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El Río de la Plata entre 1810у 1820

Entre 1810 y 1820, las Provincias Unidas del Río de la Plata atravesaron una gran
inestabilidad política, enmarcada en la lucha por la independencia. Durante esta
etapa se produjeron importantes cambios económicos, sociales y políticos que fueron
definiendo la existencia de un país independiente.
La provisionalidad de los gobiernos
El proceso revolucionario en el Río de la Plata se extendió entre 1810 y 1820. Este
período se caracterizó por una gran inestabilidad política, ya que no se logró
definir una forma de gobierno central cuya autoridad alcanzara a todo el territo-
rio. Se sucedieron distintos gobiernos revolucionarios que, en todos los casos,
fueron soluciones provisorias hasta que se reuniera un congreso constituyente que
definiera y organizara al nuevo Estado. Los principales obstáculos para la
organización política de las Provincias Unidas del Río de la Plata fueron:
• La indefinición hasta 1816 acerca de la independencia.
• El fracaso de los dos congresos constituyentes, el de 1813 y el de
1816, reunidos en el período.
• La oposición entre los intereses económicos y políticos de Buenos
Aires y los de las provincias.
• La existencia de proyectos diferentes entre los revolucionarios que
condujeron el proceso político en Buenos Aires.
De la Junta Grande a los Triunviratos
En diciembre de 1810, con la incorporación de los diputados del Interior a la
Primera Junta, se formó la Junta Grande. La posición moderada de los representantes
del Interior, liderados por el deán Gregorio Funes -diputado por Córdoba-,
favoreció al sector saavedrista. Los partidarios de Moreno, para continuar con sus
propuestas, crearon el primer núcleo político, al que los historiadores llaman el
"club morenista" (+INFO).
En respuesta a la oposición sistemática de los morenistas al gobierno de
Saavedra, el 5 y el 6 de abril de 1811, los alcaldes de barrio organizaron un
levantamiento de los peones de los arrabales en apoyo del sector moderado.
Como consecuencia, fueron expulsados los miembros morenistas de la Junta.
Sin embargo, al poco tiempo, la derrota de Huaqui en el Alto Perú fue un duro golpe
para el gobierno. Mientras Saavedra se dirigía al Norte para hacerse cargo de las
tropas, el Cabildo de Buenos Aires reemplazó a la Junta Grande por un Poder
Ejecutivo compuesto por solo tres miembros, con la intención de dar más rapidez y
eficacia a las decisiones. Este Primer Triunvirato estaba integrado por Manuel de
Sarratea, Feliciano Chiclana y Juan josé Paso.
Al poco tiempo, el Triunvirato recibió fuertes críticas por su política moderada en
la guerra contra los españoles. En octubre de 1812, los principales jefes
militares, entre los que se encontraba San Martín, exigieron un cambio de gobierno.
El Cabildo designó, entonces, al Segundo Triunvirato, compuesto por Juan José Paso,
Nicolás Rodríguez Peña y Antonio Álvarez Jonte. La iniciativa más importante que
llevó a cabo este gobierno fue la reunión de la Asamblea General Constituyente.
(El Primer Triunvirato realizó una reforma militar con el fin de reemplazar a las
milicias por un ejército regular conducido por oficiales profesionales. Como parte
de ese plan, encargó a San Martín la formación del
Regimiento de Granaderos a Caballo.)

La Asamblea del año XIII


La convocatoria a la Asamblea era un triunfo de los partidarios de profundizar la
Revolución, que fueron mayoría entre los diputados. Este congreso de representantes
de las provincias ya no juró fidelidad a Fernando VII, como se hacía hasta
entonces. Sin embargo, no declaró la independencia ni aprobó ninguno de los
proyectos de constitución presentados por los diputados, debido al temor a una
próxima restauración monárquica en España y al conflicto con la Banda Oriental, que
se tratará a continuación.
Aun así, la Asamblea tomó decisiones innovadoras. De acuerdo con principios
liberales, estableció la libertad de prensa; la libertad de vientres, según la cual
serían libres todos los hijos de esclavos nacidos a partir del 31 de enero de
1813; la extinción del tributo, la mita, el yanaconazgo y el servicio personal de
los indios; la supresión de los títulos de nobleza y la destrucción de los
instrumentos de tortura. Como señal del objetivo independentista y la voluntad de
crear un nuevo Estado, la Asamblea adoptó un escudo y una bandera, consagró al
himno escrito por Vicente López y Planes como "Marcha Patriótica" y mandó acuñar
monedas con el nombre de Provincias Unidas del Río de la Plata.
Artigas y la Banda Oriental
Como vieron en el capítulo 10, mientras que Montevideo continuaba en poder de los
realistas, el resto de la Banda Oriental se había levantado a favor de la
Revolución. Este levantamiento de los sectores rurales fue acaudillado por José
Gervasio Artigas, quien en 1811, con apoyo de tropas porteñas, puso sitio a
Montevideo desde tierra. Sin embargo, los realistas se aprovisionaban y resistian,
gracias a la escuadra real apostada en el puerto montevideano. Además, tropas
portuguesas, enviadas desde Brasil por la princesa Carlota Joaquina, entraron en
territorio oriental para ayudar a Montevideo. En esa situación, el Primer
Triunvirato pactó con el jefe realista Javier de Elío. Este detuvo el avance
portugués a cambio de retener la Banda Oriental y parte de Entre Ríos.
Artigas, disgustado por ese acuerdo, llevó sus milicias y parte de la población a
Entre Ríos. Este éxodo oriental fue la primera manifestación del proyecto
autonomista de Artigas, quien se oponía al centralismo porteño.
En 1812, cuando Buenos Aires inició el segundo sitio de Montevideo, Artigas se
incorporó con sus tropas. Sin embargo, al poco tiempo se desataron nuevos
enfrentamientos con los porteños. Con motivo de la reunión de la Asamblea del año
XIII, los orientales eligieron representantes a los que dieron precisas
instrucciones. La Asamblea rechazó a estos diputados con el pretexto de que su
elección no había seguido los pasos establecidos en la convocatoria. En verdad, no
querían aceptar el contenido de las instrucciones, que planteaban la declaración
inmediata de la independencia y una constitución republicana, basada en la
estadounidense

Directorio
La derrota de la segunda expedición al Alto Perú y las noticias de que Fernando VII
recuperaría su trono moderaron los propósitos revolucionarios Iniciales de la
Asamblea. En ella se impuso el sector dirigido por Carlos de Alvear, que despla-20
al liderado por San Martín. En enero de 1814, la Asamblea reemplazó al Triunvirato
por un gobierno unipersonal, el Directorio. Como primer director supremo fue
nombrado Gervasio Posadas, tío de Alvear. Comenzaba así la concentración del poder
en una persona y se reforzaba el predominio de Buenos Aires sobre el Interior.
Durante el gobierno de Posadas se agudizó el conflicto con Artigas, quien, después
de la expulsión de sus diputados, abandonó el segundo sitio de Montevideo, extendió
su influencia a Entre Ríos, Corrientes, Santa Fe y
Córdoba y enfrentó a las autoridades porteñas.
En junio de 1814, Alvear logró ocupar Montevideo. Luego fue nombrado jefe del
Ejército del Norte, pero la oficialidad se opuso a su designación. Presionado por
esta crisis militar, Posadas renunció y fue reemplazado por Alvear, quien duró
apenas tres meses en el cargo. Su negociación para obtener protección británica y
el conflicto con Artigas precipitaron su caída. En abril de 1815, las tropas
enviadas a Santa Fe para combatir al artiguismo se sublevaron y pusieron fin a su
gobierno.
El Congreso de Tucuman
Luego de la restauración de Fernando VII como rey español, todos los movimientos
revolucionarios en América habían sido sofocados, excepto el del Ría de la Plata.
Aunque también en esta región americana el panorama era muy complejo: los
dirigentes revolucionarios (como Alvear, por ejemplo) se habían aislado de la clase
política urbana y del pueblo; la Banda Oriental, Entre Ríos, Corrientes y Santa Fe
formaban la Liga de los Pueblos Libres, bajo la protección de Artigas; el Ejército
del Norte se autogobernaba, apoyado por los pueblos del Noroeste; Cuyo era la base
de poder de San Martín, quien en 1814 había asumido como gobernador intendente para
organizar el Ejército de los Andes.
En medio de esa difícil situación, en 1816 se convocó a un Congreso Constituyente
en la ciudad de San Miguel de Tucumán. Asistieron representantes de todas las
provincias, excepto las que estaban bajo control de Artigas. Sus objetivos eran
designar un director supremo, redactar una constitución y declarar la
independencia.
El 9 de julio de 1816, los congresales declararon la independencia. Esta decisión
daba sentido a la campaña libertadora que planeaba San Martin y colocaba al nuevo
Estado en posición de ser reconocido internacionalmente. Además, el Congreso
designó a Juan Martín de Pueyrredón como director supremo. Los debates sobre la
forma de gobierno demoraron la sanción de una constitución
(+INFO). En 1819, cuando el Congreso se había trasladado a Buenos Aires, se dictó
una constitución centralista que fue rechazada por las provincias.

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