UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL
DE LOS LLANOS OCCIDENTALES
“EZEQUIEL ZAMORA”
SAN CARLOS COJEDES
La universidad que siembra
DERECHO PROCESAL CIVIL
MODULO I
(Compilación con Fines Instruccionales)
Abogado Euclides Herrera
VISION GENERAL DEL PROCESO
1.- TEORIA GENERAL DEL PROCESO
La Teoría General del Proceso es aquella parte del derecho procesal que se ocupa
de estudiar y resumir los conceptos fundamentales, válidos para cualquiera de sus ramas, y
compararlos en sus aplicaciones específicas, sistematizando su conocimiento, es decir, que
su estudio nos va a ayudar a saber distinguir entre los diferentes conceptos del proceso,
independientemente de que éste sea civil, penal o laboral; para poder aplicarlos, ordenarlos
y diferenciarlos unos de los otros.
DERECHO PROCESAL
Concepto
La rama del derecho que estudia el conjunto de normas y principios que regula la
función jurisdiccional del Estado y por tanto, fija el procedimiento que se ha de seguir para
obtener la actuación del derecho positivo y que determinan las personas que deben
someterse a la jurisdicción de Estado y los funcionarios encargados de ejercerla.
CONTENIDO DEL DERECHO PROCESAL
El contenido del Derecho Procesal Civil lo podemos agrupar en varios aspectos:
Una parte institucional que comprende las normas sobre la formación y
funcionamiento de los órganos judiciales, su jurisdicción y competencia.
Un aspecto que agrupa lo relativo a las partes en el proceso regulando su
capacidad, legitimación, asistencia y representación.
Un aspecto real que se refiere a las acciones o más bien pretensiones, cuestiones
previas, pruebas y a los actos procesales.
Un aspecto práctico referente a los trámites y diligencias que debe seguirse en cada
tipo de juicio y su correspondiente ejecución dentro de los lapsos procesales.
Un carácter parajudicial referente a los actos de jurisdicción voluntaria y a los casos
de arbitraje.
RAMAS DEL DERECHO PROCESAL
Como ya dijimos el Derecho Procesal sigue conservando su unidad,
independientemente de que esté dividido en ramas, y aún tratándose de las diferentes
materias de Derecho Sustantivo que estén en conflicto.
Por ello, teóricamente se dice que el Derecho Procesal en general es uno sólo, de
allí que los estudiosos al referirse a la unidad hayan concebido una Teoría General del
Proceso, por considerar que sus funciones, sus componentes (jurisdicción, acción y
proceso), y sus etapas, están presentes en todas y cada una de sus ramas.
Así pues, conforme a las diversas materias de Derecho Sustantivo, podemos decir
que en Venezuela tenemos las siguientes ramas:
Procesal Civil (Código de Procedimiento
Civil). Procesal Penal (Código Procesal
Penal).
Procesal Mercantil (Código de Comercio y distintas leyes
mercantiles). Procesal Agrario (Ley de Tierras y Desarrollo Agrario).
Procesal Laboral (Ley Orgánica Procesal del
Trabajo). Procesal de Tránsito (Ley de Tránsito
Terrestre).
Procesal Administrativo (Ley Orgánica de Procedimientos Administrativos, Ley
Orgánica del Tribunal Suprema de Justicia y Ley del Estatuto de la Función Pública).
Procesal Tributario (Código Orgánico Tributario).
Procesal de Protección (Ley Orgánica de Protección del Niño y del
Adolescente). Procesal Constitucional (Ley Orgánica de Amparo sobre Derechos
y Garantías Constitucionales).
Por cada rama del Derecho Sustantivo que necesite de un procedimiento puede
constituirse como una rama, en otros países existen otras ramas como por ejemplo, en
Argentina, Procesal Comercial.
NATURALEZA DEL DERECHO PROCESAL
El Derecho procesal pertenece al ámbito del Derecho Público y viene a regular las
relaciones entre los ciudadanos y el Estado con motivo del ejercicio de la jurisdicción que es
una función pública estatal. Los particulares respecto del Estado no están en igualdad (entre
ellos sí) sino de subordinación, en la cual el Estado aparece en un plano superior y les
informa su decisión.
Como consecuencia de la naturaleza pública del Derecho Procesal, en principio es
imposible un proceso convencional, en donde los particulares alteren las reglas legales para
la tramitación de los juicios. Ahora, la naturaleza pública del Derecho Procesal no quiere
decir que todas sus normas son imperativas, porque también hay normas dispositivas o
supletorias que se aplican si las partes no disponen otra cosa, como es el caso del derecho
Procesal Civil.
CARACTERES DEL DERECHO PROCESAL
Es una rama autónoma de la ciencia jurídica: es una ciencia autónoma del
derecho sustantivo, tiene un método, un sistema y principios propios, destinados a
cumplir las normas adjetivas. Es cierto que está relacionada con las ramas del
derecho sustantivo, pero es totalmente independiente de ella.
Es un derecho formal: En el Derecho Procesal, las formas están previamente
determinadas en la Ley, y es por ello que se dice que es un derecho formal. Las
formas son los medios o maneras mediante las cuales las partes y el Juez expresan
su voluntad. Así se observa que las partes expresan su voluntad a través de la
demanda, la contestación, las pruebas, los recursos, aparte de otras
manifestaciones accesorias como los alegatos, diligencias, informes. Por otra parte,
el Juez expresa su voluntad, como representante del Estado, mediante las
sentencias, resoluciones, autos, acuerdos, providencias.
Es un derecho instrumental: El Derecho Procesal es un derecho instrumental, por
cuanto no es un fin en sí mismo, sino un instrumento para la realización de la
justicia. Los derechos materiales constituyen los instrumentos de que se vale el
Derecho Procesal para realizar sus fines, es decir, la declaración del derecho en
cada conflicto determinado, y en este sentido es el derecho sustantivo el que aplica
el Juez para la realización de la justicia, es decir, la materia que el Juez aplica en el
proceso.
TERMINOLOGÍA DEL DERECHO PROCESAL
Parte: es toda persona natural o jurídica que interviene en un proceso en defensa
de un interés o derecho. Es cualquier sujeto de derecho que solicita o en cuyo
nombre se pide al órgano jurisdiccional la aplicación de la ley mediante una
sentencia favorable.
Parte actora (demandante): Es aquella que invoca la existencia de un derecho a su
favor.
Parte demandada: Es aquella frente a la cual se invoca la pretensión de la parte
actora; es decir, es la parte contra quien se dirige la pretensión contenida en el libelo
de demanda.
Demanda: Es el acto que da inicio al proceso, es decir, el acto procesal mediante el
cual una persona, que afirma la existencia de una voluntad concreta de la ley a su
favor, se dirige al órgano jurisdiccional competente, que en este caso es el juez, para
obtener la aplicación de dicha voluntad.
Litigio (litis, pleito, conflicto, disputa, juicio o proceso): Es la contienda judicial
entre las partes.
Proceso (processus): De procedere, significa ir adelante, ponerse en movimiento,
avanzar, progresar. Como equivalente a proceso, en el sentido moderno, se usa a
partir de la Edad Media, pues los romanos utilizaban la expresión indicium que tiene
varios significados, pero que estrictamente se refería al proceso en general, y de la
cual se deriva juicio, como semejante a controversia.
CARÁCTER CIENTÍFICO DEL DERECHO PROCESAL
La ciencia es un cuerpo de doctrina metódicamente formado y ordenado, que
constituye un ramo particular del saber humano.
El Derecho Procesal Civil supone un saber sistemático, coherente, unitario y
universal de las normas jurídicas procesales. Supera a la simple práctica (praxis) que sólo
alude a un saber empírico y no a un saber razonado. Supera también a la simple
enunciación de las leyes de la Escuela Exegética. ¿Qué es la exégesis? Es explicar e
interpretar un texto.
En conclusión, tanto el Derecho Procesal tiene sus propios principios científicos y
dogmáticos que forman sus estructuras y lo diferencia de otras ramas del derecho.
Tiene su propia elaboración doctrinal y científica y participa en sus resultados las
notas de certeza y universalidad propias de la ciencia.
2.- LA CIENCIA PROCESAL
ORIGEN DE LA CIENCIA PROCESAL
Nace cuando aparece el principio de que es ilícito obtener justicia por su propia mano y la
solución que se le da a este conflicto es que los particulares deben someter sus diferencias
al jefe del grupo, así como en casa el hermano no debería contestar un golpe con otro, sino
asistir a los padres para que él imponga la sanción al que cometió la falta, de igual manera,
en la antigüedad se vio la necesidad de someter los conflictos a un tercero con autoridad,
que podía ser el jefe de un grupo, un juez o el rey. Esta noción empieza a desarrollarse y a
evolucionar, cuando se entiende que la autoridad debe someterse a normas previas para
administrar justicia, es decir, para resolver los conflictos se necesita aplicar una norma
abstracta previamente establecida para casos similares.
Al principio, sólo se utilizaba en el Derecho Penal, pero poco a poco se fue extendiendo a
cualquier conflicto entre partes opuestas, no solamente de ciudadanos entre sí, sino
también de estos con el Estado. Veremos a continuación cómo ha
LAS DIVERSAS ESCUELAS
EL PROCESO CIVIL
ROMANO
El proceso romano presenta una apreciable evolución. En la primera etapa el juez tenía una
función de árbitro, casi de funcionario privado, pero con libertad para apreciar y valorar las
pruebas, al principio el testimonio fue la prueba casi exclusiva, aunque luego se incorporó el
documento y el juramento, el reconocimiento personal por el juez (más o menos lo que hoy
se conoce como Inspección judicial), y los indicios, que conforman medios de prueba que
todavía hoy conocemos. El juez podía valorar estas pruebas libremente.
En cambio en la República, era el pueblo el que juzgaba, reunidos en centurias o tribus, los
jueces eran jueces populares que resolvían de acuerdo a su convicción personal.
En el Imperio, el juez deja de ser un árbitro para representar al Estado en la función de
administrar justicia, en este proceso se le dan más facultades al juez para interrogar a las
partes y determinar cual tenía la carga de probar. Pero, con el tiempo se le reduce al juez la
posibilidad de valora libremente, estableciendo normas para valorar cada prueba, para
establecer un valor específico a cada una, cosa que actualmente es llamada tarifa legal.
Sistema que prevalece en Europa en los siglos XVII al XIX, en el que inclusive se llegaron a
establecer temas de prueba probados sin medio alguno, sino presumidos por la ley, con lo
que nacen las presunciones, en este caso presunciones iuris.
Los medios de prueba fueron iguales en el período formulario, pero se establecieron
restricciones a las testimoniales y se dio más valor a los documentos.
De todos modos, aunque en el Imperio no se trabajaba con jueces populares, los jueces que
representan al Estado siguen obedeciendo a su convicción, siempre que los emperadores
no impusieran una regla especial para valorar. Ni siquiera en esta última etapa existió un
sistema completo y detallado de reglas probatorias que designara el trabajo del juzgador,
sino que se buscaba a través de la investigación la verdad material, nunca la verdad
verdadera.
Por último en el período Justinianeo, aparecieron en el Corpus diversos textos legales que
permitieron elaborar las bases sobre la cuales en la Edad Media se construyó la lógica de la
prueba, a través del Derecho Canónico. Se observa una tarifa legal, pero sin dejar de lado la
apreciación personal del juez, se conservan los medios de prueba de las etapas anteriores
excluyendo el testimonio de la mujer, el impúber, el perjurio (falso testimonio), el delincuente
y el loco. Se establecen reglas de la carga de la prueba, es decir, quién tiene que probar, y
se estableció el principio del contradictorio, toda vez que las pruebas deben ser conocidas
por ambas partes teniendo éstas la posibilidad de contradecirlas otorgando así un sistema
de defensa para el demandado. Siempre se utilizó el proceso oral.
En conclusión, este Derecho sirvió de base para nuestro Derecho actual, sin las
barbaridades cometidas en la Edad Media, en la Europa cristiana, en la que había tortura, y
se pensaba que Dios protegería al inocente con su intervención divina.
EL PROCESO GERMÁNICO
Se denomina Derecho Germánico al conjunto de normas por las que se regían los pueblos
bárbaros que invadieron el Imperio romano de occidente. Era un Derecho mucho
más primitivo que el romano, caracterizado por una influencia del fanatismo religioso del
cristianismo, que condujo a las más absurdas prácticas judiciales, los conceptos de la
propiedad mucho más restringidos, motivo por el cual, con el tiempo, fueron adoptando el
sistema de vida romano.
El proceso germánico era de índole publicista, es decir, se protege con mayor rigor los
intereses de la colectividad que los del individuo.
Se impone un crudo Derecho Germánico, en el cual la divinidad debería resolver los
conflictos mediante modos especiales de manifestación de su voluntad, estos son, medios
artificiales y por lo general absurdos, basados en la justicia de Dios, tales como los llamados
juicios de Dios, duelos judiciales y ordalías. Con las ordalías se pretendía determinar la
culpabilidad o no de una persona, incluso podían tratarse de un tercero ajeno al proceso el
que se sometiese a la prueba (ordalías de representación). El acusado debía demostrar su
inocencia sometiéndose a pruebas tales como sostener una piedra al rojo vivo, o agua
hirviendo. En ocasiones también se obligaba a los acusados a permanecer largo tiempo
bajo el agua. Si era capaz de soportarlo, se entendía que Dios le ayudaba por ser no
culpable. La naturaleza de las mismas tenía carácter de medio de prueba y juicio de Dios.
Las pruebas no se dirigen al tribunal, sino al adversario y su fin único es sentenciar, se da
un proceso extremadamente formal, los medios de prueba están restrictivamente señalados
y son muy escasos, el juez no tiene libertad para apreciarlos, porque de antemano se
señala su valor. Los procesos empiezan por que se afirma una injusticia cometida a alguien
(es acusatorio), no hay diferencia entre proceso penal y civil y su fin era obtener una
reparación, con objeto de evitar la venganza del lesionado o de su tribu, por lo que no se
busca una verdad material o real, sino formal.
Este sistema perduró hasta bien entrada la Edad Media, se le encuentra todavía en el siglo
XVI correspondiéndole al derecho canónico eliminarlo.
EL NACIMIENTO DE LA ESCUELA CIENTIFICA ALEMANA
Se produce a mediados del siglo XIX un cambio en los estudios procesales en Alemania con
motivo de la polémica surgida por el libro de B. Windscheid sobre la actio del
Derecho Civil Romano publicado en 1856, y las críticas de Müther le hizo al libro de
Windscheid, quien decía que más que un derecho a accionar, lo que existe es un derecho
subjetivo; separa el derecho subjetivo de la acción, pero no reconoció al derecho de
accionar.
Y Müther decía que la acción es un derecho frente al Estado, es un derecho a la Tutela
jurídica para nosotros. Así surgieron otros juristas como Bülow que decía que el proceso es
una relación jurídica procesal; y Wach explicaba que el derecho es creación histórica y toda
dogmática jurídica considera al derecho desvinculado de la historia es anticientífica.
Es así como nace una nueva escuela procesal, sustituyendo a la Exegética, es esta Escuela
Sistemática o Científica alemana con su método histórico-sistemático, construye el nuevo
Derecho Procesal Civil, emancipándolo del derecho privado, concibe la acción como
derecho autónomo, distinto del derecho, distinto del derecho subjetivo material.
EL PROCESO CONTEMPORANEO
Escuela Sistemática Italiana:
En 1903 encontramos la primera obra de Giuseppe Chiovenda, el maestro de maestros,
hasta nuestros días con la que nace la escuela italiana de Derecho Procesal,
poco más adelante aparece otro gran autor Francisco Carnelutti, que imparte clases de
Derecho Procesal y publica grandes obras, en 1915 La Prueba Civil. En 1923 funda
obras,
son considerados éstos algunos de los más grandes juristas de todos los tiempos.
Sobresale también en esta escuela Ugo Rocco, Redenti, Liebman,
Cappelleti. Sus temas principales están relacionados con:
1) La autonomía de la acción
2) La naturaleza de la sentencia
3) El proceso como relación jurídica
EVOLUCIÓN DE LA LEGISLACIÓN PROCESAL VENEZOLANA
En cuanto a la evolución de las leyes procesales venezolanas, cabe mencionar que durante
los primeros tiempos de la colonia, Venezuela dependió política y judicialmente de
la Real Audiencia de Santo Domingo, hasta 1776 que se creó la Real Audiencia de Caracas.
Las leyes de Indias se aplicaban con preferencia y el derecho insular español
supletoriamente. Podemos dividir la evolución en tres segmentos:
Primera Época:
Durante la Colonia no se escribió ningún texto o comentario exegético, el antecedente más
antiguo fue en Bolivia en 1782, donde el Dr. Gutiérrez escribió Prontuarios
En Venezuela como antecedente histórico, en 1780 el gobernador Cortínez promulgó la
instrucción sobre el método que debe arrogarse el juez para descubrir la verdad en los
litigios y contenía ocho reglas sobre la conducta de las partes en el proceso, entre otras:
foliar expedientes, no prestarlos a las partes sin mandato judicial, escribir sin espacios en
blanco, no aceptar escritos sin firmas de abogados recibidos y aprobados por la Real
Audiencia, ni escritos injuriosos; no admisión de recusaciones frívolas, etc.
Segunda Época:
Es la época de la formación de la nacionalidad. La primera Constitución es la de 1811,
donde se crea la Corte Suprema de Justicia, y se establecía que el Congreso a la
brevedad, sancionara una ley para casos criminales y civiles previendo el juicio con jurado.
Luego, declarada la independencia, en la Constitución de la Gran Colombia de 1821, se
crea el Poder Judicial representado por la Corte Suprema de Justicia, varias Cortes
Superiores y Juzgados inferiores. Se establecen no más de tres instancias en juicio.
Pero fue realmente en 1825 cuando se dicta nuestro primer código de procedimiento
estructura y organización del Poder Judicial y el segundo sobre el procedimiento civil y
penal.
Con la Constitución de 1830 y la separación de la Gran Colombia se mantiene la
En 1835 se encarga redactar un Código de Procedimiento Judicial al notable jurista
Francisco Aranda, y el 12 de mayo de 1836 se promulga el Código de Procedimiento
Judicial conocido como Código de Aranda.
En definitiva, el Código de Aranda marcó la emancipación jurídica. Dicho Código se refería
también al procedimiento penal; éste se independizó en 1838 con la Ley de
Procedimiento Judicial y en 1873 con el Código de Procedimiento Criminal.
Tercera Época:
Se inicia con la reforma procesal de 1863. Con las recepciones de las nuevas concepciones
procesales italianas y francesas se sanciona un nuevo Código de Procedimiento Civil y
también un Código de Procedimiento Criminal, y además el Código Penal de 1863 que ha
sido el Código Penal de verdadera larga vigencia. Luego el Código de Procedimiento Civil
promulgado el 10 de diciembre de 1880, que entró en vigencia en abril de 1881; el Código
de Procedimiento Civil del 14 de mayo de 1897; el Código de Procedimiento Civil de 1904
(se incluye la tramitación del divorcio).El divorcio fue establecido en el Código Civil de 1904.
Luego el Código de Procedimiento Civil del 19 de diciembre de 1916; y el Código de
Procedimiento Civil vigente, sancionado por el Congreso el 5 de diciembre de 1985. El 22 de
enero de 1986 el Presidente lo promulga y se le da una vacatio legis hasta el 16 de
septiembre de 1986, luego prorrogada hasta el 16 de marzo de 1987.
EVOLUCIÓN DE LA LEGISLACIÓN PROCESAL PENAL.
La Ley de 1838, llamada Ley sobre Procedimiento Judicial, derogó el Título XII del Código
de Procedimiento Judicial de 1836 (Código de Aranda). Luego ésta fue derogada por la Ley
de Procedimiento Criminal de 1842, la cual fue sustituida por la Ley del 1 de junio de 1850 y,
ésta fue modificada por la Ley de Procedimiento Criminal del 4 de julio de 1860 que
estableció un mal llamado recurso de amparo ante el superior para revocar la detención.
El 14 de mayo de 1897 se dicta un nuevo Código y toma como nombre el de Código de
Enjuiciamiento Criminal.
El 30 de junio de 1915, entra en vigencia un nuevo Código, que tiene la particularidad de
eliminar los juicios por jurados. Luego viene el Código del 13 de julio de 1926 al cual le
hicieron reformas parciales en 1954, 1957, 1962 y, en diciembre de 1995 sobre la
extradición.
Finalmente, el nuevo instrumento adjetivo penal es promulgado el 23 de enero de 1998.
Este Código cuya vacatio legis se extendió al 1° de julio de 1999, marca un cambio de raíz
para administrar la justicia penal. El sistema inquisitivo es sustituido por el sistema
acusatorio realidad diciendo que los delincuentes no van presos por culpa del
dejando CÓDIGO ORGÁNICO PROCESAL PENAL Cada vez que un peligroso
exclusivamente delincuente tanga libertad es porque hay un policía cómplice, un fiscal
el ejercicio de la negligente, un juez ignorante o un litigante pervertido.
acción penal en En Venezuela hay una tendencia a modificar las leyes compulsivamente
el fiscal del y se plantean reformas innecesarias en períodos breves; en lugar de
Ministerio reformas intempestivas, se debe utilizar una interpretación evolutiva para
Público. refrescar y actualizar la norma, cuyo significado no fue bien precisado
El 25 de agosto por el legislador y adecuarlas a las necesidades jurídicas en el momento
del año 2000, de la interpretación, unificando ese sentido progresivamente con la
poco después jurisprudencia.
de un año de
vigencia, se FUNDAMENTOS DE LA REFORMA PROCESAL PENAL
hace una El fundamento para la reforma del proceso penal en
reforma parcial Venezuela radicó en: La ineficacia de las
del CÓDIGO formas y el exceso de formalismos.
ORGÁNICO La exigua garantía que el proceso penal inquisitivo
PROCESAL representa a las libertades individuales.
PENAL La La poca consideración al enjuiciado.
reforma
prejuiciada por Concepto
la falsa premisa
de considerar al
CÓDIGO
ORGÁNICO
PROCESAL
PENAL como
causante de la progresiva criminalidad y el desbordamiento de la
de septiembre de
2009 fue
reformado por
cuarta vez.
Lo cierto es que
en Venezuela
está planteada
otra reforma del
CÓDIGO
ORGÁNICO
PROCESAL
PENAL incluso
su eliminación.
No se debe
distorsionar la
3.-LAS FUENTES DEL DERECHO
En primer lugar debemos referirnos a lo que significa Fuente, y el problema de determinar la
fuente es precisamente que es una expresión muy ambigua porque se emplea para
designar distintas situaciones, así para Hans Kelsen en su teoría pura del Derecho, sirve
para expresar:
a. La razón de validez de las normas: la norma superior es fuente de la
inmediatamente inferior.
b. La forma de creación de la normas: la Constitución, la Ley, los Decretos, serían
fuente del derecho.
c. El conjunto de pautas compuestos por valoraciones, principios morales y
doctrinarios que determinan la voluntad del legislador, contribuyendo a dar contenido a la
norma jurídica.
La fuente es, en el lenguaje común, el manantial de donde brota el agua de la tierra.
En conclusión podemos afirmar que fuente del Derecho es todo aquello que motiva,
o donde se origina el Derecho, y así es como lo vamos a ver en este tema.
La expresión fuentes del derecho tiene tres significados:
Como fuentes formales, para expresar los procesos de creación de las normas
jurídicas procesales.
Como fuentes materiales, para expresar los factores y elementos que determinan el
contenido de tales normas.
Como fuentes históricas, para referirse a los documentos contentivos de los
antecedentes o inspiración en el texto de una Ley.
CLASIFICACIÓN DE LAS FUENTES PROCESALES
1) Fuentes Primarias o Vinculantes: Son las que el juez debe acatar siempre, y
preferentemente a cualquier otra para resolver el caso planteado en una sentencia. Es decir,
es totalmente vinculante para el juez, antes de cualquier otra fuente, este debe aplicar con
prioridad estas. En Venezuela, estas fuente primarias o vinculantes se aplican en forma
jerárquica, es decir, una prevalece sobre la otra, en el siguiente orden:
a) La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela: Por ser la
suprema ley del Estado y la que contiene la organización institucional de la nación, es la
primera fuente generadora de derecho procesal civil. Contempla la división de las ramas del
Poder Público Nacional, entre ellas y la que nos interesa en este momento por ser la que
está regulada por el derecho procesal civil- la judicial, cuya atribución principal consiste en la
administración de justicia y la forma de constitución de la misma, cuyo sistema está
conformado por el Tribunal Supremo de Justicia, los demás tribunales que determine la ley,-
municipio, primera instancia, superiores y ejecutores- el Ministerio Público, La Defensoría
Pública, los órganos de investigación penal, los auxiliares, los funcionarios de justicia
conforme la ley y los abogados en ejercicio, tal como nos los establece el artículo 253 de
nuestra carta magna, así como también emanan de ella las garantías judiciales y procesales
contenidas en los artículos 26, 49 y 257 ejusdem, entre las que podemos destacar el
derecho al acceso de la justicia, el derecho al juez natural, el derecho a la defensa, entre
otros. El juez es un controlador de la Constitución, por ende cuando cualquier precepto
colinde con ella, este deberá aplicar con preferencia la norma constitucional, esto es lo que
se denomina control difuso de la constitucionalidad por parte de los jueces, que está
consagrado en el artículo 20 del Código de Procedimiento Civil.
b) Los Tratados o convenios públicos internacionales suscritos por Venezuela;
ratificados o suscritos por Venezuela: Debemos referirnos a los que nos indica el artículo
154 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela cuando nos dice:
tratados celebrados por la República deben ser aprobados por la Asamblea Nacional antes
de su ratificación por el Presidente o Presidenta de la República, a excepción de aquellos
mediante los cuales se trate de ejecutar o perfeccionar obligaciones preexistentes de la
República, aplicar principios expresamente reconocidos por ella, ejecutar actos ordinarios
en las relaciones internacionales o ejercer facultades que la ley atribuya expresamente al
Así también debemos referirnos a el artículo que nos señala en cuanto a los
tratados:
primero a los tratados públicos de Venezuela con el Estado respectivo, en cuanto al punto
en cuestión; en defecto de tales tratados, aplicarán lo que sobre la materia dispongan las
leyes de la República o lo que se desprende de la mente de la legislación patria, y en último
lugar se regirán por los principios de dicho Derecho aceptados
De todas maneras, según la opinión del autor, no existe una norma expresa que obligue a
los jueces a aplicar con preferencia el tratado, antes que la ley, como si sucede en otros
países, sólo encontramos el artículo 153 de la Constitución de la República, la posibilidad de
suscribir tratados para el bienestar de los pueblos y en el caso de que se trate de tratados
internacionales que involucren derechos humanos estos tendrán jerarquía constitucional y
prevalecerán sobre el orden interno en la medida en que sean más favorables que las
propias y serán de aplicación inmediata por los jueces de la nación, tal como nos lo indica el
artículo 23 de nuestra carta magna.
c) Las leyes orgánicas que contienen normas especiales de preferente
aplicación relativas a la organización del Poder Judicial y Contentivas de normas
procesales: La principal ley en Venezuela para la administración de justicia es la Ley
Orgánica del Poder Judicial que consagra el principio de autonomía del Poder Judicial como
independiente de los demás órganos del Poder Público, su régimen presupuestario, de los
delitos de la administración de justicia sobre la jurisdicción, la composición y competencia de
los tribunales, sobre el régimen funcionarial de los jueces y del Ministerio Público. También
encontramos la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia y la de tramitación de
algunos juicios como lo es la Ley Orgánica Procesal del Trabajo y la Ley de Protección del
Niño y del Adolescente. Para los procedimientos en materia contenciosa tributaria tenemos
el Código Orgánico Tributario.
d) Las leyes especiales procesales: Estas son leyes especiales procesales en
general, de aplicación preferente a las leyes sustantivas por mandato del artículo 14 del
Código Civil Venezolano, en virtud del cual, las normas contenidas en Códigos y leyes
nacionales especiales se aplicarán con preferencia a las del citado Código sustantivo, en la
materia que constituya su especialidad. Entre estas leyes especiales encontramos el Código
de Procedimiento Civil Venezolano que contiene conceptos fundamentales y que entro en
vigencia el 16 de Marzo de 1916 que es la más importante en este ámbito de aplicación.
Otras leyes especiales que contienen procedimientos acordes con la materia son: La Ley de
Tierras y Desarrollo Agrario, La Ley de Protección del Niño y del Adolescente y la Ley de
Arrendamiento Inmobiliario.
En cuanto a la Ley de Arancel Judicial, si bien ahora la Constitución Nacional consagra la
Justicia Gratuita, esto no es absoluto, hay como veremos más adelante conceptos o gastos
que no pueden desaparecer, con es el caso de los pagos de los expertos, intérpretes,
depositarios, gastos de alguacil para la citación, gastos necesarios para la sustanciación del
proceso y ejecución de la sentencia.
e) Las Leyes sustantivas que contienen normas procesales: Entre los que se
destacan el Código Civil y el Código de Comercio, que si bien no son leyes adjetivas en sí,
pueden contener normas de procedimiento en algunos casos.
f) Analogía: Es vinculante para el derecho procesal y está contemplada en el
artículo 4 del Código Civil Venezolano al expresar que:
Artículo 4
consideración las disposiciones que regulan casos semejantes o materias
Sobre todo nos interesa sólo esta parte del artículo, cuando no haya norma que regule lo
que está en discusión, se tomarán en cuanta las decisiones anteriores que además sean
similares a los hechos que se traten de resolver.
Resulta obvio que la analogía legis se aplica por imperio de la misma ley, como sucede
como por ejemplo en el caso de los contratos de arrendamiento a tiempo determinado al ser
renovados se convierten en contratos por tiempo indeterminado.
En cuanto a la analogía de derecho es una función atribuida por el juez para resolver casos
donde la norma nada dice o no hay norma que regule tal situación, caso en el que se usa un
supuesto de hecho similar y aplicar la consecuencia jurídica de esta similar.
G) Principios Generales del Derecho: Son vinculantes y se usan en el último caso cuando
las demás fuentes fallan tan como lo consagra el artículo 4 del Código Civil Venezolano,
antes citado, pero en su última parte:
Artículo 4: Cuando no hubiere disposición precisa de la Ley, se tendrán en
consideración las disposiciones que regulan casos semejantes o materias análogas;
y, si hubiere todavía dudas, se aplicarán los principios generales del
Como se acaba de mencionar es una fuente que se utiliza cuando no hay norma, pero
tampoco se puede aplicar la analogía por no encontrarse presente y son todas aquellos
preceptos de derecho natural, tal como la equidad, la justicia y algunos clásicos como el del
buen padre de familia.
h) Las Máximas de Experiencia: Tal como lo dispone el artículo 12 del Código de
Procedimiento Civil Venezolano:
2: Los Jueces tendrán por norte de sus actos la verdad, que procurarán
conocer en los límites de su oficio. En sus decisiones el Juez debe atenerse a las
normas del derecho, a menos que la Ley lo faculte para decidir con arreglo a la
equidad. Debe atenerse a lo alegado y probado en autos, sin poder sacar elementos
de convicción fuera de éstos, ni suplir excepciones o argumentos de hecho no
alegados ni probados. El Juez puede fundar su decisión en los conocimientos de
hecho que se encuentren comprendidos en la experiencia común o máximas de
experiencia. En la interpretación de contratos o actos que presenten oscuridad,
ambigüedad o deficiencia, los Jueces se atendrán al propósito y a la intención de las
partes o de los otorgantes, teniendo en mira las exigencias de la ley, de la verdad y
Para lo cual sería impotente también leer el concepto de Máximas de experiencia que
redacta el Tribunal Supremo de Justicia:
n a la
conciencia de un determinado grupo de personas, espacio o ambiente; en fin, son
definiciones o juicios hipotéticos de contenido general desligados de los hechos
concretos que se juzgan en el proceso, procedentes de la experiencia, pero
independientes de los casos posteriores de cuya observación se han incluido y que,
por encima de esos casos, pretendan tener validez para otros
Nº 304 de Sala de Casación Civil, Expediente Nº 00-011 de fecha 11/08/2000).
Según Couture (2007) d
conclusiones empíricas fundadas sobre las observación de lo que ocurre comúnmente y
susceptible de adquirir validez general para justipreciar las pruebas producidas en un
No requieren ser probadas porque es un conocimiento común que generalmente acontece,
el juez tiene la facultad de integrarla y al ser parte de su experiencia de vida, a las normas
jurídicas para resolver la controversia.
Un ejemplo de Máxima de Experiencia es que cuando llueve el pavimento se humedece,
establecer el promedio de vida de los venezolanos, o que en un techo si hay una inclinación
y no hay canal, el agua resbala hacia el piso.
i) Equidad: Tal como lo dispone el artículo 13 del Código de Procedimiento Civil
Venezolano:
Artículo 13. El Juez decidirá el fondo de la causa con arreglo a la equidad, cuando
las partes, de común acuerdo, así lo soliciten y la controversia se refiera a derechos
La equidad es un valor mayor a la justicia cuya labor le corresponde al juez para atemperar
el rigorismo de la ley o cuando hay ausencia de la misma para resolver la controversia.
Está muy relacionado con el la justicia, la ética y la igualdad.
j) La Jurisprudencia del Tribunal Supremo de Justicia: Fundamentada en el
artículo 321 del Código de Procedimiento Civil:
en
casos análogos, para defender la integridad de la legislación y la uniformidad de la
También tiene que ver con toda la interpretación a la Constitución Nacional, los diferentes
fallos de los tribunales superiores indiquen siempre señalando las referencias de estas
sentencias.
Algo importante que hay que señalar, es que actualmente son muchas leyes las que están
siendo derogadas por la jurisprudencia, lo que constituye una violación de competencia al
no ser la Asamblea Nacional la que derogue la ley por otra, precisamente a ella es la que le
corresponde esta función de legislar. Como se observa, debe ser vinculante para los
tribunales inferiores, pero no debería regularse todo a través de la jurisprudencia, puesto no
le corresponde la Tribunal Supremo de Justicia la tares de hacer leyes.
Fuentes secundarias o no vinculantes
Son aquellas fuentes del Derecho Procesal que no obligan al Juez. Dentro de este grupo de
fuentes están:
La
jurisprudencia
La doctrina
La costumbre
a) Jurisprudencia
Es el conjunto de decisiones de los tribunales sobre una materia determinada, de las cuales
se puede extraer la interpretación dada por los jueces a cierta situación concreta.
La jurisprudencia no tiene entre nosotros ese carácter o fuerza obligatoria de la ley; pero en
la medida en que el juez sentencia y tenga jerarquía y prestigio, por los razonamientos de
su decisión, ésta tendrá un alto valor de ejemplo para otras decisiones en casos análogos.
En este sentido, la jurisprudencia puede llegar a imponerse en la convicción de otros
jueces, o de los juristas y, la jurisprudencia puede considerarse como fuente, no de
producción, sino de conocimiento del derecho positivo del cual desarrolla y devela el
contenido.
b) Doctrina
Constituyen las opiniones de los estudiosos del Derecho. Las opiniones de autores con
méritos académicos tiene un valor moral como fuente del Derecho Procesal y viene en un
momento dado a constituir una guía en el desarrollo del proceso.
La doctrina no tiene fuerza de Ley, pero su influencia en la interpretación de las normas
procesales depende de las obras anteriores del autor, del razonamiento del tratadista y de
sus credenciales científicas.
c) Costumbre
Es una fuente del derecho, manifestada por la repetición constante de actos libres y
voluntarios, cuyo uso los convierte en una norma de conducta aceptada por la comunidad.
Según sus efectos, la costumbre se clasifica en:
Costumbre ad legem: Configurada por lo que es conforme a la ley y la complementa,
sirviendo para interpretarla.
Costumbre praeter legem: Suple el vacío de la
ley. Costumbre contra legem; Contraria a la ley.
Establece el artículo 4º del Código Civil que a falta de disposición expresa de la ley, se
aplicarán por analogía las normas que regulen casos semejantes y en su defecto o si
hubiere dudas todavía, se aplicarán los Principios Generales del Derecho. Estos principios
se refieren lógicamente a las costumbres ad legem y praeter legem, porque la contra legem
no tiene valor de acuerdo al artículo 7 del Código Civil. Esta norma establece que las leyes
sólo se derogan por otras leyes y n o vale alegar contra su observancia el desuso, ni la
costumbre o práctica en contrario, por antiguas y universales que sean.
DERECHOS PROCESALES CONSTITUCIONALES
La igualdad de las partes ante la Ley: Sin distingo de raza, religión o condición
social (artículo 21 CONSTITUCIÓN DE LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA).
Esto significa procesalmente que en una situación similar todos tienen los mismos derechos
y obligaciones. El desequilibrio se produce porque quien tiene mas recursos económicos
puede contratar mejores abogados, peritos, auxiliares y en fin, financiar los costos
procesales.
El derecho a la defensa: Establecido en el artículo 49 de la Constitución, como
consecuencia del principio del debido proceso. Establece que el derecho a la defensa es
inviolable en todo estado y grado del proceso. Este principio tiene connotaciones
importantes en muchos aspectos del juicio.
Atenta contra el derecho a la defensa la negativa indebida del juez de admitir
pruebas previstas en la ley. La indefensión tiene lugar cuando el juez priva o limita el
ejercicio de los medios y recursos que la ley procesal concede a las partes para la defensa
de sus derechos. Es necesario que la parte no haya podido ejercer algún medio o recurso
procesal como resultado de la conducta del juez que lo niegue o lo limite indebidamente. El
principio del derecho a la defensa lo recoge el artículo 15 del C.P.C y los artículos 12 y 101
del C.O.P.P
El derecho de acción en justicia: Establece que todo ciudadano puede hacer las
peticiones que considere ante cualquier autoridad. Este es el derecho de petición
establecido en el artículo 51 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.
El principio de la legalidad: C
Constitución y la Ley definirán las atribuciones de los órganos que ejercen el poder Público y
Este principio se traduce en la
obligación de los entes públicos de realizar todas sus actuaciones en armonía con la Ley.
La garantía de que todo ciudadano no puede ser condenado a sufrir penas que no estén
previamente establecidas por la ley, consagrado en el artículo 49, ordinal 6 de la
CONSTITUCIÓN DE LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA, es consecuencia
del
principio de la legalidad que se resume en el aforismo latino: Nullum crimen nulla poena sine
lege (No hay crimen ni pena sin una ley que previamente lo establezca)
El derecho a ser juzgado por los jueces naturales: Previsto en el artículo 49, ordinal 4 de
la Constitución, que conlleva no juzgar a una persona sin conocer la identidad del juez , ni
ser juzgada por tribunales de excepción creados con posterioridad a la comisión del delito.
Además, esta garantía implica que la competencia de los tribunales militares se limite sólo a
los delitos militares.
En
-02-
2000, Sala Constitucional del TSJ) y además de que sea un juez idóneo, capacitado,
imparcial y autónomo.
El Principio de la Cosa Juzgada: Es una garantía constitucional según la cual nadie podrá
ser llamado a un litigio o sometido a juicio por los mismos hechos por los cuales hubiese
sido juzgado con anterioridad.
La cosa juzgada es la autoridad y la fuerza que la ley atribuye a la sentencia resuelta en
juicio. La doctrina le atribuye una doble función:
En la función de cosa juzgada material para referirse a la sentencia definitivamente firme. Se
configura al agotarse contra la decisión todos los recursos ordinarios y extraordinarios o por
haber precluido el lapso para ejercerlos. De esta manera, lo decidido tiene fuerza vinculante
en cualquier proceso futuro. La sentencia firme es obligatoria para el juez de la causa
porque no puede modificarla, salvo las aclaratorias legales, y no tiene la cualidad de cosa
juzgada porque están pendientes los lapsos para ejercer recursos, a diferencia de la
sentencia definitivamente firme, la cual es una sentencia firme contra la que se han
ejercido todos los recursos o ha transcurrido el lapso para ejercerlos y por tal razón adquiere
la autoridad de cosa juzgada.
La función de cosa juzgada formal, que se utiliza para restringir al Juez volver a decidir una
controversia sentenciada a menos que por efecto de algún recurso pendiente o por
disposición expresa legal se le permita hacerlo, vale decir, que no haya precluido la
oportunidad para solicitarlo. La cosa juzgada formal pretende evitar la prórroga indefinida del
proceso en curso con impugnaciones precluidas
Cosa Juzgada aparente: La inmutabilidad y la inimpugnabilidad de la cosa juzgada se
alteran en los supuestos de revisión por violaciones al orden público constitucional y en los
supuestos de dolo procesal que configuran la cosa juzgada aparente. En los supuestos de
dolo procesal (fraude, colusión, simulación, etc.) hay un proceso realizado con actos
procesales de apariencia válida que se traducen en una sentencia cuyo objetivo es causar
daño a una de las partes o a terceros, lo cual configura un injusto proceso en abierta
contradicción con el debido proceso.
El principio de la doble instancia: Es la garantía que tienen los sujetos procesales de
apelar para que una instancia superior examine la decisión judicial, salvo los casos
excepcionales previstos en la Constitución y en las Leyes. Así lo establece el numeral 1 del
artículo 49 de la Constitución que dentro de los parámetros del derecho a la defensa
consagra que toda persona declarada culpable puede recurrir del fallo. Y más
concretamente consagrado en
numeral 2 del artículo 8 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, Pacto
de San José de Costa Rica.
Tutela Judicial efectiva: es la llamada garantía jurisdiccional que preconiza como valor
fundamental de la sociedad, impregnar de justicia el ordenamiento jurídico, de tal manera
que el acceso a los órganos judiciales sea expedito a los justiciables. Las
constitucionalización y la internacionalización del derecho a una justicia accesible, oportuna,
imparcial, eficiente y autónoma, concreta el concepto de tutela judicial efectiva en la
solución de las controversias a través del proceso como instrumento fundamental de la paz
social.
DIFERENCIA ENTRE DERECHO Y GARANTÍA
En principio los derechos suponen atribuciones y las garantías son los medios para hacer
efectivos los derechos.
El derecho es lo protegido y la garantía la protectora. El sujeto tiene derecho a la
información y la garantía es el habeas data. Pero hay situaciones en donde la diferencia se
opaca, por ejemplo tiene derecho al habeas corpus, equivale a tener derecho a ejercer la
garantía del habeas corpus frente a una privación arbitraría de libertad.
De manera que hay garantías que pueden ser vistas como derechos, y hay derechos que
pueden ser vistos como garantías, por ejemplo el derecho a no ser obligado a declarar
contra sí mismo en juicio penal, puede ser visto como una garantía para asegurar la
defensa.
EL CONTROL INCIDENTAL DE LA CONSTITUCIÓN
Conforme al artículo 20 del Código de Procedimiento Civil, los jueces tienen un control
incidental de la constitucionalidad de las normas procesales y deberán aplicar con
preferencia a éstas la norma constitucional.
Es desaplicar la norma en un proceso específico porque colide con normas constitucionales
y atenerse a ésta.
CONTROL DE LA SUPREMACÍA DE LA CONSTITUCION
Es el principio según el cual la Constitución viene a ser la norma de mayor jerarquía
y cuya vigencia se logra a través de su capacidad reguladora en la vida histórica de la
nación y sólo puede tener verdadera eficacia siempre y cuando sea garantizada
jurisdiccionalmente. El Artículo 7 de la Carta Magna recoge los principios de supremacía y
fuerza normativa de la Constitución. Los principios que encierra esta norma son el
fundamento de todos los sistemas constitucionales existentes y representan la esencia de la
democracia, de la protección de los derechos fundamentales y de la justicia constitucional.
4.-LA LEY PROCESAL
Cuando la Asamblea Nacional sanciona una ley y esta es promulgada por Poder Ejecutivo
Nacional es obligatoria para todos los ciudadanos habitantes de la República de Venezuela
cuando es publicada en la gaceta oficial, según se desprende del artículo 1 del Código Civil:
Esta obligatoriedad conlleva que la ley debe aplicarse no solamente en teoría sino en forma
efectiva, ya que no puede ser renunciada por los particulares, así lo consagra el artículo 6
del Código Civil:
leyes en cuya observancia están interesados el orden público o las
buenas costum
NATURALEZA PROCESAL DE LA LEY
Estamos en presencia de una ley procesal, cuando la norma regula asuntos de carácter
procesal o sea que nos indique maneras, requisitos y formas de desarrollar un debate
judicial, para que éste concluya en una sentencia que ponga fin a la controversia.
Estas normas de carácter o naturaleza procesal, las encontramos también, en el Código
Civil relacionadas con juicios de Divorcios, en el Código de Comercio en relación con los
procedimientos de atraso y quiebra del comerciante.
NATURALEZA DE LA LEY PROCESAL
Cuando hablamos de naturaleza de la ley procesal se trata de aclarar o determinar si
pertenecen al derecho público y al derecho privado.
La ley procesal pertenece al Derecho Público porque regula una actividad de naturaleza
pública, como lo es la función jurisdiccional asumida por el Estado.
EFICACIA DE LA LEY PROCESAL EN EL TIEMPO
Cuando hablamos de la vigencia de la ley procesal en el tiempo que debe ser aplicada en
un proceso judicial nos está indicando cual de las dos normas deben regir o aplicar, es
decir, si aplica la norma derogada que es la anterior o se aplica la nueva norma vigente, ya
que el artículo 24 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, nos
establece lo siguiente:
na disposición legislativa tendrá efecto retroactivo, excepto
cuando imponga menor pena. Las leyes de procedimiento se
aplicarán desde el momento mismo de entrar en vigencia aun en los
procesos que se hallaren en curso; pero en los procesos penales, las
pruebas ya evacuadas se estimarán en cuanto beneficien al reo o
rea, conforme a la ley vigente para la fecha en que se promovieron.
Cuando haya dudas se aplicará la norma que beneficie al reo o
Esta norma nos indica que la ley no tiene efecto retroactivo que debe aplicarse desde el
mismo momento en que entro en vigencia, aún en los procesos que se hallaren en curso,
salvo en materia penal, que si tiene carácter retroactivo cuando imponga menor pena al
imputado.
Este principio consagrado en el artículo 24 Constitucional, se encuentra desarrollado en el
artículo 9 del Código de Procedimiento Civil, el cual dispone:
los procesos que se hallaren en curso; pero en este caso, los actos y
hechos ya cumplidos sus efectos procesales no verificados todavía,
La aplicación de este principio en las relaciones procesales o en los procesos judiciales se
circunscribe a tres grandes grupos:
1) Frente a los procesos terminados: la nueva ley no tiene aplicación, todos los actos
jurídicos permanecen inmutables e inmodificables.
2) En los procesos iniciados bajo la vigencia de la ley derogada y se encuentran en
curso cuando entra en vigencia la nueva ley, en estos casos la nueva ley tiene
aplicación inmediata a los actos que están por realizarse, pero la nueva ley debe
respetar los actos cumplidos bajo la vigencia de la ley derogada, y también debe
respetar los efectos, porque si estos fueren desconocidos por la nueva ley tendría
carácter retroactivo y atentaría con el principio constitucional establecido en el
artículo 24 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y el artículo
9 del Código de Procedimiento Civil, y además violaría el artículo 940 eiusdem, que
establece la irretroactividad de la ley:
desde tal fecha quedará derogado el Código de Procedimiento Civil
promulgado el 04 de julio de 1916, y cualesquiera otras
disposiciones de procedimiento que se opongan a este Código en
las materias que
Cuando los hechos hayan ocurrido con la ley anterior el Tribunal no aplica la ley vigente,
sino la ley derogada.
3) En cuanto a los procesos por iniciar, los mismos quedan regidos por la nueva ley
procesal.
EFICACIA DE LA LEY PROCESAL EN EL ESPACIO
Cuando hablamos de la eficacia de la ley procesal en el espacio, se trata de determinar cual
ley entre dos o más coexistentes en diversos territorios, es aplicable al proceso pendiente
en uno de ellos
En estos casos, cada Estado es soberano y ha asumido la función jurisdiccional y dicta los
procedimientos respectivos para la realización del derecho en su territorio, pero puede
suceder que la relación procesal pendiente en un Estado, tenga elementos de conexión con
el ordenamiento jurídico del otro Estado soberano, bien porque en ella intervengan sujetos
nacionales de ese Estado, o domiciliados en él, o bien porque los bienes que son objeto de
la controversia estén situados en el exterior.
En este caso surge la cuestión de determinar cual de las leyes es aplicable a esta relación
procesal o controversia. La solución está en el Derecho Internacional Privado, que establece
que rige el derecho del lugar en que se tramita el proceso (lex fori).
Entre nosotros está la disposición del artículo 8 del Código de Procedimiento Civil, que
señala:
Jueces atenderán primero a los tratados públicos de Venezuela con
el Estado respectivo, en cuanto al punto en cuestión; en defecto de
tales tratados, aplicarán lo que sobre la materia dispongan las leyes
de la República o lo que se desprende de la mente de la legislación
patria; y en último lugar se regirán por los principios de dicho
Derecho ac
El artículo 2 del Código de Procedimiento Civil, establece la obligación de los tribunales de
administrar justicia a los extranjeros.
En relación a la capacidad procesal:
Las personas que no tengan el libre ejercicio de sus derechos deberán ser asistidas o
representadas en juicio según las leyes que regulan su estado o capacidad (artículo 137 del
Código de Procedimiento Civil).
En relación a las pruebas:
La admisibilidad rige por la ley del lugar donde se realiza el acto o hecho que se desea
probar, a menos de que se trate de un medio de prueba no autorizado por el país donde se
sigue el juicio.
La forma de practicarse la prueba se rige por la ley del lugar donde se realiza.
EJECUCIÓN EN EL EXTRANJERO DE ACTOS RELATIVOS AL PROCESO EN
VENEZUELA
El principio de Derecho Internacional aceptado es que el objeto del acto se regula por la ley
del comitente y la forma de cumplir o de realizarlo se rige por la ley del comisionado.
EJECUCIÓN EN EL VENEZUELA DE ACTOS RELATIVOS AL PROCESO
EXTRANJERO
Las providencias de tribunales extranjeros concernientes a examen de testigos, experticias,
juramentos, interrogatorios, citaciones o notificaciones y demás actos de instrucción que
hayan de practicarse en Venezuela, se ejecutarán con el simple decreto del juez de primera
instancia que tenga competencia en el lugar donde hayan de ejecutarse, siempre y cuando
vengan con rogatoria de la autoridad extranjera que la libró, y que en Venezuela haya una
persona autorizada para cubrir los gastos.
EL EXEQUATUR
Es el procedimiento judicial en virtud del cual, las sentencias definitivamente firmes dictadas
en el extranjero, en materia privada, pueden producir el efecto de cosa juzgada o ser
ejecutadas en otro estado.
Señala Chiovenda, que mediante este procedimiento la sentencia extranjera se nacionaliza,
no podrán ser objeto de exequátur las decisiones dictadas por organismos que no son
órganos jurisdiccionales de alguna soberanía.
Requisitos para que a la sentencia extranjera pueda dársele fuerza ejecutoria
en Venezuela:
Al respecto, el Tribunal Supremo de Justicia en sentencia n° 01561 del 4 de julio del 2000,
estableció que debe aplicarse lo establecido en el artículo 53 de la Ley de Derecho
Internacional Privado, quedando derogados los artículos 850 y 851 del Código de
Procedimiento Civil, donde recepta los requisitos que deben concurrir para que las
sentencias extranjeras tengan efecto en Venezuela.
El artículo de la Ley de Derecho Internacional Privado en su artículo 53, establece los
requisitos para que las sentencias extranjeras tengan efecto en Venezuela los cuales son:
1. Que hayan sido dictadas en materia civil o mercantil o, en general, en materia de
relaciones jurídicas privadas;
2. Que tengan fuerza de cosa juzgada de acuerdo con la ley del estado en el cual
han sido pronunciadas;
3. Que no versen sobre derechos reales respecto a bienes inmuebles situados en la
república o que no se haya arrebatado a Venezuela la jurisdicción exclusiva que le
correspondiere para conocer del negocio;
4. Que los tribunales del estado sentenciador tengan jurisdicción para conocer de la
causa de acuerdo con los principios generales de jurisdicción consagrados en el capítulo ix
de esta ley;
5. Que el demandado haya sido debidamente citado, con tiempo suficiente para
comparecer, y que le hayan otorgado en general, las garantías procesales que aseguren
una razonable posibilidad de defensa;
6. Que no sean incompatibles con sentencia anterior que tenga autoridad de cosa
juzgada; y que no se encuentre pendiente, ante los tribunales venezolanos, un juicio sobre
el mismo objeto y entre las mismas partes, iniciado antes de que se hubiere dictado la
sentencia extranjera.
INTERPRETACIÓN DE LA LEY PROCESAL
La interpretación de la ley es la actividad tendente a indagar y esclarecer la norma jurídica,
con la finalidad de buscar la orientación y contenido en ésta para aplicarla al caso en
concreto.
La jurisprudencia patria ha venido sosteniendo que la interpretación de la ley no debe
tomarse al pie de la letra, en sentido gramatical, sino que debe hacerse en forma amplia
mediante un proceso lógico y sistemático.
El artículo 4 del Código Civil, nos marca las pautas que deben seguir los jueces en la
orientación de su estudio para ejercer las funciones de intérprete de las leyes procesales.
El artículo 19 del Código de Procedimiento Civil, sanciona a los jueces cuando estos se
abstienen de decidir so protesto de silencio de la ley, contradicción, deficiencia, oscuridad y
ambigüedad de ésta, son penados como culpables de denegación de justicia.
ELEMENTOS DE INTERPRETACIÓN DE LA LEYES PROCESALES
Los elementos de interpretación de la ley son los medios de que dispone el intérprete para
establecer el o los posibles sentidos y alcances de la ley interpretada. Estos medios son
comúnmente aceptados por la doctrina y en ocasiones consagrados expresamente por los
propios ordenamientos jurídicos.
Estos elementos son:
Elemento gramatical: Es aquel que permite establecer el o los sentidos y alcances de la
ley haciendo uso del tenor de las propias palabras de la ley, es decir, al significado de los
términos y frases de que se valió el legislador para expresar y comunicar su pensamiento.
Este método interpretativo parte del supuesto que la voluntad e intención del
legislador está impregnada en la ley; y como la ley está escriturada, entonces la mejor manera
de descifrar la verdadera intención legislativa es a través de las palabras de que hace éste.
Elemento histórico: Permite interpretar el derecho legislado aludiendo para ello a la historia
del texto legal que se trata de interpretar. Esta historia se ve reflejada en cada una de las
historias o etapas del proceso de formación de la ley.
Elemento lógico: Es aquel que para establecer el o los sentidos o alcances de una ley se
vale del análisis intelectual de las conexiones que las normas de una misma ley guardan entre
sí o bien, con otras leyes que versen sobre la misma materia.
Elemento sistemático: Permite interpretar la ley atendiendo a las conexiones de la misma con
la totalidad del ordenamiento jurídico del cual forma parte, incluidos los principios generales del
derecho. Así, este método no es sino un grado más avanzado del método lógico.
Elemento teleológico: Es aquel que permite establecer el sentido o alcance de un precepto
legal atendiendo al fin de esta, es decir, a los determinados objetivos que se buscó conseguir
mediante su establecimiento.
5.-LA JURISDICCIÓN
Acepcione
s
En la concepción Clásica:
Puede afirmarse que siempre se ha considerado que el juez debe estar ligado a unos criterios
previos.
Calígula quiso suprimir la ciencia de los jurisconsultos romanos.
Cuando Francisco I conquisto a Saboya, sus habitantes solicitaron al rey que no permitiera a
los tribunales fallar las causas con apoyo a la equidad.
En el Derecho Romano: Cuando el derecho romano acude al principio de la vinculación judicial
tiene en consideración algunas peculiaridades de su manera de ser:
a) Que el derecho civil es el principal resultado de la actividad de los juristas;
b) Que paralelamente con el derecho civil, el pretor, en su condición de magistrado que
ejercía la jurisdicción;
c) Que la ley solo interviene en casos excepcionales, no en aquellos que son
susceptibles de ser resueltos ordinariamente por medio de dictamen jurisprudencial.
La Roma antigua tuvo presente el principio de subordinación del juez a la ley. Se sigue de allí
que el juez romano, más que con la ley debía enfrentarse con la ciencia de los jurisconsultos y
con el edicto del pretor; quien enviaba a las partes ante el juez en poder de una formula
redactada, la cual limitaba la competencia judicial.
En la concepción medieval: Una concepción diferente es la medieval, concebida por los juristas
del derecho común glosadores y post-glosadores.
El juez está por consiguiente ligado a la ley, pero esta es fundamentalmente un cuerpo
jurisprudencial. Pero también los medievales le temen a la desvinculación de la ley y le
prohíben fallar en equidad.
En la concepción contemporánea: Una tercera concepción es la del moderno y contemporáneo,
cuya preocupación esencial fue encontrar la mejor forma de garantizar la libertad.
La sujeción del juez a la ley es un dogma de la mayor importancia en la época que se gesta
con la revolución francesa.
En la actualidad: El juez de nuestro tiempo no está abocado a la tarea de buscar el verdadero
sentido de la materia jurídica, porque este se lo da la ley, sino que su labor queda reducida a
buscar el verdadero sentido o alcance de la materia legal.
La Jurisdicción como ámbito territorial:
La primera de las acepciones mencionadas es la dice relación con un ámbito territorial
determinado.
Se dice, por ejemplo, que las diligencias que deban realizarse en diversa
jurisdicción, se harán por otro juez. En el lenguaje diario se dice que tal hecho ocurrió en
jurisdicción de tal Sección, Circunscripción o Departamento.
Por extensión, esta idea de la jurisdicción como ámbito territorial se prolonga hacia los cauces
fluviales o marítimos que bordean el territorio de un país. Se habla, entonces, de aguas
jurisdiccionales y se dice, por ejemplo, que "La jurisdicción del Uruguay y la Argentina sobre el
Plata, se fundamenta en antecedentes históricos, etc."
Pero esta primera acepción del vocablo no corresponde al significado que se examina con
detenimiento en este capítulo, aunque en algún texto legal se haya consignado especialmente
este sentido.
La Jurisdicción como competencia
Hasta el siglo XIX los conceptos de jurisdicción y competencia aparecen como sinónimos.
Indistintamente se alude a la falta de jurisdicción como falta de competencia en sentido
material, o en sentido territorial, o aun para referirse a la función. Pleonásticamente se llega a
hablar de incompetencia de jurisdicción.
En el siglo XX, por regla general, se ha superado este equívoco; pero quedan abundantes
residuos en la legislación y en el lenguaje forense.
La competencia es una medida de jurisdicción. Todos los jueces tienen jurisdicción; pero no
todos tienen competencia para conocer en un determinado asunto. Un juez competente es, al
mismo tiempo, juez con jurisdicción; pero un juez incompetente es un juez con jurisdicción
atribuido a un juez.
La relación entre la jurisdicción y la competencia, es la relación que existe entre el todo y la
parte. La jurisdicción es el todo; la competencia es la parte, un fragmento de la jurisdicción. La
competencia es la potestad de jurisdicción para una parte del sector jurídico: aquel
específicamente asignado al conocimiento de determinado órgano jurisdiccional. En
todo aquello que no le ha sido atribuido, un juez, aunque sigue teniendo jurisdicción, es
incompetente.
La Jurisdicción como poder:
En algunos textos legales se utiliza el vocablo jurisdicción para referirse a la prerrogativa,
autoridad o poder de determinados órganos públicos, especialmente los del Poder Judicial.
Se alude a la investidura, a la jerarquía, más que a la función.
La noción de jurisdicción como poder es insuficiente porque la jurisdicción es un poder-deber.
Junto a la facultad de juzgar, el juez tiene el deber administrativo de hacerlo.
El concepto de poder debe ser sustituido por el concepto de función. La
Jurisdicción como función:
En una primera aproximación al concepto de función jurisdiccional debemos reconocer que
existe una cierta sinonimia entre función propia del Poder Judicial es función jurisdiccional. No
lo es, por ejemplo, la llamada jurisdicción voluntaria. Tampoco toda función jurisdiccional
corresponde al Poder Judicial. Sin embargo en términos generales, normalmente, la función
jurisdiccional coincide con la función judicial.
Pero aunque la coincidencia fuera absoluta, el concepto de función jurisdiccional no quedaría
fijado con solo referirse al Poder Judicial. Sería necesario, todavía determinar su esencia y
naturaleza: cuál es él ser de esta función, de tan grande significado en el conjunto de atributos
y deberes del Estado.
En cierto modo, esta dificultad es una consecuencia de la teoría de la división de poderes. Es
fácil, luego de expuesta esa teoría, concebir teóricamente a un Congreso legislando, a un
Poder Ejecutivo administrando y a un Poder Judicial decidiendo controversias. Lo difícil es decir
qué hace un Congreso cuando proceda al desafuero de uno de sus miembros, el Poder
Ejecutivo cuando dirime una controversia, o el Poder Judicial cuando designa a uno de sus
funcionarios.
Las interferencias entre legislación y jurisdicción con, relativamente, de menor importancia que
las derivadas de los contactos entre jurisdicción y administración. Las primeras ponen a prueba
la teoría del acto legislativo; así, por ejemplo, las resoluciones de la jurisdicción del trabajo que
tienen carácter general y obligan a todos los integrantes de un gremio, presentes y futuros. Lo
mismo ocurre con los llamados fallos plenarios que, en la Constitución Argentina de 1949,
tenían el carácter de normas de validez general.
Pero los choques entre administración y jurisdicción, ponen a prueba todo el sistema
de relaciones entre el Poder Ejecutivo y El Poder Judicial.
Si un acto del Poder Ejecutivo fuera declarado jurisdiccional, los ciudadanos quedarían
privados de la garantía de su revisión por los jueces, que en último término es la máxima
garantía que el orden jurídico brinda a los individuos frente al poder. No hay revisión
jurisdiccional de actos jurisdiccionales ejecutoriados. Sólo hay, y necesariamente debe haber,
revisión jurisdiccional de actos administrativos.
Este punto se plantea en casi todos los regímenes del mundo occidental. En cierto modo, el
planteamiento y solución favorable del problema constituye la última barrera en la lucha por la
democracia, contra las dictaduras.
La configuración técnica del acto jurisdiccional no es, solamente, un problema de doctrina. Es
un problema de seguridad individual y de tutela de los derechos humanos.
La doctrina europea ha encarado este tema desde distintos puntos de vista dogmáticos, en
tanto que en los Estados Unidos la atención ha sido fijada en el plano político.
ORIGEN DE LA JURISDICCION
La historia de la jurisdicción resume la evolución histórica de la solución de los conflictos.
Ya en el “Código de Hamurabi” se nota claramente la solución de conflictos: El Rey tenía la
potestad de solucionar conflictos.
En Roma esto se ve más nítidamente aún. La solución de los conflictos se atribuye a los reyes,
por si mismos o a través de funcionarios designados por él. Más tarde las personas que
solucionaban conflictos se llamaban “arbiters” y “juders”.
Los “arbiters” eran personas particulares nombradas por las partes para solucionar un conflicto.
Los “juders” eran funcionarios imperiales que resolvían conflictos de los particulares. Estos
funcionarios, unos tenían el “imperium merum” y otros gozaban del “imperium mixtum”.
Los que tenían el “imperium merum” eran similares a los concejales munícipes resolvían
problemas menores, se equiparaban a los jueces de paz y jueces reconvencionales.
Los que tenían el “imperium mixtum”, podían resolver problemas urbanos o de policía así como
también potestad para administrar justicia y finalmente tienen “jurisdictio”. Eran funcionarios de
mayor rango que tenían potestad para aplicar el derecho.
Con la caída del Imperio Romano de Occidente en el año 453 después de Cristo, los pueblos
bárbaros vuelven a la Autodefensa y a la Autocomposición.
Sin embargo en el Renacimiento se retoma la Heterocomposición.
La Jurisdicción siempre ha estado ligada al poder. Primero, al poder religioso, luego al poder
del Estado. Este tiene la facultad de crear, aplicar y exigir que se cumpla la Ley.
Con la Revolución Francesa de 1789 la jurisdicción queda vinculada al poder, el órgano
legislativo hace la ley y el órgano judicial la aplica.
POSICIÓN DE LA JURISDICCION DENTRO DEL ORDEN PUBLICO
Supone aclarar o determinar si la jurisdicción pertenece al campo del Derecho Constitucional o
si está dentro del campo del Derecho Procesal.
La Constitución Nacional establece que el ejercicio de la administración de justicia recae sobre
el Poder Judicial, y dentro de la división de poderes, el Poder Judicial lo ejerce el Tribunal
Supremo de Justicia y los demás Tribunales previstos en la Ley Orgánica del Poder Judicial. La
Constitución como hemos dicho establece los principios jurídicos fundamentales y por lo tanto,
en cuanto a las funciones de las ramas que forman el Poder Nacional, sus atribuciones y
relaciones, podemos afirmar que esto lo rige el Derecho Constitucional, pero existe un criterio
distintivo, basado en la diferencia entre, la función y la actuación jurisdiccional. Y entonces se
dice que la jurisdicción pertenece al ámbito de la Constitución como atribución de una función
pública. Pero la actuación jurisdiccional consiste en llevar a cabo actos proyectivos procesales,
y en este sentido, la jurisdicción cae bajo el ámbito del Derecho Procesal.
CONCEPTO DEL ACTO JURISDICCIONAL
Es aquel mediante el cual un órgano competente del Poder Público resuelve un asunto
litigioso o verifica si una situación es conforme a derecho.
El Estado crea los órganos y les atribuye como función propia la administración de justicia que
se lleva a cabo con la producción de actos jurisdiccionales y éstos como
consecuencia de la garantía procesal constitucional de la cosa juzgada adquieren el valor de
verdad legal.
La naturaleza y garantías con que la Ley rodea los actos jurisdiccionales, no deben separarse
de los elementos esenciales del acto jurisdiccional con el fin de no confundirlo con otros actos
del Poder Público que sólo tienen la apariencia de aquél.
ELEMENTOS DEL ACTO JURISDICCIONAL
Para establecer un concepto de jurisdicción, Couture distingue los tres elementos propios del
acto jurisdiccional:
1) Forma del acto jurisdiccional: Como señala el maestro Couture, la jurisdicción tiene
elementos formales, de carácter externo que permiten indicar su presencia; es decir, se indaga
sobre los elementos que deben estar presentes para concluir que se trata de un acto
jurisdiccional. En sustancia, el elemento formal del acto jurisdiccional está constituido por:
La presencia de unos sujetos cualificados: las partes (esto es, actor y
demandado; hoy en día debería hablarse de “interesados”) y el juez.
La existencia de un procedimiento. La jurisdicción, dice Couture, opera
con arreglo en un método de debate que se denomina procedimiento.
Como dice Véscovi “se dice que hay jurisdicción si se denota la presencia de partes, que
comúnmente son un actor y un demandado, ante un tercero, el juez, que desarrollan un
procedimiento con ciertas formalidades mínimas que garantizan el contradictorio y termina con
una resolución con fuerza de cosa juzgada”. Hay que advertir, como lo hace Couture, que la
forma caracteriza normalmente a la función jurisdiccional pero no es su único elemento
integrante. Solamente, cuando a las formas se le unen los otros atributos de esta función,
puede hacerse de ella una calificación correcta.
2) Contenido del acto jurisdiccional:
Se refiere a la existencia de un conflicto con relevancia jurídica que debe decidirse mediante
resoluciones susceptibles de adquirir autoridad de cosa juzgada.
La cosa juzgada es característica esencial de la jurisdicción. Si el acto no adquiere real o
eventualmente autoridad de cosa juzgada, no es jurisdiccional.
Pertenece a la esencia de la cosa juzgada y por lo tanto a la jurisdicción, la coercibilidad o
posibilidad de ejecutar la sentencia.
La jurisdicción es tal por su contenido y por su función, no por la forma; ésta es sólo la
envoltura. El contenido caracteriza a la función.
El contenido ha sido delimitado frecuentemente como la reparación del derecho
lesionado, la tutela del derecho subjetivo, la restitución de los bienes despojados.
Pero la jurisdicción no sólo expide sentencias de condena como las anteriores, sino
también, sentencias absolutorias, sentencias constitutivas que crean estados jurídicos nuevos,
declaraciones de incapacidad; sentencias estimativas que sólo tasan el quantum de una
prestación, y sentencias de disolución de la comunidad conyugal.
Además, como contenido de la jurisdicción se ha señalado su carácter sustitutivo que
se produce de dos procesos: a) la fase de conocimiento, el juez sustituye con su voluntad, la
voluntad de las partes y los terceros. b) en la fase de ejecución el funcionario del Estado,
coactivamente realiza los actos que debió realizar el obligado, ejemplo, la subasta de los bienes
embargados para pagar con el precio del remate.
3) Función del acto jurisdiccional:
Relevados los particulares de la facultad de hacerse justicia por sí mismos, la ley los invistió del
derecho de (garantía constitucional) y el Estado quedó con el deber de jurisdicción. La actividad
de dilucidar conflictos es uno la fines principales del Estado. Sin esta función no se concibe un
Estado.
Dijimos que la cosa juzgada y su eventual coercibilidad son inherentes a la jurisdicción. El
carácter de inmodificabilidad, que da a las sentencias la cosa juzgada no aparece en ninguno
de los otros modos de actuación del Poder Público. Así un acto administrativo puede ser
sustituido por otro y un Código puede ser reformado. Pero una sentencia pasada con autoridad
de cosa juzgada no debe ser reformada, ni sustituida o modificada por otra sentencia.
Ahora bien, el fin de la cosa juzgada no es su inmutabilidad. Su fin es el orden social, la paz, la
seguridad jurídica. La función jurisdiccional, por lo tanto, en su eficacia un medio para asegurar
la necesaria continuidad del derecho y se haga justicia.
DEFINICIÓN DE LA JURISDICCION
Según el Procesalista Rafael Ortiz Ortiz, la Jurisdicción es una función-potestad reservada por
el Estado (fundamento constitucional) en uso de su soberanía (elemento político) para ejercerla
en forma de servicio público (elemento administrativo) por órganos predeterminados e
independientes, para la realización concreta de los intereses peticionados de los ciudadanos
con carácter de definitivos y con posibilidad de coacción en un proceso judicial (naturaleza
procesal).
Del contenido de esta definición se desprende que, la jurisdicción tiene cuatro elementos
básicos como lo son constitucional, político, administrativo y procesal, donde resaltan los
siguientes aspectos:
a) La jurisdicción es una potestad reservada por el Estado, porque se trata de un
poder deber, es decir, que al lado de la facultad de juzgar y ejecutar lo
juzgado también se encuentra la obligación de los jueces de no absolver la
causa so pena de caer en el delito de denegación de justicia, ya que el
Estado al establecer la estructura funcional de la prestación del servicio, es la
creación de tribunales, nombramiento de jueces, asistentes y recursos
materiales.
b) La jurisdicción es un atributo de la soberanía, ya que si vemos que la misión
del Estado es asegurar la paz, el bien común y la justicia, tal finalidad se logra
con las funciones básicas de legislación, administración y jurisdicción, ya que
la potestad de administrar justicia emana de los ciudadanos y se imparte en
nombre de la República y por Autoridad de la Ley.
c) La jurisdicción se ejerce en forma de un servicio público, es una función
pública por excelencia, ya que el Estado dispone de un conjunto de
elementos materiales, humanos y organizativos para que todos los
ciudadanos puedan ejercer el derecho de acceso a los órganos
jurisdiccionales, es decir, a la tutela judicial efectiva consagrada en el Artículo
26 Constitucional.
d) La jurisdicción está formada por órganos predeterminados, para la realización
concreta de la petición o pretensión jurídica ejercida por los ciudadanos que
se trata de un interés sustancial que debe ser resuelto en un proceso judicial.
ALCANCE DE LA DEFINICIÓN
La jurisdicción, ante todo, es una función. Las definiciones que la conciben como una potestad,
sólo señalan uno de los aspectos de la jurisdicción. No se trata solamente de un conjunto de
poderes o facultades sino también de un conjunto de deberes de los órganos del poder público.
Esa función se realiza mediante órganos competentes. El orden jurídico que regula la
organización estatal, crea los órganos adecuados para el ejercicio de cada una de las
funciones públicas.
Normalmente los órganos de la jurisdicción son los del Poder Judicial; pero esta circunstancia
no excluye que funciones jurisdiccionales puedan ser asignadas a otros órganos.
La función se realiza, en el Estado democrático, por institución del orden jurídico. La justicia no
se emite en nombre del rey, ni del presidente de la República, ni del pueblo. Se emite en
nombre de la Nación organizada como tal.
La idoneidad de los órganos supone la idoneidad de los agentes que desempeñan los
cometidos del órgano.
Esta idoneidad exige, ante todo, la imparcialidad. El juez designado ex post facto el judex
inhabilis y el judex suspectus no son jueces idóneos.
Una garantía mínima de la jurisdicción consiste en poder alejar, mediante recusación, al juez
inidóneo. Los ciudadanos no tienen un derecho adquirido a la sabiduría del juez; pero tienen un
derecho adquirido a la independencia, a la autoridad y a la responsabilidad del juez.
La jurisdicción se cumple mediante un adecuado proceso. El proceso es una relación jurídica
continuativa, consistente en un método de debate con análogas posibilidades de defensa y de
prueba para ambas partes, mediante el cual se asegura una justa decisión susceptible de cosa
juzgada.
Como se expone reiteradamente en este libro, no todo debate es un proceso en el sentido que
aquí se estudia. No lo es ni el debate parlamentario, ni la tramitación administrativa. El proceso
jurisdiccional debe ser bilateral, con garantías de ser escuchadas ambas partes y con
posibilidades eficaces de probar la verdad de sus proposiciones de hecho.
La idea de un debido proceso se halla de tal modo adscrita al concepto mismo de jurisdicción
que buena parte de las vacilaciones de la doctrina provienen, como se ha dicho, de concebir
como términos idénticos, jurisdicción y proceso.
La función jurisdiccional asegura la vigencia del derecho La obra de los jueces, es, en el
despliegue jerárquico de preceptos jurídicos, en el ordenamiento normativo, un grado avanzado
de la obra de la ley.
Los preceptos legales serían ilusorios si no se hicieran efectivos, en caso de desconocimiento o
violación, en las sentencias de los jueces. Esto no significa asignar a la jurisdicción un carácter
necesariamente declarativo, como erróneamente lo sostienen muchos. La jurisdicción es
declarativa y constitutiva al mismo tiempo. Declara el derecho preexistente y crea nuevos
estados jurídicos de certidumbre y de coerción inexistentes antes de la cosa juzgada.
El cometido inmediato de la jurisdicción es decidir conflictos y controversias de relevancia
jurídica. Por conflicto se entiende toda pretensión resistida o toda pretensión insatisfecha. Por
controversias se entienden todas aquellas cuestiones de hecho o de derecho que, no pudiendo
resolverse mediante los procedimientos de auto-tutela o autocomposición, reclaman un
pronunciamiento de los órganos del Estado. No toda la función jurisdiccional supone
la existencia de un conflicto. Hay intervenciones jurisdiccionales necesarias. Puede no existir,
por ejemplo, pretensión resistida o insatisfecha en materia de divorcio. Pero el divorcio no
puede lograrse por autotutela ni autocomposición. La jurisdicción penal no siempre es
jurisdicción de pretensiones resistidas o insatisfechas.
Es jurisdicción tuitiva, necesaria, determinada por la ley. El objeto de la jurisdicción es la cosa
juzgada.
Este contenido no pertenece ni a la función legislativa ni a la función administrativa. Los actos
administrativos irremisibles para la administración pueden ser siempre revisados en la
verificación jurisdiccional de los actos de ella.
La cosa juzgada es, en este orden de elementos, la piedra de toque del acto jurisdiccional.
Donde hay cosa juzgada hay jurisdicción y donde no hay cosa juzgada no existe función
jurisdiccional.
Esa cosa juzgada es susceptible de ejecución en el caso de que imponga una condena. El
triunfador no está obligado a ejecutar la sentencia de condena; pero debe estar facultado para
hacerlo cuando desee. Sin esa facultad la jurisdicción se frustra. La idea de
jurisdicción, como la de proceso, es esencialmente teleológica. La jurisdicción por la jurisdicción
no existe. Sólo existe como medio de lograr un fin.
El fin de la jurisdicción es asegurar la efectividad del derecho. En el despliegue jerárquico de
preceptos, propio de la normatividad, la jurisdicción asegura la continuidad del orden jurídico.
Es, en ese sentido, un medio de producción jurídica. El derecho instituido en la Constitución se
desenvuelve jerárquicamente en las leyes; el derecho reconocido en las leyes, se hace efectivo
en las sentencias judiciales. Esto asegura no sólo la continuidad del derecho, sino también su
eficacia necesaria.
TIPOS DE GARANTÍAS JURISDICCIOALES
La jurisdicción proporciona ciertos tipos de garantías, con el fin de mantener el respeto a
la ley, y en caso de violación de la misma, reparar el gravamen inferido.
Los tipos de garantías jurisdiccionales según la doctrina, han sido elaboradas en base a la
clásica división de las sentencias, en fallos declarativos, de condena, constitutivos y cautelares:
1) En las sentencias declarativas: la jurisdicción proporciona una declaración de
certeza del derecho, frente a la incertidumbre de una situación jurídica existente, sobre el
contenido de la norma y su aplicación a los hechos.
2) Sentencias constitutivas: la jurisdicción tiene una finalidad constitutiva frente a
cambios jurídicos que originan la creación o modificación de situaciones anteriores.
3) Sentencias de condena: la jurisdicción ante la obligación de reparar el derecho,
ordena la restitución, que puede ser directa, caso en el cual estamos frente a la restitución del
propio derecho violado, o mediante un equivalente, que es la indemnización del daño.
4) En las sentencias cautelares: la jurisdicción proporciona las medidas preventivas o
cautelares, cuya finalidad es asegurar el cumplimiento del fallo, frente al riesgo de que la
condena se haga ilusoria por imposibilidad para ejecutarla, y contra la eventual insolvencia del
obligado o la posibilidad de la reparación de un daño.
EXTENSIONES DEL CONCEPTO DE JURISDICCIÓN
En el lenguaje forense, aun en ciertas leyes se hace una aplicación extensiva del concepto de
jurisdicción.
Se habla, entonces de jurisdicción contenciosa, voluntaria y disciplinaria, tal como si fueran tres
formas o manifestaciones de una misma función.
a) Jurisdiccion Contenciosa
Cuando no se llama al magistrado a suplir una capacidad defectuosa, ni a cooperar en la
formación de estados jurídicos nuevos, o al desenvolvimiento del comercio jurídico, sino a
actuar derechos o reconocer y reparar las infracciones de deberes jurídicos de particulares, los
actos que el magistrado cumple son de jurisdicción contenciosa, es decir, la jurisdicción
contenciosa tiende a actuar relaciones ya existentes, este proceso sirve para la composición de
la Litis, es decir, los particulares recurren a este proceso en búsqueda de la solución de un
litigio que por sus propios medios no han podido solucionar.
2) Jurisdiccion Voluntaria
La Jurisdicción voluntaria, en sentido propio, es el proceso judicial especial o especialísimo
mediante el cual se hacen valer de modo alternativo ante los órganos de Administración
de Justicia, situaciones jurídicas, vale decir, derechos e intereses, incluso colectivos o difusos,
con miras a su formación y/o desarrollo.
El Proceso Voluntario, constituye un instrumento fundamental para la realización de la Justicia,
ya que el Juez, actuando en sede de jurisdicción voluntaria, crea los condicionantes concretos
para dar significación jurídica a la conducta pretensita de quien
acciona, mediante una decisión que, sin causar en principio cosa juzgada plena, mantiene su
validez mientras no sea revocada expresamente en un juicio contencioso.
De acuerdo con nuestro sistema legal, la jurisdicción voluntaria puede estar deferida a los
órganos judiciales o al notariado.
El primer supuesto, regulado por el código de procedimiento civil, (artículos 11 y 895 al 939)
constituye el llamado proceso voluntario propiamente dicho que culmina con una sentencia. El
segundo, enunciado por la Ley de Registro Público y del Notariado (Arts.70 y 74).
La fuente primaria o general de la Jurisdicción Voluntaria entendida como Proceso o
Procedimiento Voluntario Judicial, es la Ley concebida como expresión total del derecho
positivo e integrado por principios, valores y normas en posición jerárquica. (Arts.2 y 7 de la
CRBV).
Al lado de esta fuente general, primaria y condicionante de todas las demás , la Jurisdicción
voluntaria Judicial en Venezuela, antes llamada procedimientos Especiales No Contenciosos,
está regulada institucionalmente bajo el rubro "De los Procedimientos Especiales" en la Parte
Segunda, Título Primero del Libro Cuarto del Código de Procedimiento Civil (artículos 895 al
939) y el artículo 11 del mismo.
3) Jurisdiccion Disciplinaria
La llamada jurisdicción disciplinaria contiene, en nuestro derecho, la potestad jerárquica de
imponer modos de comportamiento a los jueces, funcionarios y profesionales, por parte de la
Suprema Corte de Justicia; a los funcionarios, pues, profesionales y auxiliares de la
jurisdicción, como los testigos y peritos, por parte de los jueces que están conociendo de un
asunto; por parte de los funcionarios superiores de la administración judicial a los
funcionarios inferiores de ella.
LOS DOS MOMENTOS DE LA JURISDICCIÓN
Los dos momentos de la jurisdicción: la cognición y la ejecución forzada
a) La Cognición:
Normalmente los particulares adaptan su conducta a las previsiones de la ley, a los
condicionamientos contenidos en las normas generales y abstractas. Cuando la conducta no
corresponde a esos presupuestos, no se cumple con el fin del legislador previsto en la
norma, al afectarse un interés, es necesaria la tutela del juez quien tiene la función de juzgar. El
juez no es libre de hacer discrecionalmente las valoraciones de la conducta de las partes en
conflicto, sino que debe basarse en los condicionamientos generales y abstractos establecidos
en las leyes. Esta la fase de conocimiento de la jurisdicción que culmina con la sentencia.
b) La ejecución forzada:
De nada serviría todo el conocimiento que el juez adquiere de los hechos para encuadrarlos en
la norma y sentenciar, si la decisión no se cumple por el obligado. De manera que la
jurisdicción asegura mediante la fuerza, si la parte no cumple, la ejecución de la norma
concreta creada con la sentencia. Esta es la etapa de ejecución forzada, y esta etapa forma
parte integrante de la jurisdicción-
LA ACCION
Es el poder jurídico que tiene todo sujeto de derecho, de acudir a los órganos
jurisdiccionales para reclamarles la satisfacción de una pretensión.
Para Rengel Romberg, es el poder jurídico concedido a todo ciudadano, para solicitar
del juez, la composición de la litis, mediante la actuación de la pretensión que hace valer el
demandante contra el demandado.
LA RELATIVIDAD DEL CONCEPTO DE ACCION
Calamandrei sostiene la relatividad del concepto de acción y observa que el problema no
puede plantearse en términos absolutos, preguntándose cual de las diversas teorías
expuestas es la verdadera, como si no hubiera mas que una que pudiera considerarse
absolutamente exacta frente a todas las otras que habrían de considerarse equivocadas.
La polémica en torno a la acción observa Calamandrei tiene un fondo esencialmente político y
no constituye más que un aspecto, históricamente paralelo, de la polémica mas vasta sobre el
problema del Estado.
Por ello, antes de preguntarse ¿Cuál de las teorías es la verdadera?, la pregunta debe ser más
bien: ¿Cuál de las varias teorías sobre la acción es la que mejor corresponde a la concepción
política sobre la cual se funda, en el presente momento histórico, el Estado? También en la
teoría de Wach, que concibe a la acción como derecho a la tutela jurídica del Estado, en la
cual el Estado aparece como obligado hacia el ciudadano a la prestación jurisdiccional, se
encuentra, observa Calamandrei, la expresión, acaso la más perfecta, de aquella concepción
esencialmente liberal, según la el interés publico es considerado en función del interés privado
y la justicia aparece como un servicio que el Estado pone a disposición del ciudadano para
ayudarle a satisfacer el propio derecho
subjetivo.
Esta teoría de la acción como derecho abstracto, de obrar seria valida, pues, y
perfectamente aceptable, en un Estado autoritario y totalitario, en donde se consagra el
absoluto predominio del interés público, y en donde la jurisdicción, antes que al servicio del
particular está al servicio de la legalidad estatal, y todo ciudadano, uti civis, aun sin estar
directamente interesado, puede ejercer la función pública de accionar para que el Estado
confirme su autoridad en interés de la ley.
Entre la acción, entendida como sometimiento de la justicia al interés privado y la acción
entendida como sometimiento de la iniciativa privada al interés público, la acción como derecho
potestativo, concluye Calamandrei, significa convergencia de dos intereses, en cuanto el
particular, que busca en el proceso la satisfacción de su interés privado, de así ocasión al
Estado de satisfacer, al administrar justicia, el interés colectivo.
No cabe duda de que la formulación del concepto de acción depende estrechamente del
momento histórico, político y jurídico existente al tiempo y en el espacio en que esa formulación
se hace.
AUTONOMÍA DE LA ACCIÓN
La discusión entre WINDSCHEID y MÜTHER sobre la actio romana, dio origen a la revisión de
las ideas existentes sobre la acción. Las críticas de Müther tuvieron influencia en los
procesalistas alemanes del siglo XIX y por ello es señalada la famosa polémica como el origen
histórico de todo el movimiento doctrinal generado en el siglo antepasado en torno a la acción.
Para la ciencia procesal, la separación de la acción del derecho material, vino a representar
mucho más que un nuevo concepto jurídico; constituyó la autonomía del Derecho Procesal Civil
y fue así, que adquirió independencia del Derecho Civil. La nueva doctrina acogió esta
concepción.
ACCION Y JUSTICIA
La primitiva tendencia tendencia de hacerse justicia por si mismo, se sustituye por el deseo de
obtener una reacción lógica y reflexiva del órgano jurisdiccional para que cumpla con su función
de impartir justicia. Según Couture la acción en justicia es en cierto modo el sustitutivo
civilizado de la venganza.
ACCIÓN Y DERECHO SUBJETIVO
Algunos conciben la acción como un derecho subjetivo material, porque su contenido es hacer
prevalecer el interés del accionante en el litigio, quien tiene como sujeto pasivo a la
contraparte.
ACCIÓN Y PRETENSIÓN
La acción se dirige contra el estado a fin de obtener tutela jurídica plena en tanto que la
pretensión contra el demandado.
La acción es un derecho inherente a todos los sujetos de derecho, su goce no se encuentra
limitado por ley, por ello dentro de la doctrina ha quedado en desuso el término de condiciones
de la acción y tenemos los presupuestos materiales, el ejercicio del derecho de acción no
puede estar supeditado a condiciones; en tanto que la pretensión posee elementos tales
como causa petendi, ius petitum o ius petitio y el petiorio.
Con la acción se solicita al estado tutela jurídica, en tanto que la pretensión contiene un pedido
concreto una conducta al demandado el demandado.
La acción es un derecho abstracto, no tiene un contendido propio vale por si mismo, en tanto
que la pretensión tiene como sustento un derecho material por el que se exige algo al
demandado, toda vez que los titulares de la relación jurídica sustantiva participan en la relación
jurídica procesal esta identidad de denomina legitimidad para obrar.
ACCION Y DEMANDA
La demanda es el evento de iniciación procesal, materialmente es un escrito formal al que se le
conoce como libelo pretensor, el cual señala la acción incoada y manifiesta la pretensión del
sujeto activo. Este acto material da nacimiento al proceso, marcando el comienzo cronológico
del procedimiento, generando diversos efectos jurídicos. La demanda es el vehículo para
introducir la pretensión al proceso. La acción es una facultad de poner en movimiento la
jurisdicción que se diferencia del derecho material. Nuestro legislador trata a la demanda en los
artículos 253 y siguientes del Código de Procedimiento Civil.
EL PROCESO Y SUS PRINCIPIOS
El proceso judicial es una de las instituciones fundamentales del Derecho Procesal, al punto
que a ella le debe su nombre.
Es el conjunto de actos dirigidos a producir el acto jurisdiccional sobre el derecho cuyo
reconocimiento y satisfacción se pretende.
“El vocablo proceso (processus) viene de pro “para adelante”, y –cedere- “caer, caminar”.
Implica un desenvolvimiento, una sucesión, una continuidad dinámica. “(VÉSCOVI, ENRIQUE)
PRINCIPIOS RECTORES DEL PROCESO CIVIL
Principio de la publicidad
Se encuentra consagrado en el Artículo 24 del CÓDIGO DE PROCEDIMIENTO CIVIL, en
concordancia con los artículos 110, 112 y 190 eiusdem, los cuales preceptúan:
Artículo 24: “Los actos del proceso serán públicos, pero se procederá a
puertas cerradas cuando así lo determine el Tribunal, por motivo de decencia
pública, según la naturaleza de la causa. En tal caso, ni las partes ni los
terceros podrán publicar los actos que se hayan verificado, ni dar cuenta ni
relación de ellos al público, bajo multa de un mil a cinco mil bolívares, o
arresto hasta por ocho días, penas que impondrá el Juez por
cada falta. El estudio de expedientes y solicitudes, la conferencia que tengan
los jueces para sentenciar y la redacción del fallo, se harán en
privado, sin perjuicio de la publicación de las sentencias que se dictaren”
En concordancia con esta disposición, se encuentra el artículo 110 del CÓDIGO DE
PROCEDIMIENTO CIVIL, que textualmente expresa:
“El Secretario deberá facilitar a las partes cuando lo soliciten, el expediente de
la causa para imponerse de cualquier solicitud hecha o providencia dictada,
debiendo reservar únicamente los escritos de promoción de pruebas, pero
sólo hasta el día siguiente a aquél en que venza el lapso de promoción. La
misma obligación tiene el Secretario respecto de los terceros o extraños a la
causa, a menos que se le haya mandado a reservar por causa de decencia
pública. Si los interesados en un proceso solicitaren a la vez, que se les
permita examinar el expediente o tomar notas, el Secretario distribuirá en
proporción el tiempo destinado al efecto”
En relación con estas normas, está el contenido del artículo 190 eiusdem, que señala:
“Cualquier persona puede imponerse de los actos que se realicen en los Tribunales y tomar de
ellos las copias simples que quiera, sin necesidad de autorización del Juez, a menos que se
hayan mandado a reservar por algún motivo legal”.
También está concatenado al principio de publicidad, el contenido del artículo 112 del CÓDIGO
DE PROCEDIMIENTO CIVIL, en los términos siguientes:
“Después de concluida una causa, el Secretario expedirá las certificaciones o copias de
cualesquiera actuaciones que existan en ella, a quien la pida, a su costa,
exceptuando aquellas que se reservan por decencia pública, de las cuales no
podrá darse testimonio sino a las partes. En cualquier estado de la causa, si
se solicitare copia certificada de algún documento o acta que exista en autos,
se le dará a quien la pida, siempre que sea o haya sido parte en el juicio. Si
se pidiere la devolución de documentos originales, por la misma parte que los
haya producido, se le entregará, si hubiere pasado
la oportunidad de su tacha o desconocimiento, quedando en autos la copia
respectiva certificada por el Secretario, y en el documento se dejará
constancia de su devolución. Las copias y devoluciones de que trata este
artículo no podrán darse sin previo decreto del Juez, que se insertará al pie
de la copia o del documento devuelto”
Principio del impulso procesal
El artículo 11 del CÓDIGO DE PROCEDIMIENTO CIVIL, establece:
“En materia civil el Juez no puede proceder sino a instancia de parte… “.
Este principio se explica, ya que no puede concebirse la existencia de un proceso civil sin que
se haya interpuesto la correspondiente demanda por ante los Tribunales Competentes de la
República. El proceso penal, en cambio tiene diversas formas de iniciarse:
a) Por acusación
b) Por denuncia
c) De oficio
Este principio comporta una excepción, la cual está contenida en el artículo 14 del
CÓDIGO DE PROCEDIMIENTO CIVIL. Según este artículo, el Juez, es el director del proceso
y por lo tanto, puede impulsarlo de oficio hasta su conclusión. Esto quiere decir, que cuando la
causa se encuentra en suspenso por cualquier motivo, el Juez puede fijar un término para su
reanudación, término que no podrá ser menor de diez días, después que las partes o sus
respectivos apoderados hayan sido notificados.
Principio de la verdad procesal
El artículo 12 del CÓDIGO DE PROCEDIMIENTO CIVIL señala:
“Los jueces tendrán por norte en sus actos la verdad, que procurarán conocer
en los límites de su oficio. En sus decisiones el juez debe atenerse a las
normas de derecho a menos que la Ley lo faculte para decidir con arreglo a la
equidad. Debe atenerse a lo alegado y probado en autos, sin poder sacar
elementos de convicción fuera de éstos, no suplir excepciones o argumentos
de hecho no alegados ni probados. El Juez
puede fundar su decisión en los conocimientos de hecho que se encuentren
comprendidos en la experiencia común o máximas de experiencia. En la
interpretación de contratos o actos que presenten oscuridad, o deficiencia, los
jueces se atendrán al propósito y a la intención de las partes o de los
otorgantes, teniendo en mira las exigencias de la Ley, de la verdad y de la
buena fe”.
Los jueces deben ceñirse estrictamente a lo alegado y probado en autos, y no les está dado ni
permitido sacar elementos de convicción fuera del expediente por profunda y racional que sea
su convicción. Es conocido el viejo aforismo de que la verdad procesal no se identifica con la
verdad real, lo que no está en autos no pertenece a la realidad del proceso, y desde este punto
de vista, puede que el Juez de una causa haya presenciado que una persona efectuó el pago
de una obligación que adeudaba a un tercero, y luego ese tercero desconociendo el pago
efectuado, ocurra ante el Tribunal en el cual ese Juez ejerce su magistratura y proceda a
demandar el cumplimiento de esa misma obligación. Si el demandado no prueba que pagó
dicha obligación, el Juez no puede sentenciar a su favor, aunque su convicción le indique lo
contrario, puesto que si no fue probado ese pago en el proceso, y conforme a los medios
probatorios que señala la Ley, el Juez tendrá que declarar con lugar la demanda, a sabiendas
de que el deudor pagó, puesto que él debe aplicar la Ley, toda vez que el artículo 1354 del
Código Civil, consagra que aquél que pida la ejecución de una obligación debe probarla y aquél
que pretenda haber sido liberado de ella debe por su parte probar el pago o el hecho que ha
producido la extinción.
Según el contenido del artículo 12 del CÓDIGO DE PROCEDIMIENTO CIVIL, los Jueces ahora
también pueden decidir, fundándose en los conocimientos de hecho, derivados de la
experiencia común, lo que puede considerarse como una excepción a lo dicho anteriormente.
Principio de la aportación de partes
Este principio está consagrado igualmente en el texto del artículo 12, y se enuncia en el sentido
de que únicamente las partes –actor y demandado- pueden alegar y probar hechos dentro del
proceso. Necesario es puntualizar, de que no basta ser alegado un
determinado hecho, sino que éste debe ser probado, puesto que si se alega algo y no se prueba,
dicho alegato no tendrá relevancia alguna.
Sin embargo, existe en nuestro código adjetivo, la facultad para el Juez de dictar autos
para mejor proveer, conforme lo establece el artículo 514, y las experticias complementarias
del fallo, igualmente establecidas en el artículo 249 de la misma Ley adjetiva.
Por otra parte, también los artículos 451 y 455, facultan al Juez, para ordenar experticias de
oficio. Estas facultades conferidas al Juez, son excepciones al principio de aportación de
partes.
Principio dispositivo
También consagrado en la normativa del artículo 12, en concordancia con los artículos 256
eiusdem y 1713 del Código Civil, que tratan sobre la transacción; el artículo 263 eiusdem, que
se refiere al desistimiento y el convenimiento.
Las partes son dueñas del proceso y sólo a ellas compete formular los alegatos respectivos
dentro de la diferente posición que ocupen en el proceso. Las partes pueden ejercer este
principio en lo que se refiere al derecho adjetivo, a objeto de que el Juez de por terminado el
proceso mediante las figuras de la autocomposición procesal, como son el convenimiento, la
transacción y el desistimiento.
Principio de la preclusión
Este principio nos enseña que el proceso debe ser un debate ordenado, que es necesario que
la pugna tenga un método establecido, y que ese método señale los lapsos en los cuales las
partes ejerciten sus facultades procesales y cumplan con sus cargas, de modo que si no lo
hacen en esa oportunidad que señala la Ley, esa facultad les precluye.
Este principio, se encuentra consagrado en varias disposiciones del Código de Procedimiento
Civil, por ejemplo, en el artículo 348 (forma de oponer las cuestiones previas); artículo 362
(contestación a la demanda); artículo 392 (promoción y evacuación de pruebas); artículo 251
(sobre las sentencias), entre otros.
Principio de la igualdad procesal
Consagrado en el artículo 15 del CÓDIGO DE PROCEDIMIENTO CIVIL, el cual establece:
“Los jueces garantizarán el derecho de defensa, y mantendrán a las partes
en los derechos y facultades comunes a ellas, sin preferencias ni
desigualdades y en los privativos de cada una, las mantendrán
respectivamente, según lo acuerde la Ley a la diversa condición que tengan
en el juicio, sin que puedan permitir ni permitirse ellos extralimitaciones de
ningún género.
Este principio de igualdad es de rango constitucional (artículo 21 CRBV).
Principio de la economía procesal
Este principio lo encontramos consagrado en las disposiciones contenidas en los artículos 10,
77, 78 y 79 del Código de Procedimiento Civil, y tiene su forma más elemental en lo atinente a
que las partes ahorren tiempo y dinero en la actividad procesal.
En cuanto al tiempo, es un clamor popular y unánime de todos los países el que la justicia se
aplique en forma breve y rápida. En cuanto al aspecto material o dinerario, se pueden formular
igualmente planteamientos en el sentido de que se obtenga una justicia barata y accesible a
todos los ciudadanos como lo requiere la naturaleza colectiva de los servicios públicos.
También, en este principio de la economía procesal se tiende a evitar y a impedir básicamente
el fraccionamiento de una controversia mayor en litigios separados, cuando estén vinculados
entre si, puesto que la acumulación ofrece a las partes posibilidades s de reducción y
concentración de juicios.
Otros principios rectores del proceso civil son:
Principio de la unidad de jurisdicción, consagrado en el artículo 1 del
CÓDIGO DE PROCEDIMIENTO CIVIL. Según este principio, el juez ordinario, es el Juez por
excelencia y debe ejercer la plenitud de la función jurisdiccional.
Principio de la inderogabilidad de la jurisdicción venezolana, a favor de una
jurisdicción extranjera, ni de árbitros que resuelvan en el exterior (artículo 2 CÓDIGO DE
PROCEDIMIENTO CIVIL)
Principio de la legalidad de la forma de realización de los actos del proceso
(artículo 7)
Principio constitucional de aplicación inmediata de la Ley Procesal o de
irretroactividad (artículo 9 eiusdem)
Principio de celeridad procesal (artículo 10 CÓDIGO DE PROCEDIMIENTO
CIVIL)
Los contenidos en el artículo 12, aparte de los ya mencionados: Principio
de legalidad en el proceso civil o sujeción del Juez al derecho; Jurisdicción de equidad
cuando la Ley autorice al Juez (principio de excepción contenido en el artículo 13 del
CÓDIGO DE PROCEDIMIENTO CIVIL)
Principio según el cual el Juez puede fundar su decisión en los
conocimientos de hechos que se encuentran comprendidos en la experiencia común:
Este principio es de gran valor, tanto dogmático como práctico, porque permite una mejor
administración de justicia.
Principio de impulso de oficio, o principio de dirección del proceso por
parte del Juez (artículo 14 CÓDIGO DE PROCEDIMIENTO CIVIL)
Principio del Interés Procesal: Según este principio, para que el actor pueda
proponer la demanda debe tener interés jurídico actual. (artículo 16)
Principio de moralidad y probidad en el proceso: El Juez deberá tomar de
oficio o a petición de parte, todas las medidas necesarias, establecidas en la Ley, tendentes a
prevenir o a sancionar las faltas a la lealtad y probidad en el proceso, las contrarias a la ética
profesional, o cualquier acto contrario a la majestad de la justicia y al respeto que se debe a los
litigantes. (artículo 17 CÓDIGO DE PROCEDIMIENTO CIVIL)
Artículo 18 = Principio de Responsabilidad de los Funcionarios Judiciales,
por las faltas y delitos que cometen en el ejercicio de sus funciones. De igual forma, en el
artículo 19, se establece la responsabilidad por denegación de justicia y en el a artículo 27
eiusdem, se establecen las sanciones que puede imponer el Tribunal Supremo de Justicia a los
jueces por las faltas materiales en que incurran.
Principio de Jerarquía Constitucional, según este principio, cuando se pida
la aplicación de determinada norma legal y ésta colida con la Constitución, el Juez debe
aplicar la norma de la CRBV. (artículo 20)
Principio de especialidad procedimental. Señala este principio que se
aplicarán con preferencia los procedimientos especiales establecidos en el Código de
Procedimiento Civil (en lo que sea su especialidad), con relación a los procedimientos
generales establecidos en el mismo Código. Este principio, está referido específicamente a
los procedimientos especiales contenidos en el Libro Cuarto del Código. (artículo 22)
Principio de escrituración y formación de expediente. Establece que los
actos ejecutados por el Tribunal y las partes, han de realizarse por escrito. De igual forma,
de todo asunto deberá formarse expediente separado, identificado con el número de orden,
en el cual se estampará la fecha de su iniciación, el nombre de las partes y el objeto a que
se refiere.
Principio de que las partes están a derecho. Según este principio, hecha
la citación para la contestación de la demanda, las partes quedan a derecho, y no habrá
necesidad de nueva citación para ningún otro acto del juicio, a menos que resulte lo contrario
de alguna disposición especial de la Ley.