ArLenguaje artístico
Te explicamos qué son los lenguajes artísticos, qué tipos existen y sus
características. Además, cuáles son los elementos que los componen.
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Cada lenguaje artístico abarca técnicas, sentidos y elementos para la comunicación a
través del arte.
¿Qué son los lenguajes artísticos?
Los lenguajes artísticos son la materia prima de las distintas formas de arte que
existen, es decir, las diferentes maneras en que el arte se manifiesta y construye
sus obras. También se conocen como disciplinas artísticas, ya que cada uno supone
un conjunto de técnicas, sentidos y elementos necesarios para la comunicación a
través del arte.
A diferencia de otras formas de comunicación humana, el arte no cuenta con una
utilidad y un propósito determinados de antemano, sino que se trata de una
exploración estética, que invita al receptor a reflexionar sobre la belleza, la
existencia y otros asuntos de carácter trascendente. Por eso, los lenguajes
artísticos son principalmente subjetivos, esto es, su mensaje puede ser
interpretado de maneras diferentes dependiendo de cada quien.
Este carácter subjetivo no impide que el arte maneje sus propios códigos y que
pueda ser objeto de estudio e interpretación formal. De hecho, los lenguajes
artísticos forman parte del patrimonio cultural de nuestra especie, ya que han
existido desde los orígenes de la humanidad, y han sobrevivido adaptándose al
cambio de las sociedades.
Cada forma de arte, por lo tanto, maneja su lenguaje específico: sus propias técnicas,
códigos y elementos, que la distinguen del resto y que permiten reconocer y
comprender el mensaje de la obra de arte.
Los lenguajes artísticos no deben confundirse con las lenguas artísticas o idiomas
artificiales, que son aquellos creados en el marco de una obra de ficción, como es el
caso del élfico en la obra de J. R. R. Tolkien o el klingon en la saga televisiva
de Star Trek.
Ver además: Bellas artes
Tipos de lenguaje artístico
En términos generales, los lenguajes artísticos son siete:
El lenguaje pictórico o la pintura, que utiliza formas y colores
bidimensionales para crear obras de arte.
El lenguaje escultórico o la escultura, que utiliza texturas y volúmenes
para crear obras de arte.
El lenguaje musical o la música, que utiliza sonidos y ritmos para crear
obras de arte.
El lenguaje literario o la literatura, que utiliza la palabra para crear
obras de arte.
El lenguaje escénico o las artes escénicas, que utiliza escenarios y al
cuerpo humano para crear obras de arte. Aquí se incluye la danza,
el teatro y el canto.
El lenguaje arquitectónico o la arquitectura, que utiliza espacios
habitables y edificaciones para crear obras de arte.
El lenguaje cinematográfico, que utiliza grabaciones de imágenes y
sonidos para crear obras de arte.
Existen también otros lenguajes artísticos, como es el caso del lenguaje del cómic y
el de la fotografía, entre otros. Cada uno de los lenguajes artísticos contiene, por otro
lado, una noción fundamental de la práctica artística, esto es, una manera de
concebir y comprender el arte.
Elementos de los lenguajes artísticos
Los elementos del lenguaje artístico pueden ser compartidos o específicos de uno en
particular.
Cada lenguaje artístico contempla un conjunto de elementos constitutivos que sirven
para definir la obra de arte, o sea, darle forma, manifestarla. Dichos elementos
pueden ser compartidos entre los distintos lenguajes o ser específicos de uno en
particular.
Los principales elementos del lenguaje artístico son:
La armonía. Consiste en la organización concordante y placentera de los
elementos que constituyen la obra, especialmente cuando se trata de una
obra musical, plástica o escénica. Cuando los actores o las formas parecen
llevarse bien entre sí, se ha logrado la armonía en la obra. Por ejemplo, en
una obra de ballet, si las bailarinas salen a tiempo al escenario y bailan de
manera coordinada, se logrará cierta armonía en la puesta en escena.
El color. Se trata de la percepción psíquica de la luz reflejada en una
superficie específica. Es decir, la luz blanca impacta en un elemento que
refleja todos los colores excepto uno, que retiene en sí mismo, y que al ser
percibido por el ojo del espectador es interpretado cultural y
subjetivamente. Por ejemplo, el color rojo encarna las pasiones
turbulentas, el blanco la pureza, entre otros.
El espacio. Es el lugar en donde ocurre la obra, ya sea un escenario, una
calle o un soporte físico de algún tipo. Este espacio es resignificado por la
obra, de modo que un escenario teatral, por ejemplo, puede convertirse en
el interior de un castillo.
El movimiento. Se trata del desplazamiento de los elementos de la obra,
ya sean cuerpos humanos o algún tipo de objeto, trazando un recorrido
perceptible. El movimiento es la clave de muchas artes escénicas como la
danza o el teatro, y en ambos ejemplos se encarna en el cuerpo del actor,
bailarín o intérprete.
La palabra. Es la unidad de sentido del lenguaje verbal utilizada
especialmente en la literatura y el teatro. La palabra puede ser escrita o
hablada, dependiendo de la forma de arte.
El ritmo. Se trata de la repetición ordenada de elementos artísticos, como
pueden ser las notas de una melodía o los movimientos de una coreografía
de baile. Cuando el ritmo se sostiene en la obra, se crea una impresión de
orden, sincronía y plenitud.
El tiempo. Se trata de la duración de la obra de arte, que puede variar
enormemente dependiendo del lenguaje artístico del que se trate. Una
pintura no suele verse más allá de unos pocos minutos, mientras que una
pieza teatral puede durar varias horas.
Importancia de los lenguajes artísticos
El arte ha sido empleado desde épocas ancestrales, como comunicación moral,
política e incluso religiosa.
Los lenguajes artísticos constituyen una forma de expresión fundamental de la
humanidad, capaz de transmitir emociones, sentimientos, juicios de valor,
experiencias y reflexiones a numerosas personas a la vez, e incluso a lo largo del
tiempo. El hecho de que el arte perdure y pueda ser disfrutado e interpretado por las
generaciones venideras hacen de él parte esencial del legado histórico, cultural y
social de la humanidad.
Por otro lado, los lenguajes artísticos pueden servir como una herramienta
terapéutica o educativa, mediante la cual expresar y sanar traumas psíquicos o
emocionales, o bien impartir enseñanzas y lecciones que de otro modo sería difícil
conceptualizar. Con este sentido el arte ha sido empleado desde épocas ancestrales,
como un vehículo de comunicación moral, política e incluso religiosa.