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Diablos Danzantes: Patrimonio Cultural Venezolano

El documento describe la tradición de los Diablos Danzantes de Corpus Christi en Venezuela, incluyendo sus orígenes, las 11 cofradías que forman parte de esta tradición reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, y los detalles sobre la cofradía de los Diablos Danzantes de Yare.

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Diablos Danzantes: Patrimonio Cultural Venezolano

El documento describe la tradición de los Diablos Danzantes de Corpus Christi en Venezuela, incluyendo sus orígenes, las 11 cofradías que forman parte de esta tradición reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, y los detalles sobre la cofradía de los Diablos Danzantes de Yare.

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REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENE ZUELA

MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA LA CULTURA.


GOBIERNO BOLIVARIANO DEL ESTADO CARABOBO
COLEGIO UNIVERSITARIO ATURO MICHELENA (CUAM INDUSTRIAL)
FUNDACULTURA
PLAN CULTURAL COMUNITARIO
DIPLOMADO EN CULTURA POPULAR
“AFIANZANDO NUESTRAS RAÍCES”

TRADICION DE LOS DIABLOS


DANZANTES DEL COPUS CHRISTI
DE LOS CUATRO TEMPLOS.

FACILITAOR: ESTUDIANTE:
Profe. Robinson Dávila (Pio Lara) Isea Hernández. Elías
C.I. V. 8.835.918
VALENCIA, MAYO DEL 2024.
INTRODUCCION.

Los diablos danzantes de Corpus Christi refieren a un conjunto de manifestaciones


religiosas populares de Venezuela durante el Corpus Christi. Se llevan a cabo en diversas regiones
del país y por distintas agrupaciones denominadas hermandades o cofradías, las cuales celebran la
presencia de Cristo en el Santísimo Sacramento de la eucaristía de acuerdo con la doctrina del
catolicismo. En total existen 11 cofradías que agrupan a más de 5 mil personas, la más famosa de
ellas es los diablos danzantes de Yare. Estas manifestaciones fueron reconocidas por UNESCO
como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad en 2012.

Son una expresión cultural que se manifiesta a través de la danza tradicional en la


religiosidad popular. Se lleva a cabo en diversas regiones del país, Todas estas festividades que
celebran en esa población se nutren de la multiplicidad cultural; muchas fueron traídas de Europa;
fundamentalmente de España como consecuencia de su incursión en tierras americanas, hechos
acontecidos en la última década del siglo xv mediante la invasión extranjera que dio paso a la
colonización y apropiación de tierras. África también fue un factor que aportó un elemento esencial
con la llegada de sus habitantes, esclavos que fueron trasladados a América para realizar tareas
pesadas y agotadoras en las haciendas de los españoles, y por último y sin ninguna duda, el aporte
de los aborígenes y aquellos elementos autóctonos de la zona. El torbellino de culturas se unificó de
manera fascinante para dar lugar a las fiestas que hoy se celebran en la cultura popular de
Venezuela.

Esta investigación está elaborada en forma documental y de campo aplicando la entrevista


como instrumento, el trabajo se compone en introducción, agradecimiento, desarrollo o cuerpo, el
cual presentamos una breve reseña histórica de los orígenes, autores y precursores de esta
tradición de más de 400 año, de sus modismos y modernismo, al igual hablaremos del origen y sus
organizadores de una futura tradición que se está iniciando en valencia edo. Carabobo que son los
diablos danzantes de los cuatro templos, Se dará registro fotográfico de algunas diableadas.

La Destacamos de último en esta investigación no por ser menos importante o más


importante que las otras diabladas y no meno por ser la recomendad para realizar su investigación
es que se desea resaltar los orígenes de las cofradías, aun que los diablos de los 4 templos aún le
falta por consolidar eso no quiere decir que no se lograra, con el tiempo y la constancia de los que la
realizan lograran obtener su puesto no solo como cofradía sino como un futuro patrimonio mundial.

Hay mucha información de esta tradición de más de 400 años y los cambios que han tenido,
pero como toda cofradía existen secretos y tradición interna que solo lo saben sus miembros de esa
cofradía en particular, rituales de ingreso, de vestirse, de consagrase y muchos otros que no se
conocen, pero aun así es nuestra tradición y hay que apoyar.
AGRADECIMIENTO.

Dar gracias nos quedaríamos corto y faltaría paginas para agradecer por ello comenzamos
por el gran artista y creador de lo invisible y lo visible Dios padre todo poderoso.

Al personal en general de FUNDACULTURA, a los facilitadores que nos han apoyado y


apoyan, a la Sra. Gladys Malpica, al Sr. José Joaquín Crespo Malpica, a la Sra. Margarita Cabrera.
Al párroco

Al cuenta cuento Sr. Pio Lara como representante y fundador de esta idea de la diablada en
valencia.

En especial a la familia del señor Pedro Azuaje (capataz mayor en “ El promesero de los
Diablos Danzantes de Yare”) por facilitarnos material digital para el desarrollo de este trabajo y al
personal de FUNDACULTURA. Y a todos los compañeros colaboradores.
DESARROLLO.

Los Diablos danzantes de Corpus Christi ingresaron, 11 cofradías del país, a la lista
representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad que aprueba la Organización de la
Naciones Unidas para la Educación, Ciencia y la Cultura (Unesco), en París, el 6 de diciembre del
año 2012. Once cofradías, enraizadas en igual número de comunidades de Venezuela desde hace
cerca de cuatrocientos años, se rinden ante el Santísimo Sacramento, el noveno jueves después del
Jueves Santo, integrados a la celebración católica del Corpus Christi. En cada una de estas
comunidades, las vestimentas, los bailes e instrumentos utilizados son diferentes, pero tienen en
común una ceremonia plena de religiosidad popular, devoción y fe desprendida, en la que concurren
los elementos de las culturas africanas y originarias, en una tradición transmitida de padres a hijos,
signada por la participación popular, la resistencia cultural, el desarrollo de vínculos solidarios y la
celebración de la espiritualidad.

Cada una de estas diableadas, que hoy se consideran Patrimonio Cultural Inmaterial de la
Humanidad, constituyen una expresión profunda de la venezolanidad y nos hacen sentir orgullosos
de nuestra condición de pueblo multiétnico y pluricultural, perseverante y hermanado en la tarea de
fortalecer nuestro destino de patria independiente y soberana.

Este reconocimiento de la UNESCO a los Diablos Danzantes de Corpus Christi de


Venezuela proyecta con intensidad al pueblo venezolano en el resto del mundo, desde una de sus
prácticas culturales de mayor arraigo y trascendencia, y lleva un mensaje de amor, paz y solidaridad
para todos los Pueblos.

A continuación mencionaremos algunas de las cofradías que fueron nombradas patrimonio


mundial.

Se estima que sus orígenes datan de mediados del siglo xvii, donde las primeras
manifestaciones se realizaban en haciendas del estado Aragua y La Guaira. Es conocido que en el
año 1749, en el día de Corpus Christi, hombres, mujeres y niños se vestían de diablos para cumplir
promesas realizadas al Santísimo Sacramento.

Por su naturaleza de tradición oral, a los diablos danzantes de Corpus Christi se les han
atribuido diferentes orígenes. Una historia acerca de la cofradía de San Francisco de Yare reza que
hace 400 años un sacerdote sin dinero ni creyentes para realizar la procesión de Corpus Christi
expresó: "si no hay dinero ni creyentes para sacar la procesión del Santísimo Sacramento, ¡que
vengan los diablos entonces!" Tras una tormenta, varios diablos se presentaron frente a la iglesia.
En la novela Peonía del escritor Manuel Vicente Romero García se describe en forma clara e
ilustrativa cómo eran los diablos danzantes de Cúa en la década de 1870.
Cofradías.
Son 11 los grupos (denominados hermandades, sociedades o cofradías) que constituyen los
diablos danzantes de Corpus Christi de Venezuela. Estas organizaciones independientes están
establecidas dentro de sus respectivas comunidades. Poseen un orden jerárquico y danzan
anualmente para pagar sus promesas y rendir culto al Santísimo Sacramento. Actualmente
funcionan como asociaciones sin ánimos de lucro a fin de tener acceso a financiamiento público y
privado para mejorar sus estrategias de organización y de promoción y así llegar a un público más
amplio. Las cuales son:
Diablos danzantes de Yare.
Diablos danzantes de Ocumare de la Costa.
Diablos danzantes de Cata.
Diablos danzantes de Cuyagua.
Diablos danzantes de Turiamo.
Diablos danzantes de Chuao.
Diablos danzantes de Patanemo.
Diablos danzantes de San Rafael de Orituco.
Diablos danzantes de Tinaquillo.
Diablos danzantes de San Millán.
Diablos danzantes de Naiguatá.

Tratando de alcanzar un grado de fortaleza organizativa, varias cofradías llevan a cabo una
serie de "encuentros nacionales", cada uno ubicado en una comunidad de práctica diferente. Como
resultado, se creó la Asociación Nacional de Diablos Danzantes de Corpus Christi para agrupar las
cofradías existentes.

LOS DIABLOS DANZANTES DE YARE.


Son una festividad religiosa que se celebra en San Francisco de Yare, Estado Miranda
(Venezuela), el día de Corpus Christi, llevada a cabo por las "Sociedades del Santísimo
Sacramento". La fiesta es una versión local de los diablos danzantes de Corpus Christi.

Su origen se remonta al siglo


xviii, siendo esta la hermandad más
antigua del continente americano y la más
grande del mundo. La fraternidad de
diablos está dividida en un orden
jerárquico, representado en sus
máscaras. Cada jueves de Corpus Christi
(9 jueves después del Jueves Santo) se
hace una danza ritual de los llamados
diablos danzantes, donde se rinde culto al
Santísimo Sacramento del Altar y se
celebra el triunfo del bien sobre el mal. Se
visten con trajes completamente de color
rojo y máscaras de apariencia grotesca,
además del uso de cruces, escapularios,
rosarios y otros amuletos como protección contra los malos espíritus.
Los Diablos danzan al son del repique de la caja, un tambor típico y bailan por las calles del
pueblo, en diferentes altares y frente a la iglesia representando el desafío del mal ante el bien, pero
cuando se está frente a la presencia de Jesús en la Eucaristía la máscara guinda hacia el piso como
señal de rendición y no poderle vencer. El cajero toca el reposo, todos los que estén danzando se
arrodillan en señal de adoración, para orar o conexión espiritual donde el promesero pide al
Santísimo resolver algún problema de salud o agradecer un favor concedido.

Esta es una manifestación netamente religiosa donde el


promesero tiene una conexión mágica, espiritual con el momento
en que se está ante la presencia del Santísimo Sacramento del
Altar. Cabe destacar que la celebración del Cuerpo de Cristo
comienza el día anterior (miércoles) en donde la diablada se
concentra en la Casa de los Diablos para luego dirigirse hacia
las puertas de la iglesia a las doce en punto del mediodía,
danzando con las máscaras en la cara hasta que estas se abren
y caen las caretas en señal de rendición. Una vez rendidos y el
tambor con el repique de reposo el presbítero procede a dar la
bendición y permiso para danzar en todo el pueblo ante los más
de 90 altares distribuidos entre los días que se celebre esta
manifestación (miércoles, jueves y domingo, este llamándolo
como la octavita). Cayendo la tarde parte la procesión desde la
Cruz Verde del Empedrado hasta la iglesia donde se guarda el
Santísimo hasta el siguiente día, pero los diablos continúan su
recorrido hasta la Cruz del Calvario y al lugar donde fue fundada
la primera Sociedad de los Diablos Danzantes de Yare, conocida como la casa de Cayetana Valdez
en el sector El Calvario, finalizando el ritual por ese día en La Casa de los Diablos.

Existen anécdotas sobre el Velorio de Cruz y los Diablos Danzantes, ya que la primera
capataz Cayetana Valdez y su comadre tomaron la iniciativa para que al terminar la danza del día
miércoles (víspera de Corpus Christi) los promeseros que vivían lejos y al otro lado del río Tuy se
quedaran sin peligro alguno ocurriendo así una mezcla de manifestaciones culturales como lo son el
velorio de la cruz de mayo (donde se rezan décimas, rosarios y cantan fulías) y Los Diablos
danzantes de Yare.

Esta fiesta de la iglesia católica tiene su comienzo al inicio de la Edad Media a partir de
1208, cuando la religiosa Juliana de Cornillon promueve la idea de celebrar una festividad en honor
al cuerpo y la sangre de Cristo presente en la Eucaristía. Celebrándose así por primera vez en 1246.

Los españoles al llegar al Nuevo Mundo como es de esperarse,


trajeron sus costumbres y la religión a estas tierras y que para el
origen de los Diablos de Yare existen varios relatos, pero los más
conocidos y aceptados son los siguientes:

 Primer relato: Se sitúa hace ya más de 400 años cuando se


cuenta que un sacerdote no tenía suficiente dinero ni
creyentes para sacar la procesión de Corpus Christi y en
vista de esto, expresa: “Si no hay creyentes para sacar al Santísimo, que vengan los diablos
entonces”. El cielo empieza a centellar, desatando una fuerte tormenta, dando como
resultado que en pocos segundos emergen frente a la iglesia bastantes diablos que entran a
la misma a celebrar la misa, y según nos cuentan esta es una de las razones por la que hoy
en día se sigue realizando esta tradición.
 Segunda versión: Esta parte de la historia se cuenta que en 1740 fue el primer año o la
primera vez que se presentaron los diablos danzantes de Yare, en dicho momento era
época de sequía y los pueblerinos desesperados por perder la cosecha le piden al máximo
santo de la iglesia que llueva prometiendo vestirse de diablo y rendirse ante él, en ese año
llovió torrencialmente salvándose los cultivos y en agradecimiento las personas del pueblo
empezaron a pagar la promesa al Santísimo Sacramento del Altar.
Descripción.
La danza consiste básicamente en un acto de representación del bien sobre el mal, los
diablos danzan por las calles del pueblo ante los diferentes altares o hasta la puerta de la iglesia en
donde se establece una especie de lucha entre los diablos y la presencia de Jesús en la Eucaristía.

"Ese es el nombre del diablo danzante “El promesero de los Diablos Danzantes de Yare, más que
un maravilloso acto de fe, es la cultura de un pueblo que trasmite sus valores de generación en
generación”. Los Diablos Danzantes son patrimonio intangible de la humanidad y un icono de un
país noble que cree fuertemente en sus tradiciones. Es imposible no sentirse orgulloso de
pertenecer a la gran Cofradía de los Diablos y enaltecer con pasión, fe y alegría todos los años de
mi vida al Santísimo
Sacramento del altar y mostrarle al mundo nuestras creencias." Palabras del señor Pablo Azuaje,
capataz mayor.

Indumentaria.
Los Diablos danzantes de Corpus Christi varones
usan una vestimenta completamente roja y las mujeres falda
roja y camisa blanca, exceptuando la primera capataz quien
viste completamente de rojo.

Jerarquía.
La estructura jerárquica de los Diablos Danzantes de
Yare está conformada por Capataz hombre, capataz mujer,
arreadores, arreadoras y rasos. Los capataces usan
máscaras con numerosos cachos. La máscara del primer
capataz tiene 4 cachos, el segundo, tercero y los arreadores
usan máscaras de tres cachos, salvo que el primer arreador
usa el tercer cacho más largo para distinguir de los demás y
el diablo raso tiene máscara de 2 cachos.

Reverencias.
En esta festividad folclórica se rinde devoción al Santísimo Sacramento del Altar. La
celebración comienza el miércoles al mediodía en la iglesia para ser bendecidos por el padre y pedir
permiso para danzar por las calles del pueblo hasta el final de la noche donde se cantan fulías, se
recitan décimas y se rezan rosarios y salves hasta el amanecer. Al día siguiente -jueves de Corpus-
los promeseros vestidos de diablos comienzan el día rindiendo tributo a los ancestros y personas
fallecidas en el cementerio municipal, luego continúan a la iglesia para asistir a la misa, bailar hacia
atrás ante la procesión del Santísimo. Una vez que sea guardada la procesión continúan la danza en
las distintas calles del pueblo.

La Danza
Los diablos recorren las calles, con su indumentaria roja y máscaras, bailando al ritmo que
dicte el cajero constando de cuatro pasos los cuales son el corrió, el escobillao, reposo y la bamba.
El corrió y escobillao se bailan cuando están ante el altar o en los recorridos mientras se esté
tocando el tambor. El reposo cuando se arrodillan en señal de respeto y rendición. La bamba es un
toque más reverencial e indica la bendición o renovación de la tierra con la señal de la cruz.

Participación de la mujer en la Diablada


La mujer oye la misa como lo hacen los Diablos, además
va a todos los sitios con ellos, se encarga de darles agua,
comida, cuidar a los niños y no bailan por las calles con
máscaras sino en una casa donde piden permiso al primer
capataz con una máscara prestada y bailan al frente del altar por
una promesa. Todas las promeseras visten faldas rojas y
camisas blancas. En la cabeza llevan un pañuelo rojo. La
Capataz es la máxima autoridad en cuanto a las mujeres que
viste totalmente de rojo y sin máscara.

Los Diablos de Yare forman parte de otras danzas similares conocidas como los Diablos
danzantes de Corpus Christi, que incluyen también los Diablos de Tinaquillo, los Diablos de cata y
los Diablos de Chuao.

LOS DIABLOS DANZANTES DE SAN MILLÁN.


Son una festividad religiosa que se celebra en San Millán, Puerto Cabello, Carabobo
(Venezuela), el día de Corpus Christi, llevada a cabo por las "Sociedades del Santísimo".

Cada Jueves de Corpus Christi (9 jueves después del Jueves Santo) se hace una danza
ritual de los llamados diablos danzantes, donde se rinde culto al Santísimo Sacramento y se celebra
el triunfo del bien sobre el mal. Se visten trajes coloridos, capas y máscaras de apariencia grotesca,
además de adornos como cruces, escapularios, rosarios y otros amuletos. Con más de 150 años
ininterrumpidos.

LOS DIABLOS DANZANTES DE SAN RAFAEL DE ORITUCO.


Representan una agrupación religiosa cultural, tradicional de la localidad de San Rafael de
Orituco, en el Estado Guárico. Esta Agrupación cumple con la manifestación religiosa que se
muestra básicamente en la fiesta de Corpus Christi, el noveno jueves después del Jueves Santo, y el
día de San Juan Bautista, el 24 de junio de cada año; además de cumplir con una parte tradicional
de 7 salidas o trochas cada año, como pago de promesas de aquellas personas que establecen tal
compromiso, el cual se debe llevar a cabo durante 7 años en forma ininterrumpida.

La fiesta de los Diablos Danzantes de San Rafael de Orituco se remonta a la época de la


Colonia. Esta es la única cofradía donde se toca el cuatro y la tambora a la vez.
Los diablos usan trajes rojos y negros, con capas que los cubren desde los hombros hasta
las rodillas. Las máscaras son gigantescas con trompas alargadas, de colores llamativos y
apariencia maligna. La vestimenta está cruzada con el color rojo y el negro, para cuidarse del
demonio.

Esta sociedad es particular por permitir la participación de las mujeres, la llaman “la diabla” y
durante su baile coquetea con los otros diablos para sonsacarlos mientras suena la música. Aunque
puede bailar más de una, no pueden ser más que los diablos; su traje es un vestido floreado de
mangas largas y su máscara debe ser redonda.

Los Diablos danzantes de Turiamo.


Son una festividad religiosa que se celebra en Turiamo, Estado Aragua (Venezuela), el día
de Corpus Christi, llevada a cabo por las "Sociedades del Santísimo". Con sus arenas blancas y sus
cálidas aguas, la localidad de Turiamo es una ventana abierta al turismo, ya que los visitantes –
antes o después de presenciar el enfrentamiento entre el bien y el mal– suelen zambullirse en la
playa, uno de los principales atractivos con los que cuenta esta imponente región del Caribe
Venezolano Central.
Se dice que la cofradía de Turiamo son los diablos exiliados. Su tradición de espantar al demonio
data de siglo xviii, pero en 1957 fueron sacados de sus tierras durante la dictadura de Marcos Pérez
Jiménez, para la instalación de una base naval. Desde entonces bailan en los sectores 23 de Enero,
El Recurso y La Coromoto de Maracay.

Sus trajes son realizados de colores muy llamativos, llevan máscaras de cartón y alambres
con velos, para soportar el calor de la ciudad. Al atuendo le agregan una especie de látigo de cuero
con un palo de madera, conocido como “el mandador”. Su danza va al ritmo de los cuatros y las
maracas.

DIABLOS DE CHUAO.
Los Diablos danzantes de Chuao, al igual que los Diablos de Yare se realizan el día de
Corpus Christi en la parroquia de Chuao, Municipio Santiago Mariño, del estado Aragua (Venezuela).
La gran diferencia con respecto a los Diablos de Yare, es que sus máscaras son negras y llevan una
cinta tricolor, y los capitanes portan en ella Barba en vez de los representativos cuatro cuernos. Su
vestimenta es multicolor con Dibujos coloridos (Los diablos de Yare visten totalmente de rojo).

El día de Corpus Christi, los diablos en muchos


lugares del centro-norte del país se bailan. Ésta es una
celebración muy vieja de origen español, y la
incorporación de los diablos a la celebración es
explicada por algunos folkloristas como la
representación del demonio en comparación con el
Santísimo. En Chuao, el centro tradicional de la cultura
del cacao y del café, los hombres agrupados en la
fraternidad al Santísimo organizan la celebración, dirigen
las pruebas y mandan a los iniciados.

Las telas muy llamativas de los juegos de


vestido de los diablos, las descargas del promedio, los
zapatos de la lona, las máscaras hechas en casa con los pedazos afilados y las cintas de colores, y
cargan generalmente un maraca y un mandador para marcar el tiempo. El instrumento principal es la
“caja” o redoblante. La celebración delante de comienza el día miércoles con la caída de los diablos
en la iglesia. En dos filas apretó, los diablos se acuestan a la tierra, “entrega” antes del Santísimo.
Jueves, el Santísimo es quitado en la procesión por la ciudad. En su honor, se ejecutan las danzas
diversas. Los diablos bailan sin resto durante tres días para pagar las promesas que han hecho a
través del año. Durante la celebración, están entrando en las casas de los miembros de la
fraternidad, donde las ofertas una beben y alimento a ellos. Los capitanes de la fraternidad tienen la
obligación de decir a los diablos cada cierta hora, para detectar si el demonio se ha filtrado entre
ellos.

LOS DIABLOS DANZANTES DE NAIGUATÁ, O DIABLOS DE NAIGUATÁ.


Es una expresión cultural que se manifiesta a través de la danza tradicional en la religiosidad
popular. Se lleva a cabo al este del estado La Guaira; región centro costera de Venezuela, en la
población de Naiguatá, su principal actividad tiene lugar el jueves de Corpus Christi. Forma parte de
las fiestas tradicionales, que se realizan en su mayoría en honor a un santo o fecha de importancia
religiosa, en este caso como devoción al Santísimo Sacramento. Legado de los primeros habitantes
de esa región, otras celebraciones, al igual que esta, son producto del mestizaje racial y cultural.
Todas estas festividades que celebran en esa población se nutren de la multiplicidad cultural;
muchas fueron traídas de Europa; fundamentalmente de España como consecuencia de su incursión
en tierras americanas, hechos acontecidos en la última década del siglo xv mediante la invasión
extranjera que dio paso a la colonización y apropiación de tierras. África también fue un factor que
aportó un elemento esencial con la llegada de sus habitantes, esclavos que fueron trasladados a
América para realizar tareas pesadas y agotadoras en las haciendas de los españoles, y por último y
sin ninguna duda, el aporte de los aborígenes y aquellos elementos autóctonos de la zona. El
torbellino de culturas se unificó de manera fascinante para dar lugar a las fiestas que hoy se
celebran en la cultura popular de Naiguatá.

Entre estas manifestaciones culturales que


existen en Naiguatá, está la fiesta más importante de
la Iglesia católica después del Domingo de
Resurrección, el jueves de Corpus Christi
acompañado de su respectiva víspera, que es el
miércoles inmediato anterior; fecha movible en el
calendario católico pues se realiza el noveno jueves
después de la Semana Santa. En esta celebración
mágico religiosa, la manifestación tradicional es
representada por el baile de los Diablos Danzantes
de Naiguatá quienes rinden culto al Santísimo Sacramento del Altar, En esos dos días las calles de
Naiguatá se decoran con los múltiples colores que cubren al danzante de pie a cabeza, que le
corresponden a la vestimenta y la máscara de cada uno de los danzantes, quienes danzan
acompañados de la sonora y rítmica percusión que produce "la caja" (tambor), al unísono con las
campanas que cuelgan en sus cinturas al recorrer bailando toda la población luego de realizar sus
ceremonias al frente de la Iglesia. Todo el recorrido lo realizan danzando al llamado de "la caja",
"bailan al son que le toquen". Esta cadena de sucesos y elementos produce un sonido único que
identifica a distancia la presencia de los Diablos Danzantes de Naiguatá en todas las calles.
Preparativos.
El festejo comienza semanas previas a la celebración de Corpus Christi, la parte religiosa
está a cargo de la Sociedad del Santísimo Sacramento de Naiguatá y la Parroquia; con el Sacerdote
al frente de la
organización y, en la parte tradicional, la Cofradía Diablos Danzantes de Naiguatá a través de su
Junta Directiva y el Comité Organizador, comité que lo integran en su mayoría los amigos y
colaboradores de la manifestación; sean ellos particulares o institucionales. Los preparativos para su
celebración, se inicia con la elaboración de las máscaras, vestimentas y otras indumentarias. La
confección de las máscaras sigue tres fases.

El primer pasó, hacer un armazón en alambre con la figura del animal que, con antelación ha
escogido el artesano para fabricarla. Estas figuras pueden ser del mundo marino, también aves o
animales de corral, o bien híbridos de estas especies que culminan siendo figuras zoomorfas que
impacta la mirada de los observadores. Esta armazón de alambre cuenta con dos protuberancias en
forma de cachos que al unir sus dos puntas forman un aro.

El segundo paso es cubrir la estructura metálica con una primera capa de papel periódico,
hacerle los ojos y la dentadura, luego al secar se le aplica una segunda capa con papel blanco que
permitirá un acabado liso y facilitará un trazado fácil
a los pinceles, la cual se lleva a cabo con un
pegamento preparado de almidón o una mezcla
que es utilizada para fijar papel tapiz. El tercer y
último paso, es pintar la máscara del danzante,
preferiblemente con acabados en esmalte que
además de darle brillo evita su deterioro inmediato.
Sobre la superficie de la máscara se plasman
líneas, círculos, figuras y rayas de diversos colores
que le da vida a ese objeto fijo y supone estas
formas y figuras uno de los elementos necesarios
como protección ante incursiones malignas.

Indumentaria.
La máscara cuenta con un orificio para que el rostro
del danzante quede cubierto al colocársela en la cabeza,
además posee un manto llamado "saco" adherido a la
máscara con hilo fuerte, este forro de tela cubre el rostro
mientras ejecutan la danza sujetando al mismo tiempo la
máscara pues lleva dentro un "agarradero" hecho de
madera para sujetarla con la mano mientras realiza
diferentes movimientos con ella. En el aro, donde se unen
los cachos, se ata una cantidad ilimitada de cintas de
distintos colores las cuales cumplen su cometido al realizar
rituales durante la danza pues, al visitar los altares que
levantan algunos promeseros en la comunidad y tras el
recorrido de la procesión que preside el sacerdote, los
danzantes invaden estos lugares y las cintas de sus
máscaras hacen contacto con cada Altar que ha sido bendecido por el religioso mediante la
exposición de la custodia del Santísimo.

La vestimenta consta de un pantalón largo y una camisa manga larga, ambas piezas de
color blanco que servirán de fondo para plasmar de manera artesanal con pintura para tela u otro
tipo de tintura algunos círculos, rayas y cruces de distintos colores, estos dibujos se llevan a cabo en
forma asimétrica o contrapuesta, algunos agregan en su camisa figuras o imágenes religiosas como
complemento, estas terminan siendo obras artísticas.

El resto de la indumentaria del danzante la componen los crucifijos, campanario y


alpargatas. Crucifijos y medallas con imágenes religiosas son colocadas de manera "cruzada" como
elementos de protección en el torso del participante, van colgadas en el pecho y en ambos costados;
algunos agregan en la espalda una medalla más, todos estos se colocan luego de haber rezado sus
respectivas oraciones.

El campanario, el cual produce sonidos durante la danza, no es otra que la distribución de


varias campanas, campañillas, sonajero que cuelgan en la cintura de los practicantes de la
manifestación, todas estas atadas en un cinturón o una cuerda que asemeje un correaje y que al
chocar entre sí durante los movimientos del danzante producirán el sonido esperado. Por último, las
alpargatas, ellas son el calzado que utiliza el Diablo Danzante, a las que en ocasión le agrega una
cruz en cada pieza también como protección ante el desafío de imitar al verdadero diablo y agotarle
durante el recorrido, intentando como sacrificio hacerle rendir.

Desarrollo de la danza
Para la festividad de Corpus Christi, cada
danzante debe contar con su traje e implementos
ya terminados. El día la víspera, el miércoles,
cada uno debe dirigirse a media mañana hacia la
parte más alta de la población, el "Cerro
Colorado", vestirse en ese lugar y esperar el
llamado de la "caja", que será ejecutada por un
integrante de los diablos identificado como El
Cajero, este estará ataviado con la vestimenta de
la cofradía pero no contará con implementos
como campanario ni máscara, solo el instrumento
de percusión.

El cajero, que se encontrará en la Plaza Bolívar o en los alrededores de la iglesia de Pueblo


Arriba, hará el llamado con el toque inicial en el mismo momento que repiquen las campanas,
anunciando las doce del mediodía, la hora exacta para iniciar la actividad. En ese momento y al
escuchar el toque de llamado, todos los diablos emprenden la bajada del cerro para acudir al sitio
donde se encuentra el cajero. Al llegar al lugar y para rendir culto, se ubicarán al frente de la iglesia
que siempre permanecerá con las puertas cerradas. Comienza la ceremonia, la mayoría de los
participantes lo hace al cumplir una petición, una promesa personal o de salud.

Se colocan de rodillas a las puertas de la iglesia a orar y cumplir la petición hecha al


Santísimo Sacramento del Altar como ofrenda por los favores recibidos. El cajero que los acompaña
durante el ritual a un lado de la puerta del templo, suena la "caja" para que se vayan incorporando
por grupos y de esta manera todos tengan la oportunidad de arrodillarse y orar frente a la Iglesia.
Algunos danzantes optan por hacer penitencia caminando de rodillas desde la cruz hasta la iglesia,
es un trayecto que cubre unos treinta metros. Al culminar este ritual se disponen a recibir a los
nuevos danzantes; "los nuevos" se colocan arrodillados en plena calle y frente a la iglesia formando
un círculo.

El resto danza a su alrededor de los nuevos, pasando las cintas de sus máscaras sobre la
cabeza de los novicios, esta ceremonia se denomina "el bautizo". Cumplido el ritual ya son
formalmente recibidos, al incorporarse al grupo mayoritario se disponen a recorrer con los demás
danzantes las principales calles del pueblo de Naiguatá; durante ese recorrido; en homenaje a los
fundadores de la diablada, visitan cada una de las viviendas de los familiares de esos danzantes ya
fallecidos o a las casas de algunos Diablos Mayores y que aun participan en la manifestación. En
cada parada, los más diestros, muestran su agilidad al danzar ejecutando el baile del vaso o el baile
del huevo. A su paso por el cementerio realizan una ceremonia a las puertas del camposanto, lugar
donde descansan los danzantes que ya se fueron. Antes de caer la tarde ya han cumplido su
cometido el día de la víspera.

A las seis de la mañana del jueves de Corpus Christi se escucha el sonido de los fuegos
artificiales anunciando el amanecer del día esperado por todos. Hacia las nueve y treinta de la
mañana se realizan los últimos detalles y preparativos en la iglesia para iniciar la misa solemne en
honor al Santísimo Sacramento.

A las diez, devotos y feligreses se congregan en la iglesia para escuchar la misa y el


mensaje de este día a cargo del obispo o el párroco. A diferencia del miércoles, cuando los
danzantes se reúnen en un mismo lugar para acudir como un solo grupo hasta la iglesia, este día,
jueves de Corpus Christi, cada danzante decide el lugar de partida, pues según la tradición ese día
"el diablo anda suelto", los danzantes andan sueltos y salen de cualquier sitio.

El cajero, al igual que el día anterior, permanece en los alrededores de la Iglesia pero esta
vez, debe esperar que culminen los oficios religiosos y cierren las puertas del templo para hacer el
llamado con la "caja" para que los danzantes comiencen a reunirse frente a la iglesia e inicien sus
ceremonias, que en definitiva cumplen las mismas pautas del día anterior, todo ello una vez que el
sacerdote da por concluida la misa solemne.

Mientras los Diablos Danzantes de Naiguatá recorren las calles del poblado, se realizan los
preparativos de los altares que serán levantados tradicionalmente ornamentados por algunas
familias para recibir en la noche la procesión la cual llevará la custodia como representación del
Santísimo Sacramento.

En cuanto a la danza, que no posee coreografía alguna ni requiere ensayos previos, es una
danza de estilo libre, aunque se realiza en grupo, cada danzante exhibe sus habilidades de manera
individual, sin embargo los pasos, el ritmo y sus movimientos son los mismos entre sí, existen
algunas formas de expresar la destreza de los danzantes, el Baile del Vaso es uno de ellos, esta
representación comienza marcando con el pie y alrededor del vaso los cuatro puntos cardinales en
señal de una cruz, además demuestra el balanceo rítmico del cuerpo del danzante en un mismo
lugar sobre un objeto fijo, “el vaso”, al concluir tiene su recompensa pues, si durante la muestra de
sus pericias sobre el vaso logra concluir satisfactoriamente, se apodera del contenido del mismo cual
premio por la hazaña, aquel que derribe el vaso y derrame lo que se encuentre en el envase,
obviamente no podrá saborear ese triunfo.

Hay otro estilo en la danza, este es el Baile del Huevo, el cual corresponde en colocar en el
piso un huevo de gallina sobre un puñado de tierra, solo lo suficiente para que se mantenga en
forma vertical. Alrededor de ese huevo y casi a escondidas, se colocan varias monedas para que el
danzante, mientras realiza sus movimientos rítmicos entorno al objeto, retire dichas monedas con la
punta de las alpargatas con precisos y delicados movimientos que al mismo tiempo cuide no
romperlo. Si ello sucede favorablemente, se apropiará de todas las monedas que haya logrado
retirar.

Se ha escuchado de los más adultos que en otros tiempos, cuando en las casas de la
población era costumbre criar gallinas en el corral o aquellos quienes eran fanáticos de las peleas de
gallo, de su gallinero ofrecían en fecha de Corpus a los danzantes, cuando hacían su recorrido por
las calles, colocar un huevo para que un ágil danzante realizara ese mítico baile, aquella postura de
gallina que no resultaba malograda al concluir aquel sagaz baile era colocado nuevamente bajo la
gallina para que continuara encubándolo, de ese huevo provenía una buena gallina ponedora o un
hábil gallo de pelea.

La procesión.
A las seis de la tarde, reunidos en la Iglesia; la feligresía y los grupos apostolados de la
parroquia, inician con el Párroco la procesión, quien llevará en sus manos la custodia del Santísimo
Sacramento para visitar, bajo el Palio, los siete altares ubicados en distintos lugares de su ruta.
Cumpliendo con la tradición, los Diablos Danzantes de Naiguatá jamás darán el frente a ninguna
figura de la Iglesia, sea esta el sacerdote, la custodia con el Cuerpo de Cristo o la Iglesia con las
puertas abiertas, por eso permanecerán rezagados y distantes de la procesión en señal de sumisión
y temor a la magnanimidad.

El primer altar por visitar está organizado por la Sociedad del Santísimo Sacramento de
Naiguatá, luego que el sacerdote bendice con la custodia cada uno de esos siete altares que han
sido adornados para este día por algunas familias que ofrecen ornamentar éstos sitios como señal
de promesa y todos estarán ubicados en distintos lugares de la ruta de la procesión por las
principales calles de la población, el cajero espera que todas las personas que participan en dicha
procesión se hayan distanciado junto con el sacerdote, luego hace el llamado sonoro con la "caja" a
los danzantes para que éstos avancen y se presenten ante el altar que acaba de ser bendecido,
llegan danzando al altar y al pasar sus máscaras al frente de este, sus cintas hacen contacto con el
monumento levantado por las familias en ocasión de esta celebración y de esa manera las cintas
van absorbiendo la bendición que el sacerdote ha ofrecido al Altar durante el ritual solemne con la
custodia en mano, por esta razón se dice que las cintas de los Diablos de Naiguatá están
bendecidas. Luego de cumplir con el recorrido en procesión por las calles del pueblo y llegar
nuevamente de regreso a la Iglesia Parroquial en Pueblo Arriba, el Párroco procede a dar la última
bendición a los presentes y guardar la custodia en el templo, señal de que la procesión y el acto
religioso ha finalizado, los Diablos Danzantes de Naiguatá quienes hasta ese momento se
mantuvieron distante se trasladan sigilosos hasta la Plaza Bolívar luego de escuchar el llamado de la
Caja, allí frente a la iglesia realizan su última danza por este año, templo, que como ya sabemos,
siempre deberá permanecer con sus puertas cerradas. Todos los danzantes bailan hasta agotar el
último aliento que les queda y de esta manera se despiden hasta el próximo año.

Los Diablos danzantes de Pantanemo.


Al igual que los Diablos de Yare se realizan el día de Corpus Christi en la parroquia de
Patanemo, Municipio Puerto Cabello, del estado Carabobo
(Venezuela). Diablos danzantes de Patanemo La Bahía de
Patanemo ofrece, tanto a visitantes como locales, blancas
arenas y aguas azul turquesa de belleza inigualable. Este
territorio del país alberga una de las cofradías de los Diablos
Danzantes de Venezuela más antiguas, ya que su origen se
remonta a 1721. Esta sociedad en particular se da un baño de
purificación en el río “El paso de Belén”, como parte del ritual
de los diablos danzantes.

Esta cofradía en específico realiza las máscaras dos


meses antes del día de Corpus Christi, en ellas recrean
animales como peces, perros, cochinos, pericos y dragones; las mismas son hechas a base de
cartón con engrudo y se deben renovar cada año.

Los trajes son de rayón estampado o satén, pero antes de usarlos deben ser santiguados
por el capataz; las mujeres se visten con batas de colores, no usan máscaras, a veces bailan y a
veces colaboran con el cuidado de los niños durante la danza. Utilizan el cuatro con las cuerdas
volteadas y la danza es acompañada por unas maracas y por campanas o cencerros.

DIABLITOS DANZANTES DE VALENCIA O DIABLITOS DE LOS 4 TEMPLOS.

Los Diablitos danzantes de Valencia o diablitos de


los cuatro templos, es una expresión folklórica que nace,
sin un previo acuerdo, sino por un permiso a dos de los
integrante de la Cofradía Hermandad Diablitos danzantes
de San Diego, para no danzar el día de Corpus en esa
localidad, sino hacerlo en la ciudad de Valencia, y no con
danza sino más bien para presentar una oración de
rogativas al Santísimo Sacramento del Altar, en los templos
de San Blas, Catedral de Valencia, Iglesia San Francisco,
hoy Santuario donde reposan las Reliquias del beato José
Gregorio Hernández y terminaba en la iglesia de la Parroquia Candelaria, como efectivamente se
hizo, el día 11 de Junio del año 2020 para el día del Corpus Christi, con la participación de solo dos
Diablitos, la profesora Vilma Castillo y Pío Lara La experiencia, trajo entre comentarios y
sugerencias, la posibilidad de iniciar una diablada con esas
características en la ciudad de Valencia, es allí cuando nace el
Movimiento de Expresión Folklórica Travesura Cultural, bajo la
tutela del Cuentacuentos Pío Lara.

Pío Lara, en una oportunidad, le comenta al arzobispo de


Valencia, Excelentísimo Monseñor Reinaldo del Prette sobre la
propuesta de la diablada, y este le dice que, él como valenciano nunca vio unos diablitos en la
ciudad, pero era cuestión de probar y ver qué respuesta le daba la ciudad. Es allí cuando, se plantea
entonces, la posibilidad de iniciar en Valencia un equipo desde Travesura Cultural, que impulse, la
conformación de una diablada para la ciudad.

Entre las propuestas, se propone darle una simbología a la máscara, que tenga que ver con
la ciudad, se sugiere para ello tomar en cuenta los
colores del escudo del municipio a saber, amarillo,
verde y rojo, haciendo la observación que el verde,
según relato de cultores ligados a las diabladas más
ancestrales, no era recomendable para el traje…Desde
allí se ofrece un modelo, que acogió la mayoría, y que
se presentó el 03 de junio día del Corpus del 2021 (Es
bueno hacer la observación, que el día del Corpus
Christi, se celebra cada noveno jueves después del
jueves santo, y tomando en cuenta que la semana
santa es de fecha movible, el día del Corpus también lo
será). Todas las diabladas en Venezuela tienen una
organización llamada cofradía o hermandad, donde existe un diablo mayor o capataz, así como un
segundo, y tercer capataz, como estructura organizacional, además algunos tienen la figura de una
mujer a la que llaman Sayona o mamá de los diablos. Es bueno destacar que solo los diablos de
Naiguata, no usan estas estructura, pero sí una de respeto, según la antigüedad de cada diablo en la
manifestación.

Los Diablitos de Valencia o Diablitos de los cuatro templos, aún no han definido cuál será su
estructura, ya que aún está en proceso de organización y construcción de sus objetivos. Para esta
segundo recorrido se contó con la presencia de siete diablitos, nos
acompañó también, el capataz de los Diablitos de San Diego, una
Sayona que junto a unas Sagrarias, que con rosario en mano, se
encargaron de custodiar a los diablitos danzantes, en su recorrido,
todos con maraca en mano, con quienes de igual forma, postrados
frente al santísimo presentaron sus rogativas por el fin de la
pandemia, no así frente a la imagen de la patrona de Valencia
Virgen del Socorro y la reliquia de José Gregorio Hernández que lo
hicieron de rodillas. Es bueno resaltar que los Diablitos para salir
de los templos, lo hacen sin darle la espalda al santísimo o santos.

Aclaramos que por ser una nueva diablada aún le


faltan por definir algunos nombres de la danza, La
reverencia, la bamba, este 2021 nos acompañó el señor
Pavel Torbello con un tambor, instrumento oficialmente no
incorporado a la diablada (habrá que esperar una reunión y
decidirlo allí) Los Diablitos de Valencia, vienen cargados de
expectativas, no solo por representar una manifestación
folklórica, sino también por la respuesta que pueda recibir de
la ciudad Mientras tanto, seguirán en su quehacer cultural por el bien común de la ciudad y su
identidad como una tradición de corte popular.

CORPUS, DIABLITOS Y VALENCIA

Ayer fue un gran día


en nuestra Valencia
el Corpus, diablitos
hermosa experiencia.

Las calles curiosas


y muy sonreídas
alegres miraban
¡tal vez sorprendidas!.

No sé cuánto tiempo
Si de tiempo hablamos
que en un día de Corpus
danzaran los diablos.

Digo, aquí en Valencia


no existen registros
de que por sus calles
danzaran diablitos.

Lo cierto es que ayer


Día de Corpus ChristI
Valencia contenta
de diablos se viste.

Primero en el templo
que queda en San Blas
con sus rogativas
también su danzar.

Diablito del Corpus


pedían con su ruego
que la cruel pandemia
se fuera muy lejos.

Y el padre alzando
su fe y su custodia
al dios bondadoso
clamaba su gloria.

Luego entre alborozos


entre humilde danzar
entramos con miedo
a la Catedral.

Y ahí a su altar
en su altar mayor
hicimos plegarias
y una oración.

Virgen del Socorro


también le imploramos
con fe y de rodillas
que haga el milagro.

Y allí una estampita


que tiene cien años
margarita Marrero
llevó a presentarnos.

Templo San Francisco


el ruego escuchaba
que con fe y devoción
el Corpus llevaba.

Y ya para cierre
con las rogativas
a la Candelaria
llegó la misiva.

Fin de la pandemia
fue la petición
para Venezuela
luz y bendición.

Por eso las gracias


a Vilma Castillo
que como diablito
hizo el recorrido.

Gracias Padre Julio


Iglesia de San Blas
y a los vecinos
que estaban allá.

Gracias Padre Arocha


de la Candelaria
por abrir las puertas
a nuestras plegarias.

A Mirna Montero
por ser la sayona
hoy, algo emergente
siempre es buena hora.

A Néstor Rosales
le dicen Chino
por hacer las fotos
de ese recorrido.

María Landaeta
y Daiza Molina
las acompañantes
Dios me las bendiga.

Y a don Pablo Herrera


capataz, diablito
que desde San Diego
nos dio su permiso.

Y a todas las almas


que con buena vibra
nos acompañaron
en la recorrida.

Queda un compromiso
otro recorrido
para dar las gracias
¡Milagro cumplido!.
CONCLUSION.

El afianzar las raicé de nuestro pueblo debemos conocer primero las tradiciones que
desconocemos hacerlas nuestras y enseñarla a todos a nuestro alrededor. Estas fueron las palabras
que dijo el cantautor Ali Primera a su Sobrino político que no sabía bailar un trompo a los 7 años.
Esta investigación no solo está realizada para obtener una calificación positiva nada más, es hacer
que con lo poco para algunos y quizás mucho para otros este trabajo tenga el fin de señalar un
camino para seguir buscando complementando y desarrollado más nuestro acervo cultural.

Tomando en cuenta que los diablos danzantes de Venezuela son reconocidos a nivel
mundial nos atrevemos a indicar que somos uno de los pocos países que tiene tantas agrupaciones
folclóricas con ese reconocimiento de patrimonios del mundo, aunque el folclor sea cambiante y
adaptable a los cambios tenemos que dejar los registros de esos cambio, para que las generaciones
futuras sepan de donde viene, de donde son y a dónde vamos.

Entre los cambios en este trabajo se observa uno de esos cambios ya en Valencia existen
varios diablos danzantes, poco conocidos, al igual que la diablada de los 4 templos pero ya están
marcando el cambio y la gente comenzara a acostumbrarse y seguirlos hasta ser una gran cofradía.
BIBLIOGRAFIA.

Diablos danzantes de cata. «[Link]


de_Cata&oldid 157696857» Consultado el 26 de abril de 2024.

Diablos de Chuao. «[Link]


_de_ Chuao&oldid»

Diablos Danzantes de Yare celebran 267 años de tradición ([Link]


/130529/diablosdanzantes-de-yare-celebran-264-anosde-tradici%C3%B3n)

Diablos Danzantes de Venezuela» ([Link]


=00011&RL=00639).

11 cofradías de Diablos Danzantes celebrarán declaración de la tradición como patrimonio mundial


([Link]
neclaraci%C3%B3n-tradici%C3%B3n-como-patrimonio-mundial). 6 de diciembre de 2012.
Consultado el 26 de abril de 2024.

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