ESCUELA NORMAL SUPERIOR REPUBLICA DEL PARAGUAY
PROFESORADO PARA LA ENSEÑANZA PRIMARIA
CIENCIAS SOCIALES II (GEOGRAFIA)
PROFESORA: ESTIGARRIBIA PAOLA
AREA CIENCIAS SOCIALES: GEOGRAFÍA
La brecha entre el pensamiento académico y la práctica de la Geografía escolar
En términos muy generales, a partir de nuestra experiencia de trabajo con profesores del nivel medio
y terciario, advertimos que en la práctica docente se tiende a poner el acento en los aspectos más
vinculados al estudio de lo observable a simple vista, con escasa especulación teórico, la cual suele
ser entendida como una desviación política o como simple ideologismo.
Desconocer la existencia de ciertos desarrollos realizados desde el ámbito académico puede llevar
a algunas imprecisiones cuando se manejan determinados contenidos. Al no haber reflexión sobre
estas cuestiones se tiende a abrir una brecha entre la producción científica y los contenidos
escolares. Por ejemplo, ¿quién va a negar vehementemente que en los lugares como Nigeria, donde
hace tanto calor, la gente no tiene los mismos deseos de trabajar que quienes viven en climas mas
fríos? Pero también ¿Quién puede afirmar seriamente que la situación de Nigeria se debe a este
motivo? entre ambas proposiciones hay una cierta distancia, que ya se discutió académicamente
durante este siglo entre geógrafos y entre especialistas de otras ciencias y disciplinas.
Desafortunadamente, los términos de ese debate no llegaron a ser incorporados por la Geografía
escolar.
La proyección de los cambios sociales sobre el conocimiento
Hacia fines del siglo XVIII, al amparo de los importantísimos cambios sociales que se producían,
como la revolución industrial y los estrictamente políticos como la Revolución Francesa, junto al
optimismo emancipatorio de América, que surge a partir de la independencia de los Estados Unido,
se generan una serie de avances en materia científica y técnica. Estos cambios coadyuvan a la
consolidación definitiva del nuevo sector comercial preponderante: la burguesía industrial. Esta
desplazará definitivamente a los viejos terratenientes y nobles, cuya actividad económica, la
agrícola pasa a ocupar un segundo plano en esta etapa de consolidación definitiva del sistema
socioeconómico capitalistas.
La premisa básica de esa burguesía ascendente es la competencia en el mercado. Para poder
producir a menores costos y obtener mayores beneficios se hace necesario utilizar y
consecuentemente, impulsar el desarrollo científico y tecnológico. Los avances en la ciencia se
dieron fundamentalmente en el ámbito natural lo que impulso una sensación de confianza en las
posibilidades de dominación del hombre sobre la naturaleza. Pero asi como aparecen sobre lo
natural, pero así como aparecen los avances sobre lo natural, también aparecen complejizaciones
en la sociedad, que se adapta a los nuevos tiempos de la industrialización. Surgen nuevos
problemas sociales y la mejor manera de estudiarlos para superarlos consistió en efectuar recortes
de la realidad separando tajantemente lo social de lo natural, aplicando, sin embargo, al primero
categorías de análisis del segundo. En este momento surgen las ciencias sociales y humanas, con
objeto de estudio propios aunque, durante el siglo XIX, con un solo método de estudio: el que
ofrecían las ciencias naturales. Hasta la primera mitad del siglo XIX fue la Física quien brindo ese
modelo y a partir de la segunda mitad de ese mismo siglo fue la Biología.
Los desarrollos de la Geografía en el contexto del avance científico
En rasgos muy generales durante la segunda mitad del siglo XIX, bajo el impulso de la Biología,
que era considerada la ciencia modelo en el ámbito académico por lo revolucionario de sus
descubrimientos, se pensaba que las culturas se clasificaban por su grado de evolución, por lo tanto
existirían culturas superiores y culturas inferiores, condición que estaría dada por la influencia del
medio ambiente. Esta conclusión fue tomada como ley general que sin embargo, con el paso de las
décadas fue desestimada.
La Geografía se dedicaba, por lo tanto, a observar el medio natural en el que, según los parámetros
de la disciplina en esa época, las culturas se desarrollan como un elemento constitutivo más del
mismo. En ese momento la Geografía entro con fuerza en las universidades y en los colegio, motivo
por el cual esa tendencia biologicista perduró a través de los años. El determinismo ambiental fue
le pensamiento que se constituyó en la columna vertebral de los estudios geográficos y de su
enseñanza en la escuela.
El optimismo de la cultura de Europa occidental y de Norteamérica se resintió notablemente hacia
fines del siglo pasado, como consecuencia de la imposibilidad de solucionar los problemas
económicos que afectaban recurrentemente a sus países cada vez con más intensidad. Dentro de
la misma “cultura avanzada” del capitalismo industria, no todos los países se desarrollaban de la
misma manera ni al mismo ritmo. Esto llevo a pensar que no existiría una ley general para explicar
el desarrollo diferenciado de las distintas sociedades. El modelo biologicista ya no otorgaba
respuestas. Se comenzó a pensar que necesariamente debería existir otra variable, única y
particular para cada sociedad, que permitiera explicar sus características. Esas variables pasó a ser
la dimensión histórica.
Desde la Geografía, se incorporó la concepción de lo histórico. Se pensaba que cada cultura podía
sobreponerse a los determinantes naturales, lo cual se explicaría desde los desarrollos históricos
particulares de cada sociedad.
En ese momento, hacia el primer tercio del siglo XX, se comienza a manifestar un problema de la
Geografía que ya se presentaba desde hacía algunas décadas. Consistía en que el vertiginoso
crecimiento del conocimiento científico estaba conduciendo a que ciencias que hasta ese momento
habían sido tradicionales ámbitos de conocimiento de la Geografía, como por ejemplo la Geología,
la Climatología o la Antropología, se hicieran cada vez más específicas, con un objeto de estudio
cada vez mas particularizado. Esto derivó en que la Geografía perdiera su objeto de estudio a la
superficie terrestre.
La introducción de la dimensión histórica podía otorgar a la Geografía una posible solución a su
existencia como tal, y podría permitirle sobrevivir a los efectos de la fragmentación del conocimiento
por especializaciones. La acción del hombre sobre la superficie terrestre, concebida históricamente,
posibilitaría su imposición sobre ella y haría también que cada cultura dejara una impronta particular
e irrepetible sobre la superficie terrestre. Esto daría lugar al surgimiento de las regiones. La
emergencia de la Geografía regional, enmarcada en una concepción denominada posibilismo, dio
lugar al mantenimiento de la Geografía con un perfil propio, que en el ámbito escolar se ha
mantenido hasta el dia de hoy.
De todas maneras se siguió teniendo como base el fuerte condicionante biologicista ya que el
hombre actuaba con su historia sobre la superficie terrestre como un agente geomorfológico más.
Por este motivo para entender la acción de ese especial agente geomorfológico más. Por este
motivo, para entender la acción de ese especial agente geomorfológico, primero era necesario
describir el lugar que el “erosiona”. Esto derivo en que en la organización de los contenidos de la
Geografía escolar se prioriza el medio físico, no ya como determinante, sino como escenario
condicionante (restrictivo facilitador) de la acción cultural, para luego describir sobre el lo que hace
o tiene.
Los desarrollos posteriores de la Geografía prácticamente no llegaron a ser tenidos en cuenta en la
Geografía escolar, aunque este problema no ha sido exclusivo de esta disciplina.
La cuestión de la descripción y la explicación
Como se ha indicado, la Geografía escolar tomo los desarrollos académicos del siglo XIX y de
principios del XX. Esto hizo que fuera esencialmente descriptiva. En el Geografía escolar se tendió
a descansar sobre lo que otorgaba ciertas seguridades. Si la Geografía, desde varios siglos antes
de Cristo se encargo de observar y registrar lo que había sobre la Tierra ¿Por qué no seguir con
esas certezas, más aun teniendo en cuenta que su objeto de estudio esta salvaguardado? El pasto
es el pasto, la atmosfera es la atmosfera y una vaca fue siempre una vaca. A la Geografía lo único
que supuestamente debía importarle era saber dónde estaba cada de esas cosas y registrarlas
rápidamente. Con esa información se actualizaban los inventarios. Se intenta una descripción. Pero
la vaca a veces cabía de lugar o, lo que es más complicado, la cambian de lugar. Algún motivo debe
haber para tal movimiento. La Geografía escolar intentó dar un por qué, por lo tanto parece que
pretende abandonar la postura descriptiva e intentar una explicación. Esto último tiende a resultar
engorroso porque debe haber distintos motivos para el desplazamiento de la vaca. Si se trata de
movimientos por acción de alguna tormenta no es tan complicado, pero si se trata de fluctuaciones
de precios en los mercados, las cosas se complejizan ya en demasía.
El párrafo anterior permite inferir por qué dentro de lo perceptible cobrara particular relevancia
aquello que tienda a ser inmutable, esto es, lo estrictamente físico – natural servirá de marco para
que se incorporen sobre él las variables que cambia, es decir, las humanas.
Ahora bien, estas variables sociales son encajonadas en un conjunto de números que están dentro
de ellas. Esto facilito en parte la tarea de la Geografía escolar hasta que llego la era posindustrial,
hacia fines del siglo XX.
¿Cómo explicar que México, como gran país exportador de productos industrializado, es un país
con unos niveles de pobreza alarmante, que los acercan al conjunto de países más atrasados del
planeta? Ciertas certezas que se manejaron habitualmente no alcanzan para explicar esto.
Es entendible que si en otras áreas del saber, sean del ámbito físico - biologico o del humanístico –
social, se plantean los dilemas que surgen de la incapacidad de explicar en todas sus dimensiones
la lógica del despliegue del mundo, la Geografía escolar no pueda seguir manteniéndose inmune a
ellos. Es interesante comenzar a pensar sobre estos temas porque a veces, los alumnos, en
saludables arrebatos de sinceridad, nos hacen sentir como portadores de un saber un poco inútil.
Sobre la función que le ha cabido a la Geografía escolar
Al mencionar la utilidad de este saber entendemos que si esta efectivamente institucionalizado (esto
es, se enseña en forma sistemática en colegios y universidades) es porque guarda alguna utilidad
para la sociedad que le esta dando origen.
La Geografía determinista del siglo XIX servía para revelar todos aquellos lugares que fueron
conquistados militarmente en Asia y África así como también los países independientes pero
subordinados políticamente, como los de América Latina. Esto se realizaba para establecer una
estrategia frente a los hombres (primitivos desde la visión eurocéntrica)que se encontraran en esos
lugares.
La Geografía regional de comienzos de este siglo profundiza la necesidad de hacer inventarios
para poder obtener lo más rápidamente posible las materias primas de los lugares que han sido
colonizados, la falta de ese conocimiento podía ser fatal para las grandes potencias que competían
ferozmente por nuevos ferozmente por nuevos territorios ya que estos serán la base del poderío
industrial de esa etapa del capitalismo.
Tan grande ha sido la importancia de los territorios para la constitución de los Estados nacionales,
que la Geografía, más allá de sus debilidades epistémica, se pudo consolidar como área privilegiada
del saber. Los problemas territoriales han sido demarcatorios de, por ejemplo, los dos grandes
conflictos armados de este siglo: la lucha entre las grandes potencias en las dos Guerras Mundiales
se produjo por la necesidad de expandirse a costa de los territorios y de lo que había en ellos
(básicamente mercados).
La enseñanza de la Geografía en el colegio revistió por lo tanto un carácter central ya que ¿Cómo
armar la Patria, a la Nación, si los alumnos desconocen lo que hay adentro de ella? Para afirmar la
propia identidad como ciudadano de una nación es necesario saber en qué se es mejor y en que se
está en desventaja respecto de los vecinos o de posibles enemigos. No hay posibilidad de elaborar
ninguna estrategia belicas si no se conoce lo que se tiene, y por sobre todo, los puntos débiles del
potencial enemigo. De allí que el estudio de un inocente golfo haga que este ya no lo sea.
Poco hubo que discutir al respecto. El amor a la patria y a la tierra, esta última, esencia de
existencia de la primera, justifica estos estudios. Ya no había nada que reflexionar. Este era el
moderno orden de las cosas.
La geografía ha sido útil en cada momento histórica y sus preocupaciones han variado a lo largo
de su historia al compás de los cambios sociales. Esto quiere decir que no se puede entender a la
geografía, como ninguna otra área del saber, como una entelequia separada de contextos sociales
que le dieron origen. Así, siempre recordaremos que de una forma o de otra, con mayor o menor
nivel de evidencia, esta disciplina se encargó y se encarga de estudiarla relación que el hombre (la
sociedad) mantiene con el medio (la naturaleza) y a que partir de estas relaciones surgen las
particulares disposiciones de las cosas sobre la Tierra. Esto quiere decir que el otro gran aspecto
de la geografía es el referido al estudio de las distribuciones y las localizaciones (lo que entendemos
actualmente como organización del territorio)
La geografía y el nuevo mapa mundial
La realidad del mundo desde 1975 ha cambiado radicalmente. Actualmente nos encontramos la
llamada etapa posindustrial del capitalismo o, en otros términos, lo que muchos autores denominan
como etapa del régimen de acumulación posfordita.
En forma muy simplificada podemos decir que estamos viviendo un época signada por el
vertiginoso avance tecnológico, que da como resultado mayor producción de bienes
industrializados, pero con mucha menor cantidad de mano de obra necesaria y, con costos muchos
más baratos. El imperativo de la época es conseguir mercados donde ubicar estos productos cada
vez más baratos, es un contexto donde cada vez mayores porciones de la población mundial se
quedan sin trabajos y, por lo tanto, sin posibilidades de acceder a estos productos manufacturados.
Este periodo también presenta como rasgo esencial que el capital, para lograr sus objetivos,
busca desplazarte rápidamente de un punto a otro planeta, para conseguir mano de obra barata y
amplios mercados consumidores. Esta movilidad es también posible en estos momentos por el gran
avance tecnológico arriba señalado.
La superficie de la tierra, por lo tanto, se encuentra totalmente transformada y transformándose
constantemente. Por ejemplo: actualmente el capital se mueve más rápido que los trabajadores, es
decir, las fabricas buscan a la gente y no a la inversa, como sucedía hasta hace pocos años. Esto
tiene efectos enormes sobre temas claves de geografía tradicional como las migraciones. Otros
temas como la caída URSS, el sangriento desmembramiento de Yugoslavia, el ascenso meteórico
de Chile como mercado emergente, el NAFTA, los conflictos urbanos rio de janeiro o en Rosario,
los reclamos de los italianos del norte que se quieren separar de los del sur o brasileños del sur que
quieren escindirse de los del norte, o los catalanes que realizan planes reguladores urbano-regional
para la ciudad de Barcelona indicando explícitamente su competencia frente a Madrid para atraer
al capital extranjero, solo algunos pocos ítems del nuevo mapa mundial que se revelan como los
verdaderos desafíos para los profesores de geografía.
Es claro en este momento que la posesión de territorios por la posesión misma ya no es la base
del poderío de las naciones. Es más, los conflictos entre naciones por este motivo tienden a
disminuir. Simplemente hay que comparar el mapa de enfrentamientos entre países de América
Latina por problemas territoriales, de hace veinte años con el actual para entender el cambio que
se produjo en la valoración de lo territorial. De todas maneras, entendemos que las posibles disputas
que subsisten no se explican desde la lógica de la necesidad de poseer o no los territorios, sino a
partir de conflictos internos de estos países. Ejemplo de lo que afirmamos puede observarse en los
recurrentes enfrentamientos entre Perú y ecuador por las zonas territoriales no delimitadas en forma
definitiva en el área amazónica común a los 2 estados. Los gobiernos de ambo países ponen en
juego una serie de valores que apelan a lo patriótico, lo que transciende de forma absoluta la
necesidad de la posesión de ese lugar por las riquezas que eventualmente pudiera tener. Esto lo
hacen para sortear dificultades en la gestión interna del gobierno de cada país, con el fin de
mantener su legitimación política.
Si se logra entender que la geografía, como ciencia social, se encarga de estudiar aspectos
territoriales de los desenvolvimientos sociales, esta se haría más entendible para los alumnos y
más útil. Quizás ahora nos interesa conocer inventario más enormes, que además en pocas
semanas quedan desactualizados por la vorágine de este mundo finisecular, que todo lo devora
sino que la gente pueda decodificar la realidad que nos rodea. Asi como a principios de siglo la
comprensión surgía del conocimiento de la mayor cantidad de cosas que había en lugares, ahora
es el tiempo de entender porque están dónde están esas cosas y cuáles son los probables cambios
que seguramente pronto sufrirán.
Es algo nuevo para la geografía, pero entendamos que el mundo de los noventa es totalmente
nuevo.
ACTIVIDADES:
1) Realizar una lectura global, subrayar ideas relevantes.
2) Definir que es una línea de tiempo y para que se utiliza.
3) Realiza una línea de tiempo con los aspectos epistemológicos de la Geografía
4) ¿Qué ciencias integran las llamadas Ciencias Sociales? Define cada una de ellas.
Bibliografía
Gurevich Raquel y Otros. Notas sobre la Enseñanza de una Geografía renovada.
Editorial Aique.