Para mantener un ambiente sano y limpio es necesario depositar todos los desechos y
desperdicios de producción en recipientes apropiados y en los sitios definidos para ello.
Estos recipientes deben mantenerse tapados y lavarlos periódicamente.
Los residuos y basuras acumuladas en los rincones o en las rejillas de los desagües son
focos de contaminación e infección que atraen insectos y mantienen microbios. Esto es
mucho más crítico en las empresas de alimentos, por el riesgo de contaminación.
Tanto en la empresa como en el hogar, se debe realizar una clasificación de residuos
sólidos, utilizando recipientes con colores diferentes que señalan su contenido. Con una
debida clasificación de los residuos se pueden disminuir las infecciones, los accidentes de
trabajo y otras enfermedades, así como el deterioro al medio ambiente.
¿Cómo se realiza la clasificación de residuos?
Utilizando recipientes, con capacidad suficiente, de fácil manejo y limpieza y que tengan
las siguientes características:
Ser de color diferente de acuerdo con el tipo de residuos a depositar.
Llevar en letras visibles y con símbolos, indicaciones sobre su contenido.
Resistir la manipulación y las tensiones.
Permanecer tapados.
Los residuos se clasifican en reciclables y no reciclables. A continuación se relacionan
según el color del recipiente a utilizar:
Reciclables:
Recipientes de color gris: cartón, papel (incluyendo periódico).
Recipientes de color blanco: Toda clase de vidrio limpio.
Recipientes de color azul: Plásticos (vasos, garrafas, jeringas limpias y sin aguja) y
polietileno.
Recipientes de color amarillo: residuos de alimento (antes y después de la preparación)
No reciclables:
Recipientes de color verde: Ordinarios e inertes (papel higiénico, toallas higiénicas,
servilletas, empaques de papel plastificado, icopor, plástico no reciclable y papel carbón).
Recipientes de color rojo: infectados (materiales de curación, gasas, algodones,
elementos infectados y bolsas con sangre)
Recipientes debidamente tapados para material cortopunzante: agujas y otros
elementos cortantes o punzantes, en solución de hipoclorito de sodio.
Notas:
Los residuos infectocontagiosos o peligrosos se deben incinerar o desnaturalizar en el
establecimiento donde se originan. Para poner en práctica estas normas de reciclaje en
su casa, mantenga un recipiente para la basura en general, otro para el vidrio y otro para
el papel.
El desorden en las empresas refleja el estado mental de las organizaciones y personas
que en ellas trabajan.
Es importante tener en cuenta que la gestión de ORDEN Y ASEO requiere del apoyo
permanente y visible de la Gerencia. Su participación en el seguimiento a las acciones
preventivas y correctivas, le dan mucho valor al orden y la limpieza y promueve la
colaboración de todo el personal en el cuidado de estos aspectos
1. Envío a instalaciones de procesamiento: Los residuos reciclables se envían a
instalaciones de procesamiento específicas. Por ejemplo, el papel y el cartón se llevan a
una planta de reciclaje de papel, mientras que los plásticos se envían a una planta de
reciclaje de plástico.
2. Reciclaje: En las instalaciones de procesamiento, los residuos reciclables se tratan para
su reutilización. Por ejemplo, el papel se descompone en pulpa y se convierte en nuevos
productos de papel. Los plásticos se funden y se moldean en nuevos objetos.
3. Eliminación de residuos no reciclables: Los residuos no reciclables, como los residuos
orgánicos no compostables o los materiales contaminados, se envían a vertederos o
incineradoras. En los vertederos, los residuos se entierran y se descomponen lentamente
con el tiempo. En las incineradoras, los residuos se queman para generar energía.
4. Compostaje: Si hay instalaciones de compostaje disponibles, los residuos orgánicos se
procesan para convertirse en abono natural. Esto es beneficioso para el medio ambiente
y ayuda a reducir la cantidad de residuos en los vertederos.