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Estrategias Nutricionales en Fútbol Élite

El estudio describe las estrategias dietético-nutricionales llevadas a cabo con un equipo de fútbol masculino de primera división española durante dos temporadas. Como resultado más relevante, se obtuvo una reducción de los valores circulantes de cortisol y un aumento de la ratio testosterona/cortisol, además de una disminución de los episodios lesivos medios por jugador. No se detectaron cambios significativos a nivel de masa muscular y masa grasa.

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Estrategias Nutricionales en Fútbol Élite

El estudio describe las estrategias dietético-nutricionales llevadas a cabo con un equipo de fútbol masculino de primera división española durante dos temporadas. Como resultado más relevante, se obtuvo una reducción de los valores circulantes de cortisol y un aumento de la ratio testosterona/cortisol, además de una disminución de los episodios lesivos medios por jugador. No se detectaron cambios significativos a nivel de masa muscular y masa grasa.

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Estrategias dietético-nutricionales en el fútbol de élite: estudio sobre parámetros

circulantes, antropométricos e incidencias lesionales

Férriz-Fluxá, Adrián; Vicente-Salar, Néstor; Roche Collado, Enrique

Máster en Rendimiento Deportivo y Salud

RESUMEN

El seguimiento de una estrategia dietético nutricional en el deporte garantiza un

rendimiento óptimo y un estado de salud adecuado en el deportista. No obstante, cada

deporte y cada misión dentro del mismo presenta unas necesidades energéticas

concretas, unas características de composición corporal determinadas y unas estrategias

de prevención de lesiones específicas. Es por ello que la identificación de las

necesidades nutricionales y el establecimiento de unos objetivos dietéticos cobran una

gran relevancia para hacer frente a aquellos factores que disminuyen el rendimiento

deportivo.

El presente estudio describe las estrategias dietético-nutricionales llevadas a cabo con

un equipo de fútbol masculino de primera división española con el objetivo de estudiar

los efectos del mismo en lo que respecta a composición corporal, parámetros circulantes

clave e incidencia de lesiones. La importancia del mismo radica en la posibilidad de

establecer una visión multifactorial de los efectos de las estrategias dietético-

nutricionales y la ausencia de estudios similares en la literatura.

Como resultado más relevante, se obtuvo una reducción de los valores circulantes de

cortisol y un aumento de la ratio testosterona/cortisol, además de una disminución de

los episodios lesivos medios por jugador. No se detectaron cambios significativos a

nivel de masa muscular y masa grasa.


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Estos hallazgos muestran el inicio de una línea de trabajo de investigación que puede

jugar un papel determinante en el rendimiento del fútbol de élite.

PALABRAS CLAVE

Nutrición, estrategias dietéticas, fútbol de élite, composición corporal, cortisol,

incidencia de lesiones.

INTRODUCCIÓN

La Real Academia Española de la Lengua define la nutrición como “Acción y efecto de

nutrir”. No obstante, referentes internacionales como la Asociación Médica

Estadounidense amplían significativamente este concepto y lo definen como la ciencia

que estudia todo lo relacionado con el proceso de digestión, absorción, transporte, uso y

eliminación de alimentos y nutrientes. Así mismo, se ocupa de aquellos aspectos

sociales, económicos, culturales y psíquicos relativos a los alimentos y su ingestión.

El primer objetivo de los alimentos que se ingieren es proporcionar la diversidad de

nutrientes necesarios para el funcionamiento del organismo (Williams, 2002). Es en este

punto donde cobra una gran relevancia el concepto de dietética, ya que es la ciencia

encargada de combinar los alimentos de forma adecuada para conseguir la correcta

ingesta de nutrientes (Sirvent, 2005).

Dentro del campo de la nutrición se encuentra un área con una gran relevancia y

repercusión social, la nutrición deportiva. Simplemente introduciendo en “Google” el

concepto “Nutrición deportiva” se va a tener acceso a más de 2 millones de páginas

“web”, e introduciendo el concepto “Importancia de la nutrición deportiva” más de 17

millones.
3

La nutrición deportiva tiene un papel fundamental en lo referente al rendimiento y a la

salud del deportista (Kondric, Sekulic, Uljevic, Gabrilo y Zvan, 2013), además de

contribuir a la prevención de lesiones y a la recuperación de las mismas (Moran et al.,

2012). En consecuencia serán los alimentos los encargados de aportar al deportista

todos los macro y micronutrientes necesarios, así como la energía, para desempeñar una

adecuada práctica deportiva (Domínguez y Maté-Muñoz, 2014)

Louise Burke, un referente internacional en nutrición deportiva y actual responsable de

la nutrición del equipo Olímpico Australiano cita en su libro “Nutrición en el deporte,

un enfoque práctico” que “los beneficios de una dieta adecuada son más que evidentes

en el área del desempeño competitivo ya que las estrategias nutricionales tienen por

objetivo facilitar la actuación del deportista retardando todos aquellos factores que

producen fatiga y en consecuencia logrando un mayor rendimiento”.

Es en este punto donde cobra una gran relevancia la educación del deportista en lo

referente al modo en el que actúan los distintos componentes de la dieta y de qué

manera estos contribuyen en el metabolismo energético (Nogues, 1995). No obstante

cada modalidad deportiva y cada posición en el juego tienen unas características

concretas por lo que tal y como menciona la autora no se puede hablar de “la dieta del

deportista” ya que esta debe de ser adaptada de forma individual.

El presente estudio se centra en los cambios a nivel de composición corporal, incidencia

de lesiones y parámetros circulantes clave en un equipo de fútbol español de primera

división que mantiene una estrategia dietético-nutricional individualizada y adaptada a

la disciplina deportiva durante toda la temporada.

El fútbol se engloba dentro del grupo de deportes de equipo en campo exterior. Se trata

de un deporte considerado como un evento prolongado ya que consta de dos partes de


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45 minutos compuestas por períodos de alta y de baja intensidad y una distancia total

recorrida por cada jugador en función de la posición y del estilo de juego (Dellal, 2012).

Por ello, el organismo experimenta diferentes exigencias en términos de uso de energía

y termorregulación. En este aspecto Bangsbo, Mohr y Krustrup (2005) determinan un

uso principal de la fosfocreatina y la glucólisis durante el partido, constituyendo el

glucógeno muscular el sustrato más importante en la producción de energía y

justificando la fatiga como consecuencia de la depleción de estos depósitos.

En lo referente a los descansos se detecta también una gran variabilidad ya que hay que

considerar por un lado los descansos interpartidos, donde se combinan varias

competiciones simultáneamente y por lo tanto se dan ocasiones de más de una jornada

competitiva semanal, y por otro los descansos intrapartidos con un período de descanso

formal de 15 minutos entre ambas partes, aunque también se producen descansos

informales en situaciones particulares, como por ejemplo los cambios de jugador,

paradas del juego por lesiones, etc. (Burke, 2007).

La importancia de este estudio radica en primer lugar en la posibilidad de obtener una

visión global de los efectos de un programa nutricional en un mismo equipo de fútbol de

élite. Así mismo, cabe destacar la originalidad de los métodos utilizados para hacer

frente a las diferentes características individuales de los jugadores, las distintas

posiciones o estilos de juego, los diferentes momentos y competiciones de la temporada,

etc. Burke (2007) enfatiza este hecho y lo justifica explicando que por un lado no existe

una exigencia previsible de trabajo en la práctica de deportes de equipo debido a que

cada evento es nuevo y diferente y por lo tanto es difícil ajustarse a las necesidades

nutricionales de cada uno de ellos, y por otro los métodos que existen hoy en día para

calcular patrones de actividad como la distancia total o las distintas velocidades

subestiman el gasto de energía total.


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Hasta la fecha son escasas las investigaciones existentes en este campo debido a que es

un deporte de equipo y conlleva una alta variabilidad en muchos de los aspectos que le

conciernen. Es por ello que el presente estudio ha tratado de estandarizar la muestra y

los valores obtenidos en la medida de lo posible en aras de ofrecer unos resultados

objetivos.

MATERIALES Y MÉTODOS

El presente estudio muestra una casuística especial en lo que a la población se refiere ya

que al haber analizado un mismo equipo de fútbol de primera división durante dos

temporadas se ha producido, como es característico en este deporte, un cambio

remarcable de jugadores tanto inter como intra temporada. Concretamente, sólo el

38,09% de la plantilla se mantuvo entre ambas temporadas.

Por otro lado también es importante destacar que la plantilla técnica (entrenador,

preparador físico, médico deportivo, equipo de prevención de lesiones, etc.) se

mantuvieron constantes por lo que la incorporación del dietista-nutricionista deportivo

fue la única variable significativa como incorporación al cuerpo técnico entre ambas

temporadas.

Composición corporal.

Como se ha mencionado con anterioridad, debido a las características de un equipo de

fútbol profesional de primera división, la n de jugadores es variable tanto en los análisis

como en las respectivas temporadas estudiadas. En la temporada 2013-2014 sin

estrategia nutricional (en adelante SEN) se contó inicialmente con 26 jugadores varones

con una media de edad de 27,42 ± 4,93 años, mientras que en la temporada 2014-2015

con estrategia nutricional (en adelante CEN) se contó con 20 jugadores varones con una
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edad de 27,4 ± 4,28 años. Estos datos no presentaron diferencias significativas en

cuanto a edad.

En el primer bloque analizado correspondiente a la composición corporal, todas las

mediciones fueron realizadas por el médico deportivo del equipo siguiendo las

recomendaciones de la International Society for Advancement of Kinanthropometry

(ISAK). La fórmula utilizada para el cálculo de la masa grasa fue la de Yuhazs mientras

que la masa muscular se calculó mediante la fórmula (Peso total - ∑masa grasa, ósea y

residual), habiendo calculado la masa ósea mediante la fórmula de Rocha y la masa

residual con la fórmula (Peso x 0,241).

Parámetros circulantes.

Se estudiaron los siguientes parámetros circulantes en sangre: Hemoglobina,

hematocrito, volumen corpuscular medio, leucocitos, colesterol total, ferritina,

creatinkinasa, cortisol y testosterona, ya que se consideró que el hecho de seguir un plan

dietético nutricional tendría efectos directos sobre estos parámetros en concreto. El

análisis de sangre fue realizado por un laboratorio externo siguiendo los protocolos

establecidos al respecto.

Incidencia de lesiones.

Se obtuvo la información registrada por el médico deportivo del propio equipo donde se

encontraban reflejadas las enfermedades y lesiones correspondientes a cada jugador

organizadas por episodios y días de baja. A partir de estos datos se tuvieron únicamente

en consideración aquellos en los que la nutrición tiene una influencia relativamente

directa descartando de esta forma por un lado patologías que no presentan ninguna

relación como migrañas, síncopes o síndromes vertiginosos y por otro lado lesiones
7

relativas a traumatismos como fracturas óseas o contusiones ocasionadas a consecuencia

de la colisión con un objeto o un sujeto ya que estas se deben a causas fortuitas.

Planificación dietético-nutricional

Esta parte de la intervención se puede dividir en dos niveles de trabajo, por un lado todo

lo referido a las reuniones, comunicación con los jugadores y seguimiento y por otro al

plan dietético nutricional propiamente dicho.

En lo referente al primer grupo cabe destacar una entrevista inicial individual con el

objetivo de establecer una anamnesis clínica y dietético-nutricional y explicar la

metodología de trabajo. Adicionalmente, se realizó un test sobre conocimientos

generales en nutrición. Así mismo se les facilitó a los jugadores un correo electrónico

mediante el cual se podían poner en contacto con el dietista deportivo, encargado de la

realización del plan dietético nutricional, para cualquier consulta, duda o problema.

A lo largo de la temporada se realizaron visitas periódicas a los entrenamientos y

partidos para verificar el correcto seguimiento de las pautas establecidas. De igual modo

se realizaron distintas charlas tanto a nivel individual como grupal con el objetivo de

por un lado, comprobar mediante herramientas de testeo, como el recordatorio de la

ingesta de comidas en las últimas 24h, si se estaba realizando correctamente el plan

dietético nutricional establecido y por otro proporcionar una educación nutricional

(intentando trabajar con mitos nutricionales, mejorar la higiene alimentaria, errores

frecuentes, etc.)

Por otro lado y en lo concerniente al plan nutricional se dividió en 3 partes:

Planificación dietético-nutricional diaria


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Se trata del plan individual para cada jugador donde aparecen marcadas por raciones de

alimentos y frecuencias de consumo todas las comidas del día. Los hidratos de carbono,

lípidos y proteínas siguieron las pautas generales de las guías de nutrición de deporte de

equipo (Burke, 2007; Holway y Spriet, 2011).

Los rangos de cada uno de ellos fueron de 2,7-3,3 g/kg/día de hidratos de carbono, 0,8-

1,0 g/kg/día de lípidos y 1,1-1,2 g/kg/día de proteínas (a lo que habría que añadir las

colaciones de la planificación para entrenamientos que se describirán posteriormente).

El gasto energético total se calculó mediante la suma del gasto energético basal

(ecuación de Harris-Benedict (Mifflin et al., 1990)), gasto por actividad física aplicando

METs (dormir o descansar =0,1 y actividades de baja intensidad descartando

entrenamientos = 0,4) (Ainsworth et al., 2000)) y la aplicación de un 7% del resultado

de la suma del gasto energético basal y por actividad física como gasto por termogénesis

de los alimentos.

Planificación dietético-nutricional para los entrenamientos.

Esta planificación corresponde a las comidas o colaciones post-entrenamientos. Para su

elaboración se utilizó la escala de Borg (Borg, 1982) ya que era el método utilizado por

el equipo técnico para estudiar el esfuerzo percibido y que gracias a una formación

previa que se realizó sobre el uso de la misma se había comprobado que dicho esfuerzo

era proporcional a la carga real del entrenamiento.

El método utilizado consistió en agrupar dicha escala en 5 grupos asignándole a cada

uno de ellos una cantidad de METS (basadas en las pruebas de esfuerzo que se

realizaron en pretemporada): muy suave/suave=1MET, moderado/algo duro=3MET,

duro=6MET, muy duro=9MET y máximo=12MET (Ainsworth et al., 2000). De esta

forma, con posterioridad a los entrenamientos, cada jugador valoraba el esfuerzo que
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este había supuesto y en función de ello disponía de una serie de alimentos entre los que

podía escoger (bebidas isotónicas, alimentos ricos en hidratos de carbono y alimentos

ricos en proteínas) de acuerdo a los objetivos marcados.

Planificación dietético-nutricional para los partidos.

En función de la hora del partido y teniendo en consideración las directrices generales

de Williams y Serratosa (2010), las comidas del día fueron reorganizadas a nivel grupal

de tal forma que cada deportista pudiera adaptarlo a su propio plan nutricional y así

asegurar que los depósitos de glucógeno se encontraban en un estado óptimo para el

partido.

Así mismo, se procedió a realizar estrategias de pre-hidratación previa al partido

utilizando bebidas isotónicas y de activación del sistema nervioso central (SNC) por

medio de estimulantes como cafeína (3-5 mg/Kg). (Hespel, Maughan y Greenhaff,

2006; Del Coso, et al., 2012)

Finalmente, y en lo referente a las colaciones relativas al partido de fútbol, se siguió una

metodología similar a la de los entrenamientos, con la diferencia que al tratarse de un

partido se aplicó 12 METs debido a la exigencia y al estrés que se le presupone. A su

vez se subdividió la colación en función del tiempo jugado y de la posición en el campo

de tal forma que cada jugador pudiera adaptar la colación en función de si jugaba una

parte, el partido completo o no jugaba (Nédelec, et al., 2012)

Análisis estadístico.

Se utilizó el software Statistical Package for Social Sciences (SPSS, v. 20.0 for

Windows) y Microsoft Excel Profesional Plus 2010. Los estadísticos descriptivos

estándares fueron presentados en forma de media ± desviación típica.


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Debido a las características particulares de los equipos de fútbol mencionadas

anteriormente, la n varió de 21 a 16 jugadores en función de la temporada y del tipo de

análisis. Por ello se siguió el criterio de incluir en el análisis únicamente a aquellos

jugadores que estuvieron presentes al inicio y al final de la temporada. Así mismo, para

estandarizar la muestra, se utilizó el incremento de los valores antropométricos y los

parámetros circulantes mediante la fórmula (Parámetro = Parámetro Mes Marzo –

Parámetro Mes Septiembre), descartando así las posibles diferencias basales (se eligió el

mes de septiembre como inicio de la temporada y marzo como final de la misma). La

diferencia entre ambos valores indicó en valores positivos un incremento del parámetro

correspondiente mientras que valores negativos indicaron una disminución del mismo.

Para verificar si la muestra cumplía una distribución normal se realizó la prueba K-S

(Kolmogorov-Smirnov test) y la prueba de Homocedasticidad de Levene. Para aquellos

grupos en los que se verificó la normalidad de la muestra se utilizó la prueba

paramétrica T-student para muestras independientes y para aquellos que no presentaron

una distribución normal se utilizó la prueba no paramétrica de U de Man-Whitney para

muestras independientes. Finalmente para la correlación se utilizó el coeficiente de

correlación de Pearson. Valores con una p<0,05 fueron considerados significativos.

RESULTADOS

En virtud de la Normativa para la realización de Trabajos Fin de Master, se reserva la

publicación de los resultados obtenidos durante la realización del presente trabajo para

su posterior publicación en una revista científica. No obstante, los resultados serán

presentados durante la defensa y exposición de este trabajo, donde el tribunal contará

con todos los datos para la evaluación de los objetivos conseguidos.


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DISCUSIÓN

De acuerdo a los resultados obtenidos en la investigación se puede obtener un marco

general de la influencia de la aplicación de un plan estratégico nutricional y los

beneficios que este puede aportar en un deporte de élite como es el fútbol de primera

división.

Composición corporal

Masa muscular

La masa muscular constituye un parámetro de gran relevancia en un deporte explosivo

como el futbol ya que está directamente relacionado con el rendimiento deportivo

(Almagiá, Rodríguez, Barraza, Linaza y Jorquera, 2008 y Cometi, 2002). Se observa

que disminuye en ambas temporadas. Este dato, opuesto a lo que cabría esperar para

CEN, pueden deberse a que la plantilla en la temporada 2014-2015 fue más reducida y

en consecuencia los jugadores tuvieron un mayor volumen de minutos de juego con el

consiguiente catabolismo proteico ya que los aportes proteicos y energéticos fueron los

adecuados de acuerdo a la bibliografía existente.

Masa grasa

La masa grasa es un factor determinante en el fútbol ya que está directamente

relacionada, además de con el rendimiento deportivo, con la agilidad y la

termorregulación por lo que un aumento de la misma resultaría en un detrimento de la

eficiencia del jugador (Burke, 2007). Por esta misma razón se ve una tendencia en los

últimos años a una reducción gradual de los niveles de grasa corporal en jugadores

profesionales de deportes de equipo (Duthrie et al., 2003).


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En el presente estudio no se han observado cambios significativos entre la temporada

CEN y la temporada SEN, dato que se verifica al observar la misma dinámica en el

estudio del sumatorio de pliegues. Una posible hipótesis al respecto podría ser el hecho

de estar trabajando con sujetos con un % de masa grasa muy bajo, lo que no permitiría

grandes variaciones a lo largo de la temporada, tal y como se observa en el artículo de

Casajús y Aragonés (1991).

En líneas generales se podría concluir que la estrategia nutricional no ha aportado un

beneficio claro en la composición corporal. No obstante se puede hipotetizar que quizás

haya ayudado a frenar la pérdida de masa muscular debido a la lo reducido de la

plantilla aunque para corroborarlo hubiera sido necesario correlacionarlo con la carga de

minutos de juego por jugador.

Parámetros circulantes

Hemoglobina (Hb), volumen corpuscular medio (VCM) y ferritina

Hb y VCM muestran una disminución significativa de la temporada CEN respecto de la

temporada SEN. Así mismo también se encuentran diferencias significativas para

ambos parámetros a final de temporada. Estos valores pueden interpretarse de varias

formas. Por un lado podría implicar una mala estrategia de biodisponibilidad e ingesta

de hierro aunque se procuró mantener una adecuada estrategia de ingesta de alimentos

ricos en hierro, biodisponibilidad de hierro no hemo, así como la utilización por parte

del cuerpo médico de suplementación en este mineral en aquellos casos puntuales de

jugadores que lo necesitaran. Por otro lado, este hecho se podría explicar como

consecuencia de una baja re-síntesis de hemoglobina que puede también deberse a lo

ajustado de la plantilla en la temporada CEN. De este modo, al tener un mayor volumen

de minutos por jugador, el metabolismo aeróbico podría verse afectado al ser


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insuficiente el tiempo de reposición de hemoglobina entre jornadas. Esta hipótesis viene

reforzada si se observan los depósitos de ferritina, donde cabe destacar que aunque en

ambas temporadas se aprecie un aumento de este parámetro, en la temporada CEN es

significativamente menor que la temporada SEN. Este hecho podría indicar una

utilización muy elevada de las reservas de hierro del organismo con el fin de promover

la síntesis de hemoglobina necesaria, lo que derivaría en una tasa de aumento de este

parámetro significativamente menor en la temporada CEN. Así mismo, el aumento del

volumen de horas de actividad física puede incrementar la síntesis de hepcidina y verse

comprometido la absorción de hierro proveniente de la dieta lo que apoyaría un menor

aumento de la ferritina de la temporada CEN respecto a SEN (Domínguez, Garnacho-

Castaño y Maté-Muñoz, 2014)

Cortisol y Creatinkinasa

El cortisol es el encargado de regular la presión sanguínea, la función cardiovascular

durante el ejercicio y de proveer al cerebro de glucosa (Aymad, Aranda y Carlo, 2013).

Se ha confirmado el aumento del cortisol en función de la intensidad de la actividad

física (Port, 1991) y de la duración de la misma (Snegovskaya y Viru, 1993). Así

mismo, de entre todas las hormonas relacionadas con el deporte y el estrés, el cortisol es

probablemente la más relevante (Passelergue y Lac, 1999) por lo que se ha

recomendado su estudio como índice del estrés ocasionado por éste. No obstante, hay

controversia en este aspecto ya que hay estudios que muestran relaciones significativas

entre el deporte y aumento de cortisol (Ispirlidis et al., 2008) y otros donde no existe

dicha relación (Moreira, Arsati, de Oliveira Lima Arsati, da Silva y de Araújo, 2009).

En el presente estudio se ha obtenido en la temporada CEN, a pesar de lo ajustado de la

plantilla y presuponiendo un mayor tiempo de juego, una disminución significativa del


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cortisol con respecto a la temporada SEN, aunque el valor de este parámetro al finalizar

ambas temporadas no es significativo.

Los valores de creatinkinasa, utilizados como indicadores del daño muscular (Nédélec,

et al., 2012) y de la intensidad total de la carga o volumen del entrenamiento

(Urdampilleta, Martínez-Sanz y López-Grueso, 2013), no muestran diferencias

significativas entre ambas temporadas lo que podría apoyar el punto anterior en el que la

nutrición ha tenido un papel relevante en este proceso al presuponerse que lo reducido

de la plantilla debería implicar un aumento de los niveles circulantes de dicha enzima.

Ratio Testosterona/Cortisol (T/C)

Cuando un deportista está sobreeentrenado se aprecia un aumento sanguíneo de cortisol

y un descenso de la testosterona. En consecuencia, la bibliografía sugiere el estudio de

la ratio T/C para detectar un posible estado de sobreentrenamiento (Aymad, Aranda y

Carlo, 2013) y un decremento del sistema inmunológico lo cual hace al deportista más

susceptible a tener infecciones (Urdampilleta, Martínez-Sanz y López-Grueso, 2013).

No obstante otros autores determinan que un descenso de la ratio T/C no implica

necesariamente una disminución del rendimiento o un estado de sobreentrenamiento

(Filaire, Bernain, Sagnol y Lac, 2001).

A consecuencia del sobreentrenamiento se ven alterados los procesos de reparación,

cicatrización y regeneración de tejidos lo que deriva en un difícil restablecimiento de los

microtraumas provocados por la disciplina deportiva y el régimen de competiciones

viéndose afectadas principalmente las inserciones tendinosas, los propios tendones,

músculos, huesos y estructuras articulares. La afectación del sistema

musculoesquelético es una de las señales principales de la fatiga crónica (Pancorbo,

2003).
15

En el presente estudio se ha mostrado de manera significativa una menor disminución

de la ratio T/C de la temporada CEN con respecto a la temporada SEN. No obstante, los

valores absolutos al final de las temporadas no difieren significativamente entre ambas y

tampoco se ha encontrado una correlación significativa con el número de episodios

lesivos.

Finalmente, tal y como menciona Pancorbo (2003), una nutrición inadecuada es uno de

los factores que favorecen la etiopatogenia de la fatiga crónica. Es por ello que la

nutrición puede contribuir a su prevención mediante la recuperación de las reservas

glucogénicas, la reparación y síntesis proteico-muscular y unos niveles adecuados de

testosterona mediante el mantenimiento de una ingesta adecuada de triglicéridos y

colesterol (LDL) (Figueroa-Valverde, Ceballos-Reyes, Díaz-Cedillo, Maldonado-

Velásquez y Cervera-García, 2007)

Incidencia de lesiones

Episodios lesivos

El fútbol es un deporte que presenta una elevada incidencia de lesiones que provoca

gran cantidad de días de baja a lo largo de una temporada (Noya y Sillero, 2012). En el

presente estudio y como posible consecuencia de la disminución de cortisol y de la ratio

T/C durante toda la temporada CEN se ha obtenido un número significativamente

menor de episodios lesivos por jugador. Incluso en los dos últimos meses de la

temporada (abril y mayo) en los que se presupone una mayor carga acumulada de

trabajo, y a pesar de lo reducido de la plantilla, se mantiene dicha diferencia.


16

Por lo que respecta a las posiciones en el campo se muestra una disminución

significativa de los episodios lesivos en los defensas, teniendo esta posición un alto

porcentaje de enfrentamientos con otros jugadores (Dellal et al., 2012).

Días de baja

No se ha encontrado una diferencia significativa con respecto a ambas temporadas lo

cual puede ser explicado por la presencia de lesiones puntuales de larga duración que

enmascaran el total de días de baja por jugador. No obstante el hecho de que no haya

una diferencia significativa en los días de baja puede considerarse como un valor

positivo ya que tal y como se ha mencionado con anterioridad, al presentar una n menor

en la temporada CEN cabría esperar un número de días de baja mayor.

CONCLUSIÓN

Cada día es más evidente el importante papel que juega la nutrición en el rendimiento

de un deporte como es el fútbol de élite por lo que la posibilidad de obtener un marco

general de la acción y los efectos de la misma cobra una gran relevancia.

Del presente estudio se puede concluir en primer lugar que la estrategia nutricional no

ha supuesto una mejora en cuanto a composición corporal. En lo referente a los

parámetros circulantes se ha mostrado una reducción significativa en los valores de

cortisol y de la ratio testosterona/cortisol y en la incidencia de lesiones.

Estos hallazgos sugieren que la nutrición juega un papel importante en el rendimiento

deportivo en el fútbol. Sin embargo, al tratarse de estudio piloto, podrá servir como

precedente a futuros trabajos en los que se cuente con una mayor muestra de jugadores e
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información adicional sobre los minutos de juego, la distancia recorrida y el tipo de

ritmos de carrera de cada jugador por partido que den luz a las hipótesis planteadas.

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