NATURALEZA DEL AGUA RESIDUAL DOMÉSTICA Y SU
TRATAMIENTO
Agua Residual.
Se entiende por aguas residuales aquellas que han sido utilizadas con un fin
consuntivo, incorporando a ellas sustancias que deterioran su calidad original
(contaminación), disminuyendo su potencialidad de uso. Las aguas residuales más
comunes corresponden a: Aguas residuales domésticas (aguas servidas). Son las aguas
de origen principalmente residencial (desechos humanos, baños, cocina) y otros usos
similares que en general son recolectadas por sistemas de alcantarillado en conjunto con
otras actividades (comercial, servicios, industria). Esta agua tienen un contenido de
sólidos inferior al 1%. Si bien su caudal y composición es variable, pueden tipificarse
ciertos rangos para los parámetros más característicos.
Las aguas residuales más comunes corresponden a:
Aguas residuales domésticas (aguas servidas).
Son las aguas de origen principalmente residencial (desechos humanos, baños,
cocina) y otros usos similares que en general son recolectadas por sistemas de
alcantarillado en conjunto con otras actividades (comercial, servicios, industria). Esta
agua tienen un contenido de sólidos inferior al 1%. Si bien su caudal y composición es
variable, pueden tipificarse ciertos rangos para los parámetros más característicos.
Aguas residuales industriales (residuos industriales líquidos).
Son aguas provenientes de los procesos industriales y la cantidad y composición de
ellas es bastante variable, dependiente de la actividad productiva y de muchos otros
factores (tecnología empleada, calidad de la materia prima, etc.). Así estas aguas pueden
variar desde aquellas con alto contenido de materia orgánica biodegradable (mataderos,
industria de alimentos), otras con materia orgánica y compuestos químicos (curtiembre,
industria de celulosa) y finalmente industrias cuyas aguas residuales contienen sustancias
inorgánicas u orgánicas no degradables (metalúrgicas, textiles, químicas, mineras).
Principales características de las aguas residuales.
Estas características de las aguas residuales son parámetros importantes para el tipo de
tratamiento, así como para la gestión técnica de la calidad ambiental.
Características físicas.
Temperatura.
La temperatura de las aguas residuales es mayor que la de las aguas no contaminadas,
debido a la energía liberada en las reacciones bioquímicas, que se presentan en la
degradación de la materia orgánica. Las descargas calientes son otra causa de este
aumento (1) de temperatura.
Turbidez.
La turbidez, medida de la propiedad de transmisión de la luz del agua, es otro ensayo
utilizado para indicar la calidad de los vertidos de aguas residuales con respecto a la
materia suspendida. (Metcalf-Eddy, 1991)
Color.
El color es un indicativo de la edad de las aguas residuales. El agua residual reciente
suele ser gris; sin embargo, a medida que los compuestos orgánicos son descompuestos
por las bacterias, el oxígeno disuelto en el agua residual se reduce y el color cambia a
negro. Enesta condición, se dice que el agua residual es séptica. (Metcalf-Eddy, 1991)
Olor.
El olor es debido a los gases producidos en la descomposición de la materia orgánica,
sobre todo, a la presencia de ácido sulfhídrico y otras sustancias volátiles. El agua
residual reciente tiene un olor peculiar algo desagradable, pero más tolerable que el del
agua residual séptica. (Metcalf-Eddy, 1991)
Sólidos Totales.
Los sólidos totales presentes en el agua residual se clasifican según su tamaño o
presentación en sólidos suspendidos y sólidos filtrables. Sólidos suspendidos: son las
partículas flotantes, como trozos de vegetales, animales, basuras, etc., y aquellas otras
que también son perceptibles a simple vista y tienen posibilidades de ser separadas del
líquido por medios físicos sencillos. Dentro de los sólidos suspendidos se pueden
distinguir los sólidos sedimentables, que se depositarán por gravedad en el fondo de los
receptores. Estos sólidos sedimentables, son una medida aproximada de la cantidad de
fango que se eliminará mediante sedimentación. Sólidos filtrables: esta fracción se
compone de sólidos coloidales y disueltos. La fracción coloidal consiste en partículas
con un diámetro aproximado que oscila entre 10 (Metcalf-Eddy, 1991) y 1 micra (figura
1.1). Esta fracción no puede eliminarse por sedimentación. Los sólidos disueltos se
componen de moléculas orgánicas, moléculas inorgánicas e iones que se encuentran
disueltos en el agua. Por lo general, se requiere una coagulación seguida de
sedimentación para eliminar estas partículas de la suspensión.
Figura 1. Clasificación de las partículas sólidas contenidas en un agua residual,
según su diámetro.
Características químicas.
Las características químicas estarán dadas, principalmente, en función de los
desechos que ingresan al agua servida.
Materia Orgánica.
La materia orgánica está compuesta en un 90% por carbohidratos, proteínas, grasas y
aceites provenientes de excrementos y orina de seres humanos, restos de alimentos y
detergentes. Estos contaminantes son biodegradables, es decir, pueden ser transformados
en compuestos más simples por la acción de microorganismos naturales presentes en el
agua, cuyo desarrollo se ve favorecido por las condiciones de temperatura y nutrientes de
las aguas residuales domésticas. El agua residual contiene también pequeñas cantidades
de moléculas orgánicas sintéticas como agentes tensoactivos, fenoles y pesticidas usados
en la agricultura. (Metcalf-Eddy, 1991)
Materia inorgánica.
Se incluyen en este grupo todos los sólidos de origen generalmente mineral, como
son sales minerales, arcillas, lodos, arenas y gravas no biodegradables. En la tabla 1.1 se
presenta la relación entre algunos constituyentes inorgánicos y el agua residual.
Tabla 1.1. Relación entre algunos constituyentes inorgánicos y el agua residual.
Demanda química de oxígeno (DQO).
Es la cantidad de oxígeno requerida para oxidar químicamente los materiales
orgánicos presentes en una muestra de agua. Esta oxidación degrada el material orgánico
biodegradable y no biodegradable. (Metcalf-Eddy, 1991)
Demanda bioquímica de oxígeno (DBO).
El parámetro de polución orgánica más utilizado y aplicable a las aguas residuales y
superficiales es la DBO a los 5 días (DBO5). Supone esta determinación la medida del
oxígeno disuelto utilizado por los microorganismos en la oxidación bioquímica de
materia orgánica biodegradable. La medida de la DBO es importante en el tratamiento de
aguas residuales y para la gestión técnica de la calidad de agua porque se utiliza para
determinar la cantidad aproximada de oxígeno que se requerirá para estabilizar
biológicamente la materia orgánica. (Metcalf-Eddy, 1991)
Metcalf-Eddy; “Tratamiento y depuración de las aguas residuales”. Editorial
labor. S.A., 1991.
Humedal artificial
Un humedal artificial es un sistema de tratamiento de agua residual
(estanque o cauce) poco profundo, construido por el hombre, en el que se han
sembrado plantas acuáticas, y contado con los procesos naturales para tratar el
agua residual. Los humedales construidos tienen ventajas respecto de los sistemas
de tratamiento alternativos, debido a que requieren poca o ninguna energía para
operar. Si hay suficiente tierra barata disponible cerca de la instalación de los
humedales de cultivo acuático, puede ser una alternativa de costo efectivo. Los
humedales proporcionan el hábitat para la vida silvestre, y son, estéticamente,
agradables a la vista (Palomino, 1996).
Los humedales proveen sumideros efectivos de nutrientes y sitios
amortiguadores para contaminantes orgánicos e inorgánicos. Esta capacidad es el
mecanismo que permite a los humedales artificiales simular un humedal natural con
el propósito de realizar un tratamiento de las aguas residuales de empresas y
municipios. La solución biotecnológica consiste en la instalación de humedales
artificiales que actúan como filtros naturales. Ubicados entre las plantas y los
recursos acuáticos (ríos, lagos, lagunas), estos sistemas, además de no necesitar
mantenimiento ni consumir energía eléctrica, cuestan menos que la cuarta parte de un
sistema de tratamiento tradicional. Los humedales se construyen utilizando diferentes
especies de plantas que abundan en la zona: totoras, repollitos de agua, camalotes o
juncos (Hedin et al., 1994).
Los humedales son zonas de transición entre el medio ambiente terrestre y
acuático y sirven como enlace dinámico entre los dos. El agua que se mueve
arriba y abajo del gradiente de humedad, asimila una variedad de constituyentes
químicos y físicos en solución, ya sea como detritus o sedimentos, estos a su vez se
transforman y transportan a los alrededores del paisaje.
Tipos de humedales artificiales
Sistema de Agua Superficial Libre (SASL)
Entre los humedales artificiales se encuentran el sistema de agua superficial
libre (SASL); estos sistemas consisten típicamente de estanques o canales, con
alguna clase de barrera subterránea para prevenir la filtración, suelo u otro medio
conveniente a fin de soportar la vegetación emergente, y agua en una profundidad
relativamente baja (0,1 a 0,6 m) que atraviesa la unidad. La profundidad baja del
agua, la velocidad baja del flujo, y la presencia de tallos de planta y basura
regulan el flujo del agua. Se aplica agua residual pre tratadas a estos sistemas, y el
tratamiento ocurre cuando el flujo de agua atraviesa lentamente el tallo y la raíz de la
vegetación emergente.
Sistema de Flujo Bajo la Superficie (SFBS)
Otro sistema es el sistema de flujo bajo la superficie (SFBS). Estos sistemas
son similares a los filtros horizontales por goteo en las plantas de tratamiento
convencionales. Se caracterizan por el crecimiento de plantas emergentes usando el
suelo, grava o piedras como sustrato de crecimiento en el lecho del canal.
Dentro del lecho los microbios facultativos atacan al medio y las raíces de las
plantas, contactando de este modo el agua residual que fluye horizontalmente a
través del lecho; mientras que el sobrante baja a la superficie del medio (Kadlec et
al., 1993). Estos sistemas de flujo bajo superficie son diseñados con el propósito de
obtener niveles de tratamiento secundarios, son llamados «la zona de raíces» o
«filtros de piedras de junco y caña» desarrollado en Alemania Oriental.
Plantas acuáticas en el tratamiento de aguas residuales están en los
estanques poco profundos como plantas acuáticas flotantes o sumergidas. Los
sistemas más completamente estudiados son aquellos que usan el jacinto de agua o
lenteja de agua. Estos sistemas incluyen dos tipos basado en tipos de plantas
dominantes. El primer tipo usa plantas flotantes y se distingue por la habilidad de
estas plantas para derivar el dióxido carbono y las necesidades de oxígeno de la
atmósfera directamente. Las plantas reciben sus nutrientes minerales desde el
agua. El segundo tipo de sistema consiste en plantas sumergidas, se distingue por la
habilidad de estas plantas para absorber oxígeno, dióxido de carbono, y minerales de
la columna de agua. Las plantas sumergidas se inhiben fácilmente por la turbiedad
alta en el agua porque sus partes fotosintéticas están debajo del agua (Palomino,
1996; Frers, 2007).
1.1.1. Contaminación del agua por aguas residuales.
Son el conjunto de residuos orgánicos producidos por los seres humanos,
ganado, etc. Incluyen heces y otros materiales que pueden ser descompuestos
por bacterias aeróbicas, es decir en procesos con consumo de oxígeno. Cuando
este tipo de desechos se encuentran en exceso, la proliferación de bacterias agota
el oxígeno, y ya no pueden vivir en estas aguas peces y otros seres vivos que
necesitan oxígeno. Buenos índices para medir la contaminación por desechos
orgánicos son la cantidad de oxígeno disuelto, OD, en agua, o la DBO5 (Demanda
Biológica de Oxígeno). (Remenieras, 2000; Araujo, 1999). La gestión de las aguas
residuales representa la mayor fuente mundial de contaminación. Los desechos
domésticos e industriales se vierten sobre la superficie de las aguas a través de
los sistemas de alcantarillado. En algunos casos, los residuos industriales son
liberados directamente sobre los ríos y mares (Domenech, 1998).
La calidad de las aguas residuales depende de los contaminantes que están
presentes en el agua y de la medida en que esta agua es tratada antes de liberarla
junto con el resto de vías fluviales; las aguas residuales domésticas constan
principalmente de papel, jabón, orina, heces y detergentes. Los desechos
industriales, en cambio, son variados y dependen de los procesos específicos de
las plantas de las que proceden en origen. También destacan porque apenas
tienen carga eléctrica (Araujo, 1999).
El comportamiento de los compuestos orgánicos depende de su estructura
molecular, el tamaño, la forma y la presencia de sus grupos funcionales que
son los verdaderos e importantes factores determinantes de la toxicidad. Es
importante conocer la estructura de los compuestos orgánicos, con el fin de
predecir sus efectos en los organismos vivos y el medio ambiente. Los
compuestos orgánicos que son peligrosos para el medio ambiente están todos
fabricados por la mano del hombre y sólo se ha conocido su existencia desde el
siglo pasado (Remenieras, 2000). Finalmente, la contaminación biológica
considerara como contaminante aquellos seres o productos biológicos que
afectan al hombre y su entorno, ya sea amenazando a su salud o a su
disponibilidad de alimento (Araujo, 1999).
1.1.2. Contaminación del agua por materia orgánica.
El agua se considera un recurso renovable debido a que el ciclo hidrológico
asegura, hasta cierto punto, su existencia en la Tierra, sin embargo, la
contaminación y la sobre-explotación de los cuerpos de agua dulce han hecho que
el vital líquido sea cada vez más escaso donde más se necesita. Se dice que el
agua está contaminada cuando contiene sustancias o energía que modifican sus
propiedades físicas, químicas y biológicas, de manera que resulta tóxica para los
seres vivos y no puede consumirse (Fernícola & Jauge, 2000).
En muchas ocasiones, más de las que quisiéramos, nos encontramos ríos, lagos,
y otros cauces contaminados, ofreciendo un paisaje desolador. Las causas de
contaminación son variadas; sales, eutrofización, vertidos industriales, etc.,
destacando la contaminación por parte de la materia orgánica, procedente de
vertidos urbanos, actividades ganaderas, agrícolas o industriales con manipulación
de compuestos orgánicos. Por ejemplo, en un agua residual de concentración
media, cerca del 75% de los sólidos en suspensión y del 40% de los sólidos
filtrables de son de naturaleza orgánica (Seoanez, 2000).
La contaminación de un cauce, lago o mar con alta concentración de materia
orgánica procede de los procesos de descomposición de esta materia
orgánica. Estos son básicamente reacciones químicas que requieren el oxígeno
disuelto en el agua para su desarrollo. Como este oxígeno, procedente de la
atmósfera por intercambio de gases, es el que en condiciones normales es
requerido por la flora y fauna del medio para subsistir, ocasiona que el equilibrio
del medio se altere, afectando de modo significativo a la vida acuática (Vera,
1998).
La citada descomposición obedece a reacciones de asimilación de la materia
orgánica por parte de microorganismos en presencia de oxígeno y nutrientes, de
acuerdo a la siguiente reacción:
Materia orgánica + microorganismos + nutrientes + O2 = productos finales +
nuevos microorganismos + energía calorífica
Los compuestos orgánicos están formados por combinaciones de carbono,
hidrógeno y oxígeno, con la presencia, en determinados casos, de nitrógeno,
azufre, calcio, magnesio, fósforo, hierro, etc. Los principales grupos de sustancias
orgánicas presentes en el agua residual son las proteínas, 40-60%, hidratos de
carbono, 25-50%, y grasas y aceites, 10% (Seoanez, 2000). La descomposición de
estos compuestos se desarrolla mientras que en el medio exista materia orgánica
y oxígeno disuelto, afectando a los más sencillos como aminoácidos, azúcares,
grasas, proteínas, etc. hasta los más complejos como celulosa, hemicelulosa
y lignina (Seoanez, 2000).
El proceso implica precisamente, permitir la entrada de aire, además de controlar
la humedad y la temperatura, de modo que el composteo se vuelve simplemente
un proceso acelerado de descomposición hacia la transformación en humus, es
decir, en compuestos y elementos simples que al ser agregados a cualquier suelo,
proporcionan nutrientes para las plantas y mejoran algunas características del
suelo (Seoanez, 2000). Si en la recolección de residuos en las ciudades, se
mantuviera separada la materia orgánica del resto de los desechos, y aquélla se
convirtiera en composta, además de reducir considerablemente (hasta un 50%)
la cantidad de basura que va a parar a los rellenos sanitarios, se evitaría
controlar la emisión de metano, y la composta es el abono orgánico por
excelencia, para usarse en cultivos, jardines, parques, reforestaciones, etc. (Vera
1998).
Cuando la materia orgánica que contamina al agua se ha agotado, la acción
bacteriana de la desoxigenación de las aguas contaminadas oxida al ion amonio,
proceso denominado nitrificación; a los procesos de descomposición
bacteriana anaeróbica (en ausencia de oxígeno) de la materia orgánica se le
llama anaerobiosis. A la descomposición anaeróbica (por enzimas producidas por
levaduras) de los carbohidratos o azúcares se le llama fermentación y a la
descomposición bacteriana anaeróbica de las proteínas se le llama
putrefacción (Seoanez, 2000).
En el proceso de putrefacción, como el metano es insoluble en agua se libera en
forma de gas. El sulfuro de hidrógeno es un gas incoloro, de mal olor (a huevo
podrido) y tóxico (en concentraciones de 5 % es nocivo para la vida), por lo que la
putrefacción desprende olor
fétido y los peces y otros animales que requieren del oxígeno no pueden vivir en
aguas contaminadas donde ocurra la putrefacción (se le considera la forma peor
de contaminación bacteriana) (Vera 1998).
Cuadro 02. Efectos causados por los contaminantes presentes en las aguas
residuales
Fuente: Sawyeret al. 1994
1.1.3. Eutrofización
Existen diferentes definiciones referentes a la eutrofización y ninguna es aceptada
como única o excluyente de las demás, algunas de ellas son:
• Proceso de sobreproducción de algas y macrófitas en cuerpos de agua que
puede producir problemas en ciertos usos de los mismos (CEPIS, 2001).
• Proceso en el cual la adición de nutrientes a los cuerpos de agua estimula el
crecimiento algal (Bricker et al., 1999).
• Aumento en la tasa de crecimiento de materia orgánica a un ecosistema.
Varios factores causan este aumento pero el más importante es el enriquecimiento
de nutrientes (Nixon, 1995).
Estas definiciones coinciden en que se entiende la eutrofización como un proceso
o un cambio y no como un estado permanente. El proceso de eutrofización incluye
tanto el incremento de nutrientes en los cuerpos de agua como los efectos que
estos nutrientes ocasionan (Stednick & Hall, 2003). Los principales nutrientes
causantes de la eutrofización son las formas disueltas de N (nitrato, amoniaco y,
en menor grado, nitrito) y de P (ortofosfato) (Ærtebjerg et al., 2001).
Las consecuencias de la eutrofización son de manera más importante pero no
limitativas el crecimiento de algas nocivas, cambios en el sabor y olor del agua,
formación de espumas, crecimiento excesivo de plancton, alteración de las
cadenas tróficas, aumento de la cantidad de materia orgánica depositada en el
fondo, anoxia, daños a la biodiversidad y en general reducción del valor del cuerpo
de agua como fuente de abastecimiento y para fines recreativos (Ærtebjerg et al.,
2001).
La eutrofización es un proceso que se presenta de forma natural y conduce de
ecosistemas oligotróficos a ecosistemas eutróficos, pasando por ecosistemas
mesotróficos que son sanos y productivos (Bricker et al., 1999); sin embargo, el
aporte de nutrientes de fuentes antropogénicas acelera este proceso de forma
importante y preocupante (CEPIS, 2001).
Para el estudio de la eutrofización es importante tomar en cuenta el
concepto de nutriente limitante. El nutriente limitante es aquel que de acuerdo con
la estequiometria celular de las plantas acuáticas, se consume antes que los
demás nutrientes. Desde 1981, el Centro Panamericano de Ingeniería Sanitaria y
Ciencias del ambiente (CEPIS) lleva un programa de metodologías simplificadas
para la evaluación de la eutrofización en lagos y embalses en climas tropicales de
América Latina y el Caribe. Se ha encontrado que para estos cuerpos de agua el
proceso de eutrofización está limitado por el fósforo (CEPIS, 2001). El concepto de
nutriente limitante toma importancia al momento de controlar el proceso de
eutrofización, ya que los esfuerzos deben centrarse en este nutriente, optimizando
así las acciones de control.
Se han generado clasificaciones del estado trófico de los cuerpos de agua,
algunas de estas clasificaciones se refieren a medidas directas de nutrientes
mientras que otras se refieren a los efectos de este enriquecimiento como el
aumento en biomasa o cantidad de oxígeno. Ningún parámetro es aceptado como
único determinante en la evaluación del estado trófico (Zurlini, 1996).
Basado en el Programa Cooperativo Internacional en Monitoreo de Aguas
Interiores la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OECD)
estableció limites específicos (Tabla1) para P total, clorofila “a” y profundidad de
disco de Secchi para la clasificación de lagos en zonas templadas (OECD, 1982).
Estos límites se utilizan ampliamente como referencia tanto para evaluación de
estados tróficos de aguas continentales como marinas
Tabla 1 Valores límite para el sistema fijo de clasificación trófica de OECD (1982)
citado en Ryding & Rast
(1989
Existen limitaciones en el uso de la anterior clasificación con valores fijos ya que
un cuerpo de agua puede estar dentro de una clasificación trófica para un
parámetro y en otra condición trófica para otro. La OECD intentó superar esta
limitación realizando una evaluación estadística de su base de datos, el resultado
fue una clasificación de limite abierto (Tabla2). En este sistema un cuerpo de agua
puede ser considerado correctamente clasificado dentro de un estado trófico si no
más de uno de los parámetros se desvían del promedio geométrico por +/-
2 desviaciones estándar para una clasificación trófica determinada (Ryding &
Rast, 1989).
1.1.4. Nitrógeno. ciclo biogeoquímico, efectos ambientales y límites
El N está presente en forma importante en todo el planeta, ya sea en el agua, el
suelo, organismos vivos, sus desechos y de manera predominante en la
atmósfera, ya que está constituida en 78% de su volumen por N2,
convirtiéndolo en una fuente abundante de este elemento; no obstante, son pocos
los organismos que pueden aprovechar el N2. Las formas químicas orgánicas e
inorgánicas de N son más biodisponibles, pero para que se rompa la molécula N2,
que es muy estable y pueda ser incorporada a los organismos, se necesita una
elevada disponibilidad de energía, por ejemplo a través de los relámpagos,
también puede ser fijado por procesos bioquímicos realizados por
microorganismos o por fijación industrial. El N biológico se convierte en N
inorgánico a través de la mineralización. Por otro lado, los procesos de
desnitrificación liberan N a la atmósfera (Manahan, 2007). Todo lo anterior forma
parte del ciclo del N, que se trata con más detalle a continuación.
Los procesos llevados a cabo mediante el ciclo del N son la fijación, la nitrificación,
la reducción de nitrato, la asimilación, la desnitrificación, la amonificación y la
aminación, la mineralización y la volatilización (Figura 1). La mayoría de las
reacciones del ciclo del N son de óxido-reducción catalizadas por microorganismos
(Tabla4), la incorporación de NH4 a la materia orgánica (animación) o su
desprendimiento (desanimación o amonificación) son las únicas reacciones
que no se realizan mediante este tipo de proceso (Jenkins, 2000).
Tabla 4 Procesos de oxidación y reducción en ciclo del nitrógeno (Jenkins, 2000)
La fijación de N sucede en la atmosfera cuando el N2 se convierte en formas
biodisponibles para plantas y animales (Raiswell & Brimblecombe, 1983). Esta
fijación puede ser llevada a cabo por tres medios:
• Fijación abiótica: mediante procesos químicos espontáneos como la
oxidación que producen los rayos formando óxidos de N a partir de N atmosférico.
• Fijación industrial: se hace mediante mecanismos tecnificados para la
producción de amoniaco, una de las aplicaciones de este proceso es la
producción de fertilizantes.
• Fijación biológica. Se lleva a cabo mediante bacterias nitrificantes que en
conjunto con raíces de las plantas o por si mismas toman el N atmosférico y
lo transforman a N orgánico. Este proceso también puede ser llevado a cabo por
algunas algas verde – azules o cianobacterias.
En la nitrificación, el N en estado de oxidación -3 pasa a N en estado de oxidación
+5 formando nitratos, esta reacción toma importancia ya que las
plantas absorben el N principalmente en esta forma. En la naturaleza la
nitrificación se lleva a cabo en dos pasos catalizados por dos grupos de bacterias,
Nitrosomas que provocan el cambio de amoniaco a nitrito y las Nitrobacter que
oxidan nitrito a nitrato. El proceso inverso a la nitrificación es la reducción de
nitrato y sucede cuando el N del nitrato se reduce a estados de oxidación más
bajos, esto es llevado a cabo en un ambiente reductor con ausencia de oxígeno
libre. Bajo estas condiciones, algunas bacterias usan el nitrato como aceptor de
electrones. Para que los organismos utilicen el N del nitrato para la síntesis de
proteínas, primero deben reducirlo a su forma amoniacal (Manahan, 2007). La
reducción de NO - a NH +es un proceso que ocurre en dos pasos, una catalizada
por la enzima Nitrato Reductasa que reduce el nitrato a nitrito y otra catalizada por
la Nitrito Reductasa que reduce el nitrito a amonio (Marquez & Cánovas, 2004). Un
caso especial de reducción de nitrato es la desnitrificación en la que el producto es
un gas que contiene nitrógeno, normalmente N2 y es llevada a cabo por acción
bacteriana. La importancia de este proceso es que es el único que devuelve el
nitrógeno fijado a la atmósfera (Manahan, 2007).
La forma en la que a partir de NH+o NH es incorporada a los organismos como N
orgánico es la animación, mientras que el proceso inverso en el cual el NH4 se
desprende de la materia orgánica nitrogenada es la amonificación (Jenkins, 2000).
Otro proceso mediante el cual el N de los compuestos orgánicos principalmente
aminoácidos se convierten a formas inorgánicas como NH3, NO - y NO - es la
mineralización. Este proceso sucede cuando los microorganismos
descomponedores hacen lo propio con restos de plantas y animales (Raiswell &
Brimblecombe, 1983).
Por último, si bien la volatilización no es considerada como una transformación
dentro del ciclo es importante considerar que el amoniaco (NH3) puede
volatilizarse lo que lleva a una contribución de N a la atmósfera. En la Tabla5 se
presentan las reacciones que suceden en cada proceso descrito.
La importancia del N para nuestro estudio son los efectos adversos que causan al
medio ambiente pero sobre todo enfocado a los que ocurren en los cuerpos de
agua (Tabla 6), se puede afirmar que las principales formas que influyen en
estos sistemas acuáticos son los nitratos, nitritos y las formas amoniacales de N.
1.1.5. Fosforo. ciclo biogeoquímico, efectos ambientales y límites
El fósforo es un elemento importante en los ecosistemas ya que, en muchas
ocasiones, se constituye como limitante para el desarrollo de los mismos. Una
característica importante es que en la naturaleza, no existe en forma gaseosa
estable, por lo que su ciclo es endógeno. En las plantas forma parte de los ácidos
nucleicos constituyentes del material genético de los organismos y, aunque la
cantidad de fósforo presente en las plantas es relativamente baja, esta es esencial
para las mismas. Para que el fósforo sea aprovechado por las plantas se debe
encontrar en forma inorgánica simple, que generalmente es el ión ortofosfato
(Manahan, 2007). El fósforo es también un factor limitante en la fertilidad de los
suelos y sistemas acuáticos pero la baja solubilidad de los compuestos
inorgánicos de este elemento limitan su disponibilidad como nutriente (O
´Neill, 1998).
El fósforo se presenta en la naturaleza casi exclusivamente como fosfato que es
su estado totalmente oxidado con número de oxidación +5, este fosfato se
presenta en los minerales como ortofosfato (PO4)-3 (Stumm & Morgan, 2012).
Aunque la acción microbiana se presenta en el ciclo del fósforo, su acción no es
tan importante como lo es en el ciclo del N.
Los fosfatos poliméricos se hidrolizan en agua a productos más simples, la
velocidad de esta hidrolisis depende de varios factores como el pH pero el
producto final siempre es una forma de ortofosfato, se ha encontrado que algunas
algas y microorganismos catalizan esta hidrólisis pero aun cuando estas no estén
presentes la tasa de hidrolisis es significativa en aguas naturales (Manahan, 2011).
La reacción más simple de esta hidrólisis es: H4P2O7+H2O2H3PO 4
En la geósfera se encuentra la mayor reserva de fosfato ambiental, ya que el
fósforo es retenido por minerales poco solubles como la hidroxiapatita. El fósforo
soluble que proviene de los minerales fosfatados u otras fuentes como fertilizantes
es asimilado por las plantas. Cuando estos organismos mueren y se descomponen
por la acción microbiana se presenta la mineralización. Las acciones del hombre
han impactado fuertemente en el ciclo del fósforo ya que se extraen grandes
cantidades de fosfatos minerales que se utilizan como fertilizantes,
detergentes, productos químicos industriales y aditivos para alimentos además de
algunos compuestos tóxicos como insecticidas o gases militares venenosos
(Manahan, 2007). El ciclo del fósforo está representado en la Figura 2.
El proceso de liberación del fósforo sin intervención antropológica solo depende
del ciclo geológico (Figura 2). Los fenómenos naturales degradan las rocas
fosfatadas y liberan fosfatos (PO4) -3 que por escurrimientos son arrastrados a los
ríos y posteriormente a los mares donde pueden ser utilizados por la vida marina o
depositados en los sedimentos. Las aves marinas se alimentan de peces siendo
esta la única forma en que el fósforo puede regresar al suelo debido a que no
forma compuestos volátiles (Miranda, 2005).
La solubilidad y volatilidad natural de los compuestos de fósforo es baja por lo que
los flujos geoquímicos dependen de la transferencia de partículas suspendidas por
los ríos hacia el océano o en forma de polvo por la atmosfera (lo que es poco
significante), por lo anterior la movilidad del fósforo en suelo se considera baja (O
´Neill, 1998).
Figura 2 Ciclo del fósforo (Miranda, 2005)
Los CE-CCA-001/89 (SEDUE, 1989) establecen para P los siguientes límites
máximos permisibles: 0.1 mg L-1 P-PO4 como fuente de abastecimiento para agua
potable, 0.05 mg L-1 P-PO4 en influentes a lagos o embalses y 0.025 mg L-1
dentro del lago o embalse para prevenir el desarrollo de especies biológicas
indeseables y para controlar la eutrofización acelerada.
1.1.6. Fuentes y movilización de nutrientes
Hay tres factores principales que influyen en la problemática de los nutrientes que
se movilizan a un cuerpo de agua: la emisión, la movilización y los efectos (Nixon,
1995). La emisión se refiere a la generación de los nutrientes en las fuentes, la
movilización a cómo se transportan y los procesos que provocan que los nutrientes
se retengan o se liberen y los efectos, a la forma en que los cuerpos de agua
reaccionan ante la incorporación de estos nutrientes. En este trabajo se abordará
principalmente lo referente a la emisión y la movilización sin considerar a fondo los
efectos en el cuerpo de agua.
Respecto a la emisión de nutrientes, se diferencian las fuentes puntuales y las
difusas. Las fuentes puntuales son las que están bien definidas como por ejemplo
el extremo de un tubo o la descarga de una industria, mientras que las fuentes
difusas son aquellas en donde no se pueden identificar claramente los sitios de
emisión (Dunnivant & Anders, 2006).
Las actividades antropogénicas son las mayores contribuyentes de N y P a los
sistemas acuáticos; por otro lado la fijación y la depositación atmosférica son otras
fuentes que contribuyen a la carga de N. Estas cargas que mayormente son no
puntuales, son difíciles de estimar ya que provienen de actividades dispersas en
áreas grandes además de que son variables con respecto al tiempo (Carpenter et
al., 1998).
También el exceso de fertilizantes aplicados en la agricultura representa una
importante carga de nutrientes a los cuerpos de agua. La excreta animal, es otra
carga importante y esta se vuelve difusa cuando el ganado no está confinado sino
en una extensión grande de terreno y la excreta se distribuye en esta amplia área.
(Puckett, 1995).
Durante la movilización de los nutrientes, existen retenciones de los mismos
que dependen de las características propias de la cuenca en la cual se movilizan,
la suma de estas retenciones se denomina atenuación natural.
1.1.7. Fuentes y movilización de nitrógeno
El N puede entrar a un cuerpo de agua por cuatro rutas, fijación por
cianobacterias, precipitación atmosférica, por escurrimientos y por aguas
residuales, las dos primeras son consideradas de menor relevancia en el proceso
de eutroficación. Los escurrimientos pueden contener N proveniente de fuentes
naturales, fuentes domésticas, agrícolas, pecuarias o industriales. El N presente
en los escurrimientos y/o aguas residuales se compone de nitratos, nitritos (que es
rápidamente oxidado a nitrato y entonces queda en bajas concentraciones),
amoniaco y nitrógeno orgánico. Los nitratos y el amoniaco son usados por plantas
mientras que el N orgánico es convertido a amoniaco por mineralización
bacteriana. Bajo condiciones oxigenadas el amoniaco es oxidado por bacterias a
nitrito y posteriormente a nitrato, pero en aguas profundas existen fuentes de
amoniaco debido a la descomposición anaeróbica, en estos casos el amoniaco
representa una importante carga de nutriente que contribuye a la eutroficación
(Kelly & Naguib, 1984).
La retención de N puede ser causada por la depositación en sedimentos a través
de la incorporación de este nutriente en organismos, así como por la
desnitrificación bacteriana. Esta desnitrificación está influenciada por la
concentración de nitratos, las condiciones en el sedimento, los aportes de
materia orgánica y la variación en la salinidad (Nielsen et al., 2001).
1.1.8. Fuentes y movilización de fósforo
Las fuentes de fósforo son en su mayor parte difusas y se presenta principalmente
en forma particulado, llegan a los ríos durante eventos de lluvia por escurrimiento.
En lo referente a las emisiones antropogénicas, las emisiones puntuales se deben
a descargas de aguas residuales municipales e industriales y las difusas están
ligadas principalmente a la agricultura y el sector pecuario. Las emisiones
naturales de fósforo incluyen el desgaste natural de los suelos, restos de
vegetación, migración de peces y erosiones de la orilla del río. En cuanto a las
emisiones por escurrimientos de granjas, estas son una combinación de aguas de
lavados, excretas de ganado, y aguas residuales. Los escurrimientos por
superficies como áreas forestales, campos de cultivo y áreas de pastoreo suceden
cuando la lluvia pasa sobre o a través de las áreas mencionadas, lo que hace que
se transporte y movilice el P hacia los ríos, estas cargas de P están representadas
principalmente por erosión de suelo fertilizantes, heces de ganado y vegetación.
Cuando se presentan las lluvias una combinación de las cargas mencionadas son
movilizadas a través de los suelos. Cuando el suelo está saturados, una mayor
cantidad de fósforo es transportado aun cuando los eventos de lluvias sean
mínimos (Withers & Jarvie, 2008). La mayoría del P transportado es en
forma particulado y sedimentos suspendidos, este trasporte se ha
incrementado debido a la deforestación y a las practicas intensivas de agricultura
(O´Neill, 1998).
Los sedimentos en los cuerpos de agua tienen reservas de fósforo que interactúan
con el agua lo que conduce a una interacción entre la fase acuosa y la fase solida
de fósforo (Stumm & Morgan, 2012), por lo que deben ser considerados
potencialmente como un reservorio.
Estudios de balance de masa han demostrado que los flujos de entrada de P no
corresponden con los de salida y que el fósforo tiende a ser retenido dentro de
los ríos particularmente en aquellos con caudal bajo. Las retenciones en ríos son
la combinación de procesos biogeoquímicos y físicos que temporalmente
remueven y/o transforman el fósforo permitiendo la asimilación biótica y abiótica de
este. No todo el P que entra al sistema puede participar de igual forma en los
ciclos biogeoquímicos, esto depende de la forma en la que se encuentre, su
disponibilidad y el tiempo de residencia. La retención de fósforo no solo afecta en
la concentración aguas abajo sino que también altera la biodisponibilidad de
este lo que tiene implicaciones en su asimilación (Withers & Jarvie, 2008).
Los procesos físico-químicos que se llevan a cabo en cuanto a la movilización y
retención de P son: sorción y desorción, precipitación mineral y dilución, advección
y difusión, también existen procesos biológicos como la asimilación (Figura 3)
(Withers & Jarvie, 2008).