Curso
Macroeconomía y Negocios
Docente: Oliver Castañeda Limas
Grupo 9
Integrantes
- Alvarez Licapa, Sheryl Mercedes
- Rocca Riquez, Gabriel Luciano
- Zevallos Yucra, Daniel Alfredo
- Perez Aguilar, Kevin Diego
2024-1
El análisis del dinamismo empresarial en el Perú, según los datos presentados en el
informe, se comparará con la situación específica del país en el año 2019. Comenzaremos
evaluando el costo de iniciar un negocio.
Según The World Economic Forum (2019), varios países tienen un costo del 9.9% del
PBI per cápita para iniciar un negocio, con una puntuación de 95.1, indicando un costo
relativamente alto. En este aspecto, Perú se ubica en el puesto 81. Esto sugiere que iniciar un
negocio en el país puede ser bastante difícil debido a los impedimentos impuestas por los
reguladores del estado.
Según SUNARP (2024), los costos para iniciar un negocio en Perú varían según diversos
factores, como los costos de inscripción, alquileres y costo de personal. En general, estos
costos pueden oscilar entre los $2000 y $100,000 dependiendo el tipo de negocio.
En segundo lugar, el tiempo para iniciar un negocio en el Perú por lo general demora
ochenta días ubicándonos en el puesto 111 a nivel mundial. Nueva Zelanda tiene el menor
tiempo para iniciar un negocio, con 24.5 días.
En Perú, el proceso de solo registrar una empresa normalmente lleva alrededor de siete
días hábiles, pero debido a la burocracia, puede alargarse hasta los quince días. Los trámites
pueden ser realizados por el interesado o delegados mediante un poder.
Respecto al emprendimiento, el 54% de los peruanos conectados han iniciado su propio
negocio y el 36% está considerando seriamente comenzar uno. Los tipos de negocios más
comunes son la venta online y física de productos, junto con la prestación de servicios.
La tasa de recuperación en caso de insolvencia, Japón exhibe una tasa de 29.8 centavos
por dólar, lo que se traduce en una puntuación de 32.1, indicando una habilidad moderada
para recuperar deudas tras la insolvencia. En contraste, Perú se sitúa en el puesto 90 en este
aspecto.
Según el informe Doing Business (2019), Perú obtuvo una puntuación de 9.5 en el marco
regulatorio de insolvencia, con un percentil de 59.4, lo que indica un nivel moderado de
marco regulatorio de insolvencia
En el contexto de la tasa de recuperación en caso de insolvencia en Perú, el país ocupa el
puesto 69 a nivel mundial, con una tasa de recuperación de 29.8 centavos por dólar. Esto
indica que los acreedores sólo recuperan una parte de su inversión en caso de insolvencia de
una empresa.
El sistema concursal en Perú enfrenta desafíos como la baja tasa de recuperación para los
acreedores y los plazos prolongados en los procedimientos de insolvencia. Además, el
sistema concursal peruano no incorpora a las personas naturales sin negocio, a diferencia de
otros países como Chile, donde se aplica a personas bajo contrato laboral y en modalidades
de renegociación, liquidación voluntaria y forzosa de los bienes del deudor
Israel es conocido por su actitud positiva hacia el riesgo empresarial, con una
calificación de 4,0 en una escala de 1 a 5, mientras que Perú ocupa el puesto 70, lo que indica
que el país no es tan eficaz a la hora de abordar los riesgos empresariales. Esto es evidente en
el puntaje relativamente bajo del país en términos de delegación de autoridad, ubicándose en
el puesto 104 entre 190 países, en comparación con el puntaje de Dinamarca de 4,0 y un
percentil de 50,3.
En términos de innovación y crecimiento de empresas innovadoras, Israel tiene una
puntuación de 3,6, lo que indica un crecimiento moderado, mientras que Perú ocupa el puesto
102. Israel también tiene una aceptación moderada de ideas disruptivas entre las empresas,
con una puntuación de 3,3 y un percentil de 39,0, mientras que Perú ocupa el puesto 107.
Según el Banco Mundial (2020), Israel es un líder mundial en investigación y desarrollo,
con un fuerte énfasis en la innovación y la promoción del crecimiento del sector privado. En
2016. Según Toapanta (2017) Israel invirtió el 4,3% de su PBI en investigación y desarrollo,
lo que lo convierte en uno de los países con mayor inversión en este ámbito en el mundo.
En contraste, Perú ocupa el puesto 69 entre 190 países en términos de facilidad para
hacer negocios, lo que indica que todavía existen desafíos para crear un entorno favorable
para que las empresas prosperen. Si bien el país ha logrado avances significativos en el
crecimiento económico y la reducción de la pobreza en las dos décadas previas a la
pandemia, todavía enfrenta desafíos para lograr un mayor desarrollo y prosperidad, incluido
el impacto del cambio climático, las desigualdades persistentes y una estructura económica.
dependiente de los recursos naturales
En términos de innovación y aceptación de riesgos, el entorno empresarial del Perú es
menos favorable en comparación con otros países como Israel. Sin embargo, el país ha hecho
esfuerzos para mejorar su entorno empresarial, incluida la adopción de profundas reformas
estructurales en la década de 1980 que priorizaron la disciplina fiscal, redujeron el déficit y
estabilizaron la moneda.
Analizando los datos del WEF, se observa que varios puntos muestran debilidades
significativas en el entorno empresarial en el Perú. En primer lugar, la tasa de recuperación
en caso de insolvencia en Japón, con una calificación de 32.1 y una posición global en el
puesto 90, indica una capacidad moderada para recuperar deudas tras la insolvencia, lo cual
puede desalentar la inversión y el emprendimiento. Además, Israel presenta múltiples áreas
de preocupación, como su cultura empresarial moderada, actitudes hacia el riesgo empresarial
y crecimiento de empresas innovadoras, con calificaciones que sugieren un desarrollo
empresarial estancado o limitado. Estas debilidades podrían obstaculizar la competitividad y
la capacidad de adaptación en un entorno empresarial cada vez más globalizado y cambiante.
En segundo lugar, el costo de iniciar un negocio, donde varios países registran un
costo del 9.9% del PNB per cápita, y la carga administrativa moderada en Estados Unidos,
aunque no son los peores aspectos, aún indican desafíos considerables para los
emprendedores. Además, la disposición relativamente baja para delegar autoridad en
Dinamarca, a pesar de su desarrollo económico, podría limitar la agilidad y la innovación
dentro de las empresas. En conjunto, estas áreas de debilidad subrayan la importancia de
abordar tanto los obstáculos financieros y administrativos como los culturales y estructurales
para fomentar un entorno empresarial más dinámico y propicio para el crecimiento
sostenible.
Las medidas que acordamos como grupo para solucionar estos problemas:
En primer lugar, es importante reducir los costos asociados con el inicio de un
negocio, lo que podría lograrse mediante la eliminación de requisitos innecesarios y la
introducción de incentivos fiscales para nuevos emprendimientos. Además, es fundamental
reformar el sistema para mejorar la tasa de recuperación en caso de insolvencia, se deben
ofrecer programas de apoyo y capacitación para emprendedores, así como incentivos para la
inversión en investigación y desarrollo.
Cuando una empresa se declara insolvente en Perú, esto implica que no puede cumplir
con sus obligaciones financieras, desencadenando un proceso legal conocido como
procedimiento concursal. Este proceso, gestionado ante el Instituto Nacional de Defensa de la
Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (INDECOPI), busca salvaguardar
los derechos de los acreedores y permitir que la empresa se reorganice o liquide de manera
ordenada.
Referencias:
Toapanta, D., & Calderón, L. (2017). Gestión de la investigación y desarrollo en
Ecuador y América Latina. Revista Científica UISRAEL, 4(2), 17-27.
Băhnăreanu, C. (2019). World economic forum 2019: globalization 4.0–A better
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Montalván, S. M., Delgado, F. I. A., O'Shee, D. F., & Yamashiro, M. A. (2011).
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Arce Muñoz, J. P. (2022). El gobierno electrónico en la atención al usuario en
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