100 METROS PLANOS
Los 100 metros lisos, 100 metros planos o 100 metros llanos es una carrera de
atletismo en la que se tienen que recorrer 100 metros en un suelo nivelado,
libres de todo obstáculo, con la mayor rapidez posible. Se considera, en
general, como la competición de carreras de velocidad más importante. Los
mejores atletas la realizan en un tiempo de alrededor de 10 s (segundos) de
duración, durante los que efectúan unas 45 zancadas con una velocidad media
de 37,58 km/h (kilómetros por hora).
Está incluida dentro del programa de atletismo en los Juegos Olímpicos desde
su primera edición para los hombres y desde la cita olímpica en Ámsterdam
1928 para las mujeres.
Los atletas con el récord mundial de la prueba son, en la categoría masculina,
Usain Bolt en 2009 haciendo los 100m a 42 km/h con un tiempo de 9,58 s, y
para la categoría femenina Florence Griffith Joyner con una marca de 10,49 s.
La prueba de los cien metros lisos masculinos formó parte del programa de la
primera edición de los Juegos Olímpicos de la era moderna que se celebraron
en la ciudad de Atenas en 1896 (la prueba femenina no debutaría en unos
Juegos hasta la edición de 1928 celebrada en Ámsterdam). En aquella ocasión
se corrió sobre una pista de ceniza y carbón. La posición de salida era libre y
cada atleta adoptaba la que más creía que le favorecía, resultando vencedor el
estadounidense Thomas Burke, el único atleta de la prueba que salió con las
manos apoyadas sobre la pista y realizando unos agujeros en el suelo para
tener un mejor apoyo de salida.
En 1920, con la fundación de la Asociación Internacional de Federaciones de
Atletismo (IAAF), se reconoce la primera marca mundial de la prueba en la
persona de Donald Lippincott, que, con un tiempo de 10,6 s, recorrió la
distancia en la pista olímpica de Estocolmo.
En 1928 los norteamericanos George Breshnahan y William Tuttle inventan los
tacos de salida, mejorando así el punto de apoyo en la salida y optimizando el
impulso que, hasta entonces, se obtenía practicando sobre la pista de ceniza
unos pequeños hoyos en los que se introducían los pies, práctica que había
introducido, en 1887, Charles Sherill. Sin embargo, los tacos de salida no
fueron reconocidos por la IAAF hasta 1937.
En 1938 la IAAF estableció que para considerar válida cualquier marca de la
distancia, el viento favorable durante la realización de la prueba debía ser
inferior a los 2 m/s (metros por segundo).
El 20 de junio de 1968, en Sacramento, durante la celebración de las pruebas
de selección del equipo estadounidense que habría de competir en los Juegos
Olímpicos de México, los norteamericanos Jim Hines, Ronnie Ray Smith y
Charles Greene lograron correr por primera vez la distancia por debajo de los
diez segundos, fijando la marca mundial en 9,9 s.
El 1 de enero de 1977 la IAAF decide abandonar el cronometraje manual, que
había venido coexistiendo con el electrónico desde 1932, estableciendo que
todo registro oficial debía realizarse electrónicamente para tener validez oficial.
Datos importantes
Al comienzo de la prueba, algunos atletas utilizan trucos psicológicos, como
tratar de ser los últimos en posicionarse en los tacos de salida. Una
intimidación más directa es considerada antideportiva. El juez árbitro
mantendrá a los corredores en posición de salida por un tiempo impredecible
de alrededor de dos segundos, pasados los cuales efectuará el disparo de
salida.
Tiempo de reacción
El tiempo transcurrido entre el disparo y la primera patada contra los tacos de
salida es medido electrónicamente a través de sensores instalados en la pistola
(ahora es electrónica ya que hubo quejas del ruido) y en los tacos.
Cualquier tiempo inferior a 0,1 s (segundos) es considerado como una salida
nula (se denomina "cazar la salida"). Esta medida se consideró tras estudiar el
tiempo que tarda el sonido del disparo en propagarse por el aire, el que tarda
en alcanzar los oídos de los competidores y el tiempo de reacción humana ante
el sonido, el tiempo transcurrido en oír el disparo y salir del taco de partida.
Salidas nulas o salidas en falso
Hasta 2001, los corredores eran descalificados si eran responsables cada uno
de dos salidas en falso. En estas condiciones, y teniendo en cuenta que por
entonces había hasta ocho calles en las pistas de atletismo convencionales
(ahora son nueve), la regla propiciaba que la salida se pudiese repetir hasta
dieciséis veces (y en las ocho primeras podía no ser descalificado nadie), lo
cual daba como resultado que las televisiones perdían mucho dinero en
ingresos publicitarios durante las salidas nulas; además, los atletas perdían la
concentración.
Condiciones climáticas
Las condiciones climáticas son cruciales para la ejecución de esta prueba. Un
viento de cola es muy favorable para los competidores, mientras que un viento
de cabeza es perjudicial. Por esta razón, el máximo viento de cola permitido
para que la marca se considere legal es de 2 m/s (metros por segundo). La
resistencia al aire también afecta de manera importante a la prueba. Por ello,
los velocistas realizan mejores tiempos cuando corren a alturas elevadas,
donde la resistencia al aire es menor.