Módulo 1
Módulo 1
Referencias
Tema 1 de 6
“Existen muchos factores que contribuyen a tener éxito deportivo, entre ellos están el talento, la motivación
y el entrenamiento”. (Ramírez et al., s.f., https://bit.ly/3sDWywf). Cuando todos los factores son equitativos,
la nutrición puede marcar la diferencia entre ganar o perder. Para lograr un entrenamiento eficiente
necesitamos de una buena alimentación que provea la energía necesaria con el fin de lograr un buen
rendimiento físico, y aporte el combustible necesario, antes y durante el ejercicio, y que ayude a su
recuperación posterior.
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Tema 2 de 6
Las necesidades de energía de un jugador están influenciadas por el peso corporal, edad y maduración, la
búsqueda de ganar o perder peso, y lo más importante: el costo energético del entrenamiento (frecuencia,
duración e intensidad). El fútbol es un deporte intermitente donde el jugador realiza una variedad de
actividades, desde caminar hasta correr a alta intensidad, cambiar de dirección, saltar y patear la pelota,
además del contacto con los jugadores contrarios.
Cubrir con las demandas energéticas del jugador es clave para mantener un buen rendimiento y prevenir el
desarrollo de la fatiga crónica durante los entrenamientos y partidos. El gasto de energía varía según la
carga del entrenamiento, la posición de juego y los roles tácticos específicos del jugador. Algunos estudios
indican que el costo energético total en los días de partidos es alrededor de 3500 calorías, y el costo
energético de un partido completo es de 1300 a 1600 calorías (Collins et al., 2020). En cuanto al gasto
calórico de acuerdo a la posición, existe una diferencia notoria con los arqueros, ya que generalmente tienen
entrenamientos diferenciados en los cuales recorren menos distancia y, por ende, tienen un menor gasto
calórico, lo cual también se refleja en los partidos. Por ello muchas veces los arqueros deben tener ingestas
menores para evitar el aumento de peso. También es muy importante tener en cuenta que los ciclos de
entrenamiento varían y el gasto energético también. En algunas ocasiones, puede existir un solo
entrenamiento diario, y en otras dos o incluso tres entrenamientos al día, por lo cual se debe prestar
atención en reforzar la alimentación esos días. Más adelante daremos ejemplos prácticos sobre ello.
Sin embargo, cabe mencionar que el gasto energético en días sin competencia podría ser muy variado, ya
que depende de algunas variables, como a la carga del entrenamiento, la posición de juego, la filosofía del
entrenador, el estado físico inicial del jugador y su composición corporal. Un estudio realizado con jugadores
profesionales de la liga alemana indica que el consumo calórico durante los días de entrenamientos fue solo
de 2637 calorías en promedio, significativamente menor que los días de partidos, el cual fue de 3114 calorías
diarias (Brinkmans et al., 2019). Varios estudios indican una clara diferencia entre el consumo calórico total
los días de partidos y los días de entrenamiento, por lo que se vuelve evidente una necesidad de diferenciar
la alimentación en los días de los partidos. Además, podemos mencionar que algunos estudios demuestran
un aumento de las demandas físicas y tácticas del fútbol en los últimos años, lo que hace que las estrategias
nutricionales sean aún más importantes.
Sin embargo, hay algo que muchas veces tiene alta implicancia en el gasto energético total del jugador que
no tenemos en cuenta: el estilo de vida y las actividades adicionales del jugador fuera del deporte. Si el
jugador realiza un entrenamiento intenso, pero luego se mantiene sin actividad el resto del día, la demanda
calórica total del día puede verse disminuida. En otras ocasiones, como periodos de inactividad o cuando el
jugador está lesionado, las demandas se reducen sustancialmente. En este caso, el jugador debe ingerir
menos energía para lograr el balance calórico y evitar el aumento de peso indeseado.
Anécdota
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Tema 3 de 6
Macronutrientes: son necesarios en grandes dosis a diario. Los conforman las proteínas,
los hidratos de carbono y las grasas.
Los nutrientes que el organismo del ser humano necesita se pueden obtener con una dieta
equilibrada y variada, basada en los principios de la pirámide alimentaria mediterránea.
("Nutrientes de los alimentos", s.f., https://bit.ly/32BR2zU).
Para llevar una dieta equilibrada, el jugador necesita una proporción adecuada de los tres nutrientes
esenciales: carbohidratos (45 % a 65 %), proteínas (10 % a 35 %) y grasas (20 % a 35 %). Sin embargo, aunque
es importante conocer los porcentajes de macronutrientes de la dieta, en la nutrición deportiva ya se ha
reemplazado la utilización de porcentajes de macronutrientes cambiando a gramos por kilogramo de peso
corporal, especialmente de los carbohidratos y proteínas, lo cual mencionaremos a continuación.
1.3.1 Macronutrientes
Carbohidratos
La ingesta adecuada de carbohidratos es un elemento clave para hacer frente a altas cargas de
entrenamiento entre los atletas profesionales. Los carbohidratos consumidos, almacenados como
glucógeno, son la fuente de energía para los músculos durante el entrenamiento. Los carbohidratos
almacenados como glucógeno tanto en el hígado como en los músculos esqueléticos son una fuente de
energía esencial tanto durante los partidos como durante el entrenamiento, donde la disponibilidad de
glucógeno es un factor limitante durante el esfuerzo físico a largo plazo. Según un análisis de los partidos de
fútbol, el esfuerzo del jugador está en el nivel del 70-80 % del VO 2 máximo. El esfuerzo prolongado a este
nivel se basa principalmente en el glucógeno como sustrato del metabolismo energético. La ingesta
adecuada de carbohidratos antes, durante y después del entrenamiento contribuye al mantenimiento y
restauración de las reservas de glucógeno, lo que retrasará el efecto de la fatiga muscular y mejorará el
rendimiento. La ingesta adecuada de carbohidratos antes, durante y después del entrenamiento contribuye
al mantenimiento y restauración de las reservas de glucógeno, lo que retrasará el efecto de la fatiga
muscular y mejorará el rendimiento.
Las necesidades de carbohidratos del jugador están relacionadas con el gasto energético de los
entrenamientos. La carga de los entrenamientos varía según los ciclos de entrenamientos y partidos e,
incluso, puede cambiar de un día a otro. Existen días de preparación física en los que los entrenamientos son
intensos; días de entrenamiento táctico que puede resultar bastante liviano; y otros días de partidos donde
existe un alto costo energético, en especial si el jugador juega los noventa minutos. Por este motivo, se
recomienda ajustar las cantidades según el entrenamiento, con el fin de asegurar el abastecimiento de las
reservas de combustible en los días más intensos y evitar la ganancia de peso en los días menos intensos.
Una buena manera de asegurar la ingesta de carbohidratos es incluirlos de forma adicional en las comidas:
antes, durante y después de un entrenamiento. Se debe tener en cuenta que, cuando el tiempo de
entrenamiento o la intensidad aumentan, también debería aumentar la ingesta de carbohidratos.
Además, debemos recordar que los carbohidratos son la principal fuente de energía, no las proteínas como
muchos confunden. “Los jugadores son como autos con mucha potencia y autonomía, pero necesitan cargar
combustible constantemente para llegar a su destino” (Burke, 2007). Puede resultar práctica esta
comparación para que los jugadores entiendan que los carbohidratos son su combustible y que no pueden
lograr nada sin ellos, a pesar de ser grandes jugadores.
Así, como se mencionó anteriormente, los objetivos de carbohidratos deben proporcionarse en gramos en
relación con la masa corporal del deportista, en lugar de un porcentaje de la ingesta total de energía.
El siguiente cuadro provee información sobre las cantidades de carbohidratos que debemos consumir por
cada kilogramo de peso en un día.
Necesidades de
Carga de entrenamiento carbohidratos
(g por kg de peso corporal)
Entrenamiento de baja intensidad
Liviano / entrenamientos tácticos / días 3 – 5 g/kg
de descanso
Entrenamiento de moderada
Moderado intensidad (alrededor de 1 hora 5 – 7 g/kg
diaria)
Entrenamiento de alta intensidad
(1 a 3 horas diarias de ejercicios
Intenso 6 – 10 g/kg
moderados a intensos o día previo
al juego)
Fuente: Ramírez et al., s.f., p. 87.
Sin embargo, a pesar de estas recomendaciones, algunos reportes indican que los jugadores consumen en
promedio 4 g/kg peso corporal (Collins et al., 2020), el cual correspondería a entrenamientos muy livianos o
días de descanso. Pero esto puede resultar deficiente para días de entrenamientos moderados o días
previos a los partidos cuando las necesidades ascienden a un mínimo de 6 a 8 g/kg de peso corporal.
En los siguientes cuadros mostramos unos ejemplos de la cantidad de carbohidratos que deben consumir en
diferentes situaciones.
Ejemplos de una dieta con elevado contenido de carbohidrato para un jugador/jugadora de 75 kg.
Tabla 2: Dieta
Durante los
1 bebida isotónica + 1 banana
entrenamientos
Fuente: Ramírez et al., s.f., p. 88.
La siguiente lista nos proporciona una forma práctica de saber cómo lograr que el jugador consuma la
cantidad de carbohidratos recomendada. Si el jugador necesita 600 gramos de carbohidratos, debería
consumir 20 porciones de 30 gramos.
4 cdas. de avena
¾ taza de cereales
4 cditas. de pasas
1 rebanada de torta de avena con miel (60 a 80 g aprox.) o 2 galletitas dulces de avena
1 bebida isotónica
300 ml de jugo natural de naranja. (Ramírez et al., s.f., p. 88)
Proteínas
La proteína de los alimentos está formada por aminoácidos que constituyen la mayor
parte de los órganos y músculos. Tienen un papel clave tanto en el crecimiento como en la
reparación de los tejidos corporales. También forman parte de hormonas y enzimas que
regulan el metabolismo, apoyan el sistema inmunológico y otras funciones corporales
importantes. De ahí radica que sean fundamentales en la alimentación y de suma
importancia para el deporte. (Ramírez et al., s.f., p. 89)
El entrenamiento diario de fútbol ejerce un estrés sobre los tejidos musculares y tendinosos, lo cual crea una
necesidad de reparar esas estructuras que contienen proteínas con el fin de mantener y mejorar su
integridad y función.
Aún existen algunas discrepancias sobre las necesidades reales de proteínas en los atletas. La
recomendación tradicional era asegurar un elevado aporte proteico, pero actualmente existe suficiente
evidencia que indica que cantidades mayores a 1,7 g/kg de peso al día no ayudarían a aumentar ni a reparar
músculo. Se ha establecido que las necesidades de proteínas para los jugadores de fútbol están en torno a
1,6 g/kg de masa corporal por día, lo cual la mayoría de los jugadores logra fácilmente con su ingesta
habitual, incluso sin la ingesta de suplementos costosos. Podría existir una excepción durante la restricción
de energía, cuando las necesidades de proteínas podrían aumentar por el ambiente catabólico que crea la
restricción energética. En estos casos, sería prudente aumentar una mayor cantidad de proteínas (quizás
entre 2.0 a 2.4 g/kg de peso corporal) que, además, va a depender de la carga de entrenamiento, la pérdida
de peso o la rehabilitación de lesiones (Collins et al., 2020).
Se recomienda a los jugadores centrar la atención en la ingesta necesaria de alimentos ricos en proteínas de
alta calidad, consumidos en horarios oportunos (como después de los entrenamientos), y distribuirlos a lo
largo del día. Se deben consumir, idealmente, de tres a cuatro comidas con alrededor de 0.4g/kg/peso
corporal para alcanzar los requerimientos sugeridos.
Consumir alimentos con proteínas de alta calidad dentro de los 30 minutos a 2 horas luego
de haber finalizado el ejercicio para lograr una mejor recuperación y síntesis de proteínas
musculares. Las proteínas de origen animal son de mejor calidad (lácteos, carnes, huevos,
etc.).
Objetivo: 1.6 gramos de proteínas por kg de peso corporal (75 x 1.6 = 120 g de proteínas).
La siguiente lista da la idea de los alimentos que nos proporcionan 10 g de proteínas. El jugador que necesita
120 gramos debería consumir alrededor de 12 porciones de los alimentos listados.
50 g de pechuga de pollo
50 g de carne magra
50 g de pescado
2 huevos o 3 claras
2 fetas de queso o 50 gr
Además, la calidad de proteínas puede ser fundamental para lograr una óptima absorción y utilización. La
leucina es el aminoácido estrella para la remodelación de proteínas musculares; se recomienda alrededor de
2.5 g de leucina por cada comida para promover una óptima síntesis de proteínas musculares.
Afortunadamente, esta cantidad de leucina se encuentra en alimentos cotidianos, como carne, pollo, huevos
y soja.
Grasas
La grasa es el tercer macronutriente principal. Esta debe estar presente en la dieta del jugador en
cantidades adecuadas como parte fundamental del aporte energético y como fuente de ácidos grasos
esenciales. Al comienzo del ejercicio, los hidratos de carbono constituyen el nutriente que cubre las mayores
demandas energéticas durante la actividad, pero luego de 15 a 20 minutos, se disminuye la utilización de los
carbohidratos y se da un incremento de la utilización de grasas como fuente de energía. Además, una
acertada ingesta de grasas también permitirá absorber adecuadamente algunas vitaminas liposolubles
esenciales para el deportista.
Las grasas son una parte importante de la dieta, pero algunos tipos son más saludables
que otros. Escoger con mayor frecuencia grasas saludables de origen vegetal en lugar de
grasas menos saludables de origen animal, le ayudará a disminuir el riesgo de sufrir un
ataque cardíaco, un accidente cerebrovascular, y otros problemas de salud mayores”.
("Explicación de las grasas en la alimentación", s.f., https://bit.ly/3v176r0)
Los ácidos grasos son los componentes naturales de las grasas y los aceites. Tomando como referencia su
estructura química, se pueden clasificar en saturados e insaturados. Los ácidos grasos saturados están
presentes principalmente en alimentos de origen animal, como las carnes, los embutidos, la manteca y el
queso. Se recomienda a los jugadores, así como a la población general, que limiten el consumo de grasa
saturada a menos del 10 % del consumo energético total.
La mayoría de los ácidos grasos insaturados provienen de las plantas y de los pescados grasos. Dichos
ácidos se dividen en monoinsaturados y poliinsaturados. El más importante de los ácidos grasos
monoinsaturados es el ácido oleico (omega 9). Estos están presentes en alimentos de origen animal y
vegetal, pero principalmente en el aceite de oliva. Dentro de la familia de ácidos grasos poliinsaturados, los
más importantes son el ácido graso alfa linoleico (omega-3) y el ácido graso linoleico (omega-6). Ambos se
consideran ácidos grasos esenciales, porque el organismo humano no los puede sintetizar.
Las grasas trans son grasas perjudiciales para el organismo. Se forman cuando el aceite vegetal se pasa por
un proceso de hidrogenización con el fin de volverlo sólido y poder utilizarlo en los preparados de alimentos
comerciales, como margarinas, galletas, pastelería industrial, helados y otros. Se recomienda limitar al
máximo el consumo de alimentos que contengan grasas trans.
Comúnmente, se sugiere a los atletas que ajusten la ingesta de grasas de acuerdo a los requisitos de
carbohidratos y proteínas, adecuándose a los objetivos de energía total. Esto por lo general conduce a una
ingesta de grasa del 20 % al 35 % de la energía alimentaria total.
Tabla 3: Grasas
Monoinsatu-
Aceite de oliva, aceitunas, aguacate, almendras y avellanas.
rada:
Poliinsatu- Pescados azules (caballa, sardina, boquerón, salmón, atún,
rada trucha…) y nueces.
Omega-3:
Poliinsatu-
rada Aceites de girasol, maíz, soja y cacahuete [maní].
Omega-6:
1.3.2 Micronutrientes
Vitaminas y minerales
Las vitaminas y minerales son fundamentales para el correcto funcionamiento del organismo y para
mantener una buena salud. En los deportistas, estas necesidades se incrementan, ya que “muchos
minerales se pierden con el sudor y necesitan reponerse a diario, así como también algunas vitaminas y
minerales tienen función antioxidante para contrarrestar el estrés oxidativo que produce el esfuerzo físico”
(Gottau, s.f., https://bit.ly/32ESMIk). Otros minerales forman tejidos importantes como el calcio en los
huesos.
Estos nutrientes se pueden obtener con una dieta balanceada y variada, basada en el consumo de alimentos
ricos en nutrientes, como frutas, verduras, granos, carnes, lácteos y grasas insaturadas. Las necesidades de
vitaminas y minerales se suplen a través de una alimentación correcta. Sin embargo, si no se consumen las
cantidades adecuadas cuando existe una restricción energética (especialmente por largos periodos) o
cuando la dieta no es variada y se consumen alimentos poco nutritivos, se puede presentar un riesgo. En
este último caso, se recomienda consultar con un profesional capacitado para la indicación de la ingesta de
suplementos multivitamínicos con el fin de compensar la deficiencia alimentaria.
3. opte por ensaladas coloridas y variadas para asegurar el consumo de mayor cantidad de
nutrientes. Cada color aporta distintos nutrientes que completan una dieta equilibrada.
(Ramírez et al., s.f., p. 90)
Comida previa
En esta sección, hablaremos de algunas recomendaciones generales de nutrición deportiva, que incluyen las
necesidades de antes, durante o después del ejercicio. En el último módulo, hablaremos, específicamente, de
la competencia, pero es importante identificar que la base de las necesidades es similar en ambos casos.
"La comida previa a los entrenamientos y competencias debe concentrarse en la provisión de carbohidratos,
ya que constituyen la principal fuente de energía para el organismo" (Ramírez et al., s.f., p. 90). Esta debe
planificarse según el horario de entrenamiento o partido. Si se realizara a la mañana, la comida previa
importante será el desayuno; si es temprano por la tarde, la comida previa será el almuerzo; y si es de
tarde/noche, la comida previa importante será la merienda. (Ramírez et al., s.f.).
"Se recomienda la ingesta de 1-4 g de carbohidratos, 1 a 4 horas antes del entrenamiento" (Ramírez et al., s.f.,
p. 90).
Ejemplo 1:
Si el [entrenamiento o] partido se disputa por la tarde, a las 17:00 h, la comida principal se
podrá iniciar en el almuerzo a las 13:00 h (4 horas antes, objetivo: 300 g de carbohidratos).
Comida:
60 a 30 minutos antes:
1 isotónica
Ejemplo 2:
Comida:
1 banana
60 a 30 minutos antes:
1 isotónica
Durante el entrenamiento
1 bebida isotónica
1 banana [grande]
Para cantidades precisas se pueden observar las tablas de alimentos con carbohidratos y
proteínas propuestos anteriormente. (Ramírez et al., s.f., p. 91)
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Tema 4 de 6
Como punto número uno, el consumo de líquido diario puede ser tan importante como las estrategias de
consumo de líquido durante la competencia o entrenamiento. Debemos insistirles a los jugadores que se
mantengan constantemente hidratados y no esperar hasta el último momento para beber líquidos.
También se pueden aprovechar los momentos de hidratación para tomar bebidas con
carbohidratos, ya que, de este modo, estaremos aplicando dos estrategias en una: carga
de carbohidratos e hidratación. (Ramírez et al., s.f., p. 92)
1.4.1 Hidratación previa
Los días de competencia, se puede aprovechar el descanso de medio tiempo para reponer
las pérdidas de líquidos y entrar a la cancha rehidratados para el segundo tiempo.
(Ramírez et al., s.f., p. 92)
Beber 1.2 a 1.5 litros de agua por cada kg de peso perdido para compensar y restaurar
completamente las pérdidas de líquido.
Controle su peso antes y después de los entrenamientos o competencias. Para ello debe
pesarse ligero de ropas, con los pies descalzos y después de haberse secado el sudor con
una toalla apenas haya finalizado el ejercicio.
Pérdida de sudor = peso corporal antes del ejercicio (kilos) – peso corporal después del
ejercicio (kilos) + líquidos ingeridos durante el ejercicio (litros).
Para convertir la pérdida de sudor por hora, divida entre la duración del ejercicio en
minutos y multiplique por 60.
Si no cuenta con una balanza, beber 0,5 a 1 litro de agua o bebida isotónica
inmediatamente al finalizar el ejercicio.
Es importante limitar la pérdida de peso a menos del 2 % del peso corporal. Es decir, una
persona con 75 kg no debe perder más de 1.5 kg en su entrenamiento o partido.
No beba más de lo que pierde con el sudor, porque lo hará aumentar de peso y podrá
cargar con kg de más durante el ejercicio.
Para conocer las necesidades de ingesta de líquidos de cada jugador de forma más detallada, se puede
calcular la tasa de sudoración (pérdida de sudor por hora). Para ello se dividen los cálculos anteriores de
pérdida de líquidos por la duración del ejercicio en minutos y se multiplica por sesenta.
El uso de bebidas isotónicas con el contenido de alrededor de 6 % de carbohidratos (30 g en una botella de
500 ml) permite al jugador cumplir de forma simultánea con la hidratación y aporte de carbohidratos.
Además, recientes investigaciones proponen la opción de hacer enjuagues bucales con carbohidratos
durante 5 a 10 segundos, en especial en los últimos minutos del partido. Se ha demostrado que enjuagarse
de manera rutinaria alrededor de la cavidad oral con una solución que contiene carbohidratos activa el
sistema nervioso central y mejora el rendimiento en el ejercicio de resistencia de alta intensidad con
duración de 30-70 minutos.
El sodio se debe incluir entre los líquidos consumidos durante las sesiones de ejercicio que duran más de 1 o
2 horas o en climas cálidos y húmedos, ya que existe una mayor pérdida a través del sudor. Este aporte se
puede lograr por medio de líquidos que contienen sodio, como bebidas deportivas y bebidas rehidratantes
caseras con agregado de sodio (ver receta en el cuadro). Sin embargo, una comida, como galletas saladas,
maní con sal, o el uso de sal de mesa en la comida, puede suministrar la cantidad que se necesita.
Otro ingrediente común de las bebidas es la cafeína, la cual puede aumentar la resistencia o el rendimiento
durante las últimas etapas del ejercicio prolongado. Este beneficio lo podemos obtener con dosis
relativamente pequeñas de cafeína (1 a 3 mg/kg peso, o entre 100 y 200 mg). Estas cantidades se obtienen
con café negro, bebidas de cola, geles deportivos o bebidas energéticas.
Contenido de cafeína
Café cebado 1 taza 100 mg
Coca-Cola 1 botella de 500 ml 40 mg
Bebida energizante 1 lata 80 mg
Geles de carbohidratos 1 unidad de 30 g 20-40 mg
Fuente: elaboración propia.
Esta bebida hidratante casera es económica y fácil de preparar. Se puede utilizar como fuente de
hidratación, como fuente de carbohidratos y como fuente de electrolitos que el cuerpo necesita reponer
cuando existe una sudoración importante.
Receta
Cada 500 ml esta bebida casera contiene alrededor de 30 gramos de azúcares, sodio y potasio; similar a las
bebidas deportivas comerciales.
1.4.6 Deshidratación
"Se ha demostrado que la deshidratación por un déficit > 2 % de masa corporal perjudica el rendimiento
específico del fútbol, incluyendo realizar sprints intermitentes a alta intensidad y actividades de dribleo [con
la pelota]" ("La ciencia de la hidratación y estrategias en fútbol", s.f., https://bit.ly/32PcjWO). Varios estudios
indican que, por lo general, los jugadores de fútbol solo consumen suficiente líquido para reponer
aproximadamente el 50 % de sus pérdidas durante el entrenamiento y el partido, lo cual puede resultar en
una deshidratación, en especial en condiciones ambientales más cálidas. Además, es frecuente observar que
los jugadores de fútbol inician una práctica o partido en estado de deshidratación, probablemente como
resultado de deshidratación acumulada de prácticas de entrenamiento anteriores. ("La ciencia de la
hidratación y estrategias en fútbol", s.f.)
sed
dolores de cabeza
malestar general
mareos
cansancio
debilidad
náuseas y vómitos
boca seca
irritabilidad
orina oscura
El color de la orina es una forma práctica de enseñar a los jugadores a monitorear constantemente su
hidratación, cuanto más oscura es, más deshidratados están. Existen ciertas excepciones que incluyen el
consumo de algunas vitaminas y medicamentos.
Monitorea los cambios del peso corporal durante el entrenamiento y el partido en diferentes
condiciones ambientales para determinar las tasas de sudoración individuales y los hábitos de
hidratación. Esto ayudará a identificar a los jugadores que estén en riesgo de una
deshidratación significativa.
Los jugadores deben beber suficiente líquido durante los entrenamientos/partidos para
prevenir una deshidratación mayor al 2 %. Una estrategia para alcanzar esta meta es incitar a
los jugadores a beber en todas las pausas.
Consumir una bebida con sodio o alimentos que contengan sodio ayuda a reponer las pérdidas
de sodio en sudor, estimula la sed y retiene los líquidos ingeridos.
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Tema 5 de 6
La composición corporal implica el análisis del cuerpo humano basado en el fraccionamiento de la masa
corporal total. La alimentación puede tener un impacto profundo en la composición corporal de un jugador, lo
que a su vez puede afectar su rendimiento. En deportes como el fútbol, su evaluación es importante porque
puede determinar el potencial atlético del jugador. Niveles adecuados de masa grasa (MG) permiten a los
jugadores moverse con mayor eficacia durante los entrenamientos y los partidos, y niveles de masa magra
adecuados, en particular la masa muscular (MM), pueden afectar a factores importantes del rendimiento,
como velocidad, fuerza, potencia e, incluso, el riesgo de lesiones.
Hay diferentes momentos a lo largo de la temporada en los que los jugadores pueden necesitar manipular
su ingesta para provocar cambios en la MG o en la MM. Esto puede ocurrir durante la pretemporada o
durante una lesión, cuando es posible que sea necesario modificar la alimentación en función al gasto
energético. Esta relación es muy importante para la salud y el rendimiento del atleta, ya que a menudo no
se refleja solo en la medición del peso corporal.
Los métodos para evaluar la composición corporal en el fútbol deben ser válidos, confiables y factibles, con el
fin de monitorear un cambio significativo. La adherencia a la estandarización en cualquier protocolo de
evaluación ayudará a minimizar los errores técnicos de medición y permitirá el reconocimiento de los
cambios significativos más pequeños y, por lo tanto, mejorará el seguimiento longitudinal de la composición
corporal. Algunos métodos de medición de la composición corporal incluyen la densitometría ósea (DEXA), la
bioimpedancia, el pesaje hidrostático y la antropometría.
Antropometría
Los pliegues cutáneos nos pueden servir para ir monitoreando los niveles de grasa localizados, así como la
grasa corporal total a través de la sumatoria de pliegues o fórmulas estándares. Es fundamental tener
conocimiento de las fórmulas que elijamos utilizar, ya que existen numerosas ecuaciones que fueron
desarrolladas en diferentes poblaciones y pueden no representar al jugador de fútbol. Por este motivo, se
recomienda el uso de mediciones absolutas de los pliegues cutáneos para evaluar los cambios en la
composición corporal en lugar de calcular el porcentaje de grasa corporal mediante ecuaciones, ya que
resulta mucho más fácil, práctico y con menos error.
Los pliegues cutáneos se miden mediante la elección de tres a nueve sitios en los que se mide la cantidad de
grasa corporal en milímetros usando los calibradores. Actualmente, se utiliza en su mayoría la sumatoria de
seis pliegues (tríceps, subescapular, supraespinal, abdominal, muslo y pierna) para determinar los niveles de
grasas del jugador.
Dependiendo de la posición de juego, puede haber una diferencia en la composición corporal, debido a las
técnicas de entrenamiento y a la participación en el juego. Las investigaciones muestran que los jugadores
defensivos tienen mayores niveles de grasa corporal que los jugadores ofensivos. Y, a la vez, los arqueros
tienen mayores niveles de grasa que el resto del equipo.
La evaluación de la composición corporal constituye una herramienta fundamental tanto para el entrenador
como para el jugador. Sin embargo, en el fútbol, es muy aparente la amplia variedad de prototipos de
composición corporal, incluso dentro de una misma posición de juego, lo que demuestra la invalidez de
calificarlos basándose en un estándar muy rígido. Las mediciones deben realizarse en varios momentos de la
temporada para obtener una historia individual de cada jugador, con el fin de conocer las condiciones en las
cuales el jugador note que obtiene un mejor rendimiento. Además, es interesante correlacionar con otras
pruebas físicas, como testeos de saltos o pruebas de velocidad, que nos pueden ayudar a tener un mejor
análisis de la condición real del jugador.
Es importante establecer metas realistas de peso y niveles de grasa corporal para cada jugador de acuerdo
a su historial y rendimiento en la cancha.
“Si el nivel de grasa del cuerpo baja demasiado, la salud sufrirá las consecuencias, pero, si es muy alto, el
jugador no tendrá la misma agilidad debido a que tiene que cargar con un peso innecesario”. (Guevara, 2015,
https://bit.ly/3tUs1Mg).
Las metas de peso y porcentajes de grasa corporal deben ser bien planificadas con suficiente tiempo para
no afectar el rendimiento del jugador. Existen algunos ejemplos de jugadores que utilizan métodos no
deseados para perder peso, como dietas de moda, restricción calórica extrema y uso de suplementos que
pueden contener sustancias indeseadas. Esto, aparte de afectar su rendimiento físico y estado de ánimo,
puede llevar al jugador a frustrarse por no llegar a sus metas de pérdida de peso en grasa corporal. Muchas
veces una pérdida rápida puede deberse a una pérdida de peso en líquido y masa muscular y no
necesariamente en grasa corporal.
2 Crear un leve balance calórico negativo, alrededor de 500 kcal diarias, para que el cuerpo
utilice los depósitos de grasa como fuente de energía.
6 Realizar una buena elección de comidas que aporten algo más que calorías vacías (ver figura
8).
Controlar las porciones del plato es una manera muy práctica y eficaz de enseñar a los jugadores a perder
peso. La división del plato nos ayuda a evitar el consumo en exceso, ya que a veces resulta difícil realizar una
dieta personalizada con el pesaje o medición de las porciones con exactitud.
La apariencia del jugador puede ser un factor importante para quien está pensando en su imagen pública. En
muchas ocasiones, estos se guían más por una imagen corporal estética y no por una composición que les
favorezca en el deporte.
Los jugadores de fútbol no se caracterizan por niveles muy elevados de masa muscular, ya que puede
volverlos más lentos y menos ágiles. Sin embargo, una buena musculatura es fundamental para tener
suficiente fuerza y potencia. Además, en el músculo se deposita la mayor parte de la energía como
glucógeno muscular, lo cual lo convierte en un reservorio importante de energía. Podemos compararlo con el
tanque de combustible de un auto: cuanto mayor es, tiene más capacidad de reserva de combustible y
podrá andar más kilometrajes con el tanque lleno.
La ganancia muscular se ve afectada por tres factores fundamentales: la genética, un buen entrenamiento
de pesas que produzca el estímulo necesario y una alimentación que aporte los nutrientes esenciales para
lograr la formación de masa muscular.
1 Proporcionar una ingesta extra de alrededor de 500 calorías al día por encima de las
necesidades estimadas, agregando algunos snacks o aumentando las porciones (ver tabla 6).
3 Dividir la ingesta en varias comidas al día en vez de querer consumir todo en una sola comida.
5 Las bebidas como los batidos y jugos de frutas pueden proporcionar una fuente extra de
energía y nutrientes que son fáciles de ingerir y asimilar.
6 Limitar el consumo en exceso de frutas, verduras y cereales integrales, porque, a pesar de que
tienen buenas cualidades nutricionales, pueden causar saciedad y reducir la densidad calórica
de la dieta.
7 Darles suma importancia a las comidas antes, durante y después del entrenamiento, para
consumir energía y nutrientes según las indicaciones de la sección anterior.
Conclusiones
El fútbol ha avanzado de forma considerable durante los últimos años y, seguramente, continuarán los
avances y cambios en lo que respecta a la ciencia.
En este módulo pudimos ver una síntesis de la evidencia sobre demandas nutricionales específicas en el
fútbol para optimizar la salud y el rendimiento de los jugadores. Describimos la energía necesaria para el
entrenamiento y la competencia, cómo debe ser una dieta equilibrada y cuáles son las cantidades de
nutrientes recomendadas para los jugadores. También hemos expuesto las estrategias de nutrición
deportiva, cuáles son los alimentos, las cantidades y los momentos de ingesta que pueden favorecer el
rendimiento y recuperación de los jugadores, así como las estrategias adecuadas de hidratación en torno al
ejercicio, y cómo esta puede favorecer o perjudicar al jugador. Por último, vimos un resumen de la
composición corporal, cuáles son las técnicas que se pueden utilizar y cómo influyen en los jugadores de
fútbol.
El objetivo de este módulo fue proporcionar al alumno una guía con fundamentos científicos para lograr la
elaboración de algunas recomendaciones prácticas en el campo de trabajo.
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Tema 6 de 6
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