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Crítica al Minimalismo en Diseño y Arquitectura

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A.C: Eso se lo cuentas a los de Madrid.

No se lo cuentes ni a los de
Mallorca ni a los de Girona ni a los de Santander, que es radicalmente
distinto. Las revistas se editan desde las grandes capitales y estamos
lanzando una serie de valores que son absolutamente localizados.
P. C: Pero la metrópoli llega hasta donde llega la última televisión, ya no
es una cuestión geográfica. Creo que debemos redefinir una forma de vivir
en armonía con los lugares. Era Heidegger quien definía el habitar como la
capacidad de vivir en armonía con el lugar. Creo que hoy todo esto
LBERTO CAMPO BAEZA adquiere una dimensión muy diferente. Nuestro espacio es un espacio
Albe1-to Campo Baeza, catedrático de virtual, multimedia!, es Internet, son las redes digitales. Me pregunto
Proyectos en la Escuela Técnica Supe1-ior de muchas veces cuál es el diseño o la cultura del proyecto que pueda definir
Arquitectura de Madi-id desde 1986 es uno de
los jóvenes arquitectos esapñoles con más
la arquitectura de estos espacios, y me parece que esto es uno de los grandes
prestigio internacional. retos para el próximo futuro.
A.C: El conjunto de los diseñadores al final se dividen en tres: los que
filosofan, los que construyen y los que filosofan y construyen. Siempre me
han gustado más los que construyen. Me gustaría más acercarme a los
grandes maestros españoles. Las diferencias fundamentales entre los paises
con una cultura del proyecto muy estable, por ejemplo Italia o Alemania,
habitualmente son que ellos tienen un bagaje teórico muy importante.
Pero España nunca ha sido así. No
avizor: Ni el «más es menos» de es que no se piense, es que siempre
Mies van der Rohe, ni el «ornamento es ha sido un país de sedimentación,
delito» de Adolf Loos, ni la sencilla senci- de práctica, de constructores más
llez de Alejandro de la Sota, ni la rotun- que de pensadores. No hay ningún
didad de Le Corbusier, ni la clara lumino- profeta o gran teórico del diseño en
sidad de Álvaro Siza son minimalismos. España. En cambio hay grandes
Ni mucho menos el «más con menos». constructores, gente que conoce el
Ni en arquitectura ni en diseño, que material, los mecanismos de
ambas a su modo son creaciones que producción, los sistemas por los
hacen relación al hombre en su vertien- cuales las piezas representan. Esa es
te no sólo espiritual, sino también animal, una de las grandes miradas atrás
física, en ninguna de ellas son válidos los que proponen los años 90, es uno
minimalismos. Sillón Sara de Sergi y de los grandes valores del diseño español. La construcción no sólo física del
Óscar Devesa para
Una cuchara estará bien diseñada Oken.
término sino imbricada en el proyecto como construcción. Paul Valery dice
cuando teniendo el tamaño y el peso en «El Eupalinos»: «Construir y construirse a sí mismo, ¿son dos actos o
justos tenga también la forma justa, no? Al cabo de construir acabé construyéndome a mí mismo». Nos ha
capaz de ser eficaz para tomar una sopa tocado vivir una época tremenda, de transición. No sabemos si
o un caldo o una «vichysoisse» o un gaz- pertenecemos al mundo nuevo de la informática, de lo virtual, o si
pacho. seguimos en el mundo antiguo de la construcción manual, seguir
Y así yerra el mismísimo Jacobsen dibujando a lápiz y coloreando. Creo que nuestros alumnos pertenecerán
cuando en 1957 diseña su cubertería AJ claramente al de la máquina. Me gustaría seguir aferrándome al valor del
con una cuchara sopera -¿minimalista?- proceso artesanal que significa el proyecto, al estudio como micromundo
que no hay sopa que resista. Tan elegan- Silla de 1959, diseñada de objetos virtuales en los cuales están los objetos que has construido y los
por Arne Jacobsen,
te que no sirve más que para admirarla, perteneciente a las
que nunca construirás, que están en prototipo. El estudio ligado a los
o para que la usara Stanley l<ubrick en sucesoras de la grandes creadores modernos, que no querían cambiar el mundo sino que
original Hormiga del
su «200 1. Una odisea del Espacio». Pero mismo autor fechada
construían con las manos. Aquellas imágenes fantásticas de Brancusi
nada más. en 1952. cortando las columnas de mármol con una gran sierra. Me gustaría seguir
Acierta Jacobsen cuando siendo de aquellos grandes diseñadores que salían sudando del estudio, no
en 1955 crea su silla 3107. porque se les hubiese estropeado el aire acondicionado sino porque
Tan espléndida (ligera, flexi- trabajaban con la materia, que es lo que reciben los consumidores: el
ble, anatómica, repetible, api- contacto con las cosas.
lable, etc.) que hoy sigue sien- P.C: Las mayoría de los consumidores compran la imagen de productos
do la reina de las sillas. que ya ni existen, compran vacaciones por catálogo y casas en
Y vuelve a acertar Jacob- multipropiedad. Por otra parte estoy de acuerdo contigo en el sentido de
sen cuando para el picapo1~­ que entiendo nuestra herencia romántica y minoritaria. Necesitamos
te de su Royal Hotel , en vez visceralmente la relación con la materia y la piedra, con la silla de enea o la
de poner un cilindrín mini- naranja que pelamos sin el exprimidor de Philippe Starck. Pero es algo
mal ista hace un manillón tremendamente minoritario en una sociedad en la que lo mayoritario es la
que, como su propio nom- imagen, lo virtual; la pérdida de consistencia física y materialidad de las

¡Minimalismos? No, gracias 254 La cultura del proyecto en los '90


cosas; la pérdida del sentido de la construcción en cuanto a participación
directa del sujeto; donde se nos pide dejar de lado alforjas y pesos para
movernos en una realidad más etérea y virtual. Es minoritario porque en la
realidad, como dice Sottsass, nuestra vida transcurre dentro de cajas. En Picaporte de 1957
para el Royal Hotel ,
efecto es suficiente mirarse alrededor: hoy se construye mucho y demasiado producido por Carl F
mal, o poco y demasiado bien. Nuestras ciudades siguen siendo desastrosas Petersen.
porque aún no se ha conseguido que estas favorezcan el bienestar
psicológico de sus habitantes. Todos miran mucho más a la acera que a la bre indica, es un «door handle», para
cara. Lo realmente importante es definir una nueva ecología de las ser bien cogido por la mano que abre
relaciones. Siempre planteo el diseño como una cuestión de las relaciones. o cierra esa puerta.
Me gustaría que los diseñadores tuvieran la capacidad de crear escenarios Una cuchara, un picaporte o una silla
de atracción positivos en este sentido. no pueden Sff «minimalistas». Han de
A.C: El fin último del proyecto es vivir mejor. No consiste en una ser sobre todo eficaces. Y si para cons-
endogamia disciplinar o de salir en las revistas. No me interesa la truirlos sólo se utiliza el mínimo número
originalidad y la diferencia. Es más, creo que aquellos que quieren ser de elementos, entonces mejor que de
originales y diferentes en el mundo de la creación habitualmente son unas minimalistas deberíamos calificarlos de
castañas. Tenemos una responsabilidad ética y social que es no engañar a la esenciales.
gente. Frente a la fe en el mercado, hay que poner trabas a ciertos Es cut"ioso que Mies van der Rohe, tan
mecanismos del mercado que no hacen que la gente viva mejor, sino peor. paralelepipédico en sus arquitecturas
P.C: También hay consumidores que adoptan una actitud muy diferente -que casi todas no eran más que cajas-,
y mucho más responsable frente a las ofertas del mercado, que ya por cuando abo1-da temas de diseño en sus
ejemplo no se dejan engañar por los mensajes publicitarios persuasivos e sillas, sillones y butacas hace todo lo con-
insistente. Son cada vez más numerosos los que miran la etiqueta de la trario: formas jamás ortogonales, curvas
composición de los alimentos en el supermercado y que quieren elegir de que recogen adecuadamente, con preci-
manera conciente y responsable. sión, al hombre que va a utilizarlos.
A.C: El diseño propositivo es precisamente el que se libera de los gustos Como en sus sillones para el pabellón
de la gente, e incluso de los propios. Pero eso no debe influir en el de Barcelona de 1929.
proyecto, que es una disciplina autónoma en ese sentido. El diseño no está Choca que Le Corbusier, tan brutalista
vinculado a los gustos de la gente, ni a los tuyos, sino a la mirada. El en sus obras, tan radical en sus formas,
diseñador pone en valor cosas que, siendo obvias, nadie ha reparado en adopte una posición más sibilina cuando
ellas. Es el valor que provocan los directores de cine y las grandes películas: diseña sus muebles. Sabe que son para
mirar aquello que siempre estuvo ahí y nunca fue visto y que, cuando lo Silla Temps de Jorge
usarlos, para que el hombre actúe sobre
ves, dices ¡joder, pero si ahí estaba! El diseñador es alguien que te limpia las Pensi, 1997. ellos, y -ayudado por Charlotte
Perriand- crea un mobiliario fantástico. Y
así, al mismo tiempo que la Ville Savoie
de 1929 -tan caja blanca ella- desarrolla
su espléndida tumbona con chapa, tubo
de acero, algodón y piel, donde no tiene
cabida ni un solo ángulo recto.
Como contraste, Alvar Aalto, tan
característicamente genial por sus expre-
sivas formas, a la par que su arquitectura
del sanatot'io de Paimio de 1933, tan cla-
ramente complejo, concibe un sillón de
la más limpia factura. Ni Mies ni Le Cor-
busier hiciemn nada tan sencillo en sus
muebles como el sillón 41 .
Claro que las arquitecturas de Mies
van der Rohe, Le Cot'busier o Alvar
Aalto, de minimalistas nada. Eran lim-
pias, despojadas, precisas. Iban a lo que
iban. Nunca, jamás, a pretender ser
76.5 minimalistas.
jiJ.9o
Por otra parte, hay una diferencia sus-
tancial entre los edificios que produce la
a1-quitectura y los objetos que produce
el diseño.
Los objetos de diseño se ciñen al
hombre. El hombre se sirve de ellos

La cultura del proyecto en los '90 255 ¡Minimalismos? No, gracias


para desarrollar funciones. Su posible gafas, que te enseña a mirar, a ver y a usar. Con eso, ya
abstracción los hace menos libres, me daría con un canto en los dientes.
menos adecuados. Unas tijeras cuadra- Es una historia muy antigua, aquello de lo que habla
das no sirven para nada. Deben, como Luis Fernández Galiano: la mirada apolínea y la mirada
esas maravilloas tijeras danesas del dionisíaca; el ojo de Ledoux, el que mide, y el ojo de
mango naranja, adaptarse a la mano, a Magritte, que provoca ensoñaciones. Las dos cosas son
los dedos, en la función de cortar que posibles. Yo añadiría un tercer ojo, que no es el de
deben desarrollar. Y la citada silla de Lotsang Rampa, claro. Es el ojo de André Breton, el ojo
Arne Jacobsen, tan anatómica, servirá de «Le chien andalou», cuando en la película de Buñuel
mejor que la de Oonald Judd, tan abs- se corta y rasga. Es ese ojo que tú dices que está siempre
tracta ella. Y es que en diseño, el «form en el filo y que provoca tensiones, repulsión y que
follows function» no puede dejar de ayuda a comprender cosas fuera de la rutina cotidiana,
ser válido. que no es lo obvio, lo obvio no es la rutina cotidiana.
Por el contrario, los edificios de la P.C: Por eso creo que es cada vez más importante
arquitectura acogen al hombre. Sirven al hablar de cultura del proyecto porque es lo que nos
hombre. Su posible abstracción -que no permite cortocircuitar las sensaciones. Es una forma de
minimalismo- los hace más libres. Hace mirar, de cruzar transversalmente los conocimentos, de
que en ellos tengan cabida mayor núme- percibir de manera diferente.
ro de posibles funciones distintas. La caja Silla Gorka diseñada A.C: La mirada cualificadora, al fin y al cabo. Miras algo, te detienes y, al
por Jorge Pensi.
da más libertad que el estuche, que diría Produce Akaba.
hacerlo, cualificas las cosas. Es muy antiguo, de eso ya nos hablaba Marcel
el clásico profeso1~ Y y es que, en arqui- Duchamp: paro, recojo y llevo a mi estudio y de esa manera cualifico,
tectura, aquel «form follows function» convierto las cosas en una otra distinta.
dejó hace tiempo de ser un dogma. P.C: El problema es que de Duchamp ya no quedan muchos por ahí.
¿Minimalismos? No, gracias. Suelen ser A.C: Bueno, afortunadamente también. No es algo que nosotros estemos
estos minimalismos advenedizos hoy a la inventando ahora mismo. Frente a cómo debemos liberarnos del siglo XX,
moda espacios sin contenido, para aco- estamos cayendo porque pertenecemos a él. Y porque
ger; quizás, vidas vacías. Sí, en cambio, a me da la impresión de que ya se ha acabado. Es
una arquitectura y a un diseño profun- importante pensar que el siglo XX no acaba en el 200 l,
dos que van al centro de la cuestión, que sino que posiblemente el siglo XXI ha empezado ya y el
son esenciales. Con más o menos ele- XX comenzó tal vez en España en 1898 con la pérdida
mentos dependiendo de aquello para lo de las colonias. Estoy casi convencido de que ya ha
que deban servir. Con precisión. Para finalizado y que nosotros somos los flecos del siglo XX.
disfrute de los hombres. P.C: O en 1989, el día de la caída del muro de Berlín ...
En un corrosivo pero divertido edito- A.C: Claro, las grandes contiendas. ¿Cuándo se define
rial del mes de enero del House and la expresión «políticamente correcto»? En el 68 no había
Garden, editado en Nueva York, su gua- «políticamente correcto». ¿Cuándo empieza lo light, lo
písima directora Oominique Browning políticamente correcto, aquello que siempre navega
confiesa ser entusiasta de la bañera, y entre dos aguas, que no es ni blanco ni negro si no gris?
afierma que ella nunca se metería en El siglo XX, en el tiene lugar un enfrentamiento
una gélida bañera paralelepipédica purísi- ideológico absolutamente brutal, rupturista, no por la
ma de John Pawson, el arquitecto inglés vía del diálogo, sino de la lucha, ya sea ideológica,
minimalista, que definiera el término [Link] con intelectual, meramente personal, política o de clases, se acabó.
cajones Dos sentidos,
«minimalismo» en su Minimun, y que es de Jaume Treserra,
P.C: Estamos aguando el vino. Se está perdiendo la densidad, todo se
sobre todo conocido por sus bañeras 1994. está convirtiendo en algo aguado. Lo que era minoritario, se convierte en
cajón. Yo -con Oominique- buscaría una Abajo. Cubertería AJ fenómeno mayoritario, pierde fuerza, radicalidad y capacidad de propuesta.
diseñada por A.
bañera menos minimalista y más ergo- Jacobsen para el Es algo que parece pasarle también a muchas propuestas del diseño
nómica, más precisa, más esencialmente restaurante del Royal contemporáneo.
Hotel en 1957.
bañera y me daría un buen baño de A.C: Sí. Hay una frase de un amigo y maestro que es Paco Alonso que
agua caliente; para poder seguir hacien- decía que la arquitectura y el diseño es como el yogurt. Como a nadie nos
do una arquitectura menos «minimalis- gusta, hacemos yogurt de fresa, con trozos de manzana o de frutas salvajes.
ta» y más esencial, más vital. Con la Como nadie se puede tragar un buen yogurt griego o turco, igual que
esencia de la vida nadie se puede tragar el buen diseño o la buena arquitectura, hacemos lo
que hacemos. Quizás, enlazando con lo que tú dices y terminando, lo que
hay que recuperar es el buen yogurt, y que nos guste

¡Minimalismos? No, gracias 256 La cultura del proyecto en los '90

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