Proceso de reorganización nacional- Marzo de 1976
Fuente: Fragmento del discurso de Jorge Rafael Videla al asumir la
presidencia, el 30 de marzo de 1976. Diario La Nación, 31 de marzo de
1976.
El país transita por una de las etapas más difíciles de su historia. Colocado
al borde de la disgregación, la intervención de las Fuerzas Armadas ha
constituido la única alternativa posible, frente al deterioro provocado por
el desgobierno, la corrupción y la complacencia. (...) El uso indiscriminado
de la violencia de uno y otro signo, sumió a los habitantes de la Nación en
una atmósfera de inseguridad y de temor agobiante. Finalmente, la falta de
capacidad de las instituciones (...) condujo a una total parálisis del Estado,
frente a un vacío de poder incapaz de dinamizarlo. Profundamente
respetuosas de los poderes constitucionales (...) las Fuerzas Armadas
hicieron llegar, en repetidas oportunidades, serenas advertencias sobre los
peligros que importaban tanto las omisiones como las medidas sin sentido.
Su voz no fue escuchada. Ninguna medida de fondo se adoptó en
consecuencia. Ante esta drástica situación, las Fuerzas Armadas
asumieron el gobierno de la Nación. Sólo el Estado, para el que no
aceptamos el papel de mero espectador del proceso, habrá de
monopolizar el uso de la fuerza y consecuentemente sólo sus
instituciones cumplirán las funciones vinculadas a la seguridad
interna. Utilizaremos esa fuerza cuantas veces haga falta para
asegurar la plena vigencia de la paz social. Con ese objetivo
combatiremos, sin tregua, a la delincuencia subversiva en cualquiera
de sus manifestaciones, hasta su total aniquilamiento.
Declaraciones del general Jorge Rafael Videla
Fuente: Declaraciones del teniente general Jorge R. Videla a periodistas
británicos, publicadas en el diario La Prensa, el 8 de diciembre de 1977,
citadas por Andrés Avellaneda, en Censura, autoritarismo y cultura:
Argentina 1960-1983.
La Argentina es un país occidental y cristiano, no porque está escrito así en
el aeropuerto de Ezeiza; la Argentina es occidental y cristiano porque viene
de su historia. Es por defender esa condición como estilo de vida que se
planteó esta lucha contra quienes no aceptaron ese sistema de vida y
quisieron imponer otro distinto... Por el solo hecho de pensar distinto
dentro de nuestro estilo de vida nadie es privado de su libertad, pero
consideramos que es un delito grave atentar contra el estilo de vida
occidental y cristiano queriéndolo cambiar por otro que nos es ajeno, y en
este tipo de lucha no solamente es considerado como agresor el que
agrede a través de la bomba, del disparo o del secuestro, sino también
aquél que en el plano de las ideas quiera cambiar nuestro sistema de
vida a través de ideas que son justamente subversivas; es decir
subvierten valores, cambian, trastocan valores... El terrorista no sólo es
considerado tal por matar con un arma o colocar una bomba, sino
también por activar a través de ideas contrarias a nuestra
civilización...