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El CONTÍNUUM FÓNICO

Este documento trata sobre el continuum fonético y la sílaba como unidad mínima del habla. Explica que los sonidos del lenguaje forman cadenas continuas donde cada sonido está influenciado por los sonidos adyacentes. También define la sílaba y discute criterios funcionales y sustanciales para determinar los límites silábicos.
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El CONTÍNUUM FÓNICO

Este documento trata sobre el continuum fonético y la sílaba como unidad mínima del habla. Explica que los sonidos del lenguaje forman cadenas continuas donde cada sonido está influenciado por los sonidos adyacentes. También define la sílaba y discute criterios funcionales y sustanciales para determinar los límites silábicos.
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El CONTINUUM FÓNICO

Hasta ahora hemos visto los sonidos del lenguaje como elementos
independientes, aislados, con características estables. Sin embargo, para nadie
es un secreto que el hombre, cualquiera sea su lengua, no emite sonidos
aislados, unos detrás de otros con fronteras bien definidas, sino cadenas donde
cada uno de los elementos constitutivos está imbricado en el que precede y en
el siguiente. La onda sonora que transmite el mensaje es un contínuum; la
segmentación que se hace en nuestro cerebro o es sólo el efecto de la imagen
que nos hemos hecho, gracias a los conocimientos del sistema abstracto que
está detrás de los hechos concretos. En el habla real todo sonido está, pues, en
íntimo contacto con otros formando combinaciones (sílabas, grupos, frases); ese
contacto 1) origina modificaciones debidas, precisamente, a la influencia de los
sonidos vecinos, y 2) establece la base sobre la que se dan ciertos contrastes
(como el acento, la entonación, etc.).

En este capítulo se tratará de la sílaba como unidad mínima del habla real, de
las combinaciones vocálicas conocidas como diptongos y triptongos, y,
finalmente, de las características secundarias de los sonidos debidas al
contacto.
Uno de los términos más polémicos de las ciencias del lenguaje es el de sílaba. Para
algunos debe ser definida a nivel funcional, para otros a nivel sustancial; así, mientras
algunos lingüistas consideran que la sílaba sólo tiene una existencia psicológica y
fonológica, otros le atribuyen una existencia fonética, definida por características
articulatorias y acústicas. Malmberg considera que el problema se debe a que no se ha
visto la relación entre la percepción de las sílabas y su estructura combinatoria; dice al
respecto: "Cuando se trata de interpretar secuencias fónicas que no existen en la lengua
materna del oyente, es a menudo difícil determinar correctamente el número de sílabas,
ya que estamos bajo la dependencia de nuestros propios hábitos estructurales y
distribucionales.
Un chino consideraría, sin duda, un grupo como stade /stad/ bisílabo, porque un grupo st
no puede, en su lengua, comenzar sílaba. Un japonés oiría la palabra club como trisílaba,
por la razón de que en su lengua sólo hay sílabas abiertas (consonante + vocal) y por la
tendencia que tiene a interpretar toda consonante agrupada y final como una sílaba
(kurabu).
(Además, su lengua no tiene / y la hace equivaler por r) ".
Pero, a todas éstas, ¿qué es una sílaba? Pudiera ser definida como la estructura
fundamental, básica, de toda agrupación de fonemas en una lengua dada. O dicho de
modo, la unidad mínima del habla real. Por ejemplo, la palabra 'casa' es "sentida"
por cualquier hispanohablante como compuesta de dos unidades: /ka/ + /sa/, y
no como la yuxtaposición de /k/ +/ al + /s/ + fa /, por eso que ya señalamos, que
emitimos sílabas y no fonemas aislados. Ahora bien, ¿hay razones que justifiquen o
expliquen esa división? ¿Por qué, más bien, no dividimos tal palabra en /kas/ + la/,
o /k/ +/asa/, o /k/ +/as/ +! al? Ello se debe a razones de orden funcional y,
probablemente también, a razones de orden acústico-fisiológi co.

Para la determinación de las fronteras silábicas, podemos considerar, por tanto, un


criterio funcional (división fundada en la posibilidad de agrupamiento de los fonemas, su
susceptibilidad de, por sí solos, formar sílabas) y un criterio sustancial (basado en la

3
articulación y/o en hechos acústicos) •

a) Criterio sustancial

La emisión de secuencias de habla exige una serie de impulsos musculares que


provocan una sucesión de tensiones articulatorias; toda secuencia de habla consiste, por
tanto, en ciclos de tensiones y distensiones articulatorias. La emisión que corresponde a
un solo impulso muscular, a un solo ciclo, sería una sílaba. Los estudios realizados han
demostrado que en cada ciclo hay un momento de tensión creciente, al que sigue otro
de máxima tensión, y un tercer y último momento de distensión. De acuerdo con esto, la
frontera entre dos sílabas fonéticas estaría en la frontera que separa una distensión de
una tensión.

El criterio acústico para determinar fronteras silábicas no ha sido aún establecido del
todo. Malmberg demostró hace casi medio siglo que las transiciones formánticas de dos
vocales separadas por una oclusiva son diferentes según que la consonante formar a
sílaba con la primera o con la segunda vocal; sus estudios, hechos por medio de la
síntesis de voz, no son definitivos; investigaciones posteriores
basadas en espectrogramas de habla real demuestran que el problema es
mucho más complejo, aunque no se descarta que el índice encontrado por Malmberg
sea uno de los que pueda determinar una frontera silábica.
Otros lingüistas han considerado que · puede determinarse la frontera silábica tomando
en consideración la influencia recíproca de los sonidos en la cadena hablada. Así, "El
fonetista inglés Daniel Janes demostró que la diferencia entre ing. nitra te /nai 1 treit/ y
night-rate /nait 1 reit/ 'tarifa nocturna', consiste en que, en la primer a palabra, donde [t] y
[r] pertenecen a la misma sílaba, la [t] asimila la [r], que se ensordece y debilita, mientras
que, en la segunda palabra, la [r] inicial de sílaba es plenamente sonora y la [t] implosiva

4 Esto
es débil. (no aspirada)." , sin embargo, no se puede tomar como un criterio
suficiente, dado que existen secuencias fonéticamente idénticas (es decir, secuencias en
las que la influencia recíproca de los sonidos no es importante), en las cuales las
fronteras silábicas están en distintos lugares; por ejemplo, la secuencia [e’noxo], ¡que
puede ser pronunciación tanto ‘enojo ‘(! [Link]. xo /) como de 'enojo' (! en.o. xo/).

Tomando como única base este criterio sustancial, han surgido distintas definiciones
de sílaba. Según Jespersen, esta sería la distancia entre dos mínimos de sonoridad, es
decir, que cada vez que hay en una secuencia un aumento de sonoridad, hay igualmente
un inicio de sílaba. Para Saussure, una sílaba es un grupo de sonidos donde el más
abierto se encuentra en el medio, flanqueado por ambos lados, o por uno solo, por
sonidos de abertura decreciente; toda abertura en relación con el sonido precedente
implica, pues, el paso a una nueva sílaba.

b) Criterio funcional.

Según este criterio, la estructura fonemática de la sílaba está determinada por un


conjunto de reglas que varían de lengua a lengua. La base de la división silábica se
fundamentaría en la distribución de los fonemas. Así, si dentro de una secuencia
encontramos una sucesión de dos sonidos que, según las reglas de la lengua, no
pueden iniciar sílaba, es evidente que la frontera silábica se encontrará entre ambos. Por
ejemplo, en la palabra 'contigo' la frontera silábica no puede estar antes del grupo
consonántico ya que la combinación nt no es posible en posición inicial en español. Por
el contrario, en ciertas lenguas africanas, un grupo como mb, por ejemplo, forma parte
de una sola sílaba ya que en esas lenguas /mb/ funciona como un solo fonema y puede
aparecer en posición inicial; fijémonos en palabras españolas de origen africano como
mambo o bemba; mientras en nuestra lengua la separación silábica es mam +bo, bem
+ba, en la lengua de origen es ma +mbo, be +mba.

A pesar de los problemas que plantea la sílaba, podemos afirmar que hay dos
cuestiones bien admitidas: la primer a, que la sílaba es una realidad funcional de la que
todo hablante tiene conciencia, incluso desde sus primeros años de vida (basta pensar en
los juegos infantiles que consisten en intercalar algo entre las sílabas de cada palabra). La
segunda es que la sílaba no sólo es la unidad mínima del habla sino también de la
percepción. En efecto, las investigaciones han demostrado que sólo cuando la secuencia
que oímos aislada es una sílaba completa, se perciben los sonidos (tanto vocálicos como
consonánticos) plenamente y con naturalidad; los sonidos aislados, entresacados de una
secuencia mayor, resultan imposibles de identificar (caso de las consonantes} 0 difíciles
de reconocer (caso de las vocales).

Estructura de la sílaba

El principio de la estructura silábica se basa. en el contraste de rasgos sucesivos dentro


de la sílaba; una parte la misma, llamada centro o núcleo, predomina en relación con las
otras (márgenes). Solamente es imprescindible el elemento nuclear, los márgenes pueden
estar ausentes. La estructura silábica básica suele representarse, en consecuencia, de
manera siguiente:
(J
/\
(M) N

Por lo general, los fonemas vocálicos son fonemas centrales (o silábicos o silabemas), y
los consonánticos, fonemas marginales (o asilábicos o asilabemas). Hay lenguas, sin
embargo, en las que las líquidas y las nasales se comportan como elementos centrales.
Por ejemplo, en sueco: 'vatten' agua se pronuncia ['[Link]; il con una [n] silábica (palabra

6;
bisílaba) en inglés: 'bottle’ ['b: [Link]]; en alemán: 'haben' ['ha. brnl tener, etc. Así, pues,
ciertos fonemas consonánticos tienen alófonos silábicos. Lo contrario también existe:
fonemas vocálicos con alófonos asilábicos, como f i l y /u/ del español en 'aire/auto',
realizadas como las glides [j] y [w], respectivamente. En este caso el núcleo contiene dos
segmentos, uno de los cuales es la cumbre silábica (en los ejemplos dados, la a): ['[Link]]
- /' [Link]/.

Los segmentos contiguos que pertenecen a la misma sílaba son elementos


tautosilábicos; los que pertenecen a sílabas distintas son heterosilábicos. Por ejemplo, la
combinación /ai/ es tautosilábica en aire /'[Link]/, pero heterosilábica en país /pa.'is/.

Las consonantes que preceden al núcleo silábico se llaman explosivas o prenucleares,


las que siguen, implosivas o postnucleares. Esta división de las consonantes según su
lugar en relación con la vocal de la sílaba se debe a Saussure. En 'tres', t y r son
explosivas, s implosiva. Se puede simbolizar una sílaba por el esquema < > (abertura +
cierre, pudiendo faltar este último -si la sílaba termina en vocal- o el primero -si la sílaba
comienza por vocal-). Ejemplos:

Tres almas niños


<> > < <<>

De las consonantes explosivas se dice que están en la tensión silábica; de las implosivas,
en la distensión silábica

Las sílabas pueden ser abiertas o libres (si terminan en vocal) y cerradas o trabadas (si
terminan en consonante); la primera sílaba de la palabra calor es abierta, la segunda,
cerrada.

Existen diversos tipos o estructuras silábicas, tales como CV (consonante +vocal, como
la primer ha de ca +lor), CVC fca +lor), CCV (f/e + co), VC (al+ma), V (a +mor), etc. La
única sílaba universal (existente en todas las lenguas) es, sin embargo, la de tipo CV; los
otros tipos de sílaba varían según las lenguas.

Toda secuencia fonemática se basa en la recurrencia regular de uno o varios tipos


silábicos existentes en una lengua determinada. Por ejemplo, en la secuencia española
'Los libros están cerrados' tenemos CVC-CV-CCVC-VC-CVC-CV-CV-CVC.
Diptongos y triptongos

Como ya se vio, el núcleo silábico puede estar formado por un solo segmento o por
varios. En el segundo caso hay un elemento central más perceptible (cumbre silábica) y
uno o dos elementos satélites. Partiendo de esta base, es que se puede entender
cabalmente el concepto de diptongo, el cual puede ser definido, fonéticamente, como un
sonido de tipo vocálico que cambia una vez de timbre a lo largo de su emisión, de tal
manera que se oye una cierta cualidad vocálica al principio Y otra al final. Este cambio
acústico se debe a su cambio de posición de los órganos de la fonación.

En un diptongo no hay dos sonidos vocálicos nítidamente diferenciados que se


suceden, sino un deslizamiento de una posición vocálica hacia la dirección de otra,
consistiendo, así, en una serie de sonidos de transición. En la palabra 'aire', por ejemplo,
el diptongo constitutivo de la primer a sílaba comienza con una [a] y termina con un
sonido parecido a [i]; parecido porque, según lo demostró Jespersen, basta que la lengua
se mueva en Ja dirección del segundo elemento del diptongo para que se produzca una
percepción correcta del mismo.

Los espectrogramas han demostrado que la estructura formántica de un diptongo es


diferente de Ja de las vocales "simples" o "puras''.

El elemento más cerrado de un diptongo es una glide propiamente dicha ([j], [4] o [w]), o
una vocal no silábica (anotada en el AFI con el diacrítico: por ejemplo, latín clásico ·.
'Caesar' ['kali! sar]). Como hay un elemento vocálico propiamente
dicho y otro marginal parecido a una vocal, es por lo que a veces el diptongo se define
como la combinación de dos sonidos vocálicos pronunciados en la misma sílaba.

Podemos clasificar los diptongos atendiendo a dos criterios: la dirección del


"deslizamiento" y la prominencia sonora.
a) Según la dirección del deslizamiento, o lo que es lo •. mismo, según la posición
relativa de la vocal y la glide, los diptongos pueden ser:
* decrecientes: tipo VG, como [aj], [ow], etc.
* crecientes: tipo GV, como [je], [wo], etc.
* centrantes: cuando la dirección se da entre una vocal
y el elemento central neutro asilábico [ə], como en inglés beer [biə̬ ]

a) Según la prominencia sonora, los diptongos pueden ser:


* . descendentes: cuando el elemento de sonoridad mayor (la vocal) está en
primera posición.
* ascendentes: cuando el elemento de sonoridad mayor está en segunda posición.

Como puede ver se fácilmente, ambos criterios se recubren, por lo


que podemos quedarnos con la distinción entre diptongos crecientes y
decrecientes. Los primeros son) aquellos en los que la vocal (elemento
más abierto) aparece en segunda posición; en este caso el primer elemento
es llamado por algunos fonetistas semiconsonante, y por otros on-glide. Por
ejemplo: 'siete' ['sjete], 'cuatro' ['kwatro], ing. 'yes' [jes], ing. 'well' [ wel], fr a.
'nuit' [n4iJ. Los decrecientes, por su parte, son aquéllos en los que la vocal
aparece en primera posición; en este caso el segundo elemento es llamado
semivocal u off-glide. Ejemplos: 'aire’ ['ajre), ‘pauta' ['pawta], ing. 'nice’
[najsJ, ‘slow’ [slow], ale. 'Haus’ [haws], 'heute’ ['h0jta], etc.

Desde el punto de vista fonológico, los diptongos pueden ser considerados como fonemas
simples o como secuencias de fonemas, dependiendo de cómo encajan en la estructura
fonológica de la lengua de que se trate. Es lo que Trubetzkoy llama carácter mono
fonemático o poli fonemático de los diptongos, respectivamente. Él considera, por
ejemplo, que los diptongos alemanes " con i" y "con u" deben ser interpretados
como mono fonemáticos, y da como ejemplos 'Eier' huevos /[Link] / y 'blaue' azul /bla
w .e/• En el caso de los diptongos con valor poli fonemático, los elementos marginales
.·.·• son alófonos o bien de fonemas no vocálicos (como en ruso [daj] da, donde [j]
es alófono de /j/), o bien de fonemas vocálicos ( como en español 'doy' [doj], siendo
[jJ alófono de /i/).

En el caso de un "elemento monosilábico vocálico con tres timbres nítidamente

,
diferentes" o lo que es lo mismo, una vocal flanqueada a ambos lados por glides,
hablamos de triptongos. Por ejemplo, 'buey’ [bwej].
Aparte de los diptongos y triptongos que cada lengua considera "normales", se
producen, en ciertas condiciones, los llamados diptongos (o triptongos) impropios.
Estos son el resultado de pronunciar en una sola sílaba varias vocales que
normativamente forman sílabas distintas. El fenómeno puede producir se dentro de la
palabra o entre palabras. A la reducción silábica que ocurre en una misma palabra se le
da el nombre de sinéresis; al grupo de vocales formado por el enlace de las palabras y
pronunciado en una sola sílaba, el de sinalefa. El español es una de las lenguas que
más acusado tiene el rasgo de la reducción silábica por sinéresis y sinalefa. Ejemplos
de sinéresis: ¡ll al-de a-no O! por fl al-de-a-no ll I "lí-nea U por! Ilí-ne-afl; de sinalefa:
"mea-le-gro" por "me-a-le-gro", etc.

Las vocales que se contraen por esos fenómenos sufren ciertas modificaciones: la i y la
u pasan a [j] y [w], e y o se abrevian y relajan, o pueden incluso llegar a convertir se en
glides, como en la pronunciación corriente de 'toalla': ['twa) lla (en lugar de [to. a]lla). Si
se trata de vocales homólogas, tienden a fundir se en una sola (breve o larga según los
casos), como en 'albahaca', pron. [al'ba(r)ka] y no [alba.'aka] (en tres sílabas en lugar de
cuatro).

Modificaciones debidas al contacto

Como se dijo al comienzo del capítulo, el habla constituye una cadena de sonidos y no
sonidos aislados yuxtapuestos. Esto trae como consecuencia el que los sonidos estén
sometidos a la influencia de los vecinos y tomen, recíprocamente, características de unos
y otros, o bien, que se produzcan fenómenos de simplificación, reducción, etc. de algunos
sonidos. Ciertos fenómenos son dependientes del tempo del habla y pueden o no
producirse a voluntad del hablante, otros son automáticos y se producen a menudo sin
que éste se dé cuenta. Muchos de los fenómenos que se verán a continuación están
expandidos -en mayor o menor grado- en todas las lenguas del mundo. Los procesos que
vamos a analizar pueden presentar se dé la manera siguiente:

Procesos asimilativos

* labialización
* palatalización
* velarización
* nasalización
* sonorización
* ensordecimiento
* asimilación del punto de articulación
Procesos no asimilativos

* disimilación
* haplología o hapaxepia
* inversión
* reducción vocálica
* reducción silábica

● apócope

● aféresis

● síncope

● sinéresis

● sinalefa

* aumento silábico
* prótesis
* epéntesis

Procesos asimilativos: Relativos a la modificación de un sonido por otro vecino, de


modo que ambas unidades en contacto presentan rasgos articulatorios comunes.

1. Labialización

Consiste en agregar a la articulación primaria de una consonante, el redondeamiento


de los labios. Esta articulación secundaria es el producto de la asimilación del carácter
labial del sonido contiguo (por lo general, una vocal redondeada), traduciéndose
acústicamente por un refuerzo de las bajas frecuencias. Por ejemplo, si se pronuncia
[lu], [kul o [tu], además de los movimientos articulatorios propios de la consonante inicial,
los labios toman la forma característica para la emisión de la vocal siguiente; se anticipa
de este modo la posición labial exigida por la vocal y se pronuncia una [IJ, una [k] o una
[t] labializada. Se transcribe colocando el signo diacrítico w después de la consonante
afectada: [lw].

2. Palatalización

Articulación secundaria que consiste en el levantamiento del dorso de la lengua hacia


el paladar debido al contacto con un sonido palatal. Si pronunciamos los grupos [fiJ, [kil
o [ti] podemos darnos cuenta de que [l], [k] y [t] sufren este proceso, resultando así
consonantes palatalizadas (que no han de confundirse con las consonantes palatales
propiamente dichas). La palatalización se indica por el diacrítico i: [t1].

3. Velarización

Proceso consistente en el levantamiento del postdorso de la lengua hacia la ve. lo del


paladar en la articulación de consonantes no velares. En los ejemplos [lu], [tu], no sólo
hay labialización sino velarización por el carácter posterior de la vocal siguiente.
Algunas lenguas tienen una [IJ velarizada (¡’dark!’) sin que siga una vocal posterior,
como el inglés en 'call', 'little', etc. La velarización se indica por los signos -
(superpuesto) o Y: [ + J / [IY].

4. Nasalización

Consiste en imprimirle a un sonido el rasgo de nasalidad como consecuencia del

13
carácter nasal del sonido vecino • Por ejemplo, la secuencia [-dn-] presenta una
explosión nasalizada, previa a la articulación de [n]; una vocal entre consonantes nasales
se nasaliza, como la ha de 'mano' [' mano], por el mantenimiento de la abertura de la
cavidad nasal durante la emisión vocálica. El AFI indica la nasalización por el signo -,
colocado sobre el segmento en cuestión.

5. Sonorización

Fenómeno por el cual un sonido sordo adquiere cierto grado de sonoridad debido al
contacto con un sonido sonoro. Es el caso, por ejemplo, de la [s] de 'rasgo', que se
sonoriza por influencia de la [y] siguiente. Un sonido sonorizado se representa con el
signo V: ['ra§yo].

6. Ensordecimiento

Fenómeno por el cual un sonido sonoro pierde esta característica (parcialmente) al


estar en contacto con un sonido sordo. Por ejemplo, en francés, b antes de s pierde
parte de su sonoridad: 'observer' [ot,1srn' ve]. Un sonido ensordecido se indica con el
diacrítico, ·

7. Asimilación del punto de articulación

Consiste en el desplazamiento del punto de articulación de una consonante en final de


sílaba al punto de articulación
1
de la consonante siguiente. El caso más generalizado es, probablemente, el de las
nasales: la consonante nasal toma como punto de articulación el de la consonante que
sigue. Ejemplos: 'cuento' ['kwepto] (con n dental), 'tango' ['tai; go] (con n velar), italiano
'invidia' [iíl)'vidja] (con n labiodental), etc. Otro ejemplo: 'alto' ['a! to], con / dental.

Los procesos asimilativos pueden ser de dos tipos o grados: parcial (si entre los
elementos en contacto se mantiene una cierta diferencia) o completo (si se produce
identidad entre ambos sonidos). Los ejemplos dados arriba son de asimilación parcial.
Un ejemplo de asimilación completa puede ser el de la pronunciación espontánea, más o
menos rápida, de 'submarino' o 'submúltiplo', donde la b se asimila a la m de tal modo
que forma con ella una sola articulación, una m un poco más larga repartida entre dos
sílabas: [surnma'rino], [surn’mutiplo].

La asimilación puede ser, además, progresiva o regresiva. Será progresiva cuando,


debido a un retardo en el abandono de la posición de los órganos fonadores
correspondiente a la pronunciación de un sonido, la siguiente toma
rasgos del precedente; por ejemplo, francés 'cheval' caballo, con una [v] ensordecida a
causa del carácter sordo de [Jyall. La asimilación es regresiva cuando hay una
anticipación de los órganos con miras a la pronunciación del sonido que sigue (tal es el
caso de la asimilación de las nasales ya visto). La asimilación es doble cuando el sonido
es modificado tanto por el que sigue como por el precedente, como en el caso de la
nasalización de vocales entre consonantes nasales.

Si el fenómeno asimilativo se produce entre sonidos contiguos, se hablará de asimilación


propiamente dicha o de contacto; si ocurre entre sonidos distantes, de dilación. La
asimilación a distancia entre vocales es llamada armonía vocálica o metafonía. Ejemplo
de asimilación a distancia consonántica lo tenemos en la forma francesa 'cherchar'
procedente de la antigua forma 'cer chier '. Un ejemplo, de metafonía lo proporciona el
turco; en esta lengua, el plural de los sustantivos es en '-ler ' o '-lar ', según que la vocal
de la palabra sea anterior o posterior, respectivamente: 'gül' [cf.3yll rosa, pi. 'güller '
[ci3yl'ler], pero 'son' fin, pl. 'sonlar' [son’lar].

Procesos no asimilativos

1. Disimilación

Este proceso, que pudiéramos llamar de "asimilación negativa", consiste en crear o


acentuar una diferencia entre sonidos vecinos. Si el fenómeno se produce entre sonidos
contiguos, se llama diferenciación, si ocurre entre sonidos distantes, disimilación
propiamente dicha. Uno y otro pueden explicar se cómo un esfuerzo del sistema en
conservar sus posibilidades distintivas en la cadena sonora. Estos procesos, más que en
sincronía, ocupan un puesto relevante en diacronía, ya que numerosos cambios
fonéticos en la evolución de las lenguas se explican por ellos. Por ejemplo, en español
tenemos las formas 'mármol' y 'árbol', procedentes del latín 'marmor ' y 'arbor'; en
italiano, 'pellegrino', del lat. 'peregrinum'. En ambas lenguas se asimilaron las dos r. Otro
ejemplo es el del paso de 'puerta' a 'puerta' (la distancia entre u y he es mayor que la que
hay entre u y o}.
2. Haplología o hapaxepia

Constituye un caso particular de disimilación que consiste en articular una sola vez un
sonido o grupo de sonidos que habría debido serlo dos veces en la misma palabra.
Ejemplos: 'tragicómico ' por 'trágico cómico', 'cejunto' por 'cejijunto', 'morfonología' por
'morfofonología', 'mineralogía' por 'mineralología', ing. 'probably' por 'probablely'.

3. Inversión

Fenómeno que consiste en cambiar de lugar dos sonidos contiguos en la cadena hablada.
Si el fenómeno ocurre entre sonidos distantes se llama metátesis. Aparte de la
importancia en lingüística histórica que explica, por ejemplo, el paso de ‘murciégalo ‘a
‘murciélago, o del latín ‘vidua' a 'viuda’, o del latín vulgar 'periglo’ a ‘peligro’, etc., estos ·'
procesos suelen manifestar, en el estado actual de muchas lenguas, la tendencia a
generalizar un tipo silábico más frecuente o más conforme con la estructura de la lengua.
Así, > se oye {y a veces incluso se lee) * 'aeropuerto' por 'aeropuerto', * 'metereología'
por 'meteorología',* 'Grabiel' por \ 'Gabriel’, y, en los niños, * 'estógamo '
·por 'estómago', *perió[k]ído' por 'periódico.

4. Reducción vocálica

Este fenómeno consiste en la reducción de las vocales inacentuadas a la vocal central


[a]. Se conoce en inglés, ruso, portugués, etc. Por ejemplo: ing. 'politic' ['polrtrk], pero
'political' [pa' litrklJ; ruso, ['vogka], diminutivo de [ve' dal agua.

5. Reducción silábica

La pérdida de sílabas por pérdida de vocales puede / darse mediante los siguientes
procesos:

- apócope: si la pérdida de elementos ocurre a final de ·palabra. Ejemplos: en


francés, el artículo determinado pierde la. /: vocal final si el sustantivo (o adjetivo}
siguiente comienza por./. vocal, así, 'le' > 'I' (le livre vs l’oiseau); esp. 'san' de
'santo', 'un’ de ‘uno'.
- aféresis: si la pérdida tiene lugar en la parte inicial de la palabra. Ejemplos: 'bus'
de 'ómnibus'), 'ora' (de 'ahora').

- síncope: si la pérdida se produce dentro de la palabra. Ejemplos: el paso


del lat. 'calidus' al ita. 'caldo', del lat. 'anima' al fr a. 'ame', del lat. 'eremita’ al esp.
'ermita'.

- sinéresis: reducción silábica por formación, dentro de la palabra, de un


diptongo, allí donde, según las normas, debiera haber sílabas diferentes.
Ejemplos: toa-lla por to-a-lla, nú-cleo por nú-cle-o, teo-lo-gí-a por te-o-lo-gí-a.

- sinalefo: reducción silábica por formación, entre palabras, de un


diptongo (o triptongo), allí donde, según las normas, debiera haber hiato.
Ejemplos: tol-vi-dé por te-ol-vi dé, es-cue-la por la-es-cue-la.

6. Aumento silábico

Puede darse por:

- prótesis: desarrollo, al inicio de una palabra, de un elemento no


etimológico con el fin de hacer más fácil la pronunciación. Es el caso, en español,
de la introducción de una e en todas las palabras que comienzan por s +
consonante en latín. Ejemplos: 'scutum' > 'escudo', 'stella' > 'estrella', 'schola' >
'escuela'. Las palabras modernas tomadas de otras lenguas experimentan el
mismo fenómeno: ing. 'esnob' > 'esnob’, ‘stress' > 'estrés', nor. 'ski' > 'esquí'.

- epéntesis: fenómeno que consiste en intercalar en una palabra o un


grupo de palabras, un sonido no etimológico por razones de eufonía, de
comodidad articulatoria, por analogía; etc. Ejemplos: 'invierno', con epéntesis de n
respecto al lat.
'hibernum’; ‘estrella’, con epéntesis de r (< lat. 'stella'); o 'turupial' por 'turpial'.
Si alguna de las modificaciones descritas ocurre entre. palabras, se utiliza a menudo el
término sandhi, término · heredado de los gramáticos de la India, que designa los rasgos
· de modulación y de modificación fonética que afectan la parte inicial y/o final de las
palabras o sintagmas. La liaison francesa es un fenómeno de sandhi: la palabra ‘six’, por
ejemplo, presenta una forma absoluta como. en 'ils sont six' [JI s5 sis] · son seis, y dos
formas sandhi, como en 'six oiseaux' [sizwaso] seis a ves, o 'six livres' [silivR] seis libros.
El irlandés conoce el sandhi inicial; en esta lengua se pronuncia la palabra
correspondiente a ‘vaca’ en posición absoluta [bo: J, en posición inclusa [an vol ‘una
vaca’, y [ar'mo] ‘nuestra vaca'. Si el sandhi sólo afecta unas formas (como en francés) es
irregular; si se da en todas las palabras en un contexto dado, regular, como es el caso en
corso, en que hay alternancia entre una. · inicial absoluta sorda y una inicial inclusa
sonora, que afecta casi toda la serie de fricativas: ['saku] ‘bolso’, [u'zaku] ‘el bolso’, ['foku]

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'fuego ', [u'voku] 'el fuego’, ['fuk: a) 'cabr a', [a'3uk: a] 'la cabra', etc.) ·

De los fenómenos combinatorios analizados, unos son. esporádicos, ocasionales, otros


han persistido y se han fijado en la lengua con carácter de norma. En este caso se trata
de. verdaderos cambios fonéticos que comenzaron como "errores" espontáneos de
pronunciación. Las causas de estos cambios, así como los principios a los que
obedecen, serán tratados más adelante en el capítulo XII.

Capítulo XII

ELEMENTOS SUPRASEGMENTALES

Si se pregunta a un hispanohablante qué diferencia existe, cuál era el plano de la


expresión, entre 'bailo' y 'bailó', responderá que el lugar del acento. Ahora bien, sólo es
posible distinguir la sílaba acentuada 'bái-' de 'bailo ' de la sílaba inacentuada 'bai-' de
'bailó' por confrontación con la sílaba adyacente; el reconocimiento, pues, de uno de los
términos depende de la presencia de otro en la misma secuencia.
Si, del mismo modo, nos inquirimos por lo que diferencia a 'Llueve' de '¿llueve? ' se nos
dirá que una melodía distinta en cada caso.

Por los ejemplos anteriores nos podemos dar cuenta de que los segmentos (o fonemas)
constitutivos de las secuencias son los mismos en cada caso, y que la diferencia de
sentido viene dada por algo que está como por encima de aquéllos, a otro nivel. Ese
algo es un elemento suprasegmental, característica fónica que afecta una unidad
lingüística distinta del segmento fonémico (mora sílaba, palabra, frase) creando
contrastes.

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