0% encontró este documento útil (0 votos)
62 vistas24 páginas

El Bar

El documento describe una escena en un bar donde interactúan varios personajes como el barman, una cantante, una limpiadora y una prostituta. Un extranjero llega al bar y conversa con la prostituta, diciéndole que a pesar de los estigmas, él aprecia su autenticidad y valentía.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
62 vistas24 páginas

El Bar

El documento describe una escena en un bar donde interactúan varios personajes como el barman, una cantante, una limpiadora y una prostituta. Un extranjero llega al bar y conversa con la prostituta, diciéndole que a pesar de los estigmas, él aprecia su autenticidad y valentía.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

El Bar

LIBRETO
JULIO SÁNCHEZ

1
PERSONAJES

Femeninos
Irene (La prostituta)
Juanita (La señora de la limpieza)
Iris (La cantante)

Masculinos
Antonio/Toño (El Barman)
José/Pepe (El Mesero)
Alexander (El Extranjero)
Hombre misterioso/la tentación

2
ACTO 1

En un bar no muy fino. Detrás de la barra se encuentra


Antonio haciendo su trabajo. Pepe limpia una de las dos mesas
que hay en el bar, mientras Juanita va y viene recogiendo
algunas cosas.

JUANITA: ¿Y va a venir hoy la señorita Iris Don Toño?


TOÑO: No lo sé señora
PEPE: Se nota que “te trae ganas”
TOÑO: Por favor, Pepe, ¿de dónde sacas eso?
JUANITA: Nomás hay que ver con que ojos lo mira
PEPE: Si Toño, en el poco tiempo que llevo de trabajar aquí,
hasta yo me he dado cuenta.
TOÑO: ¡Pero si apenas llevas quince días aquí!
PEPE: Bueno, no hace falta conocerlos “de toda la vida” para
darse cuenta de lo que es obvio y …
TOÑO: Ya estuvo Pepe, ¿ya acabaste de limpiar?
PEPE: En eso estoy, en eso estoy …
JUANITA: Tons qué Don Toño, ¿Si o no “le pasa” la señorita
guapa?, a mi se me hace que si.
TOÑO: Con todo respeto, eso es algo que a usted no le
interesa señora, ¿no tiene trabajo que hacer?
JUANITA: No pos si, yo solo decía que usté y la señor…
PEPE: ¿Crees que vayan a venir los clientes Toño?, con eso
del baleado del otro día, pues…
TOÑO: ¡Si Carajo!, estamos salados.
JUANITA: ¿Y ya saben a quién se “cargaron”
PEPE: No
JUANITA: Pero si tu eres re chismoso Pepe, me extraña que
siendo araña…

3
PEPE: Qué mala fama me hace señora
JUANITA: No pos, yo nomás decía ¿verdad?, si quiere Don Toño,
puedo pedirle a Papaguachuli que nos ayude.
PEPE: ¿Otra vez con esas historias de su abuela?
JUANITA: No son historias, que ustedes no crean es otra cosa.
TOÑO: Está bien señora, si usted prefiere vivir en un mundo
de fantasía… Mire, en la realidad hay cosas malas y no creo
que un “Dios” vaya a venir a ayudarnos, hay que chingarle, no
queda de otra. Ya ve usted a Irene, cada vez está peor.
JUANITA: ¿La señorita “nalga inquieta”?
TOÑO: Más respeto por favor, señora.
PEPE: Pues ella tiene razón Toño, jajaja, o ¿qué me dices de
Iris?, todo el tiempo anda “hasta las manitas”
TOÑO: A eso me refiero señora… o ese wey que pasa todas las
noches por aquí y nunca entra.
PEPE: A mi se me hace que ese wey ni ha de ser de aquí, ¿qué
estará buscando?
TOÑO: No lo sé, pero no me da confianza.
PEPE: jajaja, en esta colonia nadie da confianza.
JUANITA: Pos para todo eso sirve llamar a Papaguachuli, él
resuelve cualquier desmadre. Para llamarlo, solo hay que
ofrecerle algo y decir: (TOMA UNA POSE DE INVOCACIÓN)
“Papaguachuli, hazme el milagrito, ¡te lo imploro!
TOÑO: Ya señora, guarde sus hechizos para después, ahí viene
un cliente, todos a trabajar

UN HOMBRE MISTERIOSO ENTRA AL BAR Y TOMA ASIENTO EN UNA DE


LAS MESAS. PEPE SE DIRIGE A ATENDERLO.

PEPE: Buenas noches caballero, mi nombre es José y será un


gusto atenderle.
HOMBRE MISTERIOSO: Buenas noches, por el momento con un agua
mineral está bien, gracias.
PEPE: En seguida se la traigo.

4
PEPE SE DIRIGE A LA BARRA

PEPE: Un agua mineral Toño.


JUANITA: Sta raro el hombre ese, ¿no les parece?
PEPE: No lo había visto antes
JUANITA: ¡Híjoles!, ¿y si es algún ladrón?
TOÑO: ¡Señora por favor!
PEPE: No creo que alguien quiera llevarse algo de aquí. (Pepe
mira con desprecio el bar)
TOÑO: ¿Qué wey?, ¿qué, pero le pones?
PEPE: No, ninguno; solo digo que sería algo así como de
novela ¿no?, muy trillado.

PEPE LE LLEVA SU BEBIDA AL HOMBRE MISTERIOSO

JUANITA: A mi me gustan las novelas, pero no he visto actuar


al Trillado ese.
TOÑO: Ándele señora, mejor póngase a trabajar.

ENTRA ALEXANDER Y TOMA ASIENTO EN LA MESA LIBRE.

PEPE: Buenas noches caballero, mi nombre es José y será un


gusto atenderle.
ALEXANDER: Buenas noches, le pido un gin tonic por favor, ya
no aguanto el calor.
PEPE: En seguida caballero.
ALEXANDER: disculpe, ¿tienen servicio de alimentos?
PEPE: Por supuesto, en un momento le traigo el menú.
JUANITA: (suspirando) Ahhhh, ¿ya vio don Toño?, ese cliente
está ¡guapísimo!, ojalá y yo tuviera uno así. Me sacaría de

5
trabajar, viajaríamos, qué bueno que por fin se decidió a
entrar, pobre, parecía zancudo nomás dando vueltas cada noche

PEPE: Un gin tonic Toño.
TOÑO: En 2 minutos Pepe.

Pepe regresa con Alexander y le lleva el menú.

ALEXANDER: gracias. Mmm… ¿qué tan grande es la porción?


PEPE: (Conteniendo visiblemente las ganas de alburear al
cliente), no muy grande, pero tampoco como que se vaya a
quedar con las ganas, digamos … (haciendo cálculos), unos
¿250 o 300 gramos?
ALEXANDER: ¿de botana?
PEPE: (Todavía absorto en sus pensamientos y hablando para si
mismo), ¡nombre, si es el plato fuerte!
ALEXANDER: ¿Disculpe?
PEPE: (Visiblemente apenado) ¡Ay no!, disculpe. Le explico,
el servicio de alimentos se brinda de acuerdo con el consumo
de alcohol, usted puede escoger alguno de los 3 platillos
incluidos con su primera bebida y así sucesivamente.
ALEXANDER: Entiendo: tráigame el número 2 por favor
PEPE: Usted no es de por aquí ¿cierto?
ALEXNADER: Cierto, soy extranjero
PEPE: ¿De dónde nos visita?
ALEXANDER: De Venezuela, vengo aquí por cuestiones de trabajo
y …

ENTRA IRENE FURIOSA DIRIGIENDOSE A LA BARRA


IRENE: ¡Puta madre!, ¡otra vez!, pero has de ser pendeja, no
aprendes carajo …
PEPE: Discúlpela por favor, a veces tiene noches difíciles,
en un momento le traigo sus 300 gramos, digo su número 2.

6
TOÑO: ¿Noche difícil Irene?
IRENE: ¿y tú qué sabes de tener una noche difícil?
JUANITA: noche difícil cuando hay que limpiar los baños, no
sabe usted la cantidad de mier…
TOÑO: Señora, ahora no por favor
JUANITA: Pos yo solo decía.
TOÑO: Entiendo
IRENE: Tú no entiendes ni madres, primero tendrías que ser
mujer, luego prostituta y luego ser igual de pendeja que yo,
para tener una muy ligera idea de lo que es mi vida.
TOÑO: (suspirando) ¿Lo de siempre?
IRENE: Pero que sea triple. Total, ni dinero tengo, no pasa
de que te pague con lo único que se hacer en la vida.
PEPE: Su gin tonic señor, y su número 2
ALEXANDER: ¿Quién es ella?
PEPE: ¿la de la barra?
ALEXANDER: Si, esa hermosa mujer
PEPE: Se llama Irene, no es que yo quiera contarle ¿verdad?,
pero ya que lo pregunta… Es una triste prostituta que viene
con regularidad, casi siempre llega enojada, pide un wiski,
doble, llega a las 10 y se va como a las 12, vive no muy
lejos, tiene varios clientes con dinero, calza del número …
ALEXANDER LO VOLTEA A VER CON CARA DE SORPRESA
PEPE: No es que yo sea chismoso, lo que pasa es que… usted
sabe,,, la gente habla. (MOMENTO INCÓMODO). Yo solo escucho,
hasta pensé en ser psicólogo y …
ALEXANDER: Gracias, con esa información me basta. ¿no me
hacen falta cubiertos?
PEPE: A si, permítame, ahora se los traigo.
TOÑO: ¿Mejor?
IRENE: un poco.

7
ENTRA IRIS VISIBLEMENTE ALCOHOLIZADA

IRIS: ¡Toñitoooo de mi vida y de mi corazón!, ¿qué quieres


que te cante hoy?
TOÑO: (SUSPIRANDO) Ahhhh, ¿otra vez vienes peda?
IRIS: Eso depende
TOÑO: Pero Iris
IRIS: Para ti es estar peda… para mí, ¡es canalizar mi
arte!... y hablando de eso… voy al baño
JUANITA: Pero le atina, la última vez …
TOÑO: Juanita, ahora no por favor
JUANITA: No, pos yo solo decía

IRIS SE DIRIGE AL BAÑO

IRENE: Por lo menos hay alguien que se divierte esta noche

ALEXANDER TOMA SU VASO, SE PONE DE PIE Y SE DIRIGE HACIA LA


BARRA

ALEXANDER: ¿me permite?


IRENE: pues ya qué
ALEXANDER: Permítame presentarme, soy Alexander, encantado de
conocerla
IRENE: (DIRIGIÉNDOSE A TOÑO) ¿y a este wey, de dónde lo
sacaste?
ALEXANDER: ¿wey?
IRENE: ¿no eres de por aquí verdad?
ALEXANDER: (SUSPIRANDO) No, soy venezolano
IRENE: Jajaja, no mames Toño, ¡puro jodido esta noche!

8
REGRESA IRIS

IRIS: ¡mierda!, creo que me mojé las piernas


JUANITA: ¡Ay no!, otra vez
ALEXANDER: ¿jodido?
IRIS: ¡Hay cariño!, ¿eres venezolano no?
ALEXANDER: Así es
IRIS: pues por eso
TOÑO: (CONTRARIADO) Discúlpela por favor, en México se tiene
la idea de que todos los venezolanos están, ¿cómo decirlo?,
pasando por malos momentos… se dice que no tienen para comer…
es una idea, pero usted se ve diferente, distinguido …
ALEXANDER: Entonces ustedes creen que por ser venezolano
estoy ¿jodido?
IRIS: Jodida la que tiene que estar cantando cada noche
“adoro el brillo de tus ojos, lo dulce que hay en tus labios
rojos” sin tener a nadie a quien dedicárselo.
IRENE: Es mejor cantar lo de los labios rojos, a terminar así
cada noche.
JUANITA: ¿Así como?
IRENE: Pues con los labios ro…
PEPE: ¡Ay!... me machuqué con los vasos.
JUANITA: jajaja
TOÑO: Ahora no señora, por favor
JUANITA: No pos yo nomás … (tristeza)
IRENE: Muy bien, me voy, no ha sido buena idea venir hoy.
ALEXANDER: No, por favor… quédese un rato más … insisto.
Desde que la vi llegar, no pude dejar de verla.
IRENE: ¿Dejar de verme?, ¿por las pestañas postizas?, ¿la
minifalda?, ¿o este escote?
ALEXANDER: Por sus ojos

9
IRIS: (REFIRIÉNDOSE A LOS PECHOS DE IRENE) ¡seguro fueron tus
ojos!
IRENE: Iris, ¿por qué no mejor te vas a besuquear a Toño?
TOÑO: ¿qué?...
IRIS: Nada, ya la conoces, ella y S U B O C O T A
IRENE: ¿Te callas?, sigue, ¿qué más ves en mí?
ALEXANDER: Me queda claro que eres una mujer frágil que ha
sufrido mucho, ¿sabes?, creo que en gran medida comparto tus
sentimientos; ser extranjero, juzgado a cada rato por lo que
pasa en mi país, cargar con ese estigma. La gente no se
permite conocerme, solo una etiqueta, un “venezolano” y nada
más. Por lo menos tú eres auténtica, y eso lo admiro. Tienes
el valor de salir a la calle, de enfrentarte a lo
desconocido, eres una mujer muy valiente.
IRENE: ¿valiente?, me muero de miedo cada vez que salgo a la
calle, pero tengo que comer. Vivo en un país en donde se
guzga a las mujeres, que, como yo, disfrutamos del sexo.
¿Crees que por ser extranjero la gente te Juzga?, no tienes
una idea.
IRIS: ¿Y qué me dicen de la cantante fracasada?, ¿creen que
yo estoy aquí porque quiero? Soñaba con ser grande, cantar en
los mejores escenarios, tener al público a mis pies. ¿Y en
dónde estoy?, aquí, siendo solo una borracha que no puede ni
orinar donde se debe.
JUANITA: No pos, valiente yo que tengo que andar limpiando
las mia…
TOÑO: Ahora no señora, por favor
JUANITA: …
TOÑO: Este bar era de mi padre, en aquellas épocas era un
lindo lugar. Aquí venían “las estrellas”, gente del
espectáculo, amigos de mi padre. En aquella mesa, fue en
dónde mi padre conoció a mi madre, se enamoraron y al poco
tiempo nací yo, con el pequeño inconveniente de que mi madre
murió en el parto. Nunca me lo dijeron abiertamente, pero
creo que, para la familia, yo fui el asesino de mi madre.
JUANITA: ¡Ay don Toño?, yo lo entiendo. La familia, ¿qué no
se supone que siempre nos van a defender?, a mí me dieron a

10
un hombre, un maldito borracho, sin ofender (DIRIGIÉNDOSE A
IRIS), que no hizo más que golpearme y abusar de mí una y
otra vez. Al final pude escapar, con mis 3 “bendiciones”, y
aquí estoy, limpiando baños y lavando vasos de gente jodida,
sin ofender (dirigiéndose a los presentes), y con un sueldo
de mierda, sin ofender (dirigiéndose a Toño), que no me
alcanza para nada.
PEPE: ¿mierda?, ¿quieren saber lo que es sentirse mierda?,
¿quieren saber lo que es ser rechazado por la familia y la
sociedad?, ¿eh?... ¡pues solo hay que nacer diferente! Y yo
no pedí nacer así, no pedí ser tratado como enfermo, como una
cosa rara, ¡yo no pedí que me gustaran los hombres!, y aquí
estoy, cargando con todas las etiquetas, “gay”, “joto”,
“maricón” en el mejor de los casos, sin saber que me hace
inferior o asqueroso a los ojos de los demás.
SILENCIO
ALEXANDER: (DIRIGIÉNDOSE A IRENE) Pues creo que no eres la
única que se siente así esta noche.
IRENE: ¡Aaaa!, noche de secretos, ¿cómo en la escuela?

EL HOMBRE MISTERIOSO SE LEVANTA DE SU LUGAR Y SE ACERCA AL


GRUPO

ALEXANDER: Oh no, no era mi intención…


IRIS: Pero ya nos pusiste a pensar y nos ¡encabronamos todos!
HOMBRE MISTERIOSO: Buenas noches, interesante plática la que
están teniendo. Sabe, yo creo que podría ayudarlos, claro,
solo si están de acuerdo. Hay un “ejercicio” de liberación
que, si están de acuerdo, bien podríamos llevar a cabo esta
noche. Solo necesitamos cerrar el bar por una o dos horas.
¿qué dicen?
ASENTIMIENTO GENERAL, TOÑO VA Y CIERRA LA PUERTA DEL BAR
HOMBRE MISTERIOSO: (DIRIGIÉNDOSE A IRENE) Venga señorita,
acérquese… por un momento piense que, por esa puerta, entra
el o la causante de todos sus males, camina hacia usted,
¿quién es?, ¿qué le diría?

11
IRENE: Sería mi … mi… mi tío, ¡hijo de la chingada!, ¿por
qué?, ¿por qué tenías que abusar de mí?, ¡yo solo era una
niña!, ¡una niña pendejo! Y tú, eres el ser más asqueroso y
mierda que conozco, ¡ojalá te mueras y ardas en el infierno!
LOS DEMÁS SE ACERCAN
IRIS: O podrías ser mi papá
PEPE: O mi profesor de primaria
JUANITA: O tú, Efigenio
ALEXANDER: O tú, quien me obligó a humillarme en la frontera
TOÑO: O tú, pinche Dios que te llevaste a mi madre
JUANITA: ¿y qué vamos a hacer?
PEPE: ¡romperle su madre!
IRIS: Se me hace poco
IRENE: Atémoslo entre todos para que no se pueda mover.
TOÑO: ¡Si!, que sufra, que pague por todo
ALEXANDER: ¡Vamos a torturarlo!,
IRIS: Empezando por hacerlo sentir dolor intenso
IRENE: Quiero ver el sufrimiento en sus ojos
PEPE: Y la desesperación
ALEXANDER: La humillación.
TOÑO: La impotencia
JUANITA: Tú te lo buscastes Efigenio
IRENE: Recuerdo bien esa noche, yo dormía y tú entraste a mi
cuarto. Te acercaste despreocupadamente, sabías lo que ibas a
hacer y no te importó. Lentamente quitaste la cobija para no
despertarme, te acostaste cerca de mi espalda y comenzaste a
tocarme. Yo podía sentir tu excitación, ¡tus ganas! ...
(ROMPE EN LLANTO) y no pude gritar, ¡no pude hacer nada!, y
cuando terminaste y te largaste, solo pude llorar en silencio
… solo para mi … sabiendo que no se lo podía contar a nadie…
sabiendo que, a partir de ese momento, mi vida nunca sería
igual…

12
PEPE: Yo te tuve confianza, me acerqué a ti, tú no me ibas a
juzgar. ¿Acaso no estabas ahí para ayudar?, ¿para ser una
guía?... pero no ¡maldito!, en cuanto supiste mi secreto, no
paraste de insultarme, diciéndome que merecía el infierno,
que la gente como yo, no merecía haber nacido, que ojalá y
dejara de existir, que me ibas a mandar al manicomio… y no
conforme con eso, se lo dijiste a ¡todo el mundo!, me
expusiste en frente de todos, como un ejemplo del mal sobre
la tierra. Me golpearon, humillaron y relegaron, tuve que
dejar la escuela y huir de mi casa. Mi madre me dejó de
hablar y mi padre me dijo que yo no era su hijo. ¡te
maldigo!, ¡grandísimo hijo de puta!
ALEXANDER: ¡Si!, ¡grandísimo hijo de puta!, ¿crees que yo
estaba ahí por gusto?, pero las armas y el uniforme te
hicieron superior, tenías el poder, pero no la humanidad.
Nadie pudo haberte ordenado trátame así. ¡Dos dedos!, dos
dedos fueron los que me fracturaste, sin contar los días sin
comer. ¿Qué te da derecho?, ¿qué te hace superior a mí?, ¿tú
patria?, ¿acaso no es la misma tierra en la que todos
vivimos? Al fin, un día llegarás frente a Dios, y él te hará
justicia.
TOÑO: ¡No mi Dios!, él no es justo, un Dios justo no se
hubiera llevado a mi madre, un Dios justo se hubiera apiadado
de un recién nacido… ¡pero no!, este Dios ha querido que yo
sufra, sin piedad, sin compasión; ¡traicionero de mierda!, y
¿qué ha hecho la maldita iglesia por mí?, ¡nada!, les ha
importado ¡un carajo! Pero mi familia reza, se preocupan por
el prójimo, por el pobrecito, van a misa, pagan su diezmo, ¿y
a mi qué?, ¡a mí que me cargue la chingada!, Dios no es ni
será nunca, un padre para mí.
IRIS: ¿Un padre?, ¡qué suerte tienes de no tener un padre!,
¿para qué quieres un padre?, ¿para qué quieren todos un
padre? ... ¿para qué les diga una y otra vez lo inútiles que
son por ser mujer?, ¡sí!, nací mujer y no por eso estoy
condenada a ser pendeja o a no poder hacer lo que quiero, lo
que sueño. Pero te dedicaste a cerrarme las puertas de cada
oportunidad que se abría, solo llegabas a ver cuánto dinero
me iban a pagar y siempre pedías más, me has perseguido como
un cáncer, todo el tiempo hablando a mis espaldas, todo el
tiempo convenciendo a la gente de que no valgo la pena, que
soy una pobre “vieja pendeja”.

13
JUANITA: ¿Vieja pendeja?, ¿pos qué te digo Efigenio?, ahora
si hicistes encabronar a todos los presentes…
ALEXANDER: ¡Vamos a matarlo!
PEPE: ¡Si!, no merece vivir
IRENE: Con un cuchillo
TOÑO: ¡Con nuestras propias manos!
IRIS: ¡Muere cobarde!
JUANITA: ¡Pos yo también le entro!

TODOS ATACAN A LA NADA CON TODAS SUS FUERZAS HASTA QUEDAR


RENDIDOS
POCO A POCO TODOS SE EMPIEZAN A LEVANTAR DEL PISO
ALEXANDER: Eso… eso fue intenso.
TOÑO: Jamás pensé que hubiera tanto odio dentro de mí.
IRENE: Dentro de nosotros.
PEPE: (EN LLANTO TOTAL) He sido… He sido capaz de matar a un
hombre.
HOMBRE MISTERIOS: Todos lo han sido.

FIN DEL ACTO 1

ACTO 2

IRIS: ¡Hasta el pedo se me bajó!


TOÑO: ¡No mames!, pero si yo siempre he creído que soy buena
persona
HOMBRE MISTERIOSO: El corazón humano tiene lugares muy
oscuros.
ALEXANDER: Ni qué lo diga, me queda clarísimo.
IRIS: ¿Qué tienes Pepe?

14
PEPE: Que lo he disfrutado, ¡enormemente!, soy una mala
persona…
JUANITA: Tú no eres una mala persona Pepe.
PEPE: ¿Entonces qué soy?, sentí el impulso de matar a
alguien, lo hice… y lo disfruté…
ALEXANDER: ¿Y eso qué?, ¡más que justificado para todos!,
después de tanto que hemos sufrido.
HOMBRE MISTERIOSO: ¿Y quién tiene la culpa de su sufrimiento?
IRENE: ¡No nos vaya a salir con esa mamada de que nosotros
somos los culpables!, ¿qué culpa puede tener una niña de las
porquerías de su pariente?
TOÑO: Yo creo que se refiere al seguir sufriendo.
IRIS: ¡No mames Toño!, ¿a quién en su sano juicio le gustaría
seguir reviviendo sus sufrimientos?
HOMBRE MISTERIOSO: Conozco un juego, ¿quieren ir más allá?,
¿encontrar las respuestas que siempre han buscado?
IRENE: ¡Carajo!, ¿no está viendo que ya causó suficiente
desmadre?, ¿y todavía quiere más?
PEPE: No lo sé Irene, suena tentador.
IRENE: ¿Estás pendejo Pepe?
TOÑO: No, no, no, Pepe tiene razón
IRIS: Solo si jugamos juntos
ALEXANDER: Vamos Irene, ¿qué dices?
IRENE: Que todos están bien pendejos aquí, denme una buena
razón para hacerlo.
HOMBRE MISTERIOSO: Porque puedes… ¿o vas a dejar que tu miedo
se apodere de ti?, ¿te vas a volver a quedar callada e
impotente?
IRENE: ¡Puta madre!
HOMBRE MISTERIOSO: ¿Seguirás siendo una niña asustada por
siempre?
IRENE: ¿Qué ofrece ese juego?
HOMBRE MISTERIOSO: Una posibilidad

15
IRENE: ¿De dejar todo el dolor en el olvido?
HOMBRE MISTERIOSO: Quizás
TOÑO: Yo si le entro, ¿quién más?

IRIS, PEPE Y ALEXANDER ASIENTEN

IRENE: ¡Está bien!, espero no arrepentirme


JUANITA: Pos ya qué
HOMBRE MISTERIOSO: (CLARAMENTE EMOCIONADO) Comienza el juego…
señor Alexander, si mal no recuerdo, hablaba usted de sus
“sentimientos” hacia la señorita Irene.
ALEXANDER: Así es
HOMBRE MISTERIOSO: Y la elogiaba, intentando adornar sus
verdaderas intenciones… supongo, tal vez, no ha sido usted
del todo franco.
ALEXANDER: ¿De qué habla?
HOMBRE MISTERIOSO: Oh, ¡cierto!, disculpen mi omisión, se me
ha pasado mencionarles que, al aceptar jugar este juego, han
aceptado también sus reglas. Reglas que lo quieran, o no,
tendrán que cumplir.
TOÑO: ¿Reglas?
HOMBRE MISTERIOSO: Sus verdaderas intenciones por favor,
señor Alexander
ALEXANDER: No puedo resistir mirar tu cuerpo Irene, quiero
tomarte entre mis brazos, recorrer todo tu cuerpo… (HACE LO
POSIBLE POR NO SEGUIR HABLANDO) darle rienda suelta a mi
lujuria, meterme entre tus piernas y…. (VUELVE A INTENTAR
QUEDARSE CALLADO) ¡cogerte!
HOMBRE MISTERIOSO: ¡Primera regla!, sinceridad total, a la
que nadie puede resistirse por más que lo intenten.

TODOS PONEN CARA DE ESPANTO

16
HOMBRE MISTERIOSO: Prosiga señor Alexander, me parece que no
hemos escuchado toda la verdad…
ALEXANDER: ¡Carajo!, me gustaría amarrarte las manos y los
pies, amordazarte, inmovilizarte y seguir cogiéndote ¡hasta
que ya no puedas más!, … ¡hasta hacerte mía!, ¡solo mía!, por
siempre…por siempre…
IRENE: ¡Carajo!, ¡no me puedo mover!
HOMBRE MISTERIOSO: ¡Segunda regla señorita Irene!, ninguno se
puede resistir a la voluntad de participante en turno.

TODOS REACCIONAN

HOMBRE MISTERIOSO: Por favor, señor Alexander, proceda…


ALEXANDER: Pe… perdóname por favor….

ALEXANDER SE ACERCA A IRENE COMO SI NO SE PUDIERA CONTENER,


LA TOMA POR LAS MUÑECAS

PEPE: ¡Detente!, ¡no lo hagas!


HOMBRE MISTERIOSO: ¡Señor José!, ¡bienvenido al juego! Usted
hablaba sobre su homosexualidad y el rechazo a causa de esta,
¿sería tan amable de revelarnos el verdadero sentido de su
estadía en este lugar?
PEPE: (INTENTANDO CON TODA SU FUERZA CONTENERSE) … ¡Te amo
Toño!
HOMBRE MISTERIOSO: ¡Esto se pone interesante!
PEPE: Desde el momento en que te vi, te amo. Tal vez tú no me
recuerdes, pero llevo mucho tiempo siguiéndote y cuando supe
que eras el dueño de este bar… ¡te engañé Toño!, vine aquí a
pedir trabajo ¡solo para estar contigo!... y lo hubiera
logrado, de no ser… de no ser ¡por esa pinche vieja!
HOMBRE MISTERIOSO: ¿Se refiere usted a la señorita IRIS?
PEPE: ¿Señorita?, se nota que es una puta!
HOMBRE MISTERIOSO: Bienvenida al juego señorita Iris

17
PEPE: Desde que llegué, me di cuenta de que Toño solo tiene
ojos para ti, por más intentos que hice, por más que me
esforcé… Pepe ve por las cajas… Pepe limpia las mesas… Pepe
cóbrale a ese cliente… ¡Nada funcionó!
HOMBRE MISTERIOSO: ¿Cuáles son sus deseos?, ¿sería tan amable
de compartirlos con la señorita Iris?, por favor
PEPE: ¡Desearía que estuvieras muerta!
HOMBRE MISTERIOSO: Por favor proceda señor José, ella no se
va a resistir.

PEPE SE ACERCA A IRIS, TOÑO DE UN SALTO SE INTERPONE ENTRE


PEPE E IRIS

TOÑO: ¡Antes tendrás que matarme a mí!


HOMBRE MISTERIOSO: Muy romántico señor Antonio, ¿es lo que
usted desea realmente?
TOÑO: (DIRIJIÉNDOSE A IRIS) ¡perdóname por favor!, en todo
este tiempo solo te he considerado como una mujer alcohólica,
sin darme cuenta de lo que sentía por ti. (TOÑO BESA A IRIS Y
LUEGO VOLTEA HACIA PEPE) Si así tiene que ser… ¡Hazlo ya!
IRENE: ¡No!, ¡todo esto es mi culpa!... si no hubiera
aceptado este juego, si no me hubiera dejado llevar…
HOMBRE MISTERIOSO: ¿Cómo cuándo señorita Irene?
IRENE: ¡Como siempre!, seme antoja hacer lo que dijo
Alexander… también besar a Toño… y ¡matar a Iris y a Pepe!,
¡ya me tienen hasta la madre!... Iris siempre siendo víctima
de todo y ese pinche Pepe con sus chismes, ¡Carajo!, (HACIA
IRIS) ¡levántate pendeja! Y por una vez en tu vida lucha por
lo que quieres, deja de autocompadecerte y ¡se una mujer!...
Y tú (REFIRÍENDOSE A PEPE), ten una vida, deja ya de estar
pendiente de lo que dicen o hacen los demás…
HOMBRE MISTERIOSO: ¿y usted señorita?
IRENE: ¡Yo ya no se si quiero seguir viviendo! (ROMPE EN
LLANTO), No hago nada bien… estoy sola… y he desperdiciado
cada día de mi vida…
HOMBRE MISTERIOSO: ¿Es ese su deseo?, solo tiene que expres…

18
JUANITA: ¡Pos que desmadre es este!
HOMBRE MISTERIOSO: ¡A si!, estaba usted muy calladita,
presiento que la señora Juana tiene algo interesante que
decir…
JUANITA: ¿Qué es eso de andarse deseando la muerte unos a
otros?, ¿qué no le enseñaron nada sus papaces?, pos qué fácil
¿no?, una aquí trapie y trapie mientras ustedes solo piensan
¡en darse en la madre!
HOMBRE MISTERIOSO: Díganos señora Juanita, ¿usted a quien
desea matar?
JUANITA: No, pos yo… a nadien.
HOMBRE MISTERIOSO: ¿Entonces?, ¿cuál es su deseo?
JUANITA: Pos la mera verdá… deseo un trapiador nuevo, y que
la señorita Iris se orine dónde debe.
HOMBRE MISTERIOSO: En ese caso, todos están infringiendo la
tercera regla.
JUANITA: ¿La tercera regla?
HOMBRE MISTERIOSO: ¡Si!, en este juego solo puede quedar uno
con vida, el más hábil, el más apto, ¡el que mejor haya
jugado!... y me queda claro que ninguno es un candidato
viable. Dada esta situación, la regla es muy clara, si no
existe un candidato viable, (PONE CARA DE MALDITO
DELEITÁNDOSE CON LA SITUACIÓN) ¡tendré que matarlos a todos!
¡jajajaja!
EL HOMBRE MISTERIOSO HACE UN ADEMÁN Y TODOS CAEN AL SUELO, EL
HOMBRE MISTERIOSO SALE DE ESCENA.
Fin del acto2

19
ACTO 3

POCO A POCO, TODOS EMPIEZAN A DESPERTAR Y A INCORPORARSE

TOÑO: ¿Qué ha sido todo eso?


ALEXANDER: Lo más bizarro que he soñado en mi vida, porque ha
sido un sueño ¿no?
TOÑO: Tomando en cuenta que Pepe me quería matar, espero que
sí.
PEPE: (DIRIGIÉNDOSE A IRENE) ¡Alejen a esa pinche vieja loca
de mí!, ¡me quiere matar!
IRIS: No mames Pepe, tú estuviste a punto de matarnos a Toño
y a mí. Yo no sabía que estabas tan enamorado de Toño.
TOÑO: Ni yo, no tenía ni idea.
ALEXANDER: Irene, ¿de verdad crees que tu vida ha sido un
desperdicio?
IRENE: ¡Uta!, la verdad es que ya no sé qué creer. Tú me
quieres coger hasta el cansancio; Iris y Pepe quieren con
Toño; Pepe nos quiere matar a todos y yo estoy a punto de
¡volverme loca!
JUANITA: ¿Y mi trapiador nuevo?
IRENE: A si, también esa madre.
ALEXANDER: Te lo pregunto porque tengo la sospecha de que
hoy, todos hemos tocado fondo.
TOÑO: ¿la sospecha?, ¡estamos embarrados de mierda hasta la
cabeza!
IRIS: ¿Y ahora qué sigue?, ¿nos vamos, así como si nada
hubiera pasado?, ¿podríamos vivir así?
PEPE: Pues ya nuestras vidas son una mierda, no creo que
vayan a cambiar mucho.
TOÑO: Te equivocas. Siempre hay una solución.
ALEXANDER: ¡Y vamos a encontrarla!, ¿qué dicen?

20
IRENE: La última vez que contesté a esa pregunta, nos fue de
la chingada.
IRIS: Yo si quiero
PEPE: Pero ¿cómo?, ¿por dónde empezamos?
JUANITA: De dónde yo vengo, para arreglar cualquier disputa,
(SE DIRIGE A IRENE) sin ofender, invocamos a Papaguachuli, el
espíritu del conocimiento humano.
PEPE: jajaja, no mames Juanita, ¿estás diciendo que eres una
bruja?
JUANITA: Estoy diciendo que…
TOÑO: Ahora no señora, por favor

IRENE: Muy bien, empiezo yo. Lo siento mucho, de verdad.


Siempre estoy de mal humor, tal vez por eso no le gusto a
nadie.
IRIS: No, perdónenme a mí, siempre estoy borracha y no me
entero de nada.
TOÑO: (DIRIGIÉNDOSE A PEPE) Lo siento Pepe, pero nunca podré
hacerte feliz. Lo que, si puedo hacer, es tomar en cuenta tus
sentimientos; estoy seguro de que vas a encontrar a alguien
para ti. (DIRIGIÉNDOSE A IRIRS) No se si yo sea el hombre
adecuado para ti, pero si quieres, podríamos intentarlo… (SE
ACERCA A IRIS) ¿qué dices?

IRIS LO TOMA POR EL CUELLO Y SE BESAN

PEPE: Bueno, creo que tendré que acostumbrarme. Lo mejor será


que consiga trabajo en otro lugar.
TOÑO: Si algún día decides regresar, aquí siempre habrá mesas
que limpiar reservadas para ti, jajaja

PEPE Y TOÑO SE ABRAZAN FRATERNALMENTE

21
PEPE: (DIRIGIÉNDOSE A IRIS) de verdad lo siento mucho.
IRIS: No hay problema

IRIS Y PEPE SE ABRAZAN

ALEXANDER: Bueno, creo que después de todo, si hay algo bueno


en hablar con la verdad. Me siento diferente.
IRENE: ¿Qué tan diferente?
ALEXANDER: No sé, como que me quité un peso de encima.
IRENE: ¿Y no te gustaría tener mi peso encima?
ALEXANDER: (MUY EMOCIONADO) ¿en serio?
IRENE: ¡Ay corazón!, mi vida ya es un desmadre, tuve una
experiencia de lo más bizarra que no le puedo contar a nadie,
lo único que quiero en este momento, es un buen revolcón con
alguien, y por lo que veo, tú eres el único disponible…
además, dijiste que me harías “cosas” que no me parecieron
taaaan malas.
ALEXANDER: ¡te prometo que la vas a pasar muy bien!
IRENE: ¡No!, sin promesas corazón, mejor vamos y a ver qué
pasa.

ALEXANDER E IRENE SE TOMAN DE LA MANO, TOMAN SUS COSAS, SE


DESPIDEN DE LOS DEMÁS Y SALEN DE ESCENA.

PEPE: Bueno, pues creo que ha llegado la hora. Muchas


gracias, por todo, creo que voy a estar bien.

PEPE RECOJE SUS COSAS, SE DESPIDE Y SALE DE ESCENA DICIENDO

PEPE: ¡Qué nochecita!

TOÑO E IRIS SE DIRIGEN MUY ROMÁNTICAMENTE HACIA LA BARRA

22
TOÑO: ¡Ay señora! ¿sigue aquí?
JUANITA: Pos si me puede ver es que sigo aquí ¿no?
TOÑO: Pues ya váyase a su casa
JUANITA: Es que todavía no termino con mi quiacer Don Toño

TOÑO VA A RESPONDER, PERO IRIS SE LO IMPIDE

IRIS: Dale chance, es una buena mujer


TOÑO: Está bien señora, ¿le importaría cerrar el bar cuando
termine?
JUANITA: No Don Toño, en acsoluto.
TOÑO: Se lo agradezco.

IRIS Y TOÑO TOMAN SUS COSAS Y SALEN DE ESCENA MUY ENAMORADOS

JUANITA: ¡Oh! Miren, un trapiador nuevo…(TRAPEANDO) que si


uno quiere al otro a escondidas, que si la otra no se valora,
que si el juereño ese es un pervertido, que si nadien le hace
caso a “la Juanis”. Pero ¿ya vieron?, si “la Juanis” no es
tan pendeja, no señor… tal vez un poco pendeja si, pero no
tan pendeja. Bien me lo decía mi amá, “cuando aiga muchos
desmadres en tu vida, Papaguachuli sabrá cómo resolverlos.
Güeno, pos ya acabé, ¡mi trabajo aquí ya está terminado!
(DEJA EL TRAPEADOR)

JUANITA SACA DE UN ESCONDITE UNA ESPECIE DE CANASTA CON


SÍMBOLOS RAROS, QUE CONTIENE LO QUE PARECE SER UNA ESPECIE DE
OFRENDA CON UN LETRERO QUE DICE “PAPAGUACHULI”.
SE DISPONE A SALIR DE ESCENA, AL TIEMPO QUE HACE UNA PAUSA,
VOLTEA A VER AL PÚBLICO Y DICE:

23
JUANITA: Por cierto, no les recomiendo que miren debajo sus
sillas.

SALE DE ESCENA.

FIN

24

También podría gustarte