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Integración Sensorial y TDAH en Niños

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Bloque 2

Introducción

En el Módulo anterior trabajamos la relación y las primeras definiciones


que se dieron en torno al Trastorno por Déficit de Atención con
Hiperactividad desde la psicomotricidad. En este módulo, trabajaremos
un tema que quizás muchos no hayan estudiado pero es de sumo
interés para tenerlo en cuenta, no sólo para el TDAH, sino para múltiples
trastornos. Se trata sobre la Integración Sensorial y cómo funciona este
proceso en algunos niños.

Terapeutas Ocupacionales y otros profesionales que abordan las


terapias de Integración Sensorial en sus tratamientos con niños, así
como también diversas investigaciones, manifiestan que niños con
TDAH pueden tener deficiencias en el procesamiento sensorial que
puede contribuir a comportamientos y aprendizajes inadecuados, lo que
sugiere la importancia de considerar y estudiar las dificultades
sensoriales de estos niños.

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APARTADO I

Integración Sensorial

“La integración sensorial es la organización de las sensaciones en el


Sistema Nervioso central y su utilización en la vida diaria”. (Ayres, 1972)

La integración sensorial es un proceso neurológico que organiza las


sensaciones del propio cuerpo y las del ambiente, y hace posible utilizar
el cuerpo de forma efectiva en el ambiente que se encuentra. Con la
integración sensorial se asimila y se da sentido a la información que nos
proporcionan todas las sensaciones que vienen del cuerpo y del mundo
exterior y que es captada a través de los órganos de los sentidos.

La teoría de la integración sensorial fue desarrollada en los años 60 en


Estados Unidos por Jean Ayres, Terapeuta Ocupacional y doctora en
Psicología.

Nuestros sentidos, nos dan la información acerca de las condiciones


físicas de nuestro cuerpo y del ambiente que nos rodea. Incontable
información sensorial entra a nuestro cerebro en cada momento, no
sólo por nuestro ojos y oídos, sino también por cada punto remoto de
nuestro cuerpo. El cerebro debe organizar toda esta multiplicidad de
sensaciones si la persona debe moverse, aprender y comportarse de
forma “normal” o correctamente.

Los sistemas sensoriales son siete: vista, gusto, olfato, oído, tacto,
propiocepción, y sentido vestibular.

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Podemos dividir las sensaciones que nos proporcionan estos sentidos
en: sensaciones externas conscientes (vista, oído, olfato, gusto, tacto), y
sensaciones internas inconscientes (tacto profundo, propiocepción,
información vestibular).

La Teoría de Integración Sensorial se basa especialmente en el análisis


de la contribución de los sistemas táctil, vestibular y propioceptivo.

La integración sensorial guía los comportamientos adaptativos que


conforman el desempeño de las distintas ocupaciones. La manera en
que procesamos la información sensorial de los distintos canales afecta
a nuestro comportamiento y a nuestros aprendizajes.

Se lleva a cabo al moverse, hablar y jugar, es la base de una integración


sensorial más compleja que es necesaria para leer, escribir y para un
buen comportamiento. Si en los primeros siete años de vida los

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procesos sensoriomotores están bien organizados, al niño le resultará
más fácil aprender habilidades mentales y sociales posteriormente.

Cuando la capacidad de integración sensorial del cerebro es suficiente


para cubrir los requerimientos del ambiente, la respuesta del niño es
eficiente, creativa y satisfactoria, y experimenta retos a los cuales
pueden responder de manera efectiva, “se divierte".

La mayor organización sensoriomotriz ocurre durante una respuesta


adaptativa a una sensación. Esta es una respuesta en la que la persona
“maneja” su cuerpo y el ambiente que la rodea de manera útil y
creativa, por ejemplo, escuchamos un sonido y direccionamos la cabeza
para ver qué pasó.

Antes de que nuestro cuerpo forme una respuesta adaptativa, debemos


organizar las sensaciones de nuestro cuerpo y las del medio que nos
rodea. Nos adaptamos a
una situación,
únicamente si nuestro
cerebro sabe de qué se
trata, por lo que cuando
un niño actúa de forma
adaptativa, su cerebro
está organizando las
sensaciones eficientemente.

Cada respuesta adaptativa nos lleva a una mayor integración de las


sensaciones que surgen al tener esa respuesta. Una respuesta

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adaptativa bien organizada deja al cerebro en un estado de mayor
organización.

A través del desarrollo sensorial el niño se desarrollará en todos sus


aspectos, creando así una base para posteriores desarrollos, cognitivos,
físicos y de lenguaje. Este va a constituir los canales por donde el niño
recibe la información de su entorno (colores, formas, olores, sabores,
sonidos, etc.), y de su propio cuerpo (sensaciones de hambre, de frío,
de posiciones de cuerpo en el espacio, etc…). Las capacidades
sensoriales son las primeras funciones que se desarrollarán porque son
importantes dentro del desarrollo perceptivo y cognitivo. A partir de la
cantidad de información que el niño reciba, podrá dar respuestas
adaptadas a las condiciones del medio o del entorno; es decir realizará
acciones inteligentes.

Para Elena Antoraz (2010), la mayor parte de los aprendizajes se dan a


través de las experiencias, es decir, no se aprende igual manera viendo
o escuchando información acerca de algo que experimentándolo
directamente, además la experiencia y la interacción que se tiene con el
medio ayuda a la maduración biológica y esta a su vez alienta al niño a
buscar nuevas fuentes de experimentación, ayudando a que sea un ser
activo, capaz de explorar el entorno que lo rodea.

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Disfunciones en la Integración Sensorial

Para algunos niños la integración sensorial no se desarrolla tan


eficientemente como debiera y perciben las sensaciones de manera
confusa impactando en el nivel de alerta y atención, la autorregulación y
la organización para los desafíos del medio.

En ciertas ocasiones, el cerebro no logra integrar de manera adecuada


las sensaciones que llegan del cuerpo y del ambiente. Esto interfiere en
muchas actividades de la vida, ya que habrá más esfuerzo y dificultad y
menos éxito en las respuestas a los desafíos.

La palabra disfunción alude a un funcionamiento defectuoso, lo que


significa que el cerebro no está funcionando de manera natural y
eficiente, sensorial significa que la ineficiencia del cerebro afecta
particularmente a los sistemas sensoriales. El cerebro no está

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organizado o procesando el flujo de impulsos sensoriales de manera
que proporcione al individuo una información buena y precisa de sí
mismo o de su mundo. Cuando el cerebro no procesa bien la entrada
sensorial, generalmente tampoco dirige el comportamiento de forma
eficaz. Sin una buena integración sensorial es difícil aprender, y a
menudo el individuo se siente incómodo consigo mismo y no está al
nivel de las exigencias y la tensión comunes.

Aunque la disfunción en la integración sensorial es causada por una


actividad irregular en el cerebro, la mayoría de los neurólogos no
encontrarán nada mal en el niño con disfunción en la integración
sensorial.

Síntomas

Indicadores de que existe disfunción en la Integración Sensorial:

• Hipersensibilidad al tacto, movimiento, luces o sonidos por ej:


irritabilidad o retirada cuando se le toca, evitar ciertas texturas de ropas
o de comidas, reacciones de miedo al movimiento en actividades
ordinarias como las actividades típicas de los juegos en los recreos.

• Hipo reactividad a la estimulación sensorial. En contraste con los


niños hipersensibles, un niño hipo reactivo puede buscar experiencias

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sensoriales intensas, por ejemplo, dar vueltas sobre sí mismo o chocar
adrede con los objetos.

Algunos niños fluctúan entre los dos extremos de hiper o hipo


reactivos.

• Nivel de actividad inusualmente alto o bajo El niño puede estar en


movimiento constantemente o, puede ser lento en activarse y fatigarse
fácilmente. De nuevo, algunos niños pueden fluctuar de un extremo a
otro.

• Problemas de coordinación: Los problemas de coordinación se


pueden ver en actividades motoras gruesas o finas. Algunos niños
pueden tener un equilibrio pobre, mientras que otros tienen gran
dificultad en aprender a realizar nuevas tareas que requieren
coordinación motora.

• Retraso en el lenguaje, habilidades motoras o rendimiento


académico: En la edad escolar, puede haber problemas en algunas áreas
académicas a pesar de una inteligencia normal.

• Pobre organización del comportamiento: Los niños pueden ser


impulsivos o de fácil distracción y mostrar falta de planeación al abordar

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las tareas. Algunos niños tienen dificultad al ajustarse a una nueva
situación. Otros pueden reaccionar con frustración, agresión, o rechazo
cuando se dan cuenta de que fracasan.

• Pobre autoestima: Un niño listo con estos problemas puede saber


que algunas tareas son más difíciles para él que para otros niños, pero
puede no saber por qué esto es así. Este niño puede parecer perezoso,
aburrido, o desmotivado. Algunos niños pronto encuentran maneras de
evitar esas tareas que son duras o embarazosas, se suele considerar al
niño como problemático o testarudo, incomprensible, padres e hijos
pueden sentirse, ambos, culpables.

Típicamente, un niño con desorden en integración sensorial presentará


más de uno de estos signos.

¿Cómo es el tratamiento de los trastornos de Integración Sensorial?

Simplemente para entender un poco es que mencionaré


resumidamente que se hace en estas situaciones.

La terapia ocupacional puede ayudar al niño a procesar la información


sensorial y controlar sus reacciones ante ellas, pudiendo alcanzar
grandes logros con una intervención temprana.

Se realiza un programa práctico y planeado de las actividades


sensoriales específicas para satisfacer las necesidades individuales de
cada niño, con el objeto de mejorar las relaciones sociales del niño, la
autoestima y las capacidades sensorio motrices, usando estrategias
específicas de autocontrol.

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Además, se trabaja con los padres y maestros del niño para hacer
cambios en su ambiente.

Hay que remarcar que los trastornos en la integración sensorial pueden


aparecer de manera conjunta y tener la apariencia de otros trastornos,
por lo que se hace necesario un correcto diagnóstico por parte de
profesionales formados.

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APARTADO II

TDAH y Trastorno del Procesamiento Sensorial

Como trabajamos en los bloques anteriores, el TDAH es definido en la


actualidad como un trastorno de origen neurobiológico –aunque el esto
último no se encuentra comprobado- que se inicia en la infancia y se
caracteriza por hiperactividad, déficit de atención e impulsividad,
sintomatología que puede impactar en forma significativa en la vida de
las personas que lo presentan.

Hoy en día se estima que el Trastorno del Procesamiento Sensorial


afecta aproximadamente al 3% de los niños, con su dificultad para
procesar y organizar la información sensorial.

Puede darse además con otros diagnósticos como los trastornos del
Espectro Autista, el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad o
trastornos de ansiedad, pero también puede darse de manera única.

Las evaluaciones por parte de terapeutas ocupacionales especializados


en integración sensorial revelan que muchos niños diagnosticados con
trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH) son
hipersensibles al tacto (Roley, Blanche, Schaaf, 2001).

Las investigaciones de la Dra. Lucy Miller, terapeuta ocupacional


estadounidense, revelan que TDAH y los trastornos de procesamiento
sensorial, son efectivamente dos diagnósticos distintos, pero que
frecuentemente coexisten.

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En su estudio de 2.410 niños previamente diagnosticados con TPS o
TDAH, encontró que el 60% de dichos niños padecía en realidad ambos
trastornos.

Otro estudio de la misma autora demostró que los comportamientos


emocionales, de atención, y sensoriales, así como la reactividad
fisiológica a los estímulos sensoriales es significativamente diferente
entre los niños con TDAH y niños con TPS.

No todos los niños con TDAH pueden tener un Trastorno en el


Procesamiento Sensorial, tampoco que los Trastornos de
Procesamiento Sensorial están asociados siempre a un diagnóstico.

Algunos de los signos que vimos, pueden ser tanto de TDAH como de
dificultades del procesamiento sensorial. A pesar de que son
condiciones diferentes, tienen cosas en común y pueden ocurrir al
mismo tiempo. Por eso veamos esta tabla con diferencias clave entre el
TDAH y las dificultades del procesamiento sensorial:

TDAH Dificultades en el procesamiento


sensorial

¿Qué es? Una condición que afecta la Una excesiva o insuficiente


concentración, el autocontrol y otras sensibilidad a estímulos como
habilidades importantes de la vida imágenes, sonidos, sabores, olores y
diaria. texturas.

Posibles • Parece confundido o como si Excesiva sensibilidad:


signos soñara despierto
• Parece no escuchar • Tiene dificultad para
enfocarse, no puede ignorar
• Es propenso a berrinches y crisis
las distracciones
emocionales debido a falta de
control de sus impulsos • No le gusta que lo toquen
• Le cuesta ser organizado y • Percibe sonidos y olores que
otros no

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terminar tareas • Es excesivamente sensible a
• Se aburre con facilidad a menos los sabores o texturas de
que la actividad le guste mucho algunos alimentos
• Le cuesta seguir instrucciones • Tiene crisis emocionales, se
• Tiene problemas para va o se enfada cuando está
permanecer sentando durante en lugares ruidosos o con
actividades que así lo requieren mucha gente
• Es impaciente y le cuesta • Teme por su seguridad
esperar su turno incluso cuando no hay un
• Se mueve constantemente peligro real
• No se está quieto y necesita • Tiene dificultad con las
estar agarrando y jugando con rutinas nuevas, los lugares
todo nuevos y otros cambios
• Interrumpe a las personas y dice • Se mueve y cambia de lugar
cosas de manera inapropiada porque no se siente cómodo
• No entiende las consecuencias • Es muy sensible a la textura
de sus actos de la ropa
• Juega rudo y toma riesgos
Baja sensibilidad:
físicos
• Necesita tocar
constantemente cosas o
personas
• Tiene dificultad para estimar
el espacio personal de los
demás
• Parece torpe o
descoordinado
• Muestra una alta tolerancia al
dolor

Posible Las dificultades para seguir las reglas Sentirse ansioso en lugares ruidosos
impacto sociales pueden ser un obstáculo para y abarrotados o evitarlos puede
emocional hacer y mantener amigos. Los dificultar la socialización. Los
y social
comentarios negativos frecuentes por compañeros pueden evitar o excluir
su mal comportamiento o por no a un chico con baja sensibilidad,
prestar atención pueden afectar su porque juega demasiado rudo o no
autoestima y motivación, y hacer sentir respeta el espacio personal.
a un niño que es “malo” o que “no es
bueno”.

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Conclusiones

Es importante entender al niño con TDAH de manera global, por eso


trabajamos las nociones de la Integración Sensorial, y entendimos que
los Trastornos en el Procesamiento Sensorial coexisten en algunos
casos con diagnósticos de TDAH.

En el próximo módulo veremos el desarrollo del TDAH en aula y


seguiremos avanzando en su definición.

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