República Bolivariana de Venezuela
Ministerio del Poder Popular para la Defensa
Universidad Nacional Experimental Politécnica de la
Fuerza Armada Nacional
Unefa-Núcleo-Lara
Osteología Axial
Integrantes:
Castillo, Yaimelis
Escalona, Katherine
Melo, Gloriangel
Mendoza, Examary
García, Alexandra
Godoy, Miliannys
Querales, Estefania
Sección: D1
Barquisimeto, marzo 2024
SISTEMA ÓSEO
El esqueleto humano es el conjunto de huesos que proporciona al cuerpo
humano su estructura. En el adulto consta de 206 huesos articulados entre sí y
estrechamente unidos a ligamentos, tendones, y músculos. En la infancia el número de
huesos es superior, pues algunos se sueldan durante el proceso del desarrollo. En
algunos textos se considera el hueso del estribo situado en el oído medio como dos
unidades independientes (lenticular y estribo) por lo que se da la cifra de 208 huesos. El
esqueleto humano está formado por tejido óseo y tejido cartilaginoso. Representa
alrededor del 12 % del peso total del cuerpo humano, por ejemplo, el esqueleto de una
persona de 75 kilogramos pesa 9 kilogramos.
CLASIFICACIÓN DE LOS HUESOS SEGÚN SU FORMA
Los huesos son órganos de consistencia dura cuya función principal es soportar y
proteger tejidos blandos del cuerpo animal, así como participar en la locomoción a
través de un sistema de palancas.
Huesos planos: El largo y el ancho predominan sobre el diámetro o espesor. Su
función más importante es la protección de órganos. Ej. : Coxal (hueso de la cadera),
Escápula
Huesos cortos: Son huesos donde sus dimensiones de largo, ancho y grosor son
relativamente iguales. Estos huesos los podemos encontrar en el carpo y el tarso.
Tienen la función de amortiguar, apoyar y realizar movimientos
Huesos largos: en estos huesos la longitud predomina sobre el ancho y el espesor. La
parte mayor de estos huesos se denomina cuerpo y corresponde a la parte central del
mismo llamada diáfisis. A los extremos se les llama epífisis, ejemplo de estos huesos
son el fémur, tibia, húmero. Tienen la función de trabajo y palanca.
Huesos irregulares: Huesos situados en el plano mediano como los de la base del
cráneo y las vértebras, estos huesos no presentan una forma bien definida. Tienen la
función de unión y colchón.
PARTES QUE COMPONEN UN HUESO
Periostio: Membrana de tejido conjuntivo, adherida exteriormente a los huesos, que
sirve para su nutrición y regeneración. Del periostio parten los vasos sanguíneos que
penetran en el interior del hueso.
Endostio: Membrana fina de tejido conectivo que tapiza la superficie de la cavidad
medular del hueso.
Cartílago articular: Está formado por unas células llamadas condrocitos. Las funciones
de este cartílago son fundamentalmente dos: Amortiguar la sobrecarga de las
superficies en contacto (por su elasticidad) y permitir el desplazamiento de las
superficies óseas durante el movimiento.
Tejido esponjoso: Se encuentra en todos los huesos y es donde generalmente se
deposita la medula ósea roja
Médula ósea: Es un órgano hematopoyético es decir sirve para fabricar las células de
la sangre: glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas. Se estima que cada segundo,
nacen alrededor de 2 millones de glóbulos rojos y otros tantos que mueren. Existen dos
tipos de médula ósea: la médula roja y la médula amarilla. La médula roja es una
médula activa, con funciones importantes en la formación de glóbulos rojos, plaquetas y
células inmunitarias que tienen un papel importante en la defensa del organismo. La
médula roja es activa en todos los huesos de los niños, pero la actividad de la médula
disminuye con el tiempo y no es activa en la edad adulta, más que en algunos huesos
planos y cortos. En los otros huesos, llamados huesos largos, hay una cavidad central
llamada cavidad medular, está compuesta de grasa: es la médula amarilla.
OSTEOLOGÍA
La osteología es la rama de la anatomía que se dedica al estudio de los huesos.
Esta ciencia abarca la estructura, composición, función y desarrollo de los huesos. La
osteología examina la morfología de los huesos, sus relaciones con otros tejidos y
órganos, así como también su papel en la locomoción, soporte estructural, protección
de órganos vitales y producción de células sanguíneas en la médula ósea. Es
fundamental en disciplinas como la traumatología, para comprender y tratar lesiones, la
cirugía ortopédica, la radiología, la fisioterapia y en medicina forense, para identificar
restos óseos y determinar la causa de la muerte en investigaciones forenses.
Por su parte, La osteología axial se refiere al estudio de los huesos que
conforman el eje central del esqueleto humano, que incluye el cráneo, la columna
vertebral y la caja torácica, Tiene una relevancia particular en áreas como la
neuroanatomía, la ortopedia vertebral, el estudio de las lesiones de la cabeza y el
cuello, y la biomecánica relacionada con la postura y el movimiento del cuerpo.
ESQUELETO AXIAL
El esqueleto axial consta de 80 huesos. Es una parte del sistema esquelético
formada por los huesos que conforman la cabeza, el cuello y el tronco del cuerpo
humano. Está compuesto por el cráneo, la columna vertebral, las costillas y el esternón.
Su importancia radica en:
. Función de sostén y protección: Los huesos del eje central del cuerpo son
fundamentales para dar soporte y protección a órganos vitales como el cerebro,
la médula espinal, los pulmones y el corazón.
Movimiento y postura: La columna vertebral es crucial para el movimiento y la
flexibilidad del cuerpo, así como para mantener una postura correcta. Estos
huesos también permiten la transmisión de fuerzas y movimientos entre
diferentes partes del cuerpo.
Almacén metabólico: funcionando como moderador de la concentración e
intercambio de sales de calcio y fosfato.
Producción de células sanguíneas: Tiene lugar en la médula ósea roja que se
encuentra en el interior de algunos huesos.
En conclusión, el esqueleto axial es fundamental para asegurar la integridad y el
funcionamiento adecuado de todas las estructuras del cuerpo, así como para permitir la
realización de diversas actividades diarias y movimientos físicos.