INTRODUCCION
Los asuntos relacionados con la violencia y la seguridad son unas de
las temáticas centrales para poder entender las dinámicas sociales en América
Latina. Durante la última década, muchas políticas públicas de seguridad
ciudadana han tratado de bajar los altos niveles de violencia y de inseguridad
que conocen los países latinoamericanos pero sin tener mayor éxito en la
realización de esos objetivos. Aparte de unas pocas excepciones, los gobiernos
latinoamericanos no han podido poner en marcha políticas de seguridad
novedosas que resulten eficaces en la protección de todos los ciudadanos.
De manera diaria, la violencia, pone en tela de juicio a la
institucionalidad en Latinoamérica y debilita sumamente al Estado de derecho.
En ciertos países, como Guatemala, Honduras, Nicaragua, Brasil y Colombia,
la violencia es el factor principal de deslegitimación de las instituciones, y es
que alrededor del mundo, la inseguridad es un reto compartido y un obstáculo
para el desarrollo social en todos los países de América Latina, según un
nuevo informe del Programa de Desarrollo de la ONU (PNUD) lanzado en su
sede de Nueva York. Pero no basta sólo con medidas de control del delito; para
una reducción duradera de la inseguridad en la región, el Informe Regional de
Desarrollo Humano (IDH) 2013-2014 recomienda políticas orientadas hacia la
mejora de la calidad de vida de la población, con prevención del delito y la
violencia por medio de un crecimiento incluyente, instituciones de seguridad y
justicia eficaces, además de medidas para estimular la convivencia social,
incluyendo a Venezuela.
Las tasas de índice de delitos conocidos sobrepasan registros
históricos; con ello el temor al crimen, penetra y organiza la cotidianidad; las
nuevas violencias se convierten en elementos permanentes del paisaje urbano.
Adicionalmente la adversidad de los organismos tradicionales de control policial
para dar respuesta a los nuevos escenarios resultan insuficientes: los índices
de delitos policialmente resueltos caen vertiginosamente; la creciente
desconfianza de la ciudadanía unida a la solicitud de demandas sociales de
mayor prevención y seguridad ciudadana, se convierten en el tema de
relevancia en la opinión pública nacional.
En este sentido, la inseguridad ciudadana puede llegar a obtener
mejoras significativas si se consolidan esfuerzos entre los cuerpos de
seguridad, quienes al adentrarse en el modelo comunitario enfrentando al delito
en forma proactiva y en general, mediante el diseño de intervenciones
encaminadas a evitar la victimización y combatir la delincuencia, y de
mecanismos de disuasión y políticas preventivas de seguridad ciudadana, así
como propuestas de programas que se pueden desarrollar en las
comunidades, seguramente conducirán a obtener resultados positivos en
relación a la disminución de los índices delictivos y la integración de los
organismos policiales con la comunidad.
La Seguridad Ciudadana constituye una de las preocupaciones de
mayor impacto en las sociedades contemporáneas. El índice cada vez mayor
de inseguridad es un tema que recorre desde los núcleos familiares hasta
inclusive los entes privados y gubernamentales, estos últimos actores
fundamentales para su real garantía y defensa.
En la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV) de
1999 se consagra por primera vez a nivel constitucional la seguridad ciudadana
(artículo 55), entendida en sentido amplio como la protección de los derechos,
libertades y garantías constitucionales. Ello implica al menos conceptualmente
la superación del tradicional modelo de seguridad basado en el orden público
acuñado durante largo tiempo en el país, que garantizaba sobre todo el normal
funcionamiento de las instituciones del Estado y bajo el cual se protegía
(distorsionadamente) el orden económico y político, tanto en gobiernos
dictatoriales como democráticos, incluso por encima de los derechos y
garantías civiles.
A partir de 1999, el constituyente parece redefinir las relaciones entre
el individuo y el Estado en materia de seguridad ciudadana, en el seno de un
modelo constitucional propio de un Estado democrático y social de Derecho y
de Justicia que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico
y de su actuación, la vida, la libertad, la justicia, la igualdad, la solidaridad, la
democracia, la responsabilidad social y, en general, la preeminencia de los
derechos humanos, la ética y el pluralismo político. (Artículo 2, CRBV)
La amplia gama de derechos reconocidos en la Constitución no sólo
tiende a fortalecer la tradicional noción de seguridad ciudadanía, sino que
también es una franca invitación a la seguridad personal, suponiendo que ante
cualquier amenaza o coerción ilegítima contra la libertad y los derechos,
prevalecerá el orden constitucional. La introducción de este nuevo concepto en
materia de seguridad debe representar un aliciente para la sociedad
venezolana y una guía para las políticas públicas a desarrollar por la nueva
República,
Esta investigación orienta al análisis de las políticas públicas en
Venezuela, donde el estado venezolano ha multiplicado los esfuerzos por
mantener un sistema eficiente de seguridad ciudadana, implementando unas
series de programas de seguridad ciudadanas como han sido: Plan Nacional
de Control de Armas (2002), Plan Piloto de Seguridad (2003), Plan Integral de
Seguridad Misión Caracas (2003), Plan Estratégico Nacional de Convivencia y
Seguridad Ciudadana (2006) .Plan Caracas Segura (2008),Plan Ruta Segura
(Distrito Capital) (2008), Plan Noche Segura (2009) ,Plan Autopista Segura
(Distrito Capital) (2009) ,Dispositivo Bicentenario de Seguridad (activo)
(2009) ,Operación Cangrejo (2009) , Madrugonazo al Hampa (2009) ,Guardia
del Pueblo (activo) (2009) ,Misión A Toda Vida Venezuela (2012) , Operativo
Madriguera (Distrito Capital) (2013) , Plan Patria Segura (2013).
En la actualidad lo que han logrado ser un recurso a media que
no ha logrado llegar a todos y cada uno de los venezolanos, y mucho menos al
Estado Sucre, donde se han podido coordinar algunos dispositivo que no
llenan las expectativas a los habitantes de este Estado porque en la mayoría de
los casos duran unos días luego desaparecen, muy específicamente a los
habitantes del liceo bolivariano`` Carlos Cruz Diez´´en la comunidad de tres
picos, parroquia Altagracia Municipio Sucre, Estado Sucre ya que esta
comunidad está en total abandono en materia de seguridad ciudadana, y que
en este sector los recorridos policiales son demasiado deficiente.
En este sentido, se recomiendan la aplicación de políticas eficaces en
torno a la seguridad ciudadana que solucionen las dificultades existentes en la
comunidad antes referida, se debe estudiar a profundidad el ciclo de efectividad
de estas políticas púbicas de seguridad ciudadana, para que de esa manera
se evalúen, y determinen las fallas en la ejecución de las mismas, y a partir de
allí se mejore la calidad de vida de los ciudadanos. Es importante señalar que
esta investigación permitirá establecer el fortalecimiento de las Políticas
Públicas de seguridad ciudadana.