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Derecho Procesal Penal

Este documento trata sobre el derecho procesal penal. Explica conceptos como proceso penal, fines del proceso penal y bases constitucionales del proceso penal. También define términos como derecho procesal penal, declaraciones, derechos y garantías.

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DERECHO PROCESAL PENAL

1
IV. LECCIONES GENERALES BASICAS
SOBRE PROCESO Y JUSTICIA PENAL

Lección N° 1: INTRODUCCIÓN AL DERECHO PROCESAL PENAL

APROXIMACIÓN AL CONCEPTO DE DERECHO PROCESAL PENAL

a. La palabra “derecho” en general: La palabra “derecho” tiene muchos significados y se


la emplea para describir diferentes temas. Podemos referirnos al derecho en general, como
conjunto de principios, de normas, de costumbres y concepciones contenidas en las sentencias
dictadas por los jueces (jurisprudencia) y opiniones de la comunidad jurídica (los abogados,
juristas, profesores de derecho, etc.), de los que derivan las reglas de ordenación de la sociedad
y de los poderes públicos, así como los derechos de los individuos y sus relaciones con aquellos.
En este sentido derecho es una noción equivalente a ordenamiento o norma general.
b. A un sector, parte o rama de ese Derecho en general, se lo denomina Derecho Procesal
Penal porque el objeto de su estudio es el proceso y la principal materia sobre la que trata son
los hechos que podrían constituir una infracción a la ley penal, es decir, un delito.

DEFINICIÓN DEL DERECHO PROCESAL PENAL

Es un sector del ordenamiento jurídico destinado a:


a. Regular el ejercicio del poder penal estatal, con las limitaciones que imponen los derechos y
garantías de la persona acusada.
b. Se ocupa de organizar los órganos encargados de investigar y acusar, los tribunales llamados
a decidir sobre las peticiones de las partes que intervienen en el proceso, y a reconocer diversos
grados de participación de las victimas u otros acusadores no estatales, auxiliares y terceros.
c. Se trata de una regulación para la aplicación del derecho sustancial (ley pena y, en
eventualmente, también la ley civil) de la actividad que se desarrolla antes, durante y después
del proceso judicial en sus diferentes etapas (investigación, etapa intermedia, juzgamiento, etapa
recursiva o de control de las decisiones judiciales, control jurisdiccional de la ejecución de la
sanción), desde que se pone en marcha el poder penal del Estado ante la noticia de un hecho con
apariencia delictiva (notitia criminis). Esto necesariamente implica la organización de órganos
acusadores públicos o privados, jurisdiccionales, y de defensa, partes civiles, terceros
interesados y sujetos auxiliares, con sus facultades y deberes inherentes al rol que le es
asignado.

2
PROCESO

En general, el proceso se trata de un conjunto de trámites (actos, diligencias, etc.)


regulados por la ley, para llevar a cabo las diferentes etapas de un caso judicial (juicio) y que
concluye con una sentencia, que es la decisión que dicta el juez para resolver la controversia o
conflicto entre las partes del caso.

PROCESO PENAL

Vélez Mariconde enseña que, desde un punto de vista objetivo, “el proceso penal es
un conjunto o serie gradual, progresiva y concatenada de actos disciplinados por el
derecho procesal penal y cumplidos por órganos públicos predispuestos y por
particulares obligados o autorizados a intervenir, mediante el cual se procura investigar
la verdad y actuar concretamente la ley penal sustantiva”.
Es gradual porque la sucesión de ellos se descompone en momentos, fases o grados de
fines específicos.
Es progresiva porque la ley determina un orden sucesivo, creciente y continuo que
necesariamente debe ser respetado, de modo que, salvo vicios o defectos sustanciales, el
procedimiento no puede ser paralizado o retrotraído.
Es concatenada, porque los actos fundamentales del proceso penal se hallan
estrechamente unidos entre sí, de modo que algunos son presupuestos formales de otros. Todos
estos actos están disciplinados (es decir, reglamentados) por el Derecho Procesal Penal.
Los órganos públicos predispuestos para cumplir estos actos son el Juez o
Tribunal, el Ministerio Público y la Policía. Al Juez le incumbe la misión de aplicar la ley penal
sustantiva, hasta el punto de ejecutar las sanciones que llegara a imponer. El Ministerio Público
tiene como funciones la promoción y el ejercicio de la acción penal pública. En cuanto a la
Policía, procura evitar la dispersión de los medios probatorios o que los culpables eludan la
acción de la justicia, actuando como auxiliar de los órganos judiciales y promoviendo la acción
penal mediante el sumario de prevención policial.
Los particulares obligados a intervenir en el proceso son, a modo ejemplificativo, el
imputado, que es la persona sometida al proceso penal, los testigos, peritos e intérpretes. Están
autorizados, pero no obligados, a intervenir el actor civil, el civilmente responsable y el
querellante particular.

3
FINES DEL PROCESO PENAL

Sobre los fines del proceso penal existen muchas opiniones basadas en diferentes puntos
de vista. Existe una perspectiva histórica, una perspectiva dogmática u objetiva y una
concepción subjetiva o sociológica.
Las concepciones objetivas sostienen que el fin es la actuación del derecho objetivo (el
conjunto de normas jurídicas penales, que son parte ordenamiento jurídico) en el caso concreto,
y las concepciones subjetivas sostienen que es la tutela de los derechos subjetivos (es decir los
derechos de las personas), de la libertad y de la dignidad humana.
En concreto, la meta es obtener una decisión sobre la punibilidad del acusado (es decir,
si corresponde aplicarle una pena), y dicha decisión no puede obtenerse a cualquier precio, sino
que debe ser una decisión materialmente correcta, obtenida de conformidad con las leyes
procesales y que permita el restablecimiento de la paz jurídica. Por eso se afirma que el fin del
proceso tiene una naturaleza compleja: a) la condena del culpable; b) la protección del inocente;
c) La formalidad del procedimiento y d) la estabilidad jurídica de las decisiones. Se reconocen
otros dos fines: la protección de la víctima y la reinserción social de los delincuentes.
El nuevo código procesal penal de Tucumán establece como fin general del proceso,
resolver el conflicto surgido a partir de un hecho presuntamente delictivo, procurando
solucionarlo de la manera que mejor se adecue al restablecimiento de la armonía entre
protagonista del conflicto y la paz social. En síntesis, se puede decir que el fin del proceso penal
es la pacificación social frente a un conflicto surgido a partir de un hecho presuntamente
delictivo.
La norma procesal contenida en el artículo 13° establece que los Tribunales y de los
representantes del Ministerio Público Fiscal y, cuando correspondiere, del Ministerio Público de
la Defensa, deben procuran resolver ese conflicto.

4
Lección N° 2 - BASES CONSTITUCIONALES DEL PROCESO
PENAL

NORMAS CONSTITUCIONALES Y CONVENCIONALES

Los derechos individuales de la persona sometida a proceso penal están expresamente


previstos en la Primera Parte, Capítulos Primero y Segundo de la Constitución Nacional, en las
que se establecen las declaraciones, derechos y garantías desde el artículo 1° a 43°, en especial
los artículos 18, 19 y 75 inciso 22, que a partir de la reforma constitucional de 1994, incorporó
como parte integrante de la Constitución Nacional a la Declaración Universal de los Derechos y
Deberes del Hombre de 1948; la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948, la
Convención Americana sobre Derechos Humanos de 1969, el Pacto Internacional de Derechos
Civiles y Políticos, y su Protocolo Facultativo de 1966, y la Convención contra la Tortura y
otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes de 1984.
Estos tratados internacionales consagran de manera más o menos pormenorizada todos
los derechos y garantías que tiene el individuo sometido a proceso penal, complementándose
con los artículos 18 y 19, CN.

DECLARACIONES, DERECHOS Y GARANTÍAS

Las declaraciones son normas escritas que formulan enunciados supremos,


estableciendo pautas, ideologías o principios rectores sobre cuestiones determinadas.
Los derechos son las prerrogativas y facultades otorgadas al individuo, adjudicándole
atribuciones derivadas de los principios del valor justicia.
Los derechos son otorgados al hombre en su reconocimiento y protección de su propia
condición humana.
Las garantías son las instituciones o instrumentaciones que precisamente tienen como
fin la tutela y aseguramiento para que el individuo pueda gozar y ejercer efectivamente los
derechos que se le confieren.
Los derechos pueden ser ejercidos frente a los demás individuos y frente al Estado,
mientras que las garantías sólo pueden ser invocadas frente al Estado.

5
CARÁCTER EXPRESO O IMPLÍCITO DE LAS DECLARACIONES,
DERECHOS Y GARANTÍAS

Las declaraciones, derechos y garantías pueden ser expresos, es decir previstos en la


letra o texto de la Constitución y de los tratados, o implícitos, que son los que se desprenden
nítidamente del principio de soberanía del pueblo y de la forma republicana de gobierno, según
establece el artículo 33 de la Constitución nacional.

CARÁCTER RELATIVO DE LOS DERECHOS SUBJETIVOS

Los derechos no son absolutos, tienen sus limitaciones que derivan de la


necesidad de una armónica coexistencia social, pudiendo sólo ser ejercidos dentro de los
límites que la ley confiere, por lo tanto, son relativos. Están sujetos a las leyes que
reglamentan su ejercicio, tal como lo enuncia el artículo 14 de la Constitución Nacional. Ese
poder reglamentario tiene, a su vez, su propia limitación: los principios, garantías y derechos
reconocidos en la Constitución Nacional, no podrán ser alterados
por las leyes que reglamenten su ejercicio (artículo 28 de la Constitución Nacional)

6
Lección N°: 3 - LA FUNCIÓN DEL PODER JUDICIAL DE
TUCUMÁN.

SERVICIO PÚBLICO

En la Ley provincial N°: 9119, que organiza la justicia penal de la Provincia, establece
que la actividad que desarrolla el poder judicial, como Poder del Estado, en ejercicio de la
administración de Justicia, brinda un servicio público para la convivencia pacífica, la
participación ciudadana, el mantenimiento de la calidad republicana de las instituciones, del
equilibrio democrático, el imperio de la Ley.
Establece que cumple sus funciones con eficacia y eficiencia, resguardando la calidad
del servicio, cumpliendo, de un modo estricto, los principios y normas previstos en la
Constitución Nacional y Tratados de Derechos Humanos constitucionalizados, en la
Constitución Nacional, e incorporados al Código Procesal Penal de la Provincia de Tucumán y
en las demás normas vigentes, y garantiza la más amplia y efectiva tutela judicial de los
derechos.

ACCESO A JUSTICIA Y SOLUCIÓN DE CONFLICTOS

Para garantizar el acceso a la justicia y la solución de los conflictos, el artículo 20 de la


misma ley, dice que “todas las personas tienen derecho a elegir la forma de resolución de sus
conflictos, en los límites permitidos por la Constitución Nacional, la Constitución Provincial y
por las leyes, y a acceder a una justicia imparcial, pronta, oportuna y gratuita”. Para ello, “El
Poder Judicial está obligado a remover todos los obstáculos que impidan acceder en condiciones
de igualdad al servicio judicial”.

LA MISIÓN DE LOS JUECES

La principal misión de los jueces es la realización de la justicia y la solución pacífica de


los conflictos, en procura de contribuir a restablecer la armonía entre sus protagonistas, la paz
social y la vigencia de la Ley. Para ello, “el Poder Judicial debe promover, fomentar e
impulsar la utilización de formas alternativas de resolución de conflictos y la creación
de espacios a este efecto”.
Se prevé expresamente que “el juez debe respetar la dignidad de toda persona y
otorgarle un trato adecuado, sin distinción alguna en el ejercicio de sus funciones;
debe superar los prejuicios culturales que puedan incidir de modo negativo sobre su
comprensión y valoración de los hechos, así como su interpretación y aplicación de las
normas. El juez tiene el deber de asegurarse de que las personas que participen en la

7
audiencia, especialmente la víctima y el imputado, comprendan el sentido y el alcance
de las distintas acciones que se desarrollan en la misma” (art. 3°, Ley 9119).

LA FUNCIÓN JUDICIAL EN LO PENAL. LA POTESTAD JURISDICCIONAL

La palabra jurisdicción tiene diversos significados 23. En esta materia, utilizamos la


palabra jurisdicción para referirnos a la función estatal conforme a la cual los órganos judiciales
del Estado administran justicia en los casos litigiosos.
Es la potestad de declarar la aplicación de la ley penal en los casos concretos, mediante un
juicio (Florián)

ALCANCES DE LA FUNCIÓN JUDICIAL

La función judicial comprende: 1. La actuación del juez de decidir sobre asuntos que se
someten a su conocimiento, y el deber en que se encuentra de administrar justicia cada vez que
esa actividad sea requerida en un caso concreto. 2. Es ejercida por órganos independientes, que
integran un poder del Estado provisto de autonomía con relación a los poderes políticos, y que, a
diferencia de los órganos administrativos, no se hallan sujetos a directivas o instrucciones de
superiores jerárquicos. 3. Es indelegable, por cuanto el juez no puede delegar en otras personas
el ejercicio de sus funciones.
La Ley provincial N°: 9119 establece en el artículo 5°, que “la función jurisdiccional
es absolutamente indelegable, se limita a resolver las controversias que las partes le
presentan. La delegación de funciones jurisdiccionales en funcionarios o empleados
subalternos tornará inválidas las actuaciones realizadas y hará responsable
directamente al juez por las consecuencias; se considerará causal de mal desempeño
y se pasarán las actuaciones a la Comisión de Juicio Político de la Legislatura”.

FUNCIÓN DE LOS JUECES

Con relación a la función de los jueces, el código procesal penal de Tucumán, en su


artículo 3 establece que “La potestad de aplicar la ley penal corresponderá sólo a los
tribunales constituidos conforme a la Constitución y las leyes” y que “Los jueces

cumplirán los actos propiamente jurisdiccionales, velando por el resguardo de los


derechos y garantías”. Asimismo, se establece como prohibición a los jueces, la de realizar
actos de investigación o acusación, que es la función que corresponde a los fiscales y sus
auxiliares.

8
Lección N°: 4 - NUEVO CÓDIGO PROCESAL PENAL DE
TUCUMÁN

VIGENCIA E IMPLEMENTACIÓN

El 20 de octubre del año 2016, la Honorable Legislatura de Tucumán sancionó la Ley


8.933. Originalmente fijaba el día 1 de septiembre de 2017, como fecha de entrada en vigor,
pero ese plazo se prorrogó, iniciando su aplicación e implementación24 gradual y progresiva, a
partir del día 06 de mayo de 2.019. Comenzó por el Centro Judicial de Concepción, para luego
ampliarse, a partir del 01 de septiembre de 2020, en los Centros Judiciales Capital y Monteros.).

SISTEMA ACUSATORIO ADVERSARIAL. PRINCIPALES


CARACTERÍSTICAS EN LA LEY N° 8.933

El nuevo sistema procesal previsto en la Ley provincial N°: 8.933 establece un sistema
acusatorio adversarial. Entre las características más destacables de este nuevo proceso penal,
puede mencionarse:
1. Oralidad: La oralidad, en todas las etapas del proceso y la audiencia como nueva
metodología de trabajo. Los planteos de las partes, en principio, se formularán y resolverán
oralmente (en audiencias públicas) en salas de audiencia físicas o virtuales25, mediante el uso de
medios y plataformas digitales.
2. Gestión de los conflictos penales: Se establecen facultades y atribuciones específicas
para la gestión de la conflictividad penal (delitos) por parte de las fiscales, dotándolos de
facultades para la selección de casos a los fines de aplicar diversas soluciones también
expresamente previstas en el código procesal penal, conforme a los planes de política de
persecución criminal que se consideren necesarios de implementar. Se procura con ello, mayor
eficiencia26 y mayor eficacia27, con un mejor uso de los recursos materiales y técnicos, y el
mejor desempeño de los fiscales, auxiliares de fiscal, personal del Ministerio Público Fiscal y
sus demás auxiliares (policía, peritos oficiales, etc.). y de personal

9
3. Criterios de disponibilidad de la acción penal y los acuerdos de conciliación y
reparación. La mediación penal: Se reglamentan los criterios de disponibilidad de la
acción penal (llamados criterios de oportunidad) como herramienta para gestionar la
conflictividad penal (el cumulo de casos que ingresan a las fiscalías), y se prevén diversos
medios alternativos de solución de conflictos, destacándose la incorporación de los procesos
composicionales, basados en la idea de la conciliación y la reparación a la víctima. Se prevé,
para ello, la mediación penal como herramienta para facilitar la realización de tales acuerdos.
4. Reemplazo del expediente: El expediente escrito, a través del cual se llevaba a cabo la
gestión del proceso penal, documentándose en él todo lo que se actuaba, es reemplazado por las
audiencias orales y públicas, como herramienta de gestión del proceso penal, para decidir las
principales peticiones de las partes al juez o tribunal. Además, los expedientes son sustituidos
por legajos escritos desformalizados, que no tienen el valor que se le reconocía a los
expedientes, en los que las partes registran de manera simple y sencilla la actividad que
desarrollan durante el proceso, conforme a lo que establece el código procesal penal.
5. Reorganización y reestructuración de las oficinas judiciales: Se reestructuran las
oficinas judiciales, desapareciendo los juzgados y las cámaras penales, para dar lugar a una
nueva organización:
a. Los jueces penales se agrupan en un órgano colegiado que se denomina Colegio de
Jueces, e intervendrán en diferentes roles de juez de garantías y juez de juicio, según la etapa
procesal en la que deban intervenir. También los jueces que llevan a cabo el control de las
decisiones de los jueces de garantía y jueces de juicio se agrupan colegiadamente en un nuevo
tribunal, que se denomina Tribunal de Impugnación.
b. Se crea la Oficina de Gestión de Audiencia, que se encarga de llevar a cabo todas las
tareas administrativas de soporte y asistencia a la función de los jueces, organizando las
audiencias y toda la actividad necesaria a tal fin (notificaciones, documentación, etc.)
6. Nuevas estructuras en el Ministerio Público Fiscal y en el Ministerio Pupilar y
de la Defensa: Los Ministerios Públicos también modificado sus estructuras organizativas,
dando lugar a las fiscalías especializadas por temas o materias (tipos de delitos especificas), a
cargo de fiscales titulares asistidos por auxiliares de fiscal y personal administrativo, o en
equipos operativos de la defensa publica, a cargo de defensores públicos titulares asistidos por
auxiliares de defensor y personal administrativo.
7. La víctima: La víctima tendrá una protección más efectiva de sus derechos a través de este
nuevo ordenamiento procesal, brindándosele una respuesta rápida y soluciones concretas de
protección a sus derechos. Así, por ejemplo, se introduce otro nivel instituto

10
como es la conversión de la acción penal pública en privada con la cual se permite a la víctima
la oportunidad de perseguir y así poder eventualmente obtener una sanción al imputado.
8. Duración máxima del proceso: El código procesal penal establece en el artículo 120: un
plazo máximo de duración del proceso penal: “Todo proceso tendrá una duración máxima
de tres años improrrogables, contados desde la apertura de la investigación penal
preparatoria, salvo que se trate de procesos por asuntos complejos o que el término
de la prescripción sea menor”. A los fines del cómputo, no se cuenta:
a) el tiempo necesario para resolver los recursos contra la sentencia definitiva o que pongan fin
al proceso, y b) ni las articulaciones declaradas manifiestamente dilatorias a pedido del fiscal o
la querella, en oportunidad de tratarse tales articulaciones”. Asimismo, se prevé la interrupción
del plazo, en caso de fuga del imputado interrumpirá el plazo de duración del proceso. El plazo
se reiniciará cuando el imputado comparezca o sea recapturado. El efecto del transcurso de
plazo es el vencimiento de la duración máxima del proceso, en cuyo caso se dispondrá el
sobreseimiento del imputado.
9. Reglas especiales para el juzgamiento de niños, niñas y adolescentes: además
de los derechos y garantías establecidos en la Constitución Nacional y Tratados de Derechos
Humanos constitucionalizados (artículo 75 inciso 22 de la Constitución Nacional), el código
procesal penal reconoce expresamente como tales los previstos en las normas especiales
contenidas en la Convención sobre los Derechos del Niño, las Reglas Mínimas de las Naciones
Unidas para la Administración de la Justicia de Menores (Reglas de Beijing), las Reglas de las
Naciones Unidas para la Protección de los Menores Privados de Libertad (Resolución 45/113) y
las Directrices de las Naciones Unidas para la Prevención de la Delincuencia Juvenil
(Directrices de Riad). Asimismo, establece un conjunto de normas procesales especiales entre
los artículos y 404, aplicables a la situación y juzgamiento de las personas menores de edad.

11
Lección N°: 5 - JURISDICCIÓN Y COMPETENCIA

JURISDICCIÓN PENAL

Es el poder emanado de las constituciones (nacional y de las provincias) y acordado a


los Tribunales del Poder judicial, para conocer, a través de un proceso y con arreglo a las
normas de aquellas, sobre la existencia concreta de un hecho delictivo que ha sido motivo de
una acusación, y decidir de modo imparcial e independiente sobre la responsabilidad penal de
sus participes, actuando la ley penal en el caso concreto, sea imponiéndoles una pena o medida
de seguridad o absolviéndolos o adoptando a su respecto alguna alternativa no punitiva (la
posibilidad de algunas alternativas a la pena, para ciertos delitos, como la suspensión de juicio a
prueba del Art. 76 bis del Código Penal y 35 del código procesal penal de Tucumán, o el
avenimiento del artículo 132 del Código Penal, o los procesos composicionales del Arts. 27, 31
y 33 (acuerdos conciliatorios y/o reparatorios) del código procesal penal de Tucumán, al ampliar
el rol del Derecho Penal en la sociedad, asignándole a la jurisdicción un nuevo contenido
relacionado a la solución del conflicto humano que subyace en el caso penal.
En pocas palabras, es la facultad que tiene el juez para decir el derecho aplicable para
decidir la controversia o conflicto.
Dicha facultad se encuentra limitada, en su ejercicio, al ámbito territorial provincial y
opera respecto de los hechos reputados como delito por el fiscal (acusador público) o, en su
caso, por un querellante (acusador privado: víctima)

ALCANCES DE LA FUNCIÓN JURISDICCIONAL

Abarca tres potestades: a) la de declarar la aplicación de la ley penal en los casos


concretos, a través de una sentencia; b) la de imprimir fuerza ejecutiva a la declaración con que
se aplica la ley penal en el caso concreto (sentencia) y c) la potestad de dictar las disposiciones
adecuadas para la ejecución de la sentencia y, en general, para la efectiva aplicación de la ley
penal y medidas de seguridad (Jauchen).

PRINCIPIOS REGULADORES DE LA FUNCIÓN JURISDICCIONAL

Es indeclinable (es decir el juez tiene prohibido rehusar la decisión); no es fungible


(o reemplazable), es decir no puede ser sustituida por otra actividad de otros sujetos públicos
o privados, ya que solo le corresponde exclusivamente al Poder Judicial; es improrrogable (es
decir que las partes tienen prohibido acudir a un juez distinto de aquél previamente señalado
por le ley) y su ejercicio es indefectible, ya

12
que constituye una garantía que el juez dicte su decisión como único órgano habilitado para
imponer una pena luego de un juicio previo, promovido al activarse una acción acusatoria, en el
cual las partes tengan el derecho de defenderse ante un juez imparcial.

CARACTERÍSTICAS DE LA FUNCIÓN JURISDICCIONAL

1. Es un poder-deber: la facultad de decidir los asuntos que se someten a su


conocimiento, y el deber de administrar justicia cada vez que esa actividad le sea
requerida en el caso concreto.
2. Es ejercida por órganos independientes.
3. Es indelegable. Esa indelegabilidad guarda estrecha coherencia con los principios o
reglas de la oralidad (como metodología de producción de información necesaria para la
decisión del caso, y la comunicación entre las partes y las partes y el tribunal),
inmediatez (que el juez se halle permanente y personalmente en contacto con los demás
sujetos que actúan en el juicio) e identidad del juzgador (es decir la presencia del juez o
tribunal durante toda la audiencia para poder decidir conforme a la prueba producida y
que él percibió);
4. Hace a la soberanía del Estado y solo puede ejercerse dentro del espacio territorial
del Estado o lugares permitidos por leyes internacionales;
5. Posee imperium, es decir el poder para llevar a cabo su actividad y emplear la fuerza,
si es preciso, para asegurar el cumplimiento de sus decisiones;
6. Es de orden público, es decir que no puede ser alterada o modificada por la simple
decisión o voluntad de las personas;
7. Es exclusiva, ya que sólo puede ser ejercida por los jueces;
8. Se vincula a la idea del conflicto, ya que, sin conflicto, no es necesaria la
intervención de la jurisdicción
9. Es unitaria, ya que siempre cumple la función de declarar en derecho en un caso
concreto (único), pudiendo distinguirse

COMPETENCIA

La palabra competencia puede tener diferentes significados según los contextos en los
que se utiliza. Uno de esos significados que constan en el diccionario de la Real Academia
Española, dice que la competencia es el ámbito legal de atribuciones que corresponden a una
entidad pública o a una autoridad judicial o administrativa. Este significado es una
aproximación a la definición de la competencia de los órganos jurisdiccionales (jueces y
tribunales). La competencia, en este sentido, una especie dentro del género “jurisdicción”, ya
que se trata del poder otorgado por la ley a un juez

13
o tribunal determinado para decidir en un caso, es decir, la capacidad de un órgano predispuesto
por el Estado, para juzgar en materia penal.
Así, la competencia es la medida en que se puede ejercer la jurisdicción y permite
organizar la administración de justicia como servicio, en tanto existe una gran cantidad de casos
para resolver, sumado a grandes distancias territoriales, la especialidad de los casos o asuntos a
resolver (penales, civiles, laborales, etc.), o las características personales de algunos imputados
(embajadores, funcionarios públicos, etc.), que hacen imposible que un solo tribunal pueda
resolver todas ellas, por lo que la competencia permite una distribución en base a diferentes
criterios: por materia, por función, por grado, por territorio, por turno, etc.

COMPETENCIA ORDINARIA (PROVINCIAL)

A las provincias les corresponde el juzgamiento de delitos cometidos dentro de su


territorio en función de la llamada jurisdicción provincial ordinaria, a diferencia de los delitos
cuyo juzgamiento las provincias a han delegado a la jurisdicción federal, es decir al Poder
Judicial de la Nación.
Se llama competencia ordinaria a las que ejercen los jueces y tribunales provinciales, a
diferencia de la competencia federal, que ejercen los jueces y tribunales de la Nación, que es
excepcional, expresa y restrictiva.

COMPETENCIA TERRITORIAL

La ley asigna a los Tribunales una circunscripción territorial para que ejerzan su función
jurisdiccional respecto a todos los delitos que se cometan dentro de ella. Según el artículo 48 del
código procesal penal de Tucumán, se establecen reglas principales y reglas subsidiarias.
Según la regla principal, será competente el tribunal del lugar donde el hecho se
hubiera cometido. En caso de tentativa, el lugar donde se cumplió el último acto de ejecución;
en caso de delito continuado o permanente, aquel donde cesó la continuación
o la permanencia.
La regla subsidiaria establece que si fuese desconocido o dudoso el lugar donde se
cometió el hecho, será competente el tribunal del lugar donde se estuviese practicando la
investigación o, en su defecto, el que designase el tribunal jerárquicamente superior
La disposición del Art. 48 del código procesal penal tiene por finalidad que el tribunal
se acerque lo más posible al lugar del presunto hecho delictivo que se investiga y que ha de
juzgar. Ello favorece el ejercicio del derecho de defensa, la celeridad en la investigación y la
trascendencia social del fallo. Las reglas subsidiarias en la

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competencia penal territorial sólo tienen vigencia cuando se ignora el lugar de la comisión o
existe duda sobre él.

COMPETENCIA MATERIAL

El criterio materia y funcional para establecer diferentes clases de jueces para que
intervengan en un conflicto penal tradicionalmente se adopta de acuerdo a distintos criterios
como ser: la edad del imputado; la pena en expectativa por el delito atribuido; la función de
tribunal: control de garantías durante la etapa de investigación preparatoria y juicio,
impugnación, ejecución. Es así que coexisten jueces de personas menores de edad (niños, niñas
y adolescentes en conflicto con la ley penal), jueces de faltas o contravencionales, jueces
correccionales, de instrucción (función control de garantías), de juicio o criminal, de
apelaciones (actualmente de impugnación).
La distribución basada en dichos criterios subsiste en el sistema conclusional de casos
penales, por hechos ocurridos en los centros judiciales Capital y Monteros antes del 01 de
septiembre de 2020, a los que se aplica el anterior código procesal penal ley N°. 6203
En la actual organización judicial penal en Tucumán, todos los jueces penales, salvo los
que integran la Corte Suprema de Justicia, se organizan en Colegios de Jueces. Todos los jueces
que llevan a cabo funciones de control de garantías y de juicio están agrupados en el Colegio de
Jueces penales. Dicho colegio se integra también con los jueces penales de niños, niñas y
adolescentes, quienes conservan el principio de especialidad en su función. Los jueces
contravencionales también integrarán el colegio de jueces penales (Art. 32 Ley 9119,
modificada por ley 9.433).
Los jueces de ejecución penal no integran el Colegio de Jueces penales.
Asimismo, los jueces de impugnación, con competencia en materia de recursos
apelación, se agrupan en colegio de jueces denominado Tribunal de Impugnación: uno con sede
en el Centro Judicial Capital y otro con sede en el Centro Judicial Concepción, con competencia
en los centros judiciales Concepción y Monteros. Excepcionalmente pueden ser afectados por la
Oficina de Gestión de Audiencia para actuar como jueces de control de garantías y jueces de
juicio (Art. 3° bis de la Ley 9118, introducido por ley N° 9433).

COMPETENCIA POR CONEXIDAD

Este tipo de competencia se suscita cuando en la jurisdicción provincial se sustancian


procesos que tramitan ante distintos órganos judiciales, pero, por encontrarse vinculados entre
sí, se acumulan, atento a razones de mejor administración de justicia que justifican que se
alteren las reglas de competencia material y territorial.

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Se requiere que se trate de pluralidad de causas por hechos de competencia provincial y que den
lugar a acción penal de la misma naturaleza.

COMPETENCIA FUNCIONAL

1. Durante la investigación (Art. 49 CPPT, según leyes según leyes 9173, 9285 y
9433).
1.1. Dentro de un mismo Centro Judicial: todos los jueces de garantías serán competentes
para resolver las peticiones de las partes sin perjuicio de las normas prácticas de distribución del
trabajo que se establezcan.
1.2. Cuando el fiscal investigue en forma conjunta, delitos cometidos en distintos
Centros Judiciales: será competente el juez del Centro Judicial donde se investigue el hecho
más grave o donde se radica la investigación principal, salvo que el imputado se oponga porque
se dificulta el ejercicio de la defensa o se produzca retardo procesal. En ese caso el juez
resolverá previa audiencia de las partes.
2. Durante el juicio (Art. 50 CPPT, según leyes 9173, 9285 y 9433).
2.1. Dentro de un mismo Centro Judicial: todos los jueces de juicio serán competentes para
resolver, sin perjuicio de las normas prácticas de distribución del trabajo que se establezcan. Los
Tribunales de Juicio podrán ser unipersonales o colegiados.
2.1.a. Tribunales Unipersonales: Los Tribunales unipersonales serán competentes para
conocer: 1) De la Sustanciación del Juicio en los delitos de acción privada y en todos aquellos
que no estén reprimidos con pena privativa de libertad; 2) De la sustanciación del Juicio en los
delitos de acción pública que estuvieren reprimidos con prisión no mayor a quince (15) años o
cuya pretensión punitiva solicitada por el Ministerio Público Fiscal no excediera dicho límite,
con excepción de los homicidios agravados no consumados (Libro Segundo, Título 1, Capítulo
1 del Código Penal).
2.1.b. Tribunales Colegiados: Los Tribunales colegiados se integrarán por tres (3) jueces y
conocerán: a) De la sustanciación del juicio en los demás delitos, siempre que no se trate de los
delitos estipulados para ser juzgados por jurados; b) Acumulación de Pretensiones a Juicio. El
Ministerio Público Fiscal procederá a acumular sus pretensiones penales ante un mismo
Tribunal de Juicio siempre que así se atienda a una mejor y más pronta administración de
Justicia o sea necesaria para cumplir la ley de fondo y no se afecte la inviolabilidad de la
defensa en juicio.

16
Lección N°: 6 - ORGANIZACIÓN DE LA JUSTICIA DE TUCUMÁN
EN MATERIA PENAL

CIRCUNSCRIPCIONES TERRITORIALES: LOS CENTROS JUDICIALES

En nuestra Provincia la Justicia Penal se encuentra dividida o distribuida en tres centros


judiciales: Capital; Concepción, Monteros, y Este según establece el artículo 10 de la Ley
Orgánica del Poder Judicial de Tucumán N°: 6238, modificado por ley provincial N°: 9185)
1. Centro Judicial Capital (arts. 82 y 83, Ley 6.238): tiene asiento en la ciudad de San
Miguel de Tucumán, departamento Capital y tiene como jurisdicción territorial a los
Departamentos: Capital, Yerba Buena, Tafí Viejo, Lules y Trancas (Art. 81, Ley
Orgánica del Poder Judicial N°: 6.238 modificada por Ley N°: 9185). Se compone,
según art. 83 LOPJ, de 1. Una Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia. 2. Un (1)
Tribunal de Impugnación, integrado por nueve (9) Jueces. 3. Un (1) Colegio de Jueces
Penales, integrado por treinta y ocho (38) Jueces, cuatro (4) de Menores especialistas en
la materia y dos (2) de Ejecución. También subsisten, del anterior sistema: una (1)
Cámara en lo Penal Conclusional, dividida en cuatro (4) Salas, con competencia en
Apelaciones de Instrucción y Correccional con vigencia en el período comprendido por
la ley N° 9243; tres (3) Juzgados de Instrucción Penal Conclusional con vigencia en el
período comprendido por la Ley N° 9243; un (1) Juzgado Correccional Conclusional y
dos (2) Juzgados Contravencionales
2. Centro Judicial Concepción (arts. 84 y 85, Ley 6.238): tiene asiento en la ciudad
de Concepción, departamento Chicligasta, su jurisdicción territorial se extiende desde el
cauce del Rio Seco hacia el Sur de la Provincia abarcando los departamentos de
Chicligasta, Río Chico, Juan Bautista Alberdi, la Cocha, Graneros y parte de Simoca
(cfr. Art. 82 Ley Orgánica del Poder Judicial N°:
6.238 modificada por Ley N°: 9317). Se compone de: 1. un (1) Tribunal de
Impugnación integrado por tres (3) Jueces. 2. un (1) Colegio de Jueces Penales
integrado por diecisiete (17) Jueces, uno (1) con especialidad en el juzgamiento de
menores de edad y un (1) Juez de Ejecución; 3. un (1) Juzgado Contravencional y un
(1) Juzgado especializados en Violencia contra la Mujer, en el ámbito del Fuero Penal
3. Centro Judicial de Monteros (arts. 86 y 87, Ley 6.238): tiene asiento en la ciudad y
departamento del mismo nombre comprendiendo su jurisdicción territorial los
departamentos de Tafí del Valle, Famaillá, Monteros y parte de Simoca, siendo

17
su límite sur el cauce del Rio Seco. Se compone de: 1. un (1) Colegio de Jueces Penales
integrado por ocho (8) jueces: dos (2) con especialidad en menores de edad y un (1)
Juez de Ejecución.
4. Centro Judicial Este (art. 90 bis, Ley 6.238): tiene asiento en la ciudad de Banda del
Río Salí, departamento de Cruz Alta, y tiene como jurisdicción territorial los
departamentos de Cruz Alta, Burruyacu y Leales. No existen unidades jurisdiccionales
en esta circunscripción territorial, correspondiendo a las del Centro Judicial Capital

18
Lección N°: 7 – EL PROCESO PENAL

ETAPAS DEL PROCESO PENAL

a) Etapa preparatoria: durante esta etapa, el Ministerio Público Fiscal practica la


investigación preparatoria, que tiene por objeto determinar si hay base para el juicio mediante la
recolección de los elementos que permitan fundar la acusación y la defensa del imputado.
a) 1. Legajo de investigación fiscal: El Fiscal formará un legajo de la investigación sin
formalidades que podrá implementarse de manera digital. Las actuaciones de la investigación
preparatoria serán públicas para las partes o sus representantes, pero no para terceros, salvo las
audiencias orales, siempre que ello no afecte la moral, el orden público, la seguridad o el éxito
de la investigación. Los abogados que invoquen un interés legítimo serán informados sobre el
hecho que se investiga y sobre los imputados se encuentren o no privados de su libertad.
a) 2. Valor probatorio de las actuaciones de etapa preparatoria: Las actuaciones de
la investigación preparatoria no tendrán valor probatorio para fundar la condena del acusado,
salvo aquellas que fueran recibidas de conformidad con las reglas del anticipo jurisdiccional de
prueba. No obstante, aquellas podrán invocarse para solicitar o fundar una medida cautelar,
plantear excepciones, instar el sobreseimiento, propiciar la aplicación de algún criterio de
disponibilidad de la acción penal o dictar sentencia en el juicio abreviado.
a) 3. Modos de inicio de la investigación: La investigación de un hecho que revistiera
carácter de delito de acción pública se iniciará de oficio por el fiscal, por denuncia, querella o
como consecuencia de la prevención policial o de otra fuerza de seguridad.
a) 4. La denuncia: Toda persona que tenga conocimiento de un delito de acción pública,
podrá denunciarlo ante el Fiscal o la policía, en forma escrita o verbal, personalmente o por
mandato especial. Se labrará acta cuando sea verbal, debiendo firmar el denunciante. En ambos
casos, el funcionario que la reciba comprobará y dejará constancia de la identidad y domicilio
del denunciante. En ningún caso se aceptará denuncia anónima. La denuncia debe contener, en
cuanto fuere posible, la relación circunstanciada del hecho, con indicación de sus autores y
partícipes si se conociese, damnificados, testigos y demás elementos que puedan conducir a su
comprobación y calificación legal. Cuando la acción penal dependa de instancia privada, sólo
podrá denunciar quien esté legitimado para instar.
a) 5. Obligación de denunciar: En general, tendrán obligación de denunciar los delitos de
acción pública los funcionarios públicos que conozcan el hecho en ejercicio de sus

19
funciones o en ocasión de ese ejercicio, salvo el caso que pese sobre ellos el deber de guardar
secreto impuesto por la Ley, con las particularidades previstas en el artículo 147 del nuevo
CPPT.
a) 6. Decisión temprana: Dentro de los diez (10) días de recibida la denuncia, presentada la
querella, las actuaciones de prevención policial o concluida la averiguación preliminar, el Fiscal
dispondrá lo siguiente: 1) La desestimación de la denuncia, querella o de las actuaciones
policiales, si el hecho no constituye delito; 2) La aplicación de un criterio de oportunidad; 3) La
remisión a una instancia de conciliación o mediación; 4) El archivo en los casos previstos. En
caso de desestimación o archivo, la víctima del hecho tiene siempre derecho a ser informada por
el Fiscal. La desestimación y el archivo no constituyen cosa juzgada y puede reabrirse la
investigación si aparece nueva información. Cuando el Fiscal, de oficio o a petición de parte
(Artículo 27 último párrafo, CPPT), estimare procedente la aplicación de un criterio de
oportunidad, deberá ajustar su actuación a las previsiones de los Artículos 28 a 35. El Fiscal
podrá rechazar, sin recurso alguno, la aplicación del criterio de oportunidad solicitado por el
imputado o su defensor.
a) 7. Conciliación. Reparación. Si las partes acordaren una conciliación o la reparación, el
procedimiento se ajustará a lo dispuesto en los Artículos 31 y 33, respectivamente.
a) 8. Control de la decisión fiscal. Notificada la víctima de la decisión del Fiscal de aplicar
un criterio de oportunidad, dentro del plazo de cinco (5) días, constituida en querellante o no,
podrá solicitar al Juez la revisión de la aplicación del criterio de oportunidad dispuesto por el
Fiscal. En este caso, será citada a audiencia a celebrarse en un plazo no mayor a cinco (5) días a
fin de garantizársele el derecho a intervenir y manifestar su opinión en igualdad de condiciones.
El Juez resolverá en la misma audiencia. En caso de resolución judicial desfavorable, la víctima
podrá requerir la conversión de la acción, de acuerdo con lo dispuesto en el Artículo 30. En caso
de discrepancia entre el Fiscal y el Juez, se requerirá opinión fundada al Fiscal Regional, la cual
será vinculante. Si la decisión del Fiscal Regional resultara desfavorable para la víctima o
querellante, ésta podrá requerir al Juez la conversión de la acción penal acorde a lo dispuesto
por los Artículos 27 y 88. Si el Fiscal Regional decidiere que debe abrirse la investigación,
procederá conforme el Artículo 157 (es decir dispondrá por decreto fundado la apertura de la
investigación preparatoria del juicio y dispondrá la sustitución del Fiscal de acuerdo al proceso
que establece la reglamentación del Ministerio Público Fiscal.
a) 9. Legajo de investigación: Cuando existan elementos suficientes, el fiscal dispondrá
por decreto fundado la apertura de la investigación preparatoria del juicio

20
formando un legajo con la información en la que lo sustenta, en el que hará constar los
siguientes datos: 1) Una sucinta enunciación de los hechos a investigar; 2) La identificación del
imputado si se conociere; 3) La identificación del agraviado; 4) La calificación legal
provisional; y 5) El fiscal a cargo de la investigación. A partir de este momento comenzará a
correr el plazo de duración del proceso.
a) 10. Apertura de la investigación: será comunicada al imputado que se encuentre
individualizado y no privado de libertad.
a) 11. La formalización de la investigación (formulación de cargos o imputación)
se concreta en una audiencia solicitada por el Fiscal, indicando el hecho objeto de la misma, en
sus circunstancias de tiempo, lugar y modo, individualizando al imputado, la calificación
jurídica y grado de participación si fuere posible e información que sustenta el pedido. Se citará
al imputado, defensor, víctima y demás partes en el proceso.
a) 12. Duración máxima: La etapa preparatoria tendrá una duración máxima de seis
(6) meses desde la audiencia de formalización de la investigación. El Fiscal o el
querellante podrán solicitar una prórroga de la etapa preparatoria cuando la pluralidad de
víctimas o imputados, o las dificultades de la investigación hagan insuficiente el plazo. El
Juez motivadamente fijará prudencialmente el plazo de prórroga (primera prórroga), que no
podrá exceder de cuatro (4) meses. Cuando un acto concreto de investigación tampoco pueda
cumplirse dentro de este último término, se podrá solicitar al Juez una nueva prórroga que no
excederá de cuatro (4) meses (segunda prórroga). Efectos del vencimiento: Transcurrido el
mismo, se sobreseerá, excepto oposición fundada de la querella cuando las demoras no le sean
atribuibles, en cuyo caso el Juez podrá fijar un plazo excepcional que en ningún caso excederá de
cuatro (4) meses.
a) 13. Conclusión de la etapa preparatoria: La etapa preparatoria concluye por
vencimiento de la etapa preparatoria. Asimismo, el art. 250 del CPPT establece que los actos
conclusivos de etapa preparatoria: 1. Acusación fiscal o del querellante en los casos que prevé la
Ley;
a) 14. Sobreseimiento: el sobreseimiento es la decisión jurisdiccional (juez) que cierra el
proceso en forma definitiva e irrevocable por no tener fundamento o haberse extinguido la
pretensión penal que se hacía valor (Vélez Mariconde)
a. Procedencia: Se requiere la evidencia, es decir la certeza acerca de los
supuestos de hecho y derecho que encuadren en alguna de las causales que se
enumeran en el artículo 251 CPPT.
b. Causales: 1) El hecho no se cometió; 2) El imputado no es autor o partícipe
del mismo; 3) El hecho no encuadra en una figura legal; 4) Mediare una causa
de justificación, inimputabilidad, inculpabilidad o excusa absolutoria; 5) La
acción penal se extinguió; 6) No existiere

21
posibilidad razonable de incorporar nuevos elementos de prueba ni
fundamentos para requerir la apertura a juicio; 7) Ha vencido el plazo máximo
de duración de la etapa preparatoria o de la duración máxima del proceso; 8) Se
ha aplicado un criterio de oportunidad en los supuestos del Artículo 28 y
también en los supuestos de conciliación (Artículo 31) y reparación (Artículo
33).
c. Efectos: una vez firme cierra irrevocablemente el proceso respecto al hecho
objeto de este y con respecto al imputado en cuyo favor se dicte, garantizándose
de esa manera la prohibición de una nueva persecución penal en contra del
imputado por el mismo hecho. La resolución aún no firme hace cesar toda
medida de coerción

b) Etapa Intermedia
La experiencia en materia de reformas procesales y la opinión de la doctrina ha
enseñado la necesidad de incluir esta etapa dentro del proceso penal, ya que no es posible pasar
sin más, de modo apresurado, a la etapa de juicio como eje central del proceso por el solo hecho
de que la parte acusadora haya solicitado su apertura. Es necesario realizar un control previo y
mesurado sobre la procedencia meritoria del acto acusatorio a fin de ponderar si existen
elementos suficientes que hagan plausible la apertura de un juicio oral, de lo contrario, evitar
que el ciudadano imputado sea sometido públicamente a enjuiciamiento cuando no hay la
mínima verosimilitud sobre la hipótesis que sostiene el acusador.
b) 1. Rol del juez en la etapa intermedia: el juez de la etapa intermedia puede rechazar el
requerimiento acusatorio de apertura a juicio cuando el acto acusatorio adolece de defectos
formales o resulta insuficiente en su fundamentación, siendo factible en el primer supuesto la
subsanación de los defectos. Pero esa decisión le esta vedada al juez resolverla de oficio. Tal
decisión debe ser el producto de un debate previo sólo a pedido motivado de las partes. Esta
controversia se posibilita de manera amplia, en forma oral y publica en una audiencia prevista a
tales fines, sin perjuicio de otras cuestiones que en ella también se pueden plantear y que tienen
como finalidad purificar al máximo posible todo el material de hecho y probatorio que se
elevara a juicio.
b). 2. Finalidades: a) controlar, mediante oposición (objeciones, criticas) de parte, el acto
acusatorio, en cuanto a su forma y fundamentos; b) agotar las posibilidades de otras salidas,
soluciones o simplificación del procedimiento, antes de ir a juicio oral y público; c) en caso de
avanzar a juicio, el ofrecimiento de las partes de todas las prueba que habrá de ser incorporadas
y producidas en el juicio oral; c) seleccionar, purificar, limpiar, sanear y concretar las cuestiones
que habrán de pasar a juicio.

22
b) 3. Fundamentos: La acusación no puede constituir un ejercicio funcional incondicional y
abstracto, desvinculado de la verosimilitud (apariencia de verdad) de su objeto concreto, de ahí
la distinción entre la facultad de acusar y la facultad del Estado de aplicar penas, pues esta
última tiene como presupuesto no sólo el juicio previo, sino que, a su vez, tiene como
presupuesto una acusación que ha de estar suficientemente fundada en todos sus extremos. Por
esta razón dicho acto requiere de un examen valorativo detenido y profundo, mediante un
adecuado control previo a su procedencia para la apertura del juicio.
b) 4. Decisión. Oídas las exposiciones de las partes en la audiencia de control de acusación y
admisión de pruebas, el juez decidirá todas las cuestiones planteadas. Si la complejidad de
aquellas lo amerita, puede disponer un cuarto intermedio de no más de cuarenta y ocho (48)
horas para informar a las partes su decisión y los fundamentos de la misma.
Análisis de la prueba ofrecida: El juez también examinará los ofrecimientos probatorios y
planteos que con ellos se vinculen, ordenando la admisión o rechazo de las pruebas y de las
convenciones probatorias. Sólo podrán ser excluidas las manifiestamente impertinentes por ser
notoriamente ajenas al objeto procesal, sobreabundantes y las que tuvieran por objeto acreditar
hechos públicos y notorios.
Exclusiones probatorias: El juez excluirá las pruebas que provengan de actuaciones
declaradas inválidas y las que se hubieren obtenido con inobservancia de las garantías
constitucionales. Lo resuelto será irrecurrible, sin perjuicio de formular reserva de apelación de
la sentencia definitiva.
b) 5. La apertura a juicio. El Juez hará lugar a la apertura al juicio por auto fundado
(resolución), si constata el grado de probabilidad de que el acusado es autor del hecho punible o
grado de participación que le cupo, resolviendo las siguientes cuestiones: a) la descripción
de los hechos de la acusación por los que autoriza la apertura del juicio y su calificación
jurídica; b) los hechos que da por acreditados (es decir por probados) en virtud de las
convenciones probatorias (acuerdos de las partes que dan por probados ciertos y determinados
hechos); c) las pruebas que admite para su producción en el juicio; d) las pruebas que
rechaza y el fundamento del rechazo; e) la individualización de quienes debieren
ser citados a la audiencia del juicio oral, con mención de los testigos a los que debiere
pagarse anticipadamente sus gastos de traslado y habitación y los montos respectivos; f) la
subsistencia (continuidad) de la medida o su sustitución, cuando el acusado soporte una
medida de coerción (por ejemplo una prisión preventiva o arresto domiciliario, etc.); g) De
ser el caso, dispondrá el sobreseimiento del imputado en los hechos por los que no
se abre el juicio en su contra; h) Los fundamentos por los cuales se rechazó, total
o parcialmente, la

23
pretensión en el caso de que el acusado o su defensor se hayan opuesto a la
apertura del debate; i) la decisión acerca de la legitimación del querellante para
provocar el juicio o para intervenir en él y, en caso de pluralidad de querellantes, la orden de
unificar personería, cuando fuere necesario; y, j) en su caso, la indicación de cómo ha
quedado trabada la litis en la demanda civil y su contestación. Dicho auto (es decir
la resolución) se notificará a los intervinientes por lectura en la audiencia. El auto de apertura a
juicio es irrecurrible.
c) El Juicio
El proceso penal, como realización de la garantía del juicio, adquiere su relevancia suprema
recién en la etapa que posibilita la plena y amplia controversia, o sea en el juicio. Cuando no se
concluye por sobreseimiento, la investigación sólo tiene una naturaleza preparatoria, en tanto
preparatoria del juicio como etapa mas importante y culminante del proceso.
Dentro del juicio, su núcleo esencial es el debate oral y público, oportunidad en la que en
puridad se lleva a cabo la incorporación probatoria con el controlar de todas las partes y el
derecho de éstas de argumentar sobre el valor de estas.
c) 1. Preparación del juicio: a fin de preservar al máximo la imparcialidad del juez o
tribunal que juzgara cada caso, es importante que el mismo tome conocimiento del hecho y de
las pruebas en el juicio oral, de modo que toda la información que adquiera sea producto sólo de
lo que presencien una vez comenzado el debate oral, llegando al mismo con la mayor ignorancia
(desinformación) sobre los hechos y las pruebas, pues cualquier información previa o
intervención funcional en sentido de tener que tomar alguna decisión o resolución antes del
comienzo del juicio, sobre cualquier cuestión relacionada con el mismo, contaminaría de
antemano con prejuicios inapropiados que pondrían en duda la imparcialidad con que deben
presenciar todo el desarrollo del juicio y decidir en definitiva. El art. 266 inc. 6 del código
procesal penal de Tucumán prevé expresamente la prohibición al Tribunal de tomar
conocimiento previo de las actuaciones.
A fin de hacer posible y asegurar estos principios la ley prevé también que los
miembros del Tribunal ni siquiera tengan a su cargo la organización previa del juicio,
trasladando esta responsabilidad funcional a la Oficina de Gestión de Audiencias.
c) 2. Tareas de organización de juicio: a) Notificaciones. Dentro de los tres (3) días de
recibido el auto de apertura, la OGA, en el caso previsto en el Artículo 50, Apartado B,
notificará al acusado y defensa técnica a fin de que en el plazo de cuarenta y ocho
(48) horas expresen si el Juicio a de celebrarse en una o dos etapas. b) Sorteo. Fecha de
Juicio. Cumplido el plazo anteriormente fijado, la OGA fijará día y hora del debate oral y
sorteará el Juez o la integración del Tribunal. El debate oral no se realizará antes

24
de diez (10) días ni después de tres (3) meses. c) Citación. Inmediatamente la OGA citará a los
imputados, partes, testigos y peritos, solicitará los objetos y documentos mencionados en el auto
de apertura que no le hubiesen sido remitidos y dispondrá las medidas necesarias para la
organización y desarrollo de la audiencia. En casos complejos o cuando alguna de las partes lo
pidiere fundadamente, se convocará a una audiencia para tales fines. d). Deber de las partes.
Las partes deberán cooperar en la localización y comparecencia de los testigos que hayan
propuesto, so pena de tenerlos por desistidos en casos de incumplimiento injustificado. e.
Recusaciones28. Dentro de los cinco (5) días de notificadas las partes, podrán interponer las
recusaciones contra el Tribunal. Cuando el motivo que las funde fuere conocido posteriormente
o fuere sobreviniente, las interpondrán el día de la audiencia de debate. Las recusaciones serán
resueltas el día fijado para el debate previo a su apertura, debiendo la OGA sortear un número
de jueces igual a los que fueren recusados, quienes, en caso de aceptar el apartamiento de los
magistrados ordinarios, integrarán el tribunal de juicio. Lo resuelto al respecto no será objeto de
recurso.
c) 3. La división del juicio en etapas. En principio, el juicio ordinario a celebrarse ante un
Juez o Tribunal se realizará en una única etapa, salvo el caso de imputado niña, niño y
adolescente en conflicto con la ley Penal, que deberá desarrollarse en dos etapas, conforme a las
reglas especiales previstas a tal fin. También puede realizarse en dos
(2) etapas en los casos de competencia de Tribunales Colegiados (Art 50 Apartado B) a pedido
del imputado con el asesoramiento de su defensa técnica y ante un único Juez. a. Primera
etapa. En la primera etapa, durante el debate se producirá la prueba sobre de la existencia del
hecho, su calificación jurídica y responsabilidad penal del acusado. Concluida la audiencia el
tribunal resolverá si se ha probado el hecho acusado, fijándolo en sus circunstancias de tiempo,
lugar y modo, con su calificación jurídica, si le cupo participación al acusado y grado de la
misma, concluyendo si la persona juzgada es responsable penalmente o no.
b. Segunda etapa. La segunda etapa sólo se sustanciará si recayese resolución de culpabilidad
del acusado, a fin de debatir y resolver la pena que corresponda al caso. Las partes podrán
solicitar al Juez o tribunal de la primera etapa un máximo de cinco (5) días luego del veredicto,
para ofrecer nuevas pruebas a ese fin, lo que será resuelto inmediatamente y en caso negativo le
asiste el derecho a impugnar la decisión ante el Tribunal de Impugnación. Leído los
fundamentos de la resolución de culpabilidad (Artículo 291) el Juez o Tribunal remitirá
inmediatamente las actuaciones a la OGA, fijando en la misma oportunidad día y hora de
debate a ese fin. La deliberación y

28
Las recusaciones son objeciones que se pueden plantear a la intervención de los jueces, por los motivos que prevé el
código procesal penal, que cuestionan su imparcialidad.

25
resolución que se dictare en cada etapa se ajustará a lo dispuesto por el código procesal penal
(artículos 289 a 294).

26
Lección N°: 8 - PERÍODO DE RESOLUCIÓN DE CAUSAS
PENDIENTES (Ley 9.243)

DEFINICIÓN LEGAL

Se denomina Período de Resolución de Causas Pendientes al lapso de tiempo en el cual se fija


un procedimiento especial que regula la adecuada finalización de todas las actuaciones de los
Centros Judiciales Capital y Monteros iniciadas con anterioridad a la entrada en vigencia de la
Ley N° 8933.

DURACIÓN

El período de excepción tendrá una duración de tres (3) años a partir de la efectiva y completa
implementación del nuevo digesto de forma penal

REGLAS

Se regirá por las reglas de celeridad, eficiencia, economía procesal, y tenderá a lograr el máximo
nivel de resolución de conflictos asegurando el respeto por la vigencia de las garantías de la
Constitución Provincial y la Constitución Nacional.

CAUSAS EN TRÁMITE

En el Centro Judicial Capital subsistirá la aplicación del anterior código procesal penal (Ley N°
6203) para todas las causas iniciadas con anterioridad a la entrada en vigor del nuevo código
procesal penal (Ley N° 8933), el 01/09/2020. Las causas que se encuentren en trámite en el
Centro Judicial Monteros se remiten al Centro Judicial Capital a fin de que allí continúe su
proceso según su estado.

JUECES, FISCALES Y DEFENSORES INTERVINIENTES

A fin de establecer el número de Jueces, Fiscales y Defensores Oficiales que proseguirán con
las citadas causas y el modo en que se distribuirán las mismas, la Corte Suprema de Justicia de
Tucumán, el Ministerio Público Fiscal y el Ministerio Pupilar y de la Defensa dictarán una
reglamentación pertinente, con excepción de lo que estuviere expresamente previsto en la
presente Ley. El juez de ejecución continuará su labor adecuándola de inmediato a las
disposiciones de la Ley N° 8933. En las causas donde hubiera niñas, niños y adolescentes se
regirán por el nuevo Código Procesal Penal de Tucumán establecido por Ley N° 8933.

27
NORMAS APLICABLES

Serán aplicables a todas las causas penales iniciadas con anterioridad al 01/09/2020, las
disposiciones contenidas en los Artículos 1° al 18, 27 al 34 y 82 al 86 de la Ley N° 8933
(Código Procesal Penal de la Provincia de Tucumán), y las del Régimen Transitorio de
Resolución de Causas establecido por la Ley N° 9114.

ÓRGANOS JUDICIALES A CARGO

Está conformado por dos juzgados de instrucción y tres salas penales (con competencia, también
en materia de apelaciones y correccional). Los órganos jurisdiccionales están asistidos por un
área de gestión (creada por acordada 531/09).

EVALUACIÓN Y CONTROL DEL PROCEDIMIENTO

El sistema está sometido a la evaluación y control de un comité conformado por un vocal de la


Corte Suprema de Justicia, el Ministro Público Fiscal y el Ministro Pupilar y de la defensa

28
Lección N°: 9 - SISTEMA ACUSATORIO

CARACTERÍSTICAS HISTÓRICAS. DESCRIPCIÓN GENERAL

Es posible encontrar sus antecedentes en Grecia, en la Roma durante la República y en


el Derecho germano.
Actualmente sus referentes más significativos son los sistemas de enjuiciamiento
vigentes en Inglaterra y EE.UU., a los que deben agregarse las reformas procesales con esas
tendencias ocurridas en Europa y Latinoamérica.
El tribunal -espectador pasivo y sin iniciativa propia tanto en la investigación como en
el juicio que sólo obra a instancias de partes-, no puede actuar de oficio, revistiendo carácter de
condición esencial e ineludible (conditio sine qua non) para la existencia del proceso una
acusación de parte, bajo la forma de demanda de justicia, y la acción, carácter popular.
El juicio se desenvuelve mediante la intervención de las partes (acusado y acusador) en
igualdad de condiciones, en forma oral, pública, contradictoria, continua y con inmediación de
los sujetos esenciales y eventuales, frente a un tribunal imparcial e impartial, bajo la forma de
asamblea popular (en la antigüedad y tiempos medios) o jurado (modernamente).
La prisión preventiva del acusado, durante el proceso, debe ser excepcional.
Las pruebas son aportadas por las partes con exclusividad (el tribunal carece de
facultades a este respecto ni puede suplir la actividad de las partes), la que es valorada conforme
al sistema de intima convicción (el código procesal penal de Tucumán refiere al sistema de la
sana critica).
La etapa preponderante es la contienda o debate, y la etapa investigativa tiene un claro
sentido preparatorio de la acusación durante el juicio.
La sentencia hace cosa juzgada y son excepcionales (o limitados) los recursos (es decir, las
impugnaciones a las resoluciones).

29
Lección N°: 10 - TEMAS BASICOS DE DERECHO PENAL
DESDE LA PERSPECTIVA DEL DERECHO CONSTITUCIONAL

DERECHO Y SISTEMA PENALES. BASES CONSTITUCIONALES

El derecho penal se relaciona directamente con el sistema penal, entendido éste, de


modo general, como el ámbito estatal donde se ejerce el monopolio de la violencia, como
respuesta a comportamientos considerados delictivos. En ese sentido, la aplicación derecho
penal es una cuestión que atañe a jueces, fiscales y defensores penales, al imputado (acusado) en
sede penal, a policías y agentes penitenciarios.
Pueden distinguirse tres momentos de interés para el ejercicio del poder punitivo estatal:
a) el delito, b) el juicio (en sentido amplio), y c) la pena. El derecho penal abarca dos de ellos:
delito (entendido como la prohibición de ciertos comportamientos, definidos formalmente como
lesivos o peligrosos hacia terceros) y pena (es decir la sanción resultante de la afirmación de
culpabilidad por la comisión de un delito), mientras que el derecho procesal penal se ocupa de
todo lo concerniente al juicio, conforme al artículo 18 de la Constitución Nacional.
Tanto la teoría del delito como la teoría de la pena deben fundamentarse en la norma
fundamental, es decir en la Constitución Nacional.
Son las garantías constitucionales las que forjan los cimientos del derecho penal. Dichas
garantías son una serie de resguardos ciudadanos, consagrados en el máximo nivel normativo -y
fuera del alcance de las mayorías de turno-, dispuestos frente al inmenso ejercicio del ius
puniendi, es decir, del poder punitivo del Estado, relacionado tanto con el delito como con la
pena.
Explica Rafecas que estas vallas de rango constitucional, que llamamos garantías
penales, están orientadas tanto a la interpretación del injusto culpable (a través de la dogmática
penal), como a cumplirla función de presupuestos de la pena (mediante la teoría de la pena o
fundamentación del castigo penal) y están consagradas básicamente en los arts. 18 y 19 de la
Constitución nacional que establecen:
Principio de legalidad: Nadie puede ser perseguido penalmente sin que exista previamente
una prohibición penal, establecida por ley del Congreso Nacional Principio de lesividad:
Nadie puede ser castigado penalmente, respecto de una conducta que no lesiona ni pone en
peligro, bienes jurídicos ajenos
Principio de culpabilidad: Nadie puede ser condenado en sede penal, si no pudo orientar
sus actos conforme a la norma jurídico-penal presuntamente violada

30
CONCEPTO DEL DERECHO PENAL SOBRE BASES CONSTITUCIONALES

Rafecas define el derecho penal “como un saber, o si se quiere de un discurso tributario


del Derecho constitucional, cuyos cimientos reposan sobre un conjunto de garantías consagradas
en los máximos niveles normativos -los principios de legalidad, lesividad y culpabilidad-, que
tiene como misión fundamental, la de racionalizar y contener el ejercicio del poder estatal, y así,
evitar que este se emplee en forma abusiva e irracional tanto respecto delos delitos establecidos
como de las penas previstas.

DISTINCIÓN ENTRE EL DERECHO PENAL Y EL PODER PUNITIVO


ESTATAL

Derecho penal y poder punitivo estatal son dos entes bien distintos, empezando porque
el primero es un saber y el segundo es un fenómeno material.
El poder punitivo estatal no integra el derecho penal en tanto saber, y como fenómeno
de la realidad, es objeto de permanente observación y análisis critico permanente por el derecho
penal.

CONCEPTO DE POLÍTICA CRIMINAL

Es el diseño de estrategias públicas dirigidas a lidiar con problemáticas sociales,


económicas o políticas para las cuales se ve al sistema penal como un ámbito que coadyuve a su
solución; se parte así de la idea de que las prohibiciones penales y la imposición de castigos
penales pueden favorecer la gestión de conflictos desde el Estado, mediante el empleo del
ejercicio del poder punitivo (Rafecas).
Según Binder (2004): “Se podrá decir que el Estado debe contar con criterios
racionales para el uso de instrumentos violentos que todavía le reconocemos [es decir,
el poder punitivo estatal], y que ello también ayuda a proteger a las personas.
Ciertamente, toda racionalización de las políticas públicas contribuye a fortalecer el
respeto a los ciudadanos. En ese sentido, la política pública que regula el uso de esos
instrumentos violentos es la política criminal”.

RELACIONES ENTRE EL DERECHO PENAL, EL EJERCICIO DEL PODER


PUNITIVO, EL SISTEMA PENAL, LA LEGISLACIÓN PENAL Y LA POLÍTICA
CRIMINAL

Desde una mirada de base constitucional, Rafecas afirma que el concepto de derecho
penal, en tanto se trata de un saber científico, una parcela del derecho constitucional, que existe
en el plano del deber ser, debe mantenerse separado de su objeto de preocupación, es decir su
objeto de estudio, que es el ejercicio del poder

31
punitivo, como también del ámbito material en el cual éste se desenvuelve (el sistema penal),
como también del repertorio de normas que configuran lo que se denomina “el programa
criminalizador del Estado” (es decir, la legislación penal), y del ámbito político- institucional
que lo diseña y moldea (la política criminal).

EL “SISTEMA GARANTISTA”

Ferrajoli, en su obra Derecho y razón (1996), dio a conocer el llamado “sistema


garantista”, integrado por una serie de postulados con base constitucional. El sistema de
principios y garantías constitucionales que forman el derecho penal, está formado por siete
axiomas que se entrelazan con otros axiomas que forman parte del derecho procesal penal. El
sistema de garantías penales29 es el siguiente:
1. No hay pena sin delito, ni delito sin ley (previa)
2. No hay ley penal sin necesidad
3. No hay necesidad sin afectación de bien jurídico
4. No hay afectación de bien jurídico sin conducta
5. No hay conducta punible sin tipicidad penal
6. No hay tipicidad punible sin antijuridicidad
7. No hay injusto punible sin culpabilidad
Estos siete axiomas inherentes el derecho penal sustancial deben engarzarse con los
restantes principios constitucionales, esta vez del derecho procesal penal, con los cuales
mantiene una estrecha relación, de mutua interdependencia. Maier (1978, reafirmado en 2009)
afirma: “…La unidad esencial entre el derecho penal y el derecho procesal penal, que
no permite pensar en ambos por separado, al menos cuando se trata de elaborar una
política criminal coherente…” (en el mismo sentido, Binder (2004)

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FUNCIONAMIENTO DE LOS AXIOMAS GARANTISTAS EN EL PROCESO
PENAL

La afirmación de culpabilidad del autor del injusto no puede consagrarse de cualquier


modo, sino solo a través de un juicio (no hay culpabilidad sin juicio), como prescribe
expresamente el art. 18 CN; en el marco de este juicio, la figura del juez debe estar separada de
la del fiscal, quien debe formular la acusación para que haya una posible condena (no hay juicio
sin acusación), lo cual por un lado reafirma el modelo acusatorio y, por el otro, habilita la
introducción del principio de oportunidad; que a su vez, para que pueda validarse dicha
acusación, debe respetarse en todo momento, la garantía de la defensa en juicio (no hay
acusación si defensa), y finalmente, para que el ejercicio de la defensa sea sustancial, toda la
prueba de cargo debe serle puesta a disposición durante el proceso (no hay defensa sin prueba),
todo lo cual, en su conjunto conforma el llamado debido proceso legal (due process of law) y
compete al derecho procesal penal.

RELACIONES ENTRE LOS AXIOMAS GARANTISTAS PENALES Y LOS


AXIOMAS GARANTISTAS DEL PROCESO PENAL

Todas las garantías presuponen otras, a falta de las cuales también ellas sucumben o, en
todo caso, resultan debilitadas. La ligazón es particularmente estrecha entre los axiomas que
enuncian las garantías penales y entre la que enuncian las garantías procesales. Pero también es
evidente que todas las garantías procesales condicionan la efectividad de las garantías penales y
resultan a su vez vaciadas por la ausencia de estas. (Ferrajoli, 1996)

DERECHO PENAL Y LAS GARANTÍAS CONSTITUCIONALES

El derecho penal, en tanto derecho constitucional aplicado, a través del despliegue de


este sistema secuencial y estructurado de garantías penales, orienta sus esfuerzos a contener y
racionalizar las pretensiones punitivas estatales, mediante la elaboración de conceptos y teorías
que racionalizan y restringen el ejercicio de dicho poder punitivo (Rafecas, 2021).

SISTEMA PENAL

El sistema penal es la agencia del Estado encargada de canalizar y administrar en forma


exclusiva y excluyente, el monopolio de la violencia, es decir, el ejercicio del poder punitivo
estatal. Los sistemas penales de hoy están integrados por medio de grandes corporaciones
burocráticas, dedicadas en forma exclusiva a tareas y misiones

33
asignadas legalmente en ese ámbito, que conviven con otras agencias que también intervienen
cotidianamente en dicho sistema, pero que lo hacen solo en forma parcial, ya que también
interactúan en otros subsistemas. Las tres corporaciones propias y exclusivas del sistema penal
son: a) la agencia policial; b) la agencia penitenciaria; y c) la agencia judicial penal.
Otras agencias también intersectan e intervienen decisivamente en el sistema penal,
aunque de forma parcial: el Poder Ejecutivo, el Poder Legislativo y los medios de
comunicación.
En menor medida, en términos de intervención e influencia, tenemos las agencias que
representan a la sociedad civil, por un lado, y agencias que representan a la comunidad
internacional por el otro.

CRIMINALIZACIÓN PRIMARIA Y SECUNDARIA. SELECTIVIDAD PENAL

Todas las sociedades contemporáneas que institucionalizan o formalizan el poder


(estados) seleccionan a un reducido grupo de personas, a las que someten a su coacción con el
fin de imponerles una pena. Esta selección penalizante se llama criminalización y no se lleva a
cabo por azar sino como resultado de la gestión de un conjunto de agencias que conforman el
llamado sistema penal.
La referencia a los entes gestores de la criminalización como agencias tiene por objeto
evitar otros sustantivos más valorativos y equívocos (tales como corporaciones, burocracias,
instituciones, etc.). Agencia (del latín agens, participio del verbo agere, hacer) se emplea aquí en
el sentido amplio – y neutral- de entes activos (que actúan).
El proceso selectivo de criminalización se desarrolla en dos etapas, denominadas
respectivamente, primaria y secundaria.
Criminalización primaria es el acto y el efecto de sancionar una ley penal material, que
incrimina o permite la punición de ciertas personas. Se trata de un acto formal,
fundamentalmente programático, pues cuando se establece que una acción debe ser penada, se
enuncia un programa, que debe ser cumplido por agencias diferentes a las que lo formulan. Por
lo general, la criminalización primaria la ejercen agencias políticas (parlamentos y ejecutivos),
en tanto que el programa que implican lo deben llevar a cabo las agencias de criminalización
secundaria (policías, jueces, agentes penitenciarios).
Mientras que la criminalización primaria (hacer leyes penales) es una declaración que
usualmente se refiere a conductas o actos, la criminalización secundaria es la acción
punitiva ejercida sobre personas concretas, que tiene lugar cuando las agencias policiales
detectan a una persona, a la que se atribuye la realización de cierto acto criminalizado
primariamente, la investiga, en algunos casos la priva de su libertad

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ambulatoria, la somete a la agencia judicial, ésta legitima lo actuado, admite un proceso (o sea,
el avance de una serie de actos secretos o públicos para establecer si realmente ha realizado esa
acción), se discute públicamente si la ha realizado y, en caso afirmativo, admite la imposición de
una pena de cierta magnitud que, cuando es privativa de la libertad ambulatoria de la persona, es
ejecutada por una agencia penitenciaria (prisionización).
La criminalización primaria es un programa tan inmenso, que nunca y en ningún país se
pretendió llevarlo a cabo en toda su extensión, y ni siquiera en parte considerable, porque es
inimaginable.
La disparidad entre la cantidad de conflictos criminalizados que realmente acontecen en
una sociedad y los que llegan a conocimiento de las agencias del sistema es tan enorme e
inevitable que no llega a ocultarse con el tecnicismo de llamarla cifra negra u oscura.
Las agencias de criminalización secundaria tienen limitada capacidad operativa y su
crecimiento sin control desemboca en una utopía negativa. Por ende, se considera natural que el
sistema penal lleve a cabo la selección criminalizante secundaría, sólo como realización de
una parte ínfima del programa primario (Zaffaroni, Alagia, Slokar;2002)

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Lección N°: 11 - ORALIDAD EN EL PROCESO PENAL
ADVERSARIAL

LA ORALIDAD EN LA ETAPA PREPARATORIA DEL PROCESO PENAL.


PROBLEMA INICIAL.

Tras el programa político -institucional de la oralidad, están subyacentes grandes


problemas acerca de la concepción del proceso, el Derecho y el Estado. Muchas han sido las
resistencias al cambio del sistema escrito propio de los modelos inquisitivos, a los sistemas
orales de los modelos acusatorios adversariales.
Inicialmente, en los códigos acusatorios de primera generación, considerados acusatorios
formales porque se limitaban a separar las funciones de juzgar, acusar y defender, conservando
la gestión escrita a través del expediente judicial, para la etapa de investigación penal
preparatoria, una vez diseñado normativamente el juicio oral, los operadores (jueces y
abogados) hicieron todo lo posible para formalizarlo, convertirlo en un mero ritual, reproducir la
prueba por lectura, suspender las audiencias y evitarlas, si era posible. Hubo un esfuerzo
persistente por desmontar esa “oralidad”.
Ello ocurrió así porque la oralidad en los primeros códigos de tipo acusatorio [formal,
como el de la ley 6.203] carecía de un papel estructurador de toda la actividad procesal,
quedando reservada solo para el juicio.
Este error de diseño recaía en modelos mixtos: componentes escrituristas en la etapa
preparatoria se volvían centrales y se expandían sobre el propio juicio oral.
Respecto de los operadores del sistema judicial penal, no se tenía cómo ni donde
aprender a litigar el forma oral y adversarial, tanto por la ausencia de métodos de enseñanza
universitaria como por que en el propio proceso penal se hacían pocas audiencias. A ello debe
sumarse el lento y parcial avance del programa de oralización del proceso civil, que genera un
clima poco favorable al litigio adversarial basado en la oralidad.
La oralidad como forma de trabajo permanente y los nuevos modelos organizacionales
son los dos nuevos motores de la reforma de la justicia penal a nivel regional

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LA FUNCIÓN DE LA TEORÍA DEL CASO Y LA LITIGACIÓN ORAL.

La función de la teoría del caso consiste en generar una historia, un relato que describa
lo acontecido en un momento del pasado, y que entendemos como constitutivo o no de un ilícito
penal, y de acreditarlo ante un tribunal a través de cualquier medio de prueba
Litigar implica conocer el caso que estamos presentando en audiencia (teoría del caso:
hechos, derecho y prueba) y conocer que camino procesal esperamos y propugnamos que tenga.
Para ello las partes deben: a) planificar el camino procesal que puede tener la teoría del caso; b)
conocer los objetivos de la audiencia; y c) conocer el objeto de la audiencia y los objetivos
particulares que el litigante pretende obtener.

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Lección N°: 12 - INTRODUCCION AL ANALISIS SISTEMICO DEL
NUEVO CODIGO PROCESAL PENAL

ESTRUCTURA DEL PROCESO PENAL ADVERSARIAL. ANÁLISIS


POSIBLES.

El análisis de la estructura del proceso penal adversarial puede realizarse desde dos
perspectivas. La primera, un abordaje sistémico, identificando los sistemas estructurales y los
subsistemas que lo integran. La segunda mirada, a partir de un nuevo concepto de base que
permita el estudio del proceso penal adversarial abandonando la lógica del sistema procesal
anterior, basado en la idea del trámite por medio del expediente. Este nuevo concepto de base
esta señalado por la doctrina procesal como la permanente enfrentamiento y tensión entre dos
conceptos fundamentales, de ahí que se la describa como una “antinomia fundamental”: la
eficacia en la gestión de la conflictividad penal, a cargo del Ministerio Público Fiscal, por un
lado, y las garantías constitucionales de las personas sometidas a proceso, por el otro lado.

SISTEMÁTICA DEL NUEVO CÓDIGO PROCESAL PENAL

El NCPP constituye en un sistema total y complejo que se integra de un conjunto de


sistemas y subsistemas orientados a la consecución de fines específicos del proceso penal. Estos
fines resultan de la matriz sistémica del NCPP y está orientada a resolver conflictos y lograr el
restablecimiento de la armonía y la paz social

SOLUCIÓN DEL
CONFLICTO

GARANTÍAS CONSTITUCIONALES PLENAMENTE OPERATIVAS


Eficacia de la Gestión de la Conflictividad

TIPOS DE PROCESOS

En el sistema de justicia penal del modelo adversarial aparecen dos formas de trabajo en
relación proceso penal:

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a) Procesos composicionales: orientado a trabajar sobre formas reparatorias y formas
de menor punición (acuerdos conciliatorios y reparatorios).
b) Procesos de conocimiento: orientado estrictamente a la aplicación de la pena
carcelaria (juicio).

SISTEMA DE ENJUICIAMIENTO PENAL

a) Subsistema de Actividad Procesal

ACTIVIDAD Audiencias Comunicaciones


PROCESAL (Art. 115°-119°) (Art. 131°-135°)

Normas Duración del Ina dmisibilidad


Generales proceso rt.(A136°)
(Arts. 105°-106°) (Art. 120°-124°)

Reglas de Actividad
Actos
Cooperación Judicial Procesal Defectuosa
procesales
(Art. 125°-130°) (Art. 137°-140°)
(Arts. 107°-114°)

b) Subsistema Investigación Penal Preparatoria

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b) Subsistema Juicio Oral y Público

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PROCESOS DE CONOCIMIENTO

Los procesos de conocimiento previstos en el código procesal penal de Tucumán son los
siguientes:
a) Juicio Común (Arts. 266°-294°)
b) Procesos especiales y abreviados:
1. Juicios por delitos de acción privada (Arts. 359°-375°)
2. Procedimientos abreviados
2.a- Acuerdos plenos (Art. 376°-379°) 2.b-
Acuerdos parciales (Art.380°-381°)
3. Procedimiento especial de enjuiciamiento rápido (Arts. 382-388)
4. Procedimiento para asuntos complejos (Art. 389°-392°)
5. Reglas especiales para niños, niñas y adolescentes (Arts. 393-404°)

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