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Hilos de guarda y pararrayos en subestaciones

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7-Hilos de guarda y pararrayos

Las subestaciones de transmisión y subestaciones receptoras de energía eléctrica


están interconectadas por líneas de transmisión. En la parte superior de cada una
de las torres llevan un hilo de guarda, cuya función es proteger a las líneas contra
descargas atmosféricas. Esta protección consiste en interceptar las descargas
atmosféricas y conducirlas a tierra por medio de un conductor conectado a tierra. El
hilo de guarda se instala en la parte más elevada de la torre de transmisión y
subestación. Estos hilos de guarda llevan frecuentemente en su interior fibras
ópticas que permiten a la compañía suministradora establecer una red de
telecomunicación confiable, rápida y económica, a través de cualquier línea aérea
de alta tensión.
El cableado denominado CGFO cumple con la función del cable de tierra
tradicional y además el de sistema de telecomunicación económico y de alta
capacidad, ya que soporta las necesidades de comunicación de la propia compañía
suministradora y al mismo tiempo, una gran capacidad extra para otras
aplicaciones u operadores de telecomunicaciones.
La tecnología CGFO emplea fibras de tipo monomodo y multimodo, las primeras se
utilizan en cables submarinos e interurbanos a 140 y 565 Mb/s; las segundas en
distribución de televisión, transmisión de datos, redes locales y punto a punto y
otras aplicaciones. El “núcleo óptico” es un tubo holgado, relleno de gel
(absorbente de hidrógeno) y protegido de la temperatura. La parte metálica la
conforma un tubo de aluminio y una o dos capas de hilos del mismo metal o acero.

7.1 Sobretensiones por rayos


Podemos decir que básicamente las redes eléctricas están sometidas a los
siguientes tipos de perturbaciones:
a) Perturbaciones internas temporales de duración larga
b) Perturbaciones internas de maniobra
c) Perturbaciones externas o atmosféricas
Las perturbaciones externas se caracterizan por ser de una duración más reducida
que las restantes y muy fuertemente amortiguadas. Las mismas son las causantes
del mayor número de fallas y se producen generalmente por la caída de un rayo
sobre las líneas. En este caso, el carácter aleatorio de ciertos parámetros, como la
intensidad del rayo, el punto de caída, etcétera; determinan que dichas
sobretensiones no puedan definirse mediante un valor concreto para una
instalación dada, sino como una distribución de probabilidad de alcanzar una serie
de valores. Se ha determinado que según sea la polaridad del centro de carga de
la nube, así resulta la polaridad del rayo. Entre el 80 y el 90 % de los rayos son
negativos. Mientras que los rayos negativos están formados generalmente por
varias descargas, los rayos positivos suelen constar de una sola descarga. Si el
sentido de la descarga avanza de la nube a la tierra se tiene un rayo descendente y
cuando va en sentido contrario se produce un rayo ascendente. En terreno llano la
mayoría de los rayos son descendentes, pero en terreno montañoso pueden
producirse rayos ascendentes. Se considera que la intensidad media durante cada
descarga principal llega hasta 20.000 / 50.000 A, lo que origina en su recorrido una
estrecha columna de aire sobrecalentada a unos 25.000° C. No obstante, la carga
eléctrica real transferida desde la nube a tierra es pequeña, pues dura solamente
una fracción de segundo. En total se libera una carga de unos 20 Coulomb y la
energía promedio de la descarga es de alrededor de 50 kWh..

Cabe señalar que las distintas normas establecen ondas de choque típicas para
simular la acción de la caída de rayos sobre las líneas de transmisión de la energía
eléctrica. Así la norma IRAM correspondiente prescribe una onda de corriente en la
que el tiempo de crecimiento es de 8 microsegundos, mientras que el lapso hasta
que se reduce al 50 % del valor máximo dura 20 microsegundos (onda 8/20). Para
ondas de tensión, se adoptan los valores 1,2 y 50 respectivamente. En el caso de
impacto del rayo sobre una línea, el rayo puede caer sobre un conductor de fase, y
entonces cebarse un arco entre el conductor y un apoyo estructural; o bien puede
caer sobre un apoyo o un hilo de guarda, en cuyo caso se puede llegar a producir
un arco en el sentido inverso al del caso anterior. Si el rayo cae sobre un conductor
de fase, bien por una falta de apantallamiento de los hilos de guarda de la línea o
bien porque estos hilos no existen, se originan dos ondas de corriente que parten
en direcciones opuestas y de valor igual a la mitad de la intensidad del rayo, dando
lugar a dos ondas de tensión cuyo valor depende de la impedancia involucrada. Si
dicho valor supera a la tensión de cebado del aislamiento conductor de fase-apoyo
de la línea, se producirá una falla en los dos apoyos más próximos al punto de
caída del rayo, dando lugar a dos ondas cortadas que viajarán a lo largo de la línea
hasta las subestaciones terminales. Si esta tensión no es superior a la de cebado,
no se producirá falla del aislamiento de la línea. Se observa que, en todo caso, las
ondas de tensión que llegan a una subestación están limitadas por el nivel de
aislamiento de la línea de la que proceden. Dado el nivel de aislamiento de una
línea, se observa que sólo se produce falla de la misma si la intensidad del rayo
que cae sobre un conductor supera cierto valor crítico. En la práctica, la mayor
parte de los rayos que caen sobre un conductor de fase dan lugar a una falla de
aislamiento. Por esa razón, debe evitarse la caída directa de un rayo sobre los
conductores de fase mediante una correcta instalación de los hilos de guarda.

Los hilos de guarda se colocan por encima de los conductores de fase y están
unidos a tierra en los apoyos de la línea. De esta manera se reduce el riesgo de
caída directa del rayo sobre los conductores. Si el rayo cae sobre un apoyo, la
corriente que circula por la estructura metálica de apoyo y a través de su toma de
tierra da lugar a la aparición de una tensión importante entre la estructura y los
conductores de fase. Esta tensión depende de la intensidad del rayo y de la
impedancia que presenta el conjunto apoyo-hilos de guarda-toma de tierra para la
onda de frente escarpado correspondiente. Si esta tensión supera el valor de la
tensión de cebado de aislamiento conductor-apoyo, se produce una falla de
aislamiento correspondiente, que se denomina cebado inverso. En los apoyos de
las líneas de alta tensión no es fácil obtener valores de impedancia de la toma de
tierra del apoyo para impulsos de frente escarpado inferiores a 10 Ohm, por lo que
la probabilidad de un cebado inverso puede ser elevada para líneas de 132 kV y
más pequeña para las de 500 kV debido a la mayor distancia en ellas entre los
conductores y los apoyos. Por el contrario, para líneas de media tensión (inferiores
a 66 kV), las distancias de aislamiento son suficientemente bajas como para que la
probabilidad de cebado inverso sea casi la unidad, no teniendo ningún efecto la
instalación de hilos de guarda sobre el riesgo de falla de la línea.

Si el rayo cae sobre un hilo de guarda, se originan dos ondas de intensidad de


valor mitad del correspondiente al rayo, que caminan en sentidos opuestos hacia
los apoyos, por los cuales se descargan. Acompañando a estas ondas aparecen
otras dos de tensión, cuyo valor depende de la impedancia involucrada. Esta
tensión en el punto de caída del rayo depende del valor relativo del tiempo que
tarda la onda en llegar al apoyo más próximo y reflejarse en él y del tiempo de
subida de la onda. La tensión en el hilo de guarda puede dar lugar a una falla del
aislamiento entre hilos de guarda, y conductores de fase o entre éstos y los apoyos
adyacentes, que depende de la distancia en el aire entre ellos. El punto más
desfavorable es en el centro del vano, en que el tiempo citado es máximo. La
menor flecha que se les suele dar a los hilos de guarda en las líneas sirve para
aumentar la distancia de aislamiento en el centro del vano. En otro orden de cosas
digamos, que en general, en las líneas aéreas el 80% de las fallas son de tipo
transitorio, es decir, luego de un tiempo desaparecen.

Por ejemplo en el caso de las descargas atmosféricas puede producirse el


contorneo de los aisladores sin destruirlos. También las oscilaciones de las líneas
por acción del viento pueden provocar fallas momentáneas entre las fases. Ramas
y pájaros también provocan fallas transitorias. Todo esto llevó a la implementación
de sistemas de recierre automáticos, trifásicos y monofásicos. Como muchas fallas
son monofásicas, se suele abrir sólo la fase afectada. Así la eventual pérdida de
sincronismo de los generadores es menos probable. En este caso hay que
considerar que existen acoplamientos inductivos y capacitivos entre la fase fallada
y las sanas que pueden dar lugar a la aparición de arcos secundarios. En ambos
casos se deben abrir ambos extremos (red mallada), extinguir la falla y reconectar
lo más rápido posible para no perder sincronismo. Si un recierre no resulta exitoso
no implica que la falla sea permanente, pues puede ocurrir que el tiempo de
recierre haya sido muy breve. Por ello pueden intentarse recierres múltiples,
aunque la experiencia indica que en AT suelen tener una baja probabilidad de
éxito. En cambio, en distribución se usa mucho, ya que el peligro de pérdida de
sincronismo no existe, y por economía se usan recierres trifásicos.

7.2 Posición de los hilos de guarda

Para eliminar totalmente la influencia del campo electroestático atmosférico sobre


los, conductores habría que construir alrededor de ellos una jaula de Faraday, lo
que es económica y técnicamente imposible. Sin embargo, la experiencia confirma
que uno o dos cables colocados sobre los conductores de fase y paralelos a éstos
garantizan una discreta protección contra golpes de rayo directos. Tales cables de
protección denominados hilos de guarda o hilos de tierra se colocan en el extremo
más alto de los soportes y se conectan mediante la misma estructura del soporte a
tierra. Generalmente se utilizan como hilos de guarda cables de acero con
secciones de 25 hasta 50 mm2.
La probabilidad de golpes de rayo directos en los conductores disminuye en líneas
protegidas con dos hilos de guarda hasta un valor casi despreciable. La eficiencia
de la protección con hilos de guarda depende de la posición de los hilos respecto
de los conductores, pero siendo las relaciones muy complicadas ya que existen
muchos factores independientes, no es posible hallar una solución analítica del
problema, sino solamente una aproximación experimental.
Existen varios criterios sobre la mejor posición de los hilos de guarda. Según
Schwaiger, la zona protegida por los hilos de guarda, está determinada por círculos
de radios iguales a la altura sobre el suelo del hilo de protección, como está
representado en la figura siguiente :

Zonas de protección formadas por 1, 2 y 3 hilos de guarda (Schwaiger)

La zona propiamente protegida, está aún disminuida por una zona de dispersión
que hay que tomar en cuenta con un ancho del 2 al 4 % del radio correspondiente.
La aplicación del método a un soporte para doble línea, está representado en la
figura superior.

Se puede definir la posición de los hilos de guarda, mediante el ángulo de


protección. Se considera que un ángulo menor de 40° ó 30°, entre el hilo de
protección y conductores, asegura la línea contra los golpes directos. Las alturas
de los soportes construidos de acuerdo con este criterio, resultan menores que las
exigidas por la teoría de Schwaiger.
Con lo dicho quedarían definidos los criterios para la disposición de los
conductores y de los hilos de guarda, pero los hilos de guarda colocados sobre los
conductores de línea, aún si soportan el golpe de rayo, no garantizan por sí
mismos una eficaz protección del sistema, si la aislación de la línea no se ajusta a
las consecuencias que produce el golpe de rayo en el hilo de guarda. La corriente
de la descarga produce en el hilo de guarda, soporte y puesta a tierra una caída de
tensión debida a la resistencia de estos elementos. El producto I rayo *R tierra
resulta del orden de 105 hasta 106 kV, ya que, las puestas a tierra en los demás
casos representan resistencias de 10 hasta 102 ohmios. En consecuencia el
soporte toma un potencial muy alto, que puede producir una descarga secundaria
entre soporte y conductor, si la aislación de los conductores de fase no soporta tal
diferencia de potencial. En el momento de la descarga, el potencial de los
conductores no será el correspondiente a la tensión normal de la línea, porque
antes la caída del rayo las nubes influenciaron también en éstos una carga
electroestática. Al caer el rayo ésta se vuelve libre y produce ondas migratorias
llamadas también ondas errantes en los conductores. El valor de, la carga
electroestática depende del gradiente atmosférico existente a la altura de la línea
antes la caída del rayo, y, por tanto, no se puede definir.
Distribución de la corriente de un rayo en una línea con hilos de guarda.

7.3 Sistemas de pararrayos


El pararrayos es una varilla puntiaguda de metal buen conductor de electricidad,
instalada en la parte más elevada de un edificio o cualquier construcción que lo
requiera y unida por un grueso cable de cobre a una plancha del mismo metal
introducida profundamente en tierra. Los electrones (cargas eléctricas negativas)
pueden trasladarse fácilmente por el pararrayos, si el rayo se produce, recorrerá el
camino más corto y fácil, que es el que conduce el pararrayos. Y como éste está
conectado al suelo, el rayo, al tocar la punta metálica, se descarga sin causar
daños en la tierra.

Partes principales del pararrayos:


La barra: es cilíndrica de 3 a 5 metros de altura, con una punta o puntas de hierro
galvanizado o de cobre.
El conductor aéreo: está formado de cable de cobre de más de 8 mm de diámetro o
cable de hierro de más de 11 mm de diámetro, aunque también se puede emplear
tubos de los mismos materiales. Una condición importante es que no esté aislado
del edificio que protege.
El conductor subterráneo: consiste en placas de cobre o de hierro galvanizado de
un metro cuadrado de superficie por lo menos, hundidas en el agua de un pozo o
mejor en la tierra húmeda y enlazada al conductor aéreo. Si el terreno es seco, es
mejor usar como conductor subterráneo un cable muy largo enterrado alrededor de
la casa. Se debe tomar en cuenta que el radio de la base circular (R) es igual a la
altura (A) del pararrayos.

La protección de estructuras es más tolerante que una protección electrónica. Así,


un edificio puede tolerar hasta 100,000 V mientras que componentes electrónicos a
24 V se dañarán con voltajes sostenidos de 48 volts!
Los rayos ocurren con diferentes intensidades y un sistema que proteja contra su
efecto deberá ser diseñado tomando en cuenta los rayos promedio o mayores del
área en cuestión. Las descargas no pueden ser detenidas, pero la energía puede
ser desviada en una forma controlada. El intentar proteger contra descargas
directas puede ser excesivamente caro.
Un sistema de protección contra descargas, llamado de pararrayos, debe:
a) Capturar el rayo en el punto diseñado para tal propósito. La terminal aérea.

b) Conducir la energía de la descarga a tierra, mediante un sistema de cables


conductores que transfiere la energía de la descarga mediante trayectorias de baja
impedancia; y,
c) Disipar la energía en un sistema de terminales (electrodos) en tierra.

Cuando la energía de un rayo viaja a través de una trayectoria de gran impedancia,


el daño causado puede ser grave por el calor y las fuerzas mecánicas que se
crean. Como la tierra no tiene una resistividad uniforme en todos los puntos, dentro
de un mismo predio puede existir un potencial entre dos placas de metal
enterradas. Por eso, en un sistema de electrodos múltiples conectados entre sí, a
manera de malla, existe la probabilidad de que exista una diferencia de potencial
entre algunos de sus puntos aterrizados.

El problema de diferencia de potenciales entre electrodos se complica aún más


cuando una nube cargada pasa por encima de la malla. Además, una descarga
eléctrica que caiga cerca, causará grandes corrientes en la tierra para restablecer
el equilibrio de cargas. Al fluir esta corriente por tierra, causará una diferencia de
potencial entre los diferentes electrodos y esta diferencia de potencial, a su vez,
causará que fluya corriente por los conductores de la malla.

Es conocido que un campo magnético se crea cada vez que existe un rayo, no
importando si es a tierra o entre nubes. Este campo induce una corriente en
cualquier conductor en la vecindad del rayo. Si existen electrodos al final de ese
conductor, fluirá por tierra la corriente cerrando el circuito.
Por ejemplo, un oleoducto puede transmitir la corriente de una descarga a una gran
distancia del punto donde la descarga tuvo lugar.

7.4 Protección de estructuras y edificios

Sistema franklin
El sistema más sencillo y más antiguo de pararrayos, es el que consiste en
terminales aéreas de cobre, bronce o aluminio anodizado terminadas en punta,
llamadas puntas Franklin, colocadas sobre las estructuras a proteger de los rayos.
Este sistema se aplica en iglesias, casas de campo, graneros y otras estructuras
ordinarias.

Estas terminales deben estar por lo menos 25 cm - las más pequeñas miden 30 cm
- sobre la estructura y, cuando esta altura mínima se emplea, la distancia entre
ellas debe ser como máximo de 6 m.
Para asegurarnos de una buena conexión y de una baja impedancia, por lo menos
cada terminal aérea debe tener dos trayectorias a tierra, y estas trayectorias deben
estar cuando más a 30 m de separadas entre sí.
De acuerdo con el estándar NFPA 780, existen dos clases de materiales
(terminales aéreas, cables, accesorios y terminales de tierra). Los materiales clase
I se utilizan para la protección de estructuras que no exceden de 23 m de altura, y,
los materiales clase II, las estructuras que si exceden dicha altura.

Entre las diferencias importantes de las dos clases de materiales se tiene:

Clase I Clase II

Terminales Aéreas, diám. 9,5 Cobre, 12,7 Aluminio 12,7 Cobre, 15,9 Aluminio
(mm
Conductor principal, peso 278 g/m Cu, 141 g/m Al 558 g/m Cu, 283 g/m Al

calibre 29 mm2 Cu, 50 mm2 Al 58 mm2 Cu, 97 mm2 Al

tamaño mínimo de 17 AWG Cu, 14 AWG Al 15 AWG Cu, 13 AWG Al


alambre

Los tamaños de los conductores más usuales son: 29 ó 32 hilos calibre 17 (65,6
kcm) de cobre para conductores de uniones, 28 hilos calibre 14 o más grueso de
cobre para conductores principales. Cuando se emplean conductores de aluminio,
se debe tener precaución en no llegarlos hasta el suelo porque sufren corrosión.
Al respecto de la trayectoria, la NOM dice que cualquier parte metálica no
conductora de corriente a una distancia menor de 1,8 m del cable de los pararrayos
debe tener puentes de unión a éste para igualar potenciales y prevenir arqueos
{250-46}.
Los conductores terminan en tierra en sendos electrodos, y para revisar el estado
de dichos electrodos, es una práctica recomendada que se utilicen conectores de
prueba a una altura de 1,0 a 1.5m.
De acuerdo con la norma NFPA-780 , el sistema de electrodos para la protección
contra descargas atmosféricas depende más de las condiciones del suelo. De ahí
que, para estructuras ordinarias menores a 23 m de altura, en:
Arcilla Profunda y Húmeda.- Una simple varilla de 3 m es suficiente.
Suelo arenoso.- Se requieren dos o más varillas espaciadas más de 3 m.
Suelo con tierra poco profunda.- Se emplean trincheras radiales al edificio de 5 m
de largo y 60 cm de ancho en arcilla. Si la roca está más superficial, el conductor
podría colocarse sobre la roca.
Rocas.- En un suelo muy poco profundo, un cable en anillo se instala en una
trinchera alrededor de la estructura. Para mejorar aún el contacto, es posible
colocar placas de al menos 2 pies2.
Sistema tipo jaula de faraday.
Para estructuras grandes, se utiliza una modificación al sistema Franklin de
pararrayos, al añadir a las terminales aéreas conductores que crucen sobre la
estructura a proteger como una caja de Faraday limitada sobre y a los lados de la
construcción, y todo ese conjunto resultante es conectado a cables múltiples de
bajada, que a su vez se conectan al sistema de tierras perimetral del edificio.
Los edificios modernos con estructura de acero y con varillas embebidas en
concreto se acercan al concepto de la jaula de Faraday, y el riesgo de que un rayo
que penetre en un edificio protegido de esta manera es extremadamente pequeño.

Aunque se debe notar que los rieles de los elevadores no deben ser usados como
el conductor de bajada de los pararrayos, el NEC permite que se unan al sistema
de pararrayos {620-37b}.
Para hacer más efectiva la protección, se usan puntas del tipo Franklin o del tipo
"paraguas" (patentadas).

ZONA DE PROTECCION (Método Norteamericano)

Desde 1970 se emplea el método de la esfera giratoria para calcular la zona o cono
de protección de los pararrayos. El equipo dentro de la zona de protección debe
ser conectado a la misma red de tierras para que no exista una diferencia de
potencial entre puntos en el sistema. Sin embargo, aparatos conectados a líneas
que salen del área de mismo potencial pueden dañarse de no tener las
protecciones mencionadas en el capítulo sobre equipos electrónicos.
ZONA DE PROTECCION (Método Francés)

En Francia, coexisten dos estándares para protección contra descargas


atmosféricas, la NFC 17-
100 (1997), IEC 1024-1 (1990) que está basada en la caja de Faraday, y, la NFC
17-102 (1995) sobre puntas iniciadoras.
Por construcción, las puntas son las que inician la descarga hacia arriba unos
cuantos microsegundos (Delta T) antes de la descarga principal. El efecto se
traduce en una zona de protección de forma parabólica alrededor de la punta, de
radio Rp.
De acuerdo con la peligrosidad de una descarga sobre la estructura a proteger, el
estándar prevé tres tipos de protección.
Los radios de protección, contempla 3 tipos de puntas iniciadoras (25, 40 y 60 us)
y, los valores de 2 a 4 metros son fijos, los demás se calculan mediante la fórmula
Rp = SQR{h(2D-h) + 10^6 *Delta T (2D + 10^6* Delta T)} metros. donde h es la
altura, en metros, sobre la estructura a proteger.

8.- Capacitores para corrección de factor de potencia.


Las cargas industriales en su naturaleza eléctrica son de carácter reactivo, a causa
de la presencia principalmente de equipos de refrigeración, motores, [Link]
carácter reactivo obliga que junto a la potencia activa (KW) exista una potencia
llamada Reactiva (KVAR), las cuales en su conjunto determinen el comportamiento
operacional de dichos equipos y motores. Esta potencia reactiva ha sido
tradicionalmente suministrada por las empresas de electricidad, aunque puede ser
suministrada por las propias industrias. Al ser suministrada por las empresas de
electricidad deberá ser producida y transportada por las redes, ocasionando
necesidades de inversión en capacidades mayores de los equipos y redes de
transporte. Todas estas cargas industriales necesitan de corrientes reactivas para
su operación. La naturaleza de esas corrientes es descrita a continuación,
mostrándose que son la causa principal del bajo factor de potencia.

8.1 Potencia aparente y potencia activa


La potencia aparente es sencillamente definida como el producto del voltaje
aplicado a un circuito y la corriente que circula por él. Esta es medida en Volt-
Ampers e incluye cualquier potencia reactiva que puede ser requerida por la carga.
La potencia activa en watts consumida por una carga eléctrica, es el producto de la
corriente de la carga, el voltaje aplicado y el coseno del ángulo de fase, ø, esto es:
Potencia (watts)=volts*ampers*cosø

El coseno del ángulo de fase toma en cuenta la potencia reactiva. Ella aparece en
la ecuación debido a que cualquier inductancia o capacitancia causa una diferencia
de tiempo entre el pico del voltaje aplicado a la carga y el pico de corriente exigido
por la carga. En circuitos inductivos, el pico del voltaje ocurre primero, y la
corriente se dice que está “atrasada”. En circuitos capacitivos, el pico de corriente
ocurre primero y la corriente se dice que está “adelantada”.
Tanto el adelanto como el atraso es medido en grados y estos grados es lo que se
denomina ángulo de fase ø. Como la mayoría de las cargas industriales son de
naturaleza inductiva, normalmente se trabajará con corrientes atrasadas.
En circuitos resistivos puros (sin inductancia ni capacitancia), los picos de
corrientes y voltaje ocurren simultáneamente y se dice que están “en fase”.
Aquí el ángulo ø será siempre 0°.
En circuitos que contienen resistencia e inductancia, el ángulo es siempre menor
de 90°.
El hecho de que grandes inductancias produzcan grandes atrasos es
matemáticamente reflejado por el valor del coseno, ya que el coseno de cualquier
ángulo entre 0° y 90° está entre los valores de 1 y 0 respectivamente. Cuando esa
ø= 0° (circuito resistivo puro) cos ø =1, obteniéndose:
Potencia Activa (vatios)=voltios*amperios*1, en cuyo caso la potencia activa y la
aparente son iguales. Cuando ø =90° (circuito inductivo puro o capacitivo puro),
cos ø =0 y la potencia activa (vatios)=voltios*amperios*0=0.

Para un ejemplo práctico, sea ø =30°. De las tablas trigonometricas,


cos30°=0.866, luego potencia activa (Vatios)=voltios*amperios*0.866.
Este es un caso típico donde la potencia activa es mucho mayor que 0, pero
considerablemente menor que el producto voltios*amperios; la diferencia es debida
a la potencia reactiva.
Se deduce lógicamente que la adición de más motores (esto es, más inductancia) a
una planta industrial disminuirá el factor de potencia de la industria.
Cuando el ángulo de fase es incrementado por la adición de más inductancias, la
fracción representada cos ø se hace más pequeña, dando una cifra baja para el
factor de potencia.
Normalmente, la potencia activa es expresada en Kilowatts (Kw.), la potencia
reactiva en Kilovoltsamper reactivos (KVAR) y la potencia aparente en
Kilovoltsamper (KVA) igualmente, se abrevia el factor de potencia como FP o cos ø
Del triángulo rectángulo, podemos deducir lo siguiente:
FP=cos ø =KW/(KW²+KVAR²)
Observándose la importancia que tiene el lograr disminuir lo más posible la cifra
que representa los KVAR.

8.2 Causas de un bajo factor de potencia

La potencia reactiva, la cual no produce un trabajo físico directo en los equipos


pero es necesaria para el funcionamiento de elementos tales como motores,
transformadores, lámparas fluorescentes, equipos de refrigeración y otros, puede
volverse apreciable en una industria, y si no se vigila apropiadamente hace
disminuir el factor de potencia, el cual se paraliza. Un alto consumo de energía
reactiva puede producirse como consecuencia principalmente de:

-Un gran número de motores.


-Presencia de equipos de refrigeración y aire acondicionado.
-Una sub-utilización de la capacidad instalada en equipos electromecánicos, por
una mala planificación y operación en el sistema eléctrico de la industria.
-Un mal estado físico de la red eléctrica y de los equipos de la industria.

Una carga eléctrica industrial en su naturaleza física es reactiva, pero su


componente de reactividad puede ser controlado y compensado, con amplios
beneficios técnicos y económicos.

8.3 Penalización del bajo factor de potencia


El hecho de que exista un bajo factor de potencia en su industria produce los
siguientes inconvenientes:

1) AL SUSCRIPTOR:
-Aumento de la intensidad de corriente.
-Pérdidas en los conductores y fuertes caídas de tensión.
-Incrementos de potencia de las plantas, transformadores y reducción de
capacidad de conducción de los conductores.
-La temperatura de los conductores aumenta y disminuye la vida de su aislamiento.
-Aumentos en sus facturas por consumo de electricidad.

2) A LA COMPAÑÍA SUMINISTRADORA:
-Mayor inversión en los equipos de generación, ya que su capacidad en KVA debe
ser mayor.
-Mayores capacidades en líneas de transporte y transformadores para el transporte
y transformación de esta energía reactiva.
-Caídas y baja regulación de voltajes, los cuales pueden afectar la estabilidad de la
red eléctrica.

Una forma de que las empresas de electricidad a nivel nacional e internacional


hagan reflexionar a las industrias sobre la conveniencia de generar o controlar su
consumo de energía reactiva ha sido a través de un cargo por demanda, facturado
Bs./KVA, es decir, cobrándole por capacidad suministrada en KVA; o a través de
un cargo por demanda facturado en BS./KW pero adicionándole una penalización
por bajo factor de potencia (Bs./KVAR).
Las industrias pueden evitar estos cargos tarifarios si ellas mismas suministran en
sus propios sitios de consumo la energía reactiva que ellas requieren, la cual
puede ser producida localmente a través de condensadores eléctricos estáticos o
motores sincrónicos realizando una inversión de relativa poca monta y desde todo
punto de vista favorable económica y técnicamente.

8.4 Corrección del F.P.


Las ventajas derivadas de la corrección del bajo F.P. se obtienen al librar un
sistema de efecto (cargas extra) de la corriente adicional innecesaria que circula
por los transformadores y otros equipos importantes del mismo. Con un F.P. alto se
utiliza más eficazmente la energía comprada y la demanda se reduce al mínimo. La
economía se beneficia por las bajas tarifas aplicadas por algunas empresas de
servicio eléctrico a los usuarios que operan con un alto F.P. Se logra un ahorro
considerable al no tener que pagar las multas o sanciones.
El factor de potencia exigido por la empresa eléctrica se puede conseguir en una
forma práctica y económica, instalando condensadores eléctricos estáticos o
utilizando los motores sincrónicos disponibles en su industria.

Condensadores eléctricos estáticos.

En plantas industriales, la forma más práctica y económica para la corrección del


bajo factor de potencia es la utilización de condensadores. La corriente del
condensador es usada para suplir en su totalidad o en parte, las corrientes
magnetizantes requeridas por las cargas.
Los condensadores mejoran el factor de potencia debido a que sus efectos son
exactamente opuestos a los de las cargas reactivas ya definidas, eliminando así el
efecto de ellas.
La potencia reactiva capacitiva de un condensador Qc es:
Qc=V²*W*C*10-3 , en KVAR
Siendo: V= el valor eficaz de la tensión de servicio, en volts.
W=la velocidad angular (W=2*pi*f)
F= frecuencia en Hz.
C=la capacitancia, en faradios.
No se debe efectuar una compensación excesiva (Qc>Q l) ya que, en tal caso,
resulta una potencia reactiva capacitiva con problemas similares a la inductiva.
Además, en caso de sobrecompensación se puede establecer un aumento de la
tensión de los equipos con respecto a la de la red. Para determinar la potencia de
los condensadores a utilizar en sistemas de compensación central o por grupos, se
suma el consumo de potencia reactiva de todos los equipos teniendo en cuenta un
factor de simultaneidad adecuado.
La cantidad de condensadores necesarios se determina midiendo la energía activa
y reactiva en instalaciones ya existentes, así se puede calcular la potencia
necesaria del condensador para obtener el factor de potencia deseado. También
se pueden conectar durante cierto tiempo registradores de la potencia activa y
reactiva para obtener información sobre el consumo de energía reactiva. Si se
desea alcanzar un valor determinado del factor de potencia cos ø2 en una
instalación cuyo factor de potencia existente cosø1 se desconoce, se determina
este con ayuda de un contador de energía activa, un amperímetro y un voltímetro.
Existen diferentes métodos para realizar estas mediciones.
Cuando se van a realizar estudios del factor de potencia, es imprescindible contar
con suficiente cantidad de datos, o en su defecto tomarlos en las instalaciones. Si
el estudio es solo para propósitos de disminución tarifaria, es suficiente con la
información de su factura para determinar los KVAR requeridos.
Basándonos en la factura tenemos la siguiente información:
KW=497
KWH=73.968
KVARH=107088
A partir de los valores de los KWH y los KVARH se determina el factor de potencia:

Tg ø1 = KVARH/ KWH=107.088/73.968 =1.45

Correspondiente a este valor de tg ø1 hay un valor de cos ø1=0.57 y se desea tener


un cos ø2 de 0.9 que equivale a tg ø2= 0.4843.
2
KVAR originales= KW*tg ø1= 497*1.45=720.6

KVAR mejorado=KW* tg ø2 = 497*0.4843=240.7

Luego los KVAR necesarios para mejorar el factor de potencia son:


KVAR = KW (tg ø1-tg ø2) = 497(1.47-0.4843) = 480

Se eligen los condensadores en los rangos existentes normalizados hasta


completar la magnitud exacta inmediata superior, en nuestro caso 500 KVAR. Sin
embargo, los tamaños existentes en el mercado son muy numerosos y
generalmente se fabrican tanto condensadores monofásicos como trifásico en
incrementos de 5KVAR hasta 50KVAR, de 10KVAR hasta 100KVAR y en saldos
de 50KVAR hasta 300KVAR. Tamaños mayores requieren pedidos especiales. En
todo caso es importante destacar que la frecuencia de operación de los
condensadores debe ser 60Hz.
Aún contando con la información de la factura, es deseable realizar mediciones
preferentemente de KW, KVAR y voltaje tanto en circuitos alimentadores
principales como en las cargas (en intervalos regulares de tiempo durante los
períodos de operación de la planta), lo que nos permitiría diferenciar entre una
compensación a nivel de planta una compensación para cargas individuales o una
combinación de éstas. Las mediciones de voltaje son muy importantes si se desea
utilizar un control automático de regulación de condensadores.

Localización de condensadores

Los beneficios que los condensadores en paralelo dan al sistema es el de proveer


una base para la reducción de los KVAR. Estos beneficios se manifiestan en una
reducción de sus facturas de electricidad, liberación de capacidad de KVA en el
sistema, mejoramiento de voltaje y reducción de pérdidas.
En sistemas de 240 a 600 voltios y siempre que sea posible, los condensadores
deben ser localizados en o cerca de las cargas a fin de obtener el mínimo costo y
los máximos beneficios.

La compensación individual es rentable sobre todo en motores grandes con


operación continua y en transformadores. En la mayoría de estos casos, los
condensadores se pueden conectar al equipo sin necesidad de aparatos de
maniobras ni fusibles, y se maniobran y protegen junto con él.

La compensación en grupo se da cuando hay un grupo de equipos conectados


conjuntamente, se pueden tomar los condensadores en lugares apropiados, por
ejemplo, en un tablero de compensación y para evitar que se produzcan
sobrecompensaciones, los equipos y los condensadores tienen que estar
conectados conjuntamente. En este caso es conveniente realizar un análisis más
detallado para definir los grupos y forma de compensación según las
características de operación de la industria.

Compensación Central Con Sistema De Regulación

Cuando hay un gran número de equipos de potencias diferentes y conexión


variable, resulta muy apropiada la compensación central con un sistema de
regulación a fin de mantener constante el factor de potencia de la instalación.
Cuando la compensación se efectúa centralmente se facilita los trabajos de
mantenimiento, al contrario de lo que ocurre en la compensación individual en
donde los condensadores están distribuidos por separado, por ejemplo, en las
lámparas fluorescentes. No obstante, hay que tener en cuenta que en la
compensación central la potencia reactiva es transmitida desde el tablero de
comunicación hasta los equipos a través de sistemas de distribución interno de la
planta, sobrecargándolo.
Los componentes esenciales de un sistema de compensación central son:

-Condensadores.
-Un regulador de la potencia reactiva que mide a través de transformadores de
intensidad, el consumo de potencia reactiva es la acometida, y transmite las
órdenes de conexión o desconexión a los contactores de maniobra de los
condensadores.
-Fusibles para las derivaciones de los condensadores.
-Contactores para maniobrar los condensadores.
-Un dispositivo para descargar los condensadores una vez desconectados de la
red.
El sistema de compensación central se dispone generalmente en las proximidades
de la instalación de maniobra principal de baja tensión. El sistema de
compensación se extiende a toda la instalación incluyendo los aparatos de
alumbrado.

Aspectos a ser tomados en cuenta para la instalación y operación de los


condensadores

-Capacidad de conducción de corriente de la instalación.


La corriente nominal de los cables o barras conductoras, equipos de conexión y
desconexión, cuchillas, etc. Debe ser, como mínimo, el 135% de la corriente
nominal capacitiva que soportan.
Con excepción de los fusibles cuya corriente nominal no debe ser inferior al 165%
de la corriente nominal de los condensadores.
-Voltaje nominal del equipo accesorio
El voltajes nominal de los contactores, interruptores, cuchillas desconectadoras,
fusibles, etc. No debe ser inferior al voltaje de línea a la que estén conectados a los
condensadores.
-Tipos de instalación
Los condensadores pueden ser instalados al interior, o a la intemperie, si han sido
fabricados por soportar este tipo de operaciones.
-Instalación al interior
Las partes vivas de los condensadores quedan protegidos por medio de cubiertas o
gabinetes que impidan el contacto directo con personas u otros equipos.

En caso de no usarse cubiertas de protección o gabinetes, los condensadores


deben instalarse protegidos por medio de una cerca o montados sobre una
estructura elevada que deje las partes vivas a la altura reglamentaria
correspondiente, según el voltaje. Los condensadores tipo intemperie deben contar
con un acabado, clase aislado y nivel básico de impulso para este uso.
Instalaciones a la intemperie.
-Dispositivo de descarga.
Los condensadores deben contar con un dispositivo de descarga que asegure que
el voltaje entre bornes de baja a 50 volts., o menos durante el primer minuto
después de su desconexión. Este dispositivo puede ser interno o externo a los
tanques de los condensadores y pueden estar conectado permanentemente, o
bien conectarse automáticamente al salir de la operación los condensadores. El
accionamiento de los dispositivos de descarga no debe efectuarse manualmente.
Los devanados de motores o transformadores, conectados en paralelo con los
condensadores, pueden considerarse como dispositivos de descarga eficaces,
siempre que no exista un equipo de desconexión o fusibles internos entre dichos
devanados y los condensadores.
-Operación rápida de conexión y desconexión
No es recomendable volver a conectar en línea un condensador que se encuentre
todavía cargado.
Estas implicaciones especiales, tales como la corrección del factor de potencia de
motores para grúas y elevadores, bancos de condensadores de secciones
desconectables que entran y salen rápidamente de operación, por medio de un
control automático, que es posible que haya que volver a conectar condensadores
que acaban de salir de operación. En estos casos es recomendable instalar
dispositivos especiales de descarga rápida, que sean capaces de descargar los
condensadores en pocos segundos antes de que vuelvan a entrar en operación, o
bien, usar equipo de conexión y desconexión provisto de un aditamento capaz de
limitar las sobrecorrientes
y sobre voltajes transitorios asociados con la conexión de los condensadores.

-Bancos de condensadores Fijos.


Al instalar bancos de condensadores fijos, o bancos que van a quedar
permanentemente conectados a la línea deben instalarse cuchillas
desconectadoras que permitan desconectar los condensadores durante las
operaciones de mantenimiento sin que sea necesario paralizar el resto de la
instalación.

-Bancos de condensadores desconectables.


Al instalar bancos desconectables, es decir, bancos que entran y salen de
operación con cierta frecuencia operado manual o automáticamente, deben
conectarse cuchillas desconectadoras que permitan desconectar tanto
condensadores y equipos de conexión y desconexión, a fin de facilitar el
mantenimiento de ambos equipos.

-Disposición de los condensadores


Los condensadores deben instalase respetando las distancias mínimas entre
condensador y condensador que recomienda los fabricantes de los mismo y en
una disposición tal que sean fácilmente desconectables y reemplazables, a fin de
facilitar la buena y continua operación de los condensadores.

-Puesta a tierra de los tanques.


Los tanques de condensadores a sí como la cubierta o gabinetes que sirvan de
protección de sus partes vivas, deben instalarse conectados a tierra.

-Protección
Los condensadores deben instalarse con dispositivos de protección contra
sobrecorrientes que provengan tanto de fallas de un condensador, como cualquier
cortocircuito de la instalación. La capacitancia interruptiva de estos dispositivos
debe ser la adecuada para magnitud de sobrecorrientes que deban relevar y debe
planearse el que actúen con mayor velocidad que resulta práctica.
Cuando los condensadores se instalen entre un motor eléctrico y su dispositivo de
protección, no es necesario instalar un dispositivo especial para los
condensadores.

-Conexión y desconexión.
Los condensadores deben instalarse con un dispositivo de desconexión capaz de
interrumpir la corriente de cada uno de los conductores energizados, con la
excepción del caso en que los condensadores se instalen entre un motor eléctrico y
su dispositivo de conexión y desconexión.
En este caso, el dispositivo de conexión y desconexión del motor pueden servir
para operar el motor y los condensadores juntos.
No es necesario que el dispositivo de desconexión interrumpa al mismo tiempo la
corriente de todos los conductores de energizados.
Como dispositivo de conexión y desconexión pueden usarse cuchillas, contactores
magnéticos o termomagnéticos, o cualquier tipo de interruptores de potencia para
baja tensión de uso estándar, siempre que se tome en cuenta las especificaciones
del fabricante en estos equipos al ser operados para cargas capacitivas puras. La
corriente nominal del dispositivo de conexión y desconexión en ningún caso debe
ser inferior al 135% de la corriente nominal de los condensadores.
El dispositivo de conexión y desconexión debe ser capaz de soportar en posición
de contactores cerrados, la corriente de cortocircuito del sistema en el punto donde
se encuentres instalados los condensadores, aún cuando no esté planeado o no
sea capaz de interrumpir dichas corrientes de cortocircuito.

Ventajas técnico económicas del aumento del factor de potencia.

Ahorro en el pago de la factura de electricidad.


El objetivo principal de la utilización de los condensadores industriales es la
reducción de los costos de la energía, eliminando la penalización por bajo factor de
potencia que es parte de las tarifas de electricidad. Normalmente la inversión en
condensadores se recupera en un periodo de 1 a 3 años lo cual representa una
tasa de retorno del capital mayor del 30%. La tasa de retorno dependerá del costo
de los capacitores y el nivel de voltaje requerido y la penalización por bajo factor de
potencia. Una regla bastante utilizada para mejorar el factor de potencia a valores
entre 90 y 95%, sin embargo, la mejor forma de determinar los KVAR de los
condensadores es calcular la tasa de retorno y ahorro para varios valores del factor
de potencia.

Mejora de la eficiencia eléctrica.


Otras ventajas de la corrección del factor de potencia se relacionan con el mejor
comportamiento del equipo eléctrico al trabajar sin grandes cargas con exceso de
potencia reactiva.

Liberación de capacidad del sistema.


Cuando el factor de potencia es mejorado, la cantidad de corriente reactiva que
fluía a través de los transformadores, alimentadores, tableros, cables es reducida.
Los condensadores para corrección de factor de potencia, conectado directamente
a los terminales de las cargas inductivas tales como los motores, generan la mayor
o toda la potencia reactiva necesaria para crear el campo magnético de los
motores y así reduce o elimina la necesidad de suplir potencia desde el sistema de
distribución.

Mejoramiento de las condiciones de voltaje.


Un bajo factor de potencia puede reducir voltajes en la planta cuando los KVAR
son exigidos del sistema de distribución. Cuando el factor de potencia decrece, la
corriente total del línea se incrementa (mayormente corriente reactiva) causando
grandes caídas de voltaje a través de la impedancia de línea. Esto se debe a que la
caída de voltaje en una línea es igual a la corriente que fluya multiplicada por la
impedancia de la línea. Para mayores corrientes mayor será la caída de voltaje.

Reducción de las pérdidas de potencia.


El bajo factor de potencia también puede causar pérdidas de potencia en el
sistema de distribución interno de la planta. La corriente en los alimentadores es
alta debido a la presencia de la corriente reactiva. Cualquier reducción en esta
corriente resulta en menores KW perdidos en la línea. Los condensadores de
potencia, reduciendo o eliminando la corriente reactiva en los alimentadores,
pueden ahorrar una cantidad significante de dinero al reducir la facturación de los
KWH.

Información básica requerida para calcular un banco de condensadores de


potencia.
Datos de suministro.
 Voltaje entre fases
 Frecuencia
 Numero de fases.
 Localización de equipos de medición Alta y baja tensión
 Voltajes de distribución
 Capacidades de los principales transformadores de potencia
 Datos de la tarifa eléctrica, método de la determinación de costos.
 Datos de carga, tantos como sean posibles.
 Demanda máxima en KW o KVA
 Factor de potencia a la demanda máxima
 Demanda promedio en KW o KVA
 Factor de potencia de la demanda promedio
 Potencia total en HP o KW de los motores instalados
 Lista completa de motores de 20 HP y mayores, dando potencia en HP, KW,
velocidades, tipos y servicios.
 Para grandes instalaciones, diagrama unifilar, indicando los principales
tableros y alimentadores
 de distribución, así como la potencia en HP o KW conectado a cada uno.
 Temperatura media y máxima durante las 24 horas del día más caluroso del
año.
 Altura sobre el nivel del mar.

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