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Nostalgia y Superación en la Migración

La persona entrevistada migró de su barrio de origen en Villa el Salvador a otros barrios como La Molina y San Juan de Lurigancho en busca de mejor calidad de vida, pero finalmente se estableció en Jesús María, donde vive hace 20 años debido a su ubicación céntrica aunque echa de menos la integración y sentido de comunidad de su primer barrio.
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Nostalgia y Superación en la Migración

La persona entrevistada migró de su barrio de origen en Villa el Salvador a otros barrios como La Molina y San Juan de Lurigancho en busca de mejor calidad de vida, pero finalmente se estableció en Jesús María, donde vive hace 20 años debido a su ubicación céntrica aunque echa de menos la integración y sentido de comunidad de su primer barrio.
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MIGRACIÓN

Reflexión de la entrevista

La migración es el cambio de residencia de una persona. Sin embargo, en el Perú,


este término es común debido a que existe una gran número de personas que
constantemente están en busca de mejores condiciones de vida y optan por
mudarse a un lugar que les propicie estas oportunidades. A pesar de ello, el
mayor porcentaje de esa población recuerda con mucha nostalgia su lugar de
origen.

Como es el caso de la persona entrevistada, Lenka Lavado, es una mujer, madre


de familia, asistente de contabilidad que vivió toda su niñez y parte de su
adolescencia en un barrio que recuerda y visita casi todos los fines de semana el
día de hoy, Villa el Salvador. Por 15 años residió ahí, desde el día que nació y los
recuerdos que tiene de su vecindario es un ambiente lleno de confraternidad,
amabilidad, diversión. Debido a que, como mencionó: “había mucha convivencia
con los vecinos, amiguitos todos, salíamos a jugar hasta tarde en la noche” es
decir sentía mucha libertad y unión. Asimismo, esas son algunas de las cosas que
más extraña “las actividades en las calles, compartir una comida, fiestas” son
cosas que menciona la entrevistada. Si bien es cierto, no todo es perfecto y
recuerda la inseguridad y violencia que vivía su barrio en esa época, a pesar de
ello, el cariño e identidad siguen presentes para ella y para su familia. Tanto que
hasta hoy en día siguen regresando al barrio con la finalidad de compartir con sus
hijas y esposo “esa libertad y confraternidad que te brinda el barrio y que ahorita
no la tenemos” según menciona.

Pero por un tema de superación, mejor calidad de vida y estudios, tomó la


decisión de dejar a su familia y su barrio con mucha nostalgia. En esta etapa de
transición y búsqueda de un lugar mejor para vivir, pasó por varios lugares de
acuerdo a las oportunidades que le brindaba la vida. Vivió un tiempo en La Molina
por cuestiones de trabajo y educación, donde se acostumbró a un ambiente
tranquilo, a comparación de su barrio de origen. Luego, contrajo matrimonio, y se
fue a vivir a la casa de su esposo en San Juan de Lurigancho, en una zona invadida
por las pandillas causando revuelos en cada esquina. Además de otros factores
como desorden, suciedad en las calles, áreas de esparcimiento en mal estado,
viviendas en mala condición, hizo que nunca conectara con el barrio.

Por ello, es que llegaron al barrio de Jesús María, en búsqueda de una mejor
calidad de vida para la nueva familia que estaban formando, lugar donde residen
hace aproximadamente 20 años, primero vivián por Salaverry en un
departamento chico pero acogedor, luego por temas de espacio se mudaron a
San Felipe a 5 minutos de su antigua residencia pero a un ambiente más grande.
El tiempo que llevan viviendo ahí es debido a la comodidad que les ofrece el
barrio en cuanto a cercanía de sus centros de trabajo, al colegio y universidad de
sus hijas, a los centros comerciales, gran cantidad de área verde. Como dijo “es un
lugar seguro, bonito, y muy céntrico para las actividades que uno quiere hacer”.
Siente que los años más bonitos y felices en esta última década han sido
principalmente por los recuerdos en familia que tienen en su hogar. Sin embargo,
otro punto a resaltar en cuanto al barrio es que Lenka siempre ha sentido una
falta de conexión con el barrio en cuanto a la relación con los vecinos o
integración con las personas que la habitan. Como mencionó en la entrevista,
“comenzando porque cuando uno vive en un edificio te sientes más encerrado,
no tienes tanta libertad que cuando estás en un barrio sacas tu silla afuera y
conversas con los vecinos”.

Siente que en comparación a su barrio de origen, en el actual no hay una


identidad de las personas con respecto al barrio de Jesús María, por ejemplo en
las juntas vecinales siente que cada uno solo vela por su bienestar y existe una
falta de pensamiento como comunidad y falta de interés por la convivencia.
Además siente que no existen los espacios de integración adecuados, todo lo
contrario siente que cada vez más la av San Felipe se va aglomerando de edificios
de hasta más de 20 pisos, que traerá una cantidad importante de personas. Sin
embargo, no existe todavía un espacio público acogedor y barrial que los integre a
todos. En ese sentido, siente que se fomenta el individualismo de las personas
que habitan este barrio. Como mencionó “me gustaría que haya más calidez
humana en el barrio donde vivo”

Para concluir la entrevista, Lenka mencionó lo siguiente: “este barrio significa


seguridad, seguridad para mis hijas y significa centralidad, si quiero
movilizarme, ir a una buena clínica. Sin embargo, Villa el Salvador es el barrio
con el que más me siento identificada por los recuerdos que tengo y he seguido
creando incluso con la nueva familia que he formado, el jugar a la luz de la luna,
ir a misa juntos con los vecinos”. Esto nos lleva a una reflexión final sobre el
proceso de migración de una persona que se tiene que ir de su hogar con un fin
de desarrollo personal, y aspiración de superación personal. Una decisión que
surge a partir de una falta de algo en su barrio de origen, ya sea de equipamiento,
seguridad entre otras variables. En ese sentido, en la investigación se demuestra
que a pesar que la persona migró a otro lugar donde encontró toda la comodidad
que buscaba para su vida cotidiana, el mismo lugar le generó un vacío en cuanto
a la conexión y falta de identidad con el nuevo barrio debido al vecindario
desintegrado y desarraigo con la comunidad. Lo cual nos lleva a pensar que
ningún barrio o muy pocos barrios cumplen con el ideal y que si bien es cierto, los
dos barrios tienen ventajas diferentes, en un futuro deberían mejorarse ambos en
cuanto a lo que carece hoy en día para evitar migraciones y que las personas
disfruten y piensen en crecer para sacar adelante su barrio y no en migrar a otro
por mejores condiciones que su barrio de origen por alguna razón no le puede
ofrecer, aparte de reforzar el sentido de comunidad y de pertenencia que debería
existir en todos los barrios que conforman Lima, y el Perú.
Video de la entrevista: [Link]

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