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Estrategias dietético-nutricionales en el fútbol de élite: estudio sobre parámetros
circulantes, antropométricos e incidencias lesionales
Férriz-Fluxá, Adrián; Vicente-Salar, Néstor; Roche Collado, Enrique
Máster en Rendimiento Deportivo y Salud
RESUMEN
El seguimiento de una estrategia dietético nutricional en el deporte garantiza un
rendimiento óptimo y un estado de salud adecuado en el deportista. No obstante, cada
deporte y cada misión dentro del mismo presenta unas necesidades energéticas
concretas, unas características de composición corporal determinadas y unas estrategias
de prevención de lesiones específicas. Es por ello que la identificación de las
necesidades nutricionales y el establecimiento de unos objetivos dietéticos cobran una
gran relevancia para hacer frente a aquellos factores que disminuyen el rendimiento
deportivo.
El presente estudio describe las estrategias dietético-nutricionales llevadas a cabo con
un equipo de fútbol masculino de primera división española con el objetivo de estudiar
los efectos del mismo en lo que respecta a composición corporal, parámetros circulantes
clave e incidencia de lesiones. La importancia del mismo radica en la posibilidad de
establecer una visión multifactorial de los efectos de las estrategias dietético-
nutricionales y la ausencia de estudios similares en la literatura.
Como resultado más relevante, se obtuvo una reducción de los valores circulantes de
cortisol y un aumento de la ratio testosterona/cortisol, además de una disminución de
los episodios lesivos medios por jugador. No se detectaron cambios significativos a
nivel de masa muscular y masa grasa.
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Estos hallazgos muestran el inicio de una línea de trabajo de investigación que puede
jugar un papel determinante en el rendimiento del fútbol de élite.
PALABRAS CLAVE
Nutrición, estrategias dietéticas, fútbol de élite, composición corporal, cortisol,
incidencia de lesiones.
INTRODUCCIÓN
La Real Academia Española de la Lengua define la nutrición como “Acción y efecto de
nutrir”. No obstante, referentes internacionales como la Asociación Médica
Estadounidense amplían significativamente este concepto y lo definen como la ciencia
que estudia todo lo relacionado con el proceso de digestión, absorción, transporte, uso y
eliminación de alimentos y nutrientes. Así mismo, se ocupa de aquellos aspectos
sociales, económicos, culturales y psíquicos relativos a los alimentos y su ingestión.
El primer objetivo de los alimentos que se ingieren es proporcionar la diversidad de
nutrientes necesarios para el funcionamiento del organismo (Williams, 2002). Es en este
punto donde cobra una gran relevancia el concepto de dietética, ya que es la ciencia
encargada de combinar los alimentos de forma adecuada para conseguir la correcta
ingesta de nutrientes (Sirvent, 2005).
Dentro del campo de la nutrición se encuentra un área con una gran relevancia y
repercusión social, la nutrición deportiva. Simplemente introduciendo en “Google” el
concepto “Nutrición deportiva” se va a tener acceso a más de 2 millones de páginas
“web”, e introduciendo el concepto “Importancia de la nutrición deportiva” más de 17
millones.
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La nutrición deportiva tiene un papel fundamental en lo referente al rendimiento y a la
salud del deportista (Kondric, Sekulic, Uljevic, Gabrilo y Zvan, 2013), además de
contribuir a la prevención de lesiones y a la recuperación de las mismas (Moran et al.,
2012). En consecuencia serán los alimentos los encargados de aportar al deportista
todos los macro y micronutrientes necesarios, así como la energía, para desempeñar una
adecuada práctica deportiva (Domínguez y Maté-Muñoz, 2014)
Louise Burke, un referente internacional en nutrición deportiva y actual responsable de
la nutrición del equipo Olímpico Australiano cita en su libro “Nutrición en el deporte,
un enfoque práctico” que “los beneficios de una dieta adecuada son más que evidentes
en el área del desempeño competitivo ya que las estrategias nutricionales tienen por
objetivo facilitar la actuación del deportista retardando todos aquellos factores que
producen fatiga y en consecuencia logrando un mayor rendimiento”.
Es en este punto donde cobra una gran relevancia la educación del deportista en lo
referente al modo en el que actúan los distintos componentes de la dieta y de qué
manera estos contribuyen en el metabolismo energético (Nogues, 1995). No obstante
cada modalidad deportiva y cada posición en el juego tienen unas características
concretas por lo que tal y como menciona la autora no se puede hablar de “la dieta del
deportista” ya que esta debe de ser adaptada de forma individual.
El presente estudio se centra en los cambios a nivel de composición corporal, incidencia
de lesiones y parámetros circulantes clave en un equipo de fútbol español de primera
división que mantiene una estrategia dietético-nutricional individualizada y adaptada a
la disciplina deportiva durante toda la temporada.
El fútbol se engloba dentro del grupo de deportes de equipo en campo exterior. Se trata
de un deporte considerado como un evento prolongado ya que consta de dos partes de
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45 minutos compuestas por períodos de alta y de baja intensidad y una distancia total
recorrida por cada jugador en función de la posición y del estilo de juego (Dellal, 2012).
Por ello, el organismo experimenta diferentes exigencias en términos de uso de energía
y termorregulación. En este aspecto Bangsbo, Mohr y Krustrup (2005) determinan un
uso principal de la fosfocreatina y la glucólisis durante el partido, constituyendo el
glucógeno muscular el sustrato más importante en la producción de energía y
justificando la fatiga como consecuencia de la depleción de estos depósitos.
En lo referente a los descansos se detecta también una gran variabilidad ya que hay que
considerar por un lado los descansos interpartidos, donde se combinan varias
competiciones simultáneamente y por lo tanto se dan ocasiones de más de una jornada
competitiva semanal, y por otro los descansos intrapartidos con un período de descanso
formal de 15 minutos entre ambas partes, aunque también se producen descansos
informales en situaciones particulares, como por ejemplo los cambios de jugador,
paradas del juego por lesiones, etc. (Burke, 2007).
La importancia de este estudio radica en primer lugar en la posibilidad de obtener una
visión global de los efectos de un programa nutricional en un mismo equipo de fútbol de
élite. Así mismo, cabe destacar la originalidad de los métodos utilizados para hacer
frente a las diferentes características individuales de los jugadores, las distintas
posiciones o estilos de juego, los diferentes momentos y competiciones de la temporada,
etc. Burke (2007) enfatiza este hecho y lo justifica explicando que por un lado no existe
una exigencia previsible de trabajo en la práctica de deportes de equipo debido a que
cada evento es nuevo y diferente y por lo tanto es difícil ajustarse a las necesidades
nutricionales de cada uno de ellos, y por otro los métodos que existen hoy en día para
calcular patrones de actividad como la distancia total o las distintas velocidades
subestiman el gasto de energía total.
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Hasta la fecha son escasas las investigaciones existentes en este campo debido a que es
un deporte de equipo y conlleva una alta variabilidad en muchos de los aspectos que le
conciernen. Es por ello que el presente estudio ha tratado de estandarizar la muestra y
los valores obtenidos en la medida de lo posible en aras de ofrecer unos resultados
objetivos.
MATERIALES Y MÉTODOS
El presente estudio muestra una casuística especial en lo que a la población se refiere ya
que al haber analizado un mismo equipo de fútbol de primera división durante dos
temporadas se ha producido, como es característico en este deporte, un cambio
remarcable de jugadores tanto inter como intra temporada. Concretamente, sólo el
38,09% de la plantilla se mantuvo entre ambas temporadas.
Por otro lado también es importante destacar que la plantilla técnica (entrenador,
preparador físico, médico deportivo, equipo de prevención de lesiones, etc.) se
mantuvieron constantes por lo que la incorporación del dietista-nutricionista deportivo
fue la única variable significativa como incorporación al cuerpo técnico entre ambas
temporadas.
Composición corporal.
Como se ha mencionado con anterioridad, debido a las características de un equipo de
fútbol profesional de primera división, la n de jugadores es variable tanto en los análisis
como en las respectivas temporadas estudiadas. En la temporada 2013-2014 sin
estrategia nutricional (en adelante SEN) se contó inicialmente con 26 jugadores varones
con una media de edad de 27,42 ± 4,93 años, mientras que en la temporada 2014-2015
con estrategia nutricional (en adelante CEN) se contó con 20 jugadores varones con una
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edad de 27,4 ± 4,28 años. Estos datos no presentaron diferencias significativas en
cuanto a edad.
En el primer bloque analizado correspondiente a la composición corporal, todas las
mediciones fueron realizadas por el médico deportivo del equipo siguiendo las
recomendaciones de la International Society for Advancement of Kinanthropometry
(ISAK). La fórmula utilizada para el cálculo de la masa grasa fue la de Yuhazs mientras
que la masa muscular se calculó mediante la fórmula (Peso total - ∑masa grasa, ósea y
residual), habiendo calculado la masa ósea mediante la fórmula de Rocha y la masa
residual con la fórmula (Peso x 0,241).
Parámetros circulantes.
Se estudiaron los siguientes parámetros circulantes en sangre: Hemoglobina,
hematocrito, volumen corpuscular medio, leucocitos, colesterol total, ferritina,
creatinkinasa, cortisol y testosterona, ya que se consideró que el hecho de seguir un plan
dietético nutricional tendría efectos directos sobre estos parámetros en concreto. El
análisis de sangre fue realizado por un laboratorio externo siguiendo los protocolos
establecidos al respecto.
Incidencia de lesiones.
Se obtuvo la información registrada por el médico deportivo del propio equipo donde se
encontraban reflejadas las enfermedades y lesiones correspondientes a cada jugador
organizadas por episodios y días de baja. A partir de estos datos se tuvieron únicamente
en consideración aquellos en los que la nutrición tiene una influencia relativamente
directa descartando de esta forma por un lado patologías que no presentan ninguna
relación como migrañas, síncopes o síndromes vertiginosos y por otro lado lesiones
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relativas a traumatismos como fracturas óseas o contusiones ocasionadas a consecuencia
de la colisión con un objeto o un sujeto ya que estas se deben a causas fortuitas.
Planificación dietético-nutricional
Esta parte de la intervención se puede dividir en dos niveles de trabajo, por un lado todo
lo referido a las reuniones, comunicación con los jugadores y seguimiento y por otro al
plan dietético nutricional propiamente dicho.
En lo referente al primer grupo cabe destacar una entrevista inicial individual con el
objetivo de establecer una anamnesis clínica y dietético-nutricional y explicar la
metodología de trabajo. Adicionalmente, se realizó un test sobre conocimientos
generales en nutrición. Así mismo se les facilitó a los jugadores un correo electrónico
mediante el cual se podían poner en contacto con el dietista deportivo, encargado de la
realización del plan dietético nutricional, para cualquier consulta, duda o problema.
A lo largo de la temporada se realizaron visitas periódicas a los entrenamientos y
partidos para verificar el correcto seguimiento de las pautas establecidas. De igual modo
se realizaron distintas charlas tanto a nivel individual como grupal con el objetivo de
por un lado, comprobar mediante herramientas de testeo, como el recordatorio de la
ingesta de comidas en las últimas 24h, si se estaba realizando correctamente el plan
dietético nutricional establecido y por otro proporcionar una educación nutricional
(intentando trabajar con mitos nutricionales, mejorar la higiene alimentaria, errores
frecuentes, etc.)
Por otro lado y en lo concerniente al plan nutricional se dividió en 3 partes:
Planificación dietético-nutricional diaria
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Se trata del plan individual para cada jugador donde aparecen marcadas por raciones de
alimentos y frecuencias de consumo todas las comidas del día. Los hidratos de carbono,
lípidos y proteínas siguieron las pautas generales de las guías de nutrición de deporte de
equipo (Burke, 2007; Holway y Spriet, 2011).
Los rangos de cada uno de ellos fueron de 2,7-3,3 g/kg/día de hidratos de carbono, 0,8-
1,0 g/kg/día de lípidos y 1,1-1,2 g/kg/día de proteínas (a lo que habría que añadir las
colaciones de la planificación para entrenamientos que se describirán posteriormente).
El gasto energético total se calculó mediante la suma del gasto energético basal
(ecuación de Harris-Benedict (Mifflin et al., 1990)), gasto por actividad física aplicando
METs (dormir o descansar =0,1 y actividades de baja intensidad descartando
entrenamientos = 0,4) (Ainsworth et al., 2000)) y la aplicación de un 7% del resultado
de la suma del gasto energético basal y por actividad física como gasto por termogénesis
de los alimentos.
Planificación dietético-nutricional para los entrenamientos.
Esta planificación corresponde a las comidas o colaciones post-entrenamientos. Para su
elaboración se utilizó la escala de Borg (Borg, 1982) ya que era el método utilizado por
el equipo técnico para estudiar el esfuerzo percibido y que gracias a una formación
previa que se realizó sobre el uso de la misma se había comprobado que dicho esfuerzo
era proporcional a la carga real del entrenamiento.
El método utilizado consistió en agrupar dicha escala en 5 grupos asignándole a cada
uno de ellos una cantidad de METS (basadas en las pruebas de esfuerzo que se
realizaron en pretemporada): muy suave/suave=1MET, moderado/algo duro=3MET,
duro=6MET, muy duro=9MET y máximo=12MET (Ainsworth et al., 2000). De esta
forma, con posterioridad a los entrenamientos, cada jugador valoraba el esfuerzo que
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este había supuesto y en función de ello disponía de una serie de alimentos entre los que
podía escoger (bebidas isotónicas, alimentos ricos en hidratos de carbono y alimentos
ricos en proteínas) de acuerdo a los objetivos marcados.
Planificación dietético-nutricional para los partidos.
En función de la hora del partido y teniendo en consideración las directrices generales
de Williams y Serratosa (2010), las comidas del día fueron reorganizadas a nivel grupal
de tal forma que cada deportista pudiera adaptarlo a su propio plan nutricional y así
asegurar que los depósitos de glucógeno se encontraban en un estado óptimo para el
partido.
Así mismo, se procedió a realizar estrategias de pre-hidratación previa al partido
utilizando bebidas isotónicas y de activación del sistema nervioso central (SNC) por
medio de estimulantes como cafeína (3-5 mg/Kg). (Hespel, Maughan y Greenhaff,
2006; Del Coso, et al., 2012)
Finalmente, y en lo referente a las colaciones relativas al partido de fútbol, se siguió una
metodología similar a la de los entrenamientos, con la diferencia que al tratarse de un
partido se aplicó 12 METs debido a la exigencia y al estrés que se le presupone. A su
vez se subdividió la colación en función del tiempo jugado y de la posición en el campo
de tal forma que cada jugador pudiera adaptar la colación en función de si jugaba una
parte, el partido completo o no jugaba (Nédelec, et al., 2012)
Análisis estadístico.
Se utilizó el software Statistical Package for Social Sciences (SPSS, v. 20.0 for
Windows) y Microsoft Excel Profesional Plus 2010. Los estadísticos descriptivos
estándares fueron presentados en forma de media ± desviación típica.
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Debido a las características particulares de los equipos de fútbol mencionadas
anteriormente, la n varió de 21 a 16 jugadores en función de la temporada y del tipo de
análisis. Por ello se siguió el criterio de incluir en el análisis únicamente a aquellos
jugadores que estuvieron presentes al inicio y al final de la temporada. Así mismo, para
estandarizar la muestra, se utilizó el incremento de los valores antropométricos y los
parámetros circulantes mediante la fórmula (Parámetro = Parámetro Mes Marzo –
Parámetro Mes Septiembre), descartando así las posibles diferencias basales (se eligió el
mes de septiembre como inicio de la temporada y marzo como final de la misma). La
diferencia entre ambos valores indicó en valores positivos un incremento del parámetro
correspondiente mientras que valores negativos indicaron una disminución del mismo.
Para verificar si la muestra cumplía una distribución normal se realizó la prueba K-S
(Kolmogorov-Smirnov test) y la prueba de Homocedasticidad de Levene. Para aquellos
grupos en los que se verificó la normalidad de la muestra se utilizó la prueba
paramétrica T-student para muestras independientes y para aquellos que no presentaron
una distribución normal se utilizó la prueba no paramétrica de U de Man-Whitney para
muestras independientes. Finalmente para la correlación se utilizó el coeficiente de
correlación de Pearson. Valores con una p<0,05 fueron considerados significativos.
RESULTADOS
En virtud de la Normativa para la realización de Trabajos Fin de Master, se reserva la
publicación de los resultados obtenidos durante la realización del presente trabajo para
su posterior publicación en una revista científica. No obstante, los resultados serán
presentados durante la defensa y exposición de este trabajo, donde el tribunal contará
con todos los datos para la evaluación de los objetivos conseguidos.
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DISCUSIÓN
De acuerdo a los resultados obtenidos en la investigación se puede obtener un marco
general de la influencia de la aplicación de un plan estratégico nutricional y los
beneficios que este puede aportar en un deporte de élite como es el fútbol de primera
división.
Composición corporal
Masa muscular
La masa muscular constituye un parámetro de gran relevancia en un deporte explosivo
como el futbol ya que está directamente relacionado con el rendimiento deportivo
(Almagiá, Rodríguez, Barraza, Linaza y Jorquera, 2008 y Cometi, 2002). Se observa
que disminuye en ambas temporadas. Este dato, opuesto a lo que cabría esperar para
CEN, pueden deberse a que la plantilla en la temporada 2014-2015 fue más reducida y
en consecuencia los jugadores tuvieron un mayor volumen de minutos de juego con el
consiguiente catabolismo proteico ya que los aportes proteicos y energéticos fueron los
adecuados de acuerdo a la bibliografía existente.
Masa grasa
La masa grasa es un factor determinante en el fútbol ya que está directamente
relacionada, además de con el rendimiento deportivo, con la agilidad y la
termorregulación por lo que un aumento de la misma resultaría en un detrimento de la
eficiencia del jugador (Burke, 2007). Por esta misma razón se ve una tendencia en los
últimos años a una reducción gradual de los niveles de grasa corporal en jugadores
profesionales de deportes de equipo (Duthrie et al., 2003).
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En el presente estudio no se han observado cambios significativos entre la temporada
CEN y la temporada SEN, dato que se verifica al observar la misma dinámica en el
estudio del sumatorio de pliegues. Una posible hipótesis al respecto podría ser el hecho
de estar trabajando con sujetos con un % de masa grasa muy bajo, lo que no permitiría
grandes variaciones a lo largo de la temporada, tal y como se observa en el artículo de
Casajús y Aragonés (1991).
En líneas generales se podría concluir que la estrategia nutricional no ha aportado un
beneficio claro en la composición corporal. No obstante se puede hipotetizar que quizás
haya ayudado a frenar la pérdida de masa muscular debido a la lo reducido de la
plantilla aunque para corroborarlo hubiera sido necesario correlacionarlo con la carga de
minutos de juego por jugador.
Parámetros circulantes
Hemoglobina (Hb), volumen corpuscular medio (VCM) y ferritina
Hb y VCM muestran una disminución significativa de la temporada CEN respecto de la
temporada SEN. Así mismo también se encuentran diferencias significativas para
ambos parámetros a final de temporada. Estos valores pueden interpretarse de varias
formas. Por un lado podría implicar una mala estrategia de biodisponibilidad e ingesta
de hierro aunque se procuró mantener una adecuada estrategia de ingesta de alimentos
ricos en hierro, biodisponibilidad de hierro no hemo, así como la utilización por parte
del cuerpo médico de suplementación en este mineral en aquellos casos puntuales de
jugadores que lo necesitaran. Por otro lado, este hecho se podría explicar como
consecuencia de una baja re-síntesis de hemoglobina que puede también deberse a lo
ajustado de la plantilla en la temporada CEN. De este modo, al tener un mayor volumen
de minutos por jugador, el metabolismo aeróbico podría verse afectado al ser
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insuficiente el tiempo de reposición de hemoglobina entre jornadas. Esta hipótesis viene
reforzada si se observan los depósitos de ferritina, donde cabe destacar que aunque en
ambas temporadas se aprecie un aumento de este parámetro, en la temporada CEN es
significativamente menor que la temporada SEN. Este hecho podría indicar una
utilización muy elevada de las reservas de hierro del organismo con el fin de promover
la síntesis de hemoglobina necesaria, lo que derivaría en una tasa de aumento de este
parámetro significativamente menor en la temporada CEN. Así mismo, el aumento del
volumen de horas de actividad física puede incrementar la síntesis de hepcidina y verse
comprometido la absorción de hierro proveniente de la dieta lo que apoyaría un menor
aumento de la ferritina de la temporada CEN respecto a SEN (Domínguez, Garnacho-
Castaño y Maté-Muñoz, 2014)
Cortisol y Creatinkinasa
El cortisol es el encargado de regular la presión sanguínea, la función cardiovascular
durante el ejercicio y de proveer al cerebro de glucosa (Aymad, Aranda y Carlo, 2013).
Se ha confirmado el aumento del cortisol en función de la intensidad de la actividad
física (Port, 1991) y de la duración de la misma (Snegovskaya y Viru, 1993). Así
mismo, de entre todas las hormonas relacionadas con el deporte y el estrés, el cortisol es
probablemente la más relevante (Passelergue y Lac, 1999) por lo que se ha
recomendado su estudio como índice del estrés ocasionado por éste. No obstante, hay
controversia en este aspecto ya que hay estudios que muestran relaciones significativas
entre el deporte y aumento de cortisol (Ispirlidis et al., 2008) y otros donde no existe
dicha relación (Moreira, Arsati, de Oliveira Lima Arsati, da Silva y de Araújo, 2009).
En el presente estudio se ha obtenido en la temporada CEN, a pesar de lo ajustado de la
plantilla y presuponiendo un mayor tiempo de juego, una disminución significativa del
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cortisol con respecto a la temporada SEN, aunque el valor de este parámetro al finalizar
ambas temporadas no es significativo.
Los valores de creatinkinasa, utilizados como indicadores del daño muscular (Nédélec,
et al., 2012) y de la intensidad total de la carga o volumen del entrenamiento
(Urdampilleta, Martínez-Sanz y López-Grueso, 2013), no muestran diferencias
significativas entre ambas temporadas lo que podría apoyar el punto anterior en el que la
nutrición ha tenido un papel relevante en este proceso al presuponerse que lo reducido
de la plantilla debería implicar un aumento de los niveles circulantes de dicha enzima.
Ratio Testosterona/Cortisol (T/C)
Cuando un deportista está sobreeentrenado se aprecia un aumento sanguíneo de cortisol
y un descenso de la testosterona. En consecuencia, la bibliografía sugiere el estudio de
la ratio T/C para detectar un posible estado de sobreentrenamiento (Aymad, Aranda y
Carlo, 2013) y un decremento del sistema inmunológico lo cual hace al deportista más
susceptible a tener infecciones (Urdampilleta, Martínez-Sanz y López-Grueso, 2013).
No obstante otros autores determinan que un descenso de la ratio T/C no implica
necesariamente una disminución del rendimiento o un estado de sobreentrenamiento
(Filaire, Bernain, Sagnol y Lac, 2001).
A consecuencia del sobreentrenamiento se ven alterados los procesos de reparación,
cicatrización y regeneración de tejidos lo que deriva en un difícil restablecimiento de los
microtraumas provocados por la disciplina deportiva y el régimen de competiciones
viéndose afectadas principalmente las inserciones tendinosas, los propios tendones,
músculos, huesos y estructuras articulares. La afectación del sistema
musculoesquelético es una de las señales principales de la fatiga crónica (Pancorbo,
2003).
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En el presente estudio se ha mostrado de manera significativa una menor disminución
de la ratio T/C de la temporada CEN con respecto a la temporada SEN. No obstante, los
valores absolutos al final de las temporadas no difieren significativamente entre ambas y
tampoco se ha encontrado una correlación significativa con el número de episodios
lesivos.
Finalmente, tal y como menciona Pancorbo (2003), una nutrición inadecuada es uno de
los factores que favorecen la etiopatogenia de la fatiga crónica. Es por ello que la
nutrición puede contribuir a su prevención mediante la recuperación de las reservas
glucogénicas, la reparación y síntesis proteico-muscular y unos niveles adecuados de
testosterona mediante el mantenimiento de una ingesta adecuada de triglicéridos y
colesterol (LDL) (Figueroa-Valverde, Ceballos-Reyes, Díaz-Cedillo, Maldonado-
Velásquez y Cervera-García, 2007)
Incidencia de lesiones
Episodios lesivos
El fútbol es un deporte que presenta una elevada incidencia de lesiones que provoca
gran cantidad de días de baja a lo largo de una temporada (Noya y Sillero, 2012). En el
presente estudio y como posible consecuencia de la disminución de cortisol y de la ratio
T/C durante toda la temporada CEN se ha obtenido un número significativamente
menor de episodios lesivos por jugador. Incluso en los dos últimos meses de la
temporada (abril y mayo) en los que se presupone una mayor carga acumulada de
trabajo, y a pesar de lo reducido de la plantilla, se mantiene dicha diferencia.
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Por lo que respecta a las posiciones en el campo se muestra una disminución
significativa de los episodios lesivos en los defensas, teniendo esta posición un alto
porcentaje de enfrentamientos con otros jugadores (Dellal et al., 2012).
Días de baja
No se ha encontrado una diferencia significativa con respecto a ambas temporadas lo
cual puede ser explicado por la presencia de lesiones puntuales de larga duración que
enmascaran el total de días de baja por jugador. No obstante el hecho de que no haya
una diferencia significativa en los días de baja puede considerarse como un valor
positivo ya que tal y como se ha mencionado con anterioridad, al presentar una n menor
en la temporada CEN cabría esperar un número de días de baja mayor.
CONCLUSIÓN
Cada día es más evidente el importante papel que juega la nutrición en el rendimiento
de un deporte como es el fútbol de élite por lo que la posibilidad de obtener un marco
general de la acción y los efectos de la misma cobra una gran relevancia.
Del presente estudio se puede concluir en primer lugar que la estrategia nutricional no
ha supuesto una mejora en cuanto a composición corporal. En lo referente a los
parámetros circulantes se ha mostrado una reducción significativa en los valores de
cortisol y de la ratio testosterona/cortisol y en la incidencia de lesiones.
Estos hallazgos sugieren que la nutrición juega un papel importante en el rendimiento
deportivo en el fútbol. Sin embargo, al tratarse de estudio piloto, podrá servir como
precedente a futuros trabajos en los que se cuente con una mayor muestra de jugadores e
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información adicional sobre los minutos de juego, la distancia recorrida y el tipo de
ritmos de carrera de cada jugador por partido que den luz a las hipótesis planteadas.
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