Señores directivos, profesores, padres y apoderados, queridos
alumnos:
Hoy me encuentro junto a ustedes y me corresponde la emocionante
labor de despedir a nuestros estudiantes, son muchos los
sentimientos que me embargan y muchas los recuerdos que se
agolpan en mi mente. Este es un momento que marca un cierre a una
etapa que iniciaron siendo niños, unos niños inquietos, bulliciosos y
curiosos, deseosos de aprender y ser guiados que al pasar de los
años se transformaron en adolescentes, con cambios propios de los
momentos que vive la juventud actual. No fue un camino fácil, ni
exento de problemas que recorrimos juntos y con esfuerzo
logramos superar, comenzamos siendo un curso numeroso, pero en
este caminar vimos alejarse o emigrar varios del grupo, vivimos
momentos alegres y divertidos, conocimos lugares nuevos,
cumplimos sueños y metas, y también vivimos momentos difíciles y
de tristeza, pero en éstos siempre estuvo el ánimo, el sentimiento y
el deseo de mejorar.
Estoy segura de que guardan hermosos recuerdos de su Enseñanza
Básica, y aunque sé no todo ha sido fácil, han vivido momentos de
crecimiento, y eso me lo han demostrado durante estos cuatro años
que hemos permanecido juntos, con su gran energía y potencialidad,
las que bien encausadas contribuirán en la formación de seres
capaces de desenvolverse en un mundo que cada día requiere de
mayor esfuerzo y de mejores competencias.
Al llegar el momento de la despedida y de nuestra separación quiero
recordarles algunos de los consejos que les he dado, sean buenos
jóvenes, amables, alegres y agradecidos de quienes los acompañan
en su crecimiento, esfuércense por cumplir sus metas y si aún no
tienen claro su camino a seguir, búsquenlo y trabajen con fuerza
para recorrerlo y llegar a su fin, vivan siendo respetuosos y
recuerden que ustedes tienen la mejor oportunidad de la vida,
estudiar para ser mejores. Sean personas de bien y trabajen para
ser felices, no se impacienten, siempre hay tiempo, sólo es
necesario querer llegar.
Gracias también a cada familia que ha confiado en mí, para guiar a
sus hijos y llevarlos a cumplir su primera gran meta, culminar su
enseñanza básica.
Les deseo a todos ustedes, de todo corazón, toda la suerte y el
éxito.
Me despido con mucho cariño, su profesora, su leona.