Año escolar: 2023 – 2024 Fecha:
Área de formación: Química Docente: Cefar Camacho
Estudiante: Año: 5°
Luzdary Bioquímica
Es el estudio de la biomolécula, la cual se hace tomando como base la química de
los compuestos del carbono. Ellos son importantes para la vida, y contienen en su
estructura mucha de las funciones orgánicas que se han estudiados en las guías
pedagógicas anteriores. Los glúcidos, aminoácidos, proteínas y lípidos constituyen
las principales biomoléculas de cuyo estudio se ocupa la bioquímica.
Glúcidos
Los glúcidos, carbohidratos, hidratos de carbono o sacáridos son biomoléculas
compuestas principalmente de carbono, hidrógeno y
oxígeno, aunque algunos de ellos también contienen otros
bioelementos tales como nitrógeno, azufre y fósforo.
Las principales funciones de los glúcidos en los seres vivos
son el proporcionar energía inmediata (no en vano son la
principal fuente de energía, a través de un proceso de
oxidación, en la mayoría de las células no fotosintéticas), así como una función
estructural.
Químicamente, los glúcidos se definen como polihidroxialdehídos o
polihidroxicetonas (o en su defecto, sustancias de cuya hidrólisis dan lugar a estos
compuestos), que denotan la presencia de estos grupos funcionales: el hidroxilo,
que se presenta varias veces a lo largo de la cadena carbonatada, y un grupo
carbonilo, que puede ser aldehído o cetona.
Las formas biológicas primarias de almacenamiento y consumo de energía; la
celulosa cumple con una función estructural al formar parte de la pared de las
células vegetales, mientras que la quitina es el principal constituyente del
exoesqueleto de los artrópodos.
Arlixon. Importancia biológica de los glúcidos
Anteriormente, se les conocía como hidratos de carbono, debido a que, en su
fórmula empírica, los átomos de hidrógeno y oxígeno están unidos entre sí.
Hidrato
de carbono o carbohidrato son nombres poco apropiados, ya que estas moléculas
no son átomos de carbono hidratados, es decir, enlazados a moléculas de agua,
sino que constan de átomos de carbono unidos a otros grupos funcionales como
carbonilo e hidroxilo.
Este nombre proviene de la nomenclatura química del siglo XIX, ya que las
primeras sustancias aisladas respondían a la fórmula elemental Cn (H 2O) n (donde
"n" es un entero ≥ 3). De aquí, que el término «carbono-hidratado» se haya
mantenido, si bien posteriormente se demostró que no lo eran. Además, los textos
científicos anglosajones insisten en denominarlos carbohydrates lo que induce a
pensar que este es su nombre correcto. Del mismo modo, en dietética, se usa con
más frecuencia la denominación de carbohidratos.
Los glúcidos pueden sufrir reacciones de esterificación, aminación, reducción,
oxidación, lo cual otorga a cada una de las estructuras una propiedad específica,
como puede ser de solubilidad.
Los glúcidos en su mayoría son elaborados por las plantas durante la fotosíntesis
(proceso complejo mediante el cual el dióxido de carbono del ambiente se
convierte en azúcares sencillos). Los glúcidos son compuestos formados en su
mayor parte por átomos de carbono, hidrógeno y oxígeno. Tienen enlaces
químicos difíciles de romper de tipo covalente, pero que almacenan gran cantidad
de energía, que es liberada cuando la molécula es oxidada. En la naturaleza son
un constituyente esencial de los seres vivos, formando parte de biomoléculas
aisladas o asociadas a otras como las proteínas y los lípidos, siendo los
compuestos orgánicos más abundantes en la naturaleza.
Composición química de un glúcido
Yoseli Proteínas
Las proteínas son moléculas formadas por aminoácidos que están unidos por un
tipo de enlaces conocidos como enlaces peptídicos. El orden y la disposición de
los aminoácidos dependen del código genético de cada persona. Todas las
proteínas están compuestas por:
Carbono
Hidrógeno
Oxígeno
Nitrógeno
La mayoría contiene además azufre y fósforo.
Las proteínas suponen aproximadamente la mitad del peso de los tejidos del
organismo, y están presentes en todas las células del cuerpo, además de
participar en prácticamente todos los procesos biológicos que se producen.
Julieta Propiedades de los aminoácidos.
Los aminoácidos son compuestos sólidos; incoloros; cristalizables; de elevado
punto de fusión (habitualmente por encima de los 200 ºC); solubles en agua; con
actividad óptica y con un comportamiento anfótero.
La actividad óptica se manifiesta por la capacidad de desviar el plano de luz
polarizada que atraviesa una disolución de aminoácidos, y es debida a la asimetría
del carbono [Link] (842 bytes), ya que se halla unido (excepto en la glicina) a
cuatro radicales diferentes. Esta propiedad hace clasificar a los aminoácidos en
Dextrogiros (+) si desvían el plano de luz polarizada hacia la derecha, y Levógiros
(-) si lo desvían hacia la izquierda. El comportamiento anfótero se refiere a que, en
disolución acuosa, los aminoácidos son capaces de ionizarse, dependiendo del
pH, como un ácido (cuando el pH es básico), como una base (cuando el pH es
ácido) o como un ácido y una base a la vez (cuando el pH es neutro).
El pH en el cual un aminoácido tiende a adoptar una forma dipolar neutra (igual
número de cargas positivas que negativas) se denomina Punto Isoeléctrico. La
solubilidad en agua de un aminoácido es mínima en su punto isoeléctrico.
Importancia biológica de las proteínas
De entre todas las biomoléculas, las proteínas desempeñan un papel fundamental
en el organismo. Son esenciales para el crecimiento, gracias a su contenido de
nitrógeno, que no está presente en otras moléculas como grasas o hidratos de
carbono.
También lo son para las síntesis y mantenimiento de diversos tejidos o
componentes del cuerpo, como los jugos gástricos, la hemoglobina, las vitaminas,
las hormonas y las enzimas (estas últimas actúan como catalizadores biológicos
haciendo que aumente la velocidad a la que se producen las reacciones químicas
del metabolismo). Asimismo, ayudan a transportar determinados gases a través de
la sangre, como el oxígeno y el dióxido de carbono.
Otras funciones más específicas son, por ejemplo, las de los anticuerpos, un tipo
de proteínas que actúan como defensa natural frente a posibles infecciones o
agentes externos; el colágeno, cuya función de resistencia lo hace imprescindible
en los tejidos de sostén o la miosina y la actina, dos proteínas musculares que
hacen posible el movimiento, entre muchas otras.
Yoismar. Lípidos
Los lípidos son un conjunto de moléculas orgánicas (la mayoría biomoléculas),
que están constituidas principalmente por carbono e hidrógeno y en menor medida
por oxígeno que integran cadenas hidrocarbonadas alifáticas o aromáticas,
aunque, también pueden contener fósforo, azufre y nitrógeno.
Debido a su estructura, son moléculas hidrófobas (insolubles en agua), pero son
solubles en disolventes orgánicos no polares como la bencina, el benceno y el
cloroformo lo que permite su extracción mediante este tipo de disolventes. A los
lípidos se les llama incorrectamente grasas, ya que las grasas son solo un tipo de
lípidos procedentes de animales y son los más ampliamente distribuidos en los
organismos vivos.
La gran mayoría de los ácidos grasos trans de nuestra alimentación se obtienen a
través de un proceso industrial de hidrogenación de ácidos grasos insaturados. La
hidrogenación es una reacción química que consiste en añadir moléculas de
hidrógeno al compuesto inicial. Este proceso permite modificar la estructura
molecular de los ácidos grasos para darles una textura más firme y aumentar su
tiempo de conservación.
Ángel. Importancia biológica de los lípidos
Los lípidos cumplen muchas funciones en los organismos vivientes, entre ellas la
de reserva energética (como los triglicéridos), estructural (como los fosfolípidos de
las bicapas) y reguladora (como las hormonas esteroides). Además, se les
atribuye la capacidad de ser aislantes naturales, ya que son malos conductores el
calor.
Los lípidos son hidrofóbicos, esto se debe a que la molécula de agua está
compuesta por un átomo de oxígeno y dos de hidrógeno a su alrededor, unidos
entre sí por un enlace de hidrógeno.
El núcleo de oxígeno es más grande que el del hidrógeno, presentando mayor
electronegatividad. Como los electrones tienen mayor carga negativa, la
transacción de un átomo de oxígeno tiene una carga suficiente como para atraer a
los de hidrógeno con carga opuesta, uniéndose así el hidrógeno y el agua en una
estructura molecular polar.
Por otra parte, los lípidos son largas cadenas de hidrocarburos y pueden tomar
ambas formas: cadenas alifáticas saturadas (un enlace simple entre diferentes
enlaces de carbono) o insaturadas (unidos por enlaces dobles o triples). Esta
estructura molecular es no polar.
Aceite comestible
Es aquel que suele permanecer en estado líquido a
temperatura ambiente, comúnmente de origen vegetal
y puede ser utilizado en la cocina; totalmente apto
para el consumo humano.
Este término se utiliza para etiquetar un producto que
está compuesto por un aceite extraído del fruto de
una planta como el de cártamo, o por una mezcla de
varios aceites, que a menudo se basa en el de palma,
maíz, girasol o soja.
Evidentemente, hay una gran variedad y de diferente calidad siendo los mejores
aquellos que son 100% naturales y en su proceso productivo no hayan intervenido
factores químicos que alteren su genética.
Actividad práctica. Arlixon y Yoismar.
¿Cómo detectar lípidos en los alimentos usando alcohol?
¿Hay lípidos en la crema de chocolate que tanto nos gusta? ¿Y en nuestra fruta
favorita? En la mayoría de los casos basta con mirar la etiqueta, pero es
infinitamente más divertido descubrirlo nosotros mismos.
En este experimento vamos a usar alcohol de farmacia (etílico o isopropílico) para
detectar la presencia de lípidos en algunos alimentos. Para que todo vaya bien, no
olvides tomar las precauciones necesarias:
La habitación debe estar bien ventilada.
El alcohol debe mantenerse alejado de
llamas o chispas. Protege los ojos con
gafas de seguridad.
El alcohol no se puede ingerir, es
venenoso.
Materiales
Gafas protectoras.
Varios vasos.
Alimentos con los que experimentar, por
ejemplo, crema de chocolate, aceite, fruta,
verdura, salchichas, frutos secos, patatas
fritas… Solo es necesaria una pequeñísima
cantidad de cada uno.
Utensilios de cocina: tabla para cortar, cuchillo o tijeras, mortero (depende de
los alimentos que usemos).
Pajitas, pipetas o cucharillas.
Alcohol.
Agua
¿Qué ocurre?
Los lípidos son biomoléculas orgánicas formadas principalmente por carbono,
hidrógeno y oxígeno. Además de acumular gran cantidad de energía, realizan
muchísimas funciones en los seres vivos: forman las membranas biológicas,
protegen algunos órganos de los golpes (como los riñones), regulan otras
funciones del organismo (como las hormonas sexuales y vitaminas A, D, K, E),
son aislantes del frío, transportan grasas durante la digestión, constituyen
esencias y pigmentos vegetales (como el mentol, alcanfor, xantofilas,
carotenoides), recubren y preservan plumas, pelo, piel, frutos y hojas.
Los lípidos son insolubles en agua, pero sí lo son en solventes orgánicos como el
alcohol. Esta propiedad es la que vamos a utilizar en nuestro experimento. El
alcohol disuelve los lípidos presentes en las muestras de alimentos. Cuando se
añade agua el líquido se vuelve turbio. Se debe a que se forma una emulsión de
lípidos y agua en la que el alcohol actúa de agente emulgente.
Una emulsión es una mezcla de sustancias inmiscibles, en nuestro caso, lípidos y
agua. Para que se pueda llevar a cabo es necesaria la actuación de un emulgente
o emulsionante, el alcohol. El emulgente hace que los lípidos permanezcan
suspendidos en el agua en forma de pequeños glóbulos. Debido a la suspensión
la mezcla adquiere un aspecto turbio y blanquecino característico que indica la
presencia de lípidos en la muestra.