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El Simbolismo de las Columnas

Este documento analiza el simbolismo de las dos columnas que sostienen el pórtico del Templo Masónico. Representan la dualidad presente en la creación y cómo a través del equilibrio en el punto central entre ambas se logra la armonización.

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El Simbolismo de las Columnas

Este documento analiza el simbolismo de las dos columnas que sostienen el pórtico del Templo Masónico. Representan la dualidad presente en la creación y cómo a través del equilibrio en el punto central entre ambas se logra la armonización.

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LAS DOS COLUMNAS

El pórtico del Templo sustentado por dos columnas es la zona


de pasajeque separaIa Logia de los PasosPerdidos, o mundo pro-
fano.
Al aspirante, que nace con la iniciación a un tiempo y un espa-
cio sagrados,que sale de las tinieblas para recibir laLuz,le es en-
señado a colocarseentre estas dos columnas de la entrada en el
lugar central o medio donde se produce el equilibrio o armoniza-
ción de toda dualidad a través del eje vertical invisible. En ese
punto, entrecolumnas,y estando al orden,el masón se mantiene en
una actitud receptiva y es asf como recibe la instrucción del grado
y le so4 comunicados los signos,palabrasy toquesque la Masonería
r.F
4,0 ! i l l i ' l ti M Ati s ' t' t{ ()sMA S()N t:S l ,A l ,(X ilA VI VA: SlM ll( ) l, lSM ( )Y M AS( ) Nlil<lA 4l

atesorapara él; pero también es ahí, entrecolumnas,donde toma y rlt fincn sus características
y en definitiva todos y cadauno de los
decisionesdefinitivas para su proceso iniciático, cuyo compromiso pdn s dc opuestosque uno pudiera nombrar.
ratificará en el Altar de losjuramentos. I'cro es claro que para que dos cosas,conceptoso ideas se opon-
Leemos en el capítulo segundo de la obra Hermetismoy Masone- g¡lll rl(lcesariamentetiene que haber algo común a ambas y que es
ría, que en el antiguo manuscrito masónico Cooke de la Éibhoteca É(lu(.lloque las une y las hacecomplementarias.
'ltrmando los principios básicosen que se funda la ciencia alquí-
nric¿rencontramosal Azufre y al Mercurio que se neutralizan en la
Sal. Yin y yang se armonizan en el Tao.
La Cábala nos muestra que en el Arbol de Ia Vid4 imagen del
zas que ellas contenían a los hombres.Y citando textualmente: orden permanente de la creacióryla columna del Rigor y la colum-
nn de la Gracia se hallarr equilibradas en el Pilar central.
Es obvio que esascolumnas,u obeliscos,asimiladosa rospilaresJ. En el Caduceo de Herrnes o Mercurio vemos cómo energías
y B. sonlas que sostienenel templomasónico-y a la vez permiten contrariasy por ende, cualquier par de opuestos,en este casore-
el accesoal mismo- y configuranlos dos grandesafluentessapien- presentadospor dos serpientes,se unen por la acción de un eje
cialesque nutrirán la orden: el hermetismoque asegurarála pro- ccntral que las concitria,las ordena y las trasciende.Ellas, como se
tección del dios a través de la Filosofía, es decir der Conocimiento, expresaen dicha obra,
y el pitagorismo que dará los elementos aritméticos y geométricos
necesariosque reclamael simbolismo constructivo. ... representan la dualidad, propia de todo lo creado en el Cosmos.
Y la interacción de estas serpientes enrolladas en el eje universal en
Añadiendo, más adelante, que ambas columnas se perciben tres niveles refleja, por un lado el plan del tlniverso, y por otro la
además, como las piernas de la Madre Logia que pare al NLOfito conjunción de los opuestos efectuada igualmente en todos los mun-
dos. Mediante esta unión de los contrarios puede irse escalando a
por la sabiduría de Hermes, el gran iniciado¡, y por pitágoras el través del eje hasta que esa dualidad es superada por la función po-
instructor gnóstico. lar del eje mismo, que trasciende los opuestos, y victorioso se eleva
hacia un espacio definitivamente otro.
En otro ordery estas dos columnas del Templo Masónico simbo-
lizan también la dualidad presente en la creación,la multiplicidad En el mismo sentido dice el hermano René Guénon en El Simbo-
en que se manifiesta la Unidad al reflejarse a sí misma. lismodela Cruze:

La unidad principial exige que no hayan oposiciones irreductibles;


pues, aunque bien es cierto que la oposición entre dos términos
existe en las apariencias y posee una realidad a un cierto nivel de
existencia, esta oposición debe desaparecer como tal y resolverse ar-
mónicamente, por síntesis o integraciórl pasando a un nivel supe-

8"TradiciónHerméticay Masonería" e Ed. Obelisco,Barcelona1987,cap.YlL


. http:llwzow.geocities.comlglolyamlars.htm
42 stti't'liMAtis't'tt()fi
MAS()Nt*i l .A l ,()(; lA VI VA: SlM ll( ) l, lSM ( )Y M AS( ) Nlil{lA 43

rior. ..' El mismo complementarismo, que siguesiendouna duali- I{r'n(' Cuónon en un artículo recogido en el Cuaderno de la
dad,en un ciertogradodebeborrarseantela unidad al neutralizar_ ( irrrrsisn" 4 (Ed. Symbolos) titulado Sobrelos Números y la notación
se y equilibrarseen ciertomodo sus dos términos,al unirsehasta ntutrtrrútica,explica mediante este simbolismo que el Ser-Unidad se
fusionarseindisolublemente en la indiferenciación
primordial. rtr¡rnifiestaen la multiplicidad indefinida de los números, dado
r¡ttc los contiene "como potencia de ser", y que estos dimanan de él
c()nlo submúltiplos de sí mismo. Todos los números, nos dice, pue-
rlcn considerarse como emanados por parejas de la Unidad; se tra-
tn rlc parejas que matemáticamente corresponden a lafórumtla"l-ln
ntultiplicado por n", qLresiempre es igual a L; números inversos o
trrmplementarios pero indiferenciados en el seno de la Unidad y
mosaico también imagen de la dualidad. (lr.rcno serán distintos más que cuando se los considere separada-
El masón en su camino iniciático viaja
Por el filo o justo medio, mente, apareciendo entonces la Dualidad; una dualidad indivisi-
armonizando y conciliando los contrarios Án su recorrido desdelas hlc, reflejo de la Unidad primordial.
tinieblas hacia la luz, en un proceso de retorno al verdadero ori- Y dice textualmente:
gen que es suprahufnano y supracósmico.
En la instrucción del Primer Grado, a propósito del estudio de Y así como no podemos concebir al No-Ser más que a través del Ser,
los misterios del número tres,se dice que no podemos concebir al Ser-Unidad más que a través de su mani-
festaciónternaria, consecuencianecesariae inmediata de la diferen-
hay lugar a llevar a la Dualidadhaciala Unidad por mediodel nú- ciación o de la polarización que nuestro intelecto creaen la Unidad.
meroTres.El Temario,síntesisde lo quepareceopuesto,constituye
para nosotrosla representación inteligible de la unidad. por esta En la geometría, dicen los Siete Maestros Masones, la unidad se
razónla Masonerfarecuerdala luz del ternariopor susprincipales polariza en la línea recta; pero esa Iínea, para que pueda tener dos
sfmbolos. polos, tiene que tener también un punto central a partir del cual la
polarización se produjo.
sabemos que el simbolismo matemático, aritméüco y geométri- En medio del Paraíso Terrenal, que representa el centro del
co es especialmenteapto para la transmisión de verdadós-deord.en mundo, se halla plantado, como un eje, el Arbol de la Vida. El mis-
superio4,tal como lo testimonian las enseñanzaspitagóricas, la mo que también encontramos en medio de la Jerusalén Celeste y
esenciade las cuales fue recogida por las Artes Libéraló medioe- que simboliza Ia Unidad.
vales y renacentistasy la propia Másonería. En palabras de los sie- René Guénory en el capítulo IX del Simbolismode la Cruz, recoge
te MaestrosMasones: y estudia este símbolo del Génesisy nos recuerda que también en
medio del ]ardín del Edén
todas la tradiciones de la antigüeda4 rindieron de alguna manera
culto a este número, y vieron siempre en la Tríada o Ternario un se halla el Arbol de la Ciencia del Bien y del Mal del cual Adán üe-
gran misterio, que se expresa también a través de los Tres princi- ne prohibido comer el fruto.
pios que regulan toda la creacióryque no son otra cosaque la unión
de los contrarios. Bien y mal son términos claramente opuestos y característicos
44 SIE E MAESI'IIOS MASONE$

de la dualidad, ra cual no conoceAdán


hasta el momento de su caf-
da, es decir, cuando probando del fruto
del Arbor de ra ciencia se
aleja de ese centro o-estadosin duaridaa
Voluntad del Cielo o donde," ur.rrro r" il"^in"sta ra
"" "iq""
ella.
Aunque se dice también en er Génesis "onque
despuésde comer del
Arbol de la ciencia Adan soto tenra que
tender^lu Áu.ro,,para co-
ger de nuevo el fruto del Arbol de la
Vida p-udiendoi"J.rp"ru, a"
estemodo, con la vo-runtadde este gesto,
el "sentido de la unidad,,
y volver al centro, o l,o que es ro misiro,
restaurar el estado primor-
dialy, así la posibilidad-de la realización
del Ser total.
reúne en sus tres columnas aI Ar_
entral y al Arbol de la Ciencia en
.gor.Los cuatro mundos o planos
r distribuidas las energías que lo
úverso y del proceso dl manifes_

ff;:,,:is:ffi,:"Íi"li"'#
iniciación y sus viajgs son análogos
a la creación misma. Es
esta una Gracia que se realtza con la
ayuda de los vehículos y so_
:on el estudio y la meditación de

se reconocenen sí indistintas e integrádas


a una sola y
reari_ única
lJnico,Absolutq presenie,'imitado,
$l*oui'trlf:o "iEÁu^"r,te

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