22/03/2024
Para Valeria Balderas Flores:
Ay Valeria, ¿por dónde puedo empezar?
Creo que lo correcto es empezar con un TE AMO; pero un te amo no puede expresar lo que
siento por ti. Está semana fue de las mejores en mi vida, si la pudiera describir sería “una
semana de cambios”. Es ahí donde tú preguntas “¿por qué mi principito?” Déjame explicarte
por qué:
Empecemos explicando el significado, le pregunté a Google “¿Qué significa Valeria?” Según
la primera referencia de internet significan dos cosas que son fuerte y valerosa, pero digo
según porque tú eres más que dos palabras.
Es increíble pensar que tu mamá nos dijo que nos conocíamos de recién nacidos, jamás
pensé que estaría viviendo no una historia de amor de película sino la voluntad de Dios con
el amor de mi vida. Tantos años, tantos meses, tantos días, tantas horas, tantos segundos
de conocernos que siento que se han pasado en microsegundos porque si hay algo que
adoro es pasar tiempo con mi princesa.
Tengo que darte las gracias. Si no fuera por tu oración, yo no estaría aquí. Creo que pocas
veces me he dedicado verdaderamente a darte las gracias por ser y estar. La verdad mi
niña, es que antes de venirme a Ciudad de México, mi vida era un terrible desorden, tanto
así que me quería suicidar. Honestamente no quería saber nada de nadie, no quería ser
algo o alguien, no quería esforzarme, mis sueños estaban rotos; pero, solo quedaba un
anhelo firme de mi corazón. Yo le dije a Dios, “permíteme casarme con Valeria”.
La historia ya la conocemos al derecho y al revés pero es casi imposible creer que antes
oraba por ti, y ahora oro contigo.
Desde el fondo de mi corazón y con una lágrima saliendo de mi ojo quiero darte las gracias.
Dicen que Jesús usa personas para reflejar su amor, el problema es que no solo me mandó
a una persona para creer en Él, sino que también me mandó a mi futura esposa. Gracias
porque tú me diste esperanza en Dios, por ti aprendí a esperar por lo que quiero y trabajar
para obtenerlo. Yo le pedía a Dios que me diera lo que yo nunca pude tener en mi niñez y
mira nada más, me mandó a la persona que no solamente me complementa, sino que ahora
es la persona más importante y especial en mi vida.
Gracias porque no hace falta que me digas te amo cuando con una simple expresión de tu
bello rostro puedo ver tu amor hacia mi. Siempre te lo diré, esos ojitos solo tienen que
verme a mí, ¿okey?
Gracias por estar a pesar de mis errores, por no valorarte, por peleas, defectos,
desacuerdos, malas actitudes, palabras, gestos, etc. Honestamente si yo fuera tú, ya me
habría mandado a volar y no volvería a hablarme jamás. Sé que soy un chico muy intenso,
muy aprensivo, muy desatado, muy loco en todos los sentidos y no sé por qué me sigues
mirando con amor después de tanta estupidez que te hice. Gracias en serio por ser tan
aguantadora conmigo porque sé que es cañón aguantar a una persona como yo que hace y
quiere de todo, más aparte que es súper chillón y sentido. Eso es más que suficiente para
saber que quieres estar conmigo.
Gracias por cada palabra de amor, cada regalo, cada detalle, cada vez que me haces ojitos
y sobre todo gracias a cada tiempo que te tomas, no solo en persona sino también en chat
para hablarme. Valoro todo lo que haces por mí.
GRACIAS POR SER VALERIA BALDERAS FLORES.
Ahora, hablemos de tu libro favorito, “El principito” (Te prometo que me puse a investigar
mucho por ti porque sé que amas ese libro, hasta ví la película):
Desde el momento en que nuestros caminos se cruzaron, comprendí profundamente las
palabras que una vez un pequeño príncipe le confesó a su querida rosa, palabras que
resuenan en el eco de mi corazón cada día cuando pienso en ti: “Lo esencial es invisible a
los ojos.'” En este viaje a través de las galaxias y los planetas de nuestros sueños, he
aprendido, al igual que él, que solo con el corazón se puede ver correctamente.
Tu amor ha sido para mí lo que el agua fue para el Principito en el desierto, un manantial de
vida y esperanza en medio de la aridez del día a día. Me has enseñado que, al igual que él,
encontró un significado profundo en su rosa, entre millones iguales pero a la vez tan
diferentes, tú eres mi única, irreemplazable y eterna en la constelación de mi vida. A tu lado,
cada estrella brilla con más fuerza, y cada puesta de sol tiene el color de tus ojos.
He aprendido a cuidarte, no solo porque “eres responsable para siempre de lo que has
domesticado”, sino porque en ese acto de cuidarte, he descubierto la profundidad de mi
capacidad para amar y ser amado. Como las raíces secretas de los baobabs, nuestro amor
ha crecido en lo profundo, fuerte y resistente ante las adversidades y floreciendo en actos
de bondad, comprensión y paciencia.
Así como el Principito viajó por diversos planetas para al final regresar a su rosa, yo
recorrería cualquier distancia, atravesaría cualquier cosa, solo para volver a ti, mi corazón,
mi hogar. Porque en ti he encontrado lo que muchos buscan en un universo entero: la
felicidad, el amor y la verdadera luz de una ESTRELLA.
Prometo continuar este viaje juntos, aprendiendo más nuestro amor y del mundo con la
misma curiosidad y maravilla que un pequeño príncipe observando las estrellas. Y en cada
estrella, en cada flor, en cada amanecer, te prometo ver siempre el reflejo de tu luz, esa luz
que ha iluminado mi vida desde el día en que te conocí.
Hablando de flores como el principito que volvió a la suya, el día de ayer mi amor te regalé
las primeras de muchas. Hablemos de las lilys (una de tus flores favoritas):
Los lirios comienzan su vida como bulbos ocultos y pequeños bajo la tierra, en la oscuridad,
esperando el momento adecuado para salir. Así comenzó lo nuestro, como una promesa de
parte de Dios escondida en una oración, una posibilidad que aguardaba pacientemente su
momento para revelarse.
Con la llegada de la primavera, estos bulbos se despiertan y comienzan su viaje hacia la
luz, empujando a través del suelo con una fuerza que parece imposible para algo tan
pequeño. Nuestra relación, de manera similar a la de está flor Valecita, encontró su camino
hacia la luz, creciendo y fortaleciéndose contra todo pronóstico, impulsada por la fuerza de
nuestras oraciones.
Luego, los tallos de los lirios se elevan hacia el cielo, mostrando su verdadera belleza al
mundo. Así hemos crecido juntos, llevándonos uno al lado del otro, mostrando al mundo la
fuerza y resistencia de nuestro amor.
Y cuando florecen, es tan maravilloso. Cada flor, es única en su forma y color, comparte su
belleza con el mundo. Nuestro amor, como esas flores, refleja la dulzura y la belleza de lo
que hemos construido juntos.
Pero incluso cuando la floración termina, y los pétalos caen, el bulbo permanece listo para
comenzar el ciclo una vez más. Así es nuestro amor, eterno en su esencia, listo para
renovarse y florecer con cada nueva temporada.
En serio, amor, yo soñaba con darte flores porque es algo que tú me habías contado que
nadie te había dado nunca, solo tu papá. Entonces, había una necesidad dentro de mi
corazón de regalarte algo que tú querías mucho. Fue para mí un paso muy grande porque
las flores demuestran otra razón más por la que quiero casarme contigo y por las que te
amo incondicionalmente. Estaba súper nervioso porque no se daba el día 21 para dártelas y
la aplicación solo marcaba error. Estaba con tu hermana y le dije: "Me voy a poner a orar y
si es de Dios, se va a dar". Y mira, fue uno de los mejores días de mi vida. Jamás te había
visto tan feliz como en ese video y quiero que esa felicidad la mantengas por siempre. Seré
el primero y el único en darte flores.
Ahora hablemos de la danza para Dios en la alabanza:
Quiero hablarte sobre la belleza de tu danza, sobre cómo cada movimiento tuyo parece una
melodía que eleva el espíritu hacia lo divino. Cuando te veo bailar, no veo solo el arte en un
movimiento, sino una expresión de alabanza, una conexión directa con Jesús.
Cada paso, cada giro que das, parece ser una reverencia hacia Dios. Como si tus
movimientos fueran las palabras de una oración que se elevan hacia el cielo, buscando Su
favor y la gracia.
Es increíble cómo tu cuerpo se convierte en el instrumento a través del cual expresas tu
amor y devoción por Dios. Cada gesto, cada expresión, parece ser una ofrenda de gratitud,
una manera de decirle que tu corazón le pertenece por completo.
Me llena de sentimiento el verte danzar mi princesa, entregándote por completo al ritmo de
la alabanza y al fluir del Espíritu. Es como si en cada movimiento estuvieras mostrando a la
iglesia la belleza y la pasión que hay dentro de tu corazón.
En tu danza, encuentro inspiración. Me recuerda que, incluso en medio de las dificultades y
los desiertos, siempre hay espacio para el amor y la esperanza. Me enseñas que la
verdadera adoración no se limita a las palabras, sino que se manifiesta en cada acción, en
cada gesto de amor y gratitud.
Quiero que sepas que te admiro. Admiro tu pasión por la danza y me siento privilegiado de
poder ser testigo de tu relación con Dios. Jamás había visto a una estrella adorar hasta que
te vi danzar.
Pero bueno, esto es solo un poco de lo que quería expresarte, mi cielo. Quiero decirte que
te amo y estoy orgulloso de ti. Mi amor por ti es demasiado grande que podría pasar horas y
horas orando por ti porque sé que eres tú mi ayuda idónea y sé que tú y yo nos vamos a
casar. Por favor, mi princesa hermosa, nunca te rindas. Si somos novios o no, si somos
esposos o no, siempre voy a estar para ti apoyándote. Que te valgan los comentarios que
sabes que solo son para perjudicarte de la gente. Yo creo en ti y sé lo que Dios va a hacer
en tu vida.
Sé que serás una gran bailarina (bueno, ya lo eres), serás una campeona del campamento,
eres una gran líder, eres una gran mentora, serás una gran pastora, profeta, apóstol y
también serás mi amor, mi esposa y la madre de nuestra hija Adriana Elizabeth.
Te amo y esto es solo el inicio de los cambios que haré en mi vida para poder casarme más
rápido contigo. Gracias por esperarme y querer algo conmigo. Yo te prometo que valdrá la
pena.
No te volveré a perder otra vez …
Con amor
Mario Segura