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roms g ArooomEITco del que e sujeto es soporte) se encuentra “atenazado” entre sus con
diciones diseursivas de produccién (que é! efectia) y sus condiciones
discursivas de reconocimiento (que él abre y que, como Io habia com-
prendido Peirce, depencen de Io “que seré mAs tarde”),
Lared discursiva esbozada en la primera parte de cst trabajo reen-
cuentra. asf el modelo tematio de la somiosis, porque la estructura de es-
1 red esté hecha, exactamente, de rolaciones tridicas t
otras; sea podria representar bajo la forma de un grafico (infinite) com-
puesto por Terceridades. Tratemos de precisar esta hip6tesis.
_Fijindonos en un punto de la red, como ya lo hicimos, vale des
identificando un discurso de referencia (D), las relaciones de un discur-
so can sus condones products se pueden representa dela mana
P(D) -——— (0) == R(D)
(9)
P(D) designa las condiciones discursivas de producci
R(D) las sondconesdscusivas de econoctmfan Jo (Dp: (Ope oe
{eto el discurso (D). Como puede verse se tata de dos relacites tide
‘icas eon dos puntos comunes, (D) y (0). Para defini el conocimiento,
‘unepistemdlogo “binatio”s6lo rionrélatniearelacign de (0) con $0
objeto. “Fundactones”, sugerimosque la reduceign dclarclacion tia
dica a par(D) +* (0) es ladefinici6n misma del “efecto ideoldgico”, se-
ssn el cual un discurso verdadero mantione una relacisn frontal con su
bjeto, rlacidn que es la nica posible. El efesto ideolégico,insepara~
be del psilad del “discus absoluo, se constinye pr descona
ento de la ed interdiscursiv ota de Iailusi 7
meno dead ntersarsiva ys aimcota de isin del aco co.
Este modclo de “unidad minima” de la red discursiv
vee ems ill tin ete dua tend
diciones diseursivas de produecin, (D) es cl. interpretante de estas con-
ioncs y cs s6lo en sta medida que constituye a (0) como su objeto
‘Consideratio en relacion con sus condiciones produetivas de reconoci-
!miento, por otro lado, (D) ¢s signo desu objeto y R(D) deviene el iter-
prctante, dentro de Ia relacifntidiiea, Lejos de ser el espondiente ais.
Jando del discurso que lo habla, el objeto s6lo existe en cuanto tal en y por
«51 red intordiscursiva. Considerado en su unico vinculo con (0), (0)
puede scr designado,segin la tenminologta de Pees comocl bbe
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|
‘mediato de (D).Insertado én Ia relacion rica [PD)O)(D)], (0) es
‘elobjeto dindmico, porque si mi objeto “desborda’ el discurso que mar
tengo sobre él, es porque otros discursos han hablado ya de mai objeto.
‘Permaneciendo prisionero dc Ia clausura semi6tica, reencuentro de esta
‘manera, en la red interdiscursiva, el espesor de lo “real”,
‘Este espesor resulta insoparable dc Ia dimensién temporal del e2-
eter histricode la red imterdiscursiva, de lo que ilamé el desajuste per-
pet entre produecin y-reconocimiento. Atora bien, se puede progun-
{ar al respecto con qué derecho mi esquema trata al objeto (0) como in-
variante. zCémo se puede determina si cl objeto (0) en tanto objeto de
{os discursos que componen el conjunto P(D), es elmismo cbjeto (0) del
discurso (D)? Resulta evidente que, permancsieneo cn el interior de a
red interdiscursiva, la pregunta ¢s insoluble: no se puede afinnar que
(jx) Seal mismo que (0), pero tampoeo se puede afimar que ste di-
forthe. Por definiicn, ls posiciones P(D) y (D) two puedzn coinciclir,
1a iereversibilidad del tiempo hist6rico es lo que hace que esta pregunta
sea insoluble.
He dicho: “permaneeiendo en el interior de la ed interdieusiva”
{Pero s posiblesalirdeclla? Sf, de alguna manera:esen todo casolapre-
fension delanatista delosdiscutsos sociales “alir” dela rod en elacign
‘con relaciones interdiscursivas determinadas, quiere decir: tomarlosdis-
‘cursos que ocupan posiciones determinadas eta red como objetos. Ello
define la especificidad dic andlisis de los discursos: la rolacin entre
discurso producido como ansliss y los discursos analizados es una rela
‘cin entre un metadiscarso y un discurso-objeto, Ahora bien, la relaciga
metalenguaje/lengvaje-objeto es radicalmente diferente de la que exis
tcentrcun discurso y sus condiciones discursivas de produceidn (odcre-
‘conocimicnto). Eneste trabajo, y hasta ahora, intents practiedr ambos i
‘pos de relacién: tomé ct discurso de Corte y el slol Cowrs de Linguisti-
‘que Générale como discursos-objetos. En contraposicin, i wchaeion de
shi propio discurso con fos le Frege y Peirce, por ejemplo, no es del mis-
‘mo orden: es productiva y no analitica. Se puede también expresar esta
diferencia con Ia ayuda dea terminologfa de Peirce: en la elaciéninter-
discursiva, (del tipo (P,,)-(D)), uno de los discursos es signo (dc su ob-
{jlo clotto es interpretante. En la relaci6n metadiscurso/ciscurso-obje-
to, este tltimo jamds est-en a pasicién de signo; enotras palabras, cl dis-
ccarso del “observador” de la red (cl andisis del discurso) jamais. inter
pprctante del discurso analizado: es siempre solamente su signe,
ple not fag fe 0
them. iit
de ad ue
333La red de distancias
Por su generalidad, el esquema que acabatnos de esbozar puede
aplicarse a dominios muy diversos de investigacién, con tal que hagan
Ta produccién de sentido y que estén definidos en relaci6n con funcio-
nhamientos discursivos:no hay ua andlisis del discurso, hay diferentes t-
‘pos de antlisis del discurso. Resulta evidente que-el contenido de lo que
se lamard las condiciones productivas variard segin a problemstica de
la investigacion, A continuacién retomaremos, para avanzar en la cla-
boracién de ese esquema, la que fue nuestra problematica en la prime-
‘pate deeste trabajo: Ia de lo ideol6gico. Si bien esta problemética ta.
‘yo sin duda una ciertaimportancia “histriga” enel marco de areflexi6n
sobre el andlisis del discurso (particularmente en Francia), no constitu
ye—lejos de ello—el tinico nivel de andlisis posible.
(Cuando las condiciones productivas conciemen alos mecanismos
fundamentales de funcionamiento de una sociedad (cualquiera que
fuere el nivel de funcionamiento en que dichos mecanismos se colo-
Quen, seatin el tipo dc sociedad),[44] tenemos frente a nosotros dos pro-
bleméticas bien conocidas: lade lo ideot6gico y 1a del poder de los dis-
cursos.
Llamo ideoldgico al sistema de relaciones de un discurso (ode un
tipo de discutso) con sus condiciones de produecicn, cuando éstas po-
nen en juego mecanismos de base del funcionamiento de una sociedad.
El andlisis de lo-ideoldgico-en-Los-discursos es, pues, el anslisis
de la huetfas,en os discursos, de las condiciones sociales de su produe-
cién. Llamo poder al sistema de relaciones de un discurso con sus ofec-
tos, cuando las condiciones de reconocimiento conciemen a los meca-
nisnios de base de funcionamiento de una sociedad.
deol6gico y poder son, como se ve, dos dimensiones (entre ottas)
det funcionamicito de Tos iscursos sociales. Hay que distinguir cuida-
dosamente el sentido de estos términos en tanto remitan a dimensiones
de andlisi, del sentido puramente descriptivo que a menudo se les da:
corrientemente se habla de “ideologfa(s)” para designar determinadas
configuraciones histéricas (por ejemplo, “fascismo”, “socialism”,
134
i
“stalinismo", son “ideologias’); igualmente, se entiende a momlo por
“poder” Ia configuraciéa social concreta de instituciones estructuradas
cenel aparato del Estado. Como dimensiones dc andisis de una teorfa de
Tos discuss, “ideol6gico” y “poder” designan gramdticas dscursivas.
En este terreno, podemos aplicar nuestro csquema tematio de la
manera siguiente:
Analisis de ta| Funcionamiento
‘Produccién social
discursiva
Objeto discurso
Condiciones de
‘produccién - i
‘Gramaticas de Ideol6gico
Operaciones.
produccién
Huollas en
Discurso ‘supertcie Lecturas,
discursiva
Condiciones de
reconocimiento Poder
Gramaticas de
reconocimiento
Representaciones
‘Operaciones
En relacién con un conjunto significante dado tomado como pun
tode panda de una descripci6nde operaciones discursivas, la nocion de
gramética nunca concieme sélo al compus de partids, Reconsituic una
‘Rramética apartis de un corpus dado, siempre implica reconocereste tl-
timo como instancia de una clase. Una gramética es, por definicion, un
modelo dereglas que caracterizan a producci6n (la ectura) de unacle
5 esta clase, como lade todas as frases que se pucden proctcirenuna
lengua, es ifinita. Simulténeamente y en la medida en que mo se puc-
de analizar un discurso “en general” ni ‘en s{ mismo”, sino siempre en
relaci6n con un determinado punto de vista 0 un determinado nivel de
pemtinencia, ninguna gramética ser la gramética de un cierto discurs0;,
ninguna podrfa ser exhaustiva:seré por ejemplo, la gramtica celo ideo-
Ugico 0 del poder de un discurso, pero no su gramatica discursiva en
‘general. Una gramatica de lo ideolSgico representaré por consigu
fodoto que, en un tipo dediscurso, depende de sus retacioncscon losme-
canismos de base de la sociedad donde fue producido, Pero con respec-
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toa un texto conereto, la gramética de lo idcol6gico siempre sera par-
cial. En otras palabras, si siempre resulta posible explora lo ideol6gico
a en un discurso lo ideol6gico no es lo inieo que podemos encontrar en
ese discurso, EUo tiene eonseeuencias sobre la noci6n detexio, a la que
volveremos.
Encl funcionamiento de una sociedad, nada es ajeno al sentido: el
sentido estd en todas pares; 10 ideolégico, el poder, también. En otras
Palabras: todo fenémeno sociales susceprible de ser “leido” cn relaci6n
con Jo idcol6gico y en relacién con el poder.[45] A la vee, afirmar que
lo deolégico y que el poder estén en todas partes es radicalmente dife-
zenle de decir que todo es ideol6gico o que todo se reduce ala dindimi-
ca del poder, Enel universo social del sentido existen otras muchas co-
sas ademas de lo idcoldgico y cl poder; en la red scmitica se entree
2an sistemas heterogéneos de detcrminacion, “Idcol6gica” y “poder”
Femiten a dimensiones de andlisis de los fenémenos sociales y no a""co-
\ sas” o“instancias” que tendrfan wn “lugar” en la topograffa social
‘Aun cuando especifiquemos nuestro punto de vista como focaliza-
do cn el funcionamicnto del sentido en relaci6n con los mecanismos de
‘base de una sociedad, es decir, en el orden de lo deot6gico y del poder,
4a ubieuidad de ambas uincistones no faciita las cosas: tenemos fren.
‘= teanosoiros todo tipo de materias significantes. Ahora bien, resulta evi-
denis que las articulaciones del sistema productivo no son de la misma
naturaleza on Jos diferentes niveles del funcionamiento de la scmiosis,
social. Se puede "“Ieer"Jo ideol6gico en un sistema de comportamientos
Fituales asf como el ordcnamento de la gestuatidad cotidiana: se puede
‘mostrar eémo un discurso de prensa, una conversacién doméstica 0 un
: discurso fflmico se acopian a una dinémica que concieme al poder, Pe-
Fo¢n cada caso las condiciones de produceién, de cireulacion, de reco.
ocimicnto, implican mecanismos diferentes y exigen una puesta cn
Juego de anlisis espeotficos. La semiosis no esi sometida alas mismas
Testriceiones cn la circulacién evanescente de las palabras cn situacio
ines sociales Hamadas “interpersonales” y en la circulacién més “exten
2” hecha posible por el soporte tecnolégico de los medios masivos,
Delo que se tratacs de comprenderlasemiosis neeesariamentc in
‘estida en toda forma de organizacién social (formas quc habitualmen
{c se describen independientemente de su dimensién significante, como.
dclorden de 10 “econdmico”, deo “polftico”, de 10 “cultural”, delo “ri
{wal ctestera...). Sin esta semiosis, no es concebible forma alguna de
organizacién social. Lo que no quiere decir que esta semiosis, que atra-
viesa la sociedad en su conjunto,csté sujeta aun principio simple de co-
hherencia interna,
136
}
Mare Augé sciial6 este aspecto del problema: “Sc trata... de Hed
sn cette lc ete
centre produccién y reconocimiento. Cicrlos lingtistas ya han experi-
inspirado paraintroducir la distincién. Entre los lingilistas, Jakobson: fue
CE eat pete
dades discursivas que derivan de sus restricciones en producvidn, Elo
‘de producir cfectos diferentes en contextos histéricos diferen-
tes (basta con pensar en los avatares de Tos textos asociadlos &
Jas précticas cientficas); un mismo discurso puede tener cfee-
‘ejemplo, en niveles de clase diferentes).
‘Ya dijimos que una gramética es un conjunto de regl:s de ka pro-