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TALLER

El documento analiza conceptos relacionados con el proceso penal colombiano como la imputación, régimen de libertad, audiencia de formulación de acusación y orden de captura según la jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia sala de casación penal.

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El documento analiza conceptos relacionados con el proceso penal colombiano como la imputación, régimen de libertad, audiencia de formulación de acusación y orden de captura según la jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia sala de casación penal.

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TALLER COMPLEMENTARIO SEGUNDO CORTE

PLAZO DE ENTREGA: VIERNES 10 DE MAYO DE 2024

1. Analizar según la jurisprudencia de la corte suprema de justicia sala


de casación penal, el concepto de la imputación.

“La formulación de imputación, como lo prevé el artículo 285 de la Ley 906 de 2004,
«es el acto a través del cual la Fiscalía General de la Nación comunica a una
persona su calidad de imputado, en audiencia que se lleva a cabo ante el juez de
control de garantías». Más allá de que la comunicación de cargos constituye el
presupuesto lógico y jurídico inicial de la secuencia concatenada de actos que
conforman el procedimiento penal ordinario, su importancia deviene,
fundamentalmente, de que aquélla fija el marco fáctico del juicio y la futura
sentencia. En ese orden, se erige en el punto de partida para valorar el acatamiento
o violación del principio de congruencia y, a su vez, para el adecuado ejercicio del
derecho a la defensa.
En efecto, aunque el artículo 448 de la Ley 906 de 2004 prevé que «el acusado no
podrá ser declarado culpable por hechos que no consten en la acusación, ni por
delitos por los cuales no se ha solicitado condena», los desarrollos
jurisprudenciales, tanto de la Corte Constitucional como de esta Sala, han llevado
a la consolidación del criterio según el cual la delimitación fáctica del trámite
depende de la comunicación de hechos jurídicamente relevantes efectuada en la
formulación de imputación.
En ese orden de cosas, la congruencia, que constituye un principio definitorio del
proceso penal de tendencia acusatoria y una garantía fundamental del investigado
(en tanto su acatamiento le permite comprender en concreto qué es lo que se le
atribuye, estructurar una estrategia defensiva y no ser sorprendido con cargos a los
que no ha podido oponerse de manera razonada)
El principio de congruencia implica la existencia de consonancia entre la
imputación, acusación y la sentencia, es decir, que el ‘acusado no puede ser
declarado culpable y condenado por hechos que no consten en la acusación, ni por
delitos por los cuales no se haya solicitado condena’ (art. 448 del C. de P.P.), lo que
supone que desde la imputación y luego en la acusación se debe precisar los
aspectos fácticos y jurídicos de la conducta punible que se atribuye para lo cual se
debe señalar la respectiva calificación jurídica. (…).”

2. Analizar según la jurisprudencia de la corte suprema de justicia sala


de casación penal, el régimen de libertad establecido en el
ordenamiento jurídico procesal colombiano.

«La Constitución Política de Colombia establece en su artículo 2º que, las


autoridades están instituidas “para proteger a todas las personas residentes en
Colombia, en su vida, honra, bienes, creencias y demás derechos y libertades.”
“Toda persona es libre. Nadie puede ser molestado en su persona o familia, ni
reducido a prisión o arresto, ni detenido, ni su domicilio registrado, sino en virtud de
mandamiento escrito de autoridad judicial competente, con las formalidades legales
y por motivo previamente definido en la ley.

La persona detenida preventivamente será puesta a disposición del juez


competente dentro de las treinta y seis horas siguientes, para que éste adopte la
decisión correspondiente en el término que establezca la ley. En ningún caso podrá
haber detención, prisión ni arresto por deudas, ni penas y medidas de seguridad
imprescriptibles”
El Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y la Convención Americana
de Derechos Humanos -instrumentos que hacen parte del bloque de
constitucionalidad en concordancia con el artículo 93 de la Constitución Política-
consagran el derecho a la libertad personal. El primero de ellos, en el artículo 9º,
prevé que “Nadie podrá ser sometido a detención o prisión arbitrarias. Nadie podrá
ser privado de su libertad, salvo por las causas fijadas por la ley y con arreglo al
procedimiento establecido en ésta

la Ley 906 de 2004 establece en su título IV, articulo 297, el régimen de la libertad
y su restricción, y en el Capítulo II desarrolla la noción de la captura, así:

“Para la captura se requerirá orden escrita proferida por un juez de control de


garantías con las formalidades legales y por motivos razonablemente fundados, de
acuerdo con el artículo 221, para inferir que aquél contra quien se pide librarla es
autor o partícipe del delito que se investiga, según petición hecha por el respectivo
fiscal.”
el artículo 298, modificado por la Ley 1453 de 2011, regula el contenido y vigencia
de la orden, de la siguiente forma:
“El mandamiento escrito expedido por el juez correspondiente indicará de forma
clara y sucinta los motivos de la captura, el nombre y los datos que permitan
individualizar al indiciado o imputado, cuya captura se ordena, el delito que
provisionalmente se señale, la fecha de los hechos y el fiscal que dirige la
investigación.
La orden de captura tendrá una vigencia máxima de un (1) año, pero podrá
prorrogarse tantas veces como resulte necesario, a petición del fiscal
correspondiente, quien estará obligado a comunicar la prórroga al organismo de
policía encargado de hacerla efectiva (…)».

«el artículo 299, modificado por el artículo 20 de la Ley 1142 de 2007, indica que
“proferida la orden de captura, el juez de control de garantías o el de conocimiento,
desde el momento en que emita el sentido del fallo o profiera formalmente la
sentencia condenatoria, la enviará inmediatamente a la Fiscalía General de la
Nación para que disponga el o los organismos de policía judicial encargados de
realizar la aprehensión física, y se registre en el sistema de información que se lleve
para el efecto.”

De lo que se advierte que, el Juez de Control de Garantías, dentro de los roles que
establece el sistema procesal implementado en la Ley 906 de 2004 y en
acatamiento del principio de reserva judicial, es el convocado a disponer órdenes
de captura, bajo la condición de encontrar satisfechos los presupuestos
establecidos en el artículo 297 de la codificación en cita que, se repiten, deben
existir “… motivos razonablemente fundados, de acuerdo con el artículo 221”, de
los cuales se pueda “inferir que aquél contra quien se pide librarla es autor o
partícipe del delito que se investiga.

Orden que se dispone a iniciativa de la Fiscalía, y que se resuelve en una audiencia


de carácter reservado».

“ARTÍCULO 308. REQUISITOS. El juez de control de garantías, a petición del Fiscal


General de la Nación o de su delegado, decretará la medida de aseguramiento
cuando de los elementos materiales probatorios y evidencia física recogidos y
asegurados o de la información obtenidos legalmente, se pueda inferir
razonablemente que el imputado puede ser autor o partícipe de la conducta
delictiva que se investiga, siempre y cuando se cumpla alguno de los siguientes
requisitos:

1. Que la medida de aseguramiento se muestre como necesaria para evitar que el


imputado obstruya el debido ejercicio de la justicia.

2. Que el imputado constituye un peligro para la seguridad de la sociedad o de la


víctima.
3. Que resulte probable que el imputado no comparecerá al proceso o que no
cumplirá la sentencia.

En efecto, la orden de captura establecida en el artículo 297 de la codificación


procesal penal, se decreta a partir de la inferencia de que aquél contra quien se
solicita es autor o partícipe del delito que se investiga, esto a partir de motivos
razonablemente fundados, según lo normado en el canon 221 ejusdem, cuyo
fundamento lo son informes de policía judicial, declaración jurada de testigo o
informante, o en elementos materiales probatorios y evidencia física, de los cuales
se puede inferir su compromiso con la conducta delictual .

3. Analizar según la jurisprudencia de la corte suprema de justicia sala


de casación penal, los recientes pronunciamientos sobre la audiencia
de formulación de acusación.

El acto de formulación de acusación, en estricto sentido, es el paso subsiguiente,


previo y necesario para dar inicio al juzgamiento del imputado en un debate oral,
público, contradictorio, concentrado y con inmediación de las pruebas que
sustentan, de una parte, los hechos jurídicamente relevantes cuya ejecución (por
acción u omisión) la Fiscalía atribuye al sujeto pasivo de la acción penal, y por otra,
cuando sea del caso, aquéllas en las que encuentra respaldo la oposición o réplica
del procesado a los hechos atribuidos en los que se predica su responsabilidad.

Con el fin de asegurar que esa etapa se adelante con sujeción a esa dinámica, con
total respeto de las garantías fundamentales del procesado y en general del debido
proceso, la respectiva legislación le impone a la Fiscalía General de la Nación las
siguientes obligaciones al presentar por escrito la acusación: i) individualizar en
forma concreta y completa al acusado, con indicación del nombre y demás datos
que sirvan para identificarlo; ii) consignar una relación clara y sucinta, en lenguaje
comprensible, de los hechos jurídicamente relevantes; iii) señalar el nombre y lugar
de citación del abogado, contractual o provisto por el Estado, que representa
técnicamente al procesado; y iv) indicar las pruebas que pretende hacer valer en el
juicio para acreditar los extremos personal, fáctico y jurídico de la acusación. Tales
requisitos para surtir efectos sustanciales vinculantes deben formalizarse en
audiencia pública ante el juez de

conocimiento, en presencia del acusado, si éste no renuncia ello, y de su


defensor cuya asistencia es obligatoria (Ley 906 de 2004, artículos: 8, 336,
numerales 1, 2, 3 y 5, y artículo 339).
La formulación de acusación propiamente dicha, esto es, aquella actuación
posterior a la imputación, sin que haya mediado allanamiento, preacuerdo o
negociación de responsabilidad, es por excelencia en la sistemática procesal penal
de la Ley 906 de 2004 el acto fundamental del proceso dado que tiene por finalidad
garantizar la unidad jurídica y conceptual del mismo, delimitar el ámbito en que va
a desenvolverse el juicio y, en consecuencia, fijar las pautas del proceso como
contradictorio».

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