República Bolivariana de Venezuela
Ministerio del Poder Popular para la Educación
Centro Educativo Asochef ‘s de Venezuela
MODULO IV
CHEF. Gerencia
Principios de Administración, Gerencia y Gestión de
Restaurantes.
RECOMENDCIONES SOBRE LA ADMINISTRACIÓN DE
RESTAURANTES
Veamos a continuación algunos consejos o recomendaciones que
deberíamos tomar al momento de gestionar o administrar un
restaurante:
Departir con los clientes
Siempre debemos departir y mantener una buena comunicación
con los clientes, ello nos permitirá crear un ambiente familiar, pero,
sobre todo, nos permitirá obtener información como, por ejemplo,
sobre los errores que estamos cometiendo o los aspectos que debemos
mejorar.
Para ello, debemos conversar con ellos y preguntarles
informalmente si están satisfechos con el producto o servicio, si
tienen alguna queja, si consideran deberíamos mejorar en algo, si
tienen alguna sugerencia o recomendación, etc.
Usar encuestas
Otra forma de obtener información sobre nuestros clientes y de
ese modo, saber qué debemos mejorar, qué debemos cambiar, agregar
o suprimir; es haciendo uso de pequeñas encuestas escritas
(cuestionarios), ya sea haciendo uso de un buzón de sugerencias o
alcanzándoles los cuestionarios a su mesa (pero siempre cuidando de
que ello no sea una molestia para el cliente).
Prestar atención a los platos que piden los clientes
Otra forma de obtener información del cliente, es observando los
platos que más piden, pero también, observando los platos que más
son devueltos, así como las sobras que dejan. Dicha información nos
permitirá obtener pistas sobre nuestros aciertos y fallas en el menú,
sobre los platos que debemos impulsar o promocionar más y sobre los
que debemos mejorar o quitar del menú.
Mantener el estilo o concepto del Restaurante
Un Restaurante que ha sido creado por nosotros siempre tendrá
un estilo o concepto propio, muchas veces relacionado con nuestra
personalidad.
Un error que cometen muchos dueños de Restaurante es
traicionar su visión inicial y en su afán de hacer crecer el negocio, o
debido a la influencia de otras personas, deciden cambiar el estilo o
concepto del restaurante, por ejemplo, cambiando el tipo de menú,
agregando nuevos platos que nada tienen que ver con los demás,
cambiando el diseño del ambiente del local, etc.
Muchas veces estos cambios, en vez de hacer crecer el negocio,
terminan por hacer perder la identidad del negocio, alejar al público
que inicialmente lo frecuentaba y hacer que el dueño finalmente
sienta que ha traicionado su visión inicial terminando por perder su
motivación.
Por lo que es recomendable procurar mantener siempre el estilo
o concepto inicial del restaurante, y cambiarlo sólo en caso de que
éste no haya tenido buenos resultados.
No sobre cargar el menú
Los restaurantes de éxito son los que se especializan en pocos
platos o en todo caso, los que cuentan con variedad de platos, pero
todos dentro de un mismo tipo de menú.
Por lo que es recomendable no sobrecargar demasiado el menú,
de ese modo, nos especializaremos en pocos platos, mantendremos
una sola identidad, y además, evitaremos el aumento de costos de
operación.
Sin embargo, es posible aumentar la variedad de nuestros platos,
siempre y cuando dicha variedad esté dentro del mismo tipo de
comida y conserve el mismo estilo de los demás platos.
Evitar ser esclavo del negocio
Un restaurante es un tipo de negocio que implica un gran
sacrificio, implica trabajar arduamente durante todo el día y
durante todos los días, incluyendo los fines de semana y feriados.
Precisamente, una de las principales razones de cierre o quiebra
de los restaurantes es la carga excesiva de trabajo en que se ven
envueltos los dueños del negocio.
Por lo que la recomendación es evitar esta carga de trabajo, no
limitando el número de clientes a atender, o los horarios de atención,
sino contratando personal indicado, liderar los adecuadamente y
delegarles suficiente autoridad para que sean capaces de hacer
funcionar el restaurante eficientemente, aun cuando nosotros no
estemos presentes.
Sistema de costos
Es fundamental implementar un sistema de costos que permita
conocer el costo unitario de cada plato de la cartilla o menú. En las
empresas de servicios los recursos humanos son un costo muy
importante dentro del total de costos y se los debe capacitar
adecuadamente. En la actividad gastronómica son los artífices de la
venta del producto, pues el mozo tiene que captar la voluntad del
cliente y el “chef” tiene que llegar al gusto del mismo con un plato
bien elaborado (por poner algunos ejemplos). Además, la actividad es
caracterizada por el escaso ciclo de vida del producto ya que es
altamente perecedero con lo cual, si sumamos a esta característica
las pérdidas que se producen por mermas, cocción de los alimentos,
limpieza, y demás, el no tener un análisis exhaustivo del costo
unitario que considere todas estas variables para incluirlas como un
costo más, se obtendrán márgenes de rentabilidad distorsionados.
Dentro de un establecimiento gastronómico, por más pequeño
que sea, hay una cantidad de costos fijos importantes, que se
producen más allá de la venta o no de los productos, por el solo hecho
de tener abierto al público el lugar. Por lo tanto, si no hay un flujo de
demanda adecuado, se hace difícil cubrir estos costos; situación en
que muchos empresarios del sector se ven tentados a subir los precios
de la carta, lo que puede ser más contra producente aún.
De allí la importancia de conocer los costos unitarios elaborando
recetas de todos los productos a vender, cuyos costos (variables +
fijos) le van a permitir manejar los precios por producto haciendo un
mix de aumentos que no encarezca toda la carta y sea atractiva al
cliente.
También es muy importante saber cuál es el nivel de actividad y
qué estructura de costos fijos se tiene, pues la capacidad de cubiertos
que se pueden hacer por turnos tiene un límite y muchas veces no se
realiza el cálculo de la estructura adecuada; con lo cual, por más que
tenga una rotación de turnos razonable y la capacidad de cubiertos
al máximo, si la estructura de costos fijos es inadecuada, el precio
final será alto para cubrirlos y se puede perder mercado.
Muchas empresas del sector realizan “delivery” para aumentar
las ventas fuera del local, con lo cual cubren parte de sus costos fijos.
Pero sólo el conocimiento exacto del costo unitario de cada plato le
va a permitir al empresario fijar precios razonables y obtener
rentabilidad o en su caso, replantearse su estructura de costos fijos
para adaptarla a su demanda y obtener mejor rentabilidad.
COSTOS DE PLATOS
Und / Cantidad Costo /
Descripción Unidad TOTAL
Kg gr ó ml gr.
Lomito 1 kg 34 250 8,5
Tocineta 1 kg 42 10 0,42
Champiñones 1 kg 20 10 0,2
Mantequilla 1 kg 14 5 0,07
Fondo Oscuro 1 lt. 15 20 0,3
Demiglass 1 lt. 64 5 0,32
Tomate 1 kg 14 5 0,07
SUB TOTAL 1 9,88
Condimentos 5%
0,49
(Sal, pimienta, etc).
SUB TOTAL 2 10,37
Gtos. operativos
4,15
40 %
SUB TOTAL 3 14,52
Gtos. Personal
4,36
30%
SUB TOTAL 4 18,88
Ganancias 30% 5,66
TOTAL DE
24,54
COSTOS
NOTAS: Cuando hablamos de proteico debemos tener en cuenta que
hablamos de 250 gr de carne, pollo o pescado en crudo.
Gastos operativos: Alquiler, luz, teléfono, gas, electricidad, etc., son
un 40% y se sacan del subtotal 2
Las ganancias se estiman entre un 20 y un 30% del subtotal 4
Los gastos de condimentos se calculan desde un 5% hasta un 18%,
dependiendo del costo del condimento que se use. Por ejemplo cuando
se usa azafrán, vinagre balsámico, etc., sobre el subtotal 1
Los gastos de personal incluyen: utilidades, vacaciones, salario. Se
saca un 30% del subtotal 3.
Inventario Permanente
En una actividad tan especial como la gastronómica, es
fundamental llevar un control de inventario permanente, que va a
redundar en múltiples beneficios, entre los cuales, los más
importantes, son:
Control de entradas y salidas de mercaderías.
Disminución de las pérdidas por mermas, hurtos, vencimientos
de los productos (muchos son perecederos).
Tener programada la función de compras, pudiendo establecer
puntos de pedido para algunos productos.
Permite ir monitoreando los precios ante los aumentos que se
produzcan, para cambiar los costos de las recetas.
“Determinar el valor exacto del producto inventariado es de
gran importancia. Los inventarios físicos periódicos ayudan a
conseguir tanto el informe financiero, como el control del costes”.
LA CALIDAD COMO REQUISITO DE UN BUEN SERVICIO
Hoy el cliente, además de precio, exige calidad y ello está
sucediendo en casi todas las actividades. La certificación de calidad
ha dejado de ser patrimonio exclusivo de las empresas
manufactureras para pasar a las empresas de servicios, entre las
cuales se destacan las empresas de salud y turismo.
Por ello, hoy más que nunca, implantar un sistema de calidad en
el servicio que se presta es de vital importancia y en el negocio
gastronómico, la calidad se nota y es percibida por el cliente, en los
aspectos mínimos.
Con esto no queremos decir que todos los establecimientos
gastronómicos deben salir a certificar su servicio por las Normas
ISO, pero sí es imprescindible poner en práctica muchas de las
pautas que estas Normas indican, mejorando los procesos, la
atención al cliente y la gestión en general. El profesional puede
ayudar al empresario con algunas cuestiones a modificar, de
manera tal que el servicio ofrecido mejore su calidad, que traerá
aparejado mayor clientela y en muchos casos reducirá costos.
Al contrario de lo que muchos piensan, los costos de la no
calidad son más importantes.
LOS RECURSOS HUMANOS Y LA MEDICIÓN DE EFICIENCIA
El tema de los recursos humanos es tan amplio, que escapa a la
entrega de este artículo. Sólo quiero resaltar algunos aspectos que el
profesional debe ayudar al empresario a comprender para el éxito
del negocio.
El rubro gastronómico se caracteriza por su alta rotación. Y éste
es un punto negativo, puesto que la capacitación del personal cuesta
tiempo y dinero, arrojando pérdidas innecesarias.
El tema de recursos humanos debe ser evaluado desde el
principio, es decir, desde la selección misma del personal.
El profesional debe hacerle entender al empresario que una
mala selección le traerá conflictos y pérdidas económicas, en tanto
una razonable y consiente elección, de acuerdo al perfil que se
necesite, le evitará futuros inconvenientes.
Una vez integrado el personal, debe ser incentivado, motivado y
capacitado, para que ayude a la gestión eficiente del negocio, cada
uno desde su lugar de trabajo. Es importante destacar que con sólo
indicar que cada persona haga bien lo que tiene que hacer, ya
estamos generando eficiencia. El personal no calificado, dedicado a
varias tareas que no conoce bien y sin órdenes claras, difícilmente
sea útil a la rentabilidad y éxito del negocio.
Los recursos humanos deben estar en constante capacitación y
auditoría, para mejorar lo que se puede corregir y eliminar
conductas erróneas.
Como ya dijimos, el costo de los recursos humanos es un
porcentaje muy importante en las empresas de servicios, con lo cual
debe estar bien monitoreado y analizado.
Marketing
Son todos los procesos destinados a interesar clientes en nuestros
productos y servicios. Traduciendo literalmente el término, es
"haciendo mercados".
Nuestra experiencia nos indica que existen particularidades
que diferencian las estrategias de marketing en gastronomía con
otros rubros comerciales, dando como resultado diferentes acciones
para desarrollarlo.
Cuando un cliente entra a un negocio a comprar cualquier un
producto (ropa, electrodomésticos, regalos, etc.), observa los artículos,
compara precios, realiza un análisis y toma una decisión: compra o
se va a otro lugar. En gastronomía es diferente. Un cliente que entra
a un restaurante lo hace generalmente con la decisión de quedarse.
Difícilmente se vaya. Se sienta en una mesa y consume. La
decisión de que darse está tomada de antemano. Y aquí se juega
todo. Dependerá del servicio que haya recibido que lo recomiende y
regrese o que no vuelva más.
Estamos convencidos que el objetivo más importante del
marketing gastronómico es que el cliente vuelva. Entonces nuestra
política de marketing debe estar orientada en esa dirección. Es fácil
que los clientes entren (una vez), lo difícil es que vuelvan. A esta
acción específica la llamamos "clienting".
Toda nuestra estrategia está orientada en está dirección y las
acciones consisten en conocer cada vez más las particularidades de
los clientes que entran a nuestro negocio y generar
permanentemente situaciones que lleven a este resultado. Es
imprescindible analizar específicamente la situación de cada
negocio, su ubicación, sus horarios, su tipo de clientela, su identidad,
qué esperan los clientes que concurren, etc. Esta es la base en que se
asientan las acciones, que son propias a cada establecimiento. Una
buena política de marketing debe dar resultados inmediatos y no ser
excesivamente cara.
Uno de los caminos para hacer un buen trabajo es:
Estudiar las necesidades y deseos del cliente en segmentos bien
definidos del mercado.
Repartir el esfuerzo de marketing en relación con las
ganancias potenciales de los segmentos elegidos.
Desarrollar ofertas ganadoras para cada target.
Evaluar y medir constantemente la imagen de la empresa y la
satisfacción del cliente.
En forma permanente, recopilar y evaluar ideas para mejorar
los productos y el servicio
Ejercer influencia sobre todos los departamentos de la empresa
para que sus pensamientos y prácticas se centren en el cliente.
El cliente siempre tiene la razón. Si dice que está frío y a usted
le quema la lengua de solo probar la sopa, igual caliénteselo.
Ofrezca disculpas pero no trate de convencer al cliente de
cambiar de opinión. Si el plato no es lo que el cliente esperaba
puede ser porque no hubo una buena comunicación carta-
cliente.
Ofrezca las disculpas del caso pero no trate de convencer al
cliente de que cambie de opinión, solo conseguirás hacerlo
sentir incómodo y que no quiera regresar más.
No demore al servir. No hay nada más desagradable que ver
que todos van recibiendo sus platos, incluso las mesas que
llegaron después, y usted sigue ahí sentado esperando.
Advierta si el plato va a demorar. Hay platos que por su
elaboración toman más tiempo en la cocina que otros. Si su
cliente lo pide explíquele (o detállelo en la carta) que la
preparación tomará X minutos en estar lista.
No ofrezca lo que no tiene. Si hay platos de la carta que no
están disponibles todo el año, ya sea por vedas o la
estacionalidad de algún ingrediente, incluya anuncios con esta
salvedad en la carta o prepare a los mozos para que sepan
comunicar esto al cliente antes de que revise la carta.
No genere una discusión con sus clientes. Menos aún en
espacios públicos, como este. Solo conseguirás que no regrese
más a tu local y crearás un efecto avalancha entre potenciales
clientes, que conociendo las posibles reacciones que puedes
tener, lo pensarán dos veces antes de ir a su local. Recuerde
que la bidireccionalidad en la comunicación no significa
pelear.
Rectifique sus errores. Si un cliente tiene una mala experiencia
y usted tiene la suerte de enterarse, tome su enseñanza como
un imput que le ayude a mejorar su servicio y de ser posible,
contacte directamente con él para darle algún detalle que
retribuya en algo el mal momento que pueda haber tenido. Un
postre de cortesía, por ejemplo, puede significar un retorno
mucho mayor por el buen comentario que el cliente lleve de
usted sus amigos.
Los mesoneros deben conocer a la perfección la carta. Resulta
irónico pedirle un consejo a alguien que parece que nunca ha
probado las preparaciones del lugar donde trabaja. Un mozo
debe conocer cuáles son las especialidades de la casa, el tiempo
de preparación de los platos y con qué bebidas combinarlos.
El mozo es el representante directo del establecimiento frente
al consumidor.
Promociones. Tener variantes semanales, una promoción del
día o un especial del mes es un gancho que genera novedad
ante el cliente y comunicado de una forma adecuada puede
aplicarse en restaurantes de todo tipo. Una promoción no tiene
por qué disminuir la categoría de un establecimiento.
Fideliza. Genere su propia base de datos de los clientes que
visitan su local. Conózcalos y diríjase a ellos en ocasiones
especiales comerciales (San Valentín, Navidad, Año Nuevo,
Día de la Madre, Fiestas Patrias, etc) y personales (su
cumpleaños).
La Carta del Restaurante
Es uno de los instrumentos de marketing más importantes
dentro del negocio gastronómico, ya que es la pieza a través de la
cual el cliente que ya nos ha elegido seleccionará qué va a consumir.
El menú: es el órgano de comunicación entre el restaurante y el
cliente y por lo tanto debe promover un encuentro entre las
preferencias o gustos del cliente y la oferta del local.
El tipo de carta del establecimiento gastronómico depende de la
lógica del negocio, ya que no es lo mismo desarrollar un menú para
un restaurant que ofrecer platos altamente estandarizados y que
tiene una expectativa de alta rotación de público para generar
rentabilidad, que diseñar una pieza para un restaurant gourmet
cuya expectativa de rentabilidad está dada no por un volumen de
ventas en términos cuantitativos sino cualitativos. La carta, por lo
tanto, es de suma importancia porque es otro de los elementos donde
se asienta la identidad de la propuesta gastronómica, tanto por su
diseño gráfico y su orden interno como por su redacción (Nombres y
descripciones).
El Orden Interno de la Carta
El orden de la carta, dependiendo del tipo del restaurant,
responde a los pasos del menú que se ofrece en el establecimiento. Es
importante para la claridad del comensal, que el orden responda a
un código general: Entradas; Platos Principales (y sus subdivisiones
de acuerdo al producto principal: Pastas; Carnes Blancas; Carnes
Rojas); Guarniciones y Postres. Las bebidas se emplazan
generalmente al final de los platos.
En determinados casos, se incluyen apartados especiales, que
deben figurar en la primera página: “los platos del día” o las
“sugerencias del chef”.
Al ser el menú un medio de venta, es importante apoyarse en las
pautas más utilizadas por el diseño editorial para organizar la
paginación de la carta. Las páginas impares y el extremo superior
derecho son los lugares donde la vista se apoya naturalmente en
primer término. Por ello, lo recomendable es que esos espacios sean
aprovechados para promover los platos que dejan un mayor margen
de ganancia, aquellos que el cliente no puede dejar de ver.
El diseño de la carta: Algunos elementos a tener en cuenta al
momento de encargar el diseño de la carta son la tipografía, el
formato y papel que se utilizará y la combinación equilibrada de
texto e imágenes.
El tamaño: tiene que ser acorde al tamaño de las mesas, para
que no resulten incómodas ni provoquen accidentes. Cartas con
formato de tríptico, desplegables, son ideales para lugares con mesas
chicas y cartas con formato díptico son ideales para las mesas más
grandes.
La tipografía: debe garantizar la legibilidad, tanto por tamaño
como por fuente.
La iluminación con la que se contará al momento de la lectura
es otro de los factores a tener en cuenta para diseñar la carta, ya
que un diseño extraordinario puede fallar rotundamente si no es
desarrollado teniendo en cuenta esta variable.
Como pauta general lo recomendable es siempre un fondo claro
con letras oscuras. Letras cursivas, difíciles de entender, por más que
tengan estilo y reflejen la personalidad del restaurante deberían
prescindirse si obstaculizan una rápida lectura.
El papel: La elección del material de la carta es importante no
sólo por una cuestión de imagen sino también por razones de higiene
y logística. Materiales lavables para los exteriores; interiores que no
sean demasiado porosos como para absorber grasas, ni demasiado
débiles como para deteriorarse rápidamente son aspectos
fundamentales a tener en cuenta.
Otro de los temas que hay que considerar es si la carta estará
compuesta por elementos separables o será un único cuerpo. Las
primeras tienen la virtud que permiten reemplazar internamente
algunas de sus partes sin que haya que desecharla completamente
ante una modificación en la oferta de productos o en los precios.
Implican una inversión inicial mayor a las segundas, pero en el
largo plazo puede amortizarse mejor la inversión.
Es importante tener en cuenta que las cartas se deterioran, y
por ello hay que controlar permanentemente el stock, e ir
desechando aquellas copias del menú que por estar en mal estado
influenciarán negativamente en la percepción del cliente.
La redacción de la carta: Para reflejar la identidad del
emprendimiento gastronómico a través de la carta no alcanza con
los elementos de diseño gráfico, es importante que los textos del menú
la expresen. Muchas son las variantes que pueden tomar los textos
descriptivos de los platos, justamente porque dependerá del tipo de
propuesta. Los textos, las palabras, son capaces de despertar
imágenes, evocar sabores, aromas y texturas e incluso recuerdos.
Si se juega con estos elementos de manera adecuada se puede
construir un mundo en la mente del cliente que se reflejará en una
mejor y mayor consumición. Una de las cuestiones que hay que tener
en cuenta cuanto se utilizan textos descriptivos es la verdad. Si se
describen denominaciones de origen, variedades específicas de
productos, métodos de cocción determinados, etc; lo que se sirva en la
mesa deberá respetar estrictamente esta descripción. Lo mismo
ocurre con la utilización de imágenes ilustrativas: deben reflejar con
verosimilitud lo que luego se llevará a la mesa.
¿Qué son los inventarios?
Como toda empresa, un restaurante requiere para la
continuidad de su trabajo de la existencia de productos suficientes
para que el proceso de elaboración – servicio no se vea afectado por
la carencia de algunos de ellos. Y es ahí donde radica el kit del
asunto. Se precisa estar abastecido, pero se corre un gran riesgo
cuando se está sobre-abastecido o las existencias son inferiores a las
necesidades cotidianas. Es por eso que se plantea que el gran
problema de decisión en la administración de los inventarios está en
saber aplicar las técnicas necesarias para obtener las respuestas
necesarias a las siguientes preguntas:
¿Qué comprar?, ¿Cuánto comprar?, ¿Cuándo comprar?, ¿A quién
comprar?.
Estas no solo son cuatro preguntas que deben responderse, para
poder hacerlo, se debe conocer de qué tipo de inventarios se habla y
la base para ello es conocer el comportamiento de la demanda del (os)
producto (s) que se analiza (n). Ella es el punto de referencia de todo
un sistema que lo componen, además, el suministro, el
almacenamiento y el costo.
La literatura sobre el asunto es amplia. En todas se habla sobre
demanda dependiente e independiente y determinista o probabilista.
La definición de cada una y la metodología a aplicar la pueden
encontrar fácilmente en cualquier libro. Por tal razón y en virtud de
que operamos restaurantes, considero que debo centrar este artículo
en algo que con poca frecuencia hacemos y que forma parte también
de ese engranaje de la administración de inventarios: cómo
determinar la cantidad necesaria de alimentos a almacenar.
Determinación de la Cantidad Necesaria de Alimentos a Almacenar
Lo primero que debemos saber para la aplicación de la
metodología que más adelante se expone, es conocer su capacidad de
carga y la demanda promedio de comensales que usted recibe en su
restaurante. Ello le permitirá aplicar los cálculos necesarios y la cual
denotaremos con la letra (d).
De igual manera es importante conocer el consumo de materia
prima por menú persona. Estudios nutricionales realizados han
podido determinar que el comportamiento promedio de este
indicador es de 0.953 Kg de materia prima. Este valor se definirá
con la letra (m).
De igual manera, otro dato importante es el por ciento de
materia prima a almacenar, para la cual se han definido como
constantes los siguientes valores y que serán identificados con la
letra (p): 45,5 % Refrigeración, 31,5 % Congelación y 23,0 % Ambiente.
Y finalmente, como dato necesario para este cálculo, se precisa
conocer la cantidad de días promedio por cada tipo de
almacenamiento (t). En este caso serían: Refrigeración 7 días,
Congelación 10 días, Secos 15 días.
La expresión matemática para la determinación de la Cantidad
necesaria de alimentos a almacenar, la cual será identificada con las
siglas Cta. es la siguiente:
Cta. = d * m * p * t
El resultado de esta información facilitará la obtención de otros
de igual importancia.
El primero de ellos es el volumen interior (Vi) del almacén. Su
determinación está relacionada con el índice de capacidad según
cada tipo de almacén a usar (Ica) y que es expresado en metros
cúbicos: 241 Kg/m Refrigeración, 353 Kg/m Congelación.
Y sería como sigue:
Vi = Cta. / Ica
Pero no solo basta con esto, sino que también es necesarios
calcular las dimensiones del Área interior requerida en metros
cuadrados (Ai), así como el Área exterior (Ae) y el Área del almacén
para productos secos (Aas).
Para la determinación de Ai, se debe tener en cuenta que la
altura sugerida para las cámaras es de 2.3 m y se obtiene a partir de
la siguiente fórmula:
Ai= Vi / 2.3 m
Al realizar este cálculo es importante que quien lo realiza tenga
en cuenta las dimensiones mínimas establecidas para el
almacenamiento de productos ya sea para la refrigeración como
para la congelación: Refrigeración mayor o igual a 6 m2,
Congelación mayor o igual a 4,5 m2.
El área exterior en metros cuadrados se obtendrá de la
aplicación del siguiente cálculo:
Ae= Ai/ 0.86 (factor constante)
Y la determinación del área necesaria en metros cuadrados
para el almacenamiento de los productos secos sería a partir de:
Aas= Cta. / 70.9 Kg/m (este valor último representa el índice de
capacidad constante).
Finalmente, se deben tener en cuenta los siguientes aspectos:
Emplazamiento en territorio alto, seco, de buenas propiedades
filtrantes, no inundables por aguas pluviales o fluviales.
Orientación con el eje longitudinal perpendicular a la dirección
de las brisas diurnas predominantes en el país.
Las áreas locales que produzcan malos olores se colocarán a
sotaventar.
La solución volumétrica deberá permitir el crecimiento
perspectivo de las áreas de almacenamiento.
La ventilación de los almacenes no climatizados será natural,
siempre y cuando el fenestraje garantice el número de cambios
por hora previsto.
Los sistemas de ventilación artificial se diseñarán
independientemente de la solución adoptada para la
ventilación natural.
Por último y en función del tema abordado, se muestran
algunos ejemplos de tiempos de conservación establecidos para
los distintos tipos de alimentos en horas, días y temperaturas.
TIEMPO MAX. DE
PRODUCTOS TEMPERATURA (C)
CONSERVACIÓN
Carnes asadas 0–4 30 horas
Carnes y Pollos
0–4 30 horas
hervidos
Pescados fritos y
0–4 30 horas
albóndigas
No se ofertan para el
consumo del día
Alimentos Cocinados 0–4
siguiente de su
elaboración
ALIMENTOS TIEMPO
Carne de res 3
Vísceras de res y cerdo 3
Aves 3
Vísceras de aves 2
Pescado 2
Jamón de pierna y paleta 15
Jamón wisknig 8
Jamón de pierna (cura seca) 45
Lomo ahumado 15
Tocino 30
Jamonada 8
Mortadela 8
Chorizos 30
Ancas de ranas 2
Butifarras 4
Fritas, croquetas, pastas de bocadito 3
Leche pasteurizada 2
Yogurt 10
Yogurt batido y queso crema 7
Crema de leche 2
Queso blanco y queso proceso 30
Requesón 10
Mantequilla 15
Quesos semiduros 120
Fritas, Croquetas, Pastas de bocadito 3
Leche Pasteurizada 2
Yogurt 10
Yogurt batido y queso crema 7
Crema de leche 2
Queso blanco y queso proceso 30
Requesón 10
Mantequilla 15
Quesos Semiduros 120
Quesos Duros 180
Temperatura Tiempo Max.
Productos
(C ) Conserv. (Hrs.)
Carnes:
Porciones de carne 0-4 48
(0,5 - 1,5) Kg, limpia para asar.
Porciones de carne 0-4 36
(100-200) g Bistec, etc.
Porciones de carne
(10-50) g lonjas de 0-4 24
filete, etc.
Carnes empanizadas. 0-4 30
Aves:
Porciones de pollo. 0-4 36
Vísceras de pollo. 0-4 30
Pescado:
Pescado preparado en 0-3 24
ruedas y filete de pescado
Vegetales:
Patatas peladas sin cortar, Ambiente 4
conservadas en agua.
Zanahoria, apio, cebolla, 0-4 24
remolacha, pelados y limpios.
Col limpia 0-4 48
Tomate, ají sin semilla, lechuga, 0-4 12
habichuelas, cebollinos (lavados).
Papa, malanga, yuca y
otras viandas peladas 0-4 12
y conservadas en agua.