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Escoria de Alto Horno en Concreto Refractario

Este documento estudia el uso de escoria de alto horno como materia prima alterna para desarrollar un concreto refractario de bajo impacto ambiental. El documento revisa conceptos sobre materiales refractarios y sus propiedades, así como el uso de residuos industriales para reemplazar materias primas tradicionales. El objetivo es desarrollar un concreto refractario con adición de escoria.
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Escoria de Alto Horno en Concreto Refractario

Este documento estudia el uso de escoria de alto horno como materia prima alterna para desarrollar un concreto refractario de bajo impacto ambiental. El documento revisa conceptos sobre materiales refractarios y sus propiedades, así como el uso de residuos industriales para reemplazar materias primas tradicionales. El objetivo es desarrollar un concreto refractario con adición de escoria.
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UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN

FACULTAD DE INGENIERÍA MECÁNICA Y ELÉCTRICA

ESTUDIO DE LA ESCORIA DE ALTO HORNO COMO MATERIA PRIMA ALTERNA


PARA EL DESARROLLO DE UN CONCRETO REFRACTARIO SILICO-ALUMINOSO
DENSO DE BAJO IMPACTO AMBIENTAL

Por
M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES

EN OPCIÓN AL GRADO DE
DOCTOR EN INGENIERÍA DE MATERIALES

Enero de 2021
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN

FACULTAD DE INGENIERÍA MECÁNICA Y ELÉCTRICA

SUBDIRECCIÓN DE ESTUDIOS DE POSGRADO

ESTUDIO DE LA ESCORIA DE ALTO HORNO COMO MATERIA PRIMA ALTERNA


PARA EL DESARROLLO DE UN CONCRETO REFRACTARIO SILICO-ALUMINOSO
DENSO DE BAJO IMPACTO AMBIENTAL

Por:
M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES

EN OPCIÓN AL GRADO DE:


DOCTOR EN INGENIERÍA DE MATERIALES

SAN NICOLÁS DE LOS GARZA, NUEVO LEÓN, MÉXICO

Enero de 2021
Dedicatoria

A mi padre Jesús López Sosa y mi madre Yolanda Perales Cortez, los mejores padres

que Dios pudo haberme dado para que estuvieran conmigo en cada etapa de mi vida,

brindándome siempre su amor, cariño y confianza.

A mis hermanos Laura Patricia, José Guillermo y Angel David, quienes me han

escuchado y apoyado en todo momento.

A mi hijo Sebastian, quien con su nacimiento me inspiró y motivó a dar todo de mí y no

rendirme hasta alcanzar los objetivos planteados.

A Dios, porque todas las cosas proceden de él, y existen por él y para él.

iv
Agradecimientos

Agradezco a mi Director de tesis, el Dr. Edén Amaral Rodríguez Castellanos, por que

me permitió trabajar y desarrollarme durante todo este tiempo, me brindó siempre su

apoyo y escucha, y me aconsejó cada que así lo requería. Ha sido y es un placer

encontrar en la vida personas como usted, tan comprometidas y dedicadas. Agradezco su

valiosa amistad y confianza que me ha brindado.

Agradezco a mi Co-director de tesis, el Dr. Rodrigo Puente Ornelas y a cada uno de mis

revisores, Dr. José Eulalio Contreras de León, Dr. Francisco Javier Vázquez Rodríguez,

Dr. Fernando Banda Muñoz y a la Dra. Anabel Álvarez Méndez, quienes en estos 4 años

me han orientado en la realización de mi tesis, aportando su conocimiento y experiencia.

Agradezco a la Universidad Autónoma de Nuevo León, especialmente a la Facultad de

Ingeniería Mecánica y Eléctrica por permitirme concluir mis estudios de posgrado.

Agradezco al Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) y al Consejo

Cerámico de Norte América-México (TCNA-México).

Agradezco a mis compañeros y amigos, Leonel, Ingrid, Manuel, Camila, Sreed, Anjali,

Uriel, Daniel, Olga, Claudia, Carlos, Frank y Danielle, con quienes compartí muy

buenos momentos en esta etapa de mi vida.

v
Prólogo
Hoy en día, el incremento en los niveles de contaminación ambiental se ha convertido en

uno de los riesgos a la salud más preocupantes. La generación de subproductos y

residuos de productos mantienen dicha preocupación generalizada.

La reutilización y el reciclaje de residuos como medio de explotación de los recursos

contenidos en los residuos se han vuelto cada día más recurrentes, ya que no solo

ofrecen proteger al medio ambiente, sino contribuyen a la reducción en el consumo de

otras materias primas tradicionales, impactando en la economía de los recursos

naturales.

Conscientes de la problemática, diversas empresas del ramo cerámico están tratando en

mayor o menor medida reciclar residuos provenientes de diversos procesos productivos.

Una de las alternativas tecnológicas más importantes es la incorporación de

subproductos industriales a las composiciones de cuerpos cerámicos.

Por otra parte, en México se generan cerca de 5 millones de toneladas anuales de escoria

como subproducto proveniente de la industria siderúrgica. Actualmente, la apuesta más

importante para la reutilización de este subproducto es la industria del cemento. Sin

embargo, una de las industrias milenarias como es la industra refractaria redobla

esfuerzos y apuesta por la reutilización de subproductos, tal como la escoria para

ingresar al selecto grupo de industrias cerámicas con un enfoque altamente sustentable y

de bajo impacto ambiental.

vi
Es por esto, que la relevancia de este trabajo radica en que al añadir escoria a productos

cerámicos refractarios, supone un paso adelante en el esfuerzo de convertir la

fabricación industrial de refractarios de alta calidad en un proceso sustentable y

amigable con el medio ambiente.

El surgimiento de nuevas alternativas para mejorar a los materiales refractarios ha estado

latente en los últimos años. La búsqueda y el desarrollo de materiales refractarios

sustentables con alta eficiencia en servicio requiere especial atención y representa un

gran reto para la industria cerámica refractaria.

La factibilidad de desarrollar materiales refractarios con la adición de escoria para

aplicaciones en la industria del alumino prácticamente no ha sido explorada, ni

considerada como línea de investigación.

Para mí ha sido sumamente gratificante ver la evolución académica y profesional de

Jesús Fernando López Perales. Hoy que está a punto de culminar estos 4 años de mutuo

aprendizaje, es muy satisfactorio y me siento plenamente honrado de haber tenido la

oportunidad de dirigir su tesis, quien asumió con toda responsabilidad el gran reto de

diseño y elaboración de concretos refractarios sustentables para contrarrestar los daños

relacionados a aspectos medioambientales y ecológicos que no enfrentamos hoy en día.

Edén Amara Rodríguez Castellanos

Ciudad Universitaria

Diciembre 2020

vii
Índice
Dedicatoria .................................................................................................................. iv

Agradecimientos ............................................................................................................ v

Prólogo ........................................................................................................................ vi

Resumen ...................................................................................................................... 11

Introducción ................................................................................................................ 13

Capítulo I .................................................................................................................... 16

Hipótesis, objetivos y justificación ............................................................................... 16

1.1 Hipótesis ............................................................................................................ 16

1.2 Objetivo general ................................................................................................. 16

1.3 Objetivos específicos .......................................................................................... 16

1.4 Justificación ....................................................................................................... 18

Capítulo II ................................................................................................................... 19

Revisión de literatura................................................................................................... 19

2.1 Generalidades de los materiales refractarios........................................................ 19

2.2.1 Clasificación con base en las características químicas ...................................... 20

2.2.2 Clasificación con base en las características físicas del producto final.............. 21

2.2.3 Clasificación con base en la porosidad ............................................................. 22

2.2.4 Clasificación con base en el método de manufactura ........................................ 22

2.3 Propiedades de los materiales refractarios ........................................................... 23

2.3.1 Propiedades físicas .......................................................................................... 23

2.3.2 Propiedades mecánicas .................................................................................... 24

2.3.3 Propiedades térmicas ....................................................................................... 25

2.3.4 Propiedades químicas ...................................................................................... 26

viii
2.3.5 Propiedades cerámicas ..................................................................................... 27

2.4 Componentes estructurales de materiales refractarios ......................................... 28

2.5 Concreto refractario............................................................................................ 29

2.6 Consumo de materias primas en la industria cerámica y su impacto ambiental .... 32

2.7 Residuos industriales como reemplazo de materias primas tradicionales ............. 33

2.8 Escoria de alto horno (EAH)............................................................................... 35

2.9 Uso de la escoria de alto horno en la industria de la construcción ....................... 36

Capítulo III .................................................................................................................. 38

Desarrollo experimental .............................................................................................. 38

3.1 Introducción ....................................................................................................... 38

3.2 Descripción de materias primas .......................................................................... 38

3.3 Acondicionamiento de la escoria de alto horno ................................................... 44

3.4.1 Caracterización por fluorescencia de rayos-X (FR-X) ...................................... 48

3.4.2 Caracterización por difracción de rayos-X (DR-X) .......................................... 50

3.4.2.1 Patrón de difracción de rayos-X del flint clay................................................ 51

3.4.2.2 Patrón de difracción de rayos-X de la bauxita calcinada ................................ 52

3.4.2.3 Patrón de difracción de rayos-X de la kyanita 48 .......................................... 54

3.4.2.4 Patrón de difracción de rayos-X del Secar 80 ................................................ 55

3.4.2.5 Patrón de difracción de rayos-X de la microsílice.......................................... 56

3.4.2.6 Patrón de difracción de rayos-X de la escoria de alto horno .......................... 57

3.5 Diseño de formulaciones refractarias .................................................................. 59

3.6 Diseño granulométrico de las materias primas .................................................... 60

3.7 Proceso de elaboración de probetas refractarias experimentales .......................... 62

3.8 Proceso de obtención de probetas experimentales estado en verde ...................... 67

ix
3.9 Proceso de tratamiento térmico a probetas experimentales .................................. 71

3.10 Caracterización de probetas refractarias experimentales .................................... 75

3.10.1 Propiedades físicas (densidad en bulto, porosidad aparente y absorción al agua)


................................................................................................................................. 75

3.10.2 Propiedades mecánicas (resistencia a compresión y flexión en frío) ............... 79

3.10.3 Evolución mineralógica (DR-X) y análisis microestructural (MEB) ............... 82

Capítulo IV .................................................................................................................. 87

Resultados y discusión ................................................................................................. 87

4.1 Introducción ....................................................................................................... 87

4.2 Propiedades físicas ............................................................................................. 87

4.2.1 Densidad en bulto (g/cm3) ............................................................................... 87

4.2.2 Porosidad aparente (%) .................................................................................... 90

4.2.3 Absorción al agua (%) ..................................................................................... 96

4.3 Evolución de fases mineralógicas (DR-X) .......................................................... 99

4.4 Propiedades mecánicas ..................................................................................... 117

4.4.1 Resistencia a compresión en frío (MPa) ......................................................... 117

4.4.2 Resistencia a flexión en frío (MPa) ................................................................ 122

4.5 Análisis microestructural (MEB) ...................................................................... 125

Capítulo V ................................................................................................................. 141

Conclusiones ............................................................................................................. 141

Referencias Bibliográficas ......................................................................................... 143

Índice de Figuras ....................................................................................................... 152

Índice de Tablas ........................................................................................................ 155

Índice de Ecuaciones ................................................................................................. 156

x
Resumen
En México, se producen anualmente cerca de 18 millones de toneladas de acero crudo,

lo que a su vez representa la generación de cerca de 5 millones de toneladas anuales de

escoria como subproducto.

La industria refractaria, en su mayoría, hace uso de materias primas que provienen de

recursos naturales, incorporando una muy baja cantidad de materiales de reciclaje en su

proceso productivo.

En la presente investigación, se elaboró un concreto refractario convencional

sustituyendo un material de partida tradicional como es el flint clay por escoria de alto

horno, permitiendo de esta manera el desarrollo de un producto cerámico sustentable y

de valor agregado con potencial aplicación como revestimiento de hornos en la industria

del aluminio.

Una formulación refractaria de referencia y cuatro formulaciones más en las cuales la

escoria de alto horno reemplazó progresivamente al flint clay en 5, 10, 15 y 20 % en

peso total de la mezcla, fueron diseñadas. Probetas experimentales cúbicas y en forma de

barra rectangular a partir de las formulaciones refractarias diseñadas fueron elaboradas y

tratadas térmicamente a las temperaturas de 120, 850, 1050 y 1400 ºC.

El efecto de la adición de escoria de alto horno en las formulaciones refractarias se

determinó tanto en términos de propiedades físicas (densidad en bulto, porosidad

aparente y absorción al agua), así como en términos de propiedades mecánicas

(resistencia a compresión y flexión en frío).

11
La evolución mineralógica de los cuerpos cerámicos en función de la temperatura de

quemado se analizó mediante difracción de rayos-X utilizando la técnica de polvos. Las

características microestructurales de las formulaciones refractarias más representativas a

la temperatura de 1400 ºC fueron determinadas mediante la técnica de microscopía

electrónica de barrido en modo de electrones retrodispersados. Además, se realizó un

análisis semicuantitativo de fases y un mapeo general mediante espectroscopía por

dispersión de energía.

Los resultados evidencían la factibilidad de utilizar escoria de alto horno como

reemplazo parcial de flint clay puesto que se desarrolló un concreto refractario

convencional con propiedades superiores a las del concreto refractario de referencia,

tales como una densidad de 2.61 g/cm3, porosidad aparente de 10.64 % y resistencia

mecánica de 94.5 MPa.

El incremento de aproximadamente 74 % en resistencia mecánica es atribuido a la

cristalización de anortita a partir de una fase líquida rica en sílice con contenidos de

CaO, la cual permitió la densificación y reducción de porosidad en la microestructura

del concreto refractario convencional que contiene 10 % en peso de escoria de alto

horno.

La disolución de los granos de corindón en la fase líquida con exceso de CaO y el

cambio volumétrico que acompaña a la formación de cristobalita a partir de cuarzo y

sílice amorfa, fueron responsables del bajo desemepeño mostrado por la formulación

refractaria que contiene 20 % en peso de escoria de alto horno en términos de

propiedades físicas y mecánicas.

12
Introducción
El concreto refractario es un tipo de material de construcción que ha ganado amplia

aplicación en las más recientes décadas gracias a las ventajas que ofrece en comparación

con los ladrillos refractarios, como por ejemplo en términos de tiempo de instalación y

costo [1,2].

En la elaboración de concretos refractarios, son seleccionadas materias primas de alta

pureza, de fácil obtención, abundantes y económicas. Los agregados son el componente

más grande granulométricamente hablando y esencial tanto en la producción de

concretos base cemento Portland como de concretos refractarios, pero también

representan un problema desde el punto de vista sustentable, puesto que éstos son

extraídos principalmente de recursos naturales [3–5].

Sin duda, el consumo de agregados naturales conduce a la inexorable modificación

hidrogeológica de la Tierra, debilitando los depósitos minerales y por consecuencia,

incrementando los problemas ecológicos y el costo de los minerales que sirven como

materia prima [6,7].

Un desarrollo sustentable puede ser alcanzado a través del uso mínimo de recursos

naturales y mediante el uso optimizado de diferentes residuos industriales para el

desarrollo de nuevos tipos de materiales de construcción. El uso de residuos industriales

para la producción de materiales de construcción se traduce en la reducción de los costos

de extracción y procesamiento, así como de problemas relacionados al almacenamiento,

transportación y contaminación ambiental [8,9].

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 13


En la producción de materiales refractarios existe la opción de utilizar residuos

provenientes de la industria metalúrgica. Desde principios de la década de 1990, el

interés científico por el uso de escorias ha ido creciendo continuamente. Grandes

volúmenes de escoria son generados durante el proceso de remoción de metales a partir

de los minerales, provocando extensos depósitos de escorias. A nivel mundial, existe una

creciente preocupación sobre el potencial impacto de las escorias hacia el medio

ambiente. Sin embargo, éstas han sido y siguen siendo utilizadas en el desarrollo de

materiales de construcción [10].

Las escorias ferrosas son aquellas creadas durante la recuperación del hierro (Fe) a partir

de minerales naturales o reciclados para producir hierro o acero. Diferentes tipos de

escorias ferrosas pueden ser producidas en los diferentes hornos convencionales que se

utilizan alrededor del mundo [7,10].

En los altos hornos, los óxidos de hierro son reducidos a hierro fundido por la adición de

fundentes como son piedra caliza o dolomita, además del coque que comúnmente se

utiliza como combustible. La escoria producida en estos hornos es esencialmente una

mezcla de silicatos y aluminosilicatos de calcio que por lo general, es enfriada al aire o

en agua, generando este último enfriamiento escoria en forma granular [11,12].

En el año 2011, en el mundo se estimó que se produjeron de 260 a 330 millones de

toneladas de escoria provenientes de altos hornos. Por otra parte, tan solo en México,

durante el año 2019 se produjeron 18.4 millones de toneladas de acero crudo y se estima

que de 0.25 a 0.30 toneladas de escoria son generadas por tonelada de crudo o arrabio en

los altos hornos modernos [13,14].

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 14


La escoria granulada de alto horno como subproducto ha sido utilizada exitosamente en

muchos países del mundo, alcanzando muchos beneficios económicos y tecnológicos en

las industrias de la construcción [12].

En la literatura se encuentra un gran número de estudios relacionados con la aplicación

de la escoria de alto horno para la fabricación de concreto base cemento Portland,

geopolímeros, vitrocerámicos, vidrio, fritas y tejas. Sin embargo, pocos estudios pueden

encontrarse sobre el uso de escorias como agregados en la fabricación de concretos

refractarios [8,15–17].

Tomando lo anterior en cuenta, en esta investigación se estudió la viabilidad de utilizar

escoria de alto horno molida como materia prima alterna para la elaboración de un

concreto refractario silicoaluminoso convencional.

Al reemplazar parte de los agregados comúnmente utilizados por un residuo industrial

como es la escoria de alto horno, se busca no solo reducir el consumo de recursos

naturales y la contaminación medioambiental, sino también desarrollar en el concreto

refractario de bajo impacto ambiental propiedades superiores que le permitan un mejor

desempeño y confiabilidad para aplicaciones específicas.

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 15


Capítulo I
Hipótesis, objetivos y justificación
1.1 Hipótesis

El resultado de las interacciones químicas originadas mediante la sustitución parcial o

total de flint clay de grano fino por escoria de alto horno en un concreto refractario

silicoaluminoso, permitirá el desarrollo de un concreto refractario de bajo impacto

ambiental con propiedades físicas y mecánicas similares o incluso superiores a las de un

concreto refractario convencional.

1.2 Objetivo general

Evaluar mediante el estudio físico, mecánico y microestructural la factibilidad de la

sustitución parcial o total de flint clay de grano fino por escoria de alto horno en un

concreto refractario silicoaluminoso para el desarrollo de un concreto de bajo impacto

ambiental con propiedades similares o superiores a las que presentan los concretos

refractarios convencionales.

1.3 Objetivos específicos

§ Diseñar la formulación de referencia (concreto refractario silicoaluminoso

convencional).

§ Diseñar formulaciones experimentales con sustituciones de flint clay por escoria

de alto horno.

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 16


§ Establecer una metodología confiable para la elaboración de probetas refractarias

experimentales en verde.

§ Dar tratamiento térmico a las probetas refractarias a temperaturas de 120, 850,

1050 y 1400 ºC con base a lo establecido por la norma ASTM C-865.

§ Determinar propiedades físicas (densidad en bulto, porosidad aparente y

absorción al agua) a las probetas refractarias tratadas térmicamente a las

diferentes temperaturas con base a lo establecido por la norma ASTM C-20.

§ Determinar propiedades mecánicas mediante ensayos de resistencia a

compresión en frío y módulo de ruptura en frío en las probetas refractarias

tratadas térmicamente a las diferentes temperaturas con base a lo establecido por

la norma ASTM C-133.

§ Determinar la composición mineralógica de las diferentes formulaciones

refractarias estudiadas y su evolución después del tratamiento térmico a las

temperaturas de 120, 850, 1050 y 1400 ºC.

§ Analizar la microestructura de las formulaciones refractarias más representativas

después del tratamiento térmico a la temperatura de 1400 ºC.

§ Correlacionar las propiedades físicas y mecánicas con los cambios en

composición mineralógica y microestructural a las diferentes temperaturas de

tratamiento térmico para determinar el porcentaje óptimo de sustitución de flint

clay por escoria de alto horno.

§ Identificar las posibles aplicaciones que pudiera tener el concreto refractario

silicoaluminoso convencional de bajo impacto ambiental desarrollado con base

en las propiedades físicas y mecánicas mostradas.

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 17


1.4 Justificación

La justificación de este proyecto de investigación se centra en la idea del desarrollo de

materiales de construcción sustentables de bajo impacto ambiental y de propiedades

mejoradas al incorporar escoria de alto horno en la elaboración de un concreto

refractario convencional.

En México, durante el año 2019 se produjeron 18.4 millones de toneladas de acero

crudo, y considerando que de 0.25 a 0.30 toneladas de escoria son generadas por

tonelada de crudo o arrabio en los altos hornos modernos, esto representa entre 4.6 y 5.5

millones de toneladas de escoria de alto horno generadas en el último año.

El no aprovechamiento de la escoria de alto horno como subproducto industrial

impactará en los costos de transportación y almacenamiento, provocando además

contaminación ambiental. Por otra parte, el reciclaje de residuos industriales para ser

utilizados como materia prima alterna se ha convertido en una práctica de suma

importancia en la actualidad, ya que permite beneficios económicos, ambientales y

tecnológicos al desarrollar productos de valor agregado con propiedades equiparables o

superiores a los ya convencionales.

La industria refractaria, en su gran mayoría, hace uso de materiales de partida que

provienen de recursos naturales incorporando una muy baja cantidad de materiales de

reciclaje en su proceso productivo. Por tal razón, el presente estudio se enfoca en la

búsqueda del uso de escoria de alto horno para el desarrollo de un concreto refractario

silicoaluminoso sustentable y de bajo impacto ambiental.

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 18


Capítulo II
Revisión de literatura
2.1 Generalidades de los materiales refractarios

Los refractarios son la clase de materiales de construcción diseñados para resistir a la

acción del calor, además de soportar condiciones de servicio agresivas que ocurren a

altas temperaturas. Estos materiales tendrán que conservar su integridad durante un

periodo de tiempo económicamente rentable cuando son expuestos a diferentes grados

de esfuerzos y tensiones mecánicas, corrosión por líquidos y gases, así como abrasión

mecánica mientras operan a elevadas temperaturas [18–20].

Los materiales refractarios permiten la producción de componentes esenciales en la vida

cotidiana del hombre, tales como hierro y acero, aluminio y otros metales no ferrosos,

vidrio, cementos, cerámicos, químicos, aceites, petroquímicos, entre otros [21].

Prácticamente, estos materiales permiten que los procesos que requieren realizarse a

altas temperaturas como por ejemplo la cocción, fusión, calcinación, clinkerización,

entre otros procesos, puedan llevarse a cabo con éxito, por lo que comúnmente son

utilizados como paredes, revestimientos o recubrimientos que protegen las unidades

industriales de la oxidación, corrosión, abrasión o daño ocasionado por calor [2,21].

2.2 Clasificación de los materiales refractarios

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 19


2.2.1 Clasificación con base en las características químicas

Atendiendo a las características químicas, los materiales refractarios son

tradicionalmente divididos en ácidos, básicos, neutros y especiales [22]:

Refractarios ácidos.- se componen principalmente de arcillas de sílice y alúmina,

siendo los ladrillos de sílice y arcilla los más comunes en esta clasificación. Estos

refractarios son resistentes a la acción causada por escorias ácidas, presentan alta

refractariedad bajo carga, baja resistencia ante el choque térmico y además, son

fácilmente atacados por sustancias alcalinas (básicas).

Refractarios básicos.- se componen principalmente de óxido de magnesio y óxido de

calcio, siendo el ladrillo de magnesita el más común en esta clasificación. Estos

refractarios son resistentes a la acción causada por escorias básicas, presentan buena

resistencia a compresión, una alta refractariedad pero son fácilmente atacados por

sustancias ácidas.

Refractarios neutros.- se componen principalmente de óxido de cromo. Los ladrillos de

cromita y cromita-magnesia son los más comunes en esta clasificación. Normalmente,

estos refractarios son utilizados para separar refractarios ácidos y básicos, impidiendo de

esta manera el ataque de uno a otro.

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 20


Refractarios especiales.- se componen principalmente de zirconia, zircón, nitruros,

carburos y boruros. Se trata de una clase especial de refractarios destinados para fines de

investigación o usos aislados, tales como trabajar con energía atómica, ya que se

caracterizan por ser muy costosos.

2.2.2 Clasificación con base en las características físicas del producto final

Atendiendo a las características físicas del producto final, se puede distinguir entre [22]:

Refractarios moldeados.- los refractarios moldeados o también llamados conformados

son aquellos que se obtienen mediante procesos tales como prensado, extrusión,

vibración o aglomeración. Estos refractarios han tomado formas predefinidas, algunos

de ellos son quemados antes de ser instalados mientras que otros tantos son instalados en

“verde” y quemados en sitio una vez en servicio.

Refractarios monolíticos.- los refractarios monolíticos o no conformados son mezclas

refractarias que no poseen forma predeterminada hasta el momento de su utilización.

Estas mezclas refractarias se colocan directamente en el estado en el que se suministran,

o bien después de la adición de un fluido plástico adecuado para poder adaptarse a la

geometría del sistema donde finalmente serán instalados. Las ventajas de los refractarios

monolíticos sobre los refractarios moldeables es que estos no precisan altos costos

energéticos para su producción (sinterización), además de no requerir de mano de obra

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 21


para la construcción y mantenimiento de matrices y moldes de los productos

conformados.

Dentro de este grupo de mezclas refractarias se encuentran las masas para apisonar,

masas plásticas, cementos refractarios, concretos refractarios, morteros refractarios,

masas refractarias proyectables neumáticamente, granulados y enlucidos refractarios.

2.2.3 Clasificación con base en la porosidad

Atendiendo a la porosidad del producto final, se puede distinguir entre [22]:

Refractarios densos.- se trata de aquellos materiales refractarios cuya refractariedad es

superior a 1500 ºC y cuya porosidad total es inferior al 30%.

Refractarios aislantes.- se trata de aquellos materiales refractarios en los cuales la

refractariedad es igual o superior a 1500 ºC y cuya porosidad es mayor de 45 %.

2.2.4 Clasificación con base en el método de manufactura

Atendiendo al método de manufactura utilizado, se puede distinguir entre [22]:

Refractarios fundidos.- este método implica que las materias primas (polvos) sean

fusionadas para posteriormente darles la forma requerida mediante uno o varios procesos

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 22


que incluyen fundición, prensado, extrusión, etc. En este método la solidificación del

fundido va acompañada de una rápida nucleación y crecimiento de los cristales.

Refractarios sinterizados.- es el método más utilizado para producir cerámicos

policristalinos. El proceso implica la consolidación de una masa de partículas finamente

divididas (polvos) para formar un cuerpo verde poroso que posteriormente será sometido

a la acción del calor (cocción) resultando en un producto denso y con la microestructura

deseada.

2.3 Propiedades de los materiales refractarios

2.3.1 Propiedades físicas

De manera general, las propiedades físicas indican si un material refractario puede ser

utilizado para las aplicaciones previstas [23].

Los requerimientos en propiedades físicas son sin duda distintos para refractarios

conformados y refractarios monolíticos. Para los refractarios conformados, se vuelven

indispensables requerimientos como la densidad, porosidad y tolerancia dimensional.

Los refractarios monolíticos por otra parte, son caracterizados con parámetros diferentes.

En el caso particular del concreto refractario, el requisito principal es la fluidez de la

mezcla para una cierta adición de agua ya sea que se aplique o no vibración.

Los valores de densidad y porosidad son comúnmente determinados mediante métodos

estandarizados. Por lo general, cuanto mayor es la densidad del cuerpo cerámico, menor

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 23


es su porosidad. Además, propiedades tales como la resistencia, abrasión y

permeabilidad a los gases suelen estar relacionadas con la densidad y porosidad del

refractario.

2.3.2 Propiedades mecánicas

Las propiedades mecánicas son comúnmente medidas en frío o caliente. La resistencia

mecánica en frío es un indicativo del manejo e instalación del refractario, mientras que

la resistencia en caliente indica cómo será el comportamiento del refractario cuando se

use a elevadas temperaturas [23].

Para los refractarios conformados, una parte de la resistencia mecánica a menudo se

desarrolla durante el procesamiento físico de los productos, mientras que el resto se

obtiene con la acción de la temperatura cuando el refractario pasa por un proceso de

cocción. Para el caso de los refractarios monolíticos, la resistencia inicial se desarrolla

durante el proceso de instalación, mientras que la resistencia final se desarrolla durante

la aplicación.

La resistencia mecánica de los refractarios se mide en términos de resistencia a

compresión en frío, módulo de ruptura en frío o módulo de ruptura en caliente. De estos

ensayos, el módulo de ruptura en caliente proporciona el mejor indicativo del

rendimiento de un material refractario en servicio.

Adicionalmente, la resistencia a la abrasión es una medida de la resistencia del material

refractario ante la acción de partículas moviéndose a gran velocidad que desgastan la

superficie del mismo. Esta propiedad proporciona un indicativo de la resistencia del

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 24


sistema de unión y de las partículas refractarias ante el flujo de partículas finas que

inciden la superficie del refractario a altas velocidades y a temperaturas moderadamente

altas.

2.3.3 Propiedades térmicas

La mayoría de los materiales refractarios se expanden cuando son calentados. Por tanto,

cuando los refractarios son instalados a temperatura ambiente, la estructura se comprime

al calentarse. Sin embargo, si la temperatura supera la temperatura de ablandamiento del

sistema de unión del cuerpo refractario, la estructura puede distorsionarse o colapsar

[23].

Por tal motivo, los sistemas refractarios deben diseñarse de tal manera que la

temperatura máxima alcanzable en el sistema sea menor que la temperatura de

ablandamiento o fusión de los componentes del cuerpo refractario (agregados y sistema

de unión).

Las propiedades térmicas de un material refractario pueden ser medidas en términos de

expansión térmica, choque térmico y conductividad térmica. La expansión térmica es

una medida del refractario acerca de su estabilidad lineal cuando se expone a diferentes

rangos de elevadas temperaturas y enfriamientos hasta temperatura ambiente.

El choque térmico por otra parte, es una medida de la propiedad refractaria cuando éste

es sometido a calentamientos y enfriamientos alternados, lo cual sin duda es una de las

propiedades más importantes del material refractario. En la mayoría de los procesos

llevados a cabo a altas temperaturas, se experimentan calentamientos y enfriamientos.

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 25


Debido a esto, tanto los granos refractarios como el sistema de unión se expanden

mientras se calienta el cuerpo refractario y a su vez, se contraen durante el enfriamiento.

Al presentar granos similares en la microestructura, la resistencia al choque térmico

dependerá de la matriz que une a dichos granos.

Por último, la conductividad térmica es una medida del refractario relacionada con su

capacidad para conducir el calor de la cara caliente a la fría cuando es expuesto a altas

temperaturas. Esta propiedad es particularmente importante para refractarios aislantes,

donde los gradientes térmicos de la cara caliente a la fría dictan el uso de un material

refractario para usos específicos.

2.3.4 Propiedades químicas

Las propiedades químicas de un material refractario son definidas mediante el análisis

químico de los granos refractarios, la naturaleza del sistema de unión, así como también

por la capacidad del refractario para resistir la acción de los líquidos cuando se exponen

a altas temperaturas [23].

Las propiedades químicas del material refractario son dictadas principalmente por la

composición química del refractario. El sistema de unión del refractario juega un papel

importante en dichas propiedades. Cuando los refractarios son expuestos a líquidos

corrosivos a altas temperaturas, el grado de corrosión/erosión depende de los granos

refractarios y del sistema de unión química del refractario.

La resistencia a corrosión/erosión es una de las características más importantes de los

materiales refractarios cuando estos son expuestos al contacto directo de metal fundido y

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 26


escorias. Por tal motivo, el diseño de pruebas que simulen de manera muy aproximada

las condiciones que experimentan los refractarios durante el servicio es de gran

importancia. Al diseñar la formulación de un material refractario, deberá prestarse

mucha atención a la composición refractaria que formarán los granos refractarios y el

sistema de unión.

2.3.5 Propiedades cerámicas

Las propiedades cerámicas de un material refractario son definidas por su naturaleza o

reacción al ser expuestas a la acción del calor. Los materiales refractarios se comportan

de diferente manera cuando son expuestos al calor según el tipo de refractario y de cómo

fueron formados [23].

En el caso de los ladrillos cocidos como los de arcilla refractaria, magnesia-cromo, o de

alto contenido de alúmina, las reacciones y las uniones cerámicas ya se han desarrollado

mediante la cocción a alta temperatura. Por lo tanto, cuando se exponen a altas

temperaturas, no se observa ningún otro cambio adicional. Por otra parte, para los

ladrillos refractarios no cocidos como los de magnesia-carbono y alúmina-carbono, las

formulaciones son diseñadas para que las propiedades cerámicas se desarrollen a las

temperaturas de servicio.

Para los refractarios monolíticos, las formulaciones son elaboradas de tal manera que las

propiedades cerámicas serán desarrolladas cuando éstos sean expuestos a las altas

temperaturas. El concreto refractario es un caso particular dentro de los refractarios

monolíticos, el cual requiere ser mezclado con agua para su aplicación. Por tal motivo,

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 27


resulta conveniente estudiar las reacciones cerámicas que tienen lugar tanto a las

temperaturas de servicio como a temperaturas previas.

2.4 Componentes estructurales de materiales refractarios

Dentro de la estructura de un material refractario se distingue la existencia de los

siguientes elementos [20]:

Agregados.- tanto como constituyente disperso; es decir, compuesto por fases cristalinas

simples de alto punto de fusión (óxidos, silicatos, carburos o nitruros), así como

constituyente matriz, el cual por lo general se refiere a una fase compleja de naturaleza

cristalina, vítrea o amorfa, y que rodea a las fases dispersas. Los agregados que se

utilizan en la elaboración de moldes y ladrillos refractarios son minerales molidos hasta

varios tamaños de partículas.

Agente de unión.- los cementos por lo general actúan como agentes ligantes en las

mezclas refractarias. Se trata de una sustancia finamente dividida que es trabajable al

momento de entrar en contacto con agua de mezcla y que se vuelve dura como piedra

como resultado de la reacción química entre éste y el agua para producir la cristalización

del cemento. Los cementos son típicamente silicatos de calcio (cemento Portland) o

aluminatos de calcio (cemento refractario) y son producidos en varias composiciones.

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 28


Aditivos.- los aditivos son materiales que se agregan a la mezcla refractaria para mejorar

ciertas propiedades específicas del refractario instalado, así como características para la

instalación de la mezcla.

Porosidad.- la macro y micro porosidad afectará a la mayoría de los productos

refractarios y cerámicos obtenidos por debajo de la temperatura sólidus del constituyente

disperso.

Los productos refractarios son por tanto cerámicos altamente heterogéneos multifases

con un esqueleto de agregados de tamaños de unos cuantos milímetros que son

conectados entre sí por una matriz de granos finos y que además contienen una fase que

consiste en porosidad, ya sea abierta o cerrada [24].

2.5 Concreto refractario

Comparado con los ladrillos refractarios, los concretos refractarios vaciados son más

económicos y fácil de usar. Aspectos como son un bajo costo de producción, alta

eficiencia de instalación, bajo consumo de material, el poder ocupar formas geométricas

complejas además de evitar el problema de juntas que ocurre en los ladrillos, ha

permitido ampliamente su creciente uso en diversas aplicaciones refractarias [1,2,25,26].

Los concretos refractarios vaciados son preparados mediante el mezclado de una

cantidad apropiada de partículas de grano grueso y fino junto con un agente ligante

como es el cemento de aluminato de calcio y agua como medio dispersante común.

Además, algunos aditivos como por ejemplo agentes dispersantes, antiespumantes y

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 29


microsílice son adicionados para mejorar el procesamiento del concreto refractario y sus

propiedades después del quemado [26].

En la mayoría de los concretos refractarios, los granos refractarios de precisos tamaños

son gelados por medio de un sistema ligante en su estado en verde, siendo el cemento de

aluminato de calcio el ligante más utilizado en este tipo de refractarios en las últimas

décadas. Sin embargo, la presencia de cal en la matriz del concreto refractario vaciado al

asociarse con sílice conduce a propiedades pobres a altas temperaturas, por lo que existe

la tendencia de remover los contenidos de calcio del sistema disminuyendo el contenido

de cemento [27,28].

Algunas de las clasificaciones de los concretos refractarios vaciados son las siguientes

[20]:

Concreto refractario ligero.- se trata de refractarios diseñados para proveer una

eficiente barrera térmica o como recubrimiento. Los hornos o calentadores son de las

aplicaciones más comunes para estos productos. El concreto refractario ligero posee

densidades en el rango de 720 a 1040 kg/m3, resistencias a flexión y compresión bajas,

así como conductividad térmica baja, lo cual provee de baja transferencia de calor y

temperaturas de carcasa bajas.

Concreto refractario de peso medio.- este tipo de concreto refractario presenta

densidades en el rango de 1040 y 1440 kg/m3. Se trata de productos que tienen altas
M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 30
resistencias y son utilizados donde la conductividad térmica y resistencia son

importantes. Estos concretos refractarios además poseen una mayor integridad en

comparación con los ligeros y son seleccionados para aplicaciones donde la resistencia

mecánica moderada es necesaria.

Concreto refractario de densidad moderada.- este tipo de concreto refractario tiene

densidades en un rango de 1602 a 1920 kg/m3 y exhiben buena resistencia a la erosión.

Concreto refractario convencional.- este tipo de concreto es utilizado para propósitos

generales, ya que son productos versátiles con densidades en un rango de 2000 a 2240

kg/m3, los cuales exhiben moderadas y buenas resistencias. El concreto refractario

convencional se utiliza típicamente en un rango de temperaturas de 1426 a 1650 ºC,

encontrando aplicaciones donde no se anticipen extremas condiciones de servicio.

Concreto refractario de alta alúmina.- este tipo de concreto presenta contenidos de

alúmina que superan el 70 % en peso. En la industria de refinería por ejemplo, la

necesidad por la alta alúmina está limitada a procesos específicos en los cuales la

estabilidad química es extremadamente importante, como para la producción de

hidrógeno y la recuperación de azufre.

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 31


Concreto refractario de bajo cemento.- este tipo de concreto incorpora aditivos de

sinterizado en la mezcla refractaria para asistir en el desarrollo de propiedades físicas a

bajas temperaturas. Al reducir el contenido de cemento de un concreto refractario, se

provee al concreto de una mayor resistencia química, esto debido a que la liga

cementante es propensa al deterioro o ataque químico. Adicionalmente, se han

desarrollado concretos refractarios de ultra bajo cemento y de cero cemento.

2.6 Consumo de materias primas en la industria cerámica y su impacto

ambiental

Los refractarios son mayoritariamente utilizados en la industria de metales básicos. La

industria del acero y hierro consume alrededor del 70 % de la producción de los

materiales refractarios, especialmente refractarios silicoaluminosos tradicionales. La

creciente demanda de refractarios silicoaluminosos se debe a que estos son elaborados a

partir de materiales relativamente económicos en comparación con otros materiales

refractarios a base de carbono, zircón, zirconia y algunos materiales electrofundidos

[2,24].

Es bien sabido que las propiedades finales de un concreto refractario dependerán

considerablemente de los agregados refractarios elegidos y del cemento hidráulico

utilizado. Los agregados representan el componente mayoritario del cuerpo cerámico

(~70 % del volumen) y una gran variedad de estos pueden ser utilizados en la

elaboración de un concreto refractario.

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 32


Normalmente, materiales de partida de bajo costo, fácilmente disponibles y abundantes y

de alta pureza como son caolinitas, silimanitas, arcillas y bauxitas son elegidos como

agregados para la producción de concretos refractarios silicoaluminosos [1,4,29].

Sin embargo, estos agregados son principalmente extraídos u obtenidos a partir de

diversas fuentes naturales, y ante el creciente consumo a gran escala del concreto

refractario y otros materiales cerámicos, dichas fuentes naturales se han puesto a prueba

para la adquisición de materia prima durante las últimas décadas [9,30].

El crecimiento en la producción industrial y en el consumo en los últimos años ha

llevado a un declive de los recursos naturales disponibles, lo cual representa una

problemática desde el punto de vista sustentable. Sin duda, el consumo de agregados

naturales conduce a la inexorable modificación hidrogeológica de la Tierra, debilitando

los depósitos minerales, y por consiguiente incrementando los problemas ecológicos y el

costo de los minerales que sirven de materia prima [6,7].

2.7 Residuos industriales como reemplazo de materias primas tradicionales

En años recientes, tanto el crecimiento en la producción industrial como el incremento

del consumo natural han conducido a un rápido declive de las fuentes naturales

disponibles. Debido a esto, la industria cerámica se enfrenta a un problema de

debilitación y agotamiento de depósitos minerales y no minerales, lo que a su vez

aumenta los problemas ecológicos y los costos de las materias primas minerales [5,31–

33].

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 33


Lo anterior ha hecho necesario evolucionar a fuentes alternativas para la obtención de

materiales de partida. Los cuerpos cerámicos, son materiales heterogéneos que consisten

en una mezcla de materias primas naturales y para algunas aplicaciones, la composición

podría variar en un cierto rango. Esta razón ha permitido a los cuerpos cerámicos tolerar

el uso de agregados procesados a partir de residuos industriales siempre que se

mantengan las propiedades dentro de los límites establecidos por estándares técnicos

[8,9,15].

La comunidad científica ha centrado su esfuerzo en buscar materiales alternativos que

ofrezcan propiedades físicas y mecánicas similares en el cuerpo cerámico pero que a su

vez puedan ser producidos de una forma más sustentable al ser amigables con el medio

ambiente [30,34].

En diversos trabajos se ha demostrado la posibilidad de una exitosa sustitución de

materiales de partida tradicionales por residuos industriales como son escorias

metalúrgicas, ceniza volante y residuos de vidrio.

Un alto volumen de producción industrial ha generado también una cantidad

considerable de materiales de desperdicio, lo cual se convierte en un problema ambiental

de gravedad que debe ser tratado [5,35].

La producción anual de residuos sólidos que incluye entre otras tantas a las escorias

metalúrgicas y la ceniza volante, es extremadamente alta y en la mayoría de los casos no

se desecha apropiadamente y la solución convencional de verter estos residuos en

vertederos se ha vuelto obsoleta. Además, los residuos industriales constituyen muchos

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 34


problemas serios relacionados a costos de almacenamiento y transportación, así como

contaminación del aire y el suelo [8,36,37].

Un desarrollo sustentable puede ser alcanzado a través del uso mínimo de recursos

naturales y la óptima utilización de diferentes residuos industriales en el desarrollo de

diversos tipos de materiales de construcción. Con esta práctica por una parte, se

minimiza el uso de materiales de partida tradicionales y se reducen los costos

involucrados de extracción y procesamiento. Por otra parte, se resuelven problemas de

almacenamiento de residuos y estos mismos son utilizados en la elaboración de

productos de valor agregado, lo cual representa una solución respetuosa con el medio

ambiente [4,7,9,32,37].

2.8 Escoria de alto horno (EAH)

Grandes volúmenes de escorias metalúrgicas son producidos durante el proceso de

remover el metal que contienen los minerales, lo cual ha provocado extensos depósitos

de este residuo industrial. Las escorias ferrosas son aquellas creadas durante la

recuperación del Fe a partir de minerales naturales o reciclados para producir hierro o

acero [5,10,32].

Diferentes tipos de escorias ferrosas pueden ser generadas en los diferentes hornos

convencionales que se utilizan alrededor del mundo. En los altos hornos, los óxidos de

hierro son reducidos a hierro fundido por la adición de fundentes como son piedra caliza

o dolomita, además de coque de petróleo que comúnmente se utiliza como combustible

[7,31,38].

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 35


La escoria generada en los altos hornos es esencialmente una mezcla de silicatos y

aluminosilicatos de calcio, la cual por lo general es enfriada al aire o bien mediante

chorros de agua, provocando este último enfriamiento escoria en forma granular

[8,11,12].

En el año 2014, aproximadamente 160 millones de toneladas métricas de escoria fueron

generadas progresivamente por industrias siderúrgicas en el mundo. Por otra parte, tan

solo en México, durante el año 2019 se produjeron 18.4 millones de toneladas de acero

crudo, y se estima que de 0.25 a 0.30 toneladas de escoria son generadas por tonelada de

crudo o arrabio en los altos hornos modernos, lo que representa entre 4.6 y 5.5 millones

de toneladas de escoria de alto horno generadas únicamente en México [14,37,39,40].

2.9 Uso de la escoria de alto horno en la industria de la construcción

Desde principios de los años 90, el interés científico sobre el uso de las escorias ha ido

creciendo continuamente. Diversos estudios se han realizado acerca de la utilización de

escoria de acero encaminados en varias direcciones, ya sea reciclando esta para uso de la

misma en la planta acerera, utilizándola para la construcción de carreteras, así como para

la producción de cemento y concreto [32].

La escoria de alto horno ha sido utilizada exitosamente en muchos países del mundo

alcanzando muchos beneficios tecnológicos en las industrias de la construcción. En la

literatura se puede encontrar un gran número de estudios relacionados a la aplicación de

la escoria de alto horno granulada en la elaboración de concretos, geopolímeros,

vitrocerámicos, vidrios, fritas y azulejos. Sin embargo, son escasos los estudios que se

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 36


encuentran en la literatura referentes al uso de escorias metalúrgicas como agregados en

la elaboración de concretos refractarios [15–17].

Chargui y colaboradores en su investigación estudiaron la elaboración de mulita para las

diversas aplicaciones del campo refractario (ej. concreto refractario) y técnicas a partir

de mezclas estequiométricas de dos tipos diferentes de caolín natural y escoria de

aluminio. Los resultados indican que la cantidad de mulita aumenta con la temperatura

de cocción. Además, la morfología de la mulita creada fue bimodal (mulita primaria y

secundaria). La mulita primaria fue creada a partir del procesamiento del caolín por la

paulatina desintegración del metacaolín a partir de 990 ºC, mientras que la mulita

secundaria fue creada por medio de un mecanismo de disolución-precipitación a partir

de la fase vítrea en presencia de partículas de alúmina provenientes de la escoria [41].

Kumar y colaboradores en su investigación elaboraron concreto refractario convencional

y de bajo cemento a partir de bauxita calcinada, escoria de hierro-cromo y microsílice.

Las muestras refractarias mantuvieron 50 % en peso de escoria de hierro-cromo en

tamaños de grano grueso, mediano y fino. Porcentajes de 15 a 5 % en peso de cemento

de alta alúmina fue sustituido por microsílice en porcentajes de 0 a 10 % en peso para

conseguir la elaboración de concretos refractarios de bajo cemento (3-5 %). Los

resultados de la investigación demostraron que los refractarios convencionales y de bajo

cemento elaborados a partir de bauxita calcinada, escoria de hierro-cromo y microsílice

exhibieron buenas propiedades físicas, mecánicas y térmicas [7,31].

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 37


Capítulo III
Desarrollo experimental
3.1 Introducción

El Capítulo III tiene como finalidad describir a detalle los pasos seguidos en cada uno de

los procesos realizados para la preparación de las probetas refractarias de referencia y

experimentales con base a lo establecido por las normas ASTM.

3.2 Descripción de materias primas

Comúnmente, los refractarios silicoaluminosos (ácidos) son fabricados a partir de

arcillas refractarias, minerales de silimanita, bauxita y mezclas de alúmina y arena de

sílice. Por otra parte, la elección de los materiales de partida para la fabricación de

materiales refractarios con aplicaciones tradicionales o avanzadas se basa en el

equilibrio costo-rendimiento.

En lo que respecta a este trabajo de investigación, para el desarrollo de un concreto

refractario silicoaluminoso de bajo impacto ambiental con contenidos de escoria de alto

horno, fueron elaboradas mezclas cerámicas refractarias utilizando las siguientes

materias primas: flint clay, bauxita, kyanita 48, Secar 80, microsílice y escoria de alto

horno, las cuales se describen a continuación (ver Figura 1).

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 38


Figura 1.- Materias primas seleccionadas para la elaboración de concreto refractario
silicoaluminoso.

Flint clay.- las arcillas son componentes presentes en la corteza terrestre que sirven de

materia prima para la cerámica tradicional. El flint clay, también conocido como “arcilla

dura”, es un material geológicamente versátil, el cual, al ser valioso como materia prima

en la producción de refractarios califica como mineral, así como también debido a su

litología característica y origen único entre las piedras de barro, califica como roca

sedimentaria.

La composición del flint clay se basa en silicatos de aluminio hidratados o feldespatos.

Esta arcilla desarrolla plasticidad al ser mezclada con agua y puede moldearse de forma

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 39


fácil y reproducible. Además, al ser calentada experimenta una serie de reacciones que

como resultado producen cristales de mulita y una fase amorfa rica en sílice [24].

Por tanto, en este proyecto de investigación el flint clay como materia prima fue

seleccionada para proporcionar plasticidad a las mezclas refractarias propuestas que

contendrán las materias primas en diferentes tamaños de grano.

Bauxita.- las bauxitas son rocas sedimentarias de origen químico y de tipo residual que

están compuestas fundamentalmente por hidróxidos de aluminio (bohemita y gibbsita),

óxidos e hidróxidos de hierro (hematita y goethita), óxidos de titanio, así como por

minerales de arcilla. El interés económico de la bauxita está relacionado con sus

múltiples usos, entre los que destacan el ser la materia prima para la obtención de

aluminio, también se utiliza para la fabricación de cementos aluminosos, como soporte

de reactivos y agentes catalíticos, además de ser utilizada para la elaboración de

materiales cerámicos altamente refractarios.

Para el desarrollo de este proyecto, la bauxita de tipo calcinada fue seleccionada para la

producción de un concreto refractario sustentable silicoaluminoso debido a que se trata

de un materia prima de alta pureza, económica, abundante y de fácil obtención [42].

Kyanita 48.- la kyanita es un miembro del grupo de minerales silimanita (polimorfos

naturales de Al2O3-SiO2) con estructura cristalina similar a la de la mulita. La kyanita

pura contiene 63 % de alúmina y es por tanto una fuente de alúmina económica.

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 40


Además, produce mulita y cristobalita al calentarse a altas temperaturas, pero a una

temperatura de transición menor (1250-1450 ºC) si se compara con otros minerales tales

como bauxita, andalusita y silimanita [43].

Cabe mencionar que la kyanita experimenta una expansión volumétrica irreversible a su

temperatura de descomposición, siendo esta expansión la que emplean muchos

fabricantes de cerámicos y refractarios para contra balancear el encogimiento por

cocción que sufren varias arcillas, cementos y otros aglutinantes.

En este proyecto de investigación, la kyanita fue seleccionada dentro de las materias

primas que conforman las mezclas refractarias como un precursor de la fase mulita, la

cual es de suma importancia en refractarios silicoaluminosos.

Secar 80.- el cemento Secar 80 es un aglutinante hidráulico que pertenece a los llamados

cementos de aluminatos de calcio (CAC), mismos que son elaborados industrialmente a

partir de mezclas de caliza y materiales de elevado contenido en Al2O3, tales como

bauxitas, lateritas, alúminas obtenidas a través del proceso Bayer o alúmina. La calidad

de los cementos de aluminatos de calcio está determinada por el contenido de impurezas

(óxidos de hierro, silicio, magnesio o álcalis) presentes en las materias primas además de

la naturaleza más o menos oxidante o reductora de la atmósfera de horno en que se

funde o clinkeriza.

En los cementos de alumiantos de calcio comerciales se encuentran presentes una cierta

cantidad de fases minerales, siendo las fases monoaluminato de calcio (CA) y

dialuminato de calcio (CA2) las predominantes y las responsables de las propiedades

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 41


durante la hidratación, además del fraguado y la resistencia mecánica a temprana edad.

El Secar 80 tiene por composición química aproximadamente 80 % en peso de Al2O3,

17% en peso de CaO y trazas menores de Na2O, SiO2, Fe2O3 y TiO2 [44].

En este proyecto de investigación, el Secar 80 fue seleccionado dentro de las materias

primas para actuar como el aglutinante de las partículas de diferente granulometría que

conforman las mezclas refractarias.

Microsílice.- la microsílice es un mineral formado por esferas de dióxido de silicio ultra

fino que se producen como subproducto durante la fabricación de silicio metálico o

ferrosilicio en hornos de alta temperatura. Se trata de un material que presenta un alto

contenido de sílice amorfa y se aplica tanto en cemento, concreto de alta resistencia, así

como en la industria cerámica y refractaria en porcentajes de adición generalmente bajos

(<4 %). En concretos refractarios, la microsílice mejora las propiedades refractarias,

incrementa la trabajabilidad de la mezcla y por ende reduce la demanda de agua, además

de que al tratarse de un polvo muy fino, éste tiende a ocupar los espacios reducidos en la

mezcla refractaria, aumentando por lo tanto la densidad de empaquetamiento y

reduciendo la porosidad [7,45].

En este proyecto de investigación, la microsílice fue seleccionada dentro de las materias

primas que conforman las mezclas refractarias para mejorar la trabajabilidad de la

mezcla, ocupar los espacios que se pudieran formar durante el acomodo del resto de

partículas y poder reaccionar con la Al2O3 para permitir el crecimiento de cristales de

mulita.

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 42


Escoria de alto horno.- las escorias ferrosas son el subproducto formado durante la

recuperación de Fe a partir de minerales naturales o materiales reciclados en la

producción de hierro o acero. Diferentes escorias pueden ser producidas de acuerdo al

tipo de horno utilizado. La escoria de alto horno (escoria de Fe) por ejemplo, es

producida simultáneamente junto con Fe en un alto horno. En este tipo de horno, los

óxidos de hierro se reducen a Fe fundido mediante la adición de un fundente (piedra

caliza o dolomita) además de un combustible y reductor como puede ser coque de

petróleo.

La escoria de hierro fundida puede solidificar mediante enfriamiento lento en

condiciones atmosféricas (enfriada al aire), enfriamiento moderado con el uso de

cantidades controladas de agua (expandida), enfriamiento rápido en aire (peletizado) o

enfriamiento rápido con alto volumen de aspersiones de agua a presión (granulada). La

escoria de alto horno es una mezcla de óxidos ácidos (SiO2 y Al2O3) y óxidos básicos

(CaO y MgO) que tiene lugar por fusión a una temperatura de ~1600 ºC. Este

subproducto industrial está constituido tanto por fases vítreas como por fases cristalinas.

La composición química de las escorias puede variar dependiendo del proceso

siderúrgico aplicado y el tipo de acero refundido. Sin embargo, la composición química

de las escorias de alto horno para un mismo acero son muy similares, con variaciones

inferiores al 2 % en los componentes mayoritarios (SiO2, CaO y Al2O3) [46].

En este proyecto de investigación, la escoria de alto horno fue seleccionada dentro de las

materias primas que conforman las mezclas refractarias para sustituir al flint clay por ser

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 43


un subproducto con contenidos importantes de SiO2 y Al2O3, lo cual puede significar un

doble beneficio puesto que se da un valor agregado a un residuo industrial y se reduce la

sobreexplotación de minerales esenciales en la elaboración de refractarios

silicoaluminosos.

3.3 Acondicionamiento de la escoria de alto horno

Para poder hacer uso de la escoria de alto horno como una materia prima en la

elaboración de mezclas refractarias, fue necesario primero someterla a un proceso que

involucra la trituración, molienda y cribado, puesto que la escoria como fue recibida por

parte de la empresa Altos Hornos de México S.A. de C.V. (AHMSA), no se encontraba

en un tamaño ideal (polvo fino) para sustituir al flint clay (ver Figura 2).

La escoria de alto horno se pasó primero a través de una trituradora de mandíbulas y

posteriormente, las partículas que se obtuvieron se colocaron en un molino tipo de bolas

para reducir el tamaño de partícula de la escoria hasta un polvo fino (ver Figura 3).

El molino de bolas fue cargado con bolas de acero y se alimentó de escoria de alto horno

procurando no agregar material en exceso, esto debido a que si el molino es saturado,

existe la probabilidad de no poder reducir el tamaño de las partículas al no haber

espacios entre las partículas de escoria y el medio de molienda (bolas de acero) sobre los

cuales se muevan las bolas de acero de forma adecuada impactando las partículas de

escoria y por ende reduciendo el tamaño de la misma (ver Figura 4).

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 44


Figura 2. Escoria de alto horno proporcionada por AHMSA.

Figura 3.- Equipo utilizado para acondicionamiento de la escoria de alto horno: A)


Trituradora de mandíbula, B) Molino tipo de bolas.

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 45


Figura 4.- Inspección visual de carga adecuada de escoria de alto horno en molino de bolas.

Una vez alimentado el molino de bolas con escoria de alto horno de manera adecuada,

éste se selló y se programó para operar por un lapso de 4 horas. Después de transcurrido

el tiempo de molienda, el molino fue abierto y las bolas de acero fueron retiradas del

molino y colocadas en un recipiente aparte, quedando únicamente la escoria de alto

horno molida.

Finalmente, la escoria de alto horno como polvo fino fue extraída del molino a través de

un filtro que se encuentra en un costado del molino, colocando dicho polvo en un

recipiente limpio y cuidando de no contaminar el material obtenido.

El cribado fue el último paso que se siguió en el acondicionamiento de la escoria de alto

horno para sustituir al flint clay dentro de las materias primas. El cribado o tamizado

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 46


consiste en hacer pasar el material que se extrajo del molino de bolas a través de una

criba (malla No. 200, equivalente a < 75µm) (ver Figura 5).

Figura 5.- Tamiz utilizado para el cribado de la escoria de alto horno molida.

Cabe mencionar que para evitar que el material molido se contamine, fue necesario

primeramente limpiar la malla mediante la técnica de ultrasonido. Posteriormente, se

coloca material sobre la malla y con ayuda de una brocha se comienza a mover el

material sobre la misma para permitir su paso con mayor facilidad. El material que logró

pasar a través de la malla tiene un tamaño de partícula menor a las 75 µm, mientras que

el material que permanece por encima de la malla presenta un tamaño de partícula

superior; por lo cual es colocado en un recipiente aparte para ser sometido a un nuevo

proceso de molienda y poder ser utilizado en futuras ocasiones.

3.4 Caracterización de materias primas

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 47


3.4.1 Caracterización por fluorescencia de rayos-X (FR-X)

La composición química de las materias primas utilizadas en la elaboración de las

probetas refractarias experimentales se determinó mediante un análisis por fluorescencia

de rayos-X (FR-X), utilizando un espectrómetro marca Philips modelo PW 2400 (ver

Figura 6).

Figura 6.- Imagen de referencia de un espectrómetro de fluorescencia de rayos-X (FR-X)


marca Philips modelo PW2400 utilizado para determinar composición química.

La fluorescencia de rayos-X es una técnica no destructiva utilizada para el análisis

elemental de los materiales. Para el análisis, se utiliza una fuente de rayos-X que irradia

la muestra y hace que los elementos presentes en la misma emitan (fluorescen) sus

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 48


rayos-X característicos. Un sistema detector es utilizado tanto para medir las posiciones

de los picos de rayos-X fluorescentes para la identificación cualitativa de los elementos

presentes, así como también para medir las intensidades de los picos para la

determinación cuantitativa de la composición característica de la muestra a estudiar [47].

En la Tabla 1 se muestran los resultados obtenidos mediante la caracterización por

fluorescencia de rayos-X. Cabe mencionar que la materia prima utilizada en la

elaboración de probetas refractarias experimentales proviene de recursos naturales

(grado industrial) y no de grado analítico.

Tabla 1.- Composición química de las materias primas (% en peso).

Flint Escoria de
Material Bauxita Kyanita Secar 80 Microsílice
Clay alto horno
MgO 0.22 0 0 0.17 0.61 7.08
Al2O3 43.59 81.17 54.73 78.76 0.78 10.80
SiO2 47.85 9.18 41.20 0.4 94.33 35.34
SO3 0.04 0.01 0.15 0.04 0.18 2.38
K2 O 0.65 0 0 0 0.49 1.03
CaO 0.14 0.12 0.11 1.78 0.72 37.48
TiO2 2.40 3.29 1.46 0 0 2.27
MnO 0 0.04 0 0 0.1 1.00
Fe2O3 2.23 4.93 1.47 0.61 1.04 0.93
Na2O 0 0 0.08 1.26 0.19 0.68
P 2 O5 0.2 0.09 0.14 0.11 0.07 0.02
Cr2O3 0.28 0.66 0.2 0.18 0.04 0
ZrO2 0.13 0.29 0.05 0 0 0.06
P.x.I. 2.24 0.21 0.4 0.65 1.46 0.62
Total 100 100 100 100 100 100

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 49


3.4.2 Caracterización por difracción de rayos-X (DR-X)

La difracción de rayos-X es la técnica más utilizada para la caracterización de un

material cristalino. Se trata de una técnica que no requiere del contacto con la muestra y

es de tipo no destructiva, lo cual la hace ideal para estudios in situ [47].

En esta técnica, se hace incidir un haz de rayos-X sobre un material sólido, haciendo que

parte del haz se disperse en todas direcciones a causa de los electrones asociados a los

átomos o iones que se encuentran en el trayecto, y el resto del haz dé lugar al fenómeno

de la difracción de rayos-X.

La difracción de rayos-X tendrá lugar si existe una disposición ordenada de átomos y si

se cumplen las condiciones establecidas por la Ley de Bragg, las cuales relacionan la

longitud de onda de los rayos-X y la distancia interatómica con el ángulo de incidencia

del haz difractado. Si la Ley de Bragg no se cumple, la interferencia es de naturaleza no

constructiva y el campo del haz difractado es de muy baja intensidad. Por otra parte, si la

interferencia es de naturaleza constructiva, el haz difractado arroja como resultado un

difractograma que proporciona información útil para identificar y cuantificar los

componentes presentes en los materiales, ya que cada componente tiene un patrón de

difracción único.

Las fases cristalinas presentes en cada una de las materias primas utilizadas en la

elaboración de las probetas refractarias experimentales fueron identificadas mediante la

técnica de difracción de rayos-X utilizando el método de polvos.

El equipo de difracción de rayos-X utilizado para dicha caracterización fue un

difractómetro Empyrean de PANalytical con radiación de Cu (Kα = 1.5406 Å).

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 50


Las condiciones de trabajo fueron 45 kV, 40 mA y un detector PIXcel 1D. El barrido se

realizó en un rango 2Theta de 10º a 90º con un paso de 0.01 y 20s de permanencia en

modo continuo (ver Figura 7).

Figura 7.- Equipo de difracción de rayos-X marca Empyrean de PANalytical.

3.4.2.1 Patrón de difracción de rayos-X del flint clay

El flint clay calcinado, utilizado como materia prima en la presente investigación, es una

arcilla refractaria compuesta por silicatos de aluminio hidratados (Al2O3-2SiO2-2H2O),

cuyas moléculas de agua se pierden durante la calcinación y se descompone en las fases

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 51


cristalinas mulita y cristobalita, mismas que permiten su aplicación en la elaboración de

materiales refractarios.

La Figura 8 muestra los resultados del análisis de difracción de rayos-X para el flint

clay calcinado. En el difractograma resultante se identificó a la mulita como la fase

cristalina principal y a las fases cristalinas cristobalita y rutilo como fases secundarias.

Figura 8.- Patrón de difracción de rayos-X del flint clay calcinado.

3.4.2.2 Patrón de difracción de rayos-X de la bauxita calcinada

La bauxita calcinada fue utilizada como materia prima en la presente investigación

debido a que presenta el mayor contenido en peso de alúmina (Al2O3) en comparación

con el resto de las materias primas.

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 52


Al tener un alto contenido de alúmina en la composición de las mezclas refractarias, ésta

puede transformarse en corindón al ser sometida a altas temperaturas, además de poder

reaccionar con la sílice líquida para formar cristales de mulita a temperaturas por encima

de 1200 ºC, ambas fases son deseables para el desempeño de un refractario

silicoaluminoso.

La Figura 9 muestra los resultados del análisis de difracción de rayos-X para la bauxita

calcinada. En el difractograma resultante se identificó al corindón como fase cristalina

principal y a las fases cristalinas mulita, cuarzo y titanato de aluminio como secundarias.

Figura 9.- Patrón de difracción de rayos-X de la bauxita calcinada.

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 53


3.4.2.3 Patrón de difracción de rayos-X de la kyanita 48

La kyanita fue utilizada como materia prima en la presente investigación debido a que su

estructura cristalina es similar a la de la mulita. Cuando este material es tratado

térmicamente a temperaturas de entre 1250 y 1450 ºC, ocurre la transformación de Al2O5

en mulita y cristobalita.

La Figura 10 muestra los resultados del análisis de difracción de rayos-X para la

kyanita. En el difractograma resultante se identificó a la kyanita (Al2O5) como la fase

cristalina principal y a las fases cristalinas cuarzo y rutilo como fases secundarias.

Figura 10.- Patrón de difracción de rayos-X de la kyanita.

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 54


3.4.2.4 Patrón de difracción de rayos-X del Secar 80

El Secar 80 fue utilizado como materia prima en la presente investigación para actuar

como ligante hidráulico. Este material es un cemento de aluminatos de calcio que

contiene fases como el monoaluminato de calcio y el dialuminato de calcio (CA y CA2),

las cuales al entrar en contacto con el agua permiten el desarrollo de la liga hidráulica

para unir las partículas que conforman la mezcla refractaria, así como el fraguado a

temperatura ambiente.

Figura 11.- Patrón de difracción de rayos-X del Secar 80.

La Figura 11 muestra los resultados del análisis de difracción de rayos-X para el Secar

80. En el difractograma resultante se identificaron las fases cristalinas antes

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 55


mencionadas, monoaluminato de calcio y dialuminato de calcio (CA y CA2), además de

corindón.

3.4.2.5 Patrón de difracción de rayos-X de la microsílice

La microsílice fue utilizada como materia prima en la presente investigación para

mejorar la trabajabilidad de las mezclas refractarias, ocupar los espacios más pequeños

que pudieran formarse durante el acomodo de las partículas de diferente granulometría y

permitir el crecimiento de cristales de mulita al reaccionar con la Al2O3.

Figura 12.- Patrón de difracción de rayos-X de la microsílice.

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 56


La Figura 12 muestra los resultados del análisis de difracción de rayos-X para la

microsílice. En el difractograma resultante no se pudieron identificar fases cristalinas;

por el contrario se observó un halo amorfo o joroba en el ángulo 2Theta correspondido

entre 15 y 35º característico de materiales amorfos, el cual indica falta de periodicidad

en el material analizado [48].

3.4.2.6 Patrón de difracción de rayos-X de la escoria de alto horno

La escoria de alto horno fue seleccionada como un candidato a sustituir una de las

materias primas esenciales en la elaboración de concretos refractarios silicoaluminosos

(flint clay). Esto se debe a que la escoria de alto horno tiene como componentes

mayoritarios a los óxidos de CaO y SiO2, además de los óxidos de Al2O3 y MgO en

menor proporción.

La Figura 13 muestra los resultados del análisis de difracción de rayos-X para la escoria

de alto horno. En el difractograma resultante se identificó a la akermanita como la fase

cristalina principal y a la fase cristalina pseudowollastonita como fase secundaria.

El resultado del análisis de difracción de rayos-X indica la presencia de minerales

pertenecientes al grupo de la melilita. Las melilitas suelen encontrarse en rocas y

meteoritos ígneos y metamórficos, aunque también en la escoria de altos hornos, por lo

tanto esto puede considerarse como una prueba de la alta estabilidad química del mineral

melilita a elevadas temperaturas [49].

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 57


Figura 13.- Patrón de difracción de rayos-X de la escoria de alto horno.

Puertas en su estudio acerca de la composición y comportamiento hidráulico de escorias

de alto horno, determinó que el mineral más significativo de las escorias cristalizadas es

la melilita, una disolución sólida de gelenita y akermanita. A su vez, Minato estudió

mediante microscopía óptica y electrónica, el proceso de crecimiento, la estructura y

composición química de los cristales de melilita en el seno de un fundido de escoria. Las

conclusiones del estudio de Minato arrojaron que la melilita cristaliza en forma

dendrítica, dando lugar a cristales de composición química heterogénea desde el interior

hacia los bordes. Por lo tanto, se determinó que las zonas centrales de los cristales son

más ricas en gelenita, mientras que las áreas intermedias y externas de los cristales

tienen composiciones más próximas a las de la akermanita [46,50].

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 58


Por otra parte, la pseudowollastonita es un mineral extremadamente raro de encontrar en

ambientes naturales. Si bien es cierto que es un componente común de las escorias y las

sustancias cerámicas, su ocurrencia natural está restringida a ambientes geológicos muy

poco frecuentes de alta temperatura y baja presión. Tanto la wollastonita como la

pseudowollastonita son los polimorfos a baja presión de los metasilicatos de calcio

(CaSiO3). En el caso particular de la pseudowollastonita, ésta presenta una estructura

con anillos de trisilicato aislados (Si3O9); es estable por encima de 1125 ºC y funde

congruentemente a 1548 ºC [51,52].

3.5 Diseño de formulaciones refractarias

Con el fin de evaluar el efecto de la sustitución de una materia prima por un residuo

industrial en la composición de un concreto refractario silicoaluminoso, fue diseñada

primeramente una formulación refractaria de referencia, denominada base, a partir de las

materias primas flint clay, bauxita, kyanita 48, Secar 80 y microsílice, mismas que

fueron previamente descritas.

Posteriormente, fueron diseñadas cuatro formulaciones refractarias en las cuales se

sustituyó progresivamente la materia prima flint clay por escoria de alto horno molida en

5, 10, 15 y 20 % en peso con respecto al peso total del concreto refractario base.

Cabe mencionar que la materia prima flint clay fue seleccionada como candidata a ser

sustituida por escoria de alto horno en las formulaciones refractarias debido a que se

observó cierta similitud en ambos materiales respecto a su composición química (ver

Tabla 1).

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 59


Las formulaciones refractarias diseñadas fueron denominadas como 5H, 10H, 15H y

20H, atendiendo al siguiente criterio: el primero o primeros dos dígitos indican el

porcentaje de sustitución, mientras que la letra H hace referencia a la escoria de alto

horno, material que sustituyó en todos los casos al flint clay.

La Tabla 2 muestra la composición de cada una de las formulaciones refractarias

diseñadas para la posterior elaboración del concreto refractario silicoaluminoso, objeto

de estudio en este proyecto de investigación.

Tabla 2.- Dosificación de las diferentes formulaciones refractarias diseñadas.

Formulación (% en peso)
Materias primas
Base 5H 10H 15H 20H
Flint clay 40 35 30 25 20
Bauxita 40 40 40 40 40
Kyanita 48 5 5 5 5 5
Secar 80 12.5 12.5 12.5 12.5 12.5
Microsílice 2.5 2.5 2.5 2.5 2.5
Escoria de alto horno - 5 10 15 20
Total 100 100 100 100 100

3.6 Diseño granulométrico de las materias primas

Una vez seleccionadas las materias primas que conforman las diferentes formulaciones

refractarias, es necesario determinar las diferentes granulometrías a emplear para el

diseño óptimo de las mezclas refractarias.

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 60


Aspectos tales como dosificación, trabajabilidad, economía, porosidad y contracción de

la mezcla refractaria tienen relación directa con el diseño granulométrico, los cuales a su

vez permitirán obtener resultados prometedores en propiedades tales como la resistencia

mecánica del producto final (concreto refractario).

Para las diferentes formulaciones refractarias diseñadas, se empleó materia prima en

fracción gruesa (6.3-4 mm), fracción media (4-2 mm), así como en fracción fina, indicada

como MB (Ball milled, por sus siglas en inglés). En todos los casos, el flint clay que fue

sustituido en los diferentes porcentajes pertenecía a la fracción fina.

La Tabla 3 muestra las diferentes fracciones granulométricas y porcentajes utilizados en

el presente proyecto de investigación.

Tabla 3.- Fracciones granulométricas utilizadas en las diferentes formulaciones


refractarias.

Materia prima Malla Tamaño de partícula % en peso

¼a5 (6.3-4 mm) 5


5 a 10 (4-2 mm) 10
Flint clay
10 (<2 mm) 5
MB - 20
5 a 10 (4-2 mm) 10
Bauxita 10 (<2 mm) 10
MB - 20
Kyanita 48 - - 5
Secar 80 - - 12.5
Microsílice - - 2.5
Total - - 100

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 61


3.7 Proceso de elaboración de probetas refractarias experimentales

Con el fin de que el presente proyecto de investigación pueda ser reproducido con éxito

en futuras ocasiones, se establecieron una serie de pasos a seguir para la elaboración de

probetas refractarias experimentales, los cuales buscan en todo momento obtener

resultados óptimos en las propiedades del producto final (concreto refractario).

La elaboración de las probetas refractarias experimentales comenzó pesando las materias

primas con la ayuda de una báscula digital (ver Figura 14) atendiendo a las

proporciones necesarias para cada formulación y las diferentes fracciones

granulométricas de gruesos, medios y finos (ver Tabla 2) para posteriormente ser

colocadas en un recipiente plástico.

Figura 14.- Pesaje de las materias primas.

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 62


El recipiente plástico que contenía las materias primas previamente pesadas fue sellado

y tapado con el fin de realizar un primer mezclado en seco, mismo que se realizó por un

lapso de 3 minutos hasta obtener una mezcla homogénea. Posteriormente, el proceso de

mezclado en húmedo se llevó a cabo con base a lo establecido por la norma ASTM

C862-02.

El proceso de mezclado en húmedo comenzó al colocar la mezcla homogénea (en seco)

en el recipiente de una mezcladora especial para mortero del tipo paleta como la

mostrada en la Figura 15. La mezcladora se encendió para operar en una modalidad de

velocidad baja y se fue agregando el porcentaje de agua óptimo para cada formulación

refractaria (ver Tabla 4). El tiempo de mezclado se comenzó a tomar una vez que se

agregó por completo el agua necesaria para cada formulación refractaria.

Al momento de realizar el mezclado en húmedo de las formulaciones refractarias, un

factor importante es el contenido de agua que se adiciona, esto es debido a que un alto

contenido de agua se traduce en una disminución de la resistencia mecánica del producto

final, en el aumento de las contracciones volumétricas y la generación de segregación

por parte de los componentes de la mezcla.

Por otra parte, si se adiciona un contenido de agua bajo, se podrán crear huecos de aire

debido a la deficiente movilidad y asentamiento de la mezcla. En el peor de los casos, la

insuficiente adición de agua puede resultar en el desarrollo de un concreto refractario

con hidratación incompleta.

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 63


Figura 15.- Mezcladora de mortero tipo paleta.

Tabla 4.- Cantidad de agua y tiempo de mezclado óptimo para las diferentes formulaciones
refractarias.

Formulación % en peso de agua Tiempo de mezclado

Base 11.00 % 4 min

5H 11.20 % 4 min

10H 11.50 % 5 min

15H 11.75 % 5 min

20H 12.00 % 5 min

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 64


En un concreto refractario convencional, es por lo general adicionado un contenido de

agua en un rango de 8 a 15 % en peso durante el mezclado en húmedo, donde alrededor

de 6 a 10 % en peso de agua se utiliza para desarrollar la liga hidráulica del cemento,

mientras que el restante 2 a 6 % en peso de agua tiene por finalidad hacer que el

concreto refractario fluya, permitiendo su adecuada instalación [44].

El agua que se utilizó en este proyecto de investigación fue agua potable, siendo

adicionado un 11 % en peso de agua con respecto a la materia prima en seco para la

formulación Base y este porcentaje aumentó progresivamente al incrementarse el

porcentaje de sustitución de flint clay por escoria de alto horno.

El porcentaje de agua óptimo para el mezclado de las diferentes formulaciones

refractarias se determinó a partir de la prueba de bola en mano con base a lo establecido

por la norma ASTM C860-00. La norma antes mencionada dicta un procedimiento que

permite determinar la consistencia de mezcla de un concreto refractario denso y/o ligero.

Cabe mencionar que esta prueba ha sido y continúa siendo utilizada en la industria,

puesto que es muy versátil y fácil de realizar.

La prueba de bola en mano consiste en que una vez que termina el tiempo de mezclado y

se retira el recipiente de la mezcladora, se toma un puñado de mezcla del centro del

recipiente, cuidando tomar una cantidad suficiente para formar una bola compacta del

tamaño del puño de la mano del operador en turno. La bola posteriormente es lanzada

hacia arriba y se atrapa al regreso con la mano, donde los dedos deben permanecer

ligeramente separados al momento de realizar dicho lanzamiento. Este ejercicio se repite

por aproximadamente 30 segundos a una altura aproximada de 50 centímetros.

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 65


Una vez transcurrido el tiempo necesario para lanzar y atrapar la bola, al tener de nueva

cuenta la bola en la mano, se podrá observar y determinar la consistencia de la mezcla.

En la Figura 16 se muestran diferentes consistencias que podrían presentarse al

momento de elaborar probetas refractarias experimentales; es decir, mezclas con exceso

o falta de agua, o bien, mezclas con la consistencia adecuada debido a una adición

óptima de contenido de agua de mezcla que permitirá desarrollar buenas propiedades en

el producto final (concreto refractario).

Figura 16.- Prueba de bola en mano: A) Mezcla con exceso de agua, B) Mezcla con bajo
contenido de agua, C) Mezcla con buena consistencia, D) Consistencia obtenida en las
mezclas de la presente investigación.

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 66


3.8 Proceso de obtención de probetas experimentales estado en verde

Una vez determinado el contenido óptimo de agua de mezcla para las diferentes

formulaciones, el vaciado de mezclas refractarias experimentales se llevó a cabo en

moldes desmontables de acrílico. Se utilizaron moldes cúbicos de dimensiones 2” x 2” x

2” y moldes en forma de barra rectangular con dimensiones 1” x 1” x 6” con el fin de

poder evaluar las propiedades físicas y mecánicas. Cada molde plástico permite vaciar

ya sea seis cubos o barras rectangulares con las dimensiones antes mencionadas.

Previo al vaciado de mezcla, fue necesario colocar un poco de vaselina en las paredes

internas del molde con el fin de facilitar el proceso de desmoldado de probetas

refractarias experimentales al término del proceso de curado.

Figura 17.- Molde con mezcla refractaria vaciada previo a ser sometido al proceso de
vibrado.

El vaciado de la mezcla se realizó con ayuda de una espátula cuidando llenar los moldes

hasta la mitad de su capacidad, posteriormente se dieron unos ligeros golpes por la parte

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 67


de abajo del molde en la mesa de trabajo buscando con esto llenar las partes más

complicadas del molde como son las esquinas (ver Figura 17).

Posteriormente, se colocó el faltante de mezcla que llenará por completo el molde para

finalmente llevarlo a una mesa vibratoria, la cual fue operada por un lapso aproximado

de 3 minutos. La mesa vibratoria utilizada se muestra en la Figura 18 (CONTROLS

Modelo: 55-C0160/Hz).

Figura 18.- Proceso de vibrado de moldes de mezclas refractarias.

El proceso de vibrado tiene por finalidad sacar a la superficie las burbujas que pudieran

quedar ocluidas al momento de vaciar la mezcla en el molde, además de poder obtener

probetas refractarias experimentales con la menor cantidad de poros posible.

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 68


En el peor de los casos, sin un proceso de vibrado adecuado, el resultado será la

obtención de probetas refractarias experimentales que no cumplen con las medidas

establecidas por la norma ASTM C862-02, por lo tanto tendrían que ser descartadas para

medir en ellas las diferentes propiedades.

Figura 19.- Molde cubierto con película plástica para proceso de curado.

Al proceso de vibrado le siguió el proceso de curado, para lo cual fue necesario cubrir

los moldes con una película plástica como se muestra en la Figura 19. El proceso de

curado tiene por finalidad condensar el agua que se evapora cuando se presenta un

aumento de temperatura producto de las reacciones exotérmicas generadas.

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 69


Dicho proceso se llevó a cabo en condiciones de laboratorio a temperatura ambiente por

un lapso mínimo de 24 horas. Una vez transcurrido este tiempo, las muestras sólidas

(estado en verde) fueron desmoldadas cuidadosamente e identificadas, como se muestra

en la Tabla 5.

Tabla 5.- Nomenclatura de identificación para las diferentes formulaciones refractarias.

Material de Temperatura % de
Formulación Muestra Ejemplo
sustitución de quemado sustitución

Base 1 - 1 0 1B10

5H 2 H 2 5 2H25

10H 3 H 3 10 3H310

15H 4 H 4 15 4H415

20H 1 H 4 20 1H420

La nomenclatura de identificación de las probetas obedece al siguiente criterio: el primer

dígito indica el número de probeta experimental (1 a 6), la letra H hace referencia a que

el material que sustituye al flint clay es la escoria de alto horno, el tercer dígito indica la

temperatura del tratamiento térmico: 1 para 120 ºC, 2 para 850 ºC, 3 para 1050 ºC y 4

para 1400 ºC, el último o últimos dos dígitos indican el porcentaje de sustitución que se

realizó (5, 10, 15 o 20 % en peso).

Un total de 240 probetas refractarias experimentales fueron elaboradas para evaluar

propiedades físicas (densidad, porosidad y absorción al agua), así como propiedades

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 70


mecánicas (resistencia a compresión y resistencia a flexión en frío) a las diferentes

temperaturas de interés (ver Tabla 6).

Tabla 6.- Probetas refractarias experimentales obtenidas para evaluación de propiedades


físicas y mecánicas.

Temperatura °C
Formulación Probeta
120 850 1050 1400

Barras 6 6 6 6
Base
Cubos 6 6 6 6

Barras 6 6 6 6
5H
Cubos 6 6 6 6

Barras 6 6 6 6
10H
Cubos 6 6 6 6

Barras 6 6 6 6
15H
Cubos 6 6 6 6

Barras 6 6 6 6
20H
Cubos 6 6 6 6

Total de muestras 240

3.9 Proceso de tratamiento térmico a probetas experimentales

El tratamiento térmico a las probetas experimentales comenzó al someter las 240

probetas elaboradas (cubos y barras) a un proceso de secado a temperatura de 120 ºC por

un lapso de 24 horas, utilizando una estufa de secado Heratherm marca Thermo

Scientific como se muestra en la Figura 20.

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 71


Figura 20.- Estufa de secado: A) Estufa programada a 120 ºC, B) Probetas cúbicas y en
forma de barra rectangular sometidas al proceso de secado.

Las probetas refractarias experimentales se colocaron dentro de la estufa cuidando de

guardar cierto espacio entre una probeta y otra con el fin de que todas ellas puedan

eliminar de manera lenta y uniforme la humedad presente en cada una de ellas.

Una vez transcurrido el tiempo de secado, un total de 12 probetas, 6 cúbicas y 6 en

forma de barra rectangular de cada una de las formulaciones propuestas (Base, 5H, 10H,

15H y 20H) fueron separadas del resto para poder evaluar en ellas propiedades físicas y

mecánicas bajo estas condiciones (120 ºC). Posteriormente, siguiendo el mismo criterio,

las 6 probetas cúbicas y 6 en forma de barra rectangular, fueron sometidas a un proceso

de quemado a las temperaturas de 850, 1050 y 1400 ºC siguiendo una curva de

quemado, como se conoce en la industria refractaria, tomando como referencia lo

establecido en la norma ASTM C865-02.

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 72


Figura 21.- Rampa de calentamiento para el secado y quemado de las probetas refractarias
experimentales.

La norma ASTM C865-02 (Standard Practice for Firing Refractory Concrete

Specimens) establece que las probetas refractarias experimentales deben ser colocadas

dentro del equipo de calentamiento con una separación adecuada entre ellas y nunca

deberán ser colocadas una encima de otra. Además, se especifica que la velocidad de

calentamiento es de 170 ºC por hora hasta llegar a la temperatura de quemado de interés,

esto es con el fin de evitar que el agua químicamente enlazada sea expulsada de forma

violenta y provoque agrietamiento.

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 73


El quemado de las probetas se realizó siguiendo la velocidad indicada por la norma y

éstas permanecieron a la temperatura de interés (850, 1050 y 1400 ºC) por un lapso de 4

horas (ver Figura 21).

Posteriormente, el enfriamiento se realizó de manera natural dentro del horno con la

puerta cerrada. El proceso de quemado de probetas refractarias experimentales se realizó

en una mufla de caja marca Thermo Scientific modelo BF41433C-1 como la mostrada

en la Figura 22.

Figura 22.- Probetas refractarias experimentales sometidas a proceso de quemado a 1400


ºC en mufla de caja Thermo Scientific modelo BF41433C-1.

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 74


3.10 Caracterización de probetas refractarias experimentales

Las propiedades físicas y mecánicas pueden ser medidas en las probetas experimentales

de las diferentes formulaciones refractarias elaboradas y ser comparadas tanto con base

al porcentaje de sustitución de la materia prima flint clay por escoria de alto horno, así

como con base a la temperatura de quemado a las que fueron sometidas.

Las propiedades físicas y mecánicas son de suma importancia, ya que pueden

proporcionar información relevante sobre el posible comportamiento del concreto

refractario durante el servicio.

3.10.1 Propiedades físicas (densidad en bulto, porosidad aparente y

absorción al agua)

Las propiedades físicas de las probetas refractarias experimentales se determinaron y

analizaron en términos de densidad en bulto, porosidad aparente y absorción al agua,

todas ellas con base a lo establecido por la norma ASTM C20-00, aplicando el principio

de Arquímedes mediante el método del agua hirviendo. La norma ASTM C20-00

permite obtener un valor de densidad en bulto, porosidad aparente y absorción al agua

mediante la Ecuación 1, Ecuación 2 y Ecuación 3, respectivamente.

𝐵, 𝑔⁄𝑐𝑚& = 𝐷⁄𝑉
Ecuación 1.- Densidad en bulto (g/cm3).

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 75


La densidad en bulto (B), puede ser determinada al dividir el peso en seco de cada una

de las probetas entre el volumen obtenido por las mismas. El resultado se expresa en

unidades de gramos por centímetro cúbico. Donde D = peso en seco y V = volumen. El

volumen se determina al restar el peso suspendido (S) del peso en seco (D).

𝑃, % = [(𝑊 − 𝐷)⁄𝑉 ] × 100


Ecuación 2.- Porosidad aparente (%).

La porosidad aparente (P) se expresa como un porcentaje de la relación del volumen de

los poros abiertos en el especimen con su volumen exterior. Donde W = peso húmedo, D

= peso en seco y V = volumen.

𝐴, % = [(𝑊 − 𝐷)⁄𝐷] × 100


Ecuación 3.- Absorción al agua (%).

La absorción al agua (A) se expresa como un porcentaje de la relación del peso de agua

absorbida con el peso de la muestra seca. Donde W = peso húmedo y D = peso en seco.

El peso de las probetas refractarias experimentales de las diferentes formulaciones

propuestas (Base, 5H, 10H, 15H y 20H) fue medido justo después de ser desmoldadas

(estado en verde) y después de ser sometidas ya sea al proceso de secado (120 ºC) o

quemado (850, 1050 y 1400 ºC), por lo que éste último peso fue el que se utilizó como

peso en seco para los cálculos de densidad en bulto, porosidad aparente y absorción al

agua.

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 76


Los pesos húmedo y suspendido se determinaron siguiendo lo establecido por el método

de agua hirviente, y se explica a continuación: primero fue necesario colocar las

muestras dentro de una olla con agua y colocando ésta en una parrilla eléctrica hasta

alcanzar el punto de hervor.

Puesto que las probetas refractarias experimentales no pueden estar en contacto directo

con la olla, fue necesario colocar una rejilla en la parte inferior de la olla, donde las

probetas se colocaron cuidando que se mantuviera siempre una separación entre una y

otra.

El agua de la olla tiene que cubrir en todo momento la totalidad de las probetas, por lo

que se cuidó el nivel del agua en todo momento y durante las dos horas que se requiere

que las probetas permanezcan sumergidas en un estado de agua hirviendo dentro de la

olla.

Posteriormente, la olla fue retirada de la parrilla eléctrica y colocada en una mesa de

trabajo para que las probetas refractarias experimentales permanezcan aún sumergidas

en agua pero en un estado de reposo por un lapso mínimo de 12 horas previo a ser

determinados los pesos húmedo y suspendido.

Para determinar el peso húmedo, las probetas refractarias experimentales fueron

retiradas de la olla con agua en estado de reposo, se rodaron sobre una franela húmeda

hasta el punto de retirar únicamente el agua de la superficie, y finalmente con ayuda de

una báscula digital se midió el peso húmedo.

Por otra parte, el peso suspendido fue determinado justo después de obtener el peso

húmedo; para esto, la probeta refractaria experimental fue colocada en un aditamento

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 77


especial que colgaba mediante un alambre metálico de la parte inferior de la báscula. La

probeta se encontraba sumergida en agua en su totalidad al momento de medir el peso

suspendido.

La Figura 23 muestra de manera esquemática el procedimiento realizado para la

determinación de los pesos húmedo y suspendido aplicando el principio de Arquímedes

mediante el método de agua hirviendo.

Figura 23.- Procedimiento para determinación de pesos húmedo y suspendido: A) Probetas


en agua hirviendo, B) Probetas en reposo después de hervir por 2 horas, C) Remoción de
agua superficial de las probetas, D) Medición de peso húmedo, E) Probeta en aditamento
para determinar peso suspendido, F) Medición de peso suspendido.

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 78


Los resultados obtenidos de densidad en bulto, porosidad aparente y absorción al agua,

representan el promedio de 12 probetas refractarias experimentales (6 cúbicas y 6 barras

rectangulares) de cada una de las formulaciones propuestas (Base, 5H, 10H, 15H y 20H)

y para las diferentes temperaturas de interés estudiadas en el presente proyecto de

investigación (120, 850, 1050 y 1400 ºC).

Al finalizar el proceso para determinar las propiedades físicas en las probetas

refractarias experimentales, todas ellas fueron sometidas nuevamente a un proceso de

secado a temperatura de 120 ºC por un lapso de 24 horas, esto con el fin de retirar el

agua de la superficie y poder trabajar con ellas en la determinación de propiedades

mecánicas.

3.10.2 Propiedades mecánicas (resistencia a compresión y flexión en frío)

Las propiedades mecánicas de las probetas refractarias experimentales se determinaron y

analizaron en términos de resistencia a compresión en frío (CCS, cold crushing strength

por sus siglas en inglés) y resistencia a flexión en frío (CMOR, cold modulus of rupture

por sus siglas en inglés). Ambas pruebas fueron realizadas con ayuda de una máquina

Instron con capacidad máxima de 250 KN y con base a lo establecido por la norma

ASTM C133-97 (ver Figura 24).

La resistencia a compresión en frío fue medida utilizando las probetas refractarias

cúbicas. Puesto que se obtuvieron valores de densidad en bulto superiores a 1.60 g/cm3,

la velocidad de carga que se aplicó a las probetas fue de 31.2 KN/min de acuerdo a lo

establecido por la norma ASTM C133-97.

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 79


Figura 24.- Máquina universal Instron con capacidad máxima de 250 KN.

Las probetas refractarias experimentales fueron ensayadas hasta la ruptura (ver Figura

25), registrando la máxima carga aplicada. Posteriormente, el valor máximo de carga

aplicada fue dividido entre el área transversal de la probeta para obtener la resistencia a

compresión en MPa (ver Ecuación 4). Donde RC = resistencia a compresión, W = carga

máxima aplicada (N) y A = área transversal (mm2).

W
𝑅𝐶 (𝑀𝑃𝑎) =
𝐴
Ecuación 4.- Resistencia a compresión (MPa).

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 80


Figura 25.- Prueba de resistencia a compresión en frío hasta el colapso.

La resistencia a la flexión, también llamada módulo de ruptura, se determinó utilizando

las probetas en forma de barra rectangular en la misma máquina universal Instron pero

con la ayuda de un aditamento de tres puntos marca Ele International modelo ABR-

AUTO como se muestra en la Figura 26.

Puesto que se obtuvieron valores de densidad en bulto superiores a 1.60 g/cm3, la

velocidad de carga que se aplicó a las probetas fue de 0.744 KN/min de acuerdo a lo

establecido por la norma ASTM C133-97. Posteriormente, el valor máximo de carga

aplicada hasta el momento de ruptura fue utilizado para determinar la resistencia a la

flexión en frío en MPa con ayuda de la Ecuación 5.

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 81


Donde P = máxima carga aplicada (N), L = espacio entre soportes (mm), b = ancho de la

muestra (mm) y d = alto de la muestra (mm).

3PL
𝑅𝐹 (𝑀𝑃𝑎) =
2𝑏𝑑 D
Ecuación 5.- Resistencia a la flexión en frío (MPa).

Figura 26.- Prueba de resistencia a flexión en frío hasta el colapso.

3.10.3 Evolución mineralógica (DR-X) y análisis microestructural (MEB)

Las probetas refractarias experimentales de las diferentes formulaciones propuestas

(Base, 5H, 10H, 15H y 20H) fueron caracterizadas mineralógicamente; se analizaron las

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 82


fases que componen a los cuerpos refractarios de cada formulación y la evolución de

éstas tras el proceso de secado (120 ºC) y quemado (850, 1050 y 1400 ºC).

Un análisis mineralógico de las fases presentes se llevó a cabo mediante difracción de

rayos-X utilizando la técnica de polvos. El equipo de difracción de rayos-X utilizado fue

descrito previamente en el apartado 3.4.2.

Figura 27.- Equipo de molienda ROCKLABS.

Los polvos que se utilizaron se obtuvieron de recolectar las partes de las probetas

cúbicas ensayadas hasta el colapso para obtener la resistencia a compresión en frío. Las

partes recolectadas de las diferentes formulaciones refractarias propuestas y tratadas a

las diferentes temperaturas, se sometieron a un proceso de molienda hasta obtener

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 83


polvos finos con tamaño de partícula <75 µm. El molino que se utilizó fue un

ROCKLABS Modelo: Bench Top Ring Mill como se muestra en la Figura 27.

Así mismo, las probetas refractarias experimentales de las diferentes formulaciones más

representativas (Base, 10H y 20H) fueron caracterizadas microestructuralmente; se

analizó la evolución microestructural de las probetas tras ser tratadas térmicamente a

1400 ºC a través de imágenes tomadas a diferentes magnificaciones utilizando la técnica

de microscopía electrónica de barrido (MEB) en el modo de electrones retrodispersados.

El equipo utilizado fue un JEOL JSM-6510LV (ver Figura 28), mismo que está

equipado con un detector de espectroscopía por dispersión de energía (EDS) para

análisis semicuantitativo de las fases que componen la microestructura de las probetas

refractarias estudiadas.

Para el análisis microestructural, se tomaron partes sobrantes de las probetas cúbicas

previamente ensayas hasta el colapso para obtener la resistencia a compresión en frío.

Las muestras seleccionadas de cada una de las formulaciones refractarias fueron

preparadas petrográficamente para ser observadas mediante microscopio electrónico de

barrido.

Primeramente fueron montadas en resina (en frío) con el fin de preservar la muestra y

facilitar el manejo en el proceso de pulido y acabado de las pastillas endurecidas. El

pulido se realizó con lijas de carburo de silicio pasando de lijas gruesas a la más fina

(80, 120, 180, 220, 500, 600, 800, 1000, 1200, 800/1200, 1200/4000 y 2400/4000) para

finalmente, pulir las muestras hasta obtener un acabado espejo con la ayuda de paño y

pasta de diamante de 9, 3 y 1 µm.

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 84


Figura 28.- Equipo de microscopía electrónica de barrido marca JEOL JSM-6510LV

Por último, puesto que se trata de muestras cerámicas, fue necesario recubrir éstas con

una película de grafito en su parte superior de forma tal que pudieran adquirir las

características conductoras que se requieren para el análisis con esta técnica (ver Figura

29).

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 85


Figura 29.- Equipo Quorum Q150R ES utilizado para recubrir muestras con grafito.

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 86


Capítulo IV
Resultados y discusión
4.1 Introducción

El Capítulo IV tiene por finalidad presentar los resultados obtenidos de las diferentes

pruebas realizadas para llevar a cabo el presente proyecto de investigación. En los

resultados se compara y discuten a detalle las propiedades físicas y mecánicas que se

obtuvieron en las probetas refractarias experimentales de las diferentes formulaciones

propuestas y a las diferentes temperaturas a las que se trataron. Además, las propiedades

físicas y mecánicas son relacionadas con la evolución mineralógica y microestructural

de las probetas refractarias experimentales.

4.2 Propiedades físicas

4.2.1 Densidad en bulto (g/cm3)

La Figura 30 muestra los valores de densidad en bulto, expresada en gramos por

centímetro cúbico (g/cm3), que se obtuvieron en las diferentes formulaciones refractarias

tras ser tratadas térmicamente a 120, 850, 1050 y 1400 ºC.

A 120 ºC, la formulación refractaria 5H mostró el valor de densidad en bulto más alto

(2.37 g/cm3), seguido por las formulaciones 10H y Base con un valor de 2.34 g/cm3. Las

formulaciones refractarias 15H y 20H por otra parte, mostraron valores de densidad en

bulto de 2.29 y 2.27 g/cm3, respectivamente.

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 87


El flint clay posee una densidad de 1.2 g/cm3, mientras que la escoria de alto horno se ha

reportado que posee un valor de densidad de entre 2.8-2.9 g/cm3 [6,48]. Por lo tanto,

puede esperarse que a medida que se reemplaza el flint clay en las formulaciones

refractarias por escoria de alto horno, la densidad en bulto de las formulaciones

refractarias también se incremente.

El valor de densidad en bulto de la formulación refractaria 5H es ligeramente superior al

de la formulación Base, esto puede explicarse por medio de la sustitución de una materia

prima de menor densidad como es el flint clay, lo cual se encuentra en acuerdo con los

hallazgos de Binici y colaboradores [53].

Binici y colaboradores estudiaron el desempeño de un concreto base cemento Portland,

en el cual, se reemplazaba el agregado fino por escoria de alto horno y piedra pómez

molida ante el ataque por agua de mar. En la investigación, encontraron que la

trabajabilidad del concreto disminuye con el incremento en el porcentaje de escoria de

alto horno. Sin embargo, la densidad del concreto fresco fue similar o ligeramente mayor

que el concreto de referencia (sin adiciones de escoria de alto horno) [53].

Al incorporar mayores porcentajes de escoria de alto horno (10, 15 y 20 %) por otra

parte, la mezcla perdió trabajabilidad, lo cual se puede confirmar gracias a la cantidad de

agua de mezcla, misma que fue necesario incrementar a medida que se incrementaban

los porcentajes de sustitución de flint clay por escoria de alto horno (ver Tabla 4).

Un alto contenido de agua de mezcla puede generar un cuerpo cerámico poroso y menos

denso, lo cual a la postre disminuye la resistencia mecánica del mismo.

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 88


Figura 30.- Densidad en bulto de las formulaciones refractarias tratadas térmicamente.

Las formulaciones refractarias experimentaron una disminución progresiva en el valor

de densidad en bulto a medida que el tratamiento térmico de las mismas alcanzaba las

temperaturas de 850 y 1050 ºC. La densidad en bulto de las formulaciones refractarias a

las temperaturas de 120, 850 y 1050 ºC mostró el siguiente comportamiento: 5H > 10H

> Base > 15H > 20H.

El tratamiento térmico a 1400 ºC influyó de diferente manera en las formulaciones

refractarias. La formulación Base mostró un incremento en el valor de densidad en bulto

(2.31 g/cm3) a esta temperatura, si se compara con la temperatura de 1050 ºC (2.26

g/cm3); sin embargo, se trata de un valor que se encuentra por debajo del mostrado tras

el proceso de secado a 120 ºC (2.34 g/cm3).

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 89


Las formulaciones refractarias 5H, 10H y 15H presentaron valores de densidad en bulto

que superan al mostrado por la formulación Base, lo cual indica que la sustitución de

flint clay por escoria de alto horno en estos porcentajes tuvo un efecto positivo para

permitir el desarrollo de un material cerámico denso. El valor más alto de densidad en

bulto fue de 2.61 g/cm3 para la formulación refractaria 10H. Las formulaciones 5H y

15H presentaron valores de densidad en bulto de 2.47 y 2.46 g/cm3, respectivamente.

La formulación refractaria 20H mostró un comportamiento diferente al resto de las

formulaciones tras el tratamiento térmico a 1400 ºC. Esta formulación refractaria fue la

que necesitó del mayor porcentaje de agua de mezcla para su correcta trabajabilidad, por

lo que podría esperarse un cuerpo cerámico más poroso. No obstante, la temperatura de

quemado de 1400 ºC podría permitir el desarrollo de una liga cerámica que influye

directamente al reducir la porosidad y aumentar la densidad en bulto. Sin embargo,

incluso con el tratamiento térmico a 1400 ºC, la formulación refractaria 20H mostró una

reducción en la densidad en bulto (2.07 g/cm3). A 1400 ºC, las formulaciones

refractarias mostraron el siguiente comportamiento en términos de densidad en bulto:

10H > 5H > 15H > Base > 20H.

4.2.2 Porosidad aparente (%)

La Figura 31 muestra los valores de porosidad aparente, expresada como porcentaje

(%), que se obtuvieron en las diferentes formulaciones refractarias tras ser tratadas

térmicamente a 120, 850, 1050 y 1400 ºC.

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 90


Las propiedades físicas de densidad en bulto y porosidad aparente están relacionadas y

se encuentran en función de diferentes variables, ya que es bien sabido que en un

concreto refractario, las formulaciones que se emplean son complejas y se requiere de

agregados con una granulometría específica y precisa, rellenadores, aglutinantes y en

algunos casos aditivos [1].

A 120 ºC, la formulación refractaria 5H mostró el porcentaje de porosidad aparente más

bajo de entre todas las formulaciones (18.21 %), seguido por la formulación Base y 10H

con porcentajes de 19.39 y 20.56 %, respectivamente. Las formulaciones refractarias

15H y 20H, mostraron porcentajes de porosidad aparente de 22.99 y 25.25 %,

respectivamente.

Las escorias de alto horno, dependiendo del proceso seguido para su enfriamiento,

tienen capacidad hidráulica latente o potencial hidráulico, lo cual indica que finamente

molidas y amasadas con agua, como es el caso en la presente investigación, son capaces

de fraguar y endurecer.

La capacidad o potencial hidráulica de las escorias es muy atenuada pero se manifiesta

con lentitud; además que, para ciertas escorias se requiere de activadores para acelerar el

proceso de hidratación. De acuerdo con Puertas, el grado de hidraulicidad de la escoria

depende de la cantidad y composición de la fase vítrea, así como del activador. Por lo

cual, las escorias de composición akermanita se pueden hidratar de forma conveniente

sin precisar casi de un activador, caso contrario con las escorias de composición

gelenita, donde se requiere de un activador para su hidratación [46].

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 91


En un concreto refractario convencional, el cemento de aluminato de calcio (CAC) actúa

como lubricante en suspensión de agua y forma una liga hidráulica que permite el

endurecimiento y aporta resistencia a temperatura ambiente. En la formulación

refractaria 5H, el efecto de la liga hidráulica que mantiene unidas las partículas de

diferente granulometría, se atenuó al combinarse el efecto del CAC y la capacidad

hidráulica de la escoria de alto horno compuesta principalmente por akermanita,

permitiendo el desarrollo de un material cerámico más denso y con menor porosidad.

Sin embargo, con el incremento en el porcentaje de sustitución de flint clay por escoria

de alto horno, las mezclas refractarias requirieron de mayor cantidad de agua de mezcla

para su correcta trabajabilidad (ver Tabla 4). Esto, aunado a la gran cantidad de agua de

mezcla que requieren los concretos refractarios convencionales debido a los porcentajes

de CAC que se adicionan (15-30 % en peso), condujo a estructuras más porosas en las

formulaciones 10H, 15H y 20H [27].

La liga hidráulica es formada cuando las principales fases presentes en el cemento

aluminoso (CA: monoaluminato de calcio y CA2: dialuminato de calcio) entran en

contacto con el agua de mezcla. Durante el proceso de hidratación, las partículas de

cemento anhídro producen una capa de aluminatos de calcio hidratado metaestable de

forma hexagonal (CAH10/C2AH8) y una capa de hidróxido de aluminio aparentemente

amorfa (AH3) [44].

Con el incremento en la temperatura del tratamiento térmico, la evaporación del agua

físicamente adsorbida y retenida en los poros, además de la deshidratación de los

hidratos presentes en las diferentes formulaciones refractarias, toma lugar en un rango de

temperatura que va desde temperatura ambiente hasta aproximadamente 550 ºC. La

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 92


deshidratación provoca la transformación de las pastas de aluminatos de calcio hidratado

metaestables de forma hexagonales (CAH10) a una forma cúbica estable de aluminato de

calcio hidratado (C3AH6), misma que va acompañada con cambios volumétricos [1,44].

Figura 31.- Porosidad aparente de las formulaciones refractarias tratadas térmicamente.

A la temperatura de 850 ºC, el incremento en el porcentaje de porosidad aparente fue

observado en todas las formulaciones refractarias, siendo mayor dicho porcentaje para

las formulaciones que contienen escoria de alto horno en comparación con la

formulación de referencia. El efecto cementante de la escoria de alto horno puede

explicar el aumento en el porcentaje de porosidad aparente a medida que se incrementó

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 93


el porcentaje de sustitución de flint clay por escoria de alto horno, puesto que más

hidratos se descompusieron por efecto de la temperatura de quemado.

La temperatura de 1050 ºC permitió observar diferentes comportamientos en términos de

porosidad aparente en las formulaciones refractarias. Las formulaciones Base y 20H

presentaron un ligero incremento en el porcentaje de porosidad aparente al pasar de la

temperatura de 850 a 1050 ºC. Por otra parte, las formulaciones refractarias 5H, 10H y

15H presentaron una ligera reducción en el porcentaje de porosidad aparente.

Los materiales cerámicos son aquellos que pueden obtenerse a partir de tratamientos

térmicos ya sea por debajo o por encima de la temperatura de fusión. Los concretos

refractarios por otra parte, se obtienen mediante sinterización de sus componentes. Esto

último se logra cuando las materias primas en sus diferentes tamaños de partícula, son

calentadas hasta que las mismas comienzan a unirse unas con otras (sinterizado en

estado sólido).

El proceso de deshidratación de las fases hidratadas creó como consecuencia un material

anhídro extremadamente fino y reactivo, el cual a partir de 900 ºC reacciona con los

agregados de alúmina comenzando el proceso de sinterización, mismo que a

temperaturas cercanas a 1100 ºC se vuelve más significativo [44].

La reducción en la porosidad aparente de las formulaciones refractarias 5H, 10H y 15H

sugiere que el proceso de sinterizado de partículas comenzó en un rango de temperaturas

menor (850-1050 ºC) a diferencia de las formulaciones refractarias Base y 20H.

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 94


El comienzo del proceso de sinterizado con el incremento de la temperatura, indica que

el cuerpo cerámico ya no obtiene sus propiedades a partir de un enlace hidráulico, sino

más bien, es debido al desarrollo de un enlace cerámico [27].

En los concretos refractarios convencionales, y de acuerdo al diagrama de fases ternario

CaO-Al2O3-SiO2, el alto contenido de óxido de calcio (CaO) presente, favorece la

formación de un fluido viscoso por encima de la temperatura de transición vítrea (900-

1100 ºC), el cual mejora el proceso de sinterizado y permite la densificación del cuerpo

cerámico [54].

En un concreto refractario silicoaluminoso, tal como el estudiado en este proyecto de

investigación, el incremento en la temperatura del tratamiento térmico permitirá que la

alúmina comience a disolverse en un líquido viscoso que contiene sílice y óxido de

calcio hasta la saturación de la solución, momento en el cual cristales de mulita o

anortita comenzarán a precipitar [44].

Es posible que cristales de mulita formados a partir de un mecanismo disolución-

precipitación en forma de aguja elongados, se interconectan entre sí mejorando la liga

cerámica del cuerpo refractario a temperaturas igual o mayores a 1300 ºC. El incremento

en la temperatura del tratamiento térmico permite el crecimiento de los cristales de

mulita en forma de aguja para reducir la porosidad e incrementar la densidad en bulto,

dado que esta fase es altamente densa 3.16-3.22 g/cm3 [1,27].

El tratamiento térmico a 1400 ºC permitió observar diferentes comportamientos en las

formulaciones refractarias estudiadas en términos de porosidad aparente. La formulación

Base tuvo una casi nula reducción en la porosidad aparente. Las formulaciones

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 95


refractarias 5H, 10H y 15H mostraron reducciones importantes en términos de porosidad

aparente. Por otra parte, contrario al resto de las formulaciones refractarias, la

formulación 20H experimentó un incremento en la porosidad aparente.

A 1400 ºC, las formulaciones refractarias mostraron el siguiente comportamiento en

términos de porosidad aparente: 10H > 15H > 5H > Base > 20H.

4.2.3 Absorción al agua (%)

La Figura 32 muestra los valores de absorción al agua, expresada como porcentaje (%),

que se obtuvieron en las diferentes formulaciones refractarias tras ser tratadas

térmicamente a 120, 850, 1050 y 1400 ºC.

La absorción al agua se ha reportado como un factor importante que afecta las

propiedades de los materiales cerámicos y que comúnmente se utiliza como medida de la

porosidad abierta de los mismos. Además, la absorción al agua se relaciona con un

eficiente proceso de sinterizado gracias a la formación de una fase líquida [34,40].

Los porcentajes de absorción al agua que se obtuvieron para las diferentes formulaciones

refractarias tras ser tratadas térmicamente, son consistentes con los resultados obtenidos

en términos de porosidad aparente, lo cual podría esperarse dado que ambos

comportamientos se relacionan con la disminución de la porosidad abierta.

A 120 ºC, la formulación refractaria 5H presentó el porcentaje de absorción al agua más

bajo de entre todas las formulaciones (7.69 %), seguido por la formulación Base y 10H

con porcentajes de 8.22 y 8.77 %, respectivamente.

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 96


Las formulaciones refractarias 15H y 20H presentaron los porcentajes de absorción al

agua más altos con 10.02 y 11.10 %, respectivamente.

A 850 ºC, el porcentaje de absorción al agua fue mayor en las formulaciones refractarias

que contienen escoria de alto horno en comparación con la formulación de referencia

(Base), lo cual se encuentra en acuerdo con los porcentajes de porosidad aparente

reportados por las formulaciones refractarias en este proyecto de investigación.

La absorción al agua es una propiedad importante que puede relacionarse con el

mejoramiento del proceso de sinterización llevado a cabo con la ayuda de una fase

líquida desarrollada [34].

La reducción en los porcentajes de absorción al agua de las formulaciones refractarias

5H, 10H y 15H indica un cambio en el proceso de sinterización entre 850 y 1050 ºC,

debido a la formación de una efectiva fase líquida en comparación con la formulación

Base y 20H.

A 1050 ºC, las formulaciones refractarias Base y 20H mostraron un comportamiento

diferente al resto de las formulaciones refractarias, donde el porcentaje de absorción al

agua se incrementó al pasar de 850 a 1050 ºC, lo cual indica que en este rango de

temperaturas, el proceso de sinterización se llevó a cabo a una velocidad inferior.

A la temperatura de 1400 ºC, los porcentajes de absorción al agua indican que un

eficiente proceso de sinterizado se llevó a cabo en la formulación refractaria 10H (4.08

%), seguido por las formulaciones refractarias 15H, 5H y Base con 7.19, 7.94 y 11.02 %,

respectivamente.

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 97


Por otra parte, el incremento en porcentaje de absorción al agua de la formulación

refractaria 20H sugiere la formación de una nueva fase o transformación polimórfica

acompañada de un cambio volumétrico perjudicial, ya que se esperaría un porcentaje de

absorción al agua menor teniendo en cuenta la temperatura del tratamiento térmico de

1400 ºC.

A 1400 ºC, las formulaciones refractarias mostraron el siguiente comportamiento en

términos de absorción al agua: 10H > 15H > 5H > Base > 20H.

Figura 32.- Absorción al agua de las formulaciones refractarias tratadas térmicamente.

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 98


4.3 Evolución de fases mineralógicas (DR-X)

La Figura 33 muestra la evolución de las fases mineralógicas detectadas mediante la

técnica de difracción de rayos-X de la formulación refractaria Base en función de las

temperaturas del tratamiento térmico.

En el difractograma correspondiente al tratamiento térmico de 120 ºC, se detectaron las

fases cristalinas mulita (M), corindón (C), cristobalita (S) y cuarzo (Q). A esta

temperatura, las materias primas calcinadas flint clay y bauxita, quienes constituyen

80% en peso de la formulación Base, aportan las fases cristalinas detectadas al cuerpo

cerámico.

Cabe mencionar que mediante la técnica de difracción de rayos-X no es posible detectar

fases cristalinas relacionadas a elementos presentes en cantidades menores al 5 % en

peso, como por ejemplo aquellas presentes en el CAC [1,55].

A 850 ºC, el difractograma resultante permite observar que la intensidad de los picos

relacionados a la fase mulita y corindón se mantiene prácticamente sin cambios, lo cual

sugiere que a esta temperatura, estas fases cristalinas no sufren transformaciones o

participan en la formación de nuevas fases cristalinas.

La formulación Base contiene SiO2 amorfa, así como SiO2 en los polimorfos cristobalita

y cuarzo debido a las materias primas utilizadas (microsílice, flint clay, bauxita y kyanita

48). Al pasar de 120 a 850 ºC, el difractograma permite observar cómo la intensidad de

los picos correspondientes al SiO2 (cristobalita y cuarzo) se reduce, como se aprecia en

el ángulo 2Theta comprendido entre 21-23º y en la ampliación mostrada en la esquina

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 99


superior derecha del difractograma correspondiente al ángulo 2Theta comprendido entre

25-27º.

A 1050 ºC, la intensidad en los picos de la fase cristalina mulita es similar a la mostrada

por los difractogramas a 120 y 850 ºC. Estos cristales de mulita tienen una

estequiometria 3/2 (3Al2O3•2SiO2) y es denominada como mulita primaria.

De acuerdo a Liu y colaboradores, en el sistema caolinita-alúmina, la caolinita se

deshidrata durante el calentamiento entre 500 y 600 ºC. La caolinita deshidratada

también llamada metacaolinita, no es compatible con la alúmina según el diagrama de

fases binario SiO2-Al2O3. Sin embargo, por encima de los 980 ºC, una serie de

reacciones entre la metacaolinita y las impurezas presentes en ella, permiten la

formación de cristales de mulita primaria, sílice, y un líquido rico en sílice que contiene

las impurezas. Tanto la sílice como el líquido rico en sílice reaccionarán con la alúmina

presente en el sistema a más altas temperaturas para dar paso a la formación de mulita

secundaria [56].

La morfología y el tamaño de grano son diferente en la mulita primaria y secundaria. La

morfología de la mulita primaria es de granos pequeños y equiaxiales, mientras que la de

la mulita secundaria es de granos más alargados en forma de agujas [41,57].

La intensidad de los picos de corindón a la temperatura de 1050 ºC es ligeramente menor

en comparación con los difractogramas anteriores. Este hecho, aunado a la desaparición

del pico de cuarzo como se aprecia en la ampliación mostrada en la esquina superior

derecha del difractograma, sugieren la formación de mulita secundaria con

estequiometria 2/1 (2Al2O3•SiO2). Cabe mencionar que no fue posible detectar la mulita

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 100


secundaria en el difractograma a 1050 ºC probablemente debido a que se encuentra en

contenidos muy bajos.

A 1400 ºC, es evidente el incremento en la intensidad de los picos correspondientes a la

fase cristalina mulita primaria. De manera muy limitada, el corindón reaccionó con el

óxido de SiO2 para permitir la formación de cristales de mulita secundaria, la cual se

identificó en el pico correspondiente al ángulo 2Theta comprendido entre 23-24º.

Figura 33.- Difractograma de la formulación refractaria Base a las diferentes temperaturas


de interés. M=mulita, C=corindón, S=cristobalita y Q=cuarzo.

De acuerdo con Liu y Thomas, a temperaturas por debajo o igual a 1300 ºC, existe una

reacción limitada entre la caolinita y la α-alúmina, lo que conduce a granos de α-alúmina

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 101


inertes y a la formación de cristales únicamente de mulita primaria con una distribución

de tamaño estrecha en este rango de temperaturas [58].

Chen y colaboradores por otra parte, apuntan a la formación de mulita primaria en un

rango de temperaturas de entre 1000 y 1300 ºC, mientras que la mulita secundaria se

forma entre 1300 y 1400 ºC [57].

La formación de mulita secundaria sigue tres mecanismos para el sistema caolinita-

alúmina a temperaturas típicas inferiores o igual a 1700 ºC: i) interdifusión en estado

sólido entre partículas de sílice y alúmina, ii) disolución de alúmina por un líquido

eutéctico metaestable (>1260 ºC) para formar una fase líquida transitoria a la cual le

sigue la precipitación de cristales de mulita y, iii) disolución de alúmina por un líquido

rico en sílice con contenidos de impurezas para formar una fase líquida transitoria (980

ºC si existe K2O en el sistema) a la cual le sigue la formación de cristales de mulita [59].

El segundo mecanismo de formación de mulita no requiere la existencia de impurezas

para la formación del líquido transitorio, pero por otra parte solo se presenta a altas

temperaturas. Es bien sabido que al estar presentes ciertas impurezas en la composición

de una formulación refractaria, estas permiten la formación de una fase líquida rica en

sílice transitoria a temperaturas inferiores, misma que a la postre permitirá la nucleación

y precipitación de mulita secundaria al disolver alúmina [59].

Tomando en cuenta los contenidos de óxidos alcalinos y alcalinotérreos tales como

Na2O, K2O, MgO y CaO (ver Tabla 7), además del comportamiento mostrado en

términos de absorción al agua (ver Figura 32), el cual se relaciona con un proceso de

sinterizado mediante la formación de una fase líquida, se sugiere que la mulita

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 102


secundaria detectada en el difractograma de la formulación Base a 1400 ºC, fue formada

siguiendo el mecanismo de interdifusión en estado sólido entre partículas de sílice y

alúmina [59].

Tabla 7.- Composición química global de las formulaciones refractarias propuestas.

Óxidos Formulación refractaria


(% en peso) Base 5H 10H 15H 20H
SiO2 29.6 26.7 26.0 25.4 24.8
Al2O3 60.5 60.9 59.2 57.6 55.9
Fe2O3 2.8 3.0 2.9 2.8 2.8
CaO 2.4 4.2 6.1 8.0 9.8
MgO 0.1 0.2 0.8 1.2 1.5
Na2O 0.2 0.3 0.2 0.3 0.3
K2 O 0.3 0.1 0.3 0.3 0.3
P2O5 0.1 0.4 0.1 0.1 0.1
Cr2O3 0.4 0.4 0.4 0.4 0.4
TiO2 2.2 2.3 2.3 2.3 2.3
ZrO2 0.2 0.2 0.2 0.2 0.2
PxI 1.2 1.0 0.9 0.9 0.7
Total 100 100 100 100 100

La Figura 34 muestra la evolución de las fases mineralógicas detectadas mediante la

técnica de difracción de rayos-X de la formulación refractaria 5H en función de las

temperaturas del tratamiento térmico.

En el difractograma correspondiente al tratamiento térmico de 120 ºC, se detectaron las

fases cristalinas mulita (M), corindón (C), cristobalita (S) y cuarzo (Q). A esta

temperatura, las materias primas calcinadas flint clay y bauxita, quienes constituyen 75

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 103


% en peso de la formulación 5H, aportan las fases cristalinas detectadas al cuerpo

cerámico.

Figura 34.- Difractograma de la formulación refractaria 5H a las diferentes temperaturas


de interés. M=mulita, C=corindón, S=cristobalita, Q=cuarzo, A=anortita y L=cal.

Al igual que en la formulación refractaria Base, a 850 ºC el difractograma resultante

permite observar que la intensidad de los picos relacionados a las fases mulita y

corindón se mantiene prácticamente sin cambios, lo cual sugiere que a esta temperatura,

estas fases cristalinas no sufren transformaciones o participan en la formación de nuevas

fases cristalinas.

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 104


El difractograma de la formulación refractaria 5H tras el tratamiento térmico a 1050 ºC

permite observar la aparición de un pico relacionado al CaO (L) justo a un lado del

intenso pico en el ángulo 2Theta a 35º donde se sobrelapa el plano (111) de la mulita y

el (104) del corindón. Aunado a esto, la intensidad del pico ya existente de SiO2

(cristobalita) se incrementó, mientras que en el ángulo 2Theta comprendido entre 27-29º

se observó la aparición de un nuevo e intenso pico de anortita (CaAl2Si2O8) [60].

A 1400 ºC, no se observó el incremento en la intensidad de picos correspondientes a la

fase cristalina mulita primaria. Por el contrario, se observó una ligera reducción en la

intensidad de picos de la mulita 3/2, como se aprecia con mayor detalle en la ampliación

mostrada en la esquina superior derecha del difractograma a expensas del incremento en

la intensidad de los picos relacionados a la fase anortita.

El diagrama de fase binario akermanita (Ca2MgSi2O7)-gelenita (Ca2Al2SiO7) es el

ejemplo clásico de soluciones sólidas con puntos de fusión mínimos. De acuerdo a la

versión modificada del diagrama de fases binario akermanita-gelenita de Osborn y

Schairer de 1941, se identifica que el punto de fusión para la gelenita y la akermanita es

de 1593 y 1454 ºC, respectivamente. Sin embargo, también se aprecia un punto de

fusión mínimo a 1390 ºC para un contenido de akermanita de 73 % molar [49,61].

El comportamiento mostrado por la formulación refractaria 5H en términos de absorción

al agua en el rango de temperaturas entre 850 y 1050 ºC (ver Figura 32), sugiere que

tomó lugar la formación de una fase líquida, misma que permitió el comienzo del

sinterizado del cuerpo cerámico.

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 105


La formación temprana de una fase líquida promueve la difusión y los mecanismos de

disolución-precipitación en el cuerpo cerámico, lo cual permite la densificación a

relativamente bajas temperaturas [54,62].

La fracción de fase líquida depende tanto de la composición del lote en términos de

cantidad de impurezas, así como de la temperatura de quemado. En este sentido, los

óxidos alcalinos (Na2O y K2O), óxidos alcalinotérreos (CaO y MgO), así como agentes

fundentes (Fe2O3 y TiO2) presentes en la formulación 5H (ver Tabla 7), contribuyen a

reducir la temperatura de formación de la fase líquida [18,41,63].

La fase líquida por tanto, contribuyó a la disolución de la fase akermanita (Ca2MgSi2O7)

a temperaturas por debajo de su punto de fusión mínimo (1390 ºC) con el incremento en

la temperatura del tratamiento térmico (1400 ºC), permitiendo a la fase vítrea rica en

sílice la incorporación de impurezas tales como CaO, MgO, Fe2O3, TiO2, K2O y Na2O.

La presencia de impurezas en la fracción líquida sugieren una fuerza motriz para la

disolución de mulita primaria en el sistema y la precipitación de cristales de anortita.

La fase anortita comienza a formarse por encima de los 1000 ºC a través de dos

mecanismos: i) la reducción en intensidad de picos de gelenita debido a que esta fase se

transforma en anortita, dado que la alta temperatura facilita la difusión de iones Si4+ y

por tanto, la anortita sustituye a la fase metaestable gelenita y, ii) una fase vítrea con

contenidos de CaO formada durante el proceso de quemado, la cual permitirá la

cristalización y crecimiento de partículas de anortita [8,63].

El incremento en el contenido de CaO al reemplazar flint clay por escoria de alto horno,

promovió la formación de anortita al reaccionar la fase líquida rica en SiO2 y CaO con

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 106


Al2O3 presente en el sistema incluso a relativamente bajas temperaturas (1050 ºC) y por

consecuencia, inhibiendo la formación de mulita secundaria.

El incremento en la intensidad de los picos de corindón y cal, indica que estas fases

precipitaron a partir del líquido rico en sílice y con contenidos de impurezas durante la

etapa de enfriamiento bajo condiciones de no equilibrio [60].

La Figura 35 muestra la evolución de las fases mineralógicas detectadas mediante la

técnica de difracción de rayos-X para la formulación refractaria 10H en función de las

temperaturas del tratamiento térmico.

En el difractograma correspondiente al tratamiento térmico de 120 ºC, se detectaron las

fases cristalinas mulita (M), corindón (C), cristobalita (S) y cuarzo (Q). A esta

temperatura, las materias primas calcinadas flint clay y bauxita, quienes constituyen 70

% en peso de la formulación 10H, aportan las fases cristalinas detectadas al cuerpo

cerámico.

A 850 ºC, el difractograma resultante permite observar que la intensidad de los picos

relacionados a la fase mulita y corindón se mantiene prácticamente sin cambios, lo cual

sugiere que a esta temperatura, estas fases cristalinas no sufren transformaciones o

participan en la formación de nuevas fases cristalinas. Sin embargo, la intensidad de los

picos de ambas fases es significativamente menor en comparación con los

difractogramas de las formulaciones refractarias Base y 5H.

Por otra parte, los picos de SiO2 relacionados a las fases cristobalita y cuarzo mostraron

una reducción en su intensidad si se compara con el difractograma a 120 ºC. Además, el

difractograma a 850 ºC permite observar un intenso pico relacionado al CaO justo a un

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 107


lado del intenso pico en el ángulo 2Theta a 35º donde se sobrelapa el plano (111) de la

mulita y el (104) del corindón [60].

Figura 35.- Difractograma de la formulación refractaria 10H a las diferentes temperaturas


de interés. M=mulita, C=corindón, S=cristobalita, Q=cuarzo, A=anortita y L=cal.

A 1050 ºC, se observó un comportamiento similar al mostrado por la formulación 5H. A

esta temperatura, la intensidad del pico de SiO2 relacionado a la cristobalita se

incrementó, además de que un pico intenso relacionado a la fase anortita fue detectado.

La formulación refractaria 10H mostró el proceso de sinterizado más eficiente de entre

todas las formulaciones refractarias estudiadas. La correlación entre los resultados de

propiedades físicas y cristalográficas para esta formulación (ver Figura 32), sugiere la

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 108


formación temprana de una fase líquida (entre 850 y 1050 ºC) y el comienzo de la

disolución de la fase akermanita a temperaturas menores a la de su punto de fusión

mínimo (1390 ºC). La formación temprana de una fase líquida promueve la difusión y

los mecanismos de disolución-precipitación, lo cual permite la cristalización de fases

tales como mulita, cristobalita y anortita, y en consecuencia reduce la porosidad y

densifica el cuerpo cerámico en este rango de temperaturas [54,62].

La disolución de la fase akermanita (Ca2MgSi2O7) con el incremento en la temperatura

del tratamiento térmico, permitió la evolución de una fase líquida rica en sílice, a una

fase líquida rica en sílice con contenidos de impurezas. El incremento en los contenidos

de CaO promovió la formación de anortita (CaO-Al2O3-2SiO2) al reaccionar el CaO con

SiO2 y Al2O3 a relativamente bajas temperaturas (1000 ºC) e inhibir de esta manera, la

formación de mulita [27,59,61,64].

A 1400 ºC, el difractograma resultante indica que la formulación refractaria 10H se

compone principalmente de la fase cristalians mulita, corindón y anortita; así como de

las fases cristobalita, cuarzo y cal en menor proporción.

Al igual que en la formulación refractaria 5H, el incremento en la intensidad de los picos

de corindón y cal, sugiere que éstas fases precipitaron a partir del líquido rico en sílice y

con contenidos de impurezas durante la etapa de enfriamiento bajo condiciones de no

equilibrio [60].

La Figura 36 muestra la evolución de las fases mineralógicas detectadas mediante la

técnica de difracción de rayos-X para la formulación refractaria 15H en función de las

temperaturas del tratamiento térmico.

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 109


En el difractograma correspondiente al tratamiento térmico de 120 ºC, además de las

fases cristalinas mulita (M), corindón (C), cristobalita (S) y cuarzo (Q), las cuales

provienen de las materias primas calcinadas flint clay y bauxita, se detectó la fase

gelenita hidratada (G), misma que se identificó con un pico intenso en el ángulo 2Theta

comprendido entre 30-32º.

Figura 36.- Difractograma de la formulación refractaria 15H a las diferentes temperaturas


de interés. M=mulita, C=corindón, S=cristobalita, Q=cuarzo, L=cal, G=gelenita y
A=anortita.

El CAC reacciona con el agua para formar una serie de hidratos de aluminato de calcio

cristalinos, los cuales dependen de la relación agua/cemento, tiempo y principalmente de

la temperatura de curado.

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 110


A bajas temperaturas de curado (<20 ºC), el único hidrato cristalino formado es el

CAH10. Sin embargo, en el rango de temperaturas de curado de 15 a 27 ºC, el CAH10

puede coexistir junto con C2AH8 y una fase amorfa que se forma en cantidades

considerables (AH3). Tanto el CAH10 como el C2AH8 son hidratos metaestables, los

cuales después de un cierto tiempo, se transforman en C3AH6, el único hidrato de

aluminato de calcio termodinámicamente estable [65,66].

Los productos de hidratación, sin embargo, son afectados cuando al igual que en los

sistemas base cemento Portland, materiales cementantes suplementarios, tales como

ceniza volante, escoria de alto horno granulada y humo de sílice, son adicionados al

CAC con fines tecnológicos [67].

La fuente de sílice proporcionada por los materiales cementantes suplementarios,

modifica la naturaleza de los productos de hidratación comúnmente formados en el CAC

puro, debido a que se favorece la formación de gelenita hidratada (C2ASH8) a la vez que

se inhibe la formación de C3AH6 [67–69].

De acuerdo con Serry y colaboradores, durante la hidratación de escorias vítreas en el

sistema CaO-Al2O3-SiO2, los productos de hidratación gel CSH, C4AH13, C2ASH8 y

C3AH6, son formados. Además, en su estudio encontraron que el contenido de gelenita

hidratada (C2ASH8) se incrementaba a medida que se incrementaba el contenido de cal

en la mezcla metacaolín/cal. La literatura sugiere que las fases metaestables CAH10 y

C2AH8, se consideran sitios preferenciales para la formación de gelenita hidratada

[67,70].

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 111


Con el incremento en la temperatura hasta aproximadamente 140 ºC, el compuesto

gelenita hidratada (C2ASH8) es transformado en C2ASH4, para posteriormente dar paso a

una serie de fases amorfas cuando se alcanzan temperaturas de entre 140 y 210 ºC [71].

A 850 ºC, el difractograma resultante permite observar que la intensidad de los picos

relacionados a la fase mulita y corindón se mantiene prácticamente sin cambios, lo cual

sugiere que a esta temperatura, estas fases cristalinas no sufren transformaciones o

participan en la formación de nuevas fases cristalinas.

Por otra parte, el difractograma a 850 ºC permite observar el incremento en la intensidad

de picos relacionados a la fase gelenita (Ca2Al2SiO7). Al incrementarse el contenido de

CaO, como es el caso de la formulación refractaria 15H (ver Tabla 7), se favorece la

formación de fases de bajo punto de fusión, tales como son la gelenita y anortita. Las

fases cristalinas anortita, gelenita y diópsido comienzan a emerger en un rango de

temperaturas de entre 600 y 1000 ºC [27,63].

A partir del difractograma a 850 ºC, también es posible apreciar como la intensidad del

pico de SiO2 relacionado con la fase cristalina cuarzo se incrementa, como se puede

apreciar en el ángulo 2Theta comprendido entre 25-27º y con mayor detalle en la

ampliación mostrada en la esquina superior derecha del difractograma.

A 1050 ºC, el difractograma de la formulación refractaria 15H permite observar la

reducción e incluso la desaparición de ciertos picos relacionados a la fase gelenita

(Ca2Al2SiO7), a expensas de la aparición de picos relacionados a la fase anortita

(CaAl2Si2O8).

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 112


Tomando en cuenta el comportamiento de la formulación refractaria 15H en términos de

absorción al agua (ver Figura 32), la formación de anortita puede deberse no solo a la

sustitución de una fase metaestable como es la gelenita, sino también debido a la

cristalización de esta a partir de una fase líquida rica en silice con contenidos de CaO

[8,63].

A 1400 ºC, no fue posible identificar picos relacionados a la fase gelenita; por el

contrario, picos más intensos relacionados a la fase anortita fueron identificados.

Respecto a las fases cristalinas mulita y cuarzo, fue posible apreciar una reducción en la

intensidad de sus picos. Por otra parte, la intensidad de los picos relacionados a las fases

cristobalita, corindón y cal se incrementó, lo cual siguiere que estas fases precipitaron a

partir de una fase líquida rica en sílice y con contenidos de impurezas durante la etapa de

enfriamiento bajo condiciones de no equilibrio [60].

La Figura 37 muestra la evolución de las fases mineralógicas detectadas mediante la

técnica de difracción de rayos-X para la formulación refractaria 20H en función de las

temperaturas del tratamiento térmico.

En el difractograma correspondiente al tratamiento térmico a 120 ºC, además de las fases

cristalinas mulita (M), corindón (C), cristobalita (S) y cuarzo (Q), las cuales provienen

de las materias primas calcinadas flint clay y bauxita, también se detectó la fase gelenita

hidratada (G).

En la formulación refractaria 20H, el contenido de CaO se incrementó hasta

aproximadamente 10 % en peso (ver Tabla 7), por lo que es de esperarse que una mayor

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 113


cantidad de gelenita hidratada (C2ASH8) sea formada en los sitios preferenciales CAH10

y C2AH8 [67].

Figura 37.- Difractograma de la formulación refractaria 20H a las diferentes temperaturas


de interés. M=mulita, C=corindón, S=cristobalita, Q=cuarzo, L=cal, G=gelenita y
A=anortita.

A 850 ºC, el difractograma resultante permite observar como la intensidad de los picos

relacionados a las fases mulita, corindón y cuarzo se reducen ligeramente, lo cual

sugiere que a esta temperatura, estas fases cristalinas comienzan a sufrir

transformaciones o participan en la formación de nuevas fases cristalinas, como se

aprecia con mayor detalle en la ampliación mostrada en la esquina superior derecha del

difractograma.

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 114


Este hecho no se apreció en las formulaciones refractarias Base, 5H, 10H y 15H, sin

embargo, los resultados en propiedades físicas indican que la formulación refractaria

20H tuvo un comportamiento totalmente distinto al del resto de las formulaciones

refractarias experimentales.

En el difractograma a 850 ºC, se detecta la fase gelenita con estequiometría Ca2Al2SiO7.

El incremento en el contenido de CaO permite que las fases cristalinas anortita, gelenita

y diópsido comiencen a formarse en un rango de temperaturas de entre 600 y 1000 ºC

[27,63,71].

A 1050 ºC, el difractograma de la formulación refractaria 20H permite observar la

aparición de unos cuantos picos relacionados a la fase anortita (CaAl2Si2O8). Como se

mencionó antes, la anortita puede formarse por encima de los 1000 ºC ya sea debido a

que la alta temperatura facilita la difusión de iones Si4+ y la anortita sustituye a la fase

metaestable gelenita; o bien, debido a una fase vítrea con contenidos de CaO formada

durante el proceso de quemado, la cual permite la cristalización y crecimiento de la fase

anortita [8,63].

Los resultados en términos de absorción al agua se relacionan con un eficiente proceso

de sinterizado a partir de la formación de una fase líquida, misma que permitió reducir la

porosidad aparente de las formulaciones refractarias 5H, 10H y 15H en un rango de

temperaturas de 850 a 1050 ºC.

Si bien para la formulación refractaria 20H la porosidad aparente no se reduce en el

mismo rango de temperaturas (850 a 1050 ºC), la reducción en la intensidad de picos

relacionados a las fases cristalinas mulita, corindón y cuarzo en el difractograma a 850

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 115


ºC, sugieren la formación de una fase líquida con impurezas debido al porcentaje de

reemplazo de la materia prima flint clay por escoria de alto horno molida.

El difractograma a 1050 ºC también permite observar un incremento en la intensidad de

los picos relacionados a las fases cuarzo, cristobalita y corindón. Es posible que estas

fases cristalinas precipiten a partir de un líquido rico en sílice y con contenidos de

impurezas durante la etapa de enfriamiento bajo condiciones de no equilibrio [60,61,72].

A 1400 ºC, el difractograma de la formulación refractaria 20H permitió observar un

incremento en la intensidad de los picos relacionados a las fases cristalinas anortita,

cristobalita y cal. Por otra parte, las fases cristalinas corindón y cuarzo mostraron una

significante reducción en la intensidad de sus picos. Tanto la fase cristobalita como la

cal pudieron haber precipitado a partir de una fase líquida rica en sílice con contenidos

de impurezas durante la etapa de enfriamiento bajo condiciones de no equilibrio.

La sílice posee una estructura transitoria de orden-desorden reversible a temperaturas

entre 110 y 1470 ºC, misma que permite la formación de cuarzo, tridimita y cristobalita.

A temperaturas ≥1000 ºC, el cuarzo no participa en la formación de nuevas fases

cristalinas. Sin embargo, con el incremento en la temperatura, como es el caso de la

presente investigación (1050 ºC), comienza el proceso de cristalización de nuevas fases

cristalinas, tales como la cristobalita [41,59,62].

El incremento en la intensidad del pico asociado a la fase cristalina cristobalita se debe a

que ésta vitrifica a partir de sílice amorfa a temperaturas por lo general superiores a 1400

ºC, aunque al estar presentes ciertas impurezas, tales como CaO, Na2O y K2O, esto

puede ocurrir a temperaturas inferiores [41,73].

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 116


El incremento en la porosidad aparente en la formulación refractaria 20H podría

asociarse con el cambio volumétrico que acompaña a la transformación polimórfica de

cuarzo en cristobalita (~17 %).

La desaparición del cuarzo a la temperatura de quemado de 1400 ºC, sugiere la

transformación de la misma en cristobalita. La transformación de cuarzo en cristobalita

es lenta, sin embargo, esta reacción es acelerada cuando se encuentra un alto porcentaje

de sílice amorfa en el sistema durante la transición, ya que la sílice es más reactiva. El

cambio volumétrico de esta transformación conduce a una reducción en la densidad, el

aumento en la porosidad y al incremento del área superficial específica después del

calentamiento [74].

Adicionalmente, se ha reportado que el exceso de CaO reduce la viscosidad de la fase

vítrea con el incremento en la temperatura, lo que conduce a la formación y expansión

de poros no conectados (porosidad cerrada) e incluso a la deformación del cuerpo

cerámico, lo cual sin duda tiene repercusiones en las propiedades físicas de la

formulación refractaria 20H [63,72,75].

4.4 Propiedades mecánicas

4.4.1 Resistencia a compresión en frío (MPa)

La resistencia a compresión en frío (CCS, cold crushing strength por sus siglas en

inglés) de un material refractario, proporciona un indicativo de la idoneidad del mismo

para un uso específico. Esta propiedad mecánica sin embargo, no puede ser utilizada

para predecir el comportamiento del material refractario en servicio.

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 117


De acuerdo a la norma ASTM C133-97, el ensayo de resistencia a compresión en frío

nos arroja un indicativo de cómo se desarrolló la liga cerámica durante la elaboración

del material refractario.

La Figura 38 muestra los valores de resistencia a compresión en frío que se obtuvieron

en las diferentes formulaciones refractarias experimentales en función de la temperatura

a las que fueron tratadas térmicamente.

A 120 ºC, la formulación refractaria 5H mostró el valor de resistencia a compresión más

alto seguido por la formulación Base con 37.1 y 34.8 MPa, respectivamente. Sin

embargo, a medida que se incrementó la sustitución de flint clay por escoria de alto

horno molida en las formulaciones refractarias 10H, 15H y 20H, la resistencia a

compresión disminuyó a valores de 27.7, 20.4 y 16.8 MPa, respectivamente.

En un concreto refractario, es bien sabido que las propiedades desarrolladas dependen

ampliamente de la adecuada selección de agregados refractarios y del cemento

hidráulico utilizado. No obstante, altos contenidos de cemento en un concreto refractario

convencional pueden conducir a estructuras más porosas y de textura abierta debido a la

cantidad de agua de mezcla que se requiere, lo cual sin duda repercute en las

propiedades mecánicas del producto final.

Las resistencias a compresión obtenidas a la temperatura de secado de 120 ºC para las

formulaciones refractarias Base y 5H se deben principalmente a la acción de la liga

hidráulica proporcionada por la hidratación de las fases presentes en el cemento

aluminoso (CA: monoaluminato de calcio y CA2: dialuminato de calcio) y a la capacidad

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 118


hidráulica de la escoria de alto horno finamente molida al entrar ésta en contacto con el

agua [1].

Sin embargo, para las formulaciones refractarias 10H, 15H y 20H, una mayor cantidad

de agua de mezcla fue requerida para su correcta trabajabilidad (ver Tabla 4), lo cual

impactó negativamente en la resistencia mecánica, puesto que se desarrollaron cuerpos

cerámicos más porosos (ver Figura 31) [27].

A 850 ºC, se observó una disminución en los valores de resistencia a compresión para

todas las formulaciones refractarias experimentales estudiadas en la presente

investigación. Esta disminución se atribuye a la deshidratación de las pastas de

aluminatos de calcio hidratado metaestables de forma hexagonal (CAH10) al pasar a una

forma cúbica más estable de aluminato de calcio hidratado (C3AH6) y α-AH3 al

incrementarse la temperatura de quemado.

La reestructuración generada por la pérdida de agua en los hidratos y geles conduce a la

formación de poros y a una contracción volumétrica de acuerdo a una compleja cinética

a temperaturas en un rango de 100 a 550 ºC y superiores. A temperaturas de quemado

intermedias como es 850 ºC, la caída en resistencia mecánica de concretos refractarios se

debe al deterioro del enlace hidráulico y a que no se ha desarrollo por completo un

enlace cerámico [1,27].

A 1050 ºC, las formulaciones refractarias experimentales exhibieron un ligero

incremento en los valores de resistencia a compresión. Cabe mencionar que a

temperaturas superiores a 950 ºC, comienza la cristalización de nuevas fases cristalinas y

la primer etapa del proceso de sinterizado, lo cual permite reducir la porosidad en el

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 119


cuerpo cerámico y permite una ganancia en la resistencia mecánica. No obstante, no es

sino hasta temperaturas cercanas a 1100 ºC que el sinterizado se vuelve más significante

[34].

Para un concreto refractario convencional, se han reportado valores de porosidad de

entre 20 y 30 % tras el proceso de secado y quemado hasta 1000 ºC, así como valores de

resistencia a compresión que varían entre 10 y 30 MPa. Estos valores se encuentran en

acuerdo con los valores de porosidad aparente y resistencia a compresión que se

obtuvieron para las formulaciones refractarias experimentales propuestas en la presente

investigación [44].

A las temperaturas de 120, 850 y 1050 ºC, las formulaciones refractarias experimentales

mostraron el siguiente comportamiento en términos de resistencia a compresión en frío:

5H > Base > 10H > 15H > 20H.

A 1400 ºC sin embargo, el comportamiento de las formulaciones refractarias

experimentales en términos de resistencia a compresión en frío es el siguiente: 10H > 5H

> 15H > Base > 20H.

Cristales de mulita y corindón, así como de anortita, los cuales fueron formados a partir

de una fase líquida rica en sílice y con contenidos de impurezas, permitieron no solo que

los poros y espacios vacíos fueran ocupados, sino también que la microestructura de la

formulación refractaria 10H evolucionara en un bloque sólido, lo cual se ve reflejado en

un incremento de aproximadamente 74 % en resistencia a compresión comparado con el

valor obtenido por la formulación refractaria de referencia (Base) [54,72].

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 120


La máxima resistencia a compresión alcanzada por la formulación refractaria 10H (94.5

MPa) coincide con los valores más bajos en términos de porosidad aparente y absorción

al agua obtenidos por esta formulación (ver Figura 31 y Figura 32).

Figura 38.- Resistencia a compresión en frío de las formulaciones refractarias


experimentales tratadas térmicamente.

Si bien el proceso de sinterizado a través de la formación de una fase líquida de la

formulación refractaria 15H fue más eficiente comparado con la formulación refractaria

5H, la expansión volumétrica que acompaña a la formación de cristobalita afectó

negativamente en la resistencia mecánica de la formulación refractaria 15H.

La formación de una fase líquida rica en sílice y con contenidos de impurezas

(principalmente CaO) no solo favorece la formación de cristales de anortita y cristobalita

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 121


e inhibe la formación de la fase mulita, sino que también representa una fuerza motriz

que disuelve los cristales de corindón.

Para la formulación refractaria Base, a pesar de que la microestructura se compone de

fases altamente refractarias como son corindón, mulita y cristobalita, el valor de

resistencia a compresión obtenido (54.4 MPa) puede asociarse a una pobre red

estructural de cristales de mulita secundaria, formados por reacción en estado sólido, los

cuales a la temperatura de 1400 ºC no han crecido lo suficiente para interconectarse y

formar un cuerpo cerámico más denso y de porosidad reducida (ver Figura 30 y Figura

31).

El cambio volumétrico que acompaña a la transformación polimórfica de cuarzo y sílice

amorfa en cristobalita, así como la disolución de una fase altamente refractaria como es

el corindón, condujo a un pobre desempeño en términos de resistencia a compresión

para la formulación refractaria 20H (44.7 MPa) [34].

4.4.2 Resistencia a flexión en frío (MPa)

La resistencia a la flexión (MOR, modulus of rupture por sus siglas en inglés) de un

material refractario, se determina de acuerdo a lo establecido por la norma ASTM C133-

97, y al igual que la resistencia a compresión en frío, nos arroja un indicativo de la

resistencia del sistema ligante que une las partículas en el cuerpo cerámico.

El tamaño de partículas, el sistema de empaquetamiento de los agregados y la madurez

del enlace cerámico, son factores que permiten desarrollar altos valores de resistencia a

compresión y flexión. Sin embargo, la madurez del enlace cerámico contribuye en

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 122


mayor medida para la obtención de altos valores de resistencia a flexión a diferencia de

los otros factores [20].

La Figura 39 muestra los valores de resistencia a flexión en frío que se obtuvieron en

las diferentes formulaciones refractarias en función de la temperatura a las que fueron

tratadas térmicamente.

A 120 ºC, el enlace hidráulico es el principal responsable de la resistencia a flexión que

obtuvieron las formulaciones refractarias. A esta temperatura, la formulación refractaria

5H mostró el valor más alto de resistencia a flexión seguido por la formulación Base con

14.7 y 12.9 MPa, respectivamente.

A medida que se incrementó la sustitución de flint clay por escoria de alto horno molida

en las formulaciones 10H, 15H y 20H, los valores de resistencia a flexión disminuyeron

progresivamente. Cabe mencionar que para estas formulaciones refractarias, el

contenido de agua de mezcla se incrementó para una correcta trabajabilidad, por lo que

cuerpos cerámicos más porosos fueron desarrollados.

A 850 ºC, la ruptura del enlace hidráulico producto de la deshidratación de las pastas de

aluminato de calcio hidratado metaestables de forma hexagonal (CAH10) al pasar a una

forma cúbica más estable de aluminato de calcio hidratado (C3AH6) y α-AH3, provocó la

caída en los valores de resistencia a flexión en todas las formulaciones refractarias

debido a la contracción volumétrica y porosidad generada en los cuerpos cerámicos

[1,27].

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 123


A 1050 ºC, un ligero incremento en la resistencia a flexión se observó en las

formulaciones refractarias 5H, 10H y 15H, lo cual indica que para estas formulaciones,

la liga cerámica comienza a formarse en este rango de temperaturas.

A 1400 ºC, la formulación refractaria 10H mostró el valor más alto de resistencia a

flexión con 26.2 MPa, lo cual coincide con la formulación que desarrolló el proceso de

sinterizado por fase líquida más eficiente y presentó una microestructura compuesta por

fases altamente refractarias como son mulita y corindón además de anortita [54,72].

Figura 39.- Resistencia a flexión en frío de las formulaciones refractarias experimentales


tratadas térmicamente.

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 124


La formulación 15H mostró mayor resistencia a flexión en comparación con la

formulación 5H, lo cual se encuentra en acuerdo con los valores obtenidos en términos

de porosidad aparente y absorción al agua para esta formulación y confirma que ésta

propiedad es más susceptible a la madurez de la liga cerámica que a otros factores (ver

Figura 31 y Figura 32) [20].

La formulación Base mostró a su vez un incremento en la resistencia a flexión gracias a

un proceso de sinterizado en estado sólido entre partículas y al desarrollo de una

microestructura compuesta por cristales de mulita primaria y secundaria, corindón y

cristobalita.

4.5 Análisis microestructural (MEB)

Las formulaciones refractarias mostraron diferencias en las propiedades físicas y

mecánicas, las cuales a menudo son relacionadas a cambios en la microestructura de los

cuerpos cerámicos provocados durante el sinterizado. Por tal motivo, se realizó un

análisis mediante microscopía electrónica de barrido (MEB) en la microestructura de las

muestras sinterizadas a 1400 ºC, tras el ensayo de resistencia mecánica a compresión

[32].

Para el análisis microestructural fueron seleccionadas las formulaciones refractarias más

representativas tomando en cuenta las propiedades físicas y mecánicas obtenidas; es

decir, la formulación refractaria de mejor y peor desempeño (10H y 20H,

respectivamente), así como la formulación de referencia para fines comparativos (Base).

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 125


La Figura 40 muestra la microestructura de la formulación refractaria Base tras el

tratamiento térmico a 1400 ºC. La microestructura está compuesta por un esqueleto de

granos gruesos y medianos (gris oscuro) distribuidos homogéneamente e identificados

como agregados (A), conectados entre sí por una matriz (M) de granos finos (gris más

claro) y que además, contiene porosidad (P). La morfología de los agregados incluye

granos con cierta redondez, así como granos subangulares. Por otra parte, diferentes

tipos de poros pueden ser visualizados [1,2,24].

La porosidad intragranular está representada por poros dentro de los agregados

minerales, debido a la descomposición de los accesorios minerales que ocurre en las

arcillas caoliníticas y bauxitas si se seleccionan como materia prima, tal es el caso de la

presente investigación. La porosidad intergranular se encuentra en la matriz refractaria y

resulta principalmente de la vibración durante el vaciado de las mezclas refractarias. La

porosidad intra e intergranular puede ser cerrada o interconectada, y se presenta con

redondez, con forma transversal o bien de forma longitudinal como es el caso de las

microgrietas (G). Por último, se aprecia la porosidad de tipo fractura por

incompatibilidad, la cual se aprecia como microgrietas que rodean un grano y lo separan

de la matriz refractaria. Este tipo de porosidad es dominante en los concretos refractarios

vaciados [2].

A partir de la Figura 40 es posible observar los tres tipos de porosidad, ya que se

aprecia porosidad dentro de los agregados e incluso como microgrietas que cruzan

transversalmente los agregados (intragranular). Además, porosidad con cierto grado de

redondez es posible apreciar en la matriz refractaria (intergranular) al igual que

microgrietas que separan a los agregados de la matríz (tipo fractura).

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 126


La porosidad intergranular y de tipo fractura son dominantes en la microestructura de la

formulación refractaria Base, las cuales son generadas principalmente debido a la

deshidratación de los hidratos como es el C3AH6 a temperaturas de entre 200 y 300 ºC y

superiores.

Figura 40.- Micrografía a 55x de la formulación refractaria Base sinterizada a 1400 ºC.
A=agregados, M=matriz, P=porosidad y G=microgrietas.

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 127


La Figura 41 muestra la microestructura de la formulación refractaria Base a una mayor

magnificación. En la figura se incluye además un análisis semicuantitativo elemental

realizado tanto a la matriz refractaria como a uno de los agregados que componen el

cuerpo refractario.

Figura 41.- Micrografía a 200x de la formulación refractaria Base y análisis EDS de la


matriz refractaria (M) y los agregados (A).

Mediante la técnica de espectrometría de dispersión de energía (EDS) se corroboraron

las fases mineralógicas detectadas anteriormente en la microestructura de la formulación

Base con la técnica de difracción de rayos-X.

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 128


La mulita y el corindón los cuales forman la matriz refractaria y los agregados

respectivamente, son los principales minerales refractarios que componen el cuerpo

refractario. En la matríz refractaria y en los granos de corindón se detectó la presencia de

K, Ti y Fe como impurezas. El carbono detectado tanto en la matriz como en los

agregados, es debido al recubrimiento que se realizó previo al análisis microestructural

con el objetivo de hacer conductora la muestra.

Figura 42.- Mapeo general de la micrografía a 200x correspondiente a la formulación


refractaria Base.

La Figura 42 muestra la distribución de los elementos detectados en la microestructura

de la formulación refractaria Base mediante un mapeo general.

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 129


El mapeo permite observar como los granos de corindón presentes en diferentes tamaños

se encuentran distribuidos homogéneamente. La matriz refractaria que rodea a los

granos de corindón está compuesta por alúmina y sílice (mulita), además de calcio

proveniente del cemento de aluminato de calcio. Por otra parte, algunas partículas de

sílice se pueden detectar de forma aislada en la microestructura, las cuales a través del

análisis de difracción de rayos-X fueron identificadas como cristobalita.

La Figura 43 muestra la microestructura de la formulación refractaria 10H tras el

tratamiento térmico a 1400 ºC. La sustitución de una materia prima como es flint clay

por escoria de alto horno en 10 % en peso tuvo un efecto importante en la

microestructura tras el tratamiento térmico a 1400 ºC, principalmente debido al

incremento en la cantidad de CaO en el cuerpo cerámico.

En esta figura, es posible observar que la microestructura está compuesta por un

esqueleto de granos de diferentes tamaños de partícula distribuidos homogéneamente,

identificados como agregados (A), y que presentan una tonalidad de gris oscuro. Una

microestructura más densa y compacta a diferencia de la formulación refractaria Base

puede observarse debido a que se llevó a cabo el sinterizado a través de una fase líquida,

por lo que se aprecian los agregados embebidos en una matriz refractaria libre de grietas

identificada como (M), y que presenta una tonalidad de gris más claro.

Adicionalmente, la microestructura presenta cierta porosidad, la cual fue identificada

como (P). Esta porosidad es de tipo cerrada y no interconectada, y a diferencia de la

formulación refractaria Base, no se apreció la porosidad de tipo fractura.

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 130


Figura 43.- Micrografía a 55x de la formulación refractaria 10H sinterizada a 1400 ºC.
A=agregados, M=matriz y P=porosidad.

La Figura 44 muestra la microestructura de la formulación refractaria 10H a una mayor

magnificación. En esta figura se incluye además un análisis semicuantitativo elemental

realizado tanto a la matriz refractaria como a uno de los agregados que componen el

cuerpo refractario.

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 131


Mediante la técnica de espectrometría de dispersión de energía (EDS) se corroboraron

las fases mineralógicas detectadas anteriormente en la microestructura de la formulación

10H con la técnica de difracción de rayos-X. Los agregados están compuestos de

alúmina (corindón) y presentan óxido de hierro como impureza. Por otra parte, la matriz

está formada principalmente por sílice, alúmina y calcio, lo cual se encuentra en acuerdo

con las fases mineralógicas mulita y anortita detectadas por DR-X, además de óxidos de

potasio, magnesio, titanio y hierro como impurezas. El carbono detectado tanto en la

matriz como en los agregados, es debido al recubrimiento que se realizó previo al

análisis microestructural con el objetivo de hacer conductora la muestra.

Figura 44.- Micrografía a 200x de la formulación refractaria 10H y análisis EDS de la


matriz refractaria (M) y los agregados (A).

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 132


La Figura 45 muestra la distribución de los elementos detectados en la microestructura

de la formulación refractaria 10H mediante un mapeo general. El mapeo permite

observar cómo los granos de corindón presentes en diferentes tamaños se encuentran

distribuidos homogéneamente y embebidos en una matriz refractaria que rodea a los

granos y que está compuesta por alúmina, sílice y calcio en forma de mulita y anortita.

La incorporación de mayores contenidos de CaO tuvo efecto tanto en la densificación de

la microestructura del cuerpo cerámico, así como en la formación de porosidad cerrada

no interconectada.

Figura 45.- Mapeo general de la micrografía a 200x correspondiente a la formulación


refractaria 10H.

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 133


Por una parte, la formación de una fase líquida rica en sílice y con mayores cantidades

de CaO aceleró la formación de anortita en la matriz refractaria durante el proceso de

quemado, permitiendo llenar los espacios abiertos entre los constituyentes del cuerpo

cerámico y ayudando de esta manera a densificarlo. La presencia de anortita en la

microestructura incrementa la densidad, la estabilidad química y la resistencia mecánica

[76–78].

Por otra parte, tanto la generación de fase líquida como la variación en la viscosidad del

mismo afectan no solo a la densificación en el proceso de sinterizado, sino también a la

formación de poros.

En este sentido, la morfología de poro es fuertemente influenciada con el incremento en

los contenidos de CaO. Es bien sabido que la función del CaO, es actuar como

modificador del vidrio, ya que los iones Ca2+ que se difunden en la fase líquida facilitan

la despolimerización de la red de silicatos, lo que reduce la viscosidad de la fase líquida

y a su vez conduce a la formación de poros no conectados (porosidad cerrada) en

presencia de fase líquida [72,77].

La Figura 46 muestra la microestructura de la formulación refractaria 20H tras el

tratamiento térmico a 1400 ºC. La sustitución de la materia prima flint clay por escoria

de alto horno en 20 % en peso permitió observar diferencias importantes en la

microestructura tras el tratamiento térmico a 1400 ºC, principalmente debido al

incremento en la cantidad de CaO en el cuerpo cerámico.

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 134


Figura 46.- Micrografía a 55x de la formulación refractaria 20H sinterizada a 1400 ºC.
A=agregados, M=matriz y P=porosidad.

A partir de la figura, es posible observar que la microestructura está compuesta por

granos de diferentes tamaños de partícula distribuidos homogéneamente, identificados

como agregados (A), y que presentan una tonalidad de gris oscuro. La matriz refractaria,

identificada como (M) se presenta en una tonalidad de gris más claro. Por otra parte,

mayor porosidad, identificada como (P) puede observarse en comparación con la


M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 135
microestructura de la formulación refractaria 10H. Es posible apreciar porosidad dentro

de los agregados e incluso microgrietas que cruzan transversalmente dichos agregados.

Algunos de los poros de tamaños importantes fueron llenados parcialmente con la resina

epóxica y presentan una tonalidad en negro.

Figura 47.- Micrografía a 200x de la formulación refractaria 20H y análisis EDS de la


matriz refractaria (M) y los agregados (A).

La Figura 47 muestra la microestructura de la formulación refractaria 20H a una mayor

magnificación, donde además se incluye un análisis semicuantitativo elemental realizado

tanto a la matriz refractaria como a uno de los agregados que componen el cuerpo

refractario.

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 136


Mediante la técnica de espectrometría de dispersión de energía (EDS) se corroboraron

las fases mineralógicas detectadas anteriormente en la microestructura de la formulación

20H con la técnica de difracción de rayos-X. Los agregados están compuestos de

alúmina (corindón), mientras que la matriz refractaria está formada principalmente por

sílice, alúmina y calcio, lo cual se encuentra en acuerdo con las fases mineralógicas

mulita y anortita detectadas por DR-X, además de óxidos de magnesio, titanio y hierro

como impurezas. El carbono detectado tanto en la matriz como en los agregados, es una

vez más debido al recubrimiento que se realizó previo al análisis microestructural con el

objetivo de hacer conductora la muestra.

La Figura 48 muestra la distribución de los elementos detectados en la microestructura

de la formulación refractaria 20H mediante un mapeo general. El mapeo realizado

sugiere que el CaO presente en una fase líquida con contenidos de impurezas actuó

como una fuerza motriz que disolvió los granos de corindón destruyendo de esta manera

el esqueleto que proporciona la resistencia mecánica en el cuerpo cerámico. Únicamente

los agregados gruesos de corindón pueden ser observados de manera aislada en una

matriz compuesta por alúmina, sílice y calcio en forma de mulita y anortita.

Adicionalmente, el efecto combinado de la reducción de la viscosidad de la fase vítrea

por exceso de CaO y la formación de cristobalita a partir de sílice amorfa y cuarzo,

provocaron la formación y expansión de porosidad cerrada y microagrietamiento por

cambio volumétrico respectivamente, el cual se identifica con color azul en el mapeo

general y que afecta considerablemente a la resistencia mecánica del concreto refractario

[72–75].

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 137


Figura 48.- Mapeo general de la micrografía a 55x correspondiente a la formulación
refractaria 20H.

La presencia de la fase anortita en un concreto refractario, dependiendo de la máxima

temperatura de operación prevista para la aplicación final, puede ser benéfica o

perjudicial, puesto que la anortita pura funde congruentemente a 1553 ºC [76].

Cuando se requieren temperaturas de operación que exceden ~1550 ºC, los concretos

refractarios de bajo y ultra bajo cemento son seleccionados. En este tipo de concretos

refractarios, se busca remover los contenidos de calcio del sistema refractario debido a

su acción fundente a altas temperaturas en aluminosilicatos. El CaO reaccionará con la

microsílice, un compuesto necesario en la elaboración de concretos refractarios para

mejorar la trabajabilidad del mismo, pero que a su vez conduce a la formación de líquido

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 138


a través de fases de bajo punto de fusión (anortita) a altas temperaturas, afectando

negativamente el desempeño del concreto refractario en servicio [25].

No obstante, para aplicaciones como en la industria del aluminio, en las cuales la

temperatura máxima de operación es inferior a 1500 ºC, la presencia de la fase anortita

en el sistema, se ha reportado como benéfica. Además de la industria del acero, la cual

consume cerca de la mitad de los materiales refractarios producidos anualmente en el

mundo, los otros dos grandes consumidores de materiales refractarios son las industrias

del aluminio y del vidrio con cerca del 20 % de la producción total de materiales

refractarios [79].

Los hornos de fusión y retención en procesos de fundido de aluminio han utilizado

refractarios de aluminosilicatos y diferentes aditivos desde finales de la década de los

70, los cuales operan en un rango de temperaturas de entre 700 y 1300 ºC. La corrosión

de los materiales refractarios durante el proceso de vaciado de aleaciones de aluminio

incrementa sin duda el costo total de la producción. El proceso de corrosión en

refractarios de aluminosilicatos toma lugar a través de varios mecanismos que incluyen

la infiltración de metal líquido y la formación de fases líquidas a altas temperaturas,

mismas que se sabe ocurren simultáneamente [80].

En los concretos refractarios de aluminosilicosos, una práctica común ha sido la de

incorporar microsílice como rellenador y para mejorar la trabajabilidad del concreto

refractario. Sin embargo, para aplicaciones de fundido de aluminio la presencia de sílice

no es benéfica debido a su baja resistencia química ante el ataque por aluminio. La

formación de fases vítreas en el refractario tratado térmicamente, los cambios

volumétricos y el volumen de poro en el cuerpo cerámico tienen un efecto significante

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 139


en la resistencia a corrosión del refractario. Las fases amorfas, debido a las grandes

dislocaciones y defectos presentes, sufren reacciones con metales fundidos más

fácilmente, por lo tanto, la cinética de las reacciones entre el metal fundido y el

refractario son aceleradas en estos casos [81,82].

El CaO reaccionará con la alúmina y la sílice para formar fases de aluminosilicatos de

calcio (anortita) con lo cual se reducirá la cantidad de sílice libre y por consecuencia, se

mejorará la resistencia a corrosión del material refractario cuando se encuentra en

contacto con aluminio fundido. La ausencia de fases vítreas en conjunto con la

formación de anortita en la matriz refractaria, permite el incremento en la resistencia a

corrosión, puesto que se ha establecido que la fase anortita es estable al contacto con

aluminio fundido [81,82].

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 140


Capítulo V
Conclusiones

§ La factibilidad de utilizar escoria de alto horno como reemplazo de flint clay se puso

de manifiesto en la presente investigación mediante el desarrollo de un concreto

refractario convencional sustentable con propiedades mejoradas y potencial

aplicación en la industria del aluminio.

§ Se obtuvieron concretos refractarios convencionales de mayor densidad al sustituir

flint clay por escoria de alto horno en 5, 10 y 15 % en peso, con valores de 2.47, 2.61

y 2.46 g/cm3 respectivamente, en comparación con el valor de 2.31 g/cm3 de la

formulación de referencia (Base) tras el tratamiento térmico a 1400 ºC.

§ Se registraron porcentajes de porosidad aparente inferiores (entre 10.64 y 19.63 %) en

las formulaciones refractarias con contenidos de escoria de alto horno en 5, 10 y 15 %

en peso, en comparación con el porcentaje obtenido por la formulación de referencia

(25.21 %) tras el tratamiento térmico a 1400 ºC.

§ Se registraron porcentajes de absorción al agua inferiores (entre 4.08 y 7.94 %) en las

formulaciones refractarias con contenidos de escoria de alto horno en 5, 10 y 15 % en

peso, en comparación con el porcentaje obtenido por la formulación de referencia

(11.02 %) tras el tratamiento térmico a 1400 ºC.

§ La resistencia a la compresión en frío de los concretos refractarios convencionales se

incrementó en aproximadamente 29, 74 y 15 % para las formulaciones 5H, 10H, y

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 141


15H respectivamente, en comparación con el valor obtenido por la formulación de

referencia (54.4 MPa) tras el tratamiento térmico a 1400 ºC.

§ La resistencia a la flexión en frío de los concretos refractarios convencionales se

incrementó en aproximadamente 16, 34 y 28 % para las formulaciones 5H, 10H, y

15H respectivamente, en comparación con el valor obtenido por la formulación de

referencia (19.6 MPa) tras el tratamiento térmico a 1400 ºC.

§ El efecto del CaO en la formulación refractaria 10H permitió el desarrollo de un

concreto refractario convencional más denso (2.61 g/cm3) y de porosidad reducida

(10.64 %), lo que a su vez incrementó la resistencia mecánica en aproximadamente

74 % en comparación con el concreto refractario de referencia.

§ La microestructura de la formulación refractaria 10H sugiere que la mejora en las

propiedades físicas y mecánicas se debe a un eficiente proceso de sinterización en

fase líquida y a la precipitación de cristales de anortita mediante la reacción de SiO2 y

Al2O3 con el CaO proveniente de la escoria de alto horno.

§ El contenido de CaO en las formulaciones refractarias 15H y 20H promovió la

formación de gelenita hidratada y gelenita, detectadas en los difractogramas a 120 y

850 ºC, respectivamente.

§ La disolución de los granos de corindón en la fase líquida con exceso de CaO y el

cambio volumétrico que acompaña a la formación de cristobalita a partir de cuarzo y

sílice amorfa, fueron responsables del pobre desempeño de la formulación refractaria

20H.

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 142


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M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 151


Índice de Figuras
Figura 1.- Materias primas seleccionadas para la elaboración de concreto refractario
silicoaluminoso. .................................................................................................... 39
Figura 2. Escoria de alto horno proporcionada por AHMSA. ....................................... 45
Figura 3.- Equipo utilizado para acondicionamiento de la escoria de alto horno: A)
Trituradora de mandíbula, B) Molino tipo de bolas. .............................................. 45
Figura 4.- Inspección visual de carga adecuada de escoria de alto horno en molino de
bolas. .................................................................................................................... 46
Figura 5.- Tamiz utilizado para el cribado de la escoria de alto horno molida. .............. 47
Figura 6.- Imagen de referencia de un espectrómetro de fluorescencia de rayos-X (FR-X)
marca Philips modelo PW2400 utilizado para determinar composición química. .. 48
Figura 7.- Equipo de difracción de rayos-X marca Empyrean de PANalytical. ............. 51
Figura 8.- Patrón de difracción de rayos-X del flint clay calcinado. .............................. 52
Figura 9.- Patrón de difracción de rayos-X de la bauxita calcinada. .............................. 53
Figura 10.- Patrón de difracción de rayos-X de la kyanita. ........................................... 54
Figura 11.- Patrón de difracción de rayos-X del Secar 80. ............................................ 55
Figura 12.- Patrón de difracción de rayos-X de la microsílice....................................... 56
Figura 13.- Patrón de difracción de rayos-X de la escoria de alto horno........................ 58
Figura 14.- Pesaje de las materias primas. .................................................................... 62
Figura 15.- Mezcladora de mortero tipo paleta. ............................................................ 64
Figura 16.- Prueba de bola en mano: A) Mezcla con exceso de agua, B) Mezcla con bajo
contenido de agua, C) Mezcla con buena consistencia, D) Consistencia obtenida en
las mezclas de la presente investigación. ............................................................... 66
Figura 17.- Molde con mezcla refractaria vaciada previo a ser sometido al proceso de
vibrado. ................................................................................................................ 67
Figura 18.- Proceso de vibrado de moldes de mezclas refractarias. ............................... 68
Figura 19.- Molde cubierto con película plástica para proceso de curado...................... 69
Figura 20.- Estufa de secado: A) Estufa programada a 120 ºC, B) Probetas cúbicas y en
forma de barra rectangular sometidas al proceso de secado. .................................. 72

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 152


Figura 21.- Rampa de calentamiento para el secado y quemado de las probetas
refractarias experimentales.................................................................................... 73
Figura 22.- Probetas refractarias experimentales sometidas a proceso de quemado a 1400
ºC en mufla de caja Thermo Scientific modelo BF41433C-1. ................................ 74
Figura 23.- Procedimiento para determinación de pesos húmedo y suspendido: A)
Probetas en agua hirviendo, B) Probetas en reposo después de hervir por 2 horas, C)
Remoción de agua superficial de las probetas, D) Medición de peso húmedo, E)
Probeta en aditamento para determinar peso suspendido, F) Medición de peso
suspendido. ........................................................................................................... 78
Figura 24.- Máquina universal Instron con capacidad máxima de 250 KN. .................. 80
Figura 25.- Prueba de resistencia a compresión en frío hasta el colapso. ....................... 81
Figura 26.- Prueba de resistencia a flexión en frío hasta el colapso. .............................. 82
Figura 27.- Equipo de molienda ROCKLABS. ............................................................. 83
Figura 28.- Equipo de microscopía electrónica de barrido marca JEOL JSM-6510LV .. 85
Figura 29.- Equipo Quorum Q150R ES utilizado para recubrir muestras con grafito. ... 86
Figura 30.- Densidad en bulto de las formulaciones refractarias tratadas térmicamente. 89
Figura 31.- Porosidad aparente de las formulaciones refractarias tratadas térmicamente.
............................................................................................................................. 93
Figura 32.- Absorción al agua de las formulaciones refractarias tratadas térmicamente. 98
Figura 33.- Difractograma de la formulación refractaria Base a las diferentes
temperaturas de interés. M=mulita, C=corindón, S=cristobalita y Q=cuarzo. ...... 101
Figura 34.- Difractograma de la formulación refractaria 5H a las diferentes temperaturas
de interés. M=mulita, C=corindón, S=cristobalita, Q=cuarzo, A=anortita y L=cal.
........................................................................................................................... 104
Figura 35.- Difractograma de la formulación refractaria 10H a las diferentes
temperaturas de interés. M=mulita, C=corindón, S=cristobalita, Q=cuarzo,
A=anortita y L=cal.............................................................................................. 108
Figura 36.- Difractograma de la formulación refractaria 15H a las diferentes
temperaturas de interés. M=mulita, C=corindón, S=cristobalita, Q=cuarzo, L=cal,
G=gelenita y A=anortita. .................................................................................... 110

M.C. JESÚS FERNANDO LÓPEZ PERALES 153


Figura 37.- Difractograma de la formulación refractaria 20H a las diferentes
temperaturas de interés. M=mulita, C=corindón, S=cristobalita, Q=cuarzo, L=cal,
G=gelenita y A=anortita. .................................................................................... 114
Figura 38.- Resistencia a compresión en frío de las formulaciones refractarias
experimentales tratadas térmicamente. ................................................................ 121
Figura 39.- Resistencia a flexión en frío de las formulaciones refractarias experimentales
tratadas térmicamente. ........................................................................................ 124
Figura 40.- Micrografía a 55x de la formulación refractaria Base sinterizada a 1400 ºC.
A=agregados, M=matriz, P=porosidad y G=microgrietas. ................................... 127
Figura 41.- Micrografía a 200x de la formulación refractaria Base y análisis EDS de la
matriz refractaria (M) y los agregados (A). ......................................................... 128
Figura 42.- Mapeo general de la micrografía a 200x correspondiente a la formulación
refractaria Base. .................................................................................................. 129
Figura 43.- Micrografía a 55x de la formulación refractaria 10H sinterizada a 1400 ºC.
A=agregados, M=matriz y P=porosidad. ............................................................. 131
Figura 44.- Micrografía a 200x de la formulación refractaria 10H y análisis EDS de la
matriz refractaria (M) y los agregados (A). ......................................................... 132
Figura 45.- Mapeo general de la micrografía a 200x correspondiente a la formulación
refractaria 10H.................................................................................................... 133
Figura 46.- Micrografía a 55x de la formulación refractaria 20H sinterizada a 1400 ºC.
A=agregados, M=matriz y P=porosidad. ............................................................. 135
Figura 47.- Micrografía a 200x de la formulación refractaria 20H y análisis EDS de la
matriz refractaria (M) y los agregados (A). ......................................................... 136
Figura 48.- Mapeo general de la micrografía a 55x correspondiente a la formulación
refractaria 20H.................................................................................................... 138

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Índice de Tablas
Tabla 1.- Composición química de las materias primas (% en peso). ............................ 49
Tabla 2.- Dosificación de las diferentes formulaciones refractarias diseñadas. .............. 60
Tabla 3.- Fracciones granulométricas utilizadas en las diferentes formulaciones
refractarias. ........................................................................................................... 61
Tabla 4.- Cantidad de agua y tiempo de mezclado óptimo para las diferentes
formulaciones refractarias. .................................................................................... 64
Tabla 5.- Nomenclatura de identificación para las diferentes formulaciones refractarias.
............................................................................................................................. 70
Tabla 6.- Probetas refractarias experimentales obtenidas para evaluación de propiedades
físicas y mecánicas. .............................................................................................. 71
Tabla 7.- Composición química global de las formulaciones refractarias propuestas. . 103

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Índice de Ecuaciones
Ecuación 1.- Densidad en bulto (g/cm3). ...................................................................... 75
Ecuación 2.- Porosidad aparente (%)............................................................................ 76
Ecuación 3.- Absorción al agua (%). ............................................................................ 76
Ecuación 4.- Resistencia a compresión (MPa). ............................................................. 80
Ecuación 5.- Resistencia a la flexión en frío (MPa). ..................................................... 82

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