Laura Melero Pérez
FRIEDRICH WILHEM NIETZSCHE
(Federico Guillermo Nietzsche)
CONTEXTO HISTÓRICO-CULTURAL Y FILOSÓFICO.
C. Histórico.
F. Nietzsche nace en 1844 en Röcken, cerca de Leipzig y muere en Basilea en1900.
Por tanto, nuestro autor fue testigo de las numerosas revoluciones que
caracterizan a este siglo: Revolución industrial, Revolución burguesa-liberal y
Revolución obrera.
Así, la Revolución industrial, consecuencia del desarrollo científico técnico de los
siglos precedentes, favorece la aparición del gran capital y el ascenso de la clase
burguesa que reivindicará un mayor protagonismo social y político y no solo
económico. Esto origina un escenario de permanente conflicto, pues a la
extensión de los ideales liberales de esta clase se le enfrentan los intentos de
"restaurar" el antiguo régimen asentado en los viejos valores aristocráticos (tierra y
religión).
Gracias a las mejoras higiénicas y de la medicina Europa aumenta su población. El
desarrollo industrial atrae a las ciudades a la población rural, el mercado de
trabajo se satura, la nueva industria paga sueldos de miseria con jornadas
laborales agotadoras dando lugar a una nueva clase social, el proletariado, cuya
única posesión es su trabajo.Así surgen los movimientos obreros revolucionarios
internacionales contra esas condiciones sobre bases ideológicas diversas:
socialismo, comunismo y anarquismo. En 1864 aparece la I Internacional y poco
después los seguidores de Marx fundan la II Internacional. Ahora el movimiento
obrero deja de ser un aliado de la burguesía para convertirse en su enemigo.
Frente al internacionalismo proletario la otra gran novedad es el nacionalismo
(reivindicación de la patria, la raza o la etnia). Las élites dominantes, liberalés y
conservadoras, lo utilizarán siempre que vean que esa bandera sirve para poner
freno al avance del movimiento obrero. Las clases populares desarraigadas
urbanas encontrarán en él un modo de pertenencia a un proyecto común. Este
mismo nacionalismo buscará culpables de los males propios en los judíos (el
antisemitismo, por ejemplo, en Franeia con el caso Dreyfus, en Alemania y Rusia
que motiva la emigración de éstos a EE.UU.)
C. Cultural
El romanticismo domina la primera mitad del siglo XIX. Supone una reacción
estética contra la fría razón moderna y el neoclasicismo. Éste exalta el lado oscuro
del alma de lo irracional, lo afectivo, lo popular, el gusto por las tierras exóticas, la
idealización de la vida campestre, la mitificación de la Edad Media El artista es un.
boberio, provocador (consumo de alcobol y drogas, homosexualidad, vida
libertina),pero elitista que pretende romper los tabúes morales burgueses: La
literatura y la vida de Óscar Wilde y la pintura de Toulouse Lautrec lo ejemplifican
Al romanticismo le sucederá el realismo y el naturalismo literario (Emile Zola) y la
visión cientificista de la vida. En la segunda mitad del siglo XIX comienza el
impresionismo pictórico apoyado en los descubrimientos de la Física en el campo
de la luz. La música de Wagner alcanza su apoteosis siendo para Nietzsche ésta la
"flauta de la vida", aunque luego la considerará un ejemplo más de decadencia.
Además influyó la teoría evolutiva de Darwin-y-su impacto en la Europa de fin de
siglo. La-idea de una constante evolución basada en la oposición de fuerzas (lucha
por la supervivencia y selección natural) serán inspiradoras para las filosofías de
esa época (el hombre reducido a su condición natural, licha de clases de Marx y
voluntad de poder de Nietzsche, racismo y justificación del colonialismo).
C. Filosófico
El pensamiento de nuestro autor representa una relectura de la historia y la
cultura occidental, tal que permita salir de la decadencia (nihilismo) en la que se
halla, por lo que se puede decir que Nietzsche es el portavoz del fin de siglo XIX y
de un nuevo tiempo.
La primera gran fuente de su filosofía es la relectura del pensamiento griego y la
tragedia griega. De aquí obtiene la contraposición entre el ideal apolíneo
socrático-platónico que enaltece la racionalidad y el concepto y el ideal dionisiaco
que enaltece la embriaguez, lo sensual, el caos y lo irracional. Se concluye en la
preeminencia de lo segundo sobre lo primero, tanto en el plano ontológico como
en el epistemológico, que se traduce en un sí a la vida tal y como ésta es:
Por otro lado, responde al debate entre los partidarios de la razón ilustrada de
Kant que defiende no sólo el uso de la razón teórica (ciencias positivas) sino
también su uso práctico (ética y política) frente a quienes directamente hacen de
la ciencia la única forma válida del conocimiento (positivismo) reduciendo la ética
y la política a hechos susceptibles de ser estudiados por las nuevas ciencias:
Psicología y Sociología. Su respuesta a este debate está inspirada en
Schopenhauer quien sostenía que la voluntad de vivir gobierna todos los sucesos
y objetos del mundo de los fenómenos; la razón no es más que una herramienta
de esta voluntad: La voluntad es el ser en sí, el mundo no es más que el ser tal y
como se lo representa el hombre. Lo que lleva a Nietzsche situarse en el terreno
ético y político más allá del bien y del mal proponiendo un nuevo hombre creador
de sentido y de sus propios valores (una moral de los señores frente a ula moral de
los esclavos.
La tercera fuente de su pensamiento es Darwin. Partiendo de las nociones de
lucha por la vida y selección natural trata de conectar el concepto de voluntad
anterior con el componente biológico del ser humano y su parentesco con los
demás seres vivos.
La afirmación de nuestra condición corpórea y la del cuerpo como fuente de
deseos que se degrada por el efecto de una cultura decadente que aprisiona y
mata las pasiones, el instinto de vida.
TÉRMINOS DEL TEXTO:
Apolíneo
Véase en dionisiaco.
Causa de sí mismo
Expresión de la filosofía escolástica. En propiedad, sólo es aplicable a Dios, ya qué
es el único ser que tiene en sí su propia causa, los demás seres provienen de otros.
Nietzsche niega la posibilidad de que Dios exista.
Conceptos supremos
La Filosofía no ha tratado tradicionalmente las cosas concretas, sino conceptos
que engloban a una multiplicidad de individuos bajo una "unidad" ilusoria. Las
diferencias quedan olvidadas en este modo de pensar. Los "conceptos supremos",
son para Nietzsche imágenes vacías, abstracciones que ocupan el lugar en el que
había intuiciones. Aquí se muestra que la metáfora es menos mentirosa que el
concepto.
Devenido
Ser sometido al cambio, producto del "Llegar a ser". Dios es el único ser
no-devenido, ya que siempre ha existido y existirá.
Dionisiaco
Es la exaltación de la vida con todos sus ingredientes: luz y oscuridad, placer y
dolor, vida y muerte.
Este concepto apela a los valores de la embriaguez, lo sensual, el caos y lo
irracional como fuente primera que da sentido a la vida. Su contrario es lo
apolíneo que apela a la luz, la claridad, el orden, característico de la metafísica
occidental y la racionalidad.
Egipticismo
Es la concepción estética que pretende o muestra la petrificación o negación del
tiempo. Con este término Nietzsche critica a los filósofos dogmáticos, idealistas
platónicos, o seguidores del propio Parménides, que consideran la realidad como
algo ya consumado, sin tener en cuenta que las cosas se están creando y
destruyendo. Esta ceguera les lleva a afirmar que sólo es lo que está quieto y no
deviene o cambia porque lo que deviene no es..
Ens realissimum
Dios es el único ser perfecto y necesario (existe y es imposible su no existencia),
frente al resto de los seres que son contingentes (son pero podrían no ser).
Nietrzsche niehga la posibilidad de que exista tal ente.
Gramática
La razón nos lleva a utilizar un lenguaje, olvidándose su carácter metafórico y con
el que se llega a suplantar a las cosas. Al usar el lenguaje nos vemos atrapados por
su lógica, sus reglas, su gramática, a ver las cosas como las representaciones del
lenguaje. Acabamos viendo causas, sustancias, sujetos, etc. añadiendo ser a
entidades que sólo son palabras. Mientras que el lenguaje esté teñido de las
categorías de la razón existirán instrumentos para engañarnos respecto de la
realidad: Por eso, aunque nos deshagamos del concepto de Dios, va a ser dificil
que volvamos al único mundo existente porque continuaremos creyendo en la
gramática.
Idiosincrasia
Lo utiliza con intención peyorativa, tiene su significado habitual de peculiaridad
pero remarcando lo que hay en ella de idiota. Etimológicamente procede de dos
palabras griegas que significan "propio" y "temperamento"; por tanto, se trata de
carácter propio, de lo que identifica y distingue a un grupo de los demás grupos,
de una situación de otra. En el texto lo que distingue a lo filósofos tradicionales.
Ilusión óptico-moral
Una suerte de alucinación cuya causa es moral; pero que nos hace ver como
realidad lo que simplemente es una ficción o una metáfora: es el resentimiento
contra la vida real lo que hace que deliremos con un supuesto Mundo Verdadero.
Monótono-teismo
Expresión irónica para referirse a la concepción estática cristiana, que es un
tedioso y monótono-teismo, es decir, que todo se reduce a Dios, pero este según
Nietzsche es "humo", nada.
Mundo verdadero
Es una ficción, es el resultado de las elucubraciones alejadas de la realidad que
lleva a cabo la metafísica. Nietzsche lleva a cabo en el texto una reivindicación de
los sentidos, el único mundo existente es el que nos muestran los sentidos. El
mundo "verdadero" que muestra la razón es una mentira.
Por el contrario el Mundo Aparente es el único verdadero, el que procede de
nuestra relación directa con la realidad a través de los sentidos, la sensualidad y
los instintos.
Valorar
Estimación de algo, el hombre mantiene con las cosas y consigo mismo, con la
vida, pues una actitud valorativa. No hay actividad vital que no consista en
establecer, sostener, derribar valores, cualidades vistas como positivas o negativas
y que determinan la percepción de la realidad. Valorar es interpretar.
Verdad
No existe, toda verdad es una metáfora, bien descriptiva o normativa de la
realidad que desplaza a otras metáforas por ser estas consideradas subversivas. La
verdad es una ficción que se ha olvidado que lo es; por tanto, cada uno inventa,
pregona sus verdades, sus experiencias vitales. Esto no impide considerar que
todas. las perspectivas tengan el mismo valor pues son mejores las que nos
reconcilian con nuestros instintos vitales.
Vida
Criterio fundamental de valoración. Todos los valores son creados, pero sólo los
que afirman los instintos vitales, nuestro cuerpo, nuestra capacidad de gozar son
preferibles, es decir, los que afirman la vida. El término vida no hace referencia al
caso concreto de la existencia humana sino al más general que se aplica a la
existencia biológica.
Voluntad
La voluntad no es una facultad humana, anclada en el yo, sino que es una fuerza,
es un poder, y no tanto un querer. Cuando la voluntad aparece como querer y
libertad del hombre se convierte en una herramienta de control y domesticación
que sirve para culpabilizar al fuerte por tener deseos, orgullo, sensualidad y
hacerle creer que peca. Para Nietzsche queremos a partir de lo que somos, de
nuestra realidad corporal: "el cuerpo no dice quiero pero hace quiero". Quien
pretenda ensanchar su horizonte de libertad ha de partir al cuerpo para elevarse y
superarse. La meta es hacer surgir nuevos hábitos basados en nuevos valores que
permitan un mejor despliegue de sí mismo:
Yo
Es una ficción provocada por el lenguaje. El yo no es más que el escenario de un
campo de fuerzas en tensión que tienen como resultado que un instinto u otro
resulte dominante y a ese instinto le llamamos 'voluntad'. Las fuerzas que entran
en juegos son heterogéneas: las hay activas (actúan) y reactivas (reaccionan ante
la acción afirmativa).
El predominio de las primeras origina una voluntad de poder afirmativa, creadora,
artística, mientras que el de las segundas provoca una voluntad de poder
negativa, conservadora y resentida
IDENTIFICACIÓN Y EXPLICACIÓN DEL CONTENIDO
Identificación para cualquier fragmento:
El fragmento que vamos a analizar pertenece a la obra El Crepúsculo de los Ídolos,
pertenece a su última etapa que él mismo llama "Filosofía del atardecer" donde
leva a cabo un ataque exacerbado contra una civilización que está en el ocaso ("la
vieja verdad se acerca a su final"), minada por el nihilismo. Fue escrita en muy
pocos días, en 1888, cuando Nietzsche tenía cuarenta y tres años antes de caer al
año siguiente en la demencia absoluta.
Compuesta de doce artículos, en concreto este fragmento pertenece al titulado
La "razón" en la filosofía, en el que con cinco aforismos y un resumen conclusión
en forma de cuatro tesis esboza su crítica a la metafísica occidental que ha
creado, por resentimiento y miedo, una realidad imaginaria caracterizada por la
inmutabilidad, el rechazo a los sentidos y la negación del mundo captado por los
mismos. La herramienta de este desvario o error se debe a la creencia de que la
estructura del lenguaje es la misma que la estructura de la realidad. Para salir del
error hay que asumir el elemento trágico de la existencia y tener una mentalidad
de artista creadora de metáforas que sugieren significados y que otorgan sentido
a la vida.
Contenido básico según los aforismos:
aforismo 1
En concreto este fragmento, perteneciente al aforismo uno, versa sobre las
características defectuosas de la idiosincrasia de los filósofos, es decir, se alude al
problema parmenídeo-heracliteo del ser y el devenir. Lo que es no deviene, lo que
deviene no es. Esta afirmación se mantiene por la falta de sentido histórico de los
filósofos, de su odio a la noción misma de cambio, de devenir y su rechazo a los
sentidos, por su egipticismo y su monótonoteismo.
La conclusión de Nietzsche es que los sentidos no nos engañan, lo que introduce
la mentira es lo que hacemos con su testimonio, es decir, la 'razón' es la causa de
que nosotros falseemos el testimonio de los sentidos.
aforismo 2
En concreto este fragmento, perteneciente al aforismo dos, versa sobre las
características defectuosas de la idiosincrasia de los filósofos, es decir, se alude al
problema parmenídeo-heracliteo del ser y el devenir. Lo que es no deviene, lo que
deviene no es. Esta afirmación se mantiene por la falta de sentido histórico de los
filósofos, de su odio a la noción misma de cambio, de devenir y su rechazo a los
sentidos. Aunque Heráclito aceptó el devenir, no fue justo con los sentidos pues
según Heráclito nos engañan por no ofrecer perduración y unidad que es lo
propio del cosmos.
La conclusión de Nietzsche es que los sentidos no nos engañan, lo que introduce
la mentira es lo que hacemos con su testimonio, es decir, la 'razón' es la causa de
que nosotros falseemos el testimonio de los sentidos
aforismo 3
En concreto este fragmento, perteneciente al aforismo tres, insiste en el error de
los filósofos al despreciar los sentidos como testimonio-de la-realidad; pero esta
vez Nietzsche señala ese error ofreciendo una imagen contraria de los sentidos, o
sea, enalteciéndolos, elogiándolos, describiéndolos como "sutiles instrumentos de
observación". Frente a la tendencia de Platón de identificar mundo sensible con
mundo visible, con el sentido de la vista, ahora él se fija en el olfato y su potencia
(el olfato nos lleva hacia la realidad más inmediata, hacia lo material, al rastreo, la
vista, por el contrario, hacia arriba, lo representado). Nietzsche dice de sí mismo
que ha siso el primero en olfatear la podredumbre, la muerte de los valores de
Occidente.
Por otra parte, ciencia positiva (Física, Química, etc.) ha reconocido la importancia
de los sentidos, de la experiencia sensible y ha buscado como mejorarlos con la
tecnología.
aforismo 4
En concreto este fragmento, perteneciente al aforismo cuatro, se aborda la
confusión entre lo último y lo primero, llegando a la conclusión de que todo lo
que es ha de ser causa de sí mismo. Tal error se produjo por un deshistorizar, un
empeñarse en que las cosas sean algo fijo.
La metafísica se deja guiar por los llamados conceptos supremos que deben
tener su causa en ellos mismos porque lo inferior no puede ser causa de los
superior (concepción de la causalidad escolástica), no pueden estar
contaminados con la realidad sensible, ya que entonces carecerían de valor. Así el
concepto supremo por excelencia, el ente realísimo (Dios), aparece como lo
primero, como el más real, a pesar de ser el más vacío, el producto de mentes
enfermas que rechazan la vida y que como arañas tejen conceptos para poder
sobrevivir ellos y de paso haciendo que generaciones enteras sean ineptas para la
vida, obligadas a renunciar a sí mismos y a sus instintos.
aforismo 5
En concreto este fragmento, perteneciente al aforismo cinco, nos advierte de
cómo una vez embaucados por la razón, nos vemos obligados a utilizar su
lenguaje donde las palabras olvidan su carácter metafórico y quieren suplantar a
las cosas. En consecuencia nos vemos, pues, atrapados por su lógica; sus reglas, su
gramática, y obligados a ver las cosas tal y como las representa el lenguaje.
Acabamos, por tanto, viendo el "yo", sujetos, sustancias, causas etc., y añadimos
realidad (ser) a entidades que sólo son palabras de hecho.
Mientras que el lenguaje esté teñido de las categorías de la razón existirán
instrumentos para engañarnos con respecto a la realidad. Por eso, aunque nos
deshagamos del concepto de Dios, va a ser difícil que volvamos al único mundo
existente porque continuamos creyendo en la gramática, que es una verdadera
"metafísica del pueblo". La realidad queda desdoblada por quienes confunden
estructura del lenguaje y estructura de la realidad: Yo/ acciones; sujeto/predicado;
cosa/ cualidades; sustancia/accidentes; Ser/devenir; Causa/efectos; Mundo
Verdadero/Mundo Aparente; y Dios como súper Ser, el ens realissimum, el
súper-Sujeto, la Causa Primera
Esta labor de la "razón" en el lenguaje es engañadora (transmuta lo real), vieja
(opera desde los albores de la humanidad) y femenina (se insinúa por el engaño
que es más propio de la naturaleza de la hembra)
fragmento del resumen conclusión
1ª Tesis. En concreto este fragmento es la primera tesis resumen y en ella
Nietzsche explica que la razón por la que se ha decretado falso el mundo de los
sentidos (materialidad, pluralidad, cambio) son los rasgos del único tipo de
realidad posible. No hay otro mundo que el que se experimenta por los sentidos.
2ª Tesis. En concreto este fragmento es la segunda tesis resumen y en ella
Nietzsche explica que los rasgos del Mundo. Verdadero (identidad, inmaterialidad,
eternidad)creados a partir de la negación de lo experimentado por los sentidos no
son más que el producto de una "ilusión óptico-moral", es decir, una suerte de
alucinación cuya causa es moral: es el resentimiento contra la vida real lo que
hace que deliremos con un supuesto Mundo Verdadero.
3ª Tesis. En concreto este fragmento es la tercera tesis resumen y en ella
Nietzsche explica como los incapaces de soportar el dolor y la fugacidad de la vida
crean otra vida. El mundo de las ideas o el cielo brota del afán de ultrajar la vida,
quedando como un tránsito o valle de lágrimas para pasar a otro donde la vida es
segura, cierta, eterna..
El sistema de valores que sostiene esta idea decreta como indeseable todo lo que
nos reconcilie con la vida (el cuerpo, los instintos, las pasiones)
4 Tesis. En concreto este fragmento es la cuarta tesis resumen y en ella Nietzsche
explica como la tradición cristiana y filosófica (Kant es un cristiano alevoso) al
defender la división entre vida terrena y vida celestial, mundo verdadero y
aparente (Platón), noúmeno (lo que una cosa es) y fenómeno (lo que una cosa
muestra) más la necesidad moral de la inmortalidad del alma y de la existencia de
Dios no es más que una muestra de decadencia
Frente al filósofo decadente el artista ofrece su interpretación de la realidad, su
perspectiva compatible con la de otros, ofrece una apariencia seleccionada,
corregida, creada a partir del devenir y la vida gozando intensamente de los
dolores y los placeres de esta. El arte con sus metáforas y creaciones abre la
posibilidad de innumerables perspectivas autoexpresivas no excluyentes entre sí
frente al concepto uniformizador de la razón. Quien ama la vida se caracteriza por
una voluntad afirmativa, por la creatividad, afirmando los aspectos problemáticos
de la existencia, el sufrimiento y la muerte, por ello es también amor a lo que nos
depare el destino. El filósofo artista es dionisiaço porque no juzga la vida sino que
la acepta en su integridad incluyendo el sufrimiento y lo terrible.
JUSTIFICACIÓN DENTRO DE SU FILOSOFÍA
Ya nos lo dice el propio Nietzsche: "soy pura dinamita" y no es para menos, ya que
su crítica a la tradición occidental, donde se encuadra el contenido de este
fragmento, es demoledora.
Nuestro pensador parte de que la cultura occidental está viciada desde su origen,
desde Sócrates. Ya en El nacimiento de la tragedia nos dice que es preciso
comprender a Sócrates como el prototipo de decadente, es el defensor de la
"racionalidad" cualquier precio, incluso a costa de sepultar su instinto; su figura es
la del violento contra la vida: Con él empieza la disolución griega, se introduce en
Occidente el peor de los venenos, lo apolíneo, la antítesis de los dionisiaco que es
la exaltación de la vida con todos sus ingredientes: luz y oscuridad, placer y dolor,
vida y muerte.
La cultura occidental, debido al influjo primero de Sócrates-Platón y luego la
moral judeo-cristiana, es una cultura racional y dogmática y por eso decadente.
Esos rasgos, entonces, se oponen a la vida, a los instintos, a las pasiones porque
está empeñada en implantar el reino de la racionalidad que produce una filosofía
dogmática, una religión dogmática y una ciencia también del mismo tenor.
¿Por qué los seres humanos viven en un estado cultural que niega la vida?¿Cómo
superar este estado? La nueva Filosofía ha de encargarse de responder a estas
cuestiones. Una Filosofía que nos transporte más allá de la metafísica tradicional
apoyada en las categorías lógica-linguísticas de la razón, una Filosofía que
tomando como modelo el arte, la mente del artista, su capacidad creadora, su
capacidad de sugerir mediante las metáforas nos invite a convertir nuestra vida
en una genuina obra de arte. De este modo, la filosofía de Nietzsche toma la
forma de poesía y profecía. imponiendo vivir más allá del bien y del mal,
vislumbrando un nuevo hombre. el superhombre o ultrahombre, que dice sí a la
voluntad de poder, a la vida. Por tanto, teniendo como consecuencia una postura
ética.
En realidad, nuestro pensador está reivindicando: 1º) La necesidad de acometer
un analisis del lenguaje como método para superar los errores de la Metafísica
pues en la estructura del lenguaje va implícita una ontología que es una manera
de concebir y reproducir la realidad que falsifica la vida. 2º) Reivindicar el instinto
por cada martillazo a la razón, así como comenzar la educación por el cuerpo,
situando en el lugar que corresponde a la intuición y los sentidos. 3º) Proponer
una manera distinta de juzgar moralmente al hombre a la tradicional porque la
moral hasta ahora conocida es
"hija del lenguaje y madrastra de la experiencia" recuperando el sentido original
de bueno como noble, audaz, fuerte y malo como débil, impotente, humilde, es
decir, la moral sana está dirigida por el instinto-de vida, la moral contranatural, la
moral de la tradición occidental, va contra los instintos de vida La vida acaba
donde comienza el "reino de Dios". La vida está presente allí donde se afirma que
"Dios ha muerto" dando paso a la superación de un nihilismo pasivo por un
nihilismo activo.
RELACIÓN CON OTRA POSICIÓN FILOSÓFICA Y VALORACIÓN RAZONADA DE
SU ACTUALIDAD
Dado el antagonismo explícito que Nietzsche plantea con la filosofía platónica
parece lógico relacionar a ambos autores, aunque en ambos hay un gusto por la
belleza literaria, el uso de la metáfora, de la alegoría y similes.
Platón defiende que los conceptos generates no son solo objetivos sino que
tienen existencia independiente del sujeto que los piensa (en el topos noetos, o
mundo de las ideas). La de Nietzsche es una postura opuesta: la realidad es un
perpetuo devenir caótico, por tanto, no conceptuable.
Si Platón pretende en sus diálogos definir los grandes conceptos, Nietzsche, por el
contrario, aboga por sustituir el lenguaje conceptual por el metafórico. La•
consecuencia de renunciar a un lenguaje que refleje objetivamente la realidad (la
objetividad no existe; la verdad no es más que una mentira útil) es el
perspectivismo: cada uno ha de crear las verdades que le hagan crecer, que se le
parezcan y todo realidad es interpretación y toda interpretación es valoración; o
sea, voluntad de poder frente a voluntad de verdad. De otro modo, para Nietzsche
la sensibilidad es la única vía de conocimiento posible; para Platón, es el camino
de error y del mero opinar.
En Nietzsche, la realidad no es más que una pugna de fuerzas que quieren
expresar su poder (voluntad de poder): un mundo material sensible, caótico e
imperfecto. Platón defiende un mundo ideal, eterno, inteligible, inmutable y
perfecto: el murido de las Ideas, organizado jerárquicamente con la Idea del Bien
en su vértice superior.
Platón está a favor de un mundo eterno; Nietzsche lo está de una concepción
dinámica de la realidad (es por lo que critica el "egipticismo", la voluntad de
verdad, la "idolatría de los conceptos", la creencia de que los conceptos supremos
son eternos y no proceden de otros inferiores). Platón es partidario de la fórmula
característica de la metafísica tradicional: "lo que es no deviene, lo que deviene no
es". Para Nietzsche ocurre justamente lo contrario: sólo lo que deviene puede
tener realidad; lo que no deviene no es más que ficción, delirio, "ilusión
óptico-moral".
Para Nietzsche sólo existe este mundo. Cualquier elucubración sobre otros
mundos superiores nace del resentimiento contra la vida. Por el contrario, en
Platón, el mundo de las Ideas da sentido a todos los otros ámbitos de la realidad.
De este modo, para Nietzsche sólo la materia tiene verdadera entidad; cualquier
otra realidad no es más "fantasma" creado por la razón. Para Platón, en cambio,
sólo la Idea es verdaderamente real. Lo corpóreo tiene una realidad prestada, en
tanto que imita o participa de las Ideas.
Por último, para Nietzsche el hombre es una realidad única, que mientras Platón
parte de la relación conflictiva entre cuerpo y alma, en la que esta permanece
prisionera de aquel, de ahí la consideración negativa del cuerpo de Platón frente a
Nietzsche. Eso lleva a Nietzsche a una confianza en nuestra vida instintiva y
animal. Platón propone alejarse de todo lo relacionado con las pasiones para
refugiarse en lo racional.
Nietzsche es partidario en general del individualismo, tanto en el plano ético (una
virtud ha de ser una creación propia) como en el político (rechazo al Estado, el
democratismo y el obrerismo). Platón, por el contrario, se muestra colectivista
(universalismo de la virtud, comtnismo de bienes e hijos y Estado aristocrático). En
ambos podemos advertir un sentimiento aristocratizante opuesto a lo popular o
plebeyo sostenido en una moral de esclavos.
TEXTO EN FRAGMENTOS
"La "razón" en la filosofĩa"
1
Me pregunta usted qué cosas son idiosincrasia en los filósofos... Por ejemplo, su
falta de sentido histórico, su odio a la noción misma de devenir, su egipticismo.
Ellos creen otorgar un honor a una cosa cuando la deshistorizan, sub specie
aeterni [desde la perspectiva de lo eterno], cuando hacen de ella una momia.
Todo lo que los filósofos han venido manejando desde hace milenios fueron
momias conceptuales; de sus manos no salió vivo nada real. Matan, rellenan de
paja, esos-señores idólatras de los conceptos, cuando adoran, - se vuelven
mortalmente peligrosos para todo, cuando adoran. La muerte, el cambio, la vejez,
así como la procreación y el crecimiento son para ellos objeciones, - incluso
refutaciones. Lo que es no deviene; lo que deviene no es... Ahora bien, todos ellos
creen, incluso con desesperación, en lo que es. Mas como no pueden apoderarse
de ello, buscan razones de por qué se les retiene. "Tiene que haber una ilusión, un
engaño en el hecho de que no percibamos lo que es: ¿dónde se esconde el
engañador? - "Lo tenemos, gritan dichosos, jes la sensibilidad! Estos sentidos, que
también en otros aspectos son tan inmorales, nos engañan acerca del mundo
verdadero. Moraleja: deshacerse del engaño de los sentidos, del devenir, de la
historia [Historie], de la mentira, - la historia no es más que fe en los sentidos, fe en
la mentira. Moraleja: decir no a todo lo que otorga fe a los sentidos, a todo el resto
de la humanidad: todo él es "pueblo". ¡Ser filósofo, ser momia, representar el
monótono-teísmo con una mímica de sepulturero! - ¡Y, sobre todo, fuera el
cuerpo, esa lamentable idée fixe [idea fija] de los sentidos!, ¡sujeto a todos los
errores de la lógica que existen, refutado, incluso imposible, aun cuando es lo
bastante insolente para comportarse como si fuera real!..."
2
Pongo a un lado, con gran reverencia, el nombre de Heráclito. Mientras que el
resto del pueblo de los filósofos rechazaba el testimonio de los sentidos porque
éstos mostraban pluralidad y modificación, él rechazó su testimonio porque
-mostraban las cosas como si tuviesen duración y unidad. También Heráclito fue
injusto con los sentidos. Estos no mienten ni del modo como creen los eléatas ni
del modo como creía él, - no mienten de ninguna manera. Lo que nosotros
hacemos de su testimonio, eso es lo que introduce la mentira, por ejemplo la
mentira de la unidad, la mentira de la coseidad, de la sustancia, de la duración.. La
"razón" es la causa de que nosotros falseemos el testimonio de los sentidos.
Mostrando el devenir, el perecer, el cambio, los sentidos no mienten... Pero
Heráclito tendrá eternamente razón al decir que el ser es una ficción vacía. El
mundo
"aparente" es el único: el "mundo verdadero" no es más que un añadido
mentiroso…
3
- ¡Y qué sutiles instrumentos de observación tenemos en nuestros sentidos! Esa
nariz, por ejemplo de la que ningún filósofo ha hablado todavía con veneración y
gratitud, es hasta este momento incluso el más delicado de los instrumentos que
están a nuestra disposición: es capaz de registrar incluso diferencias mínimas de
movimiento que ni siquiera el espectroscopio registra. Hoy nosotros poseemos
ciencia exactamente en la medida en que nos hemos decidido a aceptar el
testimonio de los sertidos, - en que hemos aprendido a seguir aguzándolos,
armándolos; pensándolos hasta el final. El resto es un aborto y todavía-no-ciencia:
quiero decir, metafísica, teología, psicología, teoría del conocimiento, ciencia
formal, teoría de los signos: como la lógica, y esa lógica aplicada, la matemática.
En ellas la realidad no llega a aparecer, ni siquiera como problema; y tampoco
como la cuestión de qué valor tiene en general ese convencionalismo de signos
que es la
lógica.
4
La otra idiosincrasia de los filósofos no es menos peligrosa: consiste en confundir
lo último y lo primero. Ponen al comienzo, como comienzo, lo que viene al final -
ipor desgracial, ipues no debería siquiera venir!- los "conceptos supremos", es
decir, los conceptos más generales, los más vacíos, el último humo de la realidad
que se evapora . Esto es, una vez más, sólo expresión de su modo de venerar: a lo
superior no le es lícito rango tiene que ser causa sui [causa de sí mismo]. El
proceder de algo distinto es considerado como una objeción, como algo que
pone en entredicho el valor. Todos los valores supremos son de primer rango,
ninguno de los conceptos supremos, lo existente, lo incondicionado, lo bueno, lo
verdadero, lo perfecto - ninguno de ellos puede haber devenido, por consiguiente
tiene que ser causa sui. Mas ninguna de esas cosas puede ser tampoco desigual
una de otra, no puede estar en contradicción consigo misma... Con esto tienen los
filósofos su estupendo concepto "Dios"... Lo último, lo más tenue, lo más vacío es
puesto como lo primero, como causa en sí, como ens realissimum [ente
realísimo]...
¡Que la humanidad haya tenido que tomar en serio las dolencias cerebrales de
unos enfermos tejedores de telarañas! - ¡Y lo ha pagado caro! …
5
- Contrapongamos a esto, por fin, el modo tan distinto como nosotros (-digo
nosotros por cortesía...) vemos el problema del error y de la apariencia. En otro
tiempo se tomaba la modificación, el cambio, el devenir en general como prueba
de apariencia, como signo de que ahí tiene que haber algo que nos induce a
error. Hoy, a la inversa, en la exacta medida en que el prejuicio de la Razón unos
fuerza a asignar unidad, identidad, duración, sustancia, causa, coseidad, ser, nos
vemos en cierto modo cogidos en el error, necesitados al error; aun cuando,
basándonos en una verificación rigurosa, dentro de nosotros estemos muy
seguros de que es ahí donde está el error. Ocurre con esto lo mismo que con los
movimientos de una gran constelación: en éstos el error tiene como abogado
permanente a nuestro ojo, allí a nuestro lenguaje. Por su génesis el lenguaje
pertenece a la época de la forma más rudimentaria de psicología: penetramos en
un fetichismo grosero cuando adquirimos consciencia de los presupuestos
básicos de la metafísica del lenguaje, dicho con claridad: de la razón. Ese
fetichismo ve en todas partes agentes y acciones: cree que la voluntad es la causa
en general, cree en el "yo", cree que el yo es un ser, que el yo es una sustancia, y
proyecta sobre todas las cosas la creencia en la sustancia-yo -así es como crea el
concepto "cosa".... El ser es añadido con el pensamiento, es introducido
subrepticiamenteen todas partes como causa; del concepto "yo" es del que se
sigue, como derivado, el concepto "ser"... Al comienzo está ese grande y funesto
error de que la voluntad es algoque produce efectos, - de que la voluntad es una
facultad... Hoy sabemos que no es más que una palabra... Mucho más tarde, en un
mundo mil veces más ilustrado, llegó a la consciencia de los filósofos, para su
sorpresa, la seguridad, la certeza subjetiva en el manejo de las categoría de la
razón: ellos sacaron la conclusión de que esas categorias no podían proceder de la
empiria, - la empiria entera, decían, está, en efecto, en contradicción con ellas. ¿De
dónde proceden, pues? - Y tanto en India como en Grecia se cometió el mismo
error: "Losotros tenemos que haber habitado ya alguna vez en un mundo más
alto (-en lug de en un man man mas bajo: lo cual habría sido la verdad!), nosotros
tenemos que haber sido divinos, ¡pues poseemos la razón!"... De hecho, hasta
ahora nada ha tenido una fuerza persuasiva más ingenua que el error acerca del
ser, tal como fue formulado, por ejemplo, por los eléatas: jese error tiene en favor
suyo, en efecto, cada palabra, cada frase que nosotros pronunciamos! -También
los adversarios de los eléatas sucumbieron a la seducción de su concepto de ser:
entre otros Demócrito, cuando inventó su átomo... La "razón" en el lenguaje: ¡Oh,
qué vieja hembra engañadora! Temo que no vamos a desembarazamos de Dios
porque continuamos creyendo en la gramática…
6
Se me estará agradecido si condenso un conocimiento tan esencial, tan nuevo, en
cuatro tesis: así facilito la comprensión; así provoco la contradicción.
Primera tesis. Las razones por las que "este" mundo ha sido calificado de
aparente fundamentan, antes bien, su realidad, -otra especie distinta de realidad
es absolutamente indemostrable.
Segunda tesis. Los signos distintivos que han sido asignados al "ser verdadero" de
las cosas son los signos distintivos del no-ser, de la nada, -a base de ponerlo en
contradicción con el mundo real es como se ha construido el "mundo verdadero",
un mundo aparente de hecho, en cuanto es meramente una ilusión óptico-moral.
Tercera tesis. Inventar fábulas acerca de "otro" mundo distinto de éste no tiene
sentido, presuponiendo que no domine en nosotros un instinto de calumnia, de
empequeñecimiento, de recelo frente a la vida: en este último caso tomamos
venganza de la vida con la fantasmagoría de "otra" vida distinta de ésta, "mejor"
que ésta.
Cuarta tesis. Dividir el mundo en un mundo "verdadero" y en un mundo
"aparente", ya sea al modo del cristianismo, ya sea al modo de Kant (en última
instancia, un cristiano alevoso), es únicamente una sugestión de la décadence,
-un síntoma de vida descendente...El hecho de que el artista estime más la
apariencia que la realidad no constituye una objeción contra esta tesis. Pues "la
apariencia" significa aquí la realidad una vez más, sólo que seleccionada,
reforzada, corregida... El artista trágico no es un pesimista, -dice precisamente sí
incluso a todo lo problemático y temble, es dionisíaco...