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Revoluciones Liberales del Siglo XIX

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FACTORES

En Francia, segunda potencia europea y mundial, se origino una revolución liberal que marcó un hito en
la historia moderna que significo el fin del antiguo régimen.
A finales del siglo XVIII, Francia era el más típico estado europeo den antiguo régimen, una monarquía
absolutista con una economía rural y una sociedad estamental, las causas que originaron la Revolución:
Políticas: los tres estamentos querían limitar el poder de la monarquía absoluta, mientras que la nobleza
buscaba mantener sus privilegios, la burgeusia aspiraba a tener una mayor participación política.
Económicas: las malas cosechas, debido al mal clima, lo que cauzo la escasez de alimentos, el alza de
los precios y el descontento de los sectores populares y no eran conscientes de la magnitud de la crisis ni
del poder de cambio de la burguesía.
Sociales: Los burgueses estaban descontentos porque a pesar de su creciente poder económico, tenían
poco poder político, además consideraban injusto que solo el tercer estado al que pertenecían pagaba
impuesto.
Ideología: La influencia de las ideas ilustradas y la formación de una opinión publica hicieron de que el
individuo tomara conciencia de que el Estado debía respetar sus derechos.
CONSECUENCIAS
La Revolución francesa fue un modelo para las posteriores revoluciones que se desataron en el mundo,
tanto el vocabulario como los principios políticos fueron utilizados en la época y posteriormente, por
ejemplo la denominación de partidos de izquierda y derecha tiene sus orígenes en la Revolución y se
relaciona con el lugar que ocupaban en la sala de convención, asimismo los principios como la libertad o la
igualdad empezaron a formar parte del discurso político y se limitaron en constituciones que limitaron el
poder de los soberanos con división de poderes y elecciones.
Ahora existe un modelo revolucionario que oponer al conservadurismo, el ejemplo francés; según este
modelo, es posible la existencia de una sociedad no estamental y la abolición del régimen señorial y es
posible también que funcione un sistema económico sin gremios, que se exprese la soberanía nacional
que reconozca los derechos individuales y que exista un Estado no confesional, una gran parte de Europa
había entrado en contacto con esta realidad porque la gran nación y después el gran imperio extendió la
conquista revolucionaria a toda Europa, la abolición de los derechos feudales, la proclamación de los
Derechos del hombre, la instauración del régimen constitucional, fueron las semillas de lo que había ser el
liberalismo del siglo XIX, además al difundir por todas partes el principio de la soberanía nacional y el
derecho de los pueblos a disponer de ellos mismos “ La Gran Nación” hizo tomar conciencia a los pueblos
del principio de las nacionalidades”.
A raíz de todo ello, En el siglo XIX, Europa experimento tres grandes procesos políticos: el liberalismo, el
nacionalismo y el imperialismo.
El primero alimento el reclamo de libertades ciudadanas. El segundo opero como agente aglutinador, con
la aparición de nuevos estados: Alemania e Italia. El tercero desató una competencia entre los países
europeos por dominar territorios y mercados para colocar productos o abastecer de materia prima para las
industrias. América Latina no fue ajena a la influencia de estos movimientos.
El Liberalismo:
Es una corriente de pensamiento que coloca a la libertad del individuo en la base de los demás derechos
políticos sociales o económicos. Sus orígenes se remontan al siglo XVII, al contexto de las guerras
religiosas que enfrentaron católicos y protestantes.
En la segunda mitad del siglo XVIII e inicios del siglo XIX, David Ricardo y Adam Smith plasmaron los
planteamientos del liberalismo económico que defendía una intervención mínima del Estado en la
economía. Durante el siglo XIX se canalizaron los reclamos por las libertades individuales básicas como,
por ejemplo, libertad de prensa, etc.
De acuerdo con algunos historiadores, los principios liberales fueron apropiados por la burguesía en su
favor y en oposición a los reclamos de los sectores populares, como los obreros.
Liberalismo político
En el siglo XIX, el liberalismo encontró en Gran Bretaña una de sus expresiones más influyentes en el
utilitarismo, que declara como funciones supremas de la sociedad y el Estado la libertad del individuo y la
búsqueda de bienestar social. Sus principales representantes fueron Jeremy Bentham y John Stuart Mill.
Los principios polí- ticos del liberalismo son la soberanía nacional, los derechos individuales, la división de
poderes del Estado, la igualdad ante las leyes, y la libertad de opinión, expresión y prensa.
La evolución del liberalismo en el siglo XIX.
En el siglo XIX, el liberalismo se configuró alrededor de dos grandes corrientes políticas entre las que
existían profundas diferencias. Estas corrientes fueron las siguientes:
* Liberalismo doctrinario. Era la vertiente conservadora del liberalismo. Tenía una concepción restrictiva
de los derechos y libertades políticas, que se concretaba en la defensa del sufragio censitario y del orden
social por encima de los derechos ciudadanos. La postura del liberalismo doctrinario se reflejó en su
defensa de la soberanía compartida entre la corona y el Parlamento, como una monarquía parlamentaria.
Liberalismo democrático
Defensor de la democratización de los poderes ejecutivo y legislativo, y sensible a las reformes sociales
que permitieran mejorar las condiciones de ida de las clases trabajadoras, a las que reconocía el pleno
ejercicio de los derechos políticos a través del sufragio universal.
LAS REVOLUCIONES LIBERALES DEL SIGLO XIX
Tras la derrota en Waterloo del emperador francés Napoleón, las potencias europeas vencedoras,
reunidas en el Congreso de Viena (1814-1815) acordaron restablecer el orden monárquico antenor Para
evitar nuevas hegemonías que perturbasen la paz en Europa, el Congreso de Viena estableció una política
que dio lugar a la Santa Alianza de alianza entre Prusia, Rusia, Austria: ¡y a la que después se sumarian
Francia y otros Estados! Así, las monarquías se unían contra cualquier intento de desestabilizar este
sistema.
El intento de estos monarcas por gobernar como solían hacerlo antes de la Revolución francesa se
enfrentó con las protestas populares alimentadas por los ideales liberales y nacionalistas. Eso llevó a que
se produjeran tres oleadas revolucionarias en 1820, 1830 y 1848.
Las revoluciones de 1820
En la década de 1820, se produjeron los primeros ataques al sistema surgido de la Restauración,
impulsados por el liberalismo y el nacionalismo.
En España, el general Del Riego se negó a combatir a las fuerzas patriotas de América y obligó al rey
Fernando VII a restablecer la Constitución liberal de 1812. En Italia, Nápoles y Piamonte se enfrentaron a
Austria. La Santa Alianza actuó para reprimir las revoluciones, pero fracaso.
Asimismo, en Grecia (1821) se produjo una insurrección para lograr su independencia contra el Imperio
turco-otomano, que dominaba a los griegos desde el siglo XV. Tras una larga y sangrienta guerra, los
griegos obtuvieron su independencia en 1829.
Las revoluciones de 1830
En 1830, la revolución volvió a estallar en Francia por la decisión del rey Carlos X de suspender la
Constitución otorgada por su antecesor, Luis XVIII. Durante tres jornadas del mes de julio, el pueblo
reclamó el fin de los Borbones y Carlos X decidió renunciar, llegando así a su fin la Restauración en
Fraricia. Luis Felipe de Orleans fue nombrado rey y se limitó a restablecer la Constitución.
En el resto de Europa, las revoluciones tuvieron un matiz nacionalista. En Italia, surgió el movimiento
Joven Italia, que fue reprimido por Austria, Bélgica se independizó del Reino de los Países Bajos, Polonia
vivió una revuelta contra el zar Nicolás | que fue violentamente sofocada
Las revoluciones de 1848
Comenzó en Francia. Durante febrera, los revolucionarios consiguieron la abolición de Luis Felipe de
Orleans y proclamaron la Segunda República, convocaron a una asamblea constituyente y aprobaron el
sufragio universal masculino Pronto, durante las barricadas de junio, el pueblo exigió mejoras en las
condiciones de vida y trabajo.
Pese al inicial éxito de la revolución, esta fracasó. En Las elecciones convocadas para la Segunda
República fue elegido Luis Napoleón III Isobrino de Napo ledo Bonapartel quieni se nombró presidente
vita- Ticio y en 1852 se proclamó emperador Así, Francia pasó de la Segunda República al Segundo
Imperio
La revolución se propagó al resto de Europa.
Causas
Las causas de estas revoluciones fueron las siguientes:
- La crisis económica, pues entre 1845 y paso por un periodo de malas cosechas al que acompañó una
crisis industrial y comercial que agravó la inestabilidad.
- La acción de los partidos demócratas, que eligen el sufragio universal y las libertades de asociación,
expresión y prensa.
- La actividad de liberales y nacionalistas, que de forma clandestina hablan proseguido su defensa de
regímenes constitucionales o de la independencia nacional.
* La aparición del proletariado como sujeto político que reclamaba sus derechos políticos y una mayor
justicia social.
Repercusión de las revoluciones
Las revoluciones fracasaron tan rápidamente como aparecieron. El proceso termino teniendo gran
transcendencia en Europa, ya que contribuyó a difundir los ideales democráticos y nacionalistas.

EL LEGADO DE LAS REVOLUCIONES (Opinion)


No fue meramente un breve episodio histórico, sin consecuencias, porque si bien es verdad que los
cambios que los cambios que logró no fueron los deseados por los revolucionarios, ni tampoco podía
definirse fácilmente en términos de regímenes leyes e instituciones políticas se hicieron no obstante en
profundidad.
Al menos en Europa occidental 1848, señalo el final de la política tradicional, de la creencia en los
patriarcales derechos y deberes de los poderes sociales y económicamente, de las monarquías que
pensaban que sus pueblos aceptaban e incluso aprobaban el gobierno de dinastías por derecho divino
para presidir las autoridades ordenadas por jerarquías.

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