Impuestos
Existen distintos tipos de impuestos. Todos de carácter obligatorio si se realiza el
hecho imponible que lo grava.
Un impuesto es un tributo que se paga al Estado para soportar los gastos públicos.
Estos pagos obligatorios son exigidos tantos a personas físicas, como a personas
jurídicas.
La colecta de impuestos es la forma que tiene el estado (como lo conocemos hoy en
día), para financiarse y obtener recursos para realizar sus funciones.
Por la importancia que representan los impuestos en los ingresos del Estado, se
exponen algunas características importantes:
Es una prestación en dinero o en especie que no tiene contraprestación
directa por parte del Estado;
La imposición se establece unilateralmente por el Estado en forma general;
Es de carácter coactivo, es decir, si no se cumple, el Estado puede utilizar el
poder legal para hacerlo cumplir y
El destino de los impuestos es satisfacer necesidades colectivas.
Los impuestos están compuestos por algunos elementos, entre los que
destacan los siguientes:
Sujeto: son los agentes que participan en el proceso de recaudación. De este
modo tenemos que, existen dos tipos de sujetos:
i. Sujetos activos: Aquellos que tienen el derecho de exigir el pago de los tributos.
En este grupo tenemos a la federación, las entidades federativas y a los municipios.
ii. Sujetos pasivos: son los causantes o contribuyentes que pueden ser personas
físicas o morales, mexicanas o extranjeras que tienen legalmente la obligación de
pagar algún impuesto.26
Objeto del impuesto: es aquello que normalmente da el nombre a la
contribución respectiva, por ejemplo: el ingreso, el valor agregado, el activo,
etc.
Tasa: Es el monto del impuesto expresado, por lo regular, en porcentaje.
Existen las siguientes modalidades:
i. Tasa proporcional: cuando los ingresos personales varían en la
misma proporción que lo hacen los impuestos;
ii. Tasa progresiva: cuando los ingresos personales se incrementan en una
mayor proporción que el incremento en los impuestos y
iii. Tasa regresiva: cuando los ingresos personales se incrementan en una
menor proporción que el incremento en los impuestos.
Impuesto al valor agregado
Se trata de un impuesto indirecto, en virtud de que los contribuyentes del mismo no
lo pagan directamente, sino que lo trasladan o cobran a una tercera persona, hasta
llegar al consumidor final.
Este impuesto lo debes pagar cuando realices actos o actividades gravados por la
Ley del Impuesto al Valor Agregado.
Es decir, si vendes bienes, prestas servicios independientes, otorgas el uso o goce
temporal de bienes o realizas importaciones de bienes o de servicios, pagarás el
IVA aplicando la tasa general de 16%
Ingresos exentos
No pagarás el impuesto al valor agregado si obtienes ingresos por los siguientes
servicios:
Los prestados en forma gratuita, excepto cuando los beneficiarios sean los
miembros, socios o asociados de la persona moral que preste el servicio.
Los de enseñanza que preste la Federación, el Distrito Federal, los Estados,
los Municipios y sus organismos descentralizados, y los establecimientos de
particulares que tengan autorización o reconocimiento de validez oficial de
estudios en los términos de la Ley General de Educación, así como los
servicios educativos de nivel preescolar.
Los proporcionados a sus miembros como contraprestación normal por sus
cuotas y siempre que los servicios que presten sean únicamente los relativos
a los fines que les sean propios, prestados por asociaciones o sociedades
civiles organizadas con fines científicos, políticos, religiosos o culturales, a
excepción de aquéllas que proporcionen servicios con instalaciones
deportivas, cuando el valor de éstas represente más de 25% del total de las
instalaciones.
Por tanto, dentro de las definiciones del IVA hay que conocer estas dos:
IVA Devengado: hace referencia al impuesto que un vendedor o prestador
de servicios debe ingresar a Hacienda por las operaciones realizadas. En
otras palabras, es el impuesto que se ha generado en una transacción
económica con un cliente o consumidor. Cuando un comerciante o empresa
vende un bien o presta un servicio, cobra el IVA correspondiente a esa
operación. Este IVA repercutido al cliente se considera IVA devengado para
el vendedor.
IVA Deducible: por otro lado, el IVA deducible es el impuesto que un
empresario o profesional puede restar o deducir de sus obligaciones
tributarias. Se refiere al IVA que ha sido pagado en las compras o
adquisiciones de bienes y servicios necesarios para llevar a cabo la actividad
económica. Los empresarios pueden deducir el IVA soportado en la
adquisición de mercancías, materias primas, gastos de personal, servicios,
entre otros, siempre y cuando dichas compras estén relacionadas con su
actividad económica y cumplan con los requisitos legales establecidos.
Tipos de IVA
Existen tres tipos de IVA en función del porcentaje que se aplica al precio de venta:
Tipo General
De manera general, todas las operaciones, bien sean ventas de bienes o
prestaciones de servicios, están sujetas al tipo general del impuesto, que es el 21%.
Tipo Reducido
El tipo reducido del 10% se aplica en los siguientes casos:
En las entregas de alimentos destinados al consumo humano o animal, sin
incluir las bebidas alcohólicas. También a la venta de animales, vegetales y
demás productos utilizados para la obtención de alimentos.
La venta de productos agrícolas, forestales o ganaderos (Semillas,
fertilizantes, insecticidas, herbicidas, etc.)
El consumo de agua.
Los productos o instrumentos sanitarios, así como los complementos
destinados a subsanar deficiencias físicas, como las gafas.
La venta de viviendas, incluidas las plazas de garaje y anexos.
Los transportes de viajeros y sus equipajes.
Los servicios de hostelería.
Los servicios efectuados en favor de titulares de explotaciones agrícolas,
forestales o ganaderas.
Los servicios de limpieza de vías públicas.
Las ejecuciones de obras de renovación y reparación realizadas en
viviendas.
Los arrendamientos con opción de compra viviendas, incluidas las plazas de
garaje y anexos.
Las ejecuciones de obras, consecuencia de contratos directamente
formalizados entre el promotor y el contratista, que tengan por objeto la
construcción o rehabilitación de viviendas.
Las importaciones de objetos de arte, antigüedades y objetos de colección.
Tipo Superreducido
El tipo superreducido del 4% se aplica en las operaciones siguientes.
Venta de alimentos no elaborados, como el pan, harina, huevos, leche,
quesos, frutas, verduras, hortalizas, legumbres, tubérculos y cereales.
Venta de libros, periódicos y revistas que no contengan única o
fundamentalmente publicidad.
Venta de medicamentos.
Venta de vehículos para minusválidos.
Venta de prótesis o implantes.
Entrega de viviendas de protección oficial realizadas por el promotor,
incluidos los garajes y anexos. Así como a su arrendamiento con opción de
compra.
Los servicios de teleasistencia, ayuda a domicilio, centro de día y de noche y
atención residencial.
Impuesto sobre la renta
El Impuesto sobre la Renta, también conocido como ISR, es un impuesto que se
aplica sobre las ganancias obtenidas durante el ejercicio fiscal, puede ser por la
venta o renta de inmuebles o la prestación de algún servicio.
De forma simple, es un impuesto que se aplica de forma directa sobre las
ganancias que una persona física o moral obtiene durante un periodo determinado.
Este impuesto busca la recaudación fiscal para financiar el gasto público, sin
importar la naturaleza de los ingresos.
Como ya te habrás dado cuenta, el ISR forma parte de los impuestos retenidos a
los empleados por parte de los empleadores.
Cuando una empresa paga salarios a sus empleados, está obligada a retener y
pagar el ISR correspondiente. Esto significa que la empresa debe calcular la
cantidad de ISR que debe retener de los salarios de sus empleados y
posteriormente realizar el pago correspondiente a la autoridad fiscal.
De forma un poco más detallada, en México se debe pagar el ISR por cualquiera de
los siguientes conceptos:
Salarios y honorarios
Remuneraciones a miembros de consejos
Arrendamiento de inmuebles y muebles
Contratos de servicio turístico de tiempo compartido
Enajenación de acciones
Arrendamiento financiero
Regalías, asistencia técnica y publicidad
Intereses
Premios
Actividades artísticas, deportivas o espectáculos públicos
Remanente distribuible de personas morales con fines no lucrativos
Dividendos, utilidades, remesas y ganancias distribuidas por personas
morales
Venta de bienes inmuebles
Construcción de obras, instalación, mantenimiento o montaje en bienes
inmuebles, inspección o supervisión y otros ingresos.
Recuerda que aunque el ISR es un pago anual, también se deben hacer pagos
mensuales provisionales.
Tipos de deducciones para el Impuesto sobre la Renta o
ISR
Existen diferentes tipos de deducciones que se pueden utilizar para reducir
el Impuesto sobre la Renta (ISR):
Deducciones autorizadas:
Estas incluyen el costo de lo vendido, devoluciones, descuentos,
bonificaciones, inversiones, gastos netos, créditos incobrables, pérdidas
por caso fortuito o fuerza mayor, cuotas pagadas al Instituto Mexicano del
Seguro Social por parte del patrón, aportaciones a fondos de jubilación o
pensiones, ajuste anual por inflación, intereses devengados y anticipos y
rendimientos pagados por sociedades cooperativas de producción.
Deducciones personales:
Estas están disponibles para personas físicas y abarcan pagos por
honorarios médicos y dentales, gastos funerarios, transporte escolar
obligatorio, colegiaturas de niveles educativos preescolar, primaria,
secundaria y media superior, primas de seguros de gastos médicos,
intereses reales de créditos hipotecarios destinados a casa habitación y
donativos realizados a instituciones autorizadas y a la Federación.
También se pueden deducir los pagos de impuestos locales sobre ingresos
por salarios y servicios personales subordinados, siempre que la tasa
impositiva no supere el 5%.