Clasificación de materiales magnéticos.
Terán María
Física Eléctrica, Universidad El Bosque, Bogotá.
Grupo 1
[email protected] 3 de Abril de 2024
Resumen
En esta consulta se trabajará como los materiales interviene en un mayor o menor
campos. Además, se trata el tema del comportamiento de los átomos de estos
materiales.
Palabras clave: Paramagnetismo, Ferromagnéticos, Diamagnéticos, átomos,
1. Marco Teórico
Los momentos magnéticos de los átomos
Se inicia la explicación con el modelo clásico del átomo, en el que los electrones se
mueven en órbitas circulares alrededor de núcleos mucho más pesados. En este modelo, un
electrón en órbita forma una espira de corriente minúscula (ya que se trata de una carga en
movimiento) y el momento magnético del electrón está asociado con
este movimiento orbital. Aunque este modelo tiene muchas
deficiencias, algunas de sus predicciones están de acuerdo con la
teoría correcta, la cual se expresa en función de la física cuántica.
En el modelo clásico, se supone que un electrón se mueve con una
rapidez constante v en una órbita circular de radio r alrededor del
núcleo, como en la figura 1. La corriente I asociada con este electrón
en órbita es igual a su carga e dividida entre el periodo T. Utilizando
T = 2𝜋/𝜔 y 𝜔 = v/r tiene:
Figura 1: Un electrón que se mueve en la
dirección de la flecha gris en una órbita
circular de radio r tiene un momentum
angular ⃗L en una dirección 𝜇 ⃗⃗ y un
momento magnético en la dirección
opuesta. Porque el electrón tiene una
carga negativa, la dirección de la Ecuación 1: Corriente en el modelo clásico.
corriente debida a su movimiento
alrededor del núcleo es opuesta a la
dirección de dicho movimiento. [1]
1
La magnitud del momento magnético asociada con esta espira de corriente es 𝜇 = IA
Donde A = 𝜋r 2 es el área encerrada por la órbita. Por lo tanto [1]:
Ecuación 2: la magnitud del momentum angular orbital del electrón es L = me vr, el momento magnético puede escribirse
como [1]:
Este resultado demuestra que el momento magnético del electrón es proporcional a su
momentum angular orbital. Ya que el electrón tiene carga negativa, los vectores ⃗⃗⃗𝜇 y L ⃗
apuntan en direcciones opuestas. Ambos vectores son perpendiculares al plano de la órbita.
Un resultado fundamental de la física cuántica es que el momentum angular orbital es
cuantizado e igual a múltiplos de h = h/2𝜋 = 1,05x10-34 J ∙ s, donde h es la constante de
Planck. El valor diferente de cero más pequeño del momento magnético del electrón que
resulta de su movimiento orbital es [1]:
Ya que todas las sustancias contienen electrones, es lógico preguntar por qué la mayor parte
de las sustancias no son magnéticas. El argumento principal es que, en la mayoría, el
momento magnético de un electrón en un átomo es cancelado por el correspondiente de otro
electrón en órbita en dirección opuesta. El resultado neto es que, para la mayor parte de los
materiales, el efecto magnético producido por el movimiento orbital de los electrones es cero
o muy pequeño. En adición a este momento magnético orbital (así como los protones,
neutrones y otras partículas), un electrón tiene una propiedad intrínseca llamada espín que
también contribuye a su momento magnético. Por lo común, un electrón puede considerarse
como si estuviera girando sobre su eje, como se muestra en la figura 30.25, pero deberá
tener mucho cuidado con esta interpretación clásica. La magnitud del momentum angular ⃗S
asociada con el espín es del mismo orden de magnitud que la magnitud del momentum
angular ⃗L debida al movimiento orbital. La magnitud del momentum angular del espín
de un electrón, según la teoría cuántica, es [1]:
Ecuación 5: El momento magnético característicamente asociado con el espín de un electrón tiene el valor [1]:
2
Ecuación 6: Esta combinación de constantes es conocida como el magnetón de Bohr 𝜇B [1]:
Ecuación 7: los momentos magnéticos atómicos pueden expresarse como múltiplos del magnetón de Bohr.
En átomos que contienen muchos electrones, éstos por lo
general forman parejas con espines opuestos entres sí; por lo
tanto, los momentos magnéticos del espín se cancelan. Sin
embargo, los átomos que contienen un número impar de
electrones deben tener por lo menos un electrón sin par, por lo
que el espín deberá tener algún momento magnético. El
momento magnético total de un átomo es la suma vectorial de
los momentos magnéticos orbitales y del espín. En la tabla 1 se
dan algunos ejemplos. Advierta que el helio y el neón tienen
momentos magnéticos iguales a cero porque sus espines
Tabla 1: Momentos magnético de varios
individuales y sus momentos orbitales se cancelan. [1] átomos y iones
El núcleo de un átomo también tiene un momento magnético asociado con sus protones y
neutrones constitutivos. Sin embargo, el momento magnético de un protón o un neutrón es
mucho más pequeño que el de un electrón y por lo general no se considera. Se comprenderá
esto si se analiza la ecuación 30.25 reemplazando la masa del electrón con la masa de un
protón o un neutrón. Ya que las masas del protón y del neutrón son mucho mayores que la
del electrón, sus momentos magnéticos son 103 veces menores que los del electrón. [1]
Paramagnéticos
Los materiales paramagnéticos tienen momentos magnéticos atómicos o iónicos que no
interactúan fuertemente entre sí. En ausencia de un campo magnético externo, estos
momentos magnéticos están desordenados. Sin embargo, cuando se aplica un campo
magnético externo, tienden a alinearse en la dirección del campo, aunque de manera
incompleta. Esta alineación resulta en una leve atracción del material hacia el campo
magnético. Ejemplos de materiales paramagnéticos incluyen el aluminio y el platino. [2]
Ferromagnéticos
Existe una tercera clase de materiales, llamados ferromagnéticos, que incluyen al hierro,
níquel, cobalto y muchas aleaciones que contienen estos elementos. En esos materiales, las
interacciones fuertes entre los momentos magnéticos atómicos los incitan a alinearse
paralelamente entre sí en regiones llamadas dominios magnéticos, aun cuando no esté
presente un campo externo. La figura 2 muestra un ejemplo de estructura de dominio
magnético. Dentro de cada dominio, casi todos los momentos magnéticos atómicos son
paralelos. [3]
Cuando no hay un campo externo aplicado, las magnetizaciones de los dominios están
orientadas al azar. Pero cuando está presente un campo (generado por corrientes externas),
los dominios tienden a orientarse paralelamente al campo. Las fronteras del dominio
3
también se desplazan; los dominios magnetizados en dirección del campo crecen, y aquellos
que lo están en otras direcciones se reducen. Como el momento magnético total de un
dominio puede ser de muchos miles de magnetones de Bohr, los pares de torsión que tienden
a alinear los dominios con un campo externo son mucho más intensos que aquellos que se
presentan en los materiales paramagnéticos. La permeabilidad relativa Km es mucho mayor
que la unidad, comúnmente del orden de 1,000 a 100,000. Como resultado, un objeto hecho
de un material ferromagnético como el hierro es magnetizado fuertemente por el campo de
un imán permanente y es atraído por éste. [3]
Un material paramagnético como el aluminio también es atraído por un imán permanente,
pero las Km de los materiales paramagnéticos son tan pequeñas en comparación con las Km
de los materiales ferromagnéticos, que la atracción es muy débil. Por eso, un imán puede
levantar clavos de hierro, pero no latas de aluminio. [3]
A medida que se incrementa el campo externo, se alcanza en algún momento un punto en
que casi todos los momentos magnéticos en el material ferromagnético están alineados en
forma paralela con el campo externo. Esta condición se llama magnetización de saturación;
una vez que ésta se alcanza, un mayor incremento del campo externo ya no ocasiona un
aumento en la magnetización ni en el campo adicional causado por la magnetización. [3]
La figura 2 muestra una “curva de magnetización”, una gráfica de la magnetización M como
función del campo magnético externo B0, para el hierro dulce. Una descripción alternativa
de este comportamiento es que Km no es constante, sino que disminuye conforme aumenta
B0. (Los materiales paramagnéticos también presentan saturación en campos
suficientemente intensos. Pero los campos magnéticos que se requieren son tan grandes que
la desviación con respecto a una relación lineal entre M y B0 en estos materiales sólo se
observa a temperaturas muy bajas, de 1 K o cercanas. [3]
Para muchos materiales ferromagnéticos, la relación entre
magnetización y el campo magnético externo es diferente
cuando el campo externo aumenta que cuando disminuye.
Cuando el material se magnetiza hasta la saturación y
luego el campo externo se reduce a cero, permanece
cierta magnetización. Este comportamiento es
característico de los imanes permanentes, que retienen la
mayor parte de su magnetización de saturación cuando se
Figura 2: Curva de magnetización para un retira el campo magnético. Para reducir la magnetización
material ferromagnético. La magnetización M se a cero se requiere un campo magnético en la dirección
aproxima a su valor de saturación Msat conforme
el campo magnético B0(generado por corrientes inversa. [3]
externas) aumenta.
Este comportamiento se llama histéresis, y las curvas de la figura 28.29 se denominan curvas
o ciclos de histéresis. La magnetización y desmagnetización de un material que tiene
histéresis implica la disipación de energía, por lo que la temperatura del material aumenta
durante este proceso. [3]
Los materiales ferromagnéticos se utilizan ampliamente en electroimanes, núcleos de
4
transformadores y motores y generadores, en los que es deseable tener un campo magnético
tan grande como sea posible para una corriente determinada. Puesto que la histéresis disipa
energía, los materiales que se utilizan en estas aplicaciones por lo general deben tener un
ciclo de histéresis tan estrecho como sea posible. El hierro dulce se utiliza con frecuencia, ya
que tiene alta permeabilidad sin histéresis apreciable. Para imanes permanentes,
generalmente resulta deseable un ciclo de histéresis amplio, con un campo de magnetización
cero extenso, y un campo inverso extenso que se necesita para desmagnetizar. Es común el
uso de muchas clases de acero y de numerosas aleaciones, como el Alnico, en la fabricación
de imanes permanentes. El campo magnético residual en un material de este tipo, después de
haberse magnetizado hasta cerca de la saturación, por lo común es del orden de 1 T, lo que
corresponde a una magnetización residual M 5 B>m0 de alrededor de 800,000 A>m. 3. [3]
Diamagnetismo
Cuando se aplica un campo magnético externo a una sustancia diamagnética, se induce un
momento magnético débil en dirección opuesta al campo aplicado, esto hace que las
sustancias diamagnéticas sean débilmente repelidas por un imán. Aunque el diamagnetismo
está presente en toda materia, sus efectos son mucho menores que los del paramagnetismo o
del ferromagnetismo, y sólo son evidentes cuando no existen esos otros efectos. Puede llegar
a tener cierta comprensión del diamagnetismo si considera un modelo clásico de dos
electrones atómicos en órbita alrededor del núcleo, en direcciones opuestas, pero con una
misma rapidez. Los electrones se mantienen en sus órbitas circulares debido a la fuerza
electrostática de atracción ejercida por el núcleo con carga positiva. [1]
Ya que los momentos magnéticos de los dos electrones son de igual magnitud, pero de
dirección opuesta, se cancelan entre sí, y el momento magnético del átomo es igual a cero.
Cuando se le aplica un campo magnético externo, los electrones experimentan una fuerza
magnética adicional qv ⃗ .Esta fuerza magnética añadida se combina con la fuerza
⃗ ×B
electrostática para incrementar la rapidez orbital del electrón cuyo momento magnético es
antiparalelo al campo y reduce la rapidez del electrón cuyo momento magnético es paralelo
al mismo. Como resultado, los dos momentos magnéticos de los electrones ya no se
cancelan, y la sustancia adquiere un momento magnético neto opuesto al campo aplicado.
Como recordará del capítulo 27, un superconductor es una sustancia en la cual, por debajo
de alguna temperatura crítica, su resistencia eléctrica es igual a cero. Ciertos tipos de
superconductores también exhiben en el estado de superconducción un diamagnetismo
perfecto. Como resultado, un campo magnético aplicado es expulsado por el superconductor
de manera que en su interior el campo se vuelve igual a cero. Este fenómeno se conoce
como efecto Meissner. Si se coloca un imán permanente cerca de un superconductor, los dos
objetos se repelen. [1]
Referencias
[1] Serway, R., & Jewett, J. (2009). Física para ciencias e ingeniería con física moderna.
México: Cengace Learning .
[2] Matan. (2023). ¿Cuáles son los diferentes tipos de materiales magnéticos? Electricity
- Magnetism. https://www.electricity-magnetism.org/es/cuales-son-los-diferentes-
5
tipos-de-materiales-magneticos/
[3] Young, H., & Freedman, R. (2009). Física Universitaria. México: Pearson.