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Relatos de Quiquel: Memoria y Paisaje

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DIRECCIÓN Y RECOPILACIÓN:

Pamela Cebrero Cueto


Jorge Inostroza Codoceo

ILUSTRACIONES:
Marcos Riquelme Merino quiquel rural s/n
EDICIÓN PERIODÍSTICA: Relatos de paisaje y memoria local
Artemisa Cifuentes Quezada

DIBUJO PLANIMÉTRICO:
Mariani Salas Cárdenas
Antonio Aguilar Olavarria

Primera ediciónde 60 ejemplares impresos en Laser Impresores Spa.


Santiago de Chile, enero de 2019.

Quiquel, comuna de Dalcahue. Región de Los Lagos


Proyecto financiado por el Fondart Regional.
Línea de Patrimonio Cultural, Modalidad Investigación.
Convocatoria 2018. COLECTIVO PIÑO | 2018
INDICE

Sencilla e imponente, se conserva


justo al lado de la rampa la casa
centenaria de Quiquel. Aunque está
hoy deshabitada, aún se mantiene prólogo 6
recordando estoicamente el paisaje
de los antiguos...
PRESENTACIÓN 9

APROXIMÁNDONOS A QUIQUEL 10

EL DESECHO Y EL ALTO CHAUCO 16

LA RUTA DESDE TEGUEL 22

PUERTO QUIQUEL 32

EL ROBLE Y LAS LAJAS 56

LA CALDERA 60

PAISAJE DE BORDEMAR 66

ESTERO CAUPA 88

4 QUIQUEL RURAL S/N RELATOS DE PAISAJE Y MEMORIA LOCAL 5


prólogo

Como Presidenta de la Junta de Vecinos N° 17 “El Progreso”


de Quiquel, organización con 40 años de historia, es
motivo de gran alegría poder presentar este trabajo
realizado por vecinos del sector, que recorre nuestras
historias y destaca nuestro paisaje, reconociendo a los
antiguos que con mingas, yuntas de bueyes y esfuerzos
comunitarios lograron grandes avances en nuestra localidad.

Creo que este libro es un aporte a la importante tarea de


mantener viva la memoria de los dirigentes sociales del sector,
que han liderado a la comunidad en proyectos tan relevantes
como la apertura de caminos o la instalación del tendido
eléctrico en la localidad, desde el Comité de Caminos, la Junta
de Vecinos, el Comité de Agua Potable Rural, entre otras
organizaciones que se han formado en las últimas décadas.

Con estos relatos, mapas e ilustraciones podremos reconocer


algunos de los lugares donde se expresan estos recuerdos, los
que haciendo honor a los antiguos que ya no están con nosotros,
debemos valorar y conservar, como las casas de alerce que
quedan en el borde costero, nuestra Iglesia, nuestra Escuela,
así como nuestros bosques nativos, humedales y vertientes.

Finalmente, quisiera agradecer al equipo de profesionales


que sacó adelante a este proyecto, trabajando de manera
comprometida y respetuosa con la comunidad. Asimismo, hago
un especial reconocimiento a los vecinos y vecinas que aportaron
con sus relatos y fotografías durante el proceso de investigación.
Espero que este proyecto sea el primero de muchos de este tipo,
para contar con cada vez mas herramientas para poder imaginar
el futuro de Quiquel y trabajar en comunidad por su desarrollo.

TERESA JORQUERA MICHEA


PRESIDENTA JUNTA DE VECINOS N°17
EL PROGRESO DE QUIQUEL

6 QUIQUEL RURAL S/N RELATOS DE PAISAJE Y MEMORIA LOCAL 7


PRESENTACIÓN

Este libro fue escrito en la localidad rural de Quiquel, conocen o son medio familia, por lo que aún no es necesario que
Isla Grande de Chiloé, a partir de conversaciones, las casas tengan número ni portón con cerradura.
caminatas y mates con vecinos y vecinas del lugar,
buscando aportar a la valoración y conservación de Para muchos quizás este es un hecho cotidiano sin importancia,
su identidad cultural. El relato, se da principalmente que tarde o temprano dejará de usarse porque llegará el progreso y
desde los vecinos más antiguos del sector, en su las formas de vida de la ciudad, y con ello la necesidad de numerar
mayoría parte de la Junta de Vecinos N° 17 “El las casas. No sabemos si eso va a ocurrir, pero sí tenemos[4] claro
Progreso” de Quiquel, organización vecinal que que, así como este hecho cotidiano hay otros cientos que han
participó de este proyecto desde su origen y ha marcado la historia y la identidad de Quiquel, y que vale la pena
seguido paso a paso el avance de la investigación, conversar más seguido sobre ellos, para que no olvidemos cómo[5]
siendo su Directiva un pilar esencial para poder era este lugar construido a pulso por los antiguos y valoremos aún
concretarla. más la herencia cultural a la que pertenecemos.

Los autores; dos arquitectos avecindados en la Como proyecto de investigación, surge cuando llegamos a vivir a
comunidad, junto a un ilustrador y una periodista Quiquel, atraídos por la forma de vida tranquila del sector, donde
como compañeros de viaje, quienes tratamos aún se conservan tradiciones y casas antiguas inmersas en uno de
de recorrer todos los lugares significativos para los paisajes más hermosos de todo el archipiélago, el que luego
la identidad de Quiquel y recoger cada una de de varios mates y caminatas siguiendo los pasos de los antiguos,
las historias que de tejen en ellos, para luego hemos podido conocer en profundidad, convenciéndonos de la
ordenarlas y presentarlas en este libro de Relatos importancia de mantener viva la memoria de los antiguos que por
de Paisaje y Memoria Local, a modo de Bitácora generaciones han forjado este territorio.
de esos recorridos y mates conversados en cada
casa donde tocamos la puerta, casi siempre sin Entre cada mate, como era de esperar, algunas historias se
avisar, como es costumbre en Chiloé. entrelazaron aclarándose algunas y confundiéndose otras por lo
que, es posible que algunos vecinos encuentren diferencias con
“Quiquel Rural s/n”se titula de esta manera como su verdad histórica o quizás otros puntos de vista sobre el mismo
una forma de graficar el objetivo principal que se hecho, en cuyo caso proponemos que se tome como un impulso
persigue con este proyecto; reconocer y valorar a continuar investigando y conversando, para seguir escribiendo
aquello que a todos los que vivimos en el sector nuevos capítulos, o completar los ya escritos, sumando lugares al
Quiquel Rural nos identifica, incluyendo a los avecindados mapa de los tesoros de Quiquel que acompaña nuestra bitácora.
s/n” o Quiquel que hemos llegado a ser parte de la comunidad.
Rural sin número, Quisimos destacar esta referencia: “Quiquel Rural Finalmente, hacemos la invitación a compartir este trabajo con
es la manera en
que los vecinos s/n”, que es lo que cada vecino del sector debe todos quienes sea posible, para que estas historias puedan
de la zona hacen escribir cuando se le pide la dirección para algún navegar por el archipiélago, y así otras comunidades puedan
referencia a su trámite en el pueblo o carta importante, acusando conocerlas o motivarse a escribir las propias, en las que de seguro
dirección. con ello que viene del campo, donde casi todos se encontraremos puntos en común.

8 QUIQUEL RURAL S/N RELATOS DE PAISAJE Y MEMORIA LOCAL 9


APROXIMÁNDONOS A QUIQUEL

APROXIMÁNDONOS A QUIQUEL

El territorio del En el mar interior de la Isla Grande de Chiloé, otras latitudes, la mayoría de la gente de Quiquel es heredera
mar interior de parte de un conjunto de más de 40 islas al sur de de esos antepasados que dieron forma al sector.
Chiloé, dada las
condiciones de Chile, nos encontramos con Quiquel, bordeando
resguardo natural la playa algunos kilómetros al oriente de la Las primeras aproximaciones a su historia reciente nos llevaron
de los fiordos y ciudad de Dalcahue, comuna que forma parte a pensar que Quiquel tuvo un fuerte desarrollo a principios del
canales, es donde del llamado mar interior de este archipiélago. siglo XX como polo de comercio asociado a una actividad de
históricamente
se ha asentado la Al frente están las Islas Quinchao y Lin Lin, y explotación maderera, idea que luego de los primeros mates
población, desde un poco más lejos se asoman las Islas Llingua descartamos completamente, ya que todos coincidían en que,
sus primeros y Meulín. Por la noche, se alcanzan a notar las si bien se trajo por mar una caldera para montar un aserradero
habitantes los luces de Tenaún, localidad que marca el término en el monte, este no prosperó, ya que nunca la lograron mover
chonos, pasando
por los huilliches,
de la “Ruta Bordemar de Dalcahue” en la que, desde la playa. Sin embargo, en esas mismas conversaciones,
hasta el día de hoy. alternando con humedales y montes, aparecen concluimos que el caserío de Quiquel sí surgió como un centro
también los poblados de Quetalco, San Juan de abastecimiento e intercambio de víveres, abarcando un
y Calen, todos con su Iglesia, su embarcadero amplio sector que limita con el estero de Teguel al poniente y el
y su caserío antiguo donde seguramente se de Caupa al oriente, llegando hasta lo alto del monte, en lo que
tejen cientos de historias en común y vínculos hoy conocemos como Las Quemas y Pupetra.
centenarios.
La minga es Hoy, Quiquel es un lugar cada vez más visitado y más conocido
una tradición
chilota de trabajo Aunque se tiene poco registro documental como un posible lugar donde empezar una nueva vida, tal como
colaborativo sobre el origen de Quiquel, se puede dar cuenta lo hiciéramos nosotros hace 3 años, cuando por cosas del
entre vecinos, de su existencia como localidad al menos desde destino llegamos a vivir a la casa que levantó fina’o Custodio
sin que exista mediados del siglo XVI, apareciendo en algunos Bahamonde, que en los tiempos de don Mario era punto fijo de
pago en forma de
salario. Se habla
mapas de la época como “Bahía de Quiquel” reunión de los vecinos para las mingas.
de que los días o “Pueblo de Indios”. Dado que en esos años
son cambiados o no tenía capilla ni era un punto estratégico También, a nuestro modo de ver, es un lugar donde se conserva
prestados, es decir, militar, no existen mayores antecedentes de sus una forma de vida tradicional de mucho valor como patrimonio
deben ayudarse
mutuamente.
habitantes o las características del sector en cultural de Chiloé, que se expresa entre otros aspectos en sus
Las mingas esa época, pero lo más probable es que, como casas, como la que no quisimos dejar caer en el campo que
se organizan la mayoría de los poblados rurales del bordemar fuera de doña Olinda Guerrero, convirtiéndola luego de 2 años
usualmente para de Chiloé, éste se haya desarrollado a partir del de reformas y ampliaciones en nuestro hogar definitivo en
tareas de gran
asentamiento de sólo un puñado de familias, Quiquel.
envergadura como
preparación de que surgieron de la mezcla entre comunidades Asimismo, se conservan lugares emblemáticos como la Iglesia,
tierra, siembra, Huilliche y colonizadores españoles, siendo sus la Escuela y las casas al borde de la playa donde sucedieron
cosechas, descendientes los precursores de la localidad. algunos de los hechos más recordados por la comunidad.
destronque, Lo que sí está claro es que, si bien en los últimos
tiraduras de casas,
entre otras. años se han sumado a la comunidad personas de También está claro que, como todo pueblo de bordemar chilote,

10 QUIQUEL RURAL S/N RELATOS DE PAISAJE Y MEMORIA LOCAL 11


APROXIMÁNDONOS A QUIQUEL

Se llaman senderos sufrió los embates del terremoto del 60, luego del trabajo destroncando árboles, picando cerros y moviendo ripio
rastreros porque a cual el nivel del mar llegó más arriba, inundando en canoas y carretillas. Jornadas que, aunque eran agotadoras,
través de ellos se
arrastraban canoas las primeras casas de la playa y desdibujando se pasaban con alegría, compartiendo en esos curantos al hoyo
o birloches o los bordes que históricamente se conocían. El preparado por las familias de los alrededores, o esas tardes
troncos tirados por paisaje posiblemente se componía por esos de truco que se armaban cuando el temporal exigía parar los
bueyes o fuerza años por una veintena de casas en el borde y trabajo.
humana.
una que otra construcción desperdigada por las
pampas y los montes, sin caminos ni tendido Hoy, recorriendo estos caminos, podemos entender un poco
eléctrico, sólo senderos rastreros transitados a más de la historia de Quiquel y reconocer aquellos lugares
pie, a caballo o en carreta tirada por una yunta donde aún se puede leer cómo era la vida antigua, para pensar
de bueyes. de mejor manera la vida futura.

Hoy, al poco andar por el sector, resulta


evidente que con los años las familias se fueron
dispersando hacia los montes, acercándose a la
carretera pavimentada que se abrió en los 70’
como la ruta principal entre Dalcahue y Tenaún,
reemplazando las lanchas de recorrido y las
cabalgatas por la playa.

Después de muchos mates y uno que otro vaso


de chicha de manzana, podemos estar seguros
de que a ninguna familia le fue indiferente esta
El truco es un transformación en la forma de conectarse con
juego con naipes
españoles muy el resto del mundo, no sólo por las evidentes
difundido en ventajas del traslado en automóvil, sino que, por
América del Sur. el recuerdo presente de haber abierto estas rutas
Llega a Chiloé terrestres con las propias manos y organizados
desde la Patagonia,
posiblemente con
como comunidad, orgullo del que sólo los más
los chilotes que antiguos se pueden jactar.
iban a trabajar allá.
Es un juego basado Y es que la mayoría de estos caminos fueron
en el ingenio,
que usualmente
construidos por su comunidad; trabajando
conlleva mucha en mingas, moviendo toneladas de tierra a
picardía y pura yunta de bueyes, pala y picota. Los más
“mentiras”. antiguos cuentan sobre las largas jornadas de

12 QUIQUEL RURAL S/N RELATOS DE PAISAJE Y MEMORIA LOCAL 13


APROXIMÁNDONOS A QUIQUEL

[MAPA RUTA BORDEMAR]

14 QUIQUEL RURAL S/N RELATOS DE PAISAJE Y MEMORIA LOCAL 15


el desecho y el alto chauco

el desecho y el alto chauco

Se llama “ñadi a Nuestro recorrido comienza en el Humedal de con bueyes, hasta llegar a un sector plano donde aparece una de
los suelos con Teguel. En este lugar, lleno de aves y una calma las canteras de Quiquel que viene a marcar el punto más alto de
gran presencia
de agua de poca que arrebata, se deja ver aún el camino por el que este recorrido y desde donde se asoma la cuesta El Desecho. Por
profundidad y subían los antiguos cuando el mar lleno impedía aquí seguiremos hasta llegar nuevamente a la playa, pero antes
gran presencia el paso por la playa hasta Quiquel: El Alto Chauco. de comenzar el descenso, doblamos a mano derecha para pasar al
de vegetación, Según cuentan los vecinos, este nombre tenía que campo de don Segundo Saldivia y doña Graciela Aguilar, que sin
lo que permite
la existencia de ver con que en su parte baja se formaba un callejón duda alguna tienen una de las mejores vistas del sector; por algo el
ecosistemas con oscuro cubierto por el follaje de los árboles, donde lugar es conocido como el Mirador de Quiquel. Desde acá se puede
características según dicen, se escondía el Trauco. Entonces, se apreciar la inmensidad del Canal de Dalcahue, distinguiéndose
únicas. decía que para llegar al Alto había que pasar por varias islas menores del archipiélago y la Cordillera de los Andes a
donde se esconde el Trauco, o “Chauco” como lo lejos en el horizonte.
algunos le llaman, quedando este camino con el
El 22 de mayo nombre de Alto Chauco. Don Segundo cuenta que sus abuelos gozaron de esta vista por
de 1960 ocurrió años, con la casa que construyeron cerca del borde del barranco
en Chile el
Como el trayecto de esta ruta era demasiado que limita con el mar. Eso, hasta el terremoto del 60’, cuando
terremoto de
mayor intensidad empinado, sirviendo sólo para pasar a pie o a pasaron el susto de su vida viendo el monte desmoronarse casi
registrado a caballo, con la llegada de los caminos vehiculares hasta su puerta, por lo que prefirieron desbaratar su casa y
nivel mundial el Alto Chauco fue pasando al olvido, siendo construir otra en un lugar más seguro. Aunque ahí no se aprecia
(9,5° en la escala transitado sólo de vez en cuando por los vecinos, y tanto el paisaje, se duerme más tranquilo.
de Richter). En
Chiloé, gran parte también últimamente usado como ruta deportiva
de los pueblos por ciclistas y motoqueros. Saliendo del campo de don Segundo y doña Graciela, volvemos
costeros también a la cantera y comenzamos a bajar la cuesta El Desecho. Entre
sufrieron el embate En el recorrido por este camino antiguo, luego de los vecinos no hay total claridad sobre el porqué de su nombre,
de las aguas
destruyéndose subir por un primer tramo muy húmedo y estrecho pero todo indica que le decían “Desechos” a todas las cuestas que
gran parte de debido a la vegetación que ha crecido bastante al nacían en la playa y permitían continuar la ruta hacia Dalcahue
los pbolados de no tener mayor trajín, se llega a un sector plano, cuando había mar lleno. En el sector no parece haber otro camino
bordemar. donde aparece entre pampas y algunas casas con estas características, así que lo más seguro es que se haya
una pequeña laguna, en la que según cuentan, llamado “El Desecho de Quiquel” y con los años simplemente se
antiguamente se lavaba ropa, cuando no había luz le dijo “el Desecho”. La verdad es que a nadie le gusta mucho el
ni las comodidades modernas. Aún en verano esta nombre, pero así lo llamaron los antiguos. Por algo será.
lagunita no se seca, formándose un ñadi, donde
Mar lleno se refiere crecen retoños de Ulmo, Coigüe y Tenío, entre Bajando esta cuesta, luego de un primer tramo con pendiente
al momento en que otros árboles nativos. muy pronunciada, llegamos a un sector más bien plano, como
el agua del mar
alcanza su máxima un descanso en el camino, lugar que domina desde lo alto una
altura dentro del Desde acá seguimos la huella del Alto Chauco, que casa que se ve bastante nueva. Aquí vive don Rafael Perez y
ciclo de las mareas. aún permanece de buen anchor para pasar a pie o doña Norma Legue, quien desde su mirador conversa que llegó

16 QUIQUEL RURAL S/N RELATOS DE PAISAJE Y MEMORIA LOCAL 17


el desecho y el alto chauco

jovencita desde Quetalco a vivir junto a la familia llenarse de goteras. En todo caso, aún se conserva bastante bien
de don Rafael, hasta que pudieron construir su para sus años, Don Rigo, que también es carpintero, cuenta que
propia casa, la que hace pocos años dejaron de no la quiere dejar caer, ni mucho menos hacer leña. Sería como un
habitar para cambiarse a esta nueva en el alto. insulto a los antiguos que la construyeron.

Desde esta pequeña meseta, se puede tomar Terminando este trayecto, aparece la playa, el embarcadero y el
una variante a mano derecha que termina en el caserío antiguo de Quiquel, tomando sentido lo que conversan
lugar donde está la que es hoy nuestra casa. En los antiguos sobre esta ruta que permitía sortear la playa cuando
ella vivió la señora Olinda Guerrero, que se fue a tocaba marea alta o no se conseguía embarcación en la playa.
vivir al camino El Roble, más cerca de la carretera Conversan los vecinos que era usual ver pasar por acá gente de
pavimentada. Según conversa la señora Olinda, distintas localidades a caballo o muchas veces a pie, cargando
esta casa fue hecha hace unos 25 años con las mercancías, provisiones o simplemente en busca de un mate
maderas que reciclaron cuando desbarataron la con algún vecino. Si bien con los años ha cambiado un poco el
casa de su padre, Don Santiago Guerrero. La casa paisaje y se ha pasado máquina para el tránsito de los vehículos,
ya era antigua cuando ella era niña, por lo que sigue siendo esta la ruta por donde transitaron las generaciones
calcula que tuvo que haber sido construida hace pasadas, por lo que podríamos decir que este es el camino
casi 100 años. Esta era muy bonita, pero había Histórico de Quiquel.
quedado medio chueca desde el terremoto del
60’, y con los años fue deformándose cada vez
más hasta que decidieron desarmarla, reciclando
maderas de estructura, ventanas y forro.

Siguiendo el recorrido cuesta abajo, encontramos


al borde del camino, una de las casas más
antiguas de este sector, donde vivió hasta hace
algunos años don Rigoberto Mansilla Güichacoy
junto a la señora Lucila Aguilar Barría. Esta casa
la construyeron con el padre de la señora Lucila,
fina’o Manuel Aguilar, conocido carpintero y
mueblista del sector. Aunque aún permanece
en pie, hoy está deshabitada, ya que hace varios
Para referirse a años don Rigo construyó una nueva en el mismo
las personas de campo, como es usual en los poblados rurales
mayor edad o a los
antepasados, en de Chiloé, ya que cuesta mucho mantener esas
general se habla de casas antiguas que con los años, por más alerce
los “antiguos” que tengan, comienzan a ponerse húmedas y a

18 QUIQUEL RURAL S/N RELATOS DE PAISAJE Y MEMORIA LOCAL 19


...según cuentan los vecinos, este nombre tenía que
ver con que en su parte baja se formaba un callejón
oscuro cubierto por el follaje de los árboles, donde
según dicen, se escondía el Trauco.

20 QUIQUEL RURAL S/N


la ruta desde Teguel

LA RUTA DESDE TEGUEL

Desde Dalcahue, es posible llegar a Quiquel de la cuesta que baja hasta el humedal de Teguel, por la que se llega
dos maneras, una es por la carretera pavimentada a la casa de don Belisario Barría, “Chayo” para los amigos, uno de
que forma parte de la ruta troncal que va hacia los principales artífices de esta hazaña en el sector.
Tenaún, entrando en el cruce señalado como
“Puerto Quiquel”, y la otra, es continuando desde Seguramente por toda la costa de Dalcahue y en decenas de
la ciudad por la calle Freire, por un camino que va rincones de Chiloé se han escuchado las canciones y relatos
recorriendo el sector de Teguel Bajo hasta llegar sobre la vida chilota antigua que ha escrito don Chayo; sin luz, sin
a la Sede del Comité de Agua Potable Rural de máquinas para trabajar el campo, el mismo que hasta hoy conserva
Quiquel. y habita con la señora Betty Ulloa, su compañera de toda la vida,
con quien codo a codo sacan adelante las tareas del campo y de
Los antiguos dicen que en su momento este su local “Provisiones Teguel” y el camping “Entre Ríos”, proyecto
camino se pensó como parte de la ruta que llegaría de turismo rural que cada verano se llena de visitantes atraídos
hasta Tenaún, con la idea de que fuera una vía más por su hospitalidad de campo y las tradiciones que aún mantienen
próxima a los poblados que se concentraban en vigentes.
el borde marino, evitando esas largas caminatas
desde la playa a la carretera. Sin embargo, los El campo de don Belisario y la señora Betty forma parte de Teguel
ingenieros de Vialidad de la época descartaron y colinda con Quiquel, así como todo el sector del humedal de
la idea porque aparecían muchas quebradas y Teguel que se ha hecho conocido por la cantidad de aves y fauna
vueltas por los cerros que atentaban contra la nativa que puede avistarse en prácticamente cualquier época del
eficiencia de la inversión. Finalmente, se prefirió año. Desde su casa se ven los barrancos que en la parte alta ya
partir desde lo alto en Dalcahue, cruzando por son parte de Quiquel.
montes poco habitados, construyéndose así, a
principios de los 70, la ruta troncal que pasó por el
Los poblados
sector de Quiquel a unos 5 kilómetros del caserío
del bordemar de la playa donde vivía la mayoría de la gente.
son aquellos
cuyas principales Con la carretera troncal en marcha, esta ruta por
edificaciones
y espacios de
Teguel Bajo quedó abandonada por las máquinas
encuentros de Vialidad, por lo que, frente a la necesidad de
están en directa conectividad, la comunidad juntó sus yuntas de
relación con el bueyes y se puso a trabajar en su apertura, a partir
mar, apareciendo
de antiguos senderos que se hacían a caballo o
usualmente
construcciones a pie hasta Dalcahue. Si bien la mayor parte de
sobre palafitos que este trabajo se dio en el sector de Teguel, varios
quedan en el agua de los antiguos de Quiquel recuerdan también
en las mareas altas haber sido parte de los trabajos, especialmente en

22 QUIQUEL RURAL S/N RELATOS DE PAISAJE Y MEMORIA LOCAL 23


LA JUNTA DE VECINOS mover la citroneta que finalmente quedó estacionada como
casa de juegos de los chicos.
Desde la casa de don Belisario, continuamos
subiendo la cuesta en dirección a la Sede Cuando llegó a Quiquel la señora Teresa con don Juan, se
del Agua, trayecto que en vehículo o a pie instalaron a vivir en el campo de don Sixto junto a sus tres
resulta de bastante esfuerzo por lo fuerte de hijos, en una casa grande que existía en esos años, la que
la pendiente. Al llegar al alto, avanzando un ya habiendo cumplido su función fue desbaratada para dar
poco por un tramo de lomajes suaves, aparece espacio a nuevas construcciones.
la casa de la señora Teresa Jorquera, actual
presidenta de la Junta de Vecinos N° 17 “El A este campo se llega por un camino que se abrió con máquina
Progreso” de Quiquel, organización de más luego de estar algunos años ya habilitada la ruta a Teguel como
de 38 años de historia, aunque se podría decir una variante desde el Alto Chauco. Esta ruta no tuvo nombre
que la comunidad ha estado organizada desde durante años, hasta que el 2012 la señora Teresa lo bautizó
siempre, juntándose a trabajar en sistema en honor a su suegro, que había fallecido un año antes, como
de Minga, para abordar tareas del campo o una forma de reconocer los aportes que hizo a la comunidad
necesidades del sector. como dirigente vecinal y Presidente fundador de la Junta de
Vecinos de Quiquel; un 14 de noviembre del el año 1980, junto
Cuenta la señora Teresa que ella forma parte a la señora Carmen Barrientos Bahamonde como Tesorera y
de la Directiva desde el 2013, cuando junto a la Aurelio Barría en el cargo de Secretario.
señora Guillermina Tenorio y don Ramiro Barría
decidieron volver a convocar a la comunidad Se reconoce a don Sixto porque fue el primero en tomar este
y activar la Junta, que había entrado en un cargo tan significativo para la comunidad, representando sus
periodo de receso desde el año 2006. intereses en espacios comunales y tomando la responsabilidad
de dirigir tareas comunitarias, como la apertura de caminos
La señora Teresa no fue de Quiquel, vino o promover proyectos de desarrollo para la comunidad. La
del norte hace 30 años, cuando se casó con señora Lindana Güichacoy, que trabajó en la Directiva desde
Juan Barría, hjjo de fina’o Sixto Barría Ojeda, 1982 hasta el 2002, aún conserva el primer libro de socios
y viajó con camas y petacas en una citroneta de la Junta, en la que se registraban cada año los vecinos,
que recuerdan como uno de los primeros contabilizándose más de 80 socios activos en sus primeros
automóviles que circularon por el sector. Según años. Según conversa la señora Lindana, luego de don Sixto
afirma, por esos años con los caminos malos asumieron como presidentes los vecinos Raúl Ojeda, Nelson
y recién ripiados, apenas se podía andar en el Ulloa, Alberto González y don Mario Bahamonde, quien
vehículo y con el tiempo dejaron de intentar también fuera Director de la Escuela de Quiquel.
24 QUIQUEL RURAL S/N
... viajó con camas y petacas en una citroneta que
recuerdan como uno de los primeros automóviles
que circularon por el sector.
la ruta desde Teguel

Dentro de los logros más significativos de esa LA SEDE DEL AGUA Y LA CASA EN EL ALTO
época se cuenta la instalación del tendido
eléctrico en el camino La Capilla, cuya instalación Al final de esta ruta que viene desde Teguel, en el cruce con el
de inauguró en Septiembre de 1999. Ese camino La Capilla y justo antes de empezar a bajar la cuesta, está la
ya mencionada Sede del Comité de Agua Potable Rural de Quiquel.
proyecto se realizó cuando estaba el maestro
Es una construcción sencilla en la que se reúnen los miembros del
Mario como presidente, contemplándose una
comité cuando les toca la reunión; siempre un domingo a las 11 de
segunda etapa para el camino La Caldera y el la mañana. Desde aquí se ve en el alto la casa de la señora Myriam
Desecho que se concretó años más tarde. Barría y don Beto Gonzalez, medio escondida entre los árboles con
una ventana estratégicamente ubicada, desde donde se ve uno de
También en esos primeros años de organización los paisajes más hermosos de todo Quiquel, y convenientemente
como Junta de Vecinos, cuando era toda una también, a todo el que pase por el cruce.
travesía llegar a Dalcahue o subir al monte a
visitar a las familias más apartadas, los vecinos Esta casa fue construida por don Beto con su familia en los años
asumieron la tarea de realizar su propio censo. 80’, cuando desbarataron la casa antigua que fue de su padre y
No fueron pocas las caminatas por las pampas y sus abuelos. Según relatan, buena parte de las maderas que usaron
para la construcción fueron de esa casa antigua. Como era usual
los montes para hacer esas encuestas, entregar
en esa época, se recuperaban y reutilizaba todo el material que
ayudas a los vecinos o asistir a importantes
se pudiera, ya que era trabajoso conseguir maderas nuevas y era
reuniones para el desarrollo de Quiquel. sabido que las antiguas son de larga duración y mayor firmeza.

La señora Lindana recuerda que para esa En la construcción de su casa, don Beto aprovechó los conocimientos
ocasión fueron con don Mario Bahamonde en que heredó de su padre y su abuelo que era muy conocido en
su lancha hasta Quetalco, para capacitarse Quiquel por su talento como mueblista, oficio para el que se había
Se usa el término y recibir la documentación que necesitaban fabricado su propio torno a pulso. Todavía conservan en su casa
“industrioso” para realizar esta importante tarea. Ella aún algunos de los muebles y ventanas que él fabricó, así como algunos
para referirse a de los artículos refaccionados por su padre, quien según conversan
personas con conserva la credencial con la que junto a otros
habilidad para vecinos voluntarios fueron a tomar el XV Censo era un hombre muy industrioso y de todas partes lo buscaban para
fabricar y reparar arreglar vajillas rotas, artefactos y cuanta cosa le traían los vecinos.
de Población y IV de Vivienda en abril de 1982,
artefactos o
artilugios de uso donde se registraron 40.986 personas en el
Don Beto, que también es parte de los dirigentes vecinales del sector,
cotidiano archipiélago de Chiloé. relata que desde los 23 años que participa de las organizaciones
que se han formado, siendo actualmente presidente del Comité de
Agua Potable.

28 QUIQUEL RURAL S/N RELATOS DE PAISAJE Y MEMORIA LOCAL 29


...medio escondida entre los árboles, con
una ventana estratégicamente ubicada,
desde donde se ve uno de los paisajes
más hermosos de todo Quiquel...

30 QUIQUEL RURAL S/N RELATOS DE PAISAJE Y MEMORIA LOCAL 31


puerto quiquel

PUERTO QUIQUEL

El Camino Puerto Quiquel tomó este nombre en la mañana para recoger el agua que se acumulaba en la noche.
cuando se hizo la señalética de caminos del sector Como eran varios los que iban a ese pozo, en tiempo de verano era
hace pocos años, aludiendo al embarcadero que escasa el agua que se juntaba; quien no madrugaba se quedaba
existe al término de esta vía. Sin embargo, la con su chungo vacío y tenía que bajar hasta el estero o a alguna
mayoría de los vecinos lo conoce como el camino vertiente que pillara por ahí.
“La Capilla”, ya que antes del embarcadero estaba
la Iglesia como lugar principal de encuentro y Por este mismo sector, avanzando un poco más hacia la carretera
referencia. Por esta ruta, y desde la Sede del troncal, vive don Humberto Aguilar, conocido por su talento como
Agua, continúa nuestro recorrido caminando en carpintero mueblista, quien seca cuidadosamente la madera en
dirección hacia el monte. Al poco andar, pasando su mismo campo, a un costado de la pampa donde también cría
del mercado particular “Acuarios”, encontramos sus ovejas y cultiva la huerta junto a su señora, doña Patricia
la entrada al campo de la señora Lucila Aguilar Almonacid. Don Humberto tiene hace años su taller de muebles,
Ojeda, que medio escondido de la ruta principal, que ha construido con ingenio y dedicación, incluso fabricando
mira hacia el oriente entre pampas y bodegas sus propias máquinas y herramientas. Su talento es bastante
antiguas de alerce y manzanos. conocido en la costa de Dalcahue, desde donde le llegan encargos
incluso con varios meses de adelanto. Hace algunos meses, don
La señora Lucila vive en la misma casa hace unos Humberto aportó con su oficio para restaurar parte de la Capilla
50 años, la que construyó junto a su marido, don de Quiquel, tarea para la que se juntaron recursos entre los
Moisés Barría, quien cuentan fue un muy buen feligreses con una campaña de sobre que terminó con una Minga
esquilador. Según conversa la señora Lucila, de limpieza general del templo.
todos los veranos se iba a trabajar a la Patagonia
para la esquila de ovejas, saliendo siempre desde Volvemos a la Sede del Agua para comenzar a bajar la cuesta por
noviembre a febrero, meses en los que ella se la que llegaremos al caserío antiguo de Quiquel, donde aún se
quedaba con sus 3 chicos, haciéndose cargo de conservan los lugares en los que históricamente se encontraba
las tareas del campo y del hogar. la comunidad. Comenzando este trayecto vemos la casa de los
Se llama “chungo” hermanos Ulloa: Nelson y Liliana, nacidos y criados en Quiquel,
o “chunga” a En los mates, la señora Lucila recuerda cómo aunque en su juventud estuvieron viviendo por Magallanes. Ellos
recipientes de en esos años con sus chicos todavía medianos, guardan varias de las historias del sector, sobre todo aquellas
madera
bajaba a pie a lavar ropa y buscar agua a un estero relacionadas con la Iglesia, ya que don Nelson fue por más de 35
usados para
transportar y cerca de la Sede del Agua con dos “chungos” de años Fiscal, hasta el 2008 más o menos, cuando tuvo que dejar el
contener agua, madera, uno sobre la cabeza y otro en la mano. cargo por temas de salud.
guardar manteca, Este era el lugar que más cerca le quedaba para
entre otros usos, abastecerse de agua, hasta que se organizaron Don Nelson, que tiene muy buena memoria y mucho interés en
siendo un objeto
sustancial en las con sus vecinos cercanos y cavaron un pozo rescatar la memoria de Quiquel, guarda un registro de hechos
actividades de la más cerca de su casa, a un borde del camino La importantes de la vida antigua del sector, así como de las familias
vida de campo. Capilla. Cuenta que ahí había que llegar temprano y personajes que fueron forjando este territorio desde principios

32 QUIQUEL RURAL S/N RELATOS DE PAISAJE Y MEMORIA LOCAL 33


puerto quiquel

de siglo hasta la fecha. comenzaron a desaparecer las lanchas de recorrido y a pasar los
primeros minibuses por esta vía troncal. Por lo tanto, a menos
En las anotaciones de don Nelson se menciona que su viaje coincidiera con algún navegante ocasional, la gente
a don Guillermo Bahamonde Soto entre los se hacía camino por las pampas hasta llegar al alto para tomar
personajes importantes de la historia local; fue este nuevo medio de transporte al pueblo. Así, por senderos
Juez de Distrito en Quiquel entre los años 30’ y y callejones, entre quiscales, roqueríos y matas de murra, los
40’, es decir, la autoridad que tomaba decisiones niños subían todas las semanas, cuando iban al internado y
en casos de conflictos o crímenes. Don Nelson los adultos cuando debían realizar trámites en Dalcahue o ir A
también recuerda a Guillermo Barrientos Gómez, cargar sus baterías para hacer funcionar artículos electrónicos,
casado con María del Carmen Bahamonde, ya que en esa época aún no había tendido eléctrico en el sector.
quienes tenían un gran almacén en su casa que
quedaba a la orilla de la playa y al lado del río, el En este contexto, no pasó mucho tiempo para que se organizaran
que abastecían viajando en su lancha velera hasta los trabajos de apertura y mejoramiento de los caminos para
Tenaún o Puerto Montt. poder llegar con vehículos hasta la playa, siendo el principal de
ellos el camino la Capilla, cuya construcción, junto al camino La
Nelson y Liliana, o Lilí como le dicen los vecinos, son Caldera, es una de las historias que los vecinos más recuerdan
hijos de fina´o Arnoldo Ulloa, uno de los dirigentes por el trabajo comunitario que significó, así como la mejora en la
que comenzó a organizar el trabajo de apertura calidad de vida que se logró con estas obras, sobre todo para los
de los caminos La Caldera y La Capilla, tarea que antiguos de la época
se realizó casi completamente a pulso, marcando
toda una época en la historia de Quiquel. No pasó mucho tiempo para que se organizaran los trabajos de
apertura y mejoramiento de los caminos para poder llegar con
vehículos hasta la playa, siendo el principal de ellos el camino la
EL COMITÉ DE CAMINOS Capilla, cuya construcción, junto al camino La Caldera, es una
de las historias que los vecinos más recuerdan por el trabajo
Si bien siempre hubo rutas entre la playa y el comunitario que significó, así como la mejora en la calidad de vida,
monte, ya sea para visitar parientes, bajar leña o sobre todo para los antiguos de la época.
subir con productos que llegaban en lancha desde
otras localidades, sólo se pueden apreciar caminos Para hacer estos caminos, la comunidad trabajó organizada en el
de ripio en el paisaje de Quiquel hace poco más Comité de Vecinos Pro - Camino, que se formó en el año 1976, como
de 40 años, los que aparecieron paulatinamente se consigna en su oficio N°1, del 31 de Mayo de ese año, donde se
en Chiloé con la llegada de las grandes obras de informa la constitución de este grupo y la elección de su directiva,
infraestructura vial que se intensificaron con la con Custodio Bahamonde como Presidente, Manuel Aguilar como
introducción de la industria acuícola en el sur de Chile. Vice-Presidente, Mario Bahamonde como Secretario, Aurelio
Fue así como en 1971 – con la construcción de Barría como Tesorero y tres Directores; Antonio Aguilar, Rubén
la ruta vehicular entre Dalcahue y Tenaún -, Vidal y Modesto Barrientos.

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puerto quiquel

discusión al llegar al cruce con el camino La Caldera, ahí donde el


En este oficio, escrito por don Mario, que siempre “Bartolo” que le dicen. En ese momento, don Mario Bahamonde,
estaba a cargo de estas diligencias, también se que siempre fue dirigente, se organizó con sus vecinos de La
cuenta sobre el acuerdo de los vecinos de “hacer Caldera para pedir que también se avanzara por ese lado, logrando
una colecta de papas con el fin de allegar fondos que los ingenieros dejaran trazados ambos caminos con lo cual se
a la nueva institución”, logrando juntar 23 sacos fueron organizando cuadrillas por lado y lado.
que vendieron a $50 la unidad. La mayoría de los
trabajos, y el impulso de estas aperturas, vino al Don José Pérez, recuerda también que para capear el temporal
alero de esta institución comunitaria de carácter y dejar almorzado, junto a su cuadrilla construyeron una “casa
voluntario, organizándose mingas y colectas para móvil” con maderas viejas y techo de fonolita que, montada
lograr la tan anhelada conectividad. Don Aurelio sobre una especie de birloche grande, iban tirando junto con el
Barría, recuerda que se organizaban mingas de avance del camino. Ahí, entre otras cosas y para acompañar las
destronque para abrir los montes y ensanchar los largas jornadas, guardaban las botellas de chicha de manzana y
callejones o “caminos rastreros”, como se le dice las cartas para jugar Truco. Era livianita, asique entre la cuadrilla
a estas rutas que hacían con bueyes, arrastrando nomás la tiraban y la iban dejando al borde del camino en algún
carga con birloches y canoas. plano que pillaran.

También, por varios años se trabajó en estos Cuentan los vecinos del camino La Capilla, que recién al llegar
caminos desde el programa Empleo Mínimo o al final de la cuesta tuvieron más apoyo de maquinaria pesada,
“El mínimo” como lo llama la mayoría. Don José pero que prácticamente toda la vía fue abierta con estas mingas y
Perez que trabajó varios años en él, recuerda que jornadas de trabajo a puro pulso.
las cuadrillas se formaban casi siempre con los
mismos vecinos de Quiquel, para ir emparejando el
terreno, tapando los hoyos con material de relleno
o, cuando eran demasiado profundos, armando
El Birloche o “planchados” de ramas gruesas como pequeños
trineo se fabricaba puentes que después se iban compactando con
con dos troncos
curvados en
piedras, gravilla y barro. Los que trabajaron en
la basepara estas cuadrillas, cuentan que eran casi siempre
deslizarse con grupos de 15 personas que laboraban todo el día
facilidad por el moviendo tierra a pala y trabajando el cerro con
barro o la arena. picota.
Éste era tirado por
bueyes y se usaba
para el transporte Don Nelson Ulloa recuerda que, aunque la
de papas,leña o intención de los ingenieros del Mínimo era irse
productos del mar. derechito hasta La Capilla, se armó tremenda

36 QUIQUEL RURAL S/N RELATOS DE PAISAJE Y MEMORIA LOCAL 37


... para capear el temporal y
construyeron una “casa móvil”
con maderas viejas y techo de
fonolita que, montada sobre una
especie de birloche grande que
iban tirando junto con el avance
del camino.
puerto quiquel

EL QUINTAL DE HARINA, LA LECHE Y LA entretenida, pero que en su momento fueron horas de mucha
MANTEQUILLA angustia. Ambos relatan que, tal como otras veces, habían
coordinado con un conocido que tenía un camión en Puerto Montt
Algunas de estas mingas contaron con la ayuda para encontrarse en el convento, donde cargarían los alimentos
de Caritas Chile, que a través del Obispado de que debían llevar a Quiquel. El problema fue que el camión no
Ancud entregaba alimentos para apoyar los días llegó a la hora acordada y como en esa época no había celulares ni
de trabajo. Por cada 5 días de labor se entregaba internet para saber lo que había pasado, decidieron sacar a la calle
una ración por familia con 1 quintal de harina, una los sacos de harina, la leche y la mantequilla, esperando que fuera
lata de 5 kg de mantequilla y leche. Los alimentos sólo un retraso breve. Al rato llegó la hora de cierre del convento y
eran administrados por el cura y la gente más ni rastro del camión. ¡Ni hablar de volver con las manos vacías! así
cercana a la iglesia, y se repartían en función del que decidieron quedarse esperando en la calle, porque, ¿cómo iba
tiempo trabajado y de las familias que participaban a fallarles su amigo caminonero?
de la mingas. Una vez repartido, algunas familias
hacían trueque con los alimentos, cambiando, por Ya con los alimentos en la calle, siguieron esperando al camión,
ejemplo, un quintal de harina por una gallina. pero sus esperanzas iban disminuyendo con la luz del día. Ya era
casi de noche cuando tomaron la decisión de buscar en Ancud, sin
La mayoría de los vecinos conversan sobre conocer a nadie, algún voluntarioso que quisiera llevarlos hasta
este aporte de Caritas Chile, recuerdan que se Quiquel a cambio de algunos quintales de harina y mantequilla,
organizaban grupos de trabajo y se pagaba el flete que era por supuesto, lo único que tenían para pagar el viaje, ya
hasta Ancud para que uno o dos representantes que con el conocido de Puerto Montt habían acordado hacer el
de la comunidad, por lo general dirigentes de la pago en Quiquel, con el dinero que reunía la comunidad. Cuentan
Junta de Vecinos o el Fiscal de la Iglesia, fueran a que se turnaban para que uno fuera a recorrer los alrededores del
retirar los alimentos en el convento donde vivían convento en busca de un camión, mientras el otro se quedaba
las monjas. Cuando llegaba el camión a Quiquel, cuidando la carga, esperando que no se pusiera a llover. Ese sí que
la gente esperaba con carretillas su ración, que se hubiese sido desastre.
repartía de acuerdo con los días trabajados.
Luego de varias horas de espera y bastante angustia, encontraron
Don Beto Gonzales, que también participaba de una casa que tenía un camión estacionado; tocaron y explicaron
esta gestión, cuenta que era usual que, una vez la situación, pidiendo el favor a cambio harina, mantequilla y la
descargado el camión se tirara con yunta de gratitud de toda la comunidad de Quiquel. Después de un rato
bueyes cuesta arriba, para poder sacarlo hasta medio desconfiando, accedieron a hacer el flete, ¡cuanto alivio
donde el camino estuviese en mejor estado para habrán sentido! Cargaron rapidito los sacos y cajas y emprendieron
circular. el viaje de vuelta, llegando a las dos de la mañana a la casa de don
Nelson, donde su familia los esperaba hace horas con tremenda
En uno de estos viajes, don José con don Nelson preocupación por esos hijitos de Dios que no llegaban nunca.
vivieron una aventura que hoy es una anécdota

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puerto quiquel

Así, la comunidad logró con los años tener sus que antes, se siguen usando para reuniones, beneficios y otras
caminos trazados y conectarse a través de ellos fechas importantes. Nos referimos al Cementerio, La Escuela y la
a la nueva vía troncal, adaptándose a los nuevos Iglesia.
tiempos en los que los caseríos y poblados del
archipiélago comenzaban a expandirse hacia los
montes y a traer las tecnologías del continente EL CEMENTERIO
que hasta ese momento eran tremendamente
escasas. El Cementerio se divisa a mano derecha bajando la cuesta, justo
antes de llegar a la playa donde se aglomeran las casas más
Claro que el trabajo con los caminos no terminaba antiguas de Quiquel. Bajo cruces y nichos, que cada familia ha
sólo con la apertura, luego del primer ripiado mandado a hacer a su estilo, están enterrados la mayoría de los
había que ir cortando la maleza que crece todos vecinos del sector. Don Beto González ha construido buena parte
los años y esparciendo material para que no se de ellos, siendo ya conocido en Quiquel por este oficio.
armara un barrial con las lluvias, sobre todo en
las cuestas. Los vecinos recuerdan que para esta Algunos vecinos cuentan que cuando había un funeral, lo usual era
tarea, durante algunos años se esparció conchilla que se encargara el cajón a don Erasmo Pinda, que los fabricaba
blanca de los desconches industriales que hacía rápidamente durante los días del velorio. Luego, como no habían
en Dalcahue la empresa CODALSA. La señora vehículos, se llegaba hasta el cementerio con el cajón al hombro o
Lindana Güichacoy recuerda cómo hacía el viaje en una carreta tirada por una yunta de bueyes.
a Dalcahue para buscar el camión de apoyo que
la municipalidad prestaba, y con el que se venía Otro recuerdo que se conversa en los mates es que casi la mitad
de vuelta hasta Quiquel, donde la esperaban los del cementerio se derrumbó con el terremoto del 60’. Como no
vecinos para esparcir el material a pala. está en un plano, sino que al final de la cuesta, con lo fuerte que se
movió la tierra se produjo un pequeño aluvión que arrastró tumbas
Y esta tarea no termina. Hasta el día de hoy y huesitos de los fina’os antiguos casi hasta la playa, quedando
es necesario mantenerlos permanentemente todo revuelto cerca de la bodega de los Güichacoy.
y, aunque se hace con motoniveladoras,
retroexcavadoras y camiones, sigue siendo una
tarea que la comunidad organiza en las reuniones ESCUELA
de la Junta de Vecinos o a través de la participación
en la Unión Comunal de Juntas de Vecinos, entre La Escuela es uno de los edificios más valorados por la comunidad.
otras organizaciones. Aunque tuvo que ser cerrada hace algunos años por falta de
matrícula, sigue usándose para actividades comunitarias a cargo
Terminando la cuesta y casi llegando a la playa de la Junta de Vecinos, que hace aquí algunas de sus reuniones y
aparecen los principales lugares de encuentro de la convivencias.
comunidad que, aunque tienen menos movimiento

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puerto quiquel

La construcción que conocemos hoy es más bien los profesores, entre los que se recuerda a Oscar
reciente; se hizo hace unos 25 años. Antes había Alvarado, Osvaldo Ampuero, Magaly González y
otra mucho más grande y toda de alerce por fuera, Luis Caicheo.
que fue construida a fines de los años 50. Previo
a eso, las clases se hacían en casas particulares Pasado el tiempo, esta Escuela se fue poniendo
que facilitaban los vecinos o en pequeñas vieja, aparecieron goteras y algunas maderas
construcciones levantadas por la comunidad. Don comenzaron a pudrirse. A fines de los 80, el alcalde
Nelson Ulloa recuerda con claridad a los maestros designado de la época tuvo la idea de arreglarla
de esos años: Clotilde Guillelme, Armando y cambiarla de lugar a un terreno más cercano al
Oyarzún, Juan Vera y Bernabé España. monte, según decía para que le quedara más cerca
a la gente del sector alto. No le fue muy bien con
Según relata don Nelson, cuando se comenzó a el plan; la comunidad prefirió una escuela nueva
construir la escuela antigua, se trajeron por mar y que se ajustara a las necesidades del momento
desde la cordillera, miles de tejuelas de alerce. Las y durara más tiempo. Algunos se privaron, pero
maderas firmes vinieron del monte de Quiquel y finalmente en sólo 3 meses construyeron la
las labraron ahí mismo en la obra, a mano, como se escuela nueva y tiempo más tarde desbarataron
trabajaba en esa época. El carpintero a cargo fue el esta de alerce.
“Yanqui” Soto, que viajaba a trabajar cada semana
en su bote a remo desde su casa en Dian, justo Según cuentan los vecinos, la escuela siempre
frente a Quiquel, en la Isla Quinchao. Claro que no fue un lugar comunitario. Entre todos los padres
alcanzó a terminar la obra, porque en uno de esos se recolectaban las papas para darle desayuno a
viajes se perdió en el mar y nunca lo encontraron. los chicos y cada uno llevaba su “rastra” de leña
Se dice que pasó a una casa a tomar chicha, lo para calorar las salas. Pero el establecimiento no
agarró la noche y luego se le complicó la travesía, era sólo un lugar de niños, sino que también se
apareciendo al otro día sólo su bote abandonado. educaban adultos durante los fines de semanas,
Privarse es una
expresión típica de en clases especiales que los padres preparaban
Chiloé que quiere Finalmente, se organizaron los vecinos y terminaron para los vecinos interesados. Asimismo, los más
decir enojarse o la construcción. La escuela comenzó a funcionar ancianos del sector también usaban las salas para
irritarse por algo. en 1958 con 120 alumnos y tres profesores que sus actividades, cuentan que los que estaban
Se relaciona con
la falta de uso
daban clases de primero a sexto básico. Los organizados en el Club de ancianos “La Sonrisa”
de la razón y una antiguos conversan que los chicos llegaban a pie hacían ahí sus reuniones, en las que se organizaba
reacción visceral desde los montes o los campos más cercanos, una fiesta de verano que era uno de los eventos
para enfrentar algunos caminando horas de madrugada para más esperados en el año. Todos se ponían sus
una determinada
situación. Por ej:
llegar a tiempo a clases. mejores trajes, para ir a compartir alrededor de la
“Ese está priva’o música, los bailes y por supuesto, la comida, que
de razón” En esos años, en la misma Escuela se alojaban disfrutaban junto a vecinos de otras localidades y

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...los vecinos se organizaron y
terminaron la construcción de la
escuela, empezando a funcionar en 1958
con tres profesores que daban clases
de primero a sexto básico, contándose
más de 120 alumnos.

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puerto quiquel

autoridades comunales. trabajó en la mina de carbón de Rio Turbio. Ahí, y luego de trabajar
un tiempo, sufrió un grave accidente laboral en el que se quemó
Entre los años 80`y 90` se comenzó a introducir gran parte de su cuerpo, pasando largos años de recuperación
en la escuela el tema de la acuicultura, que poco a en Punta Arenas. En todo este período, siempre estuvo muy
poco llegaba a poblar el mar del Canal de Dalcahue preocupado por su Iglesia y cuando volvió a vivir a Quiquel en los
y todo Chiloé. Cuentan los que eran niños en esa años 80’, asumió como Fiscal, siendo la última persona que ejerció
época, que asistía una profesora especialmente este cargo en el sector. En su ánimo de preservar historias, don
a enseñarles esta materia, con quien hacían Nelson recopiló buena parte de las memorias del templo, las que
experimentos de siembra de pequeñas cuelgas de transmite en sus anotaciones de la siguiente manera:
choritos.
"Los antiguos cuentan que la primera
Dentro de los maestros más recordados, están la capilla era chica y con techo de paja,
señora Blanca Gallardo y don Mario Bahamonde, hasta que en el año 1900 en adelante
quienes llegaron a Quiquel a fines de los años 60’ y construyeron una capilla grande de 22
vivieron en una de las casas antiguas más bonitas metros de largo, 10 de ancho y 3,60
que quedan en la playa. Su historia la contaremos de alto. Todo en maderas donadas por
en el recorrido por el Paisaje de Bordemar. los vecinos . Los techos y tingle en
tejuelas de alerce, éstas maderas eran
IGLESIA traídas en lanchas veleras que tenían
acá algunos vecinos desde la cordillera
La Iglesia de Quiquel está dedicada a Jesús que queda al frente de acá. Lugares
Nazareno y Nuestra Señora de Gracia. Don Nelson que hoy se conocen como Hornopirén
Ulloa fue Fiscal de la iglesia por más de 35 años, y Chaitén.
dejando el cargo hace poco tiempo. Según relata,
desde el tiempo de las misiones circulares de La Iglesia tenía un pórtico de entrada
Jesuitas y Franciscanos, los fiscales cumplieron con una puerta doble, arriba en arco
un rol muy importante en las comunidades de con rejillas de madera, similar a la
Chiloé, atendiendo las tareas de la capilla cuando Parroquia de Dalcahue. De las columnas
los sacerdotes estaban en otras localidades, que centrales se levantaba una torre de dos
era la mayoría del tiempo, y celebrando novenas, pisos más en forma hexagonal. Las torres
rosarios, visitas a los enfermos, bautizos en caso eran de esa forma por los vientos y altas
de emergencia y funerales cuando tocaba la porque arriba se colocaban las campanas
partida de algún vecino. que servían de medio de comunicación
para esa época.
Durante su juventud, don Nelson vivió en la
Patagonia, donde realizó su servicio militar y Las campanas tenían distintos sonidos o
tañidos, según el aviso que se quería dar.
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puerto quiquel

Para cuando fallecía un vecino, eran dos casi por completo, quedando los tingles
campanadas juntas y después una y así largueros y la parte posterior en pie, de allí
se iba intercalando por un buen rato. se empezó a reconstruir la actual capilla
Para avisar que al día siguiente habría un poco más chica, con 17 metros de
misa el repique era largo y continuo. largo y 8 metros de ancho, utilizándose
mucha madera de la iglesia antigua,
Las mingas eran en latín y el sacerdote con distintas restauraciones hasta el día
estaba de espaldas con unas velas altas, de hoy, 2018. Habían 3 campanas,
que se llamaban ciriales, más el sacristán la primera más chica, está hoy en la
que le ayudaba a cambiar los libros Escuela. La segunda algo más grande
que eran grandes con tapas de cuero y se cayó de la torre para el terremoto de
tocaba la campanilla en ciertas partes de 1960 y se trizó perdiendo un poco el
la misa. Los ornamentos antiguos eran sonido- Esa después se regaló al sector
muy hermosos con hilos de oro y plata. de Teguel cuando hizo su primera capilla,
hace unos 25 años.
Todo esto se cambió después del Concilio
Vaticano segundo de los años 1963 y La campana actual es bien grande, fue
1965. Desde allí las misas se celebraron construida en Santiago en 1928. Tiene
en Castellano y el sacerdote de frente al muy bonito tañido. Hay cuatro imágenes
pueblo, hasta el día de hoy. El interior vestidas muy antiguas de artesanía chilota.
de la iglesia tenía una nave central y Jesús Nazareno (1,20 mts), San Juan
dos laterales, dividida por siete columnas Evangelista (1,20 mts), -ñ{Nuestra
por lado, total 14, que significaban las Señora de Gracias (0,90 mts), Santa
14 estaciones del vía crucis. El cielo era Filomena (0,70 mt) y una imagen de
ovalado y forrado con tablas de alerce. yeso de Maria Auxiliadora (1,40 mts)
Al frente tenía un altar mayor muy
hermoso, similar al que tiene la Parroquia Hay imágenes más chicas de yeso
de Dalcahue y la Capilla de Quetalco. compradas hace unos 25 años, más dos
Estos fueron hechos por dos artesanos: crucifijos chicos muy antiguos. Algunos
Don Lorenzo Andrade de Curaco de Velez sacerdotes que celebraron misa en esta
y Don José Leonor Saldivia de acá, capilla: Don Furtuoso Andrade en los
Quiquel. años 40. El Padre Secundino Cárcamo
Ojeda que fue el Párroco de Dalcahue con
Esto fue hasta el terremoto del 22 de 36 años. El fue de Maullín y estudió en
Mayo de 1960. Acá la capilla quedó en el Seminario de Ancud, ordenándose en el
malas condiciones y tuvo que desarmarse año 1939. Trabajó un año en Puerto

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puerto quiquel

Montt. Después el Obispo de Ancud lo actividades de la Iglesia. En estos trabajos estuvo a cargo de la
nombró Párroco de la Isla de Quenac, carpintería don Humberto Aguilar junto al marido de la señora
allí estuvo 16 años. Después fue nombrado Lindana
a la Parroquia de Dalcahue, allí hasta
que se jubiló en el año 1990, pero Al ladito de la Iglesia y avanzando hacia la escuela, encontramos
quedándose en Dalcahue sin obligaciones una construcción pequeña forrada con planchas de zinc que
hasta el año 2000 en que una sobrina funcionó como Posta y Centro de Madres de Quiquel en los años
lo llevó a Maullín, donde falleció el 30 80’ y 90’. Ahí se hacían las revisiones de los chicos medianos y se
de Agosto del 2001. El Padre Secundino, atendían los enfermos con apoyo de la señora Blanca Gallardo
en sus primeros años recorría las capillas que como profesora normalista manejaba conocimientos de
a caballo por la playa porque todavía enfermería y medicina. Los antiguos recuerdan que llegaban los
no había caminos y se quedaba dos a paramédicos en lancha a hacer las revisiones y entregar leche.
tres días en cada sector. Él consiguió Se recuerda de esos años a doña Oberlinda Manosalva que era la
muchas ayudas para la gente de campo, enfermera y don Alfredo Hurtado, el paramédico.
consiguió que varios jóvenes estudiaran en
el I.E.R. Instituto de la Educación rural
que estaba en Castro y administraba
el Obispado. Después pasaron el Padre
Armando Márquez, Miguel Jordá, Alberto
Londersett, Juan Bahamonde, Federico
Montealegre, Luis Alfredo Angulo por 13
años y el actual, José Luis Burgos, que
lleva 11 años.

Hoy la señora Lindana Güichacoy es la encargada


de la Iglesia. Ya no es necesario que cumpla tareas
de Fiscal porque con los caminos, el cura puede
venir desde Dalcahue cada vez que lo llamen para
hacer una misa u otorgar algún sacramento. Eso
sí, hay que programarlo con tiempo porque tiene
una agenda bastante apretada.

Una de las últimas restauraciones de la iglesia fue


organizada por ella junto a su marido, trabajando
en Minga con los vecinos más cercanos a las

52 QUIQUEL RURAL S/N RELATOS DE PAISAJE Y MEMORIA LOCAL 53


Después del terremoto de 1960 la
capilla quedó en malas condiciones y
tuvo que desarmarse casi por completo,
quedando los tingles largueros y la
parte posterior en pie, de allí se empezó [ILUSTRACIÓN restauración
a reconstruir la actual capilla un poco
más chica, utilizándose mucha madera
iglesia por erasmo pinda
de la iglesia antigua.
el roble y las lajas

EL ROBLE Y LAS LAJAS

Con la apertura del camino La Capilla, fueron y una de las mujeres más antiguas del sector. En esta casa que
aumentando las casas en el sector alto de Quiquel se asoma al borde del estero, creció don José y sus hermanos,
y junto con ello, se abrieron dos caminos interiores aunque la casa no era exactamente como la conocemos ahora, de
nuevos: El Roble y Las Lajas. hecho, cuentan que antiguamente había otra casa en este mismo
lugar que desbarataron antes que cayera por lo vieja que estaba.
El camino El Roble comienza a un costado del En ese momento, y con las maderas que no estaban apolilladas o
campo de la señora Mirella Barría, que vive con su pasadas de agua, construyeron la actual, donde todavía vive doña
hijo Carlos Ulloa y su nuera Ivania Pérez, a quien Huite, aunque sólo durante el día ya que en las tardes la van a
encontramos en el Mercado Particular “Acuarios” buscar para que pase las noches con el resto de la familia.
lugar al que la mayoría de los vecinos y visitantes
de Quiquel pasan a comprar sus menestras o Desde esta casa se puede cruzar el estero por un pequeño puente
artículos de primera necesidad. de madera y entrar al campo de fina’o Manuel Ayaquintuy donde
estaba uno de los molinos de agua de Quiquel, lugar que muchos
Entrando un poco por este camino nos visitaban cuando juntaban suficiente trigo para ir a convertirlo en
encontramos con la señora Olinda Guerrero, en harina.
la casa nueva que se construyó luego de dejar su A don Manuel se le recuerda como un hombre solitario, que vivía
campo en la cuesta El Desecho. Hasta acá trasladó en una casa pequeña, en un altito a pocos metros del Molino. Esta
sus plantas y secretos para hacerlas crecer, lo que casa aún se conserva en pie y aunque ya con los años sus maderas
logró rápidamente, ya que tiene muy buena mano han sido lentamente consumidas por la humedad y los bichos, aún
con la huerta. Al lado de su casa nueva, despejó un es posible imaginar la vida antigua estando allí.
poco el monte y armó sus melgas de ajos, papas
y otras verduras, dejando también un sector de Desde esta casa, don Manuel bajaba a diario hasta su molino para
pampa para sus ovejas. La señora Olinda también recibir a los vecinos que traían su trigo para moler. Según relatan,
es reconocida por los largos años que estuvo el pago por el uso del molino era una “maquila” de harina. En las
trabajando en la Escuela, ayudando a los maestros tardes, don Manuel cerraba su molino con un candado de madera
y maestras en tareas de mantención y limpieza de que sólo se podía abrir con una pieza de forma especial que él
las salas. tenía. Este lo mando a hacer a don Aladino Aguilar, quien tenía
mucho talento para fabricar este tipo de artilugios.
Volviendo al camino La Capilla, a un costado de
la casa de Ramiro Barría, aparece el camino Las También se recuerdan otros molinos que funcionaron en el sector,
Lajas, que baja desde aquí hasta la playa. Lo llaman como el de Manuel Aguilar Güichacoy, que estaba por la cuesta
así, simplemente porque buena parte del cerro El Desecho; el que llevaba don Fermín Aguilar en el sector de la
Maquila unidad que bordea esta ruta es de piedra laja. Al bajar Caldera; y otro que se montó en el Estero Caupa. Los vecinos dicen
de medida que
se tomaba en por esta vía, llegando a la playa, aparece la casa que antiguamente se cultivaba mucho el trigo, pero con los años
un recipiente de de doña Judith Barrientos o doña Huite, como la empezaron a mermar las cosechas hasta que se dejó de plantar y
madera. conoce todo el mundo, madre de don José Perez se prefirió conseguir harina desde otros lugares.

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... al cruzar el estero por un pequeño
puente de madera y entrar al campo de
fina’o Manuel Ayaquintuy encontramos
uno de los molinos de agua de Quiquel,
lugar que muchos visitaban cuando
juntaban suficiente trigo para ir a
convertirlo en harina.
la caldera

LA CALDERA

Llegando al borde nor-oriente de Quiquel, con claro quién fue, pero sí que muchos lamentan haberla
vista a la cordillera y las pampas del sector de perdido porque era parte del patrimonio histórico del sector.
Quetalco, se encuentra el camino La Caldera.
Según conversan los vecinos más antiguos, su Desde el lugar donde estuvo la caldera, comenzamos a subir
nombre se debe a la historia del aserradero que el camino. Pasando la entrada a la casa de doña Calala,
en los años 50’s don Facundo Barrientos quiso viven Nena y Ñeco Pinda, hijos de don Erasmo Pinda, uno
instalar en Quiquel. Se dice que después de de los carpinteros más recordados de Quiquel, fallecido
traerla en lancha desde Tenaún y desembarcarla ya hace bastante tiempo, a sus 91 años. Según conversan,
en la playa, a un borde del estero, don Facundo don Erasmo era conocido por su destreza con la madera,
intentó por todos los medios llevarla cuesta arriba tanto para aserrar a pulso los troncos recién talados del
hasta el monte, pero distintas complicaciones le monte, como para construir desde casas hasta ataúdes.
hicieron imposible cumplir su cometido, por lo
que terminó abandonando la empresa y con ello, Nena y su hermano recuerdan que era usual que llamaran a
la caldera, que quedó varada en la playa como un su padre desde Quetalco, Calen o algún sector cercano para
catalejo gigante, marcando un hito de referencia ir a esas mingas de aserradura. Don Erasmo cumplía el rol de
en el paisaje. Años más tarde, cuando se abrió arribano, que consistía en ir desde arriba del tronco, manteniendo
esta vía, el lugar ya era conocido por todos por derecha la sierra y dando el ritmo a los abajinos, en general
este singular cilindro de fierro oxidado, por lo eran 4 hombres que desde abajo tiraban la sierra avanzando
que resultó natural bautizarlo de esta manera. unos centímetros en cada tirón. El equipo se completaba con el
cuñero, que iba martillando una cuña en el tronco para abrirle
Los vecinos también conversan que los paso a la sierra. Con esta cuadrilla de aserraderos, a puro pulso
chicos medianos del sector transformaron se trabajaba en el monte, sacando unas 4 o 5 vigas maestras
la caldera en un lugar de juegos y punto de al día. Con los años don Erasmo trasmitió sus conocimientos
referencia para encontrarse en las tardes. a su hijo Pedro, también ya fallecido, quien lo acompañaba a
Ivette Bahamonde, por ejemplo, recuerda que diario en las jornadas de trabajo en el monte o en los campos
era uno de los lugares favoritos donde iba de construyendo casas.
niña con sus amigos. Cuenta que también le
decían “El Motor” y que se juntaban ahí para Con estas mismas maderas aserradas a pulso en el monte,
jugar a las escondidas. En este lugar alcanzaban construyeron la casa donde viven hasta el día de hoy. Cuentan
a entrar en él sólo los chicos medianos, que la levantaron después del terremoto, ya que, a raíz del
volviéndose un lugar exclusivo para ellos. sismo, la casa antigua donde vivían se salió de sus soquetes y
se deslizó cerro abajo hasta donde tenían su huerta, quedando
La caldera de Quiquel estuvo en su lugar por prácticamente destruida. Buena parte de las casas del sector
más por más de 60 años, hasta que alguien tuvieron el mismo trágico destino, lo que convierte a las que se
sin aviso previo se la llevó, posiblemente mantuvieron en pie en íconos de resistencia al paso de los años.
para venderla como chatarra. No está muy

60 QUIQUEL RURAL S/N RELATOS DE PAISAJE Y MEMORIA LOCAL 61


la caldera

Hoy, de las casas antiguas que van quedando, se todo un poco ya que tienen varias huertas que entre todos van
cuentan varias hechas por los Pinda. En la playa sembrando y cosechando año a año. Aunque hoy el trabajo es
hay dos muy bonitas, la que mandó a construir menos pesado con las motocultivadoras, se hace de la misma
don Aurelio y la de doña Lindana Guichacoy. forma que los antiguos. Guillermina nos cuenta cómo con las
También en el camino La Caldera hay una casa antiguas hacían mingas de hiladura, juntándose entre 6 a 8
grande construida por don Erasmo que, aunque mujeres a hilar vellones de lana a mano con su huso y su aspa,
fue reformada varias veces, sigue en pie con con los que luego se preparaban los ovillos para tejer frazadas y
sus maderas originales en lo alto de una pampa otras prendas. Era un trabajo de mucha paciencia, que se hacía
con una de las mejores vistas de Quiquel. Esta a mano con telares de madera.
construcción fue encargada a don Erasmo
por don Custodio Bahamonde y la señora La señora Guillermina recuerda dentro de las tejedoras más
Ester Villegas para vivir con su familia y hacer talentosas de esa época a Rosa Saldivia, Fabiola Barrientos,
funcionar su almacén de víveres y licores, donde Elena Barría y Lavinia Barría, quienes según su relato, tejían
cuentan los antiguos que llegaba don Custodio frazadas mucho más amorositas que las que se pueden
desde la playa con su yunta de bueyes cargada encontrar ahora.
de harina y otras provisiones. Hasta hoy se
conserva su mesón de atención a un costado del
pasillo principal, justo antes de subir la escalera
al segundo piso.

Claro que el negocio de don Custodio y la


señora Ester dejó de funcionar hace un montón
de años, cuando se fueron a la Patagonia y
vendieron el campo a don Mario Bahamonde,
quien hizo varias reformas en la casa, como
una tremenda cocina que le adosó a su fachada
norte, la que se llenaba de gente en las Mingas
y reuniones familiares. Hoy, el lugar tiene poco
uso, aunque los hijos de don Mario y la señora
Blanca no han dejado de mantenerla, siempre
están preocupados de ir a ventilarla y hacerle
limpieza para que se conserve.

También vive en este camino la señora


Guillermina Tenorio con su marido don José,
sus hijos y nietos. En su campo cultivan de

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...le decían “El Motor” y se juntaban ahí
para jugar a las escondidas, alcanzando
a entrar en él de a dos o tres amigos,
lo que sólo podían hacer los chicos
medianos....
paisaje de bordemar

PAISAJE DE BORDEMAR

En toda la costa de Quiquel cuentan que antes Desde esta rampa, con marea baja se puede caminar por la playa
Petromax eran de los 70’ se pescaba mucho. En esos años, los Teguel o incluso hasta Dalcahue, bordeando la playa y pasando
unas antiguas
lámparas de metal
hombres bajaban temprano en la mañana con por humedales con bota de goma. Tomamos esta ruta desde la
y vidrio. Tenía un sus lámparas a parafina, esas Petromax que rampa y luego de pasar una puntilla pedregosa y caminar un rato
pequeño estanque le llamaban, para buscar la pesca del día. Los por la playa, llegamos a la casa de la señora Mercedes Oyarzo
en su base, que antiguos conversan que se hacía “pesca de fondo” o “Meiche”, como le dicen de cariño los vecinos, donde creció
se llenaba con
parafina, se
y “pesca al pinche”, porque había abundancia en el junto a su marido, fina’o Genaro Barría a sus 4 hijas: Jeannette,
aplicaba presión mar. Sacaban cabrilla, lenguado, robalo y robalito, Rudy, Raquel y Rosa. En esta casa, que también fue construida
con un pistón entre otros peces. También hubo un tiempo que por don Erasmo Pinda, vivieron hasta hace poco tiempo, cuando
lateral y luego varaban anchovetas, que como eran planitas, al construyeron una de subsidio en el mismo terreno, al centro de
se encendía una
bajar la marea se ladeaban y quedaban salpicando la puntilla donde su campo limita con el mar. Según cuentan los
camisa blanca que
funcionaba como en seco, fáciles de agarrar. La “vuelca” era otro vecinos, frente a la casa de la señora Meiche se encuentra uno de
ampolleta. pez que salía, varaba y a varillazos las pescaban. los lugares buenos para la pesca de Quiquel, aunque antiguamente
era mucho más abundante que hoy.
También en las playas de Quiquel siempre ha sido
buena la marisca; choritos, almejas y navajuelas Al continuar caminando por la playa, aparece un terreno con arena
se pueden encontrar, sobre todo en los días de fina que antiguamente era de Ramón Barría y que ahora ocupa
mareas largas. Aunque ya no salen tantos mariscos una salmonera. A este sector le llaman “Conchas Blancas”, ya
como antes, de todas maneras hay vecinos que que años atrás se podía apreciar a simple vista un gran conchal.
bajan a mariscar cuando hay marea baja y ganas Posiblemente este fue un sector donde hace cientos o incluso
de comer un buen curanto. miles de años atrás vivieron comunidades indígenas que se
alimentaban principalmente de mariscos. Luego de años de apilar
En la ruta costera, justo donde termina el las conchas que salían de sus curantos, se formaron cerros que
camino de la Capilla, está la rampa de Quiquel, se fueron tapando con tierra y vegetación. Hoy, el conchal no se
embarcadero al que llegaban pasajeros casi a aprecia tanto, pero seguramente se encuentran bajo tierra los
diario, principalmente desde Tenaún, San Juan y vestigios de estos antepasados de Quiquel, convirtiéndose esta
Dalcahue, llegando a ser uno de los más transitados playa en un lugar de mucho valor arqueológico.
de la comuna. La rampa eso sí se construyó en
1978. Antes, para embarcar y desembarcar se Desde este lugar el trayecto se vuelve más húmedo y frio, ya que
instalaba un banquito con escalones en la playa, comenzamos a rodear un barranco un barranco de gran altura,
hasta donde llegaban a varar las lanchas. que según dicen algunos vecinos, esconde una mina de tiza
blanca y carbón. Por este lugar poco a poco comienzan a aparecer
Acá recalaban la “Mabel”, la “Marcela” y “El Yater”, formaciones de piedra y arena que por siglos han sido modeladas
entre otras embarcaciones que traían mercaderías por la marea y el viento, quedando figuras de gran hermosura y
para comercializar y más de alguna copucha para singularidad que pocos saben apreciar.
compartir.

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Hoy la Piedra Campana es más bien un
lugar solitario, pero muy reconocido por
los vecinos, que solían pasar caminando
por ahí o juntarse en ese lugar para
mariscar....
paisaje de bordemar

Una de ellas es la Piedra Campana, escultura todas muy bonitas y forradas completas con alerce. Con los años,
natural que marca el paso hacia el sector de Teguel. la mayoría se ha ido desbaratando o cayendo con temporales; una
Se llama de esta manera porque cuando sube buena parte se las llevó el terremoto del 60’, evento que la mayoría
la marea y el agua la toca, emite un sonido que recuerda muy claramente, y cómo no, si fue de los movimientos
asemeja una campana gigante. Ivette Bahamonde, telúricos más intensos de toda la historia de la humanidad. Cuentan
que viajaba mucho en bote a Dalcahue con su los antiguos que en Quiquel, así como en todo Chiloé, cuando
padre, don Mario, recuerda que escuchaba este se calmó la tierra y las aguas retrocedieron luego del maremoto,
repicar y veía muchos lobos de mar peleándose por notaron que el nivel de la marea había cambiado para siempre.
subir a la cima de la piedra. Hoy ya se ven pocos Ahora llegaba mucho más arriba que antes, por lo que varias
lobos, fueron desapareciendo con la llegada de las de las casas quedaron inundadas teniendo que desbaratarlas y
salmoneras, que los matan antes que se acerquen arrastrarlas a terrenos más altos.
a las jaulas. Los lobos siempre se han alimentado
de peces y está en su naturaleza buscarlos como Hoy se conservan sólo algunas de estas casas antiguas entre
alimento, pero como para la empresa se volvieron otras construcciones más nuevas, como acopios de boyas y
una amenaza, se les dio cacería hasta reducirlos a bodegas que sirven para el trabajo de los cultivos de choritos,
algunos pocos que a ratos se ven merodear en las que es la principal actividad productiva del borde costero. Estas
costas. instalaciones en la playa se comunican con las boyas mediante
unas balsas con base de Plumavit sobre las que trabajan varios de
También se dice que antes la piedra sonaba más los vecinos del sector en la siembra y cosecha de estos mitílidos.
fuerte y nítida como campana, al parecer en En los mates se conversa que, aunque es importante tener esa
algún momento se perdió una parte de ella en el fuente de trabajo, el sector de la playa era más bonito cuando no
mar, aunque quizás sólo suena fuerte en algunas habían tantas boyas en el mar ni se juntaban restos de plumavit y
mareas y hay pocos que pasan navegando cerca plástico.
de ella en el momento preciso para escuchar su
sonido. En nuestro recorrido encontramos cuatro casas de mucho
valor para la comunidad de Quiquel, además de una que se fue
Hoy la Piedra Campana es más bien un lugar navegando a Tenaún (ya les contaremos de ella). Cada una esconde
solitario, pero muy reconocido por los vecinos relatos de la vida antigua de Quiquel, historias que contra viento y
de Quiquel, que solían pasar caminando por ahí marea han logrado mantenerse vivas a través de los años.
o juntarse en ese lugar para mariscar o recoger
pelillo cuando había marea baja.

Volviendo al sector de la rampa, comenzamos


a recorrer el caserío de Quiquel, el que según
cuentan los más antiguos tenía bastantes más
casas que hoy, repartidas por el borde de la playa,

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paisaje de bordemar

CASA RESTAURADA

La primera de estas casas antiguas, viniendo desde


Dalcahue, es la casa de la señora Edith Villegas y
don Aurelio Barría, o Yeyo, como lo conoce todo el
mundo. Se trata de una construcción de dos pisos
con un corredor medio palafítico que se adelanta
sobre la playa. Originalmente fue completa de
alerce, que se veía muy bonito, pero que después
de tanto temporal de lluvia y viento, hubo que
reformarla un poco y cambiar su techo por zinc y la
fachada norte por siding para evitar que se pasara
de agua. Atrás hay un patio siempre floreado, en
el que se encuentran algunas bodegas antiguas
y una cabaña nueva donde desde hace algunos
meses viven la señora Edith y don Yeyo. Aquí están
mucho más abrigados que en la casa antigua, que
costaba mucho calorar.

Esta casa, encargada por don Aurelio hace casi


60 años a don Erasmo Pinda, es una de las más
famosas de Quiquel. El modelo, según cuenta don
Aurelio, lo fueron a mirar al sector de Puntra, desde
donde trajeron un dibujo con las medidas para
construirla. Al parecer usaron buenas maderas y
se hizo un muy buen trabajo de carpintería, porque
a los pocos días de que la terminaran resistió sin
problemas el terremoto que justo vino a remecer
la isla, echando abajo más de la mitad de las casas.
Lo único malo es que como subió el nivel del
mar, la casa quedó al borde del agua, quedando
su corredor como palafito. Igual con los años le
vino bien, porque le dio un toque especial, tanto
que hasta Carlos Pinto vino a grabar un capítulo
del “Día Menos Pensado”. Después de eso, se la
conoce como la casa embrujada de Quiquel.

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paisaje de bordemar

CASA NAVEGANTE

Un poco más al oriente, justo antes de empezar por sobre el nivel del mar, amarraron una lancha en cada
a subir la cuesta El Desecho, llegamos al lugar costado, para tirarla lentamente hasta Tenaún por casi 8
donde estaba antiguamente la casa del hermano horas de travesía. Don Aurelio recuerda que desde el techo
de don Aurelio, Raúl Barría quien cuando se fue dirigía la navegación, la que no fue nada fácil, por el viento
con su familia a vivir a la Patagonia en los años 60’ norte que les tocó en medio del trayecto, que los obligó
la vendió a Alfredo Pérez, un hombre de Tenaún a refugiarse varias horas en la ensenada de San Juan.
que organizó junto a los vecinos de Quiquel
una minga de tiradura para llevarla navegando Luego de llevarse esta casa, nunca más se construyó algo en
hasta su campo. En esos años era bastante más su lugar, quedando sólo algunos soquetes como testimonio de
usual que ahora mover casas por los canales la vivienda donde habitó don Raúl y su familia. Hoy, con algo
de Chiloé, aunque no por eso era más fácil. de imaginación, es posible hacerse una idea de cómo era este
conjunto en el que sólo se veían construcciones envueltas en
Don Aurelio recuerda claramente como se alerce enfrentando el mar completamente despejado.
realizó esta hazaña, junto a vecinos y familiares
de Quiquel y Tenaún, de la misma manera que
habían aprendido se sus mayores. Cuenta que
luego de desocuparla de muebles y cachivaches,
montaron en cada habitación maderas grandes
de refuerzo para evitar que se descuadrara con
los tirones y la navegación. Luego, instalaron
por debajo unas tremendas vigas de madera
cortando los soquetes que la soportaban, para
bajarla con bueyes a la playa, como si estuviesen
botando un bote desde un astillero.

Mientras esperaban a que subiera la marea, le


amarraron barriles de chicha a los costados
para que flotara cuando estuviera el mar lleno.
En esos años éstos eran de madera, hechos a
mano por los carpinteros del sector, como casi
todos los artilugios que se usaban en esa época.

Ya cuando la casa estuvo flotando en el agua,


asomando casi únicamente su soberado

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...amarraron una lancha en cada
costado, para tirarla lentamente hasta
Tenaún por casi 8 horas de travesía.
Don Aurelio recuerda que desde el
techo dirigía la navegación...
paisaje de bordemar

LA CASA GUICHACOY

A un costado de la rampa aparece una casa grande


de color blanco y con miradores muy particulares
donde vive la señora Lindana Güichacoy con su
marido. Al igual que la casa de la señora Edith y don
Aurelio, ésta fue construida por don Erasmo Pinda
y su hijo Pedro, a partir de un modelo de una casa
de Punta Arenas que posiblemente recordaba la
madre de la señora Lindana, Sonia Paredes, que
nació y vivió de niña allá en la Patagonia, junto a su
padre Abel y su madre Carmen Mansilla.

Según cuenta la señora Lindana, su padre, don


Antonio Güichacoy, cuando se casó en los años
50’ con doña Sonia, conversó con su suegro para
pedirle este sitio al borde de la playa y construir
ahí una casa para su familia de ocho hijos. En esos
años este terreno era más amplio, extendiéndose
más o menos 8 metros por sobre la playa, espacio
que se perdió cuando subió el mar con el terremoto
del 60’.

En esta casa funciona un Mercado Particular,


que tuvo mucho movimiento cuando llegaban las
lanchas de recorrido, antes que se hicieran los
caminos. En los 80’, cuando mermó la circulación
por mar y comenzaron a aparecer los automóviles
en Quiquel, la tarea de abastecer el negocio se
volvió más compleja, porque recién se estaban
abriendo las cuestas y los camiones, una vez
descargados, debían ser tirados con bueyes para
sacarlos hasta la parte alta.

78 QUIQUEL RURAL S/N RELATOS DE PAISAJE Y MEMORIA LOCAL 79


paisaje de bordemar

CASA CENTENARIA

Sencilla e imponente, esta casa se conserva


justo al lado de la rampa como la más antigua de
Quiquel. Aunque fue hace años deshabitada, aún se
mantiene en pie con su techo de alerce recordando
estoicamente el paisaje de los antiguos. Los dueños
son la familia Villegas Diaz, quienes la compraron
a Ernesto Bahamonde cuando se fue a vivir a la
Patatonia. No está tan clara la fecha en la que fue
construida, pero la mayoría coincide en que tiene
más de 100 años, quizás hasta 150, ya que los
antiguos recuerdan que ya era una casa vieja cuando
ellos eran niños.

En esta casa, la señora Rosa Diaz Gallardo, junto a su


marido don Emilio Villegas Navarro, tuvo por décadas
un mercado particular, y como no, si está a pasos de
la rampa, donde llegaban fácilmente las mercancías
desde Dalcahue y Tenaún o de la Argentina, cuando
llegaba don Emilio de la temporada de esquila.
También conversan los vecinos más antiguos, que
funcionaba como estafeta para la correspondencia
que llegaba principalmente desde la Patagonia,
así como hospedaje para la gente del monte que
llegaba a pasar la noche para partir temprano en la
lancha de recorrido hasta Dalcahue, transporte que
pasaba todos los días a las 7 de la mañana.

Se recuerda también que hasta esta rampa o


antiguamente en la misma playa, llegaba gente de
Lin Lin a vender mariscos y pescados. Venían en
bote a remo, generalmente mujeres con sus niñitos
que hacían intercambio de esos productos por ropa
u otras cosas, porque en esos años nadie manejaba
mucho dinero.

80 QUIQUEL RURAL S/N RELATOS DE PAISAJE Y MEMORIA LOCAL 81


paisaje de bordemar

CASA DE LOS MAESTROS

Un poco más alejado de la rampa, camino al Estero


Caupa, está la casa donde vivieron la señora Blanca
Gallardo con don Mario Bahamonde, recordados
por todos por haber sido por décadas los Maestros
de Quiquel, de hecho, la actual Escuela de Quiquel,
lleva el nombre de don Mario como homenaje a los
aportes que hizo a la comunidad, hasta el día de
su partida, en el año 2001. En esta casa también
crecieron sus hijos Ivette, Mario y Luisa.

Cuenta Ivette Bahamonde, una de sus hijas, que


el primero en llegar a Quiquel fue don Mario,
en 1968, cuando lo trasladaron desde Quetalco
donde también hacia clases como maestro rural.
Un año más tarde llegó la señora Blanca, Maestra
normalista desde los 19 años y quien también
ofició de educadora en las islas Butachauques y
Lin lin, entre otros lugares del archipiélago.
Ya instalados en Quiquel, don Mario y la señora
Blanca compraron esta casa a Emilio Pérez y
Enriqueta Barría que se habían radicado en Punta
Arenas.

Según cuentan los más antiguos, esta casa no


la construyeron en Quiquel, sino que fue hecha
en Teguel y desde allá la trajeron por mar hasta
el lugar donde se encuentra ahora. También hay
quienes aseguran que el lugar donde la instalaron
no es donde la vemos ahora, sino que más al
borde de la playa, lugar desde el que tuvieron que
tirarla con bueyes cuando vino el terremoto del
60’, ya que quedó medio inundada porque con el
movimiento de tierra cambió el nivel de la marea,
perdiéndose varios metros de playa. Esta fue una

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paisaje de bordemar

de las pocas que pudieron salvar, quizás porque ya


estaba acostumbrada a transitar por el agua y ser
arrastrada por bueyes.

Por esta casa eran usuales las visitas y reuniones


con los maestros para resolver temas de la
escuela, pedir ayuda, firmar alguna compraventa
de terreno o incluso recibir tratamientos de salud.
Como era usual en sectores alejados de la ciudad, [PLANIMETRÍA UBICACIONES CA-
SAS]
los Maestros cumplían múltiples funciones en la
localidad, siendo por lo mismo muy respetados
y recordados. Ivette Bahamonde recuerda cómo
su madre recibía las vacunas para los enfermos y
salía a pie a recorrer los campos para atender a los
que estaban más complicados de salud, tarea que
sobre todo en tiempo de invierno era muy intensa.

En su relato, cuenta que en esos años no existían


jeringas desechables y sólo tenía unas pocas de
vidrio, que apenas llegaba de visitar algún vecino la
hacía hervir nuevamente para atender al siguiente.
Don Mario y la señora Blanca, además de ser
profesores de la mayoría de las familias de Quiquel,
participaban mucho en las organizaciones
vecinales. Su aporte era muy relevante,
organizando reuniones, registrando los acuerdos
y intermediando con las autoridades de la época
para solicitar ayudas o informar necesidades del
sector. Toda la comunidad sintió mucho la partida
de don Mario el año 2001, así como el reciente
fallecimiento de la señora Blanca.

84 QUIQUEL RURAL S/N RELATOS DE PAISAJE Y MEMORIA LOCAL 85


...hay quienes aseguran que tuvieron que
tirarla con bueyes cuando vino el terremoto
del 60’, ya que quedó
medio inundada...
estero caupa

EL ESTERO CAUPA

Siguiendo esta caminata por la playa, pasando la abandono del Estado, se recuerda con orgullo y respeto.
casa de la señora Huite y la puntilla donde estuvo
la Caldera, nos encontramos con el Humedal Desde este lugar, observando este mismo canal con las aves
del estero Caupa, lugar donde, al igual que en el del humedal y la cordillera que se asoma cuando hay viento sur,
Humedal de Teguel, se pueden avistar distintas terminamos nuestro recorrido. En este caminar por Quiquel,
especies de aves, entre Zarapitos, Cisnes, descubrimos lugares, personajes y recopilamos algunas de las
Gaviotas, Pilpilenes y Cormorantes que llegan a memorias de estas épocas antiguas que dan cuenta de la forma
alimentarse al borde de la marea. en la que por generaciones se ha vivido en este paisaje insular.

Acá se recuerda el trabajo del Sindicato del Pelillo, Sin duda quedan muchos relatos y miradas aún por registrar,
que durante algunos años trabajó extrayendo esta así como lugares importantes que ubicar en nuestro mapa. Por
preciada alga, convirtiéndose uno de los pocos ello, la invitación es a tomar este libro, no como la última palabra,
grupos de este rubro que tuvo un mayor grado de ni mucho menos como la verdad absoluta sobre la historia de
organización en el sector. Quiquel, sino que como una buena excusa para ir en busca de las
historias que faltan, para contar otras versiones de los hechos e
También, frente al Estero Caupa, los vecinos ir a los lugares donde ocurrieron. La invitación es a que sigamos
conversan sobre una época de gran abundancia saliendo a los mates y nos demos el tiempo de escuchar a los
de peces. Ivette Bahamonde recuerda que junto a vecinos, especialmente a los antiguos, ansiosos de contar sus
su hermano tomaban el bote auxiliar de su padre, experiencias y esperando atentos la mirada de los más jóvenes
don Mario y salían varias horas a recoger los para poder compartirlas.
frutos del mar, con los que hacían un quimpe de
pescados para subir al monte a venderlo o hacer
algún trueque. En esos años no habían cultivos de
choritos ni salmoneras, por lo que el paisaje era
bien distinto; la vista era despejada hacia el Canal
de Dalcahue y su inmensidad, libre para navegarlo.

Desde aquí, ya en otra oportunidad, se puede


continuar el camino por la costa bordeando la playa
o pasando por el “Desecho Caupa”, que según
recuerdan algunos vecinos era también parte de la
primera Ruta Bordemar de Dalcahue, camino que
en el futuro trataremos de estudiar y recorrer a pie,
tal como lo hicieran los antiguos en esos años; sin
caminos ni comodidades modernas, tiempo que
aunque fue duro y con muchos desazones por el

88 QUIQUEL RURAL S/N RELATOS DE PAISAJE Y MEMORIA LOCAL 89


...Ivette recuerda que junto a su
hermano tomaban el bote auxiliar
de su padre, Don Mario y salían
varias horas a recoger los frutos
del mar...
bibliografía agradecimientos

Anguita, P., Lopez, R., Modiano, I. y Zecchetto, R. En primer lugar, agradecemos a la Junta de Vecinos N° 17 “El
(1980) Casas de Chiloé, Santiago de Chile: Facultad Progreso” de Quiquel, que apoyó este proyecto desde su origen.
de Arquitectura y Urbanismo. Universidad de Chile
También a quienes prestaron colaboración durante el proceso,
Barruel, Esteban (2010) Los dichos y decires de
Chiloé, Puerto Montt: Autor como la Ilustre Municipalidad de Dalcahue, la ONG CECPAN, la
Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile,
Cárdenas, Renato (1996) Chiloé: Diccionario de la El Liceo Politécnico de Dalcahue, la Escuela de Chovi-San Juan,
lengua y la cultura. Chiloé: Autor Jean Philippe Willaume, Armando Bahamonde y Mario Soto Pérez.

Fernandez, M. y Riveros, K (2017) Entre mares,


Y por supuesto, a los vecinos y vecinas de Quiquel que compartieron
pampas y vientos. Memorias de Chiloé en Punta
Arenas, Punta Arenas: Autor sus relatos, visiones y conocimientos sobre la forma de vida de su
territorio, siempre con un mate y una conversación agradable:
Galleguillos, Matías (ed) (2016) Cuadernos de la
historia: Escritos por la comunidad, Santiago de Teresa Jorquera Michea •­‌ Myriam Barria Bahamonde •­‌
Chile: Ediciones Tácitas Guillermina Tenorio Ojeda •­‌ José Pérez Barrientos •­‌ Fabiola
Pérez Tenorio • Francisco Vidal Ojeda •­‌ Judith Barrientos
Guarda O.S.B., Gabriel. (1984) Iglesias de Chiloé,
Santiago de Chile: Universidad Católica de Chile Saldivia •­‌ Alberto Gónzalez Barria • Edith Villegas Díaz •
Aurelio Barria Barrientos • Lindana Güichacoy Paredes
Ilustre Municipalidad de Dalcahue (2014) Valorando • Marlene Güichacoy Paredes • Nelson Ulloa Barrientos •
el patrimonio cultural del borde costero Dalcahuino. Liliana Ulloa Barrientos • Lucila Aguilar Ojeda • Belisario
Dalcahue: Autor Barria Muñoz • Elizabeth Ulloa Ulloa • Ivette Bahamonde
Gallardo • Graciela Aguilar Aguilar • Segundo Saldivia •
Lobos, J., Rojas, E., Berg, L., Ulloa, M. y Wilcock, J.
(2006) Archipiélago de Chiloé. Guía de Arquitectura = Nena Pinda Ojeda • Andrés Pinda Ojeda • Olinda Guerrero
An Architectural Guide, Sevilla: Junta de Andalucía Guerrero • Claudio Unquen Guerrero • Norma Barrientos
Guichacoy • David Saldivia Tenorio • Mercedes Oyarzo
Shneider, O. y Valassina E. (1981) San Juan, el caserío Aguila • Jeannette Barria Oyarzo • Rudy Barria Oyarzo •
de los dos entornos (Seminario) Santiago de Chile: Pedro Aguilar Villegas • Rosalba Gómez • Vanessa Legue
Facultad de Arquitectura y Urbanismo. Universidad
Navarro • Mireya Barria Pérez • Fernanda Cárcamo • Filomena
de Chile
Hernandez Barria • Rigoberto Mansilla Güichacoy • Lucila
Concha, L., Errazuriz, P., Gaisinsky, E. (1980) Sistemas Aguilar Barría • Rafael Pérez Saldivia • Norma Legue
constructivos de la arquitectura tradicional de
Chiloé (Seminario) Santiago de Chile: Facultad de
Arquitectura y Urbanismo. Universidad de Chile

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