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Fortaleciendo Relaciones en Cristo

El ministerio del apóstol era reconocido entre los principales líderes de la Iglesia. (v 9) Después de demostrar que la iglesia había reconocido su apostolado, pasa a mencionar que su autoridad había quedado definitivamente establecida al corregir al apóstol Pedro y defender los principios de libertad cristiana. Al aceptar Simón Pedro la exhortación de Pablo, reconoció la igualdad de autoridad que Dios le había dado.

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Fortaleciendo Relaciones en Cristo

El ministerio del apóstol era reconocido entre los principales líderes de la Iglesia. (v 9) Después de demostrar que la iglesia había reconocido su apostolado, pasa a mencionar que su autoridad había quedado definitivamente establecida al corregir al apóstol Pedro y defender los principios de libertad cristiana. Al aceptar Simón Pedro la exhortación de Pablo, reconoció la igualdad de autoridad que Dios le había dado.

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¿Cómo Fortalecer Relaciones Restauradas?

Gálatas 2:11-16
Introducción:
El ministerio del apóstol era reconocido entre los principales líderes de la Iglesia. (v 9)
Después de demostrar que la iglesia había reconocido su apostolado, pasa a mencionar que su autoridad
había quedado definitivamente establecida al corregir al apóstol Pedro y defender los principios de libertad
cristiana. Al aceptar Simón Pedro la exhortación de Pablo, reconoció la igualdad de autoridad que Dios le
había dado.
En Cristo recibimos una nueva vida, una nueva posición y una nueva relación, en el génesis se dañó el
mandato divino, en Cristo se cumple la promesa de las relaciones restauradas.
¿Cómo podemos fortalecer nuestras relaciones restauradas?

I. Una vida coherente con el evangelio bíblico. 11-13


a. Dios no hace acepción de personas esa era el aprendizaje que Pedro había recibido en
hechos 10. Pero aquí el comienza a mostrar con sus hechos lo contrario a lo que decía con
sus palabras. ¿Cómo esta nuestra conducta frente a nuestra fe? ¿Cuántas veces nuestra fe
es contradecida por acciones basadas en reglas legalistas?
b. Nuestra conducta es el testimonio que mueve a las personas que nos rodean. Si somos
coherentes los demás creerán a nuestras palabras. (12)
c. Vivir libre de hipocresía. (13) Pedro ocultaba sus verdaderas convicciones, como un “actor”
estaba tras una máscara. El cristianismo es tan débil porque los cristianos nos volvemos
flojos en nuestra manera de vivir.
Por un lado no nos interesa el estudio de la biblia y si la estudiamos la acomodamos a
nuestra manera de pensar y no dejamos que nuestra manera de pensar se acomode a la
biblia.
Por otro lado no nos interesamos por profundizar en el texto bíblico sino que solo le damos
una leída rápida o la memorizamos y hasta ahí nos quedamos. No formamos convicciones y
si las tenemos cuando nos conviene las escondemos para no señalar el pecado, la injustica
y la falta de misericordia. (Pedro obligaba a los gentiles a seguir las tradiciones judías 14)
No andaba alineado o “rectamente conforme a la palabra del Señor.

II. Cuidando los unos de los otros. (14)


a. No somos policías de nuestros hermanos, pero si somos llamados a fortalecer nuestras
vidas espirituales, físicas y sociales a través de las relaciones afectivas. (1 Tim 5:20) La salud
de la iglesia no se construye con la murmuración o el chisme, sino viviendo en amor y
perdón.
En algunas iglesias escucho estas frases: “aquí no hay amor” “Sé que hay personas que me
critican” cual sea su forma de ver las cosas, así sucederán en su vida. Esto no es metafísica,
se trata de transformar nuestra manera de pensar. (Rom 12:2)
b. Atender las necesidades de los demás (Gal 6:1-2) lo más difícil es cuando tenemos que
confrontar a alguien por causa de una falta, si alguien se siente feliz por hacer esto no ha
entendido el amor divino. Somos llamados a restaurar al caído

III. Viviendo bajo la justificación de la Gracia. (15-16)


a. Reconociendo nuestra condición delante de Dios. (aunque conozcamos la ley, pero sin fe es
imposible agradar a Dios Hebreos 11:6).
Dios determina que debemos tener fe sin ella no podemos caminar con él ni agradarle.
(Heb. 10:38 Mas el justo vivirá por fe y si retrocediere no agrada a mi alma) “Restaurar
nuestra relación personal con Dios”
¿Qué es la fe? Creer. - Lo único que te capacitará a elegir a Dios en vez del mundo es la fe.
Una religión que ha de sobrevivir tiene que tener un cimiento vivo y no hay ningún otro
sino la fe. Tiene que haber una creencia real de que las palabras de Dios son confiables y
no desagradables, y que Su camino es correcto y todos los demás son erróneos.
Tiene que aprender que las promesas son mejores que posesiones; que lo que no es visto
es mejor que lo que es visto; que la alabanza de Dios es mejor que la alabanza de hombres
y mujeres.
La razón por la cual tantas personas son impías y mundanas es porque carecen de fe. No
piensan realmente que lo que Dios dice es verdadero. Hay incluso muchos que se llaman a
sí mismos cristianos que no pensarían nunca en hacer lo que hicieron los hombres y
mujeres de la biblia.

Tales personas no creen en el infierno, y por tanto, no huyen de él. No creen en el cielo, y
por tanto, no lo buscan. No creen en la culpa del pecado y así no se apartan de él. No creen
que necesitan a Cristo y así no confían en Él. No sienten confianza en Dios, y entonces no
hacen nada por Él. La fe que no influencia nuestra norma de vida no es verdadera fe.

El secreto de hacer grandes cosas para Dios es tener una gran fe. En nuestro caminar con
Dios solo podremos llegar hasta donde creamos que llegaremos. Tu paz, paciencia, valor,
celo y servicio para Dios no serán más grandes que tu fe en Él.

Cuando lee las vidas de los grandes cristianos del pasado encontrarás que fue su fe la que
fue la inspiración de su santidad. Eran tan entregados a la oración porque la oración es la fe
hablando con Dios. Eran tan diligentes porque la diligencia es fe en acción. Eran tan
valientes porque el valor es fe cumpliendo su deber. Eran santos porque la santidad es fe en
el proceso de hacerse visible.

b. Reconocer nuestra posición en Cristo. (Pablo le dice a Pedro Tu y Yo somos judíos llevamos
la ley en nuestros corazones que nos guía a la salvación, pero sabemos que la ley no salva
sino la fe en Jesús) La ley solo es un espejo que nos revela el pecado, pero que nunca cura.
(1 Tim. 1:8-11;

La Biblia señala 3 pasos para tener la vida eterna: En primer lugar, reconocer la necesidad de la
salvación. Debido a que somos pecadores rebeldes, estamos bajo la condenación de Dios y jamás
podremos hacer suficientes buenas obras para salvarnos (Romanos 3:9–20).
En segundo lugar, aceptar que Dios hizo la provisión para salvarnos: “Mas Dios muestra su
amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros” (Romanos 5:8;
Juan 3:16; 1 Pedro 3:18). El pagó el precio de nuestras culpas, las cuales nosotros debíamos haber
liquidado personalmente.
Finalmente, para recibir la vida eterna, tenemos que dejar de depender de nosotros mismos y
confiar en Jesucristo (Hechos 16:30–31; Juan 3:16; 5:24; 1 Juan 5:11–13). ¿Ha dado usted estos
tres pasos? Si no lo ha hecho, hágalo ahora mismo.

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