Cec 1454
Cec 1454
2008
Un cordial saludo a todos los oyentes de Radio María. Un dia más, con la Gracia del Señor,
proseguimos el comentario del catecismo de nuestra madre la Iglesia.
1 h.c. jun.-18
Catecismo 1454 LA PENITENCIA El examen de Conciencia: 1ª Corintos 11 -I I-
Generalmente cuando cometemos los pecados, a diferencia de satanás –porque el busca el mal por el
mal-; nuestro pecado no suele ser de ese tpo diabólico, sino que nosotros buscamos el mal, bajo la
especie de bien".
Buscamos un provecho propio: buscamos un bien, aunque tengamos que hacer un mal para conseguirla.
Al fondo es un mal disfrazado de bien", pero eso no quita que siga siendo un mal. Por eso precisamente
es pecado.
El hombre, por la Gracia de Dios, difcilmente puede llegar a cometer ese pecado diabólico; peor sí que
existen otros matces otras formas de caer en esto de alegrarse de la injustciaa.
Eso que se dice de el placer de la venganzaa, esto está rozando este pecado .
Desde un punto de vista pagano, se dice que la venganza es el placer de los dioses.
Es obtener alegría del mal ajeno…
Eso muestra un corazón mezquino, incapaz de gozar con la verdad con el bien.
También habría que examinarse con un matz referente a esto: es hacer como un pacto hacer las
paces con la injustcia… "acostumbrarnos a ella", no revelarnos frente a ella.
Decir eso de Así es el mundo y yo no lo puedo cambiar".
Es frecuente que en el hombre ha a un proceso de tentación, donde pasa de tener unos ideales, de ser
idealista –en el buen sentdo de la palabra. Incluso de ofrecerse al Señor para la trasformación de la
humanidad; peor luego lo que ocurre es que uno se va acomodando en la vida: ocupado en ciertos
responsabilidades, el trabajo…" De alguna manera hace como un pacto con un estlo de vida donde se
valora a si mismo por haber alcanzado un cierto bienestar, por haber alcanzado un determinado
trabajo…
Se marca unas metas mu a ras de terra, pone en ello su corazón, sus ideales, a ello se conforman,
parece que su horizonte es como al borrico le ponen las orejeras a solamente ve lo que tene
delante de él.
Esa perspectva que tenia de un mundo más justo, más humano, eso se quedan en sueños e ilusiones
de juventud que tuvo.
De alguna manera ha traicionado ese sentdo idealista por un palto de lentejas . Se ha conformado a
las metas de esta vida, e incluso llega a decir: "Este mundo no hay quien lo cambie, además no nos toca
a nosotros cambiarlo; son los gobiernos los que tene que cambiarlo…"
Llegas a tener una connivencia con la injustcia desde el momento en que nos acostumbrarnos a
convivir con ella, sin indignarnos, sin escandalizarnos de la injustcia, haciendo un pacto de convivencia
con ella.
2 h.c. jun.-18
Catecismo 1454 LA PENITENCIA El examen de Conciencia: 1ª Corintos 11 -I I-
Al fondo es un no creer en la objetvidad, en que este mundo está creado por Dios; que estamos
creados a su imagen semejanza. En este mundo existe la huella de Dios en la propia le natural, lo cual
supone creer en una verdad, ante la que debemos adecuarnos para llegar a ser felices.
Frente a esto, estamos en un mundo lleno de subjetvismos, de relatvismos, donde pretendemos negar
la propia existencia de la verdad.
Cuando la verdad es expresada con cariño, con conianza: la verdad será sanante, será terapéutca.
No ha que temer a la verdad: Es el tema de las mentras piadosasa. Cuando la verdad se supone que
va a hacer daño, no ha que temer, ha que coniar en la verdad. No disfrazarla.
Decirla con cariño, sin acritud, pero coniando en la fuerza de la verdad, no caer en la tentación de las
mentras piadosas: que eso es tener miedo a la verdad.
Tantas veces cuando se recurre la mentra piadosa, lo único que ocurre es que se escoge un camino
mucho más largo, al inal más problemas. La verdad es el camino más corto.
Es el refrán: mejor ponerse una vez rojo que veinte veces amarillo
Que aunque la verdad nos pueda resultar morticante o dejar en vergüenza, en un momento
determinado, pueda suponer el tener que superar el amor propio", o romper nuestra imagen delante
de los demás, tener que humillarnos… pero todo eso es sanante.
Cuando uno, por respeto a la verdad, tene que quedar mal delante de los demás, o hacer el ridículo
por reconocer la verdad: eso es sanante.
3 h.c. jun.-18
Catecismo 1454 LA PENITENCIA El examen de Conciencia: 1ª Corintos 11 -I I-
No podemos olvidar que es el Espíritu Santo nuestro verdadero directo espiritual de nuestra vida. Que
coniemos que la verdad –que es Dios – será la que me sane: la verdad os hará libres" dice Jesucristo
en el evangelio.
Que no nos importe mostrar la debilidad; usamos la mentra para tapar la debilidad.
Es mu importante pedir al Señor esa Gracia de poder pasar página en nuestra vida .; que no esté
contnuamente el pasado martlleando en el presente. Incapacitándome para amar en plenitud en el
momento presente.
Ha un montaje circulando por ahí que dice:
aBaila como si nadie te estuviese mirando y
Ama como si nunca te hubieran heridoa
Esta es una Gracia importantsima que tenemos que pedir a Dios. Que el daño que el prójimo nos ha a
podido hacer, no provoque en nosotros un pecado de reacción; porque a veces el pecado llama al
pecado, el mal llama al mal. Entonces el corazón herido se instala en una herida que está impedido
para amar.
Cuando no ha habido sanante, nos incapacita amar en el momento presente.
Por eso decimos la caridad todo lo escusaa y puede areiniciar nuestra vida. Sabemos que el perdón de
Dios, es un perdón que es capaz de iniciar una vida absolutamente nueva.
4 h.c. jun.-18
Catecismo 1454 LA PENITENCIA El examen de Conciencia: 1ª Corintos 11 -I I-
A veces nuestra falta de esperanza la solemos disimular con una especie de falso paternalismo, por el
que acabamos haciendo a una persona inútl. NO le a udamos a crecer.
Nos olvidamos de que cuando el Señor te pide algo te da su Gracia para poderlo hacer; el Señor nunca te
deja solo, El té asiste con su Gracia.
El recurso victmista del no puedo", se olvida de lo que dice San Pablo: "todo lo puedo en aquel que me
confortaa.
Ver la fuerza de los mártres de los santos, que no es proporcional a un voluntarismo.
Tantos mártres que han dicho: yo no tengo madera de mártr". Santo Tomas Moro, por ejemplo, que
decía eso, cuando estaba preso en la torre de Londres.
2ª Corintos 4, 7-15:
7 Pero llevamos este tesoro en recipientes de barro para que aparezca que una fuerza tan
extraordinaria es de Dios y no de nosotros.
8 Atribulados en todo, más no aplastados; perplejos, mas no desesperados;
9 perseguidos, más no abandonados; derribados, mas no aniquilados.
10 Llevamos siempre en nuestros cuerpos por todas partes el morir de Jesús, a fin de que
también la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo.
11 Pues, aunque vivimos, nos vemos continuamente entregados a la muerte por causa de
Jesús, a fin de que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal.
12 De modo que la muerte actúa en nosotros, más en vosotros la vida.
13 Pero teniendo aquel espíritu de fe conforme a lo que está escrito: " Creí, por eso hablé, "
también nosotros creemos, y por eso hablamos,
14 sabiendo que quien resucitó al Señor Jesús, también nos resucitará con Jesús y nos
presentará ante él juntamente con vosotros.
15 Y todo esto, para vuestro bien a fin de que cuantos más reciban la gracia, mayor sea el
agradecimiento, para gloria de Dios.
San Pablo conoce sus fuerzas, viendo su vida dice: es el Señor el que me ha sostenido.
La caridad todo lo soporta es la capacidad de aguante, la capacidad de encajar: la capacidad de no
asustarnos ante la cruz.
No vas a estar calculando si tengo fuerzas para esto o para aquello.
5 h.c. jun.-18
Catecismo 1454 LA PENITENCIA El examen de Conciencia: 1ª Corintos 11 -I I-
Me ilusiono al principio pero por amor propio, es la ilusión de una meta nueva; pero en el momento que
empiezo a conocer las diicultades; lo dejo a otra cosa.
Es la cruz de la perseverancia. Porque hacemos las cosas por amor propio, pero no por la caridad el
amor de Dios. No nos dejamos urgira: Es el aior de Cristo el que no urge".
Cuando las motvaciones que nos mueven son supericiales, es mientras dura la novedad.
Si no dejamos que sea el amor de Cristo, el amor a la verdad el amor al bien, el deseo de servir a Dios
servir al prójimo, es mu difcil perseverar.
Lo que si se acaba es una ilusión, un sentmiento, pero el amor no se acaba nunca, porque el amor, la
caridad es un don de Dios, y los dones de Dios no se acaban nunca.
Lo que si se acaba es la propia perseverancia en recibir el don, pero Dios no ha dejado de darte el don.
La vocación al amor a la que Dios nos llama no se acaba nunca esa llamada ese don; que tendremos
que abrirnos a esa llamada, en alimentarla con un montón de detalles.
La vocación al amor en el matrimonio, al sacerdocio, la amistad misma tene que ser cuidada.
El principio de que la caridad no se acaba nunca es un principio que vale para todas las llamadas y
vocaciones. Dios no se arrepiento de habernos una vocación al amor.
En este punto del catecismo también se hacer referencia de otros textos para el examen de conciencia
como una a uda.
Lo dejamos aquí.
6 h.c. jun.-18