Tema: ALABANZA Y ADORACION
Luc: 10.22
La Alabanza y la Adoración
¿Qué es la alabanza? ¿En qué consiste la alabanza?
Cuando mencionamos esta palabra, acude a nuestra mente al Idea de
la música. Y esto es verdad en parte, porque la alabanza Incluye la
música, pero abarca mucho más. Además de la música, Incluye a la
poesía, y cualquier acto que sea hecho con el propósito de decirle al
mundo que tenemos un Dios poderoso, que es el Rey de nuestra
vida. Salmos 9: 11 dice: "Cantad a Jehová, que habita en Sión.
Publicad entre los pueblos sus obras Es decirle al mundo todo lo
que Él ha hecho por nosotros". Dice la palabra de Dios en Hebreos
13:15 "Así que ofrezcamos siempre a Dios, por medio de Él,
Sacrificio de Alabanza" ¿Y qué significa esto? El mismo versículo
lo aclara diciendo: "es decir, fruto de labios que confiesan su
nombre". Es festejar, como cuando un niño ve a su papá. El niño se
alegra cuando ve a su papá y corre a su encuentro. Se ríe y
demuestra sinceramente el aprecio y amor que siente por su papá.
Hay algo curioso con respecto a lo que la Biblia dice que es la
alabanza. Aparte del significado de publicar o hacer públicas las
grandes maravillas de Dios, la palabra connota "presumir", pero no
en el sentido de envanecerse, sino de un orgullo ó satisfacción por lo
que Dios hace por nosotros.
Es como cuando un esposo ama a su esposa y cuando van abrazados
por la calle, quisiera que todos se den cuenta cuánto ama a su
esposa, que se den cuenta cuán bella es, que digan los demás: "Mira,
esa es la esposa de fulano de tal, ¡qué guapa es! ¡Qué afortunado
es!". Eso es alabar a Dios, que el mundo entero diga: "¡Grande es
el Dios de los cristianos¡ ¡Cuánto ha hecho por los que lo sirven!"
¿Y por qué tenemos que alabar a Dios?
En primer lugar Salmos 65:1 dice "Tuya es la alabanza en Sion...
Oh Dios". Suya es la alabanza, la gloria y todo el honor".
¿Cuál es el propósito del hombre en esta Tierra? Isaías 43:7 dice,
hablando Dios: "...para gloria mía los he creado, los formé y los
hice". Alabar, honrar y glorificar a Dios. Aunque perece muy
general, esta razón es muy abarcante, porque incluye toda nuestra
vida. Él nos hizo, es nuestro creador, y por tanto es el único que se
merece nuestra alabanza. No hay otro ser sobre la tierra ni en todo el
universo que se merezca nuestra adoración sino sólo Dios;
recordemos que Satanás nos quiero destruir porque somos lo más
importante para Dios, y sabe que un modo de debilitar nuestra
relación con Dios, es haciendo que honremos a otros dioses. Lo que
no alaba a Dios, si no cantamos para Dios, si no usamos los talentos
que Dios nos dio exclusivamente para Él, lo estamos haciendo para
el enemigo. "El que no es conmigo, contra mí es".
Además de que nos hizo, Él nos compró con su sangre, el venir a
morir por nosotros para rescatarnos del pozo del pecado en que
vivíamos. Así que somos doblemente suyos. Dice la Biblia en 1
Corintios 6:20: "Porque habéis sido comprados por precio;
glorificad a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales
con de Dios"La alabanza es un fruto de la comunión con Dios, una
consecuencia.
Apocalipsis 14:7 dice el mensaje del primer ángel: "... Teman a Dios
y denle gloria (alabanza) porque la hora de su juicio ha llegado",
donde vemos que tiene una importancia fundamental en estos
últimos días.
¿Cómo debemos alabar? La Biblia da órdenes específicas de cómo
tiene que ser nuestra alabanza. Salmos 9:1 dice: "Te alabaré, oh
Jehová, con todo mi corazón..." a Esto nos dice que si alabamos a
Dios, debemos hacerlo sinceramente, no de labios para afuera, sino
que nazca del corazón".
Además de hacerlo de corazón, Salmos 47:7 dice que debemos
cantar con inteligencia, es decir, pensando lo que estamos cantando,
con entendimiento. Si cantamos "Sonreíd" hay que sonreír, si
cantamos sobre saludarnos, hay que hacerlo. Eso no es Irreverencia.
Lo que sí es irreverencia es cantar algo en "piloto automático", por
inercia ó mecánicamente.
La Biblia remarca también el hecho de alabar a Dios con alegría y
júbilo. Salmos 63:5 dice "... y con labios de júbilo te alabará mi
boca". Sofonías 3:14-18 son versículos muy Interesantes, porque
dicen y confirman una y otra vez que la alabanza debe ser con
alegría, con júbilo, y explica que debe ser así porque Dios ha
retirado sus juicios que tenía sobre nosotros. Incluso dice que Dios
se alegra y canta. Esto es todo b contrario de lo que enseñan algunas
personas que Dios es un Dios extremadamente serio, y que no se
alegra. Se ha confundido el término reverencia, (respeto) con miedo.
Hemos encerrado a Dios en una esfera de misterio y lo hemos
alejado de esta tierra, pensando que Él no se interesa por todo
nuestra vida, y nos hemos olvidado que Él es nuestro Padre, y se
interesa hasta en el más mínimo detalle de nuestra vida. La vida
cristiana no debe ser una vida pesada sino gozosa, porque Él nos
salvó y nos regala esa salvación.Si buscamos en la Biblia ejemplos
de la alabanza, encontraremos muchos, porque el pueblo de Israel
tenía una forma sincera de alabar, incluso la Biblia dice en Salmos
47:1 "Aplaudan.... aclamen a Dios con voces de júbilos" ¿Cuáles
son los voces de júbilo? Las que usamos cuando alguien anota un
gol, etc.
¿Por qué dice la Biblia esto? Porque ya dijimos que todo es para
Dios, hasta nuestras alegrías debieran ser para Él.
Ahora veamos lo que significa la Adoración. La palabra que se usa
en el griego para adoración es "Proskuneo" que significa
literalmente postrarse, incluso besar. La adoración consiste en
bajarnos del trono de nuestras vidas y dárselo a Él, para que reine en
todos lose aspectos de nuestra vida. Es más importante que la
alabanza porque de la adoración dependerá nuestra comunión con
Dios. Adorar a Dios significa darle el lugar que Él se merece, el
primer mandamiento de los 4 primeros mandamientos. Si no lo
reconocemos a Él sinceramente como nuestro Creador, Dios y
Salvador Personal, no servirá de nada todo lo que podamos cantar,
hacer ó decir, nada nos salvará. Por lo tanto, nuestra mejor adoración
es entregarle a Dios nuestro ser corazón y rendirle nuestra vida sin
reservas. No tener un encuentro emocional sino encontramos con El.
Salmos 29:2: "...adorad a Jehová en la hermosura de su santidad"
En San Juan 4:20-26 se nos relata la experiencia de Jesús y la mujer
samaritana, en donde toda la conversación gira en torno a la
verdadera adoración. El versículo 23 nos dice que el Padre está
buscando ó quiere que le adoren en espíritu y en verdad. Adorarlo en
Espíritu es adorarlo con todo el corazón. Los verdaderos adoradores
están llenos del amor de Dios mediante la presencia interior del
Espíritu Santo. Y adorarlo en verdad es tener nuestra mente guiada,
santificada y energizada por Dios mediante su Palabra.
Recurriendo a la ilustración del niño que ve a su papá, diríamos que
la adoración es como cuando el niño después de festejar la llegada
de su papá, se sienta en sus piernas y le dice personalmente cuánto le
ama. Y en la expresión musical, serían los cantos y/o la música que
nos guía a la presencia de Dios, que es lenta, suave, que nos permite
meditar y hablar con Dios íntimamente.
CONCLUSION
Y es aquí donde se nota la diferencia entre la alabanza y la
adoración:
Adorar es honrar a Dios en la totalidad de nuestra vida, dejar que
nuestro yo muera y permitir que Cristo gobierne nuestra vida. Es
decirle personalmente que le amamos.
Y la alabanza es la demostración pública de las grandes maravillas
que Dios ha hecho por nosotros. Es la música alegre, más rítmica, de
fiesta espiritual, de gozo, júbilo.
Basta comparar los himnos "Yo tengo Gozo", de alabanza, y "Jamás
podrá alguien separarnos", de adoración, para notar la diferencia
entre las expresiones musicales de alabanza y adoración.
La adoración nos lleva a entregamos completamente a Dios, y una
vez que hemos estado en su presencia, salimos henchidos del gozo y
la felicidad que sólo Él nos da y lo podemos alabar y contarle el
mundo de Él y su Gran Amor.
EXHORTACIÓN
Por estas razones, estimados hermanos, es que quiero invitarlos a
renovar pactos con el Señor. Si tú no lo conoces bien, te invito a
conocerlo, a sentir ese felicidad que has estado buscando durante
mucho tiempo, que has intentado llenar con agua que no sacia tu
sed. Yo te invito a que vayas al Río de Agua Viva. Una vez que lo
veas, que lo reconozcas como tu Creador, empezarás a adorarlo, y
reconocerás que por ti mismo no puedes hacer nada sino hundirte
más y más en la desesperación. Todo lo demás será sencillo: al
pedírselo a Dios, Él te dará el arrepentimiento, confesarás tus
pecados, Él te sanará tus heridas y tu lo alabarás por siempre.
Sí tu ya lo conociste, pero te sientes alejado de Aquel que dio todo
por ti, medita si no empezó ese alejamiento cuando dejaste de
adorarlo, cuando apartaste tu vista de Él y te fuiste en pos de otras
cosas, desplazando el lugar que le habías dado a Él. Gracias a DIOS
por su palabra que nos muestra cómo ir hacia Él. Gracias al Espíritu
Santo por convencemos del pecado. Gracias a Jesús por pagar la
deuda que teníamos nosotros.
¡ADOREMOS Y ALABEMOS AL QUE VIVE Y, REINA POR
LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS!
ADORACION Y ALABANZA
El concepto de ADORACION bíblicamente hablando alude con
carácter de exclusividad esa dinámica revitalizadora que se produce
en la comunión cercana entre el Adorador y Dios. La Adoración,
es tan amplia y profunda que implica la totalidad de nuestra vida
transformada y constantemente renovada por el poder del Espíritu
Santo gracias a la obra de Jesucristo en la Cruz.
En el contexto bíblico la adoración se gráfica significativamente
mediante la palabra Postrarse, cuyo significado es, hincarse de
rodillas humillándose por tierra ponerse a los pies de otro en señal
de respeto veneración o ruego. Nada más exacto para definir nuestra
situación delante de Dios pues para el creyente no hay otro sino Dios
quien merece este reconocimiento, además es el término que
mayormente se encuentra en las escrituras para referirse a la
Adoración. En varios pasajes de las escrituras se menciona la
palabra “Postrarse” o “Postró” para expresar la actitud de adoración
que tenían los hombres para honrar a sus reyes y dioses así como es
la misma actitud de adoración que tenía el Pueblo de Israel ante
Jehová. (Ex. 4:31; 34:8; Deut.17:3; Cron.29:28-30; Salm.95:6;
Salm.99:5; Dan.3:5,7,11; Mat.4:9; Luc.4:7; Hech.10:25; Ap.4:10,
14; 19:4,10; 22:8). de allí que la operacionalidad de la conducta de
Postrarse es ilustrativa para comprender la actitud y el sentir que
deben motivar nuestra verdadera adoración a Dios, pero si solo
observamos el postrarse dentro del plano puramente conductual
como una “expresión de adoración” concluiríamos que sería una
simple muestra de reverencia externa, por lo demás mecánica,
manipulable , ritualista y en muchos casos falsa, pues la verdadera
Adoración, parte más bien de la realidad intrínseca del adorador.
Igual ocurre entonces, si es que en estos tiempos tratamos de
reducir la Adoración a una simple expresión como es el Canto y la
Música por lo demás susceptibles también de ser Manipulables,
mecánicos, ritualistas y falsos.
La definición operacional de la conducta de Postrarse: Hincado de
rodillas y dorso encorvado implica humildad, conciencia de
indignidad, reconocimiento genuino de que Dios lo llena todo en
todo, que de él dependen todas las cosas y que él tiene todo el poder
para cambiar las circunstancias, es en este sentido que quien se
acerca a Dios debe hacerlo tomando plena conciencia de “Quien es
Él y cuál es mi lugar” podrá estar postrado físicamente, - o no - no
es lo relevante. Cuando el adorador se acerca a Dios debe hacerlo
como dice su Palabra: “Los sacrificios de Dios son el espíritu
quebrantado; al corazón contrito y humillado no despreciaras tú,
oh Dios.” Salmo 51:17, entendiéndose por corazón el ser interior de
la persona porque Jehová es excelso, y atiende al humilde, mas al
altivo mira de lejos (Salmo. 138:6), es tiempo entonces de
reflexionar que antes que levantar las manos como signo de
adoración debo presentarme ante Dios con las rodillas dobladas y el
dorso encorvado como signo auténtico de adoración e intercesión.
No es coincidencia pues, que el contexto del salmo 51:17 y muchos
otros (Salm.40:6; 34:18;1ra Sam.15:22) guardan una estrecha
relación con la forma de adorar en el Antiguo Testamento, LA
ADORACIÓN estaba también íntimamente relacionada a los
rituales que tenía el pueblo de Israel para acercarse a Dios, es decir,
los sacrificios, las ofrendas, holocaustos, fiestas solemnes etc. (Ex.
3:18;5:1,3;10:9;1ra Sam. 1:3) así como también relacionada con el
servicio a Dios (Ex.7: 16; 8:1), tengo el pleno convencimiento de
que Dios no miraba tanto la ofrenda como a la actitud y la
motivación que la impulsaba, como decíamos al principio La
adoración es una dinámica que mueve la vida misma del adorador
no puede verse como una manifestación aislada, de allí que es
decepcionante cuando vemos en estos tiempos la práctica de la
Adoración reducido solo a una manifestación exterior como el canto,
mas, ausente de una práctica congruente y manteniendo todavía en
nuestros tiempos la vieja costumbre del antiguo testamento de creer
que la adoración debe darse solo en un lugar específico como el
templo (altar, Tabernáculo) lejos estamos de comprender lo que
Jesucristo remarco en Juan 4 “Los verdaderos adoradores adoraran
en espíritu y en verdad” tengo la convicción de que Jesús no quiso
decir “Que los que cantan, cantaran en espíritu y en verdad” La
adoración es constante, puedo estar triste, destrozado, agonizante
quizá por las circunstancias de la vida que ni animo tengo para
elevar un canto, pero puedo expresar una genuina adoración con mi
fe puesta en ËL, agradecido y confiando que Él cambiará mis
circunstancias, obedeciendo su palabra que dice “que él es mi
pastor” “Que por nada este afanado” “echando sobre él mis cargas”
en conclusión forjando en mi corazón la Fe y la Obediencia a Dios,
dos aspectos fundamentales que estarían íntimamente vinculadas a la
preparación interior de la persona que adora verdaderamente, o lo
que yo llamaría, dos condiciones básicas para tener delante de Dios
un corazón postrado. Estoy seguro que si así lo hago el Espíritu de
Dios no tardará en inspirar en mí una auténtica alabanza.
Cuantas veces he tenido que reconocer en mí mismo falsas
motivaciones y experimentar conflictos dentro de mí y ser parte de
otros que se producen al interior del mal llamado “Ministerio de
Adoración y Alabanza”, el tecnicismo y la profesionalidad y algunos
otros conceptos seculares lo que algunos llaman “Calidad” so
pretexto de que el Salmo 33:3 dice: “Cantadle cántico nuevo:
hacedlo bien...” están sustituyendo a las dos condiciones básicas de
fe y Obediencia. No estoy en contra de la buena ejecución y
administración de los talentos, pero si en cuanto estos se convierte
un fin en sí mismos y postergan los principios establecidos en las
escrituras respecto a la mayordomía del ministerio, 1ra Cron. 23:2;
1ra de Cron.25., la ausencia de una sincera preparación espiritual
para ejercer el servicio, El poco conocimiento del rol que ejerce
aquel que sirve, la falta de madurez de los participantes del
ministerio para asumir una gran responsabilidad, comprender que la
susceptibilidad florece por la ausencia de la aplicación de los
criterios bíblicos en el manejo del servicio, etc. Son Algunas de las
razones quizá que más de una vez sacuden y desgastan el
ministerio. Entonces se hace perentorio retomar los fundamentos
que deben apuntalar nuestra genuina adoración.
Por la Fe Abel presentó un mejor sacrificio que Caín y sin fe es
imposible agradar a Dios, por la fe Abel se ejercitó en la obediencia
presentando a Dios un sacrificio conforme a la demanda de Jehová y
no como un manifestación ritualista o religiosa como lo demuestra
Caín al presentar primero su ofrenda, pero no conforme con la
demanda de Dios, pues el sacrificio tenía que ser un cordero tipo de
Jesús el Mesías.
Pero aun cuando nuestra ofrenda o sacrificio puede estar guardando
las formas exigidas por Dios no nos garantiza que sea grato delante
de Él, pues “Él no se complace en los holocaustos y víctimas, como
en que se obedezcan a las palabras de Jehová. ciertamente el
obedecer es mejor que los sacrificios y el prestar atención que la
grosura de los carneros 1ra Sam. 15:22, pues Dios mira las
motivaciones e intenciones de nuestro corazón dice: miró a Abel y a
su ofrenda. En nuestros tiempos ya no hay más sacrificios de
carneros, Pero ahora son parte de nuestra adoración los sacrificios de
alabanza fruto de labios que exaltan su nombre, pero al igual que en
los tiempos antiguos, Dios mira primero nuestro corazón.
Las alabanzas "fruto de labios" no solamente se pueden expresar
con canciones, estas, serían una manifestación de la alabanza,
alabanza también es presentar apologéticamente el nombre de Jesús,
exaltarlo, presentar defensa del evangelio con altura y dignidad, otra
manifestación de alabanza sería levantar las manos en oración etc.
En conclusión alabar es servir a Dios presentarle -si se puede decir-
como antaño, sacrificios y holocaustos inherentes a nuestra genuina
actitud de Adoración. Entonces, la Adoración y Alabanza no son
patrimonio exclusivo de un ministerio de la iglesia, todo servicio, es
decir Ministerio, es para la Adoración y Alabanza de Dios, además
es un privilegio y una responsabilidad de toda la iglesia. Adorar a
Dios –como Jesús dijo- en Espíritu y en verdad.
“Habremos entendido lo que Jesús quiso decir cuando dijo: “Los
verdaderos adoradores, adorarán en Espíritu y verdad."?. Esta
expresión de Jesús Siempre dejó en mí una profunda inquietud por
saber qué es lo que trataba de decir, pero si quisiéramos saberlo,
quien sino Jesús, puede ser el auténtico modelo de un adorador en
Espíritu y en verdad. El que adora a Dios debe Hacerlo:
- Con la única motivación correcta que es de agradar a Dios
antes que a los Hombres. Es. 42:1. Mat.12:18
- Con autoridad: Mat. 12:28
- Con Justicia: Anunciando la buena voluntad de Dios a los
quebrantados y abatidos y enlutados y denunciando el pecado y la
venganza de Dios. Es. 42: 1b; Es. 61:1,2.
- Con mansedumbre: Mat. 12:19.
- Con misericordia: Mat. 12:20.
- Con esperanza: Mat. 12:21. y
- Con gozo por el poder de Dios manifestado en las cosas
sencillas: Pc. 10:21.
Ejercitémonos en fortalecer nuestra fe que viene por el oír
(escudriñar) la Palabra de Dios, Fe que ineludiblemente nos llevará
cada vez más a esperar grandes cosas de nuestro buen Dios, a
depender de él y a obedecerle a vivir una vida de constante
Adoración y Alabanza a Dios guiados por Su Santo Espíritu, es decir
a adorarle en espíritu y en verdad.
ORACIÒN:
Gracias Señor, pues tu palabra dice: que todas las cosas te fueron
entregadas por el Padre; y que nadie conoce al Hijo sino el Padre;
ni quien es el Padre, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera
revelar. Pc. 10:22.