El artículo 137 de la Ley General de la
Seguridad Social (LGSS) establece que “la
incapacidad permanente, cualquiera que sea
su causa determinante, se clasificará en
Incapacidad Permanente función del porcentaje de reducción de la
capacidad de trabajo del interesado, valorado
de acuerdo con la lista de enfermedades, que
se apruebe reglamentariamente, en los
siguientes grados”
La incapacidad permanente es cualquier
incapacidad duradera de su lesión o
enfermedad laboral que afecta su capacidad de
ganarse la vida. La incapacidad permanente es
una situación laboral en la que a un trabajador
¿De que trata? le corresponde una pensión a causa de que se
haya visto disminuida su capacidad laboral por
las limitaciones anatómicas o funcionales que
haya sufrido. Su reconocimiento se lleva a
cabo por el Instituto Nacional de la Seguridad
Social (INSS).
Tal y como hemos comentado anteriormente,
este tipo de pensión es de carácter
contributivo. Ello significa que para poder optar
¿Qué requisitos he de cumplir para poder
acceder a una Incapacidad Permanente? a la misma, es necesario que hayamos
cotizado previamente durante un tiempo
determinado en el Sistema de la Seguridad
Social -sea bien, en el Régimen General, en el
Régimen Especial de Trabajadores Autónomos
La incapacidad permanente parcial es la más
habitual dentro de esta clase de incapacidad.
Se produce cuando no se alcanza el grado total
de incapacidad ni esta impide al trabajador
Incapacidad Permanente Parcial realizar las tareas de su profesión habitual,
pero se produce una disminución igual o
superior al 33% de su rendimiento normal.
La indemnización que le corresponde será de
una cantidad equivalente a 24 mensualidades
de la base reguladora.
Incapacidad Permanente Total
La incapacidad permanente total se diferencia
de la anterior en que, en la parcial, se producía
una disminución del rendimiento en el
desempeño de su profesión habitual, mientras
que en la total se imposibilita dicho
Incapacidad Permanente Total desempeño, si bien podrá seguir ejerciendo
otros tipos de trabajo.
Este tipo de incapacidad da lugar a una
pensión que se corresponde con el 55 o el 75%
de la base reguladora del trabajador,
dependiendo de su edad.
Al igual que en el supuesto anterior, la gran
invalidez da lugar a que el trabajador no pueda
desempeñar ningún tipo de profesión u oficio.
No obstante, en este caso, además de lo
anterior, el trabajador necesita ayuda de
Gran Invalidez terceras personas para realizar los actos
básicos de su vida diaria, como vestirse,
desplazarse o ducharse, entre otros, a causa
de las pérdidas anatómicas o funcionales.
Es la pensión que recibe un trabajador que, por
un accidente o enfermedad no relacionada al
trabajo, sufra un daño que afecte el
INVALIDEZ desempeño de un trabajo igual al que
realizaba. Se solicita cuando el instituto, a
través de sus servicios médicos, determina que
te encuentras en estado de invalidez.
La invalidez, en el contexto de la pensión por
invalidez en el México, se define como la
imposibilidad del trabajador para ganar, a
través de un trabajo similar, más del cincuenta
por ciento de su salario habitual percibido
durante el último año laboral. Esta incapacidad
debe ser consecuencia de una enfermedad o
accidente no relacionados con su actividad
laboral. Importante hay que destacar que la
declaración de invalidez es un proceso que el
IMSS lleva a cabo y es respaldada por un
dictamen médico emitido por un profesional de
la institución.
La pensión por invalidez temporal es como una
mano amiga en momentos de dificultad. Se
concede cuando existe la posibilidad de que el
trabajador recupere su capacidad laboral
después de un período de convalecencia.