STOP IT
Ese Marzo 22 del año 2023 Athem se presentaba aburrido en otra clase de física (la cual
trataba de la teoría del viaje en el tiempo, vista de una manera científica). En una parte
de la aburrida clase, el profesor Garrick mencionó una frase: “La física de los viajes en el
tiempo es un intrigante y complejo tema que desafía nuestras concepciones
tradicionales del tiempo y el espacio, pero a pesar de ser científicamente imposible, el
humano se emociona al hablar de algo inalcanzable. Y eso nos impulsa a descubrir
cosas nuevas”, toco el timbre del recreo y Athem se quedó pensando en lo que dijo el
profe.
Athem no tenía buena relación con sus compañeros, había veces que él los detestaba y
otras que ellos lo detestaban a él, pero él simplemente no le daba importancia, él veía la
amistad y el amor como algo que le estorbaba.
En la vuelta a su casa encontró a un hombre confundido y perdido, que parecía que
estaba buscando algo o alguien. El instinto le decía que debía ayudarlo pero él sentía
que era una pérdida de tiempo, se cruzó de acera, y al momento de cruzar sintió una fría
mirada sobre él, como si algo por fin logró su cometido. Se volteó no había nada, incluso
el hombre extraño se había marchado, se sentía extraño una sensación que Athem
nunca había sentido, y de repente todo se apagó, sintió un fuerte golpe en su cabeza, y
por unos momentos vio una secuencia que lo dejaría confundido.
Despertó se encontraba acostado en una cama del hospital, miró hacia los lados a ver si
había alguien, pero estaba solo, de repente una enfermera abrió la puerta y llamó al
doctor. El doctor le informó que tenía un pequeño traumatismo en la zona trasera de la
cabeza, provocado por el choque de un auto. Athem seguía muy confundido y con
muchas preguntas, justo en ese momento se volvió a desvanecer. Despertó en lo que
parecía su habitación de chico, pero se sentía extraña. Alguien le habló desde atrás, era
un hombre sentado en una silla mirando la ventana en blanco.
-Ten cuidado, él ya viene- dijo el hombre.
-¿Quién?- preguntó Athem.
Pero no hubo respuesta, un silencio abrumador inundó la habitación. El hombre
desapareció junto a la habitación.
Athem volvió a aparecer en la cama del hospital y todo siguió como si no hubiera
pasado nada. Luego de una semana, le dieron el alta y volvió a su casa, todo parecía
normal, pero algo no encajaba. Continuó el día como normalmente lo hacía, asistió a
clases y había una compañera nueva.
Era hermosa en todos los sentidos de la palabra, rasgos finos, cabello negro como las
plumas de un cuervo, frágil como una bella flor.
Athem no se encontraba del todo convencido, aunque minutos después de comenzar la
clase, reunió el valor suficiente para dirigir sus enredadas palabras hacia ella. El no
estaba acostumbrado a socializar con los demás, hasta le costaba mantener charlas
largas con sus padres. Pero ese día algo era distinto en su pensamiento, algo despertó
su interés hacia probar algo nuevo.
-Hola ¿Cómo te llamas?- preguntó Athem.
-Hola, yo me llamo Eve ¿Y tú?- dijo con cierta duda la compañera.
- Yo me llamo Athem ¿Puedo sentarme a tu lado?- preguntó Athem.
-Si, no hay problema- Respondió Eve.
Durante todo el día, un silencio incomodo inundaba su banco. Era la primera vez que
Athem se sentaba con alguien en la escuela.
Cuando tocó el timbre de salida Eve salió muy apurada del salón y se dirigió a su casa.
Athem la iba a saludar pero se quedó con las ganas. En el camino de vuelta algo se
sentía extraño así que decidió tomar otro camino, cuando dobló por la esquina vio a Eve
comprando en un pequeño mercado, se veía hermosa en un vestido azul. Athem se volvió
y pretendió no haberla visto.
-¿Athem?- preguntó Eve.
-Ey, hola no sabía que vivías por aquí.
- Yo no vivo aquí, solo vine a hacer las compras para mi abuela. Ella no está muy bien de
salud como para venir por su cuenta.
-Oh, lo siento por tu abuela- dijo Athem.
Un silencio perduró por unos segundos.
-Quieres salir el sábado, a hacer algo por ahí- preguntó vergonzoso Athem.
-Oh, disculpame pero tengo que cuidar a mi abuela. Cuando tenga tiempo te aviso y
salimos- dijo Eve.
-Bueno nos vemos en la escuela, suerte con tu abuela- dijo Athem
-Gracias. Adiós- dijo Eve.
Mientras Eve se alejaba, Athem maldecía su torpeza para hablar.
Los días pasaron y Eve se preguntaba porque Athem no estaba yendo a la escuela hace
4 días. A la salida del colegio le pareció ver a Athem a lo lejos saliendo de un lugar. Ella lo
siguió para ver a dónde iba. Lo siguió por un rato largo hasta que se metió a una casa,
ella no sabía si tocar la puerta o solo irse, estuvo un rato largo pensando que hacer
cuando de repente salió alguien. Eve se escondió rápidamente detrás de un árbol, la
persona que había salido era una anciana que parecía ser la abuela de Athem. Salió de
su escondite y le pregunto a la anciana si Athem se encontraba en casa (aunque ya
sabía que estaba adentro)