Flavio Valerio Constantino (en latín: Flavius Valerius Constantinus; Naissus, 27
de febrero de c. 272 o 280 o 288-Nicomedia, Bitinia y Ponto, 22 de mayo de 337)56
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fue emperador romano desde su proclamación por sus tropas el 25 de julio del
año 306, y gobernó un Imperio romano en constante crecimiento hasta su muerte.
Se le conoce también como Constantino I, Constantino el Grande o, en
la Iglesia ortodoxa, las Iglesias ortodoxas orientales y la Iglesia católica bizantina
griega, como san Constantino.
Fue el primer emperador en dar libertad de culto al cristianismo, junto con todas
las demás religiones en el Imperio romano, haciendo cumplir el Edicto de
tolerancia de Serdica de 311 del emperador Galerio que puso fin a la persecución
a los cristianos en el Imperio romano (y que completó con el Edicto de Milán de
313). Constantino es conocido también por haber refundado la ciudad
de Bizancio (actual Estambul, en Turquía), llamándola «Nueva Roma»
o Constantinopla (Constantini-polis; la ciudad de Constantino). Promovió la
convocatoria del Primer Concilio de Nicea en 325, que produjo la declaración de la
creencia cristiana conocida como el Credo de Nicea. Se considera que esto fue
esencial para la expansión de esta religión, y los historiadores,
desde Lactancio y Eusebio de Cesarea hasta nuestros días, lo presentan como el
primer emperador cristiano8 —no se bautizó hasta el final de su vida porque eso le
habría impuesto ciertas restricciones a las funciones militares y judiciales propias
de un emperador, como las condenas a muerte—.9
Según Paul Veyne, «la importancia de Constantino en el decurso de la historia
humana se revela gigantesca»10 en cuanto que «instaló la Iglesia en el Imperio» y
«con ello facilitó que el cristianismo pudiera convertirse un día en una de las
grandes religiones del mundo». Con Constantino «el trono romano se hizo
cristiano y la Iglesia se convirtió en una potencia. Sin Constantino, el cristianismo
habría seguido siendo una secta de vanguardia». Con Constantino nació lo que
conocemos como la Cristiandad.11 David Potter sostiene la misma tesis: «El
emperador romano Constantino cambió el mundo».12
José Manuel Roldán coincide con Veyne y con Potter: la conversión de
Constantino al cristianismo fue «el acontecimiento capital que iba a cambiar la faz
del mundo antiguo».13 Y añade que Constantino «dio una nueva dimensión al
Imperio, le proporcionó las estructuras que permitieron su existencia todavía
durante siglo y medio en Occidente y aseguró su pervivencia en Oriente hasta el
siglo XV».14
Por su parte, Averil Cameron considera que el siglo IV fue «el siglo de Constantino,
el primer emperador en abrazar y apoyar el cristianismo, fundador
de Constantinopla, la ciudad que iba a convertirse en la capital del Imperio
bizantino y que seguiría siéndolo hasta su toma por parte de los turcos otomanos
en 1453».15 Su apoyo al cristianismo «cambió de forma fundamental la suerte de
la Iglesia cristiana y bien puede ser responsable de su historia posterior como
religión universal».16 «Que un emperador romano proclamara públicamente su
creencia en el Dios cristiano marca uno de los grandes puntos de inflexión de la
historia europea. Este es el legado más duradero de Constantino», ha afirmado
Christopher Kelly.17
Manfred Clauss advierte que «pocas personalidades de la Antigüedad han sido
objeto de tanta controversia y discusión por parte de los investigadores modernos
como Constantino (el Grande). Los juicios sobre este emperador van desde el
indiferente religioso, “el calculador político que utiliza reflexivamente todas las
fuerzas físicas y espirituales de que dispone con el único objeto de afirmar su
poder” (J. Burckhardt),18 hasta el emperador “cuyo camino ha sido marcado por
una singular revelación, una iluminación celestial...” llegando así a la conclusión de
que entra en el Cristianismo “con la pasión del guerrero que se siente un siervo de
Dios” ([Link])».19
La Iglesia ortodoxa venera a Constantino I como santo y le dio el título
de Equiapóstolico (ισαπόστολος Κωνσταντίνος, isapóstolos Konstantínos, ‘igual a
los apóstoles’) por sus servicios a la iglesia. Su fiesta se celebra el 21 de mayo.20
Biografía
Infancia y juventud
Constantino nació hacia el año 272 o 280 o 282 (o en algún año entre el 270 y el
288) en Naïssus (la actual ciudad de Niš, Serbia), hijo de Constancio I,21225673 y
de Helena, una moza de postas proveniente de Bitinia, que había sido tomada
como concubina por Constancio en los inicios de su carrera militar.2324 Tuvo que
abandonarla al concertarse su matrimonio con la hijastra del augusto de
Occidente Maximiano, Flavia Maximiana Teodora, pero Constancio se hizo cargo
del hijo bastardo que había tenido con ella225 (que desapareció de su entorno y
solo volverá a aparecer cuando a partir de 324 Constantino se convierte en
emperador único).26 Sobre la niñez y juventud de Constantino no se sabe nada.27
Primera tetrarquía (293-305): al servicio de Diocleciano
Territorios del Imperio romano gobernados por cada uno
de los miembros de la primera tetrarquía.
Al principio del siglo IV, el imperio estaba gobernado por una tetrarquía:
dos augustos, Diocleciano y Maximiano, y dos césares, Galerio y Constancio
I (sus subordinados y sus supuestos sucesores).28 Los cuatro compartían el poder,
pero Diocleciano, creador del nuevo sistema de gobierno, era la suprema
autoridad indiscutida (hasta los sobrenombres que adoptaron los
dos augustos manifestaban una clara diferencia: «Iovius, que deriva de Júpiter, se
añadía al primer augusto; al otro se añadía Herculius, que procede
de Heracles/Hércules, y que hacía referencia al mito según el cual este era hijo de
Júpiter»).29 El joven Constantino sirvió en la corte de Diocleciano
en Nicomedia tras el nombramiento de su padre como uno de los dos césares de
la Tetrarquía en 293.230 Allí prosiguió su educación superior en griego y en latín,
como correspondía a un joven romano de buena familia, y acompañó a
Diocleciano en sus campañas militares, probablemente en Egipto y en
Mesopotamia.31 En esos años —la fecha exacta se desconoce— se casó
con Minervina, una joven perteneciente a la aristocracia de la que se sabe muy
poco y a la que probablemente conoció en una visita a Antioquía. Tuvieron un
hijo, Crispo, que posiblemente nació en el año 303. Minervina es probable que
muriera en el parto o poco después.32
Segunda tetrarquía (305-312): el ascenso al poder
El año 305 marcó el final de la primera tetrarquía con la renuncia de los
dos augustos Diocleciano y Maximiano.33343536 De esta forma los
dos césares accedieron a la categoría de augustos y dos oficiales ilirios fueron
nombrados nuevos césares. La segunda tetrarquía quedaba así
formada: Constancio I y Valerio Severo, como augusto y césar respectivamente,
en Occidente y Galerio y Maximino Daya,su sobrino, en la parte oriental del
imperio. «En realidad, fue Galerio el verdadero sucesor de Diocleciano, a quien
debían su poder tanto Daya como Severo, mientras Constancio, ocupado en la
administración de los territorios que le habían sido asignados, se mantenía al
margen», ha afirmado José Manuel Roldán Hervás. «Estaba claro que en el nuevo
colegio imperial la voz cantante iba a llevarla Galerio», ha subrayado también Luis
Agustín García Moreno.23738394041 Por su parte Constantino, tras la abdicación de
Diocleciano, pasó a estar a las órdenes de Galerio combatiendo a los sármatas,
aunque pronto fue reclamado por su padre Constancio Cloro con el que marchó
a Britania para combatir a los pictos que amenazaban las fronteras de la
provincia.4243
Estatua de Constantino en York. Fue erigida en 1998 en
el mismo lugar donde probablemente fue proclamado emperador.44
Probable busto de Constantino hallado en York en 1823.
Hay rastros de una corona de hoja de roble; y Constantino fue el primer emperador
desde Trajano en no llevar barba.45
La fragilidad del sistem