Trabajo colaborativo online en la enseñanza
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universitaria. Revisión de la literatura científica
Irene García Lázaro
Facultad Humanidades y Ciencias Sociales y Facultad de Psicología
Universidad Isabel I, Sevilla, España
Introducción
La sociedad actual se encuentra inmersa en una vorágine de cambios constantes. Ante
estos cambios, las nuevas tecnologías de la información y el conocimiento, así como una
nueva cultura de interacción y comunicación en el ámbito educativo basada en la interac-
tividad hace imprescindible el replanteamiento de nuevos modelos didácticos centrados
en el aprendizaje. En este sentido, en las instituciones de Educación Superior (ES), los
estudiantes son conscientes de que el acceso a la información y al conocimiento no está
limitado a las aulas físicas (Silva, 2017). Nuevos entornos de aprendizaje, como son los
virtuales, exigen y requieren adaptaciones a nuevos estilos de aprendizaje. Así, la imple-
mentación de nuevas metodologías activas es de vital importancia en estos escenarios
de enseñanza-aprendizaje (E-A) donde se fomenta el desarrollo de competencias. Este
tipo de metodologías activas, configuran un nuevo espacio educativo donde el estudiante
es el principal protagonista del proceso formativo. Por ello, para adaptarnos a este nuevo
escenario, es necesario la combinación coherente de diferentes métodos de enseñanza
como la lección magistral, los estudios de casos, la resolución de ejercicios, el aprendi-
zaje basado en problemas, el aprendizaje orientado a proyectos y el aprendizaje colabo-
rativo, entre otros (De Miguel, 2006).
Desde un enfoque colaborativo, el desarrollo de competencias transversales es
fundamental en el ámbito académico, profesional y social. Así, siguiendo a Winter (2000),
se señalan algunas de estas competencias como aprender a trabajar conforme a una
metodología concreta, aprender a comunicarse con libertad y respeto ante las diferentes
opiniones o ideas de los participantes del grupo de trabajo, saber gestionar e integrar las
diferencias y valorar las aportaciones y el esfuerzo compartido, entre otras. Por tanto,
los estudiantes del siglo XXI necesitan aprender a manejar nuevas herramientas tec-
nológicas que faciliten el acceso a la información y el intercambio de conocimientos y
experiencias. Además, es fundamental que sepan distinguir y seleccionar los contenidos
Cita sugerida:
García Lázaro, I. (2019). Trabajo colaborativo online en la enseñanza universitaria. Revisión de la
literatura científica. En REDINE (Ed.), Estrategias y metodologías didácticas: perspectivas actuales.
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(pp. 70-78). Eindhoven, NL: Adaya Press.
Irene García Lázaro
de manera adecuada y que reconozcan las fuentes válidas y fiables, dotadas de rigor
científico. En este punto, el docente adquiere un papel fundamental como guía del cono-
cimiento, contextualizando el aprendizaje y dotándole de significado.
Por ello, un enfoque metodológico social, constructivista y comunitario es esencial
para el desarrollo de estas competencias, dadas las posibilidades de construir comuni-
caciones tanto sincrónicas como asincrónicas entre los diferentes agentes implicados en
los procesos educativos (Martín y López, 2012). Igualmente, se considera que las nue-
vas tecnologías facilitan la comunicación entre los propios estudiantes y entre el docente
y los estudiantes. Además, favorece el aprendizaje cooperativo al facilitar la organización
de actividades grupales y colaborativas, siendo necesario el reparto de tareas, la defini-
ción de roles en el equipo de trabajo y alcanzar acuerdos en las acciones que se deben
seguir (Garzozi y Lucas, 2014). Así pues, el objetivo principal del presente trabajo se
centra en “conocer desde la perspectiva de la literatura científica las opciones educativas
que ofrece el trabajo colaborativo en entornos online en Educación Superior” como me-
todología activa de aprendizaje.
Metodología
Para el presente trabajo de investigación, de carácter eminentemente teórico y descrip-
tivo, se llevó a cabo un análisis de la productividad científica del fenómeno, a partir de
la revisión de los principales contenidos presentes en publicaciones científicas de im-
pacto. Los términos utilizados para la búsqueda se centraron en trabajo colaborativo,
estrategias de aprendizaje colaborativo, metodologías participativas y educación online.
Para tal fin, se utilizaron diversas bases de datos como son Dialnet, Scopus y Google
Schoolar. Concretamente, en la búsqueda bibliográfica se incluyeron artículos científicos
publicados en revistas de impacto educativas desde 2008 hasta 2018, en idioma espa-
ñol. Los datos obtenidos permiten realizar una aproximación de las potencialidades de
esta estrategia de aprendizaje en la enseñanza universitaria. A continuación, se presenta
en la tabla 1 que resume las bases de datos utilizadas, las palabras claves utilizadas,
el número de trabajos consultados así como el número de trabajos seleccionados como
relevantes para su análisis.
Tabla 1. Selección de documentos
Número de trabajos
Base de datos Número de trabajos seleccionados como
Palabra clave
utilizada consultados relevantes para su
análisis
Dialnet, Scopus, Google Scholar 51 40
Estrategias de aprendizaje
13 11
colaborativo
Metodologías participativas 8 9
Educación online 9 7
Trabajo colaborativo 21 13
Total De Fuentes Consultadas 51 40
Fuente: elaboración propia.
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8. Trabajo colaborativo online en la enseñanza universitaria. Revisión de la literatura científica
Resultados
Tras la revisión sistemática de la literatura científica consultada, se ha organizado la
presentación de resultados atendiendo a las dos dimensiones de estudio consideradas
como más relevantes. En primer lugar, analizaremos el trabajo colaborativo como me-
todología activa de aprendizaje y sus potencialidades en el aprendizaje del alumnado y,
en segundo lugar, nos centraremos en la importancia del clima grupal para el correcto
desarrollo del mismo.
Trabajo colaborativo como metodología activa
El nuevo Espacio Europeo de Educación Superior modifica los roles tradicionales, cen-
trando el proceso de aprendizaje en el estudiante y reconoce tanto su trabajo presen-
cial como no presencial. Este modelo abre enfoques alternativos, como los basados
en aprendizajes colaborativos, que fomentan la reflexión, la autonomía y el dinamismo
en las prácticas docentes. El papel del estudiante ante estas nuevas metodologías de
trabajo también cambia, se convierte en protagonista y responsable de gestionar de ma-
nera autónoma su propio aprendizaje y el de sus compañeros y compañeras, de manera
colaborativa (Coutinho, 2007; González, García, y Gonzalo, 2011). A continuación, pode-
mos observar en la tabla 2 algunas de las técnicas y metodologías más utilizadas en ES
asociadas al uso de las TIC (Silva, 2017):
Tabla 2. Metodologías activas para el trabajo en red
Técnica Metodología
Trabajo por parejas o en pequeños grupos
Lluvia de ideas o brainstroming
Herramientas para la creación de mapas conceptuales
Simulaciones y juegos de roles
Trabajo colaborativo Estudio de casos
Aprendizaje basado en problemas
Investigación social
Foros de debates
Trabajo por proyectos
Grupos de investigación
Conferencias online
Videos educativos
Técnicas expositivas y de participación
Foros online
en gran grupo
Simposio o Mesa Redonda
Tutorías online
Exposiciones y presentaciones multimedia
Búsqueda y organización de la información
Técnicas para la individualización de la
Contratos de Aprendizaje
enseñanza
Estudio con material multimedia
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Nuevas competencias trasversales, como la digital y la de trabajo en grupo, con-
llevan, de manera intrínseca, la adquisición de habilidades para las relaciones sociales
y la interacción con el otro para afianzar conocimientos y destrezas. En este sentido, los
espacios virtuales de formación ofrecen posibilidades infinitas para el desarrollo de acti-
vidades como el trabajo colaborativo online.
Entre las numerosas ventajas del trabajo colaborativo para el aprendizaje desta-
camos que se trata de una metodología particularmente activa, donde el docente se
convierte en facilitador del aprendizaje y los estudiantes asumen la responsabilidad de
su propia educación, desarrollando destrezas sociales y reflexionando sobre experien-
cias compartidas y trabajo en equipo (Kirschner, 2001). En este orden de ideas, autores
como Fernández y Valverde (2014), otorgan al aprendizaje colaborativo la capacidad de
proporcionar mejoras en las habilidades comunicativas, así como de desarrollar actitu-
des positivas hacia la construcción comunitaria de conocimiento mejorando, entre otras
cosas, la cohesión grupal. A la hora de diseñar e implementar sistemas de aprendizajes
basados en la colaboración, debemos tener en cuenta ciertos elementos (Kumar, Gress,
Hadwin, y Winne, 2010):
Tabla 3. Elementos a considerar en el diseño y desarrollo de sistemas
de aprendizaje colaborativo
Elementos a considerar Objetivo
Apoyar la comunicación entre los estudiantes, estructurar
Control de las interacciones
tareas, crear espacios adecuados para el trabajo colaborativo
colaborativas
y usar sistemas de comunicación sincrónica y asincrónica.
Trabajar de forma colaborativa requiere de una serie de co-
Dominio del aprendizaje
nocimientos básicos para la planificación, diseño, implemen-
colaborativo
tación y seguimiento de actividades de trabajo colaborativo.
Desarrollo de diferentes tipos de
Fomentar la implicación y toma de decisiones de todos los
tareas y actividades de análisis y
participantes del grupo de trabajo.
resolución de problemas
Diseño de entornos colaborativos
que faciliten el trabajo en equipo Conseguir mejoras en la eficacia de este tipo de aprendizaje.
sincrónico o asincrónico
Asignar roles en el trabajo Considerar el tamaño de los grupos, las formas de
colaborativo participación y la distribución de roles.
Seleccionar el método de tutorización más adecuado a las
Cuidar la tutorización en el
características del grupo de trabajo (tutorización entre igua-
aprendizaje colaborativo
les, aprender enseñando, aprendizaje a través de la negocia-
ción, entre otros).
Trabajo colaborativo mediado Utilizar adecuadamente las herramientas tecnológicas fortale-
por las TIC ciendo y mejorando los procesos de aprendizaje colaborativo.
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El trabajo colaborativo, como herramienta didáctica, se basa en el principio de
“aprender haciendo”, y es innegable las ventajas y posibilidades que ofrecen las TIC para
optimizar los procesos de E-A en entornos virtuales. Es más, podemos decir que
Las comunidades y redes de aprendizaje existen gracias a las posibilidades de socialización y
de intercambio personal que nos ofrecen estos soportes tecnológicos, convirtiéndose en una
de las opciones más comunes para el intercambio comunicativo y el establecimiento de rela-
ciones significativas entre las personas que intervienen en ellas (García y Gómez, 2015, p.3).
Actualmente, de acuerdo con Díaz-Vicario y Gairín (2018), se plantea la necesi-
dad de crear una cultura profesional basada en la colaboración, que tenga en cuenta la
comunicación, el trabajo colaborativo, la reflexión colectiva y la búsqueda de soluciones
compartidas.
Sin embargo, estamos de acuerdo con Gros, García, y Lara (2009), en la importan-
cia que tiene el diseño de las actividades de aprendizaje colaborativo. Es necesario una
planificación previa y un seguimiento importante y pormenorizado de las actividades, ya
que el simple hecho de crear un espacio común para el trabajo no asegura ni la comu-
nicación, ni la colaboración. También es importante considerar que es necesario crear
un clima de confianza en el grupo, ya que les permitirá solventar los posibles conflictos
internos que se generen.
Clima grupal en el trabajo colaborativo
El reparto de las funciones de cada miembro del equipo es fundamental para obtener
aprendizajes positivos, se ha de tener en cuenta los conocimientos y habilidades de cada
miembro y suscitar la convergencia. Según Belbin (2010), y Aritzeta, Swailes, y Senior
(2007), al combinar los valores, las actitudes y los comportamientos de los integrantes
de los grupos de trabajo, surgen los roles de equipo, clasificados en tres grandes grupos:
mentales, sociales y de acción (Tejada, Garay, y Romero, 2017, p. 2-3):
Tabla 4. Roles de equipo
Tipos
Roles específicos Características generales por las que se rigen
de rol
Cerebro Es creativo, imaginativo y poco dogmático.
Perspicaz, serio y estratega. Percibe las diferentes opciones y
Mental Monitor-Evaluador
situaciones.
Especialista Aporta conocimiento específico cuando trabaja en equipo.
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Suele mostrarse de forma madura y segura. A la hora de realizar
Coordinador
un trabajo colaborativo facilita la toma de decisiones.
Funciona como elemento de ligazón dentro del equipo. Aunque a
veces infravalorado, es importante porque es capaz de percibir las
Social Cohesionador
inquietudes de los diferentes roles que forman el equipo y
comportarse de forma cooperadora.
Destaca por su carácter comunicativo y extroversión. En
Investigador de
ocasiones es excesivamente optimista y su interés depende
recursos
de su entusiasmo.
Es proactivo. Suele actuar de forma dinámica ante las
Impulsor adversidades, sin embargo puede mostrarse agresivo y
generar conflictos dentro del equipo.
Acción Es disciplinado y valorado por su capacidad para plasmar y
Implementador
concretar las ideas en acciones.
Actúa de forma meticulosa y detallada en busca de errores para
Finalizador corregir, lo que en ocasiones le lleva a mostrarse de forma
ansiosa.
Entre los factores que influyen y mejoran la eficacia de los equipos de trabajo co-
laborativos, Lerís, Letosa, Usón, Allueva, y Bueno (2017) destacan los relacionados con
la composición de los equipos. En este sentido, la heterogeneidad de los miembros del
equipo al conformar el grupo de trabajo, en relación a varias características individuales,
influye directamente en la eficacia y creatividad de los trabajos. Por tanto, el docente tie-
ne el papel fundamental de guiar y asesorar a sus estudiantes en el proceso de creación
del grupo, así como en el seguimiento de su actividad colaborativa.
La colaboración en el aprendizaje se logra con el buen funcionamiento del grupo,
esto sucede cuando los miembros del grupo de trabajo interactúan entre sí, tienen bien
definido su rol dentro del equipo y sus tareas a realizar. Es importante que aporten, ex-
pliquen y justifiquen sus ideas, reflexionen y coordinen sus acciones, compartan informa-
ción y negocien para lograr acuerdos (Yanacón, Costaguta, y Menini, 2018). La capaci-
dad de gestionar grupos de trabajo, el desarrollo de la comunicación asertiva y empática,
el trabajo interdisciplinar, la gestión colaborativa del conocimiento y el reparto de tareas
con un objetivo común, todo ello en el marco de un entorno digital, son competencias
fundamentales para todo docente del siglo XXI.
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8. Trabajo colaborativo online en la enseñanza universitaria. Revisión de la literatura científica
Conclusiones
Las instituciones de ES, si pretenden ajustarse a la realidad social, han de responder al
aprendizaje de los estudiantes desde un enfoque cooperativo y colaborativo (Rodrigo,
Iglesias, y Aguaded, 2017). En este sentido, las universidades deben favorecer el desa-
rrollo de metodologías activas ofreciendo herramientas, espacios y recursos necesarios
que potencien la participación del alumnado en todos sus espacios. La adecuación con-
textual del aprendizaje en ES debe estar en consonancia con los avances tecnológicos
y científicos de nuestra sociedad. Este hecho compromete al docente a reflexionar sobre
su práctica diaria y gestionar de manera adecuada la comunicación que se establece en-
tre el docente, el conocimiento y el estudiante (Orozco, Sosa, y Martínez, 2018). Esta es
la única manera de ofrecer una educación de calidad que garantice la formación integral
de las personas.
Siguiendo a Lezcano y Vilanova (2017), se advierte como las nuevas modalida-
des educativas vienen definidas por la cantidad y calidad del diálogo establecido entre
el docente y sus estudiantes y entre los propios estudiantes. Esto requiere el diseño
de nuevos espacios para la comunicación y la construcción personal del conocimiento
compartido, todo ello enmarcado en espacios virtuales donde el trabajo colaborativo es
el motor relacional entre aspectos técnicos, pedagógicos y organizativos. Por ello, el uso
de las nuevas tecnologías facilita que el aprendizaje colaborativo sea más eficaz, ya que
refuerza la capacidad de interactuar y comunicarse de manera más inmediata, facilitando
el trabajo por proyectos. El trabajo colaborativo se convierte en una estrategia de apren-
dizaje estructurada y motivadora, que hace posible la colaboración en la investigación y
en la construcción de contenidos comunitarios.
Resultados similares se reflejan en el trabajo de Tejada, Garay, y Romero (2017),
quienes corroboran la relación existente entre rendimiento académico y el trabajo co-
laborativo en entornos virtuales de aprendizaje. En este sentido, podemos decir que
el trabajo colaborativo contribuye a que los estudiantes lleven a cabo una gestión más
responsable de su aprendizaje y un mayor compromiso e implicación. Igualmente se
considera imprescindible la formación de futuros docentes en este tipo de competencias
colaborativas. Sobre este tema, Rodrigo-Cano, de-Casas-Moreno, y Aguaded (2018), de
acuerdo con Espinosa (2014), indican cuales son las características principales que debe
tener un docente hoy en día, para afrontar los nuevos retos educativos destacando las
competencias y habilidades interpersonales, metodológicas, comunicativas, planificado-
ras, de gestión, innovación y trabajo en equipo.
Las nuevas tecnologías pueden hacer que el aprendizaje colaborativo sea más
eficaz, ya que refuerzan la capacidad de interactuar y comunicarse de manera más inme-
diata, facilitando el trabajo por proyectos, posibilitando el aprendizaje a partir de situacio-
nes y problemas reales y trabajando desde un enfoque interdisciplinar que nos ayuda a
la adquisición de competencias. Por ello se puede concluir el presente trabajo afirmando
que el trabajo colaborativo, como estrategia de aprendizaje estructurada y motivadora,
hace posible la colaboración en la investigación y en la construcción de contenidos co-
munitarios, a través de redes de interacción comunicativas.
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Irene García Lázaro
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Irene García Lázaro. Doctora en Pedagogía. Profesora adjunta en la Universidad Internacional Isabel I de Castilla
en los Grados de Educación Infantil y Psicología. Investigadora perteneciente al Grupo de Investigación Educación
de la Universidad de Isabel I. Actualmente investiga acerca del diagnóstico y formación del profesorado para la
incorporación de las TIC en alumnado con diversidad funcional.
Licencia CC BY-NC 4.0
ISBN 978-94-92805-10-2
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