fines de Castilla; en la embocadura de un importante valle que vigilaba ,

sirviendo de vanguardia á las llanuras de Salamanca y de Avila ; guar-

necía lo conquistado siendo punto excelente para apoyarse en la recon-

quista de las Extremaduras y de las Andalucías .

Sus primitivas y casi improvisadas casas , término medio entre la

tienda ó la choza y nuestras hoy cómodas viviendas , debieron ser ver-

daderas barracas de madera y tierra , cuyas reminiscencias hemos vis-

to en Toledo , Segovia y otras antiguas ciudades en construcciones que

se remontan á este siglo , y cuya edificacion se conserva en la misma

Ciudad , como puede verse en las dos primeras casas á la derecha al de-

sembocar en la Plaza por la calle de Trujillo , cuyas casas llevan los nú-
LAS SIETE CENTURIAS. 27

meros 49 y 31 ; edificacion rudimentaria y sencillísima, la mayor parte

de madera , y cuya fachada está sostenida por una simple viga que apoya

en dos puntales para formar el soportal sobre los que se levantan sus

dos únicos pisos despues del bajo: casas de calle como las que se ven
en la de la Pardala , Huron, Plazuela de Carreteros y otras , donde no

ha llegado la reforma , de adobes y de madera de la mucha de que po-

dian entonces surtirse de sus espesos y cercanos montes , poblados de


castaños y otros árboles de construccion .

Su primitiva Catedral , como todo lo construido en aquellos azaro-

sos tiempos , scría ruda y mezquina como lo era el arte, ó tal vez , y es

lo mas probable , por de pronto habilitarian la misma Iglesia de Am-

broz; y en estos primeros 23 años se delinearían las calles principales


que aun hoy se conservan , y se desmontaría de piedra y de maleza lo

que ahora son nuestros jardines y nuestras plazas; pues nos recuerdan lo

que sería ó mejor dicho como estaria todo este terreno , los grandes

peñascos que existen en el Rincon de Medina, y de Obejero , calle de la

Pardala , calle del Salvador , y el significativo nombre de calle de las

Peñas , con lo que en nuestros dias hemos visto desmontar ; que en 23

años , en tiempos de guerras , de invasiones y defensas , no compren-

demos que se desmontase completamente el terreno de su perímetro ,

por mas que mucha piedra de la sacada en las canteras , de lo que es

hoy poblacion , se invirtiese en la gran cerca de sus muros , cimentacion


de casas , y el alcázar , que en nuestro concepto y en el de su historia-

dor el P. Alonso Fernandez se empezaron á construir en estos 23 años


de su primera CENTURIA . Los pueblos no se levantan por ensalmo y el

tiempo había que compartirlo entre la guerra y la construccion: ya ire-

mos viendo cómo la poblacion se desarrolla y los edificios se levantan .

Sin mas datos históricos que los documentos y fechas que hemos
citado , pueblo naciente , que empezaba á formarse , sólo podemos decir

que sus moradores ó primeros pobladores , despues de los aldeanos Am-

brocenses , vinieron parte de la Bureba de Burgos y del reino de Leon ,


y otros de las comarcas ya tomadas por el Rey castellano .

Su cerca ó muralla suponemos que sería construida por los árabes

cautivos ó prisioneros en Cuenca ; los hornos de cal, para la mucha que


se empleó en los muros , es opinion aceptable que estaban en las dehe-

sas de la Berrozana y las Casillas , pues Cáceres entonces estaba en po-


28 LAS SIETE CENTURIAS .

der de los moros , no siendo posible surtirse de sus caleras , únicas hoy

de donde la Ciudad se provee , y las que se encuentran á 14 ó 16 le-

guas de distancia ; nombres de celebridades , en este período de verda-

dera elaboracion no podemos citar sino solo uno , y un solo monumento

histórico , á mas de la gran cerca , como ya hemos dicho , construida en

este tiempo . Ese nombre es el de Paniagua , apellido ilustre que tres


hermanos naturales del reino de Leon llevaban , siendo de cerca de

Astorga , señores del valle de Cimanes y de la villa de Villonarte , que

fueron de los primeros pobladores que vinieron á esta Ciudad , llamado


uno de ellos Nuño Fernandez Paniagua , de donde procede por varonía

la casa del marquesado de Santa Cruz . El monumento es el escudo de

armas de estos caballeros , puesto en la muralla , en el cuerpo de ella , de


piedra firmisima, indicando que estas armas se colocaron allí cuando se
construyó la muralla y los muros se fabricaron en los años de 1198

y 1199 , inmediatamente despues que la reconquistaron de los moros ,


cuando la tomó Abent-Jucef, á los diez y siete años de su fundacion ,

en el de 1196 .

De aquí se deduce é infiere haber sido los Paniaguas de los prime-

ros vecinos de esta Ciudad , y que tenían mucha mano en el gobierno de


ella porque ningunas otras armas ó escudos se hallan puestas en´ el

muro hasta 300 años despues , cuando pusieron las de los Carvajales
en la puerta de Trujillo , por la gran parte que tuvieron en la reduccion
de la Ciudad á la corona Real; y por que entró por allí la gente que los

Carvajales trajeron para acometer tan grave empresa como á su tiem-


po diremos .

Las armas que hemos indicado de los Paniaguas están en el pri-

mer lienzo del muro á la puerta del Sol, á la izquierda doblando el

cubo , enfrente del Hospital de la Cruz ó San Roque, hoy fábrica de

corchería , por cima del tejado de la primera casa, cuya espalda está

adosada al muro , muy cerca del ángulo formado por el mismo muro y

el cubo; allí se vé denegrido por los siglos ese escudo noviliario , nos

atrevemos á asegurar , de los primeros que registra la historia heráldica

de nuestro pais , pues se remonta á fines del siglo XII . Todavia recuer-

dan á estos Paniaguas la dehesa llamada Torre de Paniagua que en

el repartimiento de estas tierras les tocó , y el apellido que se conserva


en famílias de esta Ciudad .
LAS SIETE CENTURIAS 29

Ya hemos dicho y repetimos que los pueblos y los edificios no se

construyen por ensalmo , ni era posible que en estos tiempos se aven-

turasen á levantar edificios de consideracion ni de valia , ni á plantar

heredades en terreno enemigo , tan espuesto á la invasion de los ára-

bes, en cuyo poder , como hemos visto, cayó la Ciudad en el año de

1196 cuando no estaba muy fortalecida , como la historia dice .

Entonces en las laderas de la sierra de Santa Bárbara , donde hoy

fructifican la parra y el olivo , crecían en impenetrable fronda la silves-

tre madroñera , la jara, la cornicabra y el bravio castaño ; esa deliciosa

ribera festoneada despues y hoy mismo con los trabajos , sistemas y


productos de la árabe horticultura , estaba cubierta por un espeso bosque

de helechos , de altos alisos y de impenetrables sauceras ; las encinas

retiradas ahora á los campos de Valonguilla y San Esteban, crecían

en confuso y descompuesto desórden, acarrascadas y montaraces en

los paseos de San Anton , las llanuras de Santa Teresa y el cerro de San

Cristóbal, y entre los riscos de Valdi-corchero ; tocando y asaltando ,

por decirlo así , el nuevo pueblo , se tendian los tomillares , las enmara-

ñadas zarzas , el oloroso espino , y los centenarios alcornoques ; y entre

esta maleza , entre la espesura y salvaje fronda de estos montes , soli-

taria se levantaba á fines del siglo XII la Ciudad incipiente dominada

por los sectarios de Mahoma , mezclados con los hijos de Israel ,

Sin mas datos históricos , á través de la espesa bruma de seis si-

glos, siglos de trastornos , de revueltas , de guerras , de avances y de re-

tiradas , es lo único que podemos decir de estos primeros tiempos ,


alboradas de nuestra Ciudad natal, envuelta entonces entre las sombras

y misterios de su edad primera : época tan impenetrable y confusa ,

como la historia de aquellos siglos de nuestra edad media ; tan oscura

y enmarañada como las selvas que á la poblacion rodeaban .


CENTURIA SEGUNDA .

SIGLO XIII .

AÑOS DESDE 1201 Á 1300 .

LA nueva ciudad de PLACENCIA


Se presenta ya en esta centuria

con el prestigio de su reconocida importancia , y rodeada con todo el


aparato de una ciudad feudal.

Señora que domina en las fronteras de Castilla , ejerciendo su de-


recho señorial sobre las villas y las aldeas enclavadas en el extenso

territorio de sus términos ; defendida por su alcázar, rodeada por su

triple ceñidor de almenas y coronada por sus torres ; ennoblecida con

sus blasones , y numerosa ya en vecindario por las franquicias é inmu-

nidades de sus Fueros ; aguerrida por sus bélicas costumbres , conside-

rada por la independencia de sus leales y honrados personeros ; con

la cruz de su Obispo , la espada de sus caballeros , y el corazon de sus

valientes mesnaderos , veremos á los Placentinos de este siglo llevar

triunfante su enseña concegil, en la memorable jornada de las Navas ;

y los veremos valientes como la tempestad , recorrer los campos de la

musulmana Andalucía , asaltar los torreones de Loja, y pasear en son

de guerra por la vega y los jardines de Granada . Y tambien los vere-

mos acaudillados por su célebre y guerrero Obispo D. Domingo caer

sobre Trujillo y sobre Cáceres , ensanchando sus fronteras ; dilatando


asi sus términos y los dominios de la Cruz ; lanzando á los fugitivos
marroquíes ... allá ..... tras de los últimos horizontes extremeños .
32 LAS SIETE CENTURIAS,

Y oiremos resonar los religiosos himnos de sus triunfos , bajo las

orientales cúpulas de la mezquita cordobesa, y los veremos esparcir

las alegrias de sus victorias por las olivíferas campiñas de Sevilla y las

calles arabescas de Tarifa ; mereciendo bien de la patria los hijos de

nuestro placentino suelo , en aquellos remotos tiempos de conquistas ,


de algaras y de morunas guerras, que son las que caracterizan el

siglo que , osados , recorrer intentamos .

AÑO DE 1201 .

Dejamos á PLASENCIA en poder de los árabes en el año de 1196 , y

refieren las crónicas que á los pocos dias levantó gente el Rey D. Al-

fonso , y juntamente con los caballeros moradores de ella , á quienes los

moros habian desbaratado y ahuyentado , conquistó la Ciudad y muy de

propósito la fortaleció y reedificó , levantando los muros que ahora tie-


ne , y los lugares de Mirabel y de Segura , hasta el año de 1200 , fabri-

cándose los muros en los años de 1198 y 1199 .

Mariana, lib . 11 cap . 20 de su Historia, nos refiere que en 1200

D. Alfonso había hecho treguas con los árabes , y con la comodidad de

estas treguas deseaba reparar los daños que el tiempo pasado se reci-

bieran; y para esto procuraba reparar á PLASENCIA, Bejar, Mirabel y

á Segura, en el monte Argentaria .

De estas históricas narraciones se deduce que si en 1196 PLASENCIA


cayó en poder de Aben-Jucef, que se retiró á las Andalucías , como he-

mos dicho , con ánimo de continuar la guerra al año siguiente , la Ciudad

volvió á recobrarse al muy poco tiempo ; y aunque no con una exactitud

matemática, porque esto es imposible , podemos decir que se reparó,


como dice el P. Mariana , en los años siguientes hasta el 1200. Como lo

que se repara es lo que está ya construido , suponemos que lo reparad o

sería la cerca ó muro , de que ya hemos hablado en la primera CENTURIA ;

y estos reparos serían las torres y el 2. ° muro ó barbacana y la cons-

truccion del alcázar para fortificar la poblacion convenientemente y

mejor que cuando fué sorprendida en los comienzos de su fundacion , y


LAS SIETE CENTURIAS. 33

tomada por falta de fortificacion en la imponente correría que hizo el

bárbaro Miramamolin ; quien ante los imponentes muros de Toledo y


Talavera tuvo que detenerse , como quizá se hubiera detenido ante las

fortificaciones de PLASENCIA si estas hubieran estado como despues se


repararon por D. Alfonso .

Indudablemente la residencia de los sarracenos debió de ser corta

en nuestra Ciudad , pues nada nos resta de ellos en concepto de do-

minadores: como moros de paz , que entre nosotros vivian , como ve-

remos , pudieron quedar y efectivamente quedaron recuerdos que se

retratan en nuestras costumbres , industrias , artefactos y cultivos ; pero

como señores de este pueblo no vemos ni un edificio , ni una ruina


que recuerde esa dominacion .

Con muchas probabilidades de certeza han dicho los historiadores ,


y podemos consignar nosotros , que en los años desde 1197 al 1200 ó

1201 se construyeron las 78 torres ó cubos , que , adosados como he-

mos dicho á la muralla y protegiendo ésta , coronaban el recinto , for-

mando una nueva línea de fortificacion, porque elevándose sobre la

muralla principal un tercio de su altura , y colocada una torre de otra

cosa de 30 á 40 pasos , á distancia conveniente, y en disposicion de

cruzarse los tiros de los ballesteros ; aunque se escalase el muro , estas

torres podian continuar la defensa , protegiéndose mutuamente sus

flancos desde sus almenas , algunas de las cuales áun se conservan en

su primitivo estado , como puede verse en el primer cubo que está hoy

á la derecha , saliendo por la puerta de Talavera , detrás del convento

de la Encarnacion , que conserva las'9 que tenía .


Estas torres estaban distribuidas en esta forma: -10 desde el al-

cázar bajando al postigo del Salvador , contando incluso desde el pri-

mer cubo que está adosado á la cerca ó muro , y donde hoy está el pol-

vorin: -8 desde este postigo á la puerta de Berrozana : -9 desde la

puerta de Berrozana á la de Coria :-10 desde la de Coria á la de Trujillo :

-11 desde la de Trujillo á la de Talavera: -11 desde la de Talavera


á la del Sol:-y 9 desde esta puerta al cubo llamado hoy de la Lucía

sin contar este . Desde este cubo de la Lucia , y siguiendo la subida

hasta la Fortaleza y vértice del ángulo cuyo lado baja á buscar la pri-

mera torre de donde partimos en direccion al postigo del Salvador,


9
34 LAS SIETE CENTURIAS.

se levantaban tres líneas rectas y paralelas de fortificacion ; de la pri-

mera ó esterior se conservan restos con sus almenas denegridas y au-

ténticas, que están detrás de los sequeros, inmediatos á esa torre , cuya

linea, antemural de la segunda ó barbacana , defendía á esta misma y

los cimientos de esta torre cuando los enemigos en sus movimientos

de avance se hubiesen colocado bajo sus baterías . Especialmente los


tiros lanzados desde este elevadísimo torreon de la Lucía hubieran

sido de ningun efecto para los que hubiesen logrado acercarse al

mismo , sin la defensa de este bajo-muro, cuya retirada de sus defen-


sores era en caso de asalto el espacio entre el mismo y la barbacana

que conducia á las entradas ó poternas del alcázar .

La segunda línea era la barbacana , muro mas alto que el primero ,

y de menos elevacion que el principal que la protegia . Esta barbacana

seguia todo el ámbito del recinto , entre la cual y el principal muro

quedaba suficiente espacio para correrse en los movimientos que tenían

precisamente que verificarse en ese recinto, protegiéndose y retirán-


dose sus defensores .

Esta barbacana corría paralela á la principal muralla en sus án-

gulos entrantes y salientes , todo el ámbito ó circuito de la Ciudad ,

como segundo muro de defensa , segun hoy mismo lo demuestran lo

existente y los cimientos de lo que existió .


El frente de la muralla con el alcázar por la parte esterior , que

corre de Norte á Mediodia , mirado desde el hoy paseo de San Anton ,

con el triple muro , formaba como hemos dicho tres lineas rectas pa-
ralelas y escalonadas ; clevándose la barbacana sobre la primera línea ,

y la muralla que aun existe detrás sobre la barbacana , alzándose sobre

todas y protegiéndolas el cubo de la Lucia ; el cuadrado que existe hoy


á la salida á San Anton y sobre todas la robusta y empinada torre del

Homenage , que se levantaba ocupando el centro del lienzo ó lado es-


terior del alcázar , dominando lo mismo la poblacion que las demás
fortificaciones . Las torres todas del muro son circulares , escepto la

de la Lucia , la que sigue á esta subiendo á la Fortaleza , á la derecha

saliendo por la hoy puerta de San Anton , y la citada del Homenage ,"

que eran y son cuadradas . El número total de cubos ó torres , incluyen-

do las tres citadas de la Lucia , el que sigue subiendo á la puerta de

San Anton y la del Homenage , con las siete restantes que había en la
LAS SIETE CENTURIAS . 35

misma Fortaleza , una en cada uno de los 4 ángulos del cuadrado que

formaba el alcázar, y otra en el centro de cada lado ó lienzo de este


cuadrado , ó sean los dos lados laterales y el que dá frente á la pobla-
cion , era el de 78 torres ó cubos distribuidos en esta forma : -70 colo-

cados en el recinto circunvalando toda la Ciudad , y 8 que coronaban


la alcazaba ó Fortaleza .

El analista Fr. Alonso Fernandez no cuenta mas que 71 torres , y

esta falta de conformidad con los datos que nosotros hemos tomado

por inspeccion ocular, procede de que Fr. Alonso no cuenta en las del
alcázar la principal ó del Homenage, y de que el analista se refiere sin

duda en sus datos al número de cubos que existían cuando él escribía

sus Anales en el siglo XVII , y no al número de torres que debia de


haber en este II siglo de la fundacion de PLASENCIA; pues pone sólo

cuatro cubos desde la puerta de Berrozana á la de Coria, que eran sin

duda , repetimos , los que había cuando escribía; y nosotros contamos


nueve, midiendo las distancias simétricas en que están colocados los
unos de los otros . Al construirse el extenso convento de San Vicente,

debieron los muros sufrir reforma por esta parte , y desaparecer en-

tonces sin duda los cuatro cubos que flanqueaban la larga distancia que

media desde las higuerillas á la puerta de Coria; así como ya faltaba

tambien , cuando en Valladolid , y no en PLASENCÍA , y á la vista de las co-


sas , como nosotros lo hacemos , escribía sus Anales Fr. Alonso , el

cubo que debia de haber á la izquierda de la puerta de Berrozana se-


gun se sale ; pues que cada puerta estaba flanqueada ó defendida por dos

torres . Desde la puerta de Coria á la de Trujillo pone Fr. Alonso 9


torres , y nosotros sacamos 10 : de manera que los 7 cubos que saca-
mos nosotros más á los 71 que pone Fr. Alonso , son 1 que omite , y
es el del Homenage, desde la puerta del Sol hasta el postigo del Salva-

dor; 5 desde la puerta de Berrozana á la de Coria , y 1 desde la de Co-

ria á la de Trujillo . Nosotros sacamos una torre menos que Fr. Alonso

desde la puerta de Talavera á la del Sol ; pero contamos una más que

él de diferencia desde la puerta de Trujillo á la de Talavera .

Estamos en la segunda CENTURIA de la Ciudad , y en cuanto nos sea


posible queremos presentarla tal y como entonces se encontraba , res-

taurándola por el método inductivo. Cuando sea oportuno diremos los

cubos ó torres que existen al escribir estos recuerdos .


AS
36 LAS SIETE CENTURI .

El gran torrcon cuadrado que existe en no muy mal estado ,

y que está en el vértice del ángulo formado por las dos lineas

que corren, una desde el alcázar á esta torre , y otra que parte desde

esta misma torre á la puerta del Sol, se denomina hoy cubo de la

Lucía . Nosotros conceptuamos este vocablo como corruptela de su pri-

mitiva denominacion . En esta torre tan robusta como elevada , y de

construccion muy distinta de los demas cubos que son macizos , se con-

servan señales de habitacion en su interior . Este singular torreon cra

para nosotros un puesto avanzado del alcázar; un cuerpo de guardia

sobre cuyas empinadas almenas haría en aquellos tiempos perpétua

centinela el vigía , que desde esta almenara estaba en observacion y co-

municaba sus lumbreras con la atalaya de Mirabel y los altos picachos

de las sierras de Segura y Bejar; y de estas lumbres ó luces ó del vigía

que en él se colocaba tomaría este cubo el nombre de la Lucía.

Sabida es la importancia de la telegrafía óptica en estos siglos . La

opinion que emitimos sobre esta torre , que detenidamente hemos exa,

minado porque su posesion nos pertenece , es opinion esclusivamente


nuestra, pues no comprendemos esa denominacion de la Lucía ; siendo

notable por otra parte que este torreon y el que está en el ángulo ester-

no de la Fortaleza segun se sale por la puerta de San Anton , el primero

á mano izquierda , sean los dos únicos que tienen nombre especial ;
pues si este de que nos ocupamos se llama el cubo de la Lucía ó del

vigía, el otro se denomina el cubo del Rey.

¿Si vendrá ese nombre de la Lucía de la frase la torre Lucía ; esto

es , hacía señal ; y el vulgo despues convirtió el pretérito imperfecto del

verbo lucir en genitivo del nombre sustantivo y femenino de la Lucía?

Sea como fuere , dejamos emitida nuestra opinion; cada cual puede
aceptar ó formar la que mejor le pareciere sobre la denominacion de

ese torreon , que formaba parte de la Fortaleza ó alcázar , al que ahora


nos dirigimos y del que vamos á hablar .

Una poterna daba á la barbacana por la parte del Norte , otra había

al Mediodia , ó sea á la parte de los tres muros , y de las cuales se con-


servan restos . La del Norte era un arco de robustos sillares : existe la

forma y las dobelas de arranque en los dos costados . La del Medio-

dia es una portada cuadrada que servía para el servicio del muro , por

esta parte de los tres recintos . El interior del alcázar no podemos


LAS SIETE CENTURIAS . 37

detallarle por su lamentable estado , y porque de lo que resta por la

parte que dá frente á la Ciudad ya nos ocuparemos ; hoy se han des-


cubierto algunos aljibes .

Siete puertas daban entrada á la nueva poblacion . Estas que ya co-


nocemos , eran las portadas del alcázar que daban paso por los tres
muros , abiertas no en linea recta , ó una frente de la otra , sino estra-

tégicamente colocadas ; de modo , que la barbacana dabi frente , y guar-

daba con sus saeteros la entrada ó puerta del primer muro , y la mu-

ralla defendía el paso por la de la barbacana . Estas tres portadas han

existido hasta hace pocos años , segun tradicion digna de fé , y aun por

hombres ancianos del pueblo , al citar esta salida , se dice á las porta-

das de San Anton , no á la portada ó puerta , sino hablando en plural,

recordando las tres que existian . La otra entrada, siguiendo la dere-

cha del alcázar, dando frente á la Ciudad , era y es el postigo del Sal-

vador; sigue luego la puerta de Berrozana, despues la de Coria , la

de Trujillo , Talavera , y última la del Sol . El postigo de Santa Maria

no existía entonces , y cuando se abrió mucho despues tomó y tuvo

por mucho tiempo el nombre de puerta nueva . Estas siete puertas

eran defendidas entonces cada una por dos torres, de las que antes
hemos enumerado , como aun se conoce en la puerta de Trujillo , sobre

cuyas torres y muros se edificó mucho tiempo despues la capilla de la


Virgen de la Salud , y conocimos la puerta del Sol, cuya torre de la
derecha á la salida , derribóse hace pocos años . Todas estas portadas

ó entradas á la Ciudad , han sido reformadas posteriormente , no exis-

tiendo las antiguas ó primitivas . Tambien el muro ha tenido reparos

de consideracion; y en el interior ó firme de las paredes del mismo

alcázar hay piedras con señales de haber sido sacadas á barreno de

las canteras; lo que prueba que aquella parte del muro se reparó pos-

teriormente, y en época subsiguiente al descubrimiento de la pólvora:


esto está manifiesto .

Despues de la barbacana , especialmente subiendo desde el cubo


de la Lucia á la Fortaleza, y bajando desde ésta por el postigo del

Salvador hasta buscar la puerta de Trujillo, todo el terreno era una

rampa ó escarpado de difícil acceso , que se elevaba á la cumbre de la


eminencia que la Ciudad ocupa y hasta tocar el cimiento de sus muros .

10
LAS SIETE CENTURIAS,
38

Por este escarpado subian serpenteando las estrechas sendas ó vere-

das que aun conocimos en las portadas de San Anton , y que venían

á buscar las siete entradas de la entonces casi inexpugnable Ciudad .

Ya que hemos dado vuelta á su recinto, y que trasportándonos á su

primitiva época hemos dado á conocer su parte esterior, penetremos


en ella, y por sus restos démosla á conocer en su interior , tal y como
entonces se delineaba ; fundándonos siempre en datos como en la des-

cripcion anterior nos hemos fundado ; porque todo se prueba por los

restos que existen, pues si hoy no hay mas que 48 torres en pié y muy
deterioradas en lo general , se ven las señales de las que hubo , lo

mismo en la pared del muro que en las pequeñas eminencias que

han dejado los escombros de las que existieron en el sitio que ocu-
paban; y lo que no se prueba con estos indicios , como en la par-

te donde fijamos los tres muros , se prueba con los cimientos que

están á la vista .
La Plaza Mayor , era entonces , como es hoy , el centro de la po-

blacion , y desde ella irradiaban sus siete estratégicas calles prin-

cipales á buscar sus siete entradas ó puertas . La calle del Rey cor-
ría recta al alcázar , como enlace del pueblo con el castillo; la de

Pedro Isidro á la plazuela que entonces existía á la entrada del

postigo del Salvador , la manzana de casas que hoy corre desde la

calle de la Pardala al Postigo no existía como se conoce bien y se con-

serva por tradicion; la calle de los Quesos corría á la puerta de Berro-


zana; la antigua de la Rua, hoy de Zapatería , recta con la de Coria,

conducia á la puerta de este nombre ; la de Trujillo á la misma puer-


ta sin obstáculo alguno , como las de Talavera y Sol guiaban á sus

respectivas entradas .
El alcázar, como hoy mismo vemos , se levantaba en la parte mas

eminente al Norte de la Ciudad , defendido por el interior ó lado de la

poblacion , con su ancha caba ó foso , que aun se distingue . Este foso
se llenaba de agua sobrante de los aljibes por conductos de los que

se ven restos en la izquierda del muro , segun se vá á salir por la puer-

ta de San Anton , y otros que se han descubierto posteriormente . Un

puente levadizo daba paso á la gran poterna ó entrada del castillo , de-

fendida por los dos tambores ó cubos pequeños que hoy se conservan ,
con tres saeteros cada uno ; y delante de este alcázar había una gran plaza
LAS SIETE CENTURIÁS 39

llamada hoy mismo la Plaza de Llanos; campo de guerra , gran espla-

nada que tenía por objeto evitar todo ataque de sorpresa por la parte

de la población . Este campo raso se tendía en su latitud desde el alcá--

zar hasta la línea de casas de la poblacion , como hoy mismo puede

verse; y en su longitud desde el muro de la derecha bajando del casti-


llo hasta la calle de la Cerca .

Entonces , en esa eminencia de la poblacion , en ese terreno franco

y abierto á la defensa , no se levantaban mas edificios que el castillo y la

Catedral primitiva , caracterizando bien la época; el uno representaba

la fé , el otro la fortaleza; el uno simbolizaba el honor , el otro la religion .

Las calles que afluían á esa gran esplanada , vaciaban la poblacion en

masa en los momentos supremos de peligro sobre ese campo de guerra


defendido por los 1000 arqueros que en tiempos bélicos formaban la

guarnicion del alcázar . Y en ese campo los primeros Placentinos mo-


rían por su religion y sus hogares , bajo la cruz de su Catedral, ó triun-

faban de los musulmanes , bajo la enseña concejil que ondeaba en el

robusto y empinado torreon del homenage: simbolo ó emblema de la

pátria , centinela avanzado de la reconquista, imponente y amenazador


gigante encargado ya en el siglo XIII de proteger la Ciudad que domi-
naba , y de defender la frontera contra la invasion de las huestes del

Profeta

No nos atrevemos á dar mas detalles , ni á emitir opiniones intui-

tivas sobre esas otras siete calles no menos importantes y estratégicas

que las primeras que ya hemos delineado , convergiendo á la plaza pú–


blica desde las puertas de la Ciudad . Estas otras siete calles estraté–
gicas , son las de Medina , Salvador , Santa Ana , Rey , de Cartas, La

Rosa y de la Cerca , que corria todo al rededor de la Ciudad , entre las


casas y el muro . Estas siete calles , recogiendo las avenidas de
las tras-

versales del interior de la poblacion , afluian á ese gran llano ó campo

militar que hemos descrito , y del que aun existe parte . No nos atre-
vemos á hacer ni una ligera indicacion sobre esa plazuela de Carre-

teros , en donde aun existen casas de la construccion primitiva . Lo que


;
es indudable que ésta parte alta de la Ciudad , desde la puerta del Sol,
era ya la mas ennoblecida . Aqui estaba el alcázar ó castillo ; aquí en

esta parte del muro , como ya hemos indicado y puede verse , estaban
y se conservan las antiquisimas armas ó escudo de los Paniaguas ; y
S
E URIA
40 LAS SIET CENT .

aqui existe hoy la calle de los Caballeros . ¿ Qué recordará esta calle ? ...

Nos damos por satisfechos con esta delineacion , primer boceto de ,

la Ciudad en sus primeros años . La intuicion no basta para penetrar

entre las sombras del tiempo , en que este pueblo áun estaba envuelto

en los opacos celajes de sus primeros albores ; caminamos entre tinie-

blas , vamos á tientas , y tememos precipitarnos , faltando á la verdad


histórica.

1211 .

Por muerte del anciano y primer Obispo de PLASENCIA D. Bricio

que gobernó esta Iglesia 21 años , sucedió en la Diócesis su segundo

Prelado, el famoso y guerrero D. Domingo , natural de Bejar; Obispo


que así lucía su pectoral brillante como el bruñido y acerado capacete .

1212 .

El dia 16 de Julio de este año , que fué Lúnes , se dió la famosa

batalla de Las Navas de Tolosa . La España religiosa , santificando

siempre las glorias nacionales , celebra hoy mismo con la festividad

del Triunfo de la Santa Cruz, el que ésta obtuvo sobre la media luna ,

perpetuando así la memoria de aquel glorioso hecho de armas , lle-

vado á cabo por los guerreros cristianos . Nuestro célebre Obispo

D. Domingo , con algunos de sus canónigos y capellanes , al frente de


las gentes de su Diócesis , se halló en este memorable encuentro ; y los

concejos y caballeros de PLASENCIA acompañaron al Rey en tan impor-


tante jornada , primera á que concurrieron los pobladores de esta

Ciudad . Esta batalla fué muy reñida , y aun la victoria parecía decidir-

se por los árabes ; pero nuestro Rey D. Alfonso , movido juntamente

del peligro y de la afrenta que amenazaba se queria meter por lo mas

espeso de los enemigos . Entonces le detuvo el Arzobispo D. Rodrigo

que estaba á su lado . Se adelantó el postrer escuadron que estaba de

reserva , y por su esfuerzo, y el de los demás , que reanimados con este

ejemplo volvieron á la carga, se mejoró la pelea , quedando el campo


por los cristianos .
LAS SIETE CENTURIAS .
41

Para memoria de tan heróico hecho de armas , se concedió á los

caballeros castellanos que á la batalla asistieron honrasen sus blaso-


nes , añadiendo á las armas que tenian en sus escudos una cruz , en
memoria del triunfo que ésta habia obtenido . Los caballeros placenti-

nos que alli concurrieron pusieron en sus escudos esa Cruz , y hoy mis-
mo se ostenta en algunos de los muchos escudos de armas que decoran

las lápidas de las antiguas sepulturas en nuestros templos, los testeros

y las fachadas de las antiguas nobiliarias casas . No lejos de donde es-


cribimos estas líneas se vé un escudo con esa cruz , indicando que el

progenitor de esa casa se encontró en la famosa y trascendental batalla


de las Navas de Tolosa . La casa en que esto escribimos es la del
núm . 17 , Plazuela de S. Ildefonso . La que ostenta el escudo con esa

cruz es la casa núm . 23 , siguiendo hacia la Iglesia del Salvador .

1214 .

En el mes de Setiembre de este año , el vencedor de las Navas ,

el fundador de esta ya noble Ciudad , D. Alfonso VIII , despues de 55


años y 23 dias de reinado , segun el gran Mariana, Lib . 11 , cap. 3 de

sus Historias , muere en el pueblo de Martin Muñoz de las Posadas , al-

dea que entonces pertenecía á la villa de Arévalo, y que hoy correspon-

de á la provincia de Segovia . Nuestro Obispo D. Domingo fué uno de

los testigos de su testamento, porque como el Rey viniese desde

Burgos á esta nuestra Ciudad á tener una entrevista con el Rey de

Portugal D. Alfonso II , su yerno , marido de D. Urraca , el Obispo

salió con este motivo á recibirle , y agravándosele la enfermedad á nues-


tro buen D. Alfonso VIII , murió en el indicado pueblo , presencián-

dolo nuestro Obispo . Principe el mas esclarecido en paz y en guerra

de cuantos en el siglo florecieron , le apellida nuestro eminente histo-


riador Mariana ..

He residido algunos años y recorrido la provincia de Segovia ; ja-

más se me ocurrió fijarme en este acontecimiento histórico al visitar

este pueblo donde murió el Rey fundador de mi Ciudad natal. En sa-

tisfaccion de aquella ligereza que cometi en mis arrebatados años , em-

II
42 LAS SIETE CENTURIAS.

prendo este trabajo como hijo de PLASENCIA , y en memoria de ese Rey

fundador que otorgó , mandó y dió á los pobladores de PLASENCIA, á


PLACENCIA Con toda su tierra; con todos sus rios ; con todas sus pesca-

durías ; con todas sus fuentes ; con salinas , y con venas de plata , de
hierro y de metal , y con los 82 montes de caza que figuraban
en el libro 3. ° de la montería , cap . 20 , formado por D. Alfonso el XI ,

cuyos montes estaban enclavados 14 en la Vera , 32 en el Valle , 15

en tierra de Bejar , y 21 en Trujillo , tierra toda , jurisdiccion y perte-

nencia de PLASENCIA , y cuyos montes cazaron el mismo Alfonso VIII y


D. Fernando el Católico .

A la memoria de ese Rey , que en aquellos tiempos estableció que

si algun Conde , Potestad ó Infanzones á PLASENCIA vinieren á poblar ,


tales fueros y tales penas tuviesen cual los otros pobladores ; y mandó
que no hubiese en la Ciudad mas que dos Palacios , el del Rey y el del

Obispo ; esto es , dos solas jurisdicciones , la civil y la eclesiástica ; y que

Jodas las casas así de ricos como de pobres , así de hidalgo como de vi–
llano , este fuero y única ley tuvieran .

A la memoria del que quedó establecido que el concejo de PLASENCIA

no diese nada al Rey ni á Señor por fuero , ni á ningun hombre , sino

por su voluntad; porque él que era el Rey hacía libre al concejo de PLA-

SENCIA de toda peticion de Rey y de Señor , de toda paga , de servicio y


de facenda .

Del que para honor y provecho de la Ciudad estableció las ferias ,

que duraban desde el primer dia de Setiembre hasta el dia de S. Miguel ,

mandando y disponiendo , que todo hombre que á estas férias viniese ,

va fuese cristiano , judio ó moro ,


ya viniese seguro , porque el que los

maltratare ó los prendare , pagaria mil maravedises (1 ) para el tesoro

(1) Maravedi es voz árabe, y significa moneda. No se vió entre nosotros hasta el siglo XI en cuyo tiempo los
Almoravides la introdugeron, arreglando con él las cuentas que hasta entonces llevaban con los ases, semises y
tremises romanos. En este siglo XIII hubo mucha variedad de maravedises: unos se llamaban blancos, y eran de
plata, otros negros por ser de cobre, y tambien habia maravedises de oro, con otras variedades, por lo que no eran
todos de igual valor, siendo por lo tanto muy dificil, cuando no imposible, fijar la correspondencia de nuestra mo-
neda con la de estos maravedises; y máxime cuando hasta el valor de estos mismos ha variado en cada siglo. La
correspondencia mas aproximada en este siglo XIII era la que sigue:
El maravedi de plata venia á valer escasamente 5 reales de nuestra moneda.
Los hubo tambien de 12 reales.
El varavedi de oro equivalia á 26 rs.
En siglos posteriores ya varió este valor, pues en tiempo de Alfonso I el maravedi valia medio real de plata,
y en tiempos de D. Juan I, 3 maravedises valian 2 reales de vellon. En tiempo de Enrique II el real valia 3 mara-
LAS SIETE CENTURIAS. 43

real , y el daño doblado al que maltrataren ó prendaren ; y que si no

tuviese con que resarcir estos daños y pagar estas penas sería ahorcado .

El que estableció tambien los mártes su hoy existente mercado ;

mandando que en ese dia se suspendiesen los juicios y todo acto ju-

dicial , para no distraer y perjudicar en nada á los mercaderes y com-


pradores que á contratar vinieren .

El que hizo merced y otorgó al concejo de PLASENCIA, que cuando

quisiere que mejorase en su carta y en sus fueros ; con otras mu-

chas sábias y curiosas leyes que favorecian y mucho honraban á esta


su predilecta Ciudad , que pueden verse en el Fuero de donde hemos

tomado las anteriores , y se encuentran en el cap . que trata Del Jura-


mento de los Alcaldes y de todos los otros . - En el otorgamiento de

las Férias . - En los dias feriados , y en el tit . que tiene por epigrafe

De otorgamiento de Rey .

Los que se sacrifican por la patria no mueren , viven perpétua-


mente por la gloria , como vive el Rey fundador de esta Ciudad en la

memoria de los Placentinos , cuyos antiguos usos , prácticas , costum–

bres y leyes están manifiestas y pueden estudiarse en su venerando

Fuero : cuyo libro nos hemos tomado el no pequeño trabajo de trasla-

dar á nuestro usual lenguaje , con el doble objeto de que nos sirviera

de guia en estas CENTURIAS , y de darle á luz cuando circunstancias es-

peciales lo permitieran .

vedises y 180 coronados ó cornados. Se duda por algunos autores sobre la existencia real de esta moneda de cuya
acuñacion no hablan las antiguas ordenanzas sobre vatimiento de moneda, y solo la consideran como unidad ima-
ginaria. Su valor se componia de otras monedas efectivas inferiores que llamaron blancas, blancos, cornados ó co-
ronados por una corona que tenian, y valia cada uno 3 blancas; sueldos, dineros y meajas, que eran como fraccio-
nes del maravedi . Todavia se dice hoy no tengo ni una blanca , recordando la antigua moneda, frac-
cion del maravedi; prévios estos precedentes, y sin pretensiones de exactitud, por que es imposible, haremos algunos
cálculos mas o menos aproximados respecto al valor de los maravedises de que se habla en el Fuero, suponiendo
que estos fuesen de plata, por que tampoco se expresa al mencionarlos si eran de los blancos, negros o de oro; y
tomamos los de plata como término medio. Por las leyes del Fonsado veremos mas adelante que el buey estaba
apreciado en 16 maravedises, y la indemnizacion del caballo de guerra eran 60 maravedises. Como el maravedí de
plata se dice que valia menos de 5 reales, le fijaremos en 4 para evitar quebrados, y tendremos que el buey venia
å valer unos 64 reales de nuestra moneda, y el caballo 240 reales. Cantidades que parecen insignificantes hoy, pero
crecidas entonces, cuando segun Sancho de Moncada en su obra de la Restauracion de España, solia
comprarse por un cuarto, lo que despues del descubriniento de las Américas valia 6 reales, á causa de que la plata
y el oro se estimaban ya en poco; habiéndolo envilecido la abundancia que deprecia todas las cosas. Si lo que valia
antes un cuarto vino despues á valer 6 reales, caleúlese ahora á lo que subirian los valores ó precio del buey y del
caballo, suponiendo que los maravedises fuesen de plata.
Lo sentimos, pero no podemos menos de distraer al lector con esta instructiva é interesante nota que le servi-
rá para lo sucesivo.
44 LAS SIETE CENTURIAS.

1217 .

Reina D. Fernando el Santo , y marcha á la Andalucía contra los

moros . Enferma en Guadalajara el Arzobispo D. Rodrigo que le acom-

pañaba en la jornada , segun costumbre , y el Rey envía con su campo

á nuestro Obispo D. Domingo , que lleva consigo la mesnada y gente

de guerra de PLASENCIA Y
y de la Diócesis . Los soldados del Obispo se

portan valerosamente , y ganan por las armas á los moros algunas

plazas de importancia . Ponen cerco á la ciudad de Jaen , pero no pue-

den ganarla: revuelven sobre Priego; tómanle animados con la pre-

sencia del Rey, pasan á cuchillo á muchos de sus defensores , y hacen

prisioneros á los que retirados al Castillo se rindieron despues . Mar-

chan luego sobre Loja ; la toman á viva fuerza; combaten su castillo ,

que asaltan á escala vista; pasan á cuchillo á los moros que le defen-
dian y desmantelan sus murallas . El Rey al frente del ejército con el

Obispo y los de PLASENCIA persigue á los árabes fugitivos hasta dar


vista á Granada , talando y quemando los campos y jardines de la Vega.

Hacen un movimiento rápido de avance sobre la villa de Montejo y la


toman á viva fuerza; pero advierte el Rey que por estar muy avanza-

da en campo enemigo no podia conservarla y desmantelando sus mu-


ros y torres arrasa la villa .

Nuestro valiente y memorable Obispo D. Domingo , haciendo las

veces del Arzobispo de Toledo , y como Legado Apostólico , asistió

siempre al Rey en estas gloriosas empresas , con los caballeros y peo-

nes de la Ciudad y del Obispado ; porque desde el Concilio Latera-

nense , celebrado en el año de 1215 , en el que se hallaron tanto nues-

tro Obispo como el Arzobispo D. Rodrigo , que defendia la primacia

de su Iglesia de Toledo , se le concedió la Legacía de la Santa Sede

en España , y el que pudiese, estando impedido , señalar otro Obispo en

su lugar, como señaló á nuestro célebre , muy digno y benemérito


D. Domingo .
LAS SIETE CENTURIAS. 45

1227

En este año , el dia de San Andrés , ganó D. Fernando el Santo la


ciudad de Baeza, siendo el principal caudillo de esta empresa Lope

Diaz de Haro . Se hallaron en esta conquista caballeros de PLASENCIA,

como los Duranes , cuyo apellido se conserva en la Ciudad , y como to-

dos los demás, que en la toma de Baeza se encontraron , añadieron á

sus blasones las aspas de S. Andrés ; que fué el dia en que realizaron
la conquista. Algunas casas nobiliarias recuerdan estos caballeros Pla-

centinos por las aspas que en sus escudos se encuentran, como pue-

den ver los curiosos y aficionados á la heráldica en los muchos escu-

dos, que como antes hemos indicado , decoran los enterramientos y


fachadas de las antiguas casas.

1232 ,

El dia 5 de Enero de este año , capitaneando nuestro buen Obispo


D. Domingo la gente de guerra de PLASENCIA y de su Diócesis , unidas

á los soldados de las órdenes militares , ganan á los moros á Trujillo ,

que se rinde el día 25 del mismo mes , segun el P. Mariana , Lib . 12 ,

cap. 16 de su Historia . Entonces Trujillo no era ciudad , ni lo fué has-

ta en tiempo del Rey D. Juan II .

Por los buenos efectos que PLASENCIA , como presidio y amparo de

la pátria , sus caballeros y plebeyos hacian en la reconquista , dilatando


sus términos , y llenando la mision á que habian sido llamadas las co-

sas y las personas , en los pocos años que contaba de su fundacion; y


con la segunda conquista de Cáceres, en que sus hijos se distinguieron
en compañía del Maestre del Pereiro , se fué conociendo en los Reinos

de Castilla la importancia grande de su fundacion , y cuán bien se lo-

graban los intentos que el Rey D. Alfonso se habia propuesto al


edificarla .

1236 .

Al Obispo D. Domingo sucedió D. Adan , tercer Prelado de esta

12
AS
TE TURI
46 LÁS SIE CEN .

Diócesis . Se vé que confirma ya en el año de 1234 algunos privilegios

del Rey D. Fernando III el Santo . En este año de 1236 este Obispo ,

tambien guerrero , acudió con gente de PLASENCIA y de la Diócesis á la

conquista de Córdoba ; pues eran estimadas y consideradas las huestes

de PLASENCIA como huestes aguerridas , á causa del continuo ejercicio

que tenian de pelear contra los moros , estando como estaban en sus

fronteras, y con los cuales tenian contínuas escaramuzas , correrías y


encuentros todos los años y meses , como las crónicas lo refieren .

Nuestro Obispo D. Adan fué uno de los 5 que siguieron el campo

ó ejército del Rey, segun el Arzobispo D. Rodrigo Lib . 9 , cap . 10 ,


y 17 de su Historia.

Estos cinco Obispos, verdaderos capitanes de guerra , fueron el de

Osma, que tenia las veces de Legado Apostólico del Arzobispo D. Ro-

drigo , que entonces se hallaba en Roma ; nuestro D. Adan ; D. Gonza-

lo , Obispo de Cuenca ; D. Domingo de Baeza , y D. Sancho de Coria .

Ponen el cerco á la ciudad de Córdoba que se rinde el mismo dia de

S. Pedro , 29 de Junio , en cuyo memorable dia la entran los cristianos ,


yendo los cinco Obispos á su célebre mezquita mayor , la consagran

en el mismo dia y la dedican á la Virgen María , erigiéndola en Catc-

dral. No contento el Rey con hacer suya la famosa córte de los Cálifas ,

se acuerda que hacía 260 años que el famoso Almanzór , rey de Cór-

doba, había traido robadas las campanas de Santiago en hombros de

cristianos , para que sirviesen de lámparas en la mezquita cordobesa ,

y dispone que de la misma manera fuesen devueltas por los prisione-

ros árabes á Santiago y las colocasen en su lugar .

En tiempo de este Obispo se fundó en PLASENCIA el Monasterio de

S. Leonardo , que despues se llamó y aun se llama de S. Márcos, de

monjas del Cister . Sus ruinas se ven extramuros , inmediatas al rio y

frente al Postigo de Santa María . El fundador de este convento ó mo-

nasterio fué Diego Gonzalez de Carvajal . Se enterró en su capilla ma-

yor junto á las gradas del altar , y decia su epitafio ; Didacus Gundisa-

lui de Carvajal Placentis ejusdem familiæ fator . De estas palabras

consta que Diego Gonzalez de Carvajal fué el progenitor de esta familia

en la Ciudad , donde hasta hoy mismo existen Carvajales . Vino este Ca-
ballero, natural del reino de Leon, al de Castilla , al servicio de la reina

D. Berenguela , madre del Santo Rey D. Fernando, en compañia de su


LAS SIETE CENTURIAS 47

padre Gonzalo Gonzalez de Carvajal . Muerto el padre, quedóse en servi-

cio de la Reina y de su hijo D. Fernando , con quien se habia criado .


Se halló en la conquista de Sevilla , y es tradicion que pasando el Rey

á la guerra de Andalucia le dejó en PLASENCIA en guarda de los infantes

sus hijos á los 71 años de la fundacion de la Ciudad .

1248 .

Gánase la ciudad de Sevilla , despues de un apretado cerco de 16

meses , en cuya toma se distinguen los capitanes extremeños , y en

particular los soldados Placentinos . Treinta mil olivos se talaron y que-

maron en el campamento cristiano durante el sitio ; y entre los papeles


del archivo de una casa solaricga de la ciudad , á mas de este dato , he-

mos visto el repartimiento de las tierras adquiridas con la toma de Se-

villa, y las partes ó adjudicaciones que sacaron lo mismo el Concejo


que los caballeros Placentinos .

1252 .

En este año muere D. Fernando III y le sucede su hijo D. Alfon-

so el X , llamado el Sabio , Alhamar Rey moro de Granada , sintió tanto

la muerte del Santo Rey, que, á pesar de ser moro , todos los años en-
viaba á Sevilla un buen número de árabes con cirios de cera blanca ,

para que se le hiciesen las exéquias y aniversarios .

1262 .

D. Alfonso el Sabio llama á la guerra gentes de Extremadura , y

entre estas van las huestes Placentinas . En este año ganan á los mo-

ros los pueblos de Jerez de la Frontera , Arcos , Medina Sidonia , San-


lúcar
y otros inmediatos á Sevilla, que en el año anterior habian cai-
do en
poder de los árabes . El Rey Sábio , teniéndose por bien servido

de la ciudad de PLASENCIA , la concede el privilegio de que pudiera

guardar sus fronteras , sin que se guardasen por el Rey: peticion he-
669
IAS
TE TUR
48 LAS SIE CEN .

cha por los personeros de PLASENCIA Fernan Perez del Bote y Fernan

Perez de Monroy .

1273 .

En Segovia á los 18 dias del mes de Junio de este año , que fué

Era de 1311 , D. Alfonso el Sábio confirma el privilegio fundacional de

la Ciudad dado por D. Alfonso VIII , su bisabuelo , cuyo documento ya

hemos dado á conocer en la anterior CENTURIA , y que es el que hemos

visto original, y se conservaba en el archivo municipal todavia con su


sello de plomo . En este documento de D. Alfonso el Sábio confirmó

tambien nuestro entonces Obispo D. Pedro .

Desde esta época se escribieron ya en romance los instrumentos

públicos , tolerancia admitida por D. Fernando III , en cuyo tiempo se


hizo la traduccion del Fuero Juzgo á la lengua castellana , llevado del

deseo de mejorar nuestro idioma ; pero el autor de las Partidas fué el

que trató de sacar el idioma pátrio del abatimiento en que estaba , y al

efecto ordenó que en todos los instrumentos públicos se hiciese uso

de él , cesando el latin que estaba en posesion de este privilegio . El

documento fundacional á que nos referimos está original por consi-

guiente en latin , segun le dió el fundador, y en un latin demasiado

culto y elegante , atendidos los tiempos en que se dió ; pues el latin que

entonces se usaba , y dió origen al romance , era por el estilo de este

trozo que copiamos de un instrumento de fines del siglo XII , tiempos


de Alfonso IX que dice : Tunc duræ et atroces guerræ ortæ et strages,

multæque calamitates et miseria ; pillabant villas et Locos , et guerrea-

bant fortiter, etc.


Este es el verdadero romance ó tránsito del latin al español .

1284.

D. Sancho el Bravo sucede en el trono á su padre D. Alfonso .

1287 .

Como hemos visto , á D. Alfonso el Sábio sucedió D. Sancho el IV,

llamado el Bravo . Por este tiempo y mandato del Rey, PLASENCIA le-

vanta gente de guerra , así peones como caballeros , y con el Maestre


LAS SIETE CENTURIAS. 49

de Alcántara D. Fernan Paez fueron contra D. Margarita de Narbona ,

mujer del infante D. Pedro , hijo del Rey D. Alfonso el Sábio , que te-

nia el Señorío de Granadilla , Galisteo , Ledesma , Miranda y Sabugal,


el cual se habia confederado con el Infante D. Juan contra D. Sancho,

y por fuerza de armas le tomaron las villas de Granadilla y Sabugal ,

cercando á D. Margarita en Galisteo, que una noche se salió secreta-


mente de esta villa y se fué á Ledesma . Con esto cesó la guerra que

la D. Margarita y sus confederados hacían contra el Rey D. Sancho

en tierra de Coria y Ciudad -Rodrigo , segun la Historia de la Orden

de Alcántara , cap . 15 , tomo 1. ° edicion de Madrid de 1763 .

1288 .

El Obispo D. Juan Alonso , sétimo Prelado que registran las cró-

nicas de esta Diócesis , asiste en Alfaro á las Cortes que celebró


D. Sancho en este año .

1289 .

En la era de 1327 , ó sea en este año de 1289 , D. Sancho confirma

el privilegio fundacional de PLASENCIA .

1290 .

En Toledo , Sábado á 21 de Enero , era 1328 , ó sea en este año ,


confirma D. Sancho el Fuero de PLASENCIA; y por razon de que algunas

leyes que en él habia, y por las cuales se juzgaban , no era la justicia , y

las donaciones , y las herencias , y las mandas, y otras cosas no se ha-


cian tan derechamente como debian, por lo que estas leyes eran de

enmendar, deroga las que tiene el Fuero , y les dá 12 nuevas leyes so-

bre pena de ciertos delitos , sobre las donaciones ; las herencias y las
mandas; las que por órden del Rey las mandó escribir Martin Falco-

nero el seseno año que el Rey D. Sancho reinó , y cuyas 12 leyes están
insertas á continuacion de las demás en el mismo Fuero, confirmado

13

13
50 LAS SIETE CENTURIAS.

por D. Sancho con estas reformas , constando en el mismo las leyes

derogadas y las nuevamente promulgadas ,

En este mismo año , segun documento que obra en el Archivo Ge-

neral de Simancas , y cuyo dato nosotros tomamos del Diccionario de

Hacienda del Sr. Canga-Argüelles , tomo I , palabra Aljama , en el re-

partimiento que D. Sancho el Brabo giró en la villa de Huete , en el

padron de los judíos , con lo que tributaban cada una de las Aljamas de
Castilla, aparece que á la Aljama del Obispado de PLASENCIA, sin los

pueblos de Béjar , Trujillo y Medellin, la correspondieron pagar 16244

maravedises . Valiendo cada maravedi diez dineros , y pagando cada

judio 30 dineros , resulta que habia en esta Aljama 5414 judios , y so-
braban 20 dineros que probablemente los pagarian entre todos para

llenar la cuota que se les imponia . En los repartimientos posteriores

aumentó el número de esta Aljama , sin duda por las persecuciones de

que tierra , adentro de Castilla , eran ya objeto , y tolerancia que aqui hu-

biera . Pueden formarse comparaciones con todos los repartimientos

del Obispado , y se verá que en este tiempo era la Aljama que menos

judíos tenia; y en el reparto girado , como veremos en el siglo XV, fué


la 3 , Aljama en pago ó cuota .

Los estudios historicos , politicos y literarios sobre los Judios de Es-

paña por D. Jose Amador de los Rios estan conformes con estos datos .

Para mayor claridad , daremos á conocer lo que eran las Aljamas ó


Juderías .

Los monarcas españoles , cuando rescataban los pueblos de manos

de los agarenos, dejaban tranquilos en ellos á los vecinos que recono-


cian su autoridad soberana, sin diferencia de la religion que lo estor-

bara . Merced á esta política , los judíos permanecieron en España

hasta que el celo de los RR . CC . los arrojó de ella .


Ahora bien, los hebreos , en retribucion del amparo y protec-

cion que recibian de los Reyes , pagaban un tributo de 30 dineros por

cabeza , segun el sábio D. Ignacio de Anso en el discurso sobre el es-

tado de los judíos en España . El historiador segoviano Colmenares ,


LAS SIETE CENTURIAS. SI

conviene en la cuota , y añade: que se les impuso en memoria de los 30

en que ellos vendieron á Jesus . El importe se aplicaba á los gastos de

la real casa, rebajado el de los pueblos en donde se hallaba concedido á

los Obispos como parte de sus rentas .

Ya hemos visto que PLASENCIA fué tomada por las huestes de Abent-

Jucef en 1196 , ó fuese á los 18 años de su fundacion ; y entonces es lo

probable que en ella se establecieran los judíos , pagando el tributo que he-

mos dicho en este siglo, el 2. ° de su fundacion. El barrio que habitasen

y el número de judíos que hubiese en la Ciudad en esta época, no po-

demos designarlos , como procuraremos hacerlo en tiempos posteriores .

Vemos que los cristianos , los judios y los moros , todos vivian en
union comunicándose con este trato su lenguaje , sus costumbres y sus
conocimientos .

1292 .

En este tiempo , la gente de guerra de PLASENCIA peleó contra

Abent-Jucef, rey de Marruecos , que recorria las campiñas de Sevilla ,


Jerez Y otros lugares ; y las compañias extremeñas , entre ellas las de

PLASENCIA, sirven á D. Sancho en el cerco y toma de Tarifa, que se

ganó el 21 de Setiembre, dejando el Rey por Gobernador de esta plaza

al inmortal Guzman Alonso , que adquirió despues el dictado de Bueno

por el sacrificio de su hijo .

1293 .

En este año , el Rey D. Sancho, en Valladolid , á los 22 dias del mes

de Mayo , á instancia de la ciudad de PLASENCIA y de su tierra , concedió

grandes privilegios á la Ciudad y á toda la Extremadura , sintiéndose

obligado por los grandes servicios que le habian hecho en las guerras
contra los moros .

Es notable el documento que contiene estos privilegios , y por lo

tanto ponemos á continuacion parte del mismo.

"Sepan cuantos esta carta vieren como NOS D. SANCHO por la gracia de Dios,
Rey de Castilla, de Toledo, de Leon, de Galicia, de Sevilla, de Córdoba, de Murcia,

de Jaen, de Algarve y Señor de Molina. Catando los muchos y buenos servi


LAS SIETE CENTURIAS.
52

cios que recibieron aquellos Reyes , onde NOS venimos , de los Caballeros y de los otros
hombres buenos de Estremadur , y parando mientes en los grandes servicios q qu
uee NOS
a
de ellos tomamos cuando éramos infante, y despues que reinamos , ó sea señaladament
e
en la de Monteagu ; y cuando Aben -Juceph y Aben -Jacob su hijo cercaron á Jerez
do
por dos veces; é NOS fuimos allí y la descercamo ; y catando el servicio que nos hicie-
s
ron en el cerco de Tarifa, que combatimos y tomamos por la fuerza de las armas ; y
cuán bien se portaron , y cuán lealmente guardaron nuestro señorío contra los movi-

mientos é fechos que el Infante D. Juan hizo contra NOS . E otrosí por los muchos ser-
vicios que nos hicieron cada vez que menester de ellos les hubimos . NOS habiendo vo

luntad de les dar en galardon , acordamos de hacer nuestras Córtes en Valladolid , y con
acuerdo de los Prelados , y de los Maestres de las Órdenes , y de los Ricos homes é de
los Infanzones y con los Caballeros de Estremadur que NOS tomamos sobre esto para
a
nuestro consejo ; mandamos á todos los de Estremadur que allí con NOS eran nos di-
a
gesen si en algunas cosas pudieren recibir favor que nos las mostrasen y les hariamos

merced sobre ello . E Nos por hacerles bien y merced á todos los concejos de Estre-
madura por estos servicios sobredicho , y por otros muchos que nos hicieron y harán
s
de aquí adelante , á NOS ó á los que de NOS vinieren , y señaladament por que la Reina
e
D. Maria , mi mujer, y el infante D. Fernando, nuestro hijo primero y heredero , nos
pidieron muy eficazment merced por ellos , les otorgo estas cosas que en esta carta son
e
dichas ."

El Rey les hace 30 mercedes , de las que damos á conocer las si-

guientes , de las cuales la 5. en órden en el cuaderno es la siguiente :

"Otrosi. —A lo que nos pidieron que les sacásemos los Alcaldes y Justicias que ha-
bia de fuera y que les mandásemos que viniesen á los lugares do fueren Alcaldes y Jus-
ticias á cumplir su derecho á los querellosos, tenémoslo por bien de se los sacar; salvo
en aquellos lugares donde nos pidieron la mayor parte de ellos de darles Alcaldes y Jus-
ticias de sus villas, á cada uno así como lo pidieron, y mandamos que los Alcaldes y
las Justicias que alli hubiere de fuera de 5 años acá nombradas, que vayan cada uno á
aquellos lugares dó fueren Alcaldes y Justicias; y que escojan dos hombres buenos de
aquel lugar; uno que tome el Concejo y otro el Alcalde y la Justicia, y que estén allí 30
dias á cumplir de derecho ante estos dos homes buenos á los querellosos , salvo en los
pleitos criminales que fuesen en hecho de muertes de hombres ó de quitamiento de

miembros, que tenemos por bien que se les demande ante NOS.
Merced 6. -A lo que pidieron que los Escribanos públicos fuesen nombrados por

sus fueros, y que fuesen naturales de las villas, tenémoslo por bien de ponerlos en cada
lugar muy buenos y de nuestra casa y naturales de las villas; y tales que sepan guardar
muy bien el nuestro señorío y el oficio en que los ponemos, y sea á pró y guarda de la
tíerra, y el Escribano que more allí, y sirva la escribanía por sí y ponga su signo en las
cartas y no otro alguno.
Merced 8. -A lo que pidieron que cuando mandásemos coger nuestros pechos en
LAS SIETE CENTURIAS. 53

la tierra que los cogiesen nuestros cogedores por padrones, y que no fuesen arrendados ,

y los cogedores fuesen buenos de manera que no estragasen la tierra, tenemos por bien
de poner alli tales cogedores y naturales de la villa; y en cuanto á la renta, que
no se
arriende sino que cuiden ellos de que se recaude de buena manera y modo, que tenga-

mos los pechos que nos hubieren de dar, bien y cumplidamente, y nos socorramos con
ellos cada vez que los hubiéremos de menester.

La 14. dice; —A lo que nos pidieron que no se les tomase servicio de los ganados
que no saliesen de sus términos para ir á estremo, é invernasen en la tierra, ni de los

que llevaban á vender á las férias y mercados, tenemos por bien que no se lo deman-

den ni se lo tomen de los ganados que alli moraren todo el año .


La 15. - Otrosí: A lo que nos pidieron que los Alcaldes de Estremadura juzgasen
en nuestra casa y córte los pleitos de Estremadura, y no otros Alcaldes de otros lugares ,
tenémoslo por bien y otorgámoslo.

En la 22 .-—E otrosí: A lo que nos pidieron que cuando fuésemos á las villas de Es-
tremadura que el conducho que hubiésemos menester NOS y la Reina y nuestros hijos

que los tomasen los oficiales que pusiera el Concejo, y estos lo diesen á los nuestros ,
porque dicen que de nuestros oficiales reciben muchas vejaciones ó escatimas, cuando

ellos lo tomaban sin los oficiales del Concejo, tenémoslo por bien, y otorgámoslo , y que

ellos lo hagan así.

Dice la 30. -Otrosí: Alo que nos pidieron que tomásemos Caballeros de Estrema-
dura, de cada Obispado un Caballero, que anduviesen con NOS en nuestra casa para que
cuando á NOS viniesen los Caballeros y los otros homes de las villas de Estremadura y

de sus pueblos, estos Caballeros nos mostrasen aquellas cosas porque venian, y que an-
duviesen con nosotros los seis meses del año unos , y otros los otros seis meses, enten-
diendo
que es nuestro servicio y pro y guarda de la tierra; tenémoslo por bien, y ellos
que les fagan algo y les provean de manera que puedan allí andar bien y honradamente.

Y sobre esto mandamos que cuando algunas cosas nos enviaren á mostrar los de Estre-

madura, que aquellos sus procuradores que á esto vinieron á NOS que lo digan á estos

Caballeros que han de andar en nuestra casa y que nos lo muestren por medio de ellos,
para que lo mandemos luego librar.

Y el Rey concluye el privilegio diciendo :

E porque el Concejo de la ciudad de Placencia, de villas y de aldeas , nos pidieron


merced que
les otorgásemos todas estas cosas sobredichas é las mandamos, por tanto
esta nuestra carta con nuestro sello colgado etc. "

Hemos variado algo la redaccion para que se entienda .

14
54 LAS SIETE CENTURIAS.

1295 .

Este es el último año del reinado de nuestro memorable Rey

D. Sancho. En su tiempo fueron muy señalados los servicios que PLA-

SENCIA Y Sus caballeros hicieron á la corona de Castilla . Los hijos mas

notables ó caballeros de esta Ciudad en aquel tiempo , fueron el Abad


de Santander D. Nuño Perez de Monroy, á quien hizo merced el Rey de

la aldea de Valverde de la Vera , que era de PLASENCIA ; D. Pedro Sanchez


de la Cámara y Pedro Sanchez de Grimaldo . Este último caballero fué

señaladísimo en acudir á los Reyes D. Alfonso el Sábio , y su hijo

D. Sancho, en todas las empresas que tuvieron ; por lo cual el Rey

D. Sancho concedió notables privilegios y libertades á sus casas de PLA-

SENCIA , que son las que están en la calle del Rey, y que sus sucesores

vendieron despues á los caballeros Nietos . Entre los privilegios de estas

casas , lo mismo que las de Grimaldo y las Corchuelas , está el de dere-

cho de asilo ; así es que se dice en el privilegio que por cualquier male-

ficio que cualquiera persona hiciere y se acogiere en las dichas casas , que

ningun Alcalde , ni Jucz , ni justicia , ni merino , ni alguacil , ni otro ofi-

cial alguno ni del Rey ni de señorío , que no tuviese poder para tomar-

lo ni prenderlo , ni llegar á las dichas casas á nueve pasos en derredor ;

y cualquiera que contra ellos fuere que hubiere la ira de Dios y del Rey

de la tierra, y que pagasen en pena 6.000 maravedises de la buena mo-

neda, la mitad para el Señor de las dichas casas ; y si alguno fuese sa-

cado de las dichas casas , que fuese luego tornado á ellas sin muerte y

sin lesion , con todo lo demás que le tomaren. El Señor que tuviere

estas casas , que gozaban de tal privilegio de sagrado, debia tener 30 mon-

teros escusados en la Ciudad de PLASENCIA , francos de todo pecho y

derecho , estendiéndose el privilegio á otras mercedes y derechos so-


bre Grimaldo y las Corchuelas, que no son de nuestro propósito .

Este privilegio, concedido por D. Sancho el Bravo , está confirma-


do por Enrique II , de cuya confirmacion se tomaron estos datos ; lla-

mando mucho la atencion que siguiesen las confirmaciones de estos

privilegios hasta ser otorgados por los mismos Reyes Católicos en


Alcántara, en 20 de Abril , año de 1479 , á instancia de los Señores
LAS SIETE CENTURIAS 55

de esta casa , sucesores de Pedro Sanchez de Grimaldo, y de Gonza-


lo Bermudez de Trejo .

Las casas que pertenecieron á los caballeros Nietos , son las seña-

ladas hoy en la calle del Rey con los números 9 , 11 y otras de este

vínculo; pero la casa llamada comunmente de las argollas por las tres

que tiene en la torre que hace esquina á la calleja denominada de Jar-

dines, es la que nos recuerda estos singulares privilegios de asilo .


Todavia decíamos cuando muchachos que al que se cogiese á estas

argollas no le podian prender: recuerdos tradicionales del privilegio


feudal concedido á los Grimaldos .

Esta casa histórica, teatro de interesantes escenas , como veremos ,

está reformada muy posteriormente . La antigua portada que conoci-

mos , así como tambien parte de un cuerpo de obra raquitico . y mez-

• quino que sobre la puerta se levantaba , indudablemente que se remon-

taban á sus primitivos tiempos . El arco ojibal en que la portada con-


sistia , y su bajada al zaguan en la misma disposicion y forma que se
vé la casa de las Dos Torres , daban á la entrada de la Casa de las Ar-

gollas todo el aspecto verdaderamente monumental de la portada de


un edificio feudal del siglo XIII . La fachada de esa casa semi-palacio ,

semi-castillo, daba á una plazuela ocupada despues por las modernas


casas de enfrente , que forman hoy la acera opuesta á este feudal edi-

ficio , Se conservan todavia las tres argollas , que lo mismo que las ca-

denas donde las habia , significaban entonces que en el edificio que las

tenia , vivia un poderoso señor , con jurisdiccion propia y exclusiva


dentro de la misma Ciudad .

D. Pedro Sanchez de la Cámara , caballero y vecino de PLASENCIA,

fué Secretario de D. Sancho el Bravo . Le sirvió con fidelidad , y se

casó con una dama llamada D. * Sol . Compró la villa de Jaraicejo á

Alonso Godinez y á su madre D. Maria , que la poscian por consenti-

miento de la Ciudad , á quien habia pertenecido esta aldea , aprobando


la venta D. Fernando IV . Este D. Pedro y D. ' Sol fueron señores de

muchas heredades , pastos y haciendas en tierra de Medellin y campos

donde despues se fundó Meajadas , hoy Miajadas , y no teniendo suce-


sion hicieron donacion de todo al Obispo y Cabildo de PLASENCIA , con

ciertas cargas contenidas en la donacion que fué en tiempo del Obispo


D. Domingo II , en 11 de Julio de 1296 , aprobándola D. Fernando IV,
U RIAS
56 LAS SIETE CENT .

como se ha dicho , y como consta de su privilegio que se conservabi

en el archivo de la Iglesia Catedral . La laguna que hoy mismo cono-

cemos con el nombre de D. Sol, y el título que llevan los Obispos de

Señores de la villa de Jaraicejo , nos confirman estos hechos , y nos

recuerdan al Secretario de D. Sancho el Bravo , al vecino de esta Ciu-

dad , al buen Caballero y piadoso Placentino D. Pedro Sanchez de la

Cámara y D. Sol , su mujer .

1297 .

Reina D. Fernando IV, llamado el Emplazado , por la tragedia de

los despeñados Carvajales , que algunos los suponen oriundos de los de


PLASENCIA . En Toro á los 9 dias de Noviembre , Era de 1555, ó sea este

año de 1297 , el sucesor de Sancho el Bravo , ó fuese D. Fernando ,


confirma los Fueros de PLASENCIA-

Esta confirmacion , venerable monumento de nuestra legislacion ,

es la que se conserva en nuestro archivo municipal , y la que hemos te-

nido la satisfaccion de trasladar integra á nuestro usual lenguaje , tras-

cribiendo á continuacion el índice de sus titulos , en la imposibilidad

de dar á conocer todas sus leyes , las prácticas , usos y costumbres que

revelan , porque ya hemos indicado que reservamos publicarlas inte-


gras dando solo á conocer

EL ÍNDICE DEL FUERO MUNICIPAL .

TÍTULOS.-Afirmamiento del fuero. - Del que tuviere casa poblada. — De los infan-

zones y caballeros. - De los pobladores. - Del que hiciere de moros cristianos. — De he-

redar el hijo. —De ir en hueste el Concejo. - Del Señor só el Rey. — De los Infanzones .
-De dar casa con prenda. -Del cuarto. - Del justar en bodas. - De Clérigos no facer
facendera.—De dar raiz á fiadores. —Del que tesoro hallare. - De no pagar multa de

cimiterio ó religiosa. —Que el Señor no meta mano sobre vecino. -Del castillo. - De

no responder por ninguna cosa. -De heredar los bienes del pariente. - Dar cristiano por
moro. -Del que tomare órden. - De no hacer poblacion. - Del que prendiere aves.—
Del que dannado ha de ser. -Del que quiera tener pesos y medidas. -De no dar por-

tazgo sin derecho. - Del otorgamiento de ferias. - De ser convenible á los ricos y á los

pobres. -Quien quisiere quebrantar fuero. -Cualquier hombre estraño que fuere
LAS SIETE CENTURIAS. 57

muerto .-Del que hiciere mandado del Concejo -De partir fieldat ante los hombres.-

Del que querellare al Concejo . - De no hacer prenda . - Del que sacare corambre de la
villa.-Del que metiere querella de Escribano , de Alcalde ó de Juez. -De los Escriba-

nos. -Del que se echare al Viernes ó á la carta. —Del que sacare armas . —De armas de-
vedadas . - Del que sacare arma en baño .-De juradores por desornamiento .- Del que

querella pusiere y despues se aviniere -Del que hiciere bando sobre Concejo . - Del
que encerrare á otro con armas .-Del que se hubiere de salvar con los connombrados.—
Del que fuere hallado con hurto . -Del que temiere caimiento de pared ó otro daño

cualquiera . -Del que matare 6 hiriere á moro ó mora. - Del que forzare mujer.-
De los denuestos y de las deshonras . -De pleitos y conveniencias . - De falsedad ó jura

mentirosa. -Del que mujer velada tuviere y otra tomare . -De la mujer que hijo abor-
tare —De la mujer que digere de tí so prennada.─De mujer que hombres ó bestia li-
-
gare. De mujer herbolera . -El que cristiano vendiere. -El que padre ó madre ma-
-
tare. De los sodomíticos . — De las alcahuetas . —Del hierro de la justicia. —De las des-
honras y de las penas . De los adulterios . - De los que dejan mal hacer. -De los que

retaren sin derecho . - De las defensiones . - Del desafiamiento , -De responder firmas á
reto. -De llevar bestia á medias .-De mandar la cosa que él se tiene. -De los que ma-

tan ó hieren en el baño. - De hacer casa en aldea. -De encender rastrojo . - De las co-
sas que pertenecen á era. - Del sobrellevador ; -De dar ayuda á moro . - De hacer ven-
tana. - De las tristegas ó letrinas, —Del daño de siervo . - De defender mujer agena.-
De echarse al libro. -Del libro al Rey.-A la carta. -De como juzguen Alcaldes por

las leyes de este libro . - De jurar Alcaldes y todos los otros . - De demostrar el padron
á los vecinos . - De la falsedad de escribano . -De la escribanía . - De los mayordomos ,
-De pesas y medidas . -De andadores .-De corredores . -Del sayon y pregonero.—

De tomar paja y prenda. -De emplazar -De recibir firmas .- De pagar calonnas . - De
purgarse clérigo. - De las férias. - De los presos y de las prisiones . -Del que se echa-

re al Viernes. —Del que quisiere empecer al libro ó quebrantar. Del tratamiento de los
Alcaldes . -Del que se echare dos veces al viernes. - Del alongamiento de los Alcaldes .
-Del que hiriere á Alcalde o á Escribano. - De prendar Alcaldes. -Del que cogiere

haber del concejo. - De no entrar en corral de los Alcaldes el Señor . - De no estar los
andadores en corral de los Alcaldes.-De andador no tener voz ninguna. - De corrom-

per poridad. - De los contendores. - De meter mancuadra. - Del que no quiere cono-
cer ó negare.- Del que no recibiere el juicio. —De no responder sin querelloso . - De

renovar juicio. —De recibir firmas. — De aducir testigos.- De las Juras. — De los voce-
ros.-De no responder por prendas. -Del que tuviere haber del concejo. -De quere-
llas entre clérigos y legos. -De las alzadas. - De dar vocero por sí. - De los desafiados

y de los desafiadores. - De los reptados. - De los fiadores y de las fiaduras. - De ven-

der raiz. De vender vestia á vecino. - De las cosas vendidas ó empeñadas. —De la fiel-

15
S
URIA
58 LAS SIETE CENT .

dat que debe hacer, y mancebo ó barragana á su Señor tener.-Del que hiriere ó matare

á su Señor. - De los cuarteros. - De los quinteros. -De los hortelanos. - De los moli-

neros. -De los pastores. - De cocer el pan. - Del baño y como ha de ir cada uno.—
Del que no pregonare la cosa que hallare. -De los otorgadores. - De las ganancias de

los hijos y de las hijas. - De particion de marido y de mujer. -Del testamento . -De la

mujer que se hiciere mentirosamente prennada. - De guarda de huérfanos. - De meter


hijo en rehenes.-De ganancias del hijo. - De los desheredamientos. - De lo que ha de

haber el viudo y la viuda. -De ganancia de hermanos. - De los veladores de hueste.—


Del que hiriere á otro con armas devedadas- Del que hurto hiciere qué pena haya.-

Del que hiciere peticion al Concejo. - Del Capellan del Concejo . - De los cuadrilleros.

-De las mieses y de los mensegueros. -Del que las mieses agenas segare ó arrancare.

-De guarda de las viñas. -De las huertas y de los hortelanos . - De daño de árboles.
-De determinar heredat..-De los molinos y de las presas . -De pasar año y dia.-

De no sacar bestias ni bueyes de labor. —De presas y molinos -De pobladores que á
Plasencia vinieren . -De terminar raiz - De la dehesa del Concejo. - De las pedreras y
geseras. -De las fuentes y de los poyos del Concejo. - Del que casare con manceba

ciudadana ó aldeana. -De los prados y de las dehesas y de los que arriman pared.—

Del herrador y de las herraduras. -De los carpinteros y de los otros menestrales.-

Del carnicero que carnes mortecinas vendiere. - Del que hurtare pescado . - Del que

disparare armadija .- De mover venado . - De revendedores. -De como vendan enjam-


bres y corchos. - De daño de bestias y de canes. - De gallinas y palomas -De dár
pennos por quien quier.- Del que prendare como no debe. - De los tahures y de los

dados. -De las prostitutas. - De los alfaquèques - De Alcaldes de hueste. - De no res-

ponder al que mujer no hubiere. -De emparejar las aldeas. — Dé heredad del Concejo .
-De responder todo tiempo por daño de casa. — De calónna. — De sobrellevar por la-

dronicio. De pagar deuda. - Del que tregua de Rey quebrantare. - De los re-
vendedores que fuero quebrantaren.—- De alfaqueque ó redentor de cautivos falso.—

De no hacer puente. - De herir ó matar á hombre no vecino. -De forzar mujer. - De


no dar heredad á hombre de órden. - De no meter moro en la villa. -De las heren-

cias-De la suerte de los oficiales. -De no dar portazgo de ninguna cosa. - De dar
portazgo y cuánto por cada carga.-Del que salvo demandare én aldea , -De otorga-

miento del Rey. -De no traer vino á Plasencia. - De no entrar por puente. - De con-

cejo.-De adquirir heredad . - De entregar por mandado de Alcaldes . - Del que no le


prendare á fuero. - Del que [Link] que vendiere portiello .- De plazo juzga-

do .-De las cosas forzadas.-Del que querella hubiere de mancebo ageno. - De los
que barajaren en concejo. - De prueba de mancebo contra Señor. - De la semencera.-

De responder á vecindad. —De tener caballo á fuero-De echar á pacer caballo. - De


los
que fueren en apellido y los bofordadores . - De dar hallazgo por bestia, -Del que
LAS SIETE CENTURIAS .
59

cortare castaño. — De no traer vino á la villa. - De lo que dén á cada uno cuando fuere
en mandado del Concejo. - Reformas y confirmamientos de los Reyes D. Sancho el
Bravo y D. Fernando el IV el Emplazado .

A fines de este siglo , se dice por algunos cronistas , que el Maes-

tre de Alcántara D. Gonzalo Perez , que fué electo en el mes de Abril


de 1298 , con los Caballeros de su órden y con la gente de guerra que

la ciudad de PLASENCIA Y Cáceres le dieron, por mandado del Rey

D. Fernando , puso cerco á la puente y torres de Alcántara por ambas

partes del rio Tajo ; y despues de tres meses , la puente y torres fueron

ganadas en combate , y pasados á cuchillo los que las tenian por el In-

fante D. Juan, que con auxilio y gente del Rey de Portugal D. Dionis

las habian ocupado contra el Rey Fernando . Otros ponen en duda este
hecho .

En este siglo debemos tambien hacer mencion de las seis parro-

quias que ya existian en PLASENCIA, cuya Ciudad , así como hoy vemos

que está dividida en 4 manzanas, en aquel tiempo estaba dividida en


sesmos , ó sea en seis partes ; y esto lo confirmamos con el mismo

Fuero , en el que existe una ley que trata de las Suertes de los oficiales,
ó sea de los cargos públicos , diciendo:

"Esta conveniencia hace el Concejo de Placencia, y place á todos: que anden, esto

es, que salgan ó se nombren el Juez y el Escribano por sesmos; y cayó por suerte 1 .

en S. Nicolás, despues S. Martin, luego Santa Maria, despues S. Salvador, detrás S.


Peidro (sic) y despues S. Vicente."

Estas seis parroquias estaban dentro de lo que en aquel tiempo


tambien llamaban el castillo , esto es , intra-muros , ó sea la poblacion

dentro de murallas . De estas parroquias solo existe una primitiva que

es S. Pedro; las demás han sido reconstruidas , no muy lejos algunas ,

pero sí en distinto lugar del que ocupaban, como podia verse en la

portada de la casa núm . 6 del Resvaladero 1. ° de S. Martin , que era la

puerta de la primera y antigua parroquia de este nombre . Hace pocos


años se encontró el Párroco de la misma en sus corrales , inmediatos

a esta casa, vários restos humanos ; y posteriormente en los corrales

inmediatos , á espaldas de la referida casa, se encontró el mismo Pár-


60 LAS SIETE CENTURIAS.

roco D. Manuel Carrasco , que hoy existe , la pila bautismal de la pri-

mitiva parroquia . Si estos datos no probasen lo que decimos , nos lo

confirmaban esa misma portada ojival , característica y auténtica del

siglo XIII , que hace poco se destruyó , como nos indica la portada de la

casa núm . 1.º de la calle de Santa Isabel la Iglesia y convento de Isa-

belas, cuya portada tambien es de esta época . De la parroquia antigua

de S. Nicolás no podemos presentar datos ; ya veremos cuándo se

construyó el templo existente . El S. Vicente que el Fuero indica , era


el que estaba donde hoy Santa Ana . Del S. Vicente actual , ó sea la

Iglesia de los Dominicos , ya llegaremos á su época .

Hasta aquí los datos históricos , fechados de esta CENTURIA; pero así

como con la prevision vivimos en el porvenir, con la imaginacion y la

intuicion nos vamos á trasportar al pasado , participando , en espíritu , de

la vida de los Placentinos en el siglo II de la fundacion de la Ciudad .

Despues de la reconquista de la Extremadura por el inmortal Fer-

nando el Santo , alejados los moros de estas comarcas, habia alguna se-

guridad en las cosas y en las personas ; con esta seguridad vino natu-

ralmente la garantía de la propiedad , y á la sombra de esa seguridad

fueron levantándose mas edificios , mas permanentes que los primeros ,

y convirtiéndose el en un principio verdadero campamento , en lo que

se llama una poblacion ; á lo provisional sucedió lo permanente , por

que no estaban tan espuestos á las talas y rebatos de las hordas aga-

renas . En este tiempo , el necesario consumo de combustibles , y las

necesidades de la vida , fueron despejando los campos de las montara-

ces frondas que á la poblacion rodeaban ; y se iba desmontando el ter-


reno , y las labores agricolas y el cultivo se iban estendiendo . Entonces

se bosquejó con los primeros plantios nuestra hoy bordada ribera de

huertas; las vides empezaban á trepar por las laderas de la sierra de

Santa Bárbara , reemplazando á la madreselva y madroñera , que tanto

se prodigan en sus marradas ; se iba empezando á dominar el terreno

de sus inmediaciones , y las rozas y el fuego , consumiendo la agreste

y selvática maleza de sus cerrados montes , hacian retirarse y desapa-


LÁS SIETE CENTURIAS. 61

recer las alimañas y las fieras, que rondaban su presa en lo que hoy
son fructiferas colinas, cultivados y deliciosos valles .

Los artefactos de primera necesidad como los molinos de harina .

los hornos del pan, y las imprescindibles fraguas, con su ruido pro-

ductor, animaban la poblacion adulta , y algunas industrias empezaban

á ofrecer y presentar forzosamente sus productos en el placentino mer-

cado . El Tit . del Fuero que trata de los menestrales dice:

"Que á honor y provecho de la Ciudad , se manda; que todos los menestrales, za-
pateros, herreros, vaineros, peliteros, correonceros, olleros, hueseros, peineros y balles-

teros, salgan el dia del mercado á la plaza con sus obras; pero que los maestrcs de los
.
frenos y de las armas vendan en sus casas."

Esto nos dá á conocer algunos de los artefactos é industrias ge-

neralmente ejercidas entonces por los árabes y los judos que , como

hemos visto , vivian unidos con los cristianos , si bien los unos seguian
el Evangelio , los otros el Tora , y los moros el Corán . Los castellano ,

ó fuesen los verdaderos españoles en lo general , y por consiguiente los

Placentinos , no sabian manejar herramienta alguna , sino la maza , el

caballo y la lanza . Y de los árabes y de los judios nos vienen algunas

industrias de las que aun se conservan en la Ciudad , como los alfires ,

las tenerias , los lagares de aceite, el sistema de cultivo y riego de las

huertas , las norias y otros artefactos , usos , costumbres y palabras que


no son de este lugar . Esto , despues de las conquistas de San Fernando ,

cuando las algaras de los moros dejaron de ser una constinte amenaza

á esta Ciudad fronteriza, porque antes la vida local era distinta .

En el primer tercio de este siglo , todavia no habia puerta que no


se cerrase , noche que no se velase , ni dia que no se combatiera . De-

cia la ley 1. del Fuero , en el cap . que trata de los veladores de hueste:

"Los guardadores de la Ciudad, guárdenla de encendimiento, y amonesten á los


moradores de las casas que guarden el fuego; y si por ventura el fuego alguna parte
encendíere, todos vayan primero á las puertas de la Ciudad, y manden que sean guar-

dadas. Despues tornen el fuego á matar. Y esto es dicho porque aconteció que en una
Ciudad, á sabiendas hicieron encendimiento, y mientras los hombres fueron á matar el

fuego, ellos mismos abrieron las puertas y recibieron las huestes; y por esta manera fué
Troya destruida. Si alguno hubiere en la Ciudad que sea sospechoso por donde tal pe-

ligro pueda venir, ténganlo preso hasta que al Concejo lo demuestren, y si fuere hom-

bre desconocido, que nadie identifique su persona, ahórquenle. "

16
62 LAS SIETE CENTURIAS

¿Qué indican estas enérgicas prevenciones? ¿ Por qué tanta pre-

caucion?

Porque con mucha frecuencia en aquellos azarosos dias los moros

corren á los cristianos , como nos lo recuerda hoy la frase de no nos

corren moros . Porque los árabes de Cáceres y de Trujillo , eran una

constante amenaza que tenia en contínuo sobresalto y perpétua alarma

á la Ciudad DE ALFONSO VIII : era que la almenara de Mirabel habia en-


cendido sus lumbreras, anunciando que habia moros en la frontera ;

era que la algara del Profeta , rondaba en torno de los campos placen-

tinos , y astuta como el chacal de los africanos desiertos , acechaba des-

de las fragosas crestas de Valdi-corchero , y desde las quebradas de las

sierras que nos rodean, la ocasion oportuna para sorprender al soldado

de la Cruz , y arrancarle nuestra importante y estratégica Ciudad cris-

tian . Por eso nɔ hay puerta que no se cierre, ni noche que no se vele ,

y de torre en torre , despertando los écos de la imponente noche , se

está repitiendo siempre la árabe y alarmante voz de Al-herdh ó sea de

alerta; porque á cada momento se teme oir las mas alarmante frase que

vienen los moros , pues con frecuencia en aquellos tiempos como dice
el romancero

"Los fuegos hacen señal


A las altas atalayas,
Estas la hacen á los muros,
Los muros á las campanas.

Y la campana de nuestro Concejo , tal vez esa misma campana que

hoy nos anuncia las horas del relój de la Catedral , que segun una tradi-
cion no despreciable , es la mas antigua de la Ciudad , y efectivamente

se remonta á aquella época , sonaba vibrante , y haciendo estremecer las

piedras de las casas , cada puerta y cada esquina daba salida á un hom-

bre armado ; porque el cubo lucia , anunciaba el peligro , y el vigía habia

dado la voz de alarma que repetia la campana. Entonces , aquella mul-

titud convulsa á la eléctrica y potente voz del bronce , que convocaba á la

plebe y que anunciaba el peligro , con sus precipitados golpes , se levan-


taba en masa , corria , hervía en las calles con la celeridad del rebato , y

se preparaba á combatir y morir por su altar y sus hogares , al grito

enérgico de la religion y de la pátria , mas rudo y conmovedor que el

golpe de la ferrada maza ; mas fuerte que el acero de las bruñidas ar-
LAS SIETE CENTURIAS. 63

maduras de los centinelas que velaban sobre esos descarnados torreo-

nes, que indiferentes hoy contemplamos, y son contemporáneos y tes-

tigos de aquellas escenas .

¡Tal era entonces la vida de nuestros padres ... tal se presentaba la

Ciudad en el primer tercio de esta segunda CENTURIA , que damos por


terminada!
CENTURIA TERCERA .

SIGLO XIV .

AÑOS DESDE 1301 Á 1400 .

EERNANDO IV el Emplazado , abre el primer período de esta CEN-

TURIA, en la que nuestra Ciudad , representada por sus personeros , asis-


te á las Córtes de Medina y de Valladolid ; habla en las de Búrgos , Ma-

drid y Alcalá ; y en lo que sus Procuradores alcanzan al lado de los

Reyes , nuevos privilegios y franquicias , sus Caballeros y los hijos de

esta noble tierra cooperan á nuevos triunfos y victorias contra moros

en las márgenes del Salado , en los campos de Gibraltar y de Algeci-

ras, y sobre las villas de Priego y de Cañete, tomando fortalezas y


castillos .

Y tambien en esta CENTURIA, de variados acontecimientos , se re-

flejan en la Placentina ciudad , las civiles discordias y parcialidades del

turbulento reinado de D. Pedro y D. Enrique ; dividiendo á los Placen-

tinos los sangrientos y famosos bandos de Monroyes y Almaraces .

Y viene á nuestra Ciudad D. Juan I , y desde aquí parte á la con-

quista de Portugal , distinguiéndose en su servicio las gentes de

PLASENCIA, que lo mismo en esta que en la anterior CENTURIA , y des-


de los tiempos en que se fundó , siempre estuvo dentro de las corrien-

tes de los tiempos , pronta con su hueste al servicio de los Reyes de

17
66 LAS SIETE CENTURIAS.

Castilla , simbolo y representacion genuina entónces de los interese's ,

de las ideas , y de los sentimientos que dominaban en la turbulenta

Edad media, que termina en esta CENTURIA, Comprensiva del siglo XIV

de nuestra Era , y el siglo III de la fundacion de la Ciudad guerrera .

AÑO DE 1305 .

En el mes de Junio de este año , D. Fernando IV, en las Córtes

que celebró en Medina del Campo , concede grandes privilegios á PLA-


SENCIA Sobre nombramiento de Escribanos , Recaudadores , Sesmeros

y otras cosas de la Administracion del Municipio , por consideracion á

los grandes servicios que él , su padre y abuelos habian recibido de los

Placentinos . En el privilegio , que es bastante extenso , hace mencion de

cómo en aquellas Córtes se hallaban Procuradores de Extremadura , y

de ninguna otra provincia ni reino de los suyos hace el Rey mencion

mas honrada y calificada que de los de esta nuestra Ciudad .

1307 .

En 13 de Junio de este año , en Valladolid , confirma el mismo

D. Fernando IV el privilegio fundacional de la Ciudad , reconociéndola

sus términos y las franquicias que en el mismo privilegio se la


conceden .

En este mismo año , el mismo Rey D. Fernando IV, y en las Cór-

tes de Valladolid , á instancia de los Procuradores de PLASENCIA, que

lo eran Fernan Perez del Botc y Fernan Perez de Monroy , despachó


un privilegio y provision real, por el que otorga , que el Concejo de

PLASENCIA guarde , como ya venia guardando por sí , los puertos de sus

términos , para impedir el daño y robos que pudieran hacer á los que
por ellos pasasen los famosos Golfines. Estos Golfines, oriundos de

Francia , se apoderaron de vários castillos en las sierras de Cáceres, y

desde allí salian á robar las cabañas trashumantes cuando pasaban de

extremo á extremo ; tuvieron luego sus casas en Cáceres , y adquirieron


LAS SIETE CENTURIAS, 67

títulos de nobleza . En el convento de Jesus estaban enterrados los fa-

mosos Golfines; y en el epitafio de su sepulcro se reflejaba aun su sober-

bia, pues decia: Aquí esperan los Golfines el dia del juicio . Se equivo-

caron: el que esto escribe , vió destrozar su sepulcro, al convertir este

convento en lo que es hoy Palacio de la Diputacion Provincial. Con su

nombre , ó sea Golfines , solian llamar luego en la Edad media , á los ro-

badores de ganados, por el recuerdo de esta funesta familia francesa .

En este mismo año , y segun documento que aparece registrado en

el archivo municipal, al fól. 66 vuelto , del inventario formado en 1828 ,

la ciudad de PLASENCIA hace alianza y hermandad con Talavera .

Estas Hermandades eran una verdadera confederacion ó liga de

unas con otras ciudades y villas para auxiliarse mútuamente . Estas


federaciones dieron en esta época gran importancia á los concejos ,

cuya autonomía se refleja en estas comunidades con toda su impor-

tancia . Eran una salvaguardia de las libertades municipales , y dieron

luego nombre á las tumultuosas que se formaron en Castilla contra

los flamencos . Estas Hermandades en ejercicio , eran ciertas reunio-

nes ó juntas convocadas ó improvisadas , por decirlo así , por alguna

de las principales ciudades de la confederacion , en que estas escogi-

taban y aplicaban , por medio de sus Procuradores , los correctivos que

estaban á sus alcances contra los abusos del poder . Duraron hasta el

tiempo de los RR . CC . , que no sacaron poco partido de estas confe ་


deraciones para su política unitaria .

1310 .

En este año , el Obispo D. Domingo , II de este nombre , y el no-

veno que obtuvo este Obispado , asiste al Concilio que por mandado

de Clemente V se celebró en Salamanca , para conocer sobre la vida

de los Templarios , la cual en estos reinos fué declarada conforme con


su regla . Es tradicion que la ermita de Fuentis-dueñas , fué convento

de estos Caballeros , así como tambien que les pertenecieron el pueblo


de Hervás , tierra de Béjar y Segura .
68 LAS SIETE CENTURIAS,

Por este tiempo se fundó el Convento de S. Francisco de esta Ciu-

dad en una Iglesia ó parroquia que llamaban Santa Catalina del Are-

nal, cerca del rio , extramuros de la Ciudad , á la puerta de Talavera ,

y próximo al Monasterio de S. Márcos . El único y más antiguo docu-

mento que se ha hallado y habla de este Convento de S. Francisco es

el testamento de D. Alonso Fernandez del Bote , hecho por el escribano


Juan Martinez en 1329. El otorgante se manda enterrar en la Iglesia de

Santa Catalina, en casa de los frailes Descalzos de S. Francisco .

Las piedras de la antigua Iglesia de Santa Catalina , se vén em-

pleadas en la reconstruccion del Convento , como puede observarse


por las dobelas y demás sillares labrados que en distintos puntos se

ven incrustados . Como es consiguiente, este edificio sufriria reparos ,

segun la exigencia de las circunstancias , y la portada y fachada prin-

cipales distan mucho de esta época que narramos .

1313 .

Reina Alfonso XI . En Valladolid , á instancia de los procuradores

á Córtes de PLASENCIA y de los otros de Estremadura, y de los reinos

de Castilla, Leon , Toledo , etc. , la Reina D.' Maria , mujer de D. Sancho


el Bravo , y madre del desgraciado Fernando IV el Emplazado , con-

firma las Cortes que en Palencia se habian celebrado , y acepta ser

tutora de su nieto el Rey D. Alfonso , y Gobernadora de estos Reinos

en compañia del Infante D. Pedro , su hijo. En estas Córtes , de cuyo

cuaderno se dió cópia al Concejo de PLASENCIA, como se hacía siem-

pre, se dispuso, que en lo sucesivo ningun judío tuviese oficio público

ni en casa del Rey ni en el Reino , ni pudiesen ser Almoxarifes , esto

es, recaudadores del impuesto que llevaba el nombre de Almoxari-

fazgo, y se cobraba en los puertos , reducido á la octava parte del pre-

cio de los géneros que entraban y salian en los mismos puertos . Se

les prohibe ser recaudadores, arrendadores, cancilleres , portazgueros ,

ni investigadores de ningun pecho ni derecho ; ní fiadores , por razon

de que cuando recaudaban estas cosas , causaban muchos perjuicios

con sus engaños , vejaciones y usuras .


LAS SIETE CENTURIÁS. 69

1315 .

Siendo tutora la Reina D. Maria de su nieto el Rey D. Alfonso ,

contando los procuradores que se hallaron en las Córtes de Burgos ,

se refieren de PLASENCIA á Fernan Perez de Monroy , Gil Martinez, y

Martin Martinez . El primero de estos fué hermano del famoso Abad

de Santander , que fundó el Mayorazgo de los Monroy .


En estas Córtes se trató de la concordia entre la Reina y el Infan-

te D. Juan, hijo del Rey D. Alfonso XI , su suegro, y hermano del

Rey D. Sancho , su marido , y entre el Infante D. Pedro , hijo de la

Reina y del Rey D. Sancho , tutores de D. Alfonso X. Entre otras

muchas cosas que se ordenaron y establecieron en estas Córtes , sobre

la buena gobernacion del Reino , no podemos resistir á la tentacion de

consignar aquí las siguientes, tomadas del cuaderno dado al Concejo


de PLASENCIA .

Otrosí: decia, De aquí en adelante, ni judíos, ni moros, llevarán ó se llamarán nom-

bres de cristianos, y en aquellos que lo lleven se hará justícia como si fueren herejes.
Otrosí: que los cristianos no vivan con los judíos, ni con los moros, ni con ellos
crien sus hijos; y los que lo hicieren, que los Jueces de las villas y de los lugares dó

acaeciere, hagan escarmiento en ellos y en sus cuerpos, como en aquellos que quebran-
tan su ley.
Otrosí: que los moros no traigan copete sino que anden calvirapados, ó cercenados
en derredor.

Otrosí: que ninguno sea osado de sacar fuera de estos reinos ninguna cosa de las

vedadas ; segun los ordenamientos del Rey D. Alfonso y del Rey D. Sancho, su hijo .
Las cuales cosas son estas que aquí serán dichas; caballos, rocines, mulos, mulas, vacas,
carneros, puercos , ovejas, cabras , cabrones, pan , legumbres, y toda vianda, cera, seda,
conejos, moros, moras,. oro, plata, todo vellon de cambio, haber monedado, fuera de

las doblas de la señal del Rey D. Alfonso, torneses de plata, torneses prietos y los di-
neros coronados.

1326.

Muere el famoso Abad de Santander , D. Nuño Perez de Monroy ,

natural de esta ciudad de PLASENCIA , y se entierra en el Hospital que

18
18
70 LAS SIETE CENTURIAS.

fundó en Valladolid , en el arrabal de S. Juan . Dejó á su hermano


Fernan Perez , la parte que él tenia en Monroy y Talavan , y en el

campo de Talavan , y le manda las casas que él mandó construir para

su morada , que son las llamadas hoy casa de las dos torres . Fundó

además en PLASENCIA un hospital llamado de Santa Maria , y tambien

de D.* Engracia de Monroy, por fundarse el hospital en unas casas

que eran de esta Señora , prima de los fundadores, y porque D. ' En-

gracia fué la administradora primera de este Establecimiento .


Cópia del testamento de este rico Abad , obra en las oficinas de

Beneficencia de esta Ciudad , establecidas en la Casa -Hospicio de la


misma .

D. Nuño Perez de Monroy, ó fuese el famoso Abad , fué uno de los


primeros Consejeros de Alfonso XI .

1329 .

D. Alfonso XI , que tanto se sirvió del valor y armas de los


moradores de PLASENCIA, llama á sus procuradores á las Córtes que ce-

lebró en Madrid en este año ; y porque muchas de las cosas en que allí

sirvieron al Rey los procuradores de PLASENCIA , y las ordenaciones que

pidieron se establecieran, fueron muy notables ; consignaremos


algunas .

" Primeramente: Pidieron al Rey, y les concedió, darles audiencia pública dos dias
á la semana, que fueron Lúnes y Viernes. En estos dias el Rey se sentaba en un lugar

público, donde acudian á él los querellosos; recibia las peticiones que le hacian, y oia á
todos en sus gestiones.
Asimismo: En estas Córtes le pidieron, y les fué concedido; que ningun clérigo, ni

hombre religioso fuese Alcalde ni Abogado, salvando las cosas en que tuvieren derecho.

Tambien le pidieron, y les fué concedido, que el Rey iria por toda su tierra visi-
tando la Justicia, y que irian con él los Alcaldes y sus Oficiales reales; pero que siem-

pre llevaria consigo el menor número de gente que pudiere, para no gravar á los pue-
blos , y con esta visita conocer y remediar mejor las necesidades públicas.

Otrosi: tambien les otorgó lo que pidieron por merced, ó fuese que las muertes ó
heridas que acaecieren entre los cristianos, judíos y moros, las juzgasen ó librasen los
Alcaldes ó los Jurados, ú otros que lo hubieren de librar, por el fuero de cada villa ó

lugar do acaeciere, á condicion, de que en los lugares donde tuvieren el fuero, que
quien matare que muera, que así lo quedaba establecido; y en los otros lugares en que
LAS SIETE CENTURIAS. 71

se prevenia que se librase, que fuese libre; segun se libró en tiempo de los Reyes
anteriores ."

Otras muchas disposiciones contiene el cuaderno que se entregó al

Concejo de PLASENCIA, y que omitimos por la indole de este trabajo .

1330 Á 1339 .

Las gentes de PLASENCIA sirven al Rey D. Alfonso en la primera

jornada que hizo contra moros , cuando el Rey ganó las villas de Te-

bas de Ardales , por el mes de Agosto, y se rindieron las villas de

Priego , Cañete y otras fortalezas y Castillos .

D. Alfonso celebra Córtes en Madrid , y PLASENCIA envía sus pro-

curadores , que lo fueron Juan Fernandez, del linage antiguo de los


Botes, y Miguel Sanchez , primo de Pedro Sanchez de la Cámara, Se-
ñor de Jaraicejo . Entre sus leyes y ordenaciones se encuentra lo
siguiente :

"Señor: Os pedimos merced que tengais por bien y mandeis que en las pagas de las

deudas, ó en los maleficios que acaecieren entre los cristianos, los judíos y los moros,

que valga el testimonio de dos hombres buenos cristianos, sin testimonio de judio ni de
moro; y el Rey respondió que lo otorgaba; segun se contiene por el cuaderno de
Madrid.

El Rey de Portugal D. Sancho II , pone sitio á la ciudad de Bada-

joz, y por mandado del Rey , acude PLASENCIA con otros Concejos á su
socorro, y los portugueses levantan el sitio . El Capitan general de los

concejos de Extremadura , D. Ruy Perez Maldonado , Maestre de Al-

cántara, vá en seguimiento de los portugueses , y antes de que gana-


ran la frontera , en su huida , alcanza algunos que iban en desorden ;

los hace prisioneros trayéndolos á Alcántara , y tambien se apodera del


bagaje , caballos y acémilas .

El mismo Rey D. Alfonso, para hacer que Gonzalo Nuñez de Ovie-

do , fuese pacificamente Maestre de Alcántara , levantó gente de guer-

ra de PLASENCIA, Cáceres y Trujillo, para tomar el convento de Al-


cántara y dar posesion á dicho Maestre .
73 LÁS SIETE CENTURIAS .

1340 Á 1349 .

Los de PLASENCIA asisten á la célebre batalla del Salado , dada

cerca del rio de este nombre contra los moros, que son derrotados .

Se encuentran en la toma de Algeciras con las cinco compañias

que envió Estremadura , de las que tres se formaron del Obispado de ,

PLASENCIA . De estas tres compañias del Obispado , una era de PLASEN—


CIA y su tierra , y se batieron al lado de las compañias de Madrid y de

Segovia. Dice la Historia que los moros disparaban muchas pellas de

hierro , de que los hombres habian gran espanto . Estos disparos eran

ya de pólvora , de la que en este sitio se usó la vez primera .

Los procuradores de PLASENCIA Concurren á las Córtes celebradas


en Alcalá de Henares . Entre várias peticiones hicieron la que copia-
mos de su cuaderno , y dice :

"A lo que nos pidieron merced que por cuanto mandamos poner alfolíes de sal en

Jerez, en Trujillo y en PLASENCIA, y en Béjar, y en Coria, y en Cáceres, y en otros


lugares, y esto era de poco tiempo acá, lo que nunca fuera, y de lo que recibe la tier-

ra gran daño diciendo , que traen la sal de otra parte, y que nos pedian que mandáse-

mos quitar los dichos alfolíes, y que comiesen sal donde la pudieren haber; responde-
mos que bien saben ellos que por quitar las albarerías de que se quejaba la tierra, man-
damos poner alfolíes en aquellas comarcas donde entendimos que podia haber abun-

dancia de sal; pero NOS mandamos saber dó están los alfolíes que deban estar con ra-
zon, y otros que se quiten."

1350. Á 1359 .

A 26 de Mayo de 1350 , muere de la peste que se pronunció

en el campamento cristiano el Rey D. Alfonso XI , que tenia


puesto sitio á Gibraltar , en el que tambien se hallaban los Placenti-
tinos . Los cristianos tienen que levantar el campo, y sin que los mo-

ros se atrevieran á seguirlos ; llevan el cuerpo del Rey á Sevilla, don-

de le dan sepultura . Despues fué trasladado á Córdoba por su hijo


D. Enrique .
LAS SIETE CENTURIAS 73

En este mismo año alzan por Rey á su otro hijo D. Pedro , que es-
taba en Sevilla , siendo de edad de 15 años y 7 meses . Reinó D. Pedro

21 años , con mil turbulencias , guerras y tumultos : unos le han apelli-

dado el Cruel, otros el Justiciero ; lo cierto es , que gran parte del Rei-

no se levantó proclamando Rey á su hermano D. Enrique , hijo de su


padre y de D. Leonor de Guzman .

En los campos de Montiel , se decidió con un fratricidio esta guer-

ra fratricida , que ensangrentó los campos de Castilla , y dividió en

banderías los pueblos , quedando por último la corona en D. Enrique .

En PLASENCIA, como adictos al partido de D. Pedro , á quien prestó

señalados servicios , teniamos á Fernan Perez de Monroy, hijo del an-

terior Fernan Perez , hermano del renombrado Abad de Santander .

Como partidario de D. Enrique estaba Blasco Gomez de Almagaz .

Entre los enconados bandos de las dos casas sucedió , que entrambas

parcialidades se vinieron un dia á las manos , junto al pueblo de Val-

verde , donde los de Monroy mataron á Blasco Gomez de Almaraz .

Este Blasco tenia un hijo que se llamaba Diego , el que estaba sirvien–
do en el campo de D. Enrique , y pasando un dia Fernan Perez de

Monroy á la vista del campamento de D. Enrique, este, ó sea el mis-

mo Rey, dijo á Diego Gomez de Almaraz: Diego, allá vá tu amigo .

Dióse por entendido , y á grandes jornadas , parte Diego para Belvis ,

junta sus vasallos , y acompañándole caballeros deudos suyos , alcan-

zan á Fernan Perez que se venia á Valverde cansado de los trabajos y

desengaños de la guerra , juzgando sus cosas por perdidas con la muer-


te de su Rey D. Pedro . Trábase la lucha entre las gentes del uno y

otro bando; las de Almaráz vencen á las pocas que acompañaban al

Monroy, y Fernan Perez , cae muerto atravesado á lanzadas . Trajeron

su cuerpo á PLASENCIA, y le enterraron en la parroquia de S. Nicolás,

cuya Iglesia mandaron construir su padre y su tio , el famoso Abad ,

frente de su Palacio, hoy casa de las dos torres, y frente del Palacio

hoy de los Marqueses de Mirabel, y entonces de los soberbios Alma-

races, conservándose una tradicion de que se edificó la Iglesia entre

los dos Palacios de Monroyes y Almaraces para no verse de frente es- ·

tas dos familias rivales. cuyos ódios sirvieron de argumento á la co-

media titulada, Los Vandos de Plasencia ó Monroyes y Almaraces .

19
74 LAS SIETE CENTURIAS .

Hoy se vé un lucillo ó sepulcro, rodeado de muchos escudos , que es el


que está levantado del suelo é inmediato al altar colateral del lado de

la epistola, en la expresada parroquia de S. Nicolás . Alli encerrado ,

aun descansa en paz el cuerpo del Gobernador de Calatayud, en cl


año de 1362, por el Rey D. Pedro , su gran partidario y gefe de su ban-
do en PLASENCIA Fernan Perez de Monroy; así como en la Iglesia par-

roquial de S Juan , al lado de la misma epistola, y en el presbiterio ,

próximo al altar mayor , con otros Caballeros , quizá parciales suyos ,


reposaba el cuerpo de su adversario y matador D. Diego Gomez de
Almaráz , cuya estátua de mármol blanco , representando al difunto al
natural, armado y vestido á la usanza de aquel tiempo de guerras , par-

cialidades y enconos , yacia sobre la losa de su sepulcro .

El hundimiento de la parroquia hace pocos años , vino á despertar

al Sr. de Belvis, Almaráz y Deleitosa, de cuya estátua, hecha pedazos , he-

mos visto algunos trozos en el taller de un ebanista . El convidado de

piedra , como los muchachos le llamábamos , fué turbado en su helado


reposo antes que su victima , que permanece inalterable en el sitio en

que fué colocada.

Este sangriento episodio tuvo lugar por los años de 1568 á 1369 ,
últimos del reinado del cruel D. Pedro .

No sabemos como D. Diego Gomez de Almaráz , el ardiente parti-

dario de D. Enrique, fuese enterrado fuera del Castillo , como entonces

se decia , ó extramuros de la Ciudad , en la retirada parroquia de

S. Juan . ¿Si seria porque su cadáver no yaciera donde el de su adver-

sario Monroy, y llevarían sa intolerancia y sus ódios hasta mas allá del

sepulcro , estos adversarios que no cupieron juntos en el recinto santo


de S. Nicolás, su parroquia?

Ha llamado mucho nuestra atencion , tanto este como otros vários

sepulcros de Caballeros , y lápidas sepulcrales de personas distinguidas ,

que habia en la Iglesia de S. Juan , y cuyas láudes , extraidas de aquel

templo , forman hoy parte de la acera de la derecha, segun se sube por


la calle de Santa Ana, algunas de las cuales , por su carácter y expre-

sion de Era en la cuenta de los años , se remontan á los principios de


esta CENTURIA ,

Volviendo á los sangrientos bandos de Almaraces y Monroyes, ter-

minaron despues con el casamiento de Hernin Rodriguez de Monroy ,


LAS SIETE CENTURIAS. 75

nieto del alanceado Fernan Perez, con Isabel de Almaráz, hija de

D. Diego Gomez , matador del abuelo de Hernan Rodriguez .

En 1351 , muere en PLASENCIA el placentino Fernan Perez de Mon-

roy, padre del muerto por los Almaraces , y hermano del célebre Abad de
Santander . Hace su testamento ante Alonso Garcia, y se manda enter-

rar en la Iglesia de S. Nicolás , que era fábrica suya y de su hermano el


Abad de Santander . Dejó tres hijos, el primero de su nombre y algunos

nietos . Mandó decir veinte mil misas , y vestir mil quinientos pobres

de PLASENCIA y de Zamora , de donde era su mujer D. Estefania Ro-

driguez , y que cada vestido llevase seis varas de buriel . Mandó á su

hijo Pedro Fernandez , los bienes que fueron de D. ' Gracia de Monroy ,

sa prima , fundándole con ellos un Mayorazgo, ya que los dos hijos de

D.ª Gracia habian muerto tan desgraciadamente en el puente de Nieblas.

en un desafio . Dejó otro Mayorazgo en Fernando , su nieto , hijo de

Nuño Perez, su hijo tercero , en las casas de la Oliva con todo su tér,

mino, y las casas de la calle de Zapatería , dó moraba un judio que

hacia cintas . Mandó que su heredero y Mayorazgo de Monroy, diera de

comer cada dia á ocho pobres , cuatro por su alma , y cuatro por el alma

de su hermano el Abad Nuño Perez . A este Fernan Perez de Monroy

le dió D. Fernando IV , un privilegió para que pudiese poblar con cien

pobladores el lugar de Monroy , que era un cortijo suyo , que habia lla-
mado con su nombre , como los Señores de Grimaldo á Grimaldo .

En 1357 , era Obispo D. Nicolás , que dejó seis aniversarios ;

gobernó esta Iglesia hasta el año de 1371 , y se enterró ya en Santa


Maria, ó la Catedral segunda que vino á sustituir á la primitiva ó

S. Vicente . Este Obispo D. Nicolás estaba enterrado en la pared co-

lateral de la derecha, en la capilla de Nuestra Señora del Perdon , don—


de existió en la antiguedad un sepulcro con una inscripcion que decia :

D. NICOLÁS OBISPO DE PLASENCIA, y en él se veia tambien un escudo de

armas con veneras en campo rojo . Este sepulcro ha desaparecido ,


pero el que se conserva , y por su escultura bárbara se remonta á este

siglo, es el que existe á la derecha , segun so entra en la sacristia de


S
76 LAS SIETE CENTURIA ,

lo viejo. ¿Quién será el Obispo que alli yace ? Esta sacristía , era una
capilla del cláustro de Santa Maria, y estaba dedicada á S. Pedro y

S. Pablo . Cuando se construyo lo nuevo , se reformó su bóveda , que

es lo que vulgarmente se conoce con el nombre del melon, y lo que

conserva primitivo es la portada y el gótico sepulcro , que viene á ofre-

cernos una nueva duda sobre la persona á quien perteneciesen los res-

tos que contenga . Algun dia quizá pueda saberse ; hoy ignoramos

quien sea el Obispo que allí reposa , y á quien representa la bárbara es–
tátua yacente que le cubre , embadurnada de cal , y sin el doble mérito

que tendria no habiéndola blanqueado .

En 1358 , se dá la carta de los Caballeros de Alarde , ó sea de re-

vista que siempre debian estar prontos á las facciones de guerra. Este
*
documento , está registrado en los inventarios del archivo municipal ;

pero no nos ha sido posible encontrar el original, como con otros nos

ha sucedido . No lo estrañamos , sabiendo las vicisitudes por que el

archivo ha pasado . Esta carta de los Caballeros de Alarde, se encuen-

tra registrada al fól . 3. ° del último inventario formado por el munici-

pio . Alejados ya los moros de estas comarcas , esta carta creemos que
deberia contener la creacion en PLASENCIA de estos Caballeros que for-

maban el cuerpo militar que la guarnecia , estando siempre dispuestos

á su defensa , y á las facciones de guerra que ocurriesen . Eran, por

decirlo así, la milicia concejil activa .

1365 .

En los registros del mismo archivo, inventario de 1828 , fól . 68 ,

aparece tomada razon ó nota de una escritura de homenage ó sumi-

sion por estar ya la Ciudad en paz y concordia en este año de 1365.

Como no nos ha sido posible encontrar el documento original , no sa—


bemos si esta escritura se referiria á los bandos de los Monroyes y

Almaraces , ó á disfrutar ya de alguna paz por parte de los árabes , y á

estar en concordia y sumision por los bandos indicados, ó por las par-

cialidades de D. Pedro y D. Enrique ; sea por lo que fuere , es lo cier-

to que en este año habia paz , se vivia con mas seguridad , guarnecida
LAS SIETE CENTURIAS. 77

y velada solamente por los Caballeros de Alarde , á cuyo cargo estaban


las llaves de la Ciudad , como veremos mas adelante .

1369 .

A D. Pedro el Cruel, sucede su hermano D. Enrique II .

1371 .

Sucede al Obispo D. Nicolás, D. Fr. Juan Guerra , que se halló en

Almazán en la concordia habida entre la Reina D. Juana , mujer de

D. Enrique , que fué medianera en la última concordia y asiento que

el Rey D. Enrique tomó en 1375 con el Rey D. Pedro IV de Aragon ,

·llamado el Ceremonioso . En este tiempo se hallaron , ó fué la invencion


en la villa de Berzocana de los cuerpos de S. Fulgencio, patron de

este Obispado, y de su hermana Santa Florentina .

1379 .

Muere Enrique segundo en el pueblo de Santo Domingo de la Cal-

zada , y le sucede su hijo D. Juan I que hace guerra á Portugal , por

allanar aquel reino , que le pertenecia por su mujer la Reina D. * Beatriz .

En este tiempo empieza en estos reinos la cuenta de los años de

Cristo , como hoy contamos , y se deja la cuenta de las Eras del César,

cuya Era añadia 38 años á nuestra cuenta ; así es , que si hoy hubiera
seguido contaríamos Era de 1913 , Año de Cristo de 1875 , en que es-

cribimos estas lineas . Este dato le conceptuamos importante, pues con

él podemos conocer á qué tiempo se remontan algunas inscripciones .

En este mismo año de 1379 , D. Juan I , celebra Córtes en Búrgos ,

á las que asisten los personeros de PLASENCIA , y en las que entre otras ,
se ven las ordenaciones siguientes :

"ORDENAMOS Y MANDAMOS: Que todos los Caballeros armados, puedan traer paños

de oro y adornos de oro dorados en las vestiduras, en las divisas y en las bandas; en

20
S
URIA
78 LAS SIETE CENT .

as sillas, en los frenos, y en las armas. Y lo mismo mandamos que se guarde en las
Córtes y en los Oidores de nuestra Audiencia. Y porque los Caballeros deben de ser

esmerados y distinguidos entre los escuderos, en su porte, mandamos: que ningun escu-
dero traiga paños de oro, ni adornos de oro en los paños, ni en las bandas, ni en las si-

llas, ni en las divisas, ni en las armas, sálvo en las horcaduras de los bacinetes (que eran

los cascos) y de los quijotes (la parte de la antigua armadura que cubria los muslos) de los
frenos, y de los pretales, que puedan traer dorados. Se esceptúan los de la ' Gineta de
Andalucia que podrán traer doradas las espadas, las sillas, las espuelas, los frenos las

aljubas (prendas de vestir morunas) y las ginetas, ( flecos ó alhamares) pero no traigan oro
en las bandas, ni en los paños, ni en otra cosa alguna.
Otrosí, se ordena: que los ciudadanos de las ciudades, villas y lugares de estos Rei-

nos, puedan traer paños de lana con armiños, colores y cintas, estoques dorados, y sillas

y frenos; pero que no sean en hábito de escuderos , y sirvan al Rey ó á otros Señores.

Otrosí: Porque se hacen llantos desordenados por los muertos, ordenamos y tene-

mos por bien, que ningun hombre ni mujer haga duelo públicamente , arañándose ns
mesándose los cabellos , ni quebrantando escudo.
Otrosí, ordenamos: que el Concejo de la ciudad, ó de la villa, ó lugar, que dén al
que lleva el pendon, cuando salen á recibirnos, doce maravedises, si el pendon se lleva,

y no de otra manera. Pero que si NOS fuésemos á una ciudad , ó villa, ó lugar, dos

veces en el año, ó mas, que no paguen sino por una sola vez al año.
Otrosí: A lo que nos pidieron por merced , que cuando reuniésemos Córtes ó Ayun-

tamientos que mandásemos fuesen dadas posadas convenientes y barrio apartado á to-
dos los Procuradores de nuestros Reinos, y que sea entregado el barrio al primer Pro-

curador que viniere de Castilla, ó de Leon, ó de las Extremaduras, ó de las Andalucias,

para que lo guarde y reparta en la manera que debiere; á esto respondemos, que nos
piden razon, y nos place de lo mandar así guardar de aquí adelante en las Córtes y
Ayuntamientos que mandemos hacer. "

Otras muchas disposiciones se dictaron encaminadas á la recta

administracion de justicia, y al buen gobierno del Reino .

1384 .

En este año , el Rey D. Juan I , viene á PLASENCIA , desde donde parte

á la conquista del Reino de Portugal , sirviéndole esta Ciudad y su


tierra , con mucha gente de guerra , distinguiéndose , entre otros , los
caballeros Gutierre Gonzalez Trejo y D. Diego Gomez de Almaráz, el

que murió luego por este tiempo , y se enterró como hemos dicho en
LAS SIETE CENTURIAS. ¸ 79

la parroquia de S. Juan , dejando al Cabildo la dehesa de Pedro Gu-


gelmo , y otras fincas .

A últimos de este siglo era Obispo de PLASENCIA D. Pedro , natural


de Soria, electo en 1379. Urbano VI le dió los honores de Cardenal

en 18 de Setiembre de 1388. Fué Notario mayor en los reinados de

D. Juan I y de Enrique III . Donó al Cabildo la renta de unas dehesas

de tierra de Trujillo, y murió en el año de 1401 .

Sin poder determinar fechas , pero en este siglo , se debieron de

construir las primitivas ermitas como S. Lázaro y S. Anton .

En esta última , en medio de su Iglesia , que alcanzamos , se veia


una láude sepulcral de grandes dimensiones y fino granito, en la que

de cuerpo entero y bajo relieve , estaba perfilada , por una mano inteli–

gente de aquella época , la figura de un caballero , vestido con trage mi-

litar; ceñia la espada , embrazaba el escudo , tenia los piés desnudos


por la parte del talon , y calzaba grandes acicates . En la láude se leia

bien claro , aunque con los estraños caracteres de aquel siglo , lo si-
guiente: AQUI YACE D. GONZALO …………
. DE VILLALTA : Orar: QUE DIOS PERDONE :
MURIÓ E FINÓ Á LOS XX DIAS DEL MES DE MAYO ERA DE MCCC E XXXXXXXXII ,

año de 1544: prueba de que le ermita ya existia en este tiempo , pues

no es presumible que esta lápida fuese traida de otra á esta Iglesia ,


reform da muy posteriormente .
Esta láude , con su figura bien dibujada para aquella época , era para

nosotros de un alto interés histórico , porque el Alcaide de la Fortaleza ,


(y quizá lo fuese) como el vulgo le denominaba , ó fuese D. Gonzalo ....

de Villalta, se representaba yacente , con su cabeza descubierta y recli-

nada en un almohadon , vestido con larga túnica , embrazando su escu–

do , y empuñando el pomo de su luenga espada de hoja ancha y de-


recha.

Esta figura , repetimos , la conceptuamos de no escaso mérito é in-

teres histórico , porque nos dá á conocer los trages de guerra de este


siglo , lo mismo qué podria haber servido de curioso estudio la estátua
de D. Diego de Almaráz , conocida por el convidado de piedra . Cuando

en nuestros dias se ha construido la portada de S. Anton , y se han re-

parado los muros con la piedra estraida de esta derrivada ermita , sa-
80 LAS SIETE CENTURIAS .

caron esta magnifica láude , partida en dos pedazos , los que se han re-
cogido despues por un vecino curioso de esta Ciudad , que los ha colo-

cado en su casa convenientemente , para que no acabe de desaparecer


este recuerdo de nuestra edad media .

En las actas municipales de siglo posterior , hemos visto firmas de


los Villaltas, descendientes sin duda del apuesto caballero que se en-

terró en la antigua ermita de S. Anton .

Los manantiales utilizados desde antiguo en la proximidad de la

Ciudad ; los numerosos algibes que se encuentran en las antiguas casas

de su recinto; los datos que nos van á suministrar los siglos que recor-

reremos, y la esperiencia propia de los calamitosos dias que atravesa-

mos , nos indican desde luego que el Jeréte no bastaba para surtir de

aguas á la nueva Ciudad , y que para proveerse de este indispensable

elemento de vida , los Placentinos tuvieron que apelar á la traida de las

aguas . Con efecto, las trageron y nos dejaron restos que indican el

surtido de aguas en este tiempo , por medio de ese antiguo acueducto

que denomina el vulgo con la tradicional frase de cañería de los moros ,

y que indudablemente seria construida por los alarifes árabes que


pacificamente vivian entre los cristianos .

Esa cañería primitiva conducia á PLASENCIA el agua de las fuen-

tes del Tangalo y demas veneros de que hoy se surte de la sier-


ra de Cabezabellosa ; pero corriendo su largo trayecto por distinto

rumbo del que hoy le recorre . El antiguo acueducto desciende de


esa sierra viniendo á buscar la antigua aldea de Navamojada , don-

de aun se ven vestigios del mismo ; descendia luego á salvar el

barranco de la fuente de los Caballeros por cima de la cruz chi-

quita, y corriendo por la parte de la derecha de los alamitos baja

por los olivares lindantes con la calleja de los barriales , entrando

en la poblacion por lo que hoy es huerta del hospicio , como lo pa-

tentizan los restos que de esta cañería se encuentran inmediatos á la

tapia de esta huerta , bajando desde el cubo de la Lucía á buscar el

paseo del Cristo de las Batallas . Los curiosos pueden hoy mismo ver
estos vestigios , así como los restos de los sifones de riego que se con-

servan entre los olivares y arroyo que baja de la data de Quijada á


LAS SIETE CENTURIAS 81

la derecha de los alamitos , internándose en estos heredamientos por

la calleja que á la derecha del paseo de los mismos alamitos dirige

por esta parte al antiguo molino de la pared bien hecha .

Esta antigua cañería , que debió construirse en la última mitad del

siglo XIII ó primera del XIV , atendidas las circunstancias y vicisitu—

des de aquellos tiempos , es de tuberia estrecha , pero aun así llenaba

el doble objeto de surtir de agua á la entonces pequeña Ciudad , y de

regar los terrenos susceptibles y adyacentes , como lo indican los ves-


tigios que se conservan en los restos de ese antiguo acueducto , en los

que se levantan de trecho en trecho unas columnas de desagüe , que

por su forma y disposicion no podian tener otro objeto . Se conservan


y pueden verse algunas de estas columnas ó sifones , que hemos estu-

diado detenidamente ; y atendida su construccion y la del terreno con-

tiguo no tienen mas esplicacion que el aprovechamiento de las aguas ,

que , bien distribuidas , surtian la Ciudad , y fecundaban las vertientes

ó declives del terreno que recorrian en su trayecto , especialmente en

la parte de la hoy data de Quijada. En esto se vé la mano del árabe,

que tanto partido sabia sacar del mas insignificante venero ó manan-

tial . Ya veremos cuándo se construyó el acueducto de S. Anton, y

cuándo se levantó nuestra arca del agua en el antiguo recinto sagrado

del alcázar, inutilizando este, pues que la cañería nueva cegó su foso .

Con estos datos vamos á despedirnos de la PLASENCIA de la Edad

Media . Estraños y raros acontecimientos nos esperan; fatales sucesos

vendrán á borrar el nombre de nuestra Ciudad querida del catálogo

de las ciudades jurisdiccionales , inmunes é independientes . PLASENCIA ,


como señora feudal, vá á concluir. Su modo de ser vá á sufrir un no-

table cambio . Mueren sus inmunidades y franquicias , y su existencia

reflejará todas las vicisitudes , turbulencias y trastornos de la época de

transicion del período de lucha que inaugura el siglo XV . Por eso va-

mos á abarcar con una mirada retrospectiva los tiempos pasados de

la CIUDAD DE ALFONSO VIII ; y al dar el último A Dios á sus épocas de

guerra , no nos fijaremos en las costumbres de su vida intima, ó por

decirlo así, doméstica.... Dejaremos á los buenos Placentinos de los

siglos XIII y XIV que sus plazos judiciales para hacer cumplir sus

21
82 LAS SIETE CENTURIAS.

contratos , y celebrar los juicios sobre deudas entre los judíos y los
cristianos , los abran á las misas matinales de S. Nicolás , porque aun

no se habian inventado los relojes . No , no curemos de saber las es-

cenas singulares que lugar tuvieran en su casa de baños , a la que en

la estacion oportuna concurrian los cristianos en los dias de Mártes ,


Miércoles y Sábados : las Placentinas los Lúnes , Jueves y Domingos ;

y los judíos los Viernes , pagando por la entrada una meaja como la
ley del Fuero dice . Abandonemos á las gentes de aquellos dias que se

dirigen presurosas al campo de la tela , para presenciar un juicio pú-


blico, donde la suerte de los retadores en reglamentado desafio vá á

decidir en singular combate , y como infalible prueba en la dudosa cul-

pabilidad de los acusados de homicidas ó forzadores de mujeres . Nos

retiraremos de aquel otro espectáculo de coger el hierro candente la

mujer acusada y sospechosa de ejercer la infame tercería de ser her-


volera ó ligadora , y cuyo espectáculo iban á presenciar las turbas de
entonces, tan ávidas y curiosas , como las de ahora van tambien á

presenciar nuestras públicas ejecuciones . Dejaremos á los caballeros

que boforden ó celebren sus militares juegos de la lanza ; que hagan


sus apuestas en el coso ó carreras de caballos; que solemnicen sus bo-

das con trevejos, con sus corridas de gallos y de cañas . Dejemos á


los caballeros placentinos , cuidando de sus canes, sus azores y sus

caballos, y que se dediquen en sus ratos de ócio á correr ó perseguir

venados, con todas las demas costumbres de aquella edad de hierro ,

de la ruda época en que vivian, y vengamos á ocuparnos de su vidá


pública , ó sea de sus campañas concegiles , y del modo de celebrarse

las antiguas Córtes , á que nuestros primeros personeros ó procurado-

res concurrieron, en representacion de Placencia y de su tierra .

Estamos en la época de la reconquista , y nuestro Concejo Placen-

tino , vá á tomar parte en la lucha, presentándose en fonsado ó sea en


campaña con

LA HUESTE CONCEJIL ,

En todo , como hemos hecho anteriormente , vamos á seguir el


Fuero .

El Concejo de PLASENCIA no iba en hueste ó á campaña sino á sus fronteras, ó con


LAS SIETE CENTURIAS. 83

el Rey, y no con otro Señcr alguno; y sclo por tres meses, y no mas.
Todo Señor de casa, esto es, todo vecino cabeza de familia, estaba obligado al ser-
vicio militar, y si el Señor se queria escusar, debia poner en su lugar, para que le susti-

tuyera, un hijo ó nieto que no fuese soldadero, esto es, que no estuviese obligado al ser-

vicio por sí propio, y que fuese apto ó pudiente como el Fuero dice .

El Concejo de PLASENCIA, para aumentar el número de sus Caballeros , que Dios


propague, porque la caballería era entonces el arma de importancia, obligaba á todo

aquel que hubiere de valía, esto es , tuviese la renta de 200 maravedises, á tener caballo
á Fuero, ó para el servicio de guerra, y si nó lo tenia, nadie estaba obligado á responder
por el daño que á este Caballero hiciere , salvo por muerte de hombre 6 mujer forzada .

Cuando el Concejo marchaba en fonsado ó á campaña, ponia en la Ciudad los que

llamaban veladores de hueste, esto es, una guarnicion que de dia y de noche velase y

custodiase la Ciudad , y estos veladores tenian parte en el botin que el Fonsado hiciera.
Lo mismo Caballeros que peones que al apellido ó al llamamiento del Concejo no
acudieren para la faccion que se convocaba, eran multados, á no ser que estuviesen en-
fermos, ó fuera del término

El Caballero que no se presentaba en la hueste con escudo, lanza y espada propia,

no tenia mas que media racion, ó media parte de lo que le debia tocar de botin. El
peon que no llevaba lanza propia, azcona ó porra, no tomaba nada del botin . El saetero
peon que arco ó ballesta con dos cuerdas y cien saetas llevaba, tenia media racion. El

Caballero saetero que acudia con arco ó ballesta con dos cuerdas y doscientas saetas,
tomaba media racion . El que se presentaba con lorija y con yelmo ó con capacete, te-

nia racion entera. El que ponia lorijon con yelmo y con capacete tomaba tambien ra-
cion entera. El que solo presentaba lorijon tenia media racion . El que presentaba solo
yelmo, tenia una cuarta parte de racion. El que presentaba una cadena con 12 collares
ó argollas para asegurar los prisioneros, tenia racion entera. Y segun el número de ar-
gollas ó collares tomaba de racion: si tenia 24 collares tomaba dos raciones , y si tenia
solo 6, tomaba media parte de racion.

Las mujeres y los niños ni tomaban racion ni por ningun concepto se los admitia
en la hueste.

Todo el Fonsado marchaba reunido, y los Alcaldes y Jueces del Concejo, y los

nombrados para la hueste, escogian de consuno y de buena fé, cierto número de Caba-
lleros para
ataleadores ó taladores, esto es, esploradores ó que formasen la vanguardia.
Estos Caballeros tenian por soldada cada uno un buey ó 4 4 maravedises, como dice
el Fuero; esto es, 16 maravedises como hoy decimos nosotros, que ya tenemos la tabla

de multiplicar desconocida en estos tiempos del Fonsado. Entre el buey y los 16 ma-
ravedises, podian escoger lo que ellos mas quisieran. Si el Fonsado ó la hueste no ga-

naba, mejor dicho, no conquistaba lo suficiente para estas pagas , tenian de todo, dos
84 LAS SIETE CENTU .
RIAS

2 maravedises, ó fuesen 4 maravedises. Si nada se ganaba por la hueste, nada tenian ni


los taladores ni los atalayadores, esto es, ni los Caballeros de la vanguardia ni de las
descubiertas. Los atalayadores debian marchar segun el mandamiento y voluntad de los

Alcaldes. Y el Caballero, cualquiera que fuese , que cometiere falta en todo el dia, perdia
la soldada.

El Señor de la Ciudad, con el Juez y los Alcaldes, mandaban el Fonsado , y en todo

eran obedecidos, y si alguno contra su mandato iba, le cortaban la mano derecha.

Si el Fonsado hiciere presa, teniendo que trasnochar, el Escribano que llevaba la


hueste y el Juez. hacian inscribir las casas de alojamiento, y se inventariaban las bestias

y armas cogidas á los moros, para si algo se hurtaba, saber de qué alojamiento faltaba,

y se hacía responsables á todos los que en aquella casa estaban alojados cuando el reo
no se descubría.

Cuando la algara ó la hueste queria repartir lo adquirido, la mitad de la fuerza se-


guia en la algara ó correría, y el resto quedaba á retaguardia, guardando el botin que
se iba a repartir.

Llegado el dia del repartimiento, los sesmos nombraban cada uno un cuadrillero que
hiciese las particiones, dando fielmente á cado uno su racion. Estos cuadri-

lleros hacian inscribir cuanto se ganaba, quedando responsables de lo que se perdie-


re é inventariaban, y hacian guardar los moros cautivos, las bestias y toda presa; y el

guardador ó depositario que no diere todo aquello que recibieron el dia de la particion,
segun y como lo tenia inscrito ó inventariado , lo tenia que pagar, segun mandare el

Concejo. Los descuentos que debian hacerse del botin , permanecian tambien en poder
de los cuadrilleros, del Juez y de los Alcaldes; y si estos veian á alguno que guardaba

ó trataba mal las cosas que se le daban en custodia, se las recogian y se las entrega-

ban á otro que bien las guardare. Los cuadrilleros cuidaban tambien de los heridos, los
enfermos, los viejos, y los cansados del Fonsado, y les daban caballerías de las tomadas
á los enemigos, para que se sirvieran de ellas hasta el dia de la particion general; y si

no hacian esto los cuadrilleros, el Juez y los Alcaldes del Fonsado, esto es, los Gefes

de la hueste, eran multados; y de estas multas se pagaban los bagajes para los heridos ,
los enfermos y los cansados,

Los pastores lo mismo de ovejas que de vacas, tenian por su custodia la res que es-

cogieren, y otra res tenian los guardadores de los cautivos; lo mismo los pastores que
los guardadores, eran puestos cada cual por su sesmo, para que cuidasen el ganado co-
gido hasta el dia de la particion, dando antes fiadores ó sobrellevadores de abastamiento

que respondieran al derecho del Concejo.


Cuando llegaba el dia de la particion ó reparto definitivo del botin, primero se des-
contaban las indemnizaciones de caballerías y de los heridos , despues el sesmor 6 sesme-
ro sesmaba, ó hacia su parte, y por eso se decia que los caballeros y peones, cuando
LAS SIETE CENTURIAS, 85

fueren juntos, de cuanto ganaren no han de dar nada fuera del pago del sesmo,
que era en los primeros el 5.º, y los peones el 7.º; además del moro que debian entre-
gar por rescate del cautivo, que era un cange; mas así caballeros como peones, solo pa-
gaban el 5. , el sesmo ó el 7.º , además de este moro de cange, de las caballerías y de

todo ganado; mas no de la demas presa.

La indemnizacion era por un caballo, el máximum, 60 maravedises; por otra clase

de bestias no pasaba de 20 maravedises; los asnos no tenian indemnizacion, pero en


cambio tenian una 4.ª parte de racion en el servicio.

La herida que rompia hueso se indemnizaba con 5 maravedises, cualquiera otra


con 4 maravedises, y las contusiones fuertes con 2 maravedises.

El maestro de llagas, esto es, el cirujano del Fonsado, tenia por curar hueso roto 4
maravedises, por herida penetrante 2 maravedises; y por otra cnalquiera que ni pene-
trara, ni hueso rompiera 1 maravedí.

Si algun Caballero ó peon vencia á la puerta del castillo ó de la villa que se com-
batia, ó entre los dos campos ó fuerzas combatientes, á otro Caballero, el vencedor te-

nia en premio el caballo del vencido, y si lo vencia en otra parte, el vencedor entonces
tomaba para sí el escudo, la silla del caballo ó la espada, la que de estas tres cosas me-

jor quisiere; así como el caballero que fuese el primero en entrar en castillo ó en torre
tomada, tenia en premio un moro de los que allí fuesen hallados, y si eran dos ó mas

los caballeros que á un tiempo entrasen tenian aquel moro en comun ó para todos.
Caballero ó peon, que lanza con pendon ó sin pendon á la puerta de la villa ó del
castillo arrebatase al enemigo que las defendia, tenia por la lanza con pendon dos ma-
ravedises, y por la de sin pendon 1 maravedí.
Si algun Caballero ó peon del Fonsado caia cautivo, el precio de su rescate y de sus

armas se descontaba de la ganancia del Fonsado , á no ser que el Fonsado pudiera can-
gear Caballero y peon moro; por peon ó caballero cristiano cautivo .

Si un Señor 6 Alcaide moro que tuviere castillo, fuere hecho prisionero, y el Rey

lo quisiere para sí, debia dar por él 100 maravedises. Los demás cautivos que se hicie-
ren así ricos como pobres eran del que los hacia prisioneros.
El Fonsado se mantenia de las carnes de los ganados del botin, y los Alcaldes y los

cuadrilleros repartian esta carne por igual á todos los sesmos ó soldados de la tierra, y
al Señor de PLASENCIA. Todo el que de otra manera carne cogiere ó hurtare, se le cor-
taban las orejas.

Cuando llegaba el dia de la particion se traian á partir todas las cosas ganadas, todo
el ganado, ovejas, vacas, bestias, vestidos y toda presa; aves, oro, y plata, fuera del ali-

mento de los moros, ó de la parte que se invertia en mantenerlos, y tambien se traian


á particion las armas .

Todas las casas ó posadas donde se habia hecho el depósito de lo conquistado eran

22
86 LAS SIETE CENTURIAS.

registradas por el Juez y los Alcaldes, y si hubiere sospecha de hurto en alguno, ó al-
guna cosa se le encontrare oculta, era desortado, esto es, se le quitaba la parte que le to-

caba y, trasquilado y las orejas cortadas, se le ponia en una cruz para escarmiento
de los demás, y esta misma pena sufria el que se hacia inscribir dos veces para sacar
dos partes.

La enseña del Concejo tenia su racion ó parte del botin doblada, y estas raciones

jas tomaba el Juez en nombre del Concejo. Mas si la hueste iba con el Rey y la en-
seña de otro Concejo 6 Señor recibia mas raciones, lo mismo tomaba la enseña placen-
tina á mas de la racion doblada de Fuero.

Al que marchando en hueste hiriere á otro con arma devedada, se le cortaba la

mano derecha. Si no era con arma vedada, pagaba doblada la pena, segun el Fuero pla-
centino; y el que mataba á otro, era metido el vivo debajo del muerto (ó sea enterra-

dos juntos .)

Los cuadrilleros por hacer las particiones y adjudicaciones por sesmos, tenian por
soldado una caballería además de su racion, y los Alcaldes y Jueces del Fonsado tenian

4 cuatro maravedises, esto es, 16 maravedises si habia ganancia, y si esta era poca solo
2 dos maravedises, y si nada se ganaba nada tenian.

Cuando algun Adalid particular se agregaba á la enseña del Concejo, tenia dos par-

tes, si era uno solo el que venia; si eran mas, cada uno tenia su racion ó parte, á no ser
que generosa y placenteramente quisiera el Concejo premiarle con mas.

Si el Concejo ó algunos de la cabalgada, ó de los llamados á la hueste, y que no


salieron con la bandera ó enseña, pero que iban á buscarla, liz en campo hicieren, esto
es, ganasen batalla y alguno despojare el campo, es decir merodeare antes que allí la en

seña concegil se presentara, pagaba 4 veces, 400 maravedises, y si no tenia para pagar-
los era ajusticiado, y esta misma pena tenian el cobarde y el desertor de la hueste.

Todo Adalid, bien fuese cristiano ó fuese moro, que, yendo con la hueste en la al-

gara, castillo ó villa con su gente tomase, tenia para sí una casa con todas las cosas que
en ella hubiere.

Cabalgadores 6 apellidores, esto es, cualquiera que pertenecia al Fonsado, si ganados


de PLASENCIA recobroban de los moros cuando lo habian hecho presa, si se lo quitaban
á los moros en los campos comprendidos desde Tajo hasta el Almonte, y desde la Cal- า
zada de Ciudad Rodrigo hasta los mojones de Alconetar del lado acá del Tajo, toma-
ba para sí de la grey de las ovejas y carneros y de manada de vacas, una vaca, y si mas
allá de estos mojones ó allende el Tajo hacian este rescate, tomaban el diezmo del ga-
nado que recobráran, y si en estos términos indicados aquende 6 allende del Tajo,

moro fugitivo rescataban, tenian 1 maravedí, y lo mismo tenian por recobrar caballo ó
mula. El ganado que era hecho presa despues que en villa ó en castillo entraba, no
pertenecia ya al primitivo dueño, sino que todo se consideraba botin ó presa de guer
ra, v lo mismo bestia que moro.
LAS SIETE CENTURIAS. 87

Todo el que á un Adalid 6 Gefe moro prendia y lo conducia al Concejo, tenia 10


maravedises de premio, y el que presentaba una cabeza de naciado (nos parece ser de

renegado) tenia 5 maravedises, pagados estos premios por el Concejo, que se reservaba
ajusticiar á los adalides cuando mejor le pluguiere.

Era propiedad de PLACENCIA todo castillo que el Concejo sin Señor ó con Señor
conquistaba, y cuando el Concejo iba con el Rey ó en Fonsado, el Concejo ejercia su

jurisdiccion juzgando á los de la hueste, y cogia las multas que le pertenecian, escepto

las que desde luego correspondian al Palacio, esto es al Rey, que eran las de homicidio,

hurto, mujer forzada y la quinta parte de las demás.

Estas eran las principales leyes que presidian á los fonsados

huestes concejiles cuando salian á sus campañas nuestros venerandos

y venerables abuelos ; hé aquí como se verificaba la gloriosa recon-

quista de nuestro suelo ; hé aquí como los Placentinos dilataron sus

términos ; de este modo aquirieron los concejos de la placentina

tierra el rico patrimonio de sus propios , y pingües rentas sus caba-


lleros, adalides y mesnaderos .

Los sesmeros hacian las prolijas divisiones de los terrenos con-

quistados; y reminiscencias de sus cálculos y combinaciones nos han

quedado en el vulgar adagio de tener cabeza de sesmero, y el resulta-

do de sus complicadas operaciones de division y subdivision de las

campiñas conquistadas se conserva en los datos que existen en las

antiguas Contadurías de Propios , por las que se hacian los reparti-

mientos de las dehesas entre los múltiples partícipes que tenian . Para

esta operacion servia de base la particion primitiva de la dehesa .

Ya sabemos cómo se hacian las conquistas materiales en estos si-

glos ; veamos cómo adquirieron concesiones y mercedes los personeros


de PLACENCIA, y como se celebraban las famosas y antiguas

CORTES DE CASTILLA.

La carta convocatoria del Rey anunciaba la reunion . Esta carta se

dirigia particularmente á cada individuo que gozaba el derecho de con-

currir á las Córtes , á cada Ciudad , á cada Concejo de los que tenian
voz y voto en ellas, que no todos podian envanecerse con este honori-

fico privilegio , sino solo los que alcanzaban en virtud de real cédula
cu for …
de institucion municipal, jurisdiccion y autoridadien
88 LAS SIETE CENTURIAS.

ritorio , como hemos visto que nuestra Ciudad las ejercia .


En estas cartas convocatorias, cuidaban mucho los Reyes de ex-

presar las causas ó motivos por qué las Córtes se reunian, y los pue–
blos deliberaban no solo acerca de las personas que debian diaputar,

sino tambien de las facultades que sobre cada punto les habian de

conceder , y los representantes , apoderados ó procuradores no podian

excederse de las instrucciones en el poder contenidas , ó reservada-

mente y en pliego aparte encomendadas . La gloriosa concurrencia á

los combates en esta época guerrera dió por igual á toda cabeza de

familia, influencia directa en las elecciones , pero D. Alfonso XI , de

acuerdo con los mismos pueblos, varió la forma de las municipali-

dades , adjudicándolas el derecho esclusivo de nombrar diputados de

su seno . No obstante , la ley prohibia á los principes y poderosos


mezclarse en tan importante asunto .

Las elecciones se hacían ya por medio de votaciones públicas , ya

secretas , ya tambien por suerte, y el Rey dirimia las discordias .

Antes de proceder á la eleccion juraban los concejales en las perso-

nas , á su juicio , mas aptas y celosas , y los diputados juraban solem-

nemente tambien , corresponder á la confianza que de ellos hacia el

Concejo , sin que por interés , deferencia , ni otro motivo se apartasen

de sus órdenes, esponiéndose en caso contrario , á sufrir las consc-

cuencias del célebre Tordesillas , diputado por Segovia, arrastrado y

ahorcado por sus comitentes ó poderdantes .

La ley prohibió á los procuradores , so pena de muerte y confis-

cacion de bienes , que pudieran durante su cometido , recibir mercedes

y honores ; pero en cambio los Ayuntamientos les pagaban salario fijo


desde su salida del lugar hasta que regresaban á sus hogares , y les

daban además otra cantidad extraordinaria con el nombre de ayudas

de costas, por razon de los gastos que se les ocasionasen .

No solamente llevában instrucciones verbales , sino que les entre-

gaban tambien un cuaderno de peticiones dirigidas al trono , con en-

cargo de librarlas á satisfaccion del Concejo .

Bajo tales auspicios y reciprocas garantías se encaminaban los

personeros al sitio donde el Rey tenia su Córte, entonces ambulan-

te; y los pueblos miraban por sus procuradores hasta el punto de

proporcionarles alojamientos convenientes en un solo barrio , del cual


LAS SIETE CENTURIAS. 89

se hacía cargo el procurador que primero se presentaba , como ya


sabemos .

Entregados los poderes por los procuradores ante el Canciller del

sello real ó el Secretario de las Córtes , ó bien ante el Consejo de la

Cámara ; examinada la legitimidad y suficiencia de aquellos docu-

mentos , y besada la mano del Rey , disponíanse los procuradores

para asistir á las reuniones que tenian lugar á veces en las Iglesias

ó en sus sacristías, cláustros , y á veces en las casas de los grandes

títulos . En todos reinaba el decoro al lado de la magnificencia , y es-

pecialmente en las que fueron convocadas para los alcázares de Ma-

drid , Segovia , Toledo y otras ciudades principales de la monarquia .


El dia de la ceremonia acudian al local con gran pompa y boato

los Obispos y Prelados , los magnates , hidalgos y caballeros , así como

los procuradores de las municipalidades . El recinto hallábase ador-


nado convenientemente y lleno de colgaduras , y á la cabeza un alto

sólio compuesto de gradas , sobre las cuales habia un sillon cubierto

de brocado y protegido por un magnífico dosél con destino á la ma-

gestad del Principe . A los costados se extendian por el pavimento los


escaños en que se habian de colocar los representantes; á su derecha

el clero ; á la izquierda los nobles , y en el extremo inferior de la sala


las comunidades .

Se presentaba el Rey precedido de su comitiva, y revestido de


las insignias reales, subia al trono con los infantes , quedando al pié

sobre las gradas el gran Canciller , el presidente y asistentes , los

letrados y demás del acompañamiento . Los notarios de las Córtes se


acercaban á sus asientos y todos permanecian en pié hasta que el

Rey les mandaba colocarse en sus asientos, y hacía la proposicion ,

que era una arenga en la cual esponia las necesidades y asuntos que

motivaban aquella convocacion, que despues quedó reducida á un

anuncio de lo que por escrito llevaba del Secretario Real y leia en


alta voz . Este documento formaba à la cabeza y principio de las actas
o cuadernos de las Córtes . Tres de los diputados mas principales se

llegaban á las gradas del trono , y uno en nombre del concurso formu-

laba la respuesta , que tambien se insertaba en el proceso .

Los Reyes no volvian á presidir las sesiones hasta el acto de di-

23
90 LAS SIETE CENTURIAS.

solverlas ; y en su nombre lo hacian los presidentes de Castilla , sen-

tándose en el mismo , aunque inferior lugar, que los principes . El Rey


clegia tambien tratadores que se acercasen á aquellas reuniones y tra-

tasen de arreglar los puntos que se discutieran .

Concluidos los negocios que abrazaba la proposicion , los procura-

dores del Reino tenian derecho de representar y proponer cuanto juz-

gaban conducente al bien del Concejo y territorio que les diputaba .

Reunidos entre si , oyendo el dictámen de los letrados , y arreglándos e

á las instrucciones comunicadas por sus respectivos pueblos , ordena-

ban el cuaderno de peticiones que el Rey decidia .

Terminados los asuntos , sometidos á la deliberacion del Congre-

so , señalábase dia para la autorizacion á lo acordado y convenido, sin

perder el tiempo en cuestiones enojosas, se presentaba el Rey con la


misma suntuosidad que en la apertura; su Camarero mayor le prece-

dia con el estoque desnudo hasta que le depositaba en las manos del
Principe así que ocupaba el trono; el recataria con voz clara y fuerte ,

leia lo resuelto por todos ; el servicio , ya ordinario , ya extraordinario ,

de gente ó cantidades que el Monarca pedia á sus Reinos , y solia ser

la causa principal de la convocatoria , servicio que no siempre se con-

cedia, luego los Fueros otorgados ó confirmados á las poblaciones y

las medidas generales para la prosperidad del pais , y por último , los
actos de Córte como limosnas , donaciones , rentas vitalicias y otras

gracias y mercedes .

Hecho esto, se ratificaba con las ceremonias del juramento , á la

cual daba principio el Monarca , el que descendia hasta la última grada


del sólio para prometer solemnemente la observancia de lo alli esta-

blecido , y no venir contra ello en todo ni parte, bajo ningun pretesto

ni razon . Lo mismo jurab in los Ministros y Jueces superiores en ma-

nos de S. A. y los diputados que se nombraban al efecto . Entonces el


Rey daba las gracias y disolvia las Córtes .

Con esto , y pidiendo copia autorizada de sus respectivos fueros y


concesiones, volvian los procuradores á sus hogares á disfrutar de la

noble satisfaccion que produce el haber hecho desinteresadamente

algo por su pais , como por PLASENCIA lo hicieron Fernan Perez del
Bole, y Fernan Perez de Monroy, personeros en las Córtes que

D. Alfonso X y D. Sancho IV, celebraron en Valladolid , y D. Fer-


LAS SIETE CENTURIAS 91

nando IV en Medina ; y los procuradores Gil Martinez y Martín Marti-

nez que representaron á nuestra Ciudad en Búrgos , siendo tutora la

Reina D. Maria, de su nieto Alfonso XI , y Juan Fernandez , del lina-

je de los Botes , y Miguel Sanchez , primo de Pedro Sanchez de la Cá-

mara , que ya conocemos , que asistieron por nuestro Concejo y su

tierra á las convocadas en Madrid por el mismo D. Alfonso XI en el


año de 1331 .

Consignamos estos nombres como honroso recuerdo de los únicos

procuradores ó personeros de que tenemos noticia nos representáran

en las antiguas Córtes de Castilla , cuyo ceremonial hemos tomado de

nuestros cuadernos de concesiones , que el municipio conservaba ha-

cia pocos años , y de un curioso artículo publicado en el año de 1864

en el periódico El Eco de Badajoz.

Dando á conocer las Córtes y el Fonsado , nos despedimos de


esta CENTURIA , y tambien de la gloriosa época de la Ciudad guerrera,

á la que esperan otros destinos en el siguiente y turbulento siglo .


CENTURIA CUARTA .

SIGLO XV .

AÑOS DESDE 1401 Á 1500 .

Ornos tiempos empiezan á correr para Castila y otras variadas

y dramáticas escenas se representan en la Ciudad que historiamos .

El primer tercio de este siglo le llenan todavia los acontecimien-

tos y caractéres de la Edad Media, y los Placentinos bajo su enseña

concejil , se encuentran en el sitio de Zara, en la conquista de Aya-

monte y de Antequera . Mas viene el año funesto de 1442 , y entonces

veremos á la Ciudad de las franquicias , inmune é independiete, á la


Señora de villas y de aldeas , de extensos términos y jurisdiccion se-

ñoreal; á la Ciudad que hizo libre su Rey fundador, pasar al domi-

nio feudal de un Conde , donada como prenda valadi por el Rey


D. Juan II.

En estos calamitosos tiempos de anarquía y desorden, de abyec-

cion para los nobles Placentinos , su Ciudad querida se convierte en

guarida de hombres velerosos y perdidos , alentados á todo desafuero

por la impunidad de que gozaban bajo la sombra y proteccion de su

primer Conde D. Pedro , de quien las crónicas nos han quedado un


doble y fiel retrato .

Veremos á los feudatarios Placentinos ser arrastrados á demos-

24
94 LÁS SIETE CENTURIAS.

trar su valor bajo el pendon de su Señor feudal en la batalla célebre

de Olmedo, en la conquista de Alhama , en la de Alora , en la de Sete-

nil , Loja , Málaga y Velez Málaga , y en la arriesgada prision del Con-


destable D. Alvaro de Luna .

Y PLASENCIA , Victima de su lealtad , bajo la odiada dominacion de

los Condes luego Duques , se convierte en uno de los focos de la re-

belion promovida por los turbulentos, ambiciosos y descontentos no-

bles, contra el degradado é impotente Enrique IV . Y á PLASENCIA Viene

despues la célebre Beltraneja , y en PLASENCIA dá al Reino su escanda-


loso manifiesto; y aquí se proclama Reina contra los derechos de Isa-
bel I de Castilla .

En este siglo de confusion y de turbulencias, entre otros muchos

acontecimientos que se suceden , y unos á otros se atropellan , despues

de 46 años de humillante vasallage, en el año de 1488 los nobles Ca-

balleros de la ciudad de PLASENCIA, bajo las banderas reales , vencie-

ron á los feroces enemigos ; se emanciparon de su altanero Señor , des-

pues de un reñido combate de 3 dias , en los que se ensangrentaron las

calles de esta altiva Cindad que se levantó en armas, luchó tenaz y va-
liente por sus franquicias , sus inmunidades , sus fueros y libertades

concejiles. Y despues soplan ya los agitados vientos de otras ideas Y

de otra época que llega , porque sentiremos palpitar en la vida pública

de nuestra Ciudad digna é ilustre , el espíritu regenerador del siglo XV,

corrigiendo , creando y perfeccionando lo existente , bajo el cetro de

D. Isabel y D. Fernando . Y PLASENCIA sale de entre las sombras ,

la anarquia y confusion de la Edad Media ; y á sus antiguas liber-


tades sucede la libertad civil; á su vida eminentemente guerrera

reemplaza una vida mas pacífica y tranquila ; y sus hijos la pre-

paran nuevos triunfos y desconocidas glorias , en consonancia y armo-

nía con la edad moderna , que inaugura la CENTURIA que vamos á


recorrer , y en la que se chocan dos civilizaciones opuestas ; la unà

violenta y agitada como las convulsiones de la agonía , la otra po-

tente y vigorosa como los arranques de la juventud .

AÑO DE 1404 .

Era Obispo de PLASENCIA el célebre D. Vicente Arias de Balboa,


LAS SIETE CENTURIAS. 95

natural de Galicia , Canónigo y Arcediano que fué de Toledo , comen-

sal y testamentario del Arzobispo D. Pedro Tenorio . Fué del Conse-

jo de Castilla y el mayor jurista de su tiempo. Donó al Cabildo la he-

redad de Fresnedoso y la mitad de la heredad de la Viñuela y otras


cosas . Con consentimiento de su Cabildo estableció el Estatuto de

las injurias que se hacen dentro de la Iglesia . Fué nombrado como

uno de los Jueces que habian de determinar el derecho del Infante

D. Fernando á la corona y Reinos de Aragon . Escribió un tratado

sobre el Fuero Juzgo . Hizo la informacion en derecho , y dió las in-

trucciones que los procuradores del Infante D. Fernando , presenta-

ron á los Jueces . Murió en 1414, y se enterró en la capilla de


Santa Catalina de la Catedral , despues fué trasladado su cuerpo á la
que en Toledo fundó D. Pedro Tenorio .

1407 .

En este año el Infante D. Fernando gobernaba el Reino por su

sobrino D. Juan II , que era niño de 22 meses cuando murió D. En–

rique III, su padre , en 1406 en Toledo . Puso el Infante gran cui-

dado en hacer guerra á los moros de Granada y de Andalucia, y

reunió un ejército en el que iban castellanos y extremeños , y entre

ellos gentes de PLASENCIA , con el que sitia y conquista á Zara , y

ganan á Ayamonte .

1408 .

Se funda el convento de S. Gerónimo de Yuste , teniendo origen


,
en la ermita de S. Cristobal de PLASENCIA , cuyas ruinas aun se ven en

el cerro del mismo nombre que está á la otra parte del rio , pasado el

puente de Trujillo , y por los ermitaños que en ella se habian acogido


á disfrutar las delicias de la soledad , llamado el uno Andrés de Pla-

sencia, y el otro Juan de Robledillo . Deseosos estos dos solitarios de

mayor recogimiento y soledad que la que tenian inmediatos á la Ciu-


dad , para no tener comunicacion con ninguna persona del siglo , se
recogieron á la Vera, cerca de Cuacos , donde un buen hombre de
aquel pueblo llamado Sancho Martin , les hizo donacion de una here-
IAS
TE TUR
96 LAS SIE CEN .

dad suya , donde labraron ermita y casa , que fueron despues la última

morada y primera tumba del Emperador Carlos V.

1409 .

El dia 9 de Junio de este año , el Obispo D. Vicente Arias de Bal-

boa , el Dean, Cabildo y Clérigos de la Ciudad , fueron en procesion á

la parroquia de S. Juan, junto á la torre donde habian traido una cam-

pana recien fundida y otra de las viejas , que teniendo gastadas las asas

la habian compuesto . El Obispo , vestido de pontifical , las bendijo y

bautizó , llamando á la nueva la Campana de S. Gervasio, y á la com-

puesta la puso por nombre la Campana de S. Protasio , que eran los

Santos de aquel dia . La campana fundida costó 4000 maravedises .


Las dos campanas, únicas que tenia la Iglesia de S. Juan , las hemos

tocado cuando muchachos , pues hace muy poco tiempo que existian

en su pequeña torre ó espadaña levantada á la izquierda de la entrada

á este templo . El conjunto del edificio , ó fuese la Iglesia de S. Juan,


era bellísimo , decorado como el gótico de los primeros siglos , sus nu-

merosos sepulcros, enterramientos de caballeros , y antiquísimas lau-

des , de las que ya hemos hablado, nos hacian considerar á este edificio

como monumental , y el mas histórico de la poblacion. Hoy está con-


vertido en Fábrica de cerillas , siguiendo el curso de las vicisitudes de

los tiempos á que lo mismo las cosas que las personas están sujetas .

¡ Todavia recuerda algo de lo que fué !

1410 .

El ejército del Infante D. Fernando, que gobernaba el Reino por

su sobrino D. Juan II , entra en el Reino de Granada , y el 27 de

Abril pone sitio á la ciudad de Antequera . En la conquista de esta

plaza tuvo gran parte Hernan Rodriguez de Monroy , vecino y natural

de PLASENCIA, marido como ya sabemos , de D. Isabel de Almaráz,


sirviendo al Infante D. Fernando valerosamente .

La historia de D. Juan II , hace honrosa y singular mencion de

este Plasenciano en el cap . 86 , diciendo :

El infante D. Fernando , tutor del Rey y Gobernador del Reino ,


cuando fué á Córdoba , envió á Fernan Rodriguez de Monroy, y le
LAS SIETE CENTURIAS. 97

mandó que desde Sevilla hiciese llevar las basidas , ó torres de made-

ra, para batir los muros de Antequera . Ordenó tambien á la ciudad de

Sevilla que le proporcionara las carretas que necesitase , y le diese

dos mil infantes , que acompañasen la conduccion del tren . Fernan

Monroy se dió gran priesa en cargar estos pesados y voluminosos per-


trechos, para conducir los cuales necesitó 360 carretas que se labraron
en el corral del alcázar . El Placentino Fernan Monroy desempeñó con

tal celo y actividad esta importante comision , que salió de Sevilla con

las bastidas y su escolta , custodiando el convoy , el dia 5 de Mayo , y an-

dando á marchas forzadas llegó al Real sobre Antequera el 12 del

mismo mes . Antequera fué batida y tomada.

El Infante, como ya se ha dicho , hacía gran confianza de Fernan

Monroy . Esta casa tuvo despues grandes diferencias con la de Garci

Alvarez de Toledo , señor de Oropesa ; y como tanto Fernan como el


Sr. Toledo , vivian en PLASENCIA, y como muchos de los pueblos que al

uno y al otro pertenecian se encontrasen próximos, no podian sufrirse ,

y sucedia con frecuencia que se venian á las manos , trabando sangrien-

tas peleas . El Rey D. Juan II cortó estas reyertas mandando á Ayala,

que era señor de Cebolla , con sus reales poderes para que los casti-

gase, y acabaran aquellas banderías y turbulencias. Fernan Monroy

tuvo de su mujer D. * Isabel de Almaráz cinco hijos y ocho hijas , entre


a
ellas la famosa en Salamanca , D. Maria de Monroy , llamada la Braba .

Como los padres de esta singular mujer vivian en PLASENCIA, y proba-


blemente aquí naciese la D. Maria, y se criase en la casa de sus pa-

dres , que era, como sabemos , la hoy llamada de las dos torres, y como

trasportándonos á aquella fecha la contemplemos niña jugueteando en

la plazuela de S. Nicolás , y ya jóven la consideremos paseando las ca-


lles de nuestra Ciudad , no solamente por ser paisana nuestra , sino para

dar una idea de las costumbres públicas en aquella edad de hierro ,

vamos á narrar el hecho á que mereció su celebridad la aristocrata


Plasenciana y rica hembra D. Maria de Monroy.

Esta altiva infanzona que pertenecia á la nobleza de los tiempos de

D. Juan II, casó en Salamanca con D. Enrique Enriquez , señor de Vi-

llalva, del que enviudó quedándola dos hijos, á quienes llamaban los

Enriquez, y una hija. Los hijos , que eran muy jóvenes , tomaron estre-

25
AS
TE ENT URI
98 LÁS SIE C .

cha amistad con otros dos jóvenes de la nobleza salmantina , y tambien

hermanos, á quienes llamaban los Manzanos . Estando un dia jugando

Enriquez , el menor, con los dos Manzanos , se trabaron en disputas , y

en su acalorada porfia echaron mano á las espadas , de lo que resultó

que los dos Manzanos , unidos á los criados que con ellos se encontra→

ban, mataron al Enriquez . Cometido este crimen , por cierto muy co-
mun y frecuente en aquella época turbulenta , los matadores acordaron

ciegamente matar al otro hermano, cuyo valor temian , y al efecto par-

ten en su busca , le llaman con engaño , le sorprenden , y aunque mucha–

cho de corazon y caballero que trató de defenderse , victima de la asc-


chanza , quedó muerto como el hermano . Los matadores, hoy asesinos

Manzanos , emigraron á Portugal . Divulgose el acontecimiento por Sa-

lamanca, acudieron los parientes de los muertos , y, recogiendo los dos

cadáveres, los llevan á la presencia de D. Maria , su madre . Tristes

iban y llorosos los que los acompañaban , y temian que la muerte de los

dos hijos fuera causa de la muerte de la madre, por el entrañable y

ardiente amor que les tenia . Con sorpresa vieron que sucedió lo con-

trario de lo que esperaban, porque la madre sin enternecerse , ni ver-

ter una lágrima, clavó los ojos en los ensangrentados cuerpos de sus

dos hijos, con rostro animoso y fuerte , dando bien á demostrar en lo

esterior lo que en secreto proyectaba en su alma . Espantados los ami-

gos y parientes, le digeron que les diese sepultura , pero ella les con-

testó diciendo , que hiciesen ellos lo que bien visto fuese, y venida la

noche, D. Maria partio á Vill lva acompañada de 20 hombres de á

caballo y bien armados , diciendo que no queria la matasen á trai-

cion, como habian hecho con sus hijos . A la mitad del camino mandó

hacer alto á su feudal escolta, y dirigiéndoles la palabra , les dió


á entender cómo su corazon y su intento se dirigia á la venganza de

la muerte de sus hijos , y que no pretendia ya vivir para otra cosa .

Maravillados del brio con que D. Maria les hizo este razonamiento le
digeron que los Manzanos estarian ya seguros en alguna plaza portu-
guesa , por lo que no podrian con facilidad ser habidos . D. Maria les

contestó diciendo , que no habia cosa mas fuerte que el corazon hu-

mano, y que, queriendo este , todo le era fácil y suave; que ella seria la

primera ofreciéndose á hacer oficio de capitan en la jornada. Que

como la venganza es vida sin sosiego, y la pasion se habia hecho ya


LAS SIETE CENTURIAS. 99

caso de honra , no reparaba en nada, aunque contradigese á su estado

de mujer y de viuda . Y puso por obra su deseo, caminando en busca


de los homicidas al reino de Portugal . A los pocos dias supo por sus

espías que los Manzanos estaban en Visco , y dirigiéndose á este punto á

la media noche , se encaminaron á la posada dó vivian , y con un vigon

que llevaban, ella y sus 20 escuderos del primer golpe dieron con las
on
puertas en el suelo . No bien se franqueó la entrada cuando D. Maria ,
T-
con sus armas, estaba dentro con la mitad de su gente, quedando los

demas guardando las ventanas y las puertas . Los Manzanos , como vie-

ron el peligro , defendiéndose con valor , llamaban en su auxilio á los de

la Ciudad , pero fué tan rápida la sorpresa , que antes que acudiesen á

su favor ya estaban las cabezas de los Manzanos en las manos de

D. Maria, quien con los suyos se retira velozmente, y en muy poco

tiempo llega á Salamanca , cuando todos pensaban que se encontraba

en Villalba . Entró públicamente en Salamanca á la vista de todo el

pueblo , acompañada de su gente , con dos lanzas enarboladas , y en


sus puntas clavadas las cabezas de los dos Manzanos , matadores de

sus hijos, como por trofeo de su venganza y enojo . Atraviesa por entre

la muchedumbre, vá derecha á apearse á la Iglesia donde estaban sus

hijos enterrados , y pone sobre sus sepulcros las cabezas de los Man-

zanos , volviéndose desde alli á su casa . Asombro y espanto puso este

hecho , no solo en Salamanca sino en todas partes donde llegó su no-

ticia . A los pocos años murió D. Maria de Monroy , á quien dieron los

de aquel siglo el renombre de Brava por el hecho que dejamos


narrado.

Todavía cuando en nuestros juveniles años residíamos en Salaman-

co , oíamos reminiscencias del hecho consumado por esta Placentina ,

hija de Isabel de Almaráz y nieta de nuestro convidado de piedra ; y


nos referian con los atavios de una conseja la relacion de los Manzanos

y los desgraciados Enriquez , que segun unos estaban enterradoo en

la parroquia de Santo Tomé, y segun otros en el convento de S. Fran-

cisco . La familia de los Monroyes parecia destinada á caracterizar en

PLASENCIA esta ruda época , en la que , como en todas , encontramos y

encontraremos que aplaudir y que censurar. Ya en el siglo anterior

D. Gracia ó Engracia de Monroy, prima del renombrado Abad de

Santander y de Fernaa Perez de Monroy , pierde dos hijos , muertos


100 LAS SIETE CENTURIAS .

desgraciadamente en un desafio , que tuvo cfecto al sitio del puente de


Nieblas: el abuelo de Hernan Rodriguez , marido de D. Isabel de Al-

maráz, es alanceado por los antecesores de la misma D. * Isabel , rivales

de los Monroyes; D. ' Isabel y Hernan Rodriguez tienen de su matri-

monio 5 hijos y 8 hijas , y entre estas hijas cuentan á la famosa D. * Ma-


ria, por sobrenombre llamada la Brava , que le matan otros dos hijos,

y esta mujer espanta á la ciudad de Salamanca con la sangrienta ven-

ganza que de los matadores toma; y de su cuarto hijo Hamado Rodrigo


de Monroy, casado con D. Mencia Alfonso de Orellana, na ció Hernan—

do de Monroy, llamado el Bezudo á causa de sus gruesos lábios , y

cuyos hechos de fuerza y de valor le dán en sus tiempos la celebridad

de un Rolando , y le hacen el tipo mas acabado y perfecto de las cos-


tumbres y civilizacion de sus rudos tiempos.

1417 .

Fúndase el convento de S. Ildefonso . En este año , á 27 de Enero ,

el Obispo D. Gonzalo de Zúñiga , dió forma de vivir como terceras de

S. Francisco , ( Iglesia y Monasterio) , á las beatas de S. Ildefonso , en las

casas y corral que les cedió el Bachiller Miguel Sanchez Llanguas , Ar-
cediano de PLASENCIA . Estas beatas hasta entonces no habian estado

bajo de obediencia ni regla aprobada . El Obispo les dió licencia para


que tuviesen capellan , que les digese Misa y les administrase los Sacra-

mentos , así como para que pudiesen tener , como hoy tienen , una cam-

pana para tocar á las horas , y para que digan los oficios divinos , y ten-

gan Sacramento .

Las letras del Obispo y de la fundacion dicen que les dió esta licencia

y facultad en el dicho dia , estando en un muro ó castillo que es arri-


mado á sus Palacios , que seria en alguna torre ó cubo de los muros de

la Ciudad , que dán, como se ve , junto á las casas ó Palacio episcopal , es-
tando presentes á esta licencia Gil Martinez , Provisor y Vicario Gene-

ral del Obispado, D. Diego de Zúñiga , Maestresala , y Fernando de Zú-

ñiga , Camarero del Obispo . Las beatas que entonces habia eran Teresa

Alonso , de Plasencia, Mari Fernandez, de Bejar , Juana Martin, Ca-

talina Fernandez , de Zepeda , Elvira Gomez , del Barco , y Mariną

Gonzalez , de Talavera , beatas pobres , y que despues , á 31 de Enero


UNIV . OF
IA
FORN
CALI

LAS SIETE CENTURIAS. ΙΟΙ

les dió la posesion el Provisor y Vicario General, Gil Martinez, Doctor en

Derecho . Tomaron el hábito , velo y cordon de S. Francisco , á misa


mayor, al tiempo del ofertorio, de mano de Fray Martin, Fraile Fran-

cisco, y acabada la misa , eligieron por Madre y Rectora á Teresa Alon-


so . El Rey D. Enrique IV, fué despues uno de los favorecedores de

este Convento , dejándole de renta 100 fanegas de trigo de la medida


mayor, en las tercias de Trujillo , confirmando esta memoria luego los

Reyes Católicos . El famoso Obispo D. Pedro de Acevedo , despues ,


dejó á este Convento 100 ducados de renta y 25 fanegas de trigo .
Compró unas casas que agregó al Convento y labró un cuarto , portería

y locutorio para las monjas , gastándose 6000 ducados . El Regidor


Pedro Gomez les dejó 300 ducados de renta , los 200 para dos monjas

de su linaje y los 100 para la capilla de la Concepcion de la misma


Iglesia , como consta de la lápida memoratoria que se vé en la pared

de la misma . La capilla mayor de este Convento tuvo despues


por patronos la casa de los Villalvas , y en ella tenian sus enter-
ramientos . Labraron la Iglesia y capilla mayor á sus espensas , y en

esta está sepultado el famoso Coronel Villalva, del que hablaremos


cuando llegue su época .

1423 .

En el inventario formado en el año de 1828 de los papeles que

conservaba nuestro archivo municipal , al fól. 80 , se registran los per-

tenecientes á los motines ó asonadas que en este año de 1423 , tuvie-


ron lugar en la Ciudad . No hemos podido encontrar los documentos

originales que nos impusieran de la causa y proporciones de estas


asonadas .

1428 .

En este año de 1428 era Obispo de esta Diócesis el histórico


D. Gonzalo de Santa María , era hijo de un judío , viudo luego y con-

verso , llamado D. Pablo de Burgos . Este D. Pablo de Burgos, padre

de nuestro Obispo , siguió despues la carrera de la Iglesia , y fué Obispo


26
102 LAS SIETE CENTURIAS .

de Cartagena. Hombre sábio, fué muy dado á las obras de Sto . Tomás

de Aquino , y escribió en defensa de la fé cristiana . Decía que no debía

darse cargo alguno á sus paisanos los judíos por ser de ingenios do-

blados , compuestos de mentiras y engaños , que ni valian para la guer-


ra ni eran de provecho para la paz . D. Pablo ó sea el Obispo de Car-

tagena, cuando estuvo casado tuvo cuatro hijos y una hija , y el mayor

de estos hijos fué nuestro Obispo D. Gonzalo , llamado de Santa Maria,


porque segun dicen , pretendia venir de la tribu de Leví y linage de la

Virgen , y por eso tenia por armas el lirio , como se vé en muchos cs-
cudos del cláustro de la Catedral vieja , que se acabó en su tiempo .

Nosotros opinamos que careciendo de apellido por ser judío , le

pondrian el de Santa Maria en memoria de la Virgen , y careciendo de

blason propio , ennoblecido como Obispo , adoptaría el lirio , que efecti-

vamente se vé en los escudos que hay en el claustro , especialmente

en el lienzo de la izquierda , segun se sale de la Sacristía de lo viejo ,


que para nosotros es mucho mas moderno que los otros tres lienzos ó

galerías . Esta es una opinion particular nuestra , cada uno la acepte


como le parezca .

Este Obispo gobernó la Iglesia de PLASENCIA por los años de 1428

á 1442 : en su tiempo sabemos que se concluyó la Catedral vieja . Pero

¿cuándo se empezó á construir? ¿ De qué fecha datarian sus planos?

Para nosotros debió darse comienzo á la Catedral vieja en la an-


tigua parroquia de Santa María, atendidas las vicisitudes de los tiem-

pos y lo costoso de estos edificios , allá á fines del siglo XIII ó princi–

pios del XIV . Modelo del gótico , de buena arquitectura , pero de escul-

tura bárbara , es mas de nuestro gusto que lo nuevo . Ante la portada

de su Sacristia , que dá al cláustro , nos hemos extasiado no pocas ve-

ces . Cuando la Iglesia vieja llegaba hasta la torre , que hoy existe y
sirve á lo nuevo , se presentaria en toda su esbeltez y sublimidad . Sus

empinados arcos ojivales se remontaban , y se remontan los que res-

tan , hasta perder su medio punto entre las sombras de la bóveda ,

como la oracion silenciosa del cristiano se eleva y pierde entre los


abismos de la inmensidad . Estas opacas galerías inundadas de calma ,

de melancolía y de paz , estaban en perfecto acorde con el alma del

creyente , que oraba bajo el recinto de sus santas naves ; y el gran ro-

seton de su fachada, hoy convertido en grotesca y anacrónica ventana,


LÁS SIETE CENTURIAS. 103

entonces con sus historiados vidrios de colores , recogiendo los últimos

rayos del sol poniente , los vertía en el Santuario , llenándole de opacas

y magestuosas claridades, en las que los fieles creian ver las puertas

inflamadas y entreabiertas del paraiso . El silencio , la magestad , las

misteriosas sombras y el murmullo de las oraciones , daban al antiguo

templo de Santa María, toda la sublimidad y grandeza del espiritu

contemplativo y del divino pensamiento de la religion que lo levan-


tara . Lo poco que nos resta de Santa María , es muy apropósito para

la meditacion religiosa de la eternidad . Nos agrada mas que lo nuevo

porque nos agrada mucho el silencio , la severidad y el misterio de la

soledad de lo viejo . Somos de los que prefieren las melancólicas y

opacas tardes del otoño , á las alboradas de la primavera ; nos es mas

grato contemplar las estrellas que el coger las livianas y pasageras flo-

res; pasamos ante la belleza de la Catedral nueva , pero nos detenemos


á contemplar lo sublime de Santa María .

1438 .

En este año fué cuando se acabó de labrar el cláustro de la Ca-

tedral vieja , que en opinion tambien de los analistas de la Ciudad

fué obra de mucho tiempo , y en el mismo dia que se acabó de la-


brar, se celebró por él la procesion primera . Los diversos escudos

de armas que se encuentran en este monumento del arte gótico ,

son de los distintos Obispos que hubo durante su construccion .

AÑO FUNESTO DE 1442 .

¿Adónde están ya, PLASENCIA ,


¿Adónde van ya tus Fueros?...

¿Dónde están tus personeros?

¿Tu realenga preeminencia?


¿Tus altivos Caballeros?....

¿Dó está, Ciudad, tu Concejo,


El que alzaba sus pendones

Tan solo á la voz del Rey,

Y eso, impuestas condiciones? ...


¿Dónde están tus libertades?

¿Tu franquicia y regalías?


104 LAS SIETE CENTURIAS .

¿Dónde tus inmunidades?

R La nobleza que tenias?...


Tu blasón é independencia,

Tus privilegios y honor


Se acabaron. Es PLASENCIA.....

La vasalla de un Señor.

PLASENCIA , señora de villas y de aldeas ; la Ciudad realenga , no-

biliaria, independiente y libre , en este fatal año de 1442 , pasa á ser

patrimonio de un Conde . La Ciudad no iza ya sobre esos torreados

muros su independiente pendon feudal, ni su Concejo capitanea su


Fonsado ........ La corona ducal se sobrepone á su enseña , y por

no verla humillada , sus mejores hijos avergonzados huyeron de este

suelo . Los tiempos de la independencia de PLASENCIA ya pasaron; cam-


bian notablemente en esta época , muy digna por desgracia , de que

sobre ella hagamos historia.

Cuando se levanta una idea , esa idea lo absorbe todo, y se ma-

nifiesta lo mismo en las instituciones que en la vida de los hombres

y de los pueblos . En la época, á que nos contraemos , la idea domi-


nante era la preponderanciá absoluta, la ambicion desmedida, y el

exagerado dominio feudal. Consecuencia de esta idea era la dismi-

nucion de las prerogativas régias , y el empobrecimiento de los Re-


yes , en tal estremo que, Enrique III se encontró sin cena una noche

por falta de fondos para pagarla. Como hijos de la ambicion aristo-


crática tenemos los robos , las detentaciones de terrenos , la usurpa-

cion de titulos y de mercedes , y el dominio feudal absorbió los pue-

blos , los oficios y atributos que eran propios de la corona.

D. Pedro de Castilla , á quien por esto sin duda apellidaron el


Cruel, quizá sin serlo, quiso contener este desórden de la nobleza ;

pero era su orgullo tan grande y tal la fuerza de los Señores feuda-

les que no falta historiador que les atribuya la desgracia con que
terminó D. Pedro su reinado .

El fratricida D. Enrique , para asegurarse en el trono , borró cuan-


tas leyes y monumentos podian perpetuar la memoria de su herma-

no , siguiendo una política tan contraria á la de D. Pedro , que solo cl

buen D. Enrique puso en manos de los nobles y prelados mas Ciuda-

des , villas , castillos , vasallos y rentas del patrimonio real, que ja-
LA SIETE CENTURIAS. 105

más pusieron juntos sus antecesores . Véase á Zurita en su correspon-


dencia con D. Pedro de Castilla , y el Diccionario de Canga-Argüe-

lles en la palabra Enagenacion de la Corona .

Enrique III procuró cortar los males que estas gallardías causabau

á su corona, despojando con la fuerza á muchos poderosos de lo que

usurpaban . D. Juan II y D. Enrique IV, continuaron en las desmem-

braciones , obligado aquel por las guerras civiles , y arrastrado este


por la debilidad de su caracter , de sus vicios y de la inmoralidad

de los cortesanos que le rodeaban . El célebre Maestro Juan de Mena ,

poeta de los tiempos de D. Juan II . esplica en pocas palabras el pre-

dominio de los grandes de su tiempo , cuando en la copla 5.º y siguien →


tes de las adiciones á su laberinto dice :

Tiranos usurpan ciudades y villas:


Al Rey que le quede solo Tordesillas.
Estarán los reinos muy bien repartidos ,
Todos los leales le son perseguidos ,
Justicia, razon ninguna alcanzara.

Y efectivamente , no habia razones para alcanzar justicia , para ha―

cer cumplir la ley , ni para guardar el derecho , en estos tiempos de

verdadera anarquia ; en este periodo de transicion . Esto nos dará ya

una idea del lastimoso estado en que la nacion se encontraba, y nos

esplica aquellos bandos de la nobleza orgullosa . Pero no paraba en esto

la ambicion de los feudales, y la prodigalidad de los Reyes , sino que


llegó á tan lastimoso estremo el despilfarro causado por las enagena-

ciones de fincas y derechos inherentes á la corona , que no teniendo

los Soberanos villas ni lugares realengos de que disponer, daban á sus

amigos las aldeas y territorios de las ciudades; y no satisfecha con

esto la ambicion de aquellos Señores , ni la liberalidad de los Monar-

cas, inventaron segun Samper en la Historia de los Vínculos, el arbi-

trio de crear y negociar oficios inútiles de justicia , para regalar y sa-


ciar las ambiciones de entonces .

Con estos antecedentes ya comprenderemos cómo en el año de

1442, nuestra histórica Ciudad pasó á poder de los Condes , por do-

nacion ó merced que de ella le hizo el Rey D. Juan II á D. Pedro de

Zúñiga , que era Conde de Ledesma . Sucedió que en el año anterior

27
106 LAS SIETE CENTURIAS.

de 1429 , el mismo Rey le habia dado al D. Pedro, á Ledesma, y ca

el año siguiente le dió el título de Conde de la misma . Era Ledesma


pueblo que habia pertenecido á D. Sancho de Castilla , Conde de Al-

burquerque , y despues á su nieto el Infante D. Enrique , mas luego ha-

biendo hecho paces y amistad el Infante con el Rey, entre las estipu-
laciones se concertó , que el Rey devolviese al D. Enrique el pueblo de

Ledesma . Como con esto el D. Pedro se quedaba sin Condado, el Rey

en compensacion de Ledesma le dió á Trujillo . El mismo Rey fué á en-

tregarle la ciudad en persona , pero la poblacion de Trujillo no quiso

obedecer al Rey, ni entregarle la fortaleza el Alcaide que la tenia , dicien-

do que era en gran daño del Patrimonio Real, y que se habia de

conservar aquella Ciudad para su real servicio sin enagenarse . Enton-

res el Rey le dió á PLASENCIA, la cual obedecio, y victima de su lealtad se

hizo vasalla del D. Pedro de Zúñiga , que se tituló su Conde y la llamaba

su Ciudad , como cosa de su patrimonio . Como enérgica protesta contra

to hecho por el Rey D. Juan II, salieron entonces de PLASENCIA, Garei Al-
varez de Toledo , Señor de Oropesa y Jarandilla , D. Rodrigo de Monroy

el Señor de Belvis y Deleitosa , y se fueron á vivir á sus pueblos , lle-

vando muy á mal que otro que el Rey fuese señor de PLASENCIA .

Un historiador que ni por su estado ó profesion podia ni le hubieran

permitido en su tiempo darnos mas noticias , nos dice , que D. Pedro

Lopez de Zúñiga Justicia mayor del Rey D. Juan II , Conde primero de


PLASENCIA y hermano del tambien Obispo de esta Diócesis , D. Gonzalo

de Zúñiga , fué de mucho esfuerzo valor y juicio . Alto de cuerpo , pro-

porcionado en sus miembros, rostro largo , nariz afilada , hombre de po-

cas palabras , de gran ejecucion en las cosas que queria , y perseverante


en su opinion . Le placía tener hombres esforzados, y les defendia de

las hazañas que cometian . Floreció su fama por la gran copia de gen-
te que de continuo era aficionado á mantener . Preciose mucho de te-

ner á su lado gente noble como él lo era , pues segun sus crónicas ve-

nia de los Reyes de Navarra . Su divisa era , una banda negra en cam,
po de plata, con una cadena por orla , que son las armas Reales de Na-

varra , y que aun figuran en las casas que fueron de este Conde .

Otro cronista, que escribió ya en otros tiempos , nos dice , que el Con-

de de PLASENCIA, D. Pedro , estableció en la Capital de su condado una

como escuela de hombres perversos y valerosos , que á la sombra de su


LAS SIETE CENTURIAS 107

poderio gozaban de toda impunidad , secundando lo mismo este Conde ,


que el marqués de Villena, las hazañas de los Golfines , por lo que el ro-

mancero de Estremadura los llamaba

Lobos ventores

Del linage de Vulpejas.

Ya conocemos la época que historiamos; ya sabemos cuales eran las

hazañas de los Golfines ; ya tenemos la semblauza fisica y moral del


primer Conde de PLASENCIA .

1445 .

El Conde D. Pedro , con gente de la Ciudad , sirve al Rey D. Juan II

contra el ejército que los Infantes de Aragon , el Rey de Navarra y sus

aliados tenian cerca de Olmedo ; cuya batalla no se dió hasta que llega-
ron las tropas del Conde .

1450 Á 1459 .

Por este tiempo florece el eminente Obispo de PLASENCIA D. Juan de

Carvajal, natural de Trujillo , hijo de D. Juan Tamayo , Corregidor

de la misma y de D. Sarra de Carvajal, que era hija de Diego Gonzalez

de Carvajal y de Sevilla Lopez , naturales de PLASENCIA . Nuestro eminen-


te Obispo D. Juan de Carvajal , estudió en Salamanca ambos derechos .

Pasó á Roma y Martino V , le dió el título de Audifor de la Rota . Euge-

nio IV, le envió á Basilea con otros , para deshacer el conciliábulo contra

el Papa y lo consiguió . En premio le dió el Capelo en 1446 con el título

de S. Angelo , y despues el de Sta. Cruz en Jerusalen . Tuvo por su anti-

guedad los Obispados Sabinense y Portuense . Nicolao V, le envió por su

Legado á los Reinos de Bohemia y Hungría , oprimidos por los Husitás ,


Calisto III le dió el título de Legado de Hungría para el bien espiritual y

temporal de aquel Reino, oprimido por un número considerabilisimo de

Turcos que confiaban apoderarse de él y de todo el Setentrion . El Car-


denal reunió un escuadron de católicos cruzados , y con otros que se-

guian á Fr. Juan Capistrano, de la órden de S. Francisco , y á Juan

Huniades , Gobernador de aquellas provincias por Ladislao , Rey de


108 LAS SIETE CENTURIAS.

Hungria , hizo alto en la ciudad de Buda, y acometida esta por los

Turcos , el ejército del Cardenal avanzó sobre el enemigo , en el que

hizo una gran mortandad , poniendo en fuga á los mahometanos y salien-

do herido el gran Turco . Esto fué el 6 de Agosto de 1456 , y con este

motivo el Papa Calisto , estableció la fiesta de la Transfiguracion del

Señor . Los biógrafos de nuestro Obispo D. Juan , dicen , que fué Au-
ditor de la Rota , Gobernador de Roma 22 veces; Legado de la Iglesia;

que acabó con los bandos de Alemania, y con las heregias de Bohe-

mia; que era muy dado á la oracion , limosnero , y una notable colum-

na de la Iglesia . En España , fué Abad perpétuo de Moreruela , Canónigo

de Salamanca , Abad de Salas en Burgos y otras Dignidades . Edificó

sobre el Tajo , cerca de esta ciudad de PLASENCIA , el puente llamado del

Cardenal, y entre Jaraicejo y Trujillo otro en el rio Almonte , murió

en Roma á la edad de 70 años , y fué enterrado en el Convento de

S. Marcelo de Religiosas Servitas .

En 1453 , conociendo por último D. Juan II , las inquietudes y gran-

des daños que causaba en el Reino su privado D. Alvaro de Luna ,

Maestre de Santiago y Condestable de Castilla , determinó prenderle .


Comunica esta resolucion al Conde de Plasencia D. Pedro, intimo ami-

go suyo , y resuelve el Rey que su hijo D. Alvaro de Zúñiga, ejecute

la prision . La Córte estaba en Burgos , y en ella el Rey y D. Alvaro


de Luna . Era Alcaide de aquel Castillo D. Iñigo de Zúñiga , hermano
del Conde de Plasencia . La Reina , por órden del Rey, envió á su

dama D. Beatriz de Zúñiga , que era sobrina del Conde , que viniese á
hablar á su tio que estaba en Béjar; lo que practicó D. Beatriz con

una puntualidad , prudencia y secreto estraños en su sexo . El hijo del

Conde, ó sea D. Alvaro de Zúñiga , recogió entonces de Bejar y de


PLASENCIA hasta cien ginetes , entre los que iba el bravo placentino Pe-

dro Nieto . Estos ginetes seguian de trecho en trecho al D. Alvaro , en-

cargado de desempeñar la arriesgada comision de prender al Privado .

Llegan á Búrgos de noche y de incógnito , lo mismo los que le seguian

que D. Alvaro, y se entran en el castillo de su tio , que ya los esperaba .

Llaman al castillo á algunos de la misma ciudad de Burgos , y se les

dá órden de que armados se apoderen de las calles . A la mañana


LAS SIETE CENTURIAS. 109

siguiente, que fué Jueves 5 de Abril , el Conde , con los suyos , cercó
las casas donde estaba hospedado el D. Alvaro de Luna . Los criados.

de este quisieron defenderle, tirando con ballestas desde las ventanas , á

los soldados de Zúñiga , hiriendo á vários , y entre ellos á Pedro Nieto ,

á quien una flecha pasó la manopla de la mano derecha , quedándole

esta clavada en el asta de la lanza que tenía empuñada . Este Pedro

Nieto, era tan valiente , que por él se dijo , que llevando pocos D. Al–

varo de Zúñiga para esta faccion, yendo Pedro Nieto , era llevar mu—
chos, por que el tal Nieto valia por muchos .

D. Alvaro de Luna , fué por último reducido á prision y decapita-

do en Valladolid , el dia 5 del mes de Julio . Su cuerpo estuvo espues-

to en el cadalso con la cabeza cortada por espacio de tres dias , con una

vacía junto al cadaver, para recoger la limosna con que le enterraron .

¡Todavia se conserva en Valladolid un testimonio público del desgra-


ciado pero merecido fin de este favorito , que imponia al mismo Rey
D. Juan II .

En 1455 , muere el primer Conde de Plasencia D. Pedro , y le su-

cede su hijo D. Alvaro de Zúñiga, casado con D. Leonor Pimentel .

1462 .

Las gentes de PLASENCIA sirven al hijo de D. Juan II , Enrique IV ,

en la conquista y toma de Gibraltar .

1466 .

Hay grandes alteraciones y revueltas en Castilla . El Conde de Pla-

sencia con otros nobles á cuyo frente estaban el Arzobispo de Toledo ,

y el Marqués de Villena , traman una imponente conjuracion contra

D. Enrique IV, cuyo reinado es un verdadero tegido de escenas cala-

mitosas y desgracias para el reino . Para encubrir estos turbulentos


nobles sus desmedidas ambiciones , para justificar las apariencias de

sus desafueros y tropelías , y motivar su obstensible y abierta rebelion

pretestan que la princesa D. ' Juana , llamada despues la Beltraneja ,

era habida de adulterio , y por tanto , no podia ser heredera del


28
ΠΙΟ LAS SIETE CENTURIAS.

trono . Para llevar adelante sus regicidas proyectos , tratan de apode-

rarse de los Infantes D. Alfonso y D. " Isabel , que residian en Maqueda ,

con su madre . En el mismo campamento de D. Enrique , se les entre-

ga al Infante D. Alfonso , niño de 11 años , y los rebeldes se le traen

á PLASENCIA , donde le retienen preso para proclamarle, como le procla-

inaron rey, sobre el mismo cadalso que en Avila destronaron en está–

tua á su hermano D. Enrique, que entonces se encontraba en Sala-

manca, y no en esta nuestra Ciudad , como por algunos sin fundamento


se ha consignado , confundiendo la residencia en esta del Infante

D. Alfonso , con la de su hermano D. Eurique , que estuvo despues como


veremos .

Se concertaron algunas estipulaciones entre el ultrajado Monarca

y los revoltosos , que no se llevaron á efecto , por mas que D. ' Leonor

Pimentel, mujer del Conde de Plasencia , acudió , de consentimiento de

las partes , para dirimir las civiles discordias ; por ver si por su ánimo ,

que era grande, como mujer y como partidaria del Rey, podia reducir
á su marido y á los demas alterados , y concertar los debates , acordan-

do nuevas entrevistas en esta ciudad de PLASENCIA , que representaba

entonces un papel importante en esta tragedia del asendercado En-

rique IV .

La rebelion seguía , y las tropas del Rey y los rebeldes , que ya


desconfiaban unos de otros, se encuentran en Olmedo, donde se dá

una batalla en que no se decidió la victoria , porque llegada la noche


los parciales se volvieron á Olmedo, y las gentes del Rey pasaron á
Medina del Campo .

La fama de las alteraciones de Castilla llegó á Roma, teniendo que

intervenir en ellas Paulo II . Celébranse nuevos conciertos , entre los

contendientes , en el alcázar de Segovia , con estas capitulaciones que

no fueron mas firmes y durables que las pasadas . Las condiciones eran ,

que el castillo de Segovia se entregase al infante D. Alfonso; que el

Rey D. Enrique tenia libertad de sacar los tesoros que alli estaban ,

mas que se guardasen en el alcázar de Madrid , y que fuese alcaide de

este alcázar Pedro Muzares ; que la Reina , para seguridad del cumpli-

miento de estas condiciones , estuviese en poder del Arzobispo de Se-

villa; y que cumplidas estas cosas dentro de seis meses , los grandes

restituirian al Rey el gobierno y se pondrian en sus manos . Miserable


LAS SIETE CENTURIAS. III

estado y vergonzosas condiciones las impuestas al Rey impotente , que


tuvo que sufrir otra afrenta mayor que todas las pasadas , porque

la Reina en el castillo de Alaejos , dó la hizo llevar el Arzobispo , con-

forme á lo concertado, puso los ojos en cierto mancebo , y con su

deshonestidad hizo buena la causa de los rebeldes, y completó el nú-

mero de injurias , afrentas y calamidades que vinieron sobre D. En-

rique; personificacion genuina de todos los vicios , desgracias y defec-


tos de aquella época que tocaba á su fin .

La autorizada pluma del P. Mariana , nos ha dejado un fiel re-

trato de D. Enrique en el cap . 15 , lib . 22 de su Historia , y nos dice


que la variedad de costumbres de este Rey, fueron la causa de que en

ningun tiempo las revueltas fuesen mayores que en el suyo , y en estas


revueltas nuestra ciudad de PLASENCIA , como ya hemos dicho , repre-

sentó un papel importante en poder de los revoltosos .

Narrando las escenas históricas de estas revueltas , conspiraciones

y corrupcion de costumbres, que aunque hechos históricos , por su varie-

dad y circunstancias, parecen unas romancescas fantasias , como todo el

azaroso reinado de Enrique IV , se ha escrito una novela histórica titu-

lada, el Dedo de Dios , cuya lectura recomendamos , porque su argumen-


to está tomado de los hechos históricos acaecidos en nuestra Ciudad en

los tiempos que recorremos ¡ Cuánto pudieran decirnos de estos dias

aciagos y calamitosos para el Reino, de las maquinaciones é intrigas


que en él se fraguaran , los écos perdidos entre los escombros de las

hundidas bóvedas de ese nuestro alcázar ! ¡ Qué escenas presenciarian

esos denegridos torreones , levantados para defensa de la Pátria , contra

los devastadores musulmanes , y no para albergue de sediciosos Condes !

¡A cuántas consideraciones , no dá lugar este periodo de nuestra Ciudad


querida, vasalla servil entonces é instrumento de una nobleza tan inso-

lente como ambiciosa! La indole de este compendioso trabajo no nos

permiten ser mas estensos , y otros acontecimientos importantes nos


esperan .

1468 .

El desventurado Enrique IV, victima de sus vicios y desórdenes ,

cercado de trabajos , lleno de mengua , desamparado casi de todos, y


112 LAS SIETE CENTURIAS,

como fuera de sí, que andaba errante por el Reino , como un simple par-
ticular, acompañado solo de diez caballeros , únicos restos leales de su

ejército, acuerda hacer pruebas de la lealtad de su mas apiadado enemigo

el ya Duque de Plasencia D. Alvaro , pedir hospitalidad en su For-


taleza, y ponerse en sus manos , bajo su proteccion y custodia . Viénese

pues , D. Enrique á esta Ciudad , acompañado de sus diez caballeros , don-

de fué muy bien recibido , y en la que estuvo de residencia cuatro meses ,

con su hija Doña Juana , morando en el alcázar , cuyos restos veneran–

dos nos recuerdan á este Rey desgraciado . Sin duda el Duque recor-

daría los favores que su padre , el Conde D. Pedro , habia recibido y

aun él mismo , de D. Juan II , padre de su régio huesped . Durante su

permanencia en PLASENCIA , concertó las bodas de D. ' Juana con el Rey

de Portugal. Aquí, por último , tuvo noticia el Rey que Toledo se en-

tregaba á su obediencia , y desde aquí partió precipitadamente á la an-

tigua Córte goda , llegando en dos dias , que no fué poco andar en

aquellos tiempos .

En 12 de Febrero de este mismo año , Gil Fernandez de Carvajal ,

Racionero de PLASENCIA, Provisor y Vicario general por el Obispo Car-

denal D. Juan de Carvajal , con el Dean y Cabildo de esta Santa Igle-

sia , señalaron por estudio y escuela de gramática y latinidad , una casa

de la fábrica de la misma Iglesia que estaba frente de lo viejo ó sea

Santa Maria , y para estipendio del Catedrático le anejaron los présta-


mos de la Asperilla y Cabezuela .

1469 .

El Duque D. Alvaro de Zúñiga, en Arévalo , á 18 de Diciembre ,


dá las ordenanzas sobre la féria franca , véase el föl. 161 de la Reco-

pilacion de las mismas .

En este mismo año , el Conde de Coria D. Gutierrez de Solís , en-

viando un escuadron de 120 caballos, mandados por un capitan suyo

de Cáceres, llamado Pedro Carvajal, roba y se llevan los ganados de


PLASENCIA Y Malpartida . Quéjanse los dueños del ganado al Bachiller
LAS SIETE CENTURIAS, 113

Camargo , que era gobernador de esta Ciudad por el Duque , y á Juan

Dárias, Alcaide de la Fortaleza , y no sabian como remediar el daño ,

porque los que tenian caballos habian marchado con los Duques de
Plasencia á Arévalo, y gente de á pié ó peones habia pocos . Sabe esto

Hernando de Monroy, llamado el Bezudo, que se encontraba entonces

en PLASENCIA, y movido á compasion de los dueños del ganado , dijo al


Alcaide Juan Darias , que hiciese juntar la gente que pudiese , y que él

saldria con ellos á quitarles la presa . El Alcaide mandó á su Alguacil

mayor, que se llamaba Vergara , que les ayudase á juntar los que pu-

diese , y ambos por una parte, y el Bachiller Camargo por otra , junta-

ron hasta 60 caballos, que dieron al famoso Bezudo , el cual salió con

ellos á gran priesa de PLASENCIA, y alcanzaron á la gente del Conde de

Coria . Estos, que se apercibieron de la persecucion , cuanto les vieron

venir, se pusieron en órden de guerra , tocando sus trompetas á aco–

meter . La pelea fué muy récia por ambas partes, pero los de Coria ,

aunque eran muy superiores en número, no pudiendo sufrir el arrojo y

valor del famoso Bezudo , volvieron las espaldas . El Sr. de Monroy ,

digno sobrino de su tia , la ya conocida D. Maria la Brava , trajo la presa

y los ganados á PLASENCIA, con 18 prisioneros de los que hizo al capi-

tan de los corianos , de los que además quedaron muertos 20 en el


campo de la escaramuza .

El Bezudo era partidario de D. Enrique , y enemigo del Conde

de Coria , que seguia á los parciales del Infante D. Alfonso , en las re-

vueltas que ya hemos narrado de estos tiempos: no olvidemos que nos

encontramos en el periodo álgido de la Edad Media , cuando por todas

partes se cometian actos de vandalismo , como el que describimos de


otro Golfin mas , el Conde de Coria .

1471 .

El Conde ó ya Duque de Plasencia , en una ordenanza que em-


pieza

"Yo D. Alvaro de Zúñiga, Justicia mayor de Castilla, Señor de Gibraleon, hago

saber, á vos el Concejo, Justicia, regidores, caballeros, escuderos, oficiales y hombres


buenos de la Mi ciudad de PLASENCIA , etc. , establezco: que siendo la Ciudad escasa de

tierras concejiles y poblada entre dehesas de Caballeros, mando: que de cada dehesa de

yerbas, de cualquier Señor que fuese, se pueda tomar la cuarta parte para labrar cada
29
114 LAS SIETE CENTURIAS .

y cuando que los labradores la quisieren aceptar , pagando por cada yunta 16 fanegas

de pan terciado, y en compensacion del daño que por esto reciba la dehesa , que los
dueños no paguen mas de la mitad de la alcabala. ”

Esto fué dispuesto á peticion de los labradores que no tenian tierras

para sembrar , y esta peticion fé examinada por el Doctor Madrid,

Alcalde mayor de la Ciudad por el Duque , por el Bachiller Pedro


Garcia de la Torre, Corregidor , y por Pedro Martinez , Contador . Estas

ordenanzas fueron confirm das luego por los Reyes Católicos .

Los ganados que en este tiempo veaian ya á este mercado franco ,

se vendian en el arrabal, desde la puerta de Talavera hasta la de Tru-

jillo , y las otras mecadurías en la plaza y lugares designados . El mis-


mo Conde o Duque , dió órden para que se mudase la féria de la su

Ciudad, como él dice , y que cada año se celebraba en el mes de Mayo,

trasladándola á los meses de Noviembre y Diciembre, y establece la

alcaicería ó puestos de paños, para los mercaderes de Toledo, y los que

de otras partes viniesen, ea las casas de la entrada de la calle del Rey ,

estendiéndose luego por la acera de la izquierda , al salir á la plaza ,

hasta las Casas Consistoriales; y por la derecha, hasta la calle de Pe-

dro Isidro, como aun hoy mismo se ponen los torrejoncillanos , de-

jando siempre libres los portales , para el tránsito público , en los dias
de lluvia .

Estas ordenanzas con curiosas é interesantes , por dar noticias de

los pleitos que se promovieron por los dueños de las casas sobre

estos puestos . Se reformaron despues por los Reyes Católicos y por

Carlos V, que concedieron tambien ci privilegio de franquia á nuestra


féria.

No podemos ser mas estensos , pues son muchos los artículos de

1 caza se mandaba vender, como hoy se vende , en los


esta ordenanza . La

portales donde están las carnecerías , así como tambien la pesca , que

debia venderse en los mismos portales ó ca la carnecería , con la cir-

cunstancia especial que las truchas se debian vender puestas en sus

platos , y el vendedor debia estar de pié hasta que las vendiese, bajo

pena de 24 maravedises si se sentaba .


LAS SIETE CENTURIAS

1471 .

En el inventario formado en el año de 1828 , que ya hemos citado ,

de los documentos que existian en el archivo municipal , se registran los

pertenecientes á la Hermandad de Extremadura , en la que entraba

PLASENCIA . Las juntas de esta Hermandad se celebraban en Santa Cruz ,

aldea de Trujillo . Es la única memoria que de esto se conserva: los do-

cumentos originales no hemos podido encontrarlos , pero estas Her-


mandades ó ligas sostuvieron luego las guerras contra Portugal .

1472 .

Hijo de una familia respetable nace en esta Ciudad el Doctor Lo-

renzo Galindez de Carvajal. De sus primeros años solo se sabe que fué

muy estudioso , dedicándose con afan al cultivo de los derechos civil y

canónico. Desempeñó en Salamanca una cátedra de esta ciencia algu–

nos años . Sus grandes conocimientos y respetable carácter, llegaron á


oidos de la Reina Católica , y le nombró para una plaza del Consejo

Real, residiendo por esto constantemente en la Córte, donde supo con-

servar siempre el aprecio de su Real Señora , y á la muerte de esta


el de su marido D. Fernando . D. ' Isabel dió á Carvajal una prueba
de su consideracion, nombrándole como uno de los individuos encarga-

dos de hacer un Código para Castilla , é hizo grandes trabajos para este

objeto , aunque no se sabe hasta qué punto, porque por causas que se
ignoran, y en que hay cierto misterio , nunca se publicaron los resulta-

dos de sus tareas; cosa de que se lamentan mucho los juristas caste-

llanos . Anso y Manuel en sus Instituciones; introduccion, pág . 99 .


Dejó algunos trabajos históricos , pero su obra mas conocida son,

los Anales del Rey D. Fernando el Católico, que permanece inédita .

Los Anales de Carvajal abrazan todo el período de este reina—

do , desde el matrimonio de los Reyes Católicos hasta la llegada á

España del Emperador Carlos V, escritos con sencillez y sin pre-

tensiones retóricas . La primera parte es casi un indice de los prin-


cipales sucesos de la época, noticiándose minuciosamente todos los

viajes de la Córte; pero en la última , que comprende la muerte de


116 LAS SIETE CENTURIAS .

D. Fernando y regencia de Cisneros , el autor se estiende mucho

y circunstanciadamente . Como desempeñó puesto elevado en el Go-

bierno , y siempre estuvo en la Córte, su testimonio es de gran peso ,

por provenir de testigo ocular y actor, y de sugeto de gran capa-

cidad y juicio sano. Su mejor recomendacion es el elogio de Alvaro

Gomez , biógrafo de Cisneros . -Historia de los Reyes Católicos por

Prescot, traducida por D. Atilano Iturburu, 1855 , pág . 4 á 6.

En este mismo año de 1472 , en el mes de Diciembre , D. Juan

Iranzo , Vicario General de este Obispado por D. Rodrigo Dávila , de


consentimiento con Alfonso Martinez , Beneficiado que era de la parro-

quia de S. Julian, extramuros de esta Ciudad , á la puerta de Berro-


zana, y á cuya parroquia estaba anejo el beneficio , no teniendo feli-

greses el beneficio curado de la Iglesia Catedral , y porque este anejo te-

nia muchos y eran pobres , encarga al Dean y Cabildo , que, despues de

los dias de su vida , provean ó puedan presentar al Obispo ó su Vicario ,

cada vez que entendieren que no hace lo que debe el que sirva este

beneficio , y que sea amovible á voluntad del Dean y Cabildo .

De esta parroquia de S. Julian , anejo al beneficio curado de la

Iglesia Catedral , solo se conservan algunos restos , convertidos en jar-

din y tahona , como puede verse . Esta Iglesia fué destruida por los
franceses en 1810. Su feligresía se estendia , segun tradicion , hácia el

Berrocal y matadero; la portada de este templo , que se conserva , lo

mismo que parte de las paredes de la capilla mayor , no nos revelan

mayor antiguedad que la de últimos del siglo anterior ó principios del

que nos ocupamos .

1474 .

En este año , en el repartimiento que Rabi-Jacob Aben -Nuñez ,

fisico del Rey, su Juez mayor y repartidor en aquel año de los servi-

cios , hace á las aljamas de judíos de la corona de Castilla , de los

450,000 maravedises que habian de pagar á la corona , aparece con-

tribuyendo la aljama de PLASENCIA, con los judíos que moraban en su

tierra, y con los que moraban en Galisteo y en Aldeanueva del Cami-


LÁS SIETE CENTURIAS. 117

no , con la suma de 5,000 maravedises . El repartimiento de donde

están tomados estos datos concuerda con el original, que obra en el


Real archivo de Simancas , de donde se copió en 30 de Marzo de 1824 ,

y lo trac La Biblioteca de Hacienda de Pinilla , t . 1.°

Parece que en el referido servicio y medio servicio que pagaban

los judíos , cabia á cada vecino ó cabeza de familia en este tiempo 50

maravedises de cuota, asi que repartidos los 5,000 maravedises resul-


ta, que la aljama de PLASENCIA y su tierra, con los de Galisteo y Aldea-

nueva, daban ó tenian 100 familias judías , ó fuesen 400 almas .

1475 .

En Abril de este año , vino á su Iglesia el Obispo D. Rodrigo Dá-

vila , y se fundó el monasterio de Santa Clara de esta Ciudad, cuya

Iglesia hace hoy de parroquia de S. Juan , como ya hemos indicado .

Fueron sus fundadores el Bachiller Alonso Ruiz de Camargo , y Se-

villa Lopez de Carvajal, su segunda mujer, y le fundaron para su


enterramiento , de sus sucesores y deudos . Era convento de mucha

observancia . Han sido las únicas monjas exclaustradas , de los cinco

conventos que de ellos habia en esta Ciudad , en la exclaustracion


del año de 36 del siglo XIX que corremos .

En este mismo año , muerto ya Enrique IV, nuevas escenas alte-

ran con civiles discordias el suelo castellano , y nuestra ciudad de PLA-

SENCIA, es teatro de nuevos é importantes acontecimientos , que afectan

á todo el Reino . A fines de Mayo , el Rey de Portugal Alfonso V, que

contra D.* Isabel tomó la proteccion de D. Juana la Beltraneja , su so-


brina, y á quienes seguian los Marqueses de Villena , Condesa de Me-

dellin, el Arzobispo de Toledo , y otros nobles , entra por tierra de Al-

burquerque, en Extremadura , y llegan á nuestra Ciudad , entonces pe-

queña , que gozaba de muy alegre cielo , si bien el aire y sitio , por su

posicion , son algo mal sanos , como Mariana repite en el lib . 24, cap . 7 ,

de su Historia . En esta ciudad de PLASENCIA Se desposó el Rey portu-

gués con su sobrina D. ' Juana, y dado que no se efectuó el matrimonio ,

por pretender antes de verificarlo alcanzar del Pontifice la dispensa


30
118 LAS SIETE CENTURIAS.

del parentesco , se coronaron aquí por Reyes, y se alzaron los es-


tandartes de Castilla en su nombre , como era costumbre ; y ahi, so-

bre ese torreon del Homenaje, que hoy no vemos sino en mutilado

esqueleto , se izaron con escándalo de la Ciudad y de su tierra , entre-


lazadas y unidas , las dos banderas de Castilla y Portugal, que venian á

renovar los turbulentos tiempos de D. Pedro y D. Enrique . Esta pro-

clamacion ó alzamiento de la Beltraneja, fué dirigido por los Condes

de Plasencia y sus aliados , sin que la Ciudad ni su tierra pudieran

impedirlo, ni oponerse á la potencia del Rey de Portugal y sus se-

cuaces . Y en PLASENCIA, con fecha 30 de Mayo , y alojada en la casa

famosa de los Grimaldos , ó sea en la casa de las argollas , en la calle

del Rey, D. ' Juana , en una no muy decente carta , que hoy llamariamos

manifiesto , que dirigió á las villas y ciudades del Reino , les partici-

paba su casamiento , y alegaba para probar su derecho á la corona ,

ciertas pruebas algun tanto escandalosas , porque no deja de ser algun

tanto escandaloso oir en boca de una hija adulterina hablando de sus

padres…………

"que estando é morando ambos en uno, yo por la gracia de Dios, nacida fuí é criada

de ellos..... é públicamente por su hija legítima natural..... Allende en estos mis Reinos,
es público y notorio, como el dicho Rey, mi Señor, por sanear é satisfacer á las dudas

que maliciosamente se dudaron é pusieron contra mi progenitura, siempre dijo é publi-

có é juró..... que sabia como yo verdaderamente era su hija..... Los dichos (alude á
D. Fernando y D.ª Isabel) con mala y siniestra intencion, quieren negar é niegan, ser

yo fija del dicho Rey, mi Señor ..... que todo derecho canónico y civil prueba lo con-
trario..... mayormente estando como está averiguado, por escrituras é testigos, que el

dicho Rey, mi Señor, era hombre poderoso para engendrar." Zurita, Anales de Aragon

Todavía cuando muchachos que alcanzamos la primitiva portada

de esta casa , cuyos umbrales fueron atravesados por la Beltraneja,


coronaba la torre que subsiste de esa misma casa , una vasija que la

decencia no nos permite designar por su nombre , y nos decian que esa

casa estaba infamada , y esa vasija era el símbolo de su ignominia .

¿Si tendria alguna relacion con estos hechos? ¿ Si se pondria esa vasija

para enlazar su representacion con las poco decentes razones del


manifiesto?

Nosotros á estos hechos no hacemos mas que repetir el sublime

pensamiento espresado en estos versos de un célebre poeta , hijo de .


LÁS SIETE CENTURIAS. 119

nuestra Ciudad, de quien tambien en su lugar nos ocuparemos .

"Aunque de Dios perdonado


El hombre ha de ser del hombre."

La humanidad siempre es la misma , variando solo en tiempos y

lugares , para la repeticion de sus escenas . La pasion y el deber lu-


charán eternamente, y los actos de esa lucha tienen que reflejarse en

el espacio y en el tiempo , como en la historia se reflejan los hechos


del glorioso reinado de Isabel I , y las pretensiones bastardas de su
adversaria D. Juana la Beltraneja .

1477 .

En este año , los Duques D. Alvaro y D. Leonor Pimentel , su 2.ª

mujer, con motivo de la grave enfermedad de su hijo D. Juan de Zú-

ñiga, que despues fué Cardenal, y que se hallaba en esta ocasion

desahuciado de los facultativos , sin esperar remedio humano , ofrecen

sus votos al recien canonizado entonces S. Vicente Ferrer ; y en me-

moria del favor recibido con la salud de su hijo , con la advocacion del
mismo S. Vicente , y de la Orden de predicadores, fundan y de gran-

diosa fábrica erigen el convento de Santo Domingo, cerca de su pala-

cio, dentro de los muros , y en una de las colinas que ocupa la Ciu–
dad , donde estaba la Mota , y en el sitio que tambien ocupaba la Sina-

goga de los judios .


Esta mota ó fortaleza era el antiguo castillo de los Condes , parte

de cuyos muros aun se conservan, lo mismo que la puerta antigua de-

fendida por su minarete , y es la que hoy dá entrada en el palacio del

Marqués . al sitio que aun denominan la Mota . Lo mismo la portada

que indicamos , como lo que resta de lo antiguo , dudamos que se re-

monte al siglo XIII . El convento es suntuoso , y tiene sobre todo una

escalera de atrevida arquitectura , que se conoce con el nombre de la


escalera al aire . La causa de la edificacion de este convento fué , la

salad del hijo de los Condes D. Juan ; el objeto ó pensamiento que do-

minó en su ereccion , fué el de desterrar la crasísima ignorancia de

esta tierra, en aquellos tiempos, mas dados al ejercicio de las armas

que de las letras , que se desconocian .


120 LAS SIETE CENTURIAS.

En lo que se levantaba el nuevo convento de S. Vicente , los

frailes estuvieron en el de Santo Domingo el viejo , donde estuvieron


autes los primeros frailes 20 años . La calle que lleva este nombre y
los restos de la Iglesia que se encuentran en la misma , esquina á la
calle Ancha , nos recaerdan el primer convento que de esta órden se
levantó en PLASENCIA .

Los Duques ó Condes, fundadores de la suntuosa Iglesia de

S. Vicente, se enterraron en la capilla mayor, al lado del Evangelio .


A la derecha , segun se sale de la sacristia , en la pared hay unas lápi-

das de mármol negro, con una inscripcion posteriormente puesta , que

recuerda el dominio de PLASENCIA por los famosos Condes de la misma ,

y Duques de Arévalo . En medio de la capilla mayor , en el crucero , y

donde hay un gran cuadro de losas blancas y azuladas , está enterrado

el hijo de los mismos Condes , D. Juan de Zúñiga , causa de la funda-

cion , cuyo hijo fué Cardenal , Arzobispo de Sevilla y Maestre de Al-

cántara. Sobre su sepultura aun pende su capelo de Cardenal . D. Juan


estuvo antes enterrado en el convento de Guadalupe , porque murió allí

cerca, y despues su sobrino Fr. Juan de Toledo , fraile de esta órden ,


le trasladó donde yace .

En 22 de Julio de este mismo año , en Béjar, y ante Fernan Perez

de Bonilla, Escribano y Notario público, los Condes D. Alvaro y

D. Leonor, hacen escritura pública de donacion á la Orden de pre-


dicadores, y en su representacion al P. Fr. Pedro de Barrionuevo ,

Prior del convento , y que estaba presente , del sitio y convento de

Santo Domingo el viejo , y del sitio del convento de S. Vicente , para


cuando á él se viniesen los frailes , que la órden le haya y posea per-

pétuamente; cuyo convento , dice la escritura , empieza á edificarse en

la Mota, que está á la parte opuesta de la Magdalena , y vá á dar

só la cerca de la Mota ; y la cerca adelante hasta las casas que fueron

del Rabi-Abrahan . Ignoramos cuáles fuesen estas ; la casa de la esqui-

na de la derecha de la calle de Arenillas al salir á la calle de Zapatería,

y que en esta última calle ocupa el núm. 24, ha conservado , hasta hace

pocos años , un agimez ó ventana árabe , y tal vez esta casa tuviese al-

guna relacion con las del judío Abrahan; por lo menos dá idea de
LAS SIETE CENTURIAS. 121

aquellos tiempos . Algunos hacian á esta casa morada del Obispo Epi- ·

tacio , que dicen fué martirizado en el campo ó heredad llamada el Aza

del Obispo, pero esto , como ya hemos visto , pertenece á los tiempos

fabulosos. Desde las casas de Rabi-Abrahan, que estarian probable-

mente en la calle de Coria , vá el sitio del conventò á dar á la esquina del

Palacio mayor del Duque, y hasta fuera del cuerpo del dicho Palacio ,

y pasa por la parte de dicho Palacio nuevo , á dar á la cerca vieja de


la Ciudad, dó estaba la cerca de la Mota. Estos linderos de la escritura

aun pueden inspeccionarse .


Los mismos Condes , hicieron tambien donacion á este convento de

la dehesa de la Macarra , y alcanzaron del Pontifice que además de la

Iglesia y convento de Santo Domingo el viejo , que tambien les cedieron

como en esta escritura consta , se le anejasen y vinculasen la Iglesia y

monasterio de S. Márcos , que sabemos era de monjas Bernardas y fun-

dacion de D. Diego de Carvajal, con sus dehesas , haciendas y bienes


raices que poseía , que todo pasó á los dominicos ; así como tambien

las rentas y haciendas del priorato de S. Márcos de la Ciudad .


Además , los Condes alcanzaron del Pontifice , que se aplicasen

á este convento de S. Vicente , todas las obras pias y memorias de tes-

tamentos que en esta Ciudad estaban por cumplir ; y así por esta apli-

cacion tenia este convento la dehesa de Mironcillo , que era de Alvaro

de Carvajal , la mitad de Valtravieso , una parte de la dehesa de Torre

de Paniagua, y la heredad del Berrocal, porque un hospital y capella—


nía que Alvaro de Carvajal mandó hacer y fundar , ni se hizo , ni se

fundó , aplicándose estos bienes á los dominicos .

Por el mismo concepto , se aplicaron á este convento la 4. parte


de la dehesa de Aldeanueva de Beringues , y la 8. ' parte del molino
del Tajabor que cae bajo el puente de Trujillo , y que eran de Sevilla
Lopez de Carvajal, la cual habia mandado hacer un convento de

Monjas en la calle del Rey, segun su testamento , y no se hizo .


Por este mismo concepto, tenia tambien gran parte de las dehesas

de Herguijuela , Guadalerva , Marijuan y Bazagona, las cuales eran

de Alonso Fernandez Paniagua y Catalina del Barco , su mujer , que

fundaba un Hospital`en la calle de Sancho Polo, y que quedó empezado.


De este Hospital , se vé hoy la magestuosa portada de sillares , en

€31
122 LÁS SIETE CENTURIAS.

la destartalada casa señalada con el número 9 , en la misma calle de

Sancho Polo . Sus soberbios arranques , el frontis que presenta , su

magnifico arco y cornisamento, la decoracion de la portada , sobre la


que se vé el escudo de los fundadores , y los dos relieves en forma de
medallon que
están á los costados sobre el arco, representando el de la

izquierda , segun se mira á la fachada , á una mujer clavándose un puñal

sobre el pecho izquierdo , queriendo tal vez representar á la romana


Lucrecia , demuestran bien á las claras , así como el aspecto monumen-

tal de los arranques de este edificio , que no se levantaba para morada

de particulares , sino que revelan el comienzo y fundamento de uno de

los muchos monumentos levantados por la munificencia y piedad de

aquel siglo de vínculos y fundaciones . Se remonta para nosotros esta


portada á 1472 , y ya que en este tiempo se denominaba esta calle la de

Sancho Polo preguntamos ahora ; ¿ quién fué ese Sancho Polo que per-

petuó en la Ciudad su nombre? ¿ Y quién fué Pedro Isidro, que tambien

dejó su nombre en otra de las principales calles que desemboca en la

plaza? ¿Y quién era Xeriton que dejó nombre en otra , que despues se

llamó calle del Gallego , y que desembocando tambien en la plaza , hoy

es conocida con el nombre de calle de las Vidrieras? ¿Si la calle del

Clavero recordará al primo del Bezudo , que lo era D. Alonso de Mon-

roy, llamado el Clavero , cuyo nombre y hazañas pregonaban , y nos


han trasmitido los romanceros de su siglo? ¿Y quiénes serian los Ca-

balleros que dejaron nombre á la Fuente de ese nombre? ¿ Si la Fuente

del palomar se denominará así por el antiguo palomar de Maese Cris-


tobal y la de la Serrana tendrá alguna relacion con la célebre Serrana

de la Vera , á cuyos tiempos llegaremos? ¿quiénes serian los que tam-

bien dejasen su nombre al arroyo de los Receleros ó sea de los Rece-

losos? ¿quién fué la mujer que perpetuó el suyo en ese otro arroyo , que
baja serpenteando por entre los bosquecillos de olivos y de vides, que

entoldan las laderas de la sierra de Santa Bárbara, y que vierte sus


aguas en el delicioso Jérte , con el nombre de arroyo de Marta? Seria

For la posicion que ocupa ó por las almas ya cansadas , que á su sole-

dad fueran á buscar sus delicias, por lo que dieron ese nombre tan

melancólico al solitario paseo de los Tristes? ¿ Quénes fueron los ven-'


turosos amantes que contemplando desde el cerro de S. Lázaro , los

panoramas y bellisimos contrastes , que desde allí presenta la Ciudad


LAS SIETE CENTURIAS.
123

y sus campiñas, tan poéticos como los murmullos del rio que por sur

valle se desliza , tan deliciosos como los sueños de amor que se refi

riesen, dejaron el nombre tierno , dulce y expresivo á La Cruz de los


Enamorados?

¡ Cuántas cosas ignoramos ! ¡ Cuántas preguntas pudiéramos hacer á

las que no sabemos contestar ! .... Cuánto mas estensos seríamos en

otras cosas , sino escribiésemos para una sociedad convulsa y agitada ,

que por su acrecimiento de vida y anhelante de sensaciones , apenas la

queda tiempo para leer periódicos ó folletos , que caracterizan su litera-

tura , tan en armonía con sus costumbres y con su modo de ser . El

vapor con su enérgica y prodigiosa actividad caracteriza nuestra épo-

ca , y al vapor tenemos que vivir, y al vapor , y condensando las ideas

tenemos que escribir , si han de merecer nuestras líneas los honores


de la lectura .

La memoria de muchas cosas y acontecimientos se ha perdido , de

otras carecemos de datos , terminando esta digresion , y dando fin con


el convento-colegio fundado por los Condes; Seminario de la Extre-

madura , con número de 50 á 60 frailes; con crecidas rentas y pode-

rosa influencia ; gestionó del Papa Paulo V, y lo hubiera conseguido


á no variar las circunstancias, el haber traido á esta Ciudad el Tribu-

nal de la Inquisicion de Llerena, y para su venida y asiento estuvieron

compradas casas en la Ciudad , cuyas casas son hoy el Convento de las

Monjas de la Encarnacion .

1484 .

Segun Antonio de Nebrija , D. Francisco de Zúñiga, hijo del Du-

que de Plasencia , con gentes de la Ciudad , acude á los Reyes Católi-

cos en la conquista de Alhama , Alora , Setenil y Loja .

1485 .

Prosigue la guerra contra los moros, y de los primeros que acuden ,

al Rey fueron el Maestre de Alcántara , D. Juan de Zúñiga , con toda la

caballería de su órden y la gente de guerra de PLASENCIA . Conquistan

á Velez-Málaga , y en el año siguiente la ciudad de Málaga . Distín- .


124 LAS SIETE CENTURIAS .

guense en el servicio de los Reyes Católicos , muchos Caballeros de

PLASENCIA, y entre ellos , en la guerra de Granada , Hernando de Mon-

roy, llamado el Bezudo por sus lábios gruesos ; héroe de numerosas

fazañas, hombre de extraordinario valor , de hercúleas fuerzas , y de

quien decia el Rey católico que quien seria el moro que con él osara

pelear. Este Hernando de Monroy que ya hemos mencionado , era el


digno sobrino de D. " Maria la Brava , nieto de Hernan Rodriguez y de

Isabel de Almaraz , figura interesante que se destaca del fondo en el


cuadro de este siglo .

Se pareció mucho á su abuelo Hernan Rodriguez de Monroy , asi en

valor y fortaleza como en el rostro y facciones ; sólo que tenia los lábios
gruesos y grandes, por lo que le llamaron el Bezudo . Tuvo muchas

guerras con su primo Hernando de Monroy, Señor de Belvis , porque

cada uno de ellos decia pertenecerle el Mayorazgo del otro, que tal era

la desventura de aquellos tiempos , dice el cronista , que no habia otra

ley ni justicia sino las armas . Los actos de valor cometidos por el Be-

zudo, fueron en gran número , tanto en estas guerras , como en las mu—

chas contiendas habidas con las parcialidades y turbulencias de aquella


época, ya sobre el Maestrazgo de Alcántara , ya sobre la reduccion de

Trujillo á la obediencia de los Reyes Católicos , en cuyas empresas se

distinguió siempre el Bezudo con heróicas hazañas .

Grande fué la fama que en todos estos Reinos , y fuera de ellos ,

tuvieron los tres Monroyes, ó fuesen Hernando de Monroy llamado el

Bezudo; su primo Alonso de Monroy, conocido por el Clavero ; y Fer-


nando de Monroy, Señor de Belvis .

Del Bezudo se cuenta que hacia tales cosas en las escaramuzas que

entraba, que se señalaba al instante donde llegaba . Habiéndosele roto en

una ocasion la lanza, con su espada derribó cuatro ginetes , y la traia


tinta en sangre hasta la mano . Encontrándose en una refriega con An-

ton Galindez , deudo del Maestre de Alcántara , que era contra quien se

peleaba, entonces , le dió tan recio golpe que le cortó un brazo á pesar

de tenerle cubierto con su cota de malla , que tambien cercenó . En


otro combate cerca de Zalamea , fué acometido por un valiente Capitan ,

tambien del Maestre , el cual se llamaba Juan Guerra ; el Bezudo re-


volviendo su caballo contra él , le encontró tan fuertemente con su lanza ,

que le pasó la armadura y el cuerpo de parte á parte , en términos que


LAS SIETE CENTURIAS . 125

le hizo salir por la espalda mas de una braza del asta de la lanza con

que le habia atravesado . Temiendo tanto al Bezudo, los capitanes del


Maestre, le enviaban muchas veces hombres escogidos á desafiarle ; él

siempre aceptaba el desafio , y mató á vários de los desafiadores . Una


vez acordaron enviarle un Alferez muy valiente, y púsose en un cerro ,

dejando oculto otro compañero , y como saliese el Bezudo no pensando

que habia mas de uno, y se hallase dos , pelcó con ambos; mató al

uno, y al otro tambien matára si al punto no fuese socorrido por los


del Real del Maestre . Entre sus enemigos , era mas conocido el capace-

te del Bezudo que los suyos propios ; tal era el cuidado y temor que

les imponia . Cuando en las calles de la ciudad de Trujillo , al ser redu-

cida á la corona , mató al Capitan Juan Ternero , que era hombre de

mucho valor , éste dió al Bezudo un golpe que le cortó casi toda la

adarga, y le hirió un poco en el brazo , cortándole la armadura que

traia, pero el Bezudo dió tan terrible golpe en su grueso cuello al Juan
Ternero , que le echó la cabeza muy lejos del cuerpo , con un pedazo

del gorjal de malla cortado . En las guerras contra Portugal , hechas

luego por las Hermandades de Extremadura , en la toma de Alegrete ,

el Bezudo escaló los muros, y con su lanza no hacía otra cosa que der-
ribar hombres del adarve abajo , y esto fué gran parte para apoderarse
de la villa.

Ya que no hemos podido resistir á la tentacion de narrar algunas

proezas del Bezudo , siquiera por el recuerdo de nuestra calle , digamos

a'go del no menos famoso D. Alonso de Monroy, conocido por el


Clavero.

Las leyendas nos pintan á este hércules extremeño de estatura


elevada , membrudo y de grandes fuerzas, de rostro agraciado , ojos

grandes, garzos, y corto de vista . Su cuerpo no se cansaba con ningun

trabajo , ni en su ánimo fué vencido . Dicen sus crónicas que en el co-

mer y beber era moderado , que sus armas defensivas y ofensivas eran

tan pesadas que ponia espanto considerar que pudiera sufrirlas ningun

hombre; dormia siempre con ellas y en el suelo , como si con ellas no

estuviera , por la costumbre que tenia . Su lanza y su espada apenas


otro hombre las podia manejar . El recaton de esta lanza era el hierro

de otra, y nunca hombre encontró con ella que á su bote no le lanzara

de la silla . En los juegos de bofordo la arrojaba donde otros caballe-


32
126 LAS SIETE CENTURIAS.

ros no podian lanzar sus cañas . Mudaba con frecuencia de caballos ,

porque no podian sufrir el peso de su cuerpo y armaduras , y el que

montaba le ponia dos y tres cinchas . Era el Clavero gran luchador, y

unca luchaba sino con la mano derecha , teniendo el brazo izquierdo

atado á la espalda , y aun así nunca encontró quien le derribara. Sicm-

pre peleó con gente que era en mayor número que la que él traia , y

siempre salió vencedor, aunque se encontró en innumerables batallas ,

encuentros , asaltos , desafios y graves peligros . Era venturoso en la


guerra, y siempre decia á los suyos : Haced como me viérides hacer.

En el turbulento reinado de Enrique IV sostuvo guerras por espacio

de 40 años en las provincias de Leon y Extremadura . En una ocasion ,

cargado de hierro y de prisiones , descolgándose por unas cuerdas , se

fugó de la fortaleza de Magacela, donde estaba hecho prisionero por su

yerno Francisco Solis , en las grandes contiendas y parcialidades que

entonces traian revuelto este pais sobre el Maestrazgo de la órden de


Alcántara. Como á su descenso las cuerdas se rompieran , por el gran

peso de las cadenas que tenia puestas y de su cuerpo , el Clavero vino


á tierra desconcertándose las piernas, y destrozadas las manos , por el

roce de la cuerda . Estropeado como estaba , fué arrastrando hasta otro

muro mas bajo , de que tambien se arrojó , y saliendo al campo se ocul-

tó entre unas matas , donde las gentes del Solis, que habian salido en
su persecucion, le encontraron , volviéndole á la fortaleza, y encerrán-

dole en una mazmorra , donde le tuvieron 10 meses preso . Muerto


luego Solís , y electo Maestre de la órden le soltaron.

Por este tiempo , los Duques de Plasencia , y la Condesa de Mede-

llin , que seguian la voz del Rey de Portugal , se apoderaron con 1200

caballos y gran número de peones , de la ciudad y alcázar de Trujillo .

Luis Chaves , que la gobernaba por los RR. CC . , se encierra en su casa


con sus deudos , y avisa al Clavero que se hallaba entonces en Mon-

tanchez . Pónese este en marcha al momento , y llega de noche á las

inmediaciones de la Ciudad , con solos 300 caballos de los que disponia .

El mismo Clavero escala solo los muros , favorecido por la oscuridad ,


y abre una puerta de la poblacion , por donde entran sus 300 caballos ,

y por sorpresa, despues de haber hecho gran mortandad en los contra-

rios , la vuelve á recobrar para la corona , á la que se redujo cuando

hemos narrado las acciones del Bezudo . Tanto por este como por otros
LAS SIETE CENTURIAS 127

muchos servicios que habia hecho à los RR. CC . , estos le ofrecieron la

restitucion del Maestrazgo de Alcántara , pero á pesar de todo , como

los pensamientos de D. * Isabel eran otros muy distintos , no le conce-

dieron el Maestrazgo , y murió con solo el título de Clavero de la ór-

den , por el que es conocido . Se enterró en su convento de Alcántara .

Aunque el Bezudo y el Clavero eran enemigos , por asuntos parti-

culares , se aunaron y auxiliaban en las guerras contra el Maestre Solis ,

que tal era la época , y tales las costumbres y circunstancias . Si nos

hubiéramos propuesto escribir las vidas de los Placentinos ilustres ,

hubiéramos sido mas estensos en la vida y hechos del Bezudo , que de

PLASENCIA procedia , y de su tia D.' Maria la Brava , que como el Clave-

ro de aquí oriundo y el Sr. de Belvis , eran modelos de los mas acaba-

dos y perfectos que nos presentan los tipos de la edad de hierro , que

para PLASENCIA termina , con este recuerdo del Bezudo y del Clavero ,

verdaderos paladines de aquellos rudos tiempos .

"Dejustas y de torneos,
Paramentos, bordaduras,
Y cimeras.......

Mas ya pasó aquel trovar,


Las músicas acordadas

Que tañian.....

Se acabó aquel guerrear.....

Y aquellas ropas chapadas


Que traian."

ANO MEMORABLE DE 1488.

Cambian las ideas , concluye para PLASENCIA la Edad Media y otra


es la suerte y fisonomía de nuestra Ciudad . Entra en una nueva evolu-

cion social, recorre una nueva etapa , y su transfiguracion es completa .


En este año muere el Duque D. Alvaro de Zúñiga, y le sucede su

nieto llamado tambien D. Alvaro, hijo de su hijo mayor D. Pedro ,

que habia muerto en vida de su padre . La Ciudad estaba en pose-


sion de su tercer Conde; habian trascurrido 46 años desde que D. Juan

II la donara al primer Conde D. Pedro , perdiendo con esto nuestra

Ciudad lo que en el lenguaje de hoy se llama su autonomía; pero


128 LAS SIETE CENTURIAS.

llega el año memorable de 1488. En este tiempo , la suspicaz D.

Isabel la Católica , trató con algunos Caballeros principales de PLA-

SENCIA , induciéndoles para que se apartasen de la obediencia y suje-

cion del nuevo Duque ; que dejara de ser su vasalla y se redujera á

la obediencia de la corona . Autorizados con las sujestiones de la Rei-

na, tomaron las armas . No faltan autores que dieen , que contribuyeron

mucho á esta resolucion los disgustos y disensiones que , tenian los

tios D. Diego de Zúñiga, y D. Francisco , Señor de Mirabel , con su

sobrino el Conde ó Duque de Plasencia , D. Alvaro .

Nosotros por nuestra parte , sin negar estos motivos , debemos tam-

bien emitir nuestra opinion , libre como siempre , advirtiendo y recor-

dando que los Duques de Plasencia , sin poder evitarlo la Ciudad y su


tierra que no tomaron parte en el movimiento , levantaron pendones por

D. Juana la Beltraneja y D. Alfonso de Portugal . Esto nos parece que

no debió ser indiferente á la suspicaz y diplomática Isabel I , quien , en

su política , debió ver tan favorable ocasion para realizar sus pensa-

mientos , siendo no fin, sino los medios de que se podia valer para in-

corporar la murada Ciudad á la corona, las disensiones entre tio y so-

brino, que tanto favorecian los proyectos de su política .

Viendo los Placentinos ocasion tan favorable para salir de los Con-

des , el Señor de Torrejon , Francisco de Carvajal , y su hermano Gu-

tierrez de Carvajal, con otros deudos y aliados suyos , determinaron le-

vantarse contra el Señorío de los Condes , y apoderarse por las armas

de PLASENCIA , llamando al Rey para entregársela . Tomada esta resolu-

cion , enviaron á Hernando de Carvajal , el de la puerta de Berrozana ,

y cuya casa subsiste hoy, siendo la primera á la derecha , segun se entra


por dicha puerta de Berrozana, y señalada con el núm . 1. ° , cuya fa-

chada , en la que se ostenta un escudo , con un leon rapante , dá frente á la

calle de los Quesos .

Mandaron, pues , á este Carvajal , distinto de otros de este nombre ,

y que era deudo del Señor de Torrejon , á que en Valladolid se avis-

tase con el Rey; alegróse mucho D. Fernando el Católico con la nueva

que le llevaba Hernando de Carvajal , y agradeció á los Placentinos lo

que intentaban. Al punto despachó correos á las ciudades de Salaman-

ca , Zamora, Toro, Ciudad- Rodrigo, Trujillo , Cáceres y Badajoz , para

que acudiesen con gente de guerra, si tuviesen aviso de PLASENCIA , que


LAS SIETE CENTURIAS. 129

no se rendia la ciudad y el alcázar; porque el poder del Duque era

grande, y máxime si le ayudaba su tio el Maestre de Alcántara . El

Rey, que era sagaz , vino por la posta á PLASENCIA , só pretesto de apa-

ciguar aquellos alborotos , y se apoderó de la poblacion de la manera

que vamos á narrar; porque este hecho es uno de los episodios mas

gloriosos é interesantes de la historia de nuestra Ciudad .

Puestos de acuerdo los dignos y altivos Placentinos , con las gen-

tes de Cáceres , habiendo llegado de noche á la ermita de Ntra . Sra .


de Fuentidueña Juan Sande de Carvajal , hijo del Señor de Torrejon ,

con 50 caballos que traia de Cáceres , por órden de su padre, se arma-

ron muchos deudos, amigos , y aliados de Francisco de Carvajal, y de

Gutierrez de Carvajal , su hermano . Este , ó sea el Gutierrez , tenia la-


bor en la dehesa del Carrascal , que era propiedad suya , y en la que

tenía una casa de campo ó de labor, y de la cual sacó 20 labradores

con hachas y segurones , con los que rompieron las puertas de Trujillo ;
porque con las sospechas y recelos que tenia el Conde , se cerraban de´

noche y la Ciudad se velaba . Entran , pues , por la puerta de Trujillo ,

Juan Sande con los 50 caballos y los Carvajales con su gente , y en-

tonces , levantándose los conjurados que habia dentro de la Ciudad , y


que eran muchos y bien armados , tomaron la voz del Rey , y empe-
zaron á clamar ...... PLASENCIA...... PLASENCIA por los Reyes D. Fer-

nando y D.* Isabel . Con la sorpresa, se apoderaron aquella misma no-


che de las calles de la mitad de la Ciudad , hasta llegar á la plaza ;

pero la Fortaleza estaba en pié de guerra y bien defendidas las


afluencias de sus siete calles , á su campo franco ó plaza del Llano ,
como se ha podido observar en nuestros dias por los cimientos que se

encontraron , sin duda del fortin que enfilaba la calle de Medina , como

pudieran testificar los mismos fontaneros que han construido en este


mismo año , que esto escribimos , la fuentecilla que está á la entrada de

la misma calle , segun se viene bajando de la Fortaleza . El alcázar , pues,

estaba bien guarnecido por el Duque, quien además esperaba el re-


fuerzo del Maestre de Alcántara D. Juan de Zúñiga , su tio , que á mar-

chas forzadas venia desde Béjar, para entrarse en la Fortaleza á auxi-

liar al sobrino , por la poterna de que ya hemos hablado , cuyos restos se

conservan, y dá la salida al hoy paseo que baja al postigo del Salvador.

Juan de Sande , con otros caballeros , toma la ronda de la Ciudad , y


33
130 LAS SIETE CENTURIAS.

sube al Tallisco á esperar á los de Béjar . Llegan , los sorprende , los

derrota , prende al Maestre, y le trae consigo á PLASENCIA para desalien-

to de su sobrino el Duque, y de los que con él se resistian desde el


alcázar. Tres dias duró el combate, trabándose sangrientas peleas en

las calles y en las plazas de nuestra Ciudad ; que despues no ha vuel-

to á presenciar tan importantes y sangrientas escenas . Muchas veces


y en distintos sitios se vinieron á las manos ; la lucha fué tenaz, inde-

cisiva y porfiada; pero con la prision del Maestre y acobardados los

del Duque , por el nombre del Rey á quien los contrarios invocaban,

se rindieron , y la otra parte de la Ciudad fué tomada . Los del alcázar

seguian defendiéndose por su posicion y fortaleza ; pero por mandato


del Duque se entregaron á los del Rey, viendo tambien preso al Maes-

tre, y conociendo las veras con que el mismo Rey tomaba reducir

la Ciudad á su real corona , como único dueño y Señor de la poblacion .


Todavía entre los escombros del alcázar se encuentran los hierros de

las flechas ó dardos que unos á otros se lanzaban en esta lucha, y el


que esto escribe , conserva un dardo encontrado entre los escombros

que se indican; y todavia , aunque destinados á otros usos, existen en

la poblacion los bacinetes de los pesados cascos , que sin duda llevarían

los de uno y otro bando en esta jornada , en que los de PLASENCIA lucha-

ban por su independencia y contra el vasallaje de los Condes .

El dia 20 de Octubre , llegó el Rey á PLASENCIA , y en este mismo

dia tomó posesion de la Ciudad , acompañado de los independientes y

nobles Caballeros , de los Regidores y de la gente del pueblo . Para esto


llevaron á D. Fernando el Católico á la Iglesia Catedral, donde le salió
á recibir el Dean y el Cabildo con toda la clerecía . Al entrar en la

Iglesia le pidieron, la Ciudad ó sea el Pueblo , los Regidores , los

Caballeros y los mismos Capitulares del Cabildo , que jurase solem-

nemente no enagenarla , ni sacarla de la corona real , y de guar-

darla todos sus fueros , privilegios y libertades ; y el juramento que

se pidió , y el Rey prestó , se hizo en la siguiente forma:

"En la ciudad de Plasencia, á los veinte dias del mes de Octubre , año del nacimien-

to de nuestro Salvador Jesucristo de 1488 , estando en la Catedral, ¡ Iglesia de Santa

Maria la Mayor, de esta Ciudad , el muy alto y muy esclarecido Príncipe, el Rey
D. Fernando, nuestro Señor, con mucha gente que con S. A. venia, por ante mí, Ruy

Gonzalez , Escribano público , del número de la dicha Ciudad, por los Regidores, Ca-
LAS SIETE CENTURIAS.
131

balleros y beneficiados de la dicha Iglesia fué pedido á S. a A. hiciese el juramento si-

guiente: Que V.A. jure á Dios y Santa Maria, y por estos Santos Evangelios, de guardar,
defender y amparar al Concejo, Regidores , Caballeros , Escuderos, Escribanos , Comun,

Vecinos, y Moradores de esta su Ciudad de PLASENCIA , en sus fueros y privilegios,

mercedes, libertades y franquicias que esta dicha Ciudad y personas de ella y su tér-
mino tienen así de los Reyes , de gloriosa memoria, vuestros antepasados , como del Con-
de D. Pedro de Zúñiga, y del Duque D. Alvaro, su hijo; y las ordenanzas , usos y cos-
tumbres que la dicha Ciudad tiene, así ahora ó en todo tiempo. Diga V. A. Sí juro.

Y dijo el Rey. "Sí JURO. " Si así lo hicieres, Dios Padre Poderoso os ayude en este
mundo el cuerpo, y en el otro al ánima, con acrecentamiento de muchos y mas Reinos
y Señoríos, y lo contrario haciendo os lo demande mal y caramente. Diga V. A. Amen .
A lo cual todo S. A. respondió . " Sí JURO, AMEN . " Y fueron presentes por testigos D.

Francisco de Zúñiga, y Gutierrez de Carvajal, y Garci Lopez de Carvajal, y Gonzalo de


Salazar, y el Arcediano de Plasencia D. Sancho de Carvajal, y Juan Fernandez, Notario,

vecinos de la dicha Ciudad , y otros muchos Caballeros que con S. A. venian . E yo ėl


dicho Ruy Gonzalez , Escribano público , sobredicho , presente fuíá todo con los dichos tes-

tigos, y por ende fize aquí mi signo tal. En testimonio de verdad Ruy Gonzalez , escribano .

Meditemos , que bien merece se medite sobre este memorable é im-

portantísimo acontecimiento .

Nó, no era este un acontecimiento aislado ; no era uno de los mu-

chos episodios de los que ya hemos narrado , y que formaban el carac-


ter distintivo de los turbulentos y anárquicos tiempos medios . La lucha

entre las gentes del Conde y los partidarios del Rey Católico , era el

choque siempre violento y rudo de dos civilizaciones opuestas , una que

nace y otra que muere; era que la sociedad entraba en un nuevo pe-

riodo de su existencia , y en esa evolucion providencial la idea antigua


apuraba los restos de su vitalidad , y en sus últimas sacudidas venia à

chocar y estrellarse contra el enérgico y vigoroso empuje de nuevas


ideas , de nuevos pensamientos , y de un modo de ser desconocido .

La lucha que duró tres dias en nuestras calles, entre el feudal

Conde y las gentes del Rey, que se ponia entonces de parte de las ins-

tituciones populares, esa lucha, indicaba que en PLASENCIA habia sonado

la hora del renacimiento ; que en ella soplaban agitados los vientos de

una nueva vida ; era que concluia para nuestra Ciudad el mundo de la

edad media , hundiéndose el feudalismo , representado por el Duque ,


con sus privilegios , sus castillos y su bárbaro derecho del mas fuerte .

A los antiguos reinos sucedia la monarquia; á la division de estados la


132 LAS SIETE CENTURIAS.

unidad nacional, verdadera federacion entonces , representada por los

Reyes, bajo cuya autoridad se agruparon los Concejos con sus fueros ,

privilegios , franquicias é inmunidades ; firmes é imperecederos baluar—

tes como siempre , sosten y apoyo de D. * Isabel y D. Fernando , en su

elevado pensamiento de asimilacion y unidad , abatiendo el orgullo de


la despótica y turbulenta nobleza . Al feudalismo sucedia en PLASENCIA

la libertad civil . Es verdad que en lo politico no fué ya esta Ciudad sino

una de las mónadas que entraron á formar el Reino de Castilla, pero

el Concejo seguia con su tierra , sus franquicias y sus intereses mate-

riales , con su amplio regimen municipal, sin centralizacion , tutelas ni

vasallages .
Cuando PLASENCIA salió triunfante de sus tres dias de lucha contra

el Conde , en memoria de su triunfo y grabando en ella el escudo de

armas de los Carvajales , que fueron los que la dieron la libertad , con

letras doradas , indicando que debieran ser de oro , se erigió sobre la

puerta de Trujillo , en recuerdo de que por allí entraron sus libertado-

res , la lápida laudatoria que allí veis , sobre la cual estan las armas de

D. Isabel y D. Fernando , y cuyo contenido literal de esa laude , monu-

mento de nuestras pasadas glorias y libertades , es tal y como aquí os

presentamos .

LIBERTAS VITÆ, GEMMIS , AUROQUE PREFERTUR .


LIBERTAS NOBILEM REDDIT PLACENTIÆ URBEM ,
QUAM FORTUNA SPREVIT, REGIAM QUÆ IN LUCEM REDEMIT.
NOBILES PRÆTEREA PLACENTIÆ, URBIS QUÆ HEROES
DEVICERUNT HOSTES, SUB REGIO MARTE, FEROCES .
REGIBUS QUIPPE DECET, HOMINES QUÆ SUBDITOS FORE .
ANNO [Link] ,

Que traducida dice:

La libertad de la vida es preferible al oro y á los diamantes,


La libertad ha devuelto su nobleza á Plasencia , que estaba menos-

preciada de la fortuna .
La libertad la ha redimido para el Rey.

Los nobles Caballeros de la Ciudad de Plasencia , bajo las bande-

ras reales , vencieron á los feroces enemigos , y por lo tanto es con-

veniente á todos los hombres el estar sumisos á los Reyes .

Año de 1488 .
LAS SIETE CENTURIAS 133

Sobre el arco de la puerta del Sol , y campeando en sus costados


lar armas de la Ciudad , y sobre la misma el escudo de los RR. CC . ,

hay otra lápida ilegible , por lo gastado de sus letras góticas y de alto

relieve como la anterior, y que es presumible se refiriese á estos tiem-

pos y acontecimientos , porque en lo poco que se conserva de sus ca-

ractéres nos parece ver la misma fecha , si bien esta inscripcion tam-

bien puede referirse á la construccion del puente nuevo y su antiguo

camino , ó á la ereccion , despues , de esta monumental portada. Ignora-


mos lo cierto .

PLASENCIA adquirió , por estos memorables acontecimientos , el dicta-

do de Muy Leal sobre el de Muy Noble que tenia .

1489 .

Dueños ya de PLASENCIA los Reyes Católicos , nombran Alcaide de

la Fortaleza y Corregidor de la Ciudad á su Maestre Sala , el noble Ca-

ballero D. Antonio de Fonseca . En la Edad media , ó pasada , el clero

se hallaba en el primer grado de la escala política , y los acontecimien-

tos que le pertenecian eran de suma importancia para el resto de la so-


ciedad , como hemos podido observar por nuestros primeros y guerreros

Obispos . En esta nueva Era los remplazan ya como vemos los Correji-
dores; á los nobles feudales suceden los nuevos ciudadanos , así llama-

dos la vez primera , por la política y Católica Isabel , cuando dió á los

Cacereños sus fueros : á la vida guerrera de la edad pasada va á suceder

la vida civil , y los como siempre importantes Concejos , en vez de le-


vantar sus algaras y fonsados los veremos basados en sus fueros ,
ocuparse en redactar sus renombradas y útiles ordenanzas; la época

pasada se ocupaba en conquistar, y en la nueva que se abre se piensa


en conservar; á la crasa ignorancia que habia en esta tierra , segun con-

fesion de los mismos Condes , veremos que sucede el génio creador, y

la inspiracion sublime , encarnados con su espíritu en un hijo de PLASEN-

CIA , honra en aquellos dias del parnaso Español, y de cuyo Placenti-


no ya nos ocuparemos ; porque inteserantes son los versos y la vida del

célebre Luis de Miranda: dispensesenos este arranque digresivo hijo de

nuestro entusiasmo por la época que atravesamos , la mas interesante

34
134 LAS SIETE CENTURIAS.

para nuestra Ciudad , la mas grande en nuestra historia patria . Porque

grande, entre otros hechos, y muy glorioso , fué el descubrimiento de


nuevos mundos , nuevas tierras y de nuevos cielos .

1490 .

En este tiempo regian las ordenanzas sobre la pena de las armas ,

y en estas ordenanzas, que se fundaban en las leyes del fuero , se esta-

blece , que ninguno sea osado de poner mano á las armas , para reñir

con otro, ni en la Ciudad , ni en su termino , so pena de 10 maravedi-

ses para el arrendatario de la renta , por cada vez que á las armas

echaren mano, Mas si la cuestion era entre judio y judio , moro y moro ,

que no les lleven pena . Las armas vedadas eran las mismas que marca
el fuero; todo hierro , todo fuste , y toda otra cosa con que se pudiera

matar á un hombre . Despues se varió y yá se penaba lo mismo al moro ,


que al judio , que al cristiano .
En esta misma ordenanza hay un capitulo que pena á las mugeres

bravas y dice ; que en la Ciudad y su tierra hay algunas mugeres que

son bravas, y muy deshonestas en sus lenguas, y arman muchos ruidos y

peleas lo mismo con hombres que con mugeres , y los baldonan y sus bal .

dones ó dichos , son muy feos y deshonestos , de lo cual se siguen mu-


chos daños , riñas y muertes, por ocasion de las tales mugeres ; por don-
de se ordena

Que cualquiera muger; así cristiana como judia ó mora, de cualquiera ley que fue-
re, que deshonestare á hombre ó muger, diciendoles cualquier desvergüenza, caiga en

pena de 10 maravedises cada uno por cada vez , para los arrendadores de la renta; y

esto que se la pueda probar con un solo testigo de creer, de cualquiera ley que sea,fvaron
ó muger, y que el que esta renta sacare, que la saque á su ventura sin descuento alguno

de la renta, y que esté á todo caso fortuito;

De este tiempo es tambien la ordenanza de las penas de los Juegos

castigándose á los reincidentes con 100 azotes en el Tablado , y á los

rapaces con yacer 30 dias amarrados á la cadena, sino pagaren las pe-
nas impuestas , ó no se les pudieren quitar las capas , las cintas ó los za-

patos . A los jugadores que renegaren de Dios ó de Sta Maria , ademas

de penarles como jugadores sufrirán por el fuero las penas del blas-
femo .
LÁS SIETE CENTURIAS. 135

No se podia jugar á los dados , ni á los naipes, ni á la blanca , ni á la

peta . Ni se podian jugar cabritos , barbos , ni truchas , ni anguilas , ni tur-

mas, ni vino , melcochas, ni mas de maravidí , ni otra cosa alguna, bajo


penas ordenadas por el Concejo , que son ahiende ó ademas de las

otras penas ordenadas por el fuero é ordenamientos .

Es muy frecuente en las ordenanzas de estos tiempos dividir la pe-

na en tres partes ; una para el denunciador, otra para la justicia , y la

tercera para reparar los muros de la Ciudad .

En este año de 1490 se construyó el caño de Santa Maria , así lla-

mado por estar cerca de esta Iglesia llamada Sta María la Mayor , ó

fuese la Catedral vieja . Esta fuente , que hemos conocido en buen estado

pero que hoy está bastante deteriorada, tiene esculpida en la taza de

donde vierte el agua á el pilon las armas de los Reyes Católicos , con

un trozo de inscripcion , de la que unicamente hemos podido sacar esta

fecha , en números romanos , con los caracteres góticos de aquella

época .

1492 .

Tomada Granada en el mes de Enero de este año , luego en el mes

de Marzo , los Reyes Católicos mandaron salir de sus reinos á todos los

judios que vivian en su ley, sin esceptuar ninguno , de ninguna condi-

cion , estado, ni calidad , y para esto les dieron el término de tres meses .

En virtud de esta disposicion los judios que moraban en PLASENCIA pa-

saron á Portugal , llevándolos conducidos el capitan Francisco Hernan—

dez Floriano , natural de esta Ciudad . Los judios vendieron su hosario

y enterramiento por 400 reales al Dean de PLASENCIA D. Diego de Jerez .

Hicieron la escritura de venta en 21 de Mayo del mismo año ante Her-


nando ó Fernando Diaz escribano de PLASENCIA, y el que construyó la

casería de Campo que se conoce con ese nombre . En esta escritura fir-

maron la venta los judios procuradores de la Aljama . Este cementerio

y hosario era casi todo el Berrocal , desde cerca del puente de S. Lázaro
que se construyó despues , rio abajo hasta pasado el molino de los na-

ranjos, y desde cerca de S. Anton todo el camino que iba á Castilla y

Salamanca , hasta frente de la tierra y berrocales ; y por la parte de la

Ciudad , desde el arroyo que baja de S. Anton y entra en el rio al dicho


136 LAS SIETE CENTURIAS .

puente . Despues en el año de 1496 el Dean D. Diego de Jerez , vendió


este cementerio á la Ciudad .

En la linde de este campo con la cerca del Berrocal, en la primer

eminencia, sobre un grueso y enhiesto peñasco , se destaca hoy mismo

denegrido y cubierto por la patina de los siglos , el signo de este cemen-

terio . El vulgo le llama la cruz sin cabeza . Otros le tienen por la letra

T, aventurando algunos la opinion de que quiere decir traicion , alu-

diendo á ciertos hechos que suponen ocurridos en la casa del Berrocal .

Ni es cruz , ni es admisible la opinion de estos últimos ; porque de

haber querido significar traicion ese signo , se hubiese colocado dentro

de la cerca ó en el mismo edificio de la casa del Berrocal á que se re-

feria; pero este signo está independiente , está fuera del terreno de esa

propiedad ; nada tiene que ver la popular cruz sin cabeza ni con el

edificio , ni con las juntas que dicen celebraron en él los comuneros .

Ese signo , como su mismo aspecto lo indica , es mucho mas antiguo pa-
ra nosotros; ese signo es efectivamente el Tau ó letra T emblema,

símbolo ó enseña del pueblo judio , como antes hemos indicado , colo-

cado en ese sitio desde los primeros tiempos de la ciudad como señal

de que ese campo pertenecia á los Talmudistas ; era propiedad y enter-

ramiento de los proscriptos Israelitas .

Hoy mimo existen sus sepulcros esparcidos por ese terreno ; hoy
mismo pueden verse unos veinte y tantos abiertos y agrupados en el ter-

reno que linda con la pared del corral del matadero , subiendo al cerro
inmediato . Pueden verse y estudiarse esos sepulcros , como nosotros los

hemos estudiado y visto , abiertos en la piedra viva , presentando la for-

ma del cuerpo humano envuelto en el sudario hebreo ; son una caja


abierta desde los pies á los hombros en la forma de ataud , y otra caja
abierta en la misma piedra y unida á la anterior recibia la cabeza del

cadaver, que luego se cerraba con una losa que cubria este deposito ,
para lo que tenía sus rebajes en todo el borde . Todos estos sepulcros
estaban mirando al Oriente , costumbre judía , posicion espresiva de las

esperanzas de los que alli reposaban .

Que contraste tan magnífico presenta este campo y todas estas al-

turas con las que se levantan á la parte opuesta de la Ciudad , ó sea con
la silueta de la sierra de Santa Bárbara ; en esta todo es productivo ,

bello y poético ; las alturas del Berrocal son graves , sombrías , tristes
LAS SIETE CENTURIAS. 137

y silenciosas ; aquel es el campo bendito de los cristianos ; este es el

campo fúnebre de los judios ; triste como las laderas del Calvario , pe-
dregoso y árido como los campos de las ciudades malditas . Cuando

algunas tardes del melancólico otoño , al ponerse el Sol, nos hemos co-
locado sobre la altura donde se obstenta el simbolo de este hosario ; cu-

ando hemos tendido la vista por este campo de muerte desnudo de toda

vegetacion; y cuando hemos contemplado estos elocuentes sepulcros ,


nos han venido ideas tan lúgubres como este campo ; tan tristes como

el último rayo del Sol que se ponia , sobre la suerte desgraciada de los

siempre errantes y proscriptos hijos de Israel. A la vista de este signo

y de estos sepulcros no se puede negar la osbtinacion de estos deicidas ,

ni dudar de la terrible maldicion que sobre ellos pesa . Errantes andan

por el mundo y errantes anduvieron por estas calles y por estos cam-
pos, como lo patentiza nuestra cruz sin cabeza .

La Aljama ó varrio de los Judios y la Sinagoga estaban en lo que hoy

es plazuela de Sta . Isabel , desde que aquí se trasladó al fundarse el


convento de Santo Domingo .

La Sinagoga se dedicó en Iglesia de Sta Isabel, por el nombre de la

Reina Católica que los espulsó , y asi adonde salía la puerta de la Iglesia

se llama hasta hoy la plazuela de Sta Isabel. Despues en tiempo de

los comuneros algunos inquietos que en esta ciudad fueron pocos , como
en su tiempo veremos , quemaron las casas que estaban cerca de la

Iglesia , y pasando el fuego adelante se quemó esta . Los incendiarios

fueron condenados en 120 ducados , que se aplicaron al cabildo de curas

y beneficiados , con la obligacion de hacer un altar en la parroquia de


San Juan con la advocacion de Santa Isabel, en memoria de la

Iglesia incendiada . El altar con la advocacion de Sta Isabel, y Zaca-

rias le hicieron colateral, al lado del Evangelio , y sobre el retablo se


pusieron las armas de los RR . CC . los cuales habian dado al cabildo

de curas y beneficiados el sitio de la Sinagoga y sus adyacentes . Se

conservan huellas de este incendio , á espaldas de la casa noviliaria que

está en la misma calle de Santa Isabel núm . 1 dando frente á la pla-


zuela, de arquitectura severa , con su fachada mazonada .

35
138 LAS SIETE CENTURIAS.

1493 .

El Corregidor de PLASENCIA trata de volver á la jurisdicion de la

Ciudad el pueblo de Garganta la Olla que se incorporó , ó como diriamos


hoy, se anexionó al condado de Oropesa .

Marcha con su hueste nuestro Corregidor y le salen al encuentro

los vecinos de Garganta , trabándose una verdadera batalla en la que


estuvo espuesto á ser vencido .

En el año de 1496 viene de Corregidor á esta Ciudad el honrado ,

como se titula en las ordenanzas , Licenciado Francisco de Vargas .

1498 .

Era Obispo de PLASENCIA D. Gutierrez Alvarez de Toledo , hijo de

D. García y D. Maria Enriquez , primeros Duques de Alba . Se crió en

casa de D. Fray Hernando de Talavera , primer Arzobispo de Granada .

Fué el primer canónigo de dicha ciudad y Gobernador de ella siete años .

á la muerte del Arzobispo . Los Reyes Católicos le presentaron para el

Obispado de PLASENCIA , atendiendo á sus.méritos, virtud y letras y lo


gobernaba en este año .

En tiempo de este Obispo se comenzó á edificar la Catedral nueva ,


y aunque se trató primero con algunos arquitectos y maestros de obras

famosos , uno llamado Juan de Alba hizo la Capilla Mayor . En la porta-

da dorada que está en dicha capilla , á la parte de la epistola y que dá

entrada á lo que hace de Sacristia de esta Iglesia nueva , está el escudo

de armas de este Obispo que empezó el edificio .

1499 .

En la noble ciudad de PLASENCIA , como dice el original , el dia 10

del mes de Mayo de este año , estando el Concejo , Justicia y Regidores

dentro de las casas de las gradas que son en la Plaza , se formaron las
LAS SIETE CENTURIAS, 139

ordenanzas sobre la venta del vino en la Ciudad , y sobre que se apar-

tasen las colmenas de las viñas.

Los privilegios que se concedieron á los vecinos de PLASENCIA se


hicieron estensivos á los de Navamojada que entonces era aldea po-
blada . Como en las ordenanzas se prohibia entrar vino forastero , para

los arrendatarios del ramo, hasta que vendiesen los cosecheros de la


Ciudad , de esta imposicion estaba esceptuado el Alcaide de la Fortale-
za, que para bastimento del dicho Alcazar y proveimiento de él Y de

la campaña , como dice la ordenanza , ó sea de la guarnicion que en él


hubiere , podia traer una carga cada mes ; dando cuenta á los arren-

dadores, jurando que no era para venderlo , y siendo el vino del ter-
mino de la Ciudad . Estas ordenanzas se reformaron despues en tiem-
po del Emperador Carlos V.

No podemos consignar mas fechas ; pero de los últimos tiempos


de este siglo , y tal vez conmemorando la toma de Granada , es la si-

guiente inscripcion , laudatoria que estuvo colocada sobre el arco de la

puerta de Talavera y hoy decora la fachada de las Casas Consistoriales ;


donde se vé la lápida que á continuacion trascribimos literalmente .

LIBERTAS URBIS COELORUM GLORIAM PANDIT.

INFERNIS MISEROS CIVESQUE OBTRUDIT INIQUOS,


LIBERTATEM URBI PACEMQUE IMPONERE , ET MORES
JUSTICIA ALTÍSSIMI DECREVERUNT REGES HISPANIAE .
DIVUSQUE HERNANDUS DIVA HELISABET SACNTA CONJUX ,
DUM REGNUM ET URBIS GRANATE SUBEGERINT ARMIS.
ISMAELIS TERROR HAERESUM FORTÍSIMI ULTORES

QUOS PATER OMNIPOTENS FELICES SEMPER CONSERVET.


VICTORESQUE VALEANT TOTUM REGNARE PER ORBEM .
LAUDIBUS ANGELICIS COELESTIA REGNA SEQUANTUR.

Tambiem en esta lápida se ven las armas de los Carvajales .

Traducida dice

La libertad es para la Ciudad una manifestacion de la gloria de


los cielos .

La libertad lanzó á los avernos á los desdichados ciudadanos que


la contrariaban.

Los reyes de España , el esclarecido Fernando y la egregia Isabel

s̀u santa cónyuge , representantes de la justicia del Altísimo , decreta-


140 LAS SIETE CENTURIAS.

ron dar á Plasencia libertad, paz y leyes , en tanto que entraban


por la fuerza de las armas en el reino y la ciudad de Granada .

Terror de los agarenos, y fuertes vengadores de las heregías , el

Dios omnipotente los conserve siempre felices .


Que reinen victoriosos en el orbe, y las alabanzas angélicas les

sigan á las celestes mansiones .

No necesitamos indicar que los dos primeros versos de esta ins-


cripcion aluden á la emancipacion de la Ciudad del señorio de los Con-

des , ni que los ciudadanos desdichados eran los partidarios del mismo
conde vencidos por los pronunciados Placentinos . Como tambien se

hace alusion en esta inscripcion á la toma de Granada, que fué


en el mes de Enero de 1492 y nada se indica de la espulsion de los
judios , que fué en el mismo año , saliendo de la ciudad los de PLASEN-

CIA en el mismo mes de Marzo , y como á los RR . CC . se les denomi-

ne Terror de los Ismaelitas ó agarenos y vengadores de las heregías,

por el establecimiento de la Inquisicion que fué sobre el año de 1478 ,

sin hacer mencion de uno de sus actos posteriores mas notables , cual

fué la espulsion de los judios , se nos ocurre preguntar . ¿Si esta lápida
se erigiria en los meses desde Enero á Marzo del mismo año de 1492?

Sea como fuere , es lo cierto que se erigió en los años desde 1492 al

1504 en que Isabel la Católica murió ; porque cuando esta lápida se

puso ya se habia tomado Granada , é Isabel la Católica vivia; porque

en union de su esposo se la descaba que viviera feliz , y que reinara vic-

toriosa en el orbe, pues ya Colon habia descubierto el nuevo mundo .

Esta lápida acaba de ser restaurada por orden del Ayuntamiento

en el mes de Abril del presente año de 1877 en que se publican estos

RECUERDOS . El maestro que la hą restaurado ha sido el pintor D. Juan

Gonzalez de la Fuente , uno de nuestros suscritores y vecino de esta


Ciudad .

El escudo de armas de los RR. CC . decora la puerta de Berro-

zana, la de Trujillo , la del Sol , la fuente de Sta. Maria, el puente


nuevo y el caño de la plaza , donde alternando con las armas de la Ciu-

dad que erijía esta fuente , se vé el escudo de los RR . CC . á cuyos

dos costados estan el Yugo y el Haz, simbolo , geroglífico ó emblema de

Isabel y de Fernando ; porque Yugo como vemos se escribe con Y


LAS SIETE CENTURIAS. 141

griega , y Haz que hoy si escribimos con II en aquel tiempo se escri-

bia con F. Faz, en latin , de modo que tomada la inicial de Yugo y la

inicial de Faz nos dan las iniciales Y y F ó sca la abreviatura de Isa-

bely Fernando . Simbolismo ó geroglificos muy propios de aquella época

de galanteria , de las amorosas cifras , de los arabescos , los motes y las

divisas; por que tambien se vé en las dos fuentes citadas , formando


lazos de adorno , el conocido y famoso emblema de TANTO MONTA , MONTA

TANTO ISABEL COMO FERNANDO . Emblema propio como ya hemos dicho de

aquella época galante y caballeresca , y este emblema era peculiar y


esclusivo de FERNANDO DE ARAGON y de ISABEL I DE CASTILLA . De esta

época son tambien las casas de las gradas que son en la plaza , donde

se reunía el Concejo , Justicia , y Regidores , para ordenar sobre el pro-


comun, ó sca hoy existente y con 3 gradas esa nuestra casa Consistorial,
que reemplazó al antiguo corral de los Alcaldes , donde se administraba

justicia en las pasadas guerreras épocas; y por mas que en esas Casas

Consistoriales , que hasta hoy mismo conservan sus gradas , se vea el

escudo de armas, con el águila imperial de dos cabezas , distintivo de

la dominacion austriaca y tiempos del Emperador Carlos V. , en el año

de 1499 ya existía el edificio , que regularmente sería reformado des-

pues , como sus escudos lo indican , en tiempos de la casa de Austria,

en cuya época se pintó tambien el cuadro de la muerte que está en

S. Martin, y se erigió segun nuestra opinion la magnifica fachada de

silleria del Ayuntamiento que desapareció en nuestros dias y año de

1841 , en que la antigua y mɔnumental obra de arquitectura se reem-


plazó por la que hoy se vé de albañileria . La antigua y bellisima fa-

chada de las Casas Consistoriales determinaba órden ; obra de creste-

ría indicaba bien el siglo del renacimiento en que se levantó . Las dove-

las de sus antiguos y elegantes arcos y las de su bellísima galería, ya—

cen hoy despreciadas en la margen derecha del rio chico , segun se

entra en la Isla por el primer pontoncillo , bajando de la cruz dorada ,


Ꭹ las balaustradas de piedra , los esbeltos capiteles , las molduras y los

caprichosos adornos de nuestra casa patriarcal , del CONSISTORIO DE PLA-

SENCIA, se hundieron para no volver á levantarse . ¡Vicisitudes de todas

las cosas humanas! ¡Para qué los recuerdos , dirán algunos ! Si desa-
parecen las personas, porque se han de eternizar sus obras !...

36
142 LÁS SIETE CENTURIAS.

Adelante y prosigamos la narracion de los sucesos del siglo XV en el


último periodo .

De este tiempo tambien data la costumbre de enramar la plaza y

engalanar el caño , los dias del Corpus y la Octava , y de que se cleva-

ran los surtidores de esa fuente , despues del paso de la procesion ; y de

esta época de los RR. CC . son nuestras capeas y toros ; nuestras cor-

ridas de cintas ó sortijas, las danzas y contradanzas de máscaras

que alcanzamos , y muchos de nuestros juegos campestres , en que se

mezclaban los sexos ; esas fiestas populares , nuestras jiras ó partidas

de campo á la fuente herrumbrosa y á la Peña resbaladera, con los

juegos del Chiricí y Conde de Cabra; tal vez poéticos recuerdos , tradi-

ciones populares y gloriosas de la conquista de Granada ,

Y en esta época tomó PLASENCIA , lo mismo que otras ciudades de su


historia, ese modo especial de ser ; ese quid; esos hábitos y costumbres
peculiares que no permiten á las antiguas ciudades , á pesar del tiempo
trascurrido , confundirse con las ciudades modernas , ni con las populo-

sas y antiguas villas . Entonces , en esa época , adquirió PLASENCIA ese tono ,

ese porte caballeroso , apellidado hoy quijotismo ó sea lo que se quiera ,

hijo de la gran reforma de este periodo de las ordenanzas municipales ,


de las costumbres cívicas , creadas por la educacion popular en tiempo

de los RR . CC . que embellecieron á PLASENCIA , que adquirió en su

tiempo cierto idealismo ; ese aspecto especial en su parte moral y mate-

rial; esa vida eminentemente civil , cuyo tinte y colorido se sombrea

mas , tiene completa entonacion , se destaca y desarrolla en toda su


magnífica espansion, en la CENTURIA que vamos á dar comienzo del si-

glo XVI ; terminando fatigados la presente , del transitorio y fecundo en


acontecimientos turbulento siglo XV.
CENTURIA QUINTA .

SIGLO XVI ,

OS DESDE 1501 Á 1600 .


AÑOS

KT

IM LEVOS dias empiezan á deslizarse para la bella Ciudad que

circunda el Xerete , verdadero rio de gozo, con cuyo nombre para no-
sotros le denominaron los árabes .

El mundo de la edad media ha concluido . La hora del renacimi-

ento habia sonado , y el soplo de vida que por todas partes circulaba ,

hizo germinar tambien en este hoy apartado rincon del globo , donde

vemos gastarse nuestra existencia , la fecunda semilla de la regenera-

cion social, en el siglo que vamos á recorrer .


Al concluir el reinado del hierro é inaugurarse el imperio del oro ;

al levantarse PLASENCIA en este nuevo periodo , en su nueva esplosion de

vida , con nuevas esperanzas y con ilusiones nuevas, siguiendo lo que

unos llaman filosofia de la historia, y nosotros destinos de la Provi-

dencia; al pasar de su anterior estado rudo y guerrero , al pleno ser de

las ciudades municipales, con sus ordenanzas, sus Regidores perpétuos

y sus Corregidores famosos , los palacios vinieron á reemplazar al alcá-

zar , como mas adelante veremos , convertida en elegante y cómoda casa

La humilde vivienda del pechero , sustituyendo á ese todavía sombrio y


lestartalado palacio feudal , que con sus torres y su arquitectura pesa-
144 LAS SIETE CENTURIAS .

da como sus graniticos sillares, monótona y severa , recuerda el anti-

guo castillo que le sirviera de modelo .

En este tiempo se levantaron en la Ciudad esas aristocráticas vi-

viendas que vemos , algunas con sus torres y sus escudos blasonados ,

que tienen tanto de palacio como de fortaleza , y son reminiscencias de

los antiguos castillos , erizados de torreones y de yerbas , representando

el derecho del mas fuerte , nivelado ya por la pólvora con el derecho


del mas débil .

En este brillante siglo se levantan monumentales obras de utilidad

pública ; y se atiende á 11 urbana policía , á la comodidad y al ornato ; y

hay hombres de armas, como el aventurero coronel Villalva , que al lado

del Gran Capitan se distingue en la famosa batalla de la Cerinola , en

la rota del Garellano , y contra los rebeldes andaluces y navarros .

Y tambien en este siglo se instituyen piadosas fundaciones , y so

erigen hospitales y conventos . Los hijos de Extremadura , que aun repo-

san en el sueño letárgico de la inercia , esperando para levantarse á que

suene la hora de conquistar nuevos mundos , habian conquistado ya la

América; y en el reino de Quito , en el Perú y en Filipinas, se habian

inmortalizado los hijos de esta Ciudad , que yace hoy olvidada , tan solo

con sus recuerdos y con su historia ; y los Placentinos , en las vírgenes

y occidentales regiones , se habian distinguido , como guerreros los

unos, como infatigables y virtuosos misioneros los otros .

Ornamento de la Iglesia , en esta CENTURIA, tenemos eminentes Car-

denales ; escritores como Galindez ; canonistas como Gutierrez y juris-

tas como Acebedo : hombres insignes en letras , en virtud y en ciencia .

Con la nueva vida se desarrollan nuevas costumbres , y yá los Pla-

centinos celebran nuevas y cívicas funciones, con sus fiestas de toros ,

sus corridas de cañas y sortijas , donde los apuestos caballeros y las


enamoradas doncellas recuerdan las pasadas edades del amor y de la fé ,

de la religion y del honor, del entusiasmo y la galanteria .

A los antiguos militares y rudos juegos de bofordo reemplazan ahora

las bellas , atildadas y pulidas representaciones escénicas ; y el Obispo


ilustrado D. Martin de Córdova, antitesis del guerrero Obispo D. Do-

mingo natural de Bejar , habre ahora sus certámenes poéticos ; la Gaya

ciencia tiene ya sus juegos florales y cultivase con éxito el arte divino
de los antiguos trovadores.
LAS SIETE CENTURIAS, 145

Periodo magnifico , CENTURIA de esplendor, de vida y de glorias , la

semilla de la idea daba sus frutos , y la virtud y el arte, la poesia y la

ciencia , comɔ en todas partes , desplegaban en PLASENCIA todo el lujo de

sus múltiples manifestaciones . Que tambien en esta época , la mas cul-


minante de nuestra Placentina historia ; y en este periodo de recuerdos

los mas esplendentes ; de imaginaciones tan ardientes como el Sol que

nos vivifica , y vagando cuando niños por estos campos y estas soleda-

des tan pintorescas , tan bellas, tan poéticas y seductoras , florecieron en

esta CENTURIA, hijos de nuestra ciudad querida , los dramáticos poetas

Miranda y Carvajal : honra y glorias de PLASENCIA ; esclarecido lustre

de nuestro parnaso español , en este siglo XVI , llamado por los historia-
dores el siglo de las Bellas letras, y en el que nuestra ciudad puede
considerarse como la ATENAS DE EXTREMADURA .

AÑO DE 1502 .

Se espide por SS . MM . una Real cédula, obligando á el Obispo y


cabildo de PLASENCIA á que contribuyan para empedrar las calles de

la ciudad , cuyo solar era de tierra, el suelo primitivo ó natural .

1503 ..

Cinco años antes , ó fuese en 1498 , en el mes de Diciembre , hubo

una crecida tan fuerte en este rio , que se llevó la mayor parte de los

molinos de la tierra y tambien los puentes . El que estaba en la Isla

que se llamaba de la madera, por ser de vigas, y el de San Lázaro ,

que nuevamente habia edificado la ciudad , fuerón arruinados .


Del que hubo en San Lázaro se ven los escombros y arranques á la

margen derecha del rio , por bajo del puente que hoy hay, y frente de

las ruinas de lo que dicen fueron molinos de papel . La ciudad pensó


en reedificar por si sola el de San Lázaro segun antes estaba; pero pa--

ra ello necesitaba mas de un cuento de maravedises , y para llevar á ca-

bo la obra pidió y le fué concedido que varios pueblos contribuyesen


como lo verificaron . Los clérigos se negaban á pagar su prestacion ó

cuota, y la ciudad ganó otra provision fecha en Alcalá de Henares


en 19 de Marzo de este año, para que contribuyesen como los demas y

37
AS
146 LAS SIETE CENTURI .

el puente se construyera y construyó como hoy le tenemos , con sus bo-

tareles de forma singular , y sus arcos de pizarra ; construccion y estilo


que no dejan de llamar la atencion .

1504 .

A los 26 de Noviembre de este año muere en Medina del Campo .

la Reina D' . Isabel la Católica . Mandose enterrar en su ciudad de Gra-

nada , y porque la capilla real no la tenian labrada , como se pretendia,

su cuerpo fué depositado en la Alhambra . Mandó que por su muerte

nadie se vistiese de gerga , como se acostumbraba , y desde aquel tiem-


po dejó de usarse tan estraño luto .

En buen hora que lo mismo el antiguo municipio , ó concejo Placen-

tino , que los demas de aquella época , fuese envuelto en las mallas de

aquella red de oro que tan habilmente supo tenderles esta mujer sa-

gaz y previsora , en cuya inspirada mente se agitaban pensamientos

que tal vez su siglo no comprendiera; pero fuese como quisiera lo ci-
a
erto es , que si D. Alfonso VIII fundó nuestra ciudad de PLASENCIA , D.
Isabel I la reformó completamente; mejoró lo existente; la dió no su

antigua libertad politica , es verdad, pero si la nueva libertad civil ; es-


tableció en ella la paz , ahogando las frecuentes turbulencias de los anti-

guos sanguinarios bandos ; creó nuevas costumbres , dulcificando las

rudas que se conservaban de la pasada edad de hierro ; y con sus orde-

nanzas, y por medio de sus famosos Corregidores , inauguró el periodo


de las reformas ; de las desconocidas mejoras materiales , y despertan-

do por medio de la instruccion las inteligencias de los dormidos hijos.


del Jerte, estos elevaron la Ciudad del placer á la altura de aquellas

circunstancias; siendo PLASENCIA bajo la poderosa egida de los RR . CC .

una de las primeras ciudades de las Extremaduras en este brillante


ciclo .

Loor á D. Alfonso VIII fundador de nuestra deliciosa Ciudad ! Glo-

ria inmortal á D. " Isabel I , que despertó á la vida del idealismo las in-

teligencias de los hijos de este predilecto suelo ! En su tiempo , á la

vida de la guerra sucedió la vida de la inteligencia, y la sabia ciudad


de Salamanca conserva hoy mismo una calle , con el antiguo é histó-
LAS SIETE CENTURIAS. 147

rico nombre de Placentinos , en memoria y recordando los que en esta

CENTURIA Concurrian á aquellas aulas á aprender los principios de todas


las ciencias que la célebre universidad enseñaba .

En este mismo año se espide una Real provision , para que los ca-

balleros de PLASENCIA no se junten ó afilien con ningun grande .

1506 Á 1516 .

Se espiden tres importantes y Reales provisiones. Una, para que

PLASENCIA Y SUS vecinos esten provistos de armas para la defensa de la

ciudad . Otra , para que los lugares de Extremadura acudan , en caso ne-

cesario , á la defensa de PLASENCIA, y otra , para que el conde de Osorno


acuda á su favor ó socorro cuando lo necesitare .

En 1507 se dán otras dos Reales provisiones; la una , para que se

vele y ronde la ciudad , y otra , para que los caballeros de PLASENCIA RO

salgan de la ciudad y se junten con el Corregidor para su defensa .

No debemos olvidar la lucha que los RR . CC . sostuvieron contra la


nobleza ó su dominio Feudal , ni que PLASENCIA, habia pertenecido á los

Condes . La defensa de la ciudail ya incorporada á la corona Real estaba

organizada por gremios . A los labradores les estaba encargada la de-


fensa del Alcázar; el gremio de hortelanos tenía su puesto en el muro

de la puerta del Sol ; otro gremio ocupaba la puerta de Talavera , y asi

cada cual, en el momento del peligro, corria seguro á la defensa del

punto que le estaba designado . Con la prontitud y el orden que recla-

maba el peligre , sonaba la campana , se reunian los gremios , se coronaba


el recinto , se velaba, rondaba y defendía la ciudad .

En 1512 acábase la construccion del puente vulgarmente llamado


nuevo porque fué el último que se construyó . Su verdadero nombre es

el de la Isla; todo de sillares , su arquitectura es poco elegante. En medio

de la acitara de la mano izquierda segun se vá desde la Ciudad , se le-

vanta un templete en el que está colocada una imagen de la Virgen, con

la advocacion de Nuestra Señora de la Cabeza . En el pedestal ó zócalo


148 LAS SIETE CENTURIAS .

de este templete hay una inscripcion gotica, que aunque bastante confu-

sos los caracteres todavia está legible y dice

ESTA NOBLE CIUDAD DE PLASENCIA MANDÓ HACER ESTE PU-

ENTE DE LA ISLA REINANDO EL REY D. HERNANDO Y LA REINA

D. ISABEL NUESTROS SEÑORES, COMENZOSE EN EL AÑO DEL SE-

ÑOR DE MCCCCC ( 1500 ) É ACABOSE EN EL DE CCCCCXII ( 512 ) Á


SEIS DEL MES DE ABRIL. FUÉ EL MAESTRO DE ELLA MAESE

RODRIGO DE ALMAN,

En frente de esta inscripcion ó sea en la acitara de la derecha , á la

parte que cae á la Išla ó sea por la parte esterior , está el escudo con las

armas de los Reyes Católicos .

Como puede observarse por este puente , en su inclinacion á buscar

lo que se llama calle larga , esta y la Isla que le dió el nombre , son

mas antiguas que el puente .

¿Aventurariamos algo con suponer de esta misma fecha la esbelta y

ancha puerta del Sol , recibiendo la entrada directa frecuente y de nu-


merosos pasajeros del Valle y Vera , asi como el acarreo continuo del

fruto de las huertas y de los demas heredamientos? Tal vez la inscripcion

que está sobre esta misma puerta nos hubiera sacado de dudas ; pero

está ilegible como ya hemos dicho , y repetimos que mas cosas ignora-
mos que consignamos .

En 1516 , á 23 de Enero de este año , en Madrigalejo , murió de

hidropesia D. Fernando el Católico . En su enfermedad , desde Madrid

con intento de pasar luego á Sevilla por ser el aire muy templado , vino

á PLASENCIA . Aquí, si bien estaba muy agrabado de su dolencia , fué muy

festejado y se detuvo algunos dias ; desde aquí pasó á la Serena, por

distraerse con la caza de las garzas á su paso, recreacion á que era

muy aficionado ; despues dió vuelta á Madrigalejo , aldea de Trujillo ,

donde falleció . Acompañaban al Rey entre otras personas , como el Du-

que de Alba , y el Obispo de Burgos , tres de sus consejeros que eran , el

primero nuestro eminente D. Lorenzo Galindez de Carvajal , de cuyo

nacimiento y obras yá hemos hablado en el siglo anterior ; el Lic . Zapata

y Francisco de Burgos, contador del Rey , que con su muger D.* Ines
LAS SIETE CENTURIAS. 149

Carvajal fueron padres de nuestro Obispo D. Gutierrez de Carvajal , del


que ya hablaremos

1517.

Muere en Navarra el famoso coronel Villalva , hijo de PLASENCIA . Su

cuerpo fué traido á esta ciudad donde descansa ca la capilla mayor del

monasterio de San Ildefonso que era suya y de su casa . Su hijo Don

Pedro Bermudez de Villalva , Chantre de la Sta . Igtesia Catedral de

nuestra Diócesis , le puso ó crijio el lucillo y estatua de marmol que es-

tá en actitud de orar al lado del evangelio . En el pedestal se les este

epitafio que no sería del todo inelegante si el autor hubiera olvidado


los retruécanos en la segunda copla .

En aquesta estrecha cama


La muerte puso en medida
Al que no la tuvo en fama
Por no tenerla en la vida;

Y tuvo siendo mortal ,


Con dos contrarias victorias,

Con vida fama inmortal

Y con muerte inmortal gloria.


El Coronel Cristobal de Villalva

1596 .

Mucho dice el epitafio ; demos á conocer al célebre Fundador de las

monjas de San Ildefonso como le llaman con impropiedad las gentes .

Cristobal de Villalva , como dicen sus crónicas , fué hijo de Juan y de Isa-

bel Gonzalez Floriano , hermana del capitan Francisco Floriano á quien


ya conocemos , todos vecinos de PLASENCIA . Siendo D. Cristobal de

edad de 20 años , en el de 1495 , partió de España al servicio y en com-


pañia del Gran Capitan quien le honró mucho y tambien le dio titulo

de capitan . Tuvo Villalva en su vida aventurera dos desafios notables .

uno en Roma y otro en Córcega , de los que saliendo vencedor aumen-

taron la fama que ya tenía . Peleó en Italia en favor de la Iglesia contra

los franceses , y volvio luego á España alistándose otra vez en las ban-

déras del Gran Capitan Gonzalo Fernandez de Córdova , distinguiose en

38
150 LAS SIETE CENTURIAS.

la célebre batalla de la Cerinola, donde se le nombró capitan de infant .

ria por sus señalados servicios . En el año de 1502 en 6 de Noviembre, se


distinguió con su compañia en la rota del Garellano contra los franceses.

Pasó luego á la Isla de Cefalonia peleando contra los Turcos , y vinien-


do á noticia del Rey Católico las hazañas y notables servicios de este

hijo de PLASENCIA le hizo Coronel de algunas compañias de vetera–


nos , que llegaron á núm . de 5000 hombres , haciéndole merced del lá-

bito de Santiago , así como á su hermano D. Juan , Chantre de esta

Iglesia Catedral . D. Cristobal vino despues á PLASENCIA y se casó con


D. Estefanía de Trejo , nieta de Ruy Diaz de Buczo , Alcaide de este

Alcázar y de cuya muger tuvo seis hijos .


En el año de 1508 D. Fernando el Católico mandó al coronel Vi-

llalva que le acompañase con sus compañias para la pacificacion de las

Andalucías, y por mandado del Rey fué sobre la villa de Niebla , que
tomó por asalto y la saqueó , teniendo mucho cuidado con la honra de

las mugeres . Tomó tambien el castillo y recibió orden de pasar al rei-

no de Granada , sobre la villa de Andarax , que auxiliada por el Rey de

Tremecen se habia revelado . Para esta empresa ademas de las com-

pañias de infanteria que tenía á su mando , llevó dos compañias de gi-

netes , señalandose mucho entonces el capitan Collazos , natural tam-


bien de nuestra Ciudad .

Desde Andarax fué sobre otros lugares fuertes del reino de Gra-

nada, que se habia revelado , y los allanó ; volviendo á Sevilla donde el

Rey Católico le hizo grandes mercedes, publicando además sus buenos


servicios . Entonces le dió por armas y blason de su escudo , un águi-

ta dorada hasta los pies, en campo encarnado , y por orla la bandera

que en la conquista de Andarax quitó luchando á brazo partido con el

moro que la llevaba . Ese águila es emblema de su actividad y valor ;


el color encarnado de su campo simboliza su vencimiento con sangre ,

y la bandera es señal de que en el combate habia alcanzado grande

gloria.
En 1516 hace Villalva la guerra de Navarra , donde se porta heróica-

mente en la toma de la villa de S. Juan de pie del Puerto , en cuya to-

ma el mismo Villalva mató por su propia mano tres distinguidos capi-

tanes franceses , quitando ademas cuatro banderas de las manos de los

alféreces, cortando las manos á dos de ellos para arrancarlas de su


LAS SIETE CENTURIAS.
151

poder. A sus órdenes sirvió tambien otro capitan Placentino llamado

Carvajal .
En 1517 en el mismo reino de Navarra la muerte cortó las bien

fundadas esperanzas del coronel Villalva , á la temprana edad de los


42 años , registrando su vida dramáticas aventuras y numerosas haza-

ñas , cuyo relato no cabe en una obra de la indole de estas CENTURIAS.

La casa del famoso Placentino y noble coronel Villalva era la que

es hoy colegio de Ursulinas, y la llamada comunmente casa del cubo ;

frente al convento de S. Ildefonso . En la fachada , sobre la portada de

la Iglesia de este convento , se obstenta el escudo de armas de Villalva ,

cuyos blasones estan enlazados con los de su muger D. * Estefanía. Den-

tro de la Iglesia y al lado del Evangelio , en el presbiterio, estan solas


las armas del Coronel , detras de su estatua de marmolal natural puesto

de rodillas en trage militar , y que escelentemente cgecutada se conoce


vulgarmente con el nombre de el Fundador . No , no es esta la estatua

del fundador , es la estatua del coronel Villalva cuyos restos descansan


en esc lucillo ó mausoleo y en la capilla mayor que le pertenecia; y cuyos

restos conducidos á PLASENCIA por su hijo D. Pedro Bermudez de Villal-

va, Chantre de esta Iglesia Catedral , fueron depositados en ese sepul-

cro erigido por el hijo , en memoria y para inmortal gloria de su padre .

En Villalva estaban representadas dos épocas : tipo vaciado en el

molde del Bezudo en cuyo siglo nació , cra por sus hazañas la repre-
sentacion de la edad media , y uno de los apuestos caballeros de la nue-
va edad á que los RR . CC . dieran comienzo . Cristobal de Villalva fué

á este siglo por las armas, lo que Galindez de Carvajal al siglo anterior

por las letras. Uno representaba en el siglo XVI los celajes de la tarde

de la edad media , Galindez en el siglo XV representó los albores del

renacimiento . Villalva y Galindez fueron dos tipos Placentinos .

1518

El Obispo D. Gomez de Toledo y Solis natural de Cáceres , que go-


bernaba esta nuestra diócesis , favorece la fábrica de la Catedral nueva ;

concediendo las indulgencias que pudo y casos reservados á los que

contribuyesen para ello con sus limosnas .


152 LAS SIETE CENTURIAS .

1519.

Se funda el convento de San Miguel de esta ciudad , de frailes des-

calzos y orden de S. Francisco . D. Mencia de Carvajal muger de Ro-


drigo de Viso y cuyas casas estaban cerca del convento de las monjas

Claras, dicen que dió una heredad donde se edificó este convento , en-

tre viñas y olivares, no lejos del rio Xerete y casi á la distancia de me-

dia legua de la ciudad , contribuyendo tambien á su fábrica D. Fadrique

de Zúñiga , primer Marques de Mirabel . La dotacion de su personal

era de veinte religiosos .

La casa y heredad denominada hoy mismo la Florida de los frailes

nos indica todavia donde estuvo el primer convento de los Descalzos .

1520

Reinando Carlos I de España y V de Alemania , levántanse los comu

neros al mando de Padilla , Juan Bravo y otros gefes , en cuyo movimiento

PLASENCIA toma muy pequeña ó ninguna parte , por la influencia y pres-

tigio que sobre el pueblo tenian , D. Fadrique de Zúñiga , señor de Mi-

rabel , D. Juan de Zúñiga su hermano, Hernando de Trejo , Pedro


Fernandez Paniagua , Hernando Alvarez Barahona ; Hernando de la Cer-

da y D. Gomez de Jerez , Dean de esta Catedral.

En el siglo XVII , cuando Fray Alonso Fernandez escribió los Ana-

les de esta Ciudad, existia una carta firmada por estos Caballeros diri-

gida á los Gobernadores del reino, al Condestable y Almirante de Cas-

tilla , pidiéndoles favor y significándoles su adhesion à la causa y


servicios del Rey.

Entre los pocos comuneros que hubo en PLASENCIA se contaba Don

Diego de Trejo, quien al morir dejó en su testamento una parte de sus


rentas para indemnizar á los dueños de las viñas que estropearon en
los campos de Mirabel , con una accion que alli dieron contra las fuerzas

reales , dejando ademas una manda ó legado á la viuda de un herrero

que vivia en la calle de Trujillo , y que comprometido por el D. Diego


murio en esta misma accion . Este testamento obra en el archivo de la

parroquia de San Esteban , donde se nos facilitaron estos datos .


LAS SIETE CENTURIAS. 153

1522 .

Viene el perdon dado ȧ PLASENCIA por las alteraciones de las co-

munidades , el documento de esta amnistia , como hoy la llamariamos ,

está registrado en los libros del archivo municipal. El original no le


hemos encontrado .

1523

Muere el famoso Cardenal D. Benardino de Carvajal , natural de

PLASENCIA é hijo del Sr. de la Villa de Torrejon, D. Francisco Lopez

de Carvajal y de D. Aldonza de Sande sa mager . Este ilustre Pla-

centino D. Bernardino, fué Embajador en Roma por los RR . CC . Era

sobrino del no menos renombrado y tambien Cardenal D. Juan de Car-

vajal de quien ya hemos hablado . Murió D. Bernardino de edad de 68

años , en 13 de Diciembre de 1523 , habiendo presidido el Sacro Cole-

gio de Cardenales como decano en la eleccion de Pontifice de Adriano


VI y en la de Clemente VII y en la eleccion de este último tuvo

muchos votos para el Pontificado . Murió en Roma y está enterrado

en la Iglesia de Santa Cruz de Jerusalen , de donde tuvo el titulo de


Cardenal .

1533.

Son trasladados á esta Ciudad , y depositados en el crucero de la ca-

pilla mayor de la Iglesia del convento de Sto . Domingo , los restos mor-
tales del Maestre de Alcántara , Cardenal y Arzobispo de Toledo , D.

Juan de Zúñiga . hijo de los Duques de Plasencia D. Alvaro y D. ' Leo-

nor Pimentel de quienes ya hemos hablado . Pasando desde Sevilla

á la Corte murió el Cardenal en Guadalupe , de donde Fray Juan de Tole-

do de la órden de predicadores , tambien Cardenal . Obispo de Córdo-

ba y de Burgos , Arzobispo de Santiago y sobrino del difunto , trasladó


sus restos mortales á este convento de S. Vicente , ósea de St. Domingo ,

en tiempo que era Obispo de Córdoba . Ya hemos dicho que sus restos
descansan en medio del crucero y capilla mayor , donde hay unas losas

blancas y azuladas, y sobre ellas pende de la bóveda el capelo.

39
154 LAS SIETE CENTURIAS

En este mismo año , y siendo 4. ° Corregidor de PLASENCIA por los

Reyes, el magnífico Caballero Parafan de Rivera , se fijan las ordenan-

zas municipales sobre el entonces importante ramo de curtidos y za-

pateria . Estas ordenanzas son estensas y en ellas se provee hasta so-

bre las cosas mas insignificantes . En este tiempo la policia urbana no

era desconocida , y en PLASENCIA mucho antes que en otras ciudades de

mas importancia , se conocian yá las aceras en las calles principales , y


aun en las de 2.º órden , como se conservan restos , en la calle de Sancho

polo , en las que vulgarmente se llamaban losas , á un costado y otro de

la calle, como antes de reformarlas , segun hoy estan, las conocimos en

las calles del Rey , Quesos , Talavera y otras , en las que-se conserva una
parte ; pues solo se han reformado las de un lado , dándolas mas anchu-

ra . Las que habia eran estrechas , es verdad pero yá habia acerado .

Tambien en estos tiempos , y por las ordenanzas núm . 38 y 39 , se

manda , que los hortelanos y los aguadores , barran y limpien la plaza;


y se reglamentan las mugeres públicas , modificando la dura ley del Fue-

ro, que mandaba que todo hombre que á la prostituta hallare de dia, la

desnudara sin pena alguna , y se quedara con su vestido; imponiendo

50 maravedises de multa á cualquiera que la quisiere defender . En la

ordenanza num . 44 que es la que sobre esto trata , se establece yá el re-

conocimieto , y se las prohibe egercer su vil tráfico en ciertos dias , va-

jo pena de multas , azotes et . Se distinguían por su traje , y se las pres-

cribía que los corpiños , jubones ó justillos , se los abrochasen al pecho ,

ó sea adelante , para distinguirlas de las mugeres honestas , que se los

abrochaban á la espalda. Tambien por otra ordenanza de esta misma

época, se establecieron guardadores de las mozas , para escusar las

deshonestidades y persuasiones que los hombres las hacian en los

caños ó fuentes , en el rio cuado ivan á labar , en las viñas, y en el

monte cuando ivan á por leña.

Los Bomberos , que hoy se conocen en las grandes capitales , ya exis-

tian en PLASENCIA en este siglo , organizados con su ordenanza y regla,


mento.

Como era muy justo que los Placentinos disfrutaran de lo que ha-

bian conquistado y adquirido , de aquí que se les diese la ordenanza

sobre caza; que forma el titulo 48 de la Recopilacion que de ellas he-

mos visto, y esta curiosa ordenanza entre otras cosas dice =


LAS SIETE CENTURIAS,
155

Por cuanto esta ciudad de Plasencia, desde su fundamento y antigüedad , siempre fué

reputada por Noble; é siempre hubo en ella Caballeros é hidalgos, así eclesiásticos como
seglares; y el Noble Rey D. Alfonso que la edificó é pobló, por mas la ennoblecer en-
salzó en ella Tiara pontifical, é la hizo cabeza de Obispado; é á mas de otras cosas que

los caballeros que aquí vivian hicieron con sus espadas y con su sangre, ensancharon sus

términos, y la sacaron de la sujecion, restituyendola á su primera libertad; por esta con-

sideracion y otros muchos servicios, les fueron dados muchos privilegios é libertades, y

entre otros fué que para sus pasatiempos é honestos y militares egercicios tuviesen por
coto para cazar, con sus galgos y aves, una legua que se determina por todas las dehesas
de Palacios; San Pedro; Aldeas nuevas de Beringues; Fuentes Dueñas; Osada; la Casa

del Manco; el Carrascal de la Franca; el Berrocal de Garci Lopez; la Pardala; él Ter-

zuelo; la Habaza; San. Salvador; Cuadrilleros ; Mironcillo; Vinosilla; y la dehesa de los


Bueyes; y de estos límites y dehesas con todo lo que queda dentro de ellas, sean el
coto de los Caballeros de Plasencia. Y por ser cosa justa y razonable que dicho coto se
guarde como antes se guardaba, por las consideraciones ya dichas y por que ademas si

aqui viniese el Rey N. S. , ó Principe, ó otros Srs. no habria donde se cebase un alcon

ó un azor, segun la disolucion y mala guarda de la caza, por tanto el Concejo, Justicia

é Regidores de la Ciudad, estando juntos en el Ayuntamiento, segun que lo ha de


uso y costumbre, mandan pregonar el dicho coto, al tenor y forma de las leyes y penas

antiguas que son las siguientes.

Que no se cazen perdices, con candil ni anzuelo ni otras paranzas bajo la pena de 6ɔɔ
maravedises.

Que no se tomen los huevos de las perdices, ni los perdigones chicos.


Que en el dicho coto no cazen los Caballeros ni los eclesiásticos, ni otras personas de la
Ciudad, mas que con alcones. azores, gavilanes y galgos.

Qur no se saquen de la Ciudad ni de su término las aves de rapiña; gavilanes, alcotanes


y esmerejones.
Que no se tomen los huevos de estas aves; ni las aves siendo muy pequeñas.

Por real provision dada por el Emperador Carlos V en Madrid á

30 de Noviembre de 1553 , se variaron estas disposiciones á peticion

del comun de la gente de PLASENCIA y su tierra , á causa de que siendo

tanto los campos de la Ciudad como los de la tierra muy montuosos

y de muchos jarales , se crió tan gran núm . de liebres , conejos , vena-

dos, javalies, y toda clase de caza , que se comian los panes y estro-

peaban las huertas , las viñas, los olivares , y todas las labranzas ; y
hubo que abolir tan esmerada guarda de la caza.

En este tiempo habia en PLASENCIA dos linajes de Caballeros de


156 LAS SIETE CENTURIAS .

Alarde, uno denominado linaje de Sta . María, y otro linaje de San


Salvador; y entre los varios oficios públicos que desempeñaban estos
Caballeros, uno de ellos era tener á su cargo las llaves de las puertas

de la Ciudad ; y se les daba por este servicio á los dos Caballeros que

le desempeñaban 600 maravedises anuales , 300 á cada uno ; y este sa-


lario como dice la ordenanza se les pagaba por Navidad Ꭹ desde muy

antiguo de los propios de la Ciudad .


Se les llamaba Caballeros de Alarde ó sca de Revista por que es-

taban obligados á pasarla , y á servir militarmente á sus espensas .

Formaban una especie de guarnicion de la Ciudad , al menos en épocas


mas antiguas cuando se vivia una vida puramente guerrera; por que

en este siglo ya vemos que estaban retribuidos por su servicio de


Glaveros .

En las ordenanzas de este tiempo , se prohivia que los cerdos an-

duviesen por las calles y que se vertiese agua por las ventanas . En fin

aunque con algunas costumbres y reminiscencias de sus pasadas épo-


cas guerreras , ya se iva desarrollando la vida civil de esta Ciudad .

1545 .

En 20 de Octubre , siendo Corregidor Luis Godinez de Alcaráz , la

Ciudad dá poder á Ruy Gonzalez de Carvajal para aceptar 6000 duca-

dos y establecer la Alhóndiga ó Pósito con 20000 fanegas de trigo .

Esta Alhóndiga fué fundada por D. Francisco de Carvajal, Cura del


pueblo de Malpartida y Abad de Husillos, que dió los 6000 ducados .

1546 .

Distinguese el Placentino D. Pedro Fernandez Paniagua y Loaisa .

vecino , Capitan y Regidor perpetuo de esta Ciudad , pacificador de las


ricas y dilatadas provincias del Perú , á donde marchó en servicio del

Emperador Carlos V sin ponérsele delante el ser mayorazgo de dos


casas, la de Paniagua y Loaisa , con mas de 2000 ducados de renta ;

tener vinculadas ademas en sus casas Regidurias , y dejar á la muger

con seis hijos pequeños ; marchando á correr graves peligros luchando


con el clima y con los sublevados del Perú .

En la Iglesia de San Vicente , ó sea en Sto . Domingo , existe una


LAS SIETE CENTURIAS . 157

lujosa láude sepuleral, con su escudo de armas , que nos recuerda á los
Sres . Loisa y sus fundaciones .

1548 .

Recopilanse las ordenanzas municipales que regian para el gobierno ,

buena administracion , y régimen de PLASENCIA y su tierra ; y se forma


el libro de las mismas , para que en todo se tengan presentes , y como

adicion , reforma y complemento del Fuero , en cuyas leyes se basan .

Como verdadero monumento de nuestra administracion concejil,


rindiendo un tributo de respeto á esta gloriosa época , tomamos y tras-

cribimos integra la parte expositiva ó preámbulo de este curioso código ,

que dá principio en la siguiente forma :

Si las leyes y sacros cánones por dó lo espiritual y temporal se rige y gobierna, se-

gun la mudanza y variedad de los tiempos se mudan, añaden enmiendan é corrigen; de

algunas de las cuales el Espíritu Santo fué autor, y de otras tan sábios y doctos varo-
nes, que apenas se cree que pudieran errar, de creer es cierto en las mudanzas y nuevas

Compilaciones de leyes, más venga por inconstancia de los tiempos y emergencias de


nuevos casos , que por falta de legisladores. Y si esto no es nuevo, antes necesario ha-

cerse en las leyes imperiales, por dó casi todo el universo se gobierna; cuánto mas debe
sér en las Ordenanzas y estatutos de los lugares ó ciudades particulares, quien quiera lo

podia sentir, pues allí casos mas inopinados acaecen cada dia y de tal calidad, que para
los determinar sea mas menester nuevo consejo que viejas leyes? Y si en otras ciudades.
esto es lícito y no de reprender, cuanto mas lícito y necesario sea en esta nuestra, larga
esperiencia nos lo ha mostrado y muestra cada dia, viendo diversos libros de ordenanzas
y estatutos fechos en diversos tiempos , ó por diversos respetos, en los cuales muchas
ordenanzas contrarias se hallan, y otras muchas supériluas, á causa que no habiendo no-

ticia de las dichas, por estar muy esparcidas é mal ordenadas, de una misma cosa se ha-
cian muchas leyes , y otras asimismo están en parte menguadas, porque los estatuyen-

tes no curan de provechos sino en solo á los negocios que de presente les ocurrian; de

forma , que la justicia no se daba igualmente á las partes, porque ninguno tenia mas de
la diligencia que ponia en buscar ordenanzas que para su caso hiciere, pues para todo
la hallaban segun la diversidad que en ellas habia.

Por ende Nos el Concejo, Justicia é Regidores de esta Noble Ciudad de Plasencia,

estando allegados en nuestro Ayuntamiento, llamados especialmente para aquesto, con-


viene á saber, el Licenciado Vargas, Corregidor en la dicha Ciudad y su tierra por el
Rey y la Reina nuestros señores, y Gutierrez de Carvajal, y Garci Lopez de Carvajal,
40
158 LAS SIETE CENTURIAS

y D. Alvaro de Zúñiga, é Gonzalo de Carvajal, é Francisco de Xerez , y Alonso


de Quirós, y el Comendador Hernando de Trejo, é Pedro Nieto, é Alonso Bernardo

de Quirós, é Francisco de Soria, é Juan de Ahumada, é Nuño de Collazos, Regido-

res; viendo que el remedio de lo susodicho es mucho remedio para el gobierno é Regi-
miento de esta república é su conservacion, como de todas las otras repúblicas, princi-

palmente consiste en las buenas é justas leyes, y así solamente con ellas se conservan,

pero de muchas se sabe por esta causa haberse multiplicado y ennoblecido en gran ma-
nera, á condicion de á tal estado traer esta nuestra ciudad, mayormente, pues Dios

Nuestro Señor por su infinita bondad la hizo el principio, sacándola del luengo yugo de

Señor, restituyéndola á la corona real, mucha razon nos convida á lo que en aquel duro
tiempo se disimuló , en este de gracia se comienze y acabe; porque parezca mas , fruto

de la libertad que tenemos, que de la servidumbre que tuvo; é con este deseo, é con

aquella intencion que á la patria somos obligados , por puestos negocios familiares, con
mucha diligencia é solicitud buscando é revolviendo todos los libros é registros de los

tiempos pasados, que haberse pudieron , vistas é practicadas todas las leyes é ordenanzas
que allí se hallaron, desechadas é lanzadas las supérfluas, é apartadas las contrarias , é

algunas defectuosas suplidas é añadidas en lo necesario, todo en tal manera que de lo


antiguo estatuido é usado no se mudase cosa alguna, é asimismo algunas pocas ordenan-
zas fechas de nuevo, en los casos que muy necesario (todo en tal manera) nos parecieron ,
reducidas todas é colocadas en sus debidos Titulos republicamos este presente libro, é
copilamos en la forma siguiente: Siguen los 53 Títulos en que se divide este curioso có-
digo Placentino, cuyos 53 títulos son otras tantas Ordenanzas muncipales, abarcando

toda la administracion de una comarca ó fuese de Plasencia y de su tierra.

Sobre este preámbulo debemos de llamar la atencion , manifestan,

do que esta copilacion no fué la primera que se hizo , pues ya se dice

que se republica , esto es , que nuevamente se recopilan; por consiguien-

te este preámbulo se escribió no para esta recopilacion de 1548 sino


para la copilacion primera que tambien hemos visto , parte de ella mi-

niados los epigrafes de los titulos , y el honrado Sr. Licenciado Francis-

co de Vargas , 2.° Corregidor por los RR. CC . lo era de esta Ciudad en

1496. Se conoce pues que entonces se formó esta copilacion para


reformar la administracion despues que se volvió à incorporar la

Ciudad á la corona, y en esta copilacion se cosignó este preámbulo

que se repite en la publicacion de 1548 , como se colije de su contesto

y de los nombres de las personas que en ella figuran , como el ya ex-


conde D. Alvaro . etc. etc.

El segundo Título de este curioso libro, como hemos dicho es una


LAS SIETE CENTURIAS. 159

ordenanza , que trata de las rentas de los propios del Concejo de la Ciudad

y de cómo se han de arrendar; y en estos arrendamientos se consigna

una condicion sumamente curiosa y que refleja las costumbres de

este pueblo en aquel tiempo . Los propios se arrendaban en pública su-

basta; pero ademas del tipo de la tasacion , ó fuese de la cantidad en

que cada cosa se remataba , se exigia de los arrendatarios y estos te-

nian que cumplir , con lo siguiente:

El arrendatario de las Barcas de Alvalat, hoy Almaráz, pues entonces no habia si-
do construido el famoso puente, que despues edificó esta misma Ciudad , á mas del pre-

cio del remate tenía que dar la alegria como las ordenanzas dicen de dos toros.

El arrendatario de la Barca de la Bazagona, daba otra alegria de otros dos toros.


El de la maltrota, derechos que se pagaban por estraer de la poblacion ciertos

géneros, pagaba el precio de subasta de estos derechos y ademas tenía que dar la alegria
de un toro.
El que subastaba el quinto del campo de Arañuelo , daba la alegria de dos toros.

El que arrendaba el paso de la cañada de este mismo campo , daba la alegria de


otros dos toros

El que subastaba la mayordomía de los propios, por la parte que le correspondia en


la recaudacion de penas, daba otros dos toros.
ΕΙ que subastaba la renta del peso de la harina daba otra alegria de dos toros.

El arrendatario de las entregas (recaudacion de otros derechos) daba la alegria de uno.


El arrendatario de la guardaduría de las viñas y cotos, por las penas que recaudaba,
daba otro toro.

El arrendatario de la dehesa de las Lomas, daba dos toros.

El arrendatario de la dehesa de Miramonte, daba otros dos toros.

Total al año , 19 funciones obligadas de toros . Estos tenian los ar-

rendatarios que darlos ya encerrados en la plaza , debian ser bravos y

á contento del Concejo , y no siéndolo los podian garrochear y luego

echarlos fuera de la plaza , quedando obligado el arrendatario á dar


otro. De manera que só pretesto que el toro no era bravo á contento

del Concejo , exijirian algun otro toro que viniese á aumentar al cabo

del año el número de las 19 alegrías .

Pero hay mas , en la ordenanza que ocupa el titulo 36 hay una

prescripcion que dice :

Los Caballeros no den lanzada al toro hasta que la Ciudad dé licencia para ello,
sopena que pague otro toro, porque los peones é gente del pueblo goce; é dada licencia
160 LAS SIETE CENTURIAS.

el que diere lanzada al toro á mas atras de la Cruz , sino fuese por guarecer otro Caba-

llero ó peon, que pague un toro para que se corra en la Ciudad .

Así es que con estas penas, en las que era muy fácil incurrir, cal-

culamos que se aumentarian los toros de castigo , y si contamos ade-

más con las alegrias extrordinarias que pudieran ocurrir , yá para cele-

brar el Concejo alguna festividad religiosa , ó alguna merced que el Rey


les otorgase, creemos no exagerar añadiendo cinco toros á los 19 de rú-

brica . Total funciones al año 24 ; á 2 toros por mes ; una alegria cada 15

dias, por mas que se habian de correr el dia que el Concejo lo mandare .

Como en todo se atendia al buen órden , régimen y gobierno hasta

de las cosas mas nimias , mandaba la ordenanza que hemos citado en

su disposicion .

1. Que el Alarife (maestro de obras de la Ciudad ) tenga las talanqueras bien ade-

rezadas, las de la plaza y el corral donde se encierran los toros; de buena madera, recia

con buenas y fuertes traviesas é quicios, de tal manera que á causa de las talanqueras,

por estar fechas y mal aderezadas el toro no se vaya; por que muchas veces acontece é
ha acontecido, por falta de las dichas talanqueras irse el toro, y la ciudad é caballeros,

é dueñas é doncellas, toda la gente principal é la comun quedar corrida, é algunas veces
ha acontecido hallarse aquí algunos caballeros estrangeros, é murmurar de la Justicia é
Regidores, por el mal proveimiento de esto, é por eso conviene que el dicho Alarife

provea de manera que no haya falta cerca de esto, é si paresciere que por faltas de las
talanqueras se fuere el toro, que dicho Alarife pierda el primer tercio de su salario que
estuviere por pagar.

Como recuerdos de estos tiempos tenemos todavia la calleja de los


toros , donde estos se encerraban sin molestar á ningun vecino . Tene-

mos en cada boca calle de la plaza las cajas abiertas en las canterías ,

para fijar las cabezas de los cuartones de las talanqueras ; y tambien


las quicieras superiores ó grandes anillas de hierro donde otras veces se

colocaban puertas para cerrar la plaza, cuando habia funciones de to-


ros , con la prontitud que en épocas anteriores se cerraba la Ciudad

cuando se tocaba á rebato ó habia funcion de guerra ; porque todas eran

funciones , si bien en unas solo tomaban parte los hombres de guerra


y en otras amenizaban la fiesta las dueñas y las enamoradas doncellas,

que ocupaban las múltiples ventanas que tenian abiertas en sus fachadas

las antiguas casas de la plaza ; como se vé en las dos únicas que se


LAS SIETE CENTURIAS. 161

conservan de estos antiguos tiempos , y ya hemos designado , cuya fa-


chada de madera la mayor parte , tanto en estas como en otras que al-

canzamos y ya se han reformado , eran un sistema completo de venta-

nas, altas unas para las personas mayores, y otras bajas para los niños .
Las portadas de las casas de la plaza eran bastante anchas y se cer-

raban , como hemos conocido , con dos hojas reforzadas y adornadas con

grandes é historiados clavos ; y fuertes y pesadas estas dos puertas gi-

raban sobre sus quicieras . En una de estas hojas ó puertas estaba a-

bierto un postigo , por el que podia pasar una sola persona, y esa para

entrar, por poca estatura que tuviere , tenia que inclinarse; pues estos

postigos eran muy bajos . Si cuando el toro venia, los lidiadores y gente

que estaba en la plaza trataban de refujiarse , como ahora sucede , en los

zaguanes ó portales de las casas sucedia , que estando cerradas las puer-

tas y solo abierto el postigo se agolpába la gente y era imposible la

entrada en el zaguan , y si las dos hojas estaban abiertas era muy es-

puesto á que el toro se entrase tras de la gente en la casa , y á evitar es-


tos dos inconvenientes , y tambien para no interrumpir la entrada y sa-

lida en las cass , á los usos que convinieran , en todas las antiguas por-

tadas y á los dos lados de la entrada , y por la parte de afuera , se ven

colocadas en disposiciones distintas y á conveniente altura cuatro gruesas

pero pequeñas anillas de hierro, dos á cada costado , y las unas frente

de las otras . En estas anillas habia puestas dos cadenas , una en cada

anilla de un costado , y cuando habia toros se enganchaban en las anillas

del lado opuesto, quedando atravesada la portada por dos cadenas


paralelas y en la misma disposicion que corriendo la cadena se cerraban

los puentes y los portazgos. Cerrada en esta disposicion la entrada de

la casa , se daba paso por entre las cadenas á los que venian á guare-

cerse al zaguan , é impedian que la res se precipitara tras de los que

huian entrando , y de este modo la entrada siempre estaba franca .

De estas anill s , en las que nos hemos fijado mucho , y sobre las que

nada se ha escrito , se ha opinado por algunos de diverso modo , supo-

niendo que eran para colocar batipuertas, otros para poner hachas en

las iluminaciones públicas , pero no es posible esto al examinar que

unas anillas están colocadas con el ojo orizontal ó de lado , siendo im-

posible que en ellas pudieran fijarse batipuertas , y porque lo que ha-

bia en esas argollas eran cadenas , como se conoce por una de la casa
41
162 LAS SIETE CENTURIAS.

núm . 36, de la que hoy mismo pende un eslabou de los que tenia ,

no siendo para esto , no nos esplicamos que otro uso pudieran tener .
Por lo mismo, y emitiendo nuestra opinion particular , nos atrevemos

á asegurar que el dia que se preparaba la funcion de toros , en un mo-


mento , el Concejo cerraba su plaza , y los vecinos barreaban sus puer-

tas; pudiendo improvisarse la funcion cuando al buen Concejo le plu-

guiera, sin los gastos que hoy se originan y molestias que se causan .

Nuestros abuelos , [Link] todo , tenian tambien en esta épo-

ca sus ordenanzas de carnes , y el abasto del pescado remojado , del

que habia toza , y el arca del pescado nos demuestra hoy mismo que

nuestros padres no solimente sabian guerrear y conquistar, para reha-

cer la integridad nacional , sino que sabian administrar y proveer á to,


das las necesidades públicas .

El tit. 9 de este interesante y curioso código , le ocupan las esten-

sis ordenanzas sobre la guarda y conservacion de los castañares de la

tierra y jurisdiccion de la Noble ciudad de PLASENCIA.

Otra ordenanza trata sobre los pinares , corta y saca de la madera .


Esta ordenanza, así como la dada sobre los castañares , indica la gran

riqueza de montes que la Ciudad tenia en su tierra , cuya madera y

productos utilizaba de una manera discreccional . Esta riqueza estaba

tambien simbolizada en el pino y el castaño que b'asonan su escudo

nobiliario , además de su significacion heráldica .

Aunque no podamos consignar todos y cada uno de los capítulos

de estas ordenanzas sobre los pinares de la Ciudad y su tierra , dare-

mos á conocer uno que hace á nuestro propósito ; es el 11. ° que dice :

"Cualquiera que sacare madera de los dichos pinares para llevarla á fuera aparte,

(esto es, á otros puntos) pierda la madera que sacare y llevare, y los bueyes, la car-
reta, y las bestias en que la llevare, y paguen en pena cada uno y por cada vez 100
maravedises; y á cualquiera que se le viere sacar madera del término , tomándola carga-

da, yendo camino hacia fuera del término, ó si yendo camino derecho para el lugar

donde se dió la madera, el prendador ú otro cualquiera la vendiere ó hiciere avenencia


para lo vender, que pague á los arrendadores 600 maravedises cada uno por cada vez,
y además que le dén 100 azotes al rollo.

Prescindiendo del castigo de los azotes , como vemos la Ciudad le-

gislaba, y con este derecho castigaba segun las leyes de su Fuero , te-

nja su jurisdiccion y su imperio . Era libre como el Rey la habia hecho ,


LAS SIETE CENTURIAS. 163

y como simbolo de su jurisdiccion, de su derecho á castigar , se levan-

taba el histórico rollo en la plazuela que hay á la salida de la puerta

de Trujillo, frente del parador y muy próximo á la nueva carretera .

La revolucion del 68 , en nombre de la libertad , derribó este bello y

sagrado monumento de nuestras glorias , franquicias y libertades pa-

sadas: monumento pequeño en sus dimensiones, pero grande por sus

recuerdos forales, y la emancipacion de la Ciudad de sus antiguos Con-

des: monumento pequeño pero de arquitectura completa , y del gusto

de la época , contemporáneo del caño de Santa Maria , y de la antigua


fachada del Ayuntamiento .

Tambien es de esta fecha la ordenanza para el desahucio de las

casas, fijando el termino del aviso del desahucio en 60 dias , en vez

de los seis meses que antes se daban en tiempo de los Condes; dispo-

sicion legal entonces, hoy costumbre ya establecida en esta localidad

y sancionada por la ley comun de inquilinatos , que respeta las costum-


bres locales .

Ocúpase otra ordenanza de la pena de los que entraban en los co-

tos, y se deslindan estos de la manera siguiente :

COTO DE SAN ANTON .

Este coto lindaba con todas las viñas de los Barriales hasta dar al molino de la

pared bien hecha (que ya existia con este nombre) y de allí con el coto que dicen de Na-
valonguilla, todo el arroyo que vá por el molinillo de Francisco Cordero, (se ven hoy

las ruinas de este molino) á dar derecho á Nuestra Señora Santa Maria del Puerto, y por
la parte de arriba con toda la raya de la dehesa boyal de Valcorchero, á dar al Palomar

de Maese Cristobal, y de allí al osario de los judios que es en el Berrocal, segun está

amojonado.

COTO DE FUENTE DE LA ZARZA .

Este coto comenzaba desde S. Lázaro todo el rio abajo á dar á la raya de la dehe-

sa del Berrocal, y de allí á dar al Carrascal de la Franca, y de allí á los mojones de la

dehesa de la casa de campo, á dar á los mojones de entre la dehesa de la Pardala á los

dichos cotos, y de allí vuelve por los aceitunos que eran de Ahumada, é todo el camino
a raiz de las viñas, que es el camino que vá á Palacios hasta volver á San Lázaro.
164 LAS SIETE CENTURIAS .

COTO DE CALZONCILLOS .

Comienza desde los Tejares y vá lindando con todas las viñas que dicen de Calzon-
cillos arriba, hasta deslindar con la dehesa del Hoyo y toda la cumbre derecha á dar al

camino de Malpartida, y vuelve todo el camino de Malpartida abajo, deslindando con


la dehesa de Hosada, á dar al Egido y á los Tejares de donde comenzó

COTO DE LA TINAQUERA .

Deslindaba por la parte de arriba con la dehesa de Cuadrilleros, y con el valdio que

decian de la Herruza, y con las viñas que decian de Valsoriano, y de la Tinaquera, y


con el camino de Jaraiz por una parte.

COTO DE MATASANOS ,

Lindaba por una parte con la dehesa de Hosada y con la dehesa de San Esteban y

con el Haza del Pozo y por un lado con la dehesa del Tizuelo hoy Terzuelo .
Estos dos cotos de Matasanos y la Tinaquera quedaron despues de Valdíos, para

que en cualquiera tiempo pudieran aprovecharse por los vecinos de la Ciudad .


Las Viñas, las Huertas y la Isla, merecieron tambien preferente atencion por estas
ordenanzas, que sentimos no poder dar á conocer en toda su estension.

1555 .

El Obispo D. Gutierrez de Vargas y Carvajal funda el Colegio de la

Compañia de Jesus , hoy Hospicio , en la Iglesia de Santa Ana y San . Vi-

cente Mártir, que en la antigüedad fué Parroquia ; labrando ó edifican-

do la casa y todo el edificio con la huerta, colocando en el mismo y en

vários sitios su escudo de armas de los Carvajales , como hoy


mismo se conservan, y ven en distintos sitios del establecimiento; y aun

en la antigua piedra ó columna de la fuente de la plazuela de Carreteros,

que tal vez se construyera entonces y por este mismo Obispo , cuando se
estamparon en ella sus armas Cardenalicias .

En esta casa ó colegio de la compañia estuvo y fué visitado por


San Francisco de Borja , que hizo reformar algun tanto sus costumbres
al Obispo D. Gutierrez , que lo fué à la edad de 18 años , y rindiéndola

tributo no fué al principio tan timorato como despues ; debido como he-

inos dicho á las exhortaciones de San Francisco . En poder de un


LAS SIETE CENTURIAS . 165

particular se conserva la pila de agua bendita que de mármol oscuro

y con una cruz de mármol negro estaba en la celda que ocupó el


Santo .

Este Obispo contribuyó para levantar en Madrid el templo de Ato-

cha, y reedificó para su enterramiento en la parroquia de S. Andrés

en el mismo Madrid , la capilla famosa denominada del Obispo .

En las actas municipales de este tiempo , que aun existen, consta

la cesion de unos cercados ó alcáceres hecha por el Concejo para la

construccion de tan vasto edificio , que se estiende , salvando los mu-

ros de la Ciudad , por la parte de Oriente .

Ya vemos invadido por nuevos edificios ese antiguo campo de la

independencia y libertades cívicas ; esa plaza de Llanos , donde antes

no se podia penetrar sin caer bajo los flecheros que enfilaban las siete

calles que ya conocemos , y que desde la poblacion afluian á esc cam-

po de guerra . Antes en ese recinto , verdaderamente sagrado , custo-

dio de las franquicias y libertades ciudadanas , lo mismo que en los

campos esteriores y adyacentes al alcázar , ni un edificio , ni un peque-

ño cuerpo de fábrica , ni el menor objeto se levantaba que pudiera

servir de obstáculo á la puntería de los arqueros que le guarnecian , ó

de abrigo y parapeto á los que sobre el muro avanzasen , que tenian

que atravesar ese campo raso sin defensa ni proteccion alguna , sino

siempre á cuerpo descubierto . La nueva cañería , penetrando despues

las fortificaciones, inutilizó el antiguo foso; el arca del agua se levan-

tó en ese campo raso invadido por el Colegio de la Compañia, indi-

cando todo que Boabdil habia lanzado el último suspiro ; que los tiem-

pos del alcázar habían pasado; que á la vida de los campamentos y de


la guerra , de los rebatos y algaras , sucedia la vida de la ciudad y de

la inteligencia ; que á las armas sucedian las ideas , lanzadas desde sus

conventos por los dominicos y jesuitas, regeneradores de este hasta

entonces ignorante y rudo pais , pues que los dominicos y los jesuitas

iniciaron en nuestra Ciudad su movimiento literario en este siglo . El

convento de dominicos era el mas insigne y principal de toda la Ex-

tremadura .

En este tiempo , y en los dias del Obispo D. Gutierrez de Carva-

jal , fundador de ese Colegio de la Compañia , florecieron algunas per-


sonas distinguidas como fueron Juan Gomez Pasagero, el Licenciade
42
165 LAS SIETE CENTURIAS

Pedro de Cepeda, y Teresa Rodriguez de Yanguas , su mujer , funda-

dores y dotadores del Hospital de Nuestra Señora de la Merced ,

que está á la puerta de Talavera , llamado comunmente en aquel tiem-

po Hospital de S. Francisco , por estar cerca del convento , y hoy Asilo

municipal de mendicidad , por estar recogidos en él los ancianos po-


bres de la Ciudad ,

En este tiempo vivia tambien Fr. Gutierrez de Trejo , hijo de esta


Ciudad, que escribió Comentarios sobre los cuatro Evangelistas y so-

bre las Epistolas de S. Pablo . Fué guardian del convento de francis-

cos de Trujillo ,

Tambien fué distinguido Fr. Juan de Xerez, Placentino , y de

quien cuentan las antiguas crónicas el siguiente curioso suceso . Acon-

teció que un dia habian venido á PLASENCIA, á particulares asuntos , dos

frailes Gerónimos del convento de Yuste; un dia dióles gana á estos des

frailes de ver la Fortaleza, y se dirigen á la puerta del castillo , encon-

trándose á la entrada con el célebre Juan de Xerez , que entonces no

era fraile sino alcaide de la misma Fortaleza, por sus méritos contrai-

dos como soldado que habia sido tan valiente como irreligioso y des-

bocarrado . Indicanle los frailes que si les permite ver el alcázar, y la

contestacion de Xerez fué empezar á votar desaforadamente coatra los

frailes , diciendo emperrado como un energúmeno : « Mozo ... mozo……

echa acá un arcabuz. Cuerpo de Dios con los fruiles. ¿Fortalezas quie-
ren ver? ¡Váyanse á sus monasterios!…
.. Los pobres frailes , confusos ,

medrosos y corridos , bajaron sus cabezas , y se volvieron al convento ,

sin ganas de volver á ver fortalezas en su vida. Al poco tiempo acon-

teció que le entregó el famoso Alcalde de Ronquillo , para que lo custo-


diase, un preso de importancia , que iba conducido á Valladolid . Como

Alcaide le fué entregado á Juan de Xerez , responsable de su custodia

en la Fortaleza ; pero aconteció que por descuido de un criado el preso


se fugó aquella misma noche . Temiendo las consecuencias de la fuga el.

valiente Xerez huye tambien, y vá á refugiarse , acogiéndose al con-


vento de Yuste de donde eran los frailes que tan atentamente recibiera

á la puerta del alcázar ; y pidió el hábito de Gerónimo diciendo , que no

queria servir en el convento sino como un esclavo , y de lo que servia

un hermano lego . Le admiten y dan el hábito con aprobacion de to-

dos, y ninguno se humilló tanto como él , diciendo muchas veces que


LAS SIETE CENTURIAS. 167

tenia mas miedo cuando iba á capítulo, que jamás habia tenido
viéndose frente á frente con las escuadras y ejércitos franceses . Dos
años vivió evangélicamente en el monasterio, siendo ejemplo de hu-

mildad , acabando tranquila y santamente su vida el año de 1546 el

desalmado y bravucon soldado Juan de Xerez ; convertido en humilde


y virtuoso Lego de Yuste.

1556 .

El 16 de Enero de este año, en Bruselas , el Emperador Cárlos V ,

hace abdicacion de la Corona de España en su hijo Felipe II .

En este mismo año , D. Beatriz de Trejo y Almaráz, funda y dota

el Hospital de la Cruz , que estaba á la salida de la puerta del Sol, y

cuyo hospital, comunmente se denominaba de San Roque . Era para

pobres convalecientes que salian del Hospital de Santa Maria, ó sen el

de D. * Engracia de Monroy . En él no habia médico ni botica , sino solo

comida y camas para conva'ecientes . E a patrona la Ciudad , y junto

con él estaba la enfermería de los PP . Descalzos de S. Francisco , cuyo

convento estaba en la Florida como ya se ha indicado .

En este tiempo se fundó tambien el Hospital llamado de los pobres,


para peregrinos y pasageros , cuyo hospital era llamado de San Marcos ,

por estar junto á este antiguo [Link] . Este hospital era suficiente

á su objeto ; tenia buenos aposentos para los pobres , y además tenia

tres ó cuatro camas buenas para sacerdotes , clérigos ó religiosos , cuan-

do se ofreciera . Los pasageros no podian estar en él de residencia mas


que tres dias descansando .

En este mismo año de 1556 , Juan Rodriguez Cano , y su mujer


Beatriz de Contreras , fundan el monasterio de Santa Ana , para mon-
.
jas de Santa Clara en la calle de los Quesos , hoy es el convento de
monjas Capuchinas . Sobre la puerta de la Iglesia está el escudo de

armas de los fundadores , y debajo se lee : SANTA ANA de Cano .

D. Maria de la Cerda , tambien fundó y dotó un monasterio de

Carmelitas, en sus casas junto à la parroquia del Salvador , poniendo


sus armas en el edificio .
168 LAS SIETE CENTURIAS.

1560 .

Se dá una real provision para que se señale y dé cierta renta á los

trompetas y atabaleros de la Ciudad . Todavia conservan algunos mu-


nicipios estos antiguos trompetas y atabaleros que ván tocando delan-

te del Ayuntamiento , cuando la corporacion sale en público . El mu-


nicipio de PLASENCIA , como recuerdo de sus tiempos concegiles , solo
conserva los maceros , indicando que tuvo fuerzas y jurisdiccion
señoreal .

1570 .

Constrúyese el caño soso , y el paseo que dirige al mismo desde

el barrio de San Miguel . En la lápida que hay sobre la fuente se lee :


ESTA FUENTE Y CAMINO HIZO LA CIUDAD SIENDO CORREGIDOR EL MUY MAGNÍFICO

SEÑOR DOCTOR ZÁRATE . ACABÓSE AÑO TE 1570. El camino , que parte


desde la cruz dorada y pasando por esta fuente , vá á buscar el puente
nuevo , está deteriorado y en un completo abandono .

En 1571 , el prudente Felipe II , dió las leyes para el gobierno de


las mancebías . Por estas leyes se estableció un empresario de la casa

de las mancebas , el cual se entendia con el Corregidor ó el Ayunta-

miento , y cuyo contratista ó arrendatario de esta renta , siendo hombre

á propósito para el caso, como la ordenanza decia, tomaba la casa á


}
su cargo , sugetándose á ciertas condiciones . El empresario pagaba su

renta por lo que le producia el tráfico , y cobraba de cada buena moza

ó manceba un real de plata diario por el hospedage , muebles y cama .

Entonces se variaron algo las antiguas ordenanzas de que ya hemos


hablado antes sobre este utilitario ramo , y se prescribió el traje y dis-
tintivos del oficio . En PLASENCIA asisti in las mancebas los dias de fies-

ta á su misa, que era la de prima ó del parar , porque se decia y se ha

dicho hasta hace muy poco tiempo al parar el esquilon , en la Catedral

y altar mayor de Santa Maria. Esta misa tambien era llamada misa

de cita, y se deja conocer el por qué tomaria este nombre .


LAS SIETE CENTURIAS. 169

En este mismo año de 1571 , se reedificó la puerta de Berrozana .

Sobre su arco están las armas de los RR . CC . que ya tenia anterior-

mente , y debajo del escudo se leé la siguiente inscripcion : AÑO DE


1571 SIENDO CORREGIDOR EL DOCTOR ZÁRATE SE REEDIFICÓ ESTA PUERTA DE

LOS PROPIOS PE LA CIUDAD .

Próximo á esta puerta hay un sitio llamado el Berrocal , donde

habia una casa , hoy destruida , cuya solidez y magnificencia lo de-

muestran bien sus ruinas . En una de sus habitaciones bajas , hay una

fuente formada por dos sólidos y elegantes arcos de silleria , sobre

cuyo testero existe un targeton de piedra ó lápida , en el que alcanza-

mos una inscripcion que decia .

ARRIBA ESTÁ LA AGUA VIVA,

PORQUE QUIEN BEBE DE MÍ

TORNARÁ CON SED AQUÍ .

Alude al agua que recoge de un algibe que está por cima , y que

hasta hoy se conoce con el nombre de la sala del agua . La arquitec-


tura de este edificio corresponde al siglo XVI de que nos ocupamos ,

y esta casa perteneció á D. Diego Esteban de Carvajal . Se dice que en


ella se reunieron á celebrar sus juntas los pocos comuneros que hubo

en esta Ciudad , y que por esto se mandó demoler de órden real . Otros

opinan que se derribó posteriormente en tiempo de las guerras de Feli-

pe V. Nada decimos sobre este particular; lo que sí podemos asegurar

es, que este edificio que tenia tanto de casa como de palacio y fortaleza ,

fué derribado de propósito ó intento , pues el tiempo trascurrido desde


su construccion no era suficiente á derruirle , atendida su solidez .

Hoy llama la atencion el que se levantase este singular edificio en el

sitio que ocupa ; pero hay que tener presente , que cuando se construyó
existia un barrio en sus inmediaciones, cuyo barrio formaba la parro-

quia de S. Julian , de la que ya nos hemos ocupado. El último morador

que tuvo la casa del Berrocal , fué un Canónigo llamado Valhondo , pues

constaba en las actas capitulares que este Čanónigo fué avisado ó citado

en su casa del Berrocal, para que asistiese á una sesion del Cabildo .
Sobre estas ruinas no tenemos mas datos . El Berrocal era un cdi-

ficio de arquitectura suntuosa y de lujo , á juzgar por lo que resta . La

cerca que le rodea; sus magníficas portadas del esterior con sus doseles

43
170 LAS SIETE CENTURIAS.

de granito; los restos de un patio que se conserva con elegantes y

graciosas columnas; sas fuentes , sus algibes, su camino abierto en

piedra viva, y todo su conjunto , nos dán testimonio de su pasada

suntuosidad, y de las riquezas del Señor que le construyera , á la par

que nos revelan uno de esos palacios feudales, sobre el que se funda-

ban como en este algunas fablas y consejas tan del gusto de pasados

tiempos .

En Madrid en el dia 24 de Abril de 1573 Felipe II confirma el


Privilegio Fundacional de PLASENCIA .

En 1574 constrúyese la nueva cañeria y se edifican los arcos de


San Anton, en uno de los cuales se vé la siguiente inscripcion .

SE HIZO AÑO TE 1574 SENTO CORREGITCR D. FERNANTO MEGIA Y SOTO

ORTIZ Y SOSA. . . . TODO .

Los puntos suspensivos indican dos renglones de confusas abrevia-

turas que no nos ha sido posible descifrar, pero por el contesto pare-

cen referirse á una reparacion general de todo el acueducto al cons-

truirse la nueva cañeria , á cuyo beneficio tambien habia fundaciones

perteneciendo á ella las dehesas del Gamo y Tudales , entre otras fincas .

En el año 1575 el primer dia de cuaresma siendo Obispo de esta

diocesis Fray Martin de Córdova de la orden de predicadores , hijo del


Conde de Cabra , pasaron á rezarse las horas canónicas á la Catedral

nueva, porque lo viejo ó Santa María donde se rezaban era muy re-

ducido á causa de la obra nueva . Aunque la Iglesia no estaba acabada

de adornar el Cabildo determinó hacer lo que el Obispo deseaba , y

por su órden, y con el buen celo del mismo Obispo , se recibio en es-

ta catedral el oficio Romano nuevo , publicado por decreto del Santo

Concilio de Trento y mandato del Pontifice Pio V. Aunque esta Igle-

sia aun no estaba provista de los libros de coro necesarios al rezo se


LAS SIETE CENTURIAS . 171

empezo á instancias del Obispo . La Iglesia podia tambien decir ó re-


zar el Oficio menor de Nuestra Señora segun la antigua costumbre, y el

Obispo y cabildo eligieron el romano nuevo haciendo de ello Escritura

pública ante su secretario Alonso Hidalgo .

En 1577 constrúyese el caño de San Pedro en el que está la si-

guiente inscricion =

CORRIÓ ESTA FUENTE DE LA CRUZ EL DIA DE LA CRUZ DE MA-


YO DEL AÑO DE 1577 .

1578 .

El dia del Corpus de este año el Obispo D. Martin de Córdova hizo la

traslacion del Señor , desde la Iglesia vieja á la nueva . Llevó el Obispo

en procesion con todo el Cabildo y clerecía el Santísimo al altar ma-

yor de lo nuevo , antes de comenzar visperas . Se digeron estas solem-

nisimamente , y acabadas que fueron entraron en la Iglesia gran nume-

ro de máscaras , con diversas invenciones y muy lucidas danzas , y

despues se ejecutó una agradable y breve representacion teatral. La

noche siguiente se iluminó la catedral y la ciudad , y la fort..leza hizo

salv s de artilleria . La justicia , regidores y caballeros recortieron las

calles á caballo con [Link] encendidas y músicas , demostrando la ge-

neral alegria . Al dia siguiente muy de madrugada comenzó el Obispo

la misa pontifical y acabada salió una lucida y solemne procesion , pre-


cedida de comparsas de máscaras, danzas é invenciones . En esta

procesion iban las cofradas con sus estandartes , muchas cruces par-

roquiales del obispado , y las de las parroquias de la ciudad . La cle-

recía de muchos lugares comarcanos , y la de la ciudad . Las religiones

todas, y clereca de la catedral , con vestiduras sacerdotales llevaban

las andas de plata en que ibi el Santísimo , detras del cual iban el Obis-

po asistiéndole las dos dignidades mas antiguas . Despues iba la Jus-

ticia y Regimiento de dos en dos, sin que otra persona se colocase en-

tre ellos . Los regidores todos iban vestidos de luengas ropas de da-
masco color de carmesi con anchas mangas á la veneciana ; como no-

sotros hemos conocido vestir á los maceros, cuando salia en cuerpo el

municipio, hasta que en nuestros dias y hace pocos años , en la ultima


172 LAS SIETE CENTURIAS.

mitad del siglo XIX en que esto escribimos , se sustituyeron los ropo-

nes venecianos con el traje que usan .

En este órden recorrió la procesion las calles principales , que es-

taban adornadas con ricos tapices . Cuando llegó á la plaza paró bajo
un arco de triunfo que la Ciudad habia levantado, adornado en lo alto

con banderas y gallardetes de seda . Aqui hizó alto la procesion , y la


gente que la formaba se colocó en los balcones y miradores ó tablados

que la Iglesia habia levantado á su costa , en los cuales , lo mismo que


en las ventanas y tejados de las casas , habia colocada mucha gente
ea forma de anfiteatro . En medio de la plaza se habia levantado un
gran tablado y en él se habia simulado un mar ó lago de 60 pics de
longitud por 20 de latitud . Sobre las aguas de este lago flotaba una

nave aparejada con sus velas y jarcia, tripulada por marineros y pasa-

geros vestidos de libreas . Se representó el naufragio de Jonás y se


vió i la nave flotando y naufragando despues por la borrasca que se
imitó con una preparacion de polvora . Despues se representó la peni-

tencia de los Ninivitas convertidos por la predicacion del Profeta , con

otra diversidad de invenciones . Acabadas las representaciones conti-


nuó la procesion su marcha , y llegada á la Iglesia se expuso de mani-
fiesto el Santísimo con muchas luces y guarda de capellanes , que ve-

laron dia y noche toda la octava. Huvo muchas fiestas en la Ciudad ,

de manera que todos los oficios celebraron su funcion en dia y hora


señaladas , con nuevas fiestas é invenciones , y se corrieron muchos to-

ros . El Obispo abrio unos juegos florales dando premios á los vates
que en este certamen poético , en alabanza del Santísimo y su trasla-
cion, se señalaron con mas ingeniosos metros y poesias .

El dia octavo despues de vísperas volvió á salir la procesion hasta

la plaza, donde los PP . Jesuitas tenían ordenada otra representacion


teatral,

1580 .

Muere en el colegio de San Fabian , ó sea Colegio del Rio como

hoy se denomina , el Obispo D. Francisco Tello de Sandoval . Su cada-

ver fué trasladado á Osma de donde antes habia sido Obispo .

El Colegio del Rio fué fundado y construido en este mismo siglo


LAS SIETE CENTURIAS. 173

por los años de 1556 por D. Fabian de Monroy, Arcediano de PLASENCIA

y Bejar, Arcipreste de Calzadilla , é hijo de los Sres . de Monroy , y le dotó

de rentas para Teólogos y Juristas graduados . El primer Rector lo fué

el Licenciado Francisco Martin natural de Malpartida . Era Patrono el

Cabildo catedral , que proveia sus becas leyendo los opositores ante el
Cabildo , el cual los elegia y les daba Rector , tomando las cuentas de
los gastos de las rentas del colegio . Era calificado con estatuto de lim-

pieza , y se hacia rigorosa informacion para ser colegial , como en los co-
legios mayores de Salamanca . Se fundó en beneficio de la Ciudad , del

Obispado y del Reino . Este colegio funcionó incorporado á la Univer-

sidad de Salamanca hasta principios de este siglo XIX , siendo el último

colegial jurista que en el hubo D. Jose Pacheco ; padre de la hoy exis-


tente y persona que conocemos D. ' Paca Pacheco , madre de D. Roman

Pielagos y Pacheco . Hemos alcanzado personas que conocieron estos


colegiales con su beca encarnada de San Cayetano . El edificio está fun-

dado en una alameda y conserva una huerta; el sitio que ocupa junto
al rio es tan bello , delicioso y ameno como poco sano .

En el mes de Setiembre de este mismo año se declaró en toda la

nacion una enfermedad de catarro pestilencial y aconteció en PLASEN—


CIA que casi no quedó en la Catedral quien asistiese al coro .

1584 .

Hambre espantosa en toda España , sintiéndose principalmente en

Extremadura donde la fanega de trigo llego á valer 7 ducados ; cantidad

exorbitante en aquellos tiempos . La gente de los pueblos comarcanos

á PLASENCIA inundan la Ciudad , que llega á socorrer diariamente á

1700 pobres . El Regimiento ó Ayuntamiento como hoy diriamos , nom-

bra dos Regidores , que lo fueron Gonzalo de la Pila Ruiz y Gabriel de

Vargas Villalobos , para atender à esta calamidad . Tres meses que duró
la carestia se sustentaron el dicho número de pobres , unas veces mas ,
otras menor número dando á cada uno todos los dias una libra de pan ,

Ꭹ media de carne con un potage . Para esto se hizo una estacada en la

plaza y llano de la fortaleza , cociéndose los ranchós en el convento

de la compañia de Jesus ó sea hoy el Hospicio. Además de este socor-

ro que hacian en público , se daba de comer á otro gran número de

44
174 LAS SIETE CENTURIAS.

pobres vergonzantes y honrados , en sus casas , dándoles limosnas á cos-

ta de la Ciudad , del convento de Santo Domingo , y de los caballeros

particulares. Entonces era Obispo de esta diócesis D. Andres de No-


гoña.

Martin Lopez de la Mota , Regidor de esta Ciudad , y su hermano


el Racionero Mota , fundan el Convento de la Encarnacion, de Monjas
de la órden de predicadores. En 1588 vienen las monjas fundado-
ras del Convento de Santa Catalina de Sena de Valladolid . Los Sres .

fundadores de este convento dejaron por Patronos á los Marqueses de


Mirabel.

Tambien por este tiempo D. Juan de Belvis , Maestreescuela de es-

ta Catedral é hijo de PLASENCIA , funda un Colegio de Gramáticos que


solian oir Artes y Teologia en el convento de San Vicente . Sustentaba

seis colegiales , cuatro en PLASENCIA y dos en Salamanca . El colegio

estaba en la Calle de Cartas . ¿Si seria la casa del Cristo y por eso se co-

locó alli la imagen?

1589 .

De las relaciones remitidas en este año al Sr. D. Felipe II , por los


M. RR . Arzobispos , RR . Obispos y otros Prelados eclesiasticos , del

número de moriscos que habia en sus respectivas Diócesis y territorios ,

desde el año de 1581 , resultaron en el obispado de PLASENCIA 1618

moriscos en esta forma .

Hombres de 18 años arriba . 450

425
Mugeres de 15 años .
575
Niños de 15 años abajo .
102
Viejos de 50 arriba .
85
Mugeres de idem . •
เร

Esclavos

TOTAL . 1618
LAS SIETE CENTURIAS. 175

Estos moriscos se ocupaban en la Horticultura viviendo por lo gene

ral apartados de los cristianos viejos . Otros eran mercaderes ; otros te-

nian tienda de comestibles en los mejores puestos de las ciudades y vi—


llas ; otros se dedicaban á oficios mecánicos como caldereros , herreros

alpargateros , estereros , jaboneros y arrieros . Convenian todos en el


retraimiento del trato con los cristianos , en vivir de sus manos , en pa-

gar todas las gabelas y pedidos con exactitud , y en ser templados en

el comer y en el vestir . Espulsados luego por Felipe III en cédula real


dada en San Lorenzo en 11 de Setiembre de 1609 refrendada por

Andres de Rada se refieren las atendibles y justas causas de su espul-

sion. La parroquia de San Juan de esta ciudad quedó casi sin feligre-

ses con la espulsion de los moriscos ; las portadas de las antiguas casas

son los únicos recuerdos que nos quedan de este despoblado barrio .

1593 .

Distinguese el Placentino Lope Vaez de Herrero , que celoso

por el servicio de Felipe II , en la provincia y reino de Quito y contra


una conspiracion de rebeldes de aquel reino , que tiranizaban el Pais ,

so pretesto de libertarle de las alcabalas , empeña la hacienda que tenia ,


y facilita ó hace donativo de 8000 pesos de oro á la gente que en nom→

bre de S. M. el Rey tomaba las armas contra los rebeldes . El mismo

Lope Vacz se alistó y sirvió á su costa con armas y caballo , en clase

de cabo ó caudillo , mostrándose gran soldado , y á él se atribuyó el ha-

ber tenido suficientes fuerzas aquel ejército para deshacer el de los re-

beldes ; como de todo dió testimonio formal D. Pedro de Arana , Capi-

tan General y teniente de Virey en la ciudad y provincia de Quito , en


la misma Ciudad , fecho á 12 de Marzo de este año de 1593 segun los

antecedentes .

1594 .

Es nombrado Obispo de PLASENCIA el S. D. Pedro Gonzalez de Ace-

vedo hombre doctisimo , tan ilustrado como virtuoso , que gobernó es-

ta diócesis hasta el año de 1609 en que falleció y está sepultado en

medio de la capilla mayor de la Catedral .


176 LAS SIETE CENTURIAS .

Entre las muchas obras piadosas que hizo , concretándonos á las de

PLASENCIA, se gastó 6000 ducados en el convento de monjas de San

Ildefonso, pues siendo pequeño el convento y de poca vivienda le hizo

tan capaz como hoy le conocemos .


El convento de San Francisco era tambien estrecho y enfermizo , é

hizo en él dos viviendas ó cuartos , que era lo principal que el conven--

to tenia, donde hay refectorio y de profundis de bóveda , cocina y ofi-

cinas para ella ; bodega , y sobre el refectorio ocho celdas , y las dos

grandes alta y baja para los Prelados , en cuyas obras se gastó mas de
8000 ducados .

Para los niños de la doctrina de esta Ciudad compró unas casas

en 700 ducados , fundando la que es conocida con la advocacion del


Buen Suceso , á cuyo establecimiento dejó 200 ducados de renta .

Dejó además 12000 ducados á los frailes Descalzos , que tenian el


convento á media legua de la Ciudad ó sea en la florida como ya se ha

indicado , para que fundasen otra casa ó convento cerca de la ciudad , y


en caso de que no gustasen mudarse mandó se les dieran 3000 du-

cados para mejorar el convento ; el que estaba en la puerta del Sol cra
moderno , como de esto se deduce .

Tambien dejó el Señor Acevedo 21000 ducados para una reja de

hierro para la capilla mayor de esta Catedral y un retablo en el altar

mayor, dejando además otras crecidas sumas por donativo á su Igle-


sia .

Edificó su casa de recreo para el verano en la amena sierra de

Calzones, ó sea Sta . Bárbara , cuya casa hasta hoy es


· conocida con el
nombre de Palacio del Obispo .

En el año de 1582 , cuando los Ingleses pusieron sitio á la Coruña ,

el Señor de Acevedo mandó de socorro á esta plaza 1600 soldados á

su costa ; á los cuales vistió , armó , equipó , y proveyó de todo lo ne-

cesario , y los sustentó en el campo por espacio de dos meses , además

de los gastos de ida y vuelta de esta espedicion que satisfizo y enviando

por gobernador de este cuerpo militar al Licenciado Diego de Orellana,

natural de Trujillo, que era Fiscal del Obispado .


LAS SIETE GENTURIAS. 177

En 1595 erigese la monumental y esbelta cruz llamada dorada por

que lo estaba , como hoy mismo se conoce . En la basa de su bella y


estriada columna se lee la inscripcion siguiente .

REINANDO FELIPE II , NUESTRO SEÑOR , PLASENCIA LA MANDÓ


HACER, SIENDO CORREGIDOR DIEGO VENEGAS DE CÓRDOBA-
ACABÓSE 1595 .

1598 ,

Muere el famoso jurista placentino , Alonso de Acevedo . Jamás de-

sempeñó cargos públicos; pero se dedicó con la mayor constancia al

cultivo de la Jurisprudencia y publicó sus comentarios á la Nueva Re-

copilacion . El testo fué publicado en latin con el titulo de Comentaria

juris civilis in Hispaniæ regias constitutiones . La muerte le sorprendió

antes de dar á luz el sesto y último volúmen . Estos se publicaron pri-

meramente por separado y en diferentes años , á contar desde el de

1583 hasta el en que falleció . Este hijo de PLASENCIA es además autor

de un tratado con el título de Additiones ad Curiam Pissanam y de


otro con el de Concilia XI.

Por este tiempo floreció tambien el Doctor y Canonista placen-

tino Juan Gutierrez, Canónigo que fué de Ciudad Rodrigo . Escribió dos
tomos de Cuestiones civiles , otro de Juramento Confirmatorio , otro de

Tutelis, otro de Repeticiones, Alegaciones y Consejos y otro de Matri-


monio.

En este mismo año y en 13 de Setiembre muere el prudente Felipe

II en el Escorial , y le scede su hijo Felipe III .


La Ciudad pide al nuevo Rey ser restituida en volar en Córtes del

Reino por medio del histórico memorial ó siguiente curiosa y literal es-

posicion:

La ciudad de Plasencia segun relacion verdadera de graves autores, fué reedificada


por el Señor Rey D. Alfonso VIII, el cual fué el que la honró haciéndola Ciudad Ca-

beza de Obispado, y dándola voto en Córtes, y desde su fundacion siempre la dicha


ciudad y vecinos de ella acudieron con muchas veras al servicio de los Sres. Reyes

45
178 LAS SIETE CENTURIAS.

antecesores, en las ocasiones que se ofrecieron, como lo hizo D. Domingo, Obispo que

fué de ella acompañado de la dicha Ciudad y vecinos de ella, y el Maestre de Calatrava

cuando ganaron á Cáceres y Trujillo. Tambien sirvió con mucha gente para la batalla
de las Navas, y en las conquistas de Córdoba, Baeza, y Sevilla; toda Andalucia, etc. To-

dos los Sres . Reyes antecesores, teniendo satisfaccion de las veras con que la dicha Ciu-
dad y sus vecinos acudian á las cosas de su servicio les ocupaban en él en todas las ocasio-

nes que se ofrecian, y la honraron llamándola á las Córtes donde tuvieron voto por espa-
cio de mas de 200 años; hasta que el Señor Rey D. Juan II trocó la Ciudad por la de
Trujillo, con el Conde de Ledesma D. Pedro de Zúñiga, por cuya causa la dejaron de

llamar, por haber salido de la Corona Real, y quedado por de Señorío, y lo estuvo hasta
que se redujo á la Corona Real, en el año de 1488 , en tiempo del Rey D, Fernando el
Católico, el cual en 20 de Octubre del dicho año , cuando entró en la Ciudad de Plasencia

juró de la guardar los fueros, privilegios y ordenanzas, buenos usos y preeminencias, y de-

bajo del dicho juramento quedó comprendida la preeminencia que la Ciudad tenia de te-
ner voto en las Córtes. Cuando no le hubiera tenido antes, como se mostrará por papeles
auténticos, solo este señalado servicio merecia se le hiciera de nuevo la dicha merced . Esta

pretension se justifica así respecto de la calidad de la Ciudad, por ser la primera de Extre-
madura pasados los puertos y ella es en sí tan buena como es notorio, y cabeza de Obis-

pado, como por que en todas las ocasiones, que despues acá se han ofrecido, siempre han
acudido como las obras lo han demostrado á las cosas del servicio de S. M. y de los Sres.
Reyes, sus antecesores. A cuya causa á V. M. Suplica que teniendo consideracion

á los muchos y grandes servicios que ha hecho, y á que tuvieron voto en Córtes, y que
este no le perdieron por demérito suyo, sino respecto del trueco que así hizo el dicho Se-
ñor Rey D. Juan el II, con gran daño del Real patrimonio, y que este la misma Ciudad

lo remedió reduciéndose á la Corona Real, como está dicho, y á la calidad de la dicha Ciu-
dad, se sirva de le hacer merced que se le dé Voto en Córtes para que hable por sí, y por

las demás ciudades villas y lugares de la Extremadura, como lo acostumbraba hacer: y


esta causa á quien V. M. fuere servido, para que vea los recau-
para ello cometa
dos auténticos que tienen para fundamento de su pretension. Y vistos, haga de ellos.
relacion , para que se les haga la dicha merced como esperan de S. M.

Al principio , y en vista de esta pretension , se tuvieron esperanzas


de alcanzar el obtener voto; pero se suspendió la concesion que por
entonces no se obtuvo .

1599 .

Eu 22 de Enero de este año, y en el pueblo de San Martin de la


Vega , Felipe III confirma el privilegio fundacional de la Ciudad
LAS SIETE CENTURIAS 379

La Ciudad remedia en este año otra grande hambre , en que ade

más se presentó una epidemia haciendo bastantes estragos , por lo que


llamaron á este el año de la peste . Volvieron las comidas en la plaza
de la Fortaleza , y los socorros á domicilio .

Hemos consignado los datos fechados que hemos podido adquirir


de esta CENTURIA , pero hay otros interesantisimos que pertenecen á la

misma, como la Concordia celebrada por la ciudad de PLASENCIA eon


la villa de Escalona en tiempo de las Hermandades de Castilla ; el ha-

ber vivido en este siglo el infatigable misionero y virtuoso escritor de

la Historia de los Indios Filipinos , autor del Arte y Vocabulario de

los Indios Tágalos, el insigne Fr. Juan de Plasencia , cuya sola bio-
grafía llenaria un volúmen , con otros acontecimientos notables y per-
sonas que pasamos á dar á conocer, como enlazadas intimamente con

la historia de nuestra Ciudad en el interesante siglo XVI . Una de estas


personas , funestamente célebre es

LA SERRANÁ DE LA VERA .

Es opinion ya sentada por el cronista de Extremadura Sr. Barran-

tes, admisible y admitida desde luego por nosotros , que á los media-
dos de esta CENTURIA , Sobre la década de 1540 á 4550, una ilustre

doncella placentina , de mala educacion , varonil en estremo , soberbia ,

consentida y resuelta , como su paisana D. Maria la Brava, resabiada

con las costumbres de su próxima y pasada época ó Edad Media , de

exaltadas y violentísimas pasiones, mal dominadas por su falta de

instruccion ó educacion , fué burlada por un mancebo de los Carvaja-

les, sobrino de un Obispo ya difunto , como refiere el Fenix de los


Ingenios, en una de sus comedias.

La jóven y brava placentina por esta infamia ú ofensa , que en

aquellos tiempos no se reputaba tal sino recaia sobre una persona

ilustre , determinó ejercer salvaje venganza y esterminio en todos los

hombres , abandonando la poblacion y eligiendo para teatro de sus


hazañas la selvatica sierra de Tormantos , próxima á Garganta la Olla.

Agil y forzuda como un hombre , diestra en el manejo del arco, de la


180. LAS SIETE CENTURIAS.

escopeta y de la honda, no escapaba con vida ninguno de los viajeros

á quienes su mala estrella conducia por el camino de la Vera; con


los que antes saciaba frenética sus violentísimas pasiones de mujer,
en la cueva ó cabaña donde moraba .

Consternado el pais, llegó el caso de salir de PLASENCIA en su

persecucion un destacamento de cuadrilleros que la hicieron presa y la


trageron á la Ciudad , donde trágicamente acabó su vida en la horca .

Otros dicen que la encontraron ya muerta en el campo , los pechos


cortados y horriblemente mutilada.

Tal es en resúmen la historia de la linjuda jóven placentina se-

ducida y burlada por el sobrino del Obispo D. Gutierrez de Vargas

y Carvajal, que ya conocemos .


El hecho de haber acabado funestamente esta triste doncella ; las

costumbres del siglo; la propension del pueblo á exegerar , enamorán-

dose de todo lo poético y extraordinario ; y sobre todo , el temor de

que fuese infamado todo el linaje de la ahorcada , procurando á todo


trance que esto quedase oculto y olvidalo , como olvidados y ocultos

quedaron los nombres propios del seductor y de la seducida , han he-

cho que estos sucesos atravesando el periodo de cerca de cuatro siglos ,


hayan llegado hasta nosotros, revistiendo todas las formas de una fan-

tasia romancesca ; pero hay testimonios auténticos que prueban la exis-


tencia real de la célebre Serrana de la Vera.

Lope de Vega , escribió una comedia con este titulo y argumento ,

tomado de los hechos de esta foragida, que era entonces á la barbárie

y salvajismo de los campos, lo que habia sido antes D. Maria la

Brava, á la poca civilizacion de las ciudades . La accion en la comedia

del mas fecundo de nuestros ingenios dá comienzo en la Féria de


PLASENCIA .

Hay otra comedia con el mismo titulo é idéntico argumento , obra


inédita de Velez de Guevara. Las dos se han dado á conocer por el

Cronista extremeño Sr. Barrantes en sus Narraciones Extremeñas;

pero hay además otra comedia de esta Serrana , compuesta por Juan

de Morales, poeta de los tiempos de Felipe IV y autor de otra titulada


El Alcalde de Coria.

Además de estos testimonios sobre la existencia de una célebre

Serrana, tenemos en PLASENCIA hoy mismo la Fuente de la Serrana ,


LAS SIETE CENTURIAS' 181

jue para nosotros recuerda esta desgraciada doncella, quizá en los ena-
morados dias de sus nubiles años . Tambien se conserva un puerto de

funestos recuerdos con el nombre del Puerto de la Serrana , que sino

fué teatro de algunas escenas de esta terrible mujer, tomaría el nombre

por el bandolerismo que en ese conocido y renombrado puerto , han ejer-

cido hasta en nuestros dias los foragidos , repitiendo las escenas de hor-

ror ejecutadas por la Serrana en las sierras de la Vera; y no hay solos

estos testimonios de la existencia y hechos de esta salteadora , sino que


su recuerdo se conserva en esa historia escrita por el pueblo , para el

pueblo , y conservada por el mismo pueblo; en esos romances que hoy

mismo se cantan y relatan , y son tan populares entre las gentes de la

Vera como en tiempos de Lope de Vega , que tanto partido supo sacar

de ellos para escribir su obra dramática citada ; y en prueba de lo que


decimos consignamos el romance que sigue, no tomado de ninguna co-
leccion de nuestros romanceros sino encontrado al acaso , como una

perla entre las algas de la poblacion rural de aquel país ; referido por
una persona ruda , por una sirvienta jóven que no entendia ni sabia

mas que las oraciones á los Santos que su madre la había enseña ,

do , y las relaciones que á su padre y abuelos habia oido en la caba-

ña , donde guardando ovejas se criara . Esta muchacha llamada Te-

resa Canalejo (a) la Mora , era hija del pais; su romance es indigena

y original, y para nosotros su relato, tal , como es , y como le trascri-

bimos , sin retoques ni estudiados atildamientos poéticos , tiene mas

mérito que cualquier otro que hubiéramos podido escoger entre los ya

publicados sobre los hechos de la famosa Serrana . Es como sigue:

Allá en Garganta la Olla,


Por las sierras de la Vera,

Se pasea la Serrana
Bien calada su montera;

Con la honda en la cintuta

Y terciada su escopeta.

Se ha encontrado un pastorcillo ,

Que jugaba á la rayuela,


Y le dice.... pastorcito
Bien remachan tus ovejas.
Remachen ó no remachen

46
182 LAS SIETE CENTURIAS.

¿Qué cuidado la dá á ella ? ....


Pastorcito, pastorcito ,
¿Sabes tocar la vihuela?...

Si Señora, si Señora,
Y el rabel si V. me diera.

Le ha cogido por la mano ,

Le lleva para su cueva,

No le lleva por caminos

Ni tampoco por veredas,


Le lleva por unos montes

Mas espesos que la yerba.

Pastorcito, pastorcito,
Esta noche rica cena ,

De perdices y conejos

La petrina traigo llena.


En lo mas alto del monte

Se encontraron ya en la cueva;
Cuando entraron la Serrana
Le mandó cerrar la puerta;

Y el pastor como era diestro


La dejó un poco entreabierta.

Agarrado por la mano


Le ha subido la escalera;

Le mandó luego hacer lumbre,

Y al resplandor de la hoguera
Ha visto un monton de huesos,

Y un monton de calaveras.

¿Cúyos son aquestos huesos


Y estas tantas calaveras?

De hombres que yo he matado

Por esos montes y sierras,

Como contigo he de hacer


Cuando mi voluntad sea.

Pastorcito, pastorcito,
Toma y toca esa vihuela....
El pastor no se atrevia....

Y á tocar le obligó ella....


La Serrana se durmió

Al compás de la vihuela;
LAS SIETE CENTURIAS. 183

El pastor la vió dormida

Y se echó la puerta afuera.


La Serrana despertó ....
Aullando como una fiera
Y saltando como corza

Le siguió un cuarto de legua.


Pastorcito.... pastorcito....

Que la cayada te dejas.

Mucho palo hay en el monte


Para hacer otra mas buena.

Pastorcito.... pastorcito....

Que te dejas la montera.


Mucho paño hay en mi pueblo
Para hacer otra mas nueva.

Pastorcito.... pastorcito....

Que te dejas una oveja.

Aunque cien mil me dejara,


Apor ellas no volviera.
Con la honda la Serrana

Tiró al pastor una piedra,

Que sinó es por una encina


Le derriba la cabeza.

Anda, le dice, villano,

Que me dejas descubierta;


Que mi padre era pastor,
Y mi madre fué una yegua;

Que mi padre comia pan


Y mi madre pacía yerba.

Cuando éramos niños y despertábamos asustados al imponente

Toque de la Queda ó cubre fuegos, en las tenebrosas noches del in-

vierno, y en tiempos que no se conocian en PLASENCIA ni el alumbrado

público, la policía , ni los serenos , la jóven sirvienta de que hemos


hablado, volvia á dormirnos con el monótono canto de este romance .

El acento lastimero y tierno que daba á su voz ; aquella entonacion es-

pecial y melancólica que la muchacha daba al relato , producia en nues-

tra imaginacion infantil , exaltada por el insomnio y por la hora , una

impresion inolvidable, y el romance se nos quedó grabado en la me-

moria , donde le hemos conservado por espacio de 40 años . Bajo la


184 LÁS SIETE CENTURIAS .

alegoria de dormirse la Serrana al compas de la guitarra , ocultó el

autor del romance lo que debia ocultarse ; pero tambien ocultó los

nombres del padre y de la madre de la placentina ilustre , que en

nuestra opinion dió nombre á la Fuente y Puerto de la Serrana.

SAN PEDRO DE ALCANTARA


EN

PLASENCIA .

Para poder comprender todo el valor y mérito de la reforma, que

fué la que trajo á PLASENCIA en este siglo al hombre evangélico , al


espiritu Seráfico , al hombre de caridad ardiente y lleno de amor de

Dios, el gran Santo extremeño Fr. Pedro de Alcántara, que con su

presencia honró esta nuestra Ciudad y con su planta santificó las ca-
lles que nosotros paseamos, es necesario conocer la sociedad extre-

meña del siglo XVI .

La espulsion de los judiós , las hambres , las terribles pestes que

asolaron este país , y la constante y crecida emigracion á la América ,

de sus hijos , produgeron en la provincia extremeña una despoblacion

notable , que se hizo mas sensible en la parte masculina , en términos ,


que rompiéndose el equilibrio de los dos sexos , la falta de hombres

se hizo conocer muy pronto, por la consecuente relajacion de las


costumbres públicas .

Por otra parte , sucedia que los que regresaban de la América ,

llenos de riquezas , y despues de una vida relajada en el mundo , por

comodidad y propia conveniencia , se entraban en los cláustros con el

cuerpo , mas no con el espíritu que sin vocacion seguia tan evaporado

como en sus mundanales dias ; y ya con esto se deja conocer la rela-

jacion de la regla en las órdenes religiosas , y el estado de inmorali–


dad social . Para reformar este estado de cosas se necesitaba no un

hombre ordinario, sino un portento , un prodigio , y ese portento apa-

reció cuando debia de aparecer; porque la Providencia nunca se equi-

voca , y las cosas providenciales vienen siempre à su tiempo; no apa-

recen antes , ni vienen despues , sino que precisamente vienen á la

hora que deben de venir , que es cuando son necesarias . Para hacer

despertar, para impresionar vivamente á la sociedad pervertida y á las


LAS SIETE CENTURIAS. 185

órdenes relajadas , se presentó como su antitesis no un hombre , por


que un hombre era insuficiente , se presentó un esqueleto animado , que
salió de la misma Extremadura ; un espíritu superior , un alma evan-

gélica , llena de infatigable celo y de ardiente caridad , que por su ora-

cion y con su predicacion , por sus virtudes, con su edificante ejem-


plo y con sus rigorosas penitencias que asombraron al mundo , hizo
detenerse á la sociedad extremeña en la misma rápida pendiente por

donde se resbalaba precipitada á los abismos de su inmoralidad y cor-

rupcion . Este espíritu , este ser privilegiado , este admirable reforma-


dor providencial era el Seráfico y glorioso hoy Fr. Pedro de Alcán-
tara ; que sin duda alguna fué á la Extremadura desmoralizada de su

siglo , lo que S. Gerónimo habia sido á la depravada Roma de su


tiempo .

San Pedro de Alcántara , con su reforma , cerró las puertas de los

conventos á los que no profesaban verdadera vocacion ; devolviendo

asi á la sociedad muchos hombres que hacian falta , y mucha falta en

ella, y sin esta medida del Seráfico reformador, que tenia tanto da

religiosa como fecunda era en consecuencias politicas y sociales , Dios

solo sabe lo que de la Extremadura hubiera sido . Hoy tambien está

roto el equilibrio social , sobran hombres , y como no hay ni puede ha-

ber esclavitud , y como los cláustros han desaparecido , sin que pueda

tener desagüe la sociedad , dudamos mucho que pueda restablecerse

el equilibrio perdido ; y hoy tambien la infraccion de esta ley, como

la de todas , trae sus funestas consecuencias políticas y sociales .

Permitasenos esta digresion y volyamos á nuestro asunto , narrando


los acontecimientos ocurridos en PLASENCIA con S. Pedro de Alcánta-

ra , cuando como reformador llegó á esta Ciudad ; no hablando no-

sotros , sino hablando uno de los mas graves historiadores , de un

escandaloso suceso , que tambien tradicionalmente su memoria se con-

serva en la Ciudad , de lo ocurrido al glorioso Santo .

En la obra póstuma de Fr. Diego de Madrid , titulada Vida admi-

rable del Phenix Seráphico y redivivo Francisco , San Pedro de Al-


cántara, impresa en 4. ° en Madrid en 1756 , tom . 2. ° lib . IV , cap . V.

se cuenta lo que sigue :

"Rugíase ya por aquellos contornos á beneficio de los que al parecer no tienen mas
oficio que echar voces y cartas
falsas, que Fr. Pedro de Alcántara andaba vagueando
47
186 LAS SIETE GENTURIAS.

de unas partes en otras, y esta calumnia no tenia mas fundamento que el preciso trán-
sito que hizo de la ermita de Santa Cruz al Pedroso.

Decian que era inventor de supersticiosas novedades, que la licencia para fundar

era fingida , y nada mas que una supuesta voz que esparcia para asegurar en su partido
á los frailes que inquietaba; trayéndolos y llevándolos en realidad fuera de la órden, y
viviendo á su libertad , sin religion, sin clausura y sin obediencia.
En dias tan maliciosos , que tambien los dias tienen su malicia, en tan menguada
hora y ocasion tan importuna llegó el Santo mendigo á la puerta de un convento de Pla-

sencia á pedir su bendita limosna. Salió el portero, y debió de conocer quien era el po-

bre que la pedia, porque se la dió mas á medida de su deseo de padecer que de su ne-
cesidad. Díjole que entrase , disimulando su mal ánimo en traje de cariño. Ya que le

vió dentro cerró la puerta, y dejándole entre ella cogido, fué á dar aviso al Prelado , de

quien tendria órden para lograr si á las manos se le venia este lance. Bajó el Prelado,

convocáronse los demás religiosos, y todos congregados á Cabildo en el claustro le lle-

varon á juicio. Comenzó por baldones el interrogatorio, y fué condenado antes que

oido, dándole una fraterna asperosísima el Prelado , y alternando todos diciendo: que
era reo por revolvedor de conventos y causador de alborotos.
Pidiéronle las Letras que llevaba; y Pedro que no las traia consigo, y aunque las

tragera no tenia obligacion de presentarlas, respondió con humildad y mesura que no


Las traia. De esta mansa y verdadera respuesta, como si fuera muy atroz y grave culpa,

tomaron motivo para ultrajarle indignamente de palabra y de obra; tirándole del man-

to con furiosa cólera, y haciéndole muy de veras otras burlas con tan pesadas bocas como
manos. Pedro sin mover las suyas, ni decir una palabra en su abono , se estaba en medio
de todos, sufriendo cuanto permitió el Señor, para probar su fortaleza y añadir preciosi-
dades á su corona. Entrando despues en junta, salió de ella que fuese preso y castiga-

do como apóstata; y para intimarle renovaron las injurias diciéndole, que aquel hábito no
era de S. Francisco sino un costal ó saco remendado y ridiculo; ni él hijo del Santo, ni de sn

religion Seráfica, sino deshonra y afrenta suya; y asi que se despojase para absolverle de las
censuras en que estaba incurso, á que les movia la pura caridad, para que no diese en el

abismo de su perdiciou .

A ninguna de sus personales injurias respondió Pedro; pero cuando oyó decir que
no era hijo de S. Francisco , ni aquel su hábito, respondió como su Maestro Cristo, que

habiendo callado á las muchas y graves acusaciones y á las impertinentes preguntas del
Pontífice, habló para volver por la honra de su Eterno Padre. Arrodillóse obediente al

precepto de despojarse . Quitóse la cuerda, y despojándose dijo: Este hábito, padres mios,
que yo, de él indigno traigo, es el hábito de mi padre S. Francisco, y el que traen sus hijos

verdaderos. Decir esto y echárselo sobre los hombros todo fué uno ; porque tal cual era,
no tenia mas que aquel solo, sin otra ropa ni interior abrigo; y no tardó mas en volver
LAS SIETE CENTURIAS 187

por el crédito de su hábito que en echar ropa fuera y quedar desnudo . Postróse ofre-

ciendo las espaldas descubiertas á los azotes capitulares. Apenas vieron su cuerpo desnu-
do, cuando se quedaron todos temblando , porque de la cintura á los hombros le cubria

un horrible cilicio de rallo, que teniendo por muchas partes la poca carne ulcerada y
carcomida, le penetraba hasta los huesos; y las que no heria el hierro estaban tan lasti-

madas de los azotes que cuidaba de darse, que no habia en todo él parte sana sobre
que cayese la disciplina . Al ver aquel santo esqueleto, armado solo de huesos, piel y

llagas, equel espectáculo sangriento, lívido y lastimoso , llenos de horror, de asombro ,

de confusion, de verguenza, y tambien de lástima, cubriéndose los ojos con las manos,
y sin tener aliento para comtemplar aquel ecce homo, se fueron saliendo todos del cláus-

tro, como los acusadores de la adúlterá, unos despues de otros. " Hasta aquí el grave
historiador.

El convento de PLASENCIA donde tuvo lugar esta escena es el con-

vento de S. Francisco , á la puerta de Talavera .

La casa que habitó el Santo los dias que en PLASENCIA residió , es

la casa solariega que fué de los Sres . Toledos , núm . 12 , en la calle

de los Quesos , acera de la derecha, bajando desde la plaza y esquina


á la calle de la Tea . Todavia se vé en los desvanes de esta casa , allá ,

buscando siempre las alturas del ciclo , á quien pertenecia el espíritu


de este varon de santidad , un nicho formado en la pared por un arco ,

que era el sitio , la cama donde en el mismo duro suelo el Santo se

acurrucaba á descansar los pocos instantes que necesitaba para que su

espíritu no abandonara su esqueleto .


La familia de nuestro amigo D. Gaspar Escapa, á quien perteneció

esa casa , descendiente de los antiguos Caballeros de esta Ciudad los


Sres . Cadenas y Toledos , conserva una carta autógrafa dirigida

por el Santo á sus antecesores ; y tambien los placentinos caballeros


D. Rodrigo de Chaves y su mujer D.* Francisca Chaves , fueron favo-
recidos por los recuerdo de Fr. Pedro de Alcántara, que les dedicó su

admirable libro de Oracion y Meditacion que escribió en Zafra , en el


convento de S. Onofre ; obra que sirvió despues de estímulo para que

escribiera la muy conocida el elocuente é inimitable dominico Fr. Luis


de Granada .

Tambien Sta. Teresa de Jesus vino con su reforma á PLASENCIA Y

residió en el Convento de las Carmelitas .

Ya que con la Serrana de la Vera , desde los cenagosos fangos de la

materia, nos hemos remontado álas inconmensurables alturas del espiri-


188 LAS SIETE CENTURIAS.

tu con San Pedro de Alcántara , descendamos ahora á la region media


de las inteligencias; viendo como tambien en PLASENCIA, florecieron

en esta CENTURIA , sus dos célebres hijos , hombres de inspiracion y


de sentimiento los poetas

LUIS DE MIRANDA Y MICAEL DE CARVAJAL .

Conocemos el movimiento literario que en este siglo se produjo en

PLASENCIA , debido primero á las luces que difundió la Orden de Pre-


dicadores , una de cuyas misiones fué la de desterrar la crasisima igno-

rancia de este pais en el anterior siglo , por los tiempos del 2. ° Conde
D. Alvaro, fundador del convento de Sto . Domingo como ya sabemos .

Despues el Colegio de la Compañia se levantó como nuevo foco de ins-


truccion, cultivando las inteligencias , despertando las imaginaciones y

estimulando al estudio los hasta entonces guerreros y rudos placenti-

nos . Las fiestas religiosas hemos visto que se exornaban ahora con re-
presentaciones teatrales , y los ilustrados Obispos , como Fr. Martin de

Córdoba en el siglo XVI , habrian ya Certámenes Poéticos ó Juegos flo-

rales ; donde se premiaba á los vates por las obras mas selectas de sus

inspirados génios .
Mucho sentimos no poder dár á conocer algunos de los poetas liri–

cos que en esta CENTURIA florecieron, ni que á nosotros hayan llegado


algunas composiciones de las premiadas en estos certámenes ; pero si-

no presentamos ningun lirico en cambio tenemos á Micael de Carvajal

Y á Luis de Miranda , que en opinion de los críticos fueron las prime-

ras columnas del templo de Talia ; siendo estos dos famosos Dramati-
cos Placentinos modelos de Lope de Vega y Calderon de la Barca , y
aun el mismo Calderon aparece insustancial y frio al lado de Carvajal ,
en las escenas de amor vehemente y desesperado de José y Cenovia , en

el acto 2.º de la Josefina ; obra que inmortalizó á nuestro paisano , y


cuyas solas escenas valen un Teatro . Micael de Carvajal era un ver-

dadero trágico ; de sensibilidad esquisita , rica fantasía , imaginacion

arrebatada, y de exaltadas pasiones , su obra dramática que puede estu-

diarse , circula coleccionada con otras en la publicacion echa por una


sociedad de Bibliófilos.

Luis de Miranda , aunque menos poeta que el trágico Carvajal , es


LAS SIETE CENTURIAS. 189

mas humano ; observador mas profundo de las pasiones y de las cos-

tumbres ; porque habia sido baqueteado por el látigo de la esperiencia ,

en su vida errante y aventurera . Fué hijo de Gerónimo de Miranda ,


el Secretario del Conde de Plasencia D. Alvaro , y aunque tal vez na-

ciese á fines del siglo anterior, el poeta placentino Miranda floreció en

este siglo XVI . Castigado como todo calavera por el mundo , á quien

habia seguido , fu despues , quizá en pena de sus vicios , á terminar


ejemplarísimamente su vida en América , donde murió de Beneficiado

en la Catedral de la Asuncion , en el Rio de la Plata .

La siguiente composicion clegíaca , A la muerte de un su amigo ,


nos dá idea del carácter de nuestro paisano y nos impone algo de su
vida.

¿Qué nuevas á mi sentido


Tanto pudieran penar
Qué sentir la que he sentido?

Pues despues que soy nascido,


Jamás sentí tal pesar.
Es pesar que nunca cesa

Un perder tan sin reparo ,

¡Oh amigo, y cuán á priesa


Me dejaste por la huesa,
Nuestro amor siendo tan caro!

¡Oh quién tu muerte no oyera,


Villalva, mi buen amigo,
O en oilla fenesciera!

Porque mas gloria me fuera


Fenescer allí contigo.

Sabe Dios mi voluntad,

Cuánto quisiera mi fé
Tornarte á nuestra Cibdad,
Pues á tamaña lealtad

Me juraste y te juré.

Entrambos juntos salimos


De Placencia, nuestra tierra,

Siempre entrambos nos venimos,

Jamás nos desavenimos ,

Sino yo triste en la guerra,


*

48
190 LAS SIETE CENTURIAS.

Tú queriendo mas proballa,


Pensando ser lo mejor,

Yo acordando de dejalla ,

Como te dije sin falla,


Mirando ser lo peor.

Muchas veces te rog

Amigo, que me siguieses ,


Y otras tantas te acordé
Nuestra venida aquí fué,

Porque en alguna lo hiciese

Clérigo pensabas ser


Como yo; yo no sé, no,

Quien te mudó tal querér ,


No por no darte á entender
Todo cuanto alcancé yo.

En once meses que fuimos


Entrambos á dos soldados,

Dijete lo que perdimos;


Mostréte que no salimos
Sino al cabo con pecados .

Dijete mas lo pasado


Por quitarte lo presente,

Mostréte lo no llegado

Porque de lo mal guiado

Huyeses como sapiente.


Seis cosas aseñaladas

De que Dios nos escapó,

Te acordé, porque acordadas


Tú atajases las pisadas

Que el morir ya te atajó.


Moriste por mal curado,

Confiándote en la vida;
Y ansí de ella confiado,

Moriste per mal curado,


Mas que no por gran herida.

Fuiste en él un brazo herido

Con una pelota dura,

Poco fué; mas mucho ha sido ,

No por ser tú mal regido,


LAS SIETE CENTURIAS . 791

Mas por ser mala la cura.

Aquesta lástima esquiva


Es la que á mí quedará

Para siempre en cuanto viva;

Aquesta pasion tan viva

Es quien mas me penará.


De una cosa quedo ufano,

Aunque lleno de pasion,


Que aunque acabaste temprano,
Moriste como un anciano

Demandando á Dios perdon.


Dos veces te confesaste

Viendo tu mal ser mortal,


Contino á tu Dios llamaste,

Siempre su fé pronunciaste

Como muy fiel y leal,


Bien creo que si vivieras

Que fueras digno de salva,

Por los hechos que tu hicieras,


Como sobrino que eras
Del buen Coronel Villalva.

Que si de este te acordaras

Como siempre te acordaste ,

A los pasados llegáras ,


Y á los llegados pasaras

Segun muriendo mostraste ,


Mostrástete valeroso

Al pasar de aquestos dias,


Mostrástete virtuoso ,
Y en la tu vida animoso

Por mostrar de quien venias.

Verte á la guerra inclinado


Me turbaba el seso mio,
Como era sueldo heredado

De aquel fuerte y esforzado

Tu sapientísimo tio.
A los nueve dias andados

De Setiembre fué tu fin,

Y á los once sepultados


192 LAS SIETE CENTURIAS.

Los tus huesos muy honrados


En Phegin de Florentin,
Tú yaces ya en el reposo ,
Y yo triste en el penar,

Tú esperando ya glorioso,
Yo esperando ser lloroso

Y jamás no te olvidar.

Que mi triste pensamiento


Como siempre esté á tí junto,
No terná tal sufrimiento

Que me saque de tormento


En cuanto viviere , un punto.

Quédome tan obligado


En cuanto tiempo viviere,
Serás de mí tan amado,

Que lloraré tu pecado


En cuantas MISAs dijere.

Lloraré siempre tu muerte


Y mi pena tan estraña:
Lloraré caso tan fuerte,

Pues quien pudo detenerte.


Te hizo salir de la España.

Acuerdo que me digiste,


Viniendo sobre la mar,

La causa porque saliste,


Y como siempre creiste

De jamás nunca tornar.


Este acuerdo, esta memoria

Es quien más me ha entristecido,


Plegue á Dios de dar victoria

A la tu alma en su gloria,
Y á mí cuando sea servido.

Bella es esta Oda ; pero su obra célebre es la « Comedia pródiga , im-


presa en Sevilla en casa de Martin Montesdoca á X de Diciembre de

M DLIIII , dedicada al muy magnifico Señor Juan de Villalva , de la

Cibdad de PLASENCIA , » cuyo escudo aparece en la portada .


En esta obra dramática dió cima á su empresa , de reducir al teatro

lo parábola de S. Lucas , en forma y carne profanas ; empresa que rom-


LAS SIETE CENTURIAS. 193

pe los limites de lo vulgar, porque aún en los tiempos modernos . to-

dos los grandes elementos y recursos del arte dramático , no han sido

poderosos á realizar este pensamiento sublime . Es verdad que favore-


cian al autor su realismo cristiano y el tratarse de una historia para él

muy conocida, pues si el protogonista no lo era él mismo , es muy po-

sible que lo fuese su amigo Villalva , porque á las alusiones que hace

en la anterior composicion hay que añadir la circunstancia de estar

impresa la Oda al final de la Comedia Pródiga , y la dedicatoria que

hace de este drama al pariente de su desgraciado amigo . Asi es , que

como él mismo , ó ese su amigo , fuese el hijo pródigo que presentaba

en escena, tratándose de una accion real, y tal vez propia, ni encuen-

tra ni buscaba por inspiracion la verdad dramática , como su paisano

Carvajal, que era mas idealista en su produccion .

Miranda, como que profesaba la verdad positiva de su accion real,

se coloca siempre en posicion , como quien estaba en aquellos mo-

mentos buscando la verdad eterna de la parábola y encontrándola .

Observador profundo de las pasiones ; conocedor del corazon hu-


mano , con qué profundidad nos dice , recordando el hombre soy, de
Plauto que....

Aunque de Dios perdonado


El hombre ha de ser del hombre!

Conocedor de las costumbres, que tan intima relacion tienen con

el desarrollo de las pasiones , ¡ con qué desgarradora melancolía , con

qué espresion tan inimitable , con que manifestacion y espontaneidad

de su alma , al volver el hijo pródigo á su casa , ó sea tal vez el mismo

Miranda á PLASENCIA , ya pobre , desengañado y lleno de arrepentimien–

to , á la vista de esta su Ciudad natal , hace esta preciosa y tiernísima ,


exclamacion!

¡Oh campos! ... ¡ oh soledad!


¡Quién os hubiera vivido!
Que nunca hubiera caido
En tamaña enfermedad:

Fuego..... quema á la Ciudad

Que vagabundos consiente....

Que aquestos principalmente


Causaron mi ceguedad .
194 LAS SIITI GENTURIAS.

¡ Sublime arranque de lirismo ! ... Verdad amarga y horrible la que

encierran los inmejorables versos de esta elocuente y arrobadora es-

trofa , en la que manifestando Miranda , con la espontaneidad y fran-

queza de su alma , las causas de su estravío en la juventud , nos dá á

conocer las pervertidas y perniciosas costumbres placentinas de los

tiempos en que vivió , á los principios de esta CENTURIA que termina-


mos ; dedicando un recuerdo á los dos insignes poetas placentinos, para

que los nombres de Micael de Carvajal y de Luis de Miranda se per-


petúen, como una de nuestras pasadas ciudadanas glorias .
CENTURIA SESTA .

SIGLO XVII .

AÑOS DESDE 1601 Á 1700 .

IGLO de exaltacion religiosa fué el XVII de nuestra Era y VI


de la fundacion de PLASENCIA . Sus años se arrastran lánguidamente

bajo los reinados de Felipe III llamado el Devoto , de Felipe IV el

Distraido y del imbécil Cárlos II el Hechizado . Los epitetos aplicados


con propiedad por el juez inexorable de la historia á estos tres Mo-

narcas, nos dán suficientemente á conocer el período que vá á atrave-


sar la Ciudad.

La ley eterna de las compensaciones y contrastes , inmutable como

la naturaleza , rige lo mismo en el órde fisico que en el órden moral

y el histórico . A los movimientos anormales y violentos sucede siem-

pre un período fatál y proporcionado de inaccion y de ca sancio ; el

imperio romano empezó con Augusto y concluyó en su diminutivo Au-

gústulo; en España, el gran Carlos I , tuvo lugo sa contraste en el

imbécil Cárlos II , y al siglo XVI , lleno de esplendidez y de vida , su-

cede el lánguido y opaco siglo XVII .

PLASENCIA , llevada por las corrientes de la época , late con el espi-

ritu dl siglo . En este tiempo brillan , como las últimas chispas des-

prendidas de la antorcha de la anterior CENTURIA, algunas notabilidades .


196 LAS SIETE GENTURIAS.

somo D. Garcia de Aguilar, el P. Diego de Horozco , y el Arzobispo

de Salerno , despues eminente Cardenal D. [Link] de Trejo Paniagua ;

pero los gremios con sus cofradías , sus procesiones y sus romerias , dis-

tinguen á este siglo , en el que PLASENCIA , así como las demas ciudades

de sus circunstancias , adquiere ese caracter teocrático que aun la dis-


tingue .

En este siglo se recopilan las antiguas ordenanzas de la ciudad

y se escriben los Anales de esta Diócesis , como si se pretendiera reco-

ger todos los recuerdos , todas las aspiraciones , todo el espiritu , el al-

ma y la vida del pasado ; para condensarla en el corazon de la Ciudad ,

y reanimar á la PLASENCIA decadente . Pero habian pasado ya sus tiem ,

pos , sus florecientes épocas;

Pasaron sus dias de gloria;


Murieron sus caballeros ....

Señores de peñas bravas


Y de castillos roqueros.

Cuando entreis en nuestros antiguos templos , tended la vista so-


bre su pavimento santo , decorado con las armis , escudos y blasones

de los que fueron . Esas láudes de granito mas elocuentes que nues-

tros marmoreos epitafios , tienen gravada toda nuestra pasada historia .

cubren memorables restos, y son las crónicas de nuestros padres; bajo

la cruz de esos campanarios reposan los que por la cruz pelearon y


murieron; pero su espiritu vive , y su espíritu nos ha inspirado este

último recuerdo á nuestros pasados escritores ; á los placentinos ilus-

tres , á nuestros hombres eminentes en virtud y en saber , y á nues-


tros inspirados poetas , que si ya en esta CENTURIA no los encontramos,
debido fué , á que lo mismo PLASENCIA que la sociedad española , heridas

de inanicion y de marasmo , y dominadas por las ide is del siglo , eran

fatalmente envueltas y arrastradas por las corrientes de errores y preo-


cupaciones , inseparables de los periodos de decadencia como lo fué
esta CENTURA .

AÑO
ΑΝΟ DE 1602 .

Muere á la edad de 81 años y en el Convento de S Francisco de

la ciudad de Segovia el virtuoso placentino , jurisconsulto y poeta sa-


LAS SIETE CENTURIAS. 197

grado Fray Antonio de Sta . Maria . Este hombre nacido , criado y edu-

cado en el siglo anterior ó XVI , fué conocido en el mundo con el nom-

bre de Garcia de Aguilar y Almaráz, y le conceptuamos digno de figu-


rar en el catálogo de las notabilidades de nuestra Ciudad.

Fué natural de PLASENCIA é hijo de padres nobles . Desde niño se

dedicó al estudio de las humanidades , en el que hizo progresos , sien-

do consumado latino y lítérato de muy buen gusto , componiendo obras


poéticas tanto en romance como en latin , entre ellas la vida de San

Francisco y de San Antonio de Pádua en octavas . Se licenció en am-

bos derechos cívil y canónico , siendo conocido y aventajado jurista

entre los de su tiempo . Sus aspiraciones le llevaron á Roma entrando

en la Curia Apostólica . Consérvaba correspondencia en España , y dán-

dole aviso de una vacante del Beneficio en la parroquia de S. Martin

de su pueblo natal , solicitóle y se hizo clérigo , porque cansado de la

vida agitada y artera de la Córte Romana , determinó volverse á su

tierra y casa, y gozar con mas quietud entre los suyos de lo que tenia

de su patrimonio . Al llegar á PLASENCIA se encontró ya sin padres , y

empezó á servir el Beneficio de S. Martin, que alcanzó por último en

el mes de Febrero de 1557 , como constaba de documentos que con-

servaba la parroquia . Su vida como Beneficiado fué ejemplarísima ;

pero no hallándose tan retirado del mundo como deseaba , y del que ya

estaba cansado , renunció el Beneficio en favor de Gonzalo Giral, su

deudo , y entró en la religion de S. Francisco de los Descalzos , en el

convento de Ntra . Sra. de Monte Celi , del Hoyo , tomando al profesar


el nombre de Fr. Antonio de Santa Maria . Además de guardar , como

siempre , una vida ejemplar, desempeñó en la órden puestos y comisio-

nes de importancia ; una de ellas cerca del Papa Pio V, para lo que tuvo

que volver a Roma . Se alistó despues para las Misiones de las Indias ;

pero el General de la Órden mandó que todos los comprendidos en estas


Misiones , se volviesen á los conventos de sus respectivas provincias , y

bien contra sus deseos el P. Fr. Antonio , tuvo que desistir de su pro-

pósito . Fué tambien Provincial de la Órden , y terminado su gobierno

en este puesto no se determinaba cosa alguna en la provincia sin oir su

parecer. En capítulo general fue nombrado para que recopilase las le-

yes y constituciones de la órden . Ya hemos dicho que escribió várias

obras , y que si como poeta latino era escelente en las obras compuestas
50
198 LAS SIETE CENTURIAS .

en romance se advierte en él mas devocion que elegancia . Compuso

vários libros misticos de oracion y de devocion . Aborrecia á los char-

latanes y presumidos , y lleno ya de virtudes y de dias acabó su vida,

este varon ejemplar y honra de PLASENCIA , en la ciudad de Segovia , don.


de aun se conserva con su cordon de S. Francisco su memoria .

1610 .

Por muerte del Ilmo . Sr. D. Pedro de Acevedo , fué promovido á

esta Iglesia el Obispó de Osma Fr. Enrique Enriquez , de la Órden de

S. Agustin . Fray Enrique era hijo del Virey de Méjico y del Perú

D. Martin Enriquez . Este Obispo defendió los derechos de esta Iglesia

y de sus pueblos contra las vejaciones cometidas por el Corregidor, que

los maltrataba y gravaba con repetidas visitas , resultando de esto la

Pragmática en que se mandaba que los Corregidores girasen la visita


una sola vez .

En este año de 1610 , estaba de Corregidor en esta Ciudad D. Die-

go Gonzalez de Hoces . Como Fr. Enrique gobernó esta Iglesia 12 años

hasta 1622 , no sabemos cuál era el buen Corregidor que cometia los

abusos , porque ya en 1613 desempeñaba este Corregimiento D. Ro-

drigo Antonio Pacheco y despues hubo otros .

El Obispo Fr. Enrique Enriquez hizo algunas obras en su Palacio

Episcopal.

1616 .

Fué sacrificado prr lós indios traxcaltecas , que lo mataron á fle-

chazos , el P. Diego de Horozco , Misionero é hijo de PLASENCIA , Jesui–

ta del Colegio de la Compañia de Méjico . Fué hijo del Doctor Antonio

de Horozco , Regidor de PLASENCIA y Abogado de los Consejos y de

D. Isabel de Toro , su primera mujer.

En 1621 , muere en Bruselas á la edad de 76 años la monja Carme-


lita descalza Ana de Jesus , natural de PLASENCIA , parienta muy cercana
del
que entonces era Obispo de Córdoba D. Cristobal Lobera, y cuya

vida ejemplarísima la dió fama de santidad .


LAS SIETE CENTURIAS. 199

1622 .

Muere Felipe III y le sucede en el trono su hijo Felipe IV . Se dis-


tinguen en el servicio de este Rey entre otros caballeros de PLASENCIA

que tambien habian servido á su padre , el entonces Marques de Mira-

bel D. Antonio de Zúñiga y Avila , caballero de la orden de Calatrava y

Embajador en Francia . D. Alvaro de Carvajal fué de Capitan de una


espedicion á Lisboa , y como Alférez el Canpitan D. Fernando de Oro-

pesa Regidores ambos de esta Ciudad . En tiempo de Felipe IV flore-

ció tambien el Cárdenal placentino D. Gabriel de Trejo Paniagua, Ar-

zobispo que fué de Salerno en el reino de Nápoles . No pasó á regentar

su Arzobispado por ser presidente del Supremo Consejo de Castilla y

de la general inquisicion .

1624 .

Por el Corregidor D. Diego de Guzman , y á peticion del Concejo ,


se copia y sacan traslados del Libro recopilacion de las ordenanzas

municipales en que se consignan de las que nos hemos ocupado , y adi-


cionan otras ; formando todas el núm de 52 , cada una de las cuales for-

ma un título ó capitulo del Libro , que reasumimos en el siguiente.

ÍNDICE DE LAS ORDENANZAS .

Titulos -Del Ayuntamiento Justicia y Regidores- De las rentas de los propios-


De la Institucion de la Alhondiga— Del Salario de la Justicia- Del provehimiento
de carnes - Del pescado remojado - De la Dehesa de los Caballos. Del Boyero la Bo-

yada y la Dehesa. De la guarda de los castañares Del castañar de peñahorcada con los
de Longuerillo De los pinares, De la corta y verde de los montes de Arañuelo. Del quin-

to de Arañuelo y Valle. Prohibiendo se entre víno forastero en la Ciudad y que se a-

parten las colmenas de las viñas Del desahucio de las casas. De las entradas en los panes
y como se han de matar las reses bravas. - De la casca, caza y pesca . - De las dehesas

de los Señores y aceptacion de los cuartos. -De la pena de los que entrasen en las vi-
ñas, cotos, huertas y Alcáceres -Del Sanmartineo y criadero de los puercos.-Sobre el
peso de la harina. -De las condiciones del mercado franco. De la féria. De las fé-

rias del pan y vino. — De las condiciones del peso del Concejo. - De los fieles. —De la
200 LAS SIETE CENTURIAS.

barca de la Bazagona. - Del arancel de Alvalá. -Del puente del Cardenal. — Del dere-

cho de la maltrota, ó sean derechos de estraccion de ciertos artículos y géneros , como


pieles de conejos y de todo animal fiero ó salvaje. - Del paso del puente de Cabezuela.

-De cómo se han de arrendar las dehesas de particulares. -Del ejido nuevo . - De las
entregas ó sea de cierta renta. - Del salin que habian de pagar los recueros y recatones.

-Del corral de Concejo. - Del porquero y de los puercos. -De la policía urbana ó sea

de los lijos, ejidos y basuras. -De los leñadores. - De los que matan palomas. — Del de-
recho portazgo. - De los que mataban lobos y aguilas. - Sobre las mujeres públicas.-
Sobre la guarda de las mozas. -De los alarifes, de la teja, ladrillo, y de los que acuchi-

llaban toros. — De los encargados de apagar los fuegos en la Ciudad. - De la caza y

coto de los Caballeros. - Que no se compre pan adelantado, ni se arrienden ganados á


volver de las mismas heredades. - Del presente de gallinas que se daba á los Regidores

en Navidad . De la pena de las armas.-De la pena de los juegos. - Disponiendo que

las ordenanzas que no estuviesen contenidas en este volúmen no tuvieren valor alguno.

Contiene además este libro reales disposiciones y pragmáticas

posteriores sobre la caza , casca y pesca; sobre conservacion de montes

y pinares ; ordenanzas sobre las penas de las dehesas de particulares

y sobre el fomento y cria de caballos , aprobadas por el Rey D. Feli-

pe II en el año de 1578 , y concluye el libro con la Escritura de Con-

cordia otorgada entre la Ciudad y su tierra sobre el uso de estas Or--

denanzas , confirmadas por SS . MM . Esta escritura se otorgó en 1613 ,

siendo Corregidor D. Rodrigo Antonio Pacheco .

1627.

Constrúyese la cárcel de Partido , costeada por la Ciudad y su tier-

ra , segun Escritura de Concordia , celebrada entre ambas partes sobre

cumplimiento de las Ordenanzas que antes hemos indicado . Sobre la

portada tiene el escudo real , y debajo del escudo , en una lápida , la


inscripcion siguiente : EL MUY ALTO Y MUY PODEROSO SEÑOR D. FELIPE IV,

NUESTRO SEÑOR , REY CATÓLICO DE LAS ESPAÑAS Y NUEVO MUNDO, MANDÓ HA-
CER ESTA OBRA . AÑO DE 1627 .

En este mismo año se imprimió en Madrid , á costa de la Ciudad

y de su Iglesia Catedral , la Historia y Anales de esta Ciudad y su

Obispado, escritos en Valladolid , en cuyo convento se encontraba , por


LAS SIETE CENTURIAS . 201

el P. Fr. Alonso Fernandez , Predicador general de la Orden de Pre-

dicadores , natural del pueblo de Malpartida de Piasencia , hombre de


no escasa erudición , é historiador veridico y sobre todo de bastante

imparcialid d , demostrada al darnos noticia de la intencionada y ex-


travagante heregia de los famosos Iluminados de Llerena . Her gía que

no danos á conocer porque tendríamos que estendernos demasiado y


no son pertinentes á nuestro asunto los tales hereges . Bástenos indicur

que la práctica de sus errores consistia en un cúmulo de sacrilegios ,


escándalos , inmoralidades y actos los mas inauditos , nefandos y obs-
cenos que imaginarse pueden , y no queremos tampoco manchar nies-

tra pluma, con la esposicion de las locuras inventadas por el Padre


Chamizo y el Bachiller Hernando Alvarez , en tiempos del Obispo Fray
Martin de Córdoba .

Además de los Anales de Plasencia y su Obispado , escribió Fr.


Alonso otras várias obras .

En los Anales nos dá una minuciosa noticia del estado de PLASEN-

CIA en su tiempo , y nos dice, que en la Catedral ocupaban las sillas

del coro 8 dignidades que eran , el Dean, el Arcediano de PLASENCIA ,

el Chantre , Arcediano de Trujillo , Tesorero , Arcediano de Medellin ,

Arcediano de Béjar , y Maestrescuelas ; 15 Canónigos , 8 Racioneros ,

9 Compañeros ó medios racioneros , y 16 Capellanes de número .

Total con el Ilmo . Obispo 41 individuos , sin contar los mozos de coro ,

seises, monaguillos , músicos, cantores, y capellanes particulares , cuyas

fund iciones les obligaban á la asistencia en el coro.

Gobernaban la Ciudad 37 Regidores perpétuos con su Alférez ma—

yor y su Corregidor , que entonces lo era D. Juan de Vargas, 24 de

Sevilla . La Fortaleza tenia su Alcaide que lo era D. Cristobal Lopez

de Aguilar, y la tierra de PLASENCIA, su Procurador general , que lo era


D. Diego de Quiros, vecino de Asperilla . Total número de indivi-

duos que formaban el Regimiento ó gobierno de la Ciudad y su


tierra 41 .

Caballeros de hábitos militares , hijos de PLASENCIA, habia 4 de

Alcántara , que lo eran : el Cardenal D. Gabriel de Trejo Paniagua .


-El Conde de la Oliva D. Francisco Calderon Camargo y Vargas.-

D. Alonso Manrique Solis. - D . Fernando de Monroy .

51
202 LAS SIETI CENTURIAS.

CUATRO DE CALATRAVA .

D. Antonio Paniagua de Loaisa .- D . Francisco de Trejo Paniagua.

-D. Juan Ocon Pineda y Paniagua . - D . Alvaro de Carvajal Pizarro .

DEL HÁBITO DE SANTIAGO , 6 .

D. Diego Esteban de Carvajal y Nieto . -D . Sancho de Monroy.-


1) . Juan Antonio de Villalva. - D . Luis de Trejo . - D. Pedro Ocon Pi-
neda.-D. Damian de Quirós Sotomayor .

DE LA ORDEN DE SAN JUAN, 2.

D. Miguel Calderon Vargas y Camargo . - D . Baltasar Nieto .

DE LA ORDEN DE SAN ESTEBAN, 2.

D. Juan de Montoya Carvajal. -D . Garcia de la Pila V Almaráz .

Total 18 Caballeros de las Órdenes, con mas 4 Freiles de Alcántara

que lo eran D. Gonzalo Giral de Almaráz. -D . Andrés de Ceballos.-

D. Pedro de Frias y Carvajal . - D . Francisco de Almaráz .

Cofradias habia 4 en la Catedral, que eran la del Sacramento ,

fundada en 1614, su objeto era viaticar con el debido decoro á los

pobres y transcuntes desvalidos del barrio de San Juan y parroquia-


nos de la Catedral. La de la Virgen del Perdon, cuyo objeto se igno-

ra . La de la Anunciacion , desconocido el objeto; y la de Santa Esco-

lástica , que tenia por objeto las rogativas pidiendo agua en los tiempos
de gran sequía , como hoy se hace con la Virgen del Puerto . Se traia

la imágen en procesion desde la ermita de Fuentidueñas, donde se


encontraba.

En el convento de S. Vicente habia 3 , que eran : la cofradía de

Ntra . Sra. del Rosario , su objeto la devocion. La del Nombre de Jesus,

se fundó contra el abuso de los juramentos; Y la cofradia de la So-

ledad, cuyo objeto era la procesion de disciplinantes el Viernes Santo.

El convento de S. Francisco tenia 6. cofradías que eran: la de la

Vera-Cruz que salia en procesion de disciplina el Jueves Santo en


la noche con los pasos . La de Ntra . Sra. de Gracia ó fuese la cofra-

día de la Purificacion , cuyos cofrades eran solo Escribanos y Procu-


LAS SIETE CENTURIAS. 203

radores . La del Angel Custodio . La de S. Diego ; y la del Cordon , hi-


jas solo de la devocion .

En el colegio de la Compañia ó Santa Ana habia 2 cofradías: la

de Santa Ana y la Congregacion de Nuestra Señora.

El convento de S. Ildefonso tenia la de S. José .

La parroquia de S. Pedro , que es la mas antigua , despues de la

Catedral ó Santa Maria , tenia 3 cofradías que eran: la de S. Pedro ,

que llenaba el objeto de solemnizar y dar pompa á los funerales de


particulares que la convocaban. La de Ntra . Sra . del Cármen y la de
Santa Teresa de Jesus.

La parroquia de S. Esteban tenia 6 cofradías: la del Santísimo , su

objeto la funcion de honras y solemnes cultos á el dia siguiente del

Corpus. La del Santísimo Crucifijo , cuyo objeto era enterrar á los po-
bres que no tenian con qué enterrarse; atendia á esta necesidad social ,

honrando los restos de la humanidad desvalida , á la vez que ejercia

una obra de misericordia. Era cofradia de mucha gente, y de las mas

antiguas de la Ciudad . El siglo en que vivimos no la rechazaria . La

de Ntra . Sra. de Fuentisdueñas y la de Santa Lucía . La de la Caridad,

de la gente principal de la Ciudad , tenia por objeto socorrer en cier-


tos dias con sus limosnas á los pobres vergonzantes, y á los de la

cárcel; y la cofradía de las Animas , cuyo objeto son los sufragios .

La Parroquia de S. Martin tenia la cofradía de S. Blas .

Idem la de S. Nicolás , tenia la de Ntra . Señora de los Remedios .

Idem la de S. Juan , que despues de la espulsion de los moriscos,


casi quedó sin parroquianos , tenia la cofradia de Ntra . Señora de

Roqueamador. Esta era la cofradía mas antigua de la Ciudad .

En la Parroquia de S. Miguel, Iglesia yá sin parroquianos en este

siglo XVII , y que está á la puerta de Talavera , entre S. Francisco , la

Isla y ermita de Sto . Domingo , de cuya ermita en el siglo XIX en que es-

cribimos no queda mas que un pequeño resto de paredon , que se vé cn el

paseo del Caño soso , á mano izquierda, segun se vá desde la puerta de

Talavera; tenia una cofradía que llamaban de los Acerandados y lim-

pios, bajo la advocacion de S. Miguel . Los cofrades eran todos califica-

dos y llevaban en la procesion túnica , cordon , rosario , disciplina , y en

el pecho al lado derecho una cruz colorada y azul , como la del Gonfalon

en Roma, á la que estaba agregada .


204 LAS SIETE GENTURIAS .

La Iglesia de Santiago, parroquia extramuros de la Ciudad , sin far-

roquianos ya en el siglo XVII , y cuya parroquia estaba á la pacrta del

Sol , cuya Iglesia hoy es conocida por el Cristo de las Batallas, tenia dos

cofradias que eran, las del Apóstol Santiago y la de San Gil.

La ermita de Sto . Tomas Apóstol, extramuros de la Ciudad , entre

la puerta y puente de Trujillo , convertida hoy en posada , tenia una co-

fradía con la advocacion del mismo Santo Apóstol . La ermita de


San Anton Abad, cerca de la Fortaleza tenia la cofradía de la advoca-

ción del mismo Santo . Esta ermita pereció víctima de un incendio even-
tual en el verano del año de 1860 .

El Santo fué traido á la Iglesia del Salvador , donde hoy tiene su

altar al lado de la Epístola . La piedra de esta ermita que se trató de re-

parar, pero cuya reparacion quedó en proyecto , se ha empleado en cer-

rar la muralla en la parte que estaba abierta en esta portada , ó sea el


lienzo que corre desde el cubo cuadrado hasta la Fortaleza , cuando en

1874 se ha reparado todo el muro , con motivo de la guerra civil, y se

han hecho nuevas las puertas todas de la ciudad : cuyas puertas han

costado 13 mil reales, construyéndose por los maestros Juan Alvarez ,

Bernabé Ovejero , y Manuel Garcia . Dispensenos el lector esta digresion

en obsequio á nuestros deseos de dejar consignados datos para los que


nos suced in , y vuelva con nosotros á las cofradias .

La ermita de los Mártires S. Fabian y S. Sebastian, que era grande

y hermoso edificio , destruido en 1810 , cuando la invasion francesa ,


y cuya Iglesia estaba á la salida del puente Nuevo , sobre el cerro ó

cerrito de la izquierda , y de la que todavía alcanzamos restos , tenia la

cofradía del titulo de los gloriosos Mártires .

La ermita de S. Lázaro que hoy mismo subsiste , y está á la sa-


lida del puente á que dá nombre, tenía la cofradia de los Santos Már-

tires S. Crispin y Crispiniano. Era servida por los oficiales de zapa-


teros y curtidores, y los Santos están en el altar colateral del lado del

Evangelio .

El Hospital de la Merced , que está , como ya sabemos , á la puer-


ta de Talavera, tenia la cofradía de Ntra . Sra. de la Merced, y los
cofrades comian el dia de la fiesta en el convento de S. Francisco .

La ermita de S Hipólito, que llamaban y llaman de S. Polo , à dos

leguas de distancia de la Ciudad , orilla del rio , tenía una cofradia müy
LAS SIETE CENTURIAS. 205

celebrada de la advocacion del Santo . Era la cofradía de las cofradías ,

y de mucha gente . Veamos su objeto: Iban los cofrades dos veces al

año en romería á la ermita ; la primera el último Domingo de Abril , y

llevaban la imágen del Santo en procesion desde la parroquia de S. Pe-

dro hasta la ermita de S. Anton , y en esta ermita , se decia la misa

cantada ; esta vez no comian los cofrades por cuenta de la cofradía . La

otra funcion era el último Domingo de Agosto; los cofrades comian á

cuenta de la cofradia , y la pitanza que se daba á cada cofrade era de

ocho libras de carne de vaca , y once cuartillos de vino (sic) . Así lo

hemos visto consignado, y así lo estampamos . Estas romerias d gene-


raron en verdaderas ramerías . Fué tan ese sivo el número de cofrades

que ingresó en esta , que su ingreso subió á 3 ducados ó 33 : eales cada

hermano . En el año 1621 se reparó la ermita. La devocion á S. Hi-

pólito era grande en toda esta tierra , como patrono de los quebrados ,

que solian pesarse á trigo ; esto es , ofrecer al Santo tanto p ' so de trigo ,
como pesaba el que hacia la oferti . Total número de cofradías 37 .

Como recuerdos de algunas, solo nos han quedado lo que hoy llama-

mos ramos ó las fiestas á S. Blas, S. Anton , Santa Elena , que es el


de los Santos Mártires , el ramo del Salvador, los Remedios ó sea el

de S. Nicolás , el de S. Lázaro , el de la Salud , el del Cristo de las Ba-

tallas, y el del Puerto .

Tal se presentaba en el primer tercio de esta CENTURIA ό


ó siglo XVII

este nuestro pueblo , Ciudad de la que tambien dice su analista Fr.

Alonso Fernandez , que tenia siete puertas, siete plazas , siete fuentes

deatro de sus muros , siete calles principales, siete parroquias, y otras

siete Iglesias que no lo eran , siete conventos que nosotros alcanzamos ,

cuatro de monjas y tres de frailes , y siete ermitas . Y tal se presentaba


PLASENCIA Con sus alfoces ó barrios, y cuando aun en su tierra estaban

enclavadas 15 villas y 42 aldeas , repartidas en tres sesmos , sobre las

que como Señora ejercia jurisdiccion , y á las que concedia terrenos ó

datas , por estar dentro de los términos que le señaló su fundador

para que en ellos y de ellos hiciera lo que quisiera ; y tal era este pue-
blo en 1627 con sus 37 cofradías como hemos visto .

No desconocemos la gran importancia de los gremios en esta época ,

ni el desenvolvimiento del principio de asociacion que se realizaba en-

tonces, bajo la proteccion y amparo de las ideas religiosas, que eran


52
206 LAS SIETE CENTURIAS.

las que dominaban. Cada clase , cada gremio , tenia su Santo tutelar; y

los cofrades de cada grupo ó asociacion , se convocaban y reunian bajo

el pendon de la cofradía , como hoy , en la última mitad del siglo XIX

los prosélitos ó correligionarios de una idea politica , se agrupan bajo

la bandera del partido en que militan . Ayer, se reunian en nombre de


la religion, hoy bajo la enseña política ; entonces , los sentimientos.

aristocráticos de los cofrades, aspiraban á ser mayordomos del Santo ,

y llevar en las procesiones el pendon ; hoy son otras las aspiraciones

de los modernos fanáticos ; ayer hubo exaltacion en las ideas religiosas ,

y con su fé llevaron al abuso el número de cofradías ; hoy el delirio de

otra idea , apesar del escepticismo que domina en todas , ha llevado mas

adelante ese abuso, y por mas que todas se pudieran condensar en la idea

del yo , el resultado es que si numerosas eran las cofradías de ayer,

innumerables son hoy los partidos y las banderías . Se abusó ayer de

la idea dominante , se abusa hoy , y se abusará mañana . Esta es la ley

de la humanidad , que toda exaltacion produzca su fanatismo.

1632 .

Por pasar á gobernar el Arzobispado de Toledo D. Francisco de

Mendoza, ocupó la silla Episcopal de esta Diócesis , el placentino

D. Cristobal de Lobera , hijo del Lic . Diego y de D. ' Francisca de

Torres . Fué primero Canónigo en esta nuestra Iglesia , despues Abad

de la Colegiata de Llerena , Obispo de Badajoz , luego de Cuenca y

Osuna , despues de Pamplona , de aquí fué á Córdoba , á cuya Iglesia

regaló una lámpara de plata de 17 arrobas , seis libras y 4 onzas ,

dotándola para el alumbrado . Dejó renta para dotar á los que acom-

pañasen al Santisimo á los enfermos , y fundó dos capellanias ca el

Convento de Carmelitas Descalzas . Desde Córdoba vino de Obispo ȧ


su Ciudad natal . Edificó una ermita en la Dehesa de los Caballos.

donde hubo antes un convento de monjas , dedicándola á Santa Te-

resa de Jesus donde está enterrado , y cuya cerca está convertida

hoy en Cementerio ó Campo Santo . Fué electo Arzobispo de San-

tiago, y murió en 21 de Octubre de este año de 1652 , sucedión-

dole en el Obispado D. Fr. Plácido Pacheco , monje benedictino ,

y tan excelente orador que fué llamado el Ciceron cristiano .


LAS SIETE CENTURIAS. 207

1641 .

Desde la Iglesia de Avila fué promovido á esta de PLASENCIA,

el Obispo D. Diego de Arce y Reinoso , que mandó dorar y pintar

el altar mayor ó retablo de la Catedral nueva ; construido á princi-

pios de este siglo XVII , en lo perteneciente á escultura , por el fa-


moso D. Pedro Gonzalez de Acevedo . El Sr. Arce se gastó en el

dorado y pintado 158,300 rs . , y tambien hizo el antepecho de jas-

pe negro que arranca desde las columnas de los púlpitos hasta la car-

rera , y que costó 27,500 rs .

El altar mayor consiste en tres cuerpos de arquitectura con 8 co-


lumnas , de órden corintio , cada cuerpo; decorados con estátuas de

Gregorio Hernandez, y cuatro grandes cuadros de Francisco Rici . El

asunto principal de escultura es el que corresponde al medio , y repre-


senta la Asuncion de Nuestra Señora, acompañada de Angeles con

los Santos Apóstoles debajo ; figuras todas mayores que el natural .


Las que hay repartidas por el altar son : S. Juan Bautista , Santiago ,

S. Joaquin y Santa Ana . S. Pedro , S. Pablo , S. Fulgencio , patrono

del Obispado , Santa Florentina , Santa Teresa , S. José, cuatro Angeles ,


S. Juan y la Magdalena á los lados de Cristo crucificado , y en lo alto

el Padre Eterno , cuatro Angeles y várias figuras alegóricas que re-

presentan virtudes . En el zócalo del primer cuerpo hay bajos relieves ,

cuyos asuntos son de la pasion de Cristo, y en los pedestales están

figurados de la misma suerte los Doctores y Evangelistas . En el 2.°

los hay de la vida de Nuestra Señora , y ca los pedestales Santo To-


más , S. Buenaventura, Santo Domingo , S. Francisco , con otros San-

tos al parecer Profetas .

El tabernáculo es un templecito de bella arquitectura , formado de

dos cuerpos con columnas de órden jónico y corintio y Angeles

sobre el cornisamento , teniendo en las manos insignias de la pasion .

Tambien hay en él dos estátuas que representan á Moises y á Aron ;

esculturas las mas notables en este altar, ejecutado por Gregorio Her-

nandez, y que contrastan con otras dos figuras colocadas posterior-

mente en dicho altar , que representan á S. Epitacio , Obispo de Ambra-

cia ó PLASENCIA , segun la opinion que hemos rechazado, y S. Basilé


208 LAS SIETE CENTURIAS.

Obispo de Braga . Las pinturas que hay en este retablo de Francisco


Rici, son las que representan la Anunciacion, el Nacimiento de Nues-

tro Señor Jesucristo , su Circuncision y la Adoracion de los Reyes .


Ya que nos hemos ocupado detenidamente del retablo de lo nuevo,

no será inoportuno hacer una breve descripcion de la parte que exis-


te de la Catedral . Se vén mezcladas en toda la fábrica por fuera y por

dentro algunas cosas del mejor estilo de las artes , conforme se iban
introduciendo y perfeccionando mientras duró sa construccion , que

solo se llevó á efecto de poco mas de la mitad del templo , aunque

duró bastantes años ; pues ya sabemos que se dió comienzo en el año

de 1498 y aun no se ha concluido (ni se concluirá) y verdaderamente

podemos decir que no tenemos catedral , pues destruyéndose la antigua


ó Sta . Maria, no ha quedado del antiguo templo más que una parte , y

otra de lo nuevo . Total dos partes de Catedrales sin formar el todo .

Las dos portadas principales que tiene lo nuevo la una mira hacia
el Norte y la otra al Mediodia . La primera ó sea la del N. es un con-

junto de ornatos prolijos y caprichosos , ejecutados en piedra berro-


queña. Consta de seis columnas en su primer cuerpo , tres á cada lado

de la puerta con nichos en los intercolumnios y repisas en ellos , de

una ejecucion y labores de increible prolijidad como son igualmente

los de las columnas . En el basamento ó zócalo hay varias cabezas ; en

las enjutas del arco están las de San Pedro y San Pablo y en el friso

varios jugetes de niños . Las columnas del segundo cuerpo son de figu-

ra abalaustrada ó de candelabros , y todo trabajado como lo anterior ;

lo mismo que el tercer cuerpo donde hay pilastras en vez de columnas .

Á cada lado de la fachada se levanta una torre sin elevarse mas que

la misma , y todos sus ornamentos tienen correspondencia con


los referidos .

La fachada de la puerta que dá al enlosado , formado en el terreno

de la antigua Barbacana y que pertenecía , y pertenece al comun , por

que aquella puerta se hizo para servicio del público y vecinos de la

Corredera, esta fachada , repetimos , que es la que dá al Madiodia es de

arquitectura mas seria que la del Norte . Consiste su primer cuerpo en

cuatro columnas compuestas ; con caprichosos capiteles al estilo de los

de Berruguete . Otras dos columnas abalaustradas hay en el segundo


cuerpo que encierran dentro una fachadita de labores mas menudas .
LAS SIETE CENTURIAS. 209

En el remate se vén los escudos de armas de Carlos V, y de la casa

de Carvajal . En el basamento y otras partes hay varias cabezas repar-

tidas , bien ejecutadas , así como las diferentes repisas en algunos nichos

y dos estátuas al natural de S. Pedro y S. Pablo, que coronan el edifi-

cio .

En el interior de la Iglesia ó del templo y en la capilla mayor se

vén escudos de armas , entre ellos los del Obispo D. Gutierrez de To-

ledo que comenzó la obra en el siglo XV . como ya hemos dicho, y de

los Carvajales . El de D. Gutierrez está al lado de la Epistola sobre la

portada de la sacristia . En la pared del presbiterio al lado del Evange-

lio hay un nicho artesonado que forma arco dentro del cual está el

sepulcro del Obispo dadivoso y limosnero D. Pedro Ponce de Leon ,

cuya estátua de mármol , mayor que al natural y en actitud de orar , es-

tá sobre la urna cineraria ó sepulcro; y delante un reclinatorio , de me--


nudas labores . En el friso sobre la urna está la inscripcion que dice :

AQUÍ YACE EL ILUSTRÍSIMO SEÑOR D. PEDRO PONCE DE LEON

OBISPO QUE FUÉ DE ESTA SANTA IGLESIA , INQUISIDOR GENERAL,


FALLECIÓ EN LA VILLA DE JARAICEJO Á 18 DIAS DE ENERO DE
1573 AÑOS.

Hay otros detalles en este nicho de los cuales no nos ocupamos ,


asi como ni de la reja del coro , ni de la varandilla que corre desde es-

te al antepecho de jaspe negro de los púlpitos , de que hemos hablado ,

y cuya varandilla nosotros hemos conocido poner, y vamos á salir de


lo nuevo hablando de la famosa silleria de Plasencia ; obra en verdad

de bastante mérito y en extremo caprichosa . Su construccion es del

tiempo de los RR. CC . Para nosotros esta silleria debió ser construi–

da por el maestro del famoso tallador Bartolomé Fernandez , ó tal vez

por este mismo Bartolomé que en 1526 construyó la no menos famo-


sa del monumental convento de Gerónimos de Segovia, titulado el Par-

ral , que hemos visto muy detenidamente , y en la que están repre-


sentados los pasajes del Apocalipsis y los santos de la órden , con el
mismo prolijo trabajo , gusto y delicadeza , que los caprichos y asun-
tos que se vén en la nuestra . Esta silleria está hoy en la Iglesia de

S. Francisco el Grande de Madrid , donde puede verse . Además de


esta silleria del Parral, la de S. Benito de Valladolid y la de S. Mar-

53
210 LAS SIETE CENTURIAS.

tin de Valde-Iglesias , nos prueban que en aquellos tiempos habia es-


celentes artifices .

La conseja que refieren del vuelo del que construyó nuestra sille-

ria, que tan válida corria al principio de este mismo siglo que narra-

mos , y que llegó á historiarse, la despreciamos . La que si admitimos

es la opinion de los que nos refieren , que el hábil é ingenioso maes-


tro que construyó la silleria era un vicioso perdido; que contrajo

deudas á cuenta de su trabajo por mayor cantidad que la que debia

percibir luego que diera rematada su maravillosa obra; que preso por

es as deudas tuvo la habilidad nada estraordinaria de fugarse de la

prision , y cuando fueron á buscarle el pájaro habia volado y de esta

frase antigua tuvo sin duda origen el cuento del vuelo que se refiere
hasta en nuestros dias .

Volviendo á la silleria preside en ella un pensamiento solo ,

único y culminante, y es el de representar el mundo y sus locuras , los


vicios y las pasiones humanas , con todo el ridículo de su deformidad ,

vencidos por la divina idea del cristianismo; lenguaje simbólico , muy


propio y del gusto de aquel siglo de las máscaras, las danzas, las

taráscas y los gigantes que iban delante de las procesiones , y que re-

presentaban con su simbólico lenguaje el paganismo , la herejia y los

errores , huyendo ante la luz del evangelio . Si bien la historia sagrada


tanto del antiguo como del nuevo testamento dieron asunto al artífice

para presentar magnificos relieves, en algunos grupos hasta se faltaba

al dogma que se ridiculiza . Es verdad que una mano provisora ó de-

masiado escrupulosa tuvo buen cuidado de romper estas molduras ;


pero nos dejó restos en el relieve ó cuadro de la formacion de Eva

por Dios . Esto hace suponer á algunos que la silleria se construyó


posteriormente por artifices estrangeros , contaminados yá con las doc-

trinas reformistas . La silleria del coro alto es obra distinta de la del

coro bajo . El cuadro que hemos indicado de la formacion de Eva está

en el coro alto, y respaldo de una silla . Si fuéramos á detenernos en lo

que se merece esta silleria necesitaríamos solo para ella un volúmen

La imaginacion mas rica se agotaria en sus caprichos y el artifice


tendria que apelar al ridiculo , á lo satirico y burlesco, que se represen-

ta , en sus múltiples y bellísimos relieves .

En tiempos de este mismo Obispo ó sea del Ilustrisimo Sr. Arce


LAS SIETE CENTURIAS. 211

y Reinoso, se publicaron las Sinodales de este Obispado ; se escribió

y publicó por su secretario, el Licenciado Juan de Tamayo Salazár,

la vida de S. Epitacio , á quien supone Obispo de Ambracia; y se esta-

bleció en esta Iglesia el rezo del mismo Santo .

1648 .

D. Gregorio de Vargas, Chantre de esta Catedral , fundó y dotó la


escuela que está por bajo del Hospicio conocida vulgarmente por la

Escuela de Pavon , nombre de uno de los maestros que la sirvieron .

1665 .

Á Felipe IV , sucede su hijo Carlos II el Hechizado , última fecha que

podemos fijar de esta decadente CENTURIA, famosa por el imperio de

SATANÁS , LOS DUENDES Y LAS BRUJAS .

En vano nos hemos esforzado por vér de encontrar mas datos fecha→

dos de esta CENTURIA, y dudamos que existan . Los vacios que en ella

se notan, y sobre todo esta laguna que se nos interpone de un período

de 35 años , que corren desde 1665, en que entró á ocupar el trono

Carlos II , hasta el fin de este siglo , no debe de llamar la atencion á

los que sepan que la administracion pública , las artes, las ciencias y
todos los elementos sociales , cuya decadencia se habia iniciado ya á

fines del siglo anterior, en este período del XVII tocaban casi á su última
ruina.

Triste es en verdad el cuadro que los historiadores nos han dejado

del reinado del desgraciado Carlos II , y mas desgraciada la nacion que

tuvo que sufrir y sufrió las fatales consecuencias del gobierno de este

hombre timido , irresoluto , supersticioso hasta la exageracion , viciado

por una educacion fanática y servil , de cuerpo tan enclenque y enfermi-

zo como pequeña y enfermiza tenia el alma . Baste decir que , bajo su

reinado funesto , la poblacion de España quedó reducida á siete millones


de habitantes; además de otras causas , porque la emigracion à la
212 LAS SIETE CENTURIAS .

América era la única esperanza de las familias; los gremios cediendo á

impulso de la época absorvian todo ; 11 holgazaneria , con su inseparáble

séquito de vicios , era el signo infalible de la nobleza ; así como la aplica-

cion y el trabajo eran un padron de ignominia . La degradacion moral


llegó á un grado espantoso ; estraviado el sentido comun y alterada la

pureza de las doctrinas evangélicas , por la ignorancia , se pervirtieron

los sentimientos religiosos , y la supersticion y el fanatismo fomentaron la

ya existente , grotesca y risible mitólogía del brujismo y del majismo , en

que figuraba como el Júpiter Olimpico el mismo Satanás, y como divini-


dades inferiores los duéndes, los gigantes , las serpientes , las brujas , los

encantadores , magos y hechizeros , de los que ni el mismo imbécil Rey

pudo librarse , por que ya sabemos que se denominó y es conocido por


Carlos II el Hechizado .

Nos hariamos interminables si tratásemos de demostrar las innu-

merables patrañas y risibles cuentos de esta época, que corrian tan váli–

dos y autorizados como verdades inconcusas .

En una palabra, el espiritu de esta época era supersticioso ; el fana-

tismo que era la idea dominante lo absorvia todo , y esta idea dominante

se reflejaba en PLASENCIA , quedándonos aun recuerdos .

¿No habeis oido referir que en ese edificio del Berrocal habia un to-

ro encantado , que conservando su forma estaba convertido en piedra,

y con un letrero en las hastas que decia , Á donde mira el toro está el
tesoro?

¿No os han hablado tambien de una serpiente , de larga y rizada


melena, que se guarecia entre las ruinas y los caminos subterráneos
que dicen que desde el Berrocal conducian á la Fortaleza?

¿No os han contado que á la media noche la víspera de S. Juan se


veian antiguamente bajar por la corriente del rio chico los barriles del

gigante Fierabrás?

¿No os han dicho algo de una doncella encantada que moraba en los
cimientos del puente Nieblas , y que salia á pasearse poco antes de sa-

lir el Sol en ese mismo dia de S. Juan ; cuento que quiza tuviese su

origen y fundamento ó por lo menos estaría relacionado con la muer-

te de los dos jóvenes Monroyes , que como ya sabemos , en ese mis-

mo puente perecieron en singular desafio , y tal vez por alguna cuestion


de amores?
LAS SIETE CENTURIAS. 213

Y en las ruinas de los caserios que habia en la dehesa de Berroca-

lillo, ¿no os acordais que habitaba un gigante , que con los golpes que
daba con un maze de hierro imponia miedo y pavor á los que pre-
tendian bajar á una sala , de donde por último sacaron unas

cortinas , que despues fueron regaladas para cubrir al Cristo de S. Lá–

zaro , adornando su capilla?

¿No sabeis yá , que en PLASENCIA Vivian las brujas en la calle Ancha,

y que hasta en nuestros dias ha llevado sobre si ese Sambenito la re-

ferida calle , sin duda , porque allá en tiempos , el Santo Tribunal peni-
tenciaría tal vez á alguna vecina de ese barrio?

¿No sabeis que hasta en este siglo XIX en que vivimos , se ha dicho

y asegurado que habia un duende en una casa muy conocida de la ca-

lle del Rey , que con sus ruidos espantosos y sus fechorías por mucho
tiempo hizo inabitable el edificio?

Pues todas estas fablas y otras muchas consejas por el estilo , in-

ventadas en los romancescos y exiltados tiempos de la Caballería ,

exageradas y aumentadas bajo los reinados de Felipe el Devoto , y de

Carlos el Hechizado , lo cierto y verdad es que han llegado hasta no-

sotros , y aun se conservan tradicionalmente por ciertas gentes entu-

siastas, como siempre , por lo desconocido y maravilloso , y que mucho


les complace y agrada referir y sostener, que el mismo diablo fué el

que construyó la silleria del coro de nuestra Catedral .

Por las ruinas y escombros de los edificios juzgamos de su pasa-


da majestad y grandeza . Los restos de las ideas , son tambien ruinas Y

escombros de los pensamientos y sentimientos de las generaciones que


pasaron , y que nos ponen de manifiesto , dandonos á conocer la par-

te intelectual , y el grado de cultura de los tiempos que vivieron . Las


romancescas fantasías ó consejas que hemos indicado son placentinas , y

nos dán á conocer la historia , costumbres , creencias y grado de cultu-

ra de nuestra Ciudad , en los tiempos á que se refieren . Ruinas de edi-

ficios y restos de ideas , ván siempre unidos ; porque unos y otros nos

dán á conocer el pasado . Pero debemos ser tolerantes . Mañana ... allá

en los siglos futuros , que apenas hoy se vislumbran entre las opacas

brumas del porvenir , tambien se verán nuestros campos cubiertos de


escombros y ruinas de muchas de nuestra ciudades ; de nuestros so-
berbios puentes y caminos; y de las titánicas obras de fábrica de nues-
54
214 LAS SIETE CENTURIAS .

tras carreteras y ferro- carriles ; serán contemplados y admirados , co-

mo nosotros contemplamos y admiramos los existentes restos de le-

janas civilizaciones pasadas; y cuando los hombres de esos siglos ve-

nideros , se detengan ante la embocadura de algun vetusto y hundido

túnel, referirán tambien en son de conseja diciendo: en el siglo XIX ,

cuando se erigian estos edificios y se oradaban estas montañas , toda-

via se creia en pronósticos y ensalmos de curanderos ; aun habia quien

presentase sus manos á los adivinos y gitanos , para que egercieran su

ciencia supersticiosa de la quirománcia ; y sobre todo , estaba muy en

boga la idea de las ideas , la supersticion de las supersticiones , practica-

da no ya por el vulgo , sino por las primeras y superiores capas socia-

les , que daban importancia y crédito á las estravagantes contestacio-


nes de los espiritus comunicadas por los mediuns.

Nosotros , los hombres de hoy , censuramos de fanáticas á las ge-

neraciones de la época del brujismo ; no debemos defenderlas en sus

errores ni las defendemos; pero debemos de ser tolerantes , imparciales

y francos . Las generaciones venideras , censurarán lo mismo la supersti-

cion de nuestro espiritismo ; porque hay que tener muy presente ,

que así como el vicio de los pueblos bárbaros es la ferocidad , y el de

los pueblos cultos la depravacion, asi tambien las generaciones senci-

llas y creyentes , por exageracion ván al fanatismo, lo mismo que las

generaciones descreidas ván á parar, y caen por último , en otras supers-

ticiones ; y si el fanatismo de ayer inventó el brujismo , la supersticion de

nuestros tiempos escépticos ha inventado el espiritismo; y en esta par-

te, lo mismo que tuvieron los siglos pasados , y que tendran los que ven-

gan, mientras haya humanidad , el siglo XIX tiene sus vicios y sus mu-
chos errores , como los tuvo la CENTURIA que terminamos .
CENTURIA SEPTIMA .

SIGLO XVIII .

AÑOS DESDE 1701 Á 1800 .

TRO rumbo toman las ideas en esta última CENTURIA. NOS


Otho va

mos acercando á nuestros dias . La distancia y el tiempo dá lo mismo á


los acontecimientos que á las cosas un aspecto mágico , que hace apare-

cer con mayor interés todo aquello que no ocurre á nuestra presencia , ó

que está velado por la misteriosa sombra de los siglos . El tiempo y el

espacio , repetimos , son los talismanes que producen este prodigioso fe-

nómeno , y de aquí que los sucesos que llenan esta próxima CENTURIA , no

tengan tal vez para algunas personas mas que la escasa importancia de

simples efemérides , porque les falta la autoridad del tiempo . Para no-

sotros que no hacemos simplemente la historia material de la Ciudad ,


sino que de etapa en etapa venimos siguiendo el curso de las ideas ; ha-

ciendo á la vez el estudio de su parte moral; poniendo de manifiesto el

alma y la vida de la poblacion en cada siglo ; penetrando en el corazon

de la sociedad placentina , y considerando los sucesos y las cosas como

revelacion y consecuencias de los pensamientos y de las ideas domi-


nantes , del espíritu latente que á cada tiempo anima, los acontecimien-

tos del siglo XVIII que forma esta CEUTURIA, tienen como veremos , un
alto interés histórico .
216 LAS SIETE CENTURIAS.

En este siglo, PLASENCIA arrastrada por las corrientes de la época ,

entra tambien en movimiento , participando de la nueva vida de este

nuevo periodo . Las circunstancias traen á PLASENCIA al Rey D. Felipe

V, y para sus memorables campañas , pone la Ciudad á su servicio 50

caballos corazas , que costeados por el municipio , recuerdan á sus anti-

guos caballeros de Alarde . Y PLASENCIA Se embellece con nuevas obras

de utilidad , con públicos paseos , con históricos y monumentales edi-


ficios .

En este siglo , la violencia ejercida por el pueblo en cierta ocasion ,

sobre les frailes Franciscos ; las sérias cuestiones ; los entredichos , y


hasta las excomuniones lanzadas por el Cabildo sobre la Ciudad ó el

Ayuntamiento, nos dán á conocer yá el espíritu del siglo, probándonos

qne si antes habian marchado unidas , y mútuamente protegiéndose la


cruz y la espada , esa armonía se habia roto yá entre el baston y la

cruz , ó fuese entre los Obispos y los Corregidores . El elemento teocrá-

tico decaia; y la vida civil se desarrollaba en sentido inverso al que

antes se habia desarrollado la primitiva vida militar ó guerrera , ani-

mada siempre por el sentimiento religioso .

Como remembranza de nuestra antigua mesnada ó Hueste Conce-

jil, se crea nuestro Regimiento Provincial; y símbolo de las nuevas

ideas , del nuevo rumbo que las cosas toman , en PLASENCIA se estable-

ce la famosa Sociedad de Amigos del Pais, la primera formada en la

provincia extremeña , y cuya Sociedad es declarada independiente .

Todos estos acontecimientos , así como la ignominiosa espulsion de los

Jesuitas , revelando la vida latente de la Nacion y de esta Ciudad , nos

dán suficientemente á conocer que si el turbulento siglo XIV fué el


precursor del renacimiento , en que el espíritu reformador se levantaba,

corrigiendo , creando y perfeccionando lo antiguo , esta CENTURIA que


vamos á recorrer, era la precursora de otro siglo de innovaciones Y
trastornos .

AÑO DE 1702 .

En este año PLASENCIA sirve al Rey D. Felipe V con una compañia

de 50 Caballos Corazas , que creó , organizó y sostuvo á su costa el


municipio .
LAS SIETE GENTURIAS. 217

Sabido es que las provincias extremeñas se distinguieron 4


en los
servicios prestados á este Monarca , sobre todo por numerosa caba-

llería de este país que militó en sus memorables campañas .

1704 .

El dia 19 de Marzo de este año , dia de S. José , y Miércoles Santo ,

entró en PLASENCIA el Rey D. Felipe V. Se aposentó en el palacio del

Marqués de Mirabel , y al dia siguiente visitó siete estaciones, que fue-


ron : S. Vicente, S. Nicolás el Real, la Catedral, Santa Clara, la En-

carnacion , S. Esteban y S. Martin . Como el palacio pertenece á la

parroquia de S. Nicolás, el Rey se manifestó feligrés de ella, y como

tal, cumplió con la Iglesia en la misma parroquia de S. Nicolás , el pri-

mer dia de Pascua . Marchó de esta Ciudad el dia 1. ° de Mayo del mis-

mo año, salió por la puerta de Coria , y se dirigió al reino de Portugal ,

donde negocios de Estado le llamaban , y volvió á regresar á PLASEN-


CIA en el año de 1710.

En el tiempo que estuvo en esta Ciudad , se entretenia en matar

oropéndolas en la Isla , á cuyo paseo era muy aficionado; y solia decir

de este sitio que la Isla en la Córte, ó la Córte en la Isla. Para reci-

birle en la Ciudad , se derribó el arco de la puerta de Talavera , con

objeto de colocar un pórtico monumental ó arco de triunfo , por donde


entrase .

Al derribar esta puerta y parte de muro de la misma , fué cuando

se echó abajo la lápida monumental conmemorativa y laudatoria de

la que ya hemos hablado , y cuya inscripcion empieza Libertas Urbi

cœlorum gloriam pandit . En el enterramiento ó corral del Hospital

de las Llagas , hoy Asilo de Mendicidad Municipal, fué descubierta

esta lápida que estaba cubierta de escombros , y de allí la sacó , lím-

pió y tomó exacta cópia un vecino curioso de PLASENCIA , en 27 de

Mayo de 1798 , á los 94 años de haberse derribado . Esta lápida se

colocó entonces en el portal del Ayuntamiento , y despues , al reedifi-

carse la nueva fachada en 1840 , se colocó donde hoy la vemos.

Desde entonces se denomina tambien la parroquia de S. Nicolás

S. Nicolás el Real; en conmemoracion de Felipe V.

55
218 LAS SIETE CENTURIAS.

1718 .

Siendo Corregidor D. Juan Francisco de Lujan y Arce , Señor de

Esteripa , en la plazueleta que forma el sitio de la Cruz dorada, se

construyó una elegante fuente , cuya taza acanalada formaba un crista-

lino fleco al verter sus aguas en el pilon ó recipiente . Alcanzamos esta

bella fuente, parte de cuyos restos forman la llamada hoy caño de la

puerta de Talavera , que reemplazó al antiguo que antes habia . La

taza acanalada es la que está hoy colocada en el caño de S. Anton ,

así como el pilon redondo que está cerca de esta fuente estaba antes

colocado para recibir las aguas de la Fuente herrumbrosa .

El paseo de la Cruz dorada es para nosotros uno de los mejores

de la poblacion . Las perspectivas que desde él se descubren son belli–


simas ; sus lontananzas son verdaderamente fantásticas, desvanecién-

dose por la izquierda en los confines de su dilatado Valle , y perdión-


dose por la derecha su orizonte en las siluetas de las dehesas de

S. Esteban y de Fuentidueña .

1723 .

Se termina la obra de la ermita de la Virgen de la Salud, cuya

capilla se doró en 1743. Mientras se doró la capilla estuvo la Virgen

en la sacristía , y el 21 de Setiembre salió en procesion , acompañada

de todas las hermandades ; despues se la colocó en su altar , con gran-

des funciones de Iglesia . La capilla la erigió la Devocion que aun se

conserva en PLASENCIA á esta Virgen, cuya novena es una de las mas

concurridas , y el gasto del dorado , sc hizo de los bienes que dejó á

su muerte D. Pedro Roman , Beneficiado Compañero de la Santa Igle-

sia Catedral, que dejó aquellos para este fin . La Virgen de la Salud
tiene tambien sus tradiciones que vamos á consignarlas tal y como las

hemos visto en documentos antiguos , de los que hemos registrado .

para adquirir los datos que forman esti CENTURIA.

Referia la tradicion que cuando el Rey fundador de la Ciudad

D. Alfonso VIII , volvió á reconquistar á PLASENCIA de la ocupacion que.

de ella hicieron las huestes de Aben-Jucet , á poco de haberla funda-


LAS SIETE CENTURIAS . 219

do , como ya hemos indicado en la primera CENTURIA , traia consigo,

segun la piadosa costumbre de aquellos tiempos y de aquellos Reyes,


una imágen de Nuestra Señora , á quien se encomendaba siempre muy

de veras . Habiendo conseguido en esta feliz empresa lanzar á los mo-

ros de PLASENCIA , D. Alfonso mandó que se hiciese otra imágen de la

Virgen, igual á la que él profesaba especial devocion y llevaba en sus es-

pediciones , y que esta nueva imágen de la Virgen se colocase sobre la

puerta de Trujillo ; que fué por donde entró , consiguiendo el triunfo


de reconquistar su Ciudad querida . La Capilla primitiva era en estremo
reducida , pero la devocion la fué aumentando poco a poco , y el dia 5 "

de Abril de 1721 , dió principio la obra de la capilla actual, derriban-

do parte de la muralla y los cubos laterales . El 3 de Junio del mis-

mo año se sacó á la Virgen de la capilla , y se trasladó á la Catedral

con la mayor pompa , saliéndola á recibir el Cabildo á la puerta princi-


pal, y depositándola despues en la capilla llamada de S. Juan . Durante

la obra estuvo la Virgen en dicha capilla , y todos los años se la hacía

alli la funcion , hasta el año de 1723. El 1. ° de Mayo se acordó por la

Devocion que se trasladas á su nueva capilla el 22 del mismo mes de

Mayo , como se verificó , con asistencia del Cabildo, Ayuntamiento,


Hermandades , y un gentio inmenso, tanto de la Ciudad como foraste-

ros . En este mismo tiempo , se estaba haciendo tambien la ermita de la

Virgen del Puerto , de cuya Virgen nada hemos hablado hasta ahora , Ꭹ

de la que ya diremos alguna cosa en lugar oportuno . En la obra de la

capilla de la Salud las mujeres, espontáneamente , subian el agua, la-


cal y los materiales para la obra ; y el Ilmo . Obispo que habia enton-
ces D. Fr. Francisco Laso de la Vega y Córdoba , hizo el retablo ,
principiando á salir el Rosario en el año de 1726. Ya en el año de

1624 se empezó á celebrar la Misa de la Madre de Dios, de las limos-

nas que se recogian con los petitorios de los Domingos .

Nada decimos sobre esta tradicion del origen de la Virgen de la


Salud, que respetamos, porque respetamos tanto los sentimientos reli-

giosos, cuanto censuramos el fanatismo de todas las ideas. Sobre la

suntuosa puerta del Sol , hay otra Virgen de piedra , como lo es la de

la Salud . ¿Será de aquel tiempo? ¿Tendrá el mismo origen? La tradicion


antigua nos indica la puerta de Trujillo como entrada victoriosa de

Alfonso VIII en PLASENCIA, cuando la reconquistó de los árabes , y la


220 LAS SIETE CENTURIAS,

historia nos dejó ya consignado , que por la puerta de Trujillo entraron


las gentes de los Carvajalos, á libertar la Ciudad del vasallaje de los
Condes .

No el acaso se denominó esa Virgen la Virgen de la Salud, porque

efectivamente , por ese sitio vinieron á PLASENCIA la salvacion y la liber-

tad . No es del todo despreciable la tradicion , y ojalá encontrásemos

otra que nos recriese , el por qué ha de ser por la puerta de Talavera

la entrada oficial en la Ciudad , de los Reyes y de los Obispos . ¿ Qué


daria origen á esto? ¿Qué recuerdos históricos, qué hechos designarian

esa puerta de Talavera , como entrada pública en la CIUDAD DE ALFON—

so VIII? Dudas y mas dudas , repetimos, que ignoramos mas que lo que

narramos . Solo tenemos noticia de que el primer Obispo que hizo su

entrada oficial por la puerta de Talavera fué el famoso D. Martin de

Córdoba , que la verificó el 14 de Diciembre de 1574. Salió á recibirle

en procesion el Cabildo á la referida puerta , con las ceremonias que

hoy tienen lugar .

1738 .

En este año hubo gran escasez de agua y se acudió en rogativas


á la Virgen de la Asuncion .

En 24 de Octubre hubo grandes discordias y hasta entredichos ,

entre las provisiones , sede vacante , y el Corregidor de esta Ciudad ,


que lo era D. Pablo de Monroy y Becerra, natural de Cáceres , sobre
la soltura de un preso .

1739 .

Hay tambien gran sequía , y se vuelve á las rogativas públicas .

En este mismo año empezó á llover el dia de S. Andrés , con-


aguas tempestuosas y torrenciales , que duraron ocho dias consecuti-

vos . Las avenidas hicieron grandes estragos , y el rio entró en la er-


mita de S. Lázaro . Los torrentes llegaron hasta arrasar algunos

pueblos .
LAS SIETE CENTURIAS. 221

1741 .

En Setiembre de este año , se acabó de dorar el retablo ó altar de


Nuestra Señora de la Asuncion . Hubo con este motivo muchas fun-

iones religiosas , y se sacó la imágen en procesion , entrando en los


onventos de Monjas ; y aquella noche, se colocó un tablado desde la

asa cárcel de Corona hasta la pared de enfrente , donde estaba el Ca-

Dildo presenciando los fuegos artificiales . Entre las muchas funciones

dispuestas por el Cabildo, una de ellas , era la lidia de 10 toros , con

toreros y picadores , pero habiendo tenido noticia el Cabildo , de que

el Ayuntamiento , ó la Ciudad, como entonces se decia, se presenta-

ria en público , y hasta debajo de dosél en la funcion , mediaron sé-

rias contestaciones y no pudiendo transijir en ellas adoptaron la me-

dida de suspender la funcion retirándose toreros y picadores .

1743 ,

El dia 12 de Junio , víspera del Corpus , se colocó el gran Mayorga

en su torre del Reloj de la Ciudad ; le habia construido nuevo el escul-

tor Francisco de Prado . Mayorga cuyo nombre conserva el Reloj de la

Ciudad , era una estátua de madera que hacía la demostracion de dár las

horas . Esta figura allí colocada , y con su gorro encarnado , fijó desde

luego la atencion de las gentes del pueblo placentino , de carácter bur-

lon y bromista , que le designaron desde luego con el gráfico y signifi-

cativo apodo del abuelo . Este calificativo del abuelo , nos dá yá una

idea de que el primitivo Mayorga se debió colocar en el siglo XVI , y


que estropeada por el tiempo la primer estátua , se restauró ó renovó

mejor dicho en este año de 1743 ; cuya estátua permaneció en su pues-

to hasta 1811 que fué arrojada al suelo , y hecha pedazos por los

franceses. El reloj aun conseva el nombre, y los hijos de PLASENCIA

seguimos siendo Los nietos de Mayorga .

Y el reloj se denominará como hasta aquí de Mayorga , por mas

que en este año de 1877 , y el dia 20 de Febrero , Martes de botijas .


apareciese con su nueva máquina y esfera trasparente . El nombre de
Mayorga se le debe á que el artifice que construyó ó colocó el reloj
56
222 LAS SIETE CENTURIAS.

primitivo era del pueblo de Mayorga , tierra de Leon , y de ahí el

Reloj de Mayorga , cuya máquina sirve al que ahora en el mes do


Julio se ha colocado en Santa Ana .

En este año se construyó tambien el antiguo Seminario, que

vimos destruir para edificar el nuevo comenzado y no concluido .

Este año es tambien el conocido con el nombre célebre de la Nanita

ó naila, porque fué de tan buena cosecha que el pan valia á nadita ,
diminutivo de nada , como hoy diriamos , para designar su bajo pre-

cio . La fanega de trigo valió 14 rs . , y el pan de dos libras 3 cuartos .

En este año se notó escasez de agua , á la entrada de la primavera .

1745 .

Por el mes de Marzo se arruinaron cuatro arcos del acueducto al

sitio de S. Anton . El Corregidor D Fernando de Mendoza , sacó á

subasta la obra , y se levantaron como hoy los vemos , siendo remata-


dos en unos 10,000 rs . , costeados por várias corporaciones y par-
ticulares .

1746 ,

En este año se construyó el retablo ó altar de las reliquias en la

Catedral ; le costcó el Ilmo . Sr. Baile, y con madera y pedestal fué su


importe de 35,000 rs .

Tambien se trajo de Salamanca en este año el monumento de talla

de la Catedral; costó puesto en PLASENCIA 13,000 rs .

El dia 9 de Julio , murió el Rey D. Felipe V, y el 9 de Octubre se


levantaron pendones por su hijo D. Fernando VI . En esta Ciudad se

levantó el estandarte por el Alfercz Mayor que era de este Ayunta-

miento D. Antonio de Vargas.


LAS SIETE CENTURIAS. 223

1748 .

El dia 16 de Diciembre se ejecutó una sentencia de muerte en la

Ciudad por robo sacrilego que narramos .

Bernardo Detabio, natural y vecino de Hervás , robó el copon con

formas de la Iglesia de aquel pueblo . Confesó que se comió las formas

y que tiró el copon dentro de una ermita del mismo pueblo . Seguida

la causa le condenaron á la horca , y despues á ser descuartizado ; y en


efecto , el 16 de Diciembre de este año , le sacaron de la cárcel metido

en un seron, que llevaban los Hermanos de la Caridad y diferentes Re-

ligiosos y Sacerdotes . El reo llevaba una túnica de bayeta blanca, y un


gorrete ; llegó muy conforme á la horca que estaba frente á la calle de

Vidrieras y del Rey ; sufrió resignado la pena , y estuvo en el patibulo

desde las diez de la mañana hasta las 3 de la tarde que le bajaron . Pu-
sieron el cadáver en una caballería y le llevaron á la Dehesa de los Ca-

ballos , donde el verdugo le descuartizó , fijando un cuarto en el sitio

que aparta el camino de la Serradilla , otro por cima de la Cruz de

los Enamorados , otro á los Alamitos, y otro á la Trucha. A los 15

dias se recogieron los cuartos , se trageron á la cárcel, se metieron en

un cajon, y se le hizo el entierro que fué muy concurrido . Este desgra-

ciado tenia dos hijos , una hija que murió de pesadumbre , y un hijo

que se ausentó del país . La solitaria y triste calleja del Verdugo , nos

recuerda hoy la morada del antiguo ejecutor .

1750 .

La escasez de agua hizo que se descubriese á la Virgen de la

Asuncion, pero no habiendo obtenido su misericordia por esta vez,

el vecindario pidió con vivas instancias se bajase la Virgen del Puer-


to , que hacia 13 años no bajaba á la Ciudad . En efecto , el dia 11 de

Abril salió la comunidad de PP . Franciscos y muchos devotos por la

Virgen, que llegó á Plasencia el 14 por la mañana . La depositaron en


la Iglesia de S. Roque, y por la tarde fué el Cabildo por ella , lleván-

dola á la Catedral y colocándola en el altar de la Virgen de la Asun-

cion , al lado del Evangelio . Los devotos no se separaban de la del


"
224 LAB SITE CENTURIAS.

Puerto , y siendo cosa chocante que una si y la otra nó quedase des-

cubierta, se acordó por el Cabildo poner una cortina ante la Virgen


del Puerto, y asi cuando se cubria la una se cubria la otra . A los 4

dias de novena llovió , concluida esta se volvió á llevar á S. Roque á

la Virgen del Puerto , pues aunque amenazaba una tormenta así lo dis-

puso el Cabildo . Al llegar á la calle del Sol , empezó á diluviar dando

mucho que decir la salida de la Virgen en tarde tan tempestuosa .

Cada cual calificaba á su antojo la disposicion del Cabildo ; yá la Vir-

gen en la Iglesia de S. Roque, dieron principio las funciones de cos-

tumbre y el 6 de Mayo se volvió á su ermita .


Como hemos escrito la Historia sobre la invencion ó hallazgo de

esta Virgen , sus recuerdos y tradiciones populares , nos concretamos

á indicar en este lugar lo que omitimos por un descuido involuntario ,

al escribir en verso la historia á que nos referimos . La indicacion

que hacemos es que todavía hay en Lisboa un barrio que se titula de

Belén, y es tradicion que se conserva hoy en Lisboa , que en tiempos


muy antiguos desapareció , sustraida de la Iglesia , la Virgen que daba

nombre al barrio ; y que los que la sustrageron la ocultaron en las

montañas de España . Las tradiciones Placentinas están de acuerdo

con la tradicion que se conserva en Lisboa . La Virgen del Belén por-

tuguesa es indudablemente para nosotros la Virgen del Puerto , que

en el año de 1627 era tútelar de la sierra en que se encuentra , y ya

en aquel tiempo la Ciudad y su comarca la tenian en gran veneracion ,

pués á este Santuario , como cosa hecha , venian á pedir remedio en sus
necesidades tanto públicas como particulares , por mas que se rogase

á la Virgen de la Asuncion y desde Fuentis Dueñas se trajese á

PLASENCIA á Sta . Escolástica para pedirla agua en los frecuentes años

de sequía .

1751 .

El Cabildo muda el método seguido respecto á las horas del

coro, así como tambien las horas de andar el esquilon , y esta varia-
cion es mal recibida por el público , en términos que dió lugar á co-

mentarios que se reservó consignar el autor del manuscrito, del que


tcmamos este dato .
LAS SIETE CENTURIAS, 225

Este año hubo que volver á descubrir la Virgen de la Asuncion


por falta de agua; y ya que tantas veces hemos hecho indicaciones de

esta imágen , diremos que la mandó traer el Cabildo en el año de 1588 ,

pero de los antecedentes no resulta de dónde la trageron, ni cómo ; y


esta falta de datos ha dado tambien lugar á várias suposiciones . Al-

gunos pretenden que fué traida de la Iglesia de Navacarros , donde se


veneraba .

Segun otros parece que se construyó por un famoso escultor en


Salamanca . El Cabildo, al traerla , la colocó en un retablo pequeño ,

donde permaneció hasta el año de 1741 , que se concluyó en el que


hoy está colocada , y en Domingo dia 23 de Setiembre de referido

año la sacaron en procesion , con asistencia del clero secular y regu—

lar , todas las hermandades y el M. N. y M. L. Ayuntamiento . Fina-


lizada que fué la procesion colocaron la imágen en el lugar que ocupa ,

y á esta colocacion siguieron tres dias de regocijos públicos , si bien


con la ocurrencia que dejamos narrada en indicado año de 1741 .

Esta imágen de la Virgen en su glorioso tránsito , ó de la Asun-

cion, bella escultura del renacimiento , no se manifiesta al público mas


que dos veces en el año ; una el dia 15 de Agosto como patrona que es

de la Santa Iglesia Catedral, y la otra el dia Todos los Santos , por

voto que el Cabildo hizo el 30 de Noviembre de 1755 , en accion de


gracias por no padecer lesion ninguna el edificio con el fuerte temblor

de tierra que en dicho dia aconteció .

1753 .

En 2 de Enero cae un fuerte nevazo que duró la nieve en las ca-

lles de la Ciudad por espacio de 15 dias ; la sequía continúa , y yá en 27

de Marzo se repiten las rogativas y se dispone la bajada de la Virgen


del Puerto . En esta ocasion , hubo sérias cuestiones entre el Cabildo y

el Ayuntamiento sobre qujén debia pedir la Legacía , y por último , el

Ayuntamiento determina traer á la Virgen por sí solo , depositarla en


S. Roque, y hacerla alli las funciones . Llega esto á conocimiento del

Cabildo , y se adelanta mandando el 7 de Abril dos Comisarios y doce


Capellanes para que la tragesen . Esto fué la vispera del Domingo de

Lázaro, y estando ya en la ermita desde por la mañana , al mediodia

salen de la Ciudad como de costumbre cuatro Regidores , que fueron


57
226 LAS CIETE CENTURIAS.

en coche hasta la calzada, ó sea al empezar las ruelias, y allí se apea-

ron . Los conoce la comision del Cabildo que estaba arriba , y al mo-

mento , sin acabar de comer, sacan á la Virgen des ermita, y cuan-

do llegaron los del Ayuntamiento, ya baj ban ms acá del pozo . Alli

la cogieron los Regidores, pero como devotos , ne cómo Concejales , y

empezaron las disputas que se aumentaron todo el camino . Unos y

otros comisarios mandaban partes á sus respectives corporaciones ;

por último , salió el Cabildo á las 3 de la tarde y al pasar por la plaza

se incorporó el Ayuntamiento y llegaron hasta el cancho gordo , don-


de estaban los Comisarios con la Virgen. Unos y o ros Jueces llega-

ron á aquel punto y continuaron las disputas y desa ones por mas de

dos horas , y por último , ya el Provisor hecho excomuniones á los

Concejales si o dejaban la Virgen . Una y otra co poracion tenian sus


debates , cada cual interpretaba ó calificaba aqu llos disgustos á su ma-

nera; por fin, continuó la procesion y sin parar en S. Roque , entraron

por la puerta del Sol y la trageron á la Catedral, colocándola en el al-


tar , en el presbiterio como de costumbre . El Ayuntamiento , á pesar

de todo , no la dejó hasta verla colocada en el altar . Pasó Semana San-

ta , y despues de Pascua, dió licencia el Cabildo para que se la hicie-

sen las funciones de costumbre por los gremios, y particulares. La se-

quia continuó , y la Virgen estuvo en la Catedral hasta el 1. ° de Julio

que se la trasladó á S. Roque . Ya entonces el Ayuntamiento habia

alcanzado una declaracion del Consejo para que gozase de las regalías

que de costumbre inmemorial tenia respecto á traer y llevar á la Vir-

gen del Puerto , reconociendo el Patronato especial del Ayuntamiento .


El dia 2 del mismo mes de Julio la hizo su funcion el Ayuntamiento ,

y el dia 4 se la subió á la ermita, quedando la Ciudad consternada ,

pues no habia llovido, y la falta de agua era tal que el rio se secó .

En esta mismo año vino Bula de Su Santid d para que se goz se

por el Cabildo de las Vacantes, destinando su importe para concluir


la obra de la Catedral .

1755 .

El fuerte temblor de tierra que en este año se sintió el


LAS SIETE CENTURIAS, 227

Todos los Santos , y que se conoce con la denominacion de terre-

moto de Lisboa , por los grandes estragos que hizo en la capital Lu-
sitana , desniveló la antigua fachada del Ayuntamiento , de que h

mcs hablado antes . En conmemoracion de este terremoto que en

PLASENCIA RO ocasionó desgracias personales , como en otras partes,

todos los años en igual dia , ó sea en el de Todos los Santos , hay ro-

gativa y letanía en la Catedral .

1756 .

El 20 de Julio hizo su entrada pública en PLASENCIA el Ilmo . Sr.

D. Pedro Gomez de la Torre , y el dia 23 del mismo mes , dió princi➡

pio á la nueva obra de la Catedral . Bendice el Ilmo . la primera pie-

dra , y se asienta en sus cimientos frente á la puerta de la Iglesia de

Santa Maria, construyéndose lo que hoy se vé desde los cimientos


de la torre hasta enlazar con lo rematado , que no es mas que el pri-

mer cuerpo de esta parte del edificio . Apesar de lo mucho que re-

dituaron o produgeron todas las Vacantes de los Beneficios eclesiás-

ticos , y las grandes cantidades que el Obispo y Cabildo dieron para

el efecto , cesó la obra , y se desengañaron de que para su conclusion se

necesitaban mas millones que de los que podian disponer .

1759 .

El 10 de Agosto murió D. Fernando el VI , y le sucedió Cárlos III

que fué proclamado en esta Ciudad el 14 de Octubre, levantando el

estandarte D. Juan Amador, Regidor decano . Entre las funciones con


que se celebró la proclamacion hubo dos corridas de toros .

1761 .

En último de Marzo de este año hubo un temblor de tierra á las

12 del dia, y fué general . Ea PLASENCIA no ocurrió desgracia alguna,

y el 12 de Abril en accion de gracias, hubo funcion solemne y proce-

sion, descubriéndose la Virgen de la Asuncion .


228 LAS SIETE CENTURIAS .

Siendo Mayordomo de Fábrica en este mismo año un D. Juan

Genaro , Racionero , se cometió la torpeza de embadurnar ó blanquear


la Iglesia de lo Viejo ó Santa Maria , y se colocó el retablo del altar

mayor viendo que la obra nueva iba muy despacio , y el retablo anti-
guo que habia , se le dió el Cabildo á la ermita de los Mártires .

Tambien este año se aumentó la obra de la Casa Alhóndiga ; se

hicieron dos grandes troges y un cuarto para la avena ; se rebajaron

y cubrieron los dos cubos laterales , y se hizo además el portal delan-

te de la puerta , y desde entonces se dispuso que alli fuese la venta

del trigo , quitando las caballerías de la plaza, ordenándolo todo el


Corregidor D. José Delgado y Frias .

1762 .

Se hace un recibimiento extraordinario en esta ciudad al muy re-

verendisimo padre maestro Fr. Juan Tomás Boxadors y Rocaberti,


General de la Orden de Predicadores .

1764 .

Año escaso de aguas en que vuelven las rogativas . Se construyó


en lo Viejo el retablo del Cristo de las Injurias , correspondiente al

de Nuestra Señora del Perdon , y se dora el altar mayor de las Mon-

jas Ildefonsas.
Tambien se doró el de las Descalzas , y se construyó la sacristia

á espensas del Ilmo . Sr. Obispo Manrique . En la Catedral se concluyó


el facistor del coro , y también en este año se doró el retablo de la
Iglesia de los Jesuitas.

1765 .

Muere el Ilmo . Sr. Obispo D. Juan Francisco Manrique , y antes

de su muerte , y á sus espensas , se construye y dora el retablo de las


Monjas Capuchinas . Sucedió en la Silla episcopal al Sr. Manrique
Sr. D. Francisco Antonio Lorenzana , y al poco tiempo marchó de Ar-

zobispo á Méjico .
LAS SIETE GENTURIAS. 229

1766 . i

Es electo Obispo de esta Diócesis el famoso Obispo Laso ó fuese


D. José Gonzalez Laso Santos de San Pedro , Dean de esta Santa Igle-

sia Catedral y Doctoral que habia sido antes . Tanto el Cabildo como

el Ayuntamiento dieron muestras de contento en su eleccion , y los


Notarios salieron á caballo llevando un Victor , y alumbrándose con

hachas, pues salieron de noche . El Cabildo le regaló todo el pontifical


Ꭹ le ofreció 200,000 reales . Hubo toros y capeas en la Plazuela de

S. Nicolás , pues el Sr. Laso vivia entonces en el Palacio de las Bó-


vedas . Era de Bustillos de Cea , pueblo cerca de Valladolid ; hizo su

entrada pública en esta Ciudad el 17 de Setiembre . Ya nos ocupare-

mos mas estensamente de este famoso Obispo .

En este año se doró el retablo de la Parroquia de S. Miguel,

extramuros , y tambien se doró el de S. Martin , y se hizo nuevo el


pavimento .

1767 .

En 2 de Abril llegó el decreto de la expulsion de los PP. Jesui-

tas , debiendo realizarse á la vez , y en toda España , en el término de

24 horas . En el Colegio de PLASENCIA habia entonces 18 religiosos .

Estos salieron de su convento de Santa Ana por la puerta llamada de

los Carros . Esta salida tuvo algo de ignominiosa en esta Ciudad al ser

expulsados por esta puerta escusada que hasta hoy lleva ese nombre ;

puerta únicamente de servicio para los corrales y la huerta . La salida

de los Jesuitas por esta puerta , dió origen en esta Ciudad al proverbio

ỏ frase local de salió por la puerta de los carros , que se aplica á al-

guno cuando rompe amistades ó son mal despedidos . Al salir los re-

ligiosos por esa puerta que hemos indicado, y que dá frente á la calle

de la Cerca, salia un Jesuita bastante anciano y enfermo , montado en

una borriquilla , y como se compadeciese de él el público que pre-

senciaba la expulsion , el Jesuita no dejaba de repetir diciendo : pues


58
230 LAS SIETE CENTURIAS.

que Dios lo permite y el Rey lo manda , anda borriquita , anda ; frase

intencionada . y que hoy daria lugar á várias interpretaciones . Los

orgullosos Dominicos del convento de esta Ciudad , y en el mismo dia ,

celebraron la expulsion de los Jesuit.s con una opipara comida en co-

munidad . Este dato es debido á referencia fidedigna de un individuo ,

hijo del convento de S. Vicente . Las dos órdenes de Jesuitas y Predi-

cadores , estaban enceladas , y la comunidad no podia menos de refle-

jar las pasiones de los individuos que la formaban , como ha sucedido ,


sucede y sucederá siempre .

En este mismo año se verificaron corridas de toros en la Isla, qne

no se habian visto nunca en esta Ciudad , con toreros y picadores .

En este mismo año tambien viene la órden para establecer en


PLASENCIA el Regimiento Provincial, núm . 39. Fué nombrado Coronel

el Sr. D. Miguel de Vargas y Carvajal, y Teniente Corcne! el Sr.

D. Pedro Barona , primeros gefes que tuvo el Regimiento . El cuartel

se estableció en la calle de Trujillo , en la casa del Marqués de la Pue-

bla , cuya casa con su plazuela se incluyó luego por el Obispo Laso

en el nuevo hospital que erigió , dando ensanche al antiguo , levantado

como ya sabemos por D. Engracia de Monroy.

1768.

En 24 de Setiembre viene ȧ PLASENCIA el Inspector General de Mi-

licias , y el 29 se bendijo la bandera del Provincial en la parroquia

de S. Esteban . El Regimiento hizo ejercicio en la Plaza y en la Isla .

En el año 1773 tambien escaso de aguas , se bajó á la Virgen del

Puerto , como siempre hubo várias y grandes funciones . Se promovie-

ron disputas entre los frailes Franciscos y los devotos al volverla á su

ermita . Aquellos decian tener órden del Obispo para no soltarla , y

éstos que era derecho suyo el subirla , por último, los devotos se la
quitaron á viva fuerza á los frailes .
LAS SIETE CANTURIAS.

1774 .

Dispone el Gobierno que en todas las cabezas de Diócesis haya uną

Biblioteca , y el Obispo Laso dispone hacer al efecto grandes habitacio-

nes en su Palacio Episcopal . Asi es que no se limita á continuar la que

habia de servir para Biblioteca , sino que hizo por cima otras várias , y

mandó construir dos salas seguidas que van de una á otra hasta la mu-
ralla con un balcon corrido . En una de estas salas se ha establecido

el Tribunal del Jurado en nuestros dias. Construyó el oratorio y otras


várias habitaciones , durando la obra dos años , é invirtiéndose en ella
seiscientos mil rs .

En 1775 , despues de haberse hecho várias rogativas á la Virgen

de la Asuncion por escasez de aguas , se bajó la del Puerto con la


pomp 1 de siempre . El Regimiento Provincial que estaba en la Ciudad

en asamblea, recibió á la Virgen con salvas ; la hicieron los provin―

ciales una lucida fiesta , y desde aquel dia fué aclamada por Patrona del

Regimiento .

En 1776 , despues de Pascua del Espiritu Santo , se dió principio á

la obra de reforma de la Iglesia parroquial del Salvador . La Iglesia

de las Monjas Descalzas , se habilitó por parroquia durante la obra.

En 1778 el Corregidor de esta Ciudad , que lo era entonces D. Joa-

quin del Peral, dispuso se numerasen las casas, y se pusiesen rótulos


á las calles y tambien empedró algunas. Esta numeracion de casas y

rotulacion de calles se han reemplazado en nuestros dias por las man-

dadas poner por las secciones de Estadística . El antiguo rótulo de las

calles estaba en azulejos pequeños .

En 1780 se aprueban por Carlos III y el Supremo Consejo de

Castilla , los Estatutos de la Sociedad Económica de Amigos del País,


239 LAS SIETE CENTURIAS.

formada en esta Ciudad en el año anterior de 1779 , siendo Corregi-

dor de la misma y Presidente de la Sociedad el Marqués de Pejas . En

atencion & haber sido la primera sociedad formada en la provincia de

Extremadura se la declara independiente , sin que pudiera agregarse á


otra alguna ; pero admitiendo en ella á las que de nuevo se estableci-

erán El destierro de la ociosidad - El fomento de la industria popu-

lar-El restablecimiento de las artes-El aumento de la agricultu-

ra -cria de ganados- Establecimiento de fábricas-El fomento del

comercio La estension y propagacion de la cria del gusano de se-

da y la morera - y la restauracion de todos los ramos que pudieran ren-

dir útilidad á los naturales , y se hallasen decaidos , eran los fines que

se proponian estas Patrióticas sociedades ; cuyos estatutos de la de

PLASENCIA Corren impresos y son demasiado estensos para insertarlos


en esta obra .

1786 .

El obispo Laso abré ó aportilla la Fortlacza , y repara con la pi-


edra estraida el camino ó calzada desde Santa Ana hasta los Alami-
tos .

1789 .

El dos de Febrero se procalma Rey de España á D. Cárlos IV y le-

vanta el estandarte Real en esta Ciudad por el mismo el Regidor


perpetuo D. Francisco Ambrona .

Estas proclamaciones se han hecho siempre en la plaza , á la puer-

ta de la catedral , y en el llano de la Fortaleza , simbolo de los tres ele-


mentos sociales , el pueblo , el clero y la nobleza , representados por la

plaza , el templo y el castillo .

En 1790 se coloca el reloj de torre en la catedral cuya campana se ti-

ene por tradicion ser la mas antigua de la ciudad , como antes hemos in-
dicado . Son notables los grabados en alto relieve que en ella se ven
LAS SIETE CENTURIAS. 233

representando dos Obispos , un Rey y un Crucifijo , que lo mismo que

la inscripcion que no hemos podido leer se remontan por sus formas al


siglo XIII.

1791 .

Desde 1787 se venia ya componiendo el camino de la ermita del

Puerto, y ya en este año de 1791 llegan los coches hasta la ermita .


Esto lo hizo á su costa el famoso Obispo Laso que á su costa habia

reparado ya el camino de las viñas , el de la Trucha , y el de Fuentis


Dueñas .

1794 .

En este mismo año se hace una tala en la Isla donde se cortan

mas de 100 álamos , con destino á la plaza de Badajoz para construccion

de carros , cureñas y aprestos militares ó de guerra, por que ya sopla-


ban los vientos de la revolucion francesa .

En 1795 dá principio la extraccion de alhajas de plata , oro y


pedrería de la Catedral . En este año se verificó la primera de 5 arrobas

de plata á calidad de reintegro . En Mayo de 1809 por orden de la


Junta Central se estrageron otras 10 arrobas y 3 libras . En Diciembre

de 1810 la Intendencia de Badajoz hizo otra de 6 arrobas . En 1811


el célebre guerrillero D. Julian Sanchez , el de los famosos lanceros , se

apodera de la gran custodia y andas de plata donde se trasladó el Santi-

simo de la Iglesia antigua á la nueva , con otra porcion de alhajas de oro

y plata; solo la plata daba un total de 28 arrobas 12 libras y 4 onzas y las


alhajas de oro pesaban 32 onzas . En 1823 se hace otra extraccion de 5

arrobas de plata . Total extraida hasta la última fecha 54 arrobas 15 li-

bras y 4 onzas de plata y 32 onzas de oro ; sin contar las piedras pre-
ciosas de bastante valor que algunas alhajas tenian .

El rio de oro y plata que venia de las Americas se iba secando , sin

dejar señales de la inundacion, y sea dicho de paso , de las fabulo-

sas riquezas importadas de la América solo nos vino una positiva , que

ha2 hecho siempre frente á las grandes hambres periódicas que diez-

59
234 LAS SIETE CENTURIAS .

maban antes la poblacion . Esa riqueza positiva ha sido la patata , sin

ella ¿qué hubiera sido de la poblacion en las dos hambres impo-

nentes que registra este siglo? En la primera de estas hambres , á la

conclusion de la guerra de la Independencia , la fanega de trigo llegó á

valer 25 duros . En la segunda, que fué el año de 1857 , por espacio de

cincomeses , se estuvieron socorriendo á mas de 500 pobres , que algu-

nos dias llegaron á 700, que recibian formados en la plaza la limosna

de libra y media de pan diario , distribuido por mano del entonces Al-
calde D. Manuel Matias y Muñoz , de cuya conducta en aquellas cir-

cunstancias nos prohiben hablar la modestia , por ser nuestro padre , y

los elogios ya prodigados en la obra titulada Escenas Contemporáneas,

publicadas por D. Manuel Ovilo y Otero . El pan que se distribuia fué

del préstamo que por suscricion para salvar las aflictivas y compro-

metidas circunstancias que se atravesaban , proporcionaron los veci-

nos pudientes , que al poco tiempo fueron reintegrados , resultando to-


davia un sobrante de 7000 rs . despues del reintegro y pago de todo

gasto . Queremos dejar consignados datos para los que vengan, á mas

de los que nos reservamos y trasmitiremos á nuestros sucesores .

1799 .

El Obispo Laso habia roto el antiguo escarpado al rededor del

muro, y habia construido en la rampa el paseo de la ronda , al rede-

dor de la Ciudad . En los muros de contencion de los terraplenes

formados al efecto, empleó la piedra de la destruida barbicana , y


del descarne de la muralla principal , de la que arrancaron las piedras

que formaban cara de la mampostería como hoy se vé. En memoria

del Obispo y de sus útiles y numerosas obras, le erige el municipio

el pequeño monumento que se encuentra á la salida de la puerta de

Trujillo , á mano izquierda, y en el que se lee la siguiente inscripcion


laudatoria: EL ILMO . SR. D. JOSE GONZALEZ LASO SANTOS TE SAN PETRO ,

OBISPO DE PLASENCIA, VERDADERO PATRE TE LOS POBRES, ENTRE OTRAS MUCHAS

GRANDES OBRAS DE PUENTES Y CAMINOS , HIZO CONSTRUIR A SUS ESPENSAS ESTE

PASEO, Y EL M. N. y M. L. AYUNTAMIENTO, EN TESTIMONIO DE SU GRATITUD ,


LE CONSAGRA ESTA MEMORIA . AÑO de 1799 .
V- 22 .^
En este siglo aun conservaba la mitra de PLASENCIA una renta de
LAS MITI CENTURIAS.

dos millones y ochocientos tres mil doscientos reales anuos, ó fuese

una onza cada hora que daba el reloj , como decia el pueblo, y aun
en tradicion conserva ; debiendo tenerse presente , que el Obispado de

Plasencia, con los de Cuenca , Sigüenza y Córdoba, eran los cuatro


principales de la Nacion . El rico Obispo Laso , entre sus grandes pen-

samientos , proyectó la terminacion de la Catedral, y se comprometia


á cubrir la mitad de su presupuesto , cediendo para ello el diezmo

serrano, siempre que los Canónigos cediesen de sus pingues rentas el


resto, ó fuese lo necesario á cubrir lo presupuestado para terminar la

obra . Los Canónigos se negaron á esta cesion por causas que ignora-

mos , y entonces el Obispo , con lo que desde luego cedia para esta
obra , erigió el magnifico Hospital que tenemos , ampliando el antiguo

de D. ' Engracia de Monroy, del que era patrono, terminando la obraⓇ


en el año de 1802 .

El Obispo Laso , justamente famoso , es considerado por nosotros


como el Cárlos III del Obispado , por las obras monumentales y de reco-

nocida necesidad y utilidad que erigió . Entre otras muchas hizo repa-

rar el puente del Cardenal sobre el Tajo , edificó otro sobre el Arroyo

de la Vid , fabricó asimismo otro de 22 arcos sobre el rio Almonte ,

otro sobre el denominado Cuerpo de Hombre al sitio de la Magdalena ,

camino de Castilla , y á cuyas obras se alude en este epitafio encontrado

entre los papeles de un hijo de esta nuestra Ciudad , que le compuso

en honor y para memoria de tan digno , memorable é ilustre Obispo ,


21
que tambien proyectó otro puente sobre el Tietar, cuya obra se hubiera

llevado a cabo sin las pretensiones de cierta intervencion . Dice

el epitafio :
YACE AQUÍ PEREGRINO, EL GRANDE LASO:

NO YACE TODO, AUN VIVE SU MEMORIA ....

SI INJUSTA CLIO LE OLVIDARE ACASO,


SUS OBRAS LE DARAN ETERNA GLORIA.

Alcanzamos al autor de este elegante epitafio , pero no le conocimos,

por que éramos niños . Hoy le admiramos por sus escritos . Mañana bri-

llará su nombre por su ciencia en el catálogo de los placentinos ilustres,

como por su ardiente fé , su espíritu gozará de la gloria de los justos .


Autor de várias obras literarias , poeta de genio y elegancia crítico

severo, orador elocuente , escritor de nervio , y apologista de nuestra


236 LAS SIETE CENTURIAS.

religion como uno de los redactores del periódico titulado El Católico ,


en la prensa cra conocido por El Loco de Extremadura . En el mundo

le conociamos por el P. Vicente Cecilio Rigueros.

¡ Loor á la memoria de este placentino del siglo XIX , cuyo recuer-


do encomendamos á vosotros los que aun estais en la nada , pero des-

tinados á suceder á las generaciones presentes !

Volviendo al Obispo Laso diremos , que ha formado época en la


historia de nuestra Ciudad , como antes la habian formado el ilustrado

Fr. Martin de Córdoba en su época media , y el guerrero D. Domingo

en los primeros tiempos de PLASENCIA. Con el Obispo D. Domingo se

abrió el período de nuestras glorias , y con el Obispo Laso cerramos

nuestras Centurias; porque en él y con él se inaugura el siglo de la

revolucion , en el que nos ha cabido la suerte , ó la desgracia de

nacer , en esta misma Ciudad cuyo pasado hemos puesto de manifies-

to , evocando todos sus recuerdos y haciendo surgir á Plasencia

de entre el polvo de las pasadas edades , presentándola en cuerpo

y en alma á la espectacion de las generaciones presentes , con sus


antiguos fueros y franquicias ; con las inmunidades de su Noble

Concejo; con las campañas y conquistas de sus valientes mesnade-

ros ; con sus Obispos guerreros y sus Corregidores famosos ; con sus

ilustres Caballeros y con sus bravas y altivas infanzonas ; con sus

célebres poetas y sus renombrados doctores; con sus hijos mas ilustres

por su valor y sus virtudes ; con sus hechos mas preclaros y aconteci-

mientos mas famosos ; con sus costumbres y con sus leyes , y con todas

las ideas y las preocupaciones de otros tiempos ; á fin de que las glorias

y recuerdos del pasado de nuestra Ciudad predilecta , se enlacen con

los sucesos trascendentales que esperan en los futuros tiempos , y que

ya se vislumbran entre los celages del porvenir .


237

CONCLUSION.

OCTAVO siglo de la fundacion de PLASEN-

CIA es el siglo XIX en el que nos encontramos . No nos faltan datos que

conservaremos para los que nos sucedieren , por si alguno quiere

continuar estas CENTURIAS ; pero los que en este siglo hemos nacido , vi-

vimos y en él esperamos morir , no estamos autorizados para for-

mular la estensa y complicada historia de sus dias .

Período de transicion y de lucha ; época de innovacion é institucic--

nes ; siglo revolucionario de teorías y de sistemas ; pandemonium de las


ideas y de los hechos , y síntesis de cuantos le han precedido, prescin-

diendo de acontecimientos y personas, solo diremos que la Ciudad se

ha reformado considerablemente en esta época. Cómodas y vistosas

casas , conteniendo el númeró de 1609 vecinos , han venido á reem-

plazar á las verdaderas barracas de los antiguos tiempos . El estableci-


miento del alumbrado público , de los serenos y del cuerpo de vigilan-

cia , garantia de la propiedad y de la seguridad individuales entre las

sombras y la soledad de la noche ; la formacion de las modernas or—

denanzas municipales , en armonia con las nuevas necesidades é ins-

tituciones sociales ; la policía urbana en todos sus diversos ramos aten-

[Link] ; el mejor gusto y el ornato público en aumento ; la fundacion de


sus nuevos colegios de huérfanos de ambos sexos ; los establecimientos

de primera enseñanza y de esmerada educacion para las niñas ; la

creacion del Asilo de Mendicidad Municipal para los ancianos pobres

60
238 LAS SIETE CENTURIAS .

de la Ciudad; la apertura de esas carreteras que han venido á re-

emplazar á las antiguas y peligrosas sendas y que nos han puesto en

rápida y directa comunicacion con las capitales de Castilla , la baja

Extremadura y las Andalucias; el establecimiento de la estacion Tele-

gráfica, y en una palabra, todas las mejoras materiales que tenemos y

obra son de nuestros dias verdad es que han dado á la Ciudad

cierta catonacion é importancia; pero esta importancia y esta entona-


cion son aparentes; son los visos y las galas con que se adorna el ca-

dáver de una virgen para conducirle al sepulcro .

Porque hoy la antigua señora de villas y de aldeas ; la guardadora

de sus fronteras; la Ciudad de estensos términos y jurisdiccion señoreal,

no es mas que una simple cabeza de Partido judicial formado por


25 pueblos, y aunque la jurisdiccion eclesiástica de su diócesis se esti-

enda á 152 pilas y su Partido rentistico abrace 120 localidades, cu-

ando vemos empobrecido y sin libertad de accion su municipio ; cu-

ando vemos que las nuevas corrientes sociales de prosperidad y de


vida se separan de nuestro centro , aislándo nuestra bella Ciudad queri–
da; cuando penetramos en el corazon de nuestro pueblo, estudiamos

sus costumbres , sus carácteres , y observamos la tendencia de sus hijos ;


cuando vemos cambiadas las instituciones y los tiempos ; cuando á to-

dos oimos repetir la funesta y sibilítica frase de Plasencia es un pu-


eblo muerto , y cuando contemplamos á esta desgraciada Ciudad sin ci-

udadanos , no podemos menos de reconocer y confesar su decadencia .

Sin idea que la reanime , abandonada del espirítu del siglo que pu-
diera vivificarla , PLASENCIA Como otros pueblos tal vez llenó su historia ,

cumplió yá su destino , y mucho , mucho tememos por la desgraciada


suerte que espera en el porvenir á esta Ciudad de
-(1)

(1) Nuestros lectores termizarán la frase uniendo las primeras letras mayúsculas con que empieza el primer pár-
rafo de cada CENTURIA, empezando por la A con que di principio la CENTURIA primera, siguiendo luego con la
L de la segunda, y así sucesivamente hasta unir las siete letras, y añadiendo al nombre que resulte la palabra
Octavo con que empieza esta conclusion. cuyas letras son iguales á las versales ó mayúsculas que indicamos,
APÉNDICE.
241

TABLA NÚM 1 .

VESTIGIOS DEL SIGLO I DE LA FUNDACION

DE

PLASENCIA .

Ó SEA

DEL

SIGLO XII Ó 1180 .

Los cimientos y parte de la cerca de la muralla y sus siete puertas

ó entradas , sin contar el postigo de Sta . Maria que es posterior .

El escudo de armas de los Paniaguas , incrustado en el muro á la

salida de la puerta del Sol , á mano izquierda .

PERSONAS DISTINGUIDAS .

Los Paniaguas .

DEL SIGLO II Ó SEA DEL XIII

1200

Las torres ó cubos de la muralla

La Barbacana ó segundo muro y la Fortaleza.


El mercado en dia de Martes .

Parte de la Iglesia de Sta . Maria ,


Las ruinas de S. Marcos , extramuros .

Parte de la Iglesia de S. Pedro .

La Cruz sin Cabeza , símbolo del enterramiento de los judios .


Los restos de la Iglesia de S. Juan .

La portada de la casa num . 8 de la calle de Cartas , de edificio des-


conocido.

PERSONAS DISTINGUIDAS .
.
Fernan Perez del Bote y Fernan Perez de Monroy, primeros per-
61
248

soneros en las antiguas Cortes de este siglo .

D. Nuño Perez de Monroy, famoso Abad de Santander .

D. Pedro Sanchez de la Cámara , Secretario del Rey D. Sancho el


Bravo .

DEL SIGLO III Ó SEA DEL XIV

1300

La antigua cañería que venia por Navamojada .


La Iglesia de S. Nicolás .

Algunas ermitas como S. Anton y S. Lázaro , si bien lo material

del edificio ha sufrido posteriores reformas .


La fundacion del Convento de S. Francisco .

La portada de la Casa de las dos Torres .

PLACENTINOS DISTINGUIDOS .

Fernan Perez de Monroy- Gil Martinez-- Martin Martinez --Juan

Fernandez , del linage de los Botes y Miguel Sanchez de la Cámara , los

cinco, personeros de la Ciudad en este siglo .

Nuño Perez de Monroy Consejero de D. Alfonso el XI .

Fernan Perez de Monroy, partidario de D. Pedro el cruel, y Blasco

Gomez de Almaraz , adicto á D. Enrique .

Fernan Perez y Blasco Gomez fueron los gefes de los famosos

bandos de Plasencia entre las dos casas de Monroyes y Almaraces .

DEL SIGLO IV Ó SEA DEL XV

1400

La actual Iglesia de S. Martin segun la inscripcion que se vé en la

portada que dá al Resvaladero 2.°, y cuya inscripcion empieza Estos

arcos fizo el Maestro ....


El convento de S. Ildefonso.

El monasterio de Sta . Clara

El convento de Sto . Domingo .

La lápida que está sobre la puerta de Trujillo .

La que está sobre la fachada del Ayuntamiento .


El caño de la Plaza y el de Sta . Maria .

PLACENTINOS DISTINGUIDOS.

Hernan Rodriguez de Monroy , y sus hijos. el famoso Bezudo y D.*


243

Maria la Brava.

Los dignos y altivos Garci Alvarez de Toledo y D. Rodrigo de


Monroy, que abandonaron su Ciudad natal, por no sufrir la dominacion

de los Condes .

El valeroso Pedro Nieto ,

Los libertadores de su Ciudad Francisco de Carvajal y su her-

mano Gutierrez de Carvajal.

El Doctor & historiador Lorenzo Galindez de Carvajal .

DEL SIGLO V Ó SEA DEL XVI .

1500

El Puente de S. Lázaro

El Puente Nuevo y pasco que conducia al mismo .


La Puerta del Sol.

Parte de la Catedral nueva, empezada á los 60 años ó menos de ha-

berse terminado lo viejo ó Sta . Maria , que se concluyó en 1438 .

La Florida de los Frailes, primer convento de Descalzos en es-

ta Ciudad .

La institucion de la Alhondiga ó Pósito .


Las pequeñas anillas ó argollas de hierro que se vén á los costados

de las portadas antiguas, que conservan algunas casas de la plaza .

El Colegio de la Compañia ó sea el Ilospicio .


El Hospital de la Merced , á la puerta de Talavera, hoy Asilo de

Mendicidad .
El Hospital de la Cruz , á la puerta del Sol , conocido por S. Roque ,

hoy Fábrica de Corcheria .

El Hospital de los Pobres .

El Convento de Monjas Capuchinas .


El de las Monjas Carmelitas .

El Caño Soso .

La Cañería nueva y arcos de San Anton .

El Caño de S. Pedro .

El Colegio del Rio .

El Convento de Monjas de la Encarnacion .

La casa del Buen suceso .


La ereccion de la esbelta Cruz Dorada .
244

Las ordenanzas del honrado gremio de hortelanos sobre su venc-

rable y antiguo Jurado de Riego , y cuyas ordenanzas datan del año de

1550 , reformando las anteriores ó primitivas ; venerando código , so-

bre el cual, no podemos hablar cuanto descáramos , por que él solo me-
recia un libro.

Las ruinas del Berrocal, con sus pátios, columnas , algibe y fuentes ,

en una de las cuales , estaba la inscripcion cuyo primer verso decia ARRIBA

Está la agua viva , tomado en el sentido mistico con que lo espresa el

cap . 4. v 13 del Evangelio de S. Juan . El agua viva que está arriba

es Dios , que todo lo sácia y llena; la que vuelve á producir la sed es el

agua natural , como puede verse en el pasage biblico citado , al encon-


trarse Jesús con la Samaritana .

CELEBRIDADES PLACENTINAS

Los esclarecidos poetas Luis de Miranda y Micael de Carvajal.


El valiente y aventurero Coronel Cristóbal de Villalva .

El eminente cardenal D. Juan de Zúñiga , hijo de los condes de Pla-

sencia , y causa de la ereccion del convento de Sto . Domingo .

El no menos ilustre y tambien cardenal D. Bernardino de Carva-

jal, sobrino del que edificó el Puente del Cardenal .

El pacificador del reino del Perú Pedro Fernandez Paniagua .

El escritor religioso Fray Gutierrez de Trejo .


El bravucon soldado Juan de Xerez, convertido en Lego de Yuste.

El generoso Lope Vaez de Herrero , caudillo contra los rebeldes de


la provincia de Quito en el Perú .

El célebre jurista Alfonso de Acevedo .

El Doctor y Canonista Juan Gutierrez, Canónigo que fué de Ciudad

Rodrigo.

El infatigable Misionero apostólico y civilizador de los Indios Ta-

galos , insigne Fray Juan de Plasencia, cuya sola Biografia llenaria un


volúmen .

DEL SIGLO VI Ó SEA DEL 17

1600

Las fiestas religiosas de los Ramos y dias de campo en el Puerto

y la Peña, recuerdo de las antiguas cofradías y romerías .

La ermita de Sta . Teresa , hoy cementerio ó Campo Santo .


245

El retablo ó altar mayor de la Catedral nueva; el ante pecho de

jaspe negro que arranca de las columnas de los púlpitos , y la reja del
coro .

Ciertos cuentos y preocupaciones vulgares que han llegado á nues-


tros dias .

NOTABILIDADES PLACENTINAS

El virtuoso jurisconsulto y poeta religioso Fray Antonio de Santa

Maria, conocido en el siglo por Garcia de Aguilar y Almaráz .

El celoso misionero jesuita P. Diego de Horozco , sacrificado cruel-

mente por los indios trascaltecas .

El Arzobispo de Salerno y despues Cardenal D. Gabriel de Trejo

Paniagua .

La monja carmelita Descalza Sor Ana de Jesús , muerta en Bruselas


con fama de Santidad .

DEL SIGLO VII Ó SEA DEL XVIII

1700

La ermita de la Virgen de la Salud .


Los tres arcos nuevos en el acueducto á S. Anton .

La Alhondiga.

El Facistor del coro y altar mayor de las reliquias .

El templo de la Parroquia del Salvador.

El Reloj de la Catedral se puso en este siglo .

El camino de la Virgen del Puerto , el de la Trucha , el de las vi-


ñas , y el de Fuentis dueñas .

El paseo de la ronda al rededor de la Ciudad .

El monumento al Obispo Laso á la salida de la puerta de Trujillo .

PLACENTINOS DISTINGUIDOS .

El Coronel D. Miguel de Vargas y Carvajal .

El Teniente Coronel D. Pedro Barona primeros gefes de nuestro


REGIMIENTO PROVINCIAL .

6,2
TABLA NUM -2

RETES QUE HAN ESTADO EN PLASENCIA ,

El Rey fundador D. Alfonso VIII

D. Juan I que desde esta Ciudad pasó á la conquista de Por-


tugal en el año de 1384

D. Enrique IV permaneció en Plasencia y alojado en el alcázar 4


meses con su hija D. Juana la Beltraneja en el año de 1468

D. Fernando el Católico entra en Plasencia y toma posesion de la

Ciudad y su tierra en el dia 2 de Octubre por haberse sustraido del se-


norio de los Condes año de 1488

D. Felipe V viene dos veces á Plasencia la primera entró en la Ciu-


dad el dia 19 de Marzo año de 1704

La segunda vino en 1710


TABLA NÚM. 3.

CRONOLOGÍA

De los Sres . Obispos de Plasencia, años en que fueron traslada-

dos á otra Diócesis . renunciaron ó fallecieron .

D. Bricio que gobernó esta Iglesia 21 años desde 1190 á 1211

D, Domingo natural 233


de Bejar
D. Adan 261

D. Gimeno ó D. Simon 268

D. Pedro Fernandez 270

El Maestro D. Pedro II 283

D. Juan Alonso I 290

D. Diego I 295

D. Domingo II que gobernó esta Iglesia 51 años desde


1295 á 1526

D. Rodrigo llamado vulgarmente D. Ruy Pedro , 330

D. Juan II 332

D. Benito 342

D. Andres 547
D. Sancho 356

D. Nicolás 562

Fray Juan Guerra 379

D. Pedro III , Cardenal 1401

D. Vicente Arias Balboa 414

D. Gonzalo de Zúñiga 421

Fray Diego Badan 427

D. Gonzalo de Sta . Maria 448

475
D. Juan de Carvajal- Cardenal
D. Rodrigo Dávila 496

D. Gutierrez Alvarez de Toledo 4506

D. Gomez de Solis 521


248

D. Bernardino de Carvajal, Cardenal 523

D. Gutierrez de Vargas y Carvajal 556

D. Pedro Ponze de Leon 575

Fray Martin de Córdova 578

D. Francisco Tello de Sandoval 580

D. Andres de Norona 586

D. Juan Ochoa Salazar 594

D. Pedro Gonzalez de Acevedo 1609

Fray Enrique Enriquez 622

D. Sancho Dávila y Toledo 625

D. Francisco de Mendoza renunció 650

D. Cristóbal de Lobera 632

Fray Plácido Pacheco 659

D. Diego de Arce y Reinoso 653

D. Juan Coello de Sandoval y Rivera 655

Fray Francisco Guerra 657

D. Luis Crespi y Borja 665

Fray Alonso de Sto . Tomás 664

D. Diego Riquelme 668

D. Diego Sarmiento Valladares 677

Fray Juan Lozano 679

D. Juan de los Herreros yJarava 681

Fray José Gimenez Samaniego 692

Fray Fernando de Guzman electo 692

D. Juan de Villare y Vozmediano 694

Fray José Gonzalez 698

D. Bartolomé de Ocampo 1703

D. José Gregorio de Rojas 709

D. Bartolomé Cernuda y Piñeros 714

D. Francisco de Perca y Porras 720

Fray Juan de Montalvan 720

738
Fray Francisco Laso de la Vega y Córdova
D. Pedro Dávila v Cárdenas 742

747
Fray Plácido Bailes y Padilla
D. Francisco Antonio Bustamante 749

D. José Ignacio Rodriguez Cornejo 755


249

D. Pedro Gomez de la Torre 1759

D. Juan Francisco Manrique de Lara 765

D. Francisco Antonio Lorenzana 766

El justamente famoso D. José Gonzalez Laso Santos de San


Pedro 1803
250

TABLA NÚM 4.

Noticia de algunos Corregidores antiguos , y años que goberna-

ban la Ciudad .

El Bachiller Pedro Garcia de la Torre , Corregidor puesto por

el Conde D. Alvaro de Zúñiga , la gobernaba en. 1471

El noble Caballero Antonio de Fonseca, Macstresala de los RR.

CC . , era Alcaide y Corregidor por los Reyes D. Ferrando y


D. Isabel en el año de 489

El honrado Sr. Licenciado Francisco de Vargas , en 496

Rodrigo de Neira , en cuyo tiempo la Fortaleza ó alcázar estaba

en pié de guerra , y Navamojada poblada , puesto tambien


por los RR. CC. , la gobernaba en 499
D. Juan de Montalvo en 1508

El Licenciado Espinar 514

El magnifico Caballero Parafan de Rivera 553

El Muy magnífico Caballero Hernando de Barrientos 557

El Licenciado Juan Ponce de Leon 552

El Muy magnifico Señor Ponce Poncel de Peralta 507

El Muy magnifico Sr. Dr. Zárate 571

El Ilire . Sr. D. Pedro Riquelme Villavicencio 572

D. Fernando Megia y Soto Ortiz y Sosa , que dejó su nombre á


la Plazuela denominada del Corregidor y de Sosa 574

El Licenciado Pedro Volivar 580

Diego Venegas de Córdoba 593

4608
D. Gerónimo Piñan de Zúñiga

D. Diego Gonzalez de Hoces 640

D. Rodrigo Antonio Pacheco 613

D. Diego de Guzman 624

627
D. Juan de Vargas Sotomayor, 24 de Sevilla
D. Pedro Avala Manrique 636

D. Alonso Vinuesa y Torres, 667

D. Luis Barona 689


三菱

D. Francisco de Salcedo , Marqués del Vadillo , y célebre en la

Historia de la Virgen del Puerto .

D. Andrés Mondragon y Sotomayor , Marqués de Santa Cruz . 16 97

D. Luis de Solís Guardiola , Conde de Campo Rey 1700

D. Gaspar Matias Salazar 705

D. Antonio de Orellana y Tápia 707

D. José Pinto , Capitan de Caballos , y natural de Alejandria. 710


D. Juan de Vera Zúñiga y Fajardo 14

D. Francisco de Lujan y Arce , Señor de Esteripa 18


D. Juan Manuel de Villena 24

D. José Manuel de Meneses y Velasco 29

D. Matias Crespo Suarez , Capitan de caballos y á quien la Ciu-

dad habia nombrado Teniente de la Compañia de Corazas

que levantó á su costa en 1702 , era Corregidor en 31

D. Pablo Antonio Becerra 36

D. Manuel de Silva y Figueroa 40

D. Fernando de Mendoza, que construyó d paseo del arca del

pescado 45

D. Lorenzo Blanco y Ceballos, 49

D. Nicolás de Pineda y Orellano 50

D. Diego Herrera Castañeda 60

D. José Sanchez Corredor 62

D. Domingo de la Calzada 65

D. Francisco Javier de Quirogi 67

D. Gregorio Sierra y Copons , Baron de Letosa 70


D. Juan Durán de la Rocha 77

D. Joaquin Barcalcet , Marqués de Pejas 80


D. Francisco Millan de la Peña 85

D. Joaquin Navarro 89

El Marqués de la Paz 90
D. José Rivera 98

D. José Gabriel del Aguila , Baron de Hort 1808

) . Manuel Tesifon Gomez Borja , último Corregidor del antiguo


D

régim n. gob nó esta Ciudad y su tierra desde 1824 á 1853


252

En 1848 , bajo el moderno sistema de las Constituciones , viene

de Corregidor á esta Ciudad el activo D. Jos Sanchez Trapero .

En su tiempo se redactan las modernas ordenanzas municipales

que nos rigen; se restablece la abandonada policía urbana y rural ; se

crea el cuerpo de Vigilancia; se establecen los Serenos , y se pone el

alumbrado público; se atiende al ornato , empezándose el enlosado de


los portales y el ancho acerado de las calles ; se construyen las alcan-

tarillas ; se repuebla de árboles la Isla, y se inaugura el nuevo perio-

do de comodidad y ornato , adquiriendo la Ciudad ese aspecto, esa en-

tonacion con que hoy la vemos y en ella vivimos , cuando en ella he-

mos escrito y en ella publicamos estos RECUERDOS ; y cuando con este


libro , y dándola el último á Dios ... el á Dios para siempre .... Yo , que

he recorrido su pasado , que vivo en su presente , y que mucho temo

por su porvenir , con toda la efusion de mi corazon , con toda la ter-


nura de mi alma , con todo el sentimiento de mi ser , como tributo de

cariño , como ardiente lágrima vertida en testimonio de mi amor por

ella, y como la última palabra que pronuncio dirijo esta despedida

Á PLASENCIA .

Aquí empecé los cantos de Mi Aurora,


Y en TI PLASENCIA se meció mi cuna;
En Ti pasé la edad que ilusion dora,

Salí, volvióme aqui adversa fortuna;


Soy tu hijo amante que á su madre adora,
Estos RECUERDOS con tu HISTORIA aduna,
Cuando mi voz se extinga en mi garganta....

Dame La Paz BAJO TU TIERRA SANTA .


LISTA POR ORDEN DE SUSCRICION

de los Señores que han contribuido con sus fondos á la publica-

cion de la obra de las CENTURIAS .

El M. N. y M. L. Ayuntamiento de PLASENCIA Suscrito por 80 ejemplares.


El Illmo Sr. Obispo de esta Diócesis.
D. Celso Monge, -Médico .
Eduardo Monge, -Farmaceútico .
a
José Maria Diez, -Profesor de 1.ª enseñanza.
Emilio Monge, -Médico .
Pedro García Mora, -Abogado .

José García Mora, -Presbítero.


Ildefonso Moreno Acevedo, -Procurador.
José Villanueva. - Abogado.
Juan Antonio Verdugo, -Procurador.
José Maria Sanchez , -Sastre .

Jorge Saiz García, F. de Sombreros.
Enrique Trapero, -Empleado .
José Sergio Morgado, -Propietario .
Doroteo Izquierdo y Nieto, -Médico .
José Izquierdo y Nieto, -Médico ..
Gonzalo Barona, -Propietario .

Sr. Brigadier D. Joaquin de Vera,


D. Andres Ocaña , -Propietario .
Pedro Ocaña, -Abogado.
Lucas Torres Paez , -Procurador.
Anselmo Saiz, -Profesor de 1.ª enseñanza .

José Maria Alcala, -Empleado


Toribio Barahona, -Pintor-Fotógrafo.

Manuel Blanco Reglado, -Profesor de música.


Atanasio Sanchez Castillo, -Escribano; suscrito por dos ejemplares.
Victoriano Carrillo , - Párroco de Jerte.
Juan Moreno de Acevedo, -Estudiante.
Francisco Fernandez Silva, -
Illmo. Sr. D. Juan Concha, -Director general de Propiedades y Derechos del Estado.
D. Gregorio Concha, -Canónigo.
Juan Pulido Gil, -Director del Colegio de San Calisto.
Tomás Regidor, -Dulcero.
Pedro Maria de Jesus, -Fabricante de bebidas.
Fidel Sanchez Crespo. -Comerciante.
Antonio García Miron , -Sombrerero.
D. Vicente Pargas , -Alcaide de la Cárcel.

Carlos Arranz, -Abogado.


Vicente Arostegui ,-Sochantre de esta Sta. Iglesia Catedral .
Excmo . Sr. D. Vicente Barrantes , -Cronista de Extremadura .

D. Martin Torres , -Estudiante .


Ignacio de Parada y Gomez , -Doctoral de esta Santa Iglesia.
Valentin Izquierdo, -Profesor de 1. enseñanza.
Fugenio Capitan , -Propietario,
Pedro Padilla, -Propietario.
Natalio Medrano , -Médico .
Antonio Ramos Salvador, -Administrador de Correos.

Vicente Delgado, -Zapatero .


Francisco Pacheco Ceballos, -Canónigo.
Victoriano Sanguino - en Cáceres.
Las Hermanas del Colegio de San José, Sras. Ursulinas.

D. Zoilo Alejo, -Jornalero.


Juan de Dios Garcia, -Canónigo.
A. D. T. , hijo de la Ciudad .
Diego Carvajal , -en Cáceres.
Lucas Torres y Carvajal,-Procurador .
Cayetano Yañez , -Comerciante .
Rafael Gonzalez , -Barbero .
Salvador Muro, -Oficial en el Ministerio de Ultramar. Madrid.

Bartolomé Zancudo, -Propietario.


Miguel Fernandez , -Párrcco de Mirabel.
José Garcia Cuevas, -Comandante de Infantería; suscrito por 2 ejemplares .
Juan Delgado, -Propietario.
José de Vera y Lopez , -Propietario y Abogado.
Antonio Lopez, -Empleado.
Bernardino Mateos, -Abogado en la Serradilla.
Simon Muñoz , -Escribiente .
Mariano Gil, -Párroco en Segovia.
Antonio del Amc, -Jubilado en Cáceres.
Julian Cepeda, -en Jérte.
Bernardino Ladron de Guevara, ―en Cáceres.
Eulogio Plasencia , —Cañaveral , 1
Julian Muñoz , -Presbítero en Don Benito.
Excmo. Sr. Marqués de Mirabel.
D. Francisco Plaza, -Párroco en Béjar.
Manuel Blanco , -Sastre.

Teodoro Villanueva,-Notario eclesiástico; suscrito por 2 ejemplares .


Isaac Galán Rico, -Teniente de Caballería
D. Pablo Arias,-en Guijo de Granadilla.
Andrés Guillen,-Presbítero en Pasarón,
[Link] Villanueva, -en Cabezabellosa.
Agustin Calzada, -Propietario.
Manuel Suarez , -Propietario y Chocolatero.
Cipriano Guerra, -Comerciante.
Juan Fuentes, -Hortelano.
Francisco Sergio Lopez, -Párroco de Candelario.
Juan Espada, -Carpintero.
Vicente Bonilla, —en Madrid .
Lucas Castillo , -Presbítero.
Emilio Torres, -en Galisteo.
Francisco Javier Garcia, -Párroco de S. Juan de esta Ciudad.
Ramon Delgado y Vera, -Propietario.
Pedro Blazquez , —Comerciante,
Baltasar Guada, -Propietario,
Demetrio Lancho, -Confitero.
Luis Leon Montero, -Procurador.
Ramon Garcia Mora, -Médico.
Juan de Dios Rodriguez , -Sastre.
Antonio Elvira, -Médico .
Manuel Perez Bravo , -Mozo de villar del Casino.
Tomás Sanchez Gimenez ,-Teniente de Infantería.
José Arias Giraldo, -Propietario
Roman Pilagos , -Propietario.
Julian Miranda, -Comerciante.
Marcos Lancho.
Lucas Rodriguez , -Comerciante.
Cándido Osuna, -Empleado .
Angel Gonzalez , -Comerciante.
Emilio Arias, -Abogado.
Antonio Serrano, -Empleado.
Antonio Lenɔ,-Empl ado.
Vicente Cáceres, -Médico.
Francisco Botán, -Empleado.
Juan Antonio Rosado, -Farmacéutico.
Remigio Pis,-Librero .
Fulgencio Muñoz , -Tabernero .
Justiniano Amador, -Propietario,
José Clemente de la Calle, -Abogado .
Inocencio Garcia Mora, -Médico.
Juan Manuel Gil,-Hojalatero.
Eusebio Sierra.- Propietario .
Eusebio Córdoba -Maestro de obra prima.
José Corona Fernandez, -Diamantista.
Juan Guillermo Recio, -Presbítero de Aldeacentenera.
D. Angela Ortiz , -del Comercio.
Domingo Ortiz , -Jornalero.
Juan Almuzara, -Guarnicionero.
Antonio Rosado , -Párroco de Sta, Maria.
Fernando Alfonso Perez , -Abogado
Antonio Diaz , -Profesor de latinidad.
Ciriaco Gil, -Herrador
Justo del Barco, - Presbítero.
Juan Romero , -Zapatero .
Ventura Serrano, -Practicante del Hospital.
Ramon Belló, -Arcipreste de esta Sta. Iglesia Catedral .
Ramon Guillen Aguado, -Presbítero .
Felipe Garcia Sanchez , -Estudiante.
José Sanchez Gallego, -Abogado en Salamanca.
Benito Romero , —Zapatero .

Juan Sanchez, -Arcediano de esta Sta. Iglesia Catedral .


Teodoro Gimenez , -Farmaceútico .
Antonio Verea. — Administrador de Rentas.

Diego Escobar, -Empleado.


Francisco Pablos, -Zapatero.

José Martin Ambrosio, -Sastre.


Jacinto Herrera, -Chocolatero .
Ramon Rodriguez Leal, -Propietario y Ex-Senador
Antonio Blasco , -Médico en Montehermoso.
Santiago Lamana, -Ecónomo de S. Esteban.
Francisco Alvarez Elvira, -Abogado .
Francisco Alvarez Vega, -Abogado .
Pascual Aldeguer, -Chocolatero.
Manuel Vidal, -Propietario.
Josefa Muñoz Parra, -Artesana.
Gumersindo Neila,-Artesano,
Juan Yusta Blanco , -Sastre .
Julio Campon, -Estudiante.
Manuel Garrido . - Abogado .
Francisco Gracia, -Municipal .
El Casino de esta Ciudad.
Roman Amores Tomé, -Presbitero .

José Maria Robles, -Párroco de Jarandilla .


Felipe Maria Polo, -Estudiante.
Manuel OlalloGarcia, -Presbítero.
José Maria Pulido , ―en Zamora.
Eloy Osuna, -Empleado en Zamora.
Rafael Vaviano , -Médico .
Santiago Ruiz, -Abogado .
Gregorio Campos, -Párroco de Aldehuela.
D. Nicasio Pizarro, - Peluquero.
Vicente Paredes, -Arquitecto .

Juan Alvarez , -Carpintero.


Luis Moreno y Acevedo, -Propietario.
Juan Nicolás Pulido, -Villalpando.
José Sanchez, -Teniente de Carabineros.
Casimiro Herrero , -Comerciante.
Pantaleon Iglesias, —Agrimensor.
Blas Lopez , -
Rufino Gil Maillo , -Practicante del Hospital.
Miguel Cándido Fernandez , -Presbítero .
Romualdo Ricardo Madrid, -Presbítero .
Dámaso Gilete, -Presbítero .
Marcelino Serrano, -Promotor Fiscal en Manzares.
Miguel Martin Suazo. - Cartero y repartidor de entregas de esta obra.
Miguel Castor Herrero, -Profesor de música.
Pablo Rodriguez , -Propietario.
Calisto Echeguren, -Perito mercantil.
Leon Córcoles, -Abogado en la provincia de Segovia.
Exmo. Sr. D. Juan Antonio Barona, Gentil Hombre de Cámara de S. M.
Martin Palomino, -Párroco de Ruanes.
Gregorio Romero, -Jornalero.
Manuel Montero Moralejo, -Farmactéuico en Villanueva de la Vera.

Francisco Hernandez , -Propietario,


Baldomero del Vado , -Pontazguero .
Francisco Villarreal, -en Trujillo.
Juan Semedo ,-Comandante de Infantería.

Bernabé Ovejero,—Carpintero.
Manuel García Pacheco, -Carpintero.
Benigno García , - Veterinario .
Juan Lopez Canalejo , -Presbítero .
Julian Rey Rivero, -Empleado.
Narciso Moreno Duran, -Empleado .
Isidoro Breganciano, -Presbítero.
Augusto Monge . - Abogado.
Emilio Salcedo, -Teniente de Caballería.
Bernardo García , -Sastre.
Domingo Arroyo , -Comerciante .
Gerónimo Blanco Reglado, -en Granada.
Manuel Buitrago -en Cáceres.
Pascasio Martin Pulido , -Sastre.
Maria Gomez Valle , -
Gonzalo Casañas, -Propietario .
Marcelino Serrano Cano , -Ebanista,
D. Tomás Baeza Gonzalez , -en Segovia.
Gerónimo de Sande, -Presbítero en Garrovillas.

Bartolomé Chamorro , -Propietario en Granadilla.


Santiago Albarran, —Cerero .
Alejandro Rodriguez, -Portero del Hospicio.
Isaac Bahon, -Ordinario.

José Aguila Nevado, -Tablajero.


Isabel Lopez Canalejo.
Nicolás Aceves, -Alguacil del Juzgado .
Francisco Maria de Jesus, -Párroco en Medellin
Antonio Arias, -Presbítero en Portezuelo .
Dionisio Baile, -Propietario.
Fernando Aguilar, -en Bejar.
Roman Gonzalez Berrocoso, Soldado de la Reserva de Alcázar de San Juan .
Francisco Barco, -Industrial .
Francisco Iglesias , —en Santa Cruz de Paniagua.
Francisco Risco , -Oficial de Hacienda.
Marcos Mateos, -Sacristan de S. Pedro.
Antonio Herrero Tobes, -Dorador y Pintor.
Ignacio Hernandez , -Carpintero .
Julian Sanchez , -Jornalero.
Isidro Silos, -Abogado .

Manuel Clemente, -Maestro de Instruccion primaria.


Francisco Sanchez Herrero , -en Cabezuela
Alejo Merchan, -Molinero .
Eugenia Martin de la Calle.
Rosario Moreno Escobar,

Felipe Alonso, -Secretario Municipal del Torno


Fidel Dominguez Paez, -Estudiante.
Eusebio Fernandez , -Ecónomo de S. Pedro.
Patricio Oliva, -Propietario.
F. P. A., - Labrador.
Bernardo Abadia, -Ingeniero Industrial.
Camilo Amador, -en Guijo de Granadilla.
Benito Albarran, -Abogado en Hoyos.
Julian Silva y Monge, -Propietario.
Felipe Diaz de la Cruz, -Abogado.
Julian Gonzalez Paniagua. - Propietario .
Juan Gonzalez, -Dorador y Pintor.
Ramon Garcia, -Propietario, suscrito por dos ejemplares.
Benito Fernandez Lopez, -en Cáceres.
Juan Juseu Castañera, Catedrático de Cánones en la Universidad de Valencia del Cid.
Felipe Carrasco, -Ordinario á Bejar.
Angel Luis Puchart, -en Toledo.
D. Francisco Antonio Garrote, -Farmacéutico en Cabeza del Buey.
Máximo Cabildo, -Zapatero .
Pablo Martinez . -Sochantre.
Felisa Barrantes.
Clemente Martin.
Cándido Chumacero Golfin de Vargas, Conde de la Oliva,
Pedro Martin Peral. - en Navalmoral de la Mata.

Felipe Redondo Lopez, -Chocolatero.


1
ÍNDICE DE ESTA OBRA.

2 ???

Fólios .

Dedicatoria 5.

Introduccion 9.

CENTURIA PRIMERA 15.

El privilegio fundacional 16 .

El Fuero Municipal 18 .

El escudo de armas 20 .

La Bula de ereccion en Diócesis 22.

CENTURIA SEGUNDA 31 .

El Índice del Fuero 56.

CENTURIA TERCERA 65.

La Hueste Concejil 82 .

Las Córtes de Castilla 87.

CENTURIA CUARTA 95 .

Año funesto de 1442 105 .

Año memorable de 1448 127 .

CENTURIA QUINTA 145 .

Los Cotos 165.

La Serrana de la Vera 179 .

San Pedro de Alcántara en Plasencia 184.

Los poetas Luis de Miranda y Micael de Carvajal 188 .

CENTURIA SESTA 195 .

Las Ordenanzas Municipales 199 .

Satanás , los Duendes y las Brujas 211 .

CENTURIA SEPTIMA 215.

CONCLUSION 237 .
Fólios .

Tabla núm. 1. - Vestigios de los pasados siglos 241 .

Núm . 2. -Reyes que han estado en Plasencia 246 .

Núm . 3. -Cronologia de los Señores Obispos 247 .

Núm . 4. -Noticia de algunos Corregidores antiguos 250 .

Núm . 5. -Tabla de Sres. Suscritores 253 .


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UNIVERSITY OF CALIFORNIA LIBRARY


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