0% encontró este documento útil (0 votos)
46 vistas26 páginas

Equino

Este documento describe varias enfermedades del sistema digestivo en potros, incluyendo úlceras gástricas, dilatación gástrica, parasitosis como strongylosis, parascaridiosis y oxiurosis.

Cargado por

Paola
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
46 vistas26 páginas

Equino

Este documento describe varias enfermedades del sistema digestivo en potros, incluyendo úlceras gástricas, dilatación gástrica, parasitosis como strongylosis, parascaridiosis y oxiurosis.

Cargado por

Paola
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Equino

TEMA 15. ENFERMEDADES DEL SISTEMA DIGESTIVO.

ULCERAS GASTRICAS EN EL POTRO

Las ulceras gástricas son uno de los padecimientos más comunes en el estómago del
equino, con una prevalencia que varía desde el 10% en caballos en pastoreo, hasta el 70-
95% en caballos de carrera. Debido a esta alta prevalencia, es importante que los
propietarios de caballos entiendan la enfermedad y los factores que esta abarca, para poder
prevenirla, y en caso de ser necesario, diagnosticarla y tratarla con precisión.

El estómago del equino tiene forma de “U”, y está formado por cuatro partes importantes,
el cardias (entrada del esófago), fundus (saco ciego donde cae la comida desde el esófago),
cuerpo y píloro (salida hacia el duodeno). Histológicamente, la superficie interna del
estómago se divide en dos; la porción escamosa y la porción glandular.

La zona donde ambas se encuentran es conocida como “margo plicatus”, y es uno de los
sitios donde más comúnmente se encuentran ulceras gástricas.

La porción escamosa del estómago está diseñada para resistir la fuerza mecánica causada
por el alimento ingerido, mientras que la porción glandular posee células especializadas que
se encargan de producir HCL (ácido clorhídrico) y otras enzimas que participan en el
proceso de digestión del alimento. Al estar esta última constantemente expuesta al ácido
clorhídrico, tiene mecanismos de protección que evitan el daño celular (por ejemplo una
capa de moco y bicarbonato). Sin embargo, la porción escamosa no posee estos
mecanismos protectores, ya que en situaciones naturales no se expone al HCL el tiempo y
en las cantidades necesarias para que se produzca una úlcera gástrica.

El estómago del equino secreta HCL constantemente sin importar cuanto o cuando este
comiendo el animal. En un caballo normal, la acidez causada por el HCL se neutraliza en
parte debido a la producción de saliva, la cual es alta en bicarbonato. El exceso de HCL
causa daño en el epitelio escamoso, mientras que otras causas se asocian a úlceras en el
epitelio glandular, como enfermedad renal, administración prolongada de AINES o
ejercicio intenso.

El cuadro clínico en caballos con úlceras gástricas puede variar desde dolor abdominal
(cólico leve a moderado), disminución del apetito (hiporexia/anorexia), condición corporal
baja, depresión, bruxismo (rechinar dientes) y mala calidad del pelaje, hasta un cuadro
subclínico, sin signos evidentes. Es importante destacar que muchas veces no hay una
buena relación entre la intensidad de los signos clínicos y la severidad de las úlceras.

Si bien los signos son indicativos de la patología, el único método para diagnosticar úlceras
gástricas con certeza es la gastroscopia. Esta consiste en introducir una cámara
(endoscopio) de 3 metros de longitud hasta el estómago, para así poder visualizarlo
directamente y explorar la mayor parte del mismo. Para realizar este procedimiento el
animal debe estar sedado, y debe haberse mantenido en ayunas por al menos 24 horas, para
tener un estómago vacío, lo que permite observarlo mejor.

La mayoría de lesiones se observan en el margo plicatus. Cuando las lesiones son en la


región glandular, suelen ser en el antro pilórico. Las lesiones en el píloro son más comunes
en potros, pero se han descrito en animales adultos.

DILATACION GASTRICA

Acumulación excesiva de gas, fluido o material sólido en el estómago que causa dilatación
gástrica.

La dilatación gástrica por gas o fluido puede ser primaria pero generalmente es secundaria a
otra patología del sistema gastrointestinal o idiopática.

La dilatación gástrica primaria ocurre al ingerir el caballo alimento altamente fermentable


generando una gran cantidad de gas, ingesta rápida de agua o enfermedades gástricas
(parasitismo, neoplasias). Al existir dilatación gástrica hay disminución de la motilidad
afectando el paso de contenido hacia el duodeno. El consumo de alimentos altamente
fermentables junto a las bacterias gástricas produce ácido láctico y ácido grasos volátiles
que inhibe la evacuación de contenido al duodeno aumentando más aún la producción de
gas.

La presencia de larvas de gasterófilos o habronemiasis en la zona del píloro o la sobrecarga


gástrica iatrogénica al administrar fluidos a través de la sonda nasogástrica pueden causar
una dilatación gástrica primaria.

En forma secundaria puede existir una secreción intestinal exagerada u obstrucción a nivel
de píloro o intestino delgado, y con ello un gran volumen de líquido del duodeno pasa al
estómago causando reflujo de éste al esófago. Otra causal puede ser íleo paralítico debido a
enteritis proximal, peritonitis, íleo idiopático o mal seco. En forma secundaria el gas puede
acumularse en el estómago debido alteraciones que afectan la motilidad gastrointestinal
especialmente a nivel del intestino delgado.

PARASITOSIS DEL ESTOMAGO

Cuando la población de parásitos en un caballo es elevada y su ubicación compromete las


funciones de los órganos que ocupa y transita, este equilibrio se rompe y se decanta a favor
del parásito, aparecen en escena las enfermedades parasitarias y los efectos colaterales más
nocivos. Además, estos efectos pueden verse aumentados por una malnutrición,
enfermedad coexistente u otros factores concomitantes.
Todos los caballos mantienen un determinado nivel de parásitos continuamente y conviven
de modo amigable con ellos. Estos pequeños seres vivos se localizan silenciosamente en
diferentes órganos y tejidos de nuestros caballos como pueden ser la piel, diferentes
segmentos de intestino, pulmones, etc, incluso parasitando células sanguíneas; y este es
uno de los motivos por lo que la práctica de la desparasitación debe convertirse en una
medida rigurosa e inexcusable a seguir por parte de los propietarios y cuidadores de
caballos, porque de este modo mantendremos la carga parasitaria en unos niveles
aceptables y evitaremos la aparición de las enfermedades parasitarias y efectos colaterales
nocivos provocados por los parásitos.

ESTRONGILOSIS

Los agentes causantes se agrupan en unas 50 especies, siendo las más importantes
Strongylus vulgaris, Strongylus edentatus y Strongylus equinus. Las formas adultas de este
parásito viven en el intestino grueso de los equinos. Las hembras ponen huevos que se
liberan al exterior con las heces y se convierten en larvas que son ingeridas por los caballos
durante el pastoreo. Estas larvas, una vez en el interior del hospedador realizan migraciones
a través de los diferentes órganos y son responsables de patologías muy serias, pues
penetran la pared intestinal y alcanzan pequeñas arterias por las que migran a vasos
sanguíneos de mayor calibre.

Esta migración larvaria provoca la formación de un trombo émbolo que supone la falta de
aporte sanguíneo a zonas del intestino, causando la necrosis (muerte) de las mismas. Esta
alteración se conoce como cólico tromboembólico. Si el trombo generado por las larvas
ocluye las arterias ilíacas se producen cojeras de los miembros posteriores.

Tras varios meses, regresan a la pared intestinal donde forman nódulos que se romperán
para liberar los individuos adultos.

a presencia de estos parásitos en nuestros caballos puede producir otros síntomas, como
anorexia, diarrea, pérdida de peso, cólicos intermitentes y retraso del crecimiento, entre
otros.

PARASCARIDIOSIS

Provocada por Parascaris equorum. Es el nematodo más largo de los caballos. Los parásitos
adultos son encontrados en los intestinos delgados de los potros y estos adquieren la
infección por la ingestión de huevos larvados diseminados en el entorno. Una vez ingeridos
y eclosionados, las larvas comienzan un viaje que les llevará a visitar el hígado, los
pulmones, tráquea y finalmente faringe, para ser tragados y volver al intestino delgado
donde, ya como adultos, comenzarán a reproducirse. Por lo general, los caballos desarrollan
una excelente inmunidad adquirida a Parascaris equorum, así es que la infección está
limitada a potros mamones, destetados y potros jóvenes, no siendo frecuente encontrarlos
en caballos mayores de dos años y medio. La infección por esta especie parásita causa
multitud de signos clínicos como abdomen hinchado, anemia, pérdida de peso, tos y
descarga nasal, entre otros, pero el cólico por obstrucción quizás sea el más relevante de
todos. Son gusanos muy largos que pueden alcanzar 25 cm de longitud y 4mm de anchura y
producen “embotellamientos” en el tránsito fecal. La muerte de un gran número de estos
individuos da como resultado un manojo de gusanos muertos que puede ser suficiente para
provocar una obstrucción mecánica del intestino delgado.

OXIUROSIS

Provocada por Oxiuris equi. Los individuos adultos viven en el colon y en el ciego. Las
hembras migran para depositar los huevos en la zona perianal, generalmente por la noche y
los deposita sobre la piel de esta región envueltos en una sustancia pegajosa que causa un
fuerte prurito anal y que invita al animal a rascarse con las paredes del box o con todo
aquello que le sirva para este fin, vallados, cerramientos etc.… Estos huevos son liberados
y caen al suelo, contaminando alimentos y las camas de los caballos.

Los caballos hospedadores de oxiuridos además del rascado incesante de la región perianal
presentan lesiones con pérdida de pelo en la base de la cola, incluso pérdida de peso y pelo
de mala calidad.

TRICOESTRONGILOSIS

La causa es la infestación por Trichostrongylus axei, otra especie de gusano redondo que
reside en el estómago y primera porción duodenal de los caballos.

La presentación de esta enfermedad parasitaria obedece en ocasiones, al hecho de pastar en


zonas comunes con rumiantes. El parásito es ingerido por el caballo y eliminado por las
heces. Se presenta generalmente en individuos adultos a los que induce una gastritis crónica
con engrosamiento de la porción glandular. Los síntomas son anorexia, pérdida de peso,
coprofagia y anemia. A veces está asociada a otras nematodosis gástricas como la
habronemosis.

DICTIOCAULOSIS

En este caso no se trata de una parasitosis intestinal. El responsable de esta enfermedad es


Dyctiocaulus arnfieldi. Un gusano o verme pulmonar que se encuentra en los bronquios y
bronquiolos de equinos.

Estos nematodos son comunes en burros, en los que generalmente no representa un gran
riesgo, pero que pueden diseminar huevos del parásito en los cercados y áreas de pastoreo.
Debido a este punto, cuando caballos y burros pastan en los mismos sitios, los caballos
fácilmente pueden infestarse y presentar signos clínicos de la parasitosis.
Los caballos se infectan al ingerir larvas contenidas en el alimento, estas migran hasta los
pulmones a través del sistema linfático y una vez allí maduran a estado adulto, provocando
neumonías verminosas.

HABRONEMOSIS

Es un infección producida por larvas de Habronema sp. que las moscas depositan en
pequeñas heridas cutáneas. Los adultos viven en el estómago de los caballos y los huevos
son eliminados con las heces. Las larvas coprófagas de las moscas los ingieren y después
los depositan alrededor de la boca del caballo y son ingeridas llegando de nuevo al
estómago donde iniciarán un nuevo ciclo.

La habronemosis cutánea, comúnmente conocida como heridas de verano, se produce


cuando las larvas son depositadas en pequeñas erosiones o heridas preexistentes, o en
regiones de piel que las moscas frecuentan, como el ángulo interno de los ojos, prepucio o
regiones más dístales de las extremidades. Estas larvas no continúan el ciclo biológico sino
que se instalan en esas localizaciones y provocan lesiones cutáneas granulomatosas y
ulcerativas que se infectan con facilidad y cicatrizan muy mal.

GASTEROFILOSIS

En este caso, la enfermedad está provocada por larvas de moscas (artrópodos) que viven en
el estómago de los caballos adheridos a su mucosa llegando en los casos más graves a
tapizar gran parte de esta.

Las moscas adultas, en la época de mayor actividad hacia el final del verano, depositan sus
huevos en el pelo del caballo, generalmente en las extremidades y región de la cinchera.
Son huevos de color amarillento y visible en el pelo de los caballos sobre todo en aquellos
de capas más oscuras.

Los huevos por la humedad y el calor eclosionan y la larva se adhiere a la lengua del
caballo cuando este se lame o mordisquea, en otras ocasiones los huevos caen al suelo o al
agua y entonces la infestación se produce mediante la ingesta de estas sustancias
contaminadas.

Este parásito tiene un efecto negativo sobre el hospedador por dos causas muy diferentes.
Por un lado las moscas adultas, durante la puesta de los huevos acosan e inoportunan a los
caballos durante las horas centrales del día, pudiendo accidentarse al tratar de evadirlas con
sacudidas violentas de la cabeza y las patas. Pero en general, el efecto más negativo y
evidente está producido por la invasión, desarrollo y asentamiento de las larvas tanto en la
piel como en las mucosas del aparato digestivo pudiendo llegar a encontrarlas tapizando la
mucosa del recto.
Esta breve aproximación a los parásitos de nuestros caballos debe hacernos reflexionar
sobre la necesidad de instaurar y mantener programas de desparasitación adecuados y
evitar la aparición de los efectos negativos e indeseables que estos provocan.

CESTODOSIS

La causa de esta parasitación son los Cestodos (tenias), que son vermes o gusanos planos y
segmentados. Estos parásitos adquieren su alimento directamente del contenido intestinal,
absorbiéndolo a través de su capa más externa o tegumento, pues carecen del aparato
digestivo típico de los vermes redondos.

De las tres especies de cestodos que pueden parasitar a los caballos y quizás por ser la de
más transcendencia clínica, destaca Anoplocephala perfoliata, de entre 3 y 8 cm de
longitud, que tiende a localizarse en la unión del intestino delgado con el intestino grueso,
concretamente en la válvula ileocecal.

Tanto la inflamación provocada en los lugares de fijación por las ventosas del parásito
como la obstrucción mecánica en caso de parasitaciones masivas, están directamente
relacionados con cuadros de cólicos espasmódicos y de impactación ileal en los animales
parasitados.

El contagio de este parásito requiere de la colaboración de ácaros que actúan como


hospedadores intermediarios, ingiriendo los huevos que eliminan los caballos infectados en
sus heces. Estos ácaros parasitados contaminan la hierba fresca aunque también es posible
su transmisión en pastos secos, siempre que las condiciones de supervivencia de los ácaros
se mantengan en el interior de las pacas de alimentos.

Los ácaros son ingeridos por el caballo junto con el alimento y una vez en el interior del
aparato digestivo del caballo son liberadas las fases larvarias o cisticercoides que
evolucionarán paulatinamente a estado adulto y con la liberación de huevos comenzaría un
nuevo ciclo.

COLICOS DE ORIGEN INTESTINAL

Menos del 10 % de todos los casos de cólico son lo suficientemente grave como para
requerir cirugía o causar la muerte del caballo. Sin embargo, todos los casos de cólico se
deben de tomar en serio porque, en las primeras etapas de cólico, puede ser difícil
diferenciar a los casos más leves de los que son potencialmente graves.

El cólico no es una enfermedad; es simplemente un síntoma de enfermedad.


Específicamente, cólico indica un problema doloroso en el abdomen (vientre) del caballo.
Hay docenas de condiciones diferentes que pueden provocar que un caballo muestre signos
de dolor abdominal. La mayoría (pero no todas) implican el sistema digestivo, con más
frecuencia el estómago o los intestinos.
Los caballos muestran signos de dolor abdominal en una amplia variedad de formas.
Algunos signos, como rizar el labio superior, son sutiles y fácilmente se pasan por alto,
mientras que otros signos, tales como rodar en el suelo o revolcarse violentamente, son
difíciles de ignorar.

CLASIFICANDO EL CÓLICO

Determinar el tipo de cólico es importante a la hora de decidir la mejor forma tratar al


caballo. Aunque hay múltiples causas de cólico, la mayoría de los casos se dividen en tres
grupos:

1. Disfunción intestinal. Se trata de la categoría más común y simplemente significa que


los intestinos del caballo no funcionan correctamente. Incluye signos como espasmos
(trastornos de la motilidad), la distensión por gas, la retención y disminución de la
motilidad (paralítico). Aumento sonidos intestinales (Hipemotilidad)

2. Accidentes intestinales. Estos son menos frecuentes. Incluyen desplazamientos, giros


(torsión, vólvulo) y entrampamiento de una sección del intestino en un espacio estrecho.
Algunos caballos parecen anatómicamente predispuestos a esos problemas. Accidentes
intestinales casi siempre requieren una cirugía de emergencia.

3. Inflamación o ulceración. Estos problemas se denominan según el segmento del


intestino implicado; por ejemplo, gastritis (estómago), enteritis (intestino delgado) y colitis
(intestino grueso). Pueden ser causadas por numerosos factores, incluyendo estrés,
medicamentos, infección y parásitos.

TRATAMIENTO

El Tratamiento del cólico depende de su gravedad y de la causa probable. Las opciones de


tratamiento incluyen lo siguiente:

- Analgésicos o sedantes para aliviar el dolor mientras que la función intestinal vuelve
a lo normal o se instituyen nuevos tratamientos

- Terapia de fluidos, ya sea por tubo nasogástrico o infusión intravenosa, para corregir
la deshidratación, suavizar y humedecer el contenido intestinal

- Sondeo Nasogástrico

- Laxantes, tales como aceite mineral, para ayudar a re-establecer la función intestinal

- Enema para potros neonatos con una obstrucción causada por retención de meconio
(el primer estiércol producido por un potro recién nacido)

- Cirugía bajo anestesia general


PERITONITIS

La peritonitis es la inflamación del peritoneo, acompañada de dolor, fiebre, toxemia y


reducción o aumento de la producción de heces. Hay diversas formas de clasificarlas:

 Peritonitis primaria – Peritonitis secundaria (las secundarias son las más frecuentes)
 Peritonitis hiperagudas (muy rápidas) – Peritonitis agudas (6 horas
aprox.) –Peritonitis crónicas (más de 7 – 8 días)
 Peritonitis infecciosas (bacterianas, parasitarias, virales) – Peritonitis no infecciosas
(traumática, química, neoplásicas).

La gravedad del cuadro depende el estado de hidratación del equino y si hay


septicemia o no, una hipovolemia puede llevar a shock.; en esta especie es mucho más
complicado que en los rumiantes, debido a que estos últimos tienen la capacidad de
encapsular estas inflamaciones y pasan a ser cuadros más bien focales.

La patogenia consta de 6 factores:

 Toxemia y/o septicemia


o Causa más directa de enfermedad clínica
o El peritoneo absorbe toxinas y bacterias hacia el torrente sanguíneo
o La gravedad depende de cuantas toxinas o bacterias se absorban hacia la sangre. Un
diagnóstico diferencial sería ENTERITIS PROXIMAL, ya que también cursa con
aumento de temperatura.
 Shock o hemorragia (hipovolemia): hemorragias intraperitoneales son
menos comunes producto de la misma peritonitis
o Estabilizar cardiovascularmente al paciente
o Puede haber hemorragia por ruptura de vasos
 Dolor abdominal: puede ser confundida con cólico, aunque no es tan agudo,
aunque en casos de peritonitis hiperaguda si se podría llegar a confundir, aunque el
dolor no es tan severo, es leve y cursa con depresión.
o Variables – depende de cuando se esté tratando la peritonitis
o En peritonitis difusa aguda, puede haber mucha depresión, suficiente para anular el
dolor agudo.
o En casos menos severos, en pequeños animales, suele haber postura anormal y/o
dolor a la palpación abdominal.
 Íleo paralítico: Sistema de defensa – en auscultación no habrá
movimientos abdominales ni borborigmos.
o Puede ir acompañado de diarrea (esta puede estar presente o no) *Puede que en una
etapa inicial esté con diarrea, ya que ambos signos se contraponen aunque es más
probable el íleo (falta de movimiento).
o Obstrucción de tipo funcional del TGI
 Acumulación de exudado peritoneal:
o Exudación como parte de la inflamación
o Los pacientes con peritonitis cursan con hipoproteinemia – se produce
diferencial del gradiente osmótico, saldrá más líquido al abdomen (hay que pensar
en transfusión sanguínea).
o Puede haber compromiso diafragmático.
 Formación de adherencias producida por la gran salida de fibrina
o Inflamación
 Vasodilatación, permeabilidad vascular, transudación de fibrinógeno a la cavidad
peritoneal.
 Activación de la vía extrínseca de la coagulación y pasaje a fibrina
 Fibrina: refugio de bacterias – andamio para deposición e fibroblastos y
cicatrices fibrosas.
 La fibrina es fundamental para limitar la peritonitis (Los rumiantes pueden
hacer peritonitis focales, los equinos no tienen capacidad de aislar)
 Contras de la fibrina: adherencias – cólicos y formación de abscesos

TRATAMIENTO

 Corregir la causa primaria


 Antibióticos de amplio espectro, buena distribución y rápida llegada a
la concentración terapéutica.
 Lavaje abdominal por grandes cantidades de líquido en abdomen. Y por peritonitis
química en potrillos donde hay ruptura vesical y uroabdomen.
o Buena sedación
o Sutura en dedo chino, genera mayor agarre a la sonda
o Suero: NaCl 0,9% (10 L c/12 horas) o Ringer lactato, lo importante es hacer que el
caballo camine luego de poner el suero
o Antibióticoso
o Heparina: el lavado de abdomen con heparina es una técnica muy cara y no hay
resultados concluyentes, aun así se utiliza como tratamiento en
adherencias.
o **NO se usan povidonas porque puede generar irritación
 Antiinflamatorios
 Transfusión de plasma si proteínas están bajas.

PRONÓSTICO

 Supervivencia entre un 70 – 76% *No se conoce el criterio real, todo va a depender


de las causas, severidad y duración.
 Depende de:
o Enfermedad primaria
o Severidad
o Duración
 La respuesta rápida al tratamiento es buen indicador
 La ruptura GI por cualquier motivo en general es motivo de eutanasia en cualquier
equino

DIARREA EQUINA NEONATAL

La diarrea es una de las patologías más frecuentes en potros. Aproximadamente un 20% de


ellos sufre algún episodio durante los primeros 6 meses de vida. Se define como un
aumento en la frecuencia de la defecación acompañado de un incremento de agua en las
heces.

Los signos iniciales pueden incluir cólicos, hipermotilidad y distensión abdominal. La


consistencia de las heces puede ir de pastosa a líquida y contener sangre. Pueden presentar
depresión, debilidad, anorexia, salivación etc. La temperatura puede encontrarse aumentada
o disminuida.

En casos más graves podemos encontrar taquicardia, pulso débil, taquipnea y extremidades
frías.

Tipos de diarreas en potros:

Podemos clasificar las diarreas de los potros según su origen:

 Diarreas de origen bacteriano: dentro de ellas podemos destacar la clostridiosis y la


salmolenosis. Están suelen tener una aparición aguda y suele requerir tratamiento
intensivo.
 Diarreas de origen vírico: el agente más común es el rotavirus. Generalmente
aparecen de forma epidémica en la explotación y suele ser suficiente con un
tratamiento de soporte.
 Diarreas Parasitarias: Intervienen agentes como strongyloides y cristosporidium.
Contrario a lo que podemos pensar, no son muy frecuentes y se pueden prevenir con
una buena pauta de desparasitación.
 Diarreas de origen alimentario: uso inadecuado de los preparados de leche artificial
o cambios bruscos en la alimentación.
 Diarreas del celo: se llama así por coincidir con el celo de la madre. Se da entre los
5 y 10 primeros días de vida. Suelen ser leves, solo requiere vigilancia por si la
situación se complicase.
 Síndrome de asfixia neonatal: se produce por isquemia intestinal debida a
momentos de asfixia del potro durante el parto. Estos potros requieren cuidados
intensivos y su pronóstico es reservado.

¿Cómo podemos prevenir las diarreas?

Los episodios de diarrea se pueden reducir llevando a cabo un buen manejo general.
Mantener una buena higiene y limpieza del box, realizar los cambios en la alimentación de
forma progresiva, evitar el estrés por mal manejo durante desplazamientos y separación de
la madre, estar atentos cuando salen a paddocks y prados arenosos y mantener una buena
pauta de desparasitación y vacunación tanto de las madres como de los potros.

Y por supuesto el uso de prebióticos y probióticos puede ayudar a prevenir y reducir el


desarrollo de diarreas en potros.

DIARREA CRONICA EN EQUINOS.

La diarrea en caballos es evidente que se diagnostica con la observación, es decir, la


presencia de heces sueltas o líquidas, diarrea continua y nalgas y cola machadas.

La diarrea es el resultado de un paso demasiado rápido de los alimentos a través del tracto
gastrointestinal, que intenta absorber la humedad y los nutrientes. Esto puede deberse a una
mayor movilidad del tracto gastrointestinal, ya sea porque se ha reducido la capacidad de
absorción de agua del intestino o porque hay una mayor liberación de humedad y
electrolitos en el mismo.

La digestión en el intestino grueso se realiza gracias a los microorganismos, llamados


habitualmente flora intestinal, presentes en el mismo. Estos transformarán cualquier fibra
que coma el caballo en nutrientes utilizables, como los ácidos grasos volátiles. Para
garantizar que los intestinos funcionen de manera efectiva y saludable, es esencial que estas
bacterias se mantengan saludables para que puedan hacer su función. A veces, el consumo
de mucha hierba de primavera, la presencia de mohos en los alimentos o cambios
repentinos en la dieta pueden alterar esta flora intestinal, lo que podría causar diarrea, pero
también pueden causar diarrea la mala salud dental, la ingesta excesiva de arena, ciertas
infecciones, parásitos y el estrés.

Prebióticos

Los prebióticos consisten, principalmente, en un tipo de fibras del forraje, las bacterias se
alimentan con estas fibras y producen ácidos grasos volátiles, cuyo proceso se denomina
fermentación. Los ácidos grasos volátiles se liberan posteriormente en el torrente sanguíneo
y el caballo los usa como fuente de energía.
Además de los forrajes más comunes (pasto, heno y henolaje), también existen varios tipos
diferentes de alternativas al forraje con los que puede complementar su forraje, o incluso
reemplazarlo por completo.

Probióticos

Los probióticos pueden usarse cuando hay una alteración de la flora intestinal de su caballo.
En estos casos el equilibrio entre bacterias buenas y malas se rompe, lo que hace que estas
últimas puedan expandirse.

TEMA 16. ENFERMEDADES DEL SISTEMA RESPIRATORIO.

ENTRAMPAMIENTO EPIGLOTICO

El Atrapamiento Epiglótico se define como el recubrimiento total o parcial de la epiglotis


por el pliegue ariepiglótico y por la mucosa subepiglótica, y produce dificultad mecánica al
paso del aire. La manera en que ocurre dicha afección es desconocida pero puede ser
causada por la inflamación de las vías aéreas y, específicamente, por la inflamación del
tejido ariepiglótico; además equinos con epiglotis hipoplásica tienen mayor posibilidad de
padecerla. Algunos de los afectados pueden acusar intolerancia al ejercicio y sonido
respiratorio anormal durante el mismo, en cambio otros pueden resultar asintomáticos. Esta
patología no siempre es diagnosticada por endoscopía en reposo, siendo más efectivo el
diagnóstico mediante endoscopía dinámica. Entre el 0,7 y el 2,1% de los equinos de carrera
tiene atrapamiento epiglótico. El pronóstico es favorable después de realizar la sección
axial transoral del tejido ariepiglótico, aunque en algunos casos puede haber recurrencia
post cirugía o desarrollo de desplazamiento dorsal del paladar blando.

HEMIPLEJÍA LARINGEA

La hemiplejia laríngea es una enfermedad que afecta a las vías respiratorias altas de los
caballos. Hace que disminuya el flujo de aire hacia los pulmones y puede causar
intolerancia al ejercicio. A los caballos que la sufren se los llama «roncadores», porque, al
hacer ejercicio, hacen un ruido respiratorio característico que suena como un ronquido. La
laringe (similar a la laringe o la nuez de los humanos) es la estructura que conecta las fosas
nasales con la tráquea. Está formada por un grupo de cartílagos que permiten que el aire
pase hacia la tráquea y protegen las vías respiratorias durante la deglución. La causa de la
hemiplejia laríngea es la parálisis de uno o de ambos de estos cartílagos (llamados
cartílagos aritenoides), debido a una falta de inervación que da lugar a la atrofia del
músculo que mueve el cartílago aritenoides. El cartílago aritenoides afectado con más
frecuencia es el izquierdo (hasta en el 95 % de los casos). En un caballo normal, los
aritenoides permiten un flujo máximo de aire hacia la tráquea durante la abducción (el
movimiento hacia afuera de los cartílagos aritenoides para abrir la entrada a la tráquea). Los
caballos con hemiplejia laríngea sufren parálisis del cartílago aritenoides, lo que impide la
abducción o abertura de su garganta al tomar aire. Esto hace que se reduzca el flujo de aire
hacia los pulmones debido a la obstrucción por el cartílago paralizado, lo que causa ruidos
respiratorios e intolerancia al ejercicio.

TRATAMIENTO

Las recomendaciones de tratamiento varían en función de la gravedad/el grado, la raza, la


edad y el uso del caballo. Existen cuatro opciones de tratamiento, descritas a continuación:

 Laringoplastia protésica: es el tratamiento más común y puede realizarse con el


caballo de pie y sedado o administrándole anestesia general. El cartílago paralizado
se retira hacia atrás y se fija, en una posición abierta/de abducción a través de una
incisión en la zona de la garganta a la altura del ahogadero. La sutura funciona
como «prótesis» del músculo paralizado.
 Ventriculectomía/cordectomía: se extraen el ventrículo y la cuerda vocal (ubicada
bajo el cartílago aritenoides) para ensanchar la vía respiratoria; se hace de forma
aislada o junto con una laringoplastia protésica. Este procedimiento por sí solo
puede mejorar el rendimiento y reducir los ruidos respiratorios de razas de tiro o
caballos de exhibición que no necesitan alcanzar altas velocidades. Se realiza con
anestesia a través de una incisión bajo la quijada, hacia las vías respiratorias
(conocida como laringotomía) o introduciendo un endoscopio (o «escopio») con un
láser por el ollar. Las incisiones de la laringotomía suelen dejarse abiertas para que
cicatricen por sí solas. Las técnicas con láser pueden llevarse a cabo con el caballo
despierto y de pie. No requieren ninguna incisión, porque el endoscopio y el láser se
introducen en la laringe a través de la nariz. La técnica del láser con el caballo de
pie es ideal para las razas de tiro, que pueden tener dificultades para recuperarse de
la anestesia general.
 Aritenoidectomía: extracción del cartílago aritenoides paralizado que sirve para
agrandar la abertura hacia la tráquea. Este procedimiento es ideal para caballos con
los que la laringoplastia no ha funcionado o con infección de un cartílago
aritenoides. Requiere anestesia general y se hace a través de una incisión en la
garganta (llamada laringotomía; véase «Ventriculectomía/cordectomía»). En
comparación con la laringoplastia protésica, existe un mayor riesgo potencial de
complicaciones y se reduce el pronóstico de retorno al nivel de competición
anterior.
 Injerto de pedículo neuromuscular: intervención quirúrgica que reinerva los
músculos que controlan la abducción del cartílago aritenoides. Se toma un nervio
(primer nervio cervical) de uno de los músculos del cuello y un ramo de dicho
nervio se coloca en el músculo que inerva el cartílago aritenoides. Los caballos
jóvenes con hemiplejia de grado 3 son considerados buenos candidatos; los caballos
afectados por la enfermedad en grado 3 responderán a la reinervación más rápido
que los que sufran el grado 4. La reinervación tarda entre 6 y 12 meses para
devolver la funcionalidad. Los caballos sometidos a una laringoplastia anterior
sufren daños en el nervio utilizado en este procedimiento, así que no son candidatos
para esta intervención.

NEUMONÍA Y PLEURONEUMONIA

La pleuroneumonía es un problema frecuente en el caballo. Esta enfermedad consiste en la


colonización bacteriana del parénquima pulmonar, desarrollo de una neumonía o abscesos
pulmonares y la consiguiente extensión del proceso hacia la pleura visceral y el espacio
pleural provocando pleuritis.

La etiología radica en infecciones producidas casi en su totalidad por una bacteria aerobia
llamada Streptococcus equi var. Zooepidemicus que normalmente habita en la orofaringe.
Esta enfermedad se desencadena por procesos de inmunosupresión: el caballo es sometido a
estrés por viajes en remolques o cuadras de transporte aéreo, entre otros, que permiten el
aumento de la población del microorganismo y que este llegue a las zonas respiratorias
bajas. Allí producirá pleuritis, permitiendo así que las bacterias invadan al líquido pleural
(LP). Existen diversos factores que predisponen la infección, como aumento de la
temperatura y humedad ambiental, así como también el incremento de la población de
bacterias en el aire.

TRATAMIENTO

El tratamiento para la pleuroneumonía se basa en cuatro principios básicos:

 En primer lugar, la aplicación de antibioterapia sistémica para inhibir el crecimiento


bacteriano. La elección de los antibióticos debe basarse en los resultados obtenidos
del cultivo del líquido pleural y traqueal. Se pueden utilizar penicilinas en
combinación con aminoglucósidos y metronidazol, o cefalosporinas de última
generación como el ceptiofur. Como los tratamientos son prolongados se
recomienda mantener el caballo bajo tratamiento parenteral en la fase críticas (10-
15 días) y continuar con el suministro de antibióticos orales durante 2-4 meses,
entre los que se pueden utilizar cloranfenicol, enrofloxacina y rifampicina, teniendo
en cuenta que se deben administrar en combinación ya que predisponen a generar
resistencia.
 En segundo lugar, tenemos la administración de terapias analgésicas y
antiinflamatorias para evitar complicaciones secundarias, con AINE como el
flunixín meglumine o la fenilbutazona, que brindan bienestar al animal
disminuyendo los procesos inflamatorios.
 En tercer lugar, tenemos el drenaje del líquido pleural que permite mejorar la
capacidad respiratoria del animal. Hay diversas opciones: torácico intermitente y
permanente, pleuroscopia y debridaje, drenaje torácico abierto sin resección costal,
lavado pleural, drenaje torácico abierto con drenaje y resección costal y resección
pulmonar. Entre las complicaciones del drenaje pleural tenemos arritmia cardiaca,
punción del intestino, hígado y corazón, inflamación localizada, laceración
pulmonar, hemotórax y neumotórax.
 En cuarto lugar tenemos el tratamiento de soporte. Se recomienda la instauración de
un tratamiento de fluidoterapia durante 48-72 horas, sobre todo en caballos con
signos de anorexia y endotoxemia. También se recomienda la oxigenoterapia de 10-
15 l/min en casos de hipoxemia e insuficiencia respiratoria, así como la utilización
de broncodilatadores.

La profilaxis contra la laminitis es muy importante, ya que estos animales están


predispuestos a padecerla, por lo que es necesario el ajuste de la dieta y descanso.

PRONÓSTICO

El pronóstico de la pleuroneumonía es favorable en aquellos animales diagnosticados


precozmente y que reciben un tratamiento agresivo. En los casos crónicos es desfavorable,
sobre todo por el coste del tratamiento y las limitaciones en la elección del agente
antimicrobiano, y solo el 55-60% de los caballos regresa a sus actividades deportivas
normales.

Las complicaciones que trae la pleuroneumonía como secuela son las fístulas
broncopleurales, neumotórax, laminitis, cólicos, trombosis yugular y colitis asociada a los
antibióticos.

GURMA

La Adenitis Equina se reconoció por primera vez con características contagiosas a fines del
siglo XIII, considerándose por mucho tiempo una afección exclusiva de los potros, de
distribución mundial y diagnosticada frecuentemente. Esta enfermedad es también conocida
como papera, gurma, moquillo equino, distemper, linfoadenomegalia, linfoadenitis
supurativa y strangles. Es una enfermedad infecciosa causada por el Streptococcus equi
subespecie equi. Se presenta con un curso agudo y muy contagioso entre los equinos. Los
caballos jóvenes entre 1 y 5 años de edad se encuentran predispuestos a padecerla,
alcanzando entre el 30-100% de morbilidad y menos del 5 % de mortalidad, luego de un
periodo de incubación de 3 a 14 días. El Streptococcus equi equi se caracteriza por afectar
las vías respiratorias superiores y producir abscesos en los ganglios linfáticos adyacentes
(retrofaríngeos medios y mandibulares). Estos pueden fistulizar hacia el interior del
organismo, drenando pus en las bolsas guturales en primera instancia y complicándose aun
más si afecta a las vías respiratorias bajas por continuidad. También los abscesos pueden
fistulizar hacia el exterior.
Los signos clínicos más frecuentes son fiebre (40 – 41°C), relacionados con el cuadro de
hipertemia (anorexia, decaimiento, mialgia, etc.), en un principio linfoadenomegalia de
ganglios regionales, secreción nasal purulenta y faringitis que puede ser intensa e impedir la
deglución (disfagia). Las complicaciones de la adenitis equina pueden incluir sinusitis,
infección mucopurulenta de las bolsas guturales (empiema), inflamación inmunomediada
de los vasos sanguíneos por la gran presencia de antígenos (púrpura hemorrágica) y
abscesos localizados en las cavidades torácica y abdominal (adenitis bastarda o aberrante).

ENFERMEDADES RESPIRATORIAS VÍRALES

Las enfermedades respiratorias virales (ERV) son un grupo de enfermedades que afectan el
sistema respiratorio de los caballos. Son causadas por virus y pueden ser muy contagiosas.
Los ERV pueden causar una variedad de síntomas, que incluyen:

 Fiebre
 Tos
 Descarga nasal
 Dificultad para respirar
 Pérdida de apetito
 Pérdida de peso

En algunos casos, los ERV pueden ser fatales.

Los virus más comunes que causan ERV en caballos son:

 Virus de la influenza equina (IEV)


 Virus del herpes equino tipo 1 (EHV-1)
 Virus del herpes equino tipo 4 (EHV-4)
 Arteritis viral equina (AVE)
 Rinovirus equino

Los ERV se pueden transmitir a través de:

 Contacto directo con caballos infectados


 Contacto con secreciones respiratorias de caballos infectados
 Aerosoles
 Equipo contaminado

El diagnóstico de ERV se basa en:

 Los signos clínicos


 El historial del caballo
 Pruebas de laboratorio
El tratamiento de ERV es de apoyo y puede incluir:

 Antiinflamatorios no esteroideos (AINE)


 Antitusivos
 Fluidoterapia
 Oxigenoterapia

La prevención de ERV es importante y se puede lograr mediante:

 Vacunación
 Cuarentena de caballos nuevos
 Buenas prácticas de higiene
 Bioseguridad

ENFERMEDAD RESPIRATORIA CRONICA OBSTRUCTIVA

La Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) es una enfermedad degenerativa del


sistema respiratorio que afecta a caballos de todas las edades, razas y sexos. Se caracteriza
por una obstrucción crónica de las vías aéreas, lo que dificulta la respiración y reduce el
intercambio de gases.

Causas:

 Exposición a alérgenos: polvo, heno, moho, polen, etc.


 Infecciones respiratorias: virus, bacterias, hongos.
 Irritantes ambientales: humo, gases, productos químicos.
 Factores genéticos: predisposición individual.

Síntomas:

 Tos crónica: seca o productiva, especialmente después del ejercicio.


 Dificultad para respirar: disnea, respiración abdominal, aleteo de ollares.
 Intolerancia al ejercicio: fatiga, disminución del rendimiento.
 Pérdida de peso: disminución del apetito, caquexia.
 Descarga nasal: mucosidad clara o purulenta.

Diagnóstico:

 Auscultación pulmonar: sibilancias, ronquidos, estertores.


 Endoscopia traqueobronquial: visualización de las vías aéreas inflamadas y
obstruidas.
 Lavado broncoalveolar: análisis del líquido bronquial para identificar células
inflamatorias y patógenos.
 Radiografías torácicas: hiperinsuflación pulmonar, infiltrados intersticiales.

Tratamiento:

 Broncodilatadores: Salbutamol, terbutalina.


 Corticoides: Fluticasona, dexametasona.
 Antibióticos: En caso de infección bacteriana.
 Antiinflamatorios no esteroideos (AINEs): Flunixin meglumina, ketoprofeno.
 Oxigenoterapia: En casos severos.
 Modificación del ambiente: Reducción de la exposición a alérgenos e irritantes.

Pronóstico:

El pronóstico de la EPOC es variable y depende de la severidad de la enfermedad, la edad


del caballo y la respuesta al tratamiento. La EPOC no tiene cura, pero con un tratamiento
adecuado se puede controlar la enfermedad y mejorar la calidad de vida del caballo.

Prevención:

 Vacunación contra enfermedades respiratorias.


 Control de la exposición a alérgenos e irritantes.
 Manejo adecuado del ejercicio.
 Detección temprana y tratamiento oportuno de las infecciones respiratorias.

HEMORRAGIA PULMONAR INDUCIDA POR EL EJERCICIO.

La Hemorragia Pulmonar Inducida por el Ejercicio (HPIE) es una enfermedad común en


caballos de alto rendimiento, como los de carreras y salto. Se caracteriza por la presencia de
sangre en las vías aéreas después del ejercicio intenso.

Causas:

 Hipertensión vascular pulmonar: Aumento de la presión arterial en los pulmones


durante el ejercicio.
 Presión negativa intrapleural: Disminución de la presión en la cavidad torácica
durante la respiración.
 Daño en los capilares pulmonares: Fragilidad de los vasos sanguíneos en los
pulmones.
 Inflamación pulmonar: Respuesta inflamatoria a la irritación por el ejercicio.

Factores de riesgo:

 Intensidad del ejercicio: Mayor riesgo con ejercicio intenso y de larga duración.
 Edad: Mayor riesgo en caballos jóvenes.
 Raza: Mayor predisposición en Pura Sangre Inglés.
 Sexo: Mayor riesgo en machos.
 Ambiente: Exposición a polvo, humo o gases irritantes.
 Enfermedades respiratorias: Infecciones o enfermedades pulmonares preexistentes.

Síntomas:

 Tos: Seco o con sangre, especialmente después del ejercicio.


 Descarga nasal: Mucosidad clara o sanguinolenta.
 Dificultad para respirar: Disnea, respiración abdominal.
 Intolerancia al ejercicio: Fatiga, disminución del rendimiento.
 Pérdida de peso: Disminución del apetito.

Diagnóstico:

 Auscultación pulmonar: Sibilancias, ronquidos, estertores.


 Endoscopia traqueobronquial: Visualización de las vías aéreas con sangre o
mucosidad sanguinolenta.
 Lavado broncoalveolar: Análisis del líquido bronquial para identificar células
inflamatorias y sangre.
 Radiografías torácicas: Infiltrados pulmonares, patrón intersticial.

Tratamiento:

 Reposo: Suspensión del ejercicio hasta la resolución de la enfermedad.


 Broncodilatadores: Salbutamol, terbutalina.
 Corticoides: Fluticasona, dexametasona.
 Antiinflamatorios no esteroideos (AINEs): Flunixin meglumina, ketoprofeno.
 Oxigenoterapia: En casos severos.

Pronóstico:

El pronóstico de la HPIE es generalmente bueno. La mayoría de los caballos se recuperan


completamente con el tratamiento adecuado y el descanso. Sin embargo, en casos severos,
la HPIE puede ser fatal.

Prevención:

 Entrenamiento gradual: Aumentar la intensidad del ejercicio de forma gradual.


 Calentamiento y enfriamiento: Realizar un calentamiento y enfriamiento adecuado
antes y después del ejercicio.
 Control del ambiente: Reducir la exposición a polvo, humo o gases irritantes.
 Detección temprana y tratamiento oportuno de las enfermedades respiratorias.

TEMA 17. ENFERMEDADES DEL SISTEMA MUSCULO ESQUELETICO.

SINDROME NAVICULAR

El Síndrome Navicular equino se define como una claudicación crónica de las extremidades
anteriores cuyo origen es el dolor localizado en el hueso navicular y/o estructuras
adyacentes, el ligamento sesamoideo impar del navicular, la bursa del navicular y el tendón
flexor digital profundo.

Se desconoce la causa exacta del Síndrome Navicular; sin embargo, se cree que están
implicadas alteraciones biomecánicas, causando un daño en el hueso navicular que conduce
a una remodelación ósea y destrucción del mismo. Esta remodelación ósea anómala puede
afectar a la integridad del hueso navicular provocando dolor y progresión de la lesión.

Síntomas

El dolor producido, cuando se presiona sobre el navicular alterado, es tan grande que el
caballo intenta pisar con la parte anterior del casco (pinzas o lumbres), por lo que acorta la
amplitud de sus trancos y crea la sensación de que el caballo tiene los hombros rígidos.

El síndrome navicular engloba muchas estructuras de la zona y los especialistas tienen


diferentes opiniones sobre dónde comienza la lesión y hacia qué estructura evoluciona.

La repercusión de la circulación sanguínea en el navicular

En la circulación sanguínea del pie está involucrado el casco y su elasticidad.

Cuando el caballo pisa, el casco se expande y las estructuras internas se llenan de sangre.
Este llenado de sangre actúa también como un cojín hidráulico que amortigua el impacto.

El navicular o sesamoideo distal es un hueso poco irrigado por vasos sanguíneos y por lo
tanto que se ve muy influido por un mínimo descenso del flujo de sangre.

LAMINITIS

La laminitis (hinchazón de la lámina del casco) es un problema frecuente y posiblemente


devastador del casco que afecta a todos los miembros de la familia equina: caballos, ponis,
burros, mulas y caballos salvajes. El proceso de la enfermedad consiste en que se separa la
unión entre la pared del casco y la falange distal, lo que normalmente se llama hueso del
casco, hueso pedio o tercera falange.

La falange distal/hueso del casco en el caballo es similar al hueso de la punta del dedo
central de los humanos. Está encajado por completo en el casco. Igual que con la uña
humana, la pared del casco está fuertemente sellada al hueso del casco con una unión de
piel y epidermis.

La unión pared del casco-hueso del casco es lo único que impide que el peso del caballo
(aproximadamente 500 kg o 1100 libras) saque el hueso del casco a través de la parte de
abajo de la suela del casco. Esta unión debe ser lo suficientemente fuerte como para
soportar la presión que soporta el casco al galopar, y lo suficientemente flexible como para
dejar que la pared del casco crezca.

Para que la resistencia de la unión pared del casco-hueso del casco sea máxima, está
conectada por varios cientos de pliegues conocidos como láminas. La superficie de cada
lámina se pliega también en muchas láminas secundarias más pequeñas, que aumentan aún
más el área de superficie y, por tanto, la resistencia de la unión pared del casco-hueso del
casco.

Como las láminas están formadas por células vivas con un abundante suministro de sangre
y nervios, la unión pared del casco-hueso del casco puede padecer gran variedad de
enfermedades sistémicas que pueden favorecer que aparezca laminitis.

Causas principales

 Sobrecarga de grano
 Comer hierba frondosa
 Enfermedad intestinal grave: diarrea o cólico quirúrgico
 Septicemia (bacterias que circulan por el torrente sanguíneo) debido a, entre otras
causas a:
 Pleuroneumonía
 Infección del útero debido a la retención de la placenta en yeguas recién paridas
 Peritonitis septicémica (infección de la cavidad del vientre).
 Exposición a virutas de nogal negro que cubren lechos de flores
 Carga de peso excesivo (p. ej.: el caballo pisa sobre un clavo en la extremidad
delantera izquierda y no puede cargar peso; si el problema de la extremidad
delantera izquierda no se resuelve, la pata delantera derecha tiene un mayor riesgo
de presentar laminitis por cargar la mayor parte del peso = laminitis de extremidad
contralateral)

Factores que contribuyen


 Demasiados glucocorticoides circulantes; enfermedad de Cushing del caballo o
administración de corticosteroides
 Síndrome metabólico: normalmente por obesidad
 Comer alcaloides del cornezuelo del centeno, como los que hay en el heno o el
pasto puntero infestado de endófitos
 No hacer ejercicio (con frecuencia asociado con obesidad)
 Ejercicio agotador poco habitual
 Golpes excesivos en las pezuñas por hacer ejercicio sobre una superficie dura:
“infosura de carretera”
 Estrés: ocupación o entorno de estrés elevado, transporte a larga distancia,
hospitalización
 Formación deficiente del casco o recorte o herrado inadecuado.
 Antecedentes de laminitis: daño anterior de la vasculatura digital o de la dermis
laminar

Tratamiento

La laminitis es una de las enfermedades de los caballos más estudiada. A pesar de ello,
todavía quedan muchos datos que no se conocen por completo. Por tanto, la prevención y el
tratamiento de la laminitis siguen siendo difíciles.

El período durante el que tenemos la mayor posibilidad de influir en el resultado es antes de


que el caballo siquiera empiece a tener signos de dolor en la pata (tratamiento preventivo).
La crioterapia (permanecer de pie con botas con hielo) ha demostrado proteger la pezuña y
ser una buena prevención.

Una vez que el caballo muestra signos de laminitis, el proceso destructivo ya está en curso
en su mayoría y el tratamiento se hace mucho más difícil, con resultados variables.

ABSCESOS Y HERIDAS PENETRANTES DEL CASCO

Abscesos:

Un absceso en el casco equino es una acumulación de pus en la región podal, generalmente


causada por una infección bacteriana.

Causas:

 Penetración de objetos extraños: Clavos, piedras, alambres.


 Heridas en la palma o suela del casco.
 Falta de higiene en el establo.
 Deficiencias en el herraje.

Síntomas:
 Cojera: Leve a intensa, dependiendo de la severidad del absceso.
 Dolor: Sensibilidad al tacto en la zona afectada.
 Calor: Aumento de la temperatura en la zona del absceso.
 Hinchazón: Agrandamiento de la zona afectada.
 Pus: Drenaje de secreción purulenta en casos avanzados.

Diagnóstico:

 Examen físico del casco.


 Radiografías: Visualización de la extensión del absceso.
 Pruebas de laboratorio: Identificación del tipo de bacteria presente.

Tratamiento:

 Localización y apertura del absceso: Drenaje del pus y limpieza de la zona.


 Antibióticos: Administración de antibióticos sistémicos o locales.
 Antiinflamatorios: Reducción del dolor e inflamación.
 Vendajes: Protección de la zona afectada.
 Cuidados del casco: Limpieza y herraje adecuado.

Pronóstico:

El pronóstico de los abscesos en el casco equino es generalmente bueno con un tratamiento


adecuado. La mayoría de los caballos se recuperan completamente en 2-4 semanas. Sin
embargo, en casos severos, los abscesos pueden complicarse con la formación de fistulas o
necrosis del tejido.

Heridas Penetrantes:

Las heridas penetrantes en el casco equino son lesiones que atraviesan la pared del casco y
pueden afectar las estructuras internas del pie.

Causas:

 Pisadas de otros caballos.


 Clavos o tornillos que atraviesan el casco.
 Herramientas afiladas.
 Accidentes con objetos punzantes.

Síntomas:

 Cojera: Grave, con incapacidad para apoyar el miembro afectado.


 Hemorragia: Sangrado abundante.
 Dolor: Intenso, con vocalizaciones del caballo.
 Deformidad del casco: Alteración en la forma del casco.

Diagnóstico:

 Examen físico del casco.


 Radiografías: Visualización de la profundidad de la herida y el daño a las
estructuras internas.
 Pruebas de laboratorio: Identificación de posibles bacterias presentes.

Tratamiento:

 Sutura de la herida: Cierre de la herida con puntos de sutura.


 Antibióticos: Administración de antibióticos sistémicos o locales.
 Antiinflamatorios: Reducción del dolor e inflamación.
 Vendajes: Protección de la zona afectada.
 Cuidados del casco: Limpieza y herraje adecuado.
 Reposo: Restricción del movimiento del caballo para evitar complicaciones.

Pronóstico:

El pronóstico de las heridas penetrantes en el casco equino depende de la severidad de la


lesión y la rapidez del tratamiento. En casos leves, la recuperación puede ser completa en 2-
4 semanas. Sin embargo, en casos severos, las heridas pueden complicarse con infecciones
graves, necrosis del tejido o incluso la pérdida del pie.

Prevención:

 Mantener el establo limpio y libre de objetos punzantes.


 Examinar los cascos de los caballos regularmente.
 Realizar un herraje adecuado y regular.
 Evitar el contacto con otros caballos que puedan tener abscesos o heridas.

CUARTIADURAS DEL CASCO

Los cascos de los caballos son una parte integral de su anatomía y salud. Están formados
por una estructura ósea, cubierta por una capa externa dura y resistente conocida como
corona o superficie de la pezuña. Pero, a veces, los cascos de los caballos sufren daños
como grietas y cuartos. Las grietas son pequeñas líneas o hendiduras en la superficie del
casco, causadas por la deshidratación, el uso excesivo o un estiramiento excesivo del casco.
Los cuartos son áreas del casco que se hacen más finas o frágiles a medida que el caballo
envejece

Clases de Fisuras en la pared del casco del caballo


Tipos;

 Superficiales; no suelen causar dolor ni generar mayores problemas, ya que afecta a


la capa superficial de la pared sin llegar a zonas sensibles, esto supone no producir
cojera ni sintomatología.
 Profundos; pueden ser el caso, debido a no tratar correctamente un cuarto
superficial, estos ya afectan al corion laminar, suelen ser dolorosos produciendo
cojera y en casos más graves llegar a ser hasta sangrantes.

Dependiendo su dirección;

 Ascendentes: nacen en el borde solear abriéndose hacia el rodete coronario.


 Descendente: este nace en el rodete coronario con dirección al borde solear.

Ubicación;

 Bilaterales: en ambos lados del pie.


 Unilaterales: fisura en un solo lado del pie.

El casco en sí mismo constituye un sistema de bombeo, recoge toda la sangre que baja a la
articulación, en cada paso que realiza está expuesto a distintas fuerzas tanto físicas como
biomecánicas, esto se agrava cuando no tiene la suficiente elasticidad o las laminillas se
han debilitado, por lo tanto la importancia de tener unas ranillas elásticas y sanas.

nilla combinación natural de 8 ingredientes activos regeneradores y acción hidratante, con


aceites vegetales concentrados ecológicos, biotina y queratina vegetal cuyas propiedades
aportan elasticidad, resistencia y nutrición, combinación que ayuda a proteger de las
infecciones fúngicas y bacterianas, dando un brillo natural respetando la estructura y
características natural del casco.

En resumen, los cascos del caballo son una parte importante de su anatomía y salud, y es
importante asegurarse de que estén bien cuidados e hidratados Y aportar una buena
alimentación adecuada para prevenir futuras lesiones, deben ser revisados cada dia para
detectar cualquier problema y dar la solución mas correcta junto con un profesional
especializado.

¡Esperamos haber resuelto tus dudas y te haya sido útil este articulo!

Si quieres saber más sobre el caso del caballo, te invitamos a leer los siguientes artículos:
De que esta hecho el casco del caballo, estructura y cuidados

Arestines o arestín en caballos que es?

SESAMOIDITIS Y FRACTURAS DE LOS SESAMOIDEOS PROXIMALES,


PATOLOGIAS DE LOS METACARPIANOS (CAÑERAS, SOBRECAÑA Y
FRACTURAS), DESVIACIONES ANGULARES DEL CARPO, FRACTURAS DEL
CARPO, CARPITIS, ESPARAVANES (OSEOBLANDO), OSTEOCONDROSIS,
ENGANCHE ROTULIANO, RABDOMIOLISIS, SINDROME HIPERCALEMICO.

También podría gustarte