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Dictadura de Primo de Rivera en España

La Dictadura de Primo de Rivera gobernó España entre 1923 y 1930. Fue apoyada inicialmente como una solución temporal para resolver los problemas del país, pero Primo de Rivera terminó queriendo establecer su propio régimen de forma permanente. La dictadura enfrentó problemas como el caciquismo, el orden público, los nacionalismos y la cuestión de Marruecos.

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Dictadura de Primo de Rivera en España

La Dictadura de Primo de Rivera gobernó España entre 1923 y 1930. Fue apoyada inicialmente como una solución temporal para resolver los problemas del país, pero Primo de Rivera terminó queriendo establecer su propio régimen de forma permanente. La dictadura enfrentó problemas como el caciquismo, el orden público, los nacionalismos y la cuestión de Marruecos.

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PRIMO DE RIVERA

INTRODUCCIÓN
Entre septiembre de 1923 y enero de 1930, la Dictadura de Primo de Rivera protagonizó
un breve y peculiar trayecto de la Historia de España. Además ya del propio rey Alfonso XIII,
el Ejército, la burguesía y no pocos políticos e intelectuales, como Ortega, la respaldaron al
haber sido planteada, inicialmente, como una solución quirúrgica en la que Primo de Rivera
encarnaría el papel de ese “cirujano de hierro” del que hablara Costa unos años antes.
“Reparada” la maquinaria del Estado durante ese paréntesis transitorio al que aspiró ser la
Dictadura en sus comienzos, se regresaría a la “normalidad”, esto es, al viejo régimen de
la Restauración.

Casi siete años más tarde, al dimitir en enero de 1930, aquel hombre sencillo y apolítico,
del que llegó a decirse que todo lo que sabía lo había aprendido en el casino de Jerez,
comprendió finalmente el error de sus expectativas iniciales.

CAUSAS DE LA DICTADURA

Directa o indirectamente, cabría apuntar un muy diverso bloque de causas o influencias


al respecto.

-Influencia del contexto internacional en dos sentidos diferentes: por un lado, el triunfo de
la Revolución bolchevique en Rusia (1917); por otro, del fascismo de Mussolini en Italia
(1922).

-Agotamiento del sistema político de la Restauración tras el ocaso político de Maura


(Partido Conservador), de resultas de la Semana Trágica, en 1909; y el asesinato de
Canalejas (Partido Liberal), en 1912.

-Pujanza del movimiento obrero y guerra social. En efecto: la referida Revolución Rusa de
1917 aceleró la radicalización en el PSOE, de cuyo sector más extremista surgiría, en
1921, el Partido Comunista de España (PCE).
Más importancia aún tuvo la verdadera guerra social que se vivió, de 1919 a 1923, en
Cataluña -con Barcelona como epicentro-, entre las organizaciones obreras y la patronal.
Recordemos la participación de los anarquistas en la citada Semana Trágica de 1909, y en
las huelgas general de 1917 y de la Canadiense en 1919. Al mismo tiempo, la CNT
anarquista estuvo detrás de no pocos atentados (acción directa) contra la patronal.

La respuesta de ésta no se hizo esperar, con recursos como el “lock out”, el cierre de
empresas en represalia contra los obreros, enviándolos así al paro; y el Sindicato Libre, una
organización obrera no anarquista de la que surgieron auténticos pistoleros que, en
sintonía con los patronos y con la complacencia de la Policía y el Ejército, asesinaron a
diversos militantes anarquistas. Por su parte, el gobierno conservador de Eduardo Dato
promulgaba la Ley de Fugas, que permitía el asesinato de los detenidos alegando “intento
de fuga” y fue aplicada a sus anchas en Cataluña por el gobernador Martínez Anido.
En esta lucha social perecieron, entre otros muchos, el propio presidente del gobierno,
Eduardo Dato, en 1921, y el dirigente anarcosindicalista Salvador Seguí. En total, y sólo en
Barcelona, más de 300 asesinatos en aquellos años.

En otro escenario convulso, Andalucía, el llamado ”Trienio Bolchevique” (1918-20) se


tradujo en acciones de signo igualmente anarquista como huelgas, quema de cosechas y
ocupación de tierras, respondidas sin contemplaciones por la Guardia Civil y el Ejército.
En aquel estado de cosas, el golpe militar de 1923 cabría verlo como una reacción
defensiva de las clases dominantes españolas frente al peligro revolucionario.
-Auge de los nacionalismos periféricos. Aunque planteados ya en el último tramo del
siglo XIX (Almirall, Prat de la Riba en Cataluña; Sabino Arana en el País Vasco), su fuerza
se acrecienta a comienzos del XX. En Cataluña, frente a la conservadora Lliga Regionalista
de Cambó, aliada del poder central en su defensa del orden social, emerge un nacionalismo
más radical (Estat Catalá, de Maciá; Acció Catalana).
Esta última propuso a los nacionalistas vascos (PNV) y gallegos (Irmandades) la formación
de una Triple Alianza nacionalista, cuya presentación tuvo lugar en Barcelona, el 11 de
septiembre de 1923, Diada de Cataluña. Durante el acto se menospreció la bandera
española y hubo gritos de “Muera España” y “Muera el Ejército”, e incluso a favor del líder
independentista rifeño Abd- el-Krim (causante dos años atrás del desastre militar español en
Annual, como se verá luego). El impacto de estos incidentes en el país y en el Ejército fue
enorme, y de alguna manera pudo precipitar el golpe de Estado de Primo de Rivera, sólo
dos días después, el 13 de septiembre.

-Desastre de Annual (1921). En el verano de 1921, el general Silvestre y más de 10.000


soldados españoles mueren en una emboscada a manos de Abd-el-Krim, líder de la
revuelta nativa en el Rif marroquí. La conmoción causada en España por estos hechos fue
inmensa. Inmediatamente se inició el debate sobre las responsabilidades de este gran
desastre (Expediente Picasso), que salpicaron al Ejército, a los partidos dinásticos e incluso
al propio rey Alfonso XIII, a quien la izquierda acusó de ser el responsable último de la
tragedia.

Tampoco en este caso parece casualidad que, pocos días antes de que el informe de la
comisión de responsabilidades llegase a las Cortes, Primo de Rivera encabeza un golpe de
Estado que, apoyado de inmediato por la Corona, supuso la paralización en seco de las
comprometedoras investigaciones contenidas en el referido Expediente Picasso.

EL DIRECTORIO MILITAR (1923-1925)

El 13 de septiembre de 1923, el capitán general de Cataluña, Miguel Primo de Rivera,


declaraba el estado de guerra y exigía al rey Alfonso XIII la concesión de plenos poderes.
Junto a ello, dirigía un manifiesto en clave regeneracionista a los españoles, justificando su
acción en la necesidad de atajar los graves problemas que sufría España. Al día siguiente,
el rey aceptaba el golpe, hecho que le valió el dicterio de colaborador de una Dictadura que
se prolongaría hasta 1930.

En la primera etapa de la Dictadura, en la que el gobierno quedó en manos


exclusivamente de militares, con Primo de Rivera al frente, se suspendió la Constitución de
1876 y se intentó afrontar la solución de los problemas más graves del país: el caciquismo,
el orden público, el concerniente a los nacionalismos y el de Marruecos.

Para combatir el caciquismo se nombraron gobernadores militares en sustitución de los


antiguos gobernadores civiles y fueron despedidos no pocos funcionarios y concejales
corruptos. Con todo, la eficacia de estas y otras medidas por el estilo fue escasa en
realidad, pues el poder de los viejos caciques no logró ser extirpado ya que descansaba en
la propiedad de la tierra fundamentalmente, que siguieron detentando. Además, el poder
dado a los nuevos gobernadores para nombrar alcaldes y diputados provinciales ocasionó
el surgimiento de un nuevo tipo de caciquismo.

Para garantizar el orden público, la Dictadura impuso la censura de prensa; prohibió las
huelgas y manifestaciones obreras; encarceló a algunos de sus líderes; ilegalizó la CNT…
Además, implantó en toda España el somatén catalán: ciudadanos “honrados” a los que el
Estado entregaba armas para luchar contra la delincuencia. De algún modo, recordaba este
cuerpo a los “camisas negras” italianos de Mussolini.

En cuanto a los nacionalismos, y pese a que Primo de Rivera prometió en un principio


sensibilidad hacia la cuestión catalana, al ocupar el poder en Madrid se olvidó de sus
promesas anteriores. Así, paralizó la ley de Mancomunidades –especie de autonomía
regional-; clausuró periódicos nacionalistas; prohibió el uso de símbolos nacionalistas
(bandera, himno propios); impuso el castellano en la administración y en la enseñanza;
castellaniza el nombre de las calles; incluso llegó a quedar momentáneamente clausurado
el Fútbol Club Barcelona.

Por último, la cuestión marroquí quedó prácticamente resuelta en septiembre de 1925.


Pese a que las intenciones iniciales de Primo de Rivera en Marruecos eran abandonistas
(por el alto coste material y en vidas que dicho protectorado suponía para España), la frontal
oposición de los mandos africanistas del Ejército (Franco entre ellos) le obligó a optar por la
permanencia. Para ello, era necesaria una inmediata solución militar al problema. En este
contexto se inscribe el exitoso desembarco español (en colaboración con Francia) de
Alhucemas, tras el cual el líder rebelde Abd-el-Krim se entregó a las autoridades
francesas.

EL DIRECTORIO CIVIL (1925-30)

Quizá, tras este éxito marroquí que le dio enorme popularidad, Primo de Rivera debió de
haber abandonado el poder; sin embargo, decidió permanecer en él, quizá (olvidándose de
su inicial idea del breve paréntesis histórico) porque ahora lo que quería era edificar su
propio régimen, un nuevo Estado a imitación del “Ordine Nuovo” de Mussolini en Italia. Con
dicho fin formó un nuevo gobierno de –casi por completo- ministros civiles -Calvo Sotelo,
Benjumea, Aunós…-; y empleó dos instrumentos adicionales que no tuvieron éxito: su
“Unión Patriótica”, una especie de partido ultraconservador puesto ya en marcha durante el
Directorio Militar, y una Asamblea Nacional o Consultiva llamada a elaborar una nueva
constitución, no democrática.

En lo económico y social, el ministro Aunós promovió un sistema corporativo -a imitación


del italiano y como precedente, a su vez, del posterior franquismo-, basado en el acuerdo,
en los distintos sectores productivos, bajo la tutela y mediación del Estado, entre
empresarios y trabajadores. En este terreno, encontró la colaboración de la UGT socialista
(Largo Caballero fue nombrado consejero de Estado).

Gracias a la buena gestión económica del joven ministro Calvo Sotelo, que llegó a lograr
incluso un superávit en las cuentas públicas, la Dictadura pudo acometer un ambicioso plan
de obras públicas diseñado por el ministro de Fomento Rafael Benjumea, conde de
Guadalhorce. Su plan de Firmes Especiales promovió la construcción de miles de
kilómetros de carreteras asfaltadas que, además de acabar con el aislamiento de no pocas
comarcas, pusieron a España en este terreno a nivel europeo. La circulación de
automóviles creció considerablemente en paralelo al progresivo incremento del turismo
extranjero en el país. En este sentido cabe entender el inicio de la Red Nacional de
Paradores. Junto a ello, se construyeron casi mil kilómetros de vías ferroviarias y se
electrificaron algunos tramos. Por su parte, y merced al Plan Nacional de Casas Baratas, se
construyeron millares de viviendas para familias modestas.

La Dictadura trató de hacer suya la receta regeneracionista de Joaquín Costa de


“despensa y escuela”. De este modo, se construyeron cientos de nuevas escuelas e
institutos de enseñanza media, lo que redujo algo la tasa de analfabetismo; y, de acuerdo
con la idea costista de que “gobernar es regar”, el conde de Guadalhorce impulsó las
Confederaciones Hidrográficas (Ebro, Guadalquivir), lo que incrementó cuantiosamente el
regadío y el aprovechamiento hidroeléctrico.

Junto a lo anterior, se impulsaron diversos medios de transporte y comunicación: la


compañía aérea Iberia; las primeras emisoras de radio nacionales (la SER: Sociedad
Española de Radiodifusión); el servicio de Correos y Telégrafos, así como la Compañía
Telefónica Nacional de España.

Qué duda cabe de que el vasto plan de obras públicas supuso un tirón muy positivo para
sectores industriales diversos: siderometalúrgico, cementos y petrolíferos… En este último
sector, el ministro Calvo Sotelo creó un monopolio estatal: la CAMPSA (Compañía
Arrendataria del Monopolio de Petróleos).

A este amplio bloque de realizaciones de la Dictadura cabría añadir, por último,


exposiciones internacionales como la de Barcelona o la Iberoamericana de Sevilla. Además,
en la temporada 1927/28 comenzaba el Torneo Nacional de Liga de fútbol.

LA CAÍDA DE LA DICTADURA
En sus últimos años la Dictadura se enfrentó a una creciente oposición: de una parte
significativa del Ejército, especialmente el arma de Artillería; de casi todos los intelectuales:
Unamuno, Blasco Ibáñez, Valle Inclán, Fernando de los Ríos…incluido, finalmente, el
mismo Ortega; del mundo universitario (fueron clausuradas diversas universidades). Poco a
poco cobraron fuerza también el republicanismo (Alianza Republicana, integrada por
elementos diversos como la Acción Republicana de Azaña o el Partido Radical de Lerroux),
el mundo nacionalista (frustrada insurrección separatista de Maciá en Cataluña) e incluso el
anarquismo (con el surgimiento de la FAI, Federación Anarquista Ibérica, partidaria de la
insurrección revolucionaria).
Por si fuera poco, el hundimiento de la Bolsa de Nueva York en 1929 hizo también sentir
sus primeros efectos negativos en la economía española: retirada de capitales extranjeros,
devaluación de la peseta…

A este adverso panorama se sumó finalmente la retirada del apoyo del rey, lo que
resultó decisivo. Así las cosas, Primo de Rivera dimitió en enero de 1930. Pocos meses
después murió en París, víctima de la diabetes.

REPUBLICA
INTRODUCCIÓN
La Segunda República española (1931-36) representa la mayor experiencia
democrática de la Historia de España hasta entonces y una apuesta decidida por la
modernización del país. El ambicioso plan de reformas de inspiración regeneracionista
puesto en marcha con tal fin hubo de enfrentarse, sin embargo, a obstáculos muy
poderosos. Las tensiones derivadas de ello desembocaron en la Guerra Civil (1936-39).

I. LA CAÍDA DE LA MONARQUÍA Y LA PROCLAMACIÓN DE LA REPÚBLICA

El fracaso de la dictadura de Primo de Rivera (enero de 1930) fue también, en poco


tiempo, el de la Monarquía que la había aceptado. Caído aquél, el rey, Alfonso XIII, encargó
al general Berenguer formar gobierno con el objetivo, ya imposible, de resucitar el caduco
sistema de la Restauración y salvar así a la Monarquía –fue el llamado, por Ortega y
Gasset, “error Berenguer”-. En agosto de 1930, republicanos, socialistas y nacionalistas
firmaban el Pacto de San Sebastián. El Comité Revolucionario surgido del mismo -con
Niceto Alcalá Zamora al frente- promovió, en diciembre, una fallida insurrección militar
contra la Monarquía (Jaca: Galán y García Hernández; aeródromo de Cuatro Vientos:
Queipo de Llano).

A Berenguer le sucedió en el gobierno el almirante Aznar, que convocó elecciones


municipales para el 12 de abril de 1931. Republicanos y socialistas las plantearon como un
plebiscito en contra de la Monarquía. Pese a la victoria monárquica, el triunfo de las
izquierdas en 41 de las 50 capitales de provincia se interpretó como un abierto rechazo a la
Monarquía. Tanto el gobierno como el propio rey, Alfonso XIII, así lo entendieron también.
Por ello, el 14 de abril, en medio de una gran alegría en muchas ciudades de España, fue
proclamada la República. Alfonso XIII tomaba el camino del exilio.

II. EL GOBIERNO PROVISIONAL. LA CONSTITUCIÓN DE 1931.

El Gobierno Provisional de la República inmediatamente constituido fue un reflejo del


citado Comité Revolucionario, con políticos diversos pero coincidentes en la idea de
modernizar el país: Niceto Alcalá Zamora -que asumió la Presidencia de la República-,
exmonárquico y católico, de la Derecha Liberal Republicana; Alejandro Lerroux, del
centrista Partido Radical; Manuel Azaña, de Acción Republicana -su figura más notable y
uno de los más importantes políticos españoles del siglo XX-; y los socialistas Francisco
Largo Caballero, Indalecio Prieto y Fernando de los Ríos.

Con todo, la andadura de la naciente República no se antojaba fácil. El crack de la Bolsa


de Nueva York (1929) desató una crisis económica mundial generadora de un incremento
de la conflictividad social –paro, huelgas- que, en España, dificulta la estabilización del
régimen recién estrenado. Otro factor adverso fue la inexistencia de hábitos democráticos
previos, lo que hizo que el debate político se planteara desde el principio en términos de
confrontación violenta con el adversario, y no de consenso.

El Gobierno Provisional hubo de abordar cuestiones inaplazables que exigieron el


despliegue, desde el primer momento, del amplio programa de reformas al que, en pos de
una mayor claridad expositiva, aludimos más adelante. Junto a ello, tarea prioritaria fue la
convocatoria de elecciones a Cortes constituyentes, esto es, con vistas a elaborar una
Constitución en la que anclar el régimen republicano.

Celebradas las mismas el 28 de junio, el triunfo de la conjunción republicano-socialista


fue rotundo –socialistas, radicales, radical-socialistas…-. Tras tensos debates
parlamentarios, el 9 de diciembre de 1931 fue aprobada una Constitución globalmente
progresista, tachada de sectaria por las derechas.

Fue, no obstante, la más democrática que España había tenido, arbitrando incluso
mecanismos de democracia directa como el plebiscito o la iniciativa popular para el
referéndum. Junto a ello, la mayoría de izquierdas impuso una única cámara parlamentaria
-Congreso de los Diputados- como expresión directa de la voluntad popular, que no sufriría,
de ese modo, los recortes ulteriores de un Senado, que, contra los deseos de las derechas,
ahora desaparece. Cortes unicamerales que, además de sus funciones legislativas y
presupuestarias, ejercerían un control efectivo sobre el Ejecutivo mediante mociones de
censura o de confianza, e incluso destituyendo al Jefe del Estado, como le ocurrió a Alcalá
Zamora en 1936. En virtud de este espíritu ultrademocrático, hay quien ha observado
cierta debilidad del Poder Ejecutivo, del Presidente de la República –elegido por seis años-,
frente al Legislativo.

Pese al inicial intento de definir a España como “República de trabajadores”, al entender


esta formulación como excesivamente revolucionaria, las derechas impusieron finalmente el
añadido de “trabajadores de toda clase”. Junto a lo social, el cierto idealismo de aquella
carta era visible, por ejemplo, al renunciarse a la guerra como instrumento de las relaciones
internacionales.

En el ámbito del Poder Judicial, lo más novedoso era la creación de un Tribunal de


Garantías Constitucionales en defensa de la Constitución.

Se reconocía, cómo no, una amplia declaración de derechos y libertades. Pero junto a
los individuales y políticos clásicos del liberalismo decimonónico, se añaden ahora los
derechos sociales -derecho al trabajo, considerado también como un deber; seguros
sociales; vacaciones pagadas…-; derechos económicos –reconocimiento de la propiedad
privada, pero admitiendo la primacía de su función social, lo que abría la puerta a una
reforma agraria-; incluso derechos culturales. Gran avance histórico fue la concesión del
voto femenino. Se establecían, también, el matrimonio civil y el divorcio.
En cuanto a la organización territorial, a medio camino entre el federalismo y el
unitarismo, el Estado integral republicano permitiría a las regiones que lo decidiesen
disponer de un Estatuto de autonomía aprobado por las Cortes.

Fundamental fue, por último, la declaración de laicidad, al separar totalmente al Estado


de la práctica religiosa privada de los ciudadanos. La separación Estado-Iglesia supondría
el fin de los privilegios históricos de ésta: de su financiación estatal, de su monopolio de la
enseñanza. Se disolvía la Compañía de Jesús y sus bienes eran nacionalizados. Los
cementerios se secularizaban y adquirían un carácter civil. En este punto los debates entre
la izquierda más anticlerical y la derecha más reaccionaria alcanzaron su máxima tensión.
La cuestión quedó zanjada, finalmente, con un gran discurso de Azaña.

III. EL BIENIO PROGRESISTA (1931-33).

Aprobada la Constitución, merced a la mayoría republicano-socialista se eligió


Presidente de la República a Niceto Alcalá Zamora y del Gobierno a Manuel Azaña. Al
Bienio Progresista 1931/33 se le llama también Reformista, por el desarrollo durante el
mismo de las grandes reformas ya iniciadas por el Gobierno Provisional. Reformismo bien
intencionado, sin duda, en tanto que buscaba la necesaria modernización de España; pero
al que, en alguna cuestión como la religiosa, le faltó algo de tacto.

La organización territorial del Estado fue el primer gran problema planteado a la


República. El mismo 14 de abril de 1931, el líder de Esquerra Republicana, Francesc
Maciá, proclamaba la República catalana como estado independiente dentro de una
Federación Ibérica. Alcalá Zamora tuvo que viajar a Barcelona y resolvió el problema
comprometiéndose a restaurar la Generalitat como gobierno autónomo de Cataluña.

Aprobada la Constitución, y pese a las fuertes tensiones entre los sectores más catalanistas
y la derecha nacional, se aprobó finalmente, tras la “sanjurjada” (fallido intento de
sublevación del general Sanjurjo contra la República en agosto de 1932), el Estatuto de
Nuria. En el caso vasco, la aprobación de su Estatuto se vio continuamente dilatada por los
avatares políticos hasta 1936, aunque sin Navarra.

En Galicia, el estallido de la guerra en julio de 1936 truncó su aprobación. En Andalucía,


una Asamblea Regional (Córdoba, 1933) redactó un Anteproyecto del Estatuto, bajo el
impulso de Blas Infante. El Bienio Conservador (1933/35) frenó un proceso que, finalmente,
no llegaría a cristalizar debido a la rebelión militar de julio de 1936, que costaría la vida al
propio Blas Infante.

En cuanto a la acuciante cuestión agraria, recién proclamada la República el ministro de


Trabajo, el socialista Largo Caballero, trató de mejorar la grave situación del campesinado
del sur mediante dos decretos, mal recibidos por los terratenientes: el de “laboreo forzoso”,
que obligaba a estos a tener cultivadas sus tierras; y el de “términos municipales”, por el
que se impedía a los propietarios contratar campesinos foráneos mientras en su término
municipal hubiese braceros en paro. Junto a ello, en el ámbito laboral se regularon también
el seguro de accidentes y la jornada de ocho horas; el trabajo de mujeres y niños; los
jurados mixtos de obreros y patronos…

Pero el aspecto fundamental en este terreno fue la Reforma Agraria, una de las
cuestiones más importantes y polémicas de la Segunda República. El fuerte latifundismo del
sur peninsular condenaba al hambre a un campesinado sin tierra que esperaba en la plaza
de los pueblos una contratación a precios miserables para trabajos temporeros (100/150
días al año: aceituna, vendimia…). Por ello, con la proclamación de la República los
jornaleros creyeron llegada al fin la hora del reparto de la tierra. Tras meses de intensa
discusión sobre el modo más adecuado de proceder, se aprobó (septiembre de 1932) la Ley
de Bases para la Reforma Agraria, que acabó siendo un fracaso por su enorme lentitud
burocrática y por la falta de fondos. También aquí la reseñada sanjurjada aceleró el
proceso, al decretarse la expropiación sin indemnización de las tierras de los grandes de
España. Aquella reforma-sanción se granjeó, así, el odio de los poderosos; pero tampoco
contentó a los campesinos, que se sintieron traicionados por la República: cuando cae el
gobierno Azaña (otoño de 1933), se habían asentado poco más de 8.000 familias, cuando el
objetivo eran millones.

En materia educativa, su buscó erradicar el analfabetismo y –siguiendo a la Institución


Libre de Enseñanza- hacer de la educación gratuita, laica y mixta un derecho universal
garantizado por el Estado y no monopolizado como hasta entonces por la Iglesia. En esta
línea, se proyectó crear unas 10.000 escuelas (también algunos institutos de Bachillerato) y
un número similar de puestos de maestros y profesores, a los que se les aumentó el sueldo.
Sin embargo, las ambiciosas expectativas iniciales se toparon, a la larga, con la falta de
fondos suficientes y la oposición frontal de la Iglesia.

En este mismo ámbito cultural deben destacarse también las llamadas Misiones
Pedagógicas, que llevaron al mundo rural actividades teatrales, musicales, recitales de
poesía, bibliotecas ambulantes y reproducciones de famosas obras pictóricas. En las
mismas participaron figuras como Antonio Machado, Miguel Hernández o Federico García
Lorca, este último al frente de su propia compañía teatral, la Barraca. No se ignore, junto a
ello, la efervescencia artística de fondo en aquel primer tercio de siglo: en poesía, la gran
Generación de 1927: Lorca, Alberti, Cernuda, Aleixandre…; Gaudí, en arquitectura;
Picasso, Miró, Dalí en pintura; en la música, Falla, Albéniz y Granados.

La cuestión militar fue uno de los asuntos más espinosos. En este terreno, el objetivo de
Azaña, ministro de Guerra, era conseguir un ejército más eficaz y fiel al nuevo régimen. Así,
por el decreto de “retiros” se ofrecía el retiro voluntario con el sueldo íntegro a los militares
que se negaran a jurar fidelidad a la República. 8.000 oficiales, de 21.000, decidieron
retirarse. Otras medidas fueron la creación de la Guardia de Asalto, cuerpo de seguridad
afín a la República; el cierre de la Academia Militar de Zaragoza (tachada de
antirrepublicana), dirigida por Franco; y la supresión de ascensos por méritos de guerra, lo
que supuso la pérdida de grado, y la indignación, de muchos militares africanistas, Franco
también entre ellos. Azaña fue acusado, desde ese momento, de querer “triturar” al
Ejército.

Asunto especialmente espinoso fue la cuestión religiosa. El 1 de mayo de 1931, el


Cardenal Segura, arzobispo de Toledo y primado de España, publicaba una pastoral en la
que advertía a los católicos contra las intenciones de la República. Esta actitud inoportuna
despertó el viejo anticlericalismo, causante, días despúes, de la “quema de conventos” y
otros edificios religiosos en distintas ciudades españolas. Estos hechos y la falta de
contundencia del Gobierno a la hora de atajarlos fueron interpretados por los católicos como
una amenaza frontal de la República hacia ellos. Igualmente dolieron a estos la supresión,
por la referida Constitución de 1931, de sus privilegios históricos –financiación por el
Estado, monopolio de la enseñanza- y otros aspectos legislativos especialmente
escabrosos como la posibilidad de gravar con impuestos ciertos aspectos del culto católico,
como el toque de campanas.

El reformismo azañista halló, así, la rotunda oposición de las derechas, que planearon el
ya mencionado golpe de Sanjurjo, fracasado finalmente por su desorganización; pero
también de la izquierda revolucionaria, con levantamientos anarquistas en el Alto Llobregat
(1932) y en zonas rurales (Castilblanco, Arnedo). De estos últimos, el del pueblo gaditano
de Casas Viejas costó la vida a 21 personas y a Azaña, desacreditado tras ello, la
presidencia.

IV. EL BIENIO CONSERVADOR (1933-35)


En las elecciones de noviembre de 1933 las izquierdas comparecieron desunidas (los
anarquistas, además, se abstuvieron); no así las derechas, que se unieron en una coalición
electoral -la CEDA (Confederación Española de Derechas Autónomas) de José María Gil
Robles; los monárquicos de Renovación Española, de José Calvo Sotelo…-. El triunfo fue
para el bloque de derechas. La CEDA fue el partido más votado, aunque sin mayoría
absoluta. Dado su dudoso republicanismo, Alcalá Zamora le entregó la Presidencia del
Gobierno a Lerroux, líder del segundo partido más votado, el Radical.

Lerroux, al necesitar el apoyo parlamentario de Gil Robles, paralizó el reformismo del


anterior bienio: en materia religiosa, educativa, agraria, autonómica… Dicha circunstancia
estimuló la actitud revolucionaria que impuso en el PSOE Largo Caballero, sin la que es
inexplicable la llamada Revolución de octubre de 1934.

Fue clave en su estallido la entrada en el gobierno de tres ministros de la CEDA,


interpretada por las izquierdas como una amenaza fascista para la República. El 5 de
octubre se iniciaba una huelga general revolucionaria en distintas ciudades (Madrid entre
ellas), finalmente abortada por el gobierno. En Cataluña, Companys, de la Esquerra,
proclamó el “Estado catalán dentro de la República Federal Española”. Sin apoyos
suficientes, la sublevación fue sofocada rápidamente por el Ejército. Fue en Asturias donde
los hechos alcanzaron la máxima gravedad. Allí, una alianza de socialistas, comunistas y
anarquistas hizo prender una auténtica revolución social. Tras casi dos semanas de
violencia, las tropas de la Legión traídas de África por Franco aplastaron la rebelión. El
balance fue sobrecogedor: más de 1.300 muertos (entre insurrectos y fuerzas del orden) y
30.000 encarcelados (entre ellos Azaña, los principales dirigentes socialistas y el gobierno
catalán con Companys a la cabeza). En adelante, media España viviría horrorizada por los
relatos de las atrocidades revolucionarias; la otra media, por la brutal represión
posteriormente desencadenada. La comprensión de la inmediata Guerra Civil española es
imposible sin la huella envenenada de octubre del 34.
El nombramiento de Gil Robles como ministro de Guerra –designó a Franco jefe del
Estado Mayor del Ejército- subrayó la derechización del gobierno. Finalmente, los
escándalos de corrupción (estraperlo, Nombela) propiciaron la caída de Lerroux y, poco
después, las elecciones de febrero de 1936.

V. 1936: EL FRENTE POPULAR Y EL CAMINO HACIA LA GUERRA CIVIL.

En dichas elecciones, el Frente Popular (coalición de izquierdas que integraba a


republicanos, socialistas y comunistas; los anarquistas esta vez no se abstuvieron) se
impuso a las ahora desunidas derechas. Pese al escaso margen de votos de diferencia, la
ley electoral vigente le concedió una amplia mayoría parlamentaria al Frente Popular. Su
programa se resumía, básicamente, en la amnistía para los encarcelados por octubre del 34
y en la reactivación del programa reformista del primer bienio.

Alcalá Zamora fue destituido como Presidente de la República ocupando su puesto


Azaña y la Presidencia del Gobierno Casares Quiroga. El PSOE de Largo Caballero se
impuso al más moderado de Prieto y se negó a participar en el gobierno: apostaba
abiertamente por la revolución, como los comunistas y los anarquistas –aunque cada cual a
su [Link]én en la derecha la radicalización era cada vez más evidente: Calvo
Sotelo, por su mayor extremismo, relevó al frente de la misma a Gil Robles, y la Falange de
José Antonio apostaba claramente por la violencia. Sus pistoleros se enfrentaron a milicias
socialistas, comunistas y anarquistas, y los muertos de uno y otro lado fueron alimentando
el odio entre las dos Españas irreconciliables. Aquella primavera trágica de 1936 presenció,
además, huelgas, incendios de iglesias, ocupaciones de fincas… En las Cortes se
profirieron, incluso, amenazas de muerte.

Con este escenario de fondo, se aceleraron los preparativos de una rebelión militar
contra la República. El objetivo común de acabar con la anarquía del país y el peligro de
una revolución bolchevique unió a los diversos elementos de la conspiración: civil (Gil
Robles, Calvo Sotelo, José Antonio); financiero (Juan March); y militar (con generales
africanistas: Mola, Varela, Goded, Franco…) El primero de ellos fue el “Director” de la trama
golpista en la que Franco no confirmó su participación definitiva hasta el asesinato, el 13 de
julio, de Calvo Sotelo, en represalia por el del teniente Castillo de la Guardia de Asalto, de
ideas izquierdistas, un día antes.

Pero todo estaba ya más que preparado: la tarde del 17 de julio comenzaría la rebelión
militar que derivaría en una guerra civil de tres años (1936/39). La victoria de los golpistas
propició la larga dictadura de Franco, prolongada hasta 1975.

GUERRA CIVIL

INTRODUCCIÓN
La Guerra Civil (1936-1939) constituye el acontecimiento más dramático de la historia
reciente de España. Puso fin a ese gran proyecto de transformación que había supuesto la
Segunda República (1931-1936) y, a su vez, tras la destrucción de ésta, dio paso a la larga
dictadura de Franco (hasta 1975). Por último, desde el momento mismo de su estallido,
concitó la máxima atención internacional al convertirse España en el escenario de la pugna
de los dos modelos políticos antagónicos (democracia/totalitarismo) que, al poco, se
enfrentarían en la Segunda Guerra Mundial.
CAUSAS DE LA GUERRA CIVIL
Causas profundas 1936 fue el resultado amargo de todo un complejo de problemas que, de
antiguo, padecía España. Uno de ellos era la cuestión agraria. El latifundismo dominante en
el sur condenaba a la pobreza extrema a muchedumbres de jornaleros sin tierra. La
República, durante su bienio de izquierdas, impulsó una reforma agraria que fue vista como
una agresión directa por los terratenientes y como un verdadero fraude por el campesinado,
arrebatado por la mística del Anarquismo (Casas Viejas, enero de 1933).

El programa redentor representado por éste y, cómo no, la enorme influencia de la


Revolución Rusa de 1917 animaron vertiginosamente la conflictividad social en los medios
obreros de las grandes ciudades (Madrid, Barcelona, Sevilla, Zaragoza...) y de las regiones
mineras e industriales (Asturias, entorno siderúrgico de Bilbao, Cataluña). En el contexto de
una sorda lucha de clases, que hipnotizaba a unos y daba serios argumentos a los otros,
partidarios del “orden”, el hecho decisivo –y antesala de la inmediata Guerra Civil- fue la
Revolución de Asturias, de octubre de 1934, en la que una alianza obrera (socialistas,
comunistas, anarquistas) aterrorizó la región durante casi dos semanas hasta ser
violentamente aplastada por las tropas marroquíes de Franco. Desde entonces, media
España se iba a envenenar con los relatos de las atrocidades de los revolucionarios y la
otra media con los detalles de una brutal represión cuyo saldo fue el de centenares de
muertos y miles de presos en las cárceles.
A lo anterior, añádase la verdadera herida sangrante que, para el resto de España,
representaban los nacionalismos vasco y catalán, especialmente este último
(proclamaciones abortadas de la República catalana del 14 de abril de 1931 y de octubre de
1934); y otro serio problema, herencia del siglo XIX: la permanente y peligrosa tentación del
Ejército de intervenir en la vida política española. El intento de Azaña (presidente del
gobierno y de la República, después) de someterlo al poder civil causó el violento rechazo
de su sector más conservador (el africanista): justamente aquel que había de sublevarse en
julio de 1936.
Y, por último, la cuestión religiosa. Ya desde mayo de 1931, cuando el anticlericalismo más
oscuro quemaba iglesias y conventos, la España que iba a misa se sintió frontalmente
atacada por aquella República recién proclamada. República que, en su propósito de
modernizar España, erosionó antiguos privilegios de la Iglesia como el monopolio de la
educación. Estos hechos explican el que la posterior Guerra Civil fuera vista, por aquélla,
como una auténtica cruzada de liberación.

Causas inmediatas
Tras la victoria del Frente Popular (una coalición de izquierdas: republicanos, socialistas y
comunistas) en las elecciones de febrero de 1936, las posiciones políticas se radicalizaron
en España. Por un lado, en el PSOE, Largo Caballero apostó abiertamente por la
revolución, como los comunistas y los anarquistas. Por otro, en las derechas, cada vez más
extremistas y beligerantes, Calvo Sotelo relegó a Gil Robles y la Falange de José Antonio
invocaba sin tapujos la violencia. Sus pistoleros se enfrentaron a milicias socialistas,
comunistas y anarquistas, y los muertos de uno y otro lado fueron alimentando el odio entre
las dos Españas irreconciliables.
Aquella primavera trágica de 1936 presenció, además, huelgas, incendios de iglesias,
ocupaciones de fincas... En las Cortes se profirieron, incluso, amenazas de muerte.
Con este escenario de fondo, se aceleraron los preparativos de una rebelión militar contra
la República. El objetivo común de acabar con la anarquía del país y el peligro de una
revolución bolchevique unió a los diversos elementos de la conspiración: civil (Gil Robles,
Calvo Sotelo, José Antonio); financiero (Juan March); y militar ( generales africanistas: Mola,
Varela, Franco...) El primero de ellos fue el “Director” de la trama golpista en la que Franco
no confirmó su participación definitiva hasta el asesinato, el 13 de julio, de Calvo Sotelo, en
represalia por el del teniente Castillo de la Guardia de Asalto, de ideas izquierdistas, un día
antes.

LA SUBLEVACIÓN MILITAR

El 17 de julio de 1936 comenzaba en Melilla y en el resto del protectorado español de


Marruecos la sublevación militar contra la República. El 18, Franco, desde Canarias, llega a
Marruecos para ponerse al frente de la misma. Entre el 18 y el 20 de julio, la sublevación
triunfa en unas zonas y fracasa en otras. España quedaba trágicamente dividida: por un
lado, la llamada España “Nacional” en poder de los rebeldes (Galicia, Submeseta Norte,
Álava, Navarra, amplias zonas de Aragón y Cáceres, Canarias, el protectorado de
Marruecos y zonas de Andalucía occidental como Cádiz y Sevilla, además de otros
enclaves puntuales como Córdoba y Granada) y, por otro, la España republicana (cornisa
cantábrica desde Irún hasta Gijón, Submeseta Sur, Cataluña, Levante y gran parte de
Andalucía, la oriental sobre todo). La República conservaba buena parte del territorio y las
zonas más pobladas e industrializadas (Cataluña, Asturias, País Vasco, Madrid); gran parte
de la flota y la aviación, y el tesoro del Banco de España. Los sublevados tenían a su favor
a la mayoría de los generales y altos oficiales, al ejército de África -el mejor preparado- y las
zonas trigueras y ganaderas de Castilla la Vieja y Galicia. Sus graves carencias
aeronavales serían compensadas muy pronto con la ayuda de las dos potencias fascistas
(Italia y Alemania)

FASES DE LA GUERRA
-Primera fase: el avance sobre Madrid (julio de 1936-marzo de 1937)

El primer objetivo de los sublevados fue la toma de Madrid, pero las tropas que envió Mola
desde Navarra fueron detenidas por los republicanos en Somosierra. Por el contrario, éxito
decisivo para los insurrectos fue (gracias a la rápida ayuda de Alemania e Italia)

Estrecho: el traslado en avión del grueso del ejército de Marruecos a la Península, evitando
así el bloqueo de aquél por la flota republicana.
A partir de ahí, el decidido avance de Franco se explica por la actuación disciplinada y cruel
de columnas profesionales de legionarios y regulares marroquíes, frente a unas unidades
de milicianos republicanos sin apenas disciplina ni formación. Mientras Queipo de Llano,
desde Sevilla, iba ampliando el dominio de los sublevados por Andalucía, éstos conquistan
Badajoz con violencia extrema (coronel Yagüe), pero su desvío hacia Toledo para liberar el
Alcázar (donde resistía el coronel Moscardó) permitió a los generales republicanos José
Miaja y Vicente Rojo reorganizarse y detener las columnas del general Varela a las puertas
de Madrid. Nació, entonces, la consigna antifascista del “No pasarán”. Temiendo la caída de
la capital, el gobierno republicano se trasladó a Valencia, dejando en ella una Junta de
Defensa dirigida por Miaja.

Fracasado el ataque directo sobre Madrid, Franco emprendió, también sin éxito, maniobras
envolventes para tomarla y cortar su comunicación con Valencia: batallas del Jarama y de
Guadalajara.
-Segunda fase: la campaña del Norte (abril-octubre de 1937)

Así las cosas, ante la imposibilidad de tomar Madrid, Franco se decantó por una guerra
larga de desgaste que le permitiera consolidar su poder y asegurar la aniquilación del
enemigo. Decide entonces la conquista del Cantábrico (minería asturiana; siderurgia vasca).
En dicha campaña, la Legión Cóndor, enviada por Hitler, bombardea Guernica (tragedia
inmortalizada por Picasso). Tras la caída de las capitales vascas, las réplicas republicanas
de Brunete (Madrid) y Belchite (Aragón) no impedirán que, finalmente, Gijón, última ciudad
que les resiste, fuese tomada por los “nacionales”.

-Tercera fase: la marcha hacia el Mediterráneo (noviembre de 1937-febrero de 1939)

Tras la toma del Norte, Franco proyectó la marcha hacia el Mediterráneo con el fin de dividir
la zona republicana en dos y dejar aislada a Cataluña. Así, después de recuperar Teruel
(momentáneamente en poder de los republicanos), sus fuerzas consiguieron llegar al mar
por Vinaroz (Castellón). Con todo, el ejército de la República realizaría un último y supremo
esfuerzo desde el verano de 1938: la batalla del Ebro. En una gran ofensiva logró cruzar el
río por Mequinenza (Zaragoza) para embolsar al enemigo, pero la reacción de éste frustró
definitivamente su empeño.

Libre ya de obstáculos, Franco iniciaba la ofensiva definitiva contra Cataluña. A fines de


enero de 1939, Barcelona caería en su poder.

-El final de la guerra (marzo de 1939)

Tras la pérdida de Cataluña, la España republicana quedó reducida a Madrid capital, una
parte de Castilla-La Mancha y el Levante hasta Almería. El presidente del Gobierno, Negrín,
quiso todavía resistir hasta enlazar con la inminente guerra mundial, pero una sublevación
interna dirigida por el coronel Casado contra el gobierno republicano condujo a la formación
de una Junta de Defensa dispuesta a negociar una rendición honrosa con Franco, quien, sin
embargo, sólo aceptó una rendición incondicional. El 28 de marzo, las tropas franquistas
entraban en Madrid. De inmediato, caerían los restantes territorios republicanos. El 1 de
abril de 1939, Franco firma el último parte de la guerra.

EVOLUCIÓN DE LAS DOS ZONAS DURANTE LA GUERRA CIVIL.

- Zona republicana. La nota dominante fue, en ella, la inexistencia de unidad política.


El Gobierno de la República, presidido al comenzar la guerra por José Giral, carecía de
autoridad sobre las milicias obreras y campesinas (de la UGT y CNT) que, armadas,
formaron comités que emprendieron una revolución social espontánea: incautaciones y
colectivizaciones de servicios públicos, fábricas y tierras; represión indiscriminada contra
terratenientes, políticos de derechas, curas... (Paracuellos)
A Giral le sucedió el socialista Largo Caballero, quien formó un nuevo gobierno, de
coalición, con republicanos, comunistas y anarquistas. Tratando de recuperar el control y la
disciplina, las milicias fueron militarizadas y se establecieron tribunales populares para
frenar la represión indiscriminada. Ante el avance franquista el gobierno se trasladó a
Valencia. Aun así, siguió faltando unidad de acción porque los anarquistas, el trotskista
POUM (Partido Obrero de Unificación Marxista) y el ala radical del PSOE (con el propio
Largo Caballero) querían hacer simultáneamente la guerra y la revolución, mientras que los
partidos republicanos, el sector más moderado del PSOE (Indalecio Prieto) y el Partido
Comunista (dirigido desde la URSS por Stalin) eran partidarios de, primero, ganar la guerra
y, luego, acometer la revolución. En mayo del 37, una guerra civil interna enfrenta, en
Barcelona, a la Generalitat y los comunistas contra los anarquistas y el POUM, finalmente
derrotados.
Largo Caballero dimitió y le sucedió el también socialista Negrín, muy mediatizado por los
comunistas. Negrín, como se dijo más arriba, propuso la resistencia a ultranza contra
Franco hasta enlazar con el estallido de la guerra mundial, que ya veía próxima. En sus
famosos Trece Puntos proponía una negociación con garantías que Franco no aceptó.
Finalmente, fue depuesto por el golpe militar del coronel Casado, partidario de negociar una
paz honrosa con Franco que éste, sin embargo, rechazó exigiendo una rendición
incondicional -Zona “nacional”. La ventaja del bando sublevado frente a los republicanos fue
su unidad, simbolizada por la creación de la Junta de Defensa de Burgos que, bajo la
presidencia de general Cabanellas, nombró a Franco jefe del Estado y Generalísimo de los
ejércitos en septiembre de 1936. Tras la muerte de Mola, poco a poco fue concentrando
todo el poder. Para evitar enfrentamientos internos entre carlistas y falangistas, los fusionó
por el decreto de Unificación (abril de 1937) en un partido único, Falange Española
Tradicionalista y de las JONS (FET y de las JONS), del que se nombró Jefe Nacional, ya
que José Antonio Primo de Rivera había sido fusilado en prisión. Se integraran
posteriormente en él la CEDA y los monárquicos. En enero de 1938 se creó en Burgos el
primer gobierno del nuevo Estado, presidido por Franco, que adoptó el título de Caudillo.
Además, el cardenal Gomá, arzobispo de Toledo y primado de España, organizó una Carta
colectiva del episcopado español en su apoyo y justificó la guerra como una cruzada contra
el comunismo.

Por otro lado, en la zona “nacional” se desató una brutal represión (Badajoz) contra las
izquierdas: sindicalistas, políticos, simpatizantes en general de la República (asesinato de
Lorca) ... Dicho terror se impuso, no de forma indiscriminada como en el bando republicano,
sino organizado desde el poder y con la bendición de la Iglesia.

DIMENSIÓN INTERNACIONAL DE LA GUERRA CIVIL

Prueba del enorme impacto internacional de la Guerra Civil fue la presencia durante la
misma en España de muy diversas personalidades extranjeras, simpatizantes en general
con la República, caso de Hemmingway, Orwel o Neruda. La pasión con que se vivió la
contienda llevó incluso a la celebración de un Congreso Internacional de Intelectuales
Antifascistas en Valencia. Junto a ello, el asesinato de Lorca o “El Guernica” de Picasso
hicieron que el mundo intelectual se volcase a favor del bando republicano.
Gran Bretaña, temerosa de que su participación en la guerra española pudiera derivar en
una guerra mundial, propuso la creación de un Comité de No Intervención (septiembre de
1936), por el que se prohibía la exportación de armamento a España. Francia, con un
gobierno frentepopulista del socialista León Blum, pese a sus simpatías obvias por el
gobierno republicano español, acabó optando también por el apaciguamiento ante
Alemania. Por eso, su ayuda se limitó sólo a unos 300 aviones en los primeros momentos
de la guerra, pero cesó luego al adherirse a dicho Comité de No Intervención, que acabó
por convertirse en una verdadera farsa, pues los regímenes fascistas de Italia y Alemania, y
también la URSS comunista, no dejaron de enviar armas y hombres durante toda la guerra
a los bandos franquista y republicano respectivamente.

En cuanto a Estados Unidos, pese a la preferencia de su presidente Roosevelt por la


República, se atuvo oficialmente a una ley de neutralidad que le impedía vender armas a
países en guerra. Con todo, la Texas Oil Company surtió a Franco de todo el petróleo que
necesitó.
El Gobierno republicano recibió ayuda fundamentalmente soviética, que fue cobrada por
adelantado con cargo a las reservas de oro del Banco de España. La URSS de Stalin envió
a la República unos 1.000 aviones, unos 800 tanques, y miles de piezas de artillería,
ametralladoras, fusiles, además de asesores militares, tanquistas ...

Igualmente hay que referirse a las Brigadas Internacionales: entre 60 y 70.000 voluntarios
de todo el mundo llegados a España para combatir al fascismo. La idea partió de Moscú.
Mandadas por André Marty, en ellas formaron dirigentes comunistas como Togliatti o Josip
Broz “Tito”.

Otra nación que ayudó al Gobierno republicano, aunque mucho más modestamente que la
URSS, fue el Méjico de Lázaro Cárdenas, con el envío de fusiles y municiones diversas. Por
su parte, al bando “nacional” lo ayudaron, decisivamente, Hitler y, más aún, Mussolini. Este
último ayudó a Franco con unos 800 aviones, 1000 tanques y su famoso CTV (Corpo di
Truppe Volontarie), con unos 75.000 hombres, integrado por varias divisiones de camisas
negras, pero con apoyo adicional de tropas franquistas (“Flechas Negras “ y “Flechas
Azules”).

En cuanto a la ayuda alemana, Hitler le envió su Legión Cóndor, con más de 500 aviones,
además de 150 tanques, cañones, ametralladoras, técnicos...

A estas ayudas habría que añadir a voluntarios ultraderechistas de diversas procedencias


(los otros “internacionales”): rumanos, rusos blancos exiliados, sudamericanos, franceses,
católicos irlandeses y, más destacadamente, unos 2.000 portugueses, los conocidos
“Viriatos” Sin embargo, el principal apoyo portugués vino de su posición estratégica. Sus
puertos siempre sirvieron de fuente de suministros a las tropas nacionales, y las tropas
franquistas pudieron utilizar en sus movimientos territorio portugués.

CONSECUENCIAS DE LA GUERRA

-Humanas. Se calcula en alrededor de medio millón las víctimas de la guerra: muertos en


combate, víctimas de la represión, de enfermedades... Aproximadamente otro medio millón
de exiliados (entre ellos los llamados “niños de la guerra”) que huyeron del franquismo a
Francia, sobre todo, pero también a países americanos como México.

-Económicas. La guerra causó destrucciones enormes en viviendas, ferrocarriles,


carreteras y marina mercante, destrucciones que, sin embargo, no afectaron tanto a las
instalaciones industriales. Eso sí: cayeron considerablemente la producción industrial,
agrícola y ganadera. El nivel medio de renta se redujo casi un tercio.

-Culturales. La guerra ocasionó una catástrofe cultural. La mayoría de los intelectuales,


habiendo apoyado a la República, tuvo que exiliarse: escritores como Machado, Alberti,
Cernuda; historiadores como Sánchez Albornoz, Américo Castro; artistas como Picasso,
Miró, Buñuel; músicos como Casals, Halffter, Bacarisse.. Además, al bando franquista se
debieron el asesinato de Lorca y la muerte de Miguel Hernández en la cárcel.

CONCLUSIÓN

Ochenta años después, la Guerra Civil pervive aún en el recuerdo.


Reflejo de dicha vigencia sería la apuesta por la Recuperación de la Memoria Histórica, un
movimiento social que, mediante diversas actuaciones (iniciativas legales, exhumaciones de
represaliados del franquismo, estudios científicos...) pretende reivindicar la memoria de las
víctimas del franquismo. Dicho movimiento se tradujo en una Ley de Memoria Histórica
promovida por el presidente Zapatero (2007). En esta misma senda cabría referirse a la
polémica propuesta de exhumación por el gobierno de Pedro Sánchez de los restos de
Franco en el Valle de los Caídos.

Por otro lado, y para finalizar, las enormes divergencias de enfoque que sigue suscitando
aquel conflicto fratricida se han visto reflejadas desde hace décadas en el interminable
debate entre dos líneas de pensamiento historiográfico: la mayoritaria, la de quienes
denuncian la Guerra Civil como la resulta de un golpe de estado contra la legalidad
democrática de la República (Preston, Aróstegui, Fontana, Moradiellos...); otros,
minoritarios, que la ven como la reacción defensiva de una parte de España (la liderada por
Franco) para impedir su destrucción (Payne, Moa, César Vidal)

PREGUNTAS CORTAS.
1- ¿Qué monarquía reinaba en la Península en el 711? Describa las causas de la
invasión musulmana.
La monarquía visigoda. Cabría hablar de 2 bloques de causas:

1- Causas de fondo: Fueron debilitando la fortaleza del Estado visigodo.


- El encadenamiento de adversidades climáticas, malas cosechas, hambre y peste.
- La incipiente feudalización del reino qué otorgó a la nobleza un poder creciente frente a la
autoridad real.

2- Causas inmediatas: Fueron las qué definitivamente apuntillaron el reino visigodo:

- Crisis interna de la monarquía visigoda: Tras la muerte del rey Witiza en el 710, los
partidarios de su hijo Akila e incluso también un tal Ágila II, le disputaron el trono a Rodrigo,
elegido rey por un sector afín de la nobleza. Ello sumió al reino visigodo en una verdadera
guerra civil.

- La rápida expansión islámica: Qué a comienzos del siglo VIII se hallaba al otro lado del
estrecho desde donde, tras la llamada de los Witizianos, se proyectó sobre la península tras
la batalla de Guadalete en el 711, en la qué el caudillo musulmán Tariq destrozó al ejército
godo de Rodrigo.

- Factores a añadir: Además de la citada llamada a los musulmanes de los Witizianos, fue la
habilidad de los invasores para establecer pactos con la población hispanogoda y la
predisposición favorable de los judíos a la invasión islámica.

2- ¿Qué nombre dieron los musulmanes al territorio conquistado en la Península


Ibérica a partir del año 711? Explique brevemente las causas de la invasión
musulmana y su rápida expansión por la península.

Al-Ándalus.

3- ¿Qué monarquía precedió a la invasión musulmana? Explique brevemente que


evolución política siguió el Islam peninsular hasta los denominados Reinos de Taifas
(711-1031).

La monarquía visigoda.

Pueden distinguirse las siguientes etapas:

1- Emirato dependiente (711-756): Tras su rápida conquista (batalla de Guadalete, 711),


Al-Ándalus (la España sometida al Islam) se convierte en emirato (provincia del imperio
islámico dirigida por un emir) dependiente política y religiosamente del califa de Damasco.
Las guerras entre bereber y árabes por el reparto del botín ensangrentaron este periodo y
permitieron a los cristianos del norte iniciar la Reconquista.

2- Emirato independiente (756-929): El único superviviente de la matanza de omeyas por


los abasíes en el 750, Abderramán I, consigue huir a Al-Ándalus y se proclama emir
independiente política pero no religiosamente del califato abasí de Bagdad. Pese a las
luchas internas (conspiraciones, revueltas muladíes) y contra los cristianos del norte,
Abderramán I y sus sucesores (entre los qué destaca Abderramán II) fueron consolidando el
Emirato.

3- Califato de Córdoba (929-1031): Abderramán III culminó este proceso al proclamarse


califa independizándose así definitivamente también en el plano religioso del califato de
Bagdad. Al-Ándalus alcanza su cénit (cielo) a nivel político, cultural y económico. Con
Almanzor precisamente se culmina la Mezquita de Córdoba. Este personaje impuso una
férrea dictadura y golpeó a los cristianos del norte (Barcelona, Santiago…); a su muerte,
Al-Ándalus se vió inmersa en una guerra civil qué acabó con el califato y dió paso a los
Reinos de Taifas.

4- ¿Qué nombre reciben los componentes de la minoría cristiana de Al-Ándalus?


Explique los rasgos principales de la sociedad hispano-musulmana.

Mozárabes.

1- Población llegada de Al-Ándalus:

1) Árabes y sirios: Aunque divididos por odios ancestrales, cuando llegan a la Península
se reparten los altos cargos de la administración y el ejército, y se apropiaron de las mejores
tierras (valle del Ebro y Guadalquivir).

2) Bereberes africanos: Recién islamizados, fueron despreciados por los árabes, que les
otorgaron las peores tierras en el reparto del botín de la conquista, lo que desató una
auténtica guerra civil que ensangrentó Al-Ándalus durante el emirato dependiente
(751-756). Se dedicaron fundamentalmente al pastoreo.

3) Esclavos: De origen diverso (África subsahariana, este de Europa y Norte de España).


Sirvieron en servicio doméstico, en el ejército…

2- Población de origen hispano:

1) Mozárabes: Aunque vivieron en los territorios islamizados de Al-Ándalus, permanecieron


fieles a su fe cristiana gracias a la relativa tolerancia musulmana a cambio del pago de un
tributo personal (“Yizya”) y otro territorial (“Jarach”). El progresivo empeoramiento de su
situación hizo que muchos se rebelaran (mártires cordobeses [Link]) o huyeran al norte
cristiano.

2) Muladíes: Cristianos de origen que, de forma cada vez más numerosa se convirtieran al
islam con mayores posibilidades sociales o para pagar menos impuestos. Al no sentirse
bien tratados ocasionaron rebeliones/revueltas (Ibn-Hafsun).

3) Judíos: Maltratados por los visigodos, recibieron amistosamente a los musulmanes, que
como en el caso de los cristianos, toleraron su religión a cambio de impuestos. Se
dedicaron al comercio, la medicina, la administración…
5- ¿Qué nombre reciben los componentes de la minoría cristiana de Al-Ándalus?
Explique las causas de la invasión musulmana y su rápida expansión en la Península.

Mozárabes.

6- ¿Quién fue el primer califa omeya de Córdoba? Describa la evolución política del
califato de Córdoba.

Abderramán III.

Abderramán III accedió al emirato en el año 912, iniciando una política de fortalecimiento de
su poder qué culminó en su proclamación cómo califa en el 929. Se estableció un estado
autocrático, un ejército profesional, una administración jerarquizada y se produjo un fuerte
desarrolló económico y cultural. Pero a principios del siglo XI el califato entró en crisis
debido a las dictaduras de Almanzor y sus sucesores, con los consiguientes conflictos
internos. Finalmente, el califato fue disuelto en el año 1031, dando paso a los primeros
reinos de Taifas.

7- ¿Qué personaje histórico adoptó el título de califa en Córdoba durante el siglo X?


Describa el legado cultural y económico de Al-Ándalus.
Abderramán III.

La cultura alcanzó enorme brillo en Al-Ándalus. Los musulmanes hispanos transmitieron la


ciencia oriental, heredera de la griega y la romana, a Europa. Córdoba, con Al Hakam II,
gozó de la mayor biblioteca de Europa. La enseñanza superior se impartía en madrazas,
como la de Granada. Se cultivaron todas las ramas de la ciencia, destacando Averroes y
Maimónides. En poesía, Al Mutamid de Sevilla. A nivel arquitectónico: la Mezquita de
Córdoba, la Giralda de Sevilla o la Alhambra de Granada son ejemplos cimeros. La
economía tuvo un gran dinamismo, destacando en ellas el papel de las ciudades (artesanía,
comercio). Productos artesanales fueron: textiles, de seda, cuero, papel, vidrio…El comercio
se realizaba en el zoco urbano, dentro del que estaban las alcaicerías (como la de Granada
para la seda). Al-Ándalus importaba oro, esclavos de África, especias de Asia; y exportaba
tejidos, productos agrícolas…
Contó, además, con monedas de oro (dinar) y plata (dirhem). En agricultura trajeron de
Oriente el arroz, los —, la caña de azúcar, el algodón…y dominaron las técnicas de regadío:
acequias, norias…

8- ¿Qué título adoptó Abderramán II en Córdoba durante el siglo X? Describa el


legado cultural y económico de Al-Ándalus.

Califa.

9- ¿Dónde estuvo la capital de Al-Ándalus durante la época califal? Explique


brevemente el origen y expansión de Al-Ándalus.

Córdoba.
10- ¿Qué cronología, en siglos, abarca el proceso de Reconquista? Defina
brevemente el proceso de Repoblación.

Abarca desde el siglo VIII al siglo XV.

La Repoblación es la ocupación y colonización de las tierras arrebatadas a los musulamnes


en el proceso de reconquista. En el norte de España (Cornisa Cantábrica, Pirineos y
Submeseta Norte) se aplica el sistema de presura, en el qué predomina la apropiación
individual de tierras. Ello es posible ya qué estas zonas se conquistan de forma lenta y
progresiva entre los siglos VII y XI, teniendo cómo consecuencia el asentamiento de
campesinos con pequeñas y medianas propiedades. Por el contrarios, en el resto del
territorio predominan los repartimientos, efectuados por los concejos, en función de los
intereses de sus oligarquías, o por la Corona, que hizo de ellos un instrumento para pagar el
apoyo recibido por los grandes señores feudales y las órdenes militares. Como
consecuencia de ello y de la falta de colonos suficientes para ocupar territorio, dado que el
avance entre los siglos XI y XIII fue muy rápido, en el sur peninsular predominan los
grandes latifundios y señoríos, por lo qué la población estuvo compuesta sobretodo por
siervos feudales y jornaleros. Estas diferencias en la estructura de la propiedad es una de
las causas fundamentales para comprender el contraste socioeconómico existente en
España entre un Norte rico y un Sur pobre.

11- ¿Dónde se situaron los primeros núcleos de resistencia cristiana al Islam en


España? Defina brevemente el concepto de Reconquista.

En la Cornisa Cantábrica y los Pirineos.

Fue el proceso desarrollado entre los siglos VIII y finales del siglo XV, por el que los reinos
cristianos del norte de la Península se fueron expandiendo hacia el sur de la misma al ir
arrebatando territorios a los musulmánes de Al-Ándalus.

En el 754, un anónimo monje cristiano escribió la conocida “Crónica mozárabe”: primer


documento conocido en el que se lamenta la pérdida de España tras la invasión
musulmana. Siguiendo esta estela, diversos monjes mozárabes abundarán en la idea de la
recuperación de España para el cristianismo. Esta misma idea, la de la recuperación de
España, pero no en clave religiosa, sino política (restaurar la monarquía visigoda) podría
intuirse ya en la rebeldía de Pelayo (Covadonga), y se observa claramente en los reyes
asturleoneses como Alfonso II (finales del [Link]) y, sobretodo, Alfonso III (finales del [Link]) en
su famosa “Crónica de Alfonso III”; pero también en el rey aragonés Jaime I (siglo XIII), en
cuyo “Llibre des feyts” (Libro de los hechos) se habla claramente de la “salvaciòn de
España”.

12- ¿Qué reino surgido en el siglo VIII se consolida cómo primer núcleo político
relevante del proceso conocido como Reconquista? Define brevemente dicho
concepto.

El reino de Asturias.
13- ¿Qué término acuñado por los cristianos define el enfrentamiento de larga
duración qué mantuvieron estos musulmanes hasta 1492? Explique brevemente el
ámbito territorial y carácter de cada sistema de repoblación, así cómo sus causas y
consecuencias.

Reconquista.

14- ¿Cómo se denominó la asociación de ganaderos de León y Castilla creada por


Alfonso X el Sabio? Describa brevemente en qué consistía dicha asociación (Mesta).

Mesta.

El Honrado Concejo de la Mesta, creado en 1273, era una asociación de ganaderos


trashumantes qué consiguió grandes privilegios del rey Alfonso X en detrimento de los
intereses agrarios, cómo leyes y tribunales propios. Se organizaban en cuadrillas, con
centros en Cuenca, Segovia, Soria y León, gozaba de numerosos cañadas qué unían el
norte y sur de Castilla y se centró en la cría de ganado ovejuno, cuya lana era exportada
desde los puertos del Cantábrico al norte de Europa. Este comercio, organizado desde
Burgos y Medina del Campo, fue muy lucrativo, lo qué explica los grandes privilegios e
influencia con qué contó la organización.

15- ¿Qué asociación aglutinó a los ganaderos durante la Edad Media? Indique en qué
reinado se instauró y describa brevemente en qué consistía dicha asociación (Mesta).

Mesta.

16- ¿Qué rey castellano impulsó la actividad cultural en la Edad Media a través de la
Escuela de Traductores de Toledo? Defina brevemente la importancia de dicha
institución.

Alfonso X el Sabio. La Escuela de traductores de Toledo es el conjunto de traductores que


a partir del siglo XIII desarrollaron su labor en dicha ciudad. Llevaron a cabo la traducción e
interpretación de textos clásicos greco-latinos, qué habían sido traducidos al árabe o al
hebreo al latín y castellano. Esto fue posible porque tras la conquista de la ciudad por los
castellanos en el 1085 permanecieron en la misma comunidades judías y musulmanas, lo
qué facilitó la comunicación cultural de ambas comunidades con la cristiana. Los textos
traducidos eran de diversa temática, destacando los de filosofía, teología, astronomía,
medicina y otras ciencias. La actividad de esta Escuela permitió el renacimiento filosófico,
teológico y científico primero de España y luego de todo el occidente cristiano, permitiendo
así el Renacimiento.
17- ¿Qué estamento o grupo social logra representación en las Cortes medievales,
además de la alta nobleza y el clero? Explique el origen de las Cortes en los reinos
cristianos y sus principales funciones.

La burguesía de las ciudades.

Las cortes surgen en los reinos cristianos peninsulares en los siglos XII y XIII, como unas
instituciones de representación estamental (nobleza, clero, burguesía urbana en
representación del Estado llano) qué tenían competencias en el establecimiento de nuevos
impuestos, pero no un poder legislativo pleno, ya qué estaba sometido al rey. La excepción
fueron las cortes del reino de Aragón (hubo cortes separadas en Aragón, Cataluña y
Valencia, aunque a veces hacían reuniones conjuntas), donde sí tenían potestad legislativa
y, en el casó de Cataluña, incluso una diputación permanente qué ostentaba sus poderes
cuando las Cortes no estaban reunidas; la Generalitat.

18- ¿Durante qué reinado se produjo el final de la Reconquista? Explique brevemente


qué se entiende históricamente por Reconquista.

Durante el reinado de los Reyes Católicos, que conquistaron Granada en 1492.

1-¿Durante qué reinado se produjo el final de la Reconquista? Explique brevemente la


política exterior de dicho reinado.
Durante el reinado de los Reyes Católicos, que conquistaron Granada en 1492.

La política exterior de los Reyes Católicos estuvo marcada por su expansión territorial,
tanto en la Península como en el exterior, y por su enfrentamiento con Francia por el
dominio de Italia y la hegemonía europea.

En cuanto a la expansión territorial, los Reyes Católicos acabaron el proceso de


‘’Reconquista’’ con la conquista del reino Nazarí de Granada entre 1482 y 1492, acabaron la
conquista de Canarias en 1496, iniciaron una expansión territorial en el norte de África
(ocupando Melilla en 1497).

Iniciaron el proceso de expansión en América tras el descubrimiento de Colón en 1492 e


incorporaron el reino de Navarra a la Corona de Castilla en 1512, aunque conservando sus
fueros.

En cuanto a los enfrentamientos con Francia, el escenario fue Italia, enfrentándose ambas
coronas por el dominio del reino de Nápoles, que acabó incorporándose a la Corona de
Aragón en 1504.
El enfrentamiento con Francia fue básico en la futura evolución de la Monarquía Hispánica,
ya que esta pasó a ocupar la hegemonía del continente y, para asegurarla, los Reyes
Católicos realizaron una política matrimonial con sus hijos cuyo objetivo era aislar a Francia.

De estos matrimonios, el más trascendental fue el de la princesa Juana ‘’La Loca’’, heredera
de la monarquía con Felipe ‘’El Hermoso’’, hijo de Maximiliano I de Austria y María de
Borgoña.
2-¿En qué siglo se produce la toma de Granada por los Reyes Católicos? Describa
brevemente por qué es importante en el mundo este acontecimiento

En el siglo XV (1492).

Este acontecimiento, que supone el fin de la ‘’Reconquista’’, es importante en primer lugar


porque supone el fin de un largo proceso histórico que comenzó en el siglo VIII. Además,
también a nivel mundial el fin de la Reconquista permitió a Castilla el inicio de la expansión
inicialmente por el norte de África (conquista de Melilla y más tarde Ceuta) y posteriormente
por América (Colón, 1492) y, por otro, porque compensaba la conquista otomana de
Constantinopla en 1453, sirviendo de acicate (estímulo) a la Europa cristiana para frenar su
expansión en Europa.

3-¿Qué reyes efectuaron la unión dinástica en España a finales del siglo XV?
Explique brevemente la expansión territorial realizada por dichos monarcas.
Fernando II de Aragón e Isabel I de Castilla, los Reyes Católicos.

La expansión territorial de la monarquía hispánica tuvo 3 grandes objetivos: la Península, el


Mediterráneo y el Atlántico. En la Península, fueron incorporadas a Castilla tanto el reino
nazarí de Granada (1492) como el reino de Navarra 1512. En el Mediterráneo se conquistan
enclaves en el norte de África como Melilla (1497) y se ocupa definitivamente el reino de
Nápoles, que se incorpora a la Corona aragonesa (1504). En el Atlántico se culmina la
conquista de Canarias en 1496 con la conquista de Tenerife y se inicia la expansión en
América a partir del primer viaje de Colón en 1492

4-¿Durante qué reinado se produjo la conquista del reino nazarí de Granada?


Explique brevemente la política de unidad religiosa de dicho reinado.

Reyes Católicos.

Las monarquías autoritarias, y posteriormente las absolutas, tuvieron entre sus


justificaciones ideológicas el origen divino del poder real. Esto provocó que se diera por
sentado que un súbdito, para ser leal a su rey, debía compartir su misma religión. En el caso
de las monarquías de la Península Ibérica, su confesionalización fue mucho más intensa
debido al enfrentamiento secular con los musulmanes en el proceso de Reconquista.

Junto a lo anterior, para los Reyes Católicos la unificación de sus súbditos bajo una sola
religión (la cristiana) sería un elemento impulsor a la fusión progresiva de las Coronas de
Castilla y Aragón, que carecían aún de unidad política. Por tanto, dentro de su política
autoritaria, los Reyes Católicos decretaron en 1492 la conversión obligatoria o su expulsión
de todos sus reinos de los judíos y en 1502 lo mismo con los mudéjares del reino de
Castilla. Ambos decretos dieron origen a los judeoconversos y a los moriscos, 2 grupos que,
pese a ser oficialmente cristianos, siguieron en su mayoría practicando en secreto su
antigua religión.
5¿Por qué apelativo son conocidos los reyes Isabel I de Castilla y Fernando II de
Aragón? Explique brevemente las características básicas de la monarquía autoritaria.

Reyes Católicos.

La monarquía autoritaria es un sistema centralista en el que los reyes van acaparando


todos los poderes del Estado, como un paso previo al establecimiento posterior de la
monarquía absoluta. En el caso de la monarquía hispánica, los Reyes Católicos sometieron
al poder real a la nobleza, a los municipios o concejos (creando la figura del corregidor), a la
Iglesia (consiguiendo el Real Patronato) y a las Cortes estamentales (disminuyendo sus
poderes, sobretodo en Castilla). Establecieron una burocracia centralizada (destacaron los
Consejos), codificaron las leyes (Leyes de Toro de 1505), reorganizaron la Hacienda,
crearon un ejército permanente y tomaron en sus manos la administración de justicia
(establecimiento de Chancillerías y Audiencias) y crearon la Santa Hermandad (embrión de
la guardia civil).

6-¿Qué rey fue también emperador en Europa en la Edad Moderna? Describa


brevemente en qué territorios se asentaba la monarquía española en ese reinado y
que pasó a la muerte del emperador.

Carlos I de España y V de Alemania.

Carlos I reunió una enorme herencia territorial: de sus abuelos maternos, los Reyes
Católicos: la Corona de Aragón con los territorios italianos de Cerdeña, Sicilia y Nápoles y la
Corona de Castilla con los presidios del norte de África, las islas Canarias y las colonias
americanas. Estos territorios se incrementan además con las conquistas de Milán y de los
imperios azteca e inca de América. De sus abuelos paternos, Maximiliano de Austria y
María de Borgoña, recibió: Austria, el Ducado de Borgoña (Flandes y Franco Condado) y su
candidatura a la Corona del Sacro Imperio Romano-Germánico.

Al renunciar a la Corona en 1556 dividió su herencia entre su hijo Felipe II, que recibió las
herencias castellana, aragonesa y borgoñona, y su hermano Fernando que heredó Austria y
la Corona Imperial. Tras ello, se retiró al monasterio de Yuste (Cáceres) donde falleció en
1558.

7-¿Qué rey de España fue también emperador en la Edad Moderna? Explique


brevemente las características de la política exterior de dicho monarca.

Carlos I.

La política exterior de Carlos I estuvo basada en la defensa de la ‘’Universitas Christiana’’,


es decir, la defensa de la unidad de la cristiandad bajo la autoridad política del emperador y
la religiosa del papa. De esta defensa surgieron: los enfrentamientos con Francia por la
hegemonía política en el continente, con el Imperio Otomano por su expansión en Europa
Oriental y con los príncipes alemanes protestantes. El fracaso o estancamiento en estos
enfrentamientos le llevó a abdicar en 1556, dividiendo su Imperio: la Corona Imperial y
Austria para Fernando y el resto para Felipe.
8-¿Qué monarca del siglo XVI tiene que afrontar las sublevaciones de las
Comunidades y las Germanías? Explique brevemente los conflictos políticos más
relevantes de la etapa de los Austrias Mayores ([Link]) en la Península Ibérica.

Carlos I de España y V de Alemania.

Los principales conflictos políticos a los que tuvieron que hacer frente los Austrias Mayores
(Carlos I y Felipe II) en la Península Ibérica fueron las sublevaciones de las Comunidades y
Germanías, al principio del reinado de Carlos I, y la rebelión de los moriscos del reino de
Granada, en el reinado de Felipe II. La revuelta de las Comunidades es una sublevación de
las ciudades castellanas frente a la llegada de un rey al que consideraban extranjero (Carlos
I), a su política imperial en el norte de Europa y a su reforzamiento del poder real. La
revuelta de las Germanías tuvo un carácter más social que político, enfrentándose en el
reino de Valencia los nobles y sus vasallos moriscos contra las oligarquías de las ciudades.
Finalmente, el endurecimiento de la política de asimilación religiosa y cultural impuesta por
Felipe II a los moriscos del reino de Granada motivó su sublevación. En estos 3 conflictos
venció la Corona, lo que supuso un fortalecimiento de su poder.

9¿Qué dos monarcas de la casa de Austria reinaron tras los Reyes Católicos durante
casi todo el siglo XVI? Explique brevemente las características de la hegemonía
española en el mundo.

Carlos I (1516-1556) y Felipe II (1556-1598).

Durante el siglo XVI la Monarquía Hispánica se convierte en la potencia hegemónica


mundial gracias a su gran extensión territorial, producto de la gran herencia territorial de
Carlos I, y a su gran capacidad financiera debido a los materiales preciosos procedentes de
las colonias americanas. La política imperial de ambos reyes estuvo unida a la defensa del
catolicismo como principio ideológico, concretado en la época de Carlos I en la idea de
‘’Universitas Christiana’’ y en el de Felipe II en los preceptos de la Contrarreforma. Esto les
hizo enfrentarse a los países protestantes, especialmente los príncipes alemanes,
Inglaterra, Holanda, y la gran potencia musulmana: el Imperio Otomano. El otro gran
enemigo de la monarquía fue Francia. Finalmente, la Monarquía no pudo soportar este
enorme esfuerzo, provocando la bancarrota de la monarquía y su entrada en crisis en el
siglo XVII.

10-¿En qué reinado tuvo lugar la Batalla de Lepanto? Explique brevemente la política
exterior de la Monarquía Hispánica en ese reinado.

Felipe II

Su política exterior sigue basada en la defensa del catolicismo frente a los hugonotes
franceses (tras derrotar a Francia en la batalla de San Quintín en 1557, intervino en sus
guerras de religión del lado de los católicos. Tras esta batalla, España sella su hegemonía
en Europa frente a Francia durante un siglo en la Paz de Cateau Cambresis:1559),
Inglaterra (fracasando en su intento de invasión, la Armada Invencible, 1558), los otomanos
(a los que derrotó en Lepanto en 1571, frenando en su expansión mediterránea) y la
Holanda protestante (cuya rebelión independentista no logró sofocar). Sin embargo la
monarquía se ve impotente para mantener todos estos enfrentamientos, viéndose obligado
el rey a decretar varias bancarrotas durante su reinado y esquilmando los recursos de
Castilla con una fortísima presión social.

11-¿En qué reinado tuvo lugar la derrota de la Armada Invencible? Explique


brevemente las diferencias de la política internacional de este monarca con la de su
padre Carlos I.

Felipe II

La política exterior de Carlos I estuvo basada en la defensa de la ‘’Universitas Christiana’’,


es decir, la defensa de la unidad de la cristiandad bajo la unidad política del emperador y la
religiosa del papa. Sin embargo esta política fracasó por la consolidación de la reforma
protestante en gran parte de Alemania, Flandes e Inglaterra. El fracaso de la política
imperial de Carlos I explica que el objetivo prioritario de su hijo sea el mantenimiento de la
hegemonía de la Monarquía en Europa y la defensa del catolicismo frente a las tendencias
protestantes ya consolidadas.

12-Cite el nombre de algún válido. Defina brevemente a qué se refiere el término de


‘’gobierno de los validos’’.

Gaspar de Guzmán, conde-duque de Olivares, valido de Felipe IV.

El ‘’gobierno de los validos’’ es un término que se aplica a los reinados de los llamados
‘’Austrias Menores’’ (Felipe III y IV, y Carlos II) en el siglo XVII, refiriéndose al importante
papel de estos ministros que suplantan al rey en las tareas de gobierno. Sin embargo, los
validos ejercieron sus funciones en función de sus intereses particulares, por lo que
predominó el nepotismo y la corrupción. De hecho, se considera que sus actuaciones son
una de las causas de la crisis de la Monarquía Hispánica en ese siglo.

13-Cite alguno de los validos del reinado de Felipe IV. Explique brevemente en qué
consiste la figura del valido y la importancia que tuvieron en el siglo XVII.

Gaspar de Guzmán, conde-duque de Olivares, valido de Felipe IV. Los validos fueron unos
ministros que suplantaron al rey en las tareas de gobierno. Sin embargo, los validos
ejercieron sus funciones en función de sus intereses particulares, por lo que predominó el
nepotismo y la corrupción. De hecho, se considera que sus actuaciones son una de las
causas de la crisis de la Monarquía Hispánica en ese siglo.

14-¿Cómo se llama la figura política que se hizo cargo de las tareas de gobierno en
lugar del rey durante el siglo XVII? Explique en qué consiste su figura y la
importancia que tuvieron en dicho siglo?

Valido

Los validos fueron unos ministros que suplantaron al rey en las tareas de gobierno. Sin
embargo, los validos ejercieron sus funciones en función de sus intereses particulares, por
lo que predominó el nepotismo y la corrupción. De hecho, se considera que sus actuaciones
son una de las causas de la crisis de la Monarquía Hispánica en ese siglo.

15-¿De qué monarca fue valido el Conde-Duque de Olivares? Explique en qué


consiste la figura del valido y la importancia que tuvieron en el siglo XVII.

Felipe IV

Los validos fueron unos ministros que suplantaron al rey en las tareas de gobierno. Sin
embargo, los validos ejercieron sus funciones en función de sus intereses particulares, por
lo que predominó el nepotismo y la corrupción. De hecho, se considera que sus actuaciones
son una de las causas de la crisis de la Monarquía Hispánica en ese siglo.

16-¿Qué minoría social y religiosa fue expulsada de España en 1609? Explique


brevemente la unidad religiosa realizada por los Reyes Católicos y la dinastía de los
Austrias.

Moriscos

Los Reyes Católicos establecieron una política de unidad religiosa como medio para
consolidar su poder real, ya que se consideraba que la letalidad de los súbditos dentro de
una monarquía de derecho divino sólo estaría asegurada si éstos compartían la misma
religión que sus reyes. Como consecuencia de ello, se decretó la conversión o exilio de los
judíos en 1492 y la conversión o exilio de los mudéjares de los reinos de Granada y Castilla
entre 1500 y 1502. Esta política se acrecentó durante los reinados siguientes debido a la
política de defensa del catolicismo frente a las reformas protestantes, provocando la
conversión o exilio de los mudéjares de la Corona de Aragón en 1525, la expulsión de los
moriscos del reino de Granada tras el fracaso de su rebelión en 1570 y la definitiva
expulsión de los moriscos en todos los reinos de la monarquía iniciada en 1609.

17-¿En qué nueva dinastía comenzó a reinar Felipe V? Explique brevemente qué es el
Despotismo Ilustrado, rasgo definidor de esta dinastía en el siglo XVIII.

La Dinastía Borbónica.

El Despotismo Ilustrado consiste en la adopción por parte de las monarquías absolutas


europeas de parte de los principios ilustrados, sobre todo en el aspecto económico, como
medio de acrecentar su riqueza, pero sin efectuar cambios ni en la monarquía absoluta ni
en la sociedad estamental propias del Antiguo Régimen, ahí su lema: ‘’todo para el pueblo,
pero sin el pueblo’’. Su principal exponente en España fue Carlos III (1759-1788).

18-¿Qué dinastía reinaba en España durante el denominado El Siglo de las Luces?


Explique el porqué de esta denominación y las características del movimiento
ideológico y cultural al que hace referencia.

Dinastía Borbónica.
El término ‘’Siglo de las Luces’’ hace referencia al siglo XVIII, cuando se expandió por
Europa el movimiento ideológico y cultural de la Ilustración, que declaraba como objetivo
iluminar la vida del ser humano a través del empleo de la razón. La Ilustración es un
movimiento ideológico y cultural que, con precedentes en Inglaterra y Holanda en el siglo
XVII, se consolida en Francia en el siglo XVII, extendiéndose desde allí al resto de Europa y
América. Sus principios básicos son el predominio de la razón frente a la tradición y la
religión, el pensamiento crítico, la defensa del progreso material e intelectual, la tolerancia
religiosa, la importancia de la educación y la valoración de las ciencias experimentales. La
aplicación de estos principios puso en duda los fundamentos políticos, económicos y
sociales del Antiguo Régimen, poniendo las bases del movimiento político del Liberalismo.

19-¿Con qué nombre se conoce la guerra entre Borbones y Austrias en su disputa


por el trono de España? Describa brevemente porqué se produjo dicha guerra, qué
países estuvieron implicados en ella y cuál fue su resultado.

Guerra de Sucesión española.

En 1700 muere sin descendencia Carlos II, último rey de la dinastía de los Austrias,
dejando como heredero al nieto del rey Luis XIV de Francia, Felipe de Anjou. A ello se
opone Carlos, archiduque de Austria, que es apoyado por Inglaterra. Se inicia así la guerra
de Sucesión entre ambos candidatos, que es a la vez una guerra civil (Castilla frente a la
Corona de Aragón) e internacional (Francia y España frente a Austria, Inglaterra, Holanda y
Portugal que formaron la Gran alianza de la Haya). En la guerra civil vence Felipe de Anjou
(conquista de Valencia en 1707, ocupación de Barcelona en 1714), mientras que en la
guerra internacional se llega a una solución de compromiso en el Tratado de Utrecht (1713),
por el cual se reconoce a Felipe como rey de España (Felipe V) a cambio de la pérdida de
los Países Bajos, Milán, Nápoles y Cerdeña (para el Imperio Astro-Húngaro), Sicilia (para
Saboya) y Menorca y Gibraltar (para Gran Bretaña).

20-¿Con qué monarca empieza a reinar España la Casa de Borbón a comienzos del
siglo XVIII? Explique las causas de la Guerra de Sucesión española.

Felipe V.

En 1700 muere sin descendencia Carlos II, último rey de la dinastía de los Austrias,
dejando como heredero al nieto del rey Luis XIV de Francia, Felipe de Anjou. A ello se
opone Carlos, archiduque de Austria, que es apoyado por Inglaterra. Se inicia así la guerra
de Sucesión entre ambos candidatos, que es a la vez una guerra civil (Castilla frente a la
Corona de Aragón) e internacional (Francia y España frente a Austria, Inglaterra, Holanda y
Portugal que formaron la Gran alianza de la Haya).

21-¿Qué nueva dinastía comenzó a reinar en España a comienzos del siglo XVIII?
Explique brevemente las causas de la Guerra de Sucesión española.

La dinastía borbónica.

En 1700 muere sin descendencia Carlos II, último rey de la dinastía de los Austrias,
dejando como heredero al nieto del rey Luis XIV de Francia, Felipe de Anjou. A ello se
opone Carlos, archiduque de Austria, que es apoyado por Inglaterra. Se inicia así la guerra
de Sucesión entre ambos candidatos, que es a la vez una guerra civil (Castilla frente a la
Corona de Aragón) e internacional (Francia y España frente a Austria, Inglaterra, Holanda y
Portugal que formaron la Gran alianza de la Haya).

22-¿Qué conflicto armado pone fin a la dinastía de los Austrias en España? Explique
las causas de dicho conflicto.

Guerra de Sucesión española.

En 1700 muere sin descendencia Carlos II, último rey de la dinastía de los Austrias,
dejando como heredero al nieto del rey Luis XIV de Francia, Felipe de Anjou. A ello se
opone Carlos, archiduque de Austria, que es apoyado por Inglaterra. Se inicia así la guerra
de Sucesión entre ambos candidatos, que es a la vez una guerra civil (Castilla frente a la
Corona de Aragón) e internacional (Francia y España frente a Austria, Inglaterra, Holanda y
Portugal que formaron la Gran alianza de la Haya).

23-¿Qué tratado puso fin a la Guerra de Sucesión española? Explique brevemente las
causas de la Guerra de Sucesión española.

Tratado de Utrecht, 1713.

En 1700 muere sin descendencia Carlos II, último rey de la dinastía de los Austrias, dejando
como heredero al nieto del rey Luis XIV de Francia, Felipe de Anjou. A ello se opone Carlos,
archiduque de Austria, que es apoyado por Inglaterra. Se inicia así la guerra de Sucesión
entre ambos candidatos, que es a la vez una guerra civil (Castilla frente a la Corona de
Aragón) e internacional (Francia y España frente a Austria, Inglaterra, Holanda y Portugal
que formaron la Gran alianza de la Haya).

24-¿Con qué tratado se pone fin a la Guerra de Sucesión española? Explique


brevemente las consecuencias de dichos tratados en España.

Tratado de Utrecht (1713).

En el tratado se reconoció a Felipe de Anjou como rey de España (Felipe V), asentándose
definitivamente la nueva dinastía de los Borbones. A cambio, España deja de ser una
primera potencia en el continente europeo al perder gran parte de sus posesiones: Los
Países Bajos, Milán, Nápoles y Cerdeña se los cede al Imperio Austriaco. Sicilia al reino de
Saboya y Menorca y Gibraltar a Gran Bretaña.

25-¿Qué monarca español firmó los Tratados de Utrecht y Rastadt? Explique


brevemente las consecuencias de dichos tratados en España.

Felipe V (1700-1746).

Los tratados de Utrecht y Rastadt ponen fin a la Guerra de Sucesión española (1700-1713).
En los tratados se reconoció a Felipe de Anjou como rey de España (Felipe V), asentándose
definitivamente la nueva dinastía de los Borbones. A cambio, España deja de ser una
primera potencia en el continente europeo al perder gran parte de sus posesiones: Los
Países Bajos, Milán, Nápoles y Cerdeña se los cede al Imperio Austriaco. Sicilia al reino de
Saboya y Menorca y Gibraltar a Gran Bretaña.

26-¿A qué dinastía perteneció el monarca español que firmó los tratados de Utrecht y
Rastadt? Explique brevemente las causas de la Guerra de Sucesión española.

La Dinastía Borbónica.

En 1700 muere sin descendencia Carlos II, último rey de la dinastía de los Austrias,
dejando como heredero al nieto del rey Luis XIV de Francia, Felipe de Anjou. A ello se
opone Carlos, archiduque de Austria, que es apoyado por Inglaterra. Se inicia así la guerra
de Sucesión entre ambos candidatos, que es a la vez una guerra civil (Castilla frente a la
Corona de Aragón) e internacional (Francia y España frente a Austria, Inglaterra, Holanda y
Portugal que formaron la Gran alianza de la Haya).

27-¿Qué rey firmó los Decretos de Nueva Planta? Explique brevemente en qué
consistieron dichos decretos.

Felipe V.

Los Decretos de Nueva Planta, aprobados en 1707 para los reinos de Aragón y Valencia, y
en 1716 para Cataluña y Mallorca, supusieron la supresión de los fueros de esos territorios,
es decir, de sus leyes e instituciones propias, siendo sustituidas por las castellanas. Además
supusieron la extensión del sistema de audiencias, intendentes y corregidores a los
antiguos reinos de la Corona de Aragón. En la administración central se produjo la pérdida
de poder de los Consejos frente a los ministros o secretarios. Supusieron el fin de la
monarquía confederal establecida por los Reyes Católicos y el nacimiento de un estado
unificado y centralista, tanto en lo político-administrativo como en lo económico.

28-¿A qué dinastía perteneció el rey que firmó los Decretos de Nueva Planta?
Explique brevemente en qué consistieron dichos decretos.

La dinastía borbónica.

Los Decretos de Nueva Planta, aprobados en 1707 para los reinos de Aragón y Valencia, y
en 1716 para Cataluña y Mallorca, supusieron la supresión de los fueros de esos territorios,
es decir, de sus leyes e instituciones propias, siendo sustituidas por las castellanas. Además
supusieron la extensión del sistema de audiencias, intendentes y corregidores a los
antiguos reinos de la Corona de Aragón. En la administración central se produjo la pérdida
de poder de los Consejos frente a los ministros o secretarios. Supusieron el fin de la
monarquía confederal establecida por los Reyes Católicos y el nacimiento de un estado
unificado y centralista, tanto en lo político-administrativo como en lo económico.
29-¿Qué dinastía reinaba en España cuando se promulgaron los Derechos de Nueva
Planta? Explique brevemente el contenido de los mismos y su importancia histórica.

La dinastía borbónica

Los Decretos de Nueva Planta, aprobados en 1707 para los reinos de Aragón y Valencia, y
en 1716 para Cataluña y Mallorca, supusieron la supresión de los fueros de esos territorios,
es decir, de sus leyes e instituciones propias, siendo sustituidas por las castellanas.
Supusieron el fin de la monarquía confederal establecida por los Reyes Católicos y el
nacimiento de un estado unificado y centralista, tanto en lo político-administrativo como en
lo económico.

Su importancia histórica es que a partir de entonces, nace España como entidad política
unificada y se dió origen a uno de los principales problemas políticos de la España
contemporánea: los movimientos nacionalistas periféricos que se desarrollarían desde la 2º
mitad del siglo XIX.

30-¿Qué nombre reciben los decretos que abolieron los fueros de los territorios de la
antigua Corona de Aragón? Explique brevemente en qué consistieron dichos
decretos.

Decretos de Nueva Planta.

Los Decretos de Nueva Planta, aprobados en 1707 para los reinos de Aragón y Valencia, y
en 1716 para Cataluña y Mallorca, supusieron la supresión de los fueros de esos territorios,
es decir, de sus leyes e instituciones propias, siendo sustituidas por las castellanas. Además
supusieron la extensión del sistema de audiencias, intendentes y corregidores a los
antiguos reinos de la Corona de Aragón. En la administración central se produjo la pérdida
de poder de los Consejos frente a los ministros o secretarios.

Supusieron el fin de la monarquía confederal establecida por los Reyes Católicos y el


nacimiento de un estado unificado y centralista, tanto en lo político-administrativo como en
lo económico.

32(*)- ¿A qué reinado corresponde el Motín de Esquilache? Defina el concepto de


Despotismo Ilustrado.

Al reinado de Carlos III.

El Despotismo Ilustrado consiste en la adopción por parte de las monarquías absolutas


europeas de parte de los principios ilustrados, sobre todo en el aspecto económico, como
medio de acrecentar su riqueza, pero sin efectuar cambios ni en la monarquía absoluta ni
en la sociedad estamental propias del Antiguo Régimen, ahí su lema: ‘’todo para el pueblo,
pero sin el pueblo’’. Su principal exponente en España fue Carlos III (1759-1788).
33-¿Qué rey del siglo XVIII encarnó mejor el modelo del despotismo ilustrado en
España? Explique brevemente las medidas reformistas llevadas a cabo durante su
reinado.

Carlos III (1759-1788).

Durante el reinado de Carlos III (1759-1788), siguiendo la tesis del Despotismo Ilustrado, se
desarrolló un amplio programa reformista con la ayuda de un equipo de ministros y
colaboradores ilustrados como Esquilache, Aranda, Campomanes y Floridablanca. Entre las
medidas, centradas en los aspectos socioeconómicos, destacaron: La modernización de la
vestimenta de los españoles decretada por Esquilache en 1766 y que provocó el famoso
botín y la expulsión de los jesuitas en 1767. El fomento de la enseñanza a través de los
Reales Estudios de San Isidro (como centro modelo de enseñanza media, 1770) y de la
creación de Escuelas de Artes y Oficios. La creación de Sociedades Económicas de Amigos
del País para que propusieran medidas de fomento económico. La creación de las Nuevas
Poblaciones de Andalucía y Sierra Morena. El Decreto de Libre Comercio con las colonias
americanas (1778). La creación del Banco de San Carlos (1782) y el establecimiento de
nuevas fábricas reales, como la de Cristales de la Granja.

34-¿Qué dinastía impulsó la creación de las Reales Fábricas en el siglo XVIII para el
desarrollo industrial? Explique brevemente las reformas económicas emprendidas
por los monarcas ilustrados.

La Dinastía Borbónica.

Las reformas económicas emprendidas por los monarcas ilustrados en España fueron los
siguientes: Fomento de la aplicación de nuevos métodos productivos a través de la creación
de las ‘’sociedades económicas de amigos del país’’, formadas por ilustrados que tenían
como objetivo promover y proponer actuaciones de fomento económico en sus zonas. Los
intentos de reforma agraria, traducidos en unos proyectos de leyes que suponían el reparto
de tierras a jornaleros y que no se llevaron a cabo por la oposición de la nobleza y el clero y
en la creación de las Nuevas Poblaciones de Andalucía y Sierra Morena que, pobladas por
campesinos del norte de Europa, debían servir de modelo a seguir por los campesinos
españoles. El fomento de la industria y artesanía a través de la creación de fábricas o
manufacturas reales como la Real Fábrica de Trabajos de Sevilla. El fomento del comercio a
través de la supresión de aduanas interiores y la creación del banco de San Carlos, origen
del que posteriormente sería el Banco de España.

35-¿Qué dinastía impulsó reformas en la agricultura en el siglo XVIII? Explique


brevemente las medidas más relevantes emprendidas por los monarcas ilustrados
para el desarrollo de esta actividad económica.

La dinastía borbónica

Las 2 medidas más relevantes de reformas en la agricultura fueron los proyectos de reforma
agraria y las nuevas poblaciones de Sierra Morena y Andalucía. Los proyectos de reforma
agraria se impulsaron tras el motín de Esquilache de 1766, pero la oposición de los
estamentos privilegiados, propietarios de la mayor parte de la tierra, provocó que nunca se
llevaran a cabo. Basándose en los principios de la fisiocracia, se pretendía limitar el precio
de los cereales, modificar la estructura de la propiedad a favor de los medianos propietarios
y crear redes de transporte y comercialización modernas. Su principal impulsor fue el
ilustrado Jovellanos. Las Nuevas poblaciones de Sierra Morena y Andalucía fueron
establecidas en 1767 según un proyecto de Campomanes ejecutado por Olavide. Su
objetivo era colonizar zonas hasta entonces despobladas (Despeñaperros) y establecer
unas comunidades modelo que introdujeran las innovaciones agrarias ya existentes en el
norte de Europa, motivo que hizo que los colonos fueran básicamente católicos alemanes,
flamencos y suizos.

36-¿Cómo se conoce el modelo político del rey Carlos III? Explique brevemente las
medidas reformistas llevadas a cabo durante su reinado.

Despotismo Ilustrado.

Durante el reinado de Carlos III (1759-1788), siguiendo la tesis del Despotismo Ilustrado, se
desarrolló un amplio programa reformista con la ayuda de un equipo de ministros y
colaboradores ilustrados como Esquilache, Aranda, Campomanes y Floridablanca. Entre las
medidas, centradas en los aspectos socioeconómicos, destacaron: La modernización de la
vestimenta de los españoles decretada por Esquilache en 1766 y que provocó el famoso
botín y la expulsión de los jesuitas en 1767.//El fomento de la enseñanza a través de los
Reales Estudios de San Isidro (como centro modelo de enseñanza media, 1770) y de la
creación de Escuelas de Artes y Oficios.//La creación de Sociedades Económicas de
Amigos del País para que propusieran medidas de fomento económico.//Creación de las
Nuevas Poblaciones de Andalucía y Sierra Morena./Decreto de Libre Comercio con las
colonias americanas (1778).Creación Banco de San Carlos (1782) y el establecimiento de
nuevas fábricas reales, como la de Cristales de la Granja.

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