TEMA 5
FUENTES DEL DERECHO DE LA UNIÓN (I)
EL DERECHO DE LA UE.
Se trata de un ordenamiento pleno que reúne todas las características necesarias para poder hablar de Derecho:
normatividad, aprobación formalizada, aplicabilidad y tutela judicial. A pesar de ello, posee rasgos que los
diferencian de un ordenamiento jurídico estatal.
La norma fundacional no es una Constitución u otro instrumento adoptado por un poder constituyente sino un tratado
internacional firmado y ratificado por los Estados que componen la Unión. Tampoco forma parte del D. Internacional,
sino que existe como un ordenamiento autónomo.
El Derecho de la Unión se integra en el OJ de los EEMM, pero desde una posición de autonomía que separa a las
normas europeas de las nacionales. El criterio de separación es la norma suprema y fundacional de cada
ordenamiento, es decir, la Constitución y los Tratados constitutivos. El intérprete del Derecho nacional será la
jurisdicción constitucional o suprema nacional, y para el Derecho de la Unión, el TJUE.
Necesita de los ordenamientos nacionales para dar cumplimiento a las normas y principios europeos. La mayoría de
los actos de la Unión se aplican por las Administraciones nacionales y los tribunales nacionales son los responsables
de aplicar e interpretar el Derecho de la Unión. El ordenamiento de la Unión se compone de normas y principios
ordenados entre sí por una relación de jerarquía, que atiende al siguiente esquema:
- Derecho originario: acuerdos internacionales.
- Derecho derivado: actos legislativos Actos no legislativos/reglamentarios.
EL DERECHO ORIGINARIO.
Ocupan la cúspide del ordenamiento de la Unión y condicionan la validez de las disposiciones restantes. Lo que en
un ordenamiento nacional se califica como el bloque de la constitucionalidad, integrado por los Tratados y actos
constitutivos junto a los principios generales del Derecho.
DERECHO ORIGINARIO ESCRITO.
TRATADOS CONSTITUTIVOS.
Se trata del TUE y del TFUE. Ambos tratados entraron en vigor el 1 de diciembre de 2009 y son la refundición del
Tratado de la Unión Europea y del Tratado de la Comunidad Europea. Persiguen una conciliación entre los
Tratados anteriores y la constitución de una nueva Unión, a la que dotar por 1ª vez de personalidad jurídica.
Aunque son tratados internacionales, su estatuto es radicalmente diferente al de un tratado corriente:
1. En la mayoría de los EEMM se tramitan a través de procedimientos de ratificación distintos y más
complejos que los previstos para los acuerdos internacionales.
2. Cuentan con procedimientos específicos, distintos a los recogidos en el Derecho internacional, uno
ordinario y otro simplificado. Solo pueden modificarse a través de tales vías.
3. La facultad de los EEMM de retirarse siguiendo un procedimiento especial requiere una decisión del
Consejo Europeo y la posterior negociación de un acuerdo de salida.
La mayoría de las normas contenidas en los Tratados constitutivos tiene efecto directo y priman sobre los
ordenamientos nacionales. Por estos motivos, el TJ ha declarado que los Tratados constitutivos forman la carta
constitucional fundamental de la Unión.
El TUE traza los pilares estructurales de la Unión (define los rasgos identitarios de la Unión) y el TFUE actúa como su
complemento (desarrolla con mayor profundidad las políticas de la Unión y el marco institucional). No obstante,
ambos Tratados tienen el mismo valor jurídico.
PROTOCOLOS.
Anejos a los Tratados mediante común acuerdo de los EEMM, forman parte del Derecho originario. Su función es
muy variada, algunos desarrollan con mayor detalle un régimen especialmente técnico y/o sensible, y otros incluyen
regímenes especiales para uno o varios EEMM. En cualquier caso, no pueden introducir excepciones a una
“disposición fundamental” del Tratado, debiendo interpretarse siempre conforme a él. Esta situación de
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dependencia ha conducido a algunos autores a defender la existencia de una jerarquía normativa entre ambos.
A pesar de su rango de derecho originario, algunas de sus disposiciones pueden modificarse mediante
procedimientos especiales, diferente a los previstos para la reforma de los Tratados en el art. 48 TUE.
TRATADOS DE MODIFICACIÓN.
Los actuales TUE y TFUE son fruto de una reforma operada por el Tratado de Lisboa sobre los anteriores TUE y TCE.
El Tratado de Lisboa también modifica en profundidad ambos textos, contiene disposiciones no modificativas que
tienen que ser tenidas en cuenta para poder interpretarlo de forma correcta. El art. 5 del Tratado de Lisboa
establece el sistema de referencias y de referencias cruzadas entre el TUE y el TFUE, así como con el anterior TCE,
mientras que el 6.2 determina la entrada en vigor del Tratado e, indirectamente, de los actuales TUE y TFUE.
TRATADOS DE ADHESIÓN.
A través de ellos se formaliza la adhesión de un Estado a la Unión. Tienen rango de D. originario en todos sus
elementos: el Tratado de adhesión, el Acta, así como cualquier otra disposición que integre su conjunto.
La interpretación de los tratados de adhesión debe realizarse de forma armónica con los tratados constitutivos, ya
que los tratados de adhesión pueden introducir expresiones a las reglas generales de los tratados constitutivos. Las
disposiciones del acta de adhesión deben interpretarse en el sentido más favorable al logro de los objetivos del
Tratado y a una aplicación íntegra de sus normas. Además, pueden incluir disposiciones que modifiquen o
condicionen el contenido de los Tratados constitutivos y del Derecho derivado.
DECLARACIONES.
Al elaborar los Tratados Constitutivos, los EEMM actúan en el marco de una conferencia intergubernamental en la
que se desarrolla el proceso de negociación, acuerdo y firma. La conferencia puede acordar declaraciones sobre
determinadas disposiciones del Tratado o tomar nota de declaraciones formuladas por los EEMM. Las declaraciones
no tienen carácter vinculante, no integran formalmente el Derecho Originario, pero sí sirven como parámetro de
interpretación de las disposiciones del Tratado
LA CARTA DE LOS DERECHOS FUNDAMENTALES.
El art. 6.1 TUE declara que la Unión reconoce los derechos, libertades y principios enunciados en la CDFUE de 7 de
diciembre 2000. Él precepto añade además que la carta tiene el mismo valor jurídico que los Tratados.
Desde 2009, la Carta no se encuentra recogida en los Tratados constitutivos, sino que forma parte del Derecho
originario. En el apartado 3 de dicho art. se hace referencia a las explicaciones de la Carta, las cuales indican las
principales fuentes de inspiración de cada derecho y determinados aspectos que afectan al alcance de protección
del mismo. Por lo que, serán tenidas en cuenta por los órganos jurisdiccionales de la Unión y de los EEMM.
Aunque la Carta sea un instrumento de d. originario, la protección de los derechos fundamentales, así como su
número, no han quedado congelados. Los derechos fundamentales son principios generales del d. de la unión cuya
formación y desarrollo es obra de la jurisprudencia del TJ.
DERECHO ORIGINARIO NO ESCRITO: PRINCIPIOS GENERALES DEL DCHO.
ORIGEN Y FUNCIÓN DE LOS PRINCIPIOS.
Desde sus primeros años de existencia, el TJ acudió a los principios generales para cubrir las numerosas lagunas que
dejaban los Tratados. Los principios se nutren de precedentes de otras jurisdicciones nacionales o internacionales,
de la concepción del Derecho que en cada momento histórico tienen los jueces, de la praxis administrativa, de una
interpretación sistemática del D. positivo y del D. internacional general.
En 1957, el TJ declaró que el Tribunal está obligado a resolver inspirándose en las reglas conocidas por las
legislaciones, la doctrina y la jurisprudencia de los EEMM. En palabras del Abogado Poiares Maduro en sus
conclusiones en el asunto FIAMM, si bien el TJ ha de inspirarse en las disposiciones más características de
Derecho interno, debe, ante todo, tratar de encontrar una solución que se adapte a las necesidades y las
características específicas del OJ de la Unión.
EFECTOS.
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- Tienen rango de Derecho originario, de forma que sirven como normas de enjuiciamiento del Derecho
derivado, así como normas y decisiones de los EEMM cuando apliquen Derecho de la Unión.
- Tienen siempre efecto directo y priman sobre el Derecho nacional.
- También despliegan efectos interpretativos con el fin de que el Derecho originario escrito y el Derecho
derivado se apliquen de forma consistente con aquellos.
TIPOLOGÍA.
Atendiendo a la doctrina, pueden distinguirse 3 tipos de principios generales:
1. Principios constitucionales de carácter general inherentes a los fundamentos de la Unión: abarcan todas las
políticas de la Unión. Dada su importancia, algunos han sido reflejados en los Tratados, mientras que otros
son fruto jurisprudencial. Destacan los principios de subsidiariedad y proporcionalidad, principio de
competencias, principio de cooperación leal, principio de respeto de la identidad nacional de los EEMM,
principio de no discriminación.
2. Principios de derecho administrativo: conjunto de reglas que rigen la actuación de las instituciones y de los
órganos de la Unión al ejecutar sus políticas. Destacan:
- Confianza legítima: concreción de la seguridad jurídica aplicada al derecho administrativo de la
unión. En consecuencia, las normas y los actos acordados por las instituciones y órganos de la unión
deben ser previsibles y no defraudar las expectativas depositadas a sus destinatarios.
- Proporcionalidad: exige a las instituciones que los actos interfieren en la esfera jurídica de los
particulares sean adecuados, necesarios y proporcionados en sentido estricto para alcanzar los
fines - Transparencia: las decisiones serán tomadas de la forma más abierta y próxima a los
ciudadanos que sea posible. No se limita a garantizar el acceso a los documentos de la Unión, sino
que abarca también el acceso a otro tipo de información.
- Buena administración: abarca el derecho a ser oído, garantiza que los actos de iniciación y
terminación, así como los de trámite, serán acordados y notificados dentro de un plazo razonable e
incluso que las resoluciones estén motivadas.
3. Principios que articulan la relación del Derecho de la unión con los ordenamientos nacionales: se trata de
los llamados principios de efecto directo, primacía y responsabilidad
LOS ACUERDOS INTERNACIONALES.
El TUE declara que la UE tiene responsabilidad jurídica y TFUE atribuye a la Unión los poderes necesarios para
contraer compromisos internacionales con Estados terceros y con OI. La forma más normal por la que se expresan
estos compromisos es a través de los TI, pero no es la única. La Unión puede obligarse jurídicamente a decisiones
acordadas por OI en las que participa como miembro, del mismo modo que el derecho internacional también surte
efectos, sobre todo los sujetos.
LA RECEPCIÓN DE ACUERDOS INTERNACIONALES DEL DCHO DE LA UNIÓN.
EFICACIA DE LOS ACUERDOS INTERNACIONALES SUSCRITOS POR LA UNIÓN.
- Art. 216.2 TFUE establece que los acuerdos celebrados por la Unión vincularan a las instituciones de la Unión
y a los EEMM. Debido a su carácter vinculante, el TJ ha declarado que los acuerdos internacionales suscritos
por la Unión forman parte del DUE. Por tanto, el DUE se integra en el derecho interno de cada EEMM, del
mismo modo que, el Derecho Internacional se incorpora al DUE.
- Art 216.2 TFUE refleja un planeamiento monista, ya que no es necesario adoptar medidas legislativas para
dar entrada en el ordenamiento europeo a las normas internacionales. Al integrarse en el derecho de la
Unión, los acuerdos internacionales son susceptibles de tener efecto directo y de ser invocados por
particulares ante los tribunales.
AUTONOMÍA DEL DERECHO DE LA UNIÓN FRENTE AL DERECHO INTERNACIONAL.
- Los acuerdos internacionales, que forman parte del d. de la Unión, lo hacen sin interferir en la autonomía de
este; esto implica que los acuerdos no pueden interferir en la estructura institucional de la Unión, en su
sistema de fuentes o en los procedimientos de interpretación.
- Los EEMM se comprometen a no someter a controversias relativas a la interpretación o aplicación de los
tratados a un procedimiento de solución distinta de los previstos en los mismos.
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- La autonomía del d. de la Unión resulta un límite que no se puede franquear a los acuerdos internacionales.
- Algunos autores se refieren a la autonomía como un súper principio del d. de la UE, pues abarca todo.
RELACIÓN CON OTRAS NORMAS DEL DERECHO DE LA UNIÓN.
RELACIÓN CON EL DERECHO ORIGINARIO.
Los acuerdos internacionales al integrarse en el d. de la Unión, pasan a ostentar un rango determinado en la
jerarquía normativa europea, están sujetos a lo dispuesto en el d. originario, que otorga a las instituciones y a los
EEMM la facultad de solicitar al TJUE un dictamen sobre la compatibilidad con los tratados de cualquier acuerdo.
En caso de dictamen negativo, no podrá entrar en vigor salvo modificación o revisión de tratados.
La superioridad jerárquica del derecho originario sobre los acuerdos internacionales es evidente al constatar que el
TJUE puede enjuiciar, a través de recursos de anulación o de responsabilidad extracontractual, la compatibilidad de
dichos acuerdos con los tratados constitutivos y con los principios generales del d. de la Unión. Este control puede
recaer sobre el procedimiento o sobre el contenido material del acuerdo.
La anulación del acto implica, en principio la pérdida de efectos del acuerdo en el territorio de la Unión, al mismo
tiempo se deducirá la responsabilidad internacional correspondiente al incumplimiento del acuerdo. Debido a la
gravedad de las consecuencias de la anulación, es habitual que el TJUE limite los efectos temporales de la
sentencia, con el objeto de permitir que la Unión renegocie el acuerdo y adopte las medidas necesarias para
ajustar sus compromisos internacionales con la exigencia del derecho originario.
RELACIÓN CON EL DERECHO DERIVADO.
La jurisprudencia confirma reiteradamente que las instituciones de la Unión están vinculadas por los acuerdos
celebrados por ella y por tanto, tales acuerdos disfrutan de primacía sobre las disposiciones del d. derivado. Para
que el control sea posible, el acuerdo internacional debe tener efecto directo y para efectuar el enjuiciamiento, el
TJUE exige el cumplimiento de tres condiciones:
1) Que la Unión esté vinculada por el acuerdo internacional.
2) Que la naturaleza y el sistema del acuerdo internacional no pueda oponerse a dicho control.
3) Que las disposiciones del acuerdo internacional sean incondicionales suficientemente precisas.
A pesar de que las disposiciones de la OMC carecen de efecto directo, sí puede ser un parámetro de enjuiciamiento
del d. derivado siempre y cuando la Unión tenga el propósito de cumplir una obligación particular asumida en el
marco de la OMC. El control de validez del derecho derivado a la luz de los acuerdos internacionales se caracteriza
por un importante nivel de diferencia en favor de las normas europeas.
Este planteamiento contrasta con la severidad que ejerce el TJ cuando el examen de compatibilidad se produce
entre el acuerdo internacional y el d. de los EEMM. Así, los EEMM se encuentran igualmente sujetos a las
obligaciones internacionales contraídas por ella, pero la jurisprudencia muestra que el TJ aplica distintas medidas
dependiendo de que la norma objeto de enjuiciamiento sea estatal o europea.
TIPOLOGÍA DE ACUERDOS.
La distribución de poderes entre la Unión y los EEMM exige que la Unión contraiga sus compromisos
internacionales en función de la competencia ejercida. La Unión ejerce sus competencias de forma exclusiva,
compartida o a través de las normativas especiales de la PESC
ACUERDOS EXCLUSIVOS.
La Unión en el ejercicio de una competencia exclusiva puede contraer compromisos exteriores sobre la base de
poderes expresos o implícitos:
- Se han otorgado poderes expresos: política comercial, cooperación al desarrollo y ayuda humanitaria,
medidas restrictivas o sanciones, asociación con países y territorios de ultramar.
- Sobre la base de competencias implícitas: supuestos en que el acuerdo es necesario para alcanzar objetivos
establecidos en los Tratados o en los que la competencia implícita se prevé en un acto jurídicamente
vinculante de la Unión o pueda afectar a normas comunes.
La negociación, firma y ratificación corresponde sólo a la Unión.
- Comisión o Alto Representante: poderes de iniciativa.
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- Consejo: acuerda el mandato de negociación.
- Comisión: negocia.
- Consejo: otorga el consentimiento, previa aprobación o consulta al PE.
Efectos: priman sobre el Derecho derivado y de los EEMM.
ACUERDOS MIXTOS.
La actuación exterior de la Unión en terrenos de competencia compartida con los EEMM se articula a través de
acuerdos mixtos. Este tipo de acuerdos es necesario cuando la financiación recaiga sobre los EEMM y resulte una
parte esencial del mismo, también es necesario cuando la Unión actúe en representación de un territorio integrado
en un EEMM, pero al margen del ámbito territorial de la Unión.
El hecho de que un acuerdo mixto exija ratificación de todos los EEMM plantea importantes riesgos para la
eficacia de la política exterior de la Unión, lo cual ha llevado al TJUE a tolerar las prácticas del Consejo.
En el ámbito de competencia compartida, los EEMM disponen de un amplio margen de actuación exterior,
aunque deben abstenerse de adoptar medidas que dificulten o hagan imposible el cumplimiento de los
compromisos derivados de una competencia compartida.
ACUERDOS PESC.
El art. 37 TUE contempla la posibilidad de que la Unión celebre acuerdos con uno o varios Estados terceros u OIs
en los ámbitos comprendidos de la PESC. Las reformas del Tratado de Lisboa han puesto fin al régimen donde los
acuerdos en este ámbito se celebraban por la Unión sin personalidad jurídica, ya que la Unión dispone de
personalidad jurídica internacional.
A pesar de la uniformidad con la que los tratados constitutivos abordan los acuerdos internacionales contrarios a la
Unión, se aprecia una gran importancia entre los acuerdos celebrados al amparo de la PESC y los demás. La diferencia
se encuentra en la aplicación de los principios de efecto directo de la primacía a los acuerdos PESC.
Sin embargo, los art. 24.1 TUE y 275 TFUE establecen que el TJUE no es competente para pronunciarse sobre
disposiciones acerca de la PESC, si no sobre los actos adoptados sobre la base de estas. Por lo que, tanto los
acuerdos como los actos PESC que afecten directamente a los particulares mediante medidas restrictivas tienen
efecto directo y priman sobre el derecho derivado, al igual que sobre el derecho de los EEMM.
LAS DECISIONES DE ÓRGANOS CONSTITUIDOS POR LOS ACUERDOS INTERNACIONALES.
Tanto los actos como las decisiones jurisdiccionales de los órganos constituidos por acuerdos internacionales de
los que la Unión es parte pueden surtir efecto directo y por tanto gozar de primacía sobre el Derecho derivado y el
derecho de los EEMM. Esta conclusión se extiende tanto a los acuerdos exclusivos como a los acuerdos mixtos que
crean órganos con capacidad de adoptar decisiones. Además, la capacidad de dichas disposiciones para imponerse
sobre el Derecho derivado y el Derecho nacional dependerá de que tengan efecto directo.
EL DERECHO INTERNACIONAL GENERAL.
El Derecho Internacional general forma parte del Derecho de la Unión, es decir, la UE reconoce en el propio TFUE
que queda sujeta al D. general internacional, luego, que la UE cuando interpreta un tratado lo va a hacer con
arreglo a la convención de Viena, ya que forma parte del Derecho Internacional general.
En el Derecho internacional general que se va a incorporar a la UE, existe un punto problemático: El “ius cogens”,
que es del D. imperativo, las normas de D. internacional prohibitivas que van dirigidas a los Estados, que, aunque
no firmen el acuerdo, se aplicarán obligatoriamente, el genocidio.
¿Una norma “ius cogens” internacional, es jerárquicamente superior a una norma de Derecho originario?, es decir,
¿se puede imponer la decisión del Consejo de Seguridad en base a una norma de “ius cogens”sobre un principio
general del Derecho de la Unión? El “ius cogens” según el TJ, sí puede ser jerárquicamente superior al Derecho
originario excepto cuando afecta a la protección de Derechos fundamentales, por lo que si una norma “ius cogens”
internacional, es incompatible con un derecho fundamental de la UE, va a primar siempre el Derecho fundamental
de la Unión.